Por Denis Korkodinov(*)

La estrategia de Rusia, dirigida al presidente sirio Bashar al-Assad, y el papel especialmente aumentado de Moscú en la defensa de los intereses del líder sirio, es una clara evidencia de que la influencia político-militar de la diplomacia rusa en Damasco oficial todavía se está desarrollando a lo largo de un camino ascendente. El Kremlin busca fortalecer la posición de Bashar Assad en Siria y a nivel geopolítico, guiado, en primer lugar, por los intereses de su propia seguridad y ganancia comercial. La tendencia clave es que Bashar al-Assad es el garante y socio principal de las fuerzas rusas que operan no solo dentro de la República Árabe Siria, sino en todo el Medio Oriente. Esto ayuda a acercar las posiciones de los presidentes de Siria y Rusia a escala regional y fortalecer su interacción práctica en todas las áreas de la política exterior, incluida la cooperación político-militar, las relaciones económicas y el diálogo social.

La participación activa de la diplomacia rusa para garantizar la autoridad legítima de Bashar al-Assad representa una etapa importante en el fortalecimiento general de las posiciones del presidente ruso Vladimir Putin en Siria. La política actual del Kremlin se basa en preservar el poder del líder sirio por un período indefinido, ya que depende de la lealtad de Bashar Assad si la estrategia de Rusia en el Medio Oriente será exitosa. A su vez, el éxito en la dirección del Medio Oriente depende de si Vladimir Putin puede continuar posicionándose como garante de la seguridad y la estabilidad, lo que afecta directamente la imagen del presidente ruso a nivel internacional. En el proceso de desarrollo de la crisis siria, tuvo lugar una transformación significativa del estatus internacional de Vladimir Putin: al ser inicialmente uno de los participantes en el conflicto en Siria, más tarde el presidente ruso pudo formar una opinión pública estable de que él era el líder en el proceso de negociación entre todas las partes sirias. Tal imagen de Vladimir Putin probablemente sería inalcanzable si el jefe del oficial Damasco fuera una persona diferente, y no Bashar Assad.

Siria tiene una posición especial entre los socios clave de Moscú en el Medio Oriente. Una alianza estratégica con este país le permite a Rusia tener una base sólida para resolver una amplia gama de tareas geopolíticas. Desde 2015, a medida que se desarrolló el conflicto sirio, el Kremlin ha lanzado una poderosa campaña para fortalecer su influencia en Damasco. Junto con la intensificación de la cooperación militar, Moscú rápidamente estableció estrechos lazos socioeconómicos y ayudó a Bashar Assad a organizar la defensa, incluso mediante el uso de tropas y armas rusas. Todo esto se convirtió en una manifestación importante de la estrategia cambiada de Rusia, que comenzó a posicionarse como el principal árbitro entre las partes en conflicto en Siria.

La razón del apoyo de Moscú a Bashar Assad es, entre otras cosas, que el pico de la crisis siria a fines de 2011 y principios de 2012 fue en el momento del cambio de poder en Rusia y el regreso del jefe de estado, Vladimir Putin, cuyos partidarios en realidad compararon a los manifestantes. movimientos en países árabes con protestas en Rusia (manifestaciones en la plaza Bolotnaya). En base a esto, la opinión de Rusia fue ampliamente expresada de que los movimientos de protesta fueron inspirados por los Estados Unidos para conquistar Siria y luego Rusia. Como resultado, la preservación del poder de Bashar al-Assad en Siria cumple con los intereses básicos de Rusia. Mientras tanto, Moscú reconoce la necesidad de reformas liberales en el marco del régimen sirio, pero procede desde el punto de vista de que estas reformas deben ser realizadas exclusivamente por Bashar Assad. Como ejemplo de esto, los colegas rusos citan la organización de las elecciones presidenciales en Siria en 2014, la legalización de una serie de grupos de oposición moderados y la organización de un alto el fuego.

Sin embargo, mientras continúa apoyando a Bashar al-Assad, el Kremlin no descarta el cambio de ciertas personas en el liderazgo sirio, que bloquea la realización de los intereses rusos. Al analizar recientemente las publicaciones en Internet de varios medios de comunicación rusos sobre la insatisfacción con las políticas oficiales de Damasco, Moscú, al parecer, da una señal clara a Bashar Assad de que los intereses de Rusia en Siria deben satisfacerse como una prioridad, incluso a pesar de la distribución global. coronavirus. Los expertos rusos, incluida Maria Zakharova, representante del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, son conscientes de la necesidad de cambios radicales en el sistema político sirio, teniendo en cuenta los requisitos de la diplomacia rusa y la realidad geopolítica. Se puede suponer que a Moscú le gustaría ver cómo se están desarrollando las reformas en la República Árabe Siria en el contexto de la ideología del “autoritarismo ruso”. Uno de los factores que determinan la posición de Rusia sobre este tema es la creencia de que la política de Bashar al-Assad en general, es viable, pero necesita algún ajuste, con el que no siempre están de acuerdo en Damasco oficial. Este estado de cosas está causando preocupación en Moscú, que, desde 2015, ha invertido una enorme cantidad de dinero para mantener el régimen sirio y, por lo tanto, desea que Bashar Assad lleve a cabo su voluntad sin dudarlo.

La crítica de Rusia hacia Damasco a mediados de abril de 2020 fue expresada con cautela por el diplomático Alexander Aksenyonok y luego por la Agencia Federal de Noticias. Como principal argumento de crítica, Moscú citó los resultados de la encuesta sociológica del Fondo para la Protección de los Valores Tradicionales, que se realizó el día anterior en áreas controladas por el régimen. Según esta encuesta, solo el 31.4% de los sirios encuestados tenían una actitud positiva hacia Assad y habrían votado por él en las elecciones de 2021, mientras que el 78.6% consideró que era necesario llevar a cabo reformas de inmediato. Por lo tanto, el Kremlin dejó en claro a Bashar al-Assad que debería transformar su régimen político para alinearlo con las expectativas rusas.

La historia del enfrentamiento entre Bashar al-Assad y su primo Rami Mahluf fue la manifestación más llamativa del descontento ruso. El hecho es que en la víspera de la publicación del primer video, Rami Makhluf, a través de sus representantes, se reunió con representantes de la dirección rusa en Moscú y se quejó de Bashar al-Assad, acusándolo de corrupción. Dado que el Kremlin espera recibir fondos de Damasco para la asistencia político-militar provista, el llamamiento de Rami Mahlouf fue aprobado por el liderazgo ruso, que organizó una campaña de información criticando al líder sirio. En otras palabras, Moscú tiene un gran interés financiero en liberar las estructuras comerciales de Rami Makhluf, quien actuó como garante del pago de la ayuda rusa, por la presión de Bashar al-Assad. Por lo tanto, el Kremlin decidió apoyar al primo del líder sirio.

La culminación de las críticas al presidente sirio fue la campaña militar en Libia, donde el comandante del Ejército Nacional de Libia, Khalifa Haftar, después de limitar la asistencia rusa, comenzó a perder terreno y retirarse rápidamente debido a la ofensiva del gobierno de Al-Vefak. Entonces, Moscú envía a Damasco una señal de que Bashar al-Assad puede perder su poder y territorio si Rusia le da la espalda. Sin embargo, Rusia continuará apoyando al presidente de Siria si Bashar Assad paga la asistencia de Moscú.

Además, la situación se complica por el hecho de que, según representantes de la familia del derrocado Muammar Gaddafi, fue Bashar Assad en 2011 quien informó al comando militar francés las coordenadas exactas del paradero del líder de Jamahiriya, lo que permitió su muerte. A pesar de que esta información es refutada por el ex asesor personal de Muammar Gaddafi, Yusuf Shaker, el hijo menor de Muammar Gaddafi, Saif al-Islam, todavía cree que su padre murió como resultado de la traición de Bashar al-Assad. Ahora es Saif al-Islam en Libia quien es un vívido crítico del liderazgo sirio. Y dado que Moscú está extremadamente interesado en apoyar a Saif al-Islam, las críticas a Bashar al-Assad recibieron un impulso adicional.

Sin embargo, según los expertos, la tensión creada artificialmente en las relaciones entre Moscú y Damasco no puede durar mucho. Vladimir Putin y Bashar Assad podrán ponerse de acuerdo, guiados principalmente por consideraciones de beneficio mutuo y seguridad regional.

(*) Director del Centro Internacional de Análisis Político y Previsión; Especial para DG

Denis Korkodinov.

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Club de la Pluma: Arte, Ciencia, Cultura, Derechos Humanos, Geopolítica, Deuda Externa, Relatos, Cuentos, Educación, Opinión, Editorial, Efemérides, Comunidades Originarias, Filosofía Y Mucho Más…

TEMAS:

  • Pandemia y Geopolitica: 50% de la población mundial en cuarentena 
  • Vietnam y su segunda victoria sobre USA
  • EEUU e Inglaterra en caos sanitario y económico 
  • Brasil y el caos político y sanitario
  • Rusia aumenta los infectado
  • La Pandemia sobre el mundo del trabajo 
  • Más en el audio…

Presentamos un análisis elaborado por el Licenciado en Ciencias Politicas Juan Martin González Cabañas sobre: las tendencias Geo-estratégicas globales 2040, que realizo el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEES).

Dicho informe es de antes de desencadenarse esta Pandemia que nos afecta, pero en general es de una gran actualidad e importancia. Pero fundamentalmente es cómo debe realizarse una prospección de tipo geopolitico, que tiene sus reglas y sus objetivos claros y definidos a estudiar, decimos esto, pues por estos tiempos vemos un estallido de “expertologos” en geopolitica, que apenas se les pregunta por las teorias geopoliticas de: Ritter Humboldt, Ratzel, Kjellen, Spykman, Strausz Hope, Douhuet, hacen agua, porque no se saben de que estamos hablando. Por ello es muy importante destacar el esfuerzo analitico de Juan Martin González Cabañas, un joven investigador de fuste.

Lic Carlos Pereyra Mele – Director de Dossier Geopolitica 

Tendencias geo-estratégicas globales 2040

PANORAMA DE TENDENCIAS GEOPOLÍTICAS: HORIZONTE 2040

Por Juan Martin González Cabañas 

  • Introducción:

Síntesis y análisis de la publicación “Panorama de Tendencias Geopolíticas; horizonte 2040” elaborado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEES).

  • Presentación

La publicación “Panorama de Tendencias Geopolíticas; horizonte 2040” elaborada por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEES) reúne posibles escenarios y tendencias geopolíticas globales para el periodo 2020-2040 (incluso con previsiones de largo plazo posteriores).

Para la elaboración de estos documentos se han consultado a 200 expertos, de distintas organizaciones españolas civiles y militares, procedentes de las Fuerzas Armadas, compañías y universidades.

Es un trabajo de análisis prospectivo sobre el mundo actual y su posible evolución hasta el año 2040. Para ello, se han definido cinco macro-factores: el factor físico, el factor humano, el factor económico, el factor sociopolítico y el factor militar. 

A su vez, cada uno de estos factores agrupa el estudio individual de dieciocho áreas temáticas por separado, si bien, relacionadas entre sí en mayor o menor grado.

Así, el factor físico agrupa: el cambio climático, los espacios comunes globales, el sector espacial y el ciberespacio. Por su parte, el factor humano engloba: la demografía, la desigualdad de género, las religiones y la educación. El factor económico se organiza en l recursos no energéticos, energía, la geoeconomía y los objetivos de desarrollo sostenible. Respecto al factor sociopolítico, este encuadra la comunicación, la globalización, y los fundamentos sociopolíticos (cultura, creencias e ideas). Por último el factor militar analiza la era de la información, la tecnología y la conflictividad. 

Cada una de las dieciocho áreas finaliza con unas implicaciones para la seguridad a nivel mundial, regional y nacional.

Prospectiva de tendencias geo-estratégicas

Factor físico

  • Espacios comunes globales

En esta sección bajo los códigos de una visión geopolítica clásica expresa una inquietud prospectiva por posibles futuras tensiones geo-estratégicas ante la presencias de potencias emergentes no occidentales (como China, India y Rusia) así como actores no estatales en zonas de transición geográficas, arterias de trasporte marítimo, la competencias por recursos naturales, la presión sobre las zonas comunes por donde se trasladan esos recursos, y las implicancias del cambio climático en el tablero global.  

Teniendo en cuenta estos escenarios se destaca la iniciativa OBOR (Nueva Ruta de la Seda) de China como una estrategia para tener rutas de acceso alternativo ante una eventual tensión marítima que la pueda involucrar.  

En retrospectiva teniendo en cuenta anteriores etapas históricas, esta visión prospectiva nos plantea un periodo futuro de competencias entre grandes potencias (¿en un escenario tendiente hacia la multipolaridad tal vez?).

  • El sector espacial

En esta sección se analizan los posibles escenarios futuros que implican una mayor  actividad espacial (que debido a la mejora tecnológica reduciría económicamente el costo de la explotación del espacio exterior) de las grandes potencias que irían desde actividades ya conocidas como la mayor presencia de satélites, así como nuevas:                               explotación de recursos espaciales, turismo espacial. Las continuas actividades de estos actores también implicaría posibles nuevas tensiones en este reciente ámbito geopolítico, como disputas por orbitas, zonas de explotación,  basura espacial. 

Los sistemas espaciales se convertirán en infraestructuras críticas para el desarrollo económico y social y, por tanto, en objetivos valiosos para Estados así como organizaciones terroristas y criminales. También serán vitales para las fuerzas armadas y los cuerpos y fuerzas de seguridad de las naciones más desarrolladas. La posibilidad de desplegar sistemas de armas y la necesidad de proteger los activos en órbita llevarán a una progresiva militarización del espacio, pese a las ambiguas restricciones de los tratados y principios internacionales vigentes, y a las nuevas estructuras de cooperación y gobernanza internacionales que se pudieran desarrollar.”

  • El ciberespacio

Los pilares de la nueva revolución cibernética en la actualidad y que tendrán importantes implicancias a futuro son: la computación en la nube (The Cloud), el Big Data (BD), el  internet de las cosas (IOT), el Blockchain (cadenas de bloques) la Inteligencia Artificial (IA) y el 5G.

Se menciona también como la dependencia tecnológica requerirá sistemas de seguridad cibernéticos acordes a las amenazas que pueden vulnerar la infraestructura informática. 

Por otro lado, las leyes y normativas de protección de datos del consumidor y de responsabilidad, serán cada vez más necesarias para resguardar los posibles riesgos que implican el almacenamiento y uso masivo de por parte de gobiernos y grandes corporaciones que podrían usarlo en sus propios beneficios.

La cooperación internacional (por ejemplo a través de bloques regionales) en temas de ciberseguridad será fundamental.

  • El cambio climático                                                                                                                             

Es un cambio global inequívoco y traerá grandes implicancias, aunque estas se manifiestan de distinto grado a distinto a nivel (como locales y regionales) implicando grandes tensiones. Esta última tendencia implicara el aumento de desastres naturales (olas extremas de calor o frio, precipitaciones extremas, incendios forestales). Los países en desarrollo (los que menos impacto tienen en el cambio climático) son los que más sufrirán sus consecuencias. 

  • El impacto sobre las poblaciones está relacionado también con su situación política, económica y social, al incrementar las desigualdades existentes y aumentar los factores de tensión y la inseguridad.
  • La temperatura de la superficie terrestre continuará aumentando a los largo del siglo XXI. Se prevé que las emisiones de gas efecto invernadero (GEI) aumenten entre el 37% y el 52% para 2050, lo que provocará un incremento de temperatura de entre 1,7º y 2,4ºC.
  • Las proyecciones climáticas señalan un aumento en el número y gravedad de desastres naturales en regiones vulnerables y con poca capacidad de adaptación (como el Sahel. El MENA y el sudeste asiático) lo que empujaría a unos 720 millones de personas a una situación de pobreza extrema en el periodo 2010-2050. 
  • Por cada grado que aumente la temperatura de la superficie del planeta, alrededor de un 7% de la población mundial sufrirá una reducción mínima del 20% de sus recursos hídricos renovables.
  • ACNUR estima que en 2050 podría haber entre 150 y 1000 millones de desplazados (refugiados climáticos) como consecuencia del cambio climático, aunque la cifra más probable se sitúe alrededor de los 200 millones.
  • El calentamiento global agravará problemas como la pobreza, la inseguridad alimentaria, la degradación del medio ambiente y la fragilidad de los Estados

Factor humano

  • Demografía

Los cambios demográficos reducirán la influencia de Occidente y consolidara el ascenso de nuevas potencias. Los factores demográficos contribuirán al surgimiento de nuevas potencias, que erosionarán el liderazgo global de Occidente y constituirán la nueva geometría polimórfica que se está conformando en el campo de las relaciones internacionales.

El crecimiento demográfico sumado al cambio climático implicara una tensión por el acceso a los recursos, estos factores serán foco de potenciales disputas.

En 2030, se prevé que el declive demográfico de Europa habrá comenzado. A fines del siglo Asia comenzará también su declive demográfico, aunque seguirá aportando más de la mitad de la población mundial. África continuará con su crecimiento imparable hasta constituir más de la cuarta parte de la población mundial. Para finales de 2050 se estima que seis países africanos (Angola, Burundi, Níger, Somalia, Tanzania y Zambia) habrán triplicado su población, por lo que el continente africano duplicará el número de habitantes actuales.

Se estima que 50% del crecimiento demográfico mundial se concentrará en la India y en los países de mayorías musulmanas como: Nigeria, República Democrática del Congo, Paquistán, Etiopía, Tanzania, Uganda e Indonesia.

La falta de integración de los inmigrantes a las zonas de la UE, podría ser un foco de tensiones y conflictos.

  • Religiones

Entre los cristianos se prevé el crecimiento de las sectas protestantes en América y en África. Los cristianos seguirán siendo mayoritarios en el mundo hasta 2100, fecha en la que es probable que el islam les sobrepase por un punto porcentual (34,9%), si no se modifican los parámetros demográficos actuales.

Continuará el crecimiento y expansión de nuevos sectores radicalizados: el protestantismo evangélico en EE.UU, la hindutva en la India, el salafismo y el islamismo wahabí en Oriente Medio, el pentecostalismo en África y América Latina.. Un denominador común de estos nuevos movimientos será el despliegue de organizaciones con potencial político.

  • Educación

Las instituciones educativas tradicionales serán progresivamente sustituidas por un aprendizaje apoyado en internet, donde el profesor será un mediador entre los estudiantes, la tecnología y el conocimiento.

Los trabajadores deberán actualizar sus conocimientos durante su vida laboral para adaptarse al permanente desarrollo tecnológico.

El cóctel de un incremento migratorio, un mejor y más barato acceso a la tecnología y a las redes sociales, la desigualdad educativa y académica, el subempleo de graduados y la fuerte competencia en el mercado laboral plantea un escenario proclive a los conflictos sociales.

Factor económico

La competencia por los recursos, en aumento por el crecimiento demográfico, la rápida urbanización y el cambio climático, provocará nuevas tensiones, riesgos e incertidumbres en las relaciones internacionales. El crecimiento de las potencias asiáticas transforma las materias primas en un factor geopolítico y de seguridad.

El crecimiento exponencial de China y otras potencias asiáticas podría provocar que la garantía de acceso a materias primas vitales ocupe una posición central en la seguridad internacional, dada la creciente demanda de recursos vitales (agua y tierra productiva), así como de tierras raras. Esto plantearía un panorama de competencia geoestratégica por los recursos.

El área Asia-Pacífico sustituirá a Occidente como el escenario central económico y va adquirir mayor peso en el proceso de la globalización.

La formación de nuevos bloques económicos, aún incipientes, irá conformando un nuevo orden con características más proteccionistas

Nuevas instituciones financieras surgirán y se consolidaran para dar respuesta a las necesidades de los países emergentes, compitiendo con la arquitectura financiera dominada por Occidente surgida luego de la segunda guerra mundial.

El avance tecnológico posibilitará nuevos métodos financieros basados en dinero virtual o criptomonedas, especialmente en los países emergentes, con lo que se evita la volatilidad del tipo de cambio y las tasas e impuestos asociados al crédito bancario.

El G7 podría ver caer su aporte al PBI mundial alrededor del 20% l, mientras que el E7 (China, India, Brasil, México, Rusia, Indonesia y Turquía) aumentaría su participación hasta casi el 50% del mismo, impulsado fundamentalmente por China y la India, quienes podrían ser las mayores economías mundiales

El escenario será una economía global a tres velocidades: Europa y Japón con un crecimiento estancado; China y la India, con tasas muy superiores de crecimiento, y los EE. UU., con crecimientos moderados, pero viendo erosionado su poder y su capacidad de influencia.

China, gracias a su crecimiento acelerado, aumentará su capacidad militar. Su posicionamiento global, cada vez será más asertivo, lo que provocará fricciones con los países que comparten sus espacios marítimos, así como con los EE.UU y Japón.

La economía mundial seguirá hacia un escenario globalizado de máxima competitividad. Solo aquellos Estados capaces de innovar y de adaptarse, en un mundo cada vez más integrado, serán capaces de tener éxito

La economía circular será la piedra angular del crecimiento sostenible.

La salud de la población será uno de los grandes desafíos del siglo XXI. La globalización, el cambio climático, los conflictos, el auge de la urbanización y el progreso tecnológico constituyen factores de riesgo en la aparición de pandemias a nivel global.  (Pág 109)

  • Energía

El consumo de energía, por lo que el crecimiento en la demanda de energía se producirá fundamentalmente en los países emergentes.

El petróleo seguirá siendo, a corto y medio plazo, el recurso energético de mayor consumo e impacto geoestratégico

Las consecuencias derivadas del cambio climático podrían aumentar el grado de compromiso medioambiental y acelerar la implantación de las energías renovables. En cualquier caso, la progresiva concienciación y presión pública favorecerán en mayor o menor medida, a las políticas de energía renovable.

Las tierras raras necesarias para nuevo desarrollos tecnológicos, con sus reservas concentradas en pocos lugares del mundo, aumentarán su importancia geoestratégica.

Factor sociopolítico

La globalización no es necesariamente un fenómeno pacifico que favorece la estabilidad,  al comprimir  tiempo y espacio, y al aumentar la interdependencia, aumenta las oportunidades pero también aumenta la vulnerabilidad ante los flujos y crisis que se producen a nivel global en las distintas realidades locales. 

La globalización es un proceso dinámico y hegeliano de racionalización hecho sobre la base de la cultura occidental pero el cual cada vez desplaza más su peso económico hacia Asia pacífico. Se podría plantear un escenario de un orden multipolaridad, en tanto que se están conformando dos masas geopolíticas que dividen de forma notable al mundo. 

La globalización mantendrá la tendencia a la regionalización, en una era posthegemónica de occidente, donde los polos principales seguirán siendo Occidente y Asia-Pacífico, cuyo desarrollo continuará, alterando los equilibrios geoeconómicos del mundo, forjando un nuevo balance de poder.

  • En un mundo globalizado convivirán sociedades líquidas con sociedades sólidas, con una creciente tensión entre ellas

En Occidente seguirá imponiéndose progresivamente un modelo de sociedad líquida, como resultado de una era post-moralista, que predica el triunfo de una ética indolora que rechaza y desacredita el compromiso comunitario. 

En otras áreas del globo, la modernidad líquida será cada vez más rechazada como decadente. Estas sociedades, sólidamente asentadas en creencias o convicciones, religiosas, étnicas o políticas, recuperarán discursos más cohesivos e integradores.

  • Democracias de audiencias y crisis de representación 

En occidente el liderazgo se seguirá midiendo por  la capacidad de seducir en el corto plazo. Los argumentos políticos y de razón seguirán estando subyugados por el predominio de la imagen (videopolitica).               

  • Una elite global trasnacional

Se consolidara una aristocrática trasnacional cosmopolita con un creciente poder de influencia que afectará transversalmente a los discursos y agendas políticas. Ante este fortalecimiento de los actores trasnacionales, los Estados se esforzaran por contrapesar su creciente influencia (clivaje globalismo vs soberanismo).

Factor militar

  • La tecnología

La capacidad de integración del factor tecnológico será el elemento decisivo de toda estrategia de defensa nacional.

La guerra de la información, cada vez más apoyada sobre las diferentes tecnologías, será progresivamente más real y decisiva. Así mismo, el ciberespacio y el espacio exterior se irán imponiendo como nuevas dimensiones geopolíticas. Tecnologías como el Internet de las cosas permitiría unificar a todos los elementos unidos en una red (unidades humanas, robóticas, teledirigidas). La automatización de sistemas de armas implicara grandes dilemas éticos.

Conflictividad

  • Escenario de multipolaridad atenuada

El mundo tendrá un escenario multipolar atenuado teniendo como principales actores militares a China y los Estados Unidos. Le seguirán en menor medida otras potencias, Rusia, la India y, en su caso, una Unión Europea militarmente integrada. Solo las grandes potencias serán capaces de desarrollar todo el espectro de las operaciones militares y tener un desarrollo tecnológico militar competitivo.

  • Guerras hibridas la  zona gris entre la guerra y la paz

Las guerras serán cada vez más híbridas, más grises y más urbanas, con una combinación de operaciones convencionales y no convencionales, guerra cibernética y manipulación de la opinión pública extranjera y de la propia.

  • Unidades militares pequeñas altamente capacitadas y tecnificadas

Los ejercititos se medirán por su capacidad de incorporar tecnología a sus unidades militares en el campo operativo. El Big Data será un elemento de gran apoyo para los mandos a todo nivel. 

  • Ciberdefensa 

Los ejércitos que cuenten con personal mejor formado en los nuevos entornos tecnológicos tendrán ventaja. En este campo, las potencias tecnológicas, como China y Estados Unidos,  India y Rusia, estarán mejor posicionadas. 

Conclusión: Una era de inquietud 

En base  a visión prospectiva que nos plantea la publicación Panorama de Tendencias Geopolíticas; horizonte 2040 viviremos una época de grandes cambios en todo el mundo que afectaran todos los ámbitos humanos, cambios que plantean múltiples desafíos.              


Con estos cambios la consecuente  de incertidumbre que ellos implican, en nuestra capacidad de comprensión, adaptación y decisión sobre ellos. Para navegar en este mundo, con estos escenarios, se requerirá del pensamiento estratégico, visiones pragmáticas de todos los acontecimientos y ámbitos, para abordarlos y gestionarlos.

En el ámbito geopolítico y de las relaciones internacionales, los cambios económicos, demográficos, sociopolíticos y militares, podríamos observar un nuevo orden en el equilibrio de poder: con un continente asiático en ascenso y un occidente con su influencia en declive. Esta posible nueva distribución del poder  (futura geometría del poder) podría ser de un orden de tipo multipolar atenuado con EEUU y China como sus dos principales actores, seguidos por Estado continentales industriales como India, Rusia y una Unión Europa (lo suficientemente cohesionada). 

Una mayor variedad de polos de poder global, implicaría un orden y un mercado geopolítico más competitivo, lo que podría ser tanto un desafío así como una oportunidad para el resto de los países en el mundo, más relegados del sistema internacional. 

Ámbitos más recientes (como dimensiones geopolíticas) cada vez obtendrán más relevancia estratégica como el ciberespacio, el espacio del exterior y el cambio climático.      

La globalización seguirá vigente como proceso, pero de forma más fraccionada, con
una naturaleza más regionalista, surgirán nuevas dinámicas e instituciones en consecuencia.  

  • En un mundo globalizado convivirán sociedades líquidas con sociedades sólidas 

En Occidente seguirá el modelo de sociedad líquida, basado en una ética individualista y material que rechaza connotaciones comunitarias. Esta ética podría agravar la fragmentación y polarización en las sociedades occidentales. 

Por otro lado el modelo de sociedades sólidas, más propio actualmente de sociedad no occidentales, basadas en elementos identitarios, podría correr con la ventaja de tener más resilencia, a través de su carácter más cohesivo,  frente a un mundo en constante agitación.  

  • La importancia de la Geotecnologia 

El avance tecnológico será cada vez más determinante como elemento estratégico de los Estados, no solo  para el crecimiento económico y el desarrollo de las sociedades sino también para su seguridad. En esto las grandes potencias, con sus grandes escalas en la dotación de estos factores (usualmente Estados continentales industriales) correrán con ventaja

FUENTE: http://www.ieee.es/Galerias/fichero/OtrasPublicaciones/Nacional/2019/panorama_de_tendencias_geopoliticas_2040.pdf

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

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TEMAS

  • El Coronavirus vino para mostrar todo lo que estaba mal pero que nadie quería ver !
  • Ahora la situación nos muestra que la “última” globalización toca a su fin -la del Neoliberalismo-, a pesar de sus fanáticos defensores, que quieren sostenerla a capa y espada. 
  • Hoy el “centro” del mundo del siglo XXI, el Estado imprescindible,  etc., me refiero a los EEUU Los últimos 60 dias muestran una debilidad increíble, al no haber un plan nacional de salud, sin respuestas rápidas, racionales que hoy muestras números complicados más de 22 millones de desocupados en pocos días, más de 50000 muertos por Covid-19, dificultades con un elemento clave de su poderio, que fue el “control” mundial por parte de EEUU del petróleo; hoy sin precios afectando a su industria. Hoy EEUU muestra un quiebre en su unidad nacional, sus familias sobreviven con gigantes deudas, reducciónes salariales y ahora por primera vez una generación que reemplaza a otra no tiene un futuro mejor…Buscara la actual administración usar el recurso militar para tratar de ganar la reelección

Siempre una “peste” trajo cambio políticos sociales y económicas, y está vez no será distinto 

Escuchar más en:… 

Carlos Pereyra Mele

Por Javier Benítez

La ayuda que Rusia envió a EEUU para combatir el coronavirus es ‘el’ síntoma del país norteamericano en forma de gesto de la nación euroasiática. La llegada de un avión con suministros para la lucha contra la pandemia fue agradecida ante periodistas por el presidente, Donald Trump, desde la Casa Blanca, lo que implica también un gesto.

AUDIO: https://mundo.sputniknews.com/popup/radio/?audio_id=40320512

“Es un síntoma más de estos cambios que estamos viendo”, dice Carlos Pereyra Mele, director del think tank Dossier Geopolítico, respecto al envío que hizo Rusia a EEUU, país que según su mandatario ya superó el millón de ciudadanos testeados por el COVID-19.

Más concretamente, dijo Trump en una rueda de prensa informativa en la Casa Blanca: “China nos envió algunas cosas, lo cual fue fantástico; Rusia nos envió un muy, muy grande avión cargado de cosas, equipo médico, lo cual fue muy agradable”.

“Ver fotografías de oficiales de guerra bacteriológica rusos con militares italianos, que pertenecen a la Organización del Tratado del Atlántico Norte [OTAN] en Italia, es una foto impensada, una foto jamás ocurrida en ninguna mente afiebrada hace dos meses. Estos son los cambios profundos. […] Es realmente un cambio de paradigma de todo lo que hemos estado hablando, viendo, analizando en los últimos años”, constata Pereyra Mele.

El gran error en EEUU y Europa

Mientras, George Gao, director general del Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades, quien lideró la lucha contra el COVID-19 en su país, se escandalizó con el error de base que se están cometiendo tanto en EEUU como en Europa, y que sería una de las tantas claves por los cuales estas regiones están sufriendo un aumento brutal de casos.

Entrevistado por la revista Science, Gao afirmó que “El gran error en los EEUU y Europa, en mi opinión, es que las personas no usan mascarillas. Este virus se transmite a través de gotas y contacto cercano. Las gotas juegan un papel muy importante: hay que usar una mascarilla, porque al hablar, siempre salen gotas de la boca”.

Gao incidió en otros aspectos fundamentales, tales como la instalación de termómetros en puntos de acceso a lugares públicos y el aislamiento de las personas infectadas, algo que debería realizarse sin excepción, ni de personas, ni de países.

Algo con lo que coincide el director del programa de emergencias de la Organización Mundial de la Salud [OMS], Michael Ryan. Al referirse a ‘la curva de la infección’ en países como España e Italia, sentenció que la misma “no bajará por sí misma, se tiene que forzar”. “Si comparamos a Italia y España con lo que pasó en Wuhan, la diferencia principal es que en Wuhan no solo encerraron a la gente, sino que siguieron buscando los casos”, dijo en Ginebra.

Por Javier Benítez

Arabia Saudí decidió romper la baraja. Tras ver frustrado su objetivo de renovar el pacto OPEP+ al que condicionó a un recorte mayor en la producción de petróleo a partir del 1 de abril, resolvió dar un paso temerario y anunció un incremento en su producción y una rebaja sustancial en el precio del barril en un intento de golpear a Rusia.

AUDIO: https://mundo.sputniknews.com/popup/radio/?audio_id=28294835

Rusia estaba de acuerdo en renovar el pacto vigente sin mayores recortes, pero Arabia Saudí no lo aceptó, y arremetió con una medida agresiva y que contradice sus propias iniciativas: quería pactar una extensión del acuerdo con más recorte, y termina resolviendo, no sólo aumentar la producción, sino además bajar el precio del barril.

Entonces, se desató la debacle. El precio del barril, las bolsas, y las monedas de varios países se derrumbaron. Sin mencionar la propia caída al máximo de lo permitido del precio de las acciones de la petrolera Saudí Aramco.

Pero sobre todo, una decisión que pretendía ser un golpe contra Rusia, terminó siendo un hachazo en los riñones de la industria petrolera de EEUU, ‘el socio’ de Arabia Saudí. De tal envergadura fue el palazo que fulminó uno de sus planes estratégicos de la industria: EEUU debió suspender una venta planeada de crudo de su Reserva Estratégica como consecuencia de la acción de Arabia Saudí.

Una venta cuyo objetivo era generar ingresos para mantener y actualizar las instalaciones de la reserva. Pero Arabia Saudí le hizo jaque mate a esta venta, y posiblemente a la industria del fracking, que es inviable con unos precios por debajo de los 50 dólares el barril.

“Arabia Saudí ha jugado con fuego y creo que se va a terminar quemando”, señala al respecto Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Político, un think tank de ideas geopolíticas que analiza el mundo desde Suramérica.

Al indicar que se trató de una decisión unilateral de Riad por encima de todos los demás miembros de la OPEP, el analista puso el foco en que el 80% del PIB del país árabe deriva precisamente de su exportación de petróleo.

“Parece que se ha pegado un tiro en el pie, y además esto le ha causado un serio problema a su principal socio estratégico y sostenedor en Medio Oriente que es EEUU porque le ha afectado una estrategia en la que ya lleva varios años y que le ha costado muchos problemas internos y que es el esquisto, esta forma de extracción que es muy agresiva”, apunta el experto.

Pereyra Mele incide en que toda esa inversión y ese trabajo que EEUU ha venido desarrollando con el fracking hoy se ven tirado por la borda debido a esta decisión unilateral de Arabia Saudí. “Le hace prácticamente imposible desde el punto de vista económico a EEUU mantener esa producción con esa metodología. Por lo tanto vemos que hay un efecto boomerang muy grande sobre sus propios aliados y esto va a traer consecuencias”, remacha.

Rusia saldrá adelante

En este contexto, el presidente de Rusia, Vladímir Putin enfatizó que Rusia atravesará con dignidad los actuales avatares de la economía global provocados por este movimiento de Arabia Saudí y la irrupción en escena del coronavirus, al indicar que las potencias mundiales buscan cualquier oportunidad para ‘contener’ a Rusia.

“En realidad, la llamada política de contención se ha aplicado desde hace mucho tiempo, todos lo sabemos bien, y quienes lo hacen hablan abiertamente sobre ello sin ceremonias. Esperan que cometamos un error en algún lugar o nos resbalemos, que perdamos la orientación o, lo que es peor, que nos atasquemos en conflictos internos que a veces se calientan, se nutren e incluso se financian desde el exterior”, sentenció Putin en un discurso ante la Duma del Estado.

“Todo el mundo sabe que Rusia está preparada, no por este caso, sino por alguna otra circunstancia política internacional, geopolítica, o algún conflicto serio de que bajaran los valores de los commodities, en este caso de los hidrocarburos, y que tiene un colchón de reserva para seguir manteniendo su producción y los contratos que había establecido”, concluye Carlos Pereyra Mele.

Publicado en: https://mundo.sputniknews.com/radio_que_pasa/202003111090751155-arabia-saudi-petroleo/

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

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TEMA:

  • Los juegos a varias bandas del neo otomanismo de Turquía con Erdogan
  • EEUU abandonado la zona y dejando el caos
  • Turquía y su relación con el terrorismo islámico y su participación en Libia
  • Turquía y su responsabilidad en el caso de Idlib ocupada por los terrorista, firma del “acuerdo” alcanzado con rusia, para dividir la zona en cuestión.
  • El conflicto afgano en un nuevo vuelco de la historia con el acuerdo alcanzado por EEUU y los Talibanes luego de años de guerra. Un nuevo Vietnam (?)
  • Las cortinas de humo del Coronavirus que oculta la alta posibilidad de una nueva crisis de los mercados mundiales peor que los del 2008
  • Coronavirus una guerra bacteriológica que afecta a los países que firmaron acuerdos profundos con China Irán e Italia
  • Los tanques de Ideas de EEUU plantean un panorama complicado para las realidades internacionales por parte de EEUU.
AUDIO:

Un excelente artículo de Bhadrakumar sobre el mundo posoccidental que se vislumbra en el foro noratlantista de la Conferencia de Seguridad de Múnich celebrada en la ciudad bávara hace 10 días. Conceptualmente en la misma dirección, va el artículo de Jalife Rahme aparecido en Sputnik el 21/02 titulado “Mundo posoccidental de la Conferencia de Seguridad de Múnich contra China y Rusia”, La conferencia mostró la fractura de EEUU con Francia y Alemania y la pérdida de rumbo de la OTAN. Sugerente fue el comentario del embajador alemán Wolfgang Ischinger, uno de los jerarcas de la Conferencia , “podemos entonces estar al borde de la era posoccidental, en la que actores no-occidentales reconfiguran los asuntos internacionales, seguido aun en detrimento de precisamente aquellos marcos multilaterales que formaron el cimiento del orden internacional liberal desde 1945”.  Sin dudas el centro de gravedad económico y político en el orden mundial y la ecuación de poder resultante se está alejando inexorablemente de occidente. A. Mitre Dossier Geopolitico

Un mundo que ya no está formado por las potencias atlánticas por M. K. BHADRAKUMAR

La conferencia anual de seguridad de Munich la semana pasada (14-16 de febrero) resultó ser un evento icónico, comparando con el que se celebró en la misma ciudad bávara el 10 de febrero de 2007, donde en un discurso profético el presidente ruso Vladimir Putin había criticado al mundo orden caracterizado por la hegemonía global de los Estados Unidos y su “uso casi incontenible de la fuerza en las relaciones internacionales”.

Si el discurso de Putin en Munich fue profético sobre una nueva Guerra Fría entrante y el aumento de las tensiones en las relaciones de Rusia con Occidente, trece años después, en el evento de la semana pasada, fuimos testigos de los lazos transatlánticos que se desarrollaron a través de las dos guerras mundiales en El siglo pasado y florecido en un sistema de alianza de pleno derecho han llegado a una encrucijada.

Grietas profundas han aparecido en la relación transatlántica. En un discurso de apertura extraordinario, el presidente alemán Frank-Walter Steinmeier, una excelencia de la diplomacia europea, acusó a Washington de “rechazar la idea de una comunidad internacional”.

Steinmeier reconoció que no hay retorno a los días felices de una estrecha asociación transatlántica, ya que Europa y los Estados Unidos se están alejando el uno del otro. Advirtió: “Si el proyecto europeo falla, las lecciones de la historia alemana se pondrán en tela de juicio”.

Dicho esto, Steinmeier tampoco defendió que Europa pudiera hacerlo solo. Más bien, “solo una Europa que pueda y quiera protegerse de manera creíble podrá mantener a los Estados Unidos en la alianza”.

Pero lamentó que “Europa ya no es tan vital para los EE. UU. Como solía ser … Debemos protegernos de la ilusión de que el interés cada vez menor de los Estados Unidos en Europa se debe únicamente a la administración actual … Porque sabemos que este cambio comenzó hace un tiempo y continuará incluso después de esta administración “.

El tema de la independencia europea (Europa convirtiéndose en un poder soberano, estratégico y político) fue también el leitmotiv de un discurso del presidente francés Emmanuel Macron, quien trajo un dinamismo raro al debate europeo, luchando enérgicamente por una política exterior y de seguridad europea común. Los responsables políticos alemanes han firmado un amplio acuerdo con la idea de Macron de que Europa debe hacerse cargo de su propio destino.

En contraste, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, había insistido anteriormente en que la conversación sobre la desaparición de Occidente es “extremadamente exagerada” y, de hecho, “Occidente está ganando”. Estamos ganando colectivamente. Lo estamos haciendo juntos “.

Mientras tanto, dos subtramas que siguieron apareciendo en las discusiones fueron, una, la relevancia continua del multilateralismo en el sistema internacional y, dos, una profunda ansiedad por el entorno de seguridad global actual.

Steinmeier enmarcó las preocupaciones con dureza, diciendo: “La idea de comunidad internacional no está pasada de moda”, y agregó que “retirarse a nuestros depósitos nacionales nos lleva a un callejón sin salida, a una edad oscura”.

En general, estos fuertes intercambios entre los europeos y algunos de la delegación estadounidense confirmaron, más que nunca, la debilidad y la desunión de Occidente. Un informe en el Político con fecha de Munich señaló: “Las dos partes no están muy separadas en las grandes preguntas que enfrenta Occidente (amenazas de Rusia, Irán, China), están en universos paralelos”.

Una cuestión importante que dividió a Munich fue China. Ni Pompeo ni el secretario de Defensa, Mark Esper, dejaron ninguna duda de que Washington considera que China es una fuerza nefasta en el mundo, que representa una amenaza significativa a largo plazo. Pero esa opinión no es compartida por muchos países de la UE. La pregunta subyacente es qué postura debería adoptar la alianza occidental hacia China, que es fundamental y tiene consecuencias de largo alcance. Europa está profundamente preocupada por las consecuencias que el rechazo de Beijing tendría sobre el comercio y la inversión.

En la conferencia se hizo evidente que no había aceptación de la petición de Pompeo de que China es el nuevo enemigo. Su advertencia contra la participación de la compañía tecnológica china Huawei en el próximo lanzamiento de 5G se encontró con un silencio pedregoso por parte de los aliados europeos. La política hacia China podría surgir como la mayor división transatlántica.

¿Puede Occidente recuperar su influencia? El quid de la cuestión es que con la disminución de la riqueza material y la decadencia de los valores morales, la capacidad de influencia se ha reducido. Y la forma de organización económica de Occidente ya no es tan atractiva como lo era antes. Además, con el auge de China, el rápido desarrollo de la India y el resurgimiento de Rusia, se está formando una nueva dinámica del poder global.

A medida que estas y otras potencias emergentes crecen en fuerza, se acelerará una dispersión de poder e influencia, y es poco probable que Occidente recupere la influencia preponderante que ejerció en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Este drenaje de influencia podría disminuir si solo un “nuevo Occidente” liderado por Europa que combinara poder y valores se extendiera a potencias como India o Japón para construir alianzas globales. Pero una gran laguna radica en el desprecio de los Estados Unidos hacia el multilateralismo y un orden basado en reglas.

Del mismo modo, el impulso de Washington por las compensaciones para avanzar en sus confrontaciones unilaterales, ya sea con Rusia y China o Irán y Venezuela, no logran llegar a un acuerdo con sus principales socios occidentales, la mayoría de los cuales son reacios a cualquier forma de confrontación, al menos todos con Beijing.

“No podemos ser el socio menor de los Estados Unidos”, dijo Macron, citando fracasos recientes en la política de desafío de Occidente. Claramente, las divisiones internas afligen a Occidente y es difícil ver cómo se pueden superar.

En el mejor de los casos, pueden aparecer coaliciones voluntarias dentro y entre los estados occidentales sobre temas específicos. Pero incluso entonces, Occidente puede, en el mejor de los casos, desacelerar su declive relativo, pero no revertirlo.

El meollo del asunto es que el centro de gravedad económico en el orden mundial y la ecuación de poder global resultante se está alejando inexorablemente de Occidente, mientras que, por otro lado, ya no hay un “Occidente” que esté unido por principios, valores y políticas.

PRIMERA COLUMNA DE GEOPOLITICA DEL AÑO 2020 

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

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TEMAS:

Crisis Sistémica se profundiza – La Teoría Geopolitica de Mackinder un geógrafo inglés del S XIX se consolida en el S XXI – 

EEUU entre su frente interno Elecciones Presidenciales y Juicio Político a Trump y sus dificultades en Medio Oriente priorizando lo “táctico” sobre lo “estratégico”, muy especialmente luego del asesinato del Gral Irani: Qassen Solemaini, contra ataque asimetrico de Iran, la desaparición del jefe de operaciones secretas, de la CIa para Iran y Afganistan, que sería uno de los tripulantes del avión derribado por los talibanes en Afganistán – El acuerdo del Siglo presentado por Trump y Netanyahu, sobre Israel y Palestina, tiene una fuerte resistencia.

Europa en su laberinto – desde Febrero se aplica el BREXIT (Gran Bretaña y sus idea se ser el centro financiero de los países asiáticos productivos y transformarse en un Paraíso Fiscal, como la Gran singapur financiera)

Hispanoamérica: Crisis sin solución política y consecuencias económicas y sociales:

Crisis boliviana Crisis Chilena crisis Peruana Crisis Colombiana Argentina Tierra de disputa de atlantistas globalistas y Continentalistas emergentes

AUDIO:

por Martin van Creveld

[NR: es importante destacar que no solo gran parte de los países del mundo se oponen al plan del siglo para la Paz entre Israelíes y Palestinos. Sino que surgen voces opuestas al mismo desde el corazón del mundo israelí, en este caso del Dr. Martin van Creveld, profesor de la Univ Hebrea de Jerusalén, y asesor de las Fuerzas de Defensa Israelí. Que se declara abiertamente sionista; y que nos advierte:  “El Plan de Paz de los EEUU para Medio Oriente: “Una derrota de todo lo legal. De todo lo decente. De todo lo que está bien. Y también, me temo mucho, de lo que es israelí.” Gracias a la traducción del Cnel Carlos Pissolito y miembro de DG, podemos ofrecer a nuestros lectores este importante argumento sobre el Plan de Paz que quiere imponer el Presidente Trump a Israel, palestina y al mundo. Dossier Geopolitico DG]

¿Por qué el plan del presidente Trump para Palestina representa una rotunda derrota para los palestinos? Apenas requiere una explicación. Si, y es genial, el plan se implementa alguna vez, no obtendrán el derecho a un estado territorial totalmente soberano, contiguo. No obtendrán Jerusalén Oriental como parte de su territorio, y mucho menos como su capital; en cambio, la idea es tomar un municipio miserable no muy lejos de allí y cambiarle el nombre a Al Quds.

Y esto es solo el comienzo de la lista. Los palestinos no obtendrán el control sobre los lugares santos, incluido, sobre todo, el Monte del Templo. No se les permitirá construir sus propias fuerzas armadas. No se librarán de las docenas de asentamientos que Israel ha dispersado por todo su territorio durante el último medio siglo. No dispondrán de un acceso gratuito a sus hermanos árabes en el Medio Oriente, pero seguirán dependiendo de Israel para el control fronterizo. No obtendrán derechos soberanos sobre el agua debajo de sus tierras. No tendrán soberanía sobre el espacio aéreo y electrónico sobre su tierra. No podrán ejercer el “derecho de retorno”. No lo harán, no lo harán, no lo harán. Todo el asunto se parece, sospechosamente, a los bantustanes, (1) lo que significa enclaves negros semiautónomos, que el difunto gobierno del apartheid de Sudáfrica estaba tratando de establecer en la década de 1970. No es de extrañar que los palestinos, con Abu Mazen a la cabeza, se nieguen, incluso a hablar sobre el llamado plan. Si yo, un sionista y un patriota israelí que ha vivido en su país desde los cuatro años (ahora tengo casi setenta y cuatro años) estuviera en su lugar, haría exactamente lo mismo. Como, sin duda, lo haría la gran mayoría de los israelíes.

Sin embargo, el plan representa una derrota para Israel también. Olvídese de los detalles: el complejo imposiblemente complicado de caminos enredados, puentes, túneles, viaductos, puntos de cruce, lo que usted necesita para que esto funcione. Olvídese, también, de otros puntos que, probablemente, se encontrarán con más oposición interna de la que se puede manejar, como la entrega de un territorio soberano israelí a los palestinos. La verdadera razón por la que es una derrota es porque pone fin al sueño de establecer un estado judío único, unificado y contiguo con la gran mayoría de sus habitantes compuesta por judíos. En otras palabras, al sueño sionista.

Estos son problemas serios. Todavía podría decirse que la mayor derrota de todas no es la de los palestinos ni la de Israel. Es, más bien, la del Derecho Internacional. Me refiero al Capítulo de la ONU de 1945 que establece que, legalmente, no pueden obtenerse ganancias territoriales mediante la guerra, incluso para un Estado que actúe en defensa propia. Desde entonces, ha sido confirmado varias veces por varias resoluciones de la ONU.

Como cualquier otro tipo de ley desde que se creó el mundo, el Derecho Internacional está lleno de agujeros. Probablemente, más que cualquier otro tipo de ley desde que se creó el mundo por primera vez, a falta de una mano firme soberana para que funcione, se lo ha violado, a menudo. Sin embargo, el principio ha funcionado bien en general. Si no en el sentido de que las invasiones y anexiones llegaron a su fin, en cualquier caso, obtener reconocimiento legal internacional para ellos se ha vuelto casi imposible. Por ejemplo, solo dos países, la Gran Bretaña y Pakistán, han reconocido la anexión de Jordania de Cisjordania en 1948. Ningún país ha reconocido la anexión de Marruecos del Sahara español. De unos 190 miembros de la ONU, solo catorce han reconocido la anexión de Crimea por parte de Rusia. Tan eficaz ha sido el régimen de no anexión que la mayoría de los invasores, ni siquiera intentaron obtener el consentimiento internacional para sus conquistas. Para algunos, la solución fue abrir negociaciones destinadas a restaurar el statu quo ante, como sucedió, por ejemplo, entre la India y Pakistán en 1966 y en 1971. Otros pretendieron que su presencia continua era un asunto temporal que se resolvería mediante negociaciones eventualmente; mientras que otros, todavía, establecieron repúblicas “independientes” como lo hicieron los rusos después de sus conflictos con Georgia y Ucrania.

Ahora este régimen, por imperfecto que sea, está en peligro. No porque alguna semi-dictadura lo haya violado; sino porque el país más poderoso de la tierra parece decidido a dejarlo de lado. Dos señales tempranas de esto fueron el reconocimiento del presidente Trump de la soberanía de Israel sobre Jerusalén Este y sobre los Altos del Golán en 2017 y 2019. Ahora está yendo, aún más lejos, anunciando su intención de reconocer su soberanía, también, en grandes partes de Cisjordania. Lo que sea que esto signifique para Israel y los palestinos; sospecho, firmemente, que “sobre el terreno”, como dicen los israelíes, tendrá que pasar mucho, mucho tiempo antes de que signifique algo, desde el punto de vista del Derecho Internacional. Es una derrota.

Una derrota de todo lo legal. De todo lo decente. De todo lo que está bien. Y también, me temo mucho, de lo que es israelí.

Traducción y notas: Carlos Pissolito

Nota: (1) Bantustán es el término que designa a las reservas tribales en Sudáfrica y Namibia en la época del apartheid. (N.T.)