El analista geopolítico Miguel Ángel Barrios de Dossier Geopolitico: advirtió en entrevista con ‘GPS Internacional’ sobre las consecuencias de la decisión del presidente argentino Mauricio Macri de considerar como “terrorista” al partido libanés Hizbulá.

AUDIO: https://mundo.sputniknews.com/popup/radio/?audio_id=51114953 

“Brasil y Argentina principalmente están sufriendo la nueva Doctrina Monroe impulsada por EEUU que implica tener como adversario aparente al terrorismo y al crimen organizado, cuando el terrorismo es un acto de violencia con fines políticos y no hay estado más terrorista en el mundo que EEUU y no hay crimen organizado sin lavado de activos, es decir es aliado del sistema financiero internacional”, opinó Barrios.

“Declarar terrorista a Hizbulá es meternos en el conflicto global que se está dando en Oriente Medio y es una verdadera declaración de guerra al Líbano, porque es un partido político, no es un grupo terrorista, que tiene escaños en el Congreso del Líbano y también ministerios”, aseguró.

“Ni siquiera las Naciones Unidas lo ponen en esa clasificación de grupo terrorista”, agregó el analista.

“La comunidad sirio-libanesa argentina es muy importante, está integrada, son gente de trabajo, ciudadanos argentinos ya de antigua data. Con los países de Medio Oriente tenemos relaciones diplomáticas por ejemplo con Irán desde la época de Julio Argentino Roca en 1902. Nunca hubo una célula terrorista de Hizbulá, hay una persecución del gobierno argentino”, señaló. “En América Latina ya están haciendo acusaciones de que está el ISIS porque vienen por nuestros recursos naturales, esa es la verdad. Si a eso sumamos estas acusaciones de terrorismo más la doctrina Guaidó por la que cualquiera pueda autoproclamarse presidente de la Nación, no nos sorprendería que vienen por nuestra Triple Frontera, por nuestra Amazonia y su biodiversidad, y los recursos energéticos y alimenticios”, dijo Barrios en entrevista con Sputnik y radio M24.

By Juan Martin González Cabañas, Analyst at Dossier Geopolitico

In a very enlightening report by Foreign Policy magazine the war torn the web”describes how the war for the web will mark the competition for power in the 21st century, and how the network will increasingly be fragmented, at the same time that the Great Powers and countries exercise more and more dominion, and the governments submit it to more and more controls.

Governments currently use their influence to configure the ways in which digital businesses and markets connect us online rights. This new form of realpolitik, “digitalpolitik“, is an emerging tactical manual on how governments use their political, regulatory, military and commercial powers to project influence in global and digital markets.

A growing trend can be observed in countries, where governments rely on heavy fines and accumulation of consumer demands to condition corporations.

Calls among the major powers to develop global standards for cyberspace will be increasingly common, but consensus and the implementation of any such agenda will remain difficult to achieve, given the widely divergent positions between the United States, Europe, Russia and China on the priorities and methods necessary to govern cyberspace.

In defensive and strategic matters, this implies following the paradigm of the concepts of fourth generation wars, hybrid warfare, network warfare, where aggression tactics are also transferred to digital environments among others (cyber attacks, cyber espionage, theft and manipulation of data, campaigns of mediatic disinformation towards the population, support to insurgent groups). And it reminds us that war today does not necessarily pass through traditional battlefields.

From Geopolitics to Geotechnology**

If we follow the historical evolution of the major trends and (geo) strategies, the golden age of geopolitics, the study and praxis of the impact of geographical and territorial factors on the political action of States (especially foreign) is located in the 19th and 20th century, with the rise and fall of the great colonial empires in the two world wars, and the zealous search for territorial control over trade routes, maritime arteries, raw materials, cheap labor (including forms close to slavery / serfdom), different factors, of domination and supremacy against other States, based on a spatial/territorial conception.

Then the conception of geoeconomics will revise the concept after the second half of the 20th century until today (the category is useful to describe the current commercial war between the US and China) where States seek to increase their margin of power vis-à-vis third parties, through the use and control of strategic resources of the economy as real levers of power  (economic sanctions, embargoes, commercial wars, energy strategies, currency manipulation, dumping, financial attacks, weaponization of finances etc).

Following the current trends and the statements of many analysts, specialists and spaces of ideas, and becoming aware of the importance of technology in our modern lives, we have finally entered the era of geotechnology, the competition by geopolitical entities for the technological factors as a determining factor of the world order.

The technological factors will be citing some: artificial intelligence, biotechnology, robotics, automation, the internet of things, telecommunications, software, 5G, renewable energy.

Is Virtual Reality and its digital borders the last battle for sovereignty?

Physical geo-strategic competition by territories and markets has also been transferred to the digital frontier. Countries with a nationalist, autonomist or power vocation are building their own fiber optic cables, their own Internet providers, their own production and control of contents, regulations and platforms, applications, even digital citizenships.And based on these divisions of the web, the relations of competition and cooperation will also be configured, where the web will be a true lens to see alliances and rivalries between state blocks.

What proves once again that despite the bombastic speeches on freedom and global free trade, the States in the XXI century are not willing to deliver an asset such as sovereignty on the web, and technological autonomy by enthusiastic opening slogans.

Despite the fact that globalization has covered state sovereignties with a porous layer, and proposes to revise our concepts about it, the truth is that in fact the countries are reinforcing the control measures on virtual reality, technology and the data, to compete in the last geopolitical / geostrategic dispute,the one that is played on the borders, the digital borders.

Sources

*The War torn the web report by  Foreign Policy 

**On Cyber-Geopolitics, conceptualized by Prof. Dr. Miguel Barrios


El dinamismo con que transcurre este nuevo siglo XXI, es similar a la velocidad del sonido y donde se percibe dicha afirmación, sin dudas es en las cuestiones referidas a las nuevas tecnológicas, sumado a la creatividad humana; pero atención, si bien estas combinaciones han dado buenos resultados en diferentes aplicaciones inherentes a la vida de las comunidades, esto se refleja en un porcentaje respectivamente bajo en comparación con el libertinaje digital, al mal uso de la misma, a la falta de una regulación del Ciberespacio, tema que lo estudiamos y tratamos minuciosamente realizando estudios científicos y aportes académicos, con el fin de llegar o arribar a una política estadual correcta en diversas esferas de la convivencia social, económica, ética, científica, religiosa, legal y académico entre otros.

Ahora bien, sin más rodeos y adentrándonos en el tema en cuestión, cuando nos referimos al fenómeno de las Fake News, término que traducido al español significa falsas noticias, más precisamente un producto pseudo periodístico difundido a través de portales de noticias, medios escritos, radio, televisión y principalmente en redes sociales, lugar por donde se canalizan la mayoría de éstas, en tiempos de la nueva era tecnológica y cuyo principal objetivo es la desinformación deliberada o el engaño, armas de destrucción masiva que sirvieron en estos últimos años, a diversos partidos políticos, entre otros, para llegar al poder.

Pero a este término, ya familiar en el común de la sociedad, aparece en escena el Deep Fake, una especie de vuelta de tuerca más de los peligros a los que nos somete la conjunción de la propagación de noticias falsas a través de redes sociales, el poder de la imagen y el big data. Por tanto, el Deep Fake vendría a ser la versión ultra de las fake news. 

Deep fake o ultrafalso es un anacrónico del inglés formado por las palabras fake, falsificación, y Deep learning, aprendizaje profundo. Es una técnica de inteligencia artificial (IA) que permite editar videos falsos de personajes que aparentemente son reales, utilizando para ellos algoritmos de aprendizaje no supervisados, conocidos en español como RGAs (Red Generativa Antagonica), y videos o imágenes ya existentes, dando como resultado de ello un video muy realista, pero en verdad ficticio. Los numerosos ejemplos de este tipo de fraude se encuentran en escenas de películas de diversos generos, pero en esta parte del globo terráqueo (Latinoamerica), se empezó a utilizar esta técnica superior a las Fake News para el mismo fin en materia política electoral.

La tecnología, a través de software como Leyrebird, ya permite imitar el timbre de voz de cualquier persona solo con tener un minuto de grabación de su voz. La capacidad de imitar y falsear, y por tanto hacer daño, son ilimitadas. Esto nos lleva a imaginar el uso de esta técnica para poner en boca y cara de altos mandatarios desde una declaración de guerra a cualquier otra barbaridad que se nos pueda ocurrir. Pero nadie está exento de los riesgos de las Deep Fakes, pues cualquiera que usa redes sociales como Facebook o Instagram está subiendo cientos o miles de imágenes propias a las redes perdiendo el control de las mismas. El manipulador dotado de esta tecnología solo tiene que acudir a ellas para montar un vídeo con el que chantajear a la víctima.

Ya se están poniendo en marcha algoritmos y técnicas para reconocer estos contenidos falsos, pero para su verificación hará falta tiempo y que llegue a los organismos que dispongan de esta tecnología. El problema vendrá cuando este tipo de vídeos se difunda como la pólvora a través de redes sociales o plataformas como Whatsapp. Más riesgos para este mundo VUCA. Mientras tanto solo nos queda apelar a la educación y a un uso ético y responsable de la tecnología.

Otros ejemplos de esta controvertida tecnología como lo es el Deep Fake, ocurren en los medios de comunicación y la BBC de Londres utilizando la inteligencia artificial, realiza un doblaje optimizado en un presentador de su noticiero que solamente habla en inglés, pero que a través de esta tecnología, aparece en la pantalla hablando perfectamente español, mandarín e hindú, con una perfecta sincronización entre sonido y labios, considerando en este caso un uso más benigno y benévolo de la Deep Fake y el proceso utilizado para el doblaje es el digital puppeteering.

Luego de los ejemplos enumerados que son rehén de una u otra forma del Deep Fake, hay uno en particular al que haremos referencia, el uso de esta tecnología para desprestigiar a funcionarios o candidatos en campañas electorales, y en sincronización con esta afirmación Argentina no es ajeno a esto, hace días atrás salió a la luz un video de la Ministro de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich Pueyrredon, dando una conferencia en total estado de ebriedad y acompañando a éste estado su figura poca cuidada en torno a la parte estética, hizo que fuera totalmente de carácter más que realista, provocando gran conmoción, que su propagación en las redes sociales, provoco que llegara signos de explicación por parte de la Casa Blanca al Presidente Macri de semejante mamarracho.

Pero en verdad este caso emblemático en nuestro país, es quizás de menor impacto que el vertido y provocado por los dichos de Mark Zuckerberg, fundador y CEO de Facebook, mira a cámara en un vídeo falso y dice: “Imagina esto por un segundo: un hombre con control total de los datos robados de miles de millones de personas, de todos sus secretos, sus vidas, sus futuros. Se lo debo todo a Spectre -el villano de la última de Bond-. Spectre me mostró que quien controla los datos, controla el futuro”.

El vídeo, publicado en Instagram (propiedad de Facebook), se ha reproducido más de 20.000 veces desde su publicación el viernes 7 de junio. Se trata de un montaje llevado a cabo por dos artistas británicos, Bill Posters y Daniel Howe, en colaboración con Canny AI, una compañía publicitaria israelí. Las imágenes de Zuckerberg son reales, pero se han modificado para que los labios cuadren con el texto que lee un actor, en lo que se conoce como Deep Fake.

Aunque se trata de un vídeo que el propio Zuckerberg compartió en Facebook, los autores del montaje han recurrido a la versión publicada por CBSN. En esta versión aparecen sobreimpresas las frases “estamos aumentando la transparencia en los anuncios” y “anuncia nuevas medidas para proteger las elecciones”.

Uno de los videos que hace alusión a ello es el del presidente Trump, donde el primer mandatario estadounidense, insinúa que ha ganado las elecciones gracias a los datos y algoritmos de Facebook, aparece en la cuenta Posters. Posters ha explicado al Washington Post que él y Howe comenzaron a trabajar en la instalación después del escándalo de Cambridge Analytica, empresa que recogió datos de Facebook para usarlos en la campaña de Donald Trump. “Hemos usado tecnología Deep Fake como una técnica narrativa para involucrar a la audiencia en algunas de las tensiones que existen, como si fuera un cuento con moraleja sobre tecnología y democracia”.

La publicación de este Deep Fake llega semanas después de que se publicara en Facebook un vídeo de Nancy Pelosi, portavoz en el Congreso del Partido Demócrata, que se había manipulado para que pareciera que estaba borracha.

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA), lleva invertido unos 68 millones de dólares en el programa MediFor (por Forenses de Medios) para desarrollar tecnología de detección de Deep Fake. Las falsificaciones son fáciles de detectar por ahora, pero los procesos mejoran a alta velocidad y un ejemplo de ello se suscitó en Argentina.

No es la primera vez que se alerta del peligro que suponen los Deep Fakes, ya no se trata de desmentir titulares falsos o montajes fotográficos, sino que habrá que desmentir vídeos, lo que a menudo puede resultar aún más difícil. 

En fin, más allá de todo tipo de afirmaciones y especulaciones en torno a esta tecnología que está emparentada en parte con las Fake News, que sin dudas son un ingrediente inevitable en las próximas campañas electorales, el Deep Fake viene a potenciar aquel fenómeno y se convierte en la vedet de turno, al menos y a la brevedad en nuestro país. Por eso desde hace años insistimos en la regulación global del Ciberespacio, pero hasta que ello ocurra, todos absolutamente todos estaremos presos de los Ciberdelitos y Ciberdelincuentes, que hoy día gobiernan a su merced este nuevo mundo digital.

DR. MARIO RAMON DUARTE


Abogado – Juez Adm. Mun. Faltas (Corrientes-ARG)

Especialista Der. Pub. Cont. (UCSF-ARG)

Miembro Dossier Geopolitico (Cordoba-ARG)

Colaborar CENEGRI (RJ- BRA)

https://es.wikipedia.org/wiki/Deepfake

https://www.alainet.org/es/articulo/196097

https://www.xataka.com/robotica-e-ia/bbc-experimenta-deep-fakes-para-doblar-a-presentador-varios-idiomas

https://verne.elpais.com/verne/2019/06/12/articulo/1560332730_834634.html

https://verne.elpais.com/verne/2019/06/12/articulo/1560332730_834634.html

https://www.perfil.com/noticias/tecnologia/que-es-deep-fake-por-que-no-se-uso-en-el-video-falso-de-patricia-bullrich.phtml

https://www.perfil.com/noticias/tecnologia/que-es-deep-fake-por-que-no-se-uso-en-el-video-falso-de-patricia-bullrich.phtml

https://www.perfil.com/noticias/tecnologia/que-es-deep-fake-por-que-no-se-uso-en-el-video-falso-de-patricia-bullrich.phtml

por Filippo Massetti

El monstruo de la tierra y el monstruo marino siempre han sido dos figuras arquetípicas en el léxico de las relaciones internacionales y en el extranjero, complejo, intrigante y vasto mundo de la geopolítica. Carl Schmitt, uno de los más grandes filósofos y pensadores políticos del siglo XX, dedicó gran parte de su vida y de sus estudios a un intento por racionalizar y hacer su doctrina política lo más científica posible, elevándola a la Teología, a la Filosofía y la a Metafísica.

Las categorías políticas “schmittianas” más conocidas y recurrentes, desde la época de las primeras publicaciones del gran erudito alemán, son sin duda las que describió de manera lúcida y brillante como en su obra “Terra e Mare”: un verdadero tratado sobre Geopolítica. De hipotética acción y de la vida de un Estado, entre las masas continentales y las costas marítimas.

“Tierra y Mar” (1) es una de las obras maestras que le dio a Carl Schmitt y a su escuela de pensamiento, un nombre y un brillo que todavía están muy vivos hoy en día en la concepción “orgánica” del Estado y sobre su rango de acción. En el triunfo de la voluntad y en el expansionismo típico de la Realpolitik más famosa o de la política de poder más agresiva, se encuentran la mayoría de los estudios e intuiciones del filósofo alemán, más actuales de lo que uno podría pensar.

Las figuras arquetípicas centrales de la obra de Schmitt, metafóricas, concretas y alegóricas al mismo tiempo, solo pueden ser las de Behemoth y las del Leviatán, el monstruo marino y el monstruo de la Tierra, dos figuras de origen antiguo y tradición antigua, que hacen referencia a la Biblia y a los escritos sagrados de la tradición judía. Hablemos de las dos criaturas bíblicas, junto con el Pájaro Gigante representado por Ziz, legendario por excelencia. (2)

Behemoth está representado en antiguas inscripciones o grabados de varias maneras, como un hipopótamo, un búfalo de agua, un rinoceronte, un elefante; en particular, en las páginas del “Diccionario infernal” de Jacques Auguste de Plancy, publicado en 1818, se lo dibuja como un elefante gigante, cuyo tronco y barriga están agrandados y claramente desproporcionados, simbolizando la codicia y la lujuria.

Leviatán, por el contrario, ha sido representado como el monstruo marino por excelencia, como una  gigantesca serpiente acuática siempre lista para vigilar su territorio, su mar, sus océanos. La fortuna de la figura bíblica del Leviatán se debe al gran filósofo Thomas Hobbes, quien en su obra más famosa (precisamente “El Leviatán”) describió su teoría del Estado, un Estado absoluto y centralizado, cuyo bien colectivo sólo puede triunfar sobre el interés individual egoísta.

A raíz de estas dos imponentes figuras mitológicas, Schmitt establece en su obra maestra “Tierra y Mar”, adaptándola a las necesidades de los Estados modernos, a la colonización y redefinición de las fronteras como sinónimo de guerras y de conflictos, pero, también, de soberanía. El filósofo alemán ve a Behemoth y al Leviatán como los dos grandes monstruos, dos grandes Estados, que se apoderan y que gobiernan bajo su mano, respectivamente, la tierra y el mar, las grandes cadenas montañosas o las grandes estepas planas como los interminables océanos con sus infinitas riquezas. Según Schmitt, la tarea de cada Estado es recalibrar su política exterior y su geopolítica de acuerdo con esta evaluación: ¿Tierra o mar? ¿Behemoth o Leviatán?

En el curso de la historia, los grandes conflictos y las grandes cesuras entre poderes han jugado a menudo en este factor, la dominación del interior siempre ha ido de la mano con la preocupación por una salida al mar. Desde la antigüedad, la historia nos ha enseñado esto: Roma se convirtió en el mayor imperio occidental solo después de derrotar y destruir a Cartago, que con su flota y su empresa comercial amenazaba a todo el Mar Mediterráneo. Solo una vez que Cartago fue eliminado, el Mediterráneo se convirtió en todos los aspectos en “el mare nostrum” de la memoria romana.

Muchos otros podrían ser ejemplos en pequeña o en gran escala; entre estos, el más interesante y fascinante es, sin duda, el que se libró entre 1800 y 1900, entre la Rusia del Zar de todas las Rusias (Behemoth) contra el Imperio de Su Majestad Británica (Leviatán): lo que en la jerga de los estudiosos se llama el “Gran Juego”. Un juego que tenía el control sobre Asia central, el Golfo Pérsico y el subcontinente indio.

Un juego, después de la Primera Guerra Mundial, ganado por Gran Bretaña.

Más de un siglo ha pasado desde estos eventos y, hoy, después de décadas de dominación del imperio estadounidense después de la Segunda Guerra Mundial, muchos Behemoth y Leviatanes se ven en el horizonte, en un intento de prevalecer uno sobre el otro y cada uno en su propio beneficio.

La Guerra Fría terminó y la URSS desapareció, el Leviatán de las barras y las estrellas, junto con el sólido aliado británico, parecían no tener rivales que cuestionaran su dominio. Treinta años después, con una globalización fallida y un nuevo orden geopolítico, ayudado por el surgimiento de nuevos actores en el tablero de ajedrez internacional, la diatriba Behemoth-Leviathan se ha vuelto más oportuna que nunca. China, Rusia, Irán, Pekín, Moscú y Teherán están ahí para demostrarlo: mientras esperan ver al ganador entre las placas continentales y las salidas marítimas estratégicas. Italia, inevitablemente, en el centro de estos flujos, podría aprovechar la oportunidad para redescubrir Una política exterior que mira hacia el este, donde un Behemoth despierto promete rediseñar el mapa de las áreas de influencia y el mapa de alianzas.

Traducción y notas: Carlos Pissolito

Notas:

  1. El título original de la obra es: “Land und Meer. Eine weltgeschichtliche Betrachtung“ fue editado en Leipzig en 1942. Existe una traducción al español, “Tierra y Mar. Una reflexión sobre la historia universal de Editorial Trotta. (N.T.)

(2) El ziz​ es un pájaro gigante de la mitología judía, del cual se dice que puede bloquear el sol con sus alas. Es considerado un arquetipo de animal gigante o monstruoso. (N.T.)

Fuente: BEHEMOTH E LEVIATHAN: la geopolitica tra terra e mare

Posted by Progetto Prometeo | Lug 12, 2019 |

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Club de la Pluma: Arte, Ciencia, Cultura, Derechos Humanos, Geopolítica, Deuda Externa, Relatos, Cuentos, Educación, Opinión, Editorial, Efemérides, Comunidades Originarias, Filosofía Y Mucho Más…


Tema de esta Semana

Sometimiento Geopolitico de Argentina a EEUU

Aplicando  el Modelo de UNILATERALISMO PERIFÉRICO CONCESIVO

Con la Declaración del Gobierno Macrista a la Milicia Libanesa Hezbollah de Grupo Terrorista

Implicandonos en un epicentro conflictivo del tumultuoso y volátil del Medio oriente sin ningún beneficio -que no sea otro que mantener el respirador artificial económico argentino con entregas de dinero del FMI-

Nuevo Eje Geopolitico:

Turquía – Irán – Qatar dentro del gran esquema de la Nueva Ruta de la Seda China para el Siglo XXI

Turquía que rompe con sus proveedores de armas occidentales y compara los Misiles Antiaéreos S400 Rusos

Turquía también como mediador en el Conflicto EEUU Irán

La gravedad de la Escalada que intenta EEUU con Inglaterra, en la zona para controlar los  Estrechos: de Ormuz (Golfo Pérsico) y el Bad Al Mandab (Mar Rojo); y allí asoma el arriesgadisimo involucración de Argentina tomando partido por uno de los tantos grupos que se disputan el poder en la Zona


Convocado por el Programa Televisivo de Chaco Tv: “CONTEXTO GLOBAL” que conducen: Julio René Sotelo – Antonio Martínez Vidal, fui Invitado para Opinar sobre el reciente Pre-Acuerdo firmado de necesidad y Urgencia para ambas puntas negociadoras entre: La Unión Europea y un debilitado Mercosur; en este tipo de Acuerdo precipitado y sin consensuar hacia las estructuras económicas de los grupos empresariales de los miembros del Mercosur y menos con los actores políticos de la Asociación. Puso en vigencia, una nueva forma de  sometimiento de los Países del Conosur que lo definimos como: unilateralismo periférico concesivo


Acerca del patriotismo en Rusia

El tema del patriotismo y el mandato ínsito de la defensa tiene varias facetas desde la más remota historia de Rusia. Creo que algunos ejemplos pueden ayudar al seguimiento del tema. La catedral de San Basilio, uno de los emblemas religiosos del país, que está ubicada en la Plaza Roja casi al lado mismo de las murallas del Kremlin y fue construida por orden del Zar Ivan el Terrible lo fue en conmemoración a la expulsión de los ocupantes tártaros de Rusia y a la recuperación de ellos de la ciudad de Kazan. La que es considerada por la historia rusa como una gesta que salvó a Europa de verse expuesta a corto plazo a una invasión de tártaros y mongoles.

A tiempos presentes en frente del templo pueden verse también los monumentos a dos héroes nacionales del siglo XVI, Pozharski y Minin, dos personas de orígenes sociales muy distintos, que acaudillaron el levantamiento de una milicia nacional popular que expulsó del país a la ocupación de los polacos llegando a desalojarlos de la fortaleza del Kremlin, ya por entonces todo un símbolo del poder. Representando así la unión sin distinciones de todo el pueblo ruso frente a un enemigo común. Y posibilitando la instalación de la primera dinastía de los Zares, la que permanecería hasta la revolución de comienzos del siglo XX.

En las inmediaciones de ambos lugares se encuentra el monumento del zar Alejandro I el que condujera en 1812 la guerra contra la invasión napoleónica al grito de “Napoleón o yo” recordada como la Primera Gran Guerra Patria, lograda en base a grandes sacrificios que incluyeron la propia autodestrucción de Moscú por el fuego, antes de aceptar la derrota. Parte de las piedras recuperadas de aquel incendio se usaron después como elementos del túmulo recordatorio actual.

En la ciudad de San Petersburgo, así llamada en su homenaje, la tumba de Pedro el Grande su fundador siempre tiene flores colocadas por el pueblo llano. Y en uno de sus bajorrelieves conmemorativos se recuerda: “aquel quien como un verdadero padre de la Patria dio vida a Rusia y cuido de ella”. El que también fue el gobernante guerrero que derrotó a los suecos en la batalla de Poltava asegurando su supremacía regional y creando la proyección marítima rusa. 

Ese ancestro de luchas y reivindicaciones está presente en la conciencia colectiva como una memoria irrenunciable. Aun cuando a algunos librescos profanos nos sorprenda al presente que en algunos casos no conozcan puntualmente detalles de esos mismos hechos atinentes a su propia historia. Pero lo importante y medular está sin duda imborrablemente grabado.

No hay dudas tampoco que esta remota saga se une en el siglo XX con la hecatombe vivida por el país durante la Segunda Guerra Mundial, por ellos llamada la Segunda Gran Guerra Patria. 

En conversaciones sobre el tema la gran mayoría de los rusos que consultamos coincidieron en que vista con ojos de analistas geopolíticos extranjeros siempre Rusia ha sido objeto de estudios de proyección estratégica. Pero a renglón seguido casi siempre concluían por cuenta propia en que esos análisis casi nunca tuvieron en cuenta de que en Rusia ya estábamos y seguimos estando los rusos. Como una autoafirmación de seguir construyendo su destino en base a una visión de sí mismos intransferible y a la vez inseparable de su propio espacio.

Indudablemente ese sello está vigente y fundado sobre la pertenencia y el pasado común permeando a toda la nacionalidad. Lo fue durante los largos siglos del despotismo zarista, durante las ocho décadas de la etapa revolucionaria y sigue presente en la llamada por ellos etapa post soviética que lleva ya tres décadas. Ese y no otro son su amalgama y su principio de identidad.

En su muy conocido mensaje a la Duma del 4 de febrero de 2013 el Presidente Putin dijo algo al respecto: en Rusia vivimos como rusos, todas las minorías de donde sean si quieren vivir, trabajar y comer en Rusia deben hablar en ruso y deben respetar las leyes de Rusia. . .” Su declaración fue ovacionada durante cinco minutos por toda la Duma en pleno. No hay al presente otra definición más exacta de aquel primer apotegma de identidad. Brevemente entonces, el sistema político puede pasar, pero por sobre todas las cosas y ante todo está Rusia. 

Un viaje breve pero muy intenso nos permitió ver a nosotros hasta donde esto es perceptible al presente, siendo posible destacar algunas de esas evidencias. Comienzo a partir de una anécdota, citándola solamente como eso y para hacer una aproximación al tema.

Se nos dijo tanto al Profesor Pereyra Mele como al suscripto que nos preparáramos a caminar mucho en las grandes ciudades rusas con sus inmensos espacios públicos, sus monumentales palacios conservados con detalle, sus fascinantes museos, sus plazas empezando por la insoslayable y bella Plaza Roja. Y advertidos pusimos todo nuestro empeño al hacerlo. Pero una vez apremiados por la falta de tiempo tomamos un taxi junto con nuestra inseparable guía y traductora rusa. Y fue entonces que mi compañero de viaje atraído por una cinta de color naranja con tres franjas negras que adornaba el espejo del vehículo preguntó su significado a través de la guía al conductor.  El mismo respondió literalmente esto, también a través de la traductora: “es la cinta de recordación de nuestros abuelos que murieron en la Gran Guerra Patria, ya que por su sacrificio nosotros estamos hoy acá. Para que no los olvidemos y se lo contemos a todos, empezando por los más jóvenes”.

Después supimos que esa cinta originalmente había sido impuesta por la Emperatriz Catalina II como condecoración al valor en combate llamándola Cinta de San Jorge y había sido mantenida en tal carácter como un símbolo de resistencia al mal. Durante los años de la guerra se la restableció como símbolo de la supervivencia del pueblo ruso ante la invasión de 1941.

Volvimos a verla muchas veces en todos los lugares que recorrimos llevadas por personas de todas las edades así como en escaparates de negocios o departamentos particulares, en estaciones del metro moscovita, desde escuelas hasta teatros o institutos superiores. Fuera con algún signo característico de la etapa soviética o con el escudo cuadrangular de la Federación Rusa llevando al centro en dorado el águila bicéfala o simplemente atada en moño o en lazo a guisa de escarapela.

Pero donde más nos impresionó fue durante la visita al museo de la Gran Guerra de Moscú. Allí vimos largas filas de visitantes nacionales y extranjeros y también sucesivas delegaciones escolares con sus uniformes de pioneros o exploradores todas con su cinta al lado izquierdo del pecho y conducidos por sus maestros. Supimos también que esas visitas que se estaban cumpliendo en periodo vacacional eran obligatorias para ellos y sus maestros. Y que también implicaban la entrega pública de las distinciones obtenidas a sus merecedores durante el periodo lectivo. Una banda militar estaba formada especialmente para ellos.

Pero volviendo al comienzo de la recorrida inicial por el museo y sus grandes dioramas organizados siguiendo las distintas etapas de la guerra, desde los primeros reveses militares hasta la victoria, hubo unas palabras de la guía oficial de la visita presentando previamente el testimonio de la descendiente de un héroe de la contienda que había sido su bisabuelo. La presentada  era Olga Averina una compañera rusa integrante del Centro de Programas Internacionales organizador de actividades con motivo del curso, la que recordó la historia de su bisabuelo, el que siendo apenas un adolescente fue movilizado en los primeros días de la invasión en 1941 y enviado al frente de Moscú. Su permanencia en distintas acciones de guerra duró hasta la decisiva batalla de Kursk en 1943. En que a raíz de las sucesivas heridas recibidas fue desmovilizado y enviado nuevamente a su casa. Resultando más tarde galardonado con la condecoración de héroe de la Unión Soviética. Sobreviviendo hasta casi los ochenta años.

De los recuerdos narrados por su bisnieta uno me impresionó particularmente, fue cuando a raíz de la captura en combate de un soldado alemán de rango al ser interrogado por sus captores rusos acerca de la dureza aplicada a los prisioneros rusos capturados. La que casi siempre incluía su ejecución sumaria, este respondió que sus superiores habían impartido estrictas órdenes al respecto diciéndole que era una opción de hierro, o se ejecutaba a los rusos o ellos por su solo número terminarían por ejecutarlos a él y a su familia a la larga.

No es difícil concluir entonces que en el marco de las opciones enfrentadas de un lado se luchaba por la conquista del espacio y del otro se luchaba por la supervivencia en ese espacio.

Al comienzo se ha expuesto que el pegamento interno de la pertenencia nacional rusa es el patriotismo de su pueblo. El que, a pesar de las duras etapas vividas a lo largo de su historia, no se ha traducido en acciones de reivindicación vengativa contra los posibles culpables. Es conocido y contado aún por extranjeros, caso de Pablo Neruda o John Reed, que en las acciones revolucionarias de octubre de 1917 en San Petersburgo  el pueblo en armas trato siempre de no dañar ninguno de sus edificios históricos, más allá de las derivaciones inevitables de un hecho de armas. Considerando que aun en esas circunstancias extremas era un capital espiritual de toda Rusia y se los debía cuidar. Y con la misma paciencia en 1945 y en base a los antiguos planos reconstruyo los edificios dañados por la artillería alemana durante el sitio devastador sufrido por la ciudad en la guerra.

Un patriotismo de íntima raíz popular basado en tradiciones y vivencias propias. Conviviendo en silencio bajo regímenes políticos rígidos, pero a la larga siempre sobreviviéndolos. En 1923 la Unión Soviética estableció como su bandera oficial al paño rojo con los emblemas de hoz y martillo en un ángulo como la única bandera oficial de Rusia. En 1991 el Soviet Supremo de la recién creada federación Rusa restableció la antigua bandera rusa de tres franjas paralelas blanca azul y roja con el antiguo escudo en su centro. Y cuentan testigos presenciales que casi de un día para el otro en edificios públicos y particulares hubo una aparición masiva de las mismas en sustitución de la anterior, pero no se registró ningún daño a la anterior sustituida. Permaneciendo en sus lugares hasta la fecha todos los símbolos de la etapa que terminaba. Una vez más, por sobre todas las cosas ante todo estaba Rusia.

Sabido es que la vibración del sentimiento nacional es de base irracional, en la medida en que toda nación pertenece en resumidas cuentas al orden de las comunidades. No susceptible de medidas o aprehensiones puramente racionales como las organizaciones estatales. Y bienvenido es que sea de esta forma. 

Hace ya treinta años que la organización estatal se resquebrajó en Rusia. Siendo saludado esto en albricias por el otro extremo político mundial de la guerra fría de entonces como el advenimiento de un poder mundial unipolar.  Un recordado autor de la época lo saludo como un verdadero “final de la historia “anunciando al mundo confiado la reestructuración de la vida planetaria bajo las pesas y medidas del neoliberalismo. Demasiadas preguntas con respuestas conocidas para abundar en esto. Suficientes para saber cómo nos fue a todos y cada uno a la finalización del ensayo.

Volviendo focalmente a la vinculación entre Rusia y la Argentina debe tomarse en cuenta que la mayor colectividad culturalmente rusa de Sudamérica reside en la Argentina, con 300.000 miembros censados. Siendo nuestra historia conocida al existir en la Rusia actual varias escuelas de enseñanza del español y de la cultura argentina.

 Habiendo mantenido ambos Estados desde lo institucional relaciones bilaterales desde 1885 hasta el presente. Registrando tanto desde la época imperial así como en el periodo soviético periodos de variada intensidad en el intercambio de dos economías complementarias.

Esta tercera etapa de la historia de Rusia lleva un tiempo suficiente para permitir constatar la gran cantidad de jóvenes accediendo gradualmente a la etapa de las decisiones. Conocen su país y su historia y están dispuestos a reconocer la historia y las luchas de otros pueblos, en este caso el nuestro. Es en ellos entonces que nuestro equipo de estudios geopolíticos quiere poner su acento. Por la colaboración que junto con las autoridades nos brindaron excediendo largamente el plano formal. 

Va a costar que nos olvidemos de sus imágenes de despedida agitando nuestra bandera a modo de saludo. De la misma forma y también desde la vocación nacional propia quiero cerrar simbólicamente este recorrido con dos estrofas del poema del autor argentino Juan Chassaing dedicado a nuestra bandera: “PAGINA ETERNA DE ARGENTINA GLORIA / MELANCÓLICA IMAGEN DE LA PATRIA”… ¿BAJO QUÉ CIELO FLAMEARA TU PAÑO / QUE NO TE SIGA SIN CESAR MI PLANTA?”

                                               Carlos Alberto Moreno Juárez

               Profesor Honoris Causa del Instituto Superior de Historia Arturo Jauretche

                                           Colaborador del Equipo DOSSIER GEOPOLITICO


Resumen de dos artículos publicados por uno de los analistas más escuchados en Washington Robert D. Kaplan

EE.UU debe prepararse para el Imperio Chino que viene

Lo último que los políticos o estrategas estadounidenses deben asumir es que, de alguna manera, los estadounidenses son superiores a los chinos.

Cuando se trata de China, estamos tratando con un organismo cultural único y muy formidable. A la élite de la política exterior estadounidense no le gusta hablar de cultura, ya que la cultura no se puede cuantificar, y en esta era de extrema sensibilidad personal, lo que no se puede cuantificar o fundamentar mediante una nota al pie de página es potencialmente radioactivo. 

 Pero sin una discusión sobre cultura y geografía, simplemente no hay esperanza de entender los asuntos exteriores. De hecho, la cultura es nada menos que la suma total de un gran grupo de personas que viven en el mismo paisaje geográfico durante cientos o miles de años. 

Cualquiera que viaje a China, o incluso lo observe de cerca, se da cuenta de algo que la comunidad de negocios capta intuitivamente mejor que la  política: la razón por la que hay poca o ninguna separación entre los dominios público y privado en China no es solo porque el país es un a dictadura, sino también porque hay una mayor cohesión de valores y objetivos entre los chinos en comparación con los de los estadounidenses. 

En China, estás dentro de un sistema de valores mentales tradicional. En ese sistema, todas las áreas de actividad nacional (comercial, cibernética, militar, política, tecnológica, educativa) trabajan con fluidez hacia los mismos fines, de modo que el pirateo informático, el espionaje, la construcción y expansión de puertos, el movimiento de la marina y las flotas pesqueras, y así que todos aparecen coordinados. Y dentro de ese sistema, El confucianismo sigue prestando un respeto por la jerarquía y la autoridad entre los chinos individuales, mientras que la cultura estadounidense se basa cada vez más en el desmantelamiento de la autoridad en favor de la devoción al individuo.

Los chinos han demostrado una capacidad de adaptación rápida, que es la clave de la evolución darwiniana: los continuos cambios que están realizando en su modelo de OBOR (la franja y la ruta) son un ejemplo de esto.

compare, también, nuestros presidentes de la posguerra fría con el líder chino Xi Jinping. Xi es disciplinado, tiene una mentalidad estratégica, no tiene vergüenza de proyectar poder, es un ingeniero capacitado, tiene experiencia de vida en las provincias. Es un hombre “de Virtus” , en el sentido clásico maquiavélico. 

Se podría ir más allá y decir que no solo hay una crisis en el liderazgo estadounidense, sino en el liderazgo occidental en general.

Por lo tanto, la competencia entre Estados Unidos y China coincidirá con una crisis político-cultural de Occidente contra un reemergente, resurgido Oriente.

        B) LA ANARQUÍA QUE LLEGÓ

Resumen del artículo de Robert  Kaplan en The National Interest donde evalúa con el paso  del tiempo sus apreciaciones apreciaciones geopoliticas y del sistema internacional de tipo prospectivo luego de 1994. Apreciaciones que contradecían a Fukuyama y a sus repetidores neoliberales de la periferia. “En el siglo XXI las luchas serán geopolíticas no ideológicas“. ¿No fue acaso así en la mayor parte de la historia humana? Y que sostenemos desde el Equipo de Dossier Geopolitico que luego de la Guerra Fria volvieron las luchas Geopoliticas. 

LA ANARQUÍA QUE LLEGÓ

Robert D. Kaplan

Lo que dije fue provocativo o al menos considerado así por los defensores complacientes de la globalización.

En de febrero de 1994 de The Atlantic (revista), publiqué un artículo decididamente anti-estadounidense: en el sentido de que era pesimista, determinista y, lo más importante, declaró que la victoria de los Estados Unidos en la recientemente concluida  Guerra Fría sería tan breve como irrelevante, debido a las diversas fuerzas naturales, demográficas y culturales en curso en el mundo que abrumarían la visión liberal clásica de Estados Unidos.

Además, debido al optimismo desenfrenado de la era, la globalización en la década de 1990 se estaba empleando como una palabra de moda recién concebida, el pesimismo de mi ensayo fue profundamente alienante, si no abominable, para muchos.

El título que eligieron los editores lo dijo todo: “La anarquía venidera: cómo la escasez, el crimen, la superpoblación, el tribalismo y la enfermedad están destruyendo el tejido social del planeta”.

En “La anarquía venidera” también me centré en cómo las élites verían cada vez más el entorno natural, especialmente la escasez de agua y la erosión del suelo, además de los cambios en el clima de la tierra, como una de las principales preocupaciones de la política exterior.

Las fuerzas naturales actuaban para intensificar la inestabilidad política y geopolitica.

Todo lo contrario al paradigma celebrado en ese momento por Francis Fukuyama en El fin de la historia y El último hombre.

Fukuyama sugirió, en forma profunda y fascinante, que el triunfo de la democracia liberal en la Guerra Fría indicaba una conclusión temática de la historia de la civilización, ya que ningún otro sistema haría que los seres humanos se realizarán personalmente. El triunfo de la democracia, aunque ciertamente no está asegurado, era muy probable que tuviera éxito. 

Eso estuvo de acuerdo con las élites globales cuyas propias vidas se centraron en el logro y la realización personal. Pero fue una visión extremadamente estadounidense y eurocéntrica, que no tuvo en cuenta lo que estaba sucediendo más allá de Occidente. Y no concordaba con lo que estaba presenciando en África, Oriente Medio y Asia.

Los críticos dijeron que mi visión oscura era desmoralizadora. Pero simplemente estaba siguiendo el dictamen del fallecido profesor de Harvard Samuel P. Huntington, quien dijo que el trabajo de un académico u observador no es necesariamente mejorar el mundo, sino decir sin rodeos lo que él pensaba que realmente estaba sucediendo en él. Hacer eso significaba concentrarse en asuntos que serían inapropiados plantear en una cena educada, lo que provocaría un silencio embarazoso entre los invitados. Porque siempre he creído que el futuro a menudo se encuentra dentro de los silencios, dentro de las cosas que pocos quieren discutir.

juzgado por el paso del tiempo

 ¿cómo se sostuvo “The Coming Anarchy” en sus análisis a pesar del transcurso del tiempo?

La tecnología en particular, no derrotó a la geografía más bien la achico, esto significa que la geopolitica se vuelve más pequeña, eso es un mundo más claustrofóbico y nervioso.

Esta relación entre geopolitica y tecnología hizo que asi como interconecto los “flujos” (de información , mercaderias, capital, migraciones) interconecto tambien los focos de tensión en las distintas regiones del mundo

Notas:

  1. Resumen del artículo de Kaplan publicado en The National Interest

https://nationalinterest.org/feature/america-must-prepare-coming-chinese-empire-63102

      B) Resumen del artículo de Robert  Kaplan en The National Interest

https://nationalinterest.org/feature/anarchy-came-33872

Resumen y Traducción Juan Martín Gonzalez Cabañas

Un análisis a vuelo de pájaro de las relaciones políticas internacionales, nos alerta acerca de la trascendencia de trabajar en pos de enriquecer las relaciones multilaterales y, avanzar junto al resto de América del Sur en consolidar un mundo multipolar.

Desde el CEES-CGT, en nuestra reciente visita a Rusia pudimos apreciar, que existen condiciones favorables en la realidad macro y en la vida cotidiana de ese gran país, para pensar una alianza estratégica. Y existen esas posibilidades, a pesar de ser dos regiones tan lejanas y constitutivas de ecúmenes culturales tan diferentes. 

Similitudes y diferencias

En el marco de una re-configuración del sistema mundo a partir del siglo XXI, ambas regiones tienen dos aspectos coincidentes. El primero, es un enemigo en común, cuál es la estrategia atlantista de expansión actual, que a pesar de su relativa decadencia, no dejan de influir en el destino del resto de los países. Por otra parte, desde una visión ideológica y cultural, ambas espacios confrontan con el Neo-liberalismo, en tanto forma de vida que se pretende imponer al conjunto de las sociedades.

Para el presente ejercicio de reflexión, y solo a los fines analíticos, vamos a distinguir la esfera geo-física y sociodemográficos, de aquellos aspectos culturales o psico-sociales de la relación entre ambas regiones

Factores geo-físicos y sociodemográficos

Ambas regiones comparten la posesión de un territorio extensísimo. En ambos casos prevalece la explotación de bienes primarios y energéticos. Siendo su población escasa en relación al extenso territorio, y su distribución no acompaña, la localización de las reservas de hidrocarburos y de sus recursos naturales.

Ambos espacios presentan un retraso en la producción industrial y tecnológica si lo comparamos con el Occidente desarrollado. A excepción desde ya, de la tecnología militar y el programa de seguridad nacional, de una Rusia que en estos temas se encuentra a la vanguardia.

Si tomamos la distribución de la fuerza de trabajo según la actividad, en Rusia se ocupa un 15% en la producción primaria, un 25% en la Industria y un 60% en áreas no productivas, distribución proporcional similar a los países de América del Sur.

En este sentido, y salvando las distancias, los desafíos de Rusia son similares a los nuestros. Ambos espacios para contrarrestar el avance de la globalización financiera, precisan profundizar el desarrollo industrial y de alta tecnología, así como también incrementar los estándares en la Investigación y Desarrollo de la ciencia (básica y aplicada). Sin lo cual, no habrá desarrollo posible.

Rusia disputa con el atlantismo el control del corazón de Eurasia, nosotros en América del Sur, padecemos las consecuencias del unilateralismo norteamericano. Cuya pretensión llega hasta nuestro Sur austral y su influencia en la Antártida e Islas Malvinas. Ergo, la constitución de un espacio Euroasiático y de un espacio Suramericano auto-centrado, comparten el principal obstáculo.

Factores culturales y psico-sociales

La tensión entre el Liberalismo y cualquier visión Nacionalista, se expresa con características propias según se trate el país, la región o el momento histórico. En América del Sur, esta contradicción está condicionada por el debate siempre presente acerca de la falta de independencia, la situación neo-colonial de nuestros países o el populismo, etc.; que por otra parte,  se modifica con cada cambio de gobierno o rupturas institucionales.

En Rusia, la tensión entre Liberalismo y Nacionalismo está subordinada a la contradicción entre Globalización y Regionalización, y está vinculada directamente a la búsqueda de una identidad que es desde siempre no-occidental. 

Para ellos, el nacionalismo, refiere más a las cuestiones “irracionales”, en cuanto que “lo irracional” se entiende como lo contrario a “lo extraño”, a lo ajeno. En última instancia lo irracional aquí, refiere a lo propio.

En la necesidad de la continuidad histórica que requiere un proyecto nacional, un proyecto propio, se destaca el debate acerca del lugar de la juventud. Aquí la relación con la juventud (nuevas generaciones), es esencial. En este punto, los profesores de la Academia de Ciencias de Moscú, consideran que el Occidente hegemónico lleva la delantera, por cuanto el tratamiento de los jóvenes a través de la cultura de masas, léase: Hollywood. Mc Donald’s, etc., es más efectivo que en la nación euro-asiática. Desde el sur de América (Occidente periférico), somos más vulnerables a ese tipo de cultura que en Rusia. Somos más dependientes de esa cultura de masas, a pesar de las innumerables expresiones artísticas y culturales que se originan permanentemente en nuestro continente. 

El otro elemento importante es el lugar de la religión, en este enfrentamiento con el atlantismo. En Rusia, desde la caída del muro de Berlín, la religión católica ortodoxa, ha venido ocupando un lugar central apoyado por el estado en la recuperación de las tradiciones y la memoria histórica. Hoy, se encuentra en Rusia la construcción y puesta en marcha de iglesias ortodoxas a diario. La intención es contar con una de ellas por barrio en el futuro inmediato.

En nuestro territorio, si bien con una población mayoritariamente cristiana y católica, en los últimos años ha venido influyendo las iglesias pentecostales, evangelistas, como puede verse inclusive en la composición de las listas de candidatos a legisladores, en varios de nuestros países, y en el crecimiento de estos cultos en las barriadas y poblaciones populares.

¿Qué es entonces lo propio o lo ajeno, más allá del territorio físico? ¿Es la cultura, los valores, el sentido de pertenencia?, ¿Cuál es su peso estratégico?

Aunque las frontera físicas, se encuentren establecidas, siempre existe la lucha al interior de la comunidad. […] Zbigniew Brzezinski, sostiene cuando de dominar se trata, que es preciso, para América Latina, generar un sentimiento de inferioridad, para lo cual, nada mejor que trabajar en aras de implementar modelos culturales de identificación desde el exterior.

Se trata del territorio de la subjetividad. En la era industrial, la cuestión era masificar a la opinión pública con mensajes generales, ahora se trata de fragmentar esa masa de población en agrupamientos de intereses específicos. Primero en segmentos de interés en común y como tendencia, alcanzar el mayor grado de singularidad, que es lo mismo que decir: a cada uno, un mensaje. Modelar la mente de cada uno en particular.

La conciencia nacional y el sentimiento de Patria

La conciencia nacional, es el pueblo que se subjetiva en un territorio, que lo siente como propio y que define claramente al enemigo de sus intereses. El sentimiento de Patria muy desarrollado en Rusia, especialmente desde la victoria de la IIGM, hace al conjunto de los valores y vivencia de toda su historia, en donde el pasado es el patrimonio que permite proyectar el futuro con las nuevas generaciones. Nosotros, aquí estamos en deuda. Nuestra Nación Suramericana, se encuentra atomizada en múltiples países que permanentemente alteran la visión y el destino del conjunto, según cambian los gobiernos.

Lo mismo sucede desde nuestra Argentina, hasta que no miremos hacia nuestro sur austral como parte integral de nuestro territorio, tendremos una falsa conciencia de nosotros mismos y seremos débiles para enfrentar los desafíos del futuro. Quizás la gesta de Malvinas nos muestre el camino.

Julio de 2019

Carlos “Chino” Fernández

CEES-CGT  – Colaborador de Dossier Geopolitico 

Notas

1 Conferencia del Director Académico, Dr. Davydov, del Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias de Moscú, 24 de mayo de 2019

2 LN/ Economía, entrevista a Fernando Stefani (7 de julio de 2019)

3 Conferencia, Dr. Martynov: “Rusia y los desafío de la seguridad internacional”, Academia de Ciencias de Moscú (27 de mayo de 2019)

4 Trujillo Daniel. Blog: Traduciendo la realidad. Guerra de 5ta. Generación. La conquista de las mentes (10 de junio de 2013)

Egresados del Curso de la Academia de Ciencias de Moscu: Carlos Pereyra Mele, Carlos “Chino” Fernandez y Carlos Moreno Juarez

#DossierGeopolitico: En un trabajo analitico sobre los caminos hacia donde se dirige la Geopolitica Mundial realizado en 2007, y que estaba direccionado a preguntarnos dónde nos hubicariamos Geopolitica y Geoestrategicamente los Argentinos cuando se conmemoraran los 200 años de nuestro Primer Gobierno Patrio, en el 2010. Para que no volviéramos a equivocar nuestras alianzas y visiones del mundo como había ocurrido en 1910 -Cuando Argentina creyó en la perpetuidad del Poder Británico y apostó todo a esa alianza, cuando en realidad el mundo de esa fecha ya tenia nuevos poderes y que la I Guerra Mundial así lo confirmaron , más allá, de los gigantescos cambio que ella originó.

Hace un año presenté un trabajo para la Revista de Inteligencia del Ejército del Perú -en el mismo explique el sistema mundo y la declinación de Europa- y en una Disertación que realice para los Oficiales Cursantes de la Escuela Superior de Guerra de Perú, en Enero de este año, el título de mi ponencia fue: 500 años de dominio Occidental tocan a su Fin

Todo el Equipo de Dossier Geopolitico DG viene sosteniendo desde principio de Siglo XXI esa tendencia y de la necesidad de toda América Latina de prepararse para entender ese verdadero “Choque de Civilizaciones” que significara el cambio de lo modelos anglosajones por el modelo Euroasiáticos, y que este cambio sí representa el “Fin de la Historia” de 5 siglos de dominio Europeo Cultural Europeo. Lo vemos ya expresarse: en la crisis de la Unión Europea, en el Brexit y nuevos movimiento de separación, el surgimiento de nacionalismos y cerramiento de fronteras en los países claves de esa península.

“El Futuro llego”, ahora América debe repensarse en alianzas regionales e internacionales que nos sean útiles y prácticas y no basadas en conceptos idiologistas o de pensamiento ya perimido por la realidad de lo nuevo que ya se instaló (Ejemplo: un tardío acuerdo entre la Unión Europea y el mercosur), para no volver a perder el carro de la historia del siglo XXI. Lo dijimos hace años y lo sostenemos: la actualidad es la conformación de un Mundo Multipolar con tres Ejes de Poder: China-EEUU-Rusia, situación descrita en Nuestro Diccionario de Seguridad y Geopolitica editado en 2009.. 

Bien porque esta introducción, porque NO estábamos equivocado en la apreciación de los cambios estructurales y en los tiempos difíciles que venían con la posibilidad de un conflicto bélico si no acuerdan los tres poderes antes mencionados en un nuevo orden global. 

Un artículo importantísimo a sido publicado por el Diario El Mundo de España, sobre este tema, que hace masiva esta realidad para el público europeo, pero que desde hace tiempo vienen los Tanques de Ideas europeos anunciando la declinación de Europa. El artículo se llama: Europa, en tierra de nadie y lo publicamos a continuación para vuestro conocimiento y análisis

Prof. Lic Carlos Pereyra Mele

Director de Dossier Geopolitico DG

Europa, en tierra de nadie

La UE intenta evitar quedar atrapada en la confrontación entre EEUU y China. Mientras, la renovación de cargos en Bruselas debe servir para activar su soberanía estratégica. Además, resulta clave debilitar el populismo y potenciar su peso comercial 

Los europeos observan con suma preocupación cómo el siglo XXI se configura en torno a la rivalidad entre EEUU y China y se preguntan cuál es su papel en ese gran juego de poder y cómo evitar quedar atrapados en la confrontación entre esos dos gigantes. ¿Qué mejor capital que Lisboa y la hospitalidad de Augusto Santos, ministro de Exteriores de Portugal, para hablar de relevancia de Europa? Tantos siglos siendo el centro del mundo han llevado a los europeos a pensar que están en el centro del mundo. Pero no es cierto. Abran un mapa y comprobarán cuánta verdad hay en la afirmación de que Europa es solo una pequeña península de Asia, cuán anómalo es el excepcional papel jugado en la historia mundial por esa pequeña península y, para rizar el rizo, en el hecho de que la hegemonía mundial europea arrancara en una pequeña península de esa pequeña península.

Porque la primera globalización, en realidad la única que ha conocido la humanidad si nos fijamos en lo profundo y duradero de su impacto, arrancó en dos estuarios de la Península Ibérica, el del río Tinto (Palos de Moguer) y el del río Tajo (Belén). Desde allí partieron, con solo cinco años de diferencia, las expediciones que llevaron, una, la de Colón, al descubrimiento de América en 1492, y otra, la de Vasco da Gama, que en 1497 logró abrir la ruta marítima a la India, conectando así dos inmensos continentes a su influencia y prosperidad.

La impronta de esos descubrimientos no hubiera sido tan profunda si no hubiera coincidido con la decisión china, adoptada en 1470, de destruir su flota, prohibir los viajes oceánicos y encerrarse en su territorio continental, poniendo fin así a una exitosísima experiencia naval y comercial, que había llevado a los chinos a las costas de la India y el cuerno de África. Sin la retirada de China, cuya marina era mucho más grande, poderosa y experimentada que la de los europeos y que había dominado los mares de Asia durante todo el siglo XV, Europa no habría podido dominar Asia (imaginen por un momento cómo sería el mundo de hoy si China hubiera descubierto y colonizado América).

Hoy, 500 años más tarde, el reloj apunta otra vez hacia aquella hegemonía china que quedó pendiente, España y Portugal vuelven a ser pequeñas penínsulas de una pequeña península y los europeos asisten a la provocación en toda regla que les plantea el profesor de la Universidad de Chicago, John Mearsheimer, uno de los grandes teóricos del realismo político en relaciones internacionales, que les invita -durante una reunión en Lisboa del ‘think tank’ Consejo Europeo de Relaciones Internacionales (ECFR, en sus siglas en inglés)- a asumir el fin de sus ilusiones liberales desde un lugar con un nombre muy oportuno: el Palacio das Necessidades (sede del Ministerio de Exteriores portugués). Mientras Mearsheimer expide el certificado de defunción de aquel orden liberal que con tanta ilusión nació en 1989 después de la caída del muro, el intelectual búlgaro Iván Krastev reflexiona sobre cómo sobrevivir al fin de las ilusiones desencadenadas por aquel optimismo liberal y su adalid, Francis Fukuyama, que nunca imaginaron que la nostalgia por el pasado y el pesimismo por el futuro iban a ser el sentimiento dominante entre los europeos, tal y como se mostró en una macroencuesta realizada por el ECFR en colaboración con la organización Yougov.

Así pues, los europeos, que pensábamos que el siglo XXI iba a ser un siglo feliz, vivimos bajo la sombra de la llamada “trampa de Tucídides”, un término popularizado por el profesor Graham Allison para referirse a la consideración de Tucídides sobre la inevitabilidad de la guerra del Peloponeso toda vez que Atenas no tenía otra opción que la militar para atajar el auge de Esparta. Por tanto, el reloj podría ir no solo 500 años atrás, sino otros 1.000 más y depositarnos en una preocupante analogía con el fin de la civilización helénica. Esto no quiere decir que EEUU y China estén predeterminados al conflicto, pero sí señala el coste de ignorar la historia, que nos enseña que 12 de las 14 transiciones de poder entre grandes potencias acabaron en conflicto y sólo cuatro lo evitaron.

Que esa rivalidad va a marcar el siglo XXI es una certeza: todo lo demás es una incertidumbre. No sabemos si una gran potencia se impondrá a la otra, si las dos lograrán coexistir de forma pacífica, aunque sea bajo una nueva guerra fría, o si la competición, además de en el plano económico, político y tecnológico, se desbordará hacia el plano militar, provocando un conflicto armado. Como señaló Helle Thorning Schmidt, ex primera ministra danesa, en esa dinámica de confrontación entre Washington y Pekín, Europa debe buscar su propia voz, no una voz equidistante, sino la que permita defender el espacio de libertad y prosperidad compartida que nos define como europeos y que define el mundo en el que queremos vivir: un mundo con instituciones internacionales fuertes, normas respetadas y acuerdos que garanticen que podemos actuar contra los desafíos que presentan tanto la pobreza y la desigualdad como el cambio climático y la extensión de los derechos humanos.

Qué mejor prueba de esa necesidad de más Europa que la retirada unilateral de EEUU del acuerdo nuclear con Irán, un pacto del que los europeos se sentían particularmente orgullosos al haber logrado aunar las voluntades de EEUU, China y Rusia, y que ahora lleva a las compañías europeas a ser víctimas de unas sanciones que sus gobiernos no han aprobado. Como destacaron Mohamed El Baradei, ex director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica, y Nickolay Mladenov, enviado del secretario general de la ONU para el proceso de paz de Oriente Próximo, tras el fracaso de las primaveras árabes, la Europa de hoy vive rodeada de un “anillo de fuego” que se extiende de Siria a Libia pasando por Yemen pero está ausente de la gestión de esas crisis.

A la sombra de Trump, cuya reelección situaría el horizonte de su salida de la Casa Blanca en el 2024, con la previsible devastación del sistema internacional que éste dejaría tras de sí, pero también de la asertividad de Rusia respecto a Ucrania y nuestros socios bálticos y de los desafíos tecnológicos y militares de China, los europeos tienen una caja de herramientas patéticamente vacía: su divisa, el euro, es solo un medio de pago, no un instrumento político ni diplomático que acompañe su poder; su régimen de sanciones financieras y comerciales carece de dientes; su capacidad de innovación tecnológica es menor; sus fuerzas armadas no disponen de los recursos suficientes para ser más autónomas de Washington; y su diplomacia carece de la agilidad y flexibilidad para imponerse en la mesa de negociación. De ahí la necesidad de una propuesta para activar la soberanía estratégica de Europa como la presentada en un informe por Mark Leonard y Jeremy Shapiro (director y director de investigación de ECFR, respectivamente), conteniendo una importante batería de recomendaciones de actuación.

Todo lo anterior explica por sí solo la importancia de elegir bien a las personas que liderarán Europa durante los próximos cinco años y la preocupación existente por el rumbo actual de las negociaciones entre los líderes europeos. Hay consenso en que la Presidencia de la Comisión, del Consejo y la figura del alto representante para la Política Exterior deben ir a personalidades de primer nivel, capaces de imprimir a la UE la dirección que le falta, de forjar los consensos de los que hoy carecemos y de diseñar y acompañar las políticas que permitan a Europa seguir siendo relevante en el mundo.

Jugar ese gran juego de poder no es fácil. Europa no está preparada, ni psicológica ni material ni institucionalmente. No fue diseñada para mirar hacia fuera, al mundo, sino hacia dentro, para pacificarse a sí misma. Pero no hay otra opción que hacerlo y, por ilusorio que pueda parecer, sí hay opciones para hacerlo. Integrando sus capacidades, que son reales (el euro, su peso comercial, el atractivo de su mercado, el presupuesto europeo, su capacidad regulatoria) bajo estrategias compartidas y principios claros es posible que Europa siga siendo relevante. Para ello tiene que confrontar los populismos, verdaderos caballos de Troya de esos disolventes globales que nos amenazan, y comenzar a pensar estratégicamente. Como hace 500 años.

UN NUEVO ORDEN MUNDIAL MULTIPOLAR

En la crisis iraní, como en el veto del presidente de EEUU, Donald Trump, al uso de los sistemas 5G de la compañía china Huawei, los europeos han descubierto el significado de carecer de “soberanía estratégica”, esto es, de la capacidad de resistirse a verse arrastrados a dinámicas de conflictos contrarios a sus principios e intereses y, a la vez, como en la retirada estadounidense del acuerdo sobre el clima de París, de poder impedir que acuerdos vitales para su seguridad e imprescindibles para su futuro se conviertan en papel mojado. Sea en lo relativo a la esfera digital y el control de internet, en las cuestiones comerciales o en el ámbito de la seguridad y la defensa, el orden multilateral que surgió en el año 1989 del fin de la Guerra Fría ha sido sustituido por un orden multipolar. / J. I. T.

Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2019/06/30/5d177a4cfc6c8328618b45c7.html