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Por Denis Korkodinov(*)

La estrategia de Rusia, dirigida al presidente sirio Bashar al-Assad, y el papel especialmente aumentado de Moscú en la defensa de los intereses del líder sirio, es una clara evidencia de que la influencia político-militar de la diplomacia rusa en Damasco oficial todavía se está desarrollando a lo largo de un camino ascendente. El Kremlin busca fortalecer la posición de Bashar Assad en Siria y a nivel geopolítico, guiado, en primer lugar, por los intereses de su propia seguridad y ganancia comercial. La tendencia clave es que Bashar al-Assad es el garante y socio principal de las fuerzas rusas que operan no solo dentro de la República Árabe Siria, sino en todo el Medio Oriente. Esto ayuda a acercar las posiciones de los presidentes de Siria y Rusia a escala regional y fortalecer su interacción práctica en todas las áreas de la política exterior, incluida la cooperación político-militar, las relaciones económicas y el diálogo social.

La participación activa de la diplomacia rusa para garantizar la autoridad legítima de Bashar al-Assad representa una etapa importante en el fortalecimiento general de las posiciones del presidente ruso Vladimir Putin en Siria. La política actual del Kremlin se basa en preservar el poder del líder sirio por un período indefinido, ya que depende de la lealtad de Bashar Assad si la estrategia de Rusia en el Medio Oriente será exitosa. A su vez, el éxito en la dirección del Medio Oriente depende de si Vladimir Putin puede continuar posicionándose como garante de la seguridad y la estabilidad, lo que afecta directamente la imagen del presidente ruso a nivel internacional. En el proceso de desarrollo de la crisis siria, tuvo lugar una transformación significativa del estatus internacional de Vladimir Putin: al ser inicialmente uno de los participantes en el conflicto en Siria, más tarde el presidente ruso pudo formar una opinión pública estable de que él era el líder en el proceso de negociación entre todas las partes sirias. Tal imagen de Vladimir Putin probablemente sería inalcanzable si el jefe del oficial Damasco fuera una persona diferente, y no Bashar Assad.

Siria tiene una posición especial entre los socios clave de Moscú en el Medio Oriente. Una alianza estratégica con este país le permite a Rusia tener una base sólida para resolver una amplia gama de tareas geopolíticas. Desde 2015, a medida que se desarrolló el conflicto sirio, el Kremlin ha lanzado una poderosa campaña para fortalecer su influencia en Damasco. Junto con la intensificación de la cooperación militar, Moscú rápidamente estableció estrechos lazos socioeconómicos y ayudó a Bashar Assad a organizar la defensa, incluso mediante el uso de tropas y armas rusas. Todo esto se convirtió en una manifestación importante de la estrategia cambiada de Rusia, que comenzó a posicionarse como el principal árbitro entre las partes en conflicto en Siria.

La razón del apoyo de Moscú a Bashar Assad es, entre otras cosas, que el pico de la crisis siria a fines de 2011 y principios de 2012 fue en el momento del cambio de poder en Rusia y el regreso del jefe de estado, Vladimir Putin, cuyos partidarios en realidad compararon a los manifestantes. movimientos en países árabes con protestas en Rusia (manifestaciones en la plaza Bolotnaya). En base a esto, la opinión de Rusia fue ampliamente expresada de que los movimientos de protesta fueron inspirados por los Estados Unidos para conquistar Siria y luego Rusia. Como resultado, la preservación del poder de Bashar al-Assad en Siria cumple con los intereses básicos de Rusia. Mientras tanto, Moscú reconoce la necesidad de reformas liberales en el marco del régimen sirio, pero procede desde el punto de vista de que estas reformas deben ser realizadas exclusivamente por Bashar Assad. Como ejemplo de esto, los colegas rusos citan la organización de las elecciones presidenciales en Siria en 2014, la legalización de una serie de grupos de oposición moderados y la organización de un alto el fuego.

Sin embargo, mientras continúa apoyando a Bashar al-Assad, el Kremlin no descarta el cambio de ciertas personas en el liderazgo sirio, que bloquea la realización de los intereses rusos. Al analizar recientemente las publicaciones en Internet de varios medios de comunicación rusos sobre la insatisfacción con las políticas oficiales de Damasco, Moscú, al parecer, da una señal clara a Bashar Assad de que los intereses de Rusia en Siria deben satisfacerse como una prioridad, incluso a pesar de la distribución global. coronavirus. Los expertos rusos, incluida Maria Zakharova, representante del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, son conscientes de la necesidad de cambios radicales en el sistema político sirio, teniendo en cuenta los requisitos de la diplomacia rusa y la realidad geopolítica. Se puede suponer que a Moscú le gustaría ver cómo se están desarrollando las reformas en la República Árabe Siria en el contexto de la ideología del “autoritarismo ruso”. Uno de los factores que determinan la posición de Rusia sobre este tema es la creencia de que la política de Bashar al-Assad en general, es viable, pero necesita algún ajuste, con el que no siempre están de acuerdo en Damasco oficial. Este estado de cosas está causando preocupación en Moscú, que, desde 2015, ha invertido una enorme cantidad de dinero para mantener el régimen sirio y, por lo tanto, desea que Bashar Assad lleve a cabo su voluntad sin dudarlo.

La crítica de Rusia hacia Damasco a mediados de abril de 2020 fue expresada con cautela por el diplomático Alexander Aksenyonok y luego por la Agencia Federal de Noticias. Como principal argumento de crítica, Moscú citó los resultados de la encuesta sociológica del Fondo para la Protección de los Valores Tradicionales, que se realizó el día anterior en áreas controladas por el régimen. Según esta encuesta, solo el 31.4% de los sirios encuestados tenían una actitud positiva hacia Assad y habrían votado por él en las elecciones de 2021, mientras que el 78.6% consideró que era necesario llevar a cabo reformas de inmediato. Por lo tanto, el Kremlin dejó en claro a Bashar al-Assad que debería transformar su régimen político para alinearlo con las expectativas rusas.

La historia del enfrentamiento entre Bashar al-Assad y su primo Rami Mahluf fue la manifestación más llamativa del descontento ruso. El hecho es que en la víspera de la publicación del primer video, Rami Makhluf, a través de sus representantes, se reunió con representantes de la dirección rusa en Moscú y se quejó de Bashar al-Assad, acusándolo de corrupción. Dado que el Kremlin espera recibir fondos de Damasco para la asistencia político-militar provista, el llamamiento de Rami Mahlouf fue aprobado por el liderazgo ruso, que organizó una campaña de información criticando al líder sirio. En otras palabras, Moscú tiene un gran interés financiero en liberar las estructuras comerciales de Rami Makhluf, quien actuó como garante del pago de la ayuda rusa, por la presión de Bashar al-Assad. Por lo tanto, el Kremlin decidió apoyar al primo del líder sirio.

La culminación de las críticas al presidente sirio fue la campaña militar en Libia, donde el comandante del Ejército Nacional de Libia, Khalifa Haftar, después de limitar la asistencia rusa, comenzó a perder terreno y retirarse rápidamente debido a la ofensiva del gobierno de Al-Vefak. Entonces, Moscú envía a Damasco una señal de que Bashar al-Assad puede perder su poder y territorio si Rusia le da la espalda. Sin embargo, Rusia continuará apoyando al presidente de Siria si Bashar Assad paga la asistencia de Moscú.

Además, la situación se complica por el hecho de que, según representantes de la familia del derrocado Muammar Gaddafi, fue Bashar Assad en 2011 quien informó al comando militar francés las coordenadas exactas del paradero del líder de Jamahiriya, lo que permitió su muerte. A pesar de que esta información es refutada por el ex asesor personal de Muammar Gaddafi, Yusuf Shaker, el hijo menor de Muammar Gaddafi, Saif al-Islam, todavía cree que su padre murió como resultado de la traición de Bashar al-Assad. Ahora es Saif al-Islam en Libia quien es un vívido crítico del liderazgo sirio. Y dado que Moscú está extremadamente interesado en apoyar a Saif al-Islam, las críticas a Bashar al-Assad recibieron un impulso adicional.

Sin embargo, según los expertos, la tensión creada artificialmente en las relaciones entre Moscú y Damasco no puede durar mucho. Vladimir Putin y Bashar Assad podrán ponerse de acuerdo, guiados principalmente por consideraciones de beneficio mutuo y seguridad regional.

(*) Director del Centro Internacional de Análisis Político y Previsión; Especial para DG

Denis Korkodinov.

Entrevista al Director de Dossier Geopolitico Carlos Pereyra Mele sobre la: Guerra en Yemen y la 74 Reunión de la ONU por Contexto Global en ChacoTv

Veinte años de Putin

Por Gonzalo Fiore Viani

Vladimir Vladimirovich Putin cumplió el pasado viernes veinte años en el poder. Dos décadas signadas por un estilo de liderazgo fuerte, comparado en muchas ocasiones con un zar o con los viejos jefes de la Unión Soviética. Tras la desintegración de la URSS, hecho que el historiador británico Eric Hobsbawm calificó como “la mayor catástrofe geopolítica del Siglo XX”, el pueblo ruso necesitaba retomar un liderazgo fuerte. En los años noventa gobernó Boris Yeltsin, recordado por las privatizaciones, el caos económico y la poca autoridad. Era fácil observarlo en notable estado de ebriedad mientras que se mostraba excesivamente amigable para con occidente y los Estados Unidos. El ex espía de la temida agencia de inteligencia soviética, la KGB, se erigió como el nuevo líder de la potencia mostrándose diametralmente opuesto a Yeltsin. El mandatario ruso, además, se ha convertido en un personaje político clave, referente para los líderes denominados “populistas” o de extrema derecha en toda Europa. 

En agosto de 1999, Putin se convirtió en Primer Ministro, segundo al mando del presidente Yeltsin. El 31 de diciembre de ese mismo año, de manera completamente sorpresiva, Yeltsin anunciaba su dimisión y a su sucesor, Vladimir Putin. Cuando asumió su índice de aprobación era de apenas el 31%, lo que fue cambiando drásticamente a medida que su mandato se fue desarrollando. Llegando a superar el 80% de popularidad en sus mejores momentos, signados por la prosperidad económica. En 2004, alcanzó el 71,34% de los votos, superando su propia marca en 2018 con un aplastante 76,69%. Tras el caos que fue la Federación Rusa durante los años noventa, el Kremlin logró mostrar fuertes logros económicos durante el mandato de Putin. En los últimos veinte años, el Producto Bruto Interno del país creció un 72%, a su vez, la pobreza disminuyó de manera significativa. Cuando se termine el nuevo mandato, en 2024, Putin habrá cumplido veinticinco años siendo el hombre fuerte de Rusia.  

El liderazgo de Putin fue fundamental a la hora de devolver la potencia de Rusia en el contexto de un mundo multipolar. Luego del final de la Guerra Fría el gigante europeo había perdido influencia en el tablero internacional. Junto al surgimiento como potencia relevante de China a finales de los noventa, la recuperación rusa se dio en el mismo momento que los Estados Unidos comenzaban a ceder el liderazgo absoluto del planeta, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Es recordada una frase de Putin de aquellos años donde prometía “perseguir a los terroristas para matarlos hasta en el baño”. La participación del Kremlin en los conflictos desatados en Medio Oriente tras el estallido de la Primavera Árabe funcionó como un claro contrapeso de Estados Unidos y la Unión Europea. Bashar Al Assad encontró en Putin a un aliado fundamental que le ha permitido mantenerse en el poder a pesar del cruento conflicto y del aislamiento al que fue sometido por parte de las potencias occidentales.

Las reivindicaciones nacionalistas de Putin, especialmente en casos como el de Crimea en la frontera con Ucrania, lo han convertido en un referente indiscutido para nuevos líderes “populistas” como su amigo Viktor Orban en Hungría, Matteo Salvini en Italia, Rodrigo Duterte en Filipinas o el mismísimo Donald Trump, quien, desmintiendo categóricamente las acusaciones que el gobierno ruso contribuyó a su victoria contra Hillary Clinton, ha negado en todo momento vínculos con el Kremlin. Putin también ha sostenido y revitalizado la relación de Rusia con Cuba, que existe desde los tiempos soviéticos. También ha desplegado sus intereses en el resto de América Latina, especialmente en Venezuela, donde es uno de los mayores sostenes tanto políticos como económicos de Nicolás Maduro junto a China. El país bolivariano tiene que pagar a Rusia doscientos millones de dólares antes de septiembre como parte de una refinanciación por distintos préstamos otorgados por el gobierno ruso. La cifra asciende en total a 3.150 millones de dólares, a pagar en el plazo de diez años con pagos mínimos en los primeros seis.

Quienes critican a Putin, tanto en Rusia como en Occidente, le achacan su fuerte personalismo y su estilo claramente autoritario, reminiscente de la Unión Soviética. A su vez, los defensores de la agenda de género y de las comunidades LGBTIQ+ lo consideran uno de sus máximos enemigos mundiales. En 2013 se aprobó en la Duma, el Parlamento ruso, una ley que prohíbe la “propaganda homosexual” dirigida a menores de edad con duras multas y hasta penas de prisión. En el año 2000, se prohibió la realización de la marcha del orgullo gay. La homosexualidad estuvo prohibida durante la Unión Soviética, siendo legalizada recién por Boris Yeltsin en 1993. Sin embargo esto no reflejó un cambio de opinión de la sociedad rusa sino que respondió a presiones del Consejo de Europa. El fuerte lazo que une a Putin con la Iglesia Ortodoxa Rusa, prohibida durante la URSS, contribuyen a sus posturas conservadoras en lo que concierne a cuestiones de género. 

El liderazgo de Putin tiene paralelismos con personajes fuertes de la larga historia rusa como Catalina la Grande, Iván el Terrible o Joseph Stalin. La gran incógnita será que sucederá tras su salida del poder en 2024 ya que la constitución no le permitiría un nuevo mandato consecutivo. A pesar de las acusaciones en su contra por autoritarismo, o supuestas censuras a la prensa, la popularidad de Vladimir Putin se mantiene inmune. No es de extrañar que su figura sea tan querida por un pueblo que suele adorar a los lideres fuertes.

Gonzalo Fiore Vian

El 9 de agosto de 1999, Vladímir Putin asumía por primera vez como primer ministro de Rusia, inaugurando un nuevo tiempo. ‘GPS Internacional’ consultó al analista Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Geopolítico.

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“Un punto importante es que cuando Putin asume el poder, el país está envuelto en la segunda guerra de Chechenia donde los separatistas chechenos con ayuda de mercenarios islámicos intentaron invadir Daguestán. El ataque fue repelido, pero la guerra estaba muy lejos de terminar”, sostuvo Pereyra Mele.

“Tuvo problemas serios como la tragedia del submarino Kursk, los atentados terroristas de Beslan, la toma de rehenes en la propia Moscú. El frente interno que encontraba Putin era muy complicado”, añadió.

“A eso se le sumaron las famosas revoluciones de colores con las teorías de Sharp por la cual se eliminó a la mayoría de las antiguas dirigencias del antiguo bloque soviético cambiándolas por administraciones pro-norteamericanas y totalmente identificadas con el proceso de la globalización”, recordó el analista.

Rusia, actor global con potencial científico y tecnológico

“Rusia, al ir consolidándose e ir reestableciendo áreas importantes como la ciencia y la tecnología que lograron nuevamente ponerla en marcha, hoy en día es un país que produce 1 de cada 4 patentes que se inventan en el mundo, por lo tanto vuelve a tener presencia en el área que en el siglo XXI da potestad y no solo tener recursos naturales o alimentarios”, subrayó Pereyra Mele.

“Las sanciones que aplica EEUU unilateralmente en forma gravísima, afectando gravemente la economía de Rusia generando dificultades y serias restricciones para instalarse en distintos mercados, obligó a que dos potencias asiáticas se consolidaran con el eje de Moscú y Pekín que forma parte del crecimiento del poderío de Eurasia”, agregó.

“Esto no se habla, sino que en estos días algunos medios hablan del Putin que se quiere perpetuar en la historia. Pero por ejemplo Angela Merkel lleva 18 años en el gobierno y no tiene esa prensa. Entonces vemos esa doble vara falsa que se nos instala a los países de la órbita occidental que tenemos un aparato mediático que nos atosiga”, dijo Pereyra Mele en entrevista con Sputnik y radio M24.

Carlos Pereyra Mele en los Estudios Centrales de Radio Sputnik Internacional Moscu Rusia

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Club de la Pluma: Arte, Ciencia, Cultura, Derechos Humanos, Geopolítica, Deuda Externa, Relatos, Cuentos, Educación, Opinión, Editorial, Efemérides, Comunidades Originarias, Filosofía Y Mucho Más…

Temas:

Vamos a hablar de la Nueva Guerra en el Siglo XXI intercapitalista entre Atlantistas y los Continentalistas

 La lucha planetaria entre dos Potencia EEUU y China y sus aliados se desarrolla en todos los ámbitos: Económicos-Tecnológicos, Cultural, Social-Político (usando “rebeldes” moderados? y varias aristas más como la guerra cibernética y por supuesto de la ampliación de la carreras armamentística.

Actitudes que esta guerra se desarrolla utilizando hasta el secuestro como ocurrió con la Gerente de Huawei en Canadá por orden de la “Justicia” Norteamericana

La Guerra Final es el control de la Propiedad Intelectual y llegar al Control mental del subconsciente humano. se quiere llegar a dominar la Mente Colmena. con el dominio de la INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Recordemos que en está guerra NO hay socios la NSA de EEUU espió no solo a sus “enemigos” sino a sus socios “pinchó“ los teléfonos de la Merkel, de sus aliados de Francia para que las multinacionales yanquis tuvieron información privilegiada en temas de espionaje industrial y saber que están haciendo comercialmente para actuar más rápido. Todas las Potencias Global hoy gastan en Ciencia y Tecnología para controlar la Inteligencia Artificial y el control de la internet con el 5G. Snowden demostró con sus filtraciones est accionar de espionaje de la NSA

De paso hablamos de los 20 años de Vladimir Putin en el Poder en la Federación Rusa

Y qué hacemos los latinoamericanos y los suramericanos en especial si no trabajamos estas áreas de la Ciencia y la Tecnología, queremos ser basura de la Historia……

Audio: 


Acerca del patriotismo en Rusia

El tema del patriotismo y el mandato ínsito de la defensa tiene varias facetas desde la más remota historia de Rusia. Creo que algunos ejemplos pueden ayudar al seguimiento del tema. La catedral de San Basilio, uno de los emblemas religiosos del país, que está ubicada en la Plaza Roja casi al lado mismo de las murallas del Kremlin y fue construida por orden del Zar Ivan el Terrible lo fue en conmemoración a la expulsión de los ocupantes tártaros de Rusia y a la recuperación de ellos de la ciudad de Kazan. La que es considerada por la historia rusa como una gesta que salvó a Europa de verse expuesta a corto plazo a una invasión de tártaros y mongoles.

A tiempos presentes en frente del templo pueden verse también los monumentos a dos héroes nacionales del siglo XVI, Pozharski y Minin, dos personas de orígenes sociales muy distintos, que acaudillaron el levantamiento de una milicia nacional popular que expulsó del país a la ocupación de los polacos llegando a desalojarlos de la fortaleza del Kremlin, ya por entonces todo un símbolo del poder. Representando así la unión sin distinciones de todo el pueblo ruso frente a un enemigo común. Y posibilitando la instalación de la primera dinastía de los Zares, la que permanecería hasta la revolución de comienzos del siglo XX.

En las inmediaciones de ambos lugares se encuentra el monumento del zar Alejandro I el que condujera en 1812 la guerra contra la invasión napoleónica al grito de “Napoleón o yo” recordada como la Primera Gran Guerra Patria, lograda en base a grandes sacrificios que incluyeron la propia autodestrucción de Moscú por el fuego, antes de aceptar la derrota. Parte de las piedras recuperadas de aquel incendio se usaron después como elementos del túmulo recordatorio actual.

En la ciudad de San Petersburgo, así llamada en su homenaje, la tumba de Pedro el Grande su fundador siempre tiene flores colocadas por el pueblo llano. Y en uno de sus bajorrelieves conmemorativos se recuerda: “aquel quien como un verdadero padre de la Patria dio vida a Rusia y cuido de ella”. El que también fue el gobernante guerrero que derrotó a los suecos en la batalla de Poltava asegurando su supremacía regional y creando la proyección marítima rusa. 

Ese ancestro de luchas y reivindicaciones está presente en la conciencia colectiva como una memoria irrenunciable. Aun cuando a algunos librescos profanos nos sorprenda al presente que en algunos casos no conozcan puntualmente detalles de esos mismos hechos atinentes a su propia historia. Pero lo importante y medular está sin duda imborrablemente grabado.

No hay dudas tampoco que esta remota saga se une en el siglo XX con la hecatombe vivida por el país durante la Segunda Guerra Mundial, por ellos llamada la Segunda Gran Guerra Patria. 

En conversaciones sobre el tema la gran mayoría de los rusos que consultamos coincidieron en que vista con ojos de analistas geopolíticos extranjeros siempre Rusia ha sido objeto de estudios de proyección estratégica. Pero a renglón seguido casi siempre concluían por cuenta propia en que esos análisis casi nunca tuvieron en cuenta de que en Rusia ya estábamos y seguimos estando los rusos. Como una autoafirmación de seguir construyendo su destino en base a una visión de sí mismos intransferible y a la vez inseparable de su propio espacio.

Indudablemente ese sello está vigente y fundado sobre la pertenencia y el pasado común permeando a toda la nacionalidad. Lo fue durante los largos siglos del despotismo zarista, durante las ocho décadas de la etapa revolucionaria y sigue presente en la llamada por ellos etapa post soviética que lleva ya tres décadas. Ese y no otro son su amalgama y su principio de identidad.

En su muy conocido mensaje a la Duma del 4 de febrero de 2013 el Presidente Putin dijo algo al respecto: en Rusia vivimos como rusos, todas las minorías de donde sean si quieren vivir, trabajar y comer en Rusia deben hablar en ruso y deben respetar las leyes de Rusia. . .” Su declaración fue ovacionada durante cinco minutos por toda la Duma en pleno. No hay al presente otra definición más exacta de aquel primer apotegma de identidad. Brevemente entonces, el sistema político puede pasar, pero por sobre todas las cosas y ante todo está Rusia. 

Un viaje breve pero muy intenso nos permitió ver a nosotros hasta donde esto es perceptible al presente, siendo posible destacar algunas de esas evidencias. Comienzo a partir de una anécdota, citándola solamente como eso y para hacer una aproximación al tema.

Se nos dijo tanto al Profesor Pereyra Mele como al suscripto que nos preparáramos a caminar mucho en las grandes ciudades rusas con sus inmensos espacios públicos, sus monumentales palacios conservados con detalle, sus fascinantes museos, sus plazas empezando por la insoslayable y bella Plaza Roja. Y advertidos pusimos todo nuestro empeño al hacerlo. Pero una vez apremiados por la falta de tiempo tomamos un taxi junto con nuestra inseparable guía y traductora rusa. Y fue entonces que mi compañero de viaje atraído por una cinta de color naranja con tres franjas negras que adornaba el espejo del vehículo preguntó su significado a través de la guía al conductor.  El mismo respondió literalmente esto, también a través de la traductora: “es la cinta de recordación de nuestros abuelos que murieron en la Gran Guerra Patria, ya que por su sacrificio nosotros estamos hoy acá. Para que no los olvidemos y se lo contemos a todos, empezando por los más jóvenes”.

Después supimos que esa cinta originalmente había sido impuesta por la Emperatriz Catalina II como condecoración al valor en combate llamándola Cinta de San Jorge y había sido mantenida en tal carácter como un símbolo de resistencia al mal. Durante los años de la guerra se la restableció como símbolo de la supervivencia del pueblo ruso ante la invasión de 1941.

Volvimos a verla muchas veces en todos los lugares que recorrimos llevadas por personas de todas las edades así como en escaparates de negocios o departamentos particulares, en estaciones del metro moscovita, desde escuelas hasta teatros o institutos superiores. Fuera con algún signo característico de la etapa soviética o con el escudo cuadrangular de la Federación Rusa llevando al centro en dorado el águila bicéfala o simplemente atada en moño o en lazo a guisa de escarapela.

Pero donde más nos impresionó fue durante la visita al museo de la Gran Guerra de Moscú. Allí vimos largas filas de visitantes nacionales y extranjeros y también sucesivas delegaciones escolares con sus uniformes de pioneros o exploradores todas con su cinta al lado izquierdo del pecho y conducidos por sus maestros. Supimos también que esas visitas que se estaban cumpliendo en periodo vacacional eran obligatorias para ellos y sus maestros. Y que también implicaban la entrega pública de las distinciones obtenidas a sus merecedores durante el periodo lectivo. Una banda militar estaba formada especialmente para ellos.

Pero volviendo al comienzo de la recorrida inicial por el museo y sus grandes dioramas organizados siguiendo las distintas etapas de la guerra, desde los primeros reveses militares hasta la victoria, hubo unas palabras de la guía oficial de la visita presentando previamente el testimonio de la descendiente de un héroe de la contienda que había sido su bisabuelo. La presentada  era Olga Averina una compañera rusa integrante del Centro de Programas Internacionales organizador de actividades con motivo del curso, la que recordó la historia de su bisabuelo, el que siendo apenas un adolescente fue movilizado en los primeros días de la invasión en 1941 y enviado al frente de Moscú. Su permanencia en distintas acciones de guerra duró hasta la decisiva batalla de Kursk en 1943. En que a raíz de las sucesivas heridas recibidas fue desmovilizado y enviado nuevamente a su casa. Resultando más tarde galardonado con la condecoración de héroe de la Unión Soviética. Sobreviviendo hasta casi los ochenta años.

De los recuerdos narrados por su bisnieta uno me impresionó particularmente, fue cuando a raíz de la captura en combate de un soldado alemán de rango al ser interrogado por sus captores rusos acerca de la dureza aplicada a los prisioneros rusos capturados. La que casi siempre incluía su ejecución sumaria, este respondió que sus superiores habían impartido estrictas órdenes al respecto diciéndole que era una opción de hierro, o se ejecutaba a los rusos o ellos por su solo número terminarían por ejecutarlos a él y a su familia a la larga.

No es difícil concluir entonces que en el marco de las opciones enfrentadas de un lado se luchaba por la conquista del espacio y del otro se luchaba por la supervivencia en ese espacio.

Al comienzo se ha expuesto que el pegamento interno de la pertenencia nacional rusa es el patriotismo de su pueblo. El que, a pesar de las duras etapas vividas a lo largo de su historia, no se ha traducido en acciones de reivindicación vengativa contra los posibles culpables. Es conocido y contado aún por extranjeros, caso de Pablo Neruda o John Reed, que en las acciones revolucionarias de octubre de 1917 en San Petersburgo  el pueblo en armas trato siempre de no dañar ninguno de sus edificios históricos, más allá de las derivaciones inevitables de un hecho de armas. Considerando que aun en esas circunstancias extremas era un capital espiritual de toda Rusia y se los debía cuidar. Y con la misma paciencia en 1945 y en base a los antiguos planos reconstruyo los edificios dañados por la artillería alemana durante el sitio devastador sufrido por la ciudad en la guerra.

Un patriotismo de íntima raíz popular basado en tradiciones y vivencias propias. Conviviendo en silencio bajo regímenes políticos rígidos, pero a la larga siempre sobreviviéndolos. En 1923 la Unión Soviética estableció como su bandera oficial al paño rojo con los emblemas de hoz y martillo en un ángulo como la única bandera oficial de Rusia. En 1991 el Soviet Supremo de la recién creada federación Rusa restableció la antigua bandera rusa de tres franjas paralelas blanca azul y roja con el antiguo escudo en su centro. Y cuentan testigos presenciales que casi de un día para el otro en edificios públicos y particulares hubo una aparición masiva de las mismas en sustitución de la anterior, pero no se registró ningún daño a la anterior sustituida. Permaneciendo en sus lugares hasta la fecha todos los símbolos de la etapa que terminaba. Una vez más, por sobre todas las cosas ante todo estaba Rusia.

Sabido es que la vibración del sentimiento nacional es de base irracional, en la medida en que toda nación pertenece en resumidas cuentas al orden de las comunidades. No susceptible de medidas o aprehensiones puramente racionales como las organizaciones estatales. Y bienvenido es que sea de esta forma. 

Hace ya treinta años que la organización estatal se resquebrajó en Rusia. Siendo saludado esto en albricias por el otro extremo político mundial de la guerra fría de entonces como el advenimiento de un poder mundial unipolar.  Un recordado autor de la época lo saludo como un verdadero “final de la historia “anunciando al mundo confiado la reestructuración de la vida planetaria bajo las pesas y medidas del neoliberalismo. Demasiadas preguntas con respuestas conocidas para abundar en esto. Suficientes para saber cómo nos fue a todos y cada uno a la finalización del ensayo.

Volviendo focalmente a la vinculación entre Rusia y la Argentina debe tomarse en cuenta que la mayor colectividad culturalmente rusa de Sudamérica reside en la Argentina, con 300.000 miembros censados. Siendo nuestra historia conocida al existir en la Rusia actual varias escuelas de enseñanza del español y de la cultura argentina.

 Habiendo mantenido ambos Estados desde lo institucional relaciones bilaterales desde 1885 hasta el presente. Registrando tanto desde la época imperial así como en el periodo soviético periodos de variada intensidad en el intercambio de dos economías complementarias.

Esta tercera etapa de la historia de Rusia lleva un tiempo suficiente para permitir constatar la gran cantidad de jóvenes accediendo gradualmente a la etapa de las decisiones. Conocen su país y su historia y están dispuestos a reconocer la historia y las luchas de otros pueblos, en este caso el nuestro. Es en ellos entonces que nuestro equipo de estudios geopolíticos quiere poner su acento. Por la colaboración que junto con las autoridades nos brindaron excediendo largamente el plano formal. 

Va a costar que nos olvidemos de sus imágenes de despedida agitando nuestra bandera a modo de saludo. De la misma forma y también desde la vocación nacional propia quiero cerrar simbólicamente este recorrido con dos estrofas del poema del autor argentino Juan Chassaing dedicado a nuestra bandera: “PAGINA ETERNA DE ARGENTINA GLORIA / MELANCÓLICA IMAGEN DE LA PATRIA”… ¿BAJO QUÉ CIELO FLAMEARA TU PAÑO / QUE NO TE SIGA SIN CESAR MI PLANTA?”

                                               Carlos Alberto Moreno Juárez

               Profesor Honoris Causa del Instituto Superior de Historia Arturo Jauretche

                                           Colaborador del Equipo DOSSIER GEOPOLITICO

*Juan Martin González Cabañas Analista Junior en Dossier Geopolitico

Los profetas en las montañas suizas han hablado

El Foro económico mundial de Davos 2019, conclave polémico y paradójico si los hay, se vio marcado por un contexto muy extraño. Las declaraciones de este año han sido sorprendentes y marcan un verdadero punto de quiebre en el orden mundial imperante y en los discursos y los augurios de sus profetas.

Es evidente que estamos ante un cambio de época. Las estructuras y andamiajes de un antiguo orden mundial parecen temblar, emergen nuevos elementos de un orden nuevo, pero la incertidumbre reina todavía en el escenario actual y futuro sobre la configuración que tomará el mismo, al ser procesos dinámicos que todavía están en pleno desarrollo y con sus piezas reacomodándose de forma constante.

Los profetas en Davos golpean los cimientos doctrinarios de la fe neoliberal en su propia catedral

El propio fundador y directivo del foro, Klaus Schwab reconoció que la globalización y los cambios tecnológicos se han salido de control, sus beneficios no se han repartido de forma equitativa y han sobrepasado la capacidad adaptiva de las poblaciones a nivel mundial, produciendo parálisis social, desigualdad y polarización en las comunidades a nivel mundial.

Las montañas Suizas se hicieron eco de repetidos mantras. Se escucho hablar en los pasillos y en los distintos paneles sobre una revisión, reforma del actual sistema económico mundial. Ideas como “globalización / capitalismo con enfoque inclusivo”, mayor tributación, mundo multipolar y multiconceptual,  realineación de las fuerzas geopolíticas  muerte de la globalización que conocíamos, mantras que hace unos años hubieran sonado como una herejía en este foro, fueron  comunes en esta edición.

La discusión parece ya no ser si se necesitan cambios o no en el orden económico  y geopolítico actual, sino cuando y como estos cambios se llevaran a cabo, y que postura tomaran los actores: negación y transición abrupta o reconocimiento y gestión gradual de los mismos.

Es cada vez más claro que el cambio es necesario. La polarización está en aumento en muchos países. En algunos casos, los contratos sociales que mantienen unidas a las sociedades se están deteriorando. Esta es una era de recursos y avances tecnológicos sin paralelo, pero para muchas personas también es una era de incertidumbre, inseguridad, donde los cambios parecen ocurrir más rápido que nuestra capacidad analítica y adaptativa. 

Perspectiva y Prospectiva

Entonces ¿Cuáles son los posibles “shocks” del futuro que podrían desestabilizar  estructuralmente aún mas al mundo, y qué se puede hacer para prevenirlos?

La compresión del nuevo orden internacional actual debe tener en cuenta los cuatro caracteres distintos que caracterizan la actual globalización en marcha: 

Para empezar, el mundo se está moviendo hacia un sistema multipolar, en el que Estados Unidos ya no es la fuerza internacional dominante (con el traslado del equilibrio de poder hacia las zonas de Eurasia, Lejano Oriente y el Pacifico). Hemos entrado en la época del Antropoceno, en la que la actividad humana es la principal influencia sobre el clima y el medio ambiente. La creciente desigualdad global ha hecho de la inclusión económica y la equidad social una prioridad para muchos votantes y lideres. Finalmente la Cuarta Revolución Industrial, que nos obliga a reconsiderar cómo la tecnología está afectando nuestras vidas y reformando nuestros entornos económico, social.

El Informe de Riesgos Globales 2019                                 

El Informe de Riesgos Globales 2019 se publica en un contexto de tensiones geopolíticas y geoeconómicas. El mundo se enfrenta a un número creciente de desafíos complejos e interconectados, desde la desaceleración del crecimiento mundial y la persistente desigualdad económica hasta el cambio climático y el ritmo acelerado de la Cuarta Revolución Industrial. 

El  Informe que incorpora los resultados de la encuesta anual de percepción de riesgos globales de aproximadamente 1.000 expertos y tomadores de decisiones, señala un deterioro en las condiciones económicas y geopolíticas. El crecimiento en 2019 se verá frenado por las continuas tensiones geoeconómicas, y el 88% de los encuestados espera una mayor erosión de las normas y acuerdos comerciales multilaterales.

El informe analiza los riesgos asociados con lo que describimos como un orden mundial “multiconceptual”, en el que las inestabilidades geopolíticas reflejan no solo los cambios en el equilibrio de poder sino también las diferencias en valores.

Los riesgos  ambientales siguen  dominando los resultados de la Encuesta  de Percepción de Riesgos Globales (Global Risks Perception Survey, GRPS) anual. Este año, representaron tres de los cinco principales riesgos por probabilidad y cuatro por impacto. El  clima extremo era el riesgo de mayor preocupación. Las preocupaciones sobre ataques cibernéticos volvieron a ser prominentes en las Encuestas de percepción de riesgo, que también  puso de relieve otras vulnerabilidades tecnológicas: riesgos asociados con las noticias falsas y el robo de identidad .

  • El aumento de las tensiones geopolíticas y geoeconómicas es el riesgo más urgente en 2019, con el 90% de los expertos diciendo que esperan una mayor confrontación económica entre las principales potencias en 2019.

  • La degradación ambiental es el riesgo a largo plazo que define nuestra era, con cuatro de los cinco riesgos globales más impactantes en 2019.

Top 5 Riesgos por Probabilidad

  1. Eventos climáticos extremos (inundaciones, tormentas, etc.)

  2. Fracaso de la mitigación y adaptación al cambio climático.

  3. Grandes desastres naturales (por ejemplo, terremoto, tsunami, erupción volcánica, tormentas geomagnéticas)

  4. fraude / robo de datos

  5. Ciberataques a gran escala

Top 5 riesgos por impacto

  1. Armas de destrucción masiva

  2. Fracaso de la mitigación y adaptación al cambio climático.

  3. Eventos climáticos extremos

  4. Crisis por el agua

  5. Grandes desastres naturales

Top 5 de interconexiones de riesgo

  1. Eventos climáticos extremos + fallo en la mitigación y adaptación al cambio climático
  2. Ataques cibernéticos a gran escala + desglose de redes e infraestructura de información crítica
  3. Alto desempleo estructural o subempleo + consecuencias adversas de los avances tecnológicos.
  4. Alto desempleo estructural o subempleo + profunda inestabilidad social.
  5. Incidente masivo de fraude / robo de datos + ataques cibernéticos a gran escala
  6. Fracaso de la gobernanza regional o global + conflicto interestatal con consecuencias regionales.

Top 5  mayores megatendencias

  1. Clima cambiante
  2. Creciente dependencia y vulnerabilidad cibernética.
  3. Creciente polarización de las sociedades.
  4. Aumento de la disparidad de ingresos y riqueza.
  5. Aumento del sentimiento nacional a nivel global.    

Partida de ajedrez de EEUU: “Va a consumir a otros peones si se come el de Venezuela”

Radio Sputnik Internacional

La caída del Gobierno de Nicolás Maduro significaría un avance clave en la pretensión de Washington de hacerse con el control de su ‘patio trasero’, donde ya casi no quedan países que no estén totalmente alineados con la política exterior norteamericana. Tras Venezuela, se irá a por los demás.

Es el pronóstico del analista argentino Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Geopolítico, quien dijo en entrevista con Radio Sputnik que Venezuela se convirtió en el primer país latinoamericano al que se le aplica “esta nueva fórmula de hacer guerras en el siglo XXI”.

La misma incluye elementos como sanciones económicas, congelación de activos en el exterior, acoso mediático, manipulación a través de las redes sociales, y el uso de grupos violentos.

“Es evidente que hay una escalada, y esta escalada por supuesto que no se va a frenar en Venezuela”, sostuvo Carlos Pereyra Mele, al afirmar que el Gobierno de Bolivia está en el punto de mira de EEUU. Asimismo, Washington busca desestabilizar zonas como la llamada triple frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay.

“Esto es un proceso complicadísimo, es un proceso que no solamente se termina con un cambio de Gobierno en un país, sino que es todo un modelo que se quiere implementar en América para dejarnos totalmente subordinados a los intereses norteamericanos”, alertó.

Víctor Ternovsky Radio Sputnik Internacional

AUDIO

https://mundo.sputniknews.com/popup/radio/?audio_id=80903820

WEB SPUTNIK: https://mundo.sputniknews.com/radio_que_pasa/201902121085416407-washington-america-latina-intervencion/

 

XVI JORNADAS GEOPOLÍTICA Y ESTRATEGIA – LAS ESTRATEGIAS SEGURIDAD DE LOS EEUU conferencia del Coronel Pedro Baños

La reconfiguración del orden mundial

El contexto convulso en el que se desarrolla el siglo XX, con grandes revoluciones y dos guerras mundiales, ve alterados sustancialmente los equilibrios geopolíticos existentes en cada momento, pero es al final de siglo cuando los cambios son vertiginosos. Al fin de las largas dictaduras personales se sumarán cambios en el Islam, especialmente con la revolución Iraní y su posterior extensión. Pero la mayor alteración se produce con el fin de la guerra fría, un sistema altamente peligroso por la amenaza de destrucción mutua segura, pero que aportaba estabilidad basada en enfrentamientos indirectos entre las dos superpotencias, que servían de válvula de escape a las tensiones y crisis generadas.

Este equilibrio desaparece con la disolución de una de sus partes, la URSS, y la desaparición del Pacto de Varsovia, del sistema de economía y organización social de los países integrantes del bloque, y la consiguiente pérdida de influencia a nivel global del nuevo Estado, la Federación Rusa. En menos de una década, toda la construcción teórica de la geopolítica global había quedado anticuada. Se necesitaba un nuevo paradigma capaz de explicar la situación resultante. En 1992, Francis Fukuyama publica en Free Press su obra EL FIN DE LA HISTORIA Y EL ÚLTIMO HOMBRE, en el que anuncia el triunfo global del sistema basado en el capitalismo, y la hegemonía mundial de la potencia vencedora, los EE. UU.

El 26 de febrero de 1993 se produce el primer atentado al World Trade Center de Nueva York, y una Al Qaeda a la que nadie había prestado atención lo reivindica. Aparece un factor que había permanecido aletargado en el mundo de la guerra fría, las identidades culturales, y que se constituye en motor de los principales conflictos con los que acaba el siglo XX y empieza el siglo XXI. Religión, Lengua, Banderas; símbolos nuevos pero con base histórica en un pasado más o menos reciente retornan del baúl de los recuerdos y ocupan las portadas de los medios de comunicación.

En busca de un nuevo paradigma que sirva de marco para la construcción de un corpus teórico, Samuel P. Huntington, profesor de Fukuyama, publica en el verano de 1993 un artículo en la revista Foreign Affairs con el provocador título de The Clash of Civilizations?, en el que presenta un mapa mundial de posibles zonas de conflicto, unas líneas de fractura que delimitan las civilizaciones y los puntos de confluencia/concurrencia/competencia. El éxito del artículo, del que este verano se cumplirán 25 años, animó al autor a desarrollarlo en un texto, publicado tres años después, en el que el título quedó matizado perdiendo el interrogante y siendo complementado: EL CHOQUE DE LAS CIVILIZACIONES Y LA RECONFIGURACIÓN DEL ORDEN MUNDIAL.

Con motivo de la conmemoración de los 25 años de la publicación del artículo original, y con el objetivo de debatir sobre la actualidad u obsolescencia de las teorías de Huntington, se programan las XVI jornadas sobre geopolítica y geoestrategia, en las que, partiendo de una exposición de la situación actual , se tratarán temas relacionados con el renacimiento de la religión como elemento creador de identidades; o la importancia que tuvo el descubrimiento de América como elemento motor de una reconfiguración del orden mundial al inicio de la Edad Moderna, y el uso de la Leyenda Negra como instrumento geopolítico contra España. La segunda jornada se dedica a las potencias emergentes del subcontinente Indio; a Rusia y su esfuerzo por retornar al papel de potencia global, y a China, que busca un posicionamiento acorde con tu potencial demográfico, económico y militar. Esto complementado con un descriptivo estudio de la situación en el Cáucaso, punto de confluencia de los interese geopolíticos de Europa, EE. UU., Rusia, Turquía, e Irán.

La tercera jornada se dedica a la ciberseguridad y su influencia en la geopolítica, y por último, la potencia hegemónica y su estrategia de seguridad y defensa, EE.UU; para terminar con una mesa redonda sobre la teoría de S P. Huntington sobre el choque de las civilizaciones.

Columna Radial de Geopolitica 10/2/19: La Guerra Híbrida en Venezuela

Análisis semanal de Geopolitica por Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo:

Este domingo desarrollamos cuales son los conceptos que determinan porque Venezuela tiene el triste privilegio en nuestro subcontinente suramericana de ser objeto de la primera guerra híbrida en este Siglo XXI.

Permanentemente se habla de guerra híbrida en los grandes medios y el público común desconoce cómo funciona este modelo implementado por el Pentágono para los conflictos del siglo XXI como etapa superior a las Guerras de 4ta Generación que formulara el Prof William Lind. Por ello es menester explicar en que se basa:

Ya no es una guerra entre actores no estatales sino que, incluye:

  • Ciberataques

  • Ataques Económicos: usando el manual de guerra del 2008 del pentágono que incluye a Organismos internacionales BM/FMI

  • Creacion y manipulacion de grupos violentos de la “sociedad civil” tipo guarimbas

  • Creación de nuevos grupos de presión por fuera de la OEA en este caso. Como es el Grupo Lima

  • Rediseño para el siglo XXI de la Doctrina de Monroe (América para los Norteamericanos)

  • Nueva herramienta el manejo de los aparatos judiciales de los países a “disciplinar” Lawfare

  • Fake News (falsas noticias) potenciado ahora con el uso masivo de las nuevas tecnologías de comunicación y de las llamadas redes sociales.

Todo esto es de manual y lo vimos en los últimos años con las revoluciones de Colores y Primaveras árabes que terminaron en sangrientos conflictos internos y la destrucción de la infraestructuras de los estados agredidos

Ahora se pone en marcha su más reciente herramienta de la guerra híbrida la “Ayuda Humanitaria”, que se aplicó a Libia e Irak y fracaso en Siria por la resistencia del Gobierno de Bashar Al Assad.

Que es esta ayuda humanitaria para Venezuela? un Caballo de Troya, con el ingreso por la fuerza de esa “ayuda” ingresara: ayuda tecnología, dinero y comandos para reactivar las guarimbas para llevar el conflicto al interior del Pais Ademas de crear zonas fronterizas que serán santuarios para la oposicion y rebeldes.

Esto es guerra Híbrida que desarrollamos en nuestro análisis de este domingo 10/2.

Lic. Carlos Pereyra Mele

Director de DG

AUDIO https://ar.ivoox.com/es/32413595 

lic Carlos Pereyra Mele