16 años promoviendo semanalmente la Geopolitica; Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

Eje Central:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

AUDIO

La columna del Club de la Pluma, que presenta el director de Dossier Geopolítico Carlos Pereyra Mele comienza esta semana con Colombia donde continúa el sangriento caos del gobierno tiránico de Uribe / Duque y con el supuesto ataque al helicóptero presidencial, mientras que Brasil entra en un callejón sin salida por el posible juicio político a Bolsonaro ante el escándalo de corrupción en la compra de vacunas, y de Perú donde  sigue creciendo la tensión por el intento de trabar la asunción de Pedro Castillo, cuando ya hasta el propio EEUU ha reconocido su triunfo legítimo. 

Luego aborda la división interna en Norteamérica con el resurgir del “trumpismo” lanzando una nueva aplicación para zafar la proscripción que sufre en las redes sociales, llamando a la insubordinación ciudadana y con sus gobernadores empeñados en la construcción del muro de México. Y al respecto, Carlos nos alerta de las complicaciones que esto significa para Biden, más las nuevas variedades del Covid que acechan al país y por el irregular paisaje interno que dibujan las estadísticas de las vacunaciones, reflejando el accionar de negacionistas y antivacunas, siempre con argumentos anti científicos, similares a sus pares de Argentina, justo cuando se teme la llegada de una nueva ola mucho más grave. 

Y entrando en la geopolítica, nos analiza la “movida militar” anglo norteamericana en la Europa Oriental, con epicentro en la fracturada Ucrania y definida como la “Geopolítica de los 5 Mares” porque involucra al Mar Báltico, Mar Negro, Mar Caspio, Mar Muerto, y Mediterráneo, marcando así la OTAN una zona que pretende ser un cerco militar y naval a Rusia, mientras ésta trata de construir una “Zona de Amortiguación” o cordón sanitario en sus fronteras  para evitar contactos directos que desencadenen en un conflicto bélico de nivel mundial. 

Y así Pereyra Mele nos ofrece otra cátedra que une política con geografía y con estrategia para explicarnos una maniobra de 27 países variopintos, con 5 mil efectivos, 32 buques, 40 aviones y helicópteros, incluyendo países lejanos y distantes como Israel, Marruecos, Japón, Australia y Corea. Con Alemania y otros 17 países miembros sin participar. Y nos señala el nombre dado de “BRISAS MARINAS” para este enorme operativo que agrega convulsión a una zona de históricas fricciones y con el objetivo puesto en tensionar militarmente las mismas fronteras rusas. 

Además, Pereyra Mele va desentrañando esta alianza occidental hasta desnudar una complicada madeja de grupos de países unidos y enfrentados a la vez, con fuertes objetivos contradictorios  y entremezclados por las ambiciones, la historia y los intereses por las riquezas en gas y petróleo de la zona. Así aparecen en el relato Moldavia, Rumania, Georgia, Eslovaquia, República Checa, y el Grupo de Lublin con Polonia, Lituania y Ucrania, cada uno con sus particularidades, también están allí los recientes enemigos bélicos Armenia y Azerbaiyán y, cómo no, Turquía con su llave del Bósforo que puede cerrar -o abrir- la salida de la Flota Rusa al Mediterráneo que necesita a su vez atender sus tropas en Siria y Libia. Un complejo tablero de ajedrez que nos describe el politólogo, con EEUU al mando de un mosaico heterogéneo y heterodoxo; y en frente a una Rusia que se concentra en asegurar sus fronteras cargando a sus espaldas con el viejo resquemor de de estos países hacia la antigua URSS.

Y mientras nos recuerda la reciente invasión a las aguas territoriales rusas por parte de un buque británico para boicotear la cumbre Pútin / UE,  Carlos nos cuenta el último incidente de aviones rusos atacando a barcos estadounidenses, y termina reflexionando sobre el ambiente caldeado en la zona, “y no ya por el verano -relata- sino por la obsesión estadounidense de tener a Rusia a tiro de escopeta”. 

Eduardo Bonugli (Madrid 04/07/21)

Mar Baltico, Mar Negro y Mar Mediterraneo
La Energia en la Region y el Paso de los Dardanelos
Conflicto en el caucaso entre el Mar Negro y el Mar Caspio
Ucrania y sus conflictos
El Conflito en Transnitria Moldavia

15 años promoviendo semanalmente la Geopolitica; Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

Eje Central:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

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El director de Dossier Geopolítico Carlos Pereyra Mele inicia la columna semanal del Club de la Pluma, celebrando el 17º aniversario de este medio, que hoy es una trinchera de la comunicación, de la verdad y de la transparencia, a pesar de todas las dificultades y trastornos a lo que ha sido sometido para silenciar nuestras voces en esta patria grande de Sudamérica. 

Y entrando en materia, aborda las elecciones en Perú, con las trampas del “fujimorismo” para retrasar la proclamación de Pedro Castillo, con las maniobras del siniestro Valdimiro Montesinos, y con el reconocimiento de EEUU, la OEA y la UE, que demuestran el sainete montado por la oligarquía y los medios neoliberales. Luego, continúa su relato por Colombia, donde la cúpula Uribe / Duque sigue con su criminal mandato en uno de los Narco Estados más violentos del mundo. Y mientras nos relata el dolor y el sufrimiento de su pueblo, nos detalla el fracaso del Plan Colombia de EEUU, tras 30 años de implantación y con 9 bases aeronavales norteamericanas, pero con el negocio de la droga creciendo y controlando gran parte de la política y del estado. Un fracaso silenciando por la prensa occidental. 

Continuando con su columna, Carlos nos describe los entresijos, los detalles y las controversias de la fracasada maniobra británica, con Ucrania de cómplice, para boicotear los resultados de la cumbre Putin / Biden, mediante la invasión de las aguas territoriales rusas de un destructor inglés, lo que provocó la contundente respuesta de Moscú. Todo esto con Boris Johnson al mando, buscando arrastrar a Washington a un conflicto mundial, en su afán de recuperar para Inglaterra un rol de potencia de primer nivel que ya perdió hace tiempo. Y nos cuenta cómo la inteligencia británica intenta boicotear la Cumbre en preparación entre Putin y la UE, aprovechando los intereses dispares de sus miembros, que demuestran las carencias geoestratégicas de la vieja Europa. 

Y luego entra en el terreno geopolítico para confirmar los grandes cambios políticos, los cambios de paradigma, y los cambios generacionales de hoy, que bien pueden configurar un histórico movimiento teutónico mundial, tal cual lo viene adelantando este espacio desde hace más de tres lustros.

Y en ese sentido, analiza geopolíticamente el artículo de Pascal Boniface, un pensador central de Occidente, que viene a confirmar lo anticipado por Dossier Geopolítico: “EL PODER INTERNACIONAL DE OCCIDENTE DE LOS ÚLTIMOS 5 SIGLOS HA LLEGADO A SU FIN” y parece que nadie se ha dado cuenta de ello. Lo que evidencia que las bazas han cambiado, siendo  hoy demostrable la superioridad cada vez mayor del tándem China – Rusia, muy por encima de la UE, el G7, la OTAN o todo el bloque liderado por EEUU.

También nos detalla cómo el pensador francés se refiere al error histórico de creer que la pandemia no les afectaría, cuando los mayores daños humanos, económicos y sociales han sido para Occidente; y cómo Boniface concuerda con la previsión de este Sitio Web de que la llegada de Biden no traería un cambio drástico en la postura contra China al considerarla el “Enemigo Sistémico”.

Y luego se refiere a la reflexión, que parece más un deseo del intelectual, sobre lo que debería hacer o no Europa, para chocar contra la realidad de las muchas y diferentes “Europas”, sin política internacional común y sin ningún país que la lidere, lo que lleva a nuestro director a argumentar porqué la UE es un ENANO GEOPOLÍTICO. 

Y con la célebre frase de que “LA ÚNICA VERDAD ES LA REALIDAD”, cierra el programa recordando que en el 2001 China representaba el 10% de la economía de EEUU, mientras que en el 2021 alcanza ya el 65% del ese PIB, además de ser la primera potencia comercial del mundo, agrupando en sus acuerdos estratégicos a la mayoría de Eurasia y al 70% de la población mundial. Tal cual lo viene anticipando desde hace 17 años este medio, que tiene hoy muchos motivos para celebrar muy felizmente su nuevo aniversario.

 Eduardo Bonugli (Madrid, 27/06/21)

MSIa Informa, 18 de junio de 2021.-En su primer viaje internacional el presidente Joe Biden transmitió a los socios minoritarios de EUA en el G7 y en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) el mensaje de que Washington no tiene la intención de abandonar el poderío hegemónico global, y para eso cuenta con su apoyo irrestricto en el enfrentamiento contra Rusia y China.

Esa voluntad fue tenuemente disfrazada como un choque entre las “democracias”, dirigidas por la nación “excepcional” y las “autocracias” rusa y china; en el fondo el propósito final no es otro que fracturar la alianza de hecho sino-rusa empeñada en abogar por un nuevo orden internacional cooperativo, sustentado en la integración físico-económica eurasiática, esta sí la mayor amenaza al poder del eje Washington-Nueva York- Londres-Bruselas.

Para no dejar dudas, en la cumbre de la OTAN en Bruselas, el 14 de junio, Biden recalcó la “obligación sagrada” de EUA con la Alianza atlántica.

De las tres entidades ante las cuales Biden subrayó el liderazgo estadounidense -el G7, la OTAN y la Unión Europea (UE)- antes de reunirse con el presidente de Rusia Vladimir Putin, en Ginebra, el día 16, el G7 es el más anacrónico.

Cuando fue establecido, a mediados de la década de los 1970s, las potencias industrializadas representaban 70% del Producto Interno Bruto (PIB), proporción que cayó para no más del 30% actuales. No por casualidad, la creación del G20, después de la gran crisis de 2008, indicó un fórum más adecuado para deliberar los grandes problemas mundiales, reuniendo a naciones que representan cerca de un 60% de la población y 80% del PIB del planeta.

En el comunicado conjunto de la cumbre realizada en Carbis Bay, Inglaterra, afloró la dificultad del grupo para actuar como algo más una caja de resonancia de un programa dictado desde Washington: una extensa declaración de buenas intenciones con 25 páginas, denominada “Agenda para la Acción Global para Reconstruir Mejor” (siglas en inglés B3W).

Entre los compromisos establecidos, algunos números impresionan: el ofrecimiento de mil millones de dosis de vacunas contra el Covid-19 para los países pobres, que aseguren la vacunación de la población mundial hasta fines de 2022; disponer de 100 mil millones de dólares de fuentes públicas y privadas por año, hasta el 2025, para ayudar a los países pobres a reducir sus emisiones de carbono; y, principalmente, una iniciativa para ayudar a los países en desarrollo a disponer de 40 billones de dólares en infraestructura, cantidad que necesitarán hasta el 2035.

Este último asunto, que no consta de la declaración oficial, fue anunciado por la Casa Blanca, muestra la intención de contraponerse a la Iniciativa Cinturón y Ruta de la Seda, el colosal plan de infraestructura con el cual China promueve la integración física de Eurasia y sus ramificaciones hacia África y el Gran Medio Oriente, al que se han adherido 140 países de todos los continentes, hasta Italia, miembro del G7.

Sin embargo, el plan fue recibido con cautela y escepticismo, ya que el mismo se apoya en la atracción de capitales privados, sectores cuyo margen de maniobra es estrecho debido a la montaña de deudas corporativas, una espada de Damocles para las finanzas globales. Y otro problema es la intención de vincular los flujos financieros internacionales a criterios definidos por un programa reflejado en la declaración del G7 -protección ambiental, derechos humanos entre comillas, ideología de género, y otros aspectos afines, de cuyo cumplimiento se encarga la vasta red de agencias privadas, ONG, y otras entidades, que de hecho forman parte de un “ejército irregular” para proteger el poder de una oligarquía bien representada en el grupo.

En cuanto a la generosidad ante la emergencia sanitaria global, la esplendidez es tardía e insuficiente para inyectar nueva energía en un mecanismo agotado como lo es el G7.

Esencialmente, el G7 es una reliquia de un mundo en su mayoría impregnado de los programas de Washington, totalmente desfasado con relación a los desafíos de un planeta que se encamina a un sistema multipolar en el contexto de una genuina cooperación entre estados nacionales soberanos, en lugar de una permanente colisión impuesta por un centro hegemónico.

Es evidente que el continente iberoamericano tiene un lugar en la nueva época con toda la capacidad para elaborar iniciativas diplomáticas rumbo a la integración físico-económicas de sus potencialidades.

Lorenzo Carrasco Periodista del Movimiento de Solidaridad Iberoamericana (MSIa) es una asociación no-partidista, fundado en 1992 en Tlaxcala, México y Anápolis, Brasil, con la propuesta de contribuir a la reestructuración de la actividad política, entendida ésta como la forma más elevada del ejercicio del Bien Común.

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de Dossier Geopolitico.

Publicado en el sitio MSla autorizado su publicación por el autor Lorenzo Carrasco

Un G7 reiniciado como una cruzada sinófoba tendrá pocos o ningún beneficiario debido a la creciente dependencia de los miembros de los productos y mercados chinos.

Por Pepe Escobar Asia Times

El próximo G7 en Cornualles al principio podría verse como el encuentro peculiar de “America is Back” con “Global Britain”.

Sin embargo, el panorama general es mucho más sensible. Tres cumbres seguidas, G7, OTAN y EE. UU.-UE, allanarán el camino para un suspenso muy esperado: la cumbre Putin-Biden en Ginebra, que ciertamente no será un reinicio.

Los intereses controladores detrás del holograma que se conoce con el nombre de “Joe Biden” tienen una agenda general clara: regular las democracias industrializadas, especialmente las de Europa, y mantenerlas al día para combatir esas amenazas “autoritarias” a la seguridad nacional de Estados Unidos “. Maligno” Rusia y China.

Es como un retroceso a esos días tan estables de la Guerra Fría de la década de 1970, con James Bond luchando contra demonios extranjeros y Deep Purple subvirtiendo el comunismo. Bueno, los tiempos están cambiando. China es muy consciente de que ahora el Sur Global “representa casi dos tercios de la economía mundial en comparación con un tercio de Occidente: en la década de 1970, era exactamente lo contrario”.

Para el Sur Global, es decir, la inmensa mayoría del planeta, el G7 es en gran medida irrelevante. Lo que importa es el G20.

China, la superpotencia económica en ascenso, proviene del Sur Global y es líder en el G20. A pesar de todos sus problemas internos, los actores de la UE en el G7 (Alemania, Francia e Italia) no pueden permitirse el lujo de enemistarse con Pekín en términos económicos, comerciales y de inversión.

Un G7 reiniciado como una cruzada sinófoba no tendrá seguidores. Incluyendo a Japón e invitados especiales en Cornwall: la potencia tecnológica de Corea del Sur e India y Sudáfrica (ambos miembros de BRICS), ofrecieron la zanahoria pendiente de una posible membresía extendida.

La ilusión de Washington con ofensiva de relaciones públicas se reduce a venderse a sí mismo como el primus inter pares de Occidente como un líder global revitalizado. Por qué el Sur Global no lo está comprando se puede observar, gráficamente, por lo que sucedió durante los ocho años. El G7, y especialmente los estadounidenses, simplemente no pudieron responder a la amplia estrategia de desarrollo / comercio pan euroasiático de China, la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI).

La “estrategia” estadounidense hasta ahora – demonización 24 horas al día, 7 días a la semana del BRI como una “trampa de deuda” y una máquina de “trabajo forzoso” – no fue suficiente. Ahora, muy poco y demasiado tarde, llega un esquema del G7, que involucra a “socios” como India, para “apoyar”, al menos en teoría, vagos “proyectos de alta calidad” en todo el Sur Global: esa es la Iniciativa Verde Limpio , centrada en desarrollo sostenible y transición verde, que se debatirán tanto en el G7 como en las cumbres entre Estados Unidos y la UE.

En comparación con BRI, la Iniciativa Verde Limpio difícilmente califica como una estrategia geopolítica y geoeconómica coherente. BRI ha sido respaldado y asociado por más de 150 estados nacionales y organismos internacionales, y eso incluye a más de la mitad de los 27 miembros de la UE.

Los hechos sobre el terreno cuentan la historia. China y la ASEAN están a punto de llegar a un acuerdo de “asociación estratégica integral”. El comercio entre China y los países de Europa central y oriental (CCEC), también conocido como el grupo 17 + 1, que incluye 12 países de la UE, sigue aumentando . La Ruta de la Seda Digital, la Ruta de la Seda de la Salud y la Ruta de la Seda Polar siguen avanzando.

Entonces, lo que queda es un fuerte estruendo occidental sobre inversiones vagas en tecnología digital, tal vez financiadas por el Banco Europeo de Inversiones, con sede en Luxemburgo, para cortar el “alcance autoritario” de China en el Sur Global.

La cumbre UE-EE. UU. Puede lanzar un “Consejo de Comercio y Tecnología” para coordinar políticas sobre 5G, semiconductores, cadenas de suministro, controles de exportación y reglas y estándares tecnológicos. Un recordatorio amable: la UE-EE. UU. Simplemente no controla este complejo entorno. Necesitan urgentemente a Corea del Sur, Taiwán y Japón.

Espere un minuto, Sr. Taxman

Para ser justos, el G7 puede haber prestado un servicio público a todo el mundo cuando sus Ministros de Finanzas llegaron a un supuesto acuerdo “histórico” el sábado pasado en Londres sobre un impuesto global mínimo del 15% a las empresas multinacionales (CMN).

El triunfalismo estaba en orden – con elogios interminables prodigados a la “justicia” y la “solidaridad fiscal” junto con muy malas noticias para una variedad de paraísos fiscales.

Bueno, eso es un poco más complicado.

Este impuesto se ha debatido en los niveles más altos de la OCDE en París durante más de una década, especialmente porque los estados-nación están perdiendoal menos $ 427 mil millones al año en evasión de impuestos por parte de multimillonarias y una variedad de multimillonarios. En cuanto al escenario europeo, eso ni siquiera da cuenta de la pérdida del IVA por fraude, algo practicado con júbilo por Amazon, entre otros.

Por lo tanto, no es de extrañar que los ministros de finanzas del G7 tuvieran en la mira aAmazon, valorado en 1,6 billones de dólares . La división de computación en la nube de Amazon debe tratarse como una entidad separada. En este caso, el grupo de mega-tecnología tendrá que pagar más impuestos corporativos en algunos de sus mercados europeos más grandes (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido) si se ratifica el impuesto global del 15%.

Así que sí, se trata principalmente de Big Tech: expertos en fraude fiscal y ganancias de paraísos fiscales ubicados incluso dentro de Europa, como Irlanda y Luxemburgo. La forma en que se construyó la UE que se agravara la competencia fiscal entre los estados-nación. Discutir esto abiertamente en Bruselas sigue siendo prácticamente un tabú. En la lista oficial de paraísos fiscales de la UE, no se encuentran Luxemburgo, los Países Bajos o Malta.

Entonces, ¿podría todo esto ser solo un golpe de relaciones públicas? Es posible. El mayor problema es que en el Consejo Europeo, donde los gobiernos de los estados miembros de la UE discuten sus problemas, han estado demorando los pies durante mucho tiempo y, en cierto modo, han delegado todo en la OCDE.

En su forma actual, los detalles sobre el impuesto del 15% aún son vagos, incluso cuando el gobierno de EE. UU. Se convertirá en el mayor ganador, porque sus empresas multinacionales han transferido ganancias masivas en todo el planeta para evitar los impuestos corporativos de EE. UU.

Sin mencionar que nadie sabe si, cuándo y cómo el acuerdo será aceptado e implementado globalmente: esa será una tarea de Sísifo. Al menos se discutirá, nuevamente, en el G20 en Venecia en julio.

Sin Alemania no habría habido un avance real en el Acuerdo de Inversión UE-China a multas del año pasado. Con una nueva administración estadounidense, el acuerdo se estancó nuevamente. La canciller saliente Merkel está en contra del desacoplamiento económico entre China y la UE, al igual que los industriales alemanes. Será un placer ver esta subtrama en el G7.

En pocas palabras: Alemania quiere seguir expandiéndose como potencia comercial mundial utilizando su gran base industrial, mientras que los anglosajones han abandonado por completo su base industrial para adoptar la financiarización no productiva. Y China, por su parte, quiere comerciar con todo el planeta. Adivina quién es el jugador extraño.

Considerando al G7 como una reunión de facto del Hegemón con sus hienas, chacales y chihuahuas, también será un placer observar la semántica. ¿Qué grado de “amenazal” se le atribuirá a Beijing, especialmente porque para los intereses detrás del holograma “Biden” la verdadera prioridad es el Indo-Pacífico?

A estos intereses les importa un comino una UE que anhela una mayor autonomía estratégica. Washington siempre anuncia sus dictados sin siquiera molestarse en consultar previamente a Bruselas.

Así que esto es de lo que se tratará esta Triple X de cumbres – G7, OTAN y UE-EE. UU. – El Hegemón haciendo todo lo posible para contener / hostigar el surgimiento de una potencia en ascenso al enlistar sus satrapías para “luchar” y así preservar el “Orden internacional basado en reglas” que diseñó hace más de siete décadas.

La historia dice que no funcionará. Sólo dos ejemplos: los británicos y franceses imperios no pudo detener el ascenso de los EE.UU. en el 19º siglo; y mejor aún, el eje angloamericano solo detuvo el ascenso simultáneo de Alemania y Japón pagando el precio de dos guerras mundiales, con el imperio británico destruido y Alemania nuevamente como la potencia líder en Europa.

Eso debería dar a la reunión de “America is Back” y “Global Britain” en Cornualles el estatus de una mera y peculiar nota histórica a pie de página.

Entrevista a nuestro socio europeo de Dossier Geopolitico en Sputnik, Tiberio Graziani, presidente de Vision & Global Trends.

El presidente ucraniano presentó al parlamento el proyecto de ley sobre los pueblos indígenas de Ucrania. Los millones de rusos que aún viven en el territorio del país no fueron incluidos en esta lista.Según el proyecto de ley elaborado por Zelensky, un pueblo indígena se considera “una comunidad étnica indígena que se formó en el territorio de Ucrania, es portadora de una lengua y cultura originales, tiene órganos tradicionales, sociales, culturales o representativos, es consciente de sí mismo como pueblo indígena de Ucrania, constituye una minoría étnica en su población y no tiene su propia educación estatal fuera del país ”.Además, el documento también enumera los pueblos indígenas de Ucrania en Crimea: los tártaros de Crimea y los pueblos turcos Karaite y Krymchaki de fe judía.Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación, igual protección jurídica, su condición política en el marco de la Constitución y las leyes del país, la definición de sus símbolos nacionales, así como el libre desarrollo económico, social y cultural.¿Cuál es la causa de este pasaje de Zelensky y qué consecuencias tendrá? Para hablar de ello, Sputnik Italia se puso en contacto con Tiberio Graziani, presidente de Vision & Global Trends.

-Dr. Graziani, los rusos son el segundo grupo étnico más grande de Ucrania (alrededor de 8 millones de personas). No obstante, el presidente de Ucrania, Vladimir Zelensky, presentó el proyecto de ley sobre “pueblos indígenas” al Parlamento de Ucrania, excluyendo a los rusos de esta categoría. En su opinión, ¿cuál es la causa de este paso? ¿Y por qué Zelensky está haciendo este movimiento ahora?-El tema es muy amplio. Incluso en la brevedad de una entrevista, son necesarias algunas aclaraciones. Más allá de esta cuestión concreta que afecta a las poblaciones que actualmente habitan Ucrania, de hecho, el tema de la ciudadanía –que es puramente político– como la más generalizada de las características que connotaría la identidad de los pueblos se replantea, incluso con fuerza, en historia, siempre que la situación internacional se vea alterada por cambios geopolíticos. Los cambios de orden geopolítico afectan generalmente la redefinición de fronteras, la creación de nuevas entidades estatales, el reposicionamiento de los estados en nuevas alianzas políticas, económicas y militares, el nacimiento de nuevas esferas de influencia y también el movimiento y migración de poblaciones enteras. Tal como lo conocemos,contención / retroceso / reducción de la esfera de influencia de la Rusia actual. Este proceso, esta “marcha hacia el este” de Occidente no parece haber terminado todavía, a pesar de que todo el sistema internacional se ha enriquecido en los últimos años con nuevos actores globales.

Ahora, en el caso en cuestión, la no mención de la minoría rusa entre los pueblos “indígenas” de Ucrania podría constituir un requisito legal para limitar efectivamente el desarrollo cultural y la participación política de los ciudadanos ucranianos de origen ruso. El proyecto de ley de “pueblos indígenas” parece insertarse, al mismo tiempo, ambos en ese proceso del que hablábamos antes, ya que tiende a limitar, disimular y descuidar el componente ruso en la sociedad ucraniana actual, asumiendo implícitamente que los rusos de Ucrania constituiría una “quinta columna” de la Federación de Rusia en territorio ucraniano, y en el proceso de construir una identidad nacional de la Ucrania postsoviética más acorde con los llamados dictados “occidentales”.En filigrana, el proyecto de ley parece ser un dispositivo legal destinado a construir una nueva identidad como la columna vertebral del estado ucraniano, más que un decreto destinado a salvaguardar a las minorías y los pueblos indígenas.

-¿Está de acuerdo con la interpretación del presidente ruso Vladimir Putin de que “la división de las personas en indígenas, no indígenas y otras categorías es similar a la política de la Alemania nazi? ¿Cómo se puede distinguir al “verdadero ucraniano” del que no encaja en este grupo?-En realidad hay similitudes con las políticas implementadas por el nacionalsocialismo, pero el panorama es completamente diferente. Solo para decir, el Tercer Reich no se escondió detrás de una fachada “democrática”. Las discusiones sobre el “verdadero ucraniano”, si continúan en el debate jurídico y político, podrían provocar circuitos políticos y culturales poco manejables: se corre el riesgo de entrar en áreas irracionales, en una espiral difícil de romper. Sin embargo, Putin tiene razón cuando dice que el estado ucraniano es una consecuencia del período soviético.

-¿No crees que tal actitud empujará inevitablemente a cientos de miles o incluso a millones de habitantes de Ucrania (no solo a los rusos sino también a los moldavos, los húngaros y los polacos) a marcharse para no ser considerados personas de segunda?-Existe este riesgo, así como el riesgo de que los gobiernos de los estados, ya pertenecientes a la esfera de influencia soviética, puedan emitir, siguiendo el ejemplo de Kiev, arreglos legales similares destinados a ocultar la presencia “civil” de las diásporas rusas. presente allí u otras minorías. El proyecto de ley en este caso actuaría como un disuasorio.

-¿Es esto una pura violación del derecho humanitario? ¿Cómo reaccionará o debería reaccionar la comunidad internacional ante esta norma legislativa?-Cada vez que se toca el tema de la identidad de un pueblo, se entra, al menos por antítesis, en la dialéctica, el contraste entre los derechos de los pueblos y los del hombre. No creo que la llamada comunidad internacional reaccione. Realmente debería hacerlo, ¡al menos pro forma!-En su opinión, ¿cómo afectará el proyecto de ley y la posible adhesión de Ucrania a la OTAN a las relaciones entre Rusia y Ucrania que, como sabemos, están lejos de ser ideales?– Es probable que el proyecto de ley no facilite las relaciones entre los ucranianos “reales” y los de origen ruso. Como es igualmente probable que este decreto, implícitamente anti-ruso, vaya en la dirección de tranquilizar a los países miembros de la OTAN sobre la vocación transatlántica de la actual Ucrania, de cara a una futura adhesión.Sin embargo, en referencia a la OTAN, esta última asigna a Ucrania el papel de cabeza de playa lanzada contra la Federación de Rusia. Así lo atestiguan los diversos ejercicios conjuntos, aunque en el marco de operaciones multilaterales.

-¿Prevee un enfrentamiento armado con Rusia, dada la actividad militar extranjera en Ucrania que estamos notando en los últimos meses?– La afirmación sobre la “autodeterminación de los pueblos” contenida en el proyecto de ley es un acto tanto explícito como, en mi opinión inconsciente, de fe en los principios universalistas del presidente estadounidense Wilson, es decir, el presidente que inauguró American compromiso en el Viejo Continente tras la Primera Guerra Mundial.La autodeterminación de los pueblos, de hecho, más allá de la retórica “libertaria”, en su aplicación práctica, ha sido utilizada ingeniosamente para crear fracturas dentro de las entidades geopolíticas multinacionales por parte de los propios EE. Un último ejemplo en orden cronológico de la teorización de este principio y de su aplicación lo da el proyecto del Gran Medio Oriente, donde la fragmentación a lo largo de las divisiones etnoculturales y confesionales ha convertido al Cercano y Medio Oriente en un polvorín.La exacerbación que podría producirse entre los distintos grupos etnoculturales presentes en Ucrania con la introducción del DDL, junto con la militarización del país en función antirrusa, esclavizaría aún más a Kiev a las indicaciones provenientes de Washington.

Los ucranianos, en lugar de aprovechar al máximo su posición geográfica, un verdadero puente entre la Federación de Rusia y el resto de Europa occidental, por ejemplo en el contexto de la neutralidad armada, podrían ser sacrificados en el enfrentamiento político, económico e incluso militar entre OTAN y Federación de Rusia.

Y sin pasar por la justicia, ni acatar una ejemplar y merecida condena histórica, ni indemnizar por los enormes daños causados, y encima, continuando hoy con aquellas idénticas políticas de explotación y exterminio. 

Es claro y notorio que el mismo sistema colonial de siempre sigue con sus expolios, ahora con la complicidad de una oligarquía local, corrupta y complaciente, que son las serpientes nacidas de aquellos huevos envenenados, que las potencias dejaron sembrados cuando huyeron cobardemente al haberse agotado la etapa de dominio colonial. 

Mientras tanto, desde la centralidad del sistema, la estrategia es provocar permanentes conflictos y tragedias locales, crear trampas políticas interminables, y terribles trabas económicas de todo tipo para que esos países no consigan superar su atraso. 

Por más que se rasgue las vestiduras con su típica caradurez insultante, no hay lugar para el perdón para esta Europa genocida. Demasiadas graves son las atrocidades cometidas durante siglos contra África y sus habitantes como para dar una simple vuelta de página a cambio de una simple e hipócrita disculpa. 

Solo corresponde la condena universal, permanente y sin derecho al olvido, más una indemnización superior a las deudas externas de sus Estados y la obligatoriedad de las potencias criminales de dar a esa gente una verdadera independencia total, a la par de cumplir con una orden de alejamiento total a perpetuidad de estos dirigentes necios y de sus multinacionales.

Eduardo Bonugli Madrid 27/5/2021

Macron reconoce la «responsabilidad» de Francia en el genocidio de Ruanda

El presidente galo rinde homenaje a las víctimas de la matanza de 1994 durante una visita oficial al país para recomponer las maltrechas relaciones

EL GENOCIDIO

Un millón.

Entre 800.000 y un millón de tutsis murieron a manos de los hutus entre el 7 abril y el 17 julio de 1994.

Pasividad.

El genocidio se cometió ante la indiferencia internacional. La ONU retiró a sus cascos azules y dejó a la población civil sin protección.

El papel de París.

Un informe dirigido por el profesor Vincent Duclert y publicado hace dos meses determina la «abrumadora responsabilidad» de Francia en la matanza.

Fuente: https://www.diariosur.es/internacional/union-europea/macron-reconoce-responsabilidad-20210527195254-ntrc.html 

Por Daniel Symcha -8 mayo, 202

El Ministerio de Defensa del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte dio a conocer en Septiembre de 2020, con la presentación del Jefe del Estado Mayor de la defensa británica  General Sir Nick Carter, la introducción al Concepto Operativo Integrado 2025 (Introducing the Integrated Operating Concept) en el que se establece un nuevo enfoque en el uso del instrumento militar dentro del sistema multilateral utilizado hasta la fecha.

El concepto operativo integrado cuestiona el enfoque tradicional que se estructuraba para la lucha bélica y el empleo del instrumento militar como parte de la disuasión moderna ya que se plantea, a futuro, un contexto estratégico cada vez más complejo, dinámico y competitivo donde las características más representativas serán la diversificación de las amenazas y el desarrollo de actores no estatales que intentaran vulnerar  la seguridad y estabilidad.

El nuevo planteo implica un cambio fundamental en la filosofía militar atendiendo a la necesidad de estructurar fuerzas que tengan capacidad para operar pero a su vez estén entrenadas para una rápida adaptación a escenarios múltiples y con capacidad de distinguir la importancia y la necesidad de combinar acciones de guerra con operaciones de corte político, algo que no es nuevo en la historia del Reino Unido remitiéndonos  a modo de ejemplo a las acciones de Thomas Edward Lawrence (Lawrence de Arabia) en oriente medio o del Mariscal Gerald Templer con su planteo de “ganar los corazones y las mentes” de la población en la “emergencia malaya” de los años 50.

El documento, que analiza tanto las amenazas a las que se verán sometidos el Reino Unido y sus aliados como los cambios en la estructura de las fuerzas y la incorporación de nuevas capacidades no letales, plantea el concepto operativo integral como un cambio de paradigma donde las herramientas principales del sistema de defensa tienen que ver con una unidad de todos los instrumentos y herramientas del estado británico y de la sociedad civil en un paso más allá del concepto de poder blando, sin dejar de lado los sistemas de armas clásicos y que se acerca mucho al concepto de “La Nación en armas” elaborado por el Barón Colmar von der Goltz en 1883.

Se analiza como una amenaza la operatoria de «guerra política» destinada a socavar la cohesión, erosionar los aspectos económicos, políticos y sociales sobre todo incidiendo en la capacidad de resiliencia de la sociedad, es decir afectar la capacidad de la comunidad para superar circunstancias traumáticas. A su vez, el documento hace eje en los conceptos de Seguridad Nacional y protección de los valores y los intereses de la sociedad británica como forma de vida en tanto se plantea que el objetivo de las nuevas amenazas es ganar sin luchar, lograr sus objetivos mediante el quiebre de la fuerza de voluntad de las sociedades, usando ataques constantes por debajo del umbral que provocaría una respuesta militar clásica.

Portaviones Queen Elizabeth

Debemos tener en cuenta que los escenarios de amenazas y las herramientas identificadas por el Ministerio de Defensa británico son, a su vez, herramientas potenciales para ser utilizadas para una proyección de poder sobre blancos determinados a los efectos de alcanzar objetivos de interés para el poder político en tanto los Estados se mueven por intereses y no por ideologías. 

El documento determina que conceptos que rigieron el carácter de la guerra tales como «paz» y «guerra», «público» y «privado», «extranjero» y «nacional» o «estatal» y «no estatal», han quedado desactualizados frente al uso no regulado de herramientas de información para influir en las actitudes, creencias y comportamientos de las poblaciones objetivo, interfiriendo en el normal funcionamiento de las instituciones, exacerbando divisiones y prejuicios sociales generando malestar social para socavar la democracia.

En este contexto el documento del Ministerio de Defensa británico afirma que “El triunfo de la narrativa determina cada vez más la derrota o la victoria y de ahí la importancia de las operaciones de información” las cuales pueden servir para para apoyar operaciones militares convencionales, para acciones de fuerzas paramilitares, coacción militar, operaciones psicológicas, operaciones cibernéticas ofensivas, y acciones de lawfare, un conjunto de instrumentos destinados a minar la cohesión de una sociedad objetivo mediante un proceso constante, segmentario, simultáneo y sedimentario.

Además se especifica que “técnicas establecidas, como asesinato, engaño, caos económico, coerción, espionaje, robo de propiedad intelectual y la subversión ganan potencia mediante el uso inteligente de ciberespacio, digitando información y redes sociales.”

Frente a todo esto La idea central del concepto operativo integrado es crear e impulsar las condiciones y una dinámica de actividades que en lugar de responder a las acciones del adversario desde una postura estática, reactiva o de respuesta contingente, tome la iniciativa para moldear situaciones sociales y generar debilidad política en el adversario logrando de esa manera objetivos sin la necesidad de escalar el umbral de la guerra.

El documento advierte que la diversidad de amenazas se combinan con el fácil acceso a sistemas de armas que, gracias al cambio tecnológico, son cada vez más baratas y más rápidas de conseguir, presentan equipamientos más ligeros, más pequeños y más y más sigilosos. Además a esto se le suman los sistemas de armas tradicionales con alto grado de sofisticación, armas de efecto masivo ya sean químicas, biológicas, radiológicas, el dominio electromagnético y el ciberespacio lo que permite a los adversarios operar tanto por arriba como por debajo del umbral de guerra.

Se busca a partir del Concepto Operativo Integral 2025, crear una posición de ventaja a partir de una amplia gama de opciones políticas y/o militares que operen de manera simultánea y en forma paralela destinadas a generar amenazas o romper la voluntad de los adversarios y simultáneamente apuntalar la cohesión nacional y de las alianzas.

El planteo británico se basa en la necesidad de alcanzar un alto grado de integralidad dentro del instrumento militar, a través de los niveles de guerra (Estratégico, Operativo y táctico), pero también y sobre todo, en toda la estructura de gobierno y con sus aliados siendo en este caso  la diplomacia pública (Que apunta al seno de las sociedades con las que se establecen lazos comerciales y políticos), una herramienta fundamental. 

El escrito determina la necesidad de pensar el conflicto de una manera diferente, con acciones en los cinco dominios operativos: espacio, cibernético, marítimo, aéreo y terrestre creando múltiples dilemas que generen vulnerabilidad en el adversario y se conviertan en herramientas dinámicas, preventivas de carácter continuo y sistemático dirigida por información selectivamente ambigua que tenga como finalidad trastornar la comprensión del adversario, su capacidad en la toma de decisiones, la ejecución de las mismas, el comportamiento, los procesos y estructuras sociales. Quizás precisamente por esto, en la mirada interna, se requiere fortalecer la cohesión, la confianza, los valores compartidos, los hábitos sociales, la capacidad de resiliencia y el comportamiento de la sociedad civil como elementos vitales a defender a lo largo de la introducción al concepto operativo integrado.

Caza Tempest

Estas acciones, afirma el  documento del Ministerio de Defensa británico, que deben desarrollarse por debajo del umbral de guerra a los efectos de disuadir y evitar que los adversarios logren sus objetivos, tienen como objetivo la población civil partiendo por alcanzar un dominio en la información que permitirá una mejor comprensión, evaluación, toma de decisiones y ejecución de las operaciones las cuales requieren una respuesta estratégica que integre todos los instrumentos del arte de gobernar: ideología, diplomacia, finanzas y política comercial y poder militar.

Este planteo multidominio, de acuerdo al documento, implicará una mayor inversión en I + D y explotación de la base científica y tecnológica del Reino Unido que servirá para mejorar la comprensión y ayudara a prevenir amenazas estratégicas, detectar actores estatales y no estatales hostiles así como aprovechar oportunidades estratégicas a los efectos de mejorar la capacidad para operar por debajo del umbral de la guerra mediante la proyección de una influencia global y promover (y proteger) la prosperidad del sistema demostrando voluntad política y capacidades tanto en lo letal como en lo no letal para enfrentar las amenazas de manera temprana y presentar a los adversarios una abanico de múltiples dilemas como elemento de disuasión.

Operar, de acuerdo al documento, implica tres funciones complementarias: Proteger, involucrar y restringir. Proteger en lo referido a comprender y atender las vulnerabilidades del funcionamiento del Reino Unido y los territorios de ultramar frente a las amenazas modernas tales como  contrarrestar incursiones aéreas, marítimas y cibernéticas; reforzar y capacitar a las autoridades civiles en la lucha contra el terrorismo y en emergencias civiles.

Involucrarse refiere a garantizar influencia, disuadir, brindar tranquilidad a la población, mantenimiento de redes internacionales y alianzas, desarrollar la capacidad de los socios estratégicos a través de operaciones de capacitación, asesoramiento y asistencia, fortalecer las coaliciones, mejorar la seguridad regional y brindar una alternativa a las ofertas de los adversarios.

Restringir implica directamente el uso del instrumento militar, incluso en operaciones de combate yendo más allá de la formación, el asesoramiento y la asistencia a los aliados para que puedan actuar de forma ofensiva, limitar la capacidad de acción de un adversario mediante el despliegue del instrumento militar, demostrar alcance y capacidad de respuesta; condicionar al adversario a través de actividades encubiertas y/o abiertas; impugnar el dominio cibernético, desafiar las afirmaciones de soberanía a través de despliegues y operaciones de libertad de navegación que apuntan a restringir las estrategias de hechos consumados y sobre todo evitar que un adversario logre el dominio de la escalada de un conflicto.

El documento afirma que estas funciones son complementarias y simbióticas. Requieren una mentalidad que piense en varias dimensiones para que la escalada y la desescalada se gestionen dinámicamente sin perder de vista que la historia aunque no se repita, tiene un ritmo.

Si bien la combinación de herramientas vinculadas al poder blando en un criterio de anticipación, rigen el documento con el objetivo de aumentar la gama de opciones políticas y estratégicas, respecto del componente físico operativo de las FFAA británicas no está prevista su desaparición.

Las operaciones, los programas y plataformas en funcionamiento conservaran su utilidad y se reconvertirán a medida que se desarrolle el Concepto Operativo Integrado 2025 que implicará tener capacidades más pequeñas y más rápidas para evitar su detección por parte del adversario, incluir  tecnologías de sigilo y de baja visibilidad, incrementar las capacidades de guerra electrónica y las medidas de engaño pasivo para obtener y mantener la ventaja de la información, incluir una combinación de plataformas tripuladas, sin tripulación y autónomas; integrar redes de sistemas cada vez más sofisticados a través de una nube de combate que hace el mejor uso de los datos; tener una arquitectura de sistemas abiertos que permite la rápida incorporación de nuevas capacidades incluso ser menos dependiente de los combustibles fósiles son componentes de la estrategia a futuro.

Submarino-Nuclear

Esta modernización requerirá adaptación a combinaciones de tecnologías centradas en la información para lograr el efecto disruptivo que se necesita.

Más allá de las herramientas con las que cuenta históricamente The Foreign & Commonwealth Office o las acciones que lleva adelante, entre otras, la 77ma Brigada perteneciente a la 6ta División del British Army (Considerada de vanguardia y encargada de operaciones de información y difusión que entre otras cosas realizan análisis de audiencias, actores y adversarios, divulgación y contra información, apoyo a diversas áreas del gobierno británico y aliados, contenido multimedia, evaluación de entornos, grupos humanos, contexto geoespacial y asesoramiento cultural y lingüístico, todo esto mediante periodistas,  fotógrafos, especialistas de márketing, especialistas en contenidos digitales y redes sociales entre otros tantos) cabe preguntarnos si el Concepto Operativo Integral 2025 no es en verdad la formalidad de una herramienta ya probada en combate a partir de las acciones del entonces Strategic Communication Laboratories (Luego SCL Elections, grupo al que pertenecía la firma Cambridge Analytica) líderes en minería y análisis de datos que ya en 2005 en la exposición  Defense and Security Equipment International demostró mediante su injerencia en más de 50 campañas electorales, su capacidad en » operaciones de influencia” mediante métodos desarrollados por el entonces Behavioural Dynamics Institute, que incluso formaban a las divisiones de guerra psicológica de la OTAN e incluso (Como lo denunció el periódico The Guardian en 2014) a unidades del ejército británico tal como el grupo 15 de operaciones psicológicas perteneciente a la 1a Brigada de Inteligencia Militar que posteriormente se incluyó en la 77ª Brigada dentro de la 6ª División en el año 2015.

Nuestro país, recordemos, tiene un amplio sector del territorio ocupado militarmente por esta forma de concebir el dominio, lo que requiere una pronta puesta a punto en el tema para enfrentar semejante desafío.

Daniel Symcha.

Enlaces al documento en el sitio web del Ministerio de Defensa del Reino Unido.: https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/922969/20200930_-_Introducing_the_Integrated_Operating_Concept.pdf

Enlace al sitio web de la 77ª Brigada: https://www.army.mod.uk/who-we-are/formations-divisions-brigades/6th-united-kingdom-division/77-brigade/ 

FUENTE: https://www.zona-militar.com/2021/05/08/sobre-el-concepto-operativo-integrado-del-ministerio-de-defensa-britanico/ 

[Análisis de las candidaturas de las próximas elecciones del 4 de mayo en la Comunidad de Madrid para determinar a su presidente, se trata de comicios anticipados, informe especial para Dossier Geopolitico

¡¡COMUNISMO O FASCISMO!!

El abuso hasta el hartazgo de dogmas ideológicos del siglo pasado distorsiona el contenido de las elecciones regionales en Madrid del próximo 4 de Mayo. Una campaña teñida de insultos, amenazas y provocaciones, donde sobrevuelan balas, navajas, y adoquines, en una parodia trágica con tufo a Guerra Civil. En la que por encima de la sobreactuación de políticos desquiciados y de medios inescrupulosos, sobresale la pertinaz voz de una superviviente de las trincheras del Covid. Es la de una mujer moderna que no se alimenta de las rencorosas sombras del pasado. Se llama Mónica García. Es médica de primera línea, candidata por méritos propios y la única con propuestas e ideas sin dogmas, y que desafía al poder económico y le da vueltas a este ridículo plebiscito, con una pregunta tan simple como concreta:

¿NEGACIONISMO O SALUD PÚBLICA?

Madrid es hoy la antología del absurdo. Tras un esperpéntico viaje al pasado, la campaña transcurre bajo una tempestad de odios y viejos rencores, al ritmo de consignas de 1930 y donde las amenazas de muerte colapsan los correos y los adoquines vuelan hasta ser estrellas de plató.

Entretanto, gracias al cambalache de discursos trasnochados, Los Mercados silenciosos y discretos, se meten hasta la cocina y van amasando “La Nueva Normalidad” omitiendo las miles de muertes que costó su doctrina macabra de ¡SALVAR LA ECONOMÍA! Mientras crece un escenario perfecto para deslegitimar a la política y endiosar la dictadura de las elites.

¡¡FASCISMO, COMUNISMO, LIBERTAD, PATRIA, DEMOCRACIA!! son los gastados argumentos de una campaña oscura y surrealista, que tiene más pinta y ruido que una fiesta ilegal en pandemia. Maximalismos huecos y sordos que solo confunden y aburren a la gente. Usados y manoseados hasta el hartazgo en una campaña que demuestra lo atrevida y peligrosa que es la ignorancia. Y en la que la verborrea de los más exaltados los distingue como los menos idóneos para las cosas importantes. Un cambalache absurdo, para gusto y disfrute de los dueños reales del poder, que aprovechan así el camino despejado.

En una punta del chiquero está Isabel Díaz Ayuso (Una Trumpista con genes de Bolsonaro) extremista de derechas y negacionista. Monárquica fanática, prepotente, ignorante, adalid de las constructoras, privatizadora compulsiva, santificada en los bares que engordan el virus, amiga de atascos y multitudes. Una profeta que asegura que el virus anida en los hogares y que lo saludable es salir a la calle. Enemiga de la educación y de la salud pública con mensajes tan esperpénticos como escandalosos y que es incapaz de articular tres frases seguidas sin inmortalizar una imbecilidad. Con sus absurdos mensajes, gana enemigos por España y recoge votos en Madrid. Se siente bendecida como Franco “Por la gracia de Dios” y es la genuina esencia del Partido Popular y de esta España casposa de reyes impunes, compadritos corruptos y chulos prepotentes.

Esta copia falsa de Juana de Arco, gobernaba muy cómodamente en coalición, cuando tras un ataque de fe, convocó unas elecciones anticipadas, dejando moribundo y en la cuneta a sus socios liberales de Ciudadanos. De inmediato, se tiró a la yugular del fascista VOX, en su ambición por ser dueña absoluta de la furia católica franquista que pervive en millones de madrileños de derechas, de muy ostentosos golpes de pecho, pero de nula solidaridad social o cristiana. Ahora VOX está acorralado y más feroz que nunca, cosa que sirve para mantener el clima de guerra civil. La Señora le perdona la vida porque sus escaños son imprescindibles.

 En el otro rincón, Pablo Iglesias de Podemos, en el ocaso de su vorágine permanente. Luego de su aterrizaje mediático en Madrid, en versión bazar chino del Cid Campeador, se auto presentó como el salvador mesiánico armado de su inefable relato antifascista y con una justificada lista de persecuciones personales. Sin ninguna idea sobre las problemáticas regionales, exigió en vano al resto de izquierdas que se sometan a su halo salvador. Desairado, retó a Ayuso a un cuerpo a cuerpo en el barro, sin reglas y al todo vale, sin reparar que la muy tramposa y mañosa “Amazonas Madrileña” es especialista en la riña barriobajera y en las malas artes. Pablo, que pretendía consumir épicamente sus últimas gotas de oxigeno político, solo consiguió lo contrario: perfeccionar el escenario bélico soñado por la extrema derecha. Las encuestas auguran un triunfo demoledor de la Isabel “por la gracia de Dios”, y un último  puesto al Pablo que prometió “asaltar los cielos”

También anda por ahí el “ausente” candidato socialista, Ángel Gabilondo, un buen filósofo y negado político, a quién las inercias de la partidocracia y una carambola de carambolas podrían auparlo a presidente comunitario. Tal milagro le exige al bloque de la izquierda no caer en más provocaciones y  lograr una participación histórica. Pero Ayuso ya lo está impidiendo al convocar las elecciones en un día de semana, en medio de la pandemia, cerrando los colegios para complicar a las familias trabajadores y envalentonado a sus seguidores mesiánicos, que más que votantes, son “feligreses” de la derecha, y en cuyas conciencias nacional-católicas, no pesan ni siquiera los 10 mil ancianos de las residencias condenados a una muerte por abandono, tras sus recortes, tras sus privatizaciones y por la temeraria obsesión de salvar la economía.

Y entre tanto escándalo, surgió en campaña la única voz mesurada con propuestas y programas. La de Mónica García, médica anestesista, luchadora en la primera trinchera del Covid, militante de la sanidad pública, profunda conocedora de la realidad madrileña, preparada, inteligente y socialmente empática. Joven, madre, esposa y deportista. O sea, una mujer de la vida real que mira al futuro, sin hipotecas con la casta de partidos y la única que no vive de la política.

Mónica pertenece a Más Madrid, el novel partido de Iñigo Errejón, una escisión del Podemos fundacional, que se ha hecho fuerte en Madrid y que poco a poco aspira al liderazgo de la izquierda regional, mientras liquida definitivamente su duelo fraticida con Iglesias. Mónica ganó el único debate televisivo de la campaña y trajo esperanzas de triunfo a la izquierda, con unas encuestas que prometían remontada. Ante el peligro, Ayuso se negó a más duelos mediáticos y junto a VOX, agudizaron las provocaciones, en medio de más amenazas de muerte y más cartas con balas y navajas.

Pero el diablo metió la cola y la esperanza de la Izquierda se derrumbó cuando Iglesias entró otra vez al trapo de las agresiones y en una sobreactuación extemporánea, bloqueó un debate radial de candidatos, con la excusa infantil de proscribir a la extrema derecha y quitarle la visibilidad, Cosa que solo compete a la justicia. Fue como un niño que pretendía tapar el sol con un dedo.

El resultado fue todo lo contrario. Vox y el PP se echaron al monte y engordaron los días de ira, felices ya por no rendir más cuentas. Entonces llovieron más cartas de la muerte y siguieron cayendo bombas con palabras vacías como Libertad, Democracia, Patria, Comunismo, Fascismo, Chavismo, Franquismo, despreciando el duro día a día de la ciudadanía.

Y así se sepultaron argumentos y  propuestas. El odio se volvió más feroz que nunca y la derecha recobró la sonrisa y también la ventaja en las encuestas. Ahora, el Negacionismo tiene el triunfo a la vista.

Y mientras el carnaval llega al éxtasis, una aplaudida mega fusión bancaria pone en la calle a 8 mil empleados, cuando los beneficios anuales son millonarios y las dietas de los gestores se multiplican por tres. Repsol tampoco se queda corto y en su propaganda se jacta de haber ganado 600 millones de euros y de despedir también a 600 asalariados. Una rentable versión del 1 a 1.

Por su parte, el socialista Pedro Sánchez saca pecho por el aniversario de la derrocada República del 31, mientras cierra el paso a cualquier  referéndum sobre la monarquía, galvaniza la impunidad legal de los reyes, aplaude como brillante una gestión inexistente del actual monarca y blinda con dineros públicos la fortaleza dorada del súper millonario y presunto defraudador Rey Emérito, exiliado en un paraíso privado de Abu Dabi. Sin embargo, todas estas contradicciones no hacen mella en los cándidos revolucionarios  de consignas, quiénes creen que en unos comicios regionales, el mensaje más válido es ¡¡VIVA LA REPÚBLICA DE IZQUIERDAS!!

Tampoco se priva Ayuso en saborear su clasismo, cuando critica y se avergüenza por las colas del hambre en su región. Algo que destroza su supuesto milagro económico tallado en la apertura y movilidad total y en el desprecio a las medidas sanitarias. Para ella, estos pobres y miserables NO SON víctimas de la pandemia. Todo lo contrario,  son culpables por faltar a la doctrina neoliberal de la meritocracia, que exige el éxito económico por encima de cualquier circunstancia, como condición indispensable para ser considerado un ciudadano de bien.

Además, ni se le pasa por la cabeza dar una mínima explicación sobre las razones de que su gobierno sea líder de contagios, muertes o faltas de rastreo. Ni tampoco del alarmante índice de saturación de camas en las UCI.

No!!!. La obsesión para ella es garantizar que Madrid nunca será Caracas y que lo urgente es desterrar a los críticos, por traidores, populistas y neocomunistas.

También aturde el silencio de Felipe IV ante el clima de odio que se extiende entre sus súbditos. A pesar de la brecha social, el Rey, que vive por encima del bien y del mal, no ha tenido a bien lanzar ninguna llamada a la convivencia. Mucho más cuando resuena el reclamo reciente de unos oficiales retirados, muy leales a su majestad, cuando pedían fusilar a los 25 millones de rojos hijos de puta. Quizás en la Zarzuela no se han percatado aún que el silencio puede ser cómplice de terribles barbaridades.

Y de paso, la Unión Europea se alegra de que tanta verborrea inútil les excluya de un juicio público por su desastrosa andadura. La derecha es su cómplice y le protege. La izquierda solo tiene balas para los fascistas y además no se atreve a enfrentarla. Así, el buque insignia del neoliberalismo financiero que es la UE, no sufre ni un rasguño en la campaña. Ni el escándalo de las vacunas, ni los fondos de rescates que van camino a ser un salvavidas de plomo, ni la deuda disparada, ni los recortes que engordan déficit, ni sus papelones diplomáticos, ni la vergüenza de despreciar a la Sputnik para luego pedirla a Putin en escondidas. Nada de eso es tema de actualidad para el agotado eje derecha – izquierda. Estos solo saben debatir el irresuelto y trágico drama de principios del siglo XX, sobre aquella España en blanco y negro, teñida de sangre.

Resumiendo, la renuncia precipitada de Pablo Iglesias a la vicepresidencia del gobierno dejó en nada la derogación de la ley laboral, el aumento del salario mínimo, el impuesto a las fortunas, la ley del alquiler, la complicada ley LGTBI y otras tantas ilusiones prometidas. Su aterrizaje en Madrid al grito de “no pasarán” alegró más a la derecha, que lo rentabilizó como su anticristo preferido de la campaña.

El socialista Gabilondo es el reflejo del mayor partido de izquierdas de España. Socialista conservador, monárquico, corto de ideología, fiel a Los Mercados, de amor no correspondido a EEUU y Alemania. Una síntesis del progresismo neoliberal, burgués y capitalista que anida en Europa. Y demuestra que España es de derechas y su izquierda también.

El gran error de la izquierda ha sido despreciar a Ayuso y tratarla de tonta. Por el contrario, puede que ignorante pero es lista como el hambre, descarada, tramposa, faltona, desvergonzada, mentirosa, soberbia y con ambiciones sin fin. Para el fin de la campaña autorizó en pandemia una corrida de toros con 5.000 personas y para el día de reflexión anuncia una conferencia pública con Vargas Llosa, el gran icono negacionista del habla hispana.

Y entre medias, sigue Mónica García con sus apuntes sobre educación, sanidad, guarderías, ancianidad, paliativos, ecología, etc. Pregona un feminismo tan firme como práctico, respetuoso, transversal. Más efectivo que ideologizado. Es tan trabajadora que cansa solo de verla. Quizás por eso, la prensa le da poca bola, aunque ella tampoco les ayuda a crear morbo.

La moneda está en el aire.

Eduardo Bonugli

Madrid, 2 de Mayo de 2021

Mónica García 

Partido: Más Madrid 

Edad: 47 años. 

Cargo actual: Coordinadora general de su partido y Diputada. Experiencia anterior: Médico anestesióloga en el Hospital 12 de Octubre de Madrid. Característica: Aguerrida y luchadora social. Compagina la política con su trabajo de médico en un hospital público madrileño. Vivió en primera persona la pandemia.

Isabel Díaz Ayuso 

Partido: Partido Popular (PP) 

Edad: 42 años Cargo actual: presidenta Comunidad de Madrid. Experiencia anterior política: Ex diputada en la Asamblea de Madrid. Característica: Polémica, aguerrida e incluso temeraria. Tiene mucho apoyo sobre todo de los adultos mayores. 

Edmundo Bal 

Edad: 53 años 

Cargo actual: Portavoz de Ciudadanos en el Congreso Experiencia: Abogado del Estado Característica: Conciliador. Carece de popularidad. 

Rocío Monasterio 

Partido: Vox 

Edad 47 años. 

Cargo actual: Diputada y portavoz de su partido en la Asamblea de Madrid Experiencia anterior: Ejerció como arquitecto en su despacho. Característica: Provocadora e irónica. Tiene poca afinidad con sus compañeros políticos. 

Pablo Iglesias 

Partido: Unidas Podemos. 

Edad: 42 años. Cargo actual: Vicepresidente segundo de España y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030. 

Experiencia anterior: Fundador de Podemos y profesor en la Universidad Complutense de Madrid. Característica: Aguerrido, provocador, declarado comunista y admirador de Hugo Chávez. 

Ángel Gabilondo 

Partido: Partido Socialista Obrero Español (PSOE) 

Edad: 72 años. 

Cargo actual: Diputado y portavoz de su Grupo en la Asamblea de Madrid. Experiencia anterior: Ex ministro de Educación y ex Rector de la Universidad Autónoma de Madrid Característica: Uno de los políticos más educados del país, respetuoso, al que se le considera que debería de ser más aguerrido. No le gustan las polémicas. Fue el ganador de las últimas elecciones, pero no obtuvo los apoyos para ser presidente madrileño.

Las imagenes de los candidatos y sus caracteristicas fueron publicado por el sitio Web Milen

La Unión Europea consume una quinta parte de la energía mundial y es su mayor importador. Sin embargo, sus reservas son escasas. Esta vulnerabilidad obliga a Bruselas y a los Estados miembros a tratar de aumentar su seguridad en un sector estratégico, en el contexto de un entorno geopolítico cada vez más complejo y con miras a descarbonizar la economía y consolidar la transición energética.

Cargar un teléfono móvil, repostar un vehículo en una gasolinera o ducharse con agua caliente pueden ser acciones cotidianas en Europa, pero representan el final de una serie de complejos procesos técnicos, logísticos y financieros. La energía que las permite es un sector estratégico y un motor de la economía mundial. Y sobre todo para sus grandes importadores, asegurar un abastecimiento continuo y asequible es clave.

Los recursos energéticos provenientes de hidrocarburos —como el petróleo, el gas natural y el carbón— se extraen de la tierra, se tratan y almacenan. Además de la electricidad a partir de esos recursos o de fisión nuclear, también puede producirse con aerogeneradores, centrales hidroeléctricas y paneles solares. La energía después se transporta por barco entre continentes, por gasoductos de cientos o miles de kilómetros, o a través de la red eléctrica. Este proceso requiere infraestructuras que garanticen un suministro ininterrumpido de energía, pero también mercados que funcionen.

En las últimas décadas, el crecimiento económico y demográfico de países como China e India ha aumentado la demanda de energía mundial. Y se espera que la tendencia continúe, lo que puede causar déficits o interrupciones en el suministro. Los cambios de precio y los riesgos geopolíticos son mayores para los países con menos recursos energéticos y que dependen del suministro externo, ante la distribución desigual de las reservas y producción de hidrocarburos, concentrada en el golfo Pérsico y en torno al mar Caspio. En ese contexto, la Unión Europea es el tercer mayor consumidor de energía del mundo después de China y Estados Unidos, pero tiene pocas reservas propias. La economía europea depende en parte de importar energía para cubrir su demanda, así que es vulnerable a shocks externos en el suministro y dependiente en la escena internacional.

La dependencia energética de la UE, un riesgo estratégico

La UE es el mayor importador de energía del mundo: importa más de la mitad de la energía que consume, por unos mil millones de euros diarios, aunque esta cantidad depende del precio del petróleo y la marcha de la actividad económica. Además, las importaciones energéticas afectan a la competitividad y pueden generar desequilibrios económicos en muchos países. Todos los Estados miembros de la Unión son importadores netos de energía y, aunque la situación varía entre ellos, dependen de pocos países proveedores, la mayoría en zonas inestables.

Por tanto, la UE necesita preservar su seguridad energética: la disponibilidad ininterrumpida de energía a un precio asequible y sostenible para el medioambiente. Conseguirla depende de factores como la disponibilidad y precios de la energía, la gobernanza de su comercio, las infraestructuras, la eficiencia energética, o los efectos sociales y medioambientales. Para medir la seguridad energética de un país, la Oficina Europea de Estadística, más conocida como Eurostat, publica una tasa de dependencia energética, que muestra la proporción de energía que una economía debe importar. Además, la UE utiliza una serie más extensa de indicadores de dependencia energética, que en conjunto revelan la vulnerabilidad de un país ante una crisis de precios o interrupciones prolongadas en el suministro.

Los resultados son mixtos: la tasa para la UE aumentó apenas del 56 al 58% entre el 2000 y 2018, pero la situación es distinta según el país. La tasa es superior al 90% en Malta, Luxemburgo y Chipre, e inferior al 25% en Rumanía, Dinamarca y Estonia. Y las tendencias también varían. La ahora menor producción interna de países productores como Dinamarca o Países Bajos ha incrementado su tasa de dependencia energética, mientras que Estonia ha alcanzado la autosuficiencia con la técnica del fracking.

En 2019, el principal producto energético que la UE importó fue el petróleo crudo y derivados, que representaron casi dos tercios de las importaciones de energía, el triple en proporción que el gas natural y más de diez veces la del carbón. Rusia es el principal abastecedor de productos energéticos a la UE, con cuotas superiores al 40% en carbón y gas natural, y de un 30% en petróleo crudo en 2018. En este último caso, la UE tiene más proveedores que en las otras dos fuentes de energía, donde la oferta se encuentra mucho más concentrada. No obstante, existen diferencias según el Estado miembro, algunos con más proveedores y otros dependientes de uno solo, siendo vulnerables ante las interrupciones del suministro o averías en la infraestructura. Por ejemplo, mientras que Francia y España tienen varios proveedores de petróleo y gas natural, Eslovaquia o Finlandia dependen de Rusia casi como único proveedor externo.

Existen varios desafíos y preocupaciones sobre la vulnerabilidad del suministro. Por un lado está el riesgo frente a accidentes, desastres naturales y ciberataques a la infraestructura crítica. Por otro, Bruselas enfrenta el factor geopolítico ante una nueva crisis política o militar, por ejemplo, en la entrega de gas natural ruso a través de Ucrania o de petróleo en el estrecho de Ormuz. De fondo, también preocupan los cambios en los flujos de energía hacia economías emergentes, sobre todo China e India, que restrinjan la oferta de energía disponible para Europa. Los Veintisiete lo saben y han desarrollado estrategias y políticas para aumentar su seguridad energética.

¿Cómo asegurar el suministro de energía hacia Europa?

Para cualquier país ha sido vital tener un suministro de energía seguro desde que el carbón y el petróleo se convirtieron en fuerza motriz de la industrialización y para el desarrollo de la sociedad moderna. El control de recursos energéticos ha motivado guerras en Europa, pero la energía también fue parte del origen de la UE. El Tratado de París de 1951 sobre el carbón y el acero entre Francia, Italia, Alemania Occidental y el Benelux apenas seis años después del fin de la Segunda Guerra Mundial fue el germen de la Unión actual. En esa línea, en 1957 se creó la Comunidad Europea de la Energía Atómica, o Euratom, para coordinar la política común de energía atómica.

La seguridad energética ha sido clave para las políticas comunitarias y nacionales, pues el buen funcionamiento de la economía está ligado con suministros de energía eficientes y sostenibles. En la UE, las subidas en el precio del petróleo desde principios del siglo XXI y las crisis del gas entre Ucrania y Rusia por disputas políticas y sobre las tarifas encendieron las alarmas en Bruselas y otras capitales. Los gasoductos rusos pasan por Ucrania rumbo al bloque, y esas disputas entre Moscú y Kiev desembocaron en que Gazprom, la empresa estatal rusa de gas, le cerrara el grifo a Ucrania por falta de acuerdo sobre el precio e impagos. La situación se repitió en los inviernos de 2005 a 2006, 2008 a 2009 y 2014, y causó desabastecimientos durante semanas en Polonia, Hungría o Alemania.

Tras la disputa de 2006 entre Moscú y Kiev, la Comisión Europea introdujo su primera política energética común para diversificar y ampliar las rutas y fuentes de suministro de energía. Desde entonces, la UE ha promovido estrategias, reformas e iniciativas de cara a prevenir y gestionar futuras crisis. Además, la legislación europea obliga desde 2009 a los Estados miembros a mantener reservas mínimas de petróleo equivalentes a mínimo noventa días de importaciones netas o 61 días de consumo, lo que sea mayor.

En mayo de 2014, la Comisión dio un paso fundamental en materia de integración con su Estrategia de Seguridad Energética. Bruselas proponía medidas para fortalecer los mecanismos de emergencia y solidaridad, y para proteger mejor la infraestructura crítica. La intención era consolidar el mercado de energía interno y construir la infraestructura que faltaba. Una tarea nada fácil, pero necesaria, pues eliminaría los cuellos de botella internos, como la falta de interconexión de las redes eléctricas entre países, y daría respuesta rápida y eficaz a posibles interrupciones del suministro, al poder redirigir los flujos de energía dentro de la Unión. La preocupación principal para los Estados miembros pasaba por la seguridad del suministro, pero la sufrían más en regiones poco integradas y conectadas, como el Báltico y parte de Europa del Este.

El siguiente paso se dio en marzo de 2015, cuando los jefes de Estado europeos aprobaron un plan para crear la Unión de la Energía. Esta iniciativa pretende reforzar la seguridad energética de la UE, integrar más el mercado de energía interno, mejorar la eficiencia del sector, descarbonizar la economía en línea con el Acuerdo climático de París y desarrollar investigación e innovación relacionadas con la energía. Por otro lado, la Comisión Europea dio a conocer en 2016 un conjunto de medidas de seguridad energética para reforzar el bloque ante interrupciones en el suministro de gas. Estas medidas se basan en el «principio de solidaridad», que obliga a los Estados miembros a ayudar a sus vecinos frente a nuevas crisis de suministro. Sin embargo, aunque esa “solidaridad energética” es una base del proceso de integración europea y la piedra angular de la política energética de la Unión, no se ha definido cómo debería implementarse.

Otra pieza importante de la estrategia comunitaria para impulsar la seguridad energética es el aumentar el acceso al gas natural licuado (GNL) y al almacenamiento de gas. Durante la última década, y en el marco de la lista de Proyectos de Interés Común de la Comisión Europea, el desarrollo de infraestructuras para importar GNL ha contribuido a reducir la dependencia en las importaciones de gas natural convencional y a aumentar los proveedores. Los países bálticos notan el cambio. Lituania dependía del gas convencional ruso, pero desde que construyó en 2014 una terminal de regasificación, para transformar el GNL en gas natural convencional, ha reducido a la mitad el precio de importación y cubre alrededor de la mitad de sus necesidades con GNL de Noruega y, en menor medida, Estados Unidos. Por su parte, Letonia ahora puede almacenar suficiente gas para abastecerse durante meses.

La Unión también se ha valido del poder regulatorio y la diplomacia. Ha estrechado la colaboración con los países proveedores para intentar despolitizar el comercio de energía y desarrollar nuevas rutas de tránsito, por ejemplo, en el Cáucaso, con el nuevo gasoducto TAP desde Azerbaiyán. No obstante, pese a contribuir a la integración, estas medidas apenas mitigan las dificultades energéticas en Europa, que son estructurales.

La geopolítica de la energía en la UE

En la UE existen intereses comunes en política energética, sobre todo para integrar mejor el mercado y tener una sola voz hacia el exterior. Sin embargo, como es usual en el bloque, también existen diferencias entre regiones y países, que valoran distinto los riesgos geopolíticos de cada decisión. Por ejemplo, mientras que los países del Báltico y Polonia buscan depender menos de Rusia, también en materia energética, Alemania o Francia se sienten más cómodos en una relación económica más estrecha con Moscú. 

La seguridad de suministro de gas natural es cada vez más relevante en el plano económico y geopolítico. Los proveedores son pocos y no se reemplazan con facilidad. Además, los suministros dependen de infraestructuras vitales, como gasoductos o terminales de GNL, que requieren importantes recursos para su construcción y mantenimiento. Existen dos tipos de riesgos geopolíticos derivados del suministro de gas: una interrupción inmediata y que el suministro sea insuficiente para satisfacer la demanda. En ambos casos, la UE debe confiar en su capacidad diplomática con Rusia, Noruega y Argelia, los mayores proveedores de gas natural convencional al bloque, y los dos primeros también de petróleo.

Desde la llegada de Vladímir Putin al Kremlin, Rusia ha empezado a aprovechar sus instrumentos económicos para sus fines geopolíticos. Moscú ha recuperado recursos financieros e influencia gracias a sus ingresos por las exportaciones de energía, las estructuras industriales estatales y, en el sector del gas, el control de la infraestructura, junto con las altas cuotas de mercado y el predominio sobre países compradores. Rusia es uno de los tres mayores productores de petróleo y gas natural del mundo y depende mucho de los ingresos de las exportaciones de hidrocarburos, que financian buena parte del presupuesto estatal. La energía seguirá siendo fundamental en la compleja relación entre Bruselas y Moscú debido la proximidad geográfica y las enormes reservas de recursos naturales de Rusia, sobre todo de gas natural, sumado a la falta de alternativas viables para Europa.

La relación con Noruega también es esencial, pues es el segundo máximo proveedor de gas natural e importante proveedor de petróleo de la Unión. No obstante, las relaciones con Oslo gozan de buena salud y el riesgo geopolítico es mínimo: el país escandinavo, aunque fuera de la Unión, es un socio estratégico, miembro de la OTAN y una democracia plena, a diferencia de Rusia y Argelia.

Argelia es el tercer proveedor de gas de la Unión, que es la mayor importadora de gas argelino. Para los países del sur de Europa, como España, la relación con el país norteafricano es clave. La inestabilidad política en Argelia se observa con inquietud desde el otro lado del Mediterráneo, ante el riesgo de que puedan perjudicar el suministro. Con todo, el gas argelino tiene cada vez más competencia con la fuerte irrupción del GNL en el mercado europeo, y su situación como productor es cada vez menos halagüeña por la mala gestión y falta de inversión del Gobierno argelino.

El GNL se ha convertido en una fuente de competencia y flexibilidad en el mercado de gas, reforzando la seguridad de suministro y contrarrestando la caída de la producción de la UE. Estados Unidos, Catar y Nigeria, pero también Rusia, han aumentado sus exportaciones de GNL a la Unión. La interdependencia energética entre Estados Unidos y los Veintisiete es cada vez mayor: el mercado europeo representa la mitad de las exportaciones de GNL estadounidense y Washington es ya el principal proveedor de GNL de la Unión, con cerca del 30%.

Por ello Estados Unidos también presiona, impone sanciones a empresas y eleva el tono contra algunos Estados miembros, especialmente Alemania, para bloquear la finalización del gasoducto Nord Stream 2. Este proyecto doblaría la capacidad de envío de gas natural convencional directamente de Rusia a Alemania a través del mar Báltico. Sus críticos argumentan que va contra los principios de la política energética común, que reforzará la dependencia energética con Rusia y que debilitará política y económicamente a países de tránsito como Ucrania. Por su parte, Alemania argumenta que es un proyecto necesario y que ayudará a despolitizar el comercio de energía entre la UE y Rusia.

Por último, el Mediterráneo oriental también ha cobrado importancia en la agenda energética europea. La disputa por controlar las reservas de gas natural halladas en la región en los últimos años ha tensado las relaciones de la UE, sobre todo de Grecia y Chipre, con Turquía. Ankara busca explotar estos recursos y posicionarse como centro energético, al ser un país de tránsito para el gas procedente del golfo Pérsico, Rusia y el mar Caspio. Israel también ha entrado en la ecuación con el hallazgo de reservas frente a sus costas en la última década. Todo esto choca con los intereses de la UE de despolitizar el comercio de energía y de ganar autonomía energética.

La transición energética, una oportunidad única

Al reto de la seguridad energética de Europa se le une ahora el cambio climático. La transición energética pretende contrarrestar esa crisis, reemplazando a largo plazo los combustibles fósiles por energías renovables, como la solar y eólica. Este cambio de modelo entrelaza tres ejes: descarbonizar el sistema eléctrico, electrificar la economía y aumentar la eficiencia energética. Los dos primeros están aún más ligados, pues descarbonizar la generación eléctrica con energías renovables permitirá electrificar y descarbonizar procesos que dependen de combustibles fósiles, como el transporte terrestre o algunas industrias. El tercero responde a un consumo de energía menor y más eficiente, por ejemplo, gracias a la mejora del aislamiento de los edificios.

Buena parte de estos cambios ya están en marcha a nivel nacional y han ganado peso en Bruselas. La Comisión introdujo en 2006 la sostenibilidad medioambiental como elemento indisoluble de su estrategia energética, y en 2013 presentó una nueva estrategia para casar la política energética y climática. Ahora, con la pandemia, los fondos de recuperación de la UE tienen un fuerte componente climático, abarcando un 30% del presupuesto. El Pacto Verde Europeo pretende ser la piedra angular para transformar el modelo productivo y descarbonizar la economía. Sin embargo, su aplicación dependerá de la capacidad de la Unión para remar en una misma dirección y gestionar las distintas velocidades de los Veintisiete, también en este ámbito. En Alemania, Dinamarca o España, la transición energética marcha desde principios de siglo, mientras que en Polonia, Hungría o la República Checa apenas comienza. 

La cuestión energética es prioritaria para la UE y un quebradero de cabeza en muchas capitales. En sus objetivos de desarrollo a largo plazo destaca la seguridad energética, pero las diferentes visiones entre Estados dificultan unificar la voz de cara al exterior y marcan la vulnerabilidad del bloque. Aunque la UE persigue objetivos medioambientales, económicos, sociales y geopolíticos en conjunto, cada país tiene una estructura económica y energética distinta, unos intereses y prioridades propios, y un entorno sociopolítico particular. Aun así, Bruselas ha dado pasos importantes en integración energética, y descarbonizar la economía se postula como la vía principal de recuperación pospandemia. Las futuras decisiones geopolíticas, comerciales y sobre la transición marcarán si Europa puede solventar la cuestión energética o si, por el contrario, seguirá como motivo de discordia y dependencia estratégica para la Unión.

Fuente: https://elordenmundial.com/la-inseguridad-energetica-de-la-union-europea/?utm_source=hs_email&utm_medium=email&utm_content=123323313&_hsenc=p2ANqtz-9qYchoBq82nt9VBXQIGqkmw9xyS-K1ttReeGNnQwk4ayQfY9613T2yqN3vYuZLp-0UOy6Kvnx8INpwAtpb-vaFkVwa9g   

La división más crítica entre ambos es la geopolítica y las percepciones de quién es amigo y enemigo, en lo que tiene que ver con la visión de China.

POR: IAN BREMMER

Donald Trump cambió Estados Unidos, no tanto como querían sus partidarios, pero más de lo que esperaban sus críticos. Sin embargo, este no fue el único país que cambió estos últimos cuatro años.

Mientras el actual presidente Joe Biden lucha por tranquilizar a los aliados de que el EE. UU. que recuerdan está “de vuelta”, otros han seguido cambiando, lo que hace que sea imposible volver a la forma en que las cosas eran. Eso es particularmente cierto en el vínculo transatlántico: la relación única que alguna vez se disfrutó entre EE. UU. y Europa no volverá, incluso con Biden. Y no todo tiene que ver con Trump.

La primera razón por la que las relaciones entre Estados Unidos y la UE no volverán a su estado anterior es previa a que Trump asumiera el cargo: la votación del Brexit, pues durante décadas, el Reino Unido fue el primer puerto de escala de EE. UU. cuando se trataba de Europa.

Si bien a veces se opuso a los vientos predominantes en la UE, Londres sirvió como un defensor confiable y eficaz de Estados Unidos en el bloque. Biden debe invertir ahora aún más tiempo y energía en sus relaciones con políticos e instituciones de la UE sin que parezca que le dan una menor importancia al Reino Unido; los lazos de defensa e inteligencia angloamericanos siguen siendo lo suficientemente valiosos como para merecer una atención especial de Washington. Después de todo, es el Reino Unido el que comparte más estrechamente la opinión de Estados Unidos sobre cuestiones geopolíticas como Rusia y China.

Por otro lado, la administración Biden comparte la evaluación de la UE (e Irlanda) de los desafíos restablecidos por el Brexit en Irlanda del Norte.

El Brexit hará que navegar por la relación entre el Reino Unido y la UE sea mucho más desafiante para la Casa Blanca, especialmente porque Reino Unido y la UE siguen en desacuerdo en el futuro previsible.

La segunda línea que separa a EE. UU. y Europa está en los valores más amplios que sustentan las decisiones. En cuestiones económicas, la era Trump despertó en los políticos estadounidenses la conciencia de que necesitan atender de manera más proactiva los asuntos internos. Para los demócratas, eso significa más asistencia para los trabajadores estadounidenses y más subsidios industriales. Esto puede parecer más familiar en Europa, pero no impedirá que Bruselas defienda su mercado único frente a lo que percibe como ventajas competitivas injustas.

A esto se le puede agregar el enfoque de la UE a las preocupaciones del Siglo XXI como el cambio climático y los servicios digitales, lo que deriva en una probabilidad bastante alta de que se apliquen nuevos aranceles, regulaciones o ambos al comercio entre ambos.

Junto con los diferentes enfoques adoptados para cuestiones como la privacidad de los datos, el contrato social y la libertad de expresión, los “valores comunes” que alguna vez compartieron Estados Unidos y Europa se están volviendo difíciles de volver a alinear.

Pero la división más crítica es la geopolítica y las percepciones de quién es amigo y quién enemigo. La relación transatlántica estuvo en su punto más fuerte durante la Guerra Fría, cuando los soviéticos presentaban un enemigo común en el que tanto Estados Unidos como Europa debían concentrarse. Hoy en día, algunos europeos quieren relaciones más estrechas con Moscú, considerándola un socio energético fundamental; otros buscan ignorar las acciones agresivas de Vladímir Putin en el extranjero y las violaciones de derechos humanos en el país.

Pero el verdadero problema de división entre EE. UU. y Europa es China: Estados Unidos ve al país asiático como su principal rival, tanto en el panorama económico como en el de seguridad nacional (incluida la tecnología).

Europa puede considerar a China como una amenaza para la seguridad nacional, pero espera cooperar económicamente en áreas de interés mutuo con Pekín, como se muestra en el Acuerdo Integral sobre Inversiones que firmaron en diciembre.

Es difícil trabajar en estrecha colaboración cuando ni siquiera pueden ponerse de acuerdo sobre quiénes son sus amigos y quiénes son sus enemigos. Y sin una amenaza externa para unirlos, la relación transatlántica se aleja aún más.

Los líderes europeos están felices de ver a un presidente más tradicional como Biden de regreso en la Casa Blanca. Pero el alivio de que Trump se haya ido no proporciona una base para una relación sólida.

La alianza transatlántica está en declive, al igual que el orden mundial liderado por Occidente. Cuanto antes comprendan eso ambas partes, antes podrán comenzar a construir la nueva arquitectura necesaria para una relación más sólida y duradera.

Ian Bremmer
Presidente de Eurasia Group y GZero Media, y autor de ‘Us vs. Them: The Failure of Globalism’.

@ianbremmer

FUENTE: https://www.portafolio.co/opinion/ian-bremmer/geopolitica-la-relacion-de-estados-unidos-y-europa-que-recordamos-no-volvera-551045