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Por  Pepe Escobar 18 de Marzo  Asia Times

Las consecuencias del brote de Covid-19 ponen a Beijing y Washington en curso de colisión

Entre la miríada de efectos geopolíticos devastadores del coronavirus, uno ya es gráficamente evidente. China se ha reubicado. Por primera vez desde el comienzo de las reformas de Deng Xiaoping en 1978, Pekín considera abiertamente a Estados Unidos como una amenaza, como lo afirmó hace un mes el ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi en la Conferencia de Seguridad de Munich durante el pico de la lucha contra el coronavirus.

Beijing está modelando cuidadosamente y de forma gradual la narrativa de que, desde el comienzo del ataque de coronovirus, los líderes sabían que estaba bajo un ataque de guerra híbrida. La terminología de Xi Jinping es una pista importante. Dijo, en el expediente, que esto era una guerra. Y, como contraataque, se tuvo que lanzar una “guerra popular”.

Además, describió el virus como un demonio o diablo. Xi es un confucianista. A diferencia de otros pensadores chinos antiguos, Confucio era reacio a discutir sobre las fuerzas y el juicio sobrenaturales en la otra vida. Sin embargo, en un contexto cultural chino, diablo significa “demonios blancos” o “demonios extranjeros”: guailo en mandarín, gweilo en cantonés.  Xi fue entregando una declaración poderosa en código.

Cuando Zhao Lijian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, expresó en un tweet incandescente la posibilidad de que “podría ser el ejército de los EE. UU. quien llevó la epidemia a Wuhan”, la primera explosión en este sentido provino de un alto funcionario: Beijing enviaba un globo de prueba indicando que los guantes finalmente se habían quitado. Zhao Lijian hizo una conexión directa con los Juegos Militares en Wuhan en octubre de 2019, que incluyeron una delegación de 300 militares estadounidenses.

Citó directamente al director de los CDC de los Estados Unidos, Robert Redfield, quien, cuando se le preguntó la semana pasada si algunas muertes por coronavirus se habían descubierto a título póstumo en los Estados Unidos, respondió que “algunos casos han sido diagnosticados de esta manera en los Estados Unidos hoy”.

La conclusión explosiva de Zhao es que Covid-19 ya estaba vigente en los EE. UU. antes de ser identificado en Wuhan, debido a la incapacidad ahora completamente documentada de los EE. UU. para probar y verificar las diferencias en comparación con la gripe.

Agregando todo eso al hecho de que las variaciones del genoma del coronavirus en Irán e Italia fueron secuenciadas y se reveló que no pertenecen a la variedad que infectó a Wuhan, los medios chinos ahora están haciendo preguntas abiertamente y estableciendo una conexión con el cierre en agosto del año pasado. del laboratorio de armas biológicas militares “inseguras” en Fort Detrick, los Juegos Militares y la epidemia de Wuhan. Algunas de estas preguntas habían sido formuladas, sin respuesta, dentro de los Estados Unidos.

Preguntas adicionales persisten sobre el opaco Evento 201 en Nueva York el 18 de octubre de 2019: un ensayo para una pandemia mundial causada por un virus mortal, que resultó ser coronavirus. Esta magnífica coincidencia ocurrió un mes antes del brote en Wuhan.

El evento 201 fue patrocinado por la Fundación Bill y Melinda Gates, el Foro Económico Mundial (WEF), la CIA, Bloomberg, la Fundación John Hopkins y la ONU. Los Juegos Militares Mundiales se abrieron en Wuhan exactamente el mismo día.

Independientemente de su origen, que aún no está establecido de manera concluyente, por mucho que Trump tuitee sobre el “virus chino”, Covid-19 ya plantea preguntas inmensamente serias sobre biopolítica (¿dónde está Foucault cuando lo necesitamos?) Y bio-terror.

La hipótesis de trabajo del coronavirus como una arma biológica muy poderosa pero no provocadora del Armagedón lo revela como un vehículo perfecto para el control social generalizado, a escala global.

Cuba surge como potencia biotecnológica

Así como un Xi completamente enmascarado que visitó la primera línea de Wuhan la semana pasada fue una demostración gráfica para todo el planeta de que China, con un inmenso sacrificio, está ganando la “guerra popular” contra Covid-19, Rusia, en un movimiento de Sun Tzu en Riad cuyo resultado final fue un barril de petróleo mucho más barato, ayudó a todos los efectos prácticos a impulsar la inevitable recuperación de la economía china. Así es como funciona una asociación estratégica.

El tablero de ajedrez está cambiando a una velocidad vertiginosa. Una vez que Beijing identificó el coronavirus como un ataque con armas biológicas, se lanzó la “guerra popular” con toda la fuerza del estado. Metódicamente. Sobre la base de “lo que sea necesario”. Ahora estamos entrando en una nueva etapa, que será utilizada por Beijing para recalibrar sustancialmente la interacción con Occidente, y bajo marcos muy diferentes cuando se trata de Estados Unidos y la UE.

El poder blando es primordial. Beijing envió un vuelo de Air China a Italia con 2.300 cajas grandes llenas de máscaras con el guión: “Somos olas del mismo mar, hojas del mismo árbol, flores del mismo jardín”. China también envió un paquete humanitario considerable a Irán, significativamente a bordo de ocho vuelos desde Mahan Air, una aerolínea bajo sanciones ilegales y unilaterales de la administración Trump.

El presidente serbio, Aleksandar Vucic, no podría haber sido más explícito:

    “El único país que puede ayudarnos es China. Por ahora, todos entendieron que la solidaridad europea no existe. Ese fue un cuento de hadas sobre papel”.

Bajo severas sanciones y demonizada desde siempre, Cuba todavía puede realizar avances, incluso en biotecnología. El Heberon antivírico, o interferón alfa 2b recombinante, un agente terapéutico( antiviral, antipoliferativo e inmunomodulados), no una vacuna, se ha utilizado con gran éxito en el tratamiento del coronavirus. Una empresa conjunta en China está produciendo una versión inhalable, y al menos 15 naciones ya están interesadas en importar el producto terapéutico.

Ahora compare todo lo anterior con la administración Trump que ofrece u$s  mil millones para cazar furtivamente a científicos alemanes que trabajan en la firma de biotecnología Curevac, con sede en Turingia, en una vacuna experimental contra Covid-19, para tenerla como una vacuna “solo para Estados Unidos”.

Ingeniería social con operaciones psicológicas?

Sandro Mezzadra, coautor con Brett Neilson del seminario The Politics of Operations: Excavating Contemporary Capitalism, ya está tratando de conceptualizar dónde estamos ahora en términos de luchar contra Covid-19.

Nos enfrentamos a una elección entre un capítulo maltusiano, inspirado en el darwinismo social, “liderado por el eje Johnson-Trump-Bolsonaro” y, por otro lado, un capítulo que apunta a la “recalificación de la salud pública como herramienta fundamental”, ejemplificado por China, Corea del Sur e Italia. Hay lecciones clave que aprender de Corea del Sur, Taiwán y Singapur.

La clara opción, señala Mezzadra, es entre una “selección de población natural”, con miles de muertos, y “defender la sociedad” mediante el empleo de “grados variables de autoritarismo y control social”. Es fácil imaginar quién se beneficiará de esta reingeniería social, una remezcla del siglo XXI y La máscara de la muerte roja de Alan Poe.

En medio de tanto pesimismo, cuente con Italia para ofrecernos tonos de luz estilo Giovanni Tiepolo. Italia eligió la opción Wuhan, con consecuencias inmensamente graves para su economía ya frágil. Los italianos en cuarentena reaccionaron notablemente cantando en sus balcones: un verdadero acto de revuelta metafísica.

Sin mencionar la justicia poética de la actual Santa Corona (“corona” en latín) enterrada en la ciudad de Anzu desde el siglo IX. San Corona fue un cristiano asesinado por Marco Aurelio en el año 165 dC, y ha sido durante siglos uno de los santos patronos de las pandemias.

Ni siquiera billones de dólares que llovieron del cielo por un acto de divina misericordia de la Fed pudieron curar a Covid-19. Los “líderes” del G-7 tuvieron que recurrir a una videoconferencia para darse cuenta de lo desorientados que están, incluso cuando la lucha de China contra el coronavirus le dio a Occidente una ventaja de varias semanas.

El Dr. Zhang Wenhong, con sede en Shanghái, uno de los principales expertos en enfermedades infecciosas de China, cuyos análisis se han detectado hasta ahora, ahora dice que China ha emergido de los días más oscuros de la “guerra popular” contra Covid-19. Pero no cree que esto termine para el verano. Ahora extrapola lo que le está diciendo al mundo occidental.

Aún no es primavera, y ya sabemos que se necesita un virus para destruir sin piedad a la Diosa del Mercado. El viernes pasado, Goldman Sachs dijo a no menos de 1,500 corporaciones que no había riesgo sistémico. Eso fue falso.

Las fuentes bancarias de Nueva York me dijeron la verdad: el riesgo sistémico se volvió mucho más severo en 2020 que en 1979, 1987 o 2008 debido al enorme peligro de que el mercado de derivados de $ 1.5 billones colapse.

Como dicen las fuentes, la historia nunca antes había visto algo como la intervención de la Reserva Federal a través de su eliminación poco entendida de los requisitos de reservas bancarias comerciales, desencadenando una expansión potencial ilimitada del crédito para evitar una implosión derivada de un colapso total de las materias primas y el mercado de valores acciones de todo el mundo.

Esos banqueros pensaron que funcionaría, pero como sabemos por ahora, todo el sonido y la furia no significaron nada. El fantasma de una implosión derivada, en este caso no causada por la posibilidad anterior, el cierre del Estrecho de Ormuz, permanece.

Apenas comenzamos a entender las consecuencias de Covid-19 para el futuro del turbocapitalismo neoliberal. Lo cierto es que toda la economía global ha sido golpeada por un disyuntor insidioso, literalmente invisible. Esto puede ser solo una “coincidencia”. O esto

puede ser, como algunos argumentan audazmente, parte de una posible operación psicológica masiva que crea el entorno geopolítico y de ingeniería social perfecto para el dominio del espectro completo.

Además, a lo largo del arduo camino por el camino, con inmensos sacrificios humanos y económicos incorporados, con o sin reinicio del sistema mundial, queda una pregunta más apremiante: ¿seguirán eligiendo las élites imperiales seguir librando híbridos de dominio de espectro completo para la guerra contra China?

Nota: Las operaciones psicológicas son operaciones para transmitir información seleccionada e indicadores al público para influir en sus emociones, motivos y razonamiento objetivo, y en última instancia, en el comportamiento de gobiernos, organizaciones, grupos e individuos

Por Eduardo Montes de Oca | 16/03/2020 | Fuentes: Rebelión

Diversos observadores coinciden en la posibilidad real del trueque de la presente contracción planetaria en una nueva recesión, esa “[significativa] disminución de la actividad comercial e industrial que comporta un descenso de los salarios, de los beneficios y del empleo”, si nos guiamos por un diccionario al uso. Muchos subrayan hoy signos tales el deterioro del canje de mercancías, la volatilidad de los mercados, el mayúsculo endeudamiento, las burbujas especulativas…. ¿Se aproximará otro 2008?

Eduardo Lucita (La Arena/Rebelión) nos incita a afirmarlo al  responder la interrogante formulada por él mismo. Rememora el hecho de que, en su momento, la exdirectora gerente del FMI, Christine Lagarde, declaró que todo viene “peor de lo previsto para la economía mundial” y que el 70 por ciento de esta experimenta una desaceleración. Asimismo, acota el comentarista, la OMC pronosticó que tanto el PBI global como el intercambio de bienes  –este último “no puede desempeñar plenamente su función de impulsor” del auge– despegarán menos que en 2018.

Pero las malas nuevas acuden de todos lados. Fergal O’Brien y Piotr Skolimowski resumen grosso modo para Bloomberg lo que constituye ya una ecuménica alerta: “China informó del crecimiento más débil de su producción industrial desde 2002. La economía de Alemania se contrajo por el desplome de las exportaciones, y la producción de la zona euro disminuyó en el mayor nivel en más de tres años debido al enfriamiento de la expansión general. Los mercados de bonos de Estados Unidos y Reino Unido enviaron las advertencias más claras de una recesión desde la crisis financiera mundial […] Con el golpe al crecimiento por las disputas comerciales junto con el enfriamiento de la demanda mundial y las crisis geopolíticas, la economía mundial se dirige a su expansión más débil desde la crisis financiera”.

Alexander Krueguer, alto funcionario de Bankhaus Lamp, no abriga dudas. Para él, además del debilitamiento cíclico, el rápido conflicto mercantil generalizado está frenando el desarrollo. A lo que se suman, considera, el Brexit y las tensiones geopolíticas, eventos cargados de un compartido efecto amortiguador (los peritos añaden a esta relación los perjuicios que ya acarrea el nuevo coronavirus). “Es probable que todos estos factores pesen sobre la actividad económica”.

El estado de cosas refleja un roletazo que pica y se extiende, para decirlo en el argot cubano del beisbol. La extenuación perjudica la zona euro, donde Francia y España también se enlentecen y la situación de Italia parece cada vez más grave. Cifras como clonadas de similares lapsos dan cuenta de que, en 2019, en el bloque monetario la producción industrial cayó 1,6 por ciento en junio. Mientras, el progreso se ralentizó al 0,2 por ciento en el segundo trimestre, la mitad del ritmo del primero.

Quizás dónde más gritan

En los Estados Unidos es como si ensordeciera un ulular de sirenas. Las  sombrías predicciones colman informes, discursos, toda suerte de análisis. Recientemente, el portal Axios aseveró que proliferan los motivos para preocuparse por la recuperación, luego de que el indicador de probabilidad de la Reserva Federal (FED) de Nueva York, el cual predice la ocurrencia de una recesión, se ubicara en 32,9 por ciento en junio pasado.

Un despacho de Prensa Latina da cuenta de que Lisa Shalett, jefa de comunicaciones de la división Morgan Wealth Management, del banco de inversión Morgan Stanley, escribió en una nota dirigida a sus clientes que, desde 1960, cada vez que ese índice de la entidad ha sobrepasado el 30 por ciento ha ocurrido el temido fenómeno. Shalett también encontró “fantasmas” en la relación oro-plata; el descenso de las ventas de automóviles, viviendas, manufacturas; y en las ganancias y los gastos de capital.

De acuerdo con el Servicio de Noticias y Datos de Mercados Markets Insider, el nefasto aviso se ha mantenido en alto desde que la curva de rendimiento del Departamento del Tesoro se invirtió en marzo y luego nuevamente en mayo. Pero expliquemos esto, con la ayuda de PL:

“Para calcular la probabilidad de recesión, el rastreador de la FED […] utiliza específicamente la diferencia entre las tasas del Tesoro a 10 años y a tres meses. Un diferencial negativo entre las dos ha precedido a todas las recesiones de la posguerra, y actualmente se encuentra negativo desde mayo… La curva de rendimiento invertida es vista como un indicador de una recesión económica pendiente, porque cuando las tasas de interés a corto plazo exceden las de largo plazo el sentimiento del mercado sugiere una perspectiva pobre a largo plazo, y se cree que los rendimientos ofrecidos por el ingreso fijo continuarán cayendo”.

Según Market Watch, los inversionistas de Wall Street miran con sumo nerviosismo el comportamiento de la mentada curva, cuando la arremetida comercial trumpiana contra “toda bandera” socava la confianza empresarial y la actividad manufacturera. La estratega de ingresos fijos Leslie Falconio manifestó a esa página web que “si la curva de rendimiento se mantiene invertida por un largo período, puede influir en el crecimiento económico debido a su efecto corrosivo en las ganancias corporativas. Ello se debe a que llevaría a los bancos a evitar prestar dinero, restringiría el flujo de crédito y aumentaría los costos de los préstamos”.

Repercusión geopolítica

Sí, como atalayó Lenin, la política es la expresión concentrada de la economía. Eso, sin que olvidemos que aquella entraña sus propias variables de desenvolvimiento. Lo cierto es que, dada la coyuntura explicada hasta ahora –unida a otras–, Carlos Pereyra Mele, de Barómetro Internacional: #DossierGeopolitico DG, nos recuerda que, desde el 2003, la publicación ha sustentado que está transcurriendo el retroceso del poder global alcanzado por USA a fines del siglo XX.

“Y desde el 2010 […], que se transitaba hacia un [intervalo] de multipolaridad regional importante –con una China que no aplicará el modelo imperial norteamericano de control y dominio– y de nuevas alianzas totalmente distintas a las que se habían mantenido por casi 60 años. Y que los estados naciones lejos de desaparecer seguirán por un largo período dominando la escena […] internacional, como también teniendo influencia en sus vecinos los países importantes tanto [en lo económico como en lo tecnológico]. NO veremos un mundo bipolar, como el que conocimos en la guerra fría”.

Rematando sus asertos, el colega cita al influyente catedrático de Harvard Stephen Walt, quien, en la Revista Foreign Policy, en octubre de 2018 “reconoce que hace 15 años pocos analistas sostenían estos cambios que hoy se concretan. A confesión de partes, relevo de pruebas”, se muestra rotundo Pereyra Mele.

Conforme al aludido autor anglosajón, en su artículo “¿A qué tipo de mundo nos dirigimos”, en general 2025 supondrá un año de “multipolaridad no equilibrada”. En ese contexto, “los Estados Unidos seguirán siendo el actor más importante del planeta. Pero su margen de superioridad será más pequeño de lo que solía ser, y el país aún enfrentará problemas fiscales a largo plazo y profundas divisiones políticas […] China será la potencia número dos del planeta (y superará a Estados Unidos en algunas dimensiones), seguida por otros jugadores importantes (Alemania, Japón, India, Rusia, etc.), todos ellos considerablemente de menor jerarquía que los otros dos principales”.

Con “alarde” de cordura, el “augur” sugiere a EE.UU. que se comporte más selectivamente al hacer compromisos y utilizar su poder en el extranjero. “El deseo central de rehacer el mundo, que caracterizó la era unipolar, se desvaneció mucho antes de que Donald Trump se convirtiera en presidente de los Estados Unidos. No volverá, no importa cuántos neoconservadores nostálgicos intenten rescatarlo”.

Como elemento del vaticinio del académico –nada “sospechoso” de izquierdismo, por supuesto–, la política exterior y de defensa de EUA se centrará principalmente en contrarrestar a China. Además de procurar desacelerar los esfuerzos del “dragón” para obtener una ventaja en una serie de tecnologías emergentes, tratará de evitar que el coloso establezca una posición dominante en su región.

“Europa y la OTAN simplemente no tendrán mucho rol que desempeñar, ya que Washington se centra cada vez más en Asia. Los países europeos no querrán renunciar a los lazos económicos rentables con China y no estarán dispuestos a hacer mucho para equilibrar a Beijing. Si la competencia chino-estadounidense se calienta, como lo espero, este problema será otro punto de fricción entre los Estados Unidos y sus socios europeos. Trump podría acelerar este proceso si continúa golpeando a Europa en el comercio e imponiendo tontamente sanciones secundarias a los estados europeos que intentan mantener vivo el acuerdo nuclear de Irán por ejemplo, pero incluso si no lo hace, la lenta dilución de las relaciones transatlánticas continuará. No hay nada sorprendente o trágico en esto, por cierto; es simplemente la consecuencia gradual pero inevitable del resurgimiento de Asia”.

Resurgimiento que anida -¿es espoleado por?- en condiciones en las cuales “paradójicamente” medran las señales de una recesión que, aun gravitando sobre la Tierra en pleno, se tornan más peligrosas –“dádivas” del Sistema–, y hasta vergonzosas, para quienes han vivido a expensas de los demás: las potencias imperialistas. Y sus principales acólitos.

Por Javier Benítez

Arabia Saudí decidió romper la baraja. Tras ver frustrado su objetivo de renovar el pacto OPEP+ al que condicionó a un recorte mayor en la producción de petróleo a partir del 1 de abril, resolvió dar un paso temerario y anunció un incremento en su producción y una rebaja sustancial en el precio del barril en un intento de golpear a Rusia.

AUDIO: https://mundo.sputniknews.com/popup/radio/?audio_id=28294835

Rusia estaba de acuerdo en renovar el pacto vigente sin mayores recortes, pero Arabia Saudí no lo aceptó, y arremetió con una medida agresiva y que contradice sus propias iniciativas: quería pactar una extensión del acuerdo con más recorte, y termina resolviendo, no sólo aumentar la producción, sino además bajar el precio del barril.

Entonces, se desató la debacle. El precio del barril, las bolsas, y las monedas de varios países se derrumbaron. Sin mencionar la propia caída al máximo de lo permitido del precio de las acciones de la petrolera Saudí Aramco.

Pero sobre todo, una decisión que pretendía ser un golpe contra Rusia, terminó siendo un hachazo en los riñones de la industria petrolera de EEUU, ‘el socio’ de Arabia Saudí. De tal envergadura fue el palazo que fulminó uno de sus planes estratégicos de la industria: EEUU debió suspender una venta planeada de crudo de su Reserva Estratégica como consecuencia de la acción de Arabia Saudí.

Una venta cuyo objetivo era generar ingresos para mantener y actualizar las instalaciones de la reserva. Pero Arabia Saudí le hizo jaque mate a esta venta, y posiblemente a la industria del fracking, que es inviable con unos precios por debajo de los 50 dólares el barril.

“Arabia Saudí ha jugado con fuego y creo que se va a terminar quemando”, señala al respecto Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Político, un think tank de ideas geopolíticas que analiza el mundo desde Suramérica.

Al indicar que se trató de una decisión unilateral de Riad por encima de todos los demás miembros de la OPEP, el analista puso el foco en que el 80% del PIB del país árabe deriva precisamente de su exportación de petróleo.

“Parece que se ha pegado un tiro en el pie, y además esto le ha causado un serio problema a su principal socio estratégico y sostenedor en Medio Oriente que es EEUU porque le ha afectado una estrategia en la que ya lleva varios años y que le ha costado muchos problemas internos y que es el esquisto, esta forma de extracción que es muy agresiva”, apunta el experto.

Pereyra Mele incide en que toda esa inversión y ese trabajo que EEUU ha venido desarrollando con el fracking hoy se ven tirado por la borda debido a esta decisión unilateral de Arabia Saudí. “Le hace prácticamente imposible desde el punto de vista económico a EEUU mantener esa producción con esa metodología. Por lo tanto vemos que hay un efecto boomerang muy grande sobre sus propios aliados y esto va a traer consecuencias”, remacha.

Rusia saldrá adelante

En este contexto, el presidente de Rusia, Vladímir Putin enfatizó que Rusia atravesará con dignidad los actuales avatares de la economía global provocados por este movimiento de Arabia Saudí y la irrupción en escena del coronavirus, al indicar que las potencias mundiales buscan cualquier oportunidad para ‘contener’ a Rusia.

“En realidad, la llamada política de contención se ha aplicado desde hace mucho tiempo, todos lo sabemos bien, y quienes lo hacen hablan abiertamente sobre ello sin ceremonias. Esperan que cometamos un error en algún lugar o nos resbalemos, que perdamos la orientación o, lo que es peor, que nos atasquemos en conflictos internos que a veces se calientan, se nutren e incluso se financian desde el exterior”, sentenció Putin en un discurso ante la Duma del Estado.

“Todo el mundo sabe que Rusia está preparada, no por este caso, sino por alguna otra circunstancia política internacional, geopolítica, o algún conflicto serio de que bajaran los valores de los commodities, en este caso de los hidrocarburos, y que tiene un colchón de reserva para seguir manteniendo su producción y los contratos que había establecido”, concluye Carlos Pereyra Mele.

Publicado en: https://mundo.sputniknews.com/radio_que_pasa/202003111090751155-arabia-saudi-petroleo/

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Club de la Pluma: Arte, Ciencia, Cultura, Derechos Humanos, Geopolítica, Deuda Externa, Relatos, Cuentos, Educación, Opinión, Editorial, Efemérides, Comunidades Originarias, Filosofía Y Mucho Más…

TEMA:

  • Los juegos a varias bandas del neo otomanismo de Turquía con Erdogan
  • EEUU abandonado la zona y dejando el caos
  • Turquía y su relación con el terrorismo islámico y su participación en Libia
  • Turquía y su responsabilidad en el caso de Idlib ocupada por los terrorista, firma del “acuerdo” alcanzado con rusia, para dividir la zona en cuestión.
  • El conflicto afgano en un nuevo vuelco de la historia con el acuerdo alcanzado por EEUU y los Talibanes luego de años de guerra. Un nuevo Vietnam (?)
  • Las cortinas de humo del Coronavirus que oculta la alta posibilidad de una nueva crisis de los mercados mundiales peor que los del 2008
  • Coronavirus una guerra bacteriológica que afecta a los países que firmaron acuerdos profundos con China Irán e Italia
  • Los tanques de Ideas de EEUU plantean un panorama complicado para las realidades internacionales por parte de EEUU.
AUDIO:

Vivíamos en un mundo dominado por Estados Unidos pero que de cierto modo estaba organizado por tratados internacionales. Sin embargo, eso se está viniendo abajo.

Los países más poderosos están haciendo valer su potencial y cada vez más crean sus propias reglas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por ejemplo, ha declarado en alguna ocasión que “rechaza la idea de la globalización”.

Controlar territorios es un concepto importante para los Estados más poderosos. Eso les brinda poder económico y apoyo militar.

Se trata de un juego geopolítico que ya vaticinó un geógrafo británico nacido en el siglo XIX llamado Halford John Mackinder.

Mackinder diseñó una teoría en 1904 que marcó profundamente la geopolítica durante décadas el siglo pasado y que ahora parece estar nuevamente de vuelta.

En aquella época, los océanos eran dominados por la marina británica, lo cual era crucial para que una isla como Gran Bretaña sostuviera su gran imperio.

Sin embargo, Mackinder pensó que esta situación se encontraba amenazada y fue ahí donde comenzó a profundizar sobre lo que él llamaba el “Heartland” (Corazón de la Tierra) de Eurasia.

Esta zona abarcaba las áreas agrícolas de la parte europea de Rusia, se extendía por vastos territorios hasta Asia central y llegaba hasta los bosques y las llanuras de Siberia, un territorio rico en recursos sin explotar como el carbón, la madera y otros minerales.

Mackinder pensó que un área tan extensa y rica, que a la vez podía ser recorrida con un sistema ferroviario, era una zona clave para los países con ansias de poder.

Advertencia

Quince años después, tras la Primera Guerra Mundial, los líderes se reunieron en una conferencia de paz en Versalles para rediseñar las fronteras del mundo, expandir la democracia y acabar la guerra para siempre.

Pero Mackinder pensó que para poder llevar eso a cabo había que afrontar la realidad geográfica y tomar ciertas precauciones. De lo contrario, temía, le dejarían la puerta abierta a Rusia o Alemania para dominar el Heartland y convertirlo en una base militar gigante.

Desde allí, el poder de Heartland podía construir una flota indestructible, derrotar a la poderosa narina británica y finalmente dominar Eurasia y África y convertirse en la “Isla del Mundo”.

Eso significaba que Europa y Rusia debían mantenerse divididas. Mackinder escribió esta teoría en un libro que llamó “Ideales democráticos y realidad”.

“Quien domina el este de Europa, domina Heartland, quien domina Heartland, reina en la ‘Isla del Mundo’, quien domina la ‘Isla del Mundo’, gobierna el mundo entero”, según la teoría de Mackinder.

Inspiración nazi

En Múnich, otro geógrafo y veterano de guerra llamado Karl Haushofer estaba estudiando los trabajos de Mackinder.

Haushofer temía y odiaba el victorioso Imperio británico, al que veía como un estrangulador mundial. Así que convirtió la Teoría Heartland de Mackinder en una estrategia.

Pensó que su país, humillado tras la gran guerra, podía formar una gran alianza con Rusia y Japón y así cortar los tentáculos del poder naval británico.

Esta teoría intrigó a uno de los estudiantes de Haushofer, Rudolf Hess, quien era miembro del nuevo partido nacional-socialista.

En 1923, intentaron tomar el poder, pero Hess terminó en la cárcel. Allí lo visitó Haushofer para ofrecerle tutorías tanto a él como a su compañero de prisión, el líder nazi Adolf Hitler.

En 1933, los nazis consiguieron llegar al poder. Y en 1939, el ministro de Exteriores nazi y su homólogo soviético sorprendieron al mundo firmando un pacto de no agresión.

Haushofer estaba feliz. Pensaba que se trataba del nacimiento del gran poder territorial entre Rusia y Alemania que había soñado.

Inmediatamente después de las noticias del pacto, la revista británica New Statesman publicó un artículo para demostrar cómo los nazis habían realizado sus planes geopolíticos a través de las ideas de Haushofer, a su vez inspiradas por Mackinder.

Fuera cierto o no, la idea de que Mackinder había inspirado el pacto se extendió por Estados Unidos. La revista Life desarrolló un gran reportaje mapeando las ideas de Mackinder y explicandos cómo sus conceptos estaba siendo usados por los nazis y cómo los estadounidenses debían estudiarlo.

Hollywood también se interesó por esta teoría, representando en un filme las reuniones entre Haushofer y Hess. En la cinta, presentaba a Haushofer como un genio malvado a cargo un gran Instituto de Geopolítica que supuestamente estaba detrás de los “planes de destrucción” nazis.

En Estados Unidos, “geopolítica” se convirtió en otra palabra para calificar el fanatismo germánico.

La propaganda de la industria cinematográfica estadounidense contó a su audiencia que la teoría de Mackinder era la base de la estrategia de Hitler.

La idea de que su teoría inspiró a los nazis perturbó a Mackinder. En 1943, la revista estadounidense Foreign Affairs se puso en contacto con él para preguntarle por su opinión geopolítica sobre el curso de la Segunda Guerra Mundial.

Durante la entrevista, Mackinder advirtió que “si la Unión Soviética salía de la contienda como conquistadora de Alemania, se convertiría en la gran potencia terrestre del mundo”.

En 1945, Alemania se hundió. El régimen nazi se rindió de forma incondicional y el país fue divido en dos zonas por los aliados.

El modelo de Mackinder pasó a presagiar el enfrentamiento Este-Oeste de la Guerra Fría. Occidente y la Unión Soviética se convirtieron en enemigos otra vez.

Después de que fuerzas prosoviéticas absorbieran Polonia, Hungría, Rumanía y otros países, el poder que dominaba el este de Europa y Heartland no era Alemania, sino la Unión Soviética.

En las universidades de la Liga Ivy de EE.UU., los académicos ya habían impulsado el estudio de los trabajos de Mackinder para confrontar el riesgo de que un país dominara la “Isla del Mundo”.

Ahora que los soviéticos se estaban expandiendo, las ideas de Mackinder llegaron al diplomático estadounidense George Kennan.

Kennan propuso que para prevenir que la URSS dominara la gran masa de tierra euroasiática, había que contenerla de algún modo.

“Amenaza soviética”

El 6 de marzo de 1947 murió Mackinder, pero sus ideas siguieron muy vivas.

Seis días después, el presidente Harry Truman dijo al Congreso de EE.UU. que debían contener a la URSS y ayudar a los países amenazados por la expansión comunista.

De esa forma, el occidente capitalista y el este soviético se enzarzaron en una Guerra Fría durante décadas. 

Estados Unidos estableció una serie de bases alrededor de los bloques dominados por los soviéticos, desde Alemania hasta Italia, Turquía, Corea del Sur y Japón.

Los críticos veían la contención norteamericana como parte de una agresiva e imperialista política exterior. Otros argumentaban que protegía la democracia.

En 1991, los pasos hacia la caída de la URSS habían desencadenado demandas independentistas en varias repúblicas soviéticas. Nada pudo detener la desintegración del bloque socialista del este.

Nuevo enfoque

Terminada la Guerra Fría, la teoría de Mackinder tomó otro matiz.

Tras el abandono del comunismo, la economía rusa estaba atrapada entre viejos y rotos sistemas soviéticos, y la repentina introducción del capitalismo occidental.

El contraste fue agresivo. Y para muchos rusos supuso un caos y una humillación. Entonces, nuevos pensadores políticos comenzaron a emerger.

Uno es un exdisidente de derechas llamado Aleksandr Dugin, quien se involucró profundamente en las ideas de Mackinder para presentar a Rusia como un país encerrado en medio de las ansias de poder de occidente.

En 1997, Dugin expresó sus ideas en un libro llamado The Foundations of Geopolitics, el cual se convirtió en un bestseller.

“En geopolítica, hay dos polos absolutos de poder. Está el poder naval, que pertenece a Occidente, y el poder terrestre, que es Rusia. Hay una pelea por controlar Heartland. Como decía Mackinder, quien controla el este de Europa, controla Heartland. Y quien controla Heartland, domina el mundo”, dijo en una conferencia en Shanghái.

A raíz de su liberación del dominio soviético, varios países del este de Europa hicieron fila para unirse a la OTAN y a la Unión Europea, temerosos de una futura agresión rusa.

Pero si el este de Europa se preocupó de Rusia, Rusia se preocupó de la OTAN.

Dugin utilizó la teoría de Mackinder para concluir que Rusia debía moverse hacia la dominación, una vez más, de las antiguas repúblicas soviéticas o “Eurasia”.

Algunos académicos han argumentado que las ideas de Dugin demostraron ser útiles para los líderes rusos que quieren mantenerse fuertes ante lo que consideran un dominio excesivo de occidente.

En 2011, el presidente Vladimir Putin propuso la formación de la Unión Económica Euroasiática. Y en 2014, en la ceremonia celebrada en Astaná, la capital de Kazajistán, se firmó un acuerdo entre este país, Bielorrusia y Rusia.

Pronto se unieron otras ex repúblicas soviéticas, pero la situación se agravaría en 2013.

Ese año, Ucrania estaba en conversaciones para integrarse en la Unión Europea, pero el presidente ucraniano de entonces, Víktor Yanukovich, se retiró del pacto bajo presión rusa.

Manifestantes proeuropeos ocuparon el centro de Kiev, y Yanukovich envió la policía armada y la situación degeneró un conflicto sangriento.

En el este de Ucrania se llevaron a cabo protestas prorrusas que al final se transformaron en una insurgencia apoyada por ese país.

Y en el sur de Ucrania, Rusia aprovechó la oportunidad para anexarse Crimea, la cual, como el este del país, tiene una alta población étnica rusa.

Un nuevo pretendiente

Aunque Rusia controle gran parte de Heartland, no significa que controle la “Isla del Mundo” en su totalidad.

El territorio euroasiático ha sido testigo del crecimiento de un nuevo poder, un nuevo pretendiente al control de la región.

Si Mackinder viviera hoy, quizás estaría preocupado de las extensas redes ferroviarias que China está construyendo a lo largo de todo el continente.

Las relaciones entre China y Rusia son buenas, pero dadas las experiencias del pasado, nada asegura que se mantendrán así en el futuro.

Más de un siglo después de Mackinder, surge la pregunta de si sus teorías forman parte del pasado o siguen vigentes en el presente.

Fuente: BBC en español

https://www.bbc.com/mundo/noticias-51066744?SThisFB

Una vez más, las FFAA de los EEUU ha demostrado que tiene poca comprensión del arte o la estrategia operativa. En venganza por un ataque con cohetes contra una base conjunta estadounidense-iraquí que mató a un contratista estadounidense e hirió a cuatro soldados estadounidenses, los Estados Unidos lanzaron ataques aéreos contra bases de Kataib Hezbollah, una milicia chiíta iraquí a la que culpó por el ataque con cohetes. Los ataques aéreos en Siria e Irak mataron a 24 miembros de la milicia. Kataib Hezbollah negó que sus fuerzas lanzaron los cohetes.

En otras palabras, los Estados Unidos, que tiene alrededor de 5.200 soldados con base en Irak, bombardeó objetivos iraquíes en suelo iraquí. Al igual que otras milicias chiítas en Irak, Kataib Hezbollah es parte de las fuerzas armadas del Estado iraquí, aunque el control del Estado sobre ellas es limitado. No aclaramos nuestra acción de antemano con el gobierno iraquí.

Para poner esto en perspectiva, imagine que un soldado estadounidense había muerto en un ataque terrorista en Alemania. En respuesta, la Fuerza Aérea de los EEUU bombardea objetivos en Alemania, matando a dos docenas de alemanes.

Los resultados en Iraq fueron predecibles y siguen un patrón, distintivamente, estadounidense. Tácticamente, hicimos lo que hace un ejército de segunda generación: colocamos municiones en el objetivo y los objetivos fueron destruidos. Operativamente, fracasamos, porque Kataib Hezbollah y las milicias chiítas aliadas, lejos de ser intimidados (que era nuestro objetivo operacional), se lanzaron a la ofensiva, asaltaron la embajada estadounidense en Bagdad y penetraron en el complejo. Un gobierno iraquí, comprensiblemente, enojado les permitió hacerlo. Los milicianos sitiaron la embajada durante dos días y se retiraron solo cuando sus líderes les ordenaron que lo hicieran. Habían expresado su punto de vista: con 5.200 rehenes, soldados en Iraq, un pequeño destacamento en comparación con la fuerza de las milicias chiítas, éramos el partido más débil y más vulnerable. Operativamente, ganaron.

Estratégicamente, nuestra operación fue más que un fracaso. Nuestro oponente actual en el Golfo Pérsico es Irán. Irán había jugado demasiado en Irak y se había convertido en el blanco de manifestaciones populares cada vez más furiosas y bastante grandes. Las turbas quemaron el consulado iraní en Basora. La ira nacionalista contra Irán estaba en el proceso de superar la amistad con otros chiítas.

Al bombardear objetivos iraquíes y matar a ciudadanos iraquíes en suelo iraquí, le sacamos las castañas, cada vez más calientes, del fuego a Irán. Las protestas callejeras contra Irán se detuvieron y fueron reemplazadas por protestas contra los Estados Unidos. Casi se podían escuchar los corchos de champán (sin alcohol) estallando en Teherán.

Este es, entonces, el patrón estadounidense típico: dejar que el nivel táctico impulse los niveles operativos y estratégicos, perder en el nivel superior porque optimizamos el nivel inferior y no entender por qué o cómo perdimos. No podemos salir de este patrón porque nuestras fuerzas armadas han reducido la guerra a poner potencia de fuego (preferentemente por modo aéreo) en objetivos y, con la excepción de un comandante excepcional aquí o allá, no pueden hacer nada más. No entienden ni el arte operacional ni la estrategia, por lo que no pueden prever las consecuencias operativas y estratégicas de sus acciones tácticas. Si esas consecuencias son desfavorables, su única respuesta es poner más potencia de fuego en más objetivos. El resultado es un fracaso estratégico acumulativo. Es poco probable que veamos algo más en el corto plazo.

Postdata: Esta columna fue escrita el 2 de enero, antes de que me enterara del ataque aéreo de los Estados Unidos (quién más) que mató al principal general de Irán, Qasem Soleimani, junto con prominentes iraquíes, incluido Abu Mahdi al-Muhandis, quien fue comandante adjunto del grupo de cobertura sobre todas las milicias chiítas iraquíes. Nuevamente, actuamos tácticamente, matando a un “chico malo”, sin pensar en las consecuencias operativas o estratégicas.

La contramovida iraní más obvia fue usar a las milicias chiítas iraquíes para tomar como rehenes a la mayor cantidad posible de estadounidenses en Irak. Estratégicamente, eso nos dejaría sin una respuesta efectiva, y el presidente Trump estaría exactamente donde estaba el presidente Carter cuando los revolucionarios iraníes se hicieron cargo de la embajada de los EEUU enn Teherán y mantuvieron a los estadounidenses como rehenes. Ese fue el final de la presidencia de Carter, ya que este sería el final de la de Trump.

Operativamente, respondiendo a través de las milicias iraquíes, Irán genera una pelea entre los estadounidenses y los iraquíes en lugar de entre estadounidenses con ellos, un movimiento inteligente que dejaría cualquier respuesta estadounidense dirigida contra Irán como una agresión. Si observamos esta situación a través de “la grilla” (consulte el Manual de Guerras de 4ta Generación) (1), vemos, como de costumbre, ganamos a nivel físico/táctico mientras perdemos a nivel operativo, estratégico, mental y moral. Como el presidente Trump podría decir: “No es bonito”.

Solo hay una forma en que la situación podría resultar a nuestro favor, y es si el gobierno iraquí ordene a todas las fuerzas estadounidenses que abandonen Irak. Eso finalmente nos sacaría de uno o incluso dos (Siria) conflictos interminables e inútiles del Medio Oriente, que es lo que el presidente Trump prometió que haría en 2016. En este punto, cualquier cosa que lleve a nuestros muchachos a casa debería ser bienvenida, incluso si llegan con sus colas entre sus piernas.

Traducción y notas: Carlos Pissolito

Nota:

(1) La grilla consiste en un cuadro donde se consignan los niveles de conducción (estratégico, operacional y táctico) por un lado y, por el otro, se contabilizan sus efectos morales, psicológicos y físicos.

Fuentes: http://www.traditionalright.com/author/wslind/ 

Dossier Geopolitico recomienda este importante articulo del Colaborador Mexicano de de nuestro Colectivo Abner Munguía Gaspar

Intervencionismo en curso. Guerra contra “narco-terrorismo” y la conexión mormona ¿anexionismo territorial?

Por Abner Munguía Gaspar

Las recientes declaraciones del Presidente de Estados Unidos Donald Trump, ante el importante comentarista conservador Bill O’Reilly , sobre la intención del presidente en declarar a los cárteles de la droga mexicanos como grupos terroristas, resuena como piedra de toque final sobre un proceso de intervención que empezó en México desde hace más de treinta años, con la instauración del modelo económico neoliberal y la consecuente destrucción de cadenas productivas que produjeron un modelo de “expulsión forzada” y que se combinó con una serie de operativos de intervención por parte de las agencias de inteligencia estadounidenses, particularmente la CIA y la DEA, para llevar a cabo la construcción de cárteles que necesariamente requieren de complejas estructuras de financiamiento y bancos internacionales para hacer lucrativo su negocio. 

En este sentido no se debe perder de vista que en el contexto de aprobación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que entró en vigor en 1994, se desarrollaron una serie de discusiones públicas donde el lobby industrial estadounidense, en ese entonces encabezado por el candidato republicano Ross Perot, planteó de forma clara que deslocalizar la industria estadounidense hacia México traería consecuencias negativas para las clases trabajadoras de Estados Unidos al tiempo que ofertaría bajos salarios para México, lo cual no promovería el desarrollo del país, como efectivamente sucedió. Sin embargo un debate llevado a cabo en CNN el 9 de noviembre de 1993, entre Ross Perot y el entonces vicepresidente de Estados Unidos Al-Gore, planteo la situación geopolítica sobre la importancia de incluir a México en el TLCAN, ya que de acuerdo con Gore, la incorporación de México se asemejaba a la compra de la Luisiana y la compra de Alaska, es decir a dos de los procesos de mayor expansión territorial en la historia de los Estados Unidos. 

En ese momento, quedó claro que para las élites globalistas estadounidenses, el espacio territorial de México era necesario para dar forma y sentido al proyecto de integración silenciosa de América del Norte que articulaban las grandes empresas estadounidenses al moldear de forma significativa los marcos regulatorios mexicanos y adecuarlos a las necesidades de inversión de las firmas y corporativos estadounidenses, por lo cual tal como afirmó Gore, el TLCAN facilitó lo que el académico mexicano John Saxe-Fernández ha denominado como el proceso de “compra-venta de México.” 

Bajo el debilitamiento de las capacidades productivas mexicanas, se volvió cada vez más factible la incursión y crecimiento de las operaciones de los cárteles de la droga que fueron apoyados al menos desde los años 80 por medio del financiamiento clandestino ejercido por la Agencia Central de Inteligencia, por lo cual resulta difícil asumir que esta agencia del espionaje estadounidense se mantuviera fuera de esas operaciones en los años subsecuentes, toda vez que en México se ha documentado que al menos durante la administración del expresidente Felipe Calderón se abrió de par en par la soberanía mexicana para instalar a las agencias de inteligencia estadounidenses en territorio nacional, particularmente a la citada CIA.

Es en este marco en el que las élites mexicanas neoliberales amoldaron el territorio mexicano a las necesidades de inversión del capital estadounidense, así como a los operativos de las agencias de inteligencia, las cuales se orientaron en dirigir a los cárteles de la droga y usarlos como caballos de Troya para controlar importantes espacios geográficos del país y que de acuerdo con algunos estudios realizados por el coronel Robert Killebrew, se torna evidente que las organizaciones criminales, específicamente los cárteles de la droga, tienen un alcance trasnacional que solo pudo ser posible en el marco de la globalización económica y que sirven para hacer avanzar una agenda de debilitamiento de naciones clave, ya sea por su posición geográfica, sus reservas de recursos naturales estratégicos y para avanzar en un objetivo fundamentado en la  desestabilización política.

Resulta interesante que grupos de narcotráfico como el denominado cártel de los “Z”, de acuerdo con la periodista mexicana Ana Lilia Pérez, controla las operaciones petroleras de la cuenca de Burgos, simultáneamente el citado cártel mantenía íntimo contacto con operadores comerciales en Texas que se vinculaban con la presidencia de George W. Bush. Lo anterior plantea una serie de operaciones de control territorial de espacios geográficos estratégicos para las empresas, en este caso petroleras que se ven beneficiadas de recibir productos básicos de petroquímica a “precios preferenciales” que son extraídos de la principal cuenca de producción de gas y condensados de México.

Asimismo, es notorio que el control territorial que ejercen los cárteles en espacios geográficos estratégicos obedece a un diseño geopolítico que claramente se orienta a favorecer a los intereses empresariales de ciertos sectores estadounidenses, toda vez que en el citado ejemplo del sector energético mexicano se calcula que la cuenca de Burgos puede alojar entre el 31% de los recursos técnicamente recuperables de shale gas de la región de América del Norte, así como la cuarta reserva de shale gas técnicamente recuperable a nivel mundial.

Consecuentemente no resulta extraño que en esta estratégica región del noreste mexicano opere uno de los cárteles más sanguinarios de México y que al igual que sucede con el cártel de Sinaloa, sus operativos se encuentran dirigidos con claros objetivos geopolíticos diseñados bajo el mandato de la CIA. Es por ello que el control sobre los recursos energéticos de esa región de México se torna de gran relevancia ya que denota una penetración en espacios geográficos que adquirirán una importancia creciente, toda vez que de acuerdo con la compañía de servicios industriales petroleros Baker Hughes, las cuencas de producción de shale gas en Estados Unidos, comienzan a mostrar una tendencia a la baja en su capacidad productora, lo cual se torna visible en la disminución de perforaciones que se llevan a cabo en actividades de hidro-fracturación en Estados Unidos, al descender en un promedio de 160 perforaciones en los últimos años, lo cual plantea que las principales cuencas de shale gas como la denominada cuenca pérmica localizada en el sur de Texas, ya muestra señales de agotamiento, situación que puede obligar a las empresas de servicios petroleros, encargadas del desarrollo de campos de petróleo y shale gas a buscar oportunidades de expansión en su cartera de inversión en la prolongación de dichas cuencas hacia territorio mexicano.

Es precisamente en esta confluencia de hechos, donde convergen el agotamiento de recursos energéticos no convencionales en Estados Unidos, la localización de éstos en el noreste mexicano, así como la ubicación de nuevos minerales que resultan estratégicos para la construcción del nuevo esquema energético eléctrico de locomoción automotriz, donde resalta por su importancia el Litio, mineral no energético pero que desempeña un papel importante en el desarrollo de baterías de alto desempeño y que son necesarias para construir la base productiva del automóvil eléctrico del futuro, donde resulta coincidente que la región del noroeste mexicano, concretamente en el estado de Sonora, en el municipio de Bacadehuachi se localiza el principal yacimiento mundial de Litio, el cual será explotado por las empresas Banacora Minerals y Cadence Minerals, las cuales ya han planteado todo un proyecto productivo orientado a desarrollar este yacimiento, el cual se espera tenga una vida productiva de solo 19 años. 

No obstante resulta muy peculiar que dicho proyecto se ubica a 98 Kms de la comunidad de La Mora ubicada en el municipio de Bavispe, donde ocurrió el múltiple asesinato de la familia mexico-estadounidense Le Barón.

Es justamente en el marco de este múltiple asesinato ocurrido el pasado 4 de noviembre de 2019, donde se conectan varias agendas golpistas e intervencionistas y que tienen en el centro de la discordia a una familia de origen estadounidense y que se vincula a la práctica de la religión mormona o también conocida como Santos de los Últimos Días. El asesinato de 9 miembros de la llamada comunidad Le Baron ha iniciado toda una serie de movimientos políticos que han girado en torno a promover una agenda de intervención militar en México propuesta por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien desde el llamado operativo “fallido” en Culiacán ocurrido el 9 de octubre pasado en el que la DEA filtró información de inteligencia con el objetivo de que dicho operativo no fuese exitoso y sirviera para desestabilizar al gobierno del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

El manejo de AMLO en aquel momento fue criticado como tibio, al no haber enfrentado de forma directa al cártel de Sinaloa y por dejar escapar al objetivo de dicho operativo, Obidio Guzmán, uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Sin embargo la lógica del presidente Obrador se centró en no jugar la misma estrategia de confrontación que implementaron las administraciones anteriores y que jugaban de acuerdo con el playbook de la DEA, por tal motivo la estrategia obradorista se centró en no hacer confrontaciones innecesarias que tuvieran bajas de civiles inocentes. 

Sin embargo después de ocurrido el asesinato de los miembros de la familia Le Baron se volvió notorio que existe un plan de desestabilización en donde confluyen las fuerzas de ultra derecha que conglomera a los gobernadores panistas y priístas, principalmente de los estados fronterizos, los cuales se han pronunciado a favor de un proceso de intervención militar llevado a cabo por el ejército de Estados Unidos, siendo emblemático el caso del gobernador de Tamaulipas Francisco Cabeza de Vaca, el cual desde el pasado 20 de noviembre hizo público el estado de inseguridad y narcoterrorismo que se despliega en su estado, lo cual resulta interesante, al considerar los cárteles que operan en dicho estado y su vinculación con empresarios del sector petrolero estadounidense, citado líneas arriba. Consecuentemente, la aprobación de Cabeza de Vaca a los pronunciamientos de Trump en relación a reclasificar a los cárteles mexicanos como terroristas, parece embonar en una estrategia de anexionismo territorial, que como ya citamos cuenta con una de las principales reservas de shale gas, tanto a nivel regional en América del Norte, así como a escala mundial.

De forma similar el asesinato de los miembros de la familia Le Baron resulta de la mayor importancia en virtud de la reciente solicitud que dicha familia ha realizado al gobierno de los Estados Unidos para considerar a los cárteles de la droga mexicanos como grupos terroristas, lo cual plantea una serie de riesgos políticos, diplomáticos y militares tanto para México como para Estados Unidos, ya que éste último cuenta con dos leyes que le permiten operar en el extranjero cuando se detecta un grupo terrorista que se vislumbra como una amenaza a los Estados Unidos.

Por una parte se ubica la ley 104-132, la cual proviene de 1996 y que dota al ejecutivo estadounidense de las facultades necesarias para llevar a cabo el despliegue de efectivos militares y fuerza letal para atacar objetivos designados como terroristas. La otra importante ley es la denominada “Ley patriota” que también ejerce elementos coercitivos de carácter extraterritorial para desplegar fuerza letal por parte del ejecutivo estadounidense. 

Es justo en este contexto donde de acuerdo con la inteligencia militar mexicana se ha planteado que existen evidencias que sugieren la existencia de un plan de desestabilización en la que se combinan múltiples hechos violentos en un periodo de tiempo muy corto, los cuales tienen hasta este momento dos objetivos, por un lado la búsqueda de Trump por evitar un debilitamiento mediático y posiblemente electoral ante el contexto de juicio político en el que se encuentra sometido, por otro lado, debilitar la estrategia obradorista de lucha no frontal contra los cárteles, toda vez que dicha lógica de no confrontación directa no es la que históricamente ha favorecido la DEA en México.

Es debido a lo anterior que se torna importante tener presente la importancia de que haya sido una familia mexico-americana y mormona el objetivo de los cárteles, ya que sin perder de vista que fue una tragedia lo que les ocurrió, no deja de llamar la atención que situaciones similares (y quizás peores) han tomado lugar con numerosas familias mexicanas, por lo cual es de resaltar la simultaneidad de eventos en el marco de una macro agenda de los Estados Unidos, con el objetivo explícito de llevar a cabo una serie de intervenciones militares bajo el pretexto de erradicar los cárteles de la droga.

El factor religioso de la familia Le Baron no puede ser pasado por alto, ya que en la historia de los mormones, dicho grupo desempeñó un papel fundamental en el proceso de colonización del oeste americano, asentándose en el estado de Utah, incluso antes de que dicho territorio formara parte de los Estados Unidos. No hay que olvidar que la línea mormona que se desplazó a México es posible considerarla como una rama radical o fundamentalista del credo mormón, que se resistió a dejar de lado la práctica de la poligamia y mantuvo una creencia mucho más radical que sus contrapartes que se asentaron Utah en el Lago Salado y que se rigieron por las leyes de los Estados Unidos. 

Por último resulta de la mayor importancia no perder de vista la simultaneidad de eventos, así como la interrelación de los mismos, toda vez que la convergencia de agendas políticas de los sectores de la ultra derecha mexicana que resultó vencida en la elección de 2018, donde surgió vencedor Andrés Manuel López Obrador, así como el interés externo por controlar espacios geográficos clave por sus recursos estratégicos, de particular uso en el sector energético y que a su vez convergen con las agenda de un grupo religioso de origen estadounidense y que del asesinato de algunos de sus miembros se ha logrado derivar toda una retórica tanto golpista como de intento de intervención militar bajo el pretexto de los cárteles de la droga, lo cual puede devenir en un proceso anexionista territorial, donde gobernadores de la frontera como Javier Corral de Chihuahua ya han planteado su deseo de abandonar el pacto fiscal que los mantiene unidos a la Federación de la República Mexicana. Una cosa es segura, todo se decidirá en el congreso de los Estados Unidos, donde la congresista demócrata Nancy Pelosi será el factor clave para una probable defenestración de Donald Trump. 

Todo indica que México se encuentra en una fase de pre balcanización política.

Abner Munguía Gaspar

Abner Munguía Gaspar: Doctorante en Relaciones Internacionales, Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, México.

¿UN RÉGIMEN PRO-ESTADOUNIDENSE O UNA GUERRA CIVIL? ANALISTAS ARGENTINOS DESCRIBEN POSIBLES ESCENARIOS PARA LA CRISIS BOLIVIANA

El nuevo “gobierno interino” boliviano carece de legitimidad, dicen los analistas políticos argentinos Valeria Rodríguez y Carlos Pereyra Mele, al tiempo que describen posibles escenarios de cómo podría desarrollarse la crisis política en el país andino.

El derrocamiento del ex presidente boliviano Evo Morales y la creación de un «gobierno interino» por parte de la oposición no han puesto fin a la agitación en el país, ya que los manifestantes pro Morales se embarcaron en una marcha a La Paz el viernes para exigir la renuncia de autoproclamada “presidenta” Jeanine Añez.

El 12 de noviembre, Añez anunció que estaría al frente hasta nuevas elecciones que, de acuerdo con la Constitución boliviana, un presidente interino debe organizar dentro de 90 días.

Al día siguiente, el gabinete de transición asumió el cargo, lo que provocó más controversia, ya que no incluía a un solo líder indígena, a pesar de que aproximadamente el 62,2 por ciento de la población boliviana pertenecía a grupos indígenas.

En un aparente intento de calmar las tensiones, el Senado de Bolivia declaró el 15 de noviembre que Mónica Eva Copa Murga, legisladora del partido Movimiento hacia el Socialismo (MAS) del partido de Morales, había sido elegida para convertirse en la nueva presidenta de la Cámara de Representantes.

Mientras tanto, han surgido informes de que las milicias de derecha están quemando la bandera indígena Whipala del país, que fue establecida junto con la bandera roja, amarilla y verde anterior como símbolos nacionales de Bolivia por Morales.

Como informó el 13 de noviembre la colaboradora de The Nation en Bolivia, Jacquelyn Kovarik, la creciente reacción anti-indígena ha provocado temores de profundizar las divisiones étnicas y evocó recuerdos del enfrentamiento de 2003 entre los grupos étnicos indígenas bolivianos y el ejército nacional que dejó a más de 60 ciudadanos aymaras muertos.

La inestabilidad continúa creciendo, la guerra civil no se puede descartar

Valeria Rodríguez, analista de asuntos internacionales y co-anfitrióna del programa «Feas, Sucias y Malas» de Radio Gráfica, Buenos Aires, Argentina, prevé la continuación de la crisis política en Bolivia, diciendo que el actual gobierno interino es ilegítimo ya que la renuncia de Morales aún no ha sido aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional del país.

«Evo va a México, donde López Obrador, quien es un representante del Grupo del Puebla, dijo que lo que sucede en Bolivia es realmente un golpe de estado», dice. «La autoproclamación de presidenta no es legal y existe una violación de uno de los puntos principales de la Constitución boliviana que requiere la renuncia ante la Asamblea».

En declaraciones a El Universal, un importante periódico mexicano, el 14 de noviembre, Morales dijo que si la Asamblea Legislativa no acepta su carta, regresará a Bolivia.

Según Rodríguez, «Evo Morales, junto con López Obrador, puede considerar alguna estrategia, una denuncia ante el Tribunal de La Haya o una denuncia pública que demuestre que se trata de un golpe de estado».

La analista sugiere que la oposición tratará de «legitimar al gobierno de la autoproclamado “presidenta” Jeanine Añez».

Rodríguez presume que uno puede esperar que las nuevas elecciones bolivianas sean «sesgadas, pasando el poder a la derecha, violando la Constitución, quitando los derechos de los pueblos indígenas, de los más pobres y terminando en un gobierno similar o mucho peor que el de Mauricio Macri en Argentina».

Ella no descarta que estos desarrollos puedan allanar el camino para una guerra civil en el país andino, junto con la intervención de Estados Unidos y la formación de un régimen pro-Washington. Citando audios filtrados de presuntos líderes de la oposición, Rodríguez enfatiza el papel de ciertos políticos estadounidenses en un esfuerzo por deslegitimar a Evo Morales.

Mucho depende de la situación política en los estados vecinos de Bolivia

Carlos Pereyra Mele, un analista político argentino, profesor y director del Dossier Geopolítico, se hace eco de la postura de Rodríguez con respecto a la ilegitimidad del cambio de régimen boliviano.

«Cada hora surge más información que muestra que no hubo ‘espontaneidad’ en la rebelión, que los grupos violentos llevaron a cabo una acción coordinada con otros círculos políticos, económicos y policiales afectados por los programas del gobierno del presidente Morales», destaca Mele. «Toda esta coordinación es evidente que contó con el apoyo extranjero y durante todos los mandatos de Morales la Embajada de los Estados Unidos en Bolivia fue una estructura que se proporcionó para apoyar decisivamente a la ‘oposición’ boliviana».

Según Mele, la «fuerte relación del alto mando militar y policial boliviano con la estructura militar del Pentágono» contribuyó en gran medida al éxito del golpe. Hay informes que afirman que al menos seis de los conspiradores militares clave son ex alumnos de la Escuela de las Américas, con sede en los Estados Unidos, actualmente conocida como el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (WHINSEC).

«Estados Unidos necesita tener a Iberoamérica alineada bajo su mando para poder resistir el avance de las potencias euroasiáticas en el continente sudamericano y así negociar cuotas globales de poder con China y Rusia a nivel mundial», explica el analista político argentino.

Él imagina que Bolivia podría verse obligada a adoptar programas económicos y políticos de Estados Unidos como otros gobiernos sudamericanos que se han sometido previamente a la presión de Washington.

Según Mele, el nuevo liderazgo boliviano puede «restablecer el viejo modelo de exclusión de las mayorías indígenas de la participación política y los partidos tradicionales [y] volver a los esquemas sociopolíticos anteriores a Evo Morales con algunas concesiones cosméticas».

Por otro lado, «también tenemos un final abierto, [ya que] será muy difícil instalar un gobierno ‘dócil’ en los Estados Unidos después de una década del partido MAS en el poder», sugiere el analista.

«También tenemos que esperar para ver cómo se desarrollan otros conflictos regionales porque Bolivia, debido a su confinamiento geográfico, también sufre las consecuencias de los cambios en los países vecinos. El capítulo de Chile no está cerrado, hay un cambio de posición política en Argentina y el gobierno de Bolsonaro [en Brasil] también puede sufrir una ola de crisis política social. Todos los escenarios son fluidos y abiertos y seguramente tendrán un impacto en Bolivia», subraya Mele.

Fuente: https://es.news-front.info/2019/11/16/un-regimen-pro-estadounidense-o-una-guerra-civil-analistas-argentinos-describen-posibles-escenarios-para-la-crisis-boliviana/


 VÍDEO La situación político social en Latinoamérica
Entrevista de la Mesa de Diálogo en la que participe en Canal “C” de cablevisión de Córdoba que conducen los Periodistas Fonseca y Ravalli. En un contexto de revolución en cuanto la situación político-social de Latinoamérica, se dieron cita en Mesa de Diálogo, para analizar las distintas variables y acontecimientos, el analista en geopolítica, Carlos Pereyra Mele; la politóloga, Valeria Brusco y el Lic. en historia, César Tcach.   

Bolivia en la Encrucijada 

Ante tanto “experto” que desconocen u ocultan, lo que es mas grabe, las nuevas doctrinas de Guerra del Siglo XXI, y  mas, la Teoría del Caos Organizado que desde los 90s aplica EEUU en todo el Orbe que no integra “sus” aliados o intereses directos, sin olvidar la tarea del Comando Sur en nuestro Continente, cuando hablan del Caso Bolivia deberían analizar los secesionistas que vienen trabajando desde hace décadas en América de Sur; y que denunciamos hace década y media. Este es un dato que a la hora de “ver” el caso Bolivia NO se lo puede obviar, junto a los elementos antes mencionados, aportamos un trabajo del año 2006, donde estudiamos los temas de secesión que se estaban organizando para Bolivia Carlos Pereyra Mele 

Artículo:

Bolivia y los Separatismos

El heartland o corazón del continente suramericano está en conflicto, las noticias que no llega desde la República de Bolivia no pueden ser más desalentadoras, ya que en los últimos días se están desarrollando acontecimientos que tienden progresivamente a una crisis que no sabemos cuáles serán las consecuencias finales.

Hace ya mas de un año en un artículo que publicamos como parte de los conflictos regionales alertamos sobre: los separatismos, una nueva tendencia que se basaba en antiguos conflictos irresolutos e incentivar las diferencia entre pueblos ya sea por origen, por raza o por riqueza que debemos reconocerlo son apoyado por factores externos interesados en los recursos.Creo que hemos sido más que insistente en demostrar que el mundo está en un proceso de reacomodamiento en grandes bloques por lo menos en los países centrales esa tendencia se profundiza en lo que los hemos definido como “Bloques Continentales Económicos”, y como consecuencia de ese reacomodamiento se libra una lucha por el “Control de los Recursos Naturales” , por ello la acción de profundizar nuestra alianza estratégica tomando como base el núcleo fuerte de Argentina y Brasil como base para una conformación ampliada en un nuevo Espacio “Continental Económico” Suramericano.

Hoy esta posibilidad está en riesgo, el Gobierno Boliviano puede tener “buenas intenciones”, pero “una buena política se mide por su eficacia y no por su intenciones”, y la realidad que nos está planteando el panorama político de Bolivia es que Evo Morales no gobierna a la totalidad de Bolivia, que se profundiza el conflicto Oriente vs. Occidente, que se estigmatiza, a unos como blancos y otros como indios, y déjemelo bien en claro a esta altura de la historia del Continente todos somos criollos.

Que todos estos falsos paradigmas solo sirven a los diferentes sectores económicos políticos para sacar la mejor tajada posible de los conflictos que fogonea y que lanzan a la lucha callejera a la gente a ser sacrificados por intereses que no entienden y ni los favorece.Bolivia como bien lo expresara el filosofo Alberto Buela: “…..Bolivia necesita una constitución federal que contemple además de la representación partidocrática una representación estamental que defienda su diversidad cultural. Pero claro, esto es demasiado pedirle a la dirigencia boliviana ganada por el discurso multiculturalista norteamericano (García Linera), el discurso marxista-indigenista de Evo y el discurso liberal-burgués de la oposición”.

La Argentina no puede hacerse la desentendida, y debe operar con su socio estratégico Brasil, para lograr hacer un pívot que desde Santa Cruz de la Sierra, fortalezca un centro para la construcción de la una Geopolítica auténticamente Suramericana y no dejarla librada a elementos que desde Europa o EEUU introducen los conflictos para sacar gigantescas ventajas económicas incentivando los rencores. Ya en esa Ciudad se instaló la Confederación Internacional por la Libertad y Autonomía Regional (CONFILAR), ONG que nuclea a los autonomistas de la Provincia de Zulia en Venezuela y Guayaquil del Ecuador y que lo preside un dirigente de Santa Cruz de la Sierra. Estos tienen el apoyo de los sectores liberales económicos y de las grandes empresas afectadas por la ola de renacionalización que circula por América del Sur después del fracaso Neoliberal.

Digámoslo con todas las letras un crisis grave en Bolivia nos afectará a los Argentinos y no solo en el suministro del Gas o Petróleo, sino por las consecuencia de que rompe y desconecta el norte Argentino de toda una región donde tenemos intereses e inversiones, además del drama social que conlleva si se producen enfrentamientos armados, que por el momento están controlados, (el Ejército Boliviano denunció el robo de armas a unidades militares por elementos autonomistas), no podemos olvidar que por causas similares se inició el conflicto en la ex Yugoslavia que terminó en una guerra que disolvió a ese País y no tenia las riquezas que tiene la media luna Boliviana .

También, es tema de permanente preocupación para nuestro futuro mediato todo lo que ocurre en el otro extremo de nuestra frontera Norte la llamada Triple frontera, donde recientes denuncias del Departamento del Tesoro de EEUU indicaron que financistas de los grupos terroristas internacionales operan desde Ciudad del Este, denuncia que fue rechazada tanto por Argentina, Brasil y Paraguay, pero la administración Bush sigue con su política de militarizar todo conflicto, no olvidemos que tenemos la Base de mariscal Estigarribia desde donde monitorean la Triple Frontera y están cerca de Santa Cruz de la Sierra, que dicha base aérea permite el traslado de tropas y equipo pesado para intervenir en cualquiera de los dos lugares referenciados anteriormente en el caso de que ocurriera conflictos graves (4).

Esta Argentina, debe sacudirse su aletargamiento y conocer este cuadro de situación (por lo menos en sus cuadros dirigenciales), y comprender estos factores que nos afectarán a todos los habitantes del País, más si se desmadra la situación antes mencionada, a lo cual debemos sumar el conflicto internacional con Uruguay por las pasteras que todos en su conjunto ponen en juego las relaciones de los Países del Cono Sur. Como vemos el camino de la integración esta lleno de dificultades y nos debe llevar a pensar en sacrificios para logra el objetivo mayor que es impedir la balcanización y fortalecer nuestro “Espacio continental Económico” propio, y para ello debemos defender nuestro heartland o corazón del continente suramericano.

16 de Diciembre de 2006.

Lic. Carlos A. Pereyra Mele