Por Álvaro Merino, para el El Orden Mundial

La industria armamentística europea está de celebración. Por primera vez en su historia, la Comisión Europea ha lanzado una Estrategia Europea de Defensa para «animar a los Estados miembro a invertir más, mejor, juntos y con perspectiva europea» en su seguridad. 

Es un movimiento que pretende responder a dos necesidades urgentes, al menos según las prioridades fijadas por los dirigentes de la UE: mejorar la preparación y los recursos defensivos europeos para responder a una hipotética agresión de Rusia y reducir la dependencia comunitaria de la OTAN y Estados Unidos. De fondo, eso sí, resuenan los intereses de una industria más centrada en explotar los réditos de las exportaciones que en servir a los intereses del bloque comunitario.

Para atajar ese desequilibrio, el plan establece que todos los países de la UE deben comprar al menos la mitad de su armamento dentro del propio bloque para 2030, realizar como mínimo el 40% de sus compras de forma conjunta y elevar el peso del mercado interno hasta al menos el 35% de todo el negocio europeo de armas. Además, la estrategia incluye la creación de un fondo de 1.500 millones de euros entre 2025 y 2027 para potenciar la industria militar europea.

Son objetivos muy ambiciosos. 

Por contextualizar, la Unión Europea recurrió al mercado exterior para comprar el 80% de su armamento entre febrero de 2022 —el comienzo de la guerra de Ucrania— y junio de 2023. Estados Unidos suministró por sí sola el 60%. Y por si no fuera suficiente, en la actualidad apenas el 18% de las compras se gestionan de forma conjunta, lejos de ese nuevo umbral del 40%.

Pero que la producción interna no tenga un peso importante en el esquema de abastecimiento comunitario no quiere decir que la industria armamentística europea sea débil. Al contrario: cerca de un tercio de las exportaciones de armas del mundo son protagonizadas por países europeos, mientras que en la lista de los diez vendedores más importantes aparecen cinco Estados del Viejo Continente, todo según datos de 2023 del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés) y excluyendo las cifras de Rusia.

Se trata de Alemania —11% de todas las ventas globales—, Francia —7%—, Italia —5%—, Reino Unido —4%— y España —3%—. Si atendemos a empresas concretas, hay tres que destacan por encima del resto al superar los 10.000 millones de euros en ingresos por venta de armas en 2022: la británica BAE Systems, con 26.900; la italiana Leonardo, con 12.470; y la transeuropea Airbus, con 12.090. En total, son 26 las compañías europeas que se cuelan en el top cien global.

La nueva Estrategia Europea de Defensa es un espaldarazo a sus negocios, aunque existen dudas sobre si la financiación planteada es suficiente. 1.500 millones de euros es una cantidad muy discreta si se compara con los 22.000 millones que los países miembros de la UE desperdician al año en gastos de defensa y seguridad duplicados según una estimación del Parlamento Europeo de 2019. A pesar de ello, Bruselas insiste en que el fondo se dirige a mejorar la cooperación y no a sufragar las compras, que seguirán perteneciendo a la soberanía de cada país y se harán por tanto con cargo a los presupuestos de las capitales.

Asimismo, la estrategia abre la puerta a utilizar excepciones en el IVA, proyectos de interés común para la defensa y líneas de crédito del Banco Europeo de Inversiones para fomentar las adquisiciones comunes de armamento. Sobre la mesa está incluso el posible uso de los activos rusos congelados por la UE para comprar equipamiento para Ucrania, una finalidad que hasta ahora se limitaba a la reconstrucción de país pero que, al igual que la estrategia defensiva comunitaria, ha entrado en una nueva fase.

Publicado por El Orden Mundial;

Link original: https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/gasto-defensa-paises-otan/

La opinion del autor no necesariamente coinciden con la linea editorial de Dossier Geopolitico

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein

Durante la semana nos dejaron dos grandes amigos y hermanos, Alexis Texier, chileno, compañero de lucha en aquellos aciagos días de combate frontal a la dictadura cívico militar comandada por Pinochet. Así mismo, partió a la inmortalidad Roberto Cirilo Perdía, líder montonero quien me ayudó a dar los primeros pasos en la vida clandestina en aquellos intensos años 70 y 80 del siglo pasado. Perdía fue un maestro, solidario, fraterno, consecuente hasta el último día, de esos revolucionarios que jamás se rindió y jamás se amilanó. Era de una integridad a toda prueba que desearíamos para los jóvenes que hoy se incorporan a la lucha. Alexis y Roberto. ¡Hasta la Victoria. Siempre. Venceremos!  

Ante esa situación, es válido ahora preguntarse cuáles podrían ser las motivaciones del presidente Macron para hacer pública su animadversión hacia Rusia y su interés en protagonizar y vanguardizar una cruzada europea contra Moscú. Pareciera que en este caso, las razones no son tan mundanas como en el anterior, no obstante, es comprensible la ira del presidente francés al observar que la otrora potencia colonial que hoy dirige, se está desvaneciendo bajo su mandato. 

Lo dijo él mismo en marzo del año pasado durante una visita a Gabón cuando afirmó que «la era de la ´Francáfrica` ha terminado», lamentando que todavía se vea a su país como injerencista en los asuntos internos de las naciones africanas. Cuando hizo tal afirmación , había transcurrido poco más de un año desde el inicio de la operación militar especial (OME) de Rusia en Ucrania.

¿Podría decirse que la OME fue causante de la reciente debacle del poder francés en África? Es difícil dar una respuesta terminante en ese sentido, pero, de lo que no cabe ninguna duda es que tal hecho ha tenido una relevante influencia en la decisión de los Estados africanos de alejarse de Francia, lo cual no es más que otra expresión de la crisis estructural de la hegemonía occidental sobre el planeta, sobre todo cuando en sentido contrario, cada vez mayor cantidad de países de ese continente se acercan a Rusia y también a China. Vale recordar que con el ingreso de Etiopía y Egipto al BRICS, el continente africano sumó tres miembros en ese organismo, más que Europa y América que solo tienen uno y solo por debajo de Asia que cuenta con cinco. De manera tal que el protagonismo de África en el mundo nuevo que está naciendo es de indudable relevancia. 

La mayor parte de los países africanos se negaron a sumarse al bloqueo mundial que tramó Occidente contra Rusia tras la OME. Más que eso, Mali y Burkina Faso solicitaron a París que retirara las fuerzas militares de sus territorios, dada su total ineficacia en la lucha contra el terrorismo que había sido esgrimida como causa para su presencia en la región. En junio del año pasado, el canciller de Mali, Abdoulaye Diop declaró sin ambages que su país “no quiere que los derechos humanos sean instrumentalizados o politizados, ya que no son prerrogativa de ningún país o civilización” y agregó: “Sorprende que algunos países que han practicado la esclavitud o la colonización, hoy sean los que dan lecciones a otros de derechos humanos”.

El interés económico de Occidente en la región es más que evidente. En particular, en fecha reciente los países del Sahel (Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger) han cobrado especial relevancia por la gran riqueza que guardan en su suelo y subsuelo: Níger tiene entre 5% y 7% del uranio de grado más alto del mundo y la quinta reserva más grande del orbe. Mali tiene grandes reservas de litio,  bauxita, mineral de hierro, oro, manganeso y piedra caliza. Chad tiene agua, un activo particularmente valioso en esa parte del mundo.

Los cambios de gobierno protagonizados por jóvenes militares anticolonialistas y defensores de la soberanía de sus países, han desplazado a líderes asentados en el poder gracias al apoyo de las metrópolis, cambiando la cara de la región y en alguna medida, de toda África. Las amenazas de París como respuesta a la decisión de los nuevos gobiernos de expulsar a los militares europeos ha sido respondida con el acuerdo de Mali, Burkina Faso y Níger de ir hacia mecanismos de integración avanzados que incluyan las áreas económicas, financieras y hasta las de seguridad y defensa. 

Entre los antecedentes de estos países, además de un pasado colonial común, cabe destacar que en algún momento de su historia reciente contaron con gobiernos socialistas autóctonos que fueron brutalmente combatidos y destruidos por la injerencia de la metrópoli en alianza con Estados Unidos que ahora, de forma oportunista, busca achacar de todos los problemas de África a Francia, a fin de abrirse un espacio que le dé presencia y relevancia en la África del futuro.

Así mismo, los tres países se han visto atacados por fuerzas vinculadas al terrorismo encarnado en Al Qaeda e ISIS que se han filtrado a través de la frontera norte de Malí con Libia tras el asalto dirigido por la OTAN contra Muamar el Gadafi. Por otra parte, la obligación de estos países de utilizar la moneda franco CFA es expresión del control colonial que aún ejerce Francia en la región. Esta moneda está controlada por el Tesoro francés, el 50% de las reservas monetarias deben colocarse en ese país al mismo tiempo que todas las monedas y billetes que siguen vinculadas al euro,  se acuñan en la metrópoli. 

Las protestas contra el CFA, llamada “la última moneda colonial” ha crecido durante los últimos años, como expresión del rechazo al control colonial francés sobre las finanzas de catorce países africanos. En consecuencia, los llamados al fin del CFA exponen tal vez como ningún otro hecho, el repudio al sistema colonial francés.

Por el contrario, los acuerdos de los países africanos con China y Rusia, marchan a ritmos acelerados.  Una visita del canciller ruso Sergei Lavrov a África en febrero del año pasado dejó en claro que los lazos establecidos por la Unión Soviética y mantenidos por Rusia marcan una diferencia en la forma en que Occidente se relaciona con el continente. Tras ese encuentro, Rusia suministró cereales, fertilizantes y combustibles a Mali al tiempo que Lavrov agradecía a ese país por sus votos en la ONU contra la glorificación del nazismo.

Los pueblos africanos no olvidan que en el último medio siglo contaron con el apoyo multilateral irrestricto de la Unión Soviética, incluso en el terreno militar, para sacudirse del colonialismo, dando continuidad a la cooperación en la difícil tarea de erigirse en países independientes. Más recientemente, Rusia se ha encadenado a esa política. Contingentes militares rusos asesoran a los países africanos para entrenar a los militares y ayudarles en la lucha anti terrorista.

Es algo que Francia ni Estados Unidos pueden hacer, sabiendo que han concedido financiamiento, armas y entrenamiento a estos grupos terroristas que han crecido bajo su cobijo en Afganistán, Irak, Siria y otros países. Según lo afirman algunos líderes africanos: “No puedes ser parte de la solución cuando eres parte del problema”.

Francia ha actuado en África a partir de su interés en ejercer influencia política para garantizar sus intereses económicos, en particular la producción de uranio que alimenta sus plantas productoras de energía y que obtiene a bajo costo en Mali. Por supuesto, sus acciones se han visto amparadas en su membresía en la OTAN sirviendo a los intereses globales de esta organización militar terrorista que busca afianzar el mantenimiento de la hegemonía occidental.

De ahí que su pérdida de influencia no solo afecta a la nación gala, también a todo el bloque. La concatenación de hechos y la sucesión de los mismos hablan por si solos. Además de Mali, Burkina Faso y Níger, Chad se está alejando de París y acercándose a Rusia. Este país junto a Mauritania son las últimas reservas de Francia en el Sahel. Pero, yendo más allá, si se toma esta agrupación en su conjunto, y Chad continua su distanciamiento de París, el golpe contra Francia podría ser definitivo sobre todo si Mauritania siguiera el ejemplo. 

En una lógica regional, es válido decir que la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) un instrumento bajo control colonial que cuenta con casi 400 millones de habitantes y 5.112.903 km², y que tenía 15 miembros, hoy se encuentra en franca crisis. 4 países están suspendidos y de ellos, tres se han ido definitivamente, Burkina Faso, Malí y Níger. El cuarto, Guinea, también es muy probable que se aleje de la organización. Podría decirse que, no obstante a eso, la mayoría permanece, pero debe saberse que los tres que se fueron y el cuarto suspendido, hacen 3.000.000 de km², de los 5.112.903 Km²totales, es decir, un 60%.

En el trasfondo, hay una intencionalidad de darle carácter único y universalizar la cultura occidental como si Occidente fuera todo el mundo. Lo dijo de otra manera el expresidente de Nigeria Olusegun Obasanjo: “ La democracia occidental no ha logrado funcionar de modo adecuado en África, ya que fue impuesta por los colonizadores”. El exmandatario nigeriano fue más explícito: “El ejercicio de la democracia de tipo occidental ha fracasado en el continente africano porque, con ese modelo político, se pasa por alto la opinión de la mayoría de la población”, resaltando que tal democracia constituye «un gobierno de pocas personas sobre toda la gente, y estas pocas personas son los representantes solamente de una parte de la gente, no los representantes de toda la gente de pleno derecho».

En este contexto, en vez de la democracia liberal occidental, Obasanjo opinó que en el continente debía aplicarse la «democracia afrocéntrica», diferente al sistema democrático occidental, ya que dicho sistema no tenía nada que ver con la historia y la cultura de los pueblos del continente. Finalizó afirmando que: «La fragilidad y la inconsistencia de la democracia liberal tal y como se practica, deriva de su historia, contenido, contexto y práctica», por lo cual, debería «cuestionar su desempeño en Occidente».

Será muy difícil que Europa -por su convicción de ser un jardín rodeado de selva como lo afirmó Josep Borrell, Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad- pueda aceptar un mundo multicultural, multiétnico y multipolar. Mucho menos que su concepto de democracia sea cuestionado y puesto en entredicho. 

Pero los nuevos líderes de Mali, Burkina Faso y Níger Assimi Goita, Ibrahim Traoré y Abdourahamane Tiani respectivamente, han comprendido la situación, han aprendido de su pasado y de los errores cometidos por algunos de sus predecesores como Kwame Nkrumah y Thomas Sankara y se dieron cuenta que el panafricanismo “debe ser algo más que una teoría contenida en libros superventas o escondida en discursos para agradar a las multitudes”.

Ahora, estos nuevos líderes están demostrando inteligencia estratégica y han comprendido que la principal alianza debe ser entre los militares y los pueblos para que estos se conviertan en activos sujetos de la gestión política del Estado. Pero han ido más allá, están construyendo mecanismos comunes de defensa y seguridad como estipula la Carta constitutiva de la Alianza de Estados del Sahel formada inicialmente por los tres países. Su capacidad y visión de futuro los ha llevado a producir radicales cambios incluso para elegir sus aliados y trazar un rumbo distinto en el escenario internacional. En esa medida, han expulsado a los franceses, al tiempo que establecen sólidas relaciones con Rusia.

Washington y sobre todo París, “sangran por la herida”. Es la única manera de explicar la estupidez estratégica que resuma Macron y sus adláteres, suponiendo que van a conseguir en Ucrania lo que han perdido en África. De ahí el anuncio de enviar tropas a combatir en ese país. No contentos con la muerte de decenas de mercenarios que suponiendo que el “allons enfant de la patrie” los autoriza a guerrear contra cualquier pueblo del mundo y olvidando la derrota de Napoleón a las puertas de Moscú en 1812, Macron pretende escalar la participación francesa en Ucrania. Vale destacar que Napoleón que sí era un gran estratega, no un banquero mediocre como Macron tratando de jugar a la guerra, fracasó estrepitosamente en su intento de someter a Rusia.

Pero Macron no es el único soñador incapaz en Francia. Para satisfacer a su cabecilla, el jefe del Estado Mayor de las fuerzas terrestres del país, general Pierre Schill, afirmó que “el ejército francés está listo para luchar con Rusia”. Para esa misión cuentan con 15 mil hombres aunque podrían llegar a concentrar 20 mil.

La manera de hacerlo, fue explicada por el coronel y “experto” francés Vincent Arbarétier, en el canal LCI de la televisión francesa. Según él, existen dos escenarios: el primero es concentrar ese contingente de tropas francesas a lo largo del río Dniéper y el segundo en la frontera con Bielorrusia. En esa situación, si Rusia no se detiene, “corre el riesgo de quedar bajo nuestro fuego, incluyendo el fuego no convencional”. En su opinión, Rusia no considerará el hecho mismo del despliegue de tropas francesas como una provocación, pero se verá obligada a negociar en las condiciones de Francia. Si no fuera porque lo escuché, habría dicho que era inverosímil que un oficial de academia haya expresado tal idiotez.

¿Sabrá este “experto” que Rusia tiene casi un millón de efectivos sobre las armas y 2 millones en la reserva y que Francia solo cuenta con 205 mil en activo y 35 mil en la reserva? ¿Sabe además que Rusia posee un potencial de movilización de hasta 71 millones de combatientes y que Francia solo podría movilizar 30 millones? (todas cifras del Global Firepower 2022, una institución muy lejana de Putin y de Rusia).

Y si de “fuego no convencional” se trata (OJO, esto fue mencionado por el “experto” coronel Arbarétier, no por el presidente Putin ni por los generales Shogun o Guerásimov),   Rusia posee 5.580 ojivas nucleares y Francia, 280. Además Rusia cuenta con misiles hipersónicos de tipo Zircon, Kinzhal y Avangard mientras que Francia no posee ninguno y tampoco tiene tecnología para interceptarlos, por lo que cualquier objetivo en territorio francés desaparecería en 3 minutos. Ese es el tiempo máximo que duraría una guerra de Francia contra Rusia. 

Se podría comprender el desánimo de Macron por su derrota en África, pero es difícil entender su disposición a hacer desaparecer su país en menos de 3 minutos solo para ser famoso sirviendo a los intereses de Estados Unidos.

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Javier Benitez entrevista a Carlos Pereyra Mele en Ajedrez Geopolitico

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que su país desplegará militares en la ciudad de Odesa para seguir apoyando a Ucrania, según reveló el periódico ‘Le Monde’. Mientras, en una entrevista que concedió a la televisión francesa, declaró que Rusia no debe ganar el conflicto contra Ucrania y que Donald Trump no ganará las elecciones.

Tarotista Macron

Con aires de Napoleón resucitado, durante una reunión que mantuvo con un grupo de invitados en el Palacio del Elíseo y al admitir el deterioro que están sufriendo las fuerzas ucranianas, Macron declaró con suficiencia: «De todos modos, el año que viene tendré que enviar a algunos muchachos a Odesa».

Esta afirmación del jefe de Estado francés suena como una expresión de deseo, según el director de Dossier Geopolítico Carlos Pereyra Mele. «La pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿a cuál Odesa van a ir, a la Odesa que controla Ucrania, o a la Odesa que controla la Federación de Rusia?», ironiza el experto.

«Hasta el día de la fecha no hay un solo día en los medios de comunicación, a pesar de la censura, que demuestren que Ucrania tiene alguna posibilidad de enfrentar exitosamente a las fuerzas de la Federación de Rusia. Ha perdido Bajmut, Advéyevka, las aldeas que las rodean, y cada día que pasa las informaciones que vienen, fundamentalmente del país que es jefe de la OTAN, me refiero a EEUU, a través de sus voceros semioficiales, como el Washington Post, el New York Times, etc. Todos informan de la tremenda incapacidad ucraniana de poder cubrir las bajas que han tenido durante la contraofensiva y de este período de derrotas tras derrotas», señala el experto.

AUDIO:

Mientras, en una entrevista que concedió a la televisión nacional, Macron mostró su catadura imperialista y monárquica: «Rusia no puede ni debe ganar esta guerra», para afirmar a renglón seguido que el conflicto en Ucrania es «existencial» para su país y para toda Europa, y al mismo tiempo reiteró su posición de «no descartar» el envío de tropas francesas a Ucrania.

Entonces, llegó el momento oráculo de Macron. Cuando le preguntaron si Trump podría desempeñar el papel de mediador y mantener un diálogo con el presidente ruso, Vladímir Putin, el galo echó el resto: «Por lo que sé, no creo que Donald Trump llegue a ser presidente de EEUU».

«O Macron es un tarotista, tira las cartas y sabe lo que va a pasar en el futuro, o evidentemente, como se dice acá [en Argentina] a los que tienen problemas cerebrales, ‘está sacado’. Porque hacer declaraciones sobre las posibilidades de que triunfe, o no triunfe, un candidato de EEUU para unas elecciones que se van a realizar en noviembre, y que además no hay una sola encuesta en EEUU que diga que, si se realizan hoy las elecciones, Donald Trump no gana por 15 puntos de diferencia sobre Joe Binden. La verdad es que [las de Macron] son unas declaraciones totalmente fuera de lugar y carentes de fuentes concretas y serias para decir semejante cosa», sentencia Pereyra Mele.

Por Pepe Escobar

Han esperado 10 largos y sufridos años para votar en estas elecciones. Y votaron, en cantidades masivas, certificando una reelección aplastante del líder político que los trajo de regreso a la Madre Rusia. Ahora se puede hacer referencia a VVP como el Sr. 87%. En Donetsk la participación fue aún mayor: 88,17%. Y nada menos que el 95% votó por él.


Seguir el proceso electoral ruso en Donbass fue una experiencia humillante –y esclarecedora–. Gráficamente, frente a nosotros, todo el peso de la implacable campaña colectiva de denigración del Occidente fue devorado instantáneamente por el rico suelo negro de Novorossiya. La impecable organización, la total transparencia de la votación, el entusiasmo de los trabajadores de las mesas electorales y de los electores subrayaron la gravedad histórica del momento político: al mismo tiempo, todo estaba envuelto en un sentimiento impalpable de júbilo silencioso.

Por supuesto, esto fue un referéndum. Donbass representa un microcosmos de la sólida cohesión interna de los ciudadanos rusos en torno a las políticas del Equipo Putin, y al mismo tiempo comparte un sentimiento experimentado por la abrumadora mayoría del Sur Global. La victoria del VVP fue una victoria de la Mayoría Global.


Y eso es lo que hace que la insignificante minoría global esté aún más apoplética. Con su mayor participación desde 1991, los votantes rusos infligieron una derrota estratégica masiva a los pigmeos intelectuales que pasan por el “liderazgo” occidental – posiblemente la clase política más mediocre de los últimos 100 años. Votaron por un sistema de relaciones internacionales más justo y estable; por la multipolaridad; y por un verdadero liderazgo por parte de estados-civilización como Rusia.


El 87% del VVP fue seguido, con mucha diferencia, por los comunistas, con un 3,9%. Esto es bastante significativo, porque este 91% representa un rechazo total al “futuro” plutocrático globalista de Davos/Gran Reinicio imaginado por el 0,001%.

Avdeyevka: Votar bajo total devastación

El segundo día de las elecciones, en la sección 198 del centro de Donetsk, no lejos de la Casa de Gobierno, fue posible medir plenamente la fluidez y transparencia del sistema, incluso cuando Donetsk no se libró de los bombardeos, a última hora de la tarde y primeras horas de la noche. último día de votación.

Luego, una parada estratégica en un minimercado de barrio. Yuri, un activista, estaba comprando una carga completa de huevos frescos para transportarlos a los civiles casi hambrientos que aún permanecen en Avdeyevka. Diez huevos cuestan el equivalente a un dólar con cuarenta centavos.

En Yasinovata, muy cerca de Avdeyevka, visitamos la MBOU, o escuela número 7, impecablemente reconstruida tras incesantes bombardeos. La directora, Ludmilla Leonova, una mujer extraordinariamente fuerte, me lleva a una visita guiada por la escuela y sus nuevas aulas de química y biología, un pintoresco alfabeto soviético que adorna el aula de lengua rusa. Con suerte, las clases se reanudarán en el otoño.
Cerca de la escuela se ha creado un centro de refugiados para los que han sido traídos desde Avdeevka. Todo está impecablemente limpio. Las personas son procesadas, ingresadas al sistema y luego esperan los documentos adecuados. Todo el mundo quiere obtener un pasaporte ruso lo antes posible.

Por el momento se alojan en dormitorios, con unas 10 personas en cada habitación. Algunos vinieron de Avdeyevka, milagrosamente, en sus propios coches: hay algunas matrículas ucranianas por ahí. Invariablemente, la expectativa general es regresar a Avdeyevka, cuando comience la reconstrucción, para rehacer sus vidas en su propia ciudad.

Luego está en la carretera hacia Avdeyevka. Nada, absolutamente nada nos prepara para afrontar la devastación total. En mis casi 40 años como corresponsal extranjero, nunca he visto nada parecido, ni siquiera Irak. En la entrada no oficial a Avdéyevka, junto al esqueleto de un edificio bombardeado y los restos de una torre de tanque, ondean al viento las banderas de todos los batallones militares que participaron en la liberación.

Cada edificio en cada calle está al menos parcialmente destruido. Unos cuantos residentes restantes se congregan en un apartamento para organizar la distribución de suministros esenciales. Encuentro un icono milagrosamente conservado detrás de la ventana de un apartamento en la planta baja bombardeado.

Los FPV merodean por casualidad, detectados por un dispositivo portátil, y nuestra escolta militar está en alerta máxima. Descubrimos que al entrar en un apartamento de la planta baja que se utiliza como una especie de mini depósito de alimentos (viviendas donadas de Yasinovata o del ejército) esa misma habitación, por la mañana, se había convertido en un colegio electoral. Allí votaron los pocos residentes que quedaban en Avdeyevka.

Un hombre casi ciego con su perro explica por qué no puede salir: vive en la misma calle y su apartamento sigue funcionando, aunque no tiene agua ni electricidad. Explica cómo los ucranianos ocuparon cada bloque de apartamentos –con residentes convertidos en refugiados o rehenes en los sótanos– y luego, presionados por los rusos, se trasladaron a escuelas y hospitales cercanos hasta que finalmente huyeron.

Los sótanos son una pesadilla. Prácticamente no hay luz. La temperatura es al menos 10 grados centígrados más baja que a nivel de calle. Es imposible imaginar cómo sobrevivieron. Otro residente pasa tranquilamente en su bicicleta, rodeado de esqueletos de hormigón abandonados. Los fuertes estruendos, en su mayoría salientes, son incesantes.

Luego, en medio de la devastación total, tuvo una visión: la elegante silueta de la Iglesia de María Magdalena, inmaculadamente conservada. Dmitry, el cuidador, me acompaña; Es una hermosa iglesia, las pinturas en el techo aún brillan bajo la pálida luz del sol, una hermosa lámpara de araña y la cámara interior prácticamente intacta.

El Renacimiento de Mariúpol

El último día de las elecciones transcurrirá en Mariupol, cuya reconstrucción se está llevando a cabo a un ritmo vertiginoso: la nueva estación de tren acaba de ser terminada. La votación se realiza sin problemas en la escuela número 53, distrito de viviendas 711. Un hermoso mural detrás de las urnas representa las ciudades hermanas de San Petersburgo y Mariupol, con las legendarias Velas Escarlatas de la historia de Alexander Green justo en el medio.

Vuelvo a visitar el puerto: la carga internacional sigue sin moverse, sólo barcos procedentes del continente ruso. Pero el primer acuerdo se alcanzó con Camerún: frutas a cambio de metales y productos manufacturados. Varios otros acuerdos con naciones africanas están en el horizonte.

La iglesia de Pakrovska, un símbolo de Mariupol, está siendo cuidadosamente restaurada. Nos da la bienvenida el padre Viktor, quien ofrece un almuerzo para un grupo de personas de la parroquia, y se produce una excelente conversación que va desde la ortodoxia cristiana hasta la decadencia de Occidente y la agenda LGBT.

Subimos a la azotea y caminamos alrededor de una balaustrada que ofrece una espectacular vista de 360 grados de Mariupol, con el puerto, la siderúrgica destruida de Azovstal y el mar ruso de Azov al fondo. Las enormes campanas de la iglesia suenan como una metáfora de la resurrección de una hermosa ciudad que tiene el potencial de convertirse en una especie de Niza en el Mar de Azov.

De vuelta en Donetsk, la visita a una escuela/museo “secreta” a sólo 2 km de la línea de fuego –que visité por primera vez el mes pasado– tiene que ser cancelada: Donetsk continúa siendo bombardeada.

Con Avdeyevka en mente, además del bombardeo que se niega a desaparecer, surgen algunas preguntas sobre las cifras durante el largo viaje de 20 horas de regreso a Moscú.
En Chechenia, liderada por el súper patriota Kadyrov, la participación fue del 97%. Y nada menos que el 99% votó por VVP. Así que, a diferencia del pasado, olvídense de cualquier intento ulterior de una revolución de color en Chechenia.

Lo mismo ocurrió en el Cáucaso, en la región de Kabardino: la participación fue del 96%. Nada menos que el 94% votó por VVP.

Entre Kazajstán y Mongolia, en Tuva, la participación fue del 96%. Y el 95% votó por VVP. En la provincia autónoma de Yamal-Nenets, la participación fue del 94%. Pero el VVP obtuvo “sólo” el 79% de los votos. En el lago Baikal, Buriatia obtuvo el 74% de la participación y el 88% de los votos a favor del VVP.

La clave, una vez más, sigue siendo Moscú. La participación, en comparación con otras regiones, fue relativamente baja: 67%. Bueno, Moscú todavía está en gran medida occidentalizada y en varios aspectos ideológicamente globalista, por lo que es más crítica que otras partes de Rusia en lo que respecta al énfasis patriótico.

Y eso nos lleva al factor decisivo. Incluso con el éxito rotundo del Sr. 87%, nunca se rendirán. Si alguna vez existe una pequeña posibilidad de que una estrategia exitosa de Guerra Híbrida provoque una revolución de color, el escenario será Moscú. Bastante patético, en realidad, en comparación con las imágenes del Sr. 87% saludado por una Plaza Roja abarrotada el domingo como la máxima estrella de rock.

El Kremlin no quiere correr riesgos. Putin se dirigió al FSB y fue directo al grano: los intentos de sembrar problemas interétnicos –como preludio a revoluciones de color– deben ser estrictamente reprimidos. El FSB irá al siguiente nivel: los traidores serán identificados por su nombre y atacados sin prescripción.

Después de la euforia electoral, nadie sabe realmente qué pasará después. Tiene que ser algo enormemente significativo, que rinda homenaje a la aplastante victoria electoral histórica del VVP. Ahora tiene carta blanca para hacer cualquier cosa. Prioridad número uno: acabar de una vez por todas con el mestizo terrorista construido por el Hegemón que ha estado atacando Novorossiya durante 10 largos años.

FUENTE SPUTNIK

https://sputnikglobe.com/20240320/donetsk-avdeyevka-mariupol-on-the-road-in-electoral-donbass-1117443687.html

Es posible que el mandatario de Francia, Emmanuel Macron, despligue sus militares para luchar en Ucrania sin la aprobación de la UE o de Estados Unidos, señaló a Sputnik Tiberio Graziani, presidente del Instituto Internacional de Análisis Global. Agregó que este paso podría llevar a la destrucción del sistema de seguridad europeo.

«Macron, para caracterizarse como un líder europeo, podría enviar oficialmente personal militar a Ucrania sin pasar formalmente por la aprobación de la UE o de EEUU. Además, el ataque a Libia en 2011, perpetrado en contra de los acuerdos de amistad italo-libios, dejó claro que Francia, el Reino Unido y EEUU no siempre tienen en cuenta las relaciones de alianza y las esferas de influencia de sus aliados», aseguró Tiberio Graziani.

En sus palabras, el derecho internacional, «tal y como lo conocimos durante la llamada Guerra Fría, ya no existe«. El primero en destruir los principios en los que se basa —soberanía de los Estados, inviolabilidad de las fronteras— fue Washington, agregó.

«Francia, que ya era una potencia colonialista, utilizó tanto personal militar como mercenarios, con especial atención en África. No me sorprendería en absoluto que pudiera hacerlo ahora también en Europa del Este», añadió.

En cuanto a los riesgos para la seguridad europea, el experto indicó que es difícil hacer una predicción y una evaluación. Sin embargo, en su opinión, «un paso irreflexivo» que llevaría a la destrucción del sistema de seguridad europeo basado en la OTAN.

«Lo más probable es que las constantes declaraciones de Macron sobre el envío de combatientes militares a Ucrania estén vinculadas al temor de tener a [el exmandatario de EEUU Donald] Trump en la Casa Blanca, quien, como es sabido, parece inclinado a buscar un nuevo equilibrio entre Estados Unidos y Rusia», subrayó.

Internacional

¿Por qué Macron asusta a los franceses con un conflicto con Rusia?

A finales de febrero, Emmanuel Macron, abordando la posibilidad de la participación de soldados europeos en el conflicto ucraniano, informó que «no se puede descartar nada». El mandatario también aseguró que la UE había acordado crear una «novena coalición para ataques profundos», suministrando a Ucrania misiles de medio y largo alcance. Durante una reunión con líderes de la oposición a principios de marzo, Macron reiteró que Francia no tenía «límites ni líneas rojas» en la cuestión de la ayuda a Ucrania.

Tras esas declaraciones, el jefe de Estado fue objeto de críticas a nivel nacional, donde se le llamó «el señor de la guerra». Dirigentes de todos los partidos políticos acusaron a Macron de arrastrar a París al conflicto, de frivolidad, y le reprocharon que no consultara al Parlamento sobre estas cuestiones.

Comentando las palabras del presidente francés, desde el Kremlin indicaron que tal desarrollo conduciría inevitablemente a un choque militar directo entre Rusia y la OTAN. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, calificó de importante novedad el mero hecho de discutir la posibilidad de enviar «algunos contingentes a Ucrania».

En una entrevista con el director general del grupo mediático Rossiya Segodnya, al que pertenece Sputnik, Dmitri Kiseliov, el presidente ruso, Vladímir Putin, supuso que Macron estaba resentido con Moscú por la supuesta expulsión de Francia de África por parte de Rusia. De hecho, la parte rusa no ha expulsado a nadie, aseguró, y los países africanos han optado por cooperar de forma independiente con los operadores económicos rusos.

Putin también comentó las declaraciones del jefe del Estado francés sobre la cuestión ucraniana. El mandatario ruso advirtió de que la introducción del contingente europeo en Ucrania no cambiaría en nada la situación en el campo de batalla y sólo acarrearía graves consecuencias para Kiev. En respuesta a las palabras de Macron sobre la falta de líneas rojas de Francia con respecto al apoyo a Ucrania, el presidente indicó que Rusia tampoco tendría líneas rojas contra los Estados con ese enfoque. Putin también destacó que Francia podría desempeñar un papel en la resolución pacífica del conflicto de Ucrania, «no todo está perdido todavía».

FUENTE SPUTNIK

https://sputniknews.lat/20240319/paso-irreflexivo-podria-macron-desplegar-sus-ffaa-en-ucrania-sin-la-aprobacion-de-eeuu-1149062422.html

Una victoria militar ucraniana es ya imposible”, según varios informes confidenciales del ejército francés que publica la revista Marianne (1), lo que replantea el motivo de las recientes declaraciones de Macron sobre el envío de tropas a Ucrania.

La contraofensiva ucraniana “se fue empantanando progresivamente en el barro y la sangre y no se tradujo en una ganancia estratégica”. La planificación, diseñada por Kiev y los estados mayores occidentales, resultó ser “desastrosa”, añaden los informes. “Los planificadores creían que una vez que se rompieran las primeras líneas de defensa rusas, todo el frente colapsaría […] Estas fases preliminares fundamentales se llevaron a cabo sin tener en cuenta las fortalezas morales del enemigo en defensa, es decir, el deseo del soldado ruso de mantenerse sobre el terreno”.

Los informes también destacan “el entrenamiento insuficiente de los soldados y oficiales ucranianos”. Debido a la falta de oficiales y de un número importante de veteranos, los “soldados del año II” de Ucrania, a menudo entrenados durante “no más de tres semanas”, fueron lanzados contra una línea de fortificación rusa que resultó inexpugnable.

Los que nunca habían oído hablar de la Batalla de Kursk se convencieron de que los soldados rusos en posiciones defensivas huirían tan pronto como escucharan un tanque rugiendo hacia ellos. Por supuesto que no lo hicieron.

Las tropas rusas están bien cuidadas. Los informes destacan que, a diferencia de Ucrania, “los rusos han administrado bien sus tropas de reserva para garantizar la resistencia operativa”. Moscú refuerza sus unidades antes de que estén completamente desgastadas, mezcla reclutas con tropas experimentadas, garantiza períodos regulares de descanso en la retaguardia y “siempre ha tenido una fuerza de reserva coherente para hacer frente a imprevistos”. Esto está lejos de la idea difundida en Occidente de un ejército ruso que envía sus tropas para que las masacren.

“Hasta la fecha, el Estado Mayor ucraniano no dispone de una masa crítica de fuerzas terrestres capaces de maniobrar al nivel de cuerpos de ejército para desafiar a sus homólogos rusos a romper su línea defensiva”, concluye el informe del ejército francés. “El error más grave de análisis y de juicio sería seguir buscando soluciones exclusivamente militares para detener las hostilidades”. El resume es que “dadas las fuerzas presentes, está claro que Ucrania no puede ganar esta guerra militarmente”.

La caída de Avdeievka demostró que el ejército ucraniano, incluso a la defensiva, inevitablemente perderá la guerra. “Las fuerzas armadas ucranianas han demostrado tácticamente que no tienen la capacidad humana y material para mantener un sector del frente que depende de los esfuerzos del atacante”, continúa el documento. “El fracaso ucraniano en Avdeievka demuestra que, a pesar del despliegue de emergencia de una brigada de élite, la 3 Brigada de Asalto Aéreo o Batallón Azov, Kiev no es capaz de restaurar localmente un sector del frente que se está derrumbando”, advierte el informe.

Como resultado, las fuerzas rusas simplemente seguirán adelante. Queda por ver qué harán los rusos con este éxito táctico. ¿Continuarán en el modo actual de “mordisquear y sacudir lentamente” toda la línea del frente, o buscarán “abrirse paso profundamente”? El terreno detrás de Avdeievka lo permite, señala el ejército francés, advirtiendo también que los occidentales tienden a subestimar a los rusos. “Parecen débiles cuando son fuertes”.

Después de dos años de guerra, el ejército ruso han demostrado su capacidad para “desarrollar una resistencia operativa” que le permite librar “una guerra lenta y de larga intensidad basada en el continuo desgaste del ejército ucraniano”.

Las empresas francesas fabricarán armas en suelo ucraniano

Las empresas francesas fabricarán armas en suelo ucraniano, dijo el viernes el ministro de Defensa francés, Sebastien Lecornu. “Tres empresas francesas se asociarán con empresas ucranianas, en particular en el sector de los drones y de los equipos terrestres, para producir piezas de repuesto en suelo ucraniano y, tal vez, municiones en el futuro”, afirmó (2).

“La idea es tener las primeras unidades de producción en funcionamiento este verano”, añadió Lecornu, quien insinuó que las empresas involucradas incluirían al fabricante de tanques KNDS, el holding formado por la francesa Nexter y la alemana Krauss-Maffei-Wegmann.

El anuncio se produjo al día siguiente de que Macron dijera que Francia no descarta ninguna opción para apoyar a Ucrania dos años después del inicio de la guerra. Los dirigentes de los partidos políticos franceses se quedaron estupefactos. Algunos le acusaron de utilizar la guerra para mejorar la posición de su coalición antes de las cruciales elecciones europeas de este verano.

La semana pasada, Macron sorprendió a muchos en Europa al negarse a descartar el envío de tropas terrestres occidentales a Ucrania, señalando el endurecimiento de la postura de Rusia.

A principios de esta semana, Macron instó a los aliados de Ucrania a no ser “cobardes” al apoyar al gobierno de Zelensky en su guerra contra Rusia.

Algunos dirigentes de los partidos políticos franceses dijeron el jueves que Macron defendía un enfoque “sin límites” para contrarrestar a Putin.

Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo el jueves de la semana pasada que Macron “continúa elevando el nivel de participación directa de Francia” en la guerra de Ucrania.

El parlamento francés tendrá la oportunidad de votar sobre la estrategia del país para Ucrania, incluido un tratado de seguridad bilateral firmado con Kiev el mes pasado.

Los debates y votaciones no vinculantes tendrán lugar el próximo martes en la cámara baja de la Asamblea Nacional y el miércoles en la cámara alta del Senado.

El jueves Macron también se reunió con la presidenta moldava, Maia Sandu, y prometió el “apoyo inquebrantable” de Francia a su país.

Durante el encuentro ambos firmaron un acuerdo bilateral de defensa, así como una “hoja de ruta económica”, aunque no se proporcionaron detalles.

Francia también organizó una videoconferencia de 28 países, incluida Ucrania, para dar seguimiento a las iniciativas discutidas en una cumbre internacional sobre Ucrania organizada por Macron la semana pasada.

Entre los asistentes se encontraba el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba. “Ucrania nunca ha pedido… tropas extranjeras para luchar a su lado”, escribió el jueves en el periódico Le Monde. “Siempre hemos tenido fe en nuestros propios combatientes”.

Pero “Ucrania necesita más municiones de artillería y misiles de largo alcance”, añadió. “Necesita sistemas de defensa aérea Patriot… instalaciones para reparar más rápidamente sus vehículos militares… entrenamiento para sus soldados en bases dentro de Ucrania”.

De lo contrario, afirmó, “un día les tocará a vuestros soldados”.

Fuente mrp21 https://mpr21.info/una-victoria-militar-ucraniana-es-ya-imposible/

(1) https://www.marianne.net/monde/europe/guerre-en-ukraine-endurance-russe-echec-de-la-contre-offensive-ce-que-cache-le-virage-de-macron 

(2) https://www.france24.com/en/france/20240308-french-arms-companies-to-manufacture-directly-on-ukrainian-soil-defence-minister-says

Los medios de comunicación llevan meses difundiendo declaraciones de la OTAN, de Estados Unidos y de países europeos en las que sus dirigentes aseguran que Rusia planea atacar a Occidente y que Ucrania es la primera línea de defensa.

En diciembre del año pasado Biden dijo que “si Putin toma Ucrania, no se detendrá ahí […] Continuará. Lo dijo muy claramente. Si Putin ataca a un aliado de la OTAN, bueno, como miembros de la OTAN estamos comprometidos a defender cada centímetro de territorio de la OTAN. Entonces tendremos algo que no buscamos y que no tenemos hoy: tropas estadounidenses luchando contra las tropas rusas”, dijo Biden.

Los constantes aspavientos sirven a los jerifaltes occidentales para justificar ante sus votantes el rearme y el despilfarro económico para apoyar a Ucrania. El choque (militar, político, económico y diplomático) con Rusia, además de prolongado, será muy costoso. Exigirá sacrificios, es decir, despidos, rebajas de salarios, aumentos de jornada, recortes presupuestarios…

En diciembre Putin desestimó las acusaciones, calificándolas de “completamente absurdas”. Rusia no quiere ir a la guerra, ni con la OTAN, ni con Estados Unidos, ni con Europa. “Rusia no tiene ninguna razón, ningún interés -geopolítico, ni económico, político o militar- en luchar con los países de la OTAN”, respondió Putin.

En su informe anual, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos confirma las declaraciones de Putin. “Rusia no quiere un conflicto militar directo con las fuerzas estadounidenses y la OTAN y continuará sus actividades asimétricas por debajo de lo que considera el umbral de un conflicto militar a escala mundial”.

La evaluación fue presentada a los dirigentes estadounidenses a principios de febrero, pero se hizo pública el lunes 11/3/2024 (*).

La Oficina enumera las herramientas que Estados Unidos espera de Rusia para promover sus intereses, que van desde “usar la energía para intentar coaccionar la cooperación y debilitar la unidad occidental en Ucrania”, hasta la intimidación militar, la influencia maliciosa, los ataques informáticos, el espionaje y el subterfugio.

El informe admite que a pesar de los enormes daños “internos y externos” derivados de la guerra en Ucrania, Rusia “sigue siendo un adversario resistente y capaz en una amplia gama de áreas y busca proyectar y defender sus intereses en el plano mundial, escalar y socavar a Estados Unidos y Occidente”.

La Oficina destaca su preocupación por la mayor cooperación ruso-china, una eventualidad que los viejos especialistas de la política exterior estadounidense, como Henry Kissinger y Zbigniew Brzezinski, siempre destacaron y propusieron evitar.

“El profundo compromiso económico de Moscú con Pekín ofrece a Rusia un mercado importante para su energía y materias primas, una mayor protección contra futuras sanciones y un socio más fuerte contra Estados Unidos”, dice el informe.

China es, con diferencia, el socio comercial más importante de Rusia, con un comercio bilateral que alcanzó más de 220.000 millones de dólares el año pasado, superando ya en un 15 por cien su volumen total de 2022, añade el documento.

En el frente económico, la ODNI espera que el PIB de Rusia registre un crecimiento modesto este año. El FMI espera que aumente un 2,6 por ciento, frente al 1,5 por ciento esperado el otoño pasado, y destaca que sus vínculos económicos con países no occidentales seguirá fortaleciéndose.

Además, la inteligencia estadounidense espera que Moscú mantenga un “importante apalancamiento energético”, incluso en Europa, donde siguió siendo el segundo mayor proveedor de gas licuado hasta la primera mitad del año pasado, a pesar de las sanciones de Bruselas.

Tras asegurar que la Guerra de Ucrania “ha implicado costes significativos y duraderos para Rusia”, la ODNI admite, no obstante, que la estrategia defensiva adoptada por Moscú ante la contraofensiva estival de Kiev “favorece las ventajas militares estratégicas de Rusia y desplaza cada vez más la dinámica a favor de Moscú”. La industria de guerra de Rusia se ha comprometido a “aumentar significativamente la producción de una serie de armas de ataque de largo alcance, municiones de artillería y otras capacidades que le permitirán sostener una guerra larga y de alto impacto”.

Mientras tanto, Moscú ha logrado avances continuos en el campo de batalla desde finales del año pasado y se beneficia de las incertidumbres sobre el futuro de la asistencia militar occidental, dice el informe. Rusia, China, Irán y Corea del norte son los cuatro principales actores públicos que “participan en comportamientos competitivos que amenazan directamente la seguridad nacional de los Estados Unidos”, con China específicamente incluida como una potencia que “apunta a superar a Estados Unidos en términos de poder y seguridad nacional mundial”.

Irán está catalogado como una amenaza a “los intereses, aliados e influencia de Estados Unidos en el Medio Oriente” y como un país que “tiene la intención de consolidar su estatus emergente como potencia regional mientras minimiza los riesgos”.

En cuanto a Corea del norte, la ODNI espera que Kim Jong Un “continúe buscando capacidades militares nucleares y convencionales que amenazan a Estados Unidos y sus aliados”, fortaleciendo los lazos económicos, diplomáticos y de defensa con China y Rusia, que tienen que ayudar a Pyongyang a lograr la “aceptación internacional” de su estatus como potencia nuclear.

(*) https://www.dni.gov/index.php/newsroom/press-releases/press-releases-2024/3789-odni-releases-2024-annual-threat-assessment-of-the-u-s-intelligence-community 

Fuente: mrp21 https://mpr21.info/la-inteligencia-de-estados-unidos-niega-que-rusia-prepare-un-ataque-contra-occidente/

¡¡ LA UNIÓN EUROPEA Y SU PELIGROSO DESTINO !! es el tema del director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele en su columna del Club de La Pluma, ante la furia guerrera de los dirigentes europeos alentando un holocausto nuclear, al pretender enfrentarse directamente -con sus conocidas debilidades y patéticas rencillas- nada menos que a la poderosa Rusia, que está derrotando históricamente a la OTAN en Ucrania.

Con un EEUU convulsionado y en franca retirada y con la opinión pública del viejo continente dando la espalda a la guerra y reclamando mayoritariamente un acuerdo de paz, mientras sufre las nefastas consecuencias de las sanciones a Moscú y observa alarmada la escalofriante cantidad de dinero público con que sus dirigentes quieren “engrasar” a la industria armamentística. Todo ello “en nombre de la paz y de sus valores”, que cada día los pisotean más y más, con la complicidad de Bruselas en el genocidio de Israel sobre el pueblo palestino.

Es un audio de profundo contenido geopolítico que viaja desde 1957, cuando se firmaron los famosos acuerdos del acero y del carbón hasta hoy, en que traicionan aquellos ideales de De Gaulle y Adenauer y al espíritu de las democracias cristianas, en la idea -lograda por un tiempo y siempre bajo la tutela de EEUU- de ser un bloque capitalista, desarrollista e industrialista,. Quién a partir de 1991 le impuso un modelo financista, rentista y parasitario del neoliberalismo, como una expresión concreta del capitalismo oligárquico, transnacional y financiero, además del sometimiento a su estrategia del “Fin de la Historia” y del “Siglo Americano”, en los felices tiempos de la caída de la URSS.

Pereyra Mele también nos da SU respuesta a la gran pregunta del momento: ¿Por qué  Europa acepta sin chistar ser un vasallo de los anglosajones? Y apunta al “secuestro” que somete al viejo continente con sus casi 200 bases militares, más los depósitos de las armas nucleares, como parte de viejas cuentas pendientes de la 2ª Guerra Mundial. Siendo hoy un instrumento de EEUU en su desesperada estrategia de frenar el desarrollo de Rusia y de China, de privar una alianza entre ambas y de no permitir que otras potencias de Asia se unan en bloque fuera de su control. Cómo también vigilar a Europa y especialmente a Alemania, para que no estrechen relaciones con Rusia que le permita al viejo continente una autonomía de recursos, un impresionante flujo comercial fuera de su control  y una independencia geopolítica que la hubiera transformado en una verdadera potencia global.

AUDIO

Sin embargo, el audio nos enseña que todas las pesadillas de los ideólogos de Washington se han vuelto una dolorosa realidad. Rusia y China están más unidas que nunca y atrayendo en su éxito a las potencias asiáticas vecinas y abriendo las puertas a los países del sur global con el avance irrefrenable de los Brics. Mientras el único consuelo de los anglosajones -en su violento debacle- ha sido poner de rodillas a Europa, matarle aquellos sueños de 1957, ahogar su economía, someter hasta la asfixia a su industria, expulsarla de la carrera por las nuevas tecnologías y reducirla a una vergonzosa enanez geopolítica. Mientras le deja la hipoteca de Ucrania con su derrota anunciada, con cientos de miles de europeos muertos, y le obliga a imposibles inversiones en armas y a adoptar una bravuconada bélica provocadora contra Rusia que puede condenar a la Unión Europea a un peligroso destino.

Eduardo Bonugli (Madrid, 10/03/24)

ANEXOS:

  • Tratado de París (1951) El Tratado de París (formalmente Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero),1​ firmado el 18 de abril de 1951 entre la República Federal Alemana, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos, link: https://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Par%C3%ADs_(1951)#:~:text=El%20Tratado%20de%20Par%C3%ADs%20
  • Tratado de Roma (CEE) 1957 Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea – El 25 de marzo de 1957 se firmaron dos tratados: el Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea (CEE) y el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (CEEA o Euratom). En las dos nuevas Comunidades, el Consejo adopta las decisiones sobre la base de una propuesta presentada por la Comisión. La Asamblea Parlamentaria tiene una función consultiva y emite opiniones dirigidas al Consejo. La Asamblea se amplía hasta 142 diputados. La Asamblea Parlamentaria Europea celebró su primera sesión el 19 de marzo de 1958. Los Tratados de Roma incluyen una disposición específica que prevé la elección directa de los miembros de la Asamblea (ésta se implementó en 1979). LinK: https://www.europarl.europa.eu/about-parliament/es/in-the-past/the-parliament-and-the-treaties/treaty-of-rome 
  • Tratado de la Unión Europea 1992 – Firmado en Maastricht el 7 de febrero de 1992, entró en vigor el 1 de noviembre de 1993. El Tratado pone en marcha la integración política europea y crea la Unión Europea, formada por tres pilares: las Comunidades Europeas, la política exterior y de seguridad común (PESC) y la cooperación policial y judicial en materia penal (JAI). Establece una ciudadanía europea, refuerza las competencias del Parlamento Europeo y pone en marcha la unión económica y monetaria. Link: https://european-union.europa.eu/principles-countries-history/principles-and-values/founding-agreements_es 

Mapa de las bases militares de Estados Unidos en Europa:

La guerra de Ucrania ha tenido como consecuencia la constatación de la dependencia que, en cuestiones de seguridad, ejerce Estados Unidos sobre Europa. No solo eso, sino que los países europeos han abrazado el liderazgo de Washington, dejando de lado el proyecto de un bloque más soberano e independiente. De hecho, la presencia estadounidense en el continente ha ido creciendo a lo largo de los años: de 2014 a 2022 el personal desplegado aumentó de los 65.000 a los 80.000, para después incrementarse hasta los 100.000 tras la invasión rusa de Ucrania. El país que acoge un mayor número es Alemania (35.800), seguido de Italia (12.400) y Reino Unido (9.800). En total existen al menos 275 bases y emplazamientos estadounidenses, frente a las 544 que tiene la potencia norteamericana en el extranjero.

Link:

https://www.descifrandolaguerra.es/mapa-de-las-bases-militares-de-estados-unidos-en-europa/

Por Andrés Piqueras Observatorio de la Crisis

A principios del siglo XIX el canciller austriaco von Metternich había propuesto la necesidad de instaurar un Concierto Europeo supranacional, por encima de los intereses de cada Estado, como método de defensa común contra las revoluciones. Las diferencias entre el Viejo Orden y el Nuevo que se iba asentando, lo impedirían en la práctica. Fuera de ello, la idea de una Europa Común ya en el siglo XX en realidad no es europea sino estadounidense. La estrategia de Washington tras la Segunda Guerra Mundial para asegurarse su dominio del mundo capitalista estuvo basada en la apertura de los mercados de trabajo europeos a su capital, y de los mercados en general a sus bienes industriales.

Algo en lo que se empeñó muy especialmente y obtuvo de la Alemania vencida, a la que impuso la total apertura de su economía a las mercancías norteamericanas y a su inversión externa directa. Después presionó para una integración de la Europa Occidental a través de tratados que garantizasen la apertura de la economía de cada país a las mercancías de los demás. De esta forma, desde su base alemana, los capitales industriales norteamericanos tendrían a su alcance la totalidad de mercados de la Europa Occidental.

Durante cerca de 30 años EEUU lideró indiscutiblemente el espacio político y económico unificado en que había convertido al hasta entonces conjunto disperso de potencias capitalistas. Sin embargo, a partir de los años 70 del siglo XX los EE.UU., tras desatar la segunda “globalización” (la primera había sido emprendida entre el último cuarto del siglo XIX y el primero del XX), inicia la carrera hacia el liderazgo mundial, rompiendo las reglas del juego con sus antiguos “socios” y financiarizando los entresijos económicos internacionales.

Es por ello que Europa se ve forzada a buscar su reacomodo ante la falta de reglas y el uso de la fuerza militar a conveniencia que presidirán la nueva dinámica hegemónica norteamericana tras la caída del Este.

Las clases dominantes europeas han ido dando los pasos pertinentes para aproximarse al modelo capitalista norteamericano (el más proclive a lo que se ha conocido como “capitalismo salvaje”).

Desde el Tratado de Maastricht de 1992 a la Cumbre de Lisboa de 2001, el rosario de cumbres y acuerdos o tratados que salpican esos 10 años responde a un cuidadoso plan de desregulación de los mercados de trabajo (lo que significa la paulatina destrucción de los derechos y conquistas laborales), de liberalización económica (en detrimento de la intervención de carácter social de los Estados y en beneficio del papel que éstos juegan a favor del gran capital), y de ruptura unilateral, en suma, de los “pactos de clase” que habían mantenido el equilibrio social en la larga postguerra europea, extremando e adelante las desigualdades tanto intra como intersocietales entre los países de la Unión.

La UE se ha venido conformando, pues, como la mayor expresión del capital oligopólico transnacional “financiero”, una vía para puentear los parlamentos y las instituciones locales, sustrayendo las decisiones e intereses del Gran Capital a las luchas de clase a escala estatal que forjaron las distintas expresiones nacionales de la correlación de fuerzas entre el Capital y el Trabajo.

Se trata de una construcción supraestatal destinada a mantener relaciones de desequilibrio entre sus partes, un sistema deficitario-superavitario diseñado para trasvasar riqueza colectiva de unos Estados (la mayoría) a unos pocos (sobre todo Alemania y su “hinterland” centroeuropeo), especialmente mediante el mecanismo de la moneda única.

Constituye el mayor ejemplo mundial de institucionalización del neoliberalismo a escala de un continente entero; el primer experimento de ingeniería social a escala regional o supraestatal en favor de la institucionalidad de las estructuras financieras de dominación.

Si la “Europa socialdemócrata” fue la mayor manifestación del reformismo capitalista cuando éste todavía impulsaba con vigor el desarrollo de las fuerzas productivas, hoy la Unión Europea es el primer experimento de ingeniería social a escala regional o supraestatal en favor de la institucionalidad de las estructuras financieras de dominación.

Supone en sí un cuidadoso plan de desregulación social de los mercados de trabajo y de las condiciones de ciudadanía, que se dota de todo un conjunto de disposiciones y requisitos, de toda una institucionalidad concebida y conformada para ser irreformable (pues requiere de unanimidades casi imposibles para que no sea así).

Se inspiraba la UE en la idea del “constitucionalismo económico” de finales de los pasados años 70, y desarrollada en los años 80 por la flor y nata del neoliberalismo (Buchanan, Milton Friedman, Hayek…) para restringir los poderes económicos, monetarios y fiscales de los gobiernos, “evitando que los gobernantes de turno pudieran tomar decisiones circunstanciales”, según su jerga, y que no quiere decir sino que tales decisiones pudieran estar influidas por las luchas populares. Se trataba, por tanto, de establecer determinados principios obligatorios, inamovibles, fuera quien fuese que llegara al gobierno en cada país.

Pero un derecho petrificado deja ser útil no sólo para las clases populares, sino llegado un punto también para la propia clase capitalista. Así cuando ésta ha querido aumentar aún más el grado de explotación social y ambiental o la “financiarización” de las economías, ha tenido que recurrir a puentear a la propia UE, creando nuevas instancias de eso que ellos llaman “gobernanza”, en definitiva, estructuras de poder dual respecto de la Unión.

Así, por ejemplo, el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza de la Unión Económica y Monetaria, para consolidar la penetración financiera de los Estados, y el Mecanismo Europeo de Estabilidad, para asegurar los Programas de Ajuste Estructural que garanticen el pago de las deudas en favor del gran capital a interés global acreedor y en detrimento de las condiciones sociales, laborales y, en conjunto, de “seguridad social”, de las poblaciones de los respectivos Estados (ver sobre estas cuestiones, Albert Noguera, El sujeto constituyente. Entre lo viejo y lo nuevo. Trotta. Madrid).

De hecho, si hace falta, se modifican las propias constituciones, de manera que sea “anticonstitucional” intentar cambiar la falta de soberanía nacional, como el tándem PP-PSOE demostró al meter mano al artículo 135, subordinando los derechos sociales reconocidos en la constitución española al pago de la deuda externa.

Ese complicado entramado de blindaje va, por tanto, de la mano de un sistemático debilitamiento de las capacidades de regulación social expresadas a través del Estado, para debilitar todas las opciones democráticas que las poblaciones pudieran conseguir para defenderse.

La des-substanciación de las instituciones de representación popular está garantizada desde el momento en que las decisiones parlamentarias estatales quedan subordinadas a los marcos dictatoriales dados por la UE sobre inflación, déficit presupuestario, deuda pública o tipos de interés, por ejemplo.

Pero el Eje Anglosajón (EEUU + Inglaterra) más la Red Sionista Mundial obligan a Europa a ir más allá en su (auto-)destrucción.

Autodestrucción forzada de Europa

“Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha apostado por la integración militar, política y económica de los países de Europa y Japón en un bloque que controla. A través de la estructura OTAN+, Estados Unidos se aseguró un dominio militar completo dentro del grupo imperialista, desplegando muchas bases militares en…

países derrotados en la Segunda Guerra Mundial, como en Japón (120), Alemania (119) e Italia (45). Esta última alberga a más de 12.000 militares estadounidenses.

Tras la caída de la Unión Soviética y la posterior reunificación de Alemania, la burguesía alemana codiciaba los mercados y la energía de bajo coste de Rusia. Deseaba establecer lazos económicos con Rusia, pero sólo mientras ellos y sus compatriotas franceses pudieran mantener su dominio sin trabas del proyecto europeo, que habían mantenido desde la Segunda Guerra Mundial. Esto significaba establecer dichos lazos, pero excluyendo a los dirigentes políticos rusos de cualquier participación en pie de igualdad en los asuntos, decisiones o estructuras políticas de Europa.

A su vez, la estrategia estadounidense había consistido en evitar cualquier relación estratégica entre Rusia y Alemania, ya que su fuerza combinada crearía un formidable competidor económico en Europa.” (1)

En realidad, este objetivo forma parte del Eje Anglosajón desde el siglo XIX: impedir a toda costa, y digo a “toda costa” con lo que eso significa (asedio, ofensivas económicas y diplomáticas, guerras mundiales, guerra hoy en Ucrania, voladura de los conductos gasíferos, sanciones, golpes de Estado…), que Eurasia pueda constituirse en una entidad política, geoestratégicamente entrelazada. Eso sería el fin de la dominación anglosajona del mundo.

Ahora bien, ¿por qué la clase capitalista industrial alemana acepta hoy que le corten el cuello? Para empezar, hay que insistir en que Alemania es un país ocupado militarmente por EEUU, con miles de tropas y armamento nuclear.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta eso que se ha llamado “financiarización de la economía” dentro del capitalismo actual, y que no es sino una alusión a la importancia que cobra la forma autonomizada del capital dinero como capital a interés ficticio en la dinámica de acumulación del capital, lo que supone que las finanzas pasen de jugar un papel importante pero intermediario para la producción, a asumir la responsabilidad del crecimiento mediante una función parasitaria, focalizada principalmente en la extracción rentista.

Se trata de un dinero que busca reproducirse a sí mismo por fuera del capital productivo como capital industrial (es decir, más allá de la generación de nuevo valor como plusvalor), pero que también, y este es el gran juego de la economía capitalista cuando las cosas van mal, puede hacer las veces de dinero-capital, listo para engrasar de nuevo los ejes de aquélla, como si procediera de la valorización del trabajo humano (de ahí su creciente “ficción” y la de la economía que sustenta, aunque pueda hacerla seguir funcionando, a pesar de todo y de los problemas que va acumulando.

Es algo substancialmente diferente de una fase financiera del capital y tiene consecuencias mucho más profundas. Se ha perfilado como un colosal mecanismo de disciplinamiento social, de expropiación universal y de gubernamentalización de las exigencias cada vez más parasitarias del capital.

Así, al menos en las cuatro últimas décadas la capacidad del capital para desmaterializarse y moverse en tiempo instantáneo a escala planetaria en un número creciente de formas, como acciones, pagarés, bonos, bienes inmuebles, bienes raíces y una gran variedad de derivados, especulación sobre alimentos, monedas, energía, incluso el agua, etc., permite a la clase capitalista realizar todo tipo de ganancias usureras y especulativas a corto, medio y largo plazo.

Mucho de todo ese complejo financiero se va centralizando en los grandes fondos de inversión o “fondos buitre” (Vanguard, State Street, Blackrock, entre los más destacados), que a su vez están participados por miríadas de capitales privados de muy distinta procedencia (aunque dominados por personajes y corporaciones privadas sobre todo sionistas). De esta forma tenemos que una empresa alemana que sale a bolsa puede hacerlo tanto en la bolsa estadounidense como en la alemana. Con el tiempo, los accionistas originales de esta empresa pueden vender sus acciones, que ahora cotizan en bolsa. Ya no dependen de la gestión de su patrimonio a través de su inversión en una empresa.

En lugar de ello, contratan a gestores de patrimonio, ya sea a través de empresas como Goldman Sachs o de sus propios asesores, que a su vez invierten los ingresos en efectivo de la venta de acciones. A muchos capitalistas, sus asesores les harán invertir bastante más del 50% de su cartera en la bolsa estadounidense, que se erigió tras los años 80 del siglo pasado en la “atractora” mundial del capital a interés especulativo parasitario.

Las consecuencias económicas, políticas y sociales de este cambio en los mercados de capitales y en la propiedad son enormes. Este nuevo capitalista global —antes «alemán»— se comporta de forma muy parecida a sus homólogos franceses, ingleses, suecos o estadounidenses.

Por lo que este nivel de integración del capital conlleva su desnacionalización, lo que refuerza finalmente la preponderancia de eso que llaman “capital financiero” estadounidense, y por consiguiente, el poder político de Estados Unidos.

“La situación actual de Alemania ilustra claramente la eficacia de este proceso de integración y consolidación económica por parte de Estados Unidos. Según datos de IHS Markit de 2020, sólo el 13,3% del valor del mercado bursátil alemán pertenece a alemanes, mientras que los inversionistas de Norteamérica y el Reino Unido poseen el 58,3% (…) Las principales empresas de la economía alemana no son primordialmente propiedad de alemanes. El valor agregado industrial de Alemania ha descendido del 9% mundial a poco más del 6% en los últimos 18 años. (…)

La pérdida de la energía barata rusa y su adaptación al desacoplamiento con gestión de riesgos serán probablemente desastrosas para su competitividad internacional. En 2022, la inversión extranjera directa (IED) en Alemania disminuyó un 50,4% interanual. (…) En el transcurso de 15 trimestres, a partir del tercer trimestre de 2019, el PIB de Alemania aumentó un mísero 0,6% en total, a precios constantes…” (2)

Esto se traduce para Alemania en una falta de voluntad política soberana y en la aceptación de que su clase capitalista industrial se corte las venas.

“El colapso de la «voluntad nacional», la voluntad de seguir un camino que corresponda a sus intereses capitalistas nacionales, demostrada por Alemania en el contexto de la guerra en Ucrania, muestra que Alemania ha sido derrotada por tercera vez desde principios del siglo XX (…) Estados Unidos seguirá privando a la burguesía alemana de todas las opciones importantes para afirmar posiciones políticas independientes.

Con la ayuda de los vínculos de propiedad del capital que hemos descrito, la burguesía alemana se enfrentará a la subsunción absoluta de las opciones de acción del capital alemán bajo la égida estadounidense. La hostilidad hacia Rusia actúa como motor de la subordinación de Europa a Estados Unidos y como pérdida de cualquier posibilidad de desarrollo independiente.” (3)

La desindustrialización de los centros del Sistema Mundial capitalista y especialmente del Eje Anglosajón ha venido cobrando existencia desde hace décadas, en favor del Mundo Emergente.

Faltaba, sin embargo, Alemania y su hinterland más próximo. El Eje Anglosajón busca eliminar esa competencia, y la del conjunto de la UE, al tiempo que abortaba la posibilidad de la vinculación infraestructural, económica y política de Eurasia. Las sanciones a Rusia se han convertido en un elemento estelar para ese objetivo.

Todo lo cual para Europa en su conjunto tiene unos costos energéticos y económicos de enorme gravedad, que está reportando cuantiosas pérdidas en sus sectores primario e industrial y, en general, la desarticulación de sus economías, con el consiguiente desmontaje de su “capitalismo social” (eso que en otros tiempos llamaron “Estado del Bienestar”). Circunstancia que además de causar el paulatino arruinamiento de sus poblaciones, está tensionando a la propia UE, por ejemplo, hasta el punto de que pronto podría fragmentarse.

Todos sabemos que Alemania no sólo ha sido y es “la locomotora” de Europa, como nos insisten si cesar en los grandes media, sino que también lleva la dirección vicaria de la misma (vicaria de EEUU). Eso quiere decir que si Alemania se entrega con todos los pertrechos y bagajes a EEUU, todos los demás países europeos subalternos, sin soberanía alguna, también. Francia fue la única excepción europea, con su orgulloso “gaullismo”, pero desde la llegada de Sarkozy, cuando De Villepin y los gaullistas fueron derrotados, entrega también su política exterior.

Hoy Macron es uno de los principales guerreristas contra Rusia y acaba de proponer -ante la evidente y por otra parte irremediable derrota de Ucrania- en la muy reciente reunión de París (de 26 de febrero de 2024), con más de 20 dirigentes de la OTAN y su brazo político, la UE, la posibilidad del envío de tropas de la OTAN al campo de batalla ucraniano.

Es decir, parece que los subalternos líderes europeos contemplan dar un paso más en la escalada bélica, convirtiendo de nuevo a Europa en un terrorífico campo de guerra en favor del sostenimiento del liderazgo mundial de EEUU.

En general, como vengo diciendo, la otanización del conjunto de Europa (la del Este en sus formas más agresivas) pasa también por “americanizar” la economía y la sociedad europeas, lo que es sinónimo de completar su conversión al capitalismo salvaje. La UE y su Constitución y Tratados se vienen encargando de ello.

La sumisión europea está claramente completada y exhibida con la guerra proxy en Ucrania del Eje Anglosajón y la Red Sionista Mundial contra Rusia, donde una nueva inmolación europea cobra tintes cada vez más probables.

Ante todo ello, la pregunta que queda por plantearse es si están dispuestos a llegar al enfrentamiento nuclear.

Las declaraciones, amenazas y avisos a sus propias poblaciones de los distintos ministros de la guerra europeos, parecen ominosamente mostrar que es así.

Sea como fuere, y ante estas dramáticas circunstancias, cualquier izquierda ya no sólo mínimamente alternativa, sino con una décima de honradez coherente, debería tener muy claro que romper con la UE deviene vital para poder salvar algunas de las bases sociales de nuestras sociedades y que romper con la OTAN es básico para la propia supervivencia.

Cualquier visión o esperanza de mejora social y de “bienestar económico” dentro de la férula de esas instituciones constituye un tremendo autoengaño, cuando no deliberado colaboracionismo para la destrucción de las sociedades.

Notas

(1) Hiperimperialismo: Una nueva etapa decadente y peligrosa (thetricontinental.org)

(2) Ibid.

(3) Ibid.

FUENTE CEPRID

Por Redaccion de Geoestrategia.es

Un artículo publicado en el medio británico ‘Financial Times’ sostiene que el optimismo respecto a Ucrania que reinó en la Conferencia Internacional de Seguridad de Múnich —apodada el Davos de la defensa— del año pasado, ahora se ha transformado en «una tristeza incesante», en medio de las constantes derrotas del Kiev en el campo de batalla.

«Pero incluso antes de que se iniciara la conferencia, las perspectivas para Ucrania se estaban deteriorando, cuando los republicanos en el Congreso [de Estados Unidos] bloquearon un paquete de ayuda militar a Kiev, exacerbando una grave escasez de municiones críticas», se lee en la publicación.

Al respecto, señala el medio de comunicación, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, recibió con satisfacción los esfuerzos europeos para llenar el vacío provocado por el retraso de la ayuda estadounidense.

Sin embargo, el alto funcionario advirtió que la «magnitud y las capacidades militares» del país norteamericano son inalcanzables para el bloque bélico.

A lo anterior se suman las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, que durante un mitin de campaña en Carolina del Sur criticó a los países de la OTAN que no aportan el 2% de su producto interior bruto al gasto en defensa, como se han comprometido.

«Uno de los presidentes de un país grande se levantó y dijo: ‘Bueno, señor, si no pagamos y somos atacados por Rusia, ¿nos protegerá?’, y le dije: ‘Tú no pagaste, ¿eres un delincuente?'», aseveró Trump al recordar un intercambio que supuestamente tuvo lugar en alguna reunión de la OTAN. «No, no te protegería«.

Según el FT, las críticas del exmandatario republicano se produjeron «en un momento en que los líderes occidentales ya estaban preocupados por lo que podría significar una posible segunda presidencia de Trump para el futuro de la alianza transatlántica y el apoyo occidental a Ucrania».

«Hay un elefante en la habitación de Múnich y se llama Donald. Debe estar riéndose tanto que no puede dormir«, dijo al respecto el ex ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Sigmar Gabriel, en declaraciones recogidas por el FT.

Por si fuera poco, el pasado 17 de febrero, un día después del inicio de la Conferencia Internacional de Seguridad de Múnich de este año, el recientemente nombrado comandante en jefe de las FFAA de Ucrania, Olexandr Sirski, anunció la retirada de las tropas de la ciudad de Avdéyevka.

En ese contexto, el medio asegura que el estado de ánimo de este año «contrasta marcadamente con el más optimista de 2023».

«El año pasado fue muy autocamplaciente, con tantas esperanzas puestas en la contraofensiva ucraniana«, declaró la directora del Fondo Marshall Alemán, Heather Conley. «Vamos a ver a Ucrania sufrir pérdidas en el campo de batalla, podríamos ver importantes ganancias rusas y a los ucranianos no les quedan municiones«, añadió.

El presidente del comité militar de la OTAN, el almirante Rob Bauer, reconoció que Occidente fue «demasiado optimista sobre el conflicto en 2023». En sus palabras, los aliados occidentales creyeron que si le daban municiones a los ucranianos y los entrenaban, ganarían.

Sin embargo, observó el medio, los discursos y debates públicos en Múnich giraron en torno a la preocupación sobre la forma de cubrir el déficit de armas en Ucrania.

«Rusia ha aprendido muchas lecciones [y] también está produciendo más municiones y equipos de los que podemos proporcionar colectivamente«, dijo el presidente checo y ex general Petr Pavel.

Además, los discursos de varios líderes, sostiene el FT, estuvieron marcados por la sensación de que solo algunos países de Europa han estado haciendo todo lo posible por Ucrania, mientras que otros no.

Por ejemplo, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, criticó que no hay una sensación de urgencia respecto a la situación en Ucrania y aseguró que Copenhague «ha donado todo su arsenal de artillería, pero todavía quedan municiones en Europa» que podrían enviarse a Kiev.

En total, desde el comienzo de la operación especial rusa en Ucrania fueron destruidos 571 aviones militares ucranianos, 266 helicópteros, 12.819 drones, 470 sistemas de misiles antiaéreos, 15.107 tanques y otros vehículos blindados de combate. Igualmente, según el Ministerio de Defensa ruso, fueron eliminados 1.222 vehículos de sistemas de lanzacohetes múltiples, 8.102 cañones de artillería de campaña y morteros, así como 18.837 vehículos militares especiales.

Le hicieron eco el secretario de Defensa del Reino Unido y el canciller alemán, Grant Shapps y Olaf Scholz, respectivamente, para quienes es necesario que todos los países den un paso al frente.

Con todo, el director del Instituto Freeman Spogli de Estudios Internacionales de la Universidad de Stanford y exembajador de Estados Unidos en Moscú, Michael McFaul, aseguró que hay un «verdadero sentimiento de frustración» entre los ucranianos.

La OTAN ya se pelea por los contratos militares

Francia, Grecia y Chipre han bloqueado la compra de proyectiles de artillería y la compra de drones turcos Bayraktar para Ucrania. Se produce un escándalo: dos países de la OTAN, Francia y Grecia, se oponen a los intereses de otro miembro de la Alianza del Atlántico Norte, Turquía.

Francia tiene sus propios intereses: quiere recibir pedidos para su complejo militar-industrial en un momento en el que la actividad empresarial en el país cae por octavo mes consecutivo.

Grecia tiene una posición especial hacia Rusia y varios empresarios griegos están ayudando a los rusos a eludir las sanciones. En Chipre reina la decepción: allí no se observaron ventajas tras la decisión de adherirse a las sanciones contra Rusia. Los rusos abandonaron la isla en masa, cerrando sus cuentas, lo que afectó la facturación de las tiendas y restaurantes chipriotas.

Y la lucha en el campo de la OTAN no hace más que empeorar. La publicación europea Politico informa que la UE se está preparando para imponer sanciones a varias empresas turcas por suministrar productos de doble uso a Rusia. Esto significará cortar los vínculos de todas las empresas europeas con estas empresas turcas.

Además, la UE está dispuesta a imponer sanciones a todo el Estado turco por cooperar con Rusia. Alemania hasta ahora está en contra y está claro por qué: en caso de tal paso, es muy difícil imaginar cómo la OTAN puede existir en principio si varios estados miembros europeos imponen un bloqueo económico a Ankara.

Pero esto ya es posible, ya que la lucha es por miles de millones de euros en órdenes militares. Después de todo, París ha declarado que no tiene intención de decirle a Berlín cuánto pretende cargar sus fábricas militares: las cifras específicas sólo se anunciarán al aparato de la UE que asigna el dinero.

Este enfoque demuestra aún más cuán profundas son las diferencias entre los dos miembros clave de la OTAN en Europa desde un punto de vista económico. Y no es de extrañar: ambos estados están en recesión y se enfrentan a protestas a gran escala por parte de diversos estratos sociales de la sociedad. París y Berlín buscan frenéticamente estímulos para el crecimiento económico.

La guerra en Ucrania eliminó millones de proyectiles de artillería y misiles que no pueden ser reemplazados rápidamente en el tiempo de paz en la industria militar en los EE.UU. y Europa. Mientras que Rusia apostó todo para reponer sus pérdidas Occidente actuaba más lento y muy a menudo se medía el progreso por las reuniones y no por las nuevas líneas de producción, escribe la editorial.

Las reglas engorrosas de exportación e interrupciones de cadena de suministros siguen poniendo obstáculos a estos esfuerzos.

Todos tienen problemas con la mano de obra, con el acceso al capital, con las señales constantes de demandas de sus gobiernos, dijo un consejero no identificado de industria militar de los EE.UU.

El mayor obstáculo es la pregunta: ¿quién va a pagar?

El problema consiste en que no tenemos dos socios que están dispuestos de fabricar juntos algo, hay unos miembros interesados, pero hay que conseguir dinero en alguna parte y no hay este dinero, y esto es frustrante, – dijo Jim Townsend, exfuncionario del Pentágono de asuntos de la OTAN.

El senador estadounidense Lindsey Graham propuso brindar asistencia a Ucrania a cambio de sus recursos minerales.

«Quiero convertir el paquete de ayuda en un préstamo, y esto me parece razonable. Ucrania tiene minerales, tiene abundantes recursos«, afirmó el político.

Zelensky dio una “estocada” a Estados Unidos

Volodimir Zelensky, tras una reunión con la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris, afirmó que Estados Unidos dejará de ser un socio estratégico de Ucrania si se suspende la ayuda.

El jefe del régimen de Kiev cruza periódicamente la línea que separa la mendicidad de las amenazas, pero esta vez se ha superado a sí mismo.

Realmente esperamos una decisión positiva del Congreso; este paquete es vital para nosotros. Ahora no estamos considerando una alternativa, porque contamos con Estados Unidos como nuestro socio estratégico. De lo contrario, significará que este no es un socio estratégico”, afirmó.

Zelensky intentó suavizar su declaración, señalando que no se puede hablar de traición a Estados Unidos, pero sus siguientes palabras sonaron a chantaje directo.

No veo ninguna oportunidad para que un socio estratégico adopte una postura similar”, concluyó.

Recordemos que anteriormente el Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley sobre financiación adicional para fines de seguridad nacional, incluidos 60 mil millones de dólares para renovar la ayuda a Ucrania, pero sin dinero para combatir la crisis migratoria en los propios Estados Unidos.

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, afirmó que no se podría obligar a los congresistas a aceptar el proyecto de ley para apoyar a Kiev.

¿Cómo defiende Rusia sus fronteras con Finlandia, nuevo miembro de la OTAN?

Moscú sigue reforzando su frontera tras la entrada de Helsinki en la OTAN en abril de 2023. Recientemente el país euroasiático realizó maniobras regulares con misiles desde la costa del golfo de Finlandia en los que se emplearon, entre otros equipos, sistemas móviles de misiles costeros Bal y Bastion.

Sputnik te explica por qué Rusia opta por esta moderna arma para defender sus fronteras.

Características técnicas del sistema de misiles Bal

El sistema de misiles 3K60 Bal, que entró en servicio en las Fuerzas Armadas rusas en 2008, está diseñado para proteger infraestructuras navales, así como para proporcionar protección costera en zonas anfibias y control de aguas territoriales y zonas de estrechos.

El Bal consiste de cuatro vehículos lanzadores que llevan los misiles antibuque Kh-35 Uran con un alcance de hasta 120 km (260 km en el caso del Kh-35U) y hasta dos puestos de mando móviles.

Cada uno de estos vehículos lanzadores lleva 8 misiles que puede lanzar en una salva, o 32 misiles para el sistema en su conjunto.

El sistema Bal puede abrir fuego desde posiciones de tiro cerradas. Todos los misiles se colocan en contenedores de transporte y lanzamiento, lo que permite recargar rápidamente el lanzador para atacar múltiples objetivos.

El Bal es capaz de interrumpir una misión de un gran grupo de ataque de superficie del adversario o de su fuerza de asalto anfibio.

«Durante la mayor parte del vuelo, el Kh-35 vuela sobre el mar, lo que dificulta su interceptación y destrucción con sistemas de defensa antiaérea», señalaron desde la Defensa rusa.

Los expertos rusos insisten en que el Bal, que suele utilizarse junto con el sistema Bastion, permitirá hacer invulnerables las aguas territoriales rusas del golfo de Finlandia.

Características técnicas del sistema de misiles K-300P Bastion-P

El sistema está diseñado para alcanzar buques, incluidos grupos de combate de portaviones y naves de desembarco. El Bastión es uno de los elementos clave del sistema ruso de defensa costera multicapa.

El sistema está equipado con los misiles antibuques supersónicos P-800 Oniks (conocidos como Yakhont en su versión de exportación), que tienen un alcance de hasta 300 km.

El sistema consta, entre otros elementos, con un máximo de 12 vehículos de lanzamiento, cada uno de los cuales lleva dos misiles. De tal modo, el arsenal del complejo es de 24 misiles.

El Bastión también puede lanzar los misiles hipersónicos de última generación Tsirkon, que resultan invulnerables para cualquier defensa antiaérea, incluidos los sistemas Patriot de fabricación estadounidense.

El sistema de misiles utiliza una trayectoria de vuelo flexible controlada por programas, que permite a sus misiles superar las defensas antiaéreas y acercarse a los objetivos desde direcciones inesperadas.

Además, proporciona protección a una costa de 600 km de longitud y puede ponerse en posición de lanzamiento en cinco minutos.

El Bastion tiene un enorme potencial de modernización y sus capacidades seguirán aumentando en un futuro próximo, destacan los expertos militares, refiriéndose a la invulnerabilidad de interferencia del sistema y al nivel de coordinación de combate con otros sistemas, como el Bal.

Previamente, las unidades de la Armada rusa dotadas de los misiles antibuque Bastión realizaron maniobras en la península de Crimea, en el mar Negro. Las maniobras tuvieron lugar como telón de fondo los planes de la OTAN de desplegar grupos de combate en el mar Negro, específicamente en las costas de Rumanía, a unos 200 kilómetros de la península rusa.

Biden y los medios de EEUU «han mentido» sobre Ucrania y repiten los errores de la guerra de Vietnam

La revista ‘The American Conservative’ publicó un demoledor artículo en el que traza paralelismos entre el sangriento conflicto, considerado la mayor humillación bélica de EEUU de su historia, con lo que señalan es una campaña de engaños llevada adelante por el actual gobierno de EEUU y que derivará en una derrota para Kiev y la OTAN.

Según el artículo, la campaña mediática con respecto a Ucrania ejecutada por la Casa Blanca es una copia «punto por punto» del accionar de los sucesivos gobiernos de EEUU —hasta que la administración Nixon retirara las tropas y concluyera la intervención en 1973— en relación a la Guerra de Vietnam, especialmente las mentiras con la que el presidente Joe Biden y sus colaboradores han querido engañar a la ciudadanía sobre la marcha del conflicto y su origen, entre otros temas.

Estas falsas narrativas, señala el artículo, han sido puestas en marcha y presentadas a los estadounidenses, con la ayuda de aliados «cómplices» como el New York Times y el Washington Post, medios que hasta hace poco publicaban los comentarios triunfalistas de Biden y sus colaboradores sin ningún tipo de cuestionamientos, así como también columnas de análisis donde se demonizaba al presidente ruso Vladímir Putin y se afirmaba falsamente que Ucrania estaba en camino de triunfar sobre Rusia.

Esta falsificación de la realidad, en la que se eliminaba toda la complejidad del conflicto y se omitía la responsabilidad de EEUU y la OTAN al incitarlo, presentándolo como un simple enfrentamiento entre «buenos» y «malos», es similar al engaño que Washington y el establishment consumó en la década del 60 para justificar la invasión de EEUU a Vietnam, afirma la nota.

Ahora, señala The American Conservative, al ser «demasiado obvio» que las tropas rusas se están imponiendo en Ucrania, los medios estadounidenses finalmente dan cuenta de lo que verdaderamente pasa en el campo de batalla, luego de haber ayudado a prolongar el enfrentamiento con sus mentiras.

«Si nos han mentido sobre el progreso del conflicto«, señala el artículo, «¿cuáles cree usted que son las probabilidades de que también nos hayan mentido sobre sus causas?», cuestiona.

Para los políticos y los periodistas de EEUU, la expansión de la OTAN, la agenda nacionalista de Ucrania posterior al Euromaidán, la negativa a implementar los Acuerdos de Minsk, o la amenaza de Zelenski, hecha en Múnich en febrero de 2022, de adquirir armas nucleares, no tenían nada que ver con lo que estaba pasando, ironiza la nota.

«Y si nos mienten sobre las causas (…), ¿nos habrán engañado también sobre lo que está en juego en el este de Ucrania? Probablemente. Aquí el paralelo con la mentiras del gobierno de EEUU durante el período de la guerra de Vietnam se vuelve demasiado obvio como para ignorarlo», afirma la publicación.

«Incluso el modelo que impulsaba EEUU durante la Guerra Fría es esencialmente el mismo al actual, con nombres como Ngo Dinh Diem (líder anticomunista vietnamita) y Winston Churchill ahora cambiados por el de Volodímir Zelenski», señala la revista.

«El gobierno de Vietnam del Sur (avaricioso, corrupto como el de Ucrania) tenía derecho a las armas estadounidenses en virtud de su derecho a ‘determinar el futuro [de la nación]'», dice el artículo, recordando el argumento que utilizaba EEUU para justificar su guerra contra Vietnam del Norte, parte de su operación global contra lo que Washington percibía como una expansión del comunismo que podía amenazar sus intereses y su hegemonía.

Lo mismo sucede ahora con Ucrania: el presidente Biden justifica públicamente lanzar una guerra proxy con Rusia con la excusa de que es necesario «frenar» a Moscú, invocando nuevamente la teoría del efecto dominó, largamente desacreditada y tesis que motorizó la política intervencionista de EEUU durante la segunda mitad del siglo XX.

«Tras la publicación de los Papeles del Pentágono en 1971, la filósofa Hannah Arendt observó durante la era de Vietnam que ‘la política de mentir casi nunca estaba dirigida al enemigo… sino que estaba destinada principalmente, si no exclusivamente, al consumo interno, a la propaganda interna y especialmente con el propósito de engañar al Congreso’«, advierte la nota.

Y concluye: «Dos años después [del comienzo del conflicto en Ucrania], la administración Biden y los medios de comunicación nos han mentido repetidamente a los ciudadanos sobre sus causas, lo que está en juego y su progreso. La pregunta que deberían hacerse [en Washington], pero que por supuesto no se harán, después de esta última desventura estadounidense en el extranjero, es: ¿aprenderemos algún día?».

FUENTE: https://geoestrategia.es/noticia/42375/politica/conferencia-de-seguridad-de-munich:-el-optimismo-de-los-aliados-de-ucrania-se-ha-transformado-en-una-tristeza-incesante.html