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Con la pandemia del coronavirus, el cambio climático y la crisis económica global como temas de cabecera para todos los participantes, ha iniciado la 76ª Asamblea General de la ONU. Estos temas afligen a todos en general. Hay otros, que afligen de forma más particular, y que tienen que ver con la guerra intestina de Occidente desatada por EEUU.

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La ONU huele a traición

EEUU y sus socios occidentales tienen que zanjar sus propias cuentas pendientes a causa de recientes cuchilladas traperas que Biden repartió a sus principales socios occidentales por igual: a gran parte de Europa por la estampida que provocó en Afganistán; y justo al borde del inicio de esta cumbre, con la formación de la alianza militar AUKUS, junto a Reino Unido y Australia. Los márgenes de esta Asamblea General de la ONU, tal vez sean un aperitivo de lo que esté por venir.La presente edición de esta cumbre «viene a demostrar que todas estas creaciones post Segunda Guerra Mundial están pasando por un momento de crisis profundísima de identidad y de posibilidad de continuar siendo la estructura para la que supuestamente fue creada, que eran mantener un orden internacional, garantizar que no hubiera conflictos armados, y frenar los despliegues de algunas potencias que podrían ser agresoras para el resto del mundo», advierte el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereira Mele.En opinión del experto, «en la práctica hemos visto que todo este objetivo que se plantearon los ganadores de la Segunda Guerra Mundial se ha ido diluyendo en el tiempo, y que prácticamente hoy en día es un club social».

El show de Bolsonaro y del ‘sheriff’ de Nueva York

Antes de comenzar el circo, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, hizo su stand-up particular: negacionista declarado, y no inoculado contra el coronavirus, llegó a una ciudad donde no puede entrar a ningún lado ni a pedir un vaso de agua, sin que le pidan el pasaporte Covid.Así las cosas, el mandatario terminó, como cualquier neoyorquino, comiendo pizza de pie en la calle –algo celebrado en Twitter– ya que los restaurantes de la Gran Manzana le prohibieron el ingreso. Pero la anécdota no quedó en la intimidad doméstica que comparte con su círculo. La cosa llegó a las más altas esferas de Nueva York.Así, el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, disparó metralla contra Bolsonaro: «Si no quiere vacunarse, no se moleste en venir aquí. Tenemos que mandar un mensaje a todos los líderes mundiales, incluido más notablemente a Bolsonaro, de Brasil, de que, si quieres venir aquí, tienes que estar vacunado».Entonces, el Ayuntamiento neoyorquino se metió de cabeza en la trifulca: arrogándose patente de corso –por otra parte algo común en cualquier mandatario del país norteamericano–, como un sheriff del mundo en miniatura, comunicó a la ONU que, según las normas municipales, cualquier persona que quiera ingresar al hemiciclo de la Asamblea debería presentar su prueba de vacunación.Y aunque comulga con ese salmo, el organismo lo mandó a tomar viento fresco. Ha dejado claro que el alcalde de Nueva York no tiene autoridad ninguna para exigir algo así a los jefes de Estado y de Gobierno: no puede imponer sus normas en la sede de la ONU, dado su estatus especial, es decir: el terreno donde se encuentra la sede de la ONU, no es territorio de EEUU, sino que es de todos los países que la integran. Un símil a lo que pasa con las Embajadas de cada país.Pereira Mele cree que esta primera reunión presencial tras el inicio de la pandemia es una clara demostración de que la ONU se ha convertido en un club. «Ver la actitud patética de un Bolsonaro teniendo que comer en la calle porque no lo dejan entrar en un restaurante porque no está vacunado, por ejemplo. Esto nos demuestra evidentemente esas contradicciones en las que se está viviendo en este período en que la pandemia parece mostrar una baja en los niveles de agresividad de la enfermedad».

Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele en los Estudios Centrales de Radio Sputnik Moscu

Carlos Pereyra Mele en el Programa «Al caer la Tarde» por radio LT7 Corrientes «El despliegue norteamericano es solamente de tipo militar y hoy en día ya no solamente eso es algo caduco.
Hoy en día quien maneje la inteligencia artificial, quien maneje el 5g, quien maneje la tecnología de punta es el que se lleva, realmente, todo el podio de los ganadores. Y en esa área China había sacado 5 años de ventaja a EE. UU. Todo lo de mas es muy discutible…»
«China sigue adelante con su proyecto de la nueva ruta de la seda que esta tremendamente avanzado y que no lo pueden frenar. 

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Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele

Webinar para analizar la actual dinámica geopolítica y las relaciones internacionales con expertos de Brasil, Argentina y Rusia. El director Ejecutivo de Dossier Geopolitico Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele participara del Panel de invitados por el Lab GRIMA (Laboratório de Geopolítica, Relações Internacionais e Movimentos Antissistêmicos (LabGRIMA) da UFPEL.

Certificados para los participantes inscritos (formulario Google abierto durante el evento)

Dossier Geopolitico en RT: 

Una extensa entrevista a Carlos Pereyra Mele en el Noticiero central de RT en vivo y directo mientras se desarrollaba la primera jornada del 76° Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York.

Analizando algunas de las exposiciones en el recinto…: Hablamos de Jair Bolsonaro; Hablamos de Joe Biden; Hablamos de Ivan Duque 

16 años promoviendo semanalmente la Geopolitica; Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

Eje Central:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

Las Guerras Proxy’s

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En la columna semanal del Club de la Pluma, el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, comienza su análisis definiendo el concepto de “GUERRA PROXY” o Guerra de Aproximación Indirecta, como la provocada por una potencia en territorio ajeno, utilizando a terceros países como sustitutos, generando conflictos fratricidas y fomentando el enfrentamiento de bandos internos, con el objetivo de crear desestabilización de gobiernos y/o importantes desórdenes y violencia en el país y región de influencia. 

Un análisis que hace clara referencia a la estrategia actual y futura del imperio anglosajón en Afganistán, luego de su reciente derrota y huida, donde esas potencias ya están instalando una nueva versión de esa “Guerra Proxy”, según la forma clásica de provocar tensiones siempre desde un segundo plano, valiéndose de cualquier método para encender conflictos y mantenerlos activos el mayor tiempo posible, mientras se boicotea todo intento de acuerdo o pacificación entre los involucrados, como son los esfuerzos de Turquía, Qatar, Irán, Pakistán más el apoyo manifiesto de China y Rusia, para que el Talibán forme un gobierno moderado y estable. 

Y para esa guerra utiliza herramientas cómo el terrorismo, la guerrilla, el vandalismo callejero, el narcoterrorismo, los tumultos, las crisis económicas, las catástrofes naturales o humanitarias, los complots judiciales, los enfrentamientos raciales o tribales, las disputas fronterizas, las diferencias culturales o religiosas y cualquier otra circunstancia de la zona elegida, donde los servicios de inteligencia han dejado sembrados las semillas envenenadas de los futuros conflictos. Siempre con el objetivo de que el estado o región afectada se debilite y termine siendo rehén de los intereses estratégicos de la potencia provocadora. 

En el caso de Afganistán, se trata del fortalecimiento del terrorismo de ISIS y de Al-Qaeda, con abundante información que confirma sus estrechas relaciones actuales con la CIA, para generar el terror permanente y extenderlo a la zona con el propósito de complicar el avance de China con la Ruta de La Seda y debilitar la creciente influencia de Rusia, no solo en Asia, sino también en Europa. 

El politólogo nos explica que la “Guerra Proxy” ha sido un método usado históricamente por Inglaterra a lo largo de los siglos, quién por su demostrada vocación belicista, colonial, imperial y expansiva, aporta a la historia una larga lista de ejemplos, que también han afectado y afectan a Latinoamérica y que permite establecer un hilo conductor en la estrategia en Asia Menor con la realidad actual de nuestro subcontinente, afectada por similar maniobra. 

Y para ello despliega ejemplos como la llegada de Bolsonaro a la presidencia de Brasil, el acoso a Venezuela, el golpe en Bolivia, los obstáculos a Castillo en Perú y la última, con el intento de Piñera para que Chile se apropie de parte de la plataforma marítima argentina, creando un conflicto que garantiza a EEUU que estos dos países nunca podrían llegar a acuerdos de integración, que pongan en riesgo el control absoluto de EEUU sobre el Cono Sur. 

Y sobre este poderío de Washington sobre América del Sur, Pereyra Mele profundiza sobre las bases militares, las tensiones en los mares del sur provocadas por Inglaterra, del control de los dos océanos y del Estrecho de Magallanes, de la Alianza del Pacífico formada por países con gobiernos amables, del escudo protector para frenar el avance de China, de “Las Tres Américas que son una sola isla”, y alerta que para estos y por otros asuntos no menores, la opción de una “Guerra Proxy” siempre está en la agenda imperial. 

Y por último nos muestra la jugada de la Internacional Liberal -que en Argentina se identifica con el PRO- siempre dispuesta a forzar nuevas fricciones internas, agrandar grietas e imponer conflictos en busca de mayores enfrentamientos y de impedir la integración regional en un bloque común que enfrente los desafíos del nuevo orden mundial multipolar que, “le guste a quién le guste”, es un hecho ya incontestable.

Eduardo Bonugli (Madrid, 29/08/21)

TERRITORIO EN DISPUTA

“El reclamo se refiere a una medialuna de más de 5.000 kilómetros en la que hay una plataforma continental; Argentina pide respetar los límites establecidos por los acuerdos de 1984”. Foto: gentileza.

Especial para La Nueva Mañana

El analista político Carlos Pereyra Mele habló sobre el conflicto entre ambos países generado a partir de un inesperado reclamo del presidente chileno, Sebastián Piñera. Por el Periodista Flavio Colazo 3/9/2021

El analista político Carlos Pereyra Mele, especialista en Geopolítica Suramericana y Director Ejecutivo del tanque de Ideas Latinoamericano Dossier Geopolítico, a la vez que columnista en numerosos medios nacionales e internacionales, dialogó con LNM acerca de las recientes tensiones entre Argentina y Chile surgidas desde un imprevisto cambio de posición del presidente chileno, Sebastián Piñera, respecto a la soberanía en la zona de las aguas australes.

-¿Qué es lo que puntualmente está reclamando Chile como territorios propios en la actualidad, y qué ha provocado una tensión en las relaciones entre Argentina y el país vecino? 

-El reclamo se refiere a una medialuna de más de 5.000 kilómetros en la que hay una plataforma continental y una superposición de intereses entre lo que declaran ambos países que les corresponden. La posición Argentina es la de respetar los límites establecidos por los acuerdos de 1984 .

¿Hay antecedentes de reclamos por parte de Chile respecto a la soberanía sobre estos territorios? 

-La Cancillería argentina declara que no se tienen antecedentes de anteriores reclamos o protestas por esta zona, ni a nuestro país, ni a algún organismo internacional. La Cancillería argentina oficialmente declara: «La medida intentada por Chile pretende apropiarse de una parte de la plataforma continental argentina y de una extensa área de los fondos marinos y oceánicos, espacio marítimo que forma parte del Patrimonio Común de la Humanidad en conformidad a lo aprobado por la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho al Mar”.

Carlos Pereyra Mele
Carlos Pereyra Mele es analista político especialista en Geopolítica Suramericana y Director Ejecutivo del tanque de Ideas Latinoamericano Dossier Geopolítico.

-En este súbito reclamo territorial por parte del gobierno chileno, ¿es posible especular con factores políticos internos de la nación trasandina, como los desastrosos resultados eleccionarios que la actual administración chilena cosechó recientemente?

-Puede muy bien interpretarse esta hipótesis como cierta, pero no se debe olvidar que el objetivo de la política exterior de Chile, como de cualquier país, es consolidar nuevos espacios a incorporar y controlar, y para ello se usa siempre los claroscuros que dejan las legislaciones internacionales, y los momentos de relaciones de “poder” de cada país.

-¿Cuáles son los intereses geopolíticos y económicos que están en juego en la zona que Piñera reclama para Chile; y en qué se perjudicaría Argentina si se cediera ese territorio a la voluntad del presidente chileno? 

-Los intereses geopolíticos en la zona van in crescendo: primero, el Océano Atlántico Sur volvió a tener más importancia porque el RUGB (Reino Unido de Gran Bretaña) ha incrementado -e incrementará- su presencia en el mismo desde las islas ocupadas -a las cuales se les debe agregar la proyección antártica que va consolidar con el nuevo Gran Puerto de Puerto Argentino-. Segundo, porque Chile también tiene la misma protección antártica que Argentina. Y tercero, porque económicamente no es lo mismo operar para extraer recursos en una zona con plataforma submarina cercana a la superficie del océano a trabajar en los abismos oceánicos. Pero, más allá de estos tres puntos, fundamentalmente afecta nuestras proyecciones bioceánicas y antárticas. El derecho del mar autoriza el paso pacífico de naves en ZEE (Zona Económica Exclusiva) o alta mar, pero siempre se puede crear un conflicto según la voluntad política del país ribereño que lo controla, y si la zona está bajo nuestra jurisdicción esos problemas no existirían. 

– ¿Podría vincularse esta tensión, provocada por el presidente de Chile, al reacomodamiento geopolítico global en curso? 

-Todo conflicto entre países vecinos son de beneficios para los poderes globales, por aquello de “divide y reinarás”. Chile tiene desde el pinochetismo una relación muy especial con EEUU, e histórica con RUGB. Pero creo que los problemas actuales de EEUU e Inglaterra, con la retirada “apresurada” de Afganistán, para decirlo benévolamente, no han influido en esta decisión de la administración chilena. EEUU trata de que la región no se desmadre más, su problema es el Brasil de Bolsonaro, y quiere una Argentina estable para equilibrar el tema Brasil, y esto no ayuda.

-¿Cómo deben tomarse las declaraciones de Oscar Laborde (vicepresidente del Parlasur) al señalar que Sebastián Piñera “está jugando con fuego”? (ver nota en la web de LNM del 31/08/2021) 

-No las considero positivamente.  Estos temas de un conflicto en curso -o conflicto a mediano plazo- exigen una política clara de áreas específicas que monitoreen y aporten información y distintas opciones a seguir para defender el Interés Nacional. Las declaraciones altisonantes no son buena opción para estos temas delicados que deben ser trabajados desde la Diplomacia. Chile señaló hace poco tiempo que nuestro país emitió un Decreto Presidencial Argentino sobre las Nuevas Directivas de Defensa Nacional en el cual había un capítulo en que erróneamente se hablaba de un trabajo “conjunto” en el Estrecho de Magallanes. Chile protestó informalmente primero, y -ante el silencio argentino a esta primera instancia de reclamo- oficialmente después.  Argentina reconoció el error y modificó el texto del decreto. Conclusión: Chile hace un seguimiento con áreas específicas de los temas que puedan afectar a su interés nacional y actúa coherentemente. Ningún político chileno salió a hacer declaraciones unilaterales sobre el tema.

-¿Cómo puede explicarse el comportamiento desentendido del principal partido de la oposición política argentina (PRO) respecto a la defensa de los intereses argentinos en la región en disputa? 

-En mi caso, desde la campaña electoral. Se paraliza la Argentina para discutir lo insustancial. No me imagino que la oposición inglesa no tomaría partido -y acompañaría a su gobierno- si España quisiera recuperar, con declaraciones unilaterales, Gibraltar. O que la oposición rusa no tomaría partido y acompañaría a su gobierno si quisiera, de cualquier forma, Ucrania tomar la Península de Crimea. O que la oposición israelí no acompañe al gobierno cuando se cuestiona que Jerusalén no es la Capital Histórica del País. Pero tampoco se me pasa por alto que una candidata a diputada nacional por la agrupación que usted refiere (PRO) sostuvo públicamente que las Malvinas son inglesas… Por sus frutos los conoceréis. 

Piñera Macri © NA
El PRO, partido que lidera el ex presidente Mauricio Macri, emitió un comunicado que sorprendió a propios y extraños al llamar al diálogo para “llegar a un acuerdo” tras el reclamo del presidente chileno Sebastián Piñera. (foto: NA)

-¿Cuál ha sido la evolución -desde 1881 a la fecha- en cuanto a cesiones territoriales entre ambas naciones? 

-La historia demuestra que lo mejor que nos pudo pasar fue tener una previsibilidad con relación a nuestros diferendos limítrofes con los países vecinos (el tratado de 1881 nos dio esa alternativa) para evitar conflictos de tipo bélicos que nos hubiera desangrado y creado odios permanentes e insuperables; imposibles de olvidar. La historia de Europa es ésa; cuántas veces cambiaron de manos pueblos y regiones, y se disolvieron países, para a la vuelta de la esquina volver a enfrentarse por esos mismos territorios. Primera y Segunda Guerra Mundial son los ejemplos; pero la guerra por la ex Yugoslavia también nos debe hacer recapacitar. Y hoy todos son un triste recuerdo del poder colonial e imperial global que tuvieron. Tuvimos pérdidas y ganancias con el tratado de 1881, pero a pesar de que desde 1881 incorporamos a la “Patagonia” a la fecha -140 años- aún los argentinos tenemos una deuda tremenda que es la conquista real de la misma. Territorios extensísimos y riquísimos pero despoblados y casi no incorporados completamente a la Nación en su conjunto y logísticamente hablando y debemos recordarlo: nuestro Norte es el Sur.

¿Qué reflexiones le despiertan los tratados firmados entre ambos países y la evolución en los conflictos?

-Se me figuran tres como centrales: 1) Debemos recordar que los Tratados y su aplicación dependen de la voluntad política y del poder “real” de una nación. No es lo mismo la Argentina del 1881 económicamente fuerte -con un nuevo estado y ejército profesional-, y un Chile que -por más victorioso que hubiera salido de la Guerra del Pacífico- estaba desangrado y ocupando Perú. Hoy el país que tiene tremendas dificultades económicas políticas y cero poder de disuasión, de poder duro (el militar), es Argentina. 2) Los Organismos Internacionales emiten resoluciones que no son obligatorias, y por ello se debe tener prudencia cuando trabajamos en ese aspecto. Pero a los derechos que obtenemos, por más que no sean vinculantes, es el “poder real” del país el que los transforma (o no) en un estado de situación concreto. Y por último señalar que en política internacional también tienen importancia las relaciones estratégicas que se establezcan -en este caso las que establezca Argentina- , y ello sumado a una diplomacia activa, alerta y permanente nos permitirá sostener y mantener los intereses nacionales que siempre están en juego… Todo lo demás es voluntarismo y con eso no alcanza.  


Breve evolución histórica en los conflictos entre Chile y Argentina

  • 1843. Chile toma posesión del Estrecho de Magallanes y funda el fuerte Bulnes. Argentina reclamó rápidamente por esto.
  • 1881. Se firma el tratado de límites entre Argentina y Chile (ante el compromiso de la neutralidad argentina en la Guerra del Pacífico).
  • 1889. Argentina y Chile convocan a los EEUU para mediar en la entrega de parte de la Puna a Argentina por parte de Bolivia. EEUU falla a favor de Chile.
  • 1893. Se firma el protocolo para la división de Tierra del Fuego.
  • 1902. Se firman tres pactos. Uno aclaratorio en lo referente a la resolución pacífica de todo conflicto entre Argentina y Chile. Se designa a la corona británica como exclusiva mediadora entre ambas naciones.
  • Década del 60. El conflicto por la zona de Palena resuelto por el arbitrio de la corona británica a cargo de Isabel II. La corona falla también favorablemente a Chile sobre su soberanía en el Canal de Beagle y sobre las islas Lennox, Picton y Nueva.
  • 1978. Argentina desconoce este último fallo de la corona británica iniciándose un periodo de fuerte tensión.
  • 1979. Se recurre a la mediación papal a fin de resolver el conflicto por el Canal de Beagle y las tres islas.
  • 1984. A instancias del papa Juan Pablo II se firma el tratado de paz y amistad entre Argentina y Chile promoviendo la cooperación e integración entre ambos países.
  • 1998. Se firma el Acuerdo entre la República de Chile y la República Argentina sobre los límites desde Monte Fitz Roy hasta el Cerro Daudet.
  • 2007. Según hace constar en su autobiografía, Memorias, el ex presidente chileno Ricardo Lagos, en ejercicio de su presidencia, advirtió al presidente argentino Néstor Kirchner con iniciar acciones bélicas contra Argentina por desabastecimiento de gas (esto fue confirmado por un ex funcionario argentino durante la presidencia de Néstor Kirchner). La breve tensión no tomó estado público en su momento. 

16 años promoviendo semanalmente la Geopolitica; Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

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Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

Las Guerras por el Agua llegaron

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El director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, inicia la columna semanal del Club de La Pluma alertando que la saturación de noticias sobre Afganistán tiene mucho más que ver con la propaganda que con la información y que procura la victimización de Occidente ante su humillante derrota. 

Y de inmediato entra de lleno en nuestro continente donde la situación es fluida en conflictos, para hablarnos del intento de suicidio de la ex golpista y tirana, Jeanine Áñez, que va camino de victimizarse con el apoyo de los sectores económicos, de las fuerzas armadas y especialmente de Washigton, donde están fugados la gran parte de los responsables del golpe.

También se lamenta del asesinato esta semana, del joven dirigente político, Esteban Mosquera, a manos de los sicarios colombianos en este narco estado manejado por los presidentes Uribe y Duque. Y nos confirma que la resistencia popular ha vuelto a activar paros y movilizaciones para forzar un cambio político y un trasvase generacional, como en casi toda Sudamérica, contra la seudo democracia liberal impuesta por EEUU.

Y además, da cuenta del ridículo escándalo de la oposición peruana al intentar impedir el juramento en lengua Quechua de un nuevo ministro de Pedro Castillo, como lo permite la constitución y que demuestra la estrategia de evitar, con cualquier excusa, que no se consolide en Perú el nuevo gobierno legítimo. 

Luego, Carlos nos lleva hasta Etiopía donde ha explotado la anunciada Guerra del Agua con sus primeros 210 muertos, por el llenado de una mega represa en ese país, en lo alto del río Nilo, que afecta al caudal que baja hacia Sudán y Egipto. Y al explicar los detalles de esta violencia tribal, el analista ve la acción de una “mano negra” en la misma, mientras nos señala el hilo conductor de las nuevas formas estructurales del terrorismo supranacional, que condicionan y desestabilizan gobiernos, hasta el punto de que no puedan disponer de sus propios recursos naturales. 

Y ya sobre Afganistán, aborda el resurgimiento del ISIS con los atentados de Kabul que vienen en auxilio de Occidente porque le victimiza y le da excusas para acelerar su retirada, y nos ilustra de los orígenes de este grupo terrorista llamado también DAESH o Estado Islámico, con los dineros de Arabia Saudí, y la participación en ello de EEUU, Inglaterra y Francia, en todas las guerras funcionales a Washington, siempre para crear el caos permanente en el cercano y mediano Oriente, como ocurrió en Siria e Irak, donde el ISIS solo terminó derrotado gracias a las tropas de esos países, a la lucha de Hezbolá, de Irán y de la fuerza aérea rusa. También nos habla de lo que el ISIS es al Islam y de lo que fueron para su formación, las escuelas coránicas de Las Madrazas.

También se refiere a las teorías occidentales sobre “células durmientes talibanes”, del gran desastre que deja Occidente, de la democracia cleptómana basada en el robo a gran escala que desplazó a la idea inviable de una democracia liberal, del imperio de un estado generalizado de corrupción durante los 20 años, de la “locura de Occidente” tratando de imponerse por encima de un milenario mosaico de sociedades, culturas y religiones que conforman decenas y decenas de etnias ancestrales. 

Y aborda la importancia geopolítica de los yacimientos de litio y de las tierras raras en una zona que afecta a la Ruta de la Seda, de los intereses de Rusia y de las gestiones de China para que haya de verdad un nuevo Talibán 2.0, inclusivo y catalizador de tribus.. 

Tampoco falta su análisis sobre el destino desconocido de los 2,6 billones de dólares gastados en la guerra, ni del fabuloso negocio de la banca occidental por financiarla, que ya se habría embolsado 700 millones de los mismos en concepto de intereses, más lo que venga en el futuro, por otorgar un préstamo casi imposible de pagar

Y mientras sentencia que: “… detrás de estos atentados está la mano negra de…  ya sabemos quién”, nuestro director también define durante el audio la palabra TERRORISMO como «Toda acción violenta con fines políticos«. 

Eduardo Bonugli (Madrid, 29/08/21)

La represa que podria llevar a un nuevo escenario de Guerra en Africa

1 Experto dice que detrás de los atentados en Kabul «hay algunos intereses occidentales que buscan mantener la desestabilización en la región» 

28 ago 2021 – Carlos Alberto Pereyra Mele, analista y director de Dossier Geopolítico, considera que para «establecer un poco de orden» en Afganistán es preciso continuar la retirada de tropas estadounidenses y de la OTAN, cosa «totalmente acordada en las reuniones en Catar entre los talibanes* y EE.UU.». Además, dice que detrás de los atentados realizados este jueves en Kabul por el Estado Islámico, «hay algunos intereses también occidentales que buscan mantener la desestabilización en la región».

2 Preocupación entre habitantes de Kabul ante el avance de los talibanes

14 ago 2021 En Afganistán, los talibanes siguen ocupando cada vez más territorios y ya se han registrado enfrentamientos a unos 80 kilómetros de Kabul. Mientras, los residentes de la capital expresan su temor por el inminente avance de los militantes. El analista político y director de Dossier Geopolítico, Carlos Alberto Pereyra Mele, explica que el éxito de los talibanes está relacionado con la unión de nuevas etnias a sus filas y con la baja moral del Ejército afgano.

[Artículo realizado por Silvia Palacios y Lorenzo Carrasco que nos remite el Movimiento de Solidaridad Iberoamericana (MSIa) para ser difundido por Dossier Geopolitico]

MSIa, 27 de agosto de 2021.- Ante el declive estratégico global por el que atraviesa la nación estadounidense, el gobierno del presidente Joe Biden está sopesando opciones para recomponer las relaciones de su país con Iberoamérica, inestables tras la ruptura del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), cuando Estados Unidos apoyó a Inglaterra en la guerra de Las Malvinas en 1982.

Así como en el resto del mundo occidental, el fracaso del Nuevo Orden Mundial, y su sucedáneo, el programa del “Nuevo Siglo Americano”, encuentran un hemisferio frágil y en crisis, particularmente, un proceso de caos institucional en América del Sur. En este contexto, el gobierno de Biden ha lanzado una ofensiva diplomática, con el despliegue de sus piezas más importantes.

Em julio, el director general de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), William Burns, realizo una visita relámpago a Brasil, en una evidente misión de “control de daños”, -algo que difícilmente sería asignado a un jefe de la agencia-, una probable respuesta a la inusitada participación del presidente Jair Bolsonaro en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, realizado en junio, invitado personalmente por el presidente Vladimir Putin.

La más reciente fue la gira de la primera semana de agosto encabezada por Jake Sullivan, consejero de Seguridad Nacional, acompañado por Juan González, director senior para el hemisferio occidental del Consejo de Seguridad Nacional, y de Ricardo Zúñiga, director para asuntos del hemisferio occidental del Departamento de Estado y ejecutivos de peso en diversos renglones de seguridad, tecnología y cibernética.

La visita incluyó los tres países de mayor peso regional, Brasil, Argentina, y, por último, México, donde su presidente anunció la invitación para que el presidente estadounidense Joe Biden visite el país en septiembre próximo.  De acuerdo con la programación oficial, los temas de las visitas no contenían ninguna gran novedad fuera de los asuntos generales en los planos económico, ambiental, de seguridad, migratorios, además de la cooperación contra la pandemia del Covid-19.

Lo más evidente en la visita se reflejó en la inquietud geopolítica central en América del Sur – en Brasil y Argentina- por contener la presencia económica de China, reforzando la cruzada estadounidense contra la participación de la empresa China Huawei en la instalación de la tecnología 5G en esos países.

A Brasil se le ofreció, a cambio de su alineamiento, convertirlo en “socio global” de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo que sería un descalabro para los intereses estratégicos brasileños, porque lo aislaría del resto de los países, principalmente de Argentina.

En Buenos Aires, Sullivan, además de enfatizar el tema del sistema 5G, (menos apremiante que en Brasil, debido a que Argentina ni siquiera ha concluido sus planes para tal renglón) manifestó apoyo para las negociaciones de la deuda de 44 mil millones de dólares que tiene Argentina con el FMI. Adicionalmente prometió la colaboración para controlar la pesca ilegal de China y otras naciones en el Atlántico Sur.

El aspecto más significativo se produjo en la comida en la Casa Rosada, brindada por el presidente Alberto Fernández, en la que Jake Sullivan ofreció: “Nosotros tenemos un nuevo concepto de defensa y seguridad nacional. Privilegiamos la salud, el medio ambiente, la justicia social y la estabilidad económica y financiera de los países”.

Agregó, “nosotros estamos planteando un nuevo pacto social. El presidente Biden busca ser una continuidad avanzada de los planes que en su momento propusieron (Franklin Delano) Roosevelt y (Lyndon Baynes) Johnson”. (Infobae 8 de agosto de 2021)

En México, la presencia de los enviados de Biden, fue un tanto diferente, por la posición geográfica que el país guarda respecto a su vecino del Norte, así como por el tratado de libre comercio T-MEC (NAFTA 2.0) que mantiene dependiente al país a los intereses comerciales de sus socios norteamericanos. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, recibió a la delegación de Sullivan enfatizando su propuesta de vincular los temas de emigración y seguridad a proyectos de desarrollo económico, sobre todo hacia América Central y al sur de México; además se restablecerá el mecanismo de negociación de alto nivel para concretar proyectos de colaboración entre las naciones de América del Norte.  Reiteró que es del interés de Iberoamérica, la recuperación económica de Estados Unidos.

Muy promisorio para un nuevo orden hemisférico sería que la diplomacia de Washington se empeñe verdaderamente en un viraje diplomático a la Roosevelt mejorado, dejando atrás sus estratagemas “excepcionalistas” y que despeje el camino para la cooperación de EUA con el resto del continente, cimentada en el respeto a la soberanía de los estados y en el principio de no intervención en los asuntos internos de los estados.

Es decirsin la prevalencia del orden hegemónico que hasta ahora reina en el continente. De hecho, el rompimiento del TIAR en 1982, fue el acontecimiento histórico que marcó el inicio de una ofensiva del poder norteamericano y sus aliados neoliberales en el hemisferio contra los estados nacionales y las fuerzas armadas de Iberoamérica.

Este fue el propósito que tuvo la creación en ese mismo año del Dialogo Interamericano (DI). A partir de ese momento la entidad fue el principal coadyuvante en la elaboración de la política externa hacia el continente, tanto de demócratas como de republicanos, impulsando desde ambas corrientes políticas el mismo programa supranacional: desmantelamiento de las Fuerzas Armadas, neoliberalismo, legalización de las drogas, indigenismo y ambientalismo, y la supuesta defensa de los derechos humanos ad hoc.

Su antípoda, que restauraría el orden hemisférico, sería un modelo de cooperación que no es lejano del sistema nacional de economía concebida por los padres fundadores de la Unión Americana, y que fue el cimiento del poderío industrial norteamericano hasta la década de los1970.

Es el momento para regresar a su origen anticolonialista, cuando Estados Unidos, se independizó del Imperio Británico y de la dictadura financiera del Banco de Inglaterra (que adoptaron más tarde con la creación del Sistema de la Reserva Federal, vigente hasta la fecha). Significa echar mano de sus antecedentes históricos con un sistema de crédito dirigido a proyectos de economía física, intensivos en innovación tecnológica. La recuperación industrial de los Estados Unidos, en ese sentido, estaría plenamente de acuerdo con los intereses soberanos de las naciones iberoamericanas.

Este es el único futuro posible frente al colapso galopante de un orden mundial supremacista.

De la parte de Iberoamérica, urge escapar del peor colapso institucional de su historia, donde todos los partidos políticos están desprestigiados y sus sistemas económicos volcados a alimentar la usura de la globalización financiera.

Volver a la historia, rescatar el pasado fehaciente apartando las versiones distorsionadas que surgieron a partir de las guerras de independencia, que niegan sistemáticamente el grandioso origen de una civilización mestiza, es la tarea que las naciones iberoamericanas tienen para librarse del colonialismo mental que el iluminismo impuso.

El otro camino es emprender un nuevo sendero colonial que permita que los experimentos de cuño etnonacionalistas, impulsados del exterior y ya peligrosamente enraizados en variadas capas de la sociedad, ayuden a acelerar la desintegración de nuestras naciones.

La recuperación industrial de los Estados Unidos y la recuperación del proyecto civilizador iberoamericano, serán entonces las dos piernas para renovar un sistema de seguridad y desarrollo hemisférico.

Entrevistado por la Periodista Shadi Narvaez, para el programa El Punto sobre la “I”, realizamos el accionar de la República Imperial Norteamericana en estos últimos tiempos -difíciles para el Imperio- con el envio hace un mes del Jefe de la Cia y el Comandante del Comando Sur y hace dos semanas el Asesor principal de Seguridad nacional de USA a Argentina Brasil y México. Carlos Pereyra Mele director de Dossier Geopolitico