Traducción y síntesis por Juan Martin González Cabañas / analista junior de Dossier Geopolítico

Estas son las tendencias globales que van a marcar el horizonte del 2019 según las consultoras del más alto nivel Geopoliticas Futures y Stratford 

Según la consultora Geopolitical Futures, que elaboro un  pronóstico denominado    «un mundo al borde«:

Desaceleración de la economía mundial

  • El fin de un ciclo largo de expansión económica, creado en 1970 por la asociación entre China y EE.UU,  la producción superara a la demanda 

 

  • Altas posibilidades de recesión, se acabo el periodo de dinero fácil y tasas bajas 

 

  • Posibilidades de Burbujas de deuda que exploten los problemas estructurales de la crisis del 2008 que no se han resuelto, hay altos coeficientes de deudas ampliamente distribuidos 

 

¿La guerra comercial entre EE.UU será una especie de tercera guerra del opio?

 

  • EE.UU buscara una mayor apertura china a las importaciones con trato preferencial, toda la disputa se basa en el control, el control del partido comunista chino sobre la economía china y los efectos del exterior sobre la misma en contraposición a la voluntad norteamericana de imponer mayor apertura y reformas a las tácticas comerciales chinas, y según lo ve el partido comunista chino, mayor vulnerabilidad frente a los movimientos de la economía mundial que se traduzcan en inestabilidad económica y social que afecte su poder y control sobre su propia población.

 

La competencia entre potencias en las áreas periféricas se volverá más activa

 

  • El margen de acción de estados unidos se ha reducido, esta reposicionándose, reagruparse, las otras potencias aprovechan la oportunidad en «la periferia»

 

  • EE.UU. se ha sobreexpandido en sus metas: quiere detener el ascenso de China y abrir más su mercado a sus productos, quiere detener las reaparición de Rusia como polo de poder, quiere cambiar el gobierno en Irán y redibujar el mapa de medio oriente, no es posible tener metas tan ambiciosas al mismo tiempo…. buscara nuevas formas de, relacionarse, asociarse… las potencias regionales utilizan esta oportunidad para intentar aumentar su  poder 

 

Unión Europea

  • No puede sobrevivir a largo plazo en su forma actual  

 

  • hay un desequilibrio en la conformación actual hacia Alemania, Francia en el futuro buscara reformas, porque la base estratégica original de la UE (Francia) ha perdido su peso y Alemania intentara mantener la configuración actual de poder (status quo) como el hegemón europeo.

 

  • La UE se muestra bastante rígida la hora de enfrentar desafíos

 

  • se presenta la actualidad de la UE en una visión bastante maniquea, entre los defensores del proyecto europeísta y la democracia, frente a irracionales populistas y nacionalistas de extrema derecha, cuando la situación es muchos más compleja  

 

  • Polonia ocupara un lugar cada vez más destacado en Europa oriental, que podría cambiar el equilibrio de poder en la región, según la postura que tome su gobierno en el 2019 y a futuro.

 

  • El Brexit no cambiara demasiado la vida comunitaria de la unión en el corto plazo

 

  • Continuara la polarización social  dentro de los miembros de la UE

 

  • la UE endurecerá su postura con Italia y con Reino Unido como medidas ejemplificadoras , pero esta dinámica podría no funcionar a largo plazo

 

  • Los distintos intereses de las realidades nacionales de sus miembros serán un desafío para el futuro unión, pudiendo esta enfrentarse a un largo proceso de deterioro

 

MEDIO ORIENTE

  • Irán estará bajo mayor  presión por parte de EEUU, y reforzara una línea de aliados
  • Otras potencias buscaran a Irán como un bastión contra EE.UU. en la región

Estas son las tendencias que van a marcar el horizonte del 2019 según la consultora  Stratfor:

La competencia entre grandes potencias se intensificara

Estados Unidos intensificará su ofensiva estratégica contra China con tarifas arancelarias, sanciones, colchones regulatorios en torno a las tecnologías emergentes, un respaldo más fuerte a Taiwán y una postura más agresiva en el Mar de China Meridional.                                  

Al mismo tiempo, el fracaso de los pactos de control de armas acelerará una carrera de armamentos entre los Estados Unidos, Rusia y China. El clima geopolítico más agresivo creará oportunidades estratégicas para las potencias fronterizas, como Polonia y Taiwán,  Turquía.

Citando amenazas a la seguridad nacional, los Estados Unidos se apoyarán en gran medida en Europa, Japón, Australia, Canadá, Corea del Sur y Taiwán para erigir barreras más fuertes a la inversión china. Esto afectará la investigación y el comercio en áreas estratégicas, desde la inteligencia artificial hasta el despliegue de redes 5G a partir de 2019. El imperativo de China de ponerse al día en áreas críticas como la industria aeroespacial y el desarrollo de semiconductores de alto nivel solo aumentará las amenazas cibernéticas para las corporaciones y impulsará un EE.UU más ofensivo.

Además, las corporaciones tendrán que lidiar con interrupciones en la cadena de suministro y multas y demandas más graves por violaciones de datos.

La volatilidad del comercio en la economía global

Un enfrentamiento de Estados Unidos con la Organización Mundial de Comercio podría paralizar el proceso de solución de controversias del organismo, obligando a los países a una vía bilateral menos predecible para resolver sus diferencias comerciales.

Canadá, México, Japón y Corea del Sur tienen más posibilidades de negociar cuotas para mitigar la amenaza de los aranceles automovilísticos estadounidenses, pero las conversaciones comerciales de la Unión Europea con Estados Unidos están condenadas al fracaso.

Y mientras que los aranceles estadounidenses adicionales en China aumentarán la incertidumbre comercial, el efecto general en la economía global de la política comercial de la Casa Blanca en 2019 será relativamente silencioso.

Escenarios para Italia y el  Brexit

Un gobierno italiano “populista” desafiante planteará la mayor amenaza para la eurozona en 2019, ya que las preocupaciones sobre los crecientes niveles de deuda del país y el frágil sector bancario. Los mercados financieros y los diferenciales peligrosamente amplios de los rendimientos de los bonos, en lugar de las amenazas de Bruselas, serán los mayores disciplinarios de Roma.  

Bruselas trabajará simultáneamente para evitar un escenario Brexit sin acuerdo con el Reino Unido, pero el veto parlamentario británico sigue siendo el mayor obstáculo para su salida ordenada de la Unión Europea.

Un ojo en la creciente oferta en los mercados energéticos globales

Arabia Saudita y Rusia administrarán cuidadosamente la producción de petróleo para evitar una caída de los precios, ya que controlarán los efectos de las exportaciones residuales iraníes en el mercado.

También existe el potencial para el crecimiento de la producción de Irak y Libia y una reducción significativa de las restricciones de capacidad de exportación en los Estados Unidos más adelante en el año.

Los mercados mundiales de gas natural licuado se verán afectados cuando Estados Unidos asuma su lugar entre los tres principales exportadores de GNL del mundo en 2019.

Fuerzas disruptivas en movimiento en las Américas

Los gobiernos de línea dura y alineados con los Estados Unidos en Brasil y Colombia podrían impulsar un esfuerzo regional atípicamente proactivo para contener el desbordamiento de la crisis actual de Venezuela.

Los esfuerzos de Brasil por sacudir y reformar el bloque comercial del Mercosur se enfrentarán a una Argentina políticamente frustrada.

VISION GENERAL

La competencia cada vez más intensa entre los Estados Unidos, China y Rusia surgiría como la característica definitoria del sistema internacional, creando un dilema para las potencias medias atrapadas en medio de una rivalidad entre grandes potencias. Las guerras comerciales, los ataques cibernéticos, las cambiantes estrategias de defensa y las carreras de armamentos no tardaran mucho en convencer al mundo de que esta es la nueva realidad global.

Una competencia  entre grandes potencias entre los Estados Unidos, China y Rusia acelerará una carrera de armamentos de alto nivel y aumentará la competencia en el ciberespacio y la tecnología. La gobernanza global en torno a estas amenazas será difícil de alcanzar a medida que las divisiones se profundizan en el sistema internacional.

A pesar de que Estados Unidos intensifica una ofensiva estratégica contra China con aranceles adicionales y bloqueos regulatorios, sanciones, y desafíos marítimos en el Mar del Sur de China, Beijing dependerá de su fuerte influencia económica global para corroer las alianzas de Estados Unidos. El año expondrá los límites que enfrenta Estados Unidos al tratar de aislar a China tanto de las cadenas de suministro global tan estrechamente entrelazadas, como de los aliados de los Estados Unidos, atrapados entre mantener una estrecha relación de seguridad con los Estados Unidos e incrementar sus lazos económicos con China.

Se prevé que la competencia entre potencias solo se intensificará en 2019. La Casa Blanca duplicará sus intentos de poner en cortocircuito los avances de China en varios campos estratégicos. Beijing recibirá algunos golpes en el camino, pero China todavía tiene los medios y la motivación más que nunca para acelerar su calendario y sus esfuerzos para alcanzar la paridad con los Estados Unidos.  La relación China y Rusia tiene el potencial de una alineación más estrecha en 2019.

Y para aquellos poderes que se encuentran a lo largo de las fronteras, desde Polonia a Turquía y Taiwán, un clima geopolítico más tenso se traducirá en algunos casos en oportunidades estratégicas mientras intentan trabajar rápidamente para apuntalar las alianzas de seguridad y obtener beneficios económicos especiales de los poderosos pretendientes.

Un enfrentamiento de la Casa Blanca con la Organización Mundial del Comercio podría frenar el proceso de solución de controversias del organismo, lo que obligaría a los países a volver a una vía bilateral menos previsible para resolver sus fricciones comerciales.

La dimensión ideológica de la competencia se jugará más sutilmente

Los Estados Unidos se enfrentan al desafío de competir con un eje eurasiático  China-Rusia, pero se basa en tácticas poco ortodoxas y en un curso ampliamente unilateral en el que corre el riesgo de alejar a muchos de los aliados de poder intermedio. Con el frente occidental dividido y los Estados Unidos ya no defendiendo activamente, y en algunos casos atacando el sistema de gestión del orden global basado en las reglas de la posguerra, China encontrará muchos avances entre las potencias medias para desafiar la ofensiva estadounidense.

 

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