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El director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, analiza en la columna del Club de La Pluma, el anuncio surgido desde el parlamento inglés sobre El descubrimiento por parte de Rusia de unas enormes reservas petrolíferas -el doble de las de Arabia Saudita-, en el subsuelo de la Antártida, justo en la zona reclamada por Argentina, Chile y el Reino Unido. Y profundiza en el peligro de que ésta supuesta “muy buena noticia” para el país, puede por el contrario, también encerrar graves e importantes problemas para Argentina, toda vez que está demostrado que las zonas del globo con fabulosos recursos naturales, están inmersas en sangrientos conflictos dolorosamente crueles para las poblaciones locales, debido a la voracidad insaciable del imperio anglosajón y de sus socios menores de Europa, por hacerse a la fuerza con ellos, ya que, en su decadencia, los necesita desesperadamente para su supervivencia. Libia, Irak, Irán, Siria y Kuwait son testigos de esa desgracia.

A lo largo del audio, también aborda aspectos fundamentales y preocupantes del asunto, tal cómo:

AUDIO:

  #El planteo reciente de las grandes potencias por cambiar el método internacional “del consenso” por el “de mayorías” para resolver los litigios sobre soberanía, dejaría a Argentina sin posibilidades sobre la Antártida.

          # La voluntad manifiesta de Milei de obediencia ciega y exclusiva de EEUU e Israel a cambio de nada nos priva la posibilidad de una seria defensa de nuestros derechos.

·        #“El machaqueo” de la estrategia anglosajona para dominar todo el mar argentino y la exigencia de que el país no tenga relaciones comerciales con las potencias asiáticas ni países del Brics, nos condena a la soledad.

·        #El abandono por parte de Buenos Aires de su tradicional política de neutralidad internacional y de “negociar con todos”, nos obliga ser un comodín insignificante del bloque decadente de Occidente, que está siendo destituido del poder global.

·        #El deslizamiento del centro de gravedad del mundo hacia Asia y al sur global, *a quiénes hemos despreciado desde el gobierno,* nos deja en un frágil estado de debilidad ante descubrimientos de este tipo y de otras reservas como Vaca Muerta, que ya son objeto de monitoreo, control, seguimiento y acoso por parte de las grandes multinacionales occidentales.

Por ello, y ante la evidente perspectiva de terminar siendo un aliado de Washington a cambio de nada, Pereyra Mele nos recuerda con fatalismo y mucha preocupación aquella famosa cita de Henry Kissinger: “…ser adversario de Estados Unidos es peligroso, pero ser su socio es mortal.”

Que cada cual saque sus propias conclusiones.

Eduardo Bonugli (Madrid, (19/05/24)

Los cambios en el gabinete ministerial propuestos por el presidente antes del inicio de su quinto mandato sugieren que Rusia se prepara para un conflicto largo, híbrido y ubicuo 

por Eduardo J. Vior
analista internacional
para Dossier Geopolitico

Nadie puede negar que el presidente Vladímir Putín es consecuente: no hay contradicción entre su discurso y sus decisiones. En su alocución del Día de la Victoria, el pasado 9 de mayo, afirmó que “el arrogante Occidente está arriesgando un conflicto global” y el sábado 11 envió al Consejo de la Federación (cámara alta del parlamento) una lista con los ministros propuestos para acompañarlo en su recién comenzado quinto mandato en la que se combinan la continuidad de la mayoría con una sustancial renovación en las áreas de Defensa y de Economía. Es que Putin está preparando a su país para un largo conflicto híbrido con la OTAN en distintos frentes a la vez que requerirá una afinada coordinación de los recursos materiales y humanos, militares y civiles. Para ello necesita armonizar la conducción de la defensa con el desarrollo económico del país.

El presidente ruso se reunió la noche de este 14 de mayo con los miembros de su nuevo gobierno, días después de haber asumido un quinto mandato al frente de su país. El gobierno de Putin en su quinto mandato presidencial está conformado por 21 ministros y 10 viceministros. Destacan especialmente el nombramiento de Andréi Beloúsov como nuevo ministro de Defensa y la permanencia de Serguéi Lavrov al frente de Asuntos Exteriores. 

Después de que el pasado viernes se anunciara que el primer ministro Mijaíl Mishustin continuará en el cargo que ocupa desde 2020, el Consejo de la Federación  y la Duma Estatal (cámara baja) durante este lunes y martes estudiaron y eligieron a los candidatos al nuevo gabinete. El hasta ahora ministro de Defensa Serguéi Shoigú pasó a dirigir el Consejo de Seguridad Nacional ocupando el lugar de Nikolai Patrushev, cuyo nuevo destino se desconoce.

Además del ministro de Relaciones Exteriores permanecen en sus cargos el del Interior, el de Defensa Civil y el de Justicia. También fueron ratificados el Director del Servicio de Inteligencia Exterior Serguéi Naryshkin, el del Servicio Federal de Seguridad, Alexánder Bórtnikov, el de la Guardia Nacional, Víktor Zólotov y el del Servicio Federal de Protección, Dmitri Kóchnev.

Como nuevos fueron designados el primer viceprimer ministro Denís Manturov, el de Transportes, el de Industria y Comercio, el de Energía, la de Agricultura y el de Deportes. Algunos de ellos estaban ya en otros cargos en el gabinete y otros llegaron desde gobernaciones regionales. Los demás ministros mantienen sus carteras.

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El ministro de Defensa saliente, Serguei Shoigu, y Andrei Beloúsov, propuesto por Putín para remplazarlo

Andrei Beloúsov, un economista civil y ex primer ministro interino, se ha hecho cargo del Ministerio de Defensa, que Serguéi Shoigú había dirigido desde 2012. Beloúsov es partidario de estimular la demanda desde el presupuesto, lo que significa que aumentará el gasto militar. Hablando este martes ante el Consejo de la Federación, el nuevo ministro afirmó que es “plenamente consciente de su responsabilidad ante el país y el pueblo ruso”, indicando que su objetivo principal es “garantizar la plena integración de la economía de las Fuerzas Armadas en la economía general del país, teniendo en cuenta el crecimiento de los gastos militares, que ya han superado el 6,7% del PIB del país”. Señaló que esta tarea “implica, en primer lugar, la optimización de los gastos militares”, explicando que “la optimización significa, en primer lugar, aumentar su eficacia”. 

Contar con un gestor económico competente en la cúpula del ministerio de Defensa es perentorio para Putin, después de que el Congreso de Estados Unidos ha aprobado una ingente ayuda militar para Ucrania, mientras que Rusia presiona con un nuevo avance a lo largo de la frontera noreste de Ucrania. No está claro si con ese avance Rusia abre un nuevo frente o si sólo se trata de un esfuerzo por desviar a las fuerzas ucranianas, pero efectivamente ejerce más presión sobre Kiev, hasta que sus aliados entreguen más armamento.

Para hacer “más eficiente” el ministerio de Defensa, Beloúsov también debe sanearlo, después de que hace pocos días un escándalo de corrupción llevó al despido y detención del viceministro Tifónov.

Además de la secretaría del Consejo de Seguridad Nacional, Shoigu ocupará próximamente la vicepresidencia de la Comisión Militar-Industrial (dependiente de la Duma) y también dirigirá el Servicio Federal de Cooperación Técnico-Militar (FSVTS), responsable de los acuerdos sobre material militar con otros países, desde ahora dependiente directamente de la presidencia de Rusia. 

El portavoz de prensa del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que el nombramiento de un civil mostraba que el papel del ministro de Defensa requería “innovación”. Afirmó que Rusia se estaba pareciendo cada vez más a la Unión Soviética a mediados de los años 1980, cuando una alta proporción del PIB se destinaba al gasto militar a costas de otras inversiones importantes. Como resultado, dijo, es necesario garantizar que el gasto militar se integre mejor en la economía general de Rusia. “Quien esté más abierto a las innovaciones será el que saldrá victorioso en el campo de batalla”, afirmó.

La elección de Beloúsov refleja el reconocimiento de que la producción militar que abastece la guerra de Rusia y calienta su economía debe gestionarse cuidadosamente, para sostener una larga guerra de desgaste. Además del nombramiento de Beloúsov, Putin también ascendió a Denis Manturov, ministro saliente de Comercio e Industria, al cargo de viceprimer ministro, señal de que la expansión de la producción industrial se convertiría en una prioridad del gobierno.

La gran incógnita es qué pasará con Nikolai Patrushev, hasta ahora presidente del Consejo de Seguridad. Persona de grandes estrategias y pocas palabras, sus declaraciones públicas siempre marcaron la línea. Desde hace muchos años había aconsejado la intervención en Ucrania para proteger a la minoría rusohablante, mientras Putin aún creía en las promesas de Angela Merkel y François Hollande. Desde el primer momento del ingreso de las tropas en Ucrania recomendó la movilización masiva para fortalecer las reservas, criticó la falta de estrategia inicial y la autonomía dada a la CMP Wagner. En todos los puntos fue teniendo razón, pero pagó su desmontaje de Shoigú con el alejamiento del cargo. Probablemente Putin haya querido resguardar su autoridad removiendo a uno y a otro. Si es así, el desplazado consejero reaparecerá pronto en otro alto cargo.

Para responder las incógnitas planteadas por estos sorpresivos cambios en la composición del gobierno ruso hay que tener en cuenta algunos elementos del contexto mundial que pueden haber pesado en la decisión del presidente Vladímir V. Putín:

El Kremlin supone que antes de las elecciones de noviembre próximo el gobierno norteamericano no se va a comprometer más profundamente en la guerra en Ucrania, porque la misma es altamente impopular en su país. 

Sin embargo, sí ve antes de las elecciones europeas de junio próximo una tendencia dominante en el ala derecha del liderazgo europeo a agitar por una profundización y ampliación del enfrentamiento contra Rusia, para unir y movilizar a sus seguidores contra los socialdemócratas, de un lado, y la derecha antibelicista del otro. Esta agitación puede traspasar límites sin retorno y comprometer a los miembros europeos de la OTAN en un enfrentamiento con Rusia en el campo de batalla que obligue a los norteamericanos a correr a ayudarlos.

Si bien Donald Trump ha prometido que, en caso de llegar nuevamente al gobierno, acabará rápidamente la guerra en Ucrania, no le será tan fácil hacerlo, si sus aliados europeos crean situaciones sin retorno ni tampoco se lo va a permitir el “Estado profundo” de su país. Por otra parte, si Joe Biden logra la reelección, los neoconservadores mantendrán la hegemonía sobre la estrategia mundial y la política exterior de EE.UU. e intensificarán su estartegia belicista para postergar un poco más el inevitable estallido de la crisis sistémica.

Así como la Casa Blanca consintió la invasión israelí de la Franja de Gaza durante los primeros meses, porque servía para ocultar el retroceso en el frente ucraniano, ahora, ante la prolongación indefinida de la masacre contra la población gazatí, puede verse tentada a intensificar los combates en el Europa Suroriental, para desviar la atención de Asia Occidental.

Russian leader Vladimir Putin in China for talks with Xi Jinping
Vladimir Putín llegó este miércoles 15 a Beijing, para participar en el Foro de la Franja y la Ruta y reunirse con Xi Jinping

Voceros oficiales y oficiosos de Washington han declarado repetidamente en los últimos dos años que, si bien en este momento el enfrentamiento principal se da contra Rusia, el conflicto de fondo se dirimirá entre EE.UU. y China. Por las dudas, para no caer en el aislamiento que afectó a la Unión Soviética en los últimos veinte años de su existencia, apenas se extendió la guerra en Ucrania en febrero de 2022 el Kremlin estrechó la alianza con China e Irán. De todos modos ve con recelo los recientes intercambios diplomáticos entre Washington y Beijing y trata de contrarrestar la influencia estadounidense en el Cáucaso y Asia Central.

La principal maniobra de flanqueo del bloqueo occidental emprendida por el Kremlin ya desde la pandemia de Covid19 ha sido la expansión en África. El operativo está teniendo éxito en el Sahel y en África Central, pero, además de combinar mando centralizado con operaciones descentralizadas (por eso el disciplinamiento de la Compañía Wagner), Rusia debe ofrecer a sus nuevos aliados africanos eficiencia económica. Sus nuevos aliados requieren inversiones en infraestructura, transporte, comunicaciones, salud y educación. Si no las reciben de Rusia, las burcarán en otros lares.

Finalmente, el riesgo percibido de que la guerra se prolongue y amplíe ha convencido al liderazgo ruso de la necesidad de centralizar aún más las decisiones. El caos de la movilización y el deficiente suministro de las fuerzas armadas que se vio en 2022 no puede volver a repetirse. Para ello, aunque Putín no pueda erradicar a los oligarcas que controlan los principales conglomerados surgidos en los últimos 30 años, necesita mantenerlos sometidos a la dirección política de la guerra y evitar que sus prácticas corruptas disloquen la producción y circulación de los bienes y servicios requeridos por el esfuerzo bélico.

En suma, Putín aprovecha el pico de popularidad del que disfruta tras su reciente reelección, para concentrar el poder y preparar a su país y a su pueblo para una guerra híbrida prolongada y en muchos frentes a la vez. Con la reorganización del gobierno da un paso más hacia el disciplinamiento de la oligarquía, la reorganización de la economía para la guerra y la preparación de su pueblo para un nuevo sacrificio. Al mismo tiempo, pocos días antes de la visita que este miércoles comenzó en Beijing buscó no perder posiciones frente a Xi Jinping, quien crecientemente se ubica en el centro de la política mundial. 

Vladímir Putín quiere fijar con Occidente una frontera que neutralice y reduzca Ucrania, pero para alcanzar este nuevo statu quo necesita tener enfrente un poder norteamericano realista que no se avizora en el futuro mediato. Por ello se prepara para un largo período de convulsiones que exigirán fuertemente un mejor rendimiento global de la economía y la política rusas.

Tras la segunda fase de las elecciones indias, se confirma que Narendra Modi será electo para un tercer mandato gracias al crecimiento económico, el antiislamismo y su retórica nacionalista

Por Eduardo J. Vior
analista internacional

El pasado 19 de abril comenzaron las elecciones para el Lok Sabha (el Parlamento indio) que se realizan en siete fases durante 44 días y en las que se prevé que el primer ministro Narendra Modi consiga un tercer mandato consecutivo. Desde hace diez años su partido Popular Indio (BJP, por el nombre en hindi) viene obteniendo altas tasas de crecimiento económico, aunque al mismo tiempo concentrando extremadamente la riqueza y agravando la fractura social, regional, religiosa y étnica del país. Esta política se justifica con un agresivo nacionalismo hindú que difunde el odio antimusulmán y anticristiano así como el temor hacia el vecino chino. Para dar a sus contrarreformas suficiente espacio de maniobra internacional, al mismo tiempo mantiene buenas relaciones con EE.UU. y Rusia y convive con China en BRICS10. Esta vez el BJP trata de conquistar 400 de las 543 bancas del Parlamento, para poder reformar la Constitución y erigir un Estado autoritario inspirado por el hinduismo, pero la  maniobra va a desatar tensiones que pueden amenazar la unidad nacional.


El Primer Ministro Narendra Modi durante el espectáculo itinerante organizado en apoyo de los contendientes del BJP para las elecciones al Lok Sabha en Pondi Bazaar, Chennai, capital del estado de Tamil Nadu

Ya se realizaron la primera y segunda ronda de las elecciones generales para la elección de los 543 miembros de la Lok Sabha, la cámara baja del Parlamento de India. La primera fase tuvo lugar el 19 de abril y abarcó 102 circunscripciones de 17 Estados y cuatro territorios de la Unión. La segunda, en tanto, se realizó el pasado jueves 26 en 89 distritos de 13 estados. Las próximas citas son el 7 de mayo, el 13, el 20, el 27 y el 1º de junio. Teniendo en cuenta la extensión del país (3,287 millones de km2) y la cantidad de votantes habilitados (970 millones sobre una población de 1.400 millones), las elecciones se escalonan, para facilitar su organización, logística y custodia. 

La votación enfrenta al Partido Bharatiya Janata (BJP) del primer ministro Narendra Modi al frente de la coalición de derecha Alianza Democrática Nacional (NDA, por su nombre en inglés) con la Alianza Nacional India Democrática e Inclusiva (INDIA, por su nombre en inglés), compuesta por el tradicional Congreso Nacional Indio (INC, por su nombre en inglés) y casi dos docenas de partidos de la oposición. Todas las encuestas preelectorales coinciden en que el primer ministro Narendra Modi obtendrá el triunfo reivindicando el crecimiento reciente de la economía, el bienestar de grandes sectores de las clases medias y el nacionalismo hindú.

India tiene un sistema multipartidista en el que dos grandes partidos, el BJP y el INC, dominan la política nacional. El BJP ha gobernado el país con Narendra Modi al frente desde 2014 y lo ha reelegido en 2019. Las elecciones a la Lok Sabha se celebran cada cinco años y, fiel a la tradición colonial británica, los 543 diputados son elegidos en circunscripciones uninominales mediante mayoría simple, o sea que el ganador se lleva todo.

El BJP mantiene estrechos vínculos ideológicos y organizativos con la organización paramilitar de voluntarios Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS, Asociación de Voluntarios Nacionales o Asociación Patriótica Nacional), una milicia nacionalista hindú fundada en 1925 que, a lo largo de su historia, se ha caracterizado por su agresivo antiislamismo. El nacionalismo hindú es una ideología política basada en la creencia de que la identidad nacional y la cultura indias son inseparables de la religión hindú. Hindutva -término acuñado en la década de 1920 que significa “hinduidad”- es la forma predominante de este nacionalismo, que trata de definir al país como hindú, rechazando su multietnicidad, multirreligiosidad y diversidad regional. Los hindúes se consideran más un grupo étnico que religioso. 

El BJP moderó un poco su postura tras la formación de la coalición NDA en 1998, para poder convocar a un espectro ideológico más amplio. Sin embargo, sus tendencias autoritarias se manifestaron nuevamente tras la reelección de Modi en 2019. Los nacionalistas hindúes se han propuesto la misión de descolonizar el país y borrar tanto el legado de la “conquista islámica” de India (en distintas épocas, pero especialmente entre los siglos XVI y XVIII) como la del Imperio Británico (1757-1947). El lema nacionalista hindú “un país, una cultura, una ley” conduce a la homogeneización y a la imposición de la cultura de la elite de la comunidad mayoritaria como si fuera la única aceptable.

El partido fue fundado en 1980 sobre la base de la RSS y la experiencia de un primer gobierno nacionalista entre 1977 y 1979. Aunque en las elecciones generales de 1984 sólo obtuvo dos escaños, su fuerza creció gracias a su agresiva agitación antiislámica. Tras ganar varias elecciones estatales, el BJP se convirtió en 1996 en el mayor partido político del Parlamento. Sin embargo, recién en 1999 pudo formar, como parte de la NDA, un gobierno que duró hasta 2004, cuando fue derrotado por el Partido del Congreso. 

Hasta 2014 fue el principal partido de la oposición y desde entonces gobierna ininterrumpidamente con Narendra Modi (hasta entonces primer ministro en Gujarat) como primer ministro. Actualmente la alianza NDA gobierna 17 estados y territorios de la Unión. El partido aboga por el conservadurismo social y una política exterior nacionalista. En estos diez años el BJP ha convertido en ley varias de las prioridades del RSS. La interrelación entre el gobierno y la milicia es muy estrecha. 

También la política económica del BJP ha cambiado considerablemente desde su fundación. En la década de 1980 todavía apoyaba el swadeshi (la promoción de industrias y productos autóctonos) y una política de exportación proteccionista. Sin embargo, impulsaba la liberalización económica interna y se oponía a la vasta red de empresas del Estado favorecida por el INC. Sin embargo, en 1996 pasó a promover la globalización. Los dos gobiernos del NDA en el periodo 1998-2004 introdujeron, entonces, una importante desregulación y privatización de empresas públicas. También redujeron aranceles. El crecimiento del PIB de India aumentó sustancialmente durante ese mandato. 

Las políticas del gobierno de Modi a partir de 2014 se centraron en la privatización y la desregulación de la economía. El primer ministro liberalizó la inversión extranjera directa, permitiéndole participar en varias industrias, incluidas las de defensa y ferrocarriles. También intentó dificultar a los trabajadores la formación de sindicatos y facilitar a los empresarios su contratación y despido, pero, fuertes protestas sindicales se lo impidieron.

La mayoría de los analistas políticos explica el éxito de Modi, primero, por la pérdida de apoyo al Partido del Congreso debido a los escándalos de corrupción durante su anterior mandato. También, porque el BJP amplió su base de apoyo, tradicionalmente de castas y clases altas, y recibió un apoyo significativo de la clase media y los dalit (los sin casta), así como entre las otras clases desposeídas, aunque su apoyo entre los musulmanes siguió siendo escaso. El Partido Popular tuvo as imismo mucho éxito al movilizar masivamente a sus partidarios y aumentar su participación electoral.

Indian National Congress leader Mallikarjun Kharge.
Mallikarjun Kharge, de 80 años de edad, desde 2022 presidente del Partido del Congreso (INC), es el primero que no pertenece a la familia Gandhi

Por su parte, el INC tiene enormes dificultades para adaptarse al nuevo modelo económico y social. El prestigio que tuvo desde la independencia como representante policlasista, multiétnico y multirreligioso de la nación india está deslucido. Para estas elecciones el Partido del Congreso no ha presentado candidato a primer ministro y sólo tiene postulantes en 330 de los 543 distritos electorales. Además, trata de no mostrar a Rajul Gandhi, heredero de la histórica familia, ni a su madre Sonia, viuda del asesinado Rajiv Gandhi. Por el contrario, el partido se cuelga de la popularidad de algunos líderes regionales, para mantener una base electoral mínima. 

Esta polarización política e ideológica se correlaciona con la creciente concentración de la riqueza y fractura social. Ya desde las reformas neoliberales de hace 30 años el crecimiento económico se ha visto impulsado por la expansión de los servicios, que han crecido más rápido que otros sectores. Este crecimiento desigual se debe al abandono del proteccionismo y a la apertura de cada vez más sectores económicos a la inversión extranjera. Consecuentemente, se ha desestimulado la inversión en industrias que requieren una alta concentración de capital fijo y/o que generan muchos puestos de trabajo. Por el contrario, se han visto beneficiados los servicios tecnológicos. 

No obstante, casi el 70% del PIB de India se debe al consumo interno y el país sigue siendo el cuarto mayor mercado de consumo del mundo. Ya sólo por el tamaño del mismo, las políticas neoliberales no pudieron acabar con la industria. Aparte del consumo privado, el PIB de India también se alimenta del gasto público, las inversiones y las exportaciones. En 2022 India era el octavo mayor importador del mundo y el décimo mayor exportador. Sin embargo, al mismo tiempo es uno de los países más desiguales del mundo. Aunque la tasa de pobreza disminuyó tras las reformas económicas de 1991, la desigualdad ha aumentado: según Oxfam, sólo el 5% de los indios posee más del 60% de la riqueza del país, mientras que el 50% de la población más pobre sólo posee el 3% de la riqueza. Entre 2012 y 2021 el 40% de la riqueza generada en India ha ido a parar a sólo el 1% de la población total y el 3% de la riqueza ha ido a parar al 50% más pobre. El número de indios hambrientos aumentó de 190 millones en 2018 a 350 millones en 2022, mientras que el número de multimillonarios ha pasado de 102 en 2020 a 166 en 2022. La riqueza combinada de los 100 más ricos de India supera ya los 600.000 millones de dólares, lo que equivale al presupuesto de la Unión para 18 meses. 

Esta extrema desigualdad está permitiendo alcanzar enormes tasas de crecimiento global gracias a la expansión demográfica que permite tener muchos trabajadores jóvenes dispuestos a trabajar por salarios mínimos. Para 2024 la calificadora de riesgo Moody estima que el PIB crecerá al 8% anual, convirtiendo a India en el país de más rápido crecimiento. 

En 2014 India era la décima economía mundial, pero actualmente, con un PIB de 3,8 billones de dólares, ya es la quinta más grande después de Estados Unidos (26,8 billones), China (19,3), Japón (4,4) y Alemania (4,3). En los próximos cuatro años, el PIB de la India alcanzará los 5 billones de dólares, convirtiéndola para 2027 en la tercera economía más grande, superando a Japón y Alemania. No obstante, sus principales problemas económico-sociales no hacen más que agravarse: pobreza y desigualdad de ingresos, desempleo y subempleo, déficit de infraestructuras, déficit fiscal y deuda pública, inflación, corrupción y burocracia y el deterioro medioambiental.

India tiene una sociedad jerarquizada. Todas las cosas, personas y grupos sociales están clasificados según diversas cualidades esenciales. Aunque tiene un sistema democrático, no prima el principio de igualdad. A pesar de que la ley no las reconoce, sobre todo la población hindú (80% del total) se clasifica en cuatro castas principales: los brahmanes (sacerdotes, maestros), los kshatriyas (gobernantes, guerreros), los vaishyas (terratenientes, comerciantes) y los sudras (sirvientes) y el quinto grupo es el de los intocables o desposeídos, los llamados dalits. A su vez las castas se subdividen múltiplemente, de modo que la sociedad está fracturada en una enorme cantidad de casilleros intraspasables.

Si bien el sistema de castas fue hecho más rígido por la dominación británica (1757-1947) como modo de dividir a la población y dominarla más fácilmente, ya las reformas de hace unos cien años introdujeron la discriminación positiva, hoy incluida en la Constitución de la Unión India. De este modo, las castas y subcastas gozan de ciertos privilegios por los que compiten entre sí en el acceso a medios públicos escasos. La desigualdad producida por el sistema de castas y agravada por las políticas neoliberales se combina con las diferencias regionales. 

El aumento de la desigualdad entre las castas, etnias, regiones y religiones tiene su correlato en la representación política. Como el Partido del Congreso (INC) a principios de la década de 1990 abandonó el nacionalismo igualitario que había aplicado desde la independencia, dejó de representar transversalmente a las castas, regiones y etnias. Además carece de propuestas para la nueva masa de prestadores de servicios imbuida de individualismo, resentimientos y odios raciales y religiosos por la continua propaganda del BJP y su aparato mediático. 

Narendra Modi y su elite de ultramillonarios confían su futuro a la hasta ahora interminable cantera demográfica del país que los provee permanentemente de mano de obra baratísima. Una eficaz combinación de neoliberalismo e intervencionismo estatal les permite, además, mantener una cierta estabilidad del mercado e impulsar el desarrollo de una amplísima clase media en el sector servicios. Combinando pragmáticamente su alineamiento con EE.UU. en el área del Océano Índico con la cooperación con Rusia en el área asiática, que data de la independencia en 1947, y balanceando las diferencias con China con la convivencia con ella en BRICS10, la política exterior del BJP asegura a India mantener abiertos todos los mercados asiáticos.

Si bien todavía faltan cinco fases hasta terminar las elecciones para el próximo Parlamento de la Unión India el 1º de junio, todo parece apuntar a un triunfo del BJP aún mayor que el de 2019. El Partido del Congreso tiende, por su parte, a estancarse en el 30% de los votos. La continuidad de la política hindú depende, por un lado, de su capacidad para maniobrar entre la multitud de conflictos que suscita y, por el otro, de un escenario asiático que en cualquier momento puede explotar. La permanente agudización de las fricciones internos alienta un clima de creciente violencia desestabilizadora. Consciente del peligro, para su tercer gobierno Narendra Modi apuesta a la reforma constitucional y a la instauración de un régimen autoritario. Si lo logra, se agudizará  enfrentamiento civil. Por el contrario, si no consigue los 400 diputados necesarios para reformar la Ley Fundamental desde el Parlamento, se verá fuertemente limitado por la Justicia y las tensiones pueden paralizar al Estado. En cualquiera de los dos casos, se avecinan tiempos tormentosos para la mayor democracia del mundo, que seguramente van a repercutir en la vasta región de Surasia.

¡¡ IRÁN: UNA POTENCIA EN DESARROLLO !!

Es el título de la columna del Club de La Pluma del director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, poniendo luz y realismo sobre este gigante asiático apenas conocido en Occidente, salvo por la discriminación aleatoria anglosajona entre “Buenos y Malos”, a pesar de ser socio fundador de la ONU, miembro de la Organización de Cooperación de Shangai, de la OPEP, de los BRICS, de la Organización de Cooperación de los Países Islámicos y de haber integrado los Países No alineados. También por las más de 2.500 sanciones y varias guerras impuestas por EEUU desde la caída del Sha de Persia en 1979, que actuaron como un boomerang en el tiempo, ya que Irán se obligó a desarrollar un sólido y autosuficiente sistema tecnológico, militar y nuclear y lograr una extensa industria que abarca aviones, armas, vehículos, fármacos y todo tipo de insumos para necesidades internas. Además de ser la cuarta reserva mundial de petróleo y la primera de gas.

Unas realidades incontestables que confirman el fracaso estratégico de Occidente y el temor cada vez mayor de Israel en la región, acentuado con los recientes choques bélicos entre ambos, que llevaron al régimen sionista -y al timorato Occidente- a comprender que no son ni infalibles ni invulnerables, además de toparse con un freno insuperable a sus desmanes imperiales en la región.

Por otra parte, el audio destaca la constatación de que Irán es ahora la nueva y más sólida alternativa de China en la región gracias al programa de Asociación Estratégica por 25 años firmado entre ambos, que le aseguran al “Gran Dragón” un petróleo barato y suficiente a cambio de una inversión en el “País Persa” de 400.000 millones de dólares en infraestructuras, complejos militares y de inteligencia. Además de que sus fronteras comunes con Pakistán garantizan a China la seguridad de los futuros oleoductos y gasoductos con Irán y el paso por aquel país de la Ruta de La Seda en busca de la salida al Océano Índico, evitando el Estrecho de Malaca, el Mar de la China y la provocación de la flota norteamericana.

AUDIO:

Y si a esto se le suma la cartelización del precio mundial del petróleo entre Rusia, Arabia Saudita e Irán (Brics), se dibuja así el más negro escenario con las peores pesadilla para los geopolíticos e ideólogos neoliberales norteamericanos, agravada por la consolidación del eje moral islámico-confuncional y el negro pronóstico para la achacosa economía de los EEUU. Además de que la realidad en Asia por el conflicto con Israel, demuestra que Irán tiene bien cubiertas las espaldas por Rusia y China, creando una sinergia exponencial en la región, que profundiza los cambios globales  donde el país persa es un actor primordial.

Por último nos deja el dato incontestable de que en Irán las matrículas universitarias femeninas son el 60% de todo el alumnado superior, lo que deja el desnudo las falsedades y las exageraciones de las campañas – cliché para demonizar a su gobierno.Todo ello en un momento muy particular de la historia y de la humanidad, ante el cambio tectónico y el tránsito civilizatorio desde el mundo occidental hacia el asiático que viene anunciando desde hace 15 años y que ahora puede confirmar que EL FUTURO LLEGÓ.

Eduardo Bonugli (Madrid, 28/04/24)

ANEXOS: 

  1. Entrevista de la cadena internacional HispanTv de Irán al Sheik Karim Paz y al director de Dossier Geopolitico Carlos Pereyra Mele sobre los efectos inversos logrado por el mal llamado «occidente colectivo» (deberia decirse EEUU, los anglosajones y la UE) con las SANCIONES que imponen ilegalmente a los Paises que se resisten y combaten su injusto modelo globalizador unipolar, hoy no solo cuestionado por el Sur Global, sino que logró que los sancionados se FORTALEZCAN y se unan en estructuras superiores multipolares, que están cambiando la historia de 5 siglos de dominio occidental…https://videos.hispantv.com/hispantv/20240425/detras-de-la-razon—p2180.mp4 
  2. Precisión sobre poder: cómo los misiles ‘obsoletos’ de Irán penetraron las defensas aéreas de Israel – La exitosa violación por parte de Irán de las muy respetadas defensas aéreas de Israel, a pesar de la alianza multinacional que se unió a esos últimos esfuerzos de defensa, sirvió en instancia como un mensaje político iraní a Tel Aviv. The Cradle https://thecradle-co.translate.goog/articles/precision-over-power-how-irans-obsolete-missiles-penetrated-israels-air-defenses?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=wapp 

Noticias de hace 3 años atrás que demuestran que todo cambio y rápidamente en el frente de Asia sudoccidental de Palestina, la Península Arábiga, Golfo Pérsico y Mar Rojo en contra de los intereses Occidentales e Israel DOSSIER GEOPOLITICO Redaccion

Hombros cubiertos iraníes – por: Emanuel Pietrobon

Volvemos a publicar una contribución de 2021 publicada al margen de la firma de un acuerdo de cooperación entre Beijing y Teherán. Un momento crucial que vio la formación de un eje dispuesto a oponerse a los deseos hegemónicos de Israel y Estados Unidos. La libertad de respuesta iraní surge también y sobre todo de la conciencia de tener las espaldas cubiertas por sus aliados chinos y rusos. DISSIPATIO.IT

La administración Trump ha abandonado la escena, pero la estrategia de máxima presión sigue ahí, esperando ser superada por planes de acción más adecuados a la realidad fáctica: Irán se somete, sufre y sufre, pero no se quiebra. Este año, de hecho, a pesar del aumento de la presión de las sanciones, la eliminación de Qassem Soleimani y el asesinato en Hollywood de Mohsen Fakhrizadeh , la revolución jomeinista apagará la vela número cuarenta y dos. Este año, en comparación con años anteriores, habrá más motivos para celebrar: lo peor – Trump – ya pasó, el diálogo con Rusia podría llevar a Irán a entrar en el mercado de la Unión Económica Euroasiática y las relaciones con China, la única potencia verdaderamente capaz de desafiar (y ganar) la hegemonía estadounidense, se elevó de manera extraordinaria el 27 de marzo de 2021.

Ese día sucedió que Mohammad Javad Zarif y Wang Yi , jefes de la diplomacia de Irán y China, hicieron realidad el llamado Programa de Cooperación de Veinticinco Años, también conocido como Asociación Estratégica Integral China-Irán, una rica y multifacética Acuerdo de cooperación omnidireccional esbozado en junio del año pasado. El documento prevé, entre otras cosas, que Irán venderá petróleo a China a precios bajos durante veinticinco años, inversiones del Dragón en la economía iraní de cuatrocientos mil millones de dólares en el mismo período -especialmente en infraestructuras- y una inversión crítica Ampliación de la cooperación en el ámbito militar (incluida la producción de armamento) y en inteligencia (es decir, el intercambio de información entre servicios secretos). El acuerdo brilla por sí solo, ya que está claramente creado para crear una sinergia operativa a medio camino entre una asociación estratégica y una alianza, pero aún requiere una explicación para los no expertos. El acontecimiento es histórico porque, oro negro y dinero a un lado, podría sentar las bases para la materialización de las pesadillas geopolíticas de Zbigniew Brzezinski y Samuel Huntington de un «eje islámico-confuciano» , que, a su vez, sería preparatorio y funcional para la destrucción de los sueños hegemónicos del triángulo Estados Unidos-Israel-petromonarquías en Medio Oriente y la repercusión de sus efectos en toda Eurasia, principalmente en Rusia, secundis en el mundo turco y tertiis en la Indosfera.

El acuerdo, inicialmente deseado más por Teherán que por Pekín , fue firmado con un objetivo concreto: enviar un mensaje a la Casa Blanca. Ese mensaje es el siguiente: “Irán ya no está solo”. Y, de hecho, Irán, si el acuerdo se implementara realmente, dejaría de ser una potencia en solitario y se transformaría en un protectorado informal de China, una potencial «línea roja» cuya integridad debería preservarse con el fin de reescribir las relaciones con las organizaciones internacionales. en Asia y la salvaguardia de la Nueva Ruta de la Seda . Por lo tanto, no se trata de un acuerdo cualquiera, sino de un instrumento con el que Pekín hipoteca su control sobre Teherán, evitando que éste caiga debido al estrangulamiento económico occidental y a la guerra poderosa e ilimitada librada por Tel Aviv: excelentes asesinatos, destrucción de puestos de avanzada a lo largo del llamado llamado eje de resistencia y sabotaje de infraestructuras estratégicas. Porque cooperación en inteligencia significa esto: ayuda directa para contrarrestar operaciones hostiles tramadas desde el exterior con la complicidad de quintas columnas, desde ataques hasta asesinatos, ergo entrada indirecta del Imperio Medio en la guerra fría entre Irán e Israel (y Estados Unidos) y elección clara y clara del campo donde hasta ayer se prefería una posición aislada.

Evidentemente, Pekín debe haber tomado conciencia de que el enfrentamiento con la Casa Blanca no fue extemporáneo, es decir, un capricho de Donald Trump , sino que se trata de un fenómeno destinado a perdurar en el tiempo y tomar la forma de una auténtica guerra fría. Irán juega un papel fundamental en este contexto de belicosidad: puede ser utilizado en Medio Oriente de la misma manera que Estados Unidos usa a Israel y/o las petromonarquías, es decir, como un ariete cuyos movimientos pueden estabilizar o desestabilizar. China también ha comprendido la última verdad, además de la más importante: la Guerra Fría 2.0 sólo puede ganarse con la condición de crear una coalición antihegemónica, de ahí el cordial acuerdo con Rusia y el pacto de veinticinco años con Irán. . Lo que falta ahora es la unificación de las asociaciones paralelas en un todo hiper poderoso: un ser mitológico para un tercer oso, un tercer dragón y un tercer león .

Dissipatio Italia: https://www.dissipatio.it/le-spalle-coperte-iraniane/ 

La Unión Europea [UE] todavía necesita importar gas natural licuado [GNL] ruso para evitar un shock energético, aun cuando un grupo de estados miembros busca prohibir las compras de combustible a Moscú. Así lo ha advertido el regulador energético del bloque comunitario.

JAVIER BENITEZ entrevista al Director de Dossier Geopolitico CARLOS PEREYRA MELE

Los que iban de superados

Rusia es ahora mismo el segundo mayor proveedor de GNL del bloque después de EEUU y representó el 16% de las importaciones totales el año pasado. Los 15,5 millones de toneladas de GNL ruso comprados por los países de la UE el año pasado fueron casi un 40% más que el total en 2021, según Kpler, un proveedor de datos.

Tras el ataque terrorista contra los gasoductos Nord Stream, según detalla el periódico Financial Times, en gran parte de los países de la UE han amortiguado su alejamiento de los gasoductos provenientes de Rusia desde donde llegaba el recurso energético, aumentando sus compras de GNL del gigante euroasiático y de otros proveedores.

«Es evidente que los proveedores de petróleo y gas —también de uranio, carbón y otras fuentes energéticas tradicionales— siguen siendo los mismos de toda la vida: o parten de la península arábiga, o salen de las fuentes rusas, o de algunos países como Venezuela y otros africanos como Nigeria, pero siguen siendo los mismos. El consumo internacional no se ha paralizado, con la agravante de que toda esta oleada de sanciones [antirrusas] […], supuestamente era el arma mortal con la que se iba a vencer a la Federación de Rusia en su confrontación final con la OTAN», observa el Dr. Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Geopolítico.

AUDIO:

El analista advierte que, en este contexto, «la economía rusa, según el propio Fondo Monetario Internacional [FMI] y la mayoría de los grupos económicos occidentales, está en franco crecimiento de desarrollo y mejorando».

«Lo que [antes] se vendía a Europa a raudales y a precios baratos, que eran los productos energéticos rusos, quedó definitivamente en el pasado. Hoy sabemos perfectamente que Europa necesita sí o sí el gas –del cual hay pocos proveedores con capacidad importante de exportación en el mundo–, a pesar de que se cortó las manos, se suicidó, al haber hecho esa ruptura histórica con la Federación de Rusia, y que hoy se ve fuertemente en las implicancias de una economía [europea] con tremendos retrocesos, sin crecimiento, y que cada día que pasa está afectando más a la calidad de vida de sus ciudadanos», concluye Pereyra Mele.

 Estados Unidos transferirá el sistema ATACMS a Ucrania con un alcance de 300 km 

La libertad de Rusia en la guerra de Ucrania en los últimos meses está a punto de terminar, ya que la Administración Biden ha tenido finalmente éxito en el Congreso de Estados Unidos en el proyecto de ley de ayuda a Ucrania, estancado durante mucho tiempo. La ayuda aprobada por la  Cámara el sábado enviaría 60.800 millones de dólares a Ucrania.

Se espera la aprobación del Senado el martes. El presidente Biden ha prometido: “Firmaré inmediatamente esta ley para enviar una señal al mundo entero: apoyamos a nuestros amigos y no permitiremos que Irán o Rusia tengan éxito”. 

Sin duda, Estados Unidos está redoblando sus esfuerzos para frustrar los supuestos planes de Rusia de una victoria militar rusa absoluta en Ucrania durante este año. Como era de esperar, los aliados transatlánticos de Washington también se están uniendo, que es el mensaje que surge de la reunión virtual del Consejo OTAN-Ucrania a nivel de Ministros de Defensa Aliados, presidida por el Secretario General Jens Stoltenberg en Bruselas el sábado. 

La sensación de alivio en Kiev es palpable cuando el presidente Volodymyr Zelenskyy dijo a NBC : «Creo que este apoyo realmente fortalecerá a las fuerzas armadas de Ucrania y tendremos una oportunidad de victoria». Dijo que los legisladores estadounidenses actuaron para mantener “la historia en el camino correcto”. 

Por otro lado, la reacción del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha sido bastante polémica, como si Moscú estuviera anticipando el acontecimiento. Lo que parece perturbar más a Moscú en el proyecto de ley de ayuda estadounidense es la idea que favorece la confiscación de activos rusos congelados para financiar a Ucrania, lo cual, según destacó el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, “porque se trata esencialmente de la destrucción de todos los cimientos del sistema económico. Se trata de una invasión de la propiedad estatal, de los activos estatales y de la propiedad privada. De ninguna manera esto debe percibirse como una acción legal: es ilegal. Y en consecuencia, estará sujeto a acciones de represalia y procedimientos legales”.

Moscú sentiría que la intención estadounidense es, primero, forzar a la UE a seguir una trayectoria similar y así destruir cualquier perspectiva residual de reconciliación entre Rusia y Europa durante mucho tiempo; en segundo lugar, proporcionar los medios para utilizar en última instancia los activos rusos congelados para generar negocios para el complejo militar-industrial estadounidense; y tercero, en términos geopolíticos, crear un precedente en cualquier enfrentamiento futuro entre Occidente y China.

Baste decir que Moscú tiene razón al estimar que, en una perspectiva a más largo plazo, la  Ley de Paz a través de la Fuerza del Siglo XXI , que también fue aprobada por la Cámara de Representantes de Estados Unidos con una votación bipartidista de 360 ​​a 58 el sábado, empodera al poder ejecutivo de Estados Unidos. Confiscar y transferir activos rusos congelados en Estados Unidos a Ucrania está plagado de consecuencias mucho más devastadoras que la ayuda financiera de 60 mil millones de dólares para Ucrania. Curiosamente, también se complementan.

No nos equivoquemos respecto del consenso bipartidista en el Congreso a este respecto. Es importante saber esto, ya que aparentemente Donald Trump se ha deshecho de su ambivalencia y ha decidido apoyar el proyecto de ley de ayuda a Ucrania. La reunión entre Trump y el presidente republicano de la Cámara, Mike Johnson, en el período previo a la votación en la Cámara el sábado sugeriría que Johnson podría no ser derrocado, después de todo, por sus colegas republicanos de extrema derecha en la Cámara.

Beijing comprende perfectamente esta jugada diabólica. Un comentario publicado el domingo en el Global Times decía: “Si el proyecto de ley [sobre los activos rusos] finalmente se convierte en ley y entra en vigor, sentará un precedente desastroso contra el orden financiero internacional existente”.

Por supuesto, los movimientos militares rusos en el futuro serán observados atentamente. Porque, en circunstancias tan cambiantes, las acciones hablarán mejor que las palabras. En cualquier caso, se ha llegado a un punto de inflexión desde que, evidentemente con la vista puesta en la próxima visita del presidente ruso Vladimir Putin a Beijing, la Administración Biden también está cambiando de rumbo para amenazar explícitamente a China por supuestamente apoyar a la industria de defensa rusa. El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, realizará el miércoles una visita de tres días a China . 

En conjunto, lo que surge es que la Administración Biden está redoblando su apuesta por la guerra en Ucrania, contrariamente a los pronósticos anteriores de que se está produciendo fatiga bélica. Mientras tanto, el portavoz del Pentágono, mayor general Pat Ryder, ha revelado a Politico en una declaración que la Administración Biden está considerando enviar asesores militares adicionales a Ucrania, ya que “las condiciones de seguridad han evolucionado”. 

Este personal adicional “no desempeñaría un papel de combate, sino que asesoraría y apoyaría al gobierno y al ejército ucranianos”. Las cifras específicas de personal siguen siendo confidenciales “por razones de seguridad operativa y protección de la fuerza”. Apoyarán los esfuerzos de logística y supervisión de las armas que Estados Unidos envía a Ucrania y “un nuevo contingente también ayudará al ejército ucraniano con el mantenimiento de las armas”. 

De hecho, dejando a un lado el sofisma del papel no combativo, lo que está en juego es una expansión incremental de la presencia militar estadounidense en Ucrania, a pesar de las repetidas afirmaciones de Biden de que las tropas estadounidenses no participarían en la guerra en nombre de Ucrania, ya que hacerlo aumentar el riesgo de una confrontación militar directa ruso-estadounidense. 

Citando fuentes, Politico informó además que “una de las tareas que abordarán los asesores es ayudar a los ucranianos a planificar el mantenimiento de equipos complejos donados por Estados Unidos a medida que se espera que aumenten los combates del verano”. 

¿Cómo se suma el nuevo paquete de ayuda de 60.750 millones de dólares ? Incluye 23.200 millones de dólares destinados a reponer las existencias de armas estadounidenses; 13.800 millones de dólares para la compra de sistemas de armas avanzados para Ucrania; y otros 11.300 millones de dólares para “operaciones militares estadounidenses en curso en la región”. 

Es decir, en efecto, la asistencia militar directa a Ucrania ascenderá en realidad a unos 13.800 millones de dólares hasta finales de 2024. Los expertos rusos estiman que esta asignación descarta otra “contraofensiva” ucraniana. Pero eso es poco consuelo, ya que el mayor flujo de armamento estadounidense reforzará la capacidad militar ucraniana para resistir la ofensiva rusa, que no puede sino afectar el actual equilibrio de fuerzas en el frente. 

Desde un punto de vista militar, en términos inmediatos, la vanguardia del proyecto de ley de ayuda reside en el hecho de que abre la puerta a la transferencia a Ucrania de sistemas de misiles tácticos [ATACMS] capaces de alcanzar objetivos a una distancia de hasta 300 km. lo que sitúa a Crimea dentro de su alcance. Según se informa, ya hay 1.000 tropas francesas sobre el terreno en Odessa y se espera otro contingente en breve.   Por supuesto,  esto lo pronosticó hace unas semanas la inteligencia exterior rusa, pero París lo negó rotundamente. ( aquí y aquí )

La conclusión es que el paquete de ayuda pretende, por un lado, evitar que surja una situación militar catastrófica en el frente en los próximos meses, lo que podría ser políticamente perjudicial para la candidatura a la reelección de Biden, mientras que, por otro lado, la mayor parte de En realidad, los fondos se destinan a los fabricantes de armas estadounidenses en algunos “estados indecisos” clave y gratifican al influyente complejo militar-industrial y al Estado Profundo. 

Biden dijo al Wall Street Journal: “Enviaremos equipo militar de nuestras propias existencias y luego usaremos el dinero autorizado por el Congreso para reponer estas existencias comprándolos a proveedores estadounidenses. Esto incluye misiles Patriot fabricados en Arizona, misiles Javelin fabricados en Alabama y proyectiles de artillería fabricados en Pensilvania, Ohio y Texas”. 

Sin duda, la narrativa triunfalista de la guerra de Ucrania por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos está en camino de regresar.

FUENTE: https://www-indianpunchline-com.translate.goog/ukraine-us-doubles-down-russia-is-cool/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es-419&_x_tr_pto=nui,sc

DERROTA A LA VISTA EN UCRANIA  

Así es cómo titula el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, su columna del Club de La Pluma, alejándose por un momento del conflicto en Medio Oriente y de la tragedia argentina de Milei y reflotando la guerra de Ucrania, ocultada deliberadamente por el poder mediático ante la evidente derrota de la OTAN, quién la inició en el 2014 con el sangriento golpe de estado pro occidental del “Euro Maidán” y el derrocamiento del presidente legítimo Víktor Yanukóvich, que le siguieron diez años de criminales bombardeos a la región del Dombás, con más de 14.000 asesinatos de civiles de habla rusa por parte del nuevo ejecutivo de Kiev conformado por las brigadas fascistas del histórico nazi Stépan Bandera y con el apoyo total de EEUU y la UE, lo que derivó en el arribo al poder de Zelenzky y en la explosión de esta Guerra Proxy provocada por la estrategia de Washington de acoso, desestabilización y partición de Rusia, planificada desde 1991 cuando la desaparición de la URSS.

AUDIO:

A lo largo del audio se plasman datos concluyentes y escalofriantes del desastroso estado fallido que es hoy Ucrania, de su geografía reducida en un 33%, de su población diezmada en casi un 40 %, de las terribles cifras de desplazados, de los alistamientos forzosos que van de adolescentes hasta casi ancianos. De tener el mayor ejército de Europa a ser hoy apenas pasto de una innecesaria “picadora de carne”. Sin fuerza aérea, sin armada, sin defensas, sin armamentos ni municiones, con unas tropas con el altísimo promedio de edad de 43 años, con aproximadamente trescientos mil muertos y más de un millón y medio de heridos. Siendo un estado quebrado y sin recursos, asfixiado por una corrupción masiva y descontrolada, malviviendo de la ayuda menguante de Occidente, sin energía ni red eléctrica, con la industria inexistente y con sus redes de comunicación, vial o férrea destruidas. Sin salud ni educación pública y con los servicios sanitarios básicos en ruinas. Y ante un pueblo desesperado que se está enterado de que la victoria es imposible. Todo ello por sucumbir a las presiones de EEUU e Inglaterra y rechazar aquel plan de paz cerrado y casi firmado en Ankara, en marzo de 2022, que le hubiese permitido parar en seco la guerra, retener la mayoría del territorio hoy definitivamente perdido, de conservar el país en pié y de preservar las cientos de miles de vidas de sus mejores jóvenes.

También nos habla del bochornoso fracaso de la fanfarroneada “Contraofensiva del 2023” que apenas logró avanzar 11 kilómetros. De la actual cadena imparable de derrotas en el frente. De las maniobras de Zelensky para mantenerse en el poder suspendiendo las elecciones generales. Y de su intención en utilizar el terrorismo como último recurso para mantenerse en el poder y atrasar así una derrota que lo llevaría a huir o a responder ante la justicia. Mientras que “informes amigos y enemigos” coinciden que en el mes de mayo, el mando ruso podría lanzar una ofensiva total en puntos claves del frente -en este caso efectiva y realista- que sería el preludio del final de esta trágica aventura de la OTAN, de EEUU, de la UE y de los extremistas de Zelensky. Quienes algún día, deberían responder ante la historia por esta barbaridad.

Eduardo Bonugli (Madrid, 21/04/24)

Análisis de la situación estratégica en Asia Sudoccidental entre Irán e Israel por: Geoestrategia.es; CNN; Xavier Villar; Larry Johnson y Pepe Escobar

El ejército israelí utilizó un misil secreto lanzado desde el aire con dos etapas y un alcance bastante largo en su ataque contra una base aérea cerca de la ciudad iraní de Isfahán a principios del 19 de abril, como sugieren las fotografías que muestran los restos de los misiles utilizados en el ataque.

El ataque se produjo en respuesta a los ataques iraníes con misiles y aviones no tripulados del 13 y 14 de abril contra Israel, que fueron una represalia a un ataque israelí a la embajada iraní en la capital siria, Damasco, a principios de mes que se cobró la vida de varios Altos miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

Los medios iraníes informaron sobre la interceptación de drones sobre la base aérea de Isfahan durante el ataque israelí y no informaron sobre pérdidas. Israel no reconoció el ataque, ni Irán lo culpó oficialmente por ello. Sin embargo, funcionarios de los dos países, así como de Estados Unidos, confirmaron a varios medios de comunicación que el ejército israelí era el responsable.

Si bien los medios iraníes informaron que el ataque se llevó a cabo utilizando drones, se encontraron restos de misiles utilizados en el ataque en el centro de Irak, cerca de las ciudades de Latifiya y Aziziyah.

Los medios iraquíes informaron que los restos pertenecían a misiles israelíes fallidos. Sin embargo, fotografías publicadas en las redes sociales indican que los restos encontrados allí eran sólo el propulsor principal, o primera etapa, de un misil balístico de dos etapas.

La primera etapa también tenía orejetas que normalmente se usan para cargar en aviones de combate, lo que significa que el misil en cuestión se lanza desde el aire.

La primera etapa del misil parece ser similar en general a la familia Sparrow de misiles objetivo lanzados desde el aire de Israel, que fueron desarrollados inicialmente para imitar misiles balísticos y probar sistemas antimisiles.

En 2013, Rafael, que fabrica los objetivos Sparrow, probó la última versión, denominada Silver Sparrow. Esta versión de dos etapas fue diseñada para simular misiles balísticos iraníes de clase Shahab-3 con un alcance de 1.500 a 2.000 kilómetros y, en particular, puede transportar una ojiva activa altamente explosiva.

Y en 2019, Rafael presentó un misil balístico lanzado desde el aire denominado Rocks, que aparentemente se basó en el Black Sparrow, la primera versión de la familia de misiles objetivo. En ese momento, la compañía de defensa israelí no reveló el alcance de los Rocks. Sin embargo, dijo que el misil tiene «un alcance de separación muy significativo» y «una trayectoria de alta velocidad hacia el objetivo».

Rafael también produce la versión Blue Sparrow, que tiene un tamaño intermedio entre el Silver Sparrow y el Black Sparrow.

El misil Rocks se compone de una sola etapa. Esto significa que los misiles utilizados en el ataque a Irán se basaron en el Silver Sparrow o, más probablemente, en una versión secreta y modificada del Blue Sparrow, cuyo tamaño es más comparable a los restos encontrados en Irak. Estos dos tipos suelen desplegarse desde aviones de combate F-15.

La base aérea de Isfahán está situada a más de 1.000 kilómetros de Israel. Sin embargo, es poco probable que los aviones de combate israelíes F-15 se hayan lanzado desde el espacio aéreo del país.

Una serie de ataques israelíes dirigidos a sitios de radar y defensa aérea en el sur de Siria casi al mismo tiempo que el ataque a Irán y el hecho de que la primera etapa de los misiles se encontrara en el centro de Irak indican que los aviones de combate israelíes F-15 lanzaron sus misiles desde alguna zona a lo largo de la frontera entre Siria, Jordania e Irak. Así, el alcance del misil secreto israelí podría rondar los 800 kilómetros.

El ataque a Isfahán, hogar de varias instalaciones nucleares clave, aparentemente no tenía como objetivo causar daños a la base aérea, sino más bien enviar un mensaje a Irán de que el ejército israelí puede atacar profundamente en su territorio.

Sin embargo, al hacerlo, Israel expuso una de sus capacidades ultrasecretas y proporcionó a Irán un ejemplo de las tácticas que utilizará durante un conflicto total.

CNN: Fallido ataque israelí no causó daños a base militar iraní

Imágenes satelitales obtenidas por CNN confirman que el ataque israelí con cuadricópteros a una base militar en el centro de Irán no causó daños importantes.

El incidente ocurrió a primeras horas del viernes cuando sistemas de defensa aérea activaron en una base militar en las afueras de la ciudad central iraní de Isfahán y derribaron varios “objetos sospechosos”, según medios iraníes. Posteriormente, las autoridades persas identificaron los objetos desconocidos como tres cuadricópteros israelíes.

A pesar de los intentos de los medios afines a Israel para magnificar el incidente, las autoridades iraníes aseguraron que el ataque no causó ningún daño material y humano. El canal estadounidense CNN, por su parte, confirmó el viernes la versión iraní, citando a imágenes de satélite exclusivas obtenidas de Umbra Space.

Se trata de las imágenes de satélite del Radar de Apertura Sintética (SAR, por sus siglas en inglés), tomadas alrededor de las 10:18 a.m. hora local. En las imágenes no hay indicios de grandes cráteres en el suelo, ni se ven edificios aparentemente destruidos, según el informe.

CNN detalla que se necesitan imágenes visuales satelitales adicionales para verificar si hay cicatrices de quemaduras, que no pueden verse con imágenes SAR, alrededor de la base militar, ubicada a 30 kilómetros de la ciudad de Isfahán.

Las imágenes tomadas por el sistema de radar SAR son creadas por un satélite que transmite haces de radar capaces de atravesar nubes. Esos rayos de radar rebotan en los objetos en el suelo y regresan al satélite.

El canal CNN ha informado citando a la agencia iraní de noticias Fars que uno de los aparentes objetivos del ataque fue un sistema de radar del Ejército en la base militar de Isfahán, y agregado que el único daño del ataque fueron ventanas rotas en varios edificios de oficinas.

El canciller iraní, Hosein Amir Abdolahian, aseguró el viernes en una reunión con embajadores de los Estados miembros de la Organización de Cooperación Islámica (OCI) en Nueva York (Estados Unidos) que el ataque no causó daños ni víctimas. Dijo además que los medios israelíes intentan “obtener una victoria a partir de sus repetidas derrotas, magnificando” el incidente.

Análisis: La respuesta sionista a Irán: un fracaso estratégico y político

Por Xavier Villar*

Los sistemas de defensa aérea de Irán fueron desplegados en varias partes del país la madrugada del viernes después de informes de explosiones cerca del aeropuerto en la provincia de Isfahán, según los medios estatales.

De acuerdo con dichos medios, las defensas aéreas derribaron tres pequeños drones que sobrevolaban la ciudad de Isfahan, en el centro del país.

Un alto responsable del Ejército iraní en la provincia de Isfahan negó las informaciones publicadas por medios estadounidenses e israelíes en los que se hablaba de que Israel habría lanzado varios misiles contra territorio iraní, lo que formaría parte de la estrategia sionista de intentar magnificar los acontecimientos.

Los vuelos comerciales fueron suspendidos en varias regiones, incluyendo Teherán e Isfahán. Sin embargo, alrededor de cuatro horas después se reanudaron, y no hubo informes de víctimas.

Desde el punto de vista mediático, es importante destacar que en Irán se ha minimizado el incidente de los drones y, en muchos casos, se ha considerado como un fracaso significativo. Esta actitud de los medios iraníes demuestra nuevamente, por un lado, la racionalidad como actor político de la República Islámica y, por otro lado, su firme voluntad de evitar un caos regional que podría desencadenar un conflicto más amplio.

Según los informes preliminares de fuentes iraníes, se anticipaba alguna forma de acción por parte de Israel después de varios ataques previos contra instalaciones de radar en Siria. La acción sionista, como se mencionó anteriormente, involucró el uso de drones cuadricópteros, que podrían haber sido lanzados desde Irak o desde el interior de Irán (posiblemente por miembros de la organización terrorista Mojahedin-e-Khalq, conocida por sus vínculos con la Entidad Sionista), y el presunto lanzamiento de misiles de largo alcance que o bien no alcanzaron sus objetivos o fueron interceptados.

Varios medios estadounidenses, como CNN o ABC, citando a altos cargos del gobierno estadounidense, han informado que Estados Unidos fue avisado con antelación de la operación, pero no la habría autorizado directamente. Desde la República Islámica se considera que la actitud de Estados Unidos es pura hipocresía, ya que ha sido precisamente el veto estadounidense en el Consejo de Seguridad de la ONU a la propuesta iraní de condena del ataque israelí contra su consulado en Damasco lo que obligó a Irán a responder mediante la Operación «Promesa Verdadera». Es decir, para Irán, la actitud de los Estados Unidos, dejándose arrastrar por la estrategia de caos regional israelí, también es responsable de la actual escalada de tensión en la zona. La combinación, por un lado, de la actitud beligerante y caótica de Israel y, por otro lado, la complacencia estadounidense, no dejó más opción a Irán que una respuesta al ataque a su consulado en Siria.

Una respuesta que, en términos estratégicos, sirvió para restaurar la capacidad de disuasión gracias a la combinación de misiles y drones de fabricación propia iraní.

En este sentido, hay que recordar que el programa de misiles de la República Islámica comenzó a desarrollarse en medio de la llamada “guerra impuesta” (nombre que recibe en Irán la guerra contra Irak en los años 80 del siglo XX). En ese momento, la única arma que tenía Irán para responder a los ataques de misiles iraquíes era un pequeño número de misiles Scud-B1 obtenidos de Libia.

En los años posteriores a la revolución, la política de Irán en materia de cooperación militar con otros países se centró en la transferencia de tecnología para lograr la autonomía en sus capacidades. A pesar de los esfuerzos de Estados Unidos y otros aliados por impedir que Irán accediera a tecnología y componentes necesarios, mediante medidas como los regímenes de control de tecnología de misiles, el programa de misiles iraní avanzó ininterrumpidamente desde la década de 1990.

Se han destinado recursos considerables y se ha invertido una gran cantidad de energía en adquirir tecnología de misiles, mejorarla y actualizarla. En un principio, los expertos y especialistas iraníes modificaron las características de los misiles adquiridos, ensamblando componentes y adaptándolos a las necesidades militares del país. Con el tiempo, esta capacidad ha evolucionado hacia un aspecto completamente autóctono del programa de misiles de Irán.

Uno de los símbolos más significativos del avance tecnológico de los misiles de Irán se puede observar en las áreas de precisión y alcance de sus misiles. A medida que aumenta el alcance de un misil, regular y mantener la precisión de sus trayectorias se vuelve más desafiante y requiere tecnologías más avanzadas. Por lo tanto, además de aumentar el alcance, mejorar la precisión del objetivo del misil es otro factor importante en su capacidad. Esto garantiza que los puntos objetivo sean impactados con precisión, mejorando así las capacidades tácticas de los misiles.

La mejora y desarrollo continuo del sistema de misiles de Irán reflejan dos objetivos principales en su política de defensa. Por un lado, el progreso en misiles de Irán fortalece sus capacidades militares y de defensa en las relaciones regionales e internacionales. Por otro lado, amplía su poder disuasorio más allá de sus fronteras, como se vio en la Operación «Promesa Verdadera».

Por tanto, al mejorar el alcance y la precisión de sus misiles, Irán fortalece sus capacidades disuasorias contra amenazas distantes, garantizando así su seguridad nacional y autonomía política. Como resultado, la estrategia defensiva y de seguridad de Irán trasciende las fronteras geográficas, expandiéndose constantemente con los avances en tecnología de misiles.

Por su parte, el “ataque” con microdrones por parte de Israel, ya fuesen lanzados desde dentro de Irán o desde países vecinos, representa una respuesta tremendamente decepcionante desde una perspectiva estratégica y política. Este tipo de ataque, que ya se ha utilizado anteriormente con poco éxito, demuestra lo siguiente: la respuesta iraní, dentro del marco de la Operación Promesa Verdadera, logró alcanzar una «disuasión inmediata» a corto plazo. Al mismo tiempo, esto implica que las capacidades de disuasión de Israel frente a sus «enemigos» se han debilitado considerablemente. En resumen, Israel ha fracasado en su capacidad de disuasión, como lo demuestran las acciones de Irán, HAMAS y Hezbolá.

También se puede interpretar la respuesta israelí, al menos por el momento, como una confirmación de que es imposible volver al estado previo regional en el que aún existía el mito de la capacidad de disuasión intacta de Israel. En el panorama actual, es difícil seguir percibiendo a la Entidad Sionista en los mismos términos estratégicos que antes. La necesidad de ayuda colectiva para defenderse de la respuesta iraní, que en términos militares involucró el uso de materiales más antiguos y menos tecnológicamente avanzados, hace que ya no tenga sentido considerar a Israel como un poder autónomo e independiente.

*Ph.D. en Estudios Islámicos e investigador que reparte su tiempo entre España e Irán.

EL ATAQUE A IRÁN: ¿QUÉ SABÍA ESTADOS UNIDOS Y CUÁNDO LO SUPO?

Por Larry Johnson

Como escribí en un artículo anterior sobre el período previo al bombardeo de aviones no tripulados y misiles de Irán en Israel el 14 de abril, los iraníes claramente advirtieron con anticipación sobre sus planes a los estados vecinos en el Golfo Pérsico, así como a Turquía. Los funcionarios estadounidenses lo negaron vehementemente y luego insistieron en que Israel obtuvo una victoria abrumadora. Disfruten el olor a mierda política. Se está acumulando cada vez más y más profundamente.

Lo que me lleva al último artículo de Sy Hersh. Seguro que es un rascador de cabeza. Sy escribe :

He pasado gran parte de mi carrera informando sobre las fechorías y cosas peores del ejército estadounidense, especialmente durante la guerra de Vietnam, pero ahora es el momento de aplaudir la brillantez del personal de planificación del Pentágono y de los oficiales operativos que hicieron lo que Estados Unidos aseguró al liderazgo religioso y militar de Irán podría hacer: permitir que Irán responda a otro asesinato israelí lanzando más de trescientos drones y misiles hacia objetivos israelíes y que la mayor cantidad posible se dispararían desde el cielo antes de tocar tierra allí. Fue una apuesta enorme y valió la pena.

No sé qué le ha pasado a mi amigo. Lo están utilizando para hacer propaganda. La idea de que Irán arrojó “más de trescientos drones y misiles contra objetivos israelíes” sólo para derribarlos porque el Departamento de Defensa de Lloyd Austin orquestó ese resultado a través de un canal secundario con un general ruso y la Casa Blanca de Biden no sabía nada al respecto es ridícula. Lo siento. Tengo que subir la bandera “roja”. No sobre Sy, sino sobre sus fuentes. El error de Sy en este artículo, a mi juicio, es que aceptó al pie de la letra lo que le dijo su fuente de alto rango.

No se me permite nombrar a los altos oficiales y asesores militares estadounidenses que provocaron el inusual ataque con misiles falsos. Pero es importante decir que el presidente Joe Biden, cuyo equipo de política exterior no participó en el proceso, aceptó un plan de alto riesgo e instó públicamente al primer ministro Benjamín Netanyahu, cuya carrera política y libertad personal dependen de que continúe la guerra en Gaza, y al resto de los dirigentes israelíes que no respondan a Irán.

La pieza clave de información que falta en la historia de Sy es cómo un general ruso persuadió a Irán para que “permitiera” que sus misiles fueran derribados. ¿Qué gana Irán con eso? ¿Alimentar la propaganda occidental de que los misiles de Irán son una mierda y que el sistema de defensa aérea de Israel es insuperable? Sí, puedo ver a los mulás aceptando eso.

Irán no lanzó un “falso ataque con misiles”. Irán lanzó un ataque coordinado con drones, misiles de crucero y misiles balísticos. La versión que se le está dando a Sy es, en mi opinión, una tapadera para ocultar lo que hizo el director de la CIA, Bill Burns. Según Pepe Escobar, quien supongo tiene algunas fuentes bien conectadas en las naciones del Golfo Pérsico, Burns se reunió en Omán con una delegación iraní en los días previos al 14 de abril y recibió garantías de que Irán no iba a causar bajas masivas en Israel. En cambio, Irán utilizó la primera oleada de drones como meros peones en un elaborado juego de ajedrez militar. Los iraníes esperaban plenamente que esos drones fueran derribados. Esa primera ola de ataques proporcionó a Irán cierta información de inteligencia crítica sobre la disposición y capacidad del sistema de la Cúpula de Hierro de Israel.

La siguiente ola (misiles de crucero) llegó minutos después de los drones y proporcionó información adicional sobre el sistema de defensa aérea de Israel para los analistas iraníes. Fue la tercera etapa del ataque: los misiles balísticos, que alcanzaron tres instalaciones militares israelíes diferentes. Si bien Israel insiste en que no se produjeron daños significativos, no ha permitido que ningún periodista israelí vaya a esas instalaciones y muestre videos en vivo de que «no hay daños». Israel no tenía respuesta para esos misiles. Ése era el mensaje que estaba enviando Irán. Irán puede atacar a Israel con misiles balísticos, después de abrumar su sistema de defensa aérea, y no hay nada que Israel pueda hacer para detener a Irán.

Parece que las autoridades rusas y chinas están en contacto regular con Irán para intentar contener la crisis. Al menos entienden cómo esta situación podría salirse de control y enfrentar al mundo con una crisis agravada aún más por las armas nucleares.

Sobre el ataque de Irán:

En Stanford, asistí a una clase magistral sobre estrategia militar dirigida por una persona con décadas de experiencia, incluido el servicio en los más altos niveles del ejército y el gobierno.

Una de sus lecciones que siempre recuerdo fue la siguiente:

Nos preguntó:

«Supongamos que Estados Unidos decide atacar Irak con un nuevo avión furtivo que no había utilizado antes y que evade todos los radares. El ataque fue un éxito. ¿Fue estratégico?».

Muchos en la clase levantaron la mano para decir «sí, logró su objetivo«. Pero el profesor dijo: «Puede que no».

¿Por qué?

«Porque ahora tus adversarios conocen tus capacidades y es cuestión de tiempo que encuentren formas de eludirlas. Si este ataque se pudiera hacer con armas convencionales, es mejor guardar tus mejores armas hasta que las necesites. Usarlas crea una desventaja«.

Mi análisis es que la escala del ataque iraní, la diversidad de lugares a los que apuntó y las armas que utilizó, obligaron a Israel a descubrir la mayoría de las tecnologías antimisiles que EE.UU. y él tienen en toda la región.

Los iraníes no utilizaron armas que Israel no supiera que tenía, simplemente utilizaron muchas de ellas. Pero es probable que los iraníes tengan ahora casi un mapa completo de cómo es el sistema de defensa antimisiles de Israel, así como de los lugares de Jordania y el Golfo donde Estados Unidos tiene instalaciones. También sabe cuánto se tarda en prepararlas, cómo responde la sociedad israelí… etc.

Esto supone un enorme coste estratégico para Israel, mientras que los regímenes árabes están siendo criticados por sus pueblos, en particular la monarquía jordana, por no hacer nada para proteger a los gazatíes y, en cambio, hacer todo lo posible para proteger a Israel.

Y lo que es más importante, Irán puede ahora aplicar ingeniería inversa a toda la información obtenida de este ataque para hacer creíble otro mucho más mortífero. Mientras que Estados Unidos e Israel tendrán que rediseñar su modelo actual, que ha quedado en entredicho. Por tanto, su éxito a la hora de detener este ataque coreografiado sigue siendo muy costoso.

Además, con la amenaza de una guerra regional que ni EE.UU. ni los regímenes árabes quieren sentir más cerca, es probable que su presión sobre Israel para que retroceda aumente, haciendo más factible un alto el fuego.

Cualquiera que asuma que esto es sólo teatro está pasando por alto el contexto de cómo los militares evalúan la estrategia frente a la táctica. El teatro es un factor importante, pero reunir información sobre la postura del «enemigo» es más valioso, especialmente si se cree que se está en una larga guerra de desgaste.

Netanyahu y el gobierno de Israel prefieren una guerra rápida, caliente y urgente en la que puedan arrastrar a Estados Unidos. Los iraníes prefieren una guerra de desgaste más larga que desangre a Israel de su capacidad de disuasión y lo convierta en un aliado para los árabes y Estados Unidos demasiado costoso de tener.

Análisis: La ‘nueva ecuación’ de Irán va mucho más allá de Oriente Medio

Por Pepe Escobar

Un Lugar Santísimo quedó destrozado en Tierra Santa cuando Irán organizó una respuesta muy mesurada y fuertemente coreografiada al ataque terrorista israelí a la residencia de su consulado/embajador en Damasco, una evisceración de facto de la Convención de Viena sobre inmunidad diplomática.

Este cambio de juego tendrá un impacto directo en la forma en que el sistema angloamericano gestiona su conflagración simultánea con Rusia, China e Irán, tres de los principales miembros de los BRICS.

El principal problema es que las escaladas ya están arraigadas y será difícil detenerlas. La Guerra de Anulación Total contra Rusia, el genocidio en Gaza –cuya política explícita ha sido magistralmente decodificada por el profesor Michael Hudson– y el desacoplamiento/preparación del terreno contra China simplemente no desaparecerán –porque todos los puentes de comunicación con la mayoría mundial– siguen siendo incendiados.

Sin embargo, el mensaje iraní efectivamente establece una “Nueva Ecuación”, como la ha llamado Teherán, y presagia muchas otras sorpresas por venir en Medio Oriente.

Irán quería –y envió– un mensaje claro. Nueva ecuación: si la entidad psicópata bíblica continúa atacando los intereses iraníes, ahora será contraatacada desde dentro de Israel. Todo esto en unos pocos “segundos”, habiendo ya el Consejo de Seguridad de Teherán validado todos los procedimientos.

Sin embargo, la escalada parece inevitable. Ex Primer Ministro israelí Ehud Barak: “ Netanyahu está siendo influenciado por sus socios políticos [fundamentalistas] para avanzar hacia una escalada que le permita aferrarse al poder y acelerar la llegada del Mesías ”.

Compárese con el presidente iraní Raïssi: “El más mínimo acto contra los intereses de Teherán será objeto de una respuesta masiva, amplia y dolorosa contra todas sus operaciones ”.

Adiós a tu Laberinto de Defensa “Invencible”

Para Teherán, regular la intensidad del enfrentamiento en Medio Oriente entre Israel y el Eje de la Resistencia y al mismo tiempo establecer una disuasión estratégica para reemplazar la «paciencia estratégica» consistió en lanzar una triple ola: un enjambre de drones que abrió el camino a los misiles de crucero y a los misiles balísticos.

El desempeño de los tan cacareados Iron Dome, Arrow-3 y David’s Sling, ayudados por aviones de combate F-35 y fuerzas navales de Estados Unidos y el Reino Unido, no ha sido realmente brillante. No hay ningún vídeo que muestre el sistema de “capa superior” Arrow-3 derribando algo en el espacio.

Al menos nueve misiles balísticos penetraron la densa red de defensa israelí y alcanzaron las bases de Nevatim y Ramon. Israel no dice absolutamente nada sobre el destino de sus instalaciones de inteligencia en los Altos del Golán, alcanzadas por misiles de crucero.

En medio de la clásica niebla de guerra, poco importa si Teherán lanzó cientos o docenas de drones y misiles. Independientemente del revuelo de OTANistán, lo que se ha demostrado más allá de toda duda es que el laberinto de defensa israelí supuestamente “invencible” –que abarca desde sistemas AD/ABM de fabricación estadounidense hasta imitaciones israelíes– es impotente en una guerra real contra un país tecnológicamente avanzado.

Lo que se logró en una sola operación llamó la atención de bastantes profesionales. Irán ha obligado a Israel a agotar furiosamente su arsenal de interceptores y a gastar al menos 1.350 millones de dólares, mientras ve completamente destruida su estrategia de disuasión y dominación mediante la escalada.

El shock psicológico fue aún más violento.

¿Qué habría pasado si Irán hubiera lanzado una serie de ataques sin previo aviso durante varios días? ¿Qué pasaría si Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y (la traicionera) Jordania no estuvieran preparados para una defensa coordinada? (El hecho –sorprendente– de que todos estuvieran distribuyendo directamente su poder de fuego en nombre de Tel Aviv no ha sido objeto de ningún análisis). ¿Qué pasaría si Irán hubiera atacado objetivos industriales y de infraestructura serios?

Establecer una ecuación sin perturbar un pivote

Como era de esperar, el repentino colapso del mito de la fortaleza de Israel –que sustenta el mito más amplio del sionismo que ofrece seguridad inexpugnable a quienes viven en Israel– no fue tema de ningún debate en toda la OTAN. Se acabó. Esta pirueta narrativa ha terminado.

A Irán, por su parte, no podrían importarle menos las interpretaciones de la OTAN. El paso a la Nueva Ecuación fue, de hecho, lo suficientemente generoso como para proporcionar a Tel Aviv una ruta de escape para la reducción de la tensión, que no se utilizará, poniendo en peligro a Israel.

Para Tel Aviv, todo lo que ha sucedido hasta ahora apunta a una derrota estratégica en todo el espectro: en Gaza, en el Líbano, con una economía en colapso, una pérdida total de legitimidad en el mundo y ahora con la dolorosa pérdida de la disuasión.

Todos los ojos están ahora puestos en lo que sucederá a continuación: ¿será finalmente posible saber si la hegemonía prevalece o si Israel está liderando el camino?

Es fundamental considerar la asociación estratégica Rusia-China. Los académicos chinos coinciden en que la potencia hegemónica prefiere no comprometer demasiados recursos en Medio Oriente, ya que esto afectaría el ya colapsado Proyecto Ucrania y la planificación estratégica para contrarrestar a China en la región de Asia Pacífico.

En cuanto a Rusia, el presidente Raisi llamó personalmente al presidente Putin y discutieron todos los detalles relevantes por teléfono. Fresco, tranquilo y sereno.

Además, a finales de esta semana, el Viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Ali Bagheri Kani, quien dijo que Irán respondería » en cuestión de segundos » a cualquier nuevo ataque israelí, viajará a Moscú para asistir a la Conferencia sobre no proliferación y también se reunirá con los más altos funcionarios de la Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

Es bastante notable que Irán haya logrado establecer la Nueva Ecuación sin alterar su propio giro hacia Eurasia –después del colapso del acuerdo nuclear de 2015– y al mismo tiempo proteger el complejo marco involucrado en la defensa de Palestina.

Las opciones de la Hegemonía son nefastas. Van desde una posible expulsión de Oriente Medio y el Golfo Pérsico hasta un conflicto existencial imposible de ganar contra tres estados-civilizaciones: Rusia, China e Irán.

Lo que queda como primer escenario posible es una retirada cuidadosamente calculada hacia un patio trasero fácilmente controlable: América Latina, particularmente América del Sur, mediante la manipulación del nuevo instrumento dócil y privado de soberanía, Argentina.

Y por supuesto, mantener el control sobre una Europa desindustrializada y privada de soberanía.

Esto no cambia el hecho de que la proyección del declive del poder estadounidense, a escala global, es la dirección en la que sopla el viento. La psicodemencia de los neoconservadores straussianos es insoportable. La cuestión es si se les puede eliminar gradualmente de la estructura de poder estadounidense antes de que intenten hundir a la Mayoría Mundial en las profundidades irracionales de su condena.

Y no olvides la nueva ecuación de los BRICS.

Por otro lado, en el frente de la Mayoría Mundial, más de 40 países quieren unirse al BRICS, y esto aún no ha terminado, según el jefe del comité de asuntos internacionales del Consejo Ruso, Grigory Karasin.

Después de una reunión de los presidentes de los comités de asuntos internacionales de los parlamentos de los BRICS la semana pasada en Moscú, Karasin señaló que muchos países miembros de los BRICS entienden que no deben apresurarse a crear una carta rígida, » viendo lo contraproducente e incluso provocadora que está actuando la Unión Europea» . La consigna es flexibilidad.

Alastair Crooke tocó un tema clave que recorre mi nuevo libro, Eurasia v. OTAN: “Todo lo que era bueno y verdadero en la civilización occidental se conserva y prospera en Rusia. Ésta es la intuición tácita que tanto enfurece a las elites occidentales. Y esa es también la razón por la que, en parte, los estados BRICS están tan obviamente mirando a Rusia en busca de liderazgo”.

La nueva ecuación establecida por Irán, miembro soberano de los BRICS, hará maravillas para solidificar este estado de cooperación –multilateral y multicultural– mientras el Imperio y su “portaaviones” en Medio Oriente, excepto en el departamento de operaciones encubiertas, son cada vez más reducido al papel de tigre de papel.

FUENTE: https://geoestrategia.es/noticia/42673/ultimas-noticias/israel-utilizo-misiles-secretos-en-el-ataque-a-la-base-aerea-irani-de-isfahan-y-a-pesar-de-ello-hizo-el-ridiculo.-analisis.html

La crisis de legitimación es un hecho en Occidente. La guerra puede ser la respuesta. Pero, ¿qué guerra?

Por Rafael Poch para Ctxt

Los presidentes Biden y Macron y el canciller federal alemán Scholz tienen en común ser los dirigentes más impopulares en sus países desde que hay registro. En ninguna de las veinte mayores democracias occidentales los jefes de gobierno alcanzan el 50% en índice de aprobación, observa Jens Berger al comentar esta imagen en el portal alemán NachDenkSeiten. Scholz y Macron, 22% y 23% de apoyo, respectivamente, y el primer ministro británico Rishi Sunak (26%) están en los puestos de cola. Con su 39% de apoyo, Biden supera en suspenso a Gerald Ford y Richard Nixon. Fuera del mundo occidental, las cosas no van tan mal. Narendra Modi en India, AMLO en México y hasta el perturbado reaccionario Javier Milei en Argentina, superan el 60% de aprobación (Modi, el 78%). De China no hay datos, pero la impresión es que Xi Jinping es bastante más popular que sus predecesores desde Deng Xiaoping, y en Rusia hasta el servicio de encuestas más hostil al Kremlin, el Centro Levada, otorga a Putin apoyos de alrededor del 80%. 

Esta es la situación en un mundo marcado por la crisis del declive occidental, es decir la crisis que resulta de la incapacidad de adaptarse a una correlación de fuerzas en la que tu mando ya no es incontestable.

Incapacidad que abre paso al intento de resolver esa tendencia histórica mediante recursos de fuerza, sea por vías de tensión y conflicto militar, o de sanciones y agresivas campañas de propaganda.

La política se ha convertido en Occidente en gestos de imagen y relaciones públicas, pero tampoco el aparato de propaganda encargado de transmitirlos, los “medios de comunicación”, tienen demasiada credibilidad.

El suicidio moral de su apoyo a la masacre en Gaza convierte en debacle esa crisis de credibilidad.

Las sanciones se vuelven en contra de sus iniciadores, estimulan el crecimiento del adversario –algo particularmente claro en el caso de las sanciones contra Rusia– y la desdolarización y creación de canales financieros alternativos. En tal situación, la llamada a filas puede ser vista como solución.

A falta de legitimación, la guerra puede ser la respuesta. Pero, ¿qué guerra?

La de Ucrania está perdida para la OTAN. En Oriente Medio, Israel enciende la mecha intentando extender el incendio de Palestina. En Asia Oriental se utiliza a Taiwán como acicate ucraniano contra China. Con los tres frentes no se puede, así que hay que descargarse. Abandonar alguno de estos escenarios y delegar a la Unión Europea la batalla perdida. Pero la historia no suele escribirse sobre los rectos renglones de la ordenada caligrafía y sugiere que los escenarios pueden adquirir vida propia y escapar a la voluntad y el control del escritor.

La crisis de legitimación es un hecho en Occidente.

Tiempo peligroso.

Rafael Poch-de-Feliu (Barcelona) fue corresponsal de La Vanguardia en Moscú, Pekín y Berlín. Autor de varios libros; sobre el fin de la URSS, sobre la Rusia de Putin, sobre China, y un ensayo colectivo sobre la Alemania de la eurocrisis.

FUENTE https://ctxt.es/es/20240401/Firmas/46169/Rafael-Poch-guerra-popularidad-politicos-macron-Scholz-putin-biden.htm

Por Manolo Monereo Geoestrategia.es

“Sus principios básicos: Estados Unidos debe utilizar todos los medios a su disposición para establecer el dominio global estadounidense; con ese fin, debe estar dispuesto a actuar preventivamente para obstaculizar el surgimiento de cualquier potencia que pueda desafiar nuestra hegemonía; y mantener el dominio de espectro completo en todas las regiones del mundo. Los ideales y valores quedan relegados a un papel auxiliar como barniz sobre la aplicación del poder y como palo con el que golpear a los demás”

Michael Brenner. Asia Times 29 de marzo2024

Lo sabíamos desde hace tiempo: Rusia no iba a ser vencida. Bastaba con ver la realidad con ojos limpios y no seguir los dictados de un omnipotente aparato de propaganda que ha convertido a los grandes medios en terminales conscientes de la “otra guerra”, a saber, la cognitiva-comunicacional. Eso sí, sorprendió -y mucho- la flexibilidad y la adaptabilidad del aparato productivo, las capacidades tecnológicas y la eficacia de la organización industrial de una Rusia que seguía conservando recursos estratégicos que se consideraban agotados, perdidos. No diré mucho de la cuestión militar en sentido estricto; solo un aspecto del que no se suele hablar: el dominio ruso del arte operacional (el tercer aspecto del “arte de la guerra” del que hablaba Svechin) y la sabiduría para aprender de los propios errores.

La guerra en Ucrania aceleró todas las tendencias básicas y, lo más importante, las decantó en dirección contraria a los intereses del Occidente colectivo liderado por los EEUU. Por lo pronto, están cambiado sustancialmente cada uno de los actores en conflicto y modificando radicalmente las reglas que gobernaban sus relaciones. Nada será ya como antes; nada. Para definir la situación se ha empleado el término “poli crisis”, es decir, la convergencia de crisis diversas y simultaneas. No hay que perderse con las palabras de moda. Lo fundamental es que la etapa histórico-social está marcada por el anudamiento de dos crisis, una, de ciclo corto y medio, dominado por el declive de los EEUU y la otra, decisiva, de larga duración, determinado por el fin de la hegemonía de Occidente. Las dos crisis son una; ambas se retroalimentan y amplifican. La “Gran Transición” hace tiempo que comenzó, y con ella la guerra como horizonte, posibilidad y salida, mucho antes del conflicto ucraniano. Otra cosa es la ceguera programada y la subordinación a los que mandan; la historia, la mala, se los llevará como un mal sueño.

Es bueno detenerse y abrir el debate ¿Qué puede hacer una potencia en declive? Lo primero es reconocerlo, cosa nada fácil. Siempre hay razones para negarlo y las justificaciones se multiplican. Ahora ya lo saben. Biden lo dijo alto y claro: EEUU ha vuelto. Adiós a las aberraciones de la funesta etapa de Trump, a sus repliegues, a sus incoherencias, a sus devaneos con Rusia, a su desprecio a los aliados y, locura enorme, a su incomprensible desdén por la OTAN. Una gran potencia en su declive tiene dos opciones: pactar con los grandes Estados-civilización emergentes un nuevo orden internacional o defender, cueste lo que cueste, su viejo orden cuestionado, sus reglas y sus instituciones, ahora que todavía hay tiempo. Sí, el factor tiempo es la clave. El error estratégico más grave que se comete es pensar que, aquí y ahora, existe un equilibrio de fuerzas entre el Occidente colectivo comandado por los EEUU y un Sur global (contradictorio y heterogéneo) organizado en torno a China, Rusia e Irán. No es verdad. Lo que hay es una relevante superioridad económica, financiera, tecnológica, comunicacional y, sobre todo, político-militar del imperialismo colectivo de la triada (como lo definió años atrás Samir Amín), eso sí, de carácter temporal y en vías de desaparición.

Biden y su equipo (heredado de Hillary Clinton) sabían que no había tiempo que perder y que había que pasar rápidamente a la ofensiva si querían reforzar y preservar la hegemonía de los EEUU. La estrategia consistió en convertir las líneas de fractura de una globalización capitalista en retirada, en dispositivos político-militares que presionaran a las potencias emergentes y los obligaran a retroceder. Se establecieron rápidamente tres frentes. El primero, Europa-Ucrania; el segundo, Mar de China Meridional-Taiwán; el tercero, el Sahel en una África de nuevo territorio en disputa. Como se ve, nada nuevo; algunos lo hemos venido describiendo desde hace tiempo; desde luego, antes de la guerra en Ucrania. Poco a poco, la realidad confirma análisis y desmiente a tanta propaganda que se ha ido convirtiendo en sentido común de una clase política cada vez más anacrónica y sin sentido histórico. Hoy sabemos que los acuerdos de Minsk 1 y 2 se firmaron para no cumplirse y ganar tiempo; sabemos también que la OTAN, los EEUU y, sobre todo, el Reino Unido presionaron intensamente al gobierno de Ucrania para impedir un tratado de paz con Rusia en marzo del 22. Se podía continuar.

La táctica norteamericana consistió en ir sitiando a Rusia hasta no dejarle otra salida que la derrota estratégica o la intervención militar. ¿Derrota estratégica? Solo puede infringirla quien tiene fuerza para ello, superioridad, y la OTAN la tenía. La alternativa a la no intervención era aceptar que las fuerzas armadas ucranianas, apoyadas y dirigidas por los “asesores” de la Alianza Atlántica, masacraran a los departamentos rebeldes pro-rusos, asediaran Crimea y, lo más grave, que Ucrania primero y después Georgia formaran parte de la OTAN. Toda Rusia quedaría a merced de los misiles del Occidente colectivo. De la derrota estratégica a la derrota operativa y efectiva. No es nada nuevo para los EEUU obligar al enemigo a atacar, legitimando así una “guerra justa” por delegación, en este caso, en Ucrania. Lo han hecho siempre que han podido. El escenario en el Mar de la China meridional es otro ejemplo de cómo la Administración Biden pretende organizar y graduar su respuesta. Cuando lo considere oportuno, activará el conflicto en torno a Taiwán para obligar a China a intervenir militarmente. La estrategia de alianzas está muy avanzada y el cerco militar a China se ha acelerado mucho. La secuencia se ve ahora con más claridad: primero, debilitar a Rusia para provocar una crisis de régimen y su desintegración como Estado-civilización, para luego acumular fuerzas para afrontar al verdadero enemigo: China.

Una vez más, las cosas no le salieron como esperaban a la dirección norteamericana y a la OTAN. Las políticas de sanciones no solo no han quebrado a Rusia, sino que se han vuelto, en gran medida, contra la Unión Europea, han profundizado en la desglobalización y golpeado fuertemente a la hegemonía del dólar. El error más grave de Biden tiene que ver con su incapacidad para asumir que el mundo ya no es el que era y que la multipolaridad ha avanzado mucho. Es más, progresivamente se van trenzando alianzas, acuerdos económicos y complicidades que apuntan ya a un nuevo orden internacional sobre bases no hegemónicas occidentales; quizás el aspecto más sobresaliente sea el fortalecimiento de los BRICS y su constitución como un polo alternativo, a pesar de sus contradicciones e insuficiencias. A lo que hay que añadir el peso creciente de China como fuerza moderadora y pacificadora, capaz de poner orden a un mundo que tiende al caos sistémico y al conflicto militar global.

Hay una tendencia recurrente en los conflictos político-militares impulsados por los EEUU hacia el desborde, la escalada y la creación de escenarios catastróficos. Ocurrió en Afganistán, en Irak, en Siria, en Libia. Intervienen militarmente, desestabilizan, proclaman su victoria y luego tienen que reconocer que han creado más problemas que los pretendían resolver. Al final, tiene que elegir entre la huida o la fuga hacia adelante, es decir, la escalada. Irak y Afganistán son buenos ejemplos de lo que se acaba de señalar. ¿Qué potencia ha salido fortalecida de las victorias fracasadas de los EEUU?: la República Islámica de Irán. Como muestra un botón, Yemen; los huzies bombardeando Israel y controlando militarmente el Mar Rojo. La “gran potencia indispensable”, el Estado que da “estabilidad y coherencia al orden mundial” crea desorden, fomenta el caos y hace cada vez más insoportable los “costes de protección”.

La “Gran transición” ha avanzado tanto, parece tan irreversible, que los actores básicos llevan mucho tiempo resituando sus horizontes de posibilidad y redefiniendo sus estrategias. El ataque de Hamas contra Israel hubiese sido impensable hace apenas unos años. El asesinato de Qasem Soleimani ejecutado por los EEUU y dirigido por el Mossad presagiaba que algo importante se estaba organizando. De nuevo señales de crisis y de desorden. Biden y Netanyahu: ¿quién controla a quién? El conflicto indica con mucha precisión que Israel es lo que es y hace lo que hace porque por delante y por detrás están los EEUU y, en muchos sentidos, el Occidente colectivo. Conviene no olvidarlo. Netanyahu sabe que Israel no es solo un aliado más de los EEUU sino un actor interno en la política norteamericana, tiene poder de veto y lo ejerce. Biden hará lo que está obligado a hacer. Las lágrimas de Borrell no convencen a nadie y acaban por legitimar el genocidio del pueblo palestino.

El día 24 de marzo de este año David P. Goldman publicó un artículo en Asia Times -del que es editor adjunto- con un título inquietante, EEUU no tiene ningún plan B para Ucrania excepto más guerra. En él informa que en el fin de semana anterior se reunieron un grupo de expertos (ex miembros del gabinete, altos oficiales militares, académicos, analistas…) para evaluar la situación militar mundial. Con veracidad afirma que se dieron datos que no se correspondían con lo que estaba aconteciendo realmente en el frente militar ucraniano. Goldman nos dice que aportó informaciones muy diferentes y que nadie fue capaz de contradecirlo. El conocido estratega estadounidense salió de la reunión, no lo oculta, asustado; llegando a la conclusión de que “los dignatarios reunidos, una muestra representativa del liderazgo intelectual y ejecutivo del establishment de la política exterior, simplemente no podían imaginar un mundo en el que los EEUU ya no dieran las órdenes… Están acostumbrados a dirigir las cosas y se jugarán el mundo entero para mantener su posición”.

Este es el momento y estos son los protagonistas. La política de los que en la jerga de EEUU denominan” liberales imperialistas” ha partido siempre de un supuesto: los “otros”, es decir, Rusia, no se atreverá a usar el armamento nuclear. Conscientemente, se entra en un juego estratégico al filo de la navaja, donde los riesgos se incrementan exponencialmente y los errores humanos también. Putin lo ha repetido con mucha contundencia, Rusia los usará si ve amenazada su existencia como Estado y como civilización. Este es, insisto, el momento más peligroso: Rusia está ganando. Todo lo dicho por las élites euro-norteamericanas se está demostrando que es falso, mentiras de una propaganda que no se corresponde con la realidad. Lo coherente sería negociar y encontrar una salida política.

Se ha pasado de “derrotar a Rusia”, a “Putin no puede ganar”.

La lógica lleva a la escalada.

Negociar sería reconocer un inmenso error de cálculo y respetar los intereses estratégicos de Rusia. Asumir que el mundo dirigido y organizado por el Occidente colectivo ya no es posible y que hay que pactar un nuevo orden multipolar, inclusivo y abierto a la pluralidad real de nuestra especie.

No lo harán. El factor tiempo es la clave.

FUENTE: https://geoestrategia.es/noticia/42659/defensa/el-momento-mas-peligroso:-la-otan-esta-perdiendo-la-guerra-en-ucrania.html