Metapolítica de la corrupción

Para caracterizar la situación por la que atraviesa nuestro país, es imprescindible por un instante, que tomemos distancia tanto de los cuadernos Gloria como de los Paraná Paper.

La corrupción, presentada como la madre de todas las batallas, es inherente al Estado, expresa una profunda crisis política y es el emergente de la contradicción entre el modelo financiero de acumulación vigente, y el régimen democrático de representación política.

El contexto internacional

Para dimensionar el impacto que ejerce el contexto internacional sobre nuestra situación particular, hagamos el mismo ejercicio. Esto es, dejemos de lado los elementos ocasionales que juegan en la coyuntura, como puede ser el precio del barril de petróleo o el valor del dólar.

Por el lugar geopolítico que Argentina ocupa, junto con América del Sur en el marco de la crisis actual, estamos experimentando las consecuencias de un re-reparto de las áreas geográficas y productivas por parte de las grandes potencias (EEUU, China, Rusia, etc.) y de las grandes entidades no estatales (Grandes grupos Transnacionales Financieros, Fondos de Inversión, etc.)

Este enfrentamiento general por el poder en el sistema internacional, al mismo tiempo está cruzado por la contradicción entre la globalización financiera y los intereses económicos de los Estados Nacionales. Proceso que puede apreciarse al interior de cada entidad estatal por separado.

La corrupción entonces, expresa ese abanico de conflictos y específicamente para nuestro país, la pérdida relativa de nuestro Poder Nacional, que se materializa en la profundización de la entrega y abandono de las decisiones soberanas en materia de política cambiaria, monetaria y crediticia, entre otros aspectos.

¿Por qué se repiten las crisis en nuestro país?, crisis que son tanto económicas como políticas, se pregunta el sociólogo Eduardo Fidanza en la nota de opinión del último domingo en el diario La Nación.

Sin ninguna intención de plagiarlo, los dos argumentos explicativos que el autor de la nota cita como ejemplos, que se desprenden de dos informes de investigación, pueden sintetizarse en el recurrente fenómeno del “stop and go”, que periódicamente se produce en la historia argentina. Fenómeno que hace referencia al estrangulamiento del sector externo que se produce, de tanto en tanto, en nuestros ciclos económicos. Esto fue muy bien explicado entre otros, por Oscar Braun…

Desde el plano económico, la crisis tiene su raíz en la falta de desarrollo de un proyecto industrial y tecnológico, que permita contar con las divisas suficientes para equilibrar nuestra balanza de cuenta corriente, que es la base de la crisis fiscal y no al revés, como pretenden instalar los economistas del establishment.

Desde el plano político, el “stop and go”, expresa la disputa no saldada entre diferentes proyectos de poder. Desde esta perspectiva, puede sostenerse que las dos concepciones en oposición más claras son, por un lado la visión liberal-libre mercado y, por el otro, la visión industrialista-mercado internista. Esto sigue siendo así, con el agregado que a partir de mediados de los años ´70 y sobre todo dese los ´90, el modelo financiero edificó su hegemonía. Esto es, no solo ejerció un dominio económico, sino que construyó un orden político social y cultural según sus intereses.

Desde ya, modelo financiero que genera todo el tiempo enfrentamientos, resistencias contra-hegemónicas. Y volviendo a las particularidades de la crisis que estamos padeciendo los argentinos, éste modelo de valorización financiero vuelve a la superficie provocando un gran caos político y social, destruyendo el peso, las relaciones productivas, el salario y parte del tejido solidario generado entre diferentes sectores de nuestra comunidad.

 

Desde nosotros mismos

Remitiéndonos nuevamente a la nota, no es a través de un consenso entre las élites en pugna, como sostiene el autor, que se pueda superar nuestro destino fallido, sino más bien, observando las verdaderas transformaciones que se han producido en la sociedad, para darnos un orden político con justicia y equidad social, que responda a las necesidades del conjunto social. Es desde abajo, hacia arriba que hay que observar la realidad. Es clarificando los distintos componentes del disenso que nos guiarán hacia una salida superadora.

El orden financiero imperante, que en nuestro territorio va de la mano del rey dólar, rige no solo en el campo de la economía, sino también en la esfera de la vida cotidiana. Aquí, en América del Sur, estamos inundados de riquezas y de recursos naturales no explotadas por nosotros, mientras que una reciclada doctrina Monroe, pende sobre nuestras cabezas.

En síntesis, esta guerra en el plano internacional, exige una respuesta propia, soberana e integral, y una mirada que parta de nuestra sociedad.

Septiembre de 2018

Carlos Chino Fernández

CEES-CGT Argentina

‘GPS Internacional’, el experto en seguridad y defensa Miguel Ángel Barrios comentó la información de la detención en la ciudad de Foz de Iguazú de Assad Ahmad Barakat, acusado de tener vínculos financieros con el movimiento chií Hizbulá. «Las informaciones son bastante confusas y bastante peligrosas para América del Sur porque la acusación directa que se hace, según los medios periodísticos, es que agencias de seguridad de Paraguay, sin precisar cuáles, acusan a Barakat de ser el principal terrorista que financia a Hizbulá y ser nexo directo con su jefe Hasan Nasrallah en el Líbano», indicó Barrios. «Esto genera una inquietud para nosotros porque desde hace un tiempo EEUU ha generado una revitalización de la Doctrina Monroe en el marco de la guerra comercial con China, que implica militarizar a América del Sur y en ese esquema el enemigo es el terrorismo», agregó. «Ya cuando se produjo la invasión a Afganistán, el segundo de Donald Rumsfeld llamado Douglas Feith, propuso que haya un movimiento de piezas paralelo que era la invasión a Afganistán y al mismo tiempo a la Triple Frontera porque allí estaba el terrorismo. Inclusive se dijo que estuvo Bin Laden en la zona de la Triple Frontera, en documentos que no lo pudieron probar y luego fueron desmentidos», subrayó el experto.

«Una propuesta que hago es que tenemos que tener un observatorio de seguridad ciudadana y uno de defensa de nuestros países para que desde allí in situ se informe al mundo qué está ocurriendo y no que la CIA o agencias de seguridad en forma híbrida, sin saber quiénes son, informen sobre supuestos terroristas», dijo Barrios.

 

Audio en: https://mundo.sputniknews.com/radio_gps_internacional/201809221082185013-brasil-elecciones-tendencia-de-segunda-vuelta/

Es el acto o la consecuencia de automatizar, la conversión de un movimiento corporal o de un acto mental en un acto automático o involuntario, es un sistema donde se transfieren tareas de producción, realizadas habitualmente por operadores humanos a un conjunto de elementos tecnológicos.

Este concepto se utiliza asiduamente en el ámbito de la industria, con referencia al sistema que permite que una máquina desarrolle ciertos procesos o realice tareas de sin intervención del ser humano.

La automatización tiene su origen en la pre-historia, con el desarrollo de máquinas simples, que minimizaban el esfuerzo humano. Posteriormente el uso de la automatización devino en el uso de mecanismos de relojería, lo que denomino autómatas, o sea repetición de acciones; y en la actualidad la robótica y la informática dieron paso al incremento de la automatización, un ejemplo de ello es en los sectores industriales, donde se utilizan maquinas que permiten automatizar los procesos.

La automatización entre las ventajas que ofrece podemos mencionar, el ahorro de tiempo, precisión en el desarrollo de tareas complejas, mejora y aumenta la producción, y ayuda a mejorar la seguridad de los empleados.

En la actualidad la robótica y la información han permitido incrementar el alcance de la automatización, en varios sectores industriales se utilizan maquinas que permiten la automatización de procesos.

Si bien en actualmente en el orden social, la automatización parece atentar contra la fuente laboral del ser humano, se hace más que necesario admitir que ésta requiere siempre algún tipo de control o supervisión por parte del ser humano.

Existen diversos tipos de automatización, entre algunos de ellos podemos mencionar: el on/off, que se destaca por su sencillez; el computacional, llamado así porque computadoras son las encargadas de acometer distintas tareas de control y gestión; el secuencial, que se sustenta en lo que son los algoritmos que tienen lugar de forma secuencial.

Ahora bien, una vez definido y/o conceptualizado esta temática, es preciso y necesario entender su expansión estratégica a nivel mundial y regional (Latinoamérica), a los efectos de estudiar, conocer y actuar en consecuencia, con el dinamismo que la automatización demanda constantemente.

Si bien, este tipo de tecnologías que vinieron sin dudas para quedarse en nuestro cotidiano vivir, como cualquier otro sistema tiene con fin último ayudar a la humanidad en las diversas cualidades que brinda al ser humano, en lo que respecta al ámbito social y poniendo en la balanza el avance vertiginoso de la automatización como otras tecnologías encienden ineludiblemente una alarma respecto a la fuente laboral del ciudadano común. A tal punto que varios científicos han advertido el peligro de avanzar demasiado lejos en la inteligencia artificial, debido a que la automatización asusta a los humanos y genera “robotfobia”.

Por eso se hace imposible obviar algunos datos más que importantes que se manejan a través de diferentes organismos internacionales y otros que se dedican exclusivamente a dicha tecnología, un ejemplo de ello es el Foro Económico Mundial (WEF-siglas en ingles) en un informe recientemente elaborado en este año 2.018, donde esbozan que se perderán aproximadamente a nivel mundial 75.000.000 de puestos de trabajos físicos para el 2025, pero se creara 133.000.000 de nuevas funciones, para lo que habrá que estar preparados, formados y requerirán un mayor grado de especialización.

Hace un año y medio atrás los números eran más que alarmantes porque estimaban entre 700 y 800 millones de puestos de trabajos físicos que se perderían hacia el año 2.030, pero los números se han revertido favorablemente, con las cifras mencionadas más arriba y generarían 58.000.000 millones más de puestos de trabajos.

Entre los trabajos que más se demandara en esta nueva era, podemos mencionar, a los analistas de datos, encargados de diseños, pensamiento crítico, inteligencia social, así como programadores y desarrolladores de software. También se calcula que el 54% de todos los empleados necesitaran formación en nuevas habilidades durante los próximos 5 años, todos datos en base a WEF (Foro Económico Mundial).

Con respecto a la región (Latinoamérica y el Caribe), los gobiernos deben desarrollar estrategias principalmente con el sector privado, con el fin de aprovechar al máximo la tecnología en el ámbito laboral, y al mismo tiempo mitigar los riesgos de expansión, de acuerdo al informe de al menos cuatro organismos de desarrollo en la región, uno de ellos y quizás el más importante es el del BID (Banco Interamericano de Desarrollo).

El BID fue quien indico que la cantidad de robots por cada 100 trabajadores en América Latina es menor que en otras regiones, pero su vez también aclararon que los trabajadores latinoamericanos dedican la mitad de su tiempo a labores que pueden ser automatizados.

A su vez advirtió que dos tercios de las ocupaciones actuales en Argentina y Uruguay corren el riesgo de ser reemplazadas por tecnologías que ya existen.

La Cuarta Revolución Industrial podría incrementar la inequidad y la actividad informal y provocar la desaparición de empleos. Pero también podría generar crecimiento económico si logra una mayor productividad, eficiencia y una reducción en los costos operativos.

Este organismo también expresa que si bien la llegada de las nuevas tecnologías en América Latina ha sido lenta e irregular, ha permitido también mayor flexibilidad y movilidad a numerosos trabajadores que necesitan adquirir un nuevo tipo de destrezas, por ende los países necesitan brindar entrenamiento en destrezas digitales y cognitivas para que sus trabajadores puedan afrontar satisfactoriamente los retos que le presentan las nuevas tecnologías.

Por último y merced a todos los datos esgrimidos en el presente, son variables que debido a su dinámica nos remiten continuamente a nuevos fenómenos y cifras que cambian periódicamente, y sin dudas tampoco podemos desconocer que ante este panorama nos enfrentamos a un cambio radical en nuestro entorno, los cuales se deberán manejar con prudencia, con la esperanza y la convicción de que ello nos conducirá a una nueva era de buenos trabajos y mejor calidad de vida. La clave sigue siendo sin dudas la innovación.

 

Dr. Mario Ramón Duarte Abogado Juez Administrativo de Faltas Sauce (Ctes.)

Especialista en Derecho Faltas y Contravencional – Investigador/Consultor Seguridad – Experto Ciberseguridad y Ciberdefensa.

Miembro Instituto Dossier Geopolítico/CEES.

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Automatizaci%C3%B3n_industrial

http://www.sc.ehu.es/sbweb/webcentro/automatica/WebCQMH1/PAGINA%20PRINCIPAL/Automatizacion/Automatizacion.htm

http://www.logicbus.com.mx/automatizacion.php

https://impresa.prensa.com/economia/Latinoamerica-prepararse-automatizacion-laboral_0_5011748854.html

https://blogposgrado.ucontinental.edu.pe/5-claves-para-automatizar-los-procesos-en-la-gestion-publica

https://www.excelsior.com.mx/hacker/2017/08/19/1182684

 

Columna Radial de Geopolitica de Dossier Geopolitico x Carlos Alberto Pereyra Mele, dominical desde hace mas de 13 años en el “Programa El Club de la Pluma”, del Domingo 16/09/2018.

 

 

TEMAS:

A) Las maniobras militares más significativo desde la finalización de la Unión Soviética, Rusia inició los ejercicios programados para desarrollarse durante los próximos cinco días. Vostok 2018 son las siguientes: tres países, 300.000 tropas, 36.000 tanques, 1.000 aeroplanos y 80 buques.
En el Tsugol, región oriental del lago Baikal en Siberia

B) El Foro Económico del Este en Vladivostok se ha convertido en una parte crucial de la integración estratégica entre China, Rusia y otros países en el noreste de Asia, una asimilación gradual para transformar el sistema mundial actual. Que sella la  ‘asociación estratégica integral entre Rusia y China’. La sorpresa de este ano, la asociación entre Rusia y Japón en términos de tránsito eurasiático, centrada en la conexión de las actualizaciones del Trans-Siberiano y del Baikal-Amur Mainline (BAM) a un ferrocarril proyectado a la isla de Sakhalin, y luego a todo el camino hasta la isla de Hokkaido. El futuro: Tokio a Londres, a la perfección, en tren.

Audio: https://ar.ivoox.com/es/columna-geopolitica-carlos-pereyra-mele-club-de-audios-mp3_rf_28640423_1.html

El equipo de Dossier Geopolítico sostiene desde el 2003, que el Nuevo Orden Mundial sería básicamente una creación multipolar basados en ESTADOS CONTINENTALES INDUSTRIALIZADOS, -En el Diccionario de Seguridad y Geopolítica latinoamericano, lo explicitamos-, fue una lucha incansable contra los masivos «pensadores» e «intelectuales» repetidores de la teoría del fin de la historia que opinaron y manejaron las «academias» y tuvieron en los «analfabetos locuaces» (verbigracia llamados periodistas) los folletistas de esa «fe», TODOS bien pagados por el sistema de la globalización surgida desde 1989.

Este artículo de 2016 del Foro Mundial Económico (Foro de Davos), la Catedral de la globalización neoliberal. Al que economistas y políticos de derecha a izquierda querían estar en la foto, para certificar su «pertenencia». https://es.weforum.org/agenda/2016/11/el-dominio-de-estados-unidos-ha-terminado-para-el-2030-tendremos-un-punado-de-potencias-mundiales/

Todo; Ratifica y Confirma lo que habíamos pronosticado: el fortalecimiento de los Estados Nación en marcha hacia ser Estados Continentales industrializados. Una nueva Multipolaridad y un crecimiento de la importancia de las megas ciudades y del aumento de los gastos en «defensa». Ahora: la Asociación de Cooperación de Shanghai; los Foros de Valday y de Vladivostok; la Unión de Estados Euroasiáticos; BRICs; son la realidad de lo que sostenemos desde hace 15 años.
Quien quiera oír que oiga……

Lic. Carlos Pereyra Mele 
Director de Dossier Geopolítico

Conferencias: Sobre el momento único que vive Latinoamerica para un proceso de descolonizacion fundamentalmente cultural, Político y económico. 

Dr. Miguel Barrios (USAL)
Dr. Luis Vignolo (Fundación Vivian Trias – Uruguay)
Dr. Raphael de Carvalo (UFF – INEST – Brasil)
Dr. Marcelo Gullo (UNR – UNLa)

 

Dos Versiones: La Rusa Vídeo documental sobre china de RT 

Dos Visiones: la Occidental – Vídeo Documental de DW

El Congreso del Partido Comunista de China de 2017 definió el papel que el gigante asiático quiere jugar en el mundo. Retrato de una potencia socialista.

El presidente Xi Jinping salió reforzado de esa cita y tiene garantizado el apoyo del pueblo mientras la economía marche bien y los chinos confíen en que les espera un futuro glorioso. El corresponsal en China Josef Dollinger nos presenta al gigante asiático en los albores de una tercera era: tras la Revolución y la Reforma económica, hasta mediados del siglo XXI China aspira a convertirse en una «potencia socialista» moderna, con aspiraciones de poder y liderazgo a nivel mundial. Al final del XIX Congreso del Partido Comunista de China, Xi Jinping anunció que aguardaban al país tiempos gloriosos. Y el partido celebró tener al frente a un nuevo gran timonel. China ya no es la fábrica del mundo. El gobierno tiene un nuevo plan maestro para el crecimiento económico: Made in China 2025, una iniciativa para los rubros industriales más importantes. El plan aspira a que China sea líder mundial en diez sectores: la industria automovilística, los trenes de alto rendimiento, la industria farmacéutica, la aeronáutica y la inteligencia artificial, por mencionar los más importantes. Economía planificada 4.0. China aspira a lo más alto.

“No hay presente histórico sin recuerdos y sin presentimientos”

                                                                                                        Raymond Aron

Desde el retorno de la democracia en 1983 la dirigencia política argentina ha mantenido y profundizado dos consensos respecto de la política de defensa. El primero de ellos ha sido un notable acierto y consiste en la diferenciación conceptual entre Defensa Nacional y Seguridad Interior. Ambas habían sido mezcladas y confundidas desde los 60 en la Doctrina de Seguridad Nacional elaborada por los EEUU y asumida como legitimación de las dictaduras militares latinoamericanas. En el contexto de la Guerra Fría la tarea pregonada por el Pentágono para nuestras fuerzas armadas era la defensa de las fronteras ideológicas y la represión interior. Entonces la Ley de Defensa  (Ley N° 23.554) y la Ley de Seguridad Interior (Ley Nº 24.059) plasmaron legalmente la superación política y conceptual de aquella Doctrina de Seguridad Nacional. Ambas leyes convirtieron en excepcionales los casos en que las FFAA argentinas pueden realizar tareas internas. Desde fines de los 80 hasta hoy, no existe cambio alguno que haya modificado la naturaleza de las amenazas posibles a nuestra Defensa Nacional. O mejor dicho, el único cambio real es que sin Guerra Fría el Pentágono pregona a los latinoamericanos una reconversión de sus FFAA en la doctrina de “las nuevas amenazas” (narcotráfico y terrorismo). Ninguno de los países latinoamericanos que la adoptaron ha tenido buenos resultados y en general han empeorado sus problemas.

El otro consenso es uno negativo sobre el rol de las FFAA que viene desde 1983. Es de orden práctico, de ejecución de políticas públicas y podemos sintetizarlo en la idea de indefensión soberana. Me refiero a la constante degradación presupuestaria y material de las FFAA desde la guerra de Malvinas hasta la desaparición del ARA San Juan. Más allá de algunos parches, nuestras fuerzas armadas vienen perdiendo capacidades para afrontar cualquier conflicto convencional, y por lo tanto, para cumplir con las funciones que le asigna la Ley de Defensa. Sin aviones de combate, sin blindados modernos, sin misiles de todo tipo y perdiendo buques de alta mar por efecto de las propias decisiones y omisiones soberanas de nuestros gobiernos nos hemos puestoen una situación de indefensión. Indefensión soberana dado que no hemos firmado un Tratado de Versalles que nos obligue al desarme después de haber perdido una guerra. Las compras de material que anunció el gobierno y que ejecuta dudosamente van en el mismo sentido de darle a nuestras FFAA un perfil centroamericano, es decir, sin el armamento pesado y avanzado que exige la disuasión frente a un posible conflicto convencional con otro Estado. Aquí suelen aparecer los planteos sobre la falta de hipótesis de conflicto. El senador Pino Solanas, que no puede ser sospechado de militarista, ha señalado en estos días por televisión lo evidente, la cuestión Malvinas. Un territorio ocupado por una potencia colonial extranjera que realiza ejercicios militares continuamente pese a la continuidad de nuestra política de indefensión soberana. Los británicos también enfrentan restricciones presupuestarias militares pero mantienen y renuevan su capacidad disuasiva en las islas. ¿Son irracionales? No, no lo son. Simplemente entienden desde hace siglos que la guerra es parte de la realidad política del mundo y que su suerte en un conflicto no puede quedar meramente librada a la voluntad del enemigo. No olvidan que el otro también juega. De hecho, en 1982 casi lo habian olvidado y la irracionalidad de la Junta los despertó. Entonces el otro no solo juega sino que también puede jugar irracionalmente.

«EL OTRO CONSENSO ES UNO NEGATIVO SOBRE EL ROL DE LAS FFAA QUE VIENE DESDE 1983. ES DE ORDEN PRÁCTICO, DE EJECUCIÓN DE POLÍTICAS PÚBLICAS Y PODEMOS SINTETIZARLO EN LA IDEA DE INDEFENSIÓN SOBERANA. «

La geopolítica, disciplina maldita para liberales y progresistas argentinos, nos recuerda que las Malvinas, el Mar Argentino y la Antártida son un mismo combo que puede verse alterado por los efectos inesperados del cambio climático y el cambio tecnológico. El cambio tecnológico ya permite explorar y extraer recursos naturales en un territorio virgen de formas que no estaban disponibles en la época en que se firmó el Tratado Antártico. Y aca otra vez lo mismo, lo único que hace respetar ese tratado es la falta de voluntad de romperlo por sus signatarios más fuertes. Es decir, el equilibrio de fuerzas políticas, económicas y militares. Vivimos tiempos de alteración en de equilibrios de poder y redefinición geopolítica, como recientemente han experimentado en carne propia muchas zonas del mundo que antes eran consideradas relativamente estables (Siria, Libia y Ucrania, por ejemplo). Nuestras Fuerzas Armadas deberían poder tener la capacidad de defender nuestra soberanía y disuadir cualquier amenaza sobre nuestros derechos en el Mar Argentino y la Antártida y ser parte inteligente de una política pacífica de recuperación de la soberanía efectiva sobre Malvinas. A ello hay que agregarle la defensa del vacío desprotegido de la Patagonia, reserva de materias primas, y del Acuífero Guaraní, tercer reservorio mundial de agua dulce. Perón decía en los 70 sobre las reservas de materias primas que “la historia prueba que cuando los grandes y fuertes han necesitado de ellas, las han ido a tomar por las buenas o por las malas. (…) Solamente si podemos defendernos -y estamos en condiciones de hacerlo- podremos, si no sacar ventaja, por lo menos obtener justicia en ese proceso de universalización que será la organización de la tierra. (…) porque en momentos de crisis de materia prima y comida, las vendran a tomar aquí y, si no nos preparamos, las tomarán incluso por teléfono”.

Un argumento,en alguna medida sobreentendido o dicho por lo bajo por algunos y que racionaliza este consenso negativo es que la debilidad del FFAA funciona como una especie de garantía para su subordinación al orden constitucional. Si bien ese argumento podía sonarle racional a muchos en la época de las sublevaciones carapintadas, sostenerlo en la actualidad equivale a reconocer la impotencia de la política y la justificación retroactiva del desguace del neoliberal del Estado. En el actual contexto internacional es un ejercicio ideológico de antimilitarismo suicida que desemboca en el desarme unilateral y la indefensión soberana.

«UN ARGUMENTO,EN ALGUNA MEDIDA SOBREENTENDIDO O DICHO POR LO BAJO POR ALGUNOS Y QUE RACIONALIZA ESTE CONSENSO NEGATIVO ES QUE LA DEBILIDAD DEL FFAA FUNCIONA COMO UNA ESPECIE DE GARANTÍA PARA SU SUBORDINACIÓN AL ORDEN CONSTITUCIONAL.»

A esta altura resulta bastante evidente que pensar y ejecutar una política de Defensa que no sea más de lo mismo requiere de algo parecido a estadista. Una dirigencia capaz de mirar más allá de lo inmediato y de los argumentos enlatados de las consultoras. Una dirigencia capaz de afrontar la realidad de un mundo que no se ajusta a los marcos ideológicos de un experimento de optimismo globalista como el que actualmente dirige al país.  

El actual decreto del gobierno (Decreto 683/2018), que motiva la polémica pública, tiene el grave problema de querer modificar la Ley de Defensa sin pasar por el Congreso Nacional. En su artículo 5 le asigna funciones al Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de custodia de objetivos estratégicos referidos por el artículo 31 de la Ley de Defensa que en esa ley solo corresponden a la Prefectura y a la Gendarmería. Tanto la Ley de Defensa como la Seguridad Interior establecen mecanismos excepcionales (Comité de crisis, estado de sitio) para la utilización de las FFAA en el ámbito interno. Estamos en presencia de otro intento de avance del consenso negativo de la indefensión soberana por sobre el consenso positivo establecido por la Ley de Defensa. En esto el gobierno cambiemita es una continuidad y profundización de la lógica previa del deslizamiento constante en la indefensión soberana que es convergente con la doctrina del Pentágono. El deterioro de las fuerzas las va convirtiendo de hecho en algo residual y facilita las presiones por abandonar los parámetros de la Ley de Defensa.

En la coyuntura inmediata, el planteo del gobierno apunta a liberar gendarmes para afrontar un posible aumento de la conflictividad social producto del plan de ajuste pactado con el FMI. Con el bonus de ser un gesto que le permita de recuperar imagen frente su electorado más sensible a las cuestiones de orden público y seguridad. Esto sintoniza con el perfil centroamericano de fuerzas armadas, cuya principal tarea es la represión interna disfrazada y justificada por la doctrina de las “nuevas amenazas”. Se promueve así la conversión de las FFAA en suerte de policía militarizada orientada a la seguridad interior incompatible con la defensa del interés nacional y la integridad territorial del Estado argentino.

«SE PROMUEVE ASÍ LA CONVERSIÓN DE LAS FFAA EN SUERTE DE POLICÍA MILITARIZADA ORIENTADA A LA SEGURIDAD INTERIOR INCOMPATIBLE CON LA DEFENSA DEL INTERÉS NACIONAL Y LA INTEGRIDAD TERRITORIAL DEL ESTADO ARGENTINO.»

Por último, pero no menos importante, la cobertura de los anuncios hechos por el gobierno incluyen versiones sobre la relocalización y fusión de bases militares, lo cual permite sospechar que tras la excusa del ajuste, la austeridad, la eficiencia y la modernización, opere la intención de vender terrenos e instalaciones para negocios inmobiliarios o el uso de bases al estilo Flybondi. Nada puede sorprendernos en este sentido de un gobierno de derecha posmoderna cuya imprevisión ya hemos visto fracasar en el área económica. En su momento todos los llamados a la prudencia respecto de la vulnerabilidad de su política de endeudamiento externo se estrellaron contra el muro de optimismo babieca al que después le “pasaron cosas”. Poco se le puede pedir a una mentalidad deshistorizada y deshistorizante que carece de percepción y profundidad sobre las condiciones de posibilidad necesarias para la viabilidad de sus políticas y del propio Estado Nacional.

Facundo Álvarez
Peronista y federal. Politólogo, docente universitario. Me quedé en el 45. Vivo en la Ciudad de la Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Ayres.

Consideradas como el despliegue de maniobras militares más significativo desde la finalización de la Unión Soviética, Rusia inició los ejercicios programados para desarrollarse durante los próximos cinco días.

  • A grandes rasgos, las cifras de Vostok 2018 son las siguientes: tres países, 300.000 tropas, 36.000 tanques, 1.000 aeroplanos y 80 buques.

Tsugol, región oriental del lago Baikal en Siberia, es el área dispuesta para las maniobras que no lograban una envergadura así desde 1981.

La primera etapa de las maniobras consta de la movilización de las tropas y del arsenal militar por largas distancias por tierra, mar y aire. Posteriormente, se desarrollarán los Juegos de Guerra, espacio en el que Rusia exhibirá lo más reciente y moderno de su armamento.

  • Tanto China como Mongolia participan activamente de la justa desplazando hasta el lugar cientos de sus tropas que en conjunto con las rusas, adelantarán un plan de operaciones coordinadas para demostrar capacidades de resistencia a ofensivas enemigas, superación de obstáculos en el agua, bombardeos aéreos de dificultad y preparación de ataques sorpresa.

El ambiente de tensión internacional que se respira entre EE. UU. y sus aliados de Europa con Rusia, ha dado pie para criticar y catalogar el contexto militar como un mensaje indirecto de carácter geopolítico por parte del Kremlin ante la hostilidad diplomática de la que ha sido objeto desde inicios del 2018.

En las Vostok-2018 participan las tropas de las circunscripciones militares Oriente y Centro, así como buques de las flotas del Pacífico y del Norte, fuerzas aerotransportadas, más de 1.000 aeronaves, entre aviones, helicópteros y drones, y hasta 36.000 carros de combate y otros vehículos blindados.

«En el curso de la maniobras la acción de las tropas se desarrollará en conformidad con el acuerdo entre Rusia, China, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán para el fortalecimiento de la confianza en el ámbito de militar en la zona fronteriza», señaló el Ministerio ruso de Defensa este martes (11.09.2018) en un comunicado.

Las maniobras, que se prolongarán hasta el próximo día 17, constarán de dos etapas: en la primera se llevará a cabo el despliegue de fuerzas en el Extremo Oriente, en el Pacífico Norte y el mar del Norte, y en la segunda se verificará la interacción de las distintas fuerzas en operaciones defensiva y de ataque.

Observadores de 57 países, así como la misión de enlace de la OTAN y de la representación de la Unión Europea, presenciarán las maniobras, que contarán con la asistencia del presidente ruso, Vladímir Putin.

El ministro de Defensa de Rusia, Serguei Shoigú, calificó estos ejercicios como los más importantes desde las maniobras Zapad-81 (Oeste-81), realizados en 1981, «tanto por la superficie que cubren como por el número de fuerzas y órganos de mando militar que participan».

En Vostok-2018, en las que participan también China y Mongolia, que aportarán tanto unidades militares como aviones, helicópteros y estructuras de mando.