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Mientras todos se pregunta cómo saldrá el mundo de esta Pandemia, el Prof. Gray nos confirma lo que sostenemos desde hace años el Equipo de Dossier Geopolitico, que este es un punto de inflexión histórico que no empezó hace tres meses, sino que hace años y que hoy es irreversible del desplazamiento del poder del Atlantismo hacia el del mundo Asia Pacífico. Lic. Pereyra Mele Director de Dossier Geopolitico

¿Por qué esta crisis es un punto de inflexión en la historia?

* por JOHN GRAY

  • El pico de la era de la globalización ha terminado. Para aquellos de nosotros que no estamos en la línea del frente, la tarea que nos ocupa es despejar la mente y pensar cómo vivir en un mundo alterado.

Las calles desiertas se llenarán nuevamente, y dejaremos nuestras madrigueras iluminadas por la pantalla parpadeando de alivio. Pero el mundo será diferente de cómo lo imaginamos en lo que pensamos que eran tiempos normales. Esta no es una ruptura temporal en un equilibrio estable: la crisis a través de la cual estamos viviendo es un punto de inflexión en la historia.

El pico de la era de la globalización ha terminado. Un sistema económico que dependía de la producción mundial y las largas cadenas de suministro se está transformando en uno que estará menos interconectado. Una forma de vida impulsada por la movilidad incesante se estremece. Nuestras vidas van a estar más limitadas físicamente y más virtuales de lo que fueron. Está surgiendo un mundo más fragmentado que de alguna manera puede ser más resistente.

El alguna vez formidable estado británico se está reinventando rápidamente y en una escala nunca antes vista. Actuando con poderes de emergencia autorizados por el parlamento, el gobierno ha lanzado la ortodoxia económica a los vientos. 

Saqueados por años de austeridad imbécil, el NHS (sistema público de salud británico)  como las fuerzas armadas, la policía, las cárceles, el servicio de bomberos, los trabajadores de atención y los limpiadores, fueron puestos contra la pared. 

Nuestro sistema político sobrevivirá intacto. No muchos países serán tan afortunados. Los gobiernos de todas partes están luchando a través del estrecho paso entre la supresión del virus y la caída de la economía. Muchos tropezarán y caerán. 

  • La tarea por delante es construir economías y sociedades que sean más duraderas y más habitables humanamente que las que estuvieron expuestas a la anarquía del mercado global.

Esto NO significa un cambio hacia el localismo a pequeña escala. El número humano es demasiado grande para que la autosuficiencia local sea viable, y la mayoría de la humanidad no está dispuesta a regresar a las comunidades pequeñas y cerradas de un pasado más lejano. Pero la hiperglobalización de las últimas décadas tampoco volverá. El virus ha expuesto debilidades fatales en el sistema económico  post -crisis financiera  2008. 

Con todo lo que se habla de libertad y elección, el liberalismo fue en la práctica el experimento de disolver las fuentes tradicionales de cohesión social y legitimidad política y reemplazarlas con la promesa de elevar el nivel de vida material. Este experimento ahora ha seguido su curso. La supresión del virus requiere un cierre económico que solo puede ser temporal, pero cuando la economía se reinicie, será en un mundo donde los gobiernos actúen para contener al mercado global.

No se tolerará una situación en la que muchos de los suministros médicos esenciales del mundo se originan en China/ India, o en cualquier otro país. La producción en estas y otras áreas sensibles se volverán a financiar como cuestiones de seguridad nacional. La noción de que un país como Gran Bretaña podría eliminar gradualmente la agricultura y depender de las importaciones de alimentos será descartada como la tontería que siempre ha sido. La industria de las aerolíneas se reducirá a medida que las personas viajen menos. Las fronteras más duras serán una característica duradera del panorama global. Un objetivo estrecho de eficiencia económica ya no será factible para los gobiernos.

La pregunta es, ¿qué reemplazará el aumento del nivel de vida material como base de la sociedad?

Una respuesta que los pensadores ecológicos han dado es lo que John Stuart Mill en su “Principios de economía política (1848) llamó una “economía en estado estacionario“.  La expansión de la producción y el consumo ya no sería un objetivo primordial, y el aumento en el número humanos disminuirían. A diferencia de la mayoría de los liberales de hoy, Mill reconoció el peligro de sobrepoblación. Un mundo lleno de seres humanos, escribió, sería uno sin flora y fauna. 

En muchos sentidos, esta es una visión atractiva, pero también es irreal. No existe una autoridad mundial para imponer el fin del crecimiento, del mismo modo que no hay nadie para combatir el virus. 

Contrariamente al mantra progresista, recientemente repetido por Gordon Brown, los problemas globales no siempre tienen soluciones globales. Las divisiones geopolíticas impiden cualquier cosa como el gobierno mundial. Si existiera uno, los estados existentes competirían por controlarlo. La creencia de que esta crisis puede resolverse mediante un brote sin precedentes de cooperación internacional es un pensamiento mágico en su forma más pura.

Por supuesto, la expansión económica no es indefinidamente sostenible. Por un lado, solo puede empeorar el cambio climático y convertir el planeta en un basurero. Pero con niveles de vida muy desiguales, un número humano en aumento y una rivalidad geopolítica cada vez mayor, el crecimiento cero también es insostenible. 

Si finalmente se aceptan los límites del crecimiento, será porque los gobiernos hacen de la protección de sus ciudadanos su objetivo más importante. Ya sean democráticos o autoritarios, los Estados que no cumplan con esta prueba hobbesiana fracasarán.

  • La pandemia ha acelerara abruptamente el cambio geopolítico

El avance de Asia Oriental seguramente continuará

Las respuestas más exitosas a la epidemia hasta ahora han sido en Taiwán, Corea del Sur y Singapur

Es difícil creer que sus tradiciones culturales, que se centran en el bienestar colectivo más que en la autonomía personal, no hayan desempeñado un papel en su éxito. Se han resistido también al culto al Estado mínimo.

No sería sorprendente si se ajustan a una desglobalización mejor que muchos países occidentales.

 Xi la está utilizando para expandir la influencia de China, que se está insertando en lugar de la UE ayudando a gobiernos angustiados, como Italia. 

  • La Union Europea (UE) ha respondido a la crisis revelando su debilidad esencial

Pocas ideas han sido detestadas o menospreciadas más por las “mentes superiores” que la de la soberaníaEn la práctica, significa la capacidad de ejecutar un plan de emergencia integral, coordinado y flexible.

Se está implementando en el Reino Unido y otros países medidas que son mayores que las implementadas en la Segunda Guerra Mundial u otros procesos similares. 

Es dudoso que las secas estructuras neoliberales de la UE puedan hacer algo como esto. 

Hasta ahora, las reglas sacrosantas han sido rotas por el programa de compra de bonos (corona-bonos) del Banco Central Europeo y la ayuda estatal a la industria. 

Pero la resistencia al reparto de la carga fiscal de los países del norte de Europa, como Alemania y los Países Bajos, puede bloquear el camino para rescatar países como  Italia, un país demasiado grande para ser aplastado como Grecia, pero posiblemente también demasiado costoso para ser salvado. 

El primer italiano, Giuseppe Conte dijo en marzo: 

  • “…Si Europa no se enfrenta a este desafío sin precedentes, toda la estructura europea pierde su razón de ser…” 

El presidente serbio Aleksandar Vucic, ha sido más directo: 

  • “…La solidaridad europea no existe… eso fue un cuento de hadas. El único país que puede ayudarnos en esta difícil situación es la República Popular de China. Para el resto de ellos, gracias por nada...” 

La ruptura de la eurozona se ha predicho con tanta frecuencia que puede parecer impensable. Sin embargo, bajo el estrés que enfrentan hoy, la desintegración de las instituciones europeas no es poco realista. La libre circulación ya se ha cerrado.  Otra crisis migratoria junto con la presión sobre el euro disfuncional podría resultar fatal.

El reciente chantaje de la UE por parte del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, al amenazar con permitir que los migrantes crucen sus fronteras, y el final del juego en la provincia siria de Idlib, podría llevar a cientos de miles, incluso millones, de refugiados que huyen a Europa. (Es difícil ver qué podría significar el distanciamiento social en los campos de refugiados enormes, superpoblados e insalubres). 

Si la UE sobrevive, puede ser algo así como el Sacro Imperio Romano en sus últimos años, un fantasma que perdura por generaciones mientras el poder se ejerce en otros lugares. Los estados nacionales ya están tomando decisiones vitalmente necesarias. 

Dado que el centro político ya no es una fuerza líder y que gran parte de la izquierda está casada con el fallido proyecto europeo, muchos gobiernos estarán dominados por la extrema derecha. 

Con Europa balcanizada, Rusia también parece dispuesta a expandir su esfera de influencia. 

En los EE. UU, Donald Trump simplemente considera que reflotar la economía es más importante que contener el virus. Una caída del mercado de valores al estilo de 1929 y niveles de desempleo peores que los de la década de 1930 podrían representar una amenaza existencial para su presidencia. James Bullard, CEO del Banco de la Reserva Federal de San Luis, ha sugerido que la tasa de desempleo estadounidense podría alcanzar el 30 por ciento, más alta que en la Gran Depresión. Por otro lado, con el sistema descentralizado de gobierno de los Estados Unidos; un sistema de salud ruinosamente costoso y decenas de millones sin seguro; una colosal población carcelaria, de la cual muchos son viejos y enfermos; y ciudades con un número considerable de personas sin hogar y una epidemia de opioides ya grande; restringir el cierre podría significar que el virus se propague sin control, con efectos devastadores.

Independientemente de si retiene o no su poder, la posición de Estados Unidos en el mundo ha cambiado irreversiblemente. Lo que se está desmoronando rápidamente no es solo la hiperglobalización de las últimas décadas, sino el orden global establecido al final de la Segunda Guerra Mundial. Al perforar un equilibrio imaginario, el virus ha acelerado un proceso de desintegración que ha estado en marcha durante muchos años.

El altruismo tiene límites tanto como el crecimiento. Habrá ejemplos de desinterés extraordinario antes de que termine lo peor de la crisis. En Gran Bretaña, un ejército voluntario de más de medio millón se ha inscrito para ayudar al NHS. Pero sería imprudente confiar solo en la simpatía humana para ayudarnos. La amabilidad con los extraños es tan preciosa que debe ser racionada. 

Aquí es donde entra el estado protector. En esencia, el estado británico siempre ha sido hobbesiano. La paz y el gobierno fuerte han sido las prioridades principales. Al mismo tiempo, este estado hobbesiano se ha basado principalmente en el consentimiento, particularmente en tiempos de emergencia nacional. Estar protegido del peligro ha impedido la interferencia del gobierno. 

Cuánto de su libertad la gente querrá recuperar cuando la pandemia haya alcanzado su punto máximo es una pregunta abierta. Tal vez poca propensión por la solidaridad forzada del socialismo, pero podrían aceptar felizmente un régimen de biovigilancia en aras de una mejor protección de su salud. Sacarnos del pozo exigirá más intervención estatal, no menos, y de un tipo muy inventivo.

Los gobiernos tendrán que hacer mucho más para sostener la investigación científica y la innovación tecnológica. Aunque el estado no siempre sea más grande, su influencia será generalizada y, según los estándares del viejo mundo, más intrusiva. El gobierno posliberal será la norma en el futuro previsible.

Solo reconociendo las fragilidades de las sociedades liberales se pueden preservar sus valores más esenciales. Junto con la justicia, incluyen la libertad individual, que además de ser valiosa en sí misma, es un control necesario del gobierno. Pero aquellos que creen que la autonomía personal es la necesidad humana más profunda, traicionan con ignorancia de los principios de la psicología, y no menos la propia. Para prácticamente todos, la seguridad y la pertenencia son tan importantes, a a menudo más. El liberalismo era, en efecto, una negación sistemática de este hecho.

Una ventaja de la cuarentena es que puede usarse para pensar de nuevo. Despejar la mente del desorden y pensar cómo vivir en un mundo alterado es la tarea en cuestión. Para aquellos de nosotros que no estamos sirviendo en la línea del frente, esto debería ser suficiente

Traducción y adaptación: Lic. Juan Martin Gonzalez Cabañas de Dossier Geopolitico

(*) John N. Gray (South Shields, County Durham, Reino Unido, 17 de abril de 1948) es un teórico y filósofo de la ciencia política británico. Es profesor en cursos sobre pensamiento europeo, en la London School of Economics. Algunas de sus obras más destacadas son: Falso amanecer. Los engaños del capitalismo global (1998), Perros de paja (2002) y Misa negra. La religión apocalíptica y la muerte de la utopía (2007), que han tenido gran relevancia e influencia en el campo de la teoría política.

Fuente:

https://www.newstatesman.com/international/2020/04/why-crisis-turning-point-history

Dossier Geopolitico difunde este artículo de Asia Times del analista internacional Pepe Escobar, dando su visión, sobre las declaraciones del General Qiao Liang, a la revista Zijing con sede en Hong Kong ( Bauhinia)   Titulado: “No deberíamos bailar al ritmo de Norteamérica” (publicado en Dossier geopolitico el 20/5/2020), donde desenmascara sin dar nombres a varios “expertos occidentales” sobre China que le erraron el vizcachazo sobre la situación económica y política -como se dice en el campo Argentino-, y solo hacen un juego de fake News y de análisis muy ligeros e idiologistas y que son muy consecuentes con los planes de la derecha EEUU que encabeza el ideólogo de la misma Steve Bannon y que en argentina tiene varios publicistas

Carlos Pereyra Mele y Miguel A. Barrios – Dossier Geopolitico

China actualiza su “Arte de la guerra (híbrida)” 

Por Pepe Escobar Asia Times 19 de mayo

El general chino Qiao Liang argumenta: “Si tenemos que bailar con los lobos, no debemos bailar al ritmo de los Estados Unidos”

En 1999, Qiao Liang, entonces coronel de la fuerza aérea en el Ejército Popular de Liberación, y Wang Xiangsui, otro coronel de alto rango, causaron un tremendo alboroto con la publicación de La guerra sin restricciones: el plan maestro de China para destruir América.

La guerra sin restricciones era esencialmente el manual del EPL para la guerra asimétrica: una actualización del Arte de la guerra de Sun Tzu. En el momento de la publicación original, con China aún muy lejos de su actual influencia geopolítica y geoeconómica, el libro se concibió como un enfoque defensivo, lejos de la sensacionalista “destruir América” ​​añadida al título para publicación estadounidense en 2004

Ahora el libro está disponible en una nueva edición y Qiao Liang, como general retirado y director del Consejo de Investigación sobre Seguridad Nacional, ha resurgido en una entrevista bastante reveladora publicada originalmente en la edición actual de la revista Zijing con sede en Hong Kong ( Bauhinia).

El general Qiao no es miembro del Politburó con derecho a dictar una política oficial. Pero algunos analistas con los que hablé están de acuerdo en que los puntos clave que él hace a título personal son bastante reveladores del pensamiento PLA ( Ejercito Popular de Liberación). Revisemos algunos de los aspectos más destacados.

Bailando con lobos

La mayor parte de su argumento se concentra en las deficiencias de la manufactura estadounidense: “¿Cómo puede Estados Unidos hoy querer librar una guerra contra la mayor potencia manufacturera del mundo mientras su propia industria está vaciada?”

Un ejemplo, en referencia a Covid-19, es la capacidad de producir respiradores: “De más de 1.400 piezas necesarias para un ventilador, más de 1.100 deben ser producidas en China, incluido el ensamblaje final. Ese es el problema de los Estados Unidos hoy. Tienen tecnología de punta, pero no los métodos y la capacidad de producción. Por eso tienen que depender de la producción china “.

El general Qiao descarta la posibilidad de que Vietnam, Filipinas, Bangladesh, India y otras naciones asiáticas puedan reemplazar la mano de obra barata de China: “Piense en cuál de estos países tiene más trabajadores calificados que China. ¿Qué cantidad de recursos humanos de nivel medio y alto se produjo en China en estos últimos 30 años? ¿Qué país está educando a más de 100 millones de estudiantes en los niveles secundario y universitario? La energía de todas estas personas aún está lejos de ser liberada para el desarrollo económico de China”

Reconoce que el poder militar estadounidense incluso en tiempos de epidemia y dificultades económicas siempre es capaz de “interferir directa o indirectamente en la cuestión del estrecho de Taiwán” y encontrar una excusa para “bloquear y sancionar a China y excluirla de Occidente”. Agrega que “como país productor, todavía no podemos satisfacer a nuestra industria manufacturera con nuestros propios recursos y depender de nuestros propios mercados para consumir nuestros productos”.

En consecuencia, argumenta, es “bueno” que China participe en la causa de la reunificación, “pero siempre es malo si se hace en el momento equivocado”. Solo podemos actuar en el momento adecuado. No podemos permitir que nuestra generación cometa el pecado de interrumpir el proceso del renacimiento de la nación china “.

El general Qiao aconseja: “No piensen que solo la soberanía territorial está vinculada a los intereses fundamentales de una nación. Otros tipos de soberanía (económica, financiera, de defensa, alimentaria, de recursos, soberanía biológica y cultural) están todos vinculados a los intereses y la supervivencia de las naciones y son componentes de la soberanía nacional.

Para detener el movimiento hacia la independencia de Taiwán, “aparte de la guerra, deben tenerse en cuenta otras opciones. Podemos pensar en los medios para actuar en la inmensa zona gris entre la guerra y la paz, e incluso podemos pensar en medios más particulares, como el lanzamiento de operaciones militares que no conducirán a la guerra, pero que pueden implicar un uso moderado de la fuerza “.

En una formulación gráfica, el general Qiao piensa que “si tenemos que bailar con los lobos, no debemos bailar al ritmo de los Estados Unidos. Deberíamos tener nuestro propio ritmo, e incluso tratar de romper su ritmo, para minimizar su influencia. Si el poder estadounidense está blandiendo su bastón, es porque ha caído en una trampa “.

En pocas palabras, para el general Qiao, “China primero debe mostrar prueba de determinación estratégica para resolver la cuestión de Taiwán, y luego paciencia estratégica. Por supuesto, la premisa es que debemos desarrollar y mantener nuestra fuerza estratégica para resolver la cuestión de Taiwán por la fuerza en cualquier momento “.

Los guantes están apagados

Ahora compare el análisis del general Qiao con el obvio hecho geopolítico y geoeconómico de que Pekín responderá rápidamente a cualquier táctica de guerra híbrida desplegada por el gobierno de los Estados Unidos. Los guantes definitivamente están fuera.

La expresión del patrón oro ha aparecido en un editorial sin restricciones del Global Times: “Debemos tener claro que hacer frente a la represión de los Estados Unidos será el enfoque clave de la estrategia nacional de China. Deberíamos mejorar la cooperación con la mayoría de los países. Se espera que EE. UU. contenga las líneas de frente internacionales de China, y debemos eliminar este complot de EE. UU. y hacer de la rivalidad entre China y EE. UU. un proceso de aislamiento de EEUU.

Un corolario inevitable es que la ofensiva total para paralizar a Huawei será respondida y golpeada en especies, apuntando a Apple, Qualcomm, Cisco y Boeing, incluso incluyendo “investigaciones o suspensiones de su derecho a hacer negocios en China”.

Entonces, a todos los efectos prácticos, Beijing ha presentado públicamente su estrategia para contrarrestar las afirmaciones del tipo “Podríamos cortar toda la relación” del presidente estadounidense Donald Trump.

Una matriz tóxica de racismo y anticomunismo es responsable del sentimiento predominantemente anti-chino en los Estados Unidos, que abarca al menos el 66% de toda la población. Trump lo aprovechó instintivamente y lo volvió a empaquetar como su tema de campaña de reelección, totalmente aprobado por Steve Bannon.

El objetivo estratégico es perseguir a China en todo el espectro. El objetivo táctico es forjar un frente anti-China en todo Occidente: otra instancia de cerco, estilo de guerra híbrida, centrada en la guerra económica.

Esto implicará una ofensiva concertada, tratando de hacer cumplir los embargos y tratando de bloquear los mercados regionales a las empresas chinas. La ley será la norma. Incluso congelar los activos chinos en los EE. UU. ya no es una propuesta descabellada.

Cada posible ramificación de la Ruta de la Seda, en el frente de la energía, los puertos, la Ruta de la Seda de la Salud, la interconexión digital, tendrá un objetivo estratégico. Aquellos que soñaban con que Covid-19 podría ser el pretexto ideal para un nuevo Yalta, uniendo a Trump, Xi y Putin, pueden descansar en paz.

La “Contención” irá a toda marcha. Un buen ejemplo es el almirante Philip Davidson, jefe del Comando Indo-Pacífico, que pide $ 20 mil millones por un “cordón militar robusto” desde California hasta Japón y por la costa del Pacífico, completo con “redes de ataques de precisión altamente sobrevivibles” a lo largo del borde del Pacifico  y “fuerzas conjuntas rotativas basadas en el avance” para contrarrestar la “amenaza renovada que enfrentamos de la gran competencia de poder”.

Davidson argumenta que, “sin un disuasivo convencional válido y convincente, China y Rusia se verán envalentonadas a tomar medidas en la región para suplantar los intereses estadounidenses”.

Mira el Congreso del Pueblo

Desde el punto de vista de grandes extensiones del Sur Global, la incandescencia actual, extremadamente peligrosa, o Nueva Guerra Fría, se interpreta principalmente como el final progresivo de la hegemonía de la coalición occidental en todo el planeta.

Aún así, el hegemón pide sin rodeos a muchas naciones que se posicionen una vez más en una guerra global contra el terrorismo “estás con nosotros o contra nosotros”.

En la sesión anual del Congreso Nacional del Pueblo, que comenzará este viernes, veremos cómo China se enfrentará a su principal prioridad: reorganizarse en el país después de la pandemia.

Por primera vez en 35 años, Beijing se verá obligado a renunciar a sus objetivos de crecimiento económico. Esto también significa que el objetivo de duplicar el PIB y el ingreso per cápita para 2020 en comparación con 2010 también se pospondrá.

Lo que deberíamos esperar es un énfasis absoluto en el gasto interno, y la estabilidad social, en una lucha por convertirse en un líder mundial, incluso si eso no se pasa por alto por completo.

Después de todo, el presidente Xi Jinping dejó en claro a principios de esta semana que un “desarrollo y despliegue de la vacuna Covid-19 en China, cuando esté disponible”, no estará sujeto a la lógica de Big Pharma, pero “se convertirá en un bien público mundial. Esta será la contribución de China para garantizar la accesibilidad y asequibilidad de las vacunas en los países en desarrollo “. El Sur Global está prestando atención.

Internamente, Beijing impulsará el apoyo a las empresas estatales que son fuertes en innovación y toma de riesgos. China siempre desafía las predicciones de los “expertos” occidentales. Por ejemplo, las exportaciones aumentaron 3.5% en abril, cuando los expertos pronosticaron una disminución de 15.7%. El superávit comercial fue de $ 45.3 mil millones, cuando los expertos pronosticaron solo $ 6.3 mil millones.

Beijing parece identificar claramente la brecha que se extiende entre Occidente, especialmente Estados Unidos, que se está hundiendo en el territorio de facto de la Nueva Gran Depresión con una China que está a punto de reactivar el crecimiento económico. El centro de gravedad del poder económico mundial sigue avanzando, inexorablemente, hacia Asia.

Guerra híbrida? Posiblemente.

Fuente ASIA TIMES

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

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Continúan los choques entre Atlantistas y Continentalistas en plena Pandemia del Covid-19

Las estructuras creadas hace 75 años pos segunda guerra mundial, están en CRISIS, hoy, el propio EEUU anula su participación en la OMS, en la OIT, en la Unesco, etc, se retiro de los Tratados de armas de destrucción masivos más Cambio Climático, programas de armas, migraciones, etc.

Pero a pesar de lo abrumador de las noticias sobre el Coronavirus Hay varios temas claves que siguen su desarrollo: 

  • Tratado de No proliferación de armas nucleares
  • Conflicto Iran EEUU
  • Israel y la ocupación de la Cisjordania
  • Brexit y la separacion dura con la UE
  • Cambio Climático
  • Venezuela

El Sistema Multilateral en Jaque

AUDIO

Entrevista de Alfredo Guruceta a Carlos Pereyra Mele

Para el Programa de Tv “Con sentido Común” que se emite por Canal “C” de Córdoba

Un Mundo distinto caracterizamos la actual situación. El Coronavirus vino a juntar todas las crisis que existen Economías, Financieras, Geopoliticas. Etc.,

En crisis el “modelo” desde 1991 que se implementó luego de la caída de la URSS que fue:

El MERCADO “GOBIERNA”, la POLÍTICA “ADMINISTRA”

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

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TEMAS

El Virus que vino a cambiar el “Fin de la Historia”

  • La revalorización del Estado Nación
  • Crisis del Dogma ideológico del liberalismo tradicional y hoy edulcorado con el nombre de “Neo”
  • El Atlantismo -EEUU, G.B. y sus socios Europeos (ricos), Corea del Sur, Japón y Taiwán-, en su hora más oscura, la hora de los cambios profundos empezaron
  • Todo lo relacionado con el llamado Consenso de Washington, en crisis ideológica doctrinaria y societaria.
  • Hoy: la Salud, la Seguridad y los monitoreos de la sociedad, queda bien claro por esta crisis; NO se los puede dejar en manos de los “MERCADOS”
  • Hoy está claro que el Sistema Financiero Internacional, transnacional y supranacional con un poder por encima de los estados y sin regulación de nadie, NO PUEDE CONTINUAR,  ya está claro que debe ser puesto en caja y no repetir las acciones del 2008 de salvarlos a costa de: la Salud, la Educación y el Estado Benefactor
  • Todo saltó por los aire con esta Pandemia. Hoy los países desarrollados occidentales, andan rapiñando equipamiento de salud que se dirigen a los países periféricos.
  • Hoy no sirve el “Sálvese quien Pueda”
  • Brasil, el Poder Real se muestra en todo su dimensión sobre el “legal”
  • Ecuador demuestra que no solo carece de sistema de salud sino de administración Civil 
  • Más en el Audio…

Por Eduardo Montes de Oca | 16/03/2020 | Fuentes: Rebelión

Diversos observadores coinciden en la posibilidad real del trueque de la presente contracción planetaria en una nueva recesión, esa “[significativa] disminución de la actividad comercial e industrial que comporta un descenso de los salarios, de los beneficios y del empleo”, si nos guiamos por un diccionario al uso. Muchos subrayan hoy signos tales el deterioro del canje de mercancías, la volatilidad de los mercados, el mayúsculo endeudamiento, las burbujas especulativas…. ¿Se aproximará otro 2008?

Eduardo Lucita (La Arena/Rebelión) nos incita a afirmarlo al  responder la interrogante formulada por él mismo. Rememora el hecho de que, en su momento, la exdirectora gerente del FMI, Christine Lagarde, declaró que todo viene “peor de lo previsto para la economía mundial” y que el 70 por ciento de esta experimenta una desaceleración. Asimismo, acota el comentarista, la OMC pronosticó que tanto el PBI global como el intercambio de bienes  –este último “no puede desempeñar plenamente su función de impulsor” del auge– despegarán menos que en 2018.

Pero las malas nuevas acuden de todos lados. Fergal O’Brien y Piotr Skolimowski resumen grosso modo para Bloomberg lo que constituye ya una ecuménica alerta: “China informó del crecimiento más débil de su producción industrial desde 2002. La economía de Alemania se contrajo por el desplome de las exportaciones, y la producción de la zona euro disminuyó en el mayor nivel en más de tres años debido al enfriamiento de la expansión general. Los mercados de bonos de Estados Unidos y Reino Unido enviaron las advertencias más claras de una recesión desde la crisis financiera mundial […] Con el golpe al crecimiento por las disputas comerciales junto con el enfriamiento de la demanda mundial y las crisis geopolíticas, la economía mundial se dirige a su expansión más débil desde la crisis financiera”.

Alexander Krueguer, alto funcionario de Bankhaus Lamp, no abriga dudas. Para él, además del debilitamiento cíclico, el rápido conflicto mercantil generalizado está frenando el desarrollo. A lo que se suman, considera, el Brexit y las tensiones geopolíticas, eventos cargados de un compartido efecto amortiguador (los peritos añaden a esta relación los perjuicios que ya acarrea el nuevo coronavirus). “Es probable que todos estos factores pesen sobre la actividad económica”.

El estado de cosas refleja un roletazo que pica y se extiende, para decirlo en el argot cubano del beisbol. La extenuación perjudica la zona euro, donde Francia y España también se enlentecen y la situación de Italia parece cada vez más grave. Cifras como clonadas de similares lapsos dan cuenta de que, en 2019, en el bloque monetario la producción industrial cayó 1,6 por ciento en junio. Mientras, el progreso se ralentizó al 0,2 por ciento en el segundo trimestre, la mitad del ritmo del primero.

Quizás dónde más gritan

En los Estados Unidos es como si ensordeciera un ulular de sirenas. Las  sombrías predicciones colman informes, discursos, toda suerte de análisis. Recientemente, el portal Axios aseveró que proliferan los motivos para preocuparse por la recuperación, luego de que el indicador de probabilidad de la Reserva Federal (FED) de Nueva York, el cual predice la ocurrencia de una recesión, se ubicara en 32,9 por ciento en junio pasado.

Un despacho de Prensa Latina da cuenta de que Lisa Shalett, jefa de comunicaciones de la división Morgan Wealth Management, del banco de inversión Morgan Stanley, escribió en una nota dirigida a sus clientes que, desde 1960, cada vez que ese índice de la entidad ha sobrepasado el 30 por ciento ha ocurrido el temido fenómeno. Shalett también encontró “fantasmas” en la relación oro-plata; el descenso de las ventas de automóviles, viviendas, manufacturas; y en las ganancias y los gastos de capital.

De acuerdo con el Servicio de Noticias y Datos de Mercados Markets Insider, el nefasto aviso se ha mantenido en alto desde que la curva de rendimiento del Departamento del Tesoro se invirtió en marzo y luego nuevamente en mayo. Pero expliquemos esto, con la ayuda de PL:

“Para calcular la probabilidad de recesión, el rastreador de la FED […] utiliza específicamente la diferencia entre las tasas del Tesoro a 10 años y a tres meses. Un diferencial negativo entre las dos ha precedido a todas las recesiones de la posguerra, y actualmente se encuentra negativo desde mayo… La curva de rendimiento invertida es vista como un indicador de una recesión económica pendiente, porque cuando las tasas de interés a corto plazo exceden las de largo plazo el sentimiento del mercado sugiere una perspectiva pobre a largo plazo, y se cree que los rendimientos ofrecidos por el ingreso fijo continuarán cayendo”.

Según Market Watch, los inversionistas de Wall Street miran con sumo nerviosismo el comportamiento de la mentada curva, cuando la arremetida comercial trumpiana contra “toda bandera” socava la confianza empresarial y la actividad manufacturera. La estratega de ingresos fijos Leslie Falconio manifestó a esa página web que “si la curva de rendimiento se mantiene invertida por un largo período, puede influir en el crecimiento económico debido a su efecto corrosivo en las ganancias corporativas. Ello se debe a que llevaría a los bancos a evitar prestar dinero, restringiría el flujo de crédito y aumentaría los costos de los préstamos”.

Repercusión geopolítica

Sí, como atalayó Lenin, la política es la expresión concentrada de la economía. Eso, sin que olvidemos que aquella entraña sus propias variables de desenvolvimiento. Lo cierto es que, dada la coyuntura explicada hasta ahora –unida a otras–, Carlos Pereyra Mele, de Barómetro Internacional: #DossierGeopolitico DG, nos recuerda que, desde el 2003, la publicación ha sustentado que está transcurriendo el retroceso del poder global alcanzado por USA a fines del siglo XX.

“Y desde el 2010 […], que se transitaba hacia un [intervalo] de multipolaridad regional importante –con una China que no aplicará el modelo imperial norteamericano de control y dominio– y de nuevas alianzas totalmente distintas a las que se habían mantenido por casi 60 años. Y que los estados naciones lejos de desaparecer seguirán por un largo período dominando la escena […] internacional, como también teniendo influencia en sus vecinos los países importantes tanto [en lo económico como en lo tecnológico]. NO veremos un mundo bipolar, como el que conocimos en la guerra fría”.

Rematando sus asertos, el colega cita al influyente catedrático de Harvard Stephen Walt, quien, en la Revista Foreign Policy, en octubre de 2018 “reconoce que hace 15 años pocos analistas sostenían estos cambios que hoy se concretan. A confesión de partes, relevo de pruebas”, se muestra rotundo Pereyra Mele.

Conforme al aludido autor anglosajón, en su artículo “¿A qué tipo de mundo nos dirigimos”, en general 2025 supondrá un año de “multipolaridad no equilibrada”. En ese contexto, “los Estados Unidos seguirán siendo el actor más importante del planeta. Pero su margen de superioridad será más pequeño de lo que solía ser, y el país aún enfrentará problemas fiscales a largo plazo y profundas divisiones políticas […] China será la potencia número dos del planeta (y superará a Estados Unidos en algunas dimensiones), seguida por otros jugadores importantes (Alemania, Japón, India, Rusia, etc.), todos ellos considerablemente de menor jerarquía que los otros dos principales”.

Con “alarde” de cordura, el “augur” sugiere a EE.UU. que se comporte más selectivamente al hacer compromisos y utilizar su poder en el extranjero. “El deseo central de rehacer el mundo, que caracterizó la era unipolar, se desvaneció mucho antes de que Donald Trump se convirtiera en presidente de los Estados Unidos. No volverá, no importa cuántos neoconservadores nostálgicos intenten rescatarlo”.

Como elemento del vaticinio del académico –nada “sospechoso” de izquierdismo, por supuesto–, la política exterior y de defensa de EUA se centrará principalmente en contrarrestar a China. Además de procurar desacelerar los esfuerzos del “dragón” para obtener una ventaja en una serie de tecnologías emergentes, tratará de evitar que el coloso establezca una posición dominante en su región.

“Europa y la OTAN simplemente no tendrán mucho rol que desempeñar, ya que Washington se centra cada vez más en Asia. Los países europeos no querrán renunciar a los lazos económicos rentables con China y no estarán dispuestos a hacer mucho para equilibrar a Beijing. Si la competencia chino-estadounidense se calienta, como lo espero, este problema será otro punto de fricción entre los Estados Unidos y sus socios europeos. Trump podría acelerar este proceso si continúa golpeando a Europa en el comercio e imponiendo tontamente sanciones secundarias a los estados europeos que intentan mantener vivo el acuerdo nuclear de Irán por ejemplo, pero incluso si no lo hace, la lenta dilución de las relaciones transatlánticas continuará. No hay nada sorprendente o trágico en esto, por cierto; es simplemente la consecuencia gradual pero inevitable del resurgimiento de Asia”.

Resurgimiento que anida -¿es espoleado por?- en condiciones en las cuales “paradójicamente” medran las señales de una recesión que, aun gravitando sobre la Tierra en pleno, se tornan más peligrosas –“dádivas” del Sistema–, y hasta vergonzosas, para quienes han vivido a expensas de los demás: las potencias imperialistas. Y sus principales acólitos.

Por Javier Benítez

Arabia Saudí decidió romper la baraja. Tras ver frustrado su objetivo de renovar el pacto OPEP+ al que condicionó a un recorte mayor en la producción de petróleo a partir del 1 de abril, resolvió dar un paso temerario y anunció un incremento en su producción y una rebaja sustancial en el precio del barril en un intento de golpear a Rusia.

AUDIO: https://mundo.sputniknews.com/popup/radio/?audio_id=28294835

Rusia estaba de acuerdo en renovar el pacto vigente sin mayores recortes, pero Arabia Saudí no lo aceptó, y arremetió con una medida agresiva y que contradice sus propias iniciativas: quería pactar una extensión del acuerdo con más recorte, y termina resolviendo, no sólo aumentar la producción, sino además bajar el precio del barril.

Entonces, se desató la debacle. El precio del barril, las bolsas, y las monedas de varios países se derrumbaron. Sin mencionar la propia caída al máximo de lo permitido del precio de las acciones de la petrolera Saudí Aramco.

Pero sobre todo, una decisión que pretendía ser un golpe contra Rusia, terminó siendo un hachazo en los riñones de la industria petrolera de EEUU, ‘el socio’ de Arabia Saudí. De tal envergadura fue el palazo que fulminó uno de sus planes estratégicos de la industria: EEUU debió suspender una venta planeada de crudo de su Reserva Estratégica como consecuencia de la acción de Arabia Saudí.

Una venta cuyo objetivo era generar ingresos para mantener y actualizar las instalaciones de la reserva. Pero Arabia Saudí le hizo jaque mate a esta venta, y posiblemente a la industria del fracking, que es inviable con unos precios por debajo de los 50 dólares el barril.

“Arabia Saudí ha jugado con fuego y creo que se va a terminar quemando”, señala al respecto Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Político, un think tank de ideas geopolíticas que analiza el mundo desde Suramérica.

Al indicar que se trató de una decisión unilateral de Riad por encima de todos los demás miembros de la OPEP, el analista puso el foco en que el 80% del PIB del país árabe deriva precisamente de su exportación de petróleo.

“Parece que se ha pegado un tiro en el pie, y además esto le ha causado un serio problema a su principal socio estratégico y sostenedor en Medio Oriente que es EEUU porque le ha afectado una estrategia en la que ya lleva varios años y que le ha costado muchos problemas internos y que es el esquisto, esta forma de extracción que es muy agresiva”, apunta el experto.

Pereyra Mele incide en que toda esa inversión y ese trabajo que EEUU ha venido desarrollando con el fracking hoy se ven tirado por la borda debido a esta decisión unilateral de Arabia Saudí. “Le hace prácticamente imposible desde el punto de vista económico a EEUU mantener esa producción con esa metodología. Por lo tanto vemos que hay un efecto boomerang muy grande sobre sus propios aliados y esto va a traer consecuencias”, remacha.

Rusia saldrá adelante

En este contexto, el presidente de Rusia, Vladímir Putin enfatizó que Rusia atravesará con dignidad los actuales avatares de la economía global provocados por este movimiento de Arabia Saudí y la irrupción en escena del coronavirus, al indicar que las potencias mundiales buscan cualquier oportunidad para ‘contener’ a Rusia.

“En realidad, la llamada política de contención se ha aplicado desde hace mucho tiempo, todos lo sabemos bien, y quienes lo hacen hablan abiertamente sobre ello sin ceremonias. Esperan que cometamos un error en algún lugar o nos resbalemos, que perdamos la orientación o, lo que es peor, que nos atasquemos en conflictos internos que a veces se calientan, se nutren e incluso se financian desde el exterior”, sentenció Putin en un discurso ante la Duma del Estado.

“Todo el mundo sabe que Rusia está preparada, no por este caso, sino por alguna otra circunstancia política internacional, geopolítica, o algún conflicto serio de que bajaran los valores de los commodities, en este caso de los hidrocarburos, y que tiene un colchón de reserva para seguir manteniendo su producción y los contratos que había establecido”, concluye Carlos Pereyra Mele.

Publicado en: https://mundo.sputniknews.com/radio_que_pasa/202003111090751155-arabia-saudi-petroleo/

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Club de la Pluma: Arte, Ciencia, Cultura, Derechos Humanos, Geopolítica, Deuda Externa, Relatos, Cuentos, Educación, Opinión, Editorial, Efemérides, Comunidades Originarias, Filosofía Y Mucho Más…

TEMA:

  • Los juegos a varias bandas del neo otomanismo de Turquía con Erdogan
  • EEUU abandonado la zona y dejando el caos
  • Turquía y su relación con el terrorismo islámico y su participación en Libia
  • Turquía y su responsabilidad en el caso de Idlib ocupada por los terrorista, firma del “acuerdo” alcanzado con rusia, para dividir la zona en cuestión.
  • El conflicto afgano en un nuevo vuelco de la historia con el acuerdo alcanzado por EEUU y los Talibanes luego de años de guerra. Un nuevo Vietnam (?)
  • Las cortinas de humo del Coronavirus que oculta la alta posibilidad de una nueva crisis de los mercados mundiales peor que los del 2008
  • Coronavirus una guerra bacteriológica que afecta a los países que firmaron acuerdos profundos con China Irán e Italia
  • Los tanques de Ideas de EEUU plantean un panorama complicado para las realidades internacionales por parte de EEUU.
AUDIO:

Vivíamos en un mundo dominado por Estados Unidos pero que de cierto modo estaba organizado por tratados internacionales. Sin embargo, eso se está viniendo abajo.

Los países más poderosos están haciendo valer su potencial y cada vez más crean sus propias reglas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por ejemplo, ha declarado en alguna ocasión que “rechaza la idea de la globalización”.

Controlar territorios es un concepto importante para los Estados más poderosos. Eso les brinda poder económico y apoyo militar.

Se trata de un juego geopolítico que ya vaticinó un geógrafo británico nacido en el siglo XIX llamado Halford John Mackinder.

Mackinder diseñó una teoría en 1904 que marcó profundamente la geopolítica durante décadas el siglo pasado y que ahora parece estar nuevamente de vuelta.

En aquella época, los océanos eran dominados por la marina británica, lo cual era crucial para que una isla como Gran Bretaña sostuviera su gran imperio.

Sin embargo, Mackinder pensó que esta situación se encontraba amenazada y fue ahí donde comenzó a profundizar sobre lo que él llamaba el “Heartland” (Corazón de la Tierra) de Eurasia.

Esta zona abarcaba las áreas agrícolas de la parte europea de Rusia, se extendía por vastos territorios hasta Asia central y llegaba hasta los bosques y las llanuras de Siberia, un territorio rico en recursos sin explotar como el carbón, la madera y otros minerales.

Mackinder pensó que un área tan extensa y rica, que a la vez podía ser recorrida con un sistema ferroviario, era una zona clave para los países con ansias de poder.

Advertencia

Quince años después, tras la Primera Guerra Mundial, los líderes se reunieron en una conferencia de paz en Versalles para rediseñar las fronteras del mundo, expandir la democracia y acabar la guerra para siempre.

Pero Mackinder pensó que para poder llevar eso a cabo había que afrontar la realidad geográfica y tomar ciertas precauciones. De lo contrario, temía, le dejarían la puerta abierta a Rusia o Alemania para dominar el Heartland y convertirlo en una base militar gigante.

Desde allí, el poder de Heartland podía construir una flota indestructible, derrotar a la poderosa narina británica y finalmente dominar Eurasia y África y convertirse en la “Isla del Mundo”.

Eso significaba que Europa y Rusia debían mantenerse divididas. Mackinder escribió esta teoría en un libro que llamó “Ideales democráticos y realidad”.

“Quien domina el este de Europa, domina Heartland, quien domina Heartland, reina en la ‘Isla del Mundo’, quien domina la ‘Isla del Mundo’, gobierna el mundo entero”, según la teoría de Mackinder.

Inspiración nazi

En Múnich, otro geógrafo y veterano de guerra llamado Karl Haushofer estaba estudiando los trabajos de Mackinder.

Haushofer temía y odiaba el victorioso Imperio británico, al que veía como un estrangulador mundial. Así que convirtió la Teoría Heartland de Mackinder en una estrategia.

Pensó que su país, humillado tras la gran guerra, podía formar una gran alianza con Rusia y Japón y así cortar los tentáculos del poder naval británico.

Esta teoría intrigó a uno de los estudiantes de Haushofer, Rudolf Hess, quien era miembro del nuevo partido nacional-socialista.

En 1923, intentaron tomar el poder, pero Hess terminó en la cárcel. Allí lo visitó Haushofer para ofrecerle tutorías tanto a él como a su compañero de prisión, el líder nazi Adolf Hitler.

En 1933, los nazis consiguieron llegar al poder. Y en 1939, el ministro de Exteriores nazi y su homólogo soviético sorprendieron al mundo firmando un pacto de no agresión.

Haushofer estaba feliz. Pensaba que se trataba del nacimiento del gran poder territorial entre Rusia y Alemania que había soñado.

Inmediatamente después de las noticias del pacto, la revista británica New Statesman publicó un artículo para demostrar cómo los nazis habían realizado sus planes geopolíticos a través de las ideas de Haushofer, a su vez inspiradas por Mackinder.

Fuera cierto o no, la idea de que Mackinder había inspirado el pacto se extendió por Estados Unidos. La revista Life desarrolló un gran reportaje mapeando las ideas de Mackinder y explicandos cómo sus conceptos estaba siendo usados por los nazis y cómo los estadounidenses debían estudiarlo.

Hollywood también se interesó por esta teoría, representando en un filme las reuniones entre Haushofer y Hess. En la cinta, presentaba a Haushofer como un genio malvado a cargo un gran Instituto de Geopolítica que supuestamente estaba detrás de los “planes de destrucción” nazis.

En Estados Unidos, “geopolítica” se convirtió en otra palabra para calificar el fanatismo germánico.

La propaganda de la industria cinematográfica estadounidense contó a su audiencia que la teoría de Mackinder era la base de la estrategia de Hitler.

La idea de que su teoría inspiró a los nazis perturbó a Mackinder. En 1943, la revista estadounidense Foreign Affairs se puso en contacto con él para preguntarle por su opinión geopolítica sobre el curso de la Segunda Guerra Mundial.

Durante la entrevista, Mackinder advirtió que “si la Unión Soviética salía de la contienda como conquistadora de Alemania, se convertiría en la gran potencia terrestre del mundo”.

En 1945, Alemania se hundió. El régimen nazi se rindió de forma incondicional y el país fue divido en dos zonas por los aliados.

El modelo de Mackinder pasó a presagiar el enfrentamiento Este-Oeste de la Guerra Fría. Occidente y la Unión Soviética se convirtieron en enemigos otra vez.

Después de que fuerzas prosoviéticas absorbieran Polonia, Hungría, Rumanía y otros países, el poder que dominaba el este de Europa y Heartland no era Alemania, sino la Unión Soviética.

En las universidades de la Liga Ivy de EE.UU., los académicos ya habían impulsado el estudio de los trabajos de Mackinder para confrontar el riesgo de que un país dominara la “Isla del Mundo”.

Ahora que los soviéticos se estaban expandiendo, las ideas de Mackinder llegaron al diplomático estadounidense George Kennan.

Kennan propuso que para prevenir que la URSS dominara la gran masa de tierra euroasiática, había que contenerla de algún modo.

“Amenaza soviética”

El 6 de marzo de 1947 murió Mackinder, pero sus ideas siguieron muy vivas.

Seis días después, el presidente Harry Truman dijo al Congreso de EE.UU. que debían contener a la URSS y ayudar a los países amenazados por la expansión comunista.

De esa forma, el occidente capitalista y el este soviético se enzarzaron en una Guerra Fría durante décadas. 

Estados Unidos estableció una serie de bases alrededor de los bloques dominados por los soviéticos, desde Alemania hasta Italia, Turquía, Corea del Sur y Japón.

Los críticos veían la contención norteamericana como parte de una agresiva e imperialista política exterior. Otros argumentaban que protegía la democracia.

En 1991, los pasos hacia la caída de la URSS habían desencadenado demandas independentistas en varias repúblicas soviéticas. Nada pudo detener la desintegración del bloque socialista del este.

Nuevo enfoque

Terminada la Guerra Fría, la teoría de Mackinder tomó otro matiz.

Tras el abandono del comunismo, la economía rusa estaba atrapada entre viejos y rotos sistemas soviéticos, y la repentina introducción del capitalismo occidental.

El contraste fue agresivo. Y para muchos rusos supuso un caos y una humillación. Entonces, nuevos pensadores políticos comenzaron a emerger.

Uno es un exdisidente de derechas llamado Aleksandr Dugin, quien se involucró profundamente en las ideas de Mackinder para presentar a Rusia como un país encerrado en medio de las ansias de poder de occidente.

En 1997, Dugin expresó sus ideas en un libro llamado The Foundations of Geopolitics, el cual se convirtió en un bestseller.

“En geopolítica, hay dos polos absolutos de poder. Está el poder naval, que pertenece a Occidente, y el poder terrestre, que es Rusia. Hay una pelea por controlar Heartland. Como decía Mackinder, quien controla el este de Europa, controla Heartland. Y quien controla Heartland, domina el mundo”, dijo en una conferencia en Shanghái.

A raíz de su liberación del dominio soviético, varios países del este de Europa hicieron fila para unirse a la OTAN y a la Unión Europea, temerosos de una futura agresión rusa.

Pero si el este de Europa se preocupó de Rusia, Rusia se preocupó de la OTAN.

Dugin utilizó la teoría de Mackinder para concluir que Rusia debía moverse hacia la dominación, una vez más, de las antiguas repúblicas soviéticas o “Eurasia”.

Algunos académicos han argumentado que las ideas de Dugin demostraron ser útiles para los líderes rusos que quieren mantenerse fuertes ante lo que consideran un dominio excesivo de occidente.

En 2011, el presidente Vladimir Putin propuso la formación de la Unión Económica Euroasiática. Y en 2014, en la ceremonia celebrada en Astaná, la capital de Kazajistán, se firmó un acuerdo entre este país, Bielorrusia y Rusia.

Pronto se unieron otras ex repúblicas soviéticas, pero la situación se agravaría en 2013.

Ese año, Ucrania estaba en conversaciones para integrarse en la Unión Europea, pero el presidente ucraniano de entonces, Víktor Yanukovich, se retiró del pacto bajo presión rusa.

Manifestantes proeuropeos ocuparon el centro de Kiev, y Yanukovich envió la policía armada y la situación degeneró un conflicto sangriento.

En el este de Ucrania se llevaron a cabo protestas prorrusas que al final se transformaron en una insurgencia apoyada por ese país.

Y en el sur de Ucrania, Rusia aprovechó la oportunidad para anexarse Crimea, la cual, como el este del país, tiene una alta población étnica rusa.

Un nuevo pretendiente

Aunque Rusia controle gran parte de Heartland, no significa que controle la “Isla del Mundo” en su totalidad.

El territorio euroasiático ha sido testigo del crecimiento de un nuevo poder, un nuevo pretendiente al control de la región.

Si Mackinder viviera hoy, quizás estaría preocupado de las extensas redes ferroviarias que China está construyendo a lo largo de todo el continente.

Las relaciones entre China y Rusia son buenas, pero dadas las experiencias del pasado, nada asegura que se mantendrán así en el futuro.

Más de un siglo después de Mackinder, surge la pregunta de si sus teorías forman parte del pasado o siguen vigentes en el presente.

Fuente: BBC en español

https://www.bbc.com/mundo/noticias-51066744?SThisFB

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TEMAS

Cambios profundos con gran velocidad y la consolidación de la declinación de EEUU

Mientras se desarrolla una lucha interna entre el “Estado Profundo” Vs Donald Trump

Ya EEUU No es el “Estado Imprescindible”. Fisher: ex City Group, ex FMI, ex Banco Mundial, ex Presidente del Banco de Israel dijo en Nueva York ante inversores: “que en el 2020 EEUU ya no será el País como ordenador del mundo y abandona esa posición”; que se le suma a ello los análisis de la mayor consultora de riesgo del mundo “Eurasia Group”, que desde 2013 adelantó que EEUU ya no fija la agenda global unilateralmente y por ultima las declaraciones de Henry Kissinger: que acaba de decir que estamos ante la posibilidad de un conflicto entre EEUU y China como ocurrio con la I Guerra Mundial si no se frena el conflicto desatado.

Medio Oriente Crisis Política en Israel, conflicto en Siria con una victoria de las fuerzas legales, conflictos en el Líbano, y el freno a la desestabilización del régimen Irani en la que hubo una gran actividad de fuerzas de inteligencia regionales y de otros continentes.

Europa y sus separatismos que ahora todo es consecuencia de Rusia (?)

América Latina las derechas fueron sorprendidas por conflictos que no vieron venir, 

Colombia no fueron las “guerrillas” sino los descontento urbanos lo que ponen en crisis al “sistema” de Duque?Uribe

Perú un régimen autocrático funciona sin Parlamento

Chile el pueblo descree del sistema político para administrar los cambios y el pedido de nueva constitución 

Uruguay que terminó en una gran incógnita

Bolivia cada día es mas claro que fue un Golpe que recibió estructuras desde el exterior mayores a lo que se dijo en un principio como ser la creación de miles de cuentas de Twitter en Europa (5000) para desprestigiar al Gobierno depuesto

Pero lo Importante Geopoliticamente hablando una estructura creada por Washington la ALIANZA del PACÍFICO murió; Chile, Perú y Colombia en Crisis y México con cambio político ideológico, igual está pasando con el llamado Grupo de Lima que también pierde influencia y Poder y as con el cambio Político en argentina desde el 10/12/2019