Como en 1914 y 1939 el gobierno norteamericano deja que sus aliados transatlánticos se involucren en una gran conflagración, para después forzar a su propio pueblo a seguirlos

Por Eduardo J. Vior analista internacional especial para Dossier Geopolitico

Las versiones sobre el ingreso de tropas francesas, alemanas y polacas en Ucrania y el sangriento atentado en Moscú de indudable factura ucraniana, en el que fueron asesinadas 143 personas, indican que EE.UU. está dispuesto a todas costas a prolongar y escalar la guerra en el este de Europa, sin importarle las consecuencias. En efecto, ni uno ni otro pueden suceder sin, al menos, la aprobación de Washington. 

Ante la demora del Congreso norteamericano en enviar nuevas ayudas a Kiev…

Joe Biden parece estar repitiendo la receta de sus antecesores Woodrow Wilson en 1914 y Franklin D. Roosevelt en 1939: con suculentas ganancias para la industria armamentista estadounidense, empuja a sus aliados europeos a escalar la guerra en el Dniéper, para después convencer a su pueblo de la necesidad de intervenir directamente….

…De esta dinámica no se podría escapar ni siquiera un eventual presidente Donald Trump. Mientras tanto, la militarización de la economía europea sirve a EE.UU., para aumentar las ventas de armamento norteamericano y para azuzar la competencia entre Francia y Alemania y así someterlas más fácilmente. 

El supuesto básico de esta estrategia es que en Ucrania se pueda prolongar la guerra indefinidamente. ¿Y si no?

Este jueves y viernes se reunió en Bruselas el Consejo Europeo compuesto por su presidente, Charles Michel, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, y los jefes de Estado y de gobierno de los 27 estados miembros de la Unión Europea (UE). Además de comenzar las negociaciones con Bosnia-Hercegovina para su ingreso en la Unión Europea (UE), la cumbre de los Veintisiete decidió intensificar la compra conjunta de municiones a fabricantes europeos para su entrega a Kiev. También aprobaron un plan checo para la compra colectiva de municiones fuera de la UE (es decir, en EE.UU.), destinado a satisfacer la demanda de los Estados miembros ante la incapacidad de la propia industria para hacerlo. Sólo Hungría y Eslovaquia se oponen a esta carrera hacia la guerra.

La cumbre reclamó asimismo un alto el fuego en Gaza y prometió un paquete de ayuda para los agricultores europeos, pero terminó este viernes sin ponerse de acuerdo sobre la política migratoria. 

Aunque los 27 Estados miembros están aún lejos de un acuerdo, ya no descartan endeudarse juntos para financiar su industria de defensa y entregar armas a Ucrania, como hicieron para contener los estragos económicos de la pandemia del Covid-19. 

El cónclave de la UE decidió también destinar los intereses devengados por los 300 mil millones de dólares rusos congelados desde 2022 para ayudar a Ucrania. La incautación de los intereses de dichos activos va a afectar seriamente la confianza de los mercados en la seriedad de Europa como plaza bancaria. ¿Quién invierte tranquilo en un país o conjunto de ellos que en algún momento pueden incautarse los depósitos?


El Consejo Europeo se reunió en Bruselas

Desde el fin de la Guerra Fría todos los gobiernos norteamericanos y muchos líderes europeos vienen machacando sobre la necesidad de que Europa aumente sus gastos en defensa. Sin embargo, el reclamo de que el continente se reconvierta hacia una economía de guerra es de reciente data. Desde la Conferencia de Seguridad de Múnich en febrero pasado los más altos dirigentes europeos coinciden en que hay que prepararse para la eventualidad de una guerra directa contra Rusia. Entre los líderes de la UE cunde la inquietud ante la posibilidad de que Estados Unidos deje de sostener a Kiev y más aún, de que Donald Trump llegue a la Casa Blanca y reduzca la protección de Washington a sus aliados transatlánticos. En ese escenario, los Veintisiete llaman a proponer “acciones para reforzar la preparación y la respuesta a las crisis” con un enfoque abarcador que les sirve de plataforma para afrontar la próxima elección del Parlamento Europeo. 

Del 6 al 9 de junio próximo 370 millones de votantes están convocados a las urnas para elegir a los 705 diputados que representan a 448,4 millones de habitantes de la Unión Europea

El contexto es sumamente preocupante: la Comisión Europea (CE) prevé un crecimiento del PBI continental de sólo el 0,9% y el Banco de Inglaterra, tras dos años de estancamiento, pronostica un crecimiento británico del 0,25%. Casi todos los países europeos están afectados por el alto costo de la energía, las elevadas tasas de interés, la inflación, el desempleo y la inmigración creciente.

Como consecuencia, las huelgas y las protestas sociales se multiplican y los movimientos nacionalistas y antieuropeistas ganan cada vez más fuerza electoral. Para salir de esta crisis, entonces, la mayoría de los partidos europeos buscan la panacea en la militarización de sus economías y pretenden hacerla aceptable agitando la vieja “amenaza rusa”. 

Particularmente Alemania se ha visto golpeada por la pandemia de Covid19 y la posterior fractura de Europa. La economía germana se contrajo un 0,4% en el último trimestre de 2023 y se espera que se reduzca otro 0,1% en 2024. Ya durante la pandemia la industria alemana sufrió la ruptura de sus cadenas mundiales de suministro y distribución, pero este proceso se aceleró desde 2022 por el bloqueo de la OTAN contra Rusia y la posterior voladura de los gasoductos Nord Stream I y II. El sideral aumento en los precios de la energía que se dio entonces (41%) afectó sus costos de producción y distribución y demolió el mercado interno alemán. La gran industria, entonces, comenzó a deslocarse hacia otros continentes. 

Al principio de la intervención rusa en Ucrania Berlín adoptó una postura moderada, pero el ala más pronorteamericano de su gobierno acabó imponiéndose bajo el liderazgo de los ministros de Relaciones Exteriores Annalena Baerbock (Alianza 90/Los Verdes) y de Defensa Boris Pistorius (Partido Socialdemócrata, SPD) quienes actuaron en estrecha coordinación con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que había sido ministra de Defensa de Alemania entre 2013 y 2019. Tras ello, el primer ministro socialdemócrata Olaf Scholz se declaró partidario de la “plena cooperación alemana con Estados Unidos” y Alemania se convirtió en el segundo mayor proveedor de armas a Ucrania. El gobierno alemán creó entonces un Fondo de Emergencia de 100.000 millones de euros para la adquisición de armamentos y en noviembre de 2023 el ministro de Defensa dio a conocer las “Nuevas directrices de la política de defensa alemana” que proponen que la Bundeswehr se convierta en la “columna vertebral de la disuasión y la defensa colectiva de toda Europa”. Pistorius, además, anunció el aumento del gasto militar alemán al 2% del PBI en 2024 y al 3% y 3,5% en 2025 y 2026, respectivamente. 

Este anuncio se realizó en total sintonía con la presidenta de la Comisión, quien proclamó su candidatura a la reelección prometiendo “gastar más, gastar mejor y gastar sobre todo en armamento producido en la propia Europa”. Por último, el 12 de febrero pasado el Canciller Olaf Scholz declaró a AFP que el plan de su gobierno era superar la crisis económica y asumir el liderazgo militar de Europa. Para ello, dijo, Alemania debe “abandonar su industria manufacturera, para concentrarse en la producción de armas a gran escala”.

Bruselas reaccionó a los planes armamentistas alemanes otorgando generosos subsidios. Las empresas germanas de armamento y productos químicos recibirán una gran parte de los nuevos fondos de la UE para el desarrollo de la producción europea de municiones y carrocerías de aeronaves. Según anunció el viernes 15 de marzo la Comisión Europea, más de 130 millones de euros del total de 500 millones se pondrán a disposición de proyectos alemanes. 

El discurso belicista del Canciller Scholz y los desembolsos de la Comisión Europea coinciden con las plataformas de los principales partidos alemanes para las elecciones europeas del próximo 6 al 9 de junio. Tanto los coalicionarios (Partido Socialdemócrata –SPD-, la Alianza90/Los verdes –B90/Die Grünen- y el Partido Demócrata Liberal –FDP-) como la opositora Unión Demócrata Cristiana/Unión Socialcristiana de Baviera han puesto la militarización de la economía alemana en el tope de sus programas para la elección parlamentaria europea.

Sin embargo, los sondeos de opinión indican que el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AFD, por su nombre en alemán) cuenta ya con el apoyo del 19% de los votantes y podría convertirse en el segundo partido de Alemania. Paradójicamente, aunque cuenta con una fuerte presencia de sectores neonazis, es la única fuerza relevante que reclama el fin de la guerra en Ucrania, el restablecimiento de las relaciones pacíficas con Rusia y la reanudación de los vínculos económicos con China.

A pesar de la hegemonía estadounidense, la sólida alianza franco-alemana permitió desde la década de 1950 desarrollar la integración de Europa Occidental con cambiantes grados de autonomía. Sin embargo, después de que Nicholas Sarkozy (2007-12) sucedió a Jacques Chirac (1995-2007) las diferencias de posiciones fueron en aumento. Angela Merkel (2005-21) hizo malabares, para mantener el equilibrio entre EE.UU., Francia, Gran Bretaña y Polonia, pero tras  su partida ambas diplomacias maximizaron sus apuestas.

No obstante, el endurecimiento de la retórica de Macron no es realista. Personalidades políticas francesas publicaron la semana pasada un manifiesto contra el plan del presidente de enviar tropas a Ucrania. De ellas, ocho son generales del ejército. Es evidente que la plana mayor del arma se opone al presidente. Sabe que su armamento es anticuado e insuficiente y que la doctrina militar francesa combina la disuasión nuclear con intervenciones puntuales en África y Asia, pero no prevé el enfrentamiento entre ejércitos regulares de masas, como sucede en Ucrania. 

Este viernes 22 circuló en las redes la información de que a Kiev habría arribado un numeroso contingente trinacional franco-germano-polaco y parece confirmada la participación de efectivos galos en diversos combates en los que, por otra parte, ya habrían sufrido cuantiosas bajas. El involucramiento europeo en la guerra en el este continúa en aumento.

Los datos públicos disponibles permiten colegir que está en marcha una gigantesca maniobra estratégica, para convertir la economía europea a la producción de armamentos, aumentar la exportación de material bélico desde EE.UU., persuadir a la opinión pública europea de la necesidad de la guerra e ir mandando tropas, hasta que Rusia las arrase y los líderes occidentales puedan justificar una intervención norteamericana. Es el modelo de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Entonces EE.UU. no provocó las guerras, pero las dejó estallar y escalar. Ahora está más urgido.

Esta estrategia ha sido ideada por el gobierno de Joe Biden, pero debe mantenerse incluso en caso de una victoria de Donald Trump. Si ganan los demócratas, EE.UU. insistirá para arrastrar a Rusia a una guerra contra toda Europa que justifique la intervención que su pueblo y su Congreso hoy le niegan. Así se aseguraría el control de Europa, su desindustrialización y dependencia financiera. Si, en cambio, vence el republicano, cual Nixon en 1969, se encontrará con una guerra en marcha que le costará parar. 

El cálculo de la OTAN se basa en el supuesto de que Ucrania aguantará el embate ruso lo suficiente, como para desplegar las tropas europeas allí. 

¿Qué pasa si el régimen de Kiev se derrumba antes de tiempo? Que todos tendrán que repartir las cartas nuevamente. La estrategia occidental supone la permanencia de las condiciones actuales, pero nadie puede garantizarlas. En tiempos de guerra los acontecimientos prevalecen sobre los planes. 

Nos aproximamos a una definición histórica, pero no sabemos cuál será.

!! HAITÍ: EL TRÁGICO PRECIO DE SER LIBRE !!

Una terrible verdad que sintetiza el contenido de esta columna del Club de La Pluma, del director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, en el día del 48º aniversario del inicio de “la larga y sangrienta noche argentina” por aquella tiranía cívico, militar y eclesiástica de 1976 que masacró al pueblo, que arruinó al país y que dejó montada una poderosa tenaza de poderes fácticos que anula su soberanía y le impide desarrollar sus potencialidades de acuerdo a su capacidad, su historia, sus dotes humanas, su tecnología, su ciencia y los gigantescos recursos naturales de este rico territorio, que es el octavo de tamaño en el mundo. Y que  coincide con el regreso al poder de los herederos de aquellos depredadores empresariales y financieros, siempre al servicio del imperio anglosajón, que están instalando otra dictadura “blanda” neoliberal y colocando a la Argentina en el bando perdedor de la guerra híbrida global fragmentada, que está destituyendo a Occidente del poder absoluto y global de los últimos 500 años.

En este audio históricamente desolador, se escalonan los dolorosos hechos que conformaron el destino trágico de Haití y de su pueblo a lo largo de sus 220 años de independencia, siempre sometido por las potencias blancas, occidentales, coloniales e imperiales, que en nombre del “mundo libre y democrático”, jamás le perdonaron haber sido el primer país independiente de Latinoamérica, ni el primero en declarar el fin de la esclavitud. Dos decisiones que ofendieron la ideología central y “los valores” del colonialismo, quién nunca perdonó semejante agravio y por lo que le condenó para siempre y con toda su maldad imperial a un destino terrible, agravado además por terribles desastres naturales.

De ser “La Perla de la Grandeur Francesa” gracias a la esclavitud y el expolio y bajo las banderas de la Libertad, Igualdad y Fraternidad, hasta los gobiernos títeres de EEUU y su doctrina del Caribe como su “Mare Nostrum”, Haití fue sometido a todas las vejaciones inimaginables de “La Civilización Occidental”. Primero con la alianza de las potencias en su contra que le hizo perder dos tercios de su población, con la imposición de una deuda externa a cañonazos, con el asalto de los marines para robarles oro por  500 millones de dólares, con la imposición de la dictadura financiera bajo la marca del City Group y con la continuidad de la política imperial blanca y colonialista, más la posterior geopolítica anglosajona, que en los últimos cien años ha sometido a América Central, imponiendo gobiernos y saqueando su economía, siempre con la complicidad de las oligarquías locales, que son igual de traidoras y entreguistas en todo el subcontinente.

También destaca el rayo de esperanza que significó, ya en este siglo, la presencia de las Fuerzas de Paz de la ONU, con excelentes profesionales militares argentinos, brasileros y uruguayos, que pusieron algo de orden, restituyendo algunas instituciones y abriendo alternativas de futuro. Pero que duro poco, ya que ninguna potencia quiere hacerse cargo del estado fallido que ellos provocaron. Por lo que siguieron más gobiernos títeres que desmantelaron las frágiles Fuerzas Armadas, profundizando una crisis terminal de todo tipo y que sintetiza EL TRÁGICO PRECIO DE HAITÍ POR SER LIBRE

Eduardo Bonugli (Madrid, (24/03/24)

Haití: una historia atravesada por la violencia y el intervencionismo extranjero

https://www.pagina12.com.ar/353928-haiti-una-historia-atravesada-por-la-violencia-y-el-interven

Hambre, terror y vudú: el Haití de Papa Doc

https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-contemporanea/20210421/6979024/haiti-duvalier-pais-vudu-pobreza.html

Por Pepe Escobar

Se acabó el juego de sombras. Ahora es a cara descubierta. Sin restricciones.

Prueba 1: Viernes, 22 de marzo de 2024. Es la guerra. El Kremlin, a través de Peskov, finalmente lo admite, en el registro.

La cita del dinero:

«Rusia no puede permitir la existencia en sus fronteras de un Estado que tiene la intención documentada de utilizar cualquier método para arrebatarle Crimea, por no hablar del territorio de nuevas regiones».

Traducción: el chucho de Kiev construido por el Hegemón está condenado, de una forma u otra. La señal del Kremlin: «Ni siquiera hemos empezado» comienza ahora.

Prueba 2: viernes por la tarde, unas horas después de Peskov. Confirmado por una fuente europea seria -no rusa-. La primera contra-señal.

Tropas regulares de Francia, Alemania y Polonia han llegado, por ferrocarril y aire, a Cherkassy, al sur de Kiev. Una fuerza sustancial. No se ha filtrado el número. Están siendo alojados en escuelas. A efectos prácticos, se trata de una fuerza de la OTAN.

Eso significa: «Que empiecen los juegos». Desde el punto de vista ruso, las tarjetas de visita del Sr. Khinzal van a estar muy solicitadas.

Prueba 3: Viernes por la noche. Ataque terrorista en Crocus City, un local de música al noroeste de Moscú. Un comando fuertemente entrenado dispara a sangre fría, a quemarropa, a la gente que tiene a la vista, y luego prende fuego a la sala de conciertos. La contra-señal definitiva: colapsado el campo de batalla, sólo queda el terrorismo en Moscú.

Y justo cuando el terror golpeaba Moscú, Estados Unidos y el Reino Unido, en el suroeste de Asia, bombardeaban Saná, la capital yemení, con al menos cinco ataques.

Una coordinación ingeniosa. Yemen acaba de cerrar en Omán un acuerdo estratégico con Rusia y China para la navegación sin trabas en el Mar Rojo, y figura entre los principales candidatos a la expansión de los BRICS+ en la cumbre de Kazán del próximo octubre.

Los hutíes no sólo están derrotando de forma espectacular a la talasocracia, sino que tienen de su lado la asociación estratégica Rusia-China. Asegurar a China y Rusia que sus barcos pueden navegar por el Bab-al-Mandeb, el Mar Rojo y el Golfo de Adén sin problemas se intercambia con el total apoyo político de Pekín y Moscú.

Los patrocinadores siguen siendo los mismos

En lo más profundo de la noche en Moscú, antes del amanecer del sábado 23. Prácticamente nadie duerme. Los rumores bailan como derviches en innumerables pantallas. Por supuesto, aún no se ha confirmado nada. Sólo el FSB tendrá respuestas. Se está llevando a cabo una investigación a gran escala.

El momento de la masacre del Crocus es bastante intrigante. Un viernes durante el Ramadán. Los verdaderos musulmanes ni siquiera pensarían en perpetrar un asesinato en masa de civiles desarmados en una ocasión tan sagrada. Compárelo con la carta de ISIS que los sospechosos habituales están marcando frenéticamente.

Hagamos pop. Citando a Talking Heads: «Esto no es una fiesta/ esto no es una discoteca/ esto no es ninguna tontería». No, es más bien una operación psicológica americana. ISIS son mercenarios / matones de dibujos animados. No musulmanes de verdad. Y todo el mundo sabe quién los financia y los arma.

Eso nos lleva al escenario más posible, antes de que el FSB intervenga: matones del ISIS importados del campo de batalla de Siria -tal como están las cosas, probablemente tayikos- entrenados por la CIA y el MI6, trabajando en nombre del SBU ucraniano. Varios testigos en Crocus se refirieron a los «wahabíes», ya que los comandos asesinos no parecían eslavos.

Le tocó al serbio Aleksandar Vucic ir al grano. Relacionó directamente las «advertencias» de principios de marzo de las embajadas estadounidense y británica a sus ciudadanos para que no visitaran lugares públicos en Moscú con el hecho de que los servicios de inteligencia de la CIA/MI6 tuvieran información privilegiada sobre posible terrorismo y no la revelaran a Moscú.

La trama se complica cuando se establece que Crocus es propiedad de los Agalarov: una familia multimillonaria azerí-rusa, muy amiga de…

… Donald Trump.

Hablando de un objetivo señalado por el Estado Profundo.

Escisión del ISIS o banderistas: los patrocinadores siguen siendo los mismos. El payaso secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, Oleksiy Danilov, fue lo suficientemente tonto como para confirmar virtual e indirectamente que lo hicieron, diciendo en la televisión ucraniana: «les daremos [a los rusos] este tipo de diversión más a menudo».

Pero le tocó a Sergei Goncharov, veterano de la unidad antiterrorista rusa de élite «Alfa», acercarse a desenmarañar el enigma: dijo a Sputnik que el autor intelectual más factible es Kyrylo Budanov, jefe de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa ucraniano.

El «jefe de los espías» que resulta ser el principal activo de la CIA en Kiev.

Tienen que ir hasta el último ucraniano

Las tres pruebas anteriores complementan lo que el jefe del comité militar de la OTAN militar de la OTAN, Rob Bauer, dijo anteriormente en un foro de seguridad en Kiev: «Se necesita algo más que granadas: se necesita gente para reemplazar a los muertos y heridos. Y esto significa movilización».

Traducción: La OTAN deletrea que esto es una guerra hasta el último ucraniano.

Y los «dirigentes» de Kiev siguen sin entenderlo. El ex ministro de Infraestructuras Omelyan: «Si ganamos, pagaremos con petróleo, gas, diamantes y pieles rusas. Si perdemos, no se hablará de dinero: Occidente pensará en cómo sobrevivir».

Paralelamente, el enclenque «jardinero y selvático» Borrell admitió que sería «difícil» para la UE encontrar 50.000 millones de euros extra para Kiev si Washington se tira del carro. La cúpula de la sudadera sudada de cocaína cree realmente que Washington no «ayuda» en forma de préstamos, sino de regalos gratuitos. Y lo mismo puede decirse de la UE.

El Teatro del Absurdo es inigualable. El canciller alemán de las salchichas de hígado cree realmente que los ingresos de los activos rusos robados «no pertenecen a nadie», por lo que pueden utilizarse para financiar el armamento adicional de Kiev.

Todo el mundo con cerebro sabe que el uso de los intereses de los activos rusos «congelados», en realidad robados, para armar a Ucrania es un callejón sin salida, a menos que roben todos los activos de Rusia, aproximadamente 200.000 millones de dólares, en su mayoría estacionados en Bélgica y Suiza: eso hundiría el euro para siempre, y toda la economía de la UE para el caso.

Será mejor que los eurócratas escuchen a la principal «perturbadora» (terminología estadounidense) del Banco Central de Rusia, Elvira Nabiullina: El Banco de Rusia tomará «medidas apropiadas» si la UE hace algo sobre los activos rusos «congelados»/robados.

Ni que decir tiene que las tres exposiciones anteriores anulan por completo el circo de «La Cage aux Folles» promovido por el enclenque Petit Roi, ahora conocido en todos sus dominios franceses como Macronapoleón.

Prácticamente todo el planeta, incluido el Norte Global anglófono, ya se había estado burlando de las «hazañas» de su Ejército Can Can Moulin Rouge.

Así que soldados franceses, alemanes y polacos, como parte de la OTAN, ya están en el sur de Kiev. Lo más probable es que se mantengan lejos, muy lejos de los frentes, aunque rastreables por las actividades comerciales del Sr. Khinzal.

Incluso antes de que este nuevo lote de la OTAN llegara al sur de Kiev, Polonia -que casualmente sirve como principal corredor de tránsito para las tropas de Kiev- había confirmado que las tropas occidentales ya están sobre el terreno.

Así que ya no se trata de mercenarios. Francia, por cierto, sólo ocupa el séptimo lugar en cuanto a mercenarios sobre el terreno, muy por detrás de Polonia, Estados Unidos y Georgia, por ejemplo. El Ministerio de Defensa ruso tiene todos los registros precisos.

En pocas palabras: ahora la guerra se ha trasladado de Donetsk, Avdeyevka y Belgorod a Moscú. Más adelante, puede que no sólo se detenga en Kiev. Puede que sólo se detenga en Lviv. El Sr. 87%, que goza de una casi unanimidad nacional masiva, tiene ahora el mandato de llegar hasta el final. Especialmente después de Crocus.

Hay muchas posibilidades de que las tácticas de terror de los matones de Kiev lleven finalmente a Rusia a devolver a Ucrania a sus fronteras originales del siglo XVII, sin salida al mar: Privada del Mar Negro, y con Polonia, Rumanía y Hungría reclamando sus antiguos territorios.

Los ucranianos que queden empezarán a preguntarse seriamente qué les llevó a luchar -literalmente hasta la muerte- en nombre del Estado Profundo estadounidense, el complejo militar y BlackRock.

Tal y como están las cosas, la picadora de carne Highway to Hell está destinada a alcanzar la máxima velocidad.

FUENTE:

Las elecciones presidenciales rusas han puesto de manifiesto claramente las fallas en la política internacional de una manera que rara vez ocurre. Esto se debe a que la personalidad política del presidente Vladimir Putin llena hoy el escenario mundial como un coloso. El grado al que Occidente ha llegado a demonizarlo muestra cuán morbosa se ha convertido esto para ellos. 

POR MK BHADRAKUMAR

En retrospectiva, la agenda occidental de un solo punto giraba esencialmente en torno a Putin, cuyo papel histórico para regenerar y resucitar a la Rusia «postsoviética» y devolverla al centro del escenario de los asuntos globales como potencia de clase mundial sigue siendo un giro imperdonable en la historia actual. 

Si la expansión de la OTAN tiene que ver con la perpetuación de la hegemonía estadounidense y la desdolarización tiene que ver con el entierro del sistema financiero occidental que sustenta esa hegemonía, Putin está desempeñando un papel fundamental en ese proceso histórico. Si Putin permanece en el poder hasta 2030 y cumple al menos la mitad del ambicioso plan de programa social y económico para Rusia que esbozó en su histórico discurso en la Asamblea Federal del parlamento, el equilibrio estratégico global habrá cambiado irrevocablemente y habrá cimentado una situación multipolar. El orden mundial como puntal de la política del siglo XXI. 

Occidente lo sabe, el pueblo ruso lo sabe, la gran mayoría de las naciones lo saben. Dicho esto, hay que entender también que esto no es sólo la victoria de Putin personalmente sino también una consolidación de la sociedad rusa a su alrededor. Y eso explica que las elecciones de la semana pasada se hayan convertido en un asunto de alto riesgo.   

El frenesí en la mente occidental alcanzó un crescendo por la victoria de Putin. Las fotos del presidente francés Emmanuel Macron, publicadas en Instagram el martes por su fotógrafo oficial, Soazig de la Moissonnière, coloreadas en malhumorado blanco y negro, y que muestran al diminuto líder con los dientes apretados y los bíceps abultados mientras hace ejercicio, están siendo interpretadas como una acto torpe para mostrar sus habilidades deportivas frente al presidente ruso Vladimir Putin, quien por supuesto ganó un cinturón negro en judo y es conocido por ser un fanático del fitness cuya forma preferida de relajarse después de un duro día de trabajo es jugar al hockey sobre hielo. . 

Con un índice de popularidad que constantemente superó el 80% en los años más recientes, especialmente cuando una victoria rusa en la guerra de Ucrania comenzó a parecer una realidad plausible, el resultado de las elecciones del fin de semana pasado era una conclusión inevitable. De hecho, la estimación de la enorme popularidad de Putin se atribuye a una organización encuestadora financiada por el gobierno estadounidense conocida como Centro Levada. 

De ahí las operaciones encubiertas y los actos terroristas para crear condiciones de perturbación dentro de Rusia y desacreditar o socavar el proceso electoral. Cientos de drones fueron disparados desde Ucrania contra objetivos dentro de Rusia en las últimas semanas, algunos dirigidos a Moscú y otros a San Petersburgo, principalmente contra centrales eléctricas y algunos aeródromos, incluido Domodedovo, ubicado al sur de Moscú y el segundo aeropuerto más transitado de Rusia. 

El mediodía llegó cuando una fuerza de ataque de 1.500 efectivos que incluía a hablantes de ruso en una unidad especial, un gran número de combatientes extranjeros, apoyados por tanques y vehículos blindados de transporte de personal (incluidos los vehículos de combate de infantería Bradley), y unidades de élite ucranianas intentaron en vano una hace quince días para invadir territorio ruso en una operación que duró cuatro días. Desde entonces, el jefe de inteligencia militar de Ucrania, Kyrylo Budanov, supuestamente le dijo al presidente Vlodomyr Zelensky que la planificación de la operación estaba comprometida por un traidor, o eso creía.

¡Los líderes ucranianos y sus partidarios en la OTAN calcularon que una invasión funcionaría y de alguna manera las elecciones rusas quedarían desacreditadas! Pero resultó ser una fantasía. Parece que las agencias de seguridad rusas, curtidas en la batalla, estaban en todo momento un paso por delante de la inteligencia ucraniana y sus mentores occidentales. 

Baste decir que Putin se sintió obligado a expresar personalmente su aprecio y “gratitud” a este respecto en una reunión ampliada de la Junta del Servicio Federal de Seguridad el martes. Putin dijo que “el personal del Servicio demostró competencia y eficiencia en todas las esferas de su operación, reafirmando el alto estatus y prestigio del Servicio como elemento clave para garantizar la seguridad nacional y la soberanía de Rusia… Me gustaría expresar mi gratitud al FSB personal por su profesionalismo y valentía y por todo lo que han hecho por nuestra Patria durante el complicado y extremadamente responsable período que estamos examinando”. 

El FSB tiene una amplia experiencia en sus operaciones de contrainteligencia, dada la larga historia de interferencia de las agencias de inteligencia occidentales en las elecciones rusas. El ejemplo más evidente fue cómo el equipo de Bill Clinton le robó la victoria electoral de 1996 al líder del Partido Comunista, Gennady Zhuganov, y se la entregó a Boris Yeltsin para un segundo mandato. (¡Irónicamente, Yeltsin llevó a Putin de San Petersburgo a la política del Kremlin y el resto es historia!) 

Tan pronto como se anunció la aplastante victoria de Putin en Moscú, el Occidente colectivo intentó desechar el resultado como “amañado”, “manejado”, una “elección presidencial con sello de goma”, “predeterminado”, etc. Se ha ignorado por completo el hecho de que Putin es de hecho un líder inmensamente popular, ampliamente apoyado y muy respetado entre el público ruso. 

Curiosamente, el Centro Analítico Yuri Levada, la franquicia del Centro Levada en Moscú, que recibe financiación del gobierno estadounidense a través del Fondo Nacional para la Democracia, y afirma ser “una agencia encuestadora independiente que es bien conocida por sus encuestas sobre cuestiones sociopolíticas tanto dentro de Rusia como En todo el mundo” había estimado que el índice de aprobación de Putin en febrero de 2024 era del 86%. 

Claramente, el apoyo del 87,3% que Putin obtuvo en la encuesta del fin de semana coincide más o menos con el índice de aprobación del 86% del Centro Levada para Putin en 2024 (que, dicho sea de paso, está sólo marginalmente por encima de su índice de aprobación del 85% en 2023). 

Lo que surge es que las elecciones actuales reflejaron el sentimiento del público ruso, que incluso las encuestas financiadas por el gobierno de Estados Unidos confirmaron. No es de extrañar que, aparte del mundo occidental, la mayoría global haya felicitado a Putin, ignorando la campaña de desprestigio colectiva orquestada por Occidente. El teatro del absurdo llegó a tal punto que la ministra de Asuntos Exteriores alemana, Annalena Baerbock,   aparentemente decidió que ya no se referiría a Putin como el presidente legítimo de Rusia. 

Pero esta tonta campaña está condenada a tener una vida útil corta. El mundo sigue adelante. Estados Unidos no quiere verse atrapado en una farsa tan inútil como la del líder verde Baerbock. En el tango ruso-estadounidense tradicionalmente el perdedor mantenía la cabeza debajo del parapeto para lamer las heridas y volver a participar otro día. 

Además, la gran paradoja de la política exterior estadounidense actual es que su máxima prioridad tal vez ni siquiera sea manchar la victoria electoral de Putin, que ahora es una realidad geopolítica. 

La nueva fijación tiene que ver con el derrocamiento del intransigente primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y un   ‘cambio de régimen’ hacia un cálculo de poder de queja en Tel Aviv; todo esto debe garantizarse en tiempo real para navegar de manera óptima la candidatura a la reelección del presidente Biden durante las elecciones de noviembre. . 

FUENTE indianpunchline

Por Laura Ruggeri

La asociación estratégica integral entre los dos países está funcionando a toda velocidad, ya que comparten puntos de vista comunes sobre la necesidad de apoyar el surgimiento de un orden mundial multipolar basado en el principio de igualdad soberana.

Este año China y Rusia cumplen 75 años de relaciones bilaterales y estos vecinos tienen muchos motivos para celebrar. Como lo expresó el embajador chino en Rusia, Zhang Hanhui , las relaciones chino-rusas están experimentando “el mejor período en toda la historia de su desarrollo”.

La asociación estratégica integral entre los dos países está funcionando a toda velocidad, ya que comparten puntos de vista comunes sobre la necesidad de apoyar el surgimiento de un orden mundial multipolar basado en el principio de igualdad soberana. Sus vínculos comerciales y económicos están en auge (el volumen de negocios se disparó un 30 por ciento en 2023, alcanzando casi 230 mil millones de dólares), se están construyendo centros de infraestructura y logística, la cooperación en ciencia y tecnología está creciendo, los intercambios académicos se han intensificado y el turismo se está recuperando después de llegar a un alto durante la pandemia. Lo más importante es que todavía hay mucho margen para ampliar y fortalecer la cooperación en todos los campos de la actividad humana.

Los líderes de ambos países entienden que para hacer realidad el inmenso potencial de esta asociación, el apoyo público y las relaciones entre pueblos son cruciales. Un paso bienvenido en esta dirección es la designación de 2024-25 como Años de la Cultura Ruso-China.

El proyecto de dos años de intercambios culturales comenzará en mayo con un concierto: orquestas de instrumentos folclóricos chinos y rusos tocarán juntas tejiendo hilos de sus tradiciones populares en un solo tapiz musical, una metáfora apropiada para el tipo de relaciones que mantienen los dos países. desarrollando.

Los intercambios culturales tienen como objetivo fomentar una comprensión más profunda y matizada de las identidades, valores, aspiraciones y tradiciones sociales de cada uno, permitiendo que las percepciones sociales reflejen la realidad presente en lugar de verse empañadas por estereotipos e ideas erróneas obsoletas. La cooperación cultural, por otro lado, es un concepto estratégico: las personas trabajan juntas para promover intereses comunes o lograr objetivos comunes.

Será emocionante seguir y revisar el progreso de las relaciones culturales entre China y Rusia en los próximos dos años y ver cómo avanzan al nivel de cooperación, pero antes de que comience el programa oficial podría ser útil hacer un balance del estado pasado y presente. de asuntos y disfrute de algunas reflexiones a lo largo del camino.

Como alguien que ha vivido en una cultura diferente durante las últimas décadas, explorando y estudiando varias otras culturas por razones personales y profesionales, he llegado a la conclusión de que las experiencias culturales más enriquecedoras son aquellas que, a través del encuentro con otra cultura, ofrecen una oportunidad de reflexionar por tu cuenta. Cuanto más variados sean los contactos, mayores serán las oportunidades de aprender. Y China y Rusia tienen mucho que aprender una de otra. En primer lugar, los gobiernos de ambos países están decididos a salvaguardar sus tradiciones culturales y considerar su historia como la fuente de fuerza más vital, profunda y duradera para el progreso. También son conscientes de que la diversidad cultural corre el riesgo de perderse y no sólo en Occidente, donde la mercantilización, estandarización y embrutecimiento de la cultura ha llevado a una decadencia intelectual generalizada, sino también en sus países. La hegemonía estadounidense y su cultura de masas homogeneizadora y cargada ideológicamente está teniendo un efecto devastador en todas partes.

China y Rusia tienen un interés y una motivación comunes para unir fuerzas en esta esfera, reforzar su soberanía cultural y apoyar su producción cultural, ya que los medios occidentales la ignoran, la cancelan agresivamente o la vilipendian. Reconocen la necesidad de tomar las riendas del poder discursivo y están interesados ​​en promover el pluralismo cultural como un aspecto integral de la multipolaridad geopolítica para refutar las afirmaciones universalistas de la cultura liberal occidental. La verdadera multipolaridad cultural es lo opuesto al tipo de apropiación e hibridación que condujo a la banalidad y esterilidad de la cultura occidental contemporánea: es el intercambio fructífero entre culturas que no han perdido su identidad única.

El éxito de esta cooperación dependerá en última instancia de todo el ecosistema de asociación estratégica entre China y Rusia porque los intercambios culturales no ocurren en el vacío. Idealmente, la experiencia adquirida en el formato bilateral se compartirá con otros socios y proporcionará el impulso necesario para impulsar la cooperación cultural en el marco de la OCS, BRICS, BRI, CIS y EAEU.

Vale la pena señalar que la cultura se puede definir tanto de manera amplia como restringida: puedes considerarla como un sistema, una estructura, un proceso, o como un texto, un producto, etc. Cada enfoque requeriría una estrategia y un nivel de inversión diferentes. , recursos e involucraría a diferentes partes interesadas. Incluso la organización de algo aparentemente sencillo como una feria gastronómica requiere un alto nivel de inteligencia cultural. Y este tipo de inteligencia debe cultivarse.

El éxito y el fracaso de la cooperación cultural dependen de muchos factores, internos y externos, pero incluso cuando las condiciones externas son óptimas y la estrategia es clara, una subestimación de la complejidad de la cultura, su naturaleza interdisciplinaria y altamente codificada, puede obstaculizar los mejores esfuerzos.

Para ser eficaz, la cooperación cultural requiere la selección de los socios y consultores adecuados y una mejor coordinación entre el mundo académico, el gobierno y la sociedad civil, entre varios departamentos gubernamentales y entre el sector público y privado. Y como sólo puedes apreciar algo que te han llamado la atención y has aprendido a comprender, los medios de comunicación (tanto tradicionales como sociales) y el sistema educativo juegan un papel crucial.

También es necesario aprender de los errores del pasado. El problema es que cuando se trata de intercambios y cooperación culturales es muy difícil medir el éxito: el análisis cuantitativo sólo cuenta una parte de la historia, a menudo no la más interesante. Por esta razón, se deben establecer metas y objetivos muy claramente y emplear herramientas de evaluación adicionales.

Cultivar nuevos públicos y una nueva sensibilidad

La cancelación de la cultura rusa por parte de Occidente no es sólo una pérdida para Occidente, sino que se ha convertido en una oportunidad para que Rusia y China intensifiquen sus intercambios y fortalezcan su cooperación. El público chino está disfrutando de una amplia gama de actuaciones de talla mundial a medida que los artistas, músicos y compañías de teatro y ballet rusos tienen más tiempo para realizar giras por China.

El año pasado, la Orquesta Mariinsky dirigida por Valery Gergiev y la orquesta de Vladimir Fedoseev actuaron al pie de la Gran Muralla en Beijing; no hace falta decir que las entradas para todos los conciertos se agotaron inmediatamente. En una entrevista reciente, Gergiev dijo que esperaba algún día dirigir una orquesta de jóvenes músicos rusos y chinos.

En China el interés por la música clásica es ahora más fuerte que en Occidente. Se dice que 50 millones de personas tocan el piano en el país y que en todas las ciudades se han construido salas de conciertos de última generación como parte de la estrategia de desarrollo urbano de China. El pianista ruso Denis Matsuev, que recientemente estuvo de gira por China durante un mes, habló con entusiasmo de su experiencia: “Fue simplemente increíble. En Shanghai el público escuchó cinco (!) conciertos de Rachmaninoff seguidos (…) ¿Los fans? Increíble. En todos los conciertos se agotaron las entradas, incluso me asignaron dos guardaespaldas, así de exuberante fue la reacción del público. A veces parecía que estábamos en un concierto de rock. Toqué principalmente clásicos rusos: Tchaikovsky, Rachmaninoff, Scriabin. En cada ciudad realicé al menos seis bises, toqué un total de 54 piezas. Pero ni siquiera esto fue suficiente, la gente ansiaba comunicarse después del concierto”.

El ballet es otra forma de arte clásico muy valorada y que tiene una gran base de seguidores tanto en China como en Rusia. Como era de esperar, nombres tan conocidos como las compañías de ballet Bolshoi y Mariinsky gozan de estatus de culto en China.

En cuanto a los amantes de las artes visuales, tienen mucho donde elegir: los museos están ocupados prestando obras maestras y organizando exposiciones que exploran las ricas tradiciones que inspiran a los artistas chinos y rusos.

La música clásica, el arte y el ballet han estado durante mucho tiempo en el centro del intercambio cultural, ya que pueden trascender las barreras del idioma y conectar a las personas a nivel emocional, aunque hay que señalar que los asistentes al teatro chinos no se dejan disuadir por las diferencias lingüísticas: han crecido. Acostumbrado a leer subtítulos. En Shanghai y Beijing compraron todas las entradas y asistieron a una adaptación de ocho horas de duración de Y el Don tranquilo de Mikhail Sholokhov , representada por el Teatro Masterskaya de San Petersburgo. Y cuando cayó el telón, se quedaron en el teatro para discutir la obra. Muchos de ellos habían leído a Sholokhov, cuya influencia en la literatura china no puede subestimarse.

El intercambio cultural basado en obras de arte clásicas (alta cultura) ciertamente tiene sus ventajas y es una práctica establecida desde hace mucho tiempo, pero no es necesariamente la más eficaz para moldear las percepciones de las masas y la opinión pública.

Nos guste o no, la música pop y las películas convencionales llegan a un público mucho más amplio y aquí las fuerzas del mercado son el factor determinante. El cantante ruso Vitas se dio cuenta hace mucho tiempo de lo prometedor que era el mercado musical chino y apostó por él: incluyó canciones en chino en su repertorio y protagonizó producciones de cine y televisión locales. Ahora juega en estadios llenos y pasa la mayor parte de su tiempo en China.

Otra estrella del pop rusa, Polina Gagarina, también es muy popular en China. En 2019 participó en Singer , un concurso de música transmitido por la televisión china, y se ganó el corazón de millones de oyentes con su interpretación de la canción Cuckoo de Viktor Tsoi .

En cuanto al cine, su impacto en la sociedad y la cultura popular va mucho más allá del entretenimiento: al desdibujar la línea entre ficción y realidad, los cineastas y narradores influyen en las normas sociales, moldean nuestras percepciones, valores e incluso nuestra conciencia. Este poder ha sido controlado durante mucho tiempo por Hollywood, un vasto aparato de propaganda militarizado. Alford y Secker en su libro National Security Cinema revelaron que la CIA y el Pentágono habían trabajado en más de ochocientas películas de Hollywood y más de mil programas de televisión. La buena noticia es que los públicos chino y ruso están ahora mucho menos expuestos a esta propaganda.

En marzo de 2022, cuando Rusia se vio afectada por una avalancha de sanciones, los principales estudios de Hollywood se sumaron al boicot y anunciaron que retirarían sus películas. Pero, como hemos visto en otras industrias, las sanciones en gran medida resultaron contraproducentes y crearon oportunidades sin precedentes para los productores nacionales y extranjeros.

En 2023, apareció un número récord de nuevas películas y series de televisión en las plataformas de streaming rusas. De hecho, ahora hay más contenidos en las plataformas de streaming rusas que en años anteriores, cuando Hollywood aún no había abandonado el mercado. Dos factores en particular han contribuido a esta tendencia exitosa: la compra de películas y series de televisión de países que no han impuesto sanciones y el creciente número de contenidos de producción nacional.

En Rusia, Cheburashka, de Dmitry Dyachenko , se convirtió en la campeona absoluta de taquilla, superando las expectativas más audaces. La película es una comedia infantil de acción real animada por computadora basada en un personaje de dibujos animados soviético que sirvió como mascota nacional de Rusia en tres Juegos Olímpicos diferentes. Su popularidad se extendió mucho más allá de las fronteras de la URSS y se mantuvo firme después de su disolución.

El segundo lugar después de Cheburashka entre los poseedores del récord de taquilla lo ocupó la película At the Pike’s Behest (también conocido como Wish of the Fairy Fish ), basada en un conocido cuento popular sobre Emelya the Fool y su lucio que concede deseos. Este año se estrenarán más adaptaciones cinematográficas de famosos cuentos de hadas y libros infantiles rusos, llenando el vacío dejado por la salida de Disney y aprovechando el lucrativo mercado de películas familiares.

Por otra parte, el público chino acaba de perder interés en las películas de Hollywood: ninguna película estadounidense estuvo entre las 10 películas más taquilleras en China el año pasado. El golpe a los estudios estadounidenses se sintió inmediatamente en Tinsel Town. China es el país con mayor taquilla del mundo y los productores estadounidenses solían depender de este mercado para obtener rentabilidad.

En un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos, los cinéfilos chinos prefirieron los éxitos de taquilla nacionales. China está produciendo películas de alta calidad que resuenan en el público nacional y cada vez más global. Las dos mejores películas del país en 2023 destacan la diversidad de ofertas: Full River Red , una comedia de suspenso y misterio ambientada en los pasillos estrechos y las cámaras oscuras de un complejo militar de la dinastía Song en 1146, está inspirada en eventos históricos y un poema lírico que se dice que han sido escritos por el heroico general Yue Fei. Mientras la película explora varios temas, incluido el patriotismo, la lealtad, la traición y la intriga política, su director de renombre mundial, Zhang Yimou, combina sin esfuerzo diferentes géneros sin llevar al espectador a un callejón sin salida posmodernista.

El segundo éxito de taquilla, The Wandering Earth 2 , es una precuela del éxito de taquilla de ciencia ficción de 2019 del mismo nombre que se basó en una historia de Liu Cixin, un escritor aclamado internacionalmente, y está repleto de espectaculares efectos CGI. En medio de una crisis global (el Sol moribundo está a punto de explotar y hundir la Tierra), China se levanta para salvar a la humanidad mientras los países occidentales descienden al caos. Invirtiendo la mayor cantidad de recursos, tecnológicos, financieros y humanos, China construye motores gigantes para cambiar la órbita de la Tierra. La película refleja la postura cada vez más asertiva de China en la política global y ejemplifica la visión del presidente Xi de una “comunidad de destino común”, es decir, un sentido del deber para con la humanidad, al tiempo que muestra tanto los valores chinos como los avances tecnológicos: las empresas estatales en sectores clave tomaron Participa en el proyecto, aportando robots, ordenadores cuánticos, impresión 3D y equipos industriales pesados. Esta producción de 90 millones de dólares, la película de ciencia ficción china de mayor éxito en el país y en los mercados extranjeros, demuestra que los estudios chinos están avanzando a pasos agigantados en la industria global del entretenimiento y los medios de comunicación y ayudará a construir el poder blando de China en un momento en que el potencial creativo de Hollywood parece estar agotada: la lista de las películas de Hollywood más esperadas de 2024 vuelve a incluir solo secuelas y spin-offs, reinicios y resurgimientos en lugar de conceptos originales.

Aunque el cine ruso contemporáneo es popular en China, no es un fenómeno de masas. En los últimos años, las películas rusas de mayor éxito en China en términos de ingresos de taquilla fueron Going Vertical , una película dramática deportiva sobre la victoria del equipo nacional soviético de baloncesto sobre el equipo olímpico estadounidense de 1972; The Snow Queen 3: Fire and Ice , una fantasía animada en 3D sobre la importancia de la familia y de ayudar a los demás; He Is a Dragon , una película romántica en 3D ambientada en un mundo de fantasía ficticio, vagamente basada en la Rus de Kiev; T-34 , una película de guerra sobre la vida de un comandante de tanque que es capturado por las tropas nazis y luego planea su último escape junto con su tripulación de tanque recién reclutada. El título hace referencia al T-34, un tanque soviético de la Segunda Guerra Mundial utilizado en el Frente Oriental y la película termina con una dedicatoria a las tripulaciones de los tanques del Ejército Rojo de la Gran Guerra Patria, quienes obtuvieron el estatus de héroes por luchar contra la invasión de su país.

Por otro lado, las películas soviéticas fueron increíblemente populares en China y dejaron un legado duradero. Los chinos incluso tocan melodías de estas películas en sus instrumentos populares y todavía citan algunas de sus líneas de diálogo. En 2016, se representó en Beijing una obra basada en Office Romance (1977) de Eldar Ryazanov. La historia volvió a ser un éxito ya que los problemas que enfrentan los personajes en la película son atemporales. Han Tongsheng, que interpretó el papel de Novoseltsev en la adaptación teatral, explica el éxito de Office Romance en China:

“Quienes nacimos en las décadas de 1950 y 1960 crecimos con el arte, la música y el cine soviéticos, lo que nos influyó mucho. Con esta actuación queremos contar a los jóvenes lo que respiramos y vivimos. Porque es una historia sobre nosotros. Y sigue siendo relevante”.

En 2023, el público ruso tuvo la oportunidad de apreciar las producciones cinematográficas chinas que proyectan la confianza de China no sólo en su cultura sino también en su ejército. Después de ver Born to Fly (también conocido como King of the Sky ), una película sobre pilotos de pruebas que desafían a la muerte para garantizar el progreso de la aviación militar, los espectadores rusos elogiaron tanto su patriotismo como sus efectos espectaculares.

Los ochocientos , un clásico del cine militar chino dedicado a la batalla de Shanghai en 1937, durante la Segunda Guerra Sino-Japonesa, fue recibido calurosamente tanto por el público como por la crítica que destacó su monumentalidad, batallas épicas e intensidad de acción.

Parece que el cine chino de temática militar está encontrando poco a poco un público agradecido en Rusia. La batalla del lago , una dilogía a gran escala sobre la Guerra de Corea, también recibió muchos comentarios positivos de los espectadores.

Descolonización y seguridad psicohistórica

A pesar de las profundas diferencias culturales, en la época soviética una ideología compartida facilitó el crecimiento y la profundización de las relaciones culturales y políticas entre China y la URSS, e incluso la dolorosa división chino-soviética en la década de 1960 no destruyó la buena voluntad a nivel de base: los recuerdos de La Segunda Guerra Mundial todavía estaba viva y moldeó las percepciones mutuas. Luego, en la década de 1990, China y Rusia abrieron sus puertas a la cultura mercantilizada occidental: trivial, vulgar y enfocada al mínimo común denominador. Esta cultura, globalizada por Internet, influyó en el gusto popular y fomentó una imaginación social que, al trascender el tiempo y el lugar, podía socavar gravemente la identidad nacional. La apertura de vías contradictorias y disonantes para la formación de la identidad cultural, personal y de género también provocó una confusión generalizada y una explosión de problemas de salud mental, especialmente entre los adolescentes. China reconoció el riesgo desde el principio y tomó varias medidas para promover la soberanía digital: incluyen, entre otras, bloquear el acceso a sitios web seleccionados y motores de búsqueda que están controlados y convertidos en armas por el gobierno de Estados Unidos y sus aliados. Rusia sólo inició este proceso después del lanzamiento de la operación militar en Ucrania.

Pero liberar corazones y mentes de formas internalizadas de colonización es más difícil que erigir barreras digitales. La prevención es crucial y por eso la escuela y la cultura se consideran la primera línea de defensa. Tanto Beijing como Moscú comprenden la importancia de esta tarea: la soberanía nacional sólo puede ser defendida por personas que sean ideológica y culturalmente soberanas.

La cultura es uno de los pilares del Plan Quinquenal de China, lo que significa que el gobierno está haciendo un esfuerzo concertado para apoyar la inversión china en este sector y está aprovechando la cultura para mejorar su gobernanza, impulsar el desarrollo y fortalecer la identidad nacional. En palabras de Xi Jinping: “ Sin una confianza plena en nuestra cultura, sin una cultura rica y próspera, la nación china no podrá rejuvenecerse. «

Si bien cualquiera que visite el país puede observar la creciente confianza cultural de China, su poder blando, por otro lado, todavía está encontrando su lugar. Pero a medida que la postura despierta de Occidente, la promoción agresiva de la agenda LGBT+, las señales hipócritas de virtudes, los dobles raseros descarados, las mentiras y las ambiciones hegemónicas alienan a la mayoría global, es fácil ver por qué las audiencias en el Sur Global se están volviendo más receptivas al núcleo valores de la tradición china. Después de todo, la responsabilidad social y la cohesión, la armonía y la cooperación, la búsqueda de objetivos colectivos, el respeto mutuo y la lealtad se consideran valores positivos no sólo en China sino también en sociedades no individualistas donde las personas están enredadas en una compleja red de obligaciones y responsabilidades familiares. – los derechos, deseos y libertades individuales se ven contrarrestados por los deberes familiares y comunitarios.

Por el contrario, los mitos fundamentales de la identidad y la cultura estadounidenses son el individualismo y el excepcionalismo. Según estos mitos, Estados Unidos es una tierra de oportunidades ilimitadas fundada por quienes huyen de la jerarquía y la opresión en el Viejo Mundo (sin mencionar el genocidio de las poblaciones nativas en el Nuevo Mundo). Pero a medida que el sueño americano de una movilidad social ascendente se rompe sin posibilidad de reparación y el único consuelo del individuo es la libertad de elegir su género o casarse con parejas del mismo sexo, el neoliberalismo estadounidense, basado en el darwinismo social y el individualismo, el egoísmo y la competencia despiadada , difícilmente puede representar un modelo deseable para los países en desarrollo. La cooperación, la confianza y la cohesión social subyacen a la capacidad de grupos humanos, sociedades enteras y organizaciones políticas, como los Estados, para lograr sus objetivos compartidos.

Si antes la orientación hacia Occidente se consideraba un signo de modernización y progreso en China y Rusia, ya no es así. El declive del liderazgo occidental es evidente y sólo aquellos que viven en la cueva platónica creada por los medios occidentales son incapaces de verlo.

Los profesionales culturales chinos y rusos podrían aprovechar el momento, coordinar sus esfuerzos y cultivar narrativas que resuenen más auténticamente con las audiencias nacionales y globales, contrarrestando las narrativas hegemónicas que están sesgadas en su contra. Pero sus esfuerzos deben ser apoyados y coordinados a nivel estatal mediante el patrocinio de festivales literarios, artísticos, cinematográficos y musicales, programas de artistas en residencia, giras y premios, porque un sistema que nutre el talento no puede depender simplemente de las fuerzas del mercado y sus Estándares angloamericanos. Un sistema así tiene que generar sus propias fuerzas de selección y autorrenovación, e involucrar con confianza a los profesionales culturales del Sur Global que han sido marginados debido a un equilibrio desigual de poder.

El liberalismo occidental generó su propio sistema de valores, pero está muy claro que no encaja bien no sólo con otras culturas sino también con Occidente: las guerras culturales están destrozando la sociedad en Estados Unidos y los países europeos.

Las élites occidentales se han embarcado desde hace mucho tiempo en la misión de borrar y reescribir la historia para encubrir sus crímenes, presentarse a sí mismas como moralmente superiores y a sus oponentes como bárbaros, destruir identidades personales y nacionales para reemplazarlas con identidades ficticias que sirvan mejor a sus intereses.

Los países soberanos, por otra parte, están contraatacando y colocando con razón la historia y la cultura en el centro de su programa de rejuvenecimiento nacional.

China y Rusia son civilizaciones-Estado, civilizaciones poliétnicas y multiconfesionales unificadas por un idioma, un código cultural y una memoria nacional comunes. Están construyendo su futuro preservando el pasado mediante una interacción dialéctica entre pasado y presente. Las civilizaciones dinámicas y vivas no cortan sus raíces, sino que inculcan respeto por el pasado y los logros de las generaciones anteriores.

China es el único país del mundo donde la literatura se escribe en un idioma desde hace más de 3.000 años, mientras que el alfabeto cirílico creó un espacio cultural común primero en los países eslavos ortodoxos, luego en el imperio ruso y finalmente en la URSS. Incluso sugeriría que el uso de una escritura distintiva dio a China y Rusia el impulso necesario para desarrollar sus propios ecosistemas digitales completos, y se encuentran entre los pocos países del mundo que lo han hecho. En realidad, el cirílico tiene ahora una mayor presencia en línea que fuera de línea.

Aunque los medios digitales han cambiado los hábitos de lectura, no se puede negar que los chinos y los rusos se ven a sí mismos como los orgullosos herederos de una rica tradición literaria que refleja todas las facetas de su carácter espiritual y nacional. Xi Jinping cita con tanta frecuencia antiguos clásicos chinos en sus discursos y artículos que se ha publicado y traducido a varios idiomas un libro que recopila estas citas. Pero no está ni mucho menos solo: la mayoría de los ciudadanos chinos se saben de memoria al menos algunos poemas clásicos. En cuanto a Rusia, no es nada raro escuchar a personas recitando poemas o pasajes de sus libros favoritos en los escenarios más inverosímiles e independientemente de la educación u ocupación de la persona.

Los diplomáticos rusos revelaron recientemente que tuvieron que simplificar sus discursos para que sus homólogos occidentales pudieran entenderlos. Solían citar clásicos rusos y extranjeros en sus discursos, pero tuvieron que abandonar este recurso retórico. Dmitry Polyansky, representante permanente adjunto de Rusia ante las Naciones Unidas, explicó : “ Es posible que ahora nuestros socios sean personas menos cultas, por lo que de vez en cuando queremos hablar en términos más claros para asegurarnos de que nuestro mensaje llegue. «

Como señaló repetidamente el autor ruso Zakhar Prilepin, todos vivimos dentro del lenguaje, dentro de la memoria, y eso significa dentro de la cultura. Si algunos acontecimientos no quedan registrados en nuestra literatura y música, nunca pasarán a formar parte de nuestra conciencia nacional.

Las esclarecedoras lecciones de Prilepin sobre la literatura rusa se transmiten semanalmente en NTV y otras plataformas desde 2017 y están contribuyendo a la recontextualización y popularización de las obras literarias fuera del aula y los círculos académicos. Su actividad destaca la importancia de fomentar juntos la sensibilidad cultural y política: las personas que pierden su memoria, su lengua y su cultura se pierden a sí mismas y a su tierra.

La seguridad psicohistórica debería convertirse en una parte integral de la seguridad nacional, ya que el declive de una sociedad comienza con la degradación de su sistema educativo y su cultura.

Pekín y Moscú son conscientes de que la OTAN considera la mente un ámbito operativo y no tiene reparos en convertirla en un campo de batalla. El Concepto de Guerra Cognitiva está a la vanguardia del Imperativo de Desarrollo de la Guerra de la OTAN, que reza: “ El objetivo es cambiar no sólo lo que piensa la gente, sino también cómo piensa y actúa. Si se lleva a cabo con éxito, moldea las creencias individuales y grupales e influye en sus acciones. En su forma extrema, tiene el potencial de fracturar y fragmentar una sociedad entera, de modo que ya no tenga la voluntad colectiva de resistir las intenciones de un adversario. Es concebible que un oponente pueda someter a una sociedad sin recurrir a la fuerza o la coerción abiertamente. «

Andrey Ilnitsky, asesor del Ministro de Defensa ruso, que ha estado estudiando la guerra mental durante años, advirtió que estos ataques concertados no perdonan a ningún sector de la sociedad. Se dirigen a los fundamentos civilizacionales, ideológicos y morales-espirituales de la sociedad, su pensamiento filosófico y metodológico, su desarrollo científico, sus instituciones y direcciones, su economía y su sector tecnológico. Su objetivo es socavar la confianza y la estabilidad social, crear un abismo generacional que pueda separar efectivamente a las generaciones más jóvenes de la conciencia histórica y la cultura de su país. A través de la degradación de la clase política y la vida intelectual de un país, el adversario puede influir en sus prioridades estratégicas y su trayectoria de desarrollo y, en última instancia, destruir su soberanía.

La decadencia moral e intelectual de las elites occidentales no sólo es instrumental en la destrucción tanto del Estado como de la sociedad en sus propios países, sino que su ignorancia, deficiencias cognitivas e irresponsabilidad también plantean un riesgo para la seguridad global. Esto es a lo que se enfrentan China, Rusia y muchas otras naciones del Sur Global. Entienden que para defenderse de esta podredumbre que se extiende tienen que trabajar juntos.

Aunque existe voluntad, la colaboración en el campo cultural se ha visto obstaculizada por una grave escasez de mediadores e intérpretes culturales en ambos países. Y aunque en otros campos la traducción automática ayuda en cierta medida a superar la barrera lingüística, esta solución es lamentablemente inadecuada y muestra todas sus limitaciones cuando se trata de traducir y compartir elementos culturales. Esta no es sólo una tarea lingüística, requiere un conocimiento profundo tanto de las culturas de origen como de destino, y aunque actualmente se están haciendo esfuerzos para formar más especialistas, se necesita tiempo para satisfacer una demanda que está creciendo exponencialmente. Hoy en día China conoce a Rusia mucho mejor que Rusia a China. Hay mucha más gente estudiando ruso allí y no sólo por el tamaño de su población. Sin embargo, la situación está cambiando y cada vez más universidades de Rusia enseñan chino.

Por qué la literatura sigue siendo importante

La relación entre lengua, cultura y pensamiento es simbiótica y, en última instancia, la creación de significado debe incluir los tres puntos de este triángulo dorado. Una de las máximas expresiones de esta relación tripartita es la literatura.

Afortunadamente, China y Rusia poseen dos de las tradiciones literarias más importantes del mundo y la reverencia por el pasado ha influido en la preservación de las fuentes culturales y la transmisión de este legado literario. En China y Rusia, tanto los reformadores como los revolucionarios comunistas de principios del siglo XX creían en el poder de la literatura como herramienta de emancipación: los textos literarios proporcionaban una puerta de entrada a la alfabetización y desempeñaban un papel crucial en el desarrollo lingüístico, político, emocional e intelectual de los ciudadanos.

Aunque la gente lee cada vez menos libros, la literatura sigue ocupando una posición importante en ambos países y su papel en el intercambio cultural ciertamente exige una atención renovada. Tradicionalmente, los libros han sido los mayores polinizadores de nuestras mentes, difundiendo ideas a través del espacio y el tiempo, y eso es aún más cierto en culturas que otorgan un gran valor a la palabra escrita. La literatura, como portadora única de información sociohistórica y cultural, refleja y es un medio de reflexionar sobre la cultura en la que se produce.

La aceptación formal de la literatura rusa por parte de China comenzó con la traducción de La hija del capitán de Alexander Pushkin a principios del siglo XIX. La literatura rusa se extendió por toda China muy rápidamente y a gran escala durante el Movimiento de la Nueva Cultura durante las décadas de 1910 y 1920. Se arraigó en China durante este período porque hacía eco de las necesidades sociales y políticas de China en ese momento, como dijo al Global Times Liu Wenfei, presidente de la Asociación de Investigación de Literatura China y Rusa. Más tarde, tras el establecimiento de la Unión Soviética, el país se convirtió en un modelo para el pueblo chino y su lucha de liberación, y los textos rusos se convirtieron en una fuente de creatividad a la que recurrir. Los chinos se convirtieron en ávidos lectores de los clásicos soviéticos y muchos chinos todavía pueden recitar el famoso dicho de Pavel Korchagin, el protagonista de la novela realista socialista Cómo se templó el acero , sobre la liberación de la humanidad.

La literatura de guerra soviética, como Lucharon por su país del autor ruso Mikhail Sholokhov, y la novela corta Días y noches de Konstantin Simonov inspiraron enormemente al pueblo chino durante la guerra. Entre la fundación de la República Popular China en 1949 y 1958, China tradujo 3.526 obras literarias rusas e imprimió 82 millones de copias, aproximadamente dos tercios del número total de obras literarias extranjeras traducidas y tres cuartas partes de las impresiones durante este período. Incluso ahora, los libros de texto chinos incluyen muchas obras de literatura rusa, como el poema de Pushkin Si la vida te engaña y el famoso cuento La flor de los siete colores .

Sin embargo, la desintegración de la Unión Soviética en 1991 y el surgimiento del angloglobalismo provocaron cambios en la circulación de los textos literarios mundiales. El inglés sigue siendo hegemónico en el mercado cultural global y deshacer el daño causado por el imperialismo lingüístico y cultural requiere un esfuerzo concertado. El modelo jerárquico centro/periferia dio forma a los flujos culturales: las periferias ya no se comunicaban directamente, sino a través de un centro, y esta práctica reforzó la posición privilegiada del centro. El centro establecería estándares, brindaría reconocimiento y visibilidad sólo a autores seleccionados de la periferia cuyo trabajo fuera útil para reforzar tropos orientalistas o impulsar diversas agendas sociopolíticas, siendo la literatura “disidente” la clara ganadora. A menudo estos autores tuvieron éxito en sus países de origen sólo después de que su trabajo fuera publicado en inglés, es decir, después de que el centro les concediera el visto bueno. Pero en el contexto de la globalización cultural, este modelo centro/periferia es sólo una parte de la historia: no tiene en cuenta la creciente entropía del sistema, la fragmentación anárquica del mercado literario y el campo cultural en la era de las comunidades digitales. .

Si miramos la lista de los más vendidos de 2023 en Rusia, notamos en el primer y segundo lugar libros de una autora china, conocida bajo su seudónimo Mo Xiang Tong Xiu, con cinco volúmenes de la serie de fantasía Heaven Official’s Blessing inspirada libremente en la mitología china. . La edición en ruso apareció gracias a los esfuerzos de los fans de Mo Xiang Tong Xiu, que recaudaron más de 15 millones de rublos.

Pero antes de celebrar este éxito, debes saber que las novelas de Mo Xiang Tong Xiu pertenecen al género danmei (耽美), amor romántico entre niños o jóvenes con rasgos andróginos idealizados. Este género se originó en Japón y se introdujo por primera vez en China a principios de la década de 1990, cuando una gran cantidad de manga japonés pirateado inundó el mercado chino. Abarca ficción, manga, anime, juegos, canciones, cosplay y ha ganado una enorme popularidad en el este de Asia y en todo el mundo creando su propia subcultura. Mo Xiang Tong Xiu tuvo un gran éxito en China al publicar sus historias en línea, concretamente en JJWXC, un sitio web en idioma chino que adopta un modelo de negocio de pago directo: los autores ponen partes de su trabajo detrás de muros de pago. La disponibilidad de tecnologías de Internet que garantizan el anonimato de los autores, así como la simplicidad de la creación y distribución de contenidos, han desempeñado un papel clave en el desarrollo de la subcultura danmei .

Durante años, las autoridades chinas han dado la alarma sobre el meteórico ascenso de la cultura fandom y han pedido medidas para disciplinarla. Fanquan , que literalmente significa “círculos de fanáticos”, son grupos altamente organizados de fanáticos apasionados y leales que voluntariamente usan su tiempo, dinero y experiencia para hacer que sus ídolos, generalmente cantantes, actores o escritores pop en ciernes, sean lo más populares e influyentes posible. En 2020, alrededor del 8 por ciento de los 183 millones de internautas menores de edad de China participaron en actividades para mejorar la reputación de sus ídolos. La lealtad de los fanáticos puede volverse ciega y tóxica , dando lugar a troleos en línea, compras impulsivas de mercancías asociadas, difusión de rumores, persecuciones en el ciberespacio y otros problemas sociales.

En China se han hecho esfuerzos para contener la propagación del danmei . La Administración Nacional de Radio y Televisión de China (NRTA) introdujo regulaciones para impedir que los programas y series de televisión promuevan “celebridades masculinas afeminadas y una estética anormal”.

Afortunadamente, además de los libros de Mo Xiang Tong Xiu, la obra de otro escritor chino más valioso figura en la lista de los más vendidos de Rusia en 2023: el visionario de ciencia ficción y figura destacada Liu Cixin. Escaló las listas con su trilogía Recuerdo del pasado de la Tierra (también conocida como El problema de los tres cuerpos ) y La Tierra errante . Sus adaptaciones cinematográficas han impulsado la fama de Liu mucho más allá de los círculos literarios.

Si echamos un vistazo al tipo de literatura rusa que se lee actualmente en China, observamos que ninguna novela rusa figura entre los best-sellers extranjeros, aunque Cómo se templó el acero de Nikolai Ostrovsky, publicado originalmente en la URSS en 1932 y Leída ampliamente en China en la década de 1950, se reeditó en 2019 y volvió a ser un gran éxito después de que la novela se adaptara a una serie de televisión.

Según Liu Wenfei, la diversificación sin precedentes de la literatura rusa y los cambios sociales que se produjeron después de la disolución de la Unión Soviética, es decir, la anarquía del mercado, hacen que sea más difícil para los autores rusos contemporáneos entrar en la corriente principal china. Mucha gente en China todavía está familiarizada y aficionada a la literatura soviética y a los clásicos rusos, pero no muy familiarizada con la escena literaria contemporánea.

El apoyo estatal podría ayudar a los escritores rusos a traducir, publicar y promocionar sus obras en China, cuyo mercado editorial es uno de los más amplios del mundo. Desde 2001, ha habido un crecimiento continuo, hasta alcanzar su punto máximo en 2019 (102 mil millones de yuanes o 14,8 mil millones de dólares al tipo de cambio vigente en ese momento).

La historia de las relaciones literarias ruso-chinas durante los últimos trescientos años muestra claramente que el mérito artístico es un factor importante, pero no el único, que garantiza la publicación de una obra (los escritos hermosos y las referencias culturales pueden perderse fácilmente en la traducción). No menos importante es la consonancia del contenido ideológico y espiritual de una obra literaria con las opiniones, aspiraciones y valores predominantes en el país receptor.

Fuente Fundacion para la Cultura Estrategica

Laura RUGGERI
Nacida en Milán, se mudó a Hong Kong en 1997. Ex académica, en los últimos años ha estado investigando las revoluciones de color y las guerras híbridas. Sus análisis y artículos de opinión han sido publicados por China Daily, DotDotNews, Qiao Collective, Guancha (观察者网), The Center for Counter-hegemonic Studies, et al. Su obra ha sido traducida al italiano, chino y ruso.

Por Álvaro Merino, para el El Orden Mundial

La industria armamentística europea está de celebración. Por primera vez en su historia, la Comisión Europea ha lanzado una Estrategia Europea de Defensa para «animar a los Estados miembro a invertir más, mejor, juntos y con perspectiva europea» en su seguridad. 

Es un movimiento que pretende responder a dos necesidades urgentes, al menos según las prioridades fijadas por los dirigentes de la UE: mejorar la preparación y los recursos defensivos europeos para responder a una hipotética agresión de Rusia y reducir la dependencia comunitaria de la OTAN y Estados Unidos. De fondo, eso sí, resuenan los intereses de una industria más centrada en explotar los réditos de las exportaciones que en servir a los intereses del bloque comunitario.

Para atajar ese desequilibrio, el plan establece que todos los países de la UE deben comprar al menos la mitad de su armamento dentro del propio bloque para 2030, realizar como mínimo el 40% de sus compras de forma conjunta y elevar el peso del mercado interno hasta al menos el 35% de todo el negocio europeo de armas. Además, la estrategia incluye la creación de un fondo de 1.500 millones de euros entre 2025 y 2027 para potenciar la industria militar europea.

Son objetivos muy ambiciosos. 

Por contextualizar, la Unión Europea recurrió al mercado exterior para comprar el 80% de su armamento entre febrero de 2022 —el comienzo de la guerra de Ucrania— y junio de 2023. Estados Unidos suministró por sí sola el 60%. Y por si no fuera suficiente, en la actualidad apenas el 18% de las compras se gestionan de forma conjunta, lejos de ese nuevo umbral del 40%.

Pero que la producción interna no tenga un peso importante en el esquema de abastecimiento comunitario no quiere decir que la industria armamentística europea sea débil. Al contrario: cerca de un tercio de las exportaciones de armas del mundo son protagonizadas por países europeos, mientras que en la lista de los diez vendedores más importantes aparecen cinco Estados del Viejo Continente, todo según datos de 2023 del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés) y excluyendo las cifras de Rusia.

Se trata de Alemania —11% de todas las ventas globales—, Francia —7%—, Italia —5%—, Reino Unido —4%— y España —3%—. Si atendemos a empresas concretas, hay tres que destacan por encima del resto al superar los 10.000 millones de euros en ingresos por venta de armas en 2022: la británica BAE Systems, con 26.900; la italiana Leonardo, con 12.470; y la transeuropea Airbus, con 12.090. En total, son 26 las compañías europeas que se cuelan en el top cien global.

La nueva Estrategia Europea de Defensa es un espaldarazo a sus negocios, aunque existen dudas sobre si la financiación planteada es suficiente. 1.500 millones de euros es una cantidad muy discreta si se compara con los 22.000 millones que los países miembros de la UE desperdician al año en gastos de defensa y seguridad duplicados según una estimación del Parlamento Europeo de 2019. A pesar de ello, Bruselas insiste en que el fondo se dirige a mejorar la cooperación y no a sufragar las compras, que seguirán perteneciendo a la soberanía de cada país y se harán por tanto con cargo a los presupuestos de las capitales.

Asimismo, la estrategia abre la puerta a utilizar excepciones en el IVA, proyectos de interés común para la defensa y líneas de crédito del Banco Europeo de Inversiones para fomentar las adquisiciones comunes de armamento. Sobre la mesa está incluso el posible uso de los activos rusos congelados por la UE para comprar equipamiento para Ucrania, una finalidad que hasta ahora se limitaba a la reconstrucción de país pero que, al igual que la estrategia defensiva comunitaria, ha entrado en una nueva fase.

Publicado por El Orden Mundial;

Link original: https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/gasto-defensa-paises-otan/

La opinion del autor no necesariamente coinciden con la linea editorial de Dossier Geopolitico

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein

Durante la semana nos dejaron dos grandes amigos y hermanos, Alexis Texier, chileno, compañero de lucha en aquellos aciagos días de combate frontal a la dictadura cívico militar comandada por Pinochet. Así mismo, partió a la inmortalidad Roberto Cirilo Perdía, líder montonero quien me ayudó a dar los primeros pasos en la vida clandestina en aquellos intensos años 70 y 80 del siglo pasado. Perdía fue un maestro, solidario, fraterno, consecuente hasta el último día, de esos revolucionarios que jamás se rindió y jamás se amilanó. Era de una integridad a toda prueba que desearíamos para los jóvenes que hoy se incorporan a la lucha. Alexis y Roberto. ¡Hasta la Victoria. Siempre. Venceremos!  

Ante esa situación, es válido ahora preguntarse cuáles podrían ser las motivaciones del presidente Macron para hacer pública su animadversión hacia Rusia y su interés en protagonizar y vanguardizar una cruzada europea contra Moscú. Pareciera que en este caso, las razones no son tan mundanas como en el anterior, no obstante, es comprensible la ira del presidente francés al observar que la otrora potencia colonial que hoy dirige, se está desvaneciendo bajo su mandato. 

Lo dijo él mismo en marzo del año pasado durante una visita a Gabón cuando afirmó que «la era de la ´Francáfrica` ha terminado», lamentando que todavía se vea a su país como injerencista en los asuntos internos de las naciones africanas. Cuando hizo tal afirmación , había transcurrido poco más de un año desde el inicio de la operación militar especial (OME) de Rusia en Ucrania.

¿Podría decirse que la OME fue causante de la reciente debacle del poder francés en África? Es difícil dar una respuesta terminante en ese sentido, pero, de lo que no cabe ninguna duda es que tal hecho ha tenido una relevante influencia en la decisión de los Estados africanos de alejarse de Francia, lo cual no es más que otra expresión de la crisis estructural de la hegemonía occidental sobre el planeta, sobre todo cuando en sentido contrario, cada vez mayor cantidad de países de ese continente se acercan a Rusia y también a China. Vale recordar que con el ingreso de Etiopía y Egipto al BRICS, el continente africano sumó tres miembros en ese organismo, más que Europa y América que solo tienen uno y solo por debajo de Asia que cuenta con cinco. De manera tal que el protagonismo de África en el mundo nuevo que está naciendo es de indudable relevancia. 

La mayor parte de los países africanos se negaron a sumarse al bloqueo mundial que tramó Occidente contra Rusia tras la OME. Más que eso, Mali y Burkina Faso solicitaron a París que retirara las fuerzas militares de sus territorios, dada su total ineficacia en la lucha contra el terrorismo que había sido esgrimida como causa para su presencia en la región. En junio del año pasado, el canciller de Mali, Abdoulaye Diop declaró sin ambages que su país “no quiere que los derechos humanos sean instrumentalizados o politizados, ya que no son prerrogativa de ningún país o civilización” y agregó: “Sorprende que algunos países que han practicado la esclavitud o la colonización, hoy sean los que dan lecciones a otros de derechos humanos”.

El interés económico de Occidente en la región es más que evidente. En particular, en fecha reciente los países del Sahel (Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger) han cobrado especial relevancia por la gran riqueza que guardan en su suelo y subsuelo: Níger tiene entre 5% y 7% del uranio de grado más alto del mundo y la quinta reserva más grande del orbe. Mali tiene grandes reservas de litio,  bauxita, mineral de hierro, oro, manganeso y piedra caliza. Chad tiene agua, un activo particularmente valioso en esa parte del mundo.

Los cambios de gobierno protagonizados por jóvenes militares anticolonialistas y defensores de la soberanía de sus países, han desplazado a líderes asentados en el poder gracias al apoyo de las metrópolis, cambiando la cara de la región y en alguna medida, de toda África. Las amenazas de París como respuesta a la decisión de los nuevos gobiernos de expulsar a los militares europeos ha sido respondida con el acuerdo de Mali, Burkina Faso y Níger de ir hacia mecanismos de integración avanzados que incluyan las áreas económicas, financieras y hasta las de seguridad y defensa. 

Entre los antecedentes de estos países, además de un pasado colonial común, cabe destacar que en algún momento de su historia reciente contaron con gobiernos socialistas autóctonos que fueron brutalmente combatidos y destruidos por la injerencia de la metrópoli en alianza con Estados Unidos que ahora, de forma oportunista, busca achacar de todos los problemas de África a Francia, a fin de abrirse un espacio que le dé presencia y relevancia en la África del futuro.

Así mismo, los tres países se han visto atacados por fuerzas vinculadas al terrorismo encarnado en Al Qaeda e ISIS que se han filtrado a través de la frontera norte de Malí con Libia tras el asalto dirigido por la OTAN contra Muamar el Gadafi. Por otra parte, la obligación de estos países de utilizar la moneda franco CFA es expresión del control colonial que aún ejerce Francia en la región. Esta moneda está controlada por el Tesoro francés, el 50% de las reservas monetarias deben colocarse en ese país al mismo tiempo que todas las monedas y billetes que siguen vinculadas al euro,  se acuñan en la metrópoli. 

Las protestas contra el CFA, llamada “la última moneda colonial” ha crecido durante los últimos años, como expresión del rechazo al control colonial francés sobre las finanzas de catorce países africanos. En consecuencia, los llamados al fin del CFA exponen tal vez como ningún otro hecho, el repudio al sistema colonial francés.

Por el contrario, los acuerdos de los países africanos con China y Rusia, marchan a ritmos acelerados.  Una visita del canciller ruso Sergei Lavrov a África en febrero del año pasado dejó en claro que los lazos establecidos por la Unión Soviética y mantenidos por Rusia marcan una diferencia en la forma en que Occidente se relaciona con el continente. Tras ese encuentro, Rusia suministró cereales, fertilizantes y combustibles a Mali al tiempo que Lavrov agradecía a ese país por sus votos en la ONU contra la glorificación del nazismo.

Los pueblos africanos no olvidan que en el último medio siglo contaron con el apoyo multilateral irrestricto de la Unión Soviética, incluso en el terreno militar, para sacudirse del colonialismo, dando continuidad a la cooperación en la difícil tarea de erigirse en países independientes. Más recientemente, Rusia se ha encadenado a esa política. Contingentes militares rusos asesoran a los países africanos para entrenar a los militares y ayudarles en la lucha anti terrorista.

Es algo que Francia ni Estados Unidos pueden hacer, sabiendo que han concedido financiamiento, armas y entrenamiento a estos grupos terroristas que han crecido bajo su cobijo en Afganistán, Irak, Siria y otros países. Según lo afirman algunos líderes africanos: “No puedes ser parte de la solución cuando eres parte del problema”.

Francia ha actuado en África a partir de su interés en ejercer influencia política para garantizar sus intereses económicos, en particular la producción de uranio que alimenta sus plantas productoras de energía y que obtiene a bajo costo en Mali. Por supuesto, sus acciones se han visto amparadas en su membresía en la OTAN sirviendo a los intereses globales de esta organización militar terrorista que busca afianzar el mantenimiento de la hegemonía occidental.

De ahí que su pérdida de influencia no solo afecta a la nación gala, también a todo el bloque. La concatenación de hechos y la sucesión de los mismos hablan por si solos. Además de Mali, Burkina Faso y Níger, Chad se está alejando de París y acercándose a Rusia. Este país junto a Mauritania son las últimas reservas de Francia en el Sahel. Pero, yendo más allá, si se toma esta agrupación en su conjunto, y Chad continua su distanciamiento de París, el golpe contra Francia podría ser definitivo sobre todo si Mauritania siguiera el ejemplo. 

En una lógica regional, es válido decir que la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) un instrumento bajo control colonial que cuenta con casi 400 millones de habitantes y 5.112.903 km², y que tenía 15 miembros, hoy se encuentra en franca crisis. 4 países están suspendidos y de ellos, tres se han ido definitivamente, Burkina Faso, Malí y Níger. El cuarto, Guinea, también es muy probable que se aleje de la organización. Podría decirse que, no obstante a eso, la mayoría permanece, pero debe saberse que los tres que se fueron y el cuarto suspendido, hacen 3.000.000 de km², de los 5.112.903 Km²totales, es decir, un 60%.

En el trasfondo, hay una intencionalidad de darle carácter único y universalizar la cultura occidental como si Occidente fuera todo el mundo. Lo dijo de otra manera el expresidente de Nigeria Olusegun Obasanjo: “ La democracia occidental no ha logrado funcionar de modo adecuado en África, ya que fue impuesta por los colonizadores”. El exmandatario nigeriano fue más explícito: “El ejercicio de la democracia de tipo occidental ha fracasado en el continente africano porque, con ese modelo político, se pasa por alto la opinión de la mayoría de la población”, resaltando que tal democracia constituye «un gobierno de pocas personas sobre toda la gente, y estas pocas personas son los representantes solamente de una parte de la gente, no los representantes de toda la gente de pleno derecho».

En este contexto, en vez de la democracia liberal occidental, Obasanjo opinó que en el continente debía aplicarse la «democracia afrocéntrica», diferente al sistema democrático occidental, ya que dicho sistema no tenía nada que ver con la historia y la cultura de los pueblos del continente. Finalizó afirmando que: «La fragilidad y la inconsistencia de la democracia liberal tal y como se practica, deriva de su historia, contenido, contexto y práctica», por lo cual, debería «cuestionar su desempeño en Occidente».

Será muy difícil que Europa -por su convicción de ser un jardín rodeado de selva como lo afirmó Josep Borrell, Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad- pueda aceptar un mundo multicultural, multiétnico y multipolar. Mucho menos que su concepto de democracia sea cuestionado y puesto en entredicho. 

Pero los nuevos líderes de Mali, Burkina Faso y Níger Assimi Goita, Ibrahim Traoré y Abdourahamane Tiani respectivamente, han comprendido la situación, han aprendido de su pasado y de los errores cometidos por algunos de sus predecesores como Kwame Nkrumah y Thomas Sankara y se dieron cuenta que el panafricanismo “debe ser algo más que una teoría contenida en libros superventas o escondida en discursos para agradar a las multitudes”.

Ahora, estos nuevos líderes están demostrando inteligencia estratégica y han comprendido que la principal alianza debe ser entre los militares y los pueblos para que estos se conviertan en activos sujetos de la gestión política del Estado. Pero han ido más allá, están construyendo mecanismos comunes de defensa y seguridad como estipula la Carta constitutiva de la Alianza de Estados del Sahel formada inicialmente por los tres países. Su capacidad y visión de futuro los ha llevado a producir radicales cambios incluso para elegir sus aliados y trazar un rumbo distinto en el escenario internacional. En esa medida, han expulsado a los franceses, al tiempo que establecen sólidas relaciones con Rusia.

Washington y sobre todo París, “sangran por la herida”. Es la única manera de explicar la estupidez estratégica que resuma Macron y sus adláteres, suponiendo que van a conseguir en Ucrania lo que han perdido en África. De ahí el anuncio de enviar tropas a combatir en ese país. No contentos con la muerte de decenas de mercenarios que suponiendo que el “allons enfant de la patrie” los autoriza a guerrear contra cualquier pueblo del mundo y olvidando la derrota de Napoleón a las puertas de Moscú en 1812, Macron pretende escalar la participación francesa en Ucrania. Vale destacar que Napoleón que sí era un gran estratega, no un banquero mediocre como Macron tratando de jugar a la guerra, fracasó estrepitosamente en su intento de someter a Rusia.

Pero Macron no es el único soñador incapaz en Francia. Para satisfacer a su cabecilla, el jefe del Estado Mayor de las fuerzas terrestres del país, general Pierre Schill, afirmó que “el ejército francés está listo para luchar con Rusia”. Para esa misión cuentan con 15 mil hombres aunque podrían llegar a concentrar 20 mil.

La manera de hacerlo, fue explicada por el coronel y “experto” francés Vincent Arbarétier, en el canal LCI de la televisión francesa. Según él, existen dos escenarios: el primero es concentrar ese contingente de tropas francesas a lo largo del río Dniéper y el segundo en la frontera con Bielorrusia. En esa situación, si Rusia no se detiene, “corre el riesgo de quedar bajo nuestro fuego, incluyendo el fuego no convencional”. En su opinión, Rusia no considerará el hecho mismo del despliegue de tropas francesas como una provocación, pero se verá obligada a negociar en las condiciones de Francia. Si no fuera porque lo escuché, habría dicho que era inverosímil que un oficial de academia haya expresado tal idiotez.

¿Sabrá este “experto” que Rusia tiene casi un millón de efectivos sobre las armas y 2 millones en la reserva y que Francia solo cuenta con 205 mil en activo y 35 mil en la reserva? ¿Sabe además que Rusia posee un potencial de movilización de hasta 71 millones de combatientes y que Francia solo podría movilizar 30 millones? (todas cifras del Global Firepower 2022, una institución muy lejana de Putin y de Rusia).

Y si de “fuego no convencional” se trata (OJO, esto fue mencionado por el “experto” coronel Arbarétier, no por el presidente Putin ni por los generales Shogun o Guerásimov),   Rusia posee 5.580 ojivas nucleares y Francia, 280. Además Rusia cuenta con misiles hipersónicos de tipo Zircon, Kinzhal y Avangard mientras que Francia no posee ninguno y tampoco tiene tecnología para interceptarlos, por lo que cualquier objetivo en territorio francés desaparecería en 3 minutos. Ese es el tiempo máximo que duraría una guerra de Francia contra Rusia. 

Se podría comprender el desánimo de Macron por su derrota en África, pero es difícil entender su disposición a hacer desaparecer su país en menos de 3 minutos solo para ser famoso sirviendo a los intereses de Estados Unidos.

www.sergioro07.blogspot.com  

Javier Benitez entrevista a Carlos Pereyra Mele en Ajedrez Geopolitico

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que su país desplegará militares en la ciudad de Odesa para seguir apoyando a Ucrania, según reveló el periódico ‘Le Monde’. Mientras, en una entrevista que concedió a la televisión francesa, declaró que Rusia no debe ganar el conflicto contra Ucrania y que Donald Trump no ganará las elecciones.

Tarotista Macron

Con aires de Napoleón resucitado, durante una reunión que mantuvo con un grupo de invitados en el Palacio del Elíseo y al admitir el deterioro que están sufriendo las fuerzas ucranianas, Macron declaró con suficiencia: «De todos modos, el año que viene tendré que enviar a algunos muchachos a Odesa».

Esta afirmación del jefe de Estado francés suena como una expresión de deseo, según el director de Dossier Geopolítico Carlos Pereyra Mele. «La pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿a cuál Odesa van a ir, a la Odesa que controla Ucrania, o a la Odesa que controla la Federación de Rusia?», ironiza el experto.

«Hasta el día de la fecha no hay un solo día en los medios de comunicación, a pesar de la censura, que demuestren que Ucrania tiene alguna posibilidad de enfrentar exitosamente a las fuerzas de la Federación de Rusia. Ha perdido Bajmut, Advéyevka, las aldeas que las rodean, y cada día que pasa las informaciones que vienen, fundamentalmente del país que es jefe de la OTAN, me refiero a EEUU, a través de sus voceros semioficiales, como el Washington Post, el New York Times, etc. Todos informan de la tremenda incapacidad ucraniana de poder cubrir las bajas que han tenido durante la contraofensiva y de este período de derrotas tras derrotas», señala el experto.

AUDIO:

Mientras, en una entrevista que concedió a la televisión nacional, Macron mostró su catadura imperialista y monárquica: «Rusia no puede ni debe ganar esta guerra», para afirmar a renglón seguido que el conflicto en Ucrania es «existencial» para su país y para toda Europa, y al mismo tiempo reiteró su posición de «no descartar» el envío de tropas francesas a Ucrania.

Entonces, llegó el momento oráculo de Macron. Cuando le preguntaron si Trump podría desempeñar el papel de mediador y mantener un diálogo con el presidente ruso, Vladímir Putin, el galo echó el resto: «Por lo que sé, no creo que Donald Trump llegue a ser presidente de EEUU».

«O Macron es un tarotista, tira las cartas y sabe lo que va a pasar en el futuro, o evidentemente, como se dice acá [en Argentina] a los que tienen problemas cerebrales, ‘está sacado’. Porque hacer declaraciones sobre las posibilidades de que triunfe, o no triunfe, un candidato de EEUU para unas elecciones que se van a realizar en noviembre, y que además no hay una sola encuesta en EEUU que diga que, si se realizan hoy las elecciones, Donald Trump no gana por 15 puntos de diferencia sobre Joe Binden. La verdad es que [las de Macron] son unas declaraciones totalmente fuera de lugar y carentes de fuentes concretas y serias para decir semejante cosa», sentencia Pereyra Mele.

Por Pepe Escobar

Han esperado 10 largos y sufridos años para votar en estas elecciones. Y votaron, en cantidades masivas, certificando una reelección aplastante del líder político que los trajo de regreso a la Madre Rusia. Ahora se puede hacer referencia a VVP como el Sr. 87%. En Donetsk la participación fue aún mayor: 88,17%. Y nada menos que el 95% votó por él.


Seguir el proceso electoral ruso en Donbass fue una experiencia humillante –y esclarecedora–. Gráficamente, frente a nosotros, todo el peso de la implacable campaña colectiva de denigración del Occidente fue devorado instantáneamente por el rico suelo negro de Novorossiya. La impecable organización, la total transparencia de la votación, el entusiasmo de los trabajadores de las mesas electorales y de los electores subrayaron la gravedad histórica del momento político: al mismo tiempo, todo estaba envuelto en un sentimiento impalpable de júbilo silencioso.

Por supuesto, esto fue un referéndum. Donbass representa un microcosmos de la sólida cohesión interna de los ciudadanos rusos en torno a las políticas del Equipo Putin, y al mismo tiempo comparte un sentimiento experimentado por la abrumadora mayoría del Sur Global. La victoria del VVP fue una victoria de la Mayoría Global.


Y eso es lo que hace que la insignificante minoría global esté aún más apoplética. Con su mayor participación desde 1991, los votantes rusos infligieron una derrota estratégica masiva a los pigmeos intelectuales que pasan por el “liderazgo” occidental – posiblemente la clase política más mediocre de los últimos 100 años. Votaron por un sistema de relaciones internacionales más justo y estable; por la multipolaridad; y por un verdadero liderazgo por parte de estados-civilización como Rusia.


El 87% del VVP fue seguido, con mucha diferencia, por los comunistas, con un 3,9%. Esto es bastante significativo, porque este 91% representa un rechazo total al “futuro” plutocrático globalista de Davos/Gran Reinicio imaginado por el 0,001%.

Avdeyevka: Votar bajo total devastación

El segundo día de las elecciones, en la sección 198 del centro de Donetsk, no lejos de la Casa de Gobierno, fue posible medir plenamente la fluidez y transparencia del sistema, incluso cuando Donetsk no se libró de los bombardeos, a última hora de la tarde y primeras horas de la noche. último día de votación.

Luego, una parada estratégica en un minimercado de barrio. Yuri, un activista, estaba comprando una carga completa de huevos frescos para transportarlos a los civiles casi hambrientos que aún permanecen en Avdeyevka. Diez huevos cuestan el equivalente a un dólar con cuarenta centavos.

En Yasinovata, muy cerca de Avdeyevka, visitamos la MBOU, o escuela número 7, impecablemente reconstruida tras incesantes bombardeos. La directora, Ludmilla Leonova, una mujer extraordinariamente fuerte, me lleva a una visita guiada por la escuela y sus nuevas aulas de química y biología, un pintoresco alfabeto soviético que adorna el aula de lengua rusa. Con suerte, las clases se reanudarán en el otoño.
Cerca de la escuela se ha creado un centro de refugiados para los que han sido traídos desde Avdeevka. Todo está impecablemente limpio. Las personas son procesadas, ingresadas al sistema y luego esperan los documentos adecuados. Todo el mundo quiere obtener un pasaporte ruso lo antes posible.

Por el momento se alojan en dormitorios, con unas 10 personas en cada habitación. Algunos vinieron de Avdeyevka, milagrosamente, en sus propios coches: hay algunas matrículas ucranianas por ahí. Invariablemente, la expectativa general es regresar a Avdeyevka, cuando comience la reconstrucción, para rehacer sus vidas en su propia ciudad.

Luego está en la carretera hacia Avdeyevka. Nada, absolutamente nada nos prepara para afrontar la devastación total. En mis casi 40 años como corresponsal extranjero, nunca he visto nada parecido, ni siquiera Irak. En la entrada no oficial a Avdéyevka, junto al esqueleto de un edificio bombardeado y los restos de una torre de tanque, ondean al viento las banderas de todos los batallones militares que participaron en la liberación.

Cada edificio en cada calle está al menos parcialmente destruido. Unos cuantos residentes restantes se congregan en un apartamento para organizar la distribución de suministros esenciales. Encuentro un icono milagrosamente conservado detrás de la ventana de un apartamento en la planta baja bombardeado.

Los FPV merodean por casualidad, detectados por un dispositivo portátil, y nuestra escolta militar está en alerta máxima. Descubrimos que al entrar en un apartamento de la planta baja que se utiliza como una especie de mini depósito de alimentos (viviendas donadas de Yasinovata o del ejército) esa misma habitación, por la mañana, se había convertido en un colegio electoral. Allí votaron los pocos residentes que quedaban en Avdeyevka.

Un hombre casi ciego con su perro explica por qué no puede salir: vive en la misma calle y su apartamento sigue funcionando, aunque no tiene agua ni electricidad. Explica cómo los ucranianos ocuparon cada bloque de apartamentos –con residentes convertidos en refugiados o rehenes en los sótanos– y luego, presionados por los rusos, se trasladaron a escuelas y hospitales cercanos hasta que finalmente huyeron.

Los sótanos son una pesadilla. Prácticamente no hay luz. La temperatura es al menos 10 grados centígrados más baja que a nivel de calle. Es imposible imaginar cómo sobrevivieron. Otro residente pasa tranquilamente en su bicicleta, rodeado de esqueletos de hormigón abandonados. Los fuertes estruendos, en su mayoría salientes, son incesantes.

Luego, en medio de la devastación total, tuvo una visión: la elegante silueta de la Iglesia de María Magdalena, inmaculadamente conservada. Dmitry, el cuidador, me acompaña; Es una hermosa iglesia, las pinturas en el techo aún brillan bajo la pálida luz del sol, una hermosa lámpara de araña y la cámara interior prácticamente intacta.

El Renacimiento de Mariúpol

El último día de las elecciones transcurrirá en Mariupol, cuya reconstrucción se está llevando a cabo a un ritmo vertiginoso: la nueva estación de tren acaba de ser terminada. La votación se realiza sin problemas en la escuela número 53, distrito de viviendas 711. Un hermoso mural detrás de las urnas representa las ciudades hermanas de San Petersburgo y Mariupol, con las legendarias Velas Escarlatas de la historia de Alexander Green justo en el medio.

Vuelvo a visitar el puerto: la carga internacional sigue sin moverse, sólo barcos procedentes del continente ruso. Pero el primer acuerdo se alcanzó con Camerún: frutas a cambio de metales y productos manufacturados. Varios otros acuerdos con naciones africanas están en el horizonte.

La iglesia de Pakrovska, un símbolo de Mariupol, está siendo cuidadosamente restaurada. Nos da la bienvenida el padre Viktor, quien ofrece un almuerzo para un grupo de personas de la parroquia, y se produce una excelente conversación que va desde la ortodoxia cristiana hasta la decadencia de Occidente y la agenda LGBT.

Subimos a la azotea y caminamos alrededor de una balaustrada que ofrece una espectacular vista de 360 grados de Mariupol, con el puerto, la siderúrgica destruida de Azovstal y el mar ruso de Azov al fondo. Las enormes campanas de la iglesia suenan como una metáfora de la resurrección de una hermosa ciudad que tiene el potencial de convertirse en una especie de Niza en el Mar de Azov.

De vuelta en Donetsk, la visita a una escuela/museo “secreta” a sólo 2 km de la línea de fuego –que visité por primera vez el mes pasado– tiene que ser cancelada: Donetsk continúa siendo bombardeada.

Con Avdeyevka en mente, además del bombardeo que se niega a desaparecer, surgen algunas preguntas sobre las cifras durante el largo viaje de 20 horas de regreso a Moscú.
En Chechenia, liderada por el súper patriota Kadyrov, la participación fue del 97%. Y nada menos que el 99% votó por VVP. Así que, a diferencia del pasado, olvídense de cualquier intento ulterior de una revolución de color en Chechenia.

Lo mismo ocurrió en el Cáucaso, en la región de Kabardino: la participación fue del 96%. Nada menos que el 94% votó por VVP.

Entre Kazajstán y Mongolia, en Tuva, la participación fue del 96%. Y el 95% votó por VVP. En la provincia autónoma de Yamal-Nenets, la participación fue del 94%. Pero el VVP obtuvo “sólo” el 79% de los votos. En el lago Baikal, Buriatia obtuvo el 74% de la participación y el 88% de los votos a favor del VVP.

La clave, una vez más, sigue siendo Moscú. La participación, en comparación con otras regiones, fue relativamente baja: 67%. Bueno, Moscú todavía está en gran medida occidentalizada y en varios aspectos ideológicamente globalista, por lo que es más crítica que otras partes de Rusia en lo que respecta al énfasis patriótico.

Y eso nos lleva al factor decisivo. Incluso con el éxito rotundo del Sr. 87%, nunca se rendirán. Si alguna vez existe una pequeña posibilidad de que una estrategia exitosa de Guerra Híbrida provoque una revolución de color, el escenario será Moscú. Bastante patético, en realidad, en comparación con las imágenes del Sr. 87% saludado por una Plaza Roja abarrotada el domingo como la máxima estrella de rock.

El Kremlin no quiere correr riesgos. Putin se dirigió al FSB y fue directo al grano: los intentos de sembrar problemas interétnicos –como preludio a revoluciones de color– deben ser estrictamente reprimidos. El FSB irá al siguiente nivel: los traidores serán identificados por su nombre y atacados sin prescripción.

Después de la euforia electoral, nadie sabe realmente qué pasará después. Tiene que ser algo enormemente significativo, que rinda homenaje a la aplastante victoria electoral histórica del VVP. Ahora tiene carta blanca para hacer cualquier cosa. Prioridad número uno: acabar de una vez por todas con el mestizo terrorista construido por el Hegemón que ha estado atacando Novorossiya durante 10 largos años.

FUENTE SPUTNIK

https://sputnikglobe.com/20240320/donetsk-avdeyevka-mariupol-on-the-road-in-electoral-donbass-1117443687.html

Es posible que el mandatario de Francia, Emmanuel Macron, despligue sus militares para luchar en Ucrania sin la aprobación de la UE o de Estados Unidos, señaló a Sputnik Tiberio Graziani, presidente del Instituto Internacional de Análisis Global. Agregó que este paso podría llevar a la destrucción del sistema de seguridad europeo.

«Macron, para caracterizarse como un líder europeo, podría enviar oficialmente personal militar a Ucrania sin pasar formalmente por la aprobación de la UE o de EEUU. Además, el ataque a Libia en 2011, perpetrado en contra de los acuerdos de amistad italo-libios, dejó claro que Francia, el Reino Unido y EEUU no siempre tienen en cuenta las relaciones de alianza y las esferas de influencia de sus aliados», aseguró Tiberio Graziani.

En sus palabras, el derecho internacional, «tal y como lo conocimos durante la llamada Guerra Fría, ya no existe«. El primero en destruir los principios en los que se basa —soberanía de los Estados, inviolabilidad de las fronteras— fue Washington, agregó.

«Francia, que ya era una potencia colonialista, utilizó tanto personal militar como mercenarios, con especial atención en África. No me sorprendería en absoluto que pudiera hacerlo ahora también en Europa del Este», añadió.

En cuanto a los riesgos para la seguridad europea, el experto indicó que es difícil hacer una predicción y una evaluación. Sin embargo, en su opinión, «un paso irreflexivo» que llevaría a la destrucción del sistema de seguridad europeo basado en la OTAN.

«Lo más probable es que las constantes declaraciones de Macron sobre el envío de combatientes militares a Ucrania estén vinculadas al temor de tener a [el exmandatario de EEUU Donald] Trump en la Casa Blanca, quien, como es sabido, parece inclinado a buscar un nuevo equilibrio entre Estados Unidos y Rusia», subrayó.

Internacional

¿Por qué Macron asusta a los franceses con un conflicto con Rusia?

A finales de febrero, Emmanuel Macron, abordando la posibilidad de la participación de soldados europeos en el conflicto ucraniano, informó que «no se puede descartar nada». El mandatario también aseguró que la UE había acordado crear una «novena coalición para ataques profundos», suministrando a Ucrania misiles de medio y largo alcance. Durante una reunión con líderes de la oposición a principios de marzo, Macron reiteró que Francia no tenía «límites ni líneas rojas» en la cuestión de la ayuda a Ucrania.

Tras esas declaraciones, el jefe de Estado fue objeto de críticas a nivel nacional, donde se le llamó «el señor de la guerra». Dirigentes de todos los partidos políticos acusaron a Macron de arrastrar a París al conflicto, de frivolidad, y le reprocharon que no consultara al Parlamento sobre estas cuestiones.

Comentando las palabras del presidente francés, desde el Kremlin indicaron que tal desarrollo conduciría inevitablemente a un choque militar directo entre Rusia y la OTAN. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, calificó de importante novedad el mero hecho de discutir la posibilidad de enviar «algunos contingentes a Ucrania».

En una entrevista con el director general del grupo mediático Rossiya Segodnya, al que pertenece Sputnik, Dmitri Kiseliov, el presidente ruso, Vladímir Putin, supuso que Macron estaba resentido con Moscú por la supuesta expulsión de Francia de África por parte de Rusia. De hecho, la parte rusa no ha expulsado a nadie, aseguró, y los países africanos han optado por cooperar de forma independiente con los operadores económicos rusos.

Putin también comentó las declaraciones del jefe del Estado francés sobre la cuestión ucraniana. El mandatario ruso advirtió de que la introducción del contingente europeo en Ucrania no cambiaría en nada la situación en el campo de batalla y sólo acarrearía graves consecuencias para Kiev. En respuesta a las palabras de Macron sobre la falta de líneas rojas de Francia con respecto al apoyo a Ucrania, el presidente indicó que Rusia tampoco tendría líneas rojas contra los Estados con ese enfoque. Putin también destacó que Francia podría desempeñar un papel en la resolución pacífica del conflicto de Ucrania, «no todo está perdido todavía».

FUENTE SPUTNIK

https://sputniknews.lat/20240319/paso-irreflexivo-podria-macron-desplegar-sus-ffaa-en-ucrania-sin-la-aprobacion-de-eeuu-1149062422.html