Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

TEMAS

Cambios profundos con gran velocidad y la consolidación de la declinación de EEUU

Mientras se desarrolla una lucha interna entre el “Estado Profundo” Vs Donald Trump

Ya EEUU No es el “Estado Imprescindible”. Fisher: ex City Group, ex FMI, ex Banco Mundial, ex Presidente del Banco de Israel dijo en Nueva York ante inversores: “que en el 2020 EEUU ya no será el País como ordenador del mundo y abandona esa posición”; que se le suma a ello los análisis de la mayor consultora de riesgo del mundo “Eurasia Group”, que desde 2013 adelantó que EEUU ya no fija la agenda global unilateralmente y por ultima las declaraciones de Henry Kissinger: que acaba de decir que estamos ante la posibilidad de un conflicto entre EEUU y China como ocurrio con la I Guerra Mundial si no se frena el conflicto desatado.

Medio Oriente Crisis Política en Israel, conflicto en Siria con una victoria de las fuerzas legales, conflictos en el Líbano, y el freno a la desestabilización del régimen Irani en la que hubo una gran actividad de fuerzas de inteligencia regionales y de otros continentes.

Europa y sus separatismos que ahora todo es consecuencia de Rusia (?)

América Latina las derechas fueron sorprendidas por conflictos que no vieron venir, 

Colombia no fueron las “guerrillas” sino los descontento urbanos lo que ponen en crisis al “sistema” de Duque?Uribe

Perú un régimen autocrático funciona sin Parlamento

Chile el pueblo descree del sistema político para administrar los cambios y el pedido de nueva constitución 

Uruguay que terminó en una gran incógnita

Bolivia cada día es mas claro que fue un Golpe que recibió estructuras desde el exterior mayores a lo que se dijo en un principio como ser la creación de miles de cuentas de Twitter en Europa (5000) para desprestigiar al Gobierno depuesto

Pero lo Importante Geopoliticamente hablando una estructura creada por Washington la ALIANZA del PACÍFICO murió; Chile, Perú y Colombia en Crisis y México con cambio político ideológico, igual está pasando con el llamado Grupo de Lima que también pierde influencia y Poder y as con el cambio Político en argentina desde el 10/12/2019  


Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Como lo adelantamos: Un nuevo mundo está ocurriendo ante nuestras miradas incrédulas

El equipo de Dossier no solo está preocupado por Iberoamérica, sino que se OCUPÓ de analizar y conocer las distintas variantes que están afectando nuestro subcontinente. 

por ello lo que predijomos se CUMPLIO pues no estábamos errados en los tiempos que vendrían ni en la peligrosidad de los mismos

Lo habíamos dicho que en su nuevo realineamiento global de EEUU, se volvería muy agresivo para tener bajo control absoluto lo que su “Destino Manifiesto” según ellos debe estar bajo Control, el “Patio Trasero” y el Mare Nostrum Caribeño. 

También está estallando la Crisis sistémica del Modelo que encabeza EEUU del Neoliberalismo: Ecuador, Perú y últimamente su Perla más promocionada “Chile”, este Modelo Americano del Norte que utiliza para el mundo las Guerras Híbridas y el caos Organizado, ahora se están aplicando hasta en su forma más tradicionales como son los golpes tradicionales usando las FFSS y las FFAA -Bolivia-, para controlar los Recursos naturales del Continente y los Minerales estratégicos. 

Por ello son tiempos de definiciones y de desarrollos de acontecimientos de una importancia para los próximos 50 años O creemos y propugnamos por una Patria Grande o seguimos el modelo de Patria Chica que no tiene destino en el Siglo XXI.

Los Choques están en pleno desarrollo en nuestra región, por ello más que preocuparnos nos tenemos que OCUPARNOS de nuestro destino

Los Imperios no Duermen y siempre están Alertas y NO perdonan

AUDIO: 

En cuanto a los resultados concretos de la elección general del pasado 27 de octubre y mientras se espera el escrutinio definitivo, se impuso la fórmula del “Frente de Todos” (FT), con el 48% de los votantes. En segundo lugar se ubica la fórmula  oficialista, “Juntos por el Cambio” (JC), con un caudal de votos del 40%. En la Provincia de Bs As, el Frente de Todos, obtuvo un 52%, contra el 36% de Juntos por el Cambio.

Votó más del 80% del padrón electoral y 2 300 000 de electores más, lo han hecho entre las PASO y la elección general. Entre FT y JC, se da una diferencia de unos 2 millones de votos. De los cuales, más de 1,5 millones los aporta el Conurbano Bonaerense.

De los 2 300 000 votos que se sumaron entre las PASO y la elección general, 2 millones se inclinaron por JC y aproximadamente 250 000, por el FT. No es un dato menor si esto finalmente, se confirma por la Justicia Electoral. El resto de las propuestas electorales: Consenso Federal con un 6%, el FIT, con algo más del 2%, y el resto…

El FT, inclina la balanza fundamentalmente en el Conurbano Bonaerense de la provincia de Bs. As., sobre todo en la 1ra. y  3er., sección electoral; sin desmerecer desde ya, el aporte de las provincias del norte argentino y gran parte de la Patagonia.

El voto del frente JC se destacó en las grandes ciudades (CABA, Bahía Blanca, Mar del Plata, La Plata), y en provincias importantes como Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos. Estas áreas conforman la región centro, en donde se inscribe la zona núcleo agropecuaria. Tenemos entonces, que una gran parte de segmentos sociales ligados a la producción cerealera y a las ciudades grandes y medianas con nutridas capas medias no necesariamente asalariadas, decidieron su voto por la fórmula del oficialismo.  

¿Qué nos dice esta información?

En la elección general, se profundizó la polarización del electorado en dos grandes frentes: a) Frente de Todos (PJ, FR, PC, NE, etc.) y b) Juntos por el Cambio (PRO, UCR, CCC, etc.)

Esto también profundiza la crisis de la forma política “Partido político” tradicional. Este fenómeno no es nuevo, se viene desarrollando fundamentalmente a partir de 1983, y con más claridad después de la crisis de 2001. Los partidos políticos tradicionales en la historia argentina (UCR y PJ), son de alguna manera una manifestación del desarrollo de las diferentes etapas del capitalismo, en donde la forma de capital dominante, incidió en la emergencia de cada uno de ellos. La Unión Cívica Radical con el capital agrario y comercial.  Y, con el desenvolvimiento del capital industrial, después de la crisis del ´30, el PJ, surge como una necesidad de dar respuesta electoral al nacimiento de la clase obrera industrial en expansión, y para canalizar su presencia como sujeto político con aspiraciones ciudadanas.

Estas formas inician su crisis con la hegemonía del capital financiero a mediados de la década de los años ´70. Hoy en día y especialmente para los enfrentamientos electorales, la ciudadanía sin rechazar del todo la representación del tradicional esquema de representación demo-liberal, opta cada día más de forma independiente por alternativas frentistas, en dónde se diluye un poco la diferenciación de otras épocas.

Torcuato Di Tella[1], años atrás, sostenían que en nuestro país se produciría a semejanza de Europa, la tendencia a agrupar el electorado en dos grandes fuerzas. Una de centro derecha conservadora y otra de centro izquierda progresista. Esta postura la hemos criticado en su momento, argumentando sus límites, ante la presencia del peronismo, que por su naturaleza movimientista y policlasista no es de izquierda, ni de derecha. Con lo cual, esa polarización en nuestro país es relativa.

Pues bien, el resultado electoral vuelve a presentar un paisaje altamente polarizado, que bien pude definirse en los términos de Torcuato Di Tella. ¿Qué ha sucedido entonces?

El peronismo como movimiento social no ha desaparecido, sino que es su forma política partidaria la que se ha desdibujado. A pesar de la polarización centro derecha y centro izquierda, existe aún en la base, el viejo antagonismo entre las zonas agropecuarias, oligarquías pampeanas, más capas medias de grandes ciudades y por el otro, sectores obreros y capas medias populares, más los sectores sociales excluidos y empobrecidos. De alguna manera persiste la antinomia peronismo anti-peronismo.

La grieta es social en su profundidad y el orden político electoral ofrecido a la ciudadanía (igualdad jurídica), no resuelve esas desigualdades sociales. En los frentes electorales permanecen los partidos tradicionales, pero se encuentran condicionados a grupos de poder.

El problema sigue siendo, encontrar la forma de resolver la articulación entre la representación social y la representación política. La cuestión será en cómo articular los grupos humanos que cumple una función en la estructura productiva- social, y las expresiones políticas instituidas.

La dirigencia política peronista ha demostrado sapiencia al unirse para acabar con las intenciones reeleccionistas del gobierno actual, ahora resta tejer un entramado productivo y social, para acercar las diferencias entre los diversos intereses (gobernaciones, intendencias, movimientos sindicales y sociales, etc.

No obstante, existen otros problemas subyacentes que influyen en este comportamiento del electorado. Y que es el encuadramiento electoral bajo una forma que no responde a las necesidades que se manifiestan en el seno de la sociedad, a través de las protestas sociales y sectoriales. Las formas de éstas, esconden nuevas situaciones y nuevas realidades en la estructura económica y social y su correlato socio-territorial. Estos cambios muchas veces no entran en la consideración de la bipolaridad de las dos fuerzas mayoritarias, que tarde o temprano emergerán.

Noviembre de 2019

Carlos Chino Fernández

CEES-CGT


[1] Torcuato Di Tella en, Página 12 “La bipolaridad que se vislumbra”, 25/9/2005

Dossier GeoPOLÍTICO: Actividad del Equipo En LAS PROVINCIAS DE Corrientes, Chaco, Santiago del Estero y Córdoba

PROVINCIA DE CORRIENTES
PROVINCIA DE SANTIAGO DEL ESTERO

PROVINCIA DEL CHACO
PROVINCIA DE CÓRDOBA

por Shahzada Rahim

Desde la era de la exploración, la dinámica de la guerra y el conflicto han cambiado. Europa, hasta los albores de la revolución industrial a fines del siglo XVIII, puede calificarse en “la era de la guerra y la conquista”. Esta fue una época de conflictos brutales en nombre de la religión, la secta, el origen étnico y la raza, más la palabra “genocidio” no se contextualizó durante toda la era moderna clásica. La palabra “genocidio” solo llegó a los libros de texto literarios y legales después del Holocausto Judío bajo la Alemania de Hitler. Fue Raphael Lemkin, un judío polaco, quien redactó la Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio, documento que fue adoptado por unanimidad por los miembros de Naciones Unidas el 9 de diciembre de 1948. Probablemente, dicho borrador fue adoptado y ratificado como reacción a las atrocidades nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Raphael Lemkin fue la persona que encontró una palabra adecuada para lo que el Primer Ministro británico Winston Churchill denominó “un crimen sin nombre”. Según la Convención de 1948 sobre la Prevención y el Castigo del Delito de Genocidio, este tipo de crimen refiere a los “actos destinados a destruir, en su totalidad y en parte, a un grupo nacional, étnico, racial y religioso”. Sin embargo, han pasado casi 60 años desde que se adoptó la Convención, y su efectividad permaneció en el olvido. Poco después de la resolución redactada, Estados Unidos y Gran Bretaña, se abstuvieron de ratificar la Convención, ya que Estados Unidos temía por su amargo pasado, cuando los indios rojos indígenas fueron aniquilados por los colonizadores, mientras que en el caso de Gran Bretaña, ésta temía por la responsabilidad de sus atrocidades cometidas en las colonias. Con esta abstinencia política, el rol de las Naciones Unidas terminó en la encrucijada de fallar incesantemente en relación a la prevención de los crímenes atroces alrededor del mundo.

Ahora, sin profundizar tanto en la historia, podemos encontrar un ejemplo más reciente de genocidio atroz en Myanmar, República Democrática del Congo, Sudán, e Irak y Siria bajo ISIS. En Myanmar, la violenta extirpación de los grupos étnicos rohingyas por parte de los vigilantes budistas en el estado de Rakhine, es la peor de su tipo desde la Segunda Guerra Mundial. Cabe recordar que los grupos étnicos rohingyas son musulmanes y descendientes de bengalíes, que a su vez conforman la mayoría en el estado de Rakhine de Myanmar, que limita con Bangladesh. Según las Naciones Unidas, más de 90,000 rohingyas han huido del estado de Rakhine hacia Bangladesh por temor a ser juzgados. “Las condiciones de vida dentro de los campos de refugiados son desesperadas” exclamó el informe de la ONU.

Del mismo modo, Sudán, que sufre una brutal guerra civil entre cristianos en el sur y musulmanes en el norte, finalmente lideró la división del país en 2011. En 2003, se produjo un brutal genocidio en Darfur, en el que más de 300,000 inocentes fueron asesinados por las milicias respaldadas por el gobierno de Sudán. El gobierno negó el genocidio al decir que la cifra de muertos había sido extremadamente exagerada, y que la comunidad internacional permaneció en silencio, totalmente desestimada.

Por otro lado, en el Estado Islámico de Irak después de controlar Mosul, se intentó borrar a los yazidíes, una minoría étnica y religiosa que vivió en Irak durante siglos. Bajo la severa regla Shariah, el Estado Islámico ordenó matar a todos los hombres yazidíes y esclavizar a sus hijos y mujeres. Se informó de un asesinato en masa a gran escala de la comunidad Yazidí, y la violación en masa de mujeres del grupo bajo la cruel regla mencionada. Según las estimaciones, el Estado Islámico de Irak asesinó alrededor de 10,000 personas yazidíes, y más de 300,000 huyeron a la región vecina del Kurdistán en calidad de refugiados.

Sin embargo, estos son tan solo algunos ejemplos más recientes, pero la historia humana ha sido testigo de las peores atrocidades cometidas en nombre de la religión, la secta, la raza y el origen étnico. Por ejemplo, el genocidio armenio de 1915, en el que un millón de armenios cristianos, fueron asesinados por los musulmanes otomanos. Del mismo modo, cabe recordar el genocidio de Srebrenica durante la guerra yugoslava, en la que las milicias armadas serbias masacraron a más de 8000 personas de etnia musulmana bosnia. En el mismo patrón, el peor genocidio tuvo lugar en Vietnam luego de la invasión estadounidense, en la que más de 1,5 millones de vietnamitas fueron asesinados mediante un “bombardeo en alfombra” por la Fuerza Aérea estadounidense.

En contraste, uno de los hechos más interesantes sobre estos crímenes tan atroces, es que ni siquiera una sola persona fue condenada por estos crímenes en el Tribunal y la Corte Penal Internacional. Aunque, cabe señalar, que ha habido un desarrollo estructural para la ejecución de la Convención sobre Genocidio. Por ejemplo, el Tribunal Internacional, con el fin de condenar crímenes de guerra, se estableció en 1992, y la Corte Penal Internacional se estableció en 2002. De todas maneras, ninguno de ellos ha sido resistente para prevenir estos crímenes atroces. Tal vez, esto plantea la pregunta sobre el desempeño de las Naciones Unidas en cuanto a la prevención de la guerra y los conflictos, lo que ha envalentonado aún más el dilema de la implementación de la Convención sobre el Genocidio: los crímenes no parecen ser tan atroces.

Shahzada Rahim estudiante de posgrado con gran interés en escribir en relación a la historia, geopolítica, asuntos de la actualidad y economía política internacional.

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

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TEMAS:

Un nuevo mundo está ocurriendo ante nuestras miradas incrédulas

  • América del Sur está sufriendo los cambios de “sistemas” y no tiene nada que ver con “invasiones” o “agentes” desestabilizadores
  • El Modelo de la Bipolaridad y sus estructuras ya no sirve más y tampoco las estructuras del “estado necesario e indispensable” creado por USA 
  • Se vienen cambios estructurales Político Económico y Financiero global hasta con cambios de Patrones de divisas.
  • Los cambios estallan y por su velocidad y profundidad no tenemos la posibilidad de entenderlos y más con una Cátedra Universitaria y los medios de Comunicación Masivos -que la ocultan y no la entienden
  • Caso de EEUU y su traslado el proceso industrial a China y hoy pagan esa descabellada decisión que afectó a las clases medias norteamericana por un afán de lucro exagerado y sin observar que mataban a la gallina de los huevos de Oro
  • Vemos los cambios las crisis económicas financieras y con ello los cambios de las bazas del Poder, el abandono norteamericano de muchas áreas globales EEUU ya no es el estado imprescindible, abandono del Medio Oriente, Crisis en el G7, Crisis en la Unión Europea con el Brexit y hacia el interior de la organización supranacional, las crisis en América latina de los sistemas políticos, económicos de países como Colombia, Ecuador, Perú y en su País “ejemplo”. Todo está ocurriendo todo al mismo tiempo y no como hechos aislados e inconexos.
  • LOS CAMBIOS ESTÁN OCURRIENDO ANTE NUESTRA MIRADA, ESPEREMOS QUE NUESTRAS DIRIGENCIAS ESTÁN A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIA 

El Director de Dossier Geopolitico Lic. Carlos Pereyra Mele, fue convocado y entrevistado por el Programa “Tópicos para Conversar”, que conduce el Periodista Norberto Ganci y Ingeniero Rodolfo Durango, por la FM 100.3 SUDAMERICANA RADIO – http://sudamericanaradio.org de la Ciudad de Villa Carlos Paz, Córdoba, Argentina; en el audio que se acompaña adjunto tratamos: El nuevo mundo que surge ante nosotros y las crisis de las estructuras ya en retrocesos del área económica del Hegemón norteamericano, que se basó en una globalización asimétrica con la punta ideológica del Neoliberalismo.

Como todo eso funcionó y funciona en Latinoamérica, pero que entró en crisis en estos dias en la región, porque la crisis estalló ?; Porque antes estalló en el corazón EEUU y en la Unión Europea en el 2008 y porque aparecieron nuevos jugadores China Rusia e India…….

Audio Completo:


Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

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TEMA:

  1. El Sínodo de Amazonia el “extraño” silencio mediático mundial…y el ataque de los agentes imperiales aquí atacan a Francisco
  2. El tema Geopolitico de la semana es lo que ocurre en nuestra región: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil, Uruguay y Argentina.
  3. La Velocidad de los “cambios” y sus consecuencias a nivel global (No hay “fin de la historia”)
  4. Nos adelantamos a los acontecimientos ecuatorianos donde el presidente Moreno ya es “ilegítimo” aunque sea “legal”, ya que el lunes el Pueblo le torció la mano a Moreno y tuvo que derogar el “decretazo” 
  5. Macri reconoce como embajadora de Venezuela a la representante del oscuro personaje de poca monta Guaido, rompiendo la Argentina toda la tradición Diplomática de los últimos 150 años 
  6. ULTIMO MOMENTO Ofensiva Turca en el Norte de Siria atacando a los grupos Kurdos

AUDIO:


EDITORIAL de la Fundación de Cultura Estratégica. 4/10/2019 Moscu Rusia

Estados Unidos y sus aliados occidentales están creando más tensiones internacionales e inestabilidad en un intento inútil de dividir al mundo en “esferas de interés” y “exclusividad”. Así lo ve el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y pocos observadores objetivos de las relaciones internacionales podrían estar en desacuerdo con su advertencia.

El principal diplomático de Rusia dice que el único camino a seguir es que prevalezca el multilateralismo y que todos los estados cumplan con los principios de la Carta de las Naciones Unidas, de la cual son signatarios.

Un excelente ejemplo de la destructiva política occidental liderada por Estados Unidos se ve en el Golfo Pérsico, donde las tensiones han alcanzado un punto explosivo que podría desencadenar una guerra total en todo el Medio Oriente, posiblemente afectando a todo el mundo.

No cabe duda de que la precaria situación en el Golfo existe debido a las provocaciones irresponsables de Washington hacia Irán. La abrogación unilateral del histórico acuerdo nuclear de 2015 por parte de la administración Trump y la militarización de una presencia estadounidense dominante en el Golfo en los últimos meses es un caso descarado de que Washington lo haga solo en contravención del derecho y las normas internacionales. (Por desgracia, ¿Estados Unidos ha sido diferente ?, uno podría objetarlo).

En su iniciativa unilateral, Estados Unidos ha reunido una camarilla de naciones para apoyar su presunto derecho militar de actuar como policía en el Golfo Pérsico: Gran Bretaña, Australia y Arabia Saudita han indicado que están dispuestos a unirse a una “coalición” estadounidense para supuestamente salvaguardar la “libertad de navegación” a través del punto crítico en el comercio mundial de petróleo.

Dejando de lado las intenciones declaradas, el problema es el intento de Washington de demarcar una “esfera de influencia” en Oriente Medio, estratégicamente importante. Parece que no importa que esta acción esté agravando seriamente las tensiones y la inestabilidad en la región. Irán tiene todo el derecho de protestar contra lo que ve como una campaña de agresión liderada por Estados Unidos, además de la mala fe de Washington con respecto al acuerdo nuclear respaldado por la ONU.

Sin embargo, por el contrario, una forma viable de salir del callejón sin salida que ha creado la política de unilateralismo de Washington es la formación de un sistema multilateral de seguridad naval, que involucra a todas las naciones del Golfo Pérsico, incluidos Irán, Arabia Saudita y otros. También pueden participar naciones extrarregionales, incluidas China, India, Japón, la Unión Europea, así como Rusia y los Estados Unidos.

Dicha propuesta ha sido presentada a la ONU por Rusia a principios de este año. Esta semana, durante una reunión con Sergei Lavrov, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammed Javad Zarif, brindó su pleno apoyo a dicho mecanismo de seguridad multilateral. La iniciativa es consistente con los principios de la ONU de respetar las soberanías nacionales y la no agresión. Se obvia la noción de naciones que presumen tener “esferas de influencia”. El último concepto es una reliquia del colonialismo y el imperialismo, y debería ser obsoleto en el mundo de hoy.

Otro ejemplo contemporáneo de unilateralismo destructivo es el conflicto en curso en Ucrania. El país ha quedado atrapado en una guerra de casi cinco años en la que los civiles en la región oriental de Donbass han sufrido mucho. Los gobiernos occidentales y los medios acusan a Rusia de entrometerse en Ucrania. Pero la realidad es que fueron Washington y los estados europeos los que interfirieron derrocando ilegalmente a un gobierno electo en Kiev con un violento golpe respaldado por la CIA en febrero de 2014.

Ucrania se ha convertido en un estado fallido porque Washington y sus aliados occidentales querían imponer una “esfera de influencia” en la frontera con Rusia.

Es evidente que dicha política unilateral es una violación del derecho internacional y los principios democráticos. Es una afirmación criminal de “intereses” y “objetivos” geopolíticos. Además, esa mala conducta conduce inevitablemente a una ciénaga de conflicto, destrucción e inmenso sufrimiento humano.

La vergonzosa ironía es que mientras Rusia es constantemente acusada, sin evidencia, de interferir en otros países, la prueba abundante e irrefutable es lo contrario: Washington y sus aliados occidentales tienen la costumbre incesante de violar y desestabilizar a las naciones y regiones en una supuesta suma cero. juegos geopolíticos.

Por el bien de la paz mundial y el desarrollo progresivo, todas las naciones deben adherirse al concepto de multilateralismo, respeto mutuo y cooperación genuina, libres de estereotipos y demonización de los demás para obtener ganancias de propaganda.

Sin embargo, la pregunta es: ¿pueden el capitalismo corporativo estadounidense y su máquina militarista cumplir con esa demanda razonable y mínima de cooperación internacional?

Si no, entonces el sistema político estadounidense y su camarilla de secuaces occidentales están llevando al mundo a un callejón sin salida abismal.

Fuente: https://www.strategic-culture.org/news/2019/10/04/western-zero-sum-geopolitics-is-a-dead-end/

Por el Profesor Enrique Lacolla [*]

China es la gran potencia emergente del siglo. En apenas 70 años pasó de ser la última de las grandes potencias a ser la segunda, con una clara perspectiva de convertirse en la primera a la vuelta de una década.

En un marco que se conectaba directamente con los fastos de la época del “socialismo real” y con las grandes demostraciones de regocijo colectivo propio de la era comunista, la República Popular China conmemoró el pasado lunes el septuagésimo aniversario de su fundación.

¡Qué trayecto! Pues lo que cabe contabilizar hoy no son sólo los 70 años de la toma del poder por el partido comunista, sino la enorme, trágica y sin embargo optimista peripecia del pueblo chino desde que inició su lucha por liberarse de la dominación extranjera bajo la cual había caído desde la época de los “tratados desiguales”. Vistas las cosas desde esta perspectiva, las discusiones acerca de si China es un estado socialista o un estado capitalista suenan académicas. ¿Quién puede seguir sosteniendo que “el socialismo es el camino más largo hacia capitalismo” como ironizan algunos, si se tiene ante los ojos la evidencia de que sólo rompiendo con las prácticas del capitalismo dependiente y construyendo un estado fuertemente centralizado fue posible dotar al inmenso conglomerado chino de una planificación y de una voluntad de llevarla a la práctica que lo arrancaron del atraso y lo llevaron a colocarse, en apenas siete décadas, como la segunda potencia económica del globo y la tercera militar?

En esa ruta quedaron múltiples despojos, se consumaron atrocidades y se realizaron actos de heroísmo incontables, pero ¿quién puede creer sinceramente que una transformación semejante se podía producir sin promover una enorme sacudida? El dato fundamental que cabe retener de esta gigantesca transformación es el de la emergencia de un mundo arrancado del pantano del atraso, informado por una concepción del mundo básicamente solidaria y capaz de cuestionar el modelo capitalista-imperialista de factura occidental al proponer una relación más equilibrada entre las potencias.

Desde luego que los problemas que acucian a la sociedad china, por lo poco que podemos saber de ellos desde aquí, son de una magnitud que se equipara al gigantismo de la sociedad que los produce. Desigualdades económicas suscitadas por la apertura al modo capitalista de producción, diferencias en la escala del desarrollo que existe entre las diferentes regiones, tendencias centrífugas de carácter étnico o confesional que son incesantemente alimentadas desde afuera, existencia de focos de irritación derivados del contraste entre una juventud estudiantil que protesta y se rebela sordamente contra una dirección político-partidaria que peca de hermética…, son factores que influyen para hacer de la china una sociedad quizá mucho menos estable de lo que parece. Pero las contradicciones son inevitables en cualquier organismo vivo y, en suma, son una señal de salud, en la medida en que el choque entre ellas debería ir generando el dinamismo que lo propulse hacia adelante. O lo condene, si ese organismo es incapaz de asimilarlas y resolverlas en una síntesis nueva.

Voluntarismo y realismo

El decurso de la República Popular de 1949 al presente mostró una gran variedad de esas contradicciones. El voluntarismo de Mao se dong tuvo mucha parte en la forma en que estas se manifestaron. El padre de la revolución china labró su carrera discurriendo ideológicamente sobre un doble carril: en la práctica su marxismo tuvo un carácter heterodoxo respecto de la línea fijada por Moscú, y aunque prometió siempre hacer lo que quisiera Stalin, de hecho se atuvo en la medida de lo que le era posible a los intereses de su país y a sus propios requerimientos estratégicos. En el plano interno y en el de su propio estilo de conducción se mantuvo adherido, probablemente tanto por convicción como por predisposición personal, a los lineamientos que marcaron al estilo del líder soviético. Es decir, una gran concentración del poder en sí mismo, y el “culto de la personalidad”. Esto fue funesto porque provocó tropiezos y retrocesos, desalentó la contestación crítica y trabó el desarrollo tecnológico. Aunque cabe señalar que le faltaron,  afortunadamente, la veta paranoica, la desconfianza y la sádica inclinación a la venganza que distinguieron a Stalin, lo que permitió que los cuadros de la “vieja guardia” que habían liderado la revolución desde sus orígenes no sólo lo sobrevivieran sino que incluso lo sucedieran después de su muerte e invirtieran el curso arbitrario que había impuesto a la revolución en la última etapa de su vida.

“El gran timonel” Mao, en efecto, se distinguió por los bruscos cambios que imprimió a la barra de dirección de la nave del estado. Algunos fueron catastróficos, como “El gran salto adelante”, que fue un intento de alcanzar a la productividad capitalista en base a la improvisación y al voluntarismo, que culminó en una desorganización de la economía que acarreó millones de muertos por hambruna. Otros no fueron menos desastrosos, como “La revolución cultural”,  que Mao fraguó para fortificar su poder frente a los cuadros del partido que lo criticaban por los desaciertos que había cometido. Usando a los estudiantes como fuerza de choque provocó una anarquía que removió a la sociedad de arriba abajo y lo dejó como único referente capaz de mantener una apariencia de orden. Pero el saldo que dejó fue el exilio interno y una humillación perdurable en los mejores cuadros políticos culturales y un caos educativo que debe haber costado carísimo remontar. De cualquier modo, una vez desaparecido Mao la sociedad china fue nuevamente encarrilada por Deng xiao ping, que puso en marcha un proceso de apertura vigilada al capitalismo, con generación de reformas que aprovechaban el aporte de la inversión y del “know how” extranjeros para lanzar un programa de desarrollo planificado que en pocas décadas ha llevado a China al nivel en que está.

¿Ha vuelto por esto China al capitalismo? El futuro dirá, pero no creo que sea así ni que el proceso culmine en esa meta. Una cosa es cierta: podemos dar por seguro que si no hubiera existido el control estatal y una fuerza política imbuida en el materialismo crítico China no hubiera nunca alcanzado el estadio en el que actualmente se encuentra. El nacionalismo antimperialista fue el otro elemento de la revolución, quizá el más enérgico, pero cabe creer que sólo el componente marxista –y el increíble tacto político de Zhou En lai, el segundo de Mao, capaz de corregir sus errores sin perder la cabeza en el intento- fue el factor determinante para establecer el equilibrio que finalmente llevó la nave a puerto.

Es inevitable establecer una analogía entre las revoluciones rusa y china. La primera soportó pruebas espantosas, degeneró (en parte como consecuencia de deformaciones causadas por la situación de asedio en que vivía), venció en la lucha a vida o muerte librada por rechazar la agresión nazi, prosperó, se estancó y finalmente se deshizo sin gloria en una implosión poco aparatosa que, sin embargo, desequilibró al planeta al quitar contrapeso al imperialismo norteamericano. Desde entonces la situación se ha recompuesto: Rusia ha recuperado su peso específico como gran potencia militar con intereses geopolíticos concretos, aunque su economía todavía está rezagada en relación a la norteamericana y europea,  y China ha crecido de una manera desaforada. El mundo unipolar ha desaparecido y China y Rusia, junto a otras potencias como la India e Irán, proponen una vía multipolar para el desarrollo para la cual el “Silk Road Belt” propuesto por China debería constituirse en el nexo estratégico fundante, susceptible de futuras e innumerables ramificaciones.

Ahora bien, ¿China ha renegado de su pasado marxista, como lo ha hecho la Rusia de Vladimir Putin con sus oligarcas? ¿No son discernibles elementos provenientes de pasado revolucionario en la experimentación china? En los primeros años 20 la Nueva Política Económica o NEP fue instaurada en la Rusia soviética para corregir los excesos del Comunismo de Guerra, que prácticamente había paralizado la actividad económica y estaba empujando a la sociedad al nivel de la carestía. Se permitió vender privadamente a los campesinos gran parte de la producción del campo, dejando una pequeña proporción para el gobierno, mientras se aflojaban los controles sobre las empresas manufactureras y el comercio. Esto tuvo efectos muy positivos y reanimó a la sociedad soviética, pero planteó el riesgo de un retorno al capitalismo, contra el cual Stalin reaccionó con la brutalidad administrativa que lo caracterizaba: hacia fines de la década lanzó la colectivización del campo  y la industrialización forzada, que significaron la segunda revolución y la erección del poderío que permitió a Rusia hacer frente diez años más tarde a la invasión nazi, pero imponiendo un sacrificio y unas tensiones terribles a la sociedad soviética, de los cuales es posible que no se repusiera nunca.

China podría estar produciendo una continuación especular de la NEP. Sin tener que afrontar los riesgos que hubo de enfrentar en soledad la “primera patria del socialismo” y en cierto modo cortejada por las dos mayores potencias a las que interesaba como aliado eventual o como mayor cliente para la producción y sobre todo para la inversión de capitales provenientes de Estados Unidos, se permitió una capitalización rigurosamente controlada de su economía. Esta combinación ha hecho que se convierta en la segunda economía del mundo en materia de producto bruto nominal y en la mayor en términos de paridad de poder adquisitivo.[i]  La Silk and Road Belt Initiative que China ha lanzado supone una iniciativa de contornos revolucionarios, que propone rutas mundiales por carretera y ferrocarril, así como el establecimiento de rutas marítimas que interconectan a lugares de todo el mundo, con miras a establecer un mercado mundial unificado con múltiples protagonistas, es tan interesante como complicada, pues choca con la pretensión hegemónica que Estados Unidos o al menos su círculo de poder más influyente se reserva para sí mismo.

No es poco para apenas 70 años.

[*] Enrique Lacolla  es un escritor y periodista argentino. Fue docente de Historia del Cine en la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba durante 30 años, forma parte de la corriente genéricamente conocida como “izquierda nacional”, cuyos referentes intelectuales han sido o son, entre otros, figuras como Aurelio Narvaja, Jorge Abelardo Ramos, Juan José Hernández Arregui, Jorge Enea Spilimbergo, Alfredo Terzaga y Norberto Galasso.

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[i] Según el Fondo Monetario Internacional.