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Dos Versiones: La Rusa Vídeo documental sobre china de RT 

Dos Visiones: la Occidental – Vídeo Documental de DW

El Congreso del Partido Comunista de China de 2017 definió el papel que el gigante asiático quiere jugar en el mundo. Retrato de una potencia socialista.

El presidente Xi Jinping salió reforzado de esa cita y tiene garantizado el apoyo del pueblo mientras la economía marche bien y los chinos confíen en que les espera un futuro glorioso. El corresponsal en China Josef Dollinger nos presenta al gigante asiático en los albores de una tercera era: tras la Revolución y la Reforma económica, hasta mediados del siglo XXI China aspira a convertirse en una «potencia socialista» moderna, con aspiraciones de poder y liderazgo a nivel mundial. Al final del XIX Congreso del Partido Comunista de China, Xi Jinping anunció que aguardaban al país tiempos gloriosos. Y el partido celebró tener al frente a un nuevo gran timonel. China ya no es la fábrica del mundo. El gobierno tiene un nuevo plan maestro para el crecimiento económico: Made in China 2025, una iniciativa para los rubros industriales más importantes. El plan aspira a que China sea líder mundial en diez sectores: la industria automovilística, los trenes de alto rendimiento, la industria farmacéutica, la aeronáutica y la inteligencia artificial, por mencionar los más importantes. Economía planificada 4.0. China aspira a lo más alto.

“No hay presente histórico sin recuerdos y sin presentimientos”

                                                                                                        Raymond Aron

Desde el retorno de la democracia en 1983 la dirigencia política argentina ha mantenido y profundizado dos consensos respecto de la política de defensa. El primero de ellos ha sido un notable acierto y consiste en la diferenciación conceptual entre Defensa Nacional y Seguridad Interior. Ambas habían sido mezcladas y confundidas desde los 60 en la Doctrina de Seguridad Nacional elaborada por los EEUU y asumida como legitimación de las dictaduras militares latinoamericanas. En el contexto de la Guerra Fría la tarea pregonada por el Pentágono para nuestras fuerzas armadas era la defensa de las fronteras ideológicas y la represión interior. Entonces la Ley de Defensa  (Ley N° 23.554) y la Ley de Seguridad Interior (Ley Nº 24.059) plasmaron legalmente la superación política y conceptual de aquella Doctrina de Seguridad Nacional. Ambas leyes convirtieron en excepcionales los casos en que las FFAA argentinas pueden realizar tareas internas. Desde fines de los 80 hasta hoy, no existe cambio alguno que haya modificado la naturaleza de las amenazas posibles a nuestra Defensa Nacional. O mejor dicho, el único cambio real es que sin Guerra Fría el Pentágono pregona a los latinoamericanos una reconversión de sus FFAA en la doctrina de “las nuevas amenazas” (narcotráfico y terrorismo). Ninguno de los países latinoamericanos que la adoptaron ha tenido buenos resultados y en general han empeorado sus problemas.

El otro consenso es uno negativo sobre el rol de las FFAA que viene desde 1983. Es de orden práctico, de ejecución de políticas públicas y podemos sintetizarlo en la idea de indefensión soberana. Me refiero a la constante degradación presupuestaria y material de las FFAA desde la guerra de Malvinas hasta la desaparición del ARA San Juan. Más allá de algunos parches, nuestras fuerzas armadas vienen perdiendo capacidades para afrontar cualquier conflicto convencional, y por lo tanto, para cumplir con las funciones que le asigna la Ley de Defensa. Sin aviones de combate, sin blindados modernos, sin misiles de todo tipo y perdiendo buques de alta mar por efecto de las propias decisiones y omisiones soberanas de nuestros gobiernos nos hemos puestoen una situación de indefensión. Indefensión soberana dado que no hemos firmado un Tratado de Versalles que nos obligue al desarme después de haber perdido una guerra. Las compras de material que anunció el gobierno y que ejecuta dudosamente van en el mismo sentido de darle a nuestras FFAA un perfil centroamericano, es decir, sin el armamento pesado y avanzado que exige la disuasión frente a un posible conflicto convencional con otro Estado. Aquí suelen aparecer los planteos sobre la falta de hipótesis de conflicto. El senador Pino Solanas, que no puede ser sospechado de militarista, ha señalado en estos días por televisión lo evidente, la cuestión Malvinas. Un territorio ocupado por una potencia colonial extranjera que realiza ejercicios militares continuamente pese a la continuidad de nuestra política de indefensión soberana. Los británicos también enfrentan restricciones presupuestarias militares pero mantienen y renuevan su capacidad disuasiva en las islas. ¿Son irracionales? No, no lo son. Simplemente entienden desde hace siglos que la guerra es parte de la realidad política del mundo y que su suerte en un conflicto no puede quedar meramente librada a la voluntad del enemigo. No olvidan que el otro también juega. De hecho, en 1982 casi lo habian olvidado y la irracionalidad de la Junta los despertó. Entonces el otro no solo juega sino que también puede jugar irracionalmente.

«EL OTRO CONSENSO ES UNO NEGATIVO SOBRE EL ROL DE LAS FFAA QUE VIENE DESDE 1983. ES DE ORDEN PRÁCTICO, DE EJECUCIÓN DE POLÍTICAS PÚBLICAS Y PODEMOS SINTETIZARLO EN LA IDEA DE INDEFENSIÓN SOBERANA. «

La geopolítica, disciplina maldita para liberales y progresistas argentinos, nos recuerda que las Malvinas, el Mar Argentino y la Antártida son un mismo combo que puede verse alterado por los efectos inesperados del cambio climático y el cambio tecnológico. El cambio tecnológico ya permite explorar y extraer recursos naturales en un territorio virgen de formas que no estaban disponibles en la época en que se firmó el Tratado Antártico. Y aca otra vez lo mismo, lo único que hace respetar ese tratado es la falta de voluntad de romperlo por sus signatarios más fuertes. Es decir, el equilibrio de fuerzas políticas, económicas y militares. Vivimos tiempos de alteración en de equilibrios de poder y redefinición geopolítica, como recientemente han experimentado en carne propia muchas zonas del mundo que antes eran consideradas relativamente estables (Siria, Libia y Ucrania, por ejemplo). Nuestras Fuerzas Armadas deberían poder tener la capacidad de defender nuestra soberanía y disuadir cualquier amenaza sobre nuestros derechos en el Mar Argentino y la Antártida y ser parte inteligente de una política pacífica de recuperación de la soberanía efectiva sobre Malvinas. A ello hay que agregarle la defensa del vacío desprotegido de la Patagonia, reserva de materias primas, y del Acuífero Guaraní, tercer reservorio mundial de agua dulce. Perón decía en los 70 sobre las reservas de materias primas que “la historia prueba que cuando los grandes y fuertes han necesitado de ellas, las han ido a tomar por las buenas o por las malas. (…) Solamente si podemos defendernos -y estamos en condiciones de hacerlo- podremos, si no sacar ventaja, por lo menos obtener justicia en ese proceso de universalización que será la organización de la tierra. (…) porque en momentos de crisis de materia prima y comida, las vendran a tomar aquí y, si no nos preparamos, las tomarán incluso por teléfono”.

Un argumento,en alguna medida sobreentendido o dicho por lo bajo por algunos y que racionaliza este consenso negativo es que la debilidad del FFAA funciona como una especie de garantía para su subordinación al orden constitucional. Si bien ese argumento podía sonarle racional a muchos en la época de las sublevaciones carapintadas, sostenerlo en la actualidad equivale a reconocer la impotencia de la política y la justificación retroactiva del desguace del neoliberal del Estado. En el actual contexto internacional es un ejercicio ideológico de antimilitarismo suicida que desemboca en el desarme unilateral y la indefensión soberana.

«UN ARGUMENTO,EN ALGUNA MEDIDA SOBREENTENDIDO O DICHO POR LO BAJO POR ALGUNOS Y QUE RACIONALIZA ESTE CONSENSO NEGATIVO ES QUE LA DEBILIDAD DEL FFAA FUNCIONA COMO UNA ESPECIE DE GARANTÍA PARA SU SUBORDINACIÓN AL ORDEN CONSTITUCIONAL.»

A esta altura resulta bastante evidente que pensar y ejecutar una política de Defensa que no sea más de lo mismo requiere de algo parecido a estadista. Una dirigencia capaz de mirar más allá de lo inmediato y de los argumentos enlatados de las consultoras. Una dirigencia capaz de afrontar la realidad de un mundo que no se ajusta a los marcos ideológicos de un experimento de optimismo globalista como el que actualmente dirige al país.  

El actual decreto del gobierno (Decreto 683/2018), que motiva la polémica pública, tiene el grave problema de querer modificar la Ley de Defensa sin pasar por el Congreso Nacional. En su artículo 5 le asigna funciones al Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de custodia de objetivos estratégicos referidos por el artículo 31 de la Ley de Defensa que en esa ley solo corresponden a la Prefectura y a la Gendarmería. Tanto la Ley de Defensa como la Seguridad Interior establecen mecanismos excepcionales (Comité de crisis, estado de sitio) para la utilización de las FFAA en el ámbito interno. Estamos en presencia de otro intento de avance del consenso negativo de la indefensión soberana por sobre el consenso positivo establecido por la Ley de Defensa. En esto el gobierno cambiemita es una continuidad y profundización de la lógica previa del deslizamiento constante en la indefensión soberana que es convergente con la doctrina del Pentágono. El deterioro de las fuerzas las va convirtiendo de hecho en algo residual y facilita las presiones por abandonar los parámetros de la Ley de Defensa.

En la coyuntura inmediata, el planteo del gobierno apunta a liberar gendarmes para afrontar un posible aumento de la conflictividad social producto del plan de ajuste pactado con el FMI. Con el bonus de ser un gesto que le permita de recuperar imagen frente su electorado más sensible a las cuestiones de orden público y seguridad. Esto sintoniza con el perfil centroamericano de fuerzas armadas, cuya principal tarea es la represión interna disfrazada y justificada por la doctrina de las “nuevas amenazas”. Se promueve así la conversión de las FFAA en suerte de policía militarizada orientada a la seguridad interior incompatible con la defensa del interés nacional y la integridad territorial del Estado argentino.

«SE PROMUEVE ASÍ LA CONVERSIÓN DE LAS FFAA EN SUERTE DE POLICÍA MILITARIZADA ORIENTADA A LA SEGURIDAD INTERIOR INCOMPATIBLE CON LA DEFENSA DEL INTERÉS NACIONAL Y LA INTEGRIDAD TERRITORIAL DEL ESTADO ARGENTINO.»

Por último, pero no menos importante, la cobertura de los anuncios hechos por el gobierno incluyen versiones sobre la relocalización y fusión de bases militares, lo cual permite sospechar que tras la excusa del ajuste, la austeridad, la eficiencia y la modernización, opere la intención de vender terrenos e instalaciones para negocios inmobiliarios o el uso de bases al estilo Flybondi. Nada puede sorprendernos en este sentido de un gobierno de derecha posmoderna cuya imprevisión ya hemos visto fracasar en el área económica. En su momento todos los llamados a la prudencia respecto de la vulnerabilidad de su política de endeudamiento externo se estrellaron contra el muro de optimismo babieca al que después le “pasaron cosas”. Poco se le puede pedir a una mentalidad deshistorizada y deshistorizante que carece de percepción y profundidad sobre las condiciones de posibilidad necesarias para la viabilidad de sus políticas y del propio Estado Nacional.

Facundo Álvarez
Peronista y federal. Politólogo, docente universitario. Me quedé en el 45. Vivo en la Ciudad de la Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Ayres.

….muy buen artículo con el que tengo una casi coincidencia total; digo esto porque, entre otras cosas, para mi el diseño de la debacle no viene un Nuevo Orden Mundial que está alumbrando el cambio de época y que empuja desde el Oriente, sino que proviene del Viejo Orden Mundial, el de las élites del capitalismo financiero, el de EE.UU. y las viejas potencias coloniales europeas que está colapsando.

Coincido, en que no hay impericia ni «mala praxis», en la causa de este muy difícil «trance» o «brete» en que nos encontramos. Por el contrario lo que hay es un plan muy bien pensado para poner de rodillas definitivamente a la Argentina que lamentablemente hoy discurre en la insustancialidad: moral, ética y material de una profunda decadencia, que se encuentra a la «intemperie», con las defensas bajas, confundida, sin proyectar un significado. Un plan que en su ejecución va demoliendo los pilares políticos, económicos, sociales, jurídicos, culturales de la Nación mientras muestra en la cotidianidad muchas «sin razones» que lo ponen en evidencia.

Lic. Carlos Pereyra Mele
Director de Dossier Geopolitico

Claves para entender el colapso inducido de Argentina

La debacle es consecuencia de un diseño para poner al país de rodillas. Cuáles son las posibles metas del Nuevo Orden Mundial en un escenario económico que se derrumba.

La volcánica economía argentina vuelve a ser noticia mundial. Una espiral recesiva de estanflación, creciente endeudamiento externo, contracción del consumo y corrida cambiaria está sumiendo al país en el caos, a solo dos años y medio del inicio de la ‘administración colonial’ de Mauricio Macri, encabezada por CEOs. Es el resultado de una increíble batería de medidas destructivas de la producción y el empleo, aplicadas en forma combinada a una alta velocidad.

En los últimos días, la debacle ha provocado de parte del Gobierno el anuncio de nuevas rondas de demolición controlada de la organización nacional: a la eliminación de organismos y proyectos de investigación científica y tecnológica, se sumó la eliminación de ministerios históricos —todo un gesto de abandono de ambiciones de Estado—, miles de despidos en la administración pública y más recortes de gastos e inversión social.
Se trata del diseño de un colapso inducido: el país marcha hacia la cesación de pagos, la parálisis productiva y el desempleo masivo. ¿Puede ser solo torpeza del grupo que gobierna?

Un conjunto de tendencias indican que se avecina un shock muy agudo contra la configuración histórica del país, mucho más audaz que una simple redistribución del ingreso.

En la antesala de un shock

Una de las debilidades estructurales de la resistencia autóctona frente a los procesos de expansión imperialista es una concepción ingenua sobre los planes del enemigo.

Las agencias transnacionales del imperialismo no solo han incrementado exponencialmente su poder en los tableros internos de cada país, sino que también son mucho más ambiciosas en sus metas, donde además se operó un cambio cualitativo: superada toda resistencia organizada a la explotación extranjera de los recursos naturales, a la creación artificial de deuda usuraria, y al acceso al mercado interno de cada país, la agenda del Nuevo Orden Mundial para las sociedades periféricas sobrepasa los imaginarios de la izquierda tradicional.
El pasaje del capitalismo industrial al capitalismo financiero ha modificado a tal punto las estrategias de expansión del proceso imperialista que incluso grandes grupos capitalistas locales que antaño podían considerarse socios comisionistas en la explotación de las sociedades coloniales, ven sus intereses ignorados y sus activos depreciándose.

Esto se ve claramente en Argentina, donde la administración colonial no solo ataca el nivel de ingreso de la clase trabajadora, sino que está minando incluso las bases de sustentación de los propios capitalistas locales, y el entramado de condiciones que permite la viabilidad de la nación. El país es una vez más un laboratorio de experimentos en materia de políticas de reconfiguración violenta de la sociedad. En ‘La doctrina del shock’, Naomi Klein repasa cómo ciertas reformas políticas y económicas se introducen a través de desastres o contingencias diseñadas que suman a las sociedades en la confusión, provocando profundos impactos en la psicología colectiva y paralizando la reacción.

El diseño de un colapso inducido

La administración colonial de Macri tiene en su agenda objetivos comunes con la reconfiguración del mundo bajo las matrices del Nuevo Orden Mundial. Así, ha puesto en marcha en forma acelerada un diseño premeditado para poner al país de rodillas, sumiendo a la población en la desesperación y preparando el terreno para imponer ‘soluciones’ drásticas. Cualquier economía próspera, incluso de los países desarrollados, se hubiera sumido en la parálisis productiva y la estanflación que caracteriza hoy a la Argentina, si se hubieran aplicado las siguientes fórmulas que imperan desde diciembre de 2015: la apertura importadora irrestricta —provocó un gran desbalance en la balanza de pagos con el exterior— y el cierre progresivo de la industria nacional que quedó desprotegida.

El aumento salvaje de tarifas de servicios públicos (entre 400% y 3.000%) desestabilizó no solamente las economías hogareñas, sino también la viabilidad del comercio y los sectores productivos que no eran afectados por la competencia extranjera.

La desgravación impositiva a grandes grupos, quita de retenciones al agro y la minería y otras exenciones impositivas a los sectores más concentrados, desfinanciaron las arcas

públicas y prepararon el terreno para un agravamiento del déficit fiscal, que a su vez fue pretexto para un feroz ajuste presupuestario.

El endeudamiento acelerado que financió este esquema encaminó al país a volver al FMI, que impuso nuevas medidas de achique de gastos, interrupción de obra pública y recortes de programas sociales.
La vertiginosa devaluación de la moneda y elevación de las tasas de interés alimentó una inflación que amenaza desbocarse para convertirse en otro episodio de hiperinflación, y agravó las pésimas condiciones de la economía en su conjunto. Las tarifas de servicios públicos, el combustible y otros insumos básicos fueron dolarizados, con lo cual, cada incremento del dólar impacta directamente sobre el costo interno de la producción de bienes y servicios.

Es evidente que el paquete de políticas conforma un claro sabotaje al país, su aparato productivo y la calidad de vida de su población. Estas no son las recetas de ningún tipo de capitalismo productivo, que por definición demanda bajos costos de producción (crédito, tarifas y salarios baratos), protección racional frente a la competencia exterior, estabilidad monetaria, políticas de subsidios sectoriales y estímulos al desarrollo de las capacidades nacionales.

Un segundo lote de políticas sugiere que es necesario el desmantelamiento por anticipado de cualquier intento de resistencia y oposición social activa. Pese a tener inicialmente un alto consenso social y gozar de una formidable protección mediática, el Gobierno de Cambiemos ha impulsado sistemáticamente líneas represivas muy pronunciadas:

1 Aliento al gatillo fácil en la represión policial y anuncio del retorno de las Fuerzas Armadas a la seguridad interior
2 Silenciamiento de periodistas y medios críticos
3 Encarcelamiento y hostigamiento judicial de líderes de la oposición
4 ‘Depuración’ de jueces independientes y alineamiento del sistema judicial
5 Ingreso de tropas y establecimiento de bases extranjeras

¿A dónde va el colapso económico argentino?

Argentina sufre una invasión intangible y silenciosa. La pregunta de rigor es: ¿cuál es el programa de shock que se prepara con este escenario catastrófico?

Algunas pistas emergen en el ejercicio de la memoria histórica y el análisis de las luchas anticoloniales del presente.

La agenda oculta del colapso inducido de la Argentina contiene metas del Nuevo Orden Mundial comunes a todos los territorios periféricos. Todas son ruinosas para los intereses de la población, pero el escenario de crisis multidimensional que se está construyendo apunta a presentarlos como «soluciones salvadoras». Todas, además, contienen un elemento central de la agenda globalista para los pueblos subalternos: la disolución de la identidad y del Estado nacional.

  1. Extranjerización acelerada de empresas y otros activos

    Esta parte del proceso ya está en marcha, y es la que menos impacta ante la opinión pública por cuanto se suele presentar como un «progreso»: Argentina enfrenta un nuevo ataque extranjerizante de activos y mercados locales. Pero a diferencia de las crisis anteriores, que derivaban de presiones y apuestas desde el exterior, la actual es promovida por el propio Gobierno de Cambiemos. Se reclama la intervención extranjera como único medio de conducir al país en esta coyuntura. 3 La debilidad externa en la que Cambiemos ha colocado a la economía argentina es funcional a una entrega masiva de activos por parte de empresarios locales.

    Desde el comienzo de la crisis externa, la caída combinada de los valores bursátiles y la devaluación del peso deprecia a los activos argentinos en un 70%. La suba del dólar y la incertidumbre económica abre la puerta para que los activos del país sean rematados a precio de oferta. Techint, Aluar, Ledesma y las empresas de la patria contratista se sorprenden con sus ejecutivos encarcelados en una farsa judicial mientras las protecciones arancelarias de las que gozaban en el pasado se cancelan y las acciones de sus compañías se derriten en Wall Street. Los fondos buitre están comprando esos papeles a precios de remate. Y el deterioro promete proseguir.

    El proceso de extranjerización de la economía —compras, fusiones y absorciones, que pueden ser presentadas como «inversión extranjera directa»— se puede acelerar con una «inyección de confianza». ¿Cómo impulsar «reformas de fondo» que recuperen «el optimismo de los inversores»? Tal vez la segunda meta nos brinde algunas pistas.

    2. Adopción del dólar como moneda oficial

    El panorama actual se parece mucho al de 1989. Entonces la hiperinflación signó el fin del gobierno de Raúl Alfonsín y fue la antesala de la Convertibilidad, un sistema que ‘rescató’ la economía argentina estableciendo por la ley una paridad fija de 1 a 1 del peso argentino con el dólar. La Convertibilidad fue un proyecto vendido «llave en mano» por el Citibank y el Chase Manhattan al Gobierno de Menem, que contuvo la inflación e inició una década de extranjerización de la economía.

    La Convertibilidad fue recordada en estos días por Larry Kudlow, asesor económico de la Casa Blanca, que aseguró que el Tesoro de Estados Unidos analiza la posibilidad de emplear un nuevo plan de convertibilidad de la moneda argentina. El actual director del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos afirmó que la posibilidad de «dolarizar» la moneda argentina podría ser la clave para que la economía nacional pueda resurgir.
    La Convertibilidad de la década de los 90 terminó en la catástrofe del corralito de 2001. De no haber mediado la caída precipitada del sistema, los planes eran profundizar el modelo con la adopción del dólar como moneda oficial.

    En diciembre de 2001 un ensayo titulado ‘Cómo dolarizar en Argentina’, firmado por Kurt Schuler y Steve H. Hanke, afirmaba: «Las políticas que la Argentina ha seguido han llevado a su economía a un punto muerto. La incertidumbre sobre el futuro del peso se ha transformado en el obstáculo inmediato más grande para el crecimiento económico». ¿Alguna similitud con el escenario actual?

    En 2018, los diarios financieros han vuelto a hablar de dolarización en Argentina. Y Steve Hanke ha vuelto al escenario. Padre de la dolarización de Ecuador y Montenegro, le recomienda a Macri la dolarización como remedio para salir de la crisis. No es la única voz. La periodista estadounidense especializada en Hispanoamérica Mary O’Grady publicó su editorial del Wall Street Journal bajo el título: «Argentina necesita dolarizarse».

    La importancia del proyecto excede el contexto argentino. La necesidad imperial de mantener la hegemonía del dólar ha sido más importante que la explotación del petróleo en la historia de la última década. Hoy, con un enorme bloque emergente de países —encabezado por Rusia, China, India y otras gigantescas economías— encaminado a buscar un sustituto al dólar como moneda de referencia internacional, la dolarización de Argentina sería una conquista de alto contenido simbólico: la primera experiencia en un país de gran extensión e importancia geopolítica, y un capítulo que podría iniciar un ambicioso proceso continental.

    La dolarización de tarifas de servicios públicos y de carteras financieras, y los contactos para un acuerdo directo con el Tesoro de EE.UU. ante la actual crisis, parecen pasos convergentes.

    Sin embargo, las condiciones para un reemplazo del peso argentino por el dólar requeriría de parte de Argentina de un monto de reservas internacionales que el país viene perdiendo aceleradamente en la actual crisis cambiaria. ¿Cómo financiar esa operación? Tal vez la tercera meta alumbre una convergencia de medios.

    3. Desmembramiento territorial de la Argentina

    El desmembramiento de los estados nacionales es una premisa del Nuevo Orden Mundial que se verifica en diferentes escenarios del mundo: se logró en Yugoslavia, en la ex URSS y diversos estados de Medio Oriente mediante la guerra y el terrorismo. El desmembramiento de Venezuela es una posible ‘solución’ si no se logra derrocar al Gobierno.

    En este contexto, la Patagonia aparece como una prenda cambio perfecta para ‘rescatar’ a la Argentina de otra crisis.

    En los años turbulentos del 2001, cuando Argentina cayó en cesación de pagos, la prensa global llegó a sugerir que la Patagonia, inmensamente rica en recursos, fuera separada del resto del país para servir de mecanismo de pago de la deuda en default. Años después, el profesor de Harvard Richard N. Cooper, escribió una propuesta en consonancia con el pensamiento de Anne Krueger (entonces titular del FMI) para someter a las naciones endeudadas a procesos de quiebra con el fin de que los activos sean liquidados y los ingresos resultantes distribuidos entre sus acreedores, bajo la guía de un tribunal global.

La Patagonia argentina ya es un territorio internacionalizado. La compra masiva de tierras por parte de extranjeros en Argentina, que lleva décadas, había sido reglamentada en 2011 por el Congreso, disponiendo un límite del 15% de las tierras cultivables del territorio nacional, y hasta 1.000 hectáreas por persona. La administración colonial de Macri, por decreto, eliminó estas restricciones, y el proceso de adquisición masiva de tierras se profundizó. Ya hay extensos territorios en el sur argentino que funcionan como microestados, con su propia red de carreteras, aeropuertos, fuerzas de seguridad y fuentes de energía, como las propiedades del magnate británico Joe Lewis.

La entrega de tierras patagónicas a cambio de asientos contables que alivien la artificial deuda argentina —o que garanticen una operación de dolarización masiva de su economía— podría efectuarse sin necesidad de una partición formal del Estado, o de una ‘declaración de independencia’ de un grupo de colonos. El ‘negocio’ de la Argentina podría disfrazarse mediante la cesión de tierras a ONGs o poderes privados que administren un territorio bajo la modalidad que Boaventura de Sousa Santos denomina «nuevo gobierno indirecto»: el Estado se retira de la regulación social y poderosos actores no estatales obtienen control sobre las vidas y bienestar de vastas poblaciones, la tierra, el agua potable, las semillas y los bosques.

El ‘negocio’ para el Tesoro nacional podría ser presentado bajo la forma de la cesión de territorios diminutos. Sin embargo, siempre existirá el potencial de que sean expandidos de facto mediante la ocupación progresiva o la guerra. Hace falta señalar que, a la par de políticas de desguace y debilitamiento del Ejército argentino, la administración colonial de Macri ha autorizado el ingreso de tropas extranjeras y el despliegue de una nueva red de bases militares estadounidenses: una en Neuquén, en el estratégico sur patagónico, y dos en Tierra de Fuego, la de Tolhuin y la de Ushuaia. Con el Ejército británico fuertemente pertrechado en Malvinas, la zona aparece bajo estrecho control extranjero.
Una sociedad dividida y sumida en penurias, un ejército nacional sin capacidad operativa y un proceso de infiltración de capitales y elementos militares extranjeros, parecen la antesala perfecta de eventos en los que Argentina pierda parte de su integridad territorial. Referencias oficiales no faltan: el rabino Sergio Bergman, ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, ha profetizado hace pocos meses que la Patagonia, como «tierra prometida, debe ser partida y repartida».

Conclusiones provisorias

El diseño del colapso argentino no tiene una meta única, ni tampoco una conducción unificada. El plan tampoco tiene los resultados asegurados. Su evolución está vinculada con la evolución de otro conjunto de ofensivas en la región: el ‘lawfare’ contra Lula y el resto de los líderes populares de América Latina, el cerco contra Venezuela y el despliegue militar imperialista en todo el continente, donde no se puede descartar el inicio de una guerra genealizada.

Por otro lado, los resultados finales tienen que superar la prueba de fuego que ninguna conspiración puede anticipar: la reacción de la gente y las organizaciones populares, la posición de los sectores nacionalistas del Ejército argentino, y el impacto imprevisible que tiene en la historia un conjunto de eventos encadenados.

América Latina está bajo asalto. De la conciencia y movilización de sus pueblos depende la defensa de sus territorios y su libertad.-

 

Por Claudio Fabián Guevara – Periodista e investigador de origen argentino. Doctor en Sustentabilidad, Desarrollo y Turismo por la Universidad de Guadalajara. Miembro del equipo editorial de European Scientific Journal. Fundador de El Nuevo Cronista de Argentina, Diario de Vallarta & Nayarit y otros medios.

 

Fuente Nota: Sputnik https://mundo.sputniknews.com/blogs/201809161082017126-claves-para-entender-el-colapso-inducido-de-argentina/

 

Mauricio Macri: «Podemos ser los responsables de que esta sea la última crisis»

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201809071081821681-macri-comenta-crisis-financiera-en-argentina/

 

¿Se avecina lo peor? El destino económico de Argentina y otros países latinoamericanos

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201809011081666560-que-pasara-en-argentina-economia/

 

Tocar fondo: ¿El FMI rescata o hunde?

https://mundo.sputniknews.com/economia/201809141081994389-tocar-fondo-fmi-rescate-ayuda-hundimiento-crisis-dolar-argentina/

 

Déja Vu de una crisis: Argentina atraviesa momentos que recuerdan al 2001

https://mundo.sputniknews.com/economia/201809041081709191-argentina-crisis-economia-dolar/

 

Argentina: si el gobierno quisiera dolarizar, la sociedad no lo permitiría

https://mundo.sputniknews.com/radio_voces_del_mundo/201809071081811027-dolarizacion-crisis-economica-buenos-aires/

 

Premier británico advierte de una guerra por Malvinas

https://www.youtube.com/watch?time_continue=4&v=Shl0-qwpG40

 

Columna Radial de Geopolitica de Dossier Geopolitico x Carlos Alberto Pereyra Mele, dominical desde hace 10 años en el “Programa El Club de la Pluma”, del Domingo 1/09/2018.

TEMAS: Difícil semana para analizar la Geopolitica global, cuando la Argentina vive momento angustiante por sus crisis recurrente económicas que golpean la República cada 10 anos aproximadamente. 

A Muere en una explosión Alexander Zajárchenko, líder de la autoproclamada República de Donetsk, en Ucrania
Moscú ha culpado a Kiev del asesinato del líder de la provincia rebelde, que falleció por la explosión de una bomba en un café

B Fuerte tensión en Chemnitz tras marcha de la ultraderecha
La actividad, convocada para recordar a un ciudadano asesinado el domingo pasado

C La batalla final de Siria se juega en Idlib, último bastión insurgente y refugio de 2,5 millones de personas. Durante meses, los acuerdos de rendición en otras zonas han enviado a combatientes y civiles a esta región, que ha visto duplicada su población y que cuenta con fuerzas turcas

D MURIO EL TLCAN – Canadá y EU cierran conversaciones sin acuerdos, mientras que Trump prepara el envío de un TLC sólo con México

America del Sur:

Partido de los Trabajadores mantiene a Lula como candidato y el Veto de la Justicia Electoral de Brasil

F Concluye en Argentina Conferencia Sudamericana de Defensa

Escuchar audio: https://ar.ivoox.com/es/columna-geopolitica-carlos-pereyra-mele-club-de-audios-mp3_rf_28265837_1.html

 

DE BOLIVIA Y COSTA RICA A ÁFRICA

El Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional es el evento internacional de China de más alto perfil que promueve la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda. El presidente de China, Xi Jinping, apostó por ampliar las inversiones del gigante asiático en África a través de la iniciativa de la Franja y la Ruta, como parte de las relaciones de beneficio mutuo enarboladas por Beijing. «China se mantiene dispuesta a fortalecer la cooperación integral con los países de África en la construcción de una senda de desarrollo de alta calidad que sea adecuada para las condiciones nacionales, inclusiva y beneficiosa para todos», dijo Xi, quien según la agencia estatal Xinhua, habló en el marco del Diálogo de Alto Nivel entre los Líderes y Representantes Empresariales Chinos y Africanos

 

«Quien se recluya en una isla no tiene futuro»,
Xi Jinping.

La Iniciativa de la Franja y la Ruta de China es el mayor proyecto de política exterior del presidente Xi Jinping, apuntando a interconectar a países de Asia, Europa, Africa y América con mejores obras de infraestructura «para un comercio estimulante».

Más de 100 naciones se han integrado a este proyecto, anunciado por Xi en 2013.

La iniciativa de la Franja y la Ruta permite que supere los US$ 5 billones el volumen del comercio total de mercancías entre China y los países asociados, a lo largo de las rutas comerciales marítima y terrestre. Empresas chinas han establecido 82 zonas de cooperación económica y comercial, con una inversión total de US$ 28.900 millones, creando alrededor de 244.000 empleos locales.

Al comienzo, América Latina quedó fuera del mapa oficial de la iniciativa.

Luego, China fue invitado a un encuentro en Santiago de Chile de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), y en esa ocasión Beijing afirmó que los países presentes «forman parte de la extensión natural de la ruta de la seda marítima y son participantes indispensables de la cooperación internacional del proyecto Cinturón y Ruta».

Panamá fue el 1er. país latinoamericano que firmó un acuerdo por Franja y Ruta, y obtuvo financiación para construir una línea de tren que conectará a la capital, Ciudad de Panamá, con la ciudad occidental de David, un presupuesto de US$5.500 millones.

Para ello, Panamá cortó relaciones con Taiwan, un triunfo diplomático importante para China, que reclama su soberanía sobre la isla de Formosa.

A Panamá le siguieron Bolivia, Antigua y Barbuda, Trinidad y Tobago, y Guyana.

En el caso de Bolivia, China propuso la construcción de un corredor bioceánico Atlántico-Pacífico que pase por el país de Evo Morales.

«Bolivia ha encontrado un complemento vital en la propuesta china en varios de los temas que trabajamos, sobre todo en el ámbito productivo y de infraestructura a través de importantes créditos que fortalecen el impulso del desarrollo boliviano», dijo el viceministro de Comercio Exterior e Integración, Clarems Endara Vera.

Ahora llegó el momento de Costa Rica, que firmó el lunes 03/09 un Memorando de Entendimiento sobre Cooperación, para promover conjuntamente el Cinturón Económico de la Ruta de la Seda y la Iniciativa de la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI.

“Nos conocemos mucho mejor hoy que hace 11 años y ese conocimiento consolida la relación. Costa Rica tiene un modelo de desarrollo sostenible que puede complementarse perfectamente con la cooperación bilateral china y el relacionamiento chino con América Latina y el Caribe, y que estamos seguros que se potenciará con la suscripción de este Memorando”, destacó la vicepresidenta de la República, Epsy Campbell, una dirigente de gran crecimiento internacional durante los meses recientes.

África

En forma casi simultánea, «China apoya a los países africanos en la construcción conjunta de la Franja y la Ruta para compartir los resultados de beneficio mutuo», anunció el presidente Xi Jinping, en el marco del Diálogo de Alto Nivel entre los Líderes y Representantes Empresariales Chinos y Africanos.

En la ceremonia de apertura de la Cumbre de Beijing 2018 del Foro de Cooperación China-África (FOCAC, por las siglas en inglés), Xi dijo que China aportará financiación a África por US$ 60.000 millones. El monto incluye

> US$ 15.000 millones en ayudas económicas, préstamos libres de interés y préstamos en condiciones muy favorables;
> US$ 20.000 millones de líneas de crédito;
> US$ 10.000 millones para un fondo especial para la financiación del desarrollo,
> US$ 5.000 millones para un fondo especial de importaciones; y
> US$ 10.000 millones en inversiones de compañías chinas en los próximos 3 años.

El discurso, titulado «Caminar juntos hacia la prosperidad», ocurrió a la par de la VI Conferencia de Empresarios Chinos y Africanos, en Beijing.

China no impone requisitos previos políticos de ningún tipo para hacer inversiones en África dentro de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, ni interfiere en los asuntos internos de los países africanos ni impone sus demandas a otros, indicó Xi.

«China está dispuesta a trabajar duramente junto con nuestros hermanos africanos para compartir los frutos del desarrollo y juntos emprender el camino de la felicidad, donde la gente vive una vida mejor», indicó Xi.

El Presidente destacó que China salvaguardará resueltamente una economía mundial abierta y el sistema de comercio multilateral, al tiempo que rechaza el proteccionismo y el unilateralismo.

Frente a la incertidumbre e imprevisibilidad en el crecimiento global, China seguirá comprometida con la apertura y el cultivo de una economía abierta para la cooperación en beneficio mutuo, subrayó Xi.

Fuente: Urgente 24

Columna Radial de Geopolitica de Dossier Geopolitico x Carlos Alberto Pereyra Mele, dominical desde hace 10 años en el “Programa El Club de la Pluma”, del Domingo 28/08/2018

 

TEMAS: la Geopolitica Rusa de los tres Mares en la era Putin; del Mar Báltico al Mar Mediterráneo pasando por el Mar negro; una suma de uno = uno. y Las «aspiraciones» geoestrategicas de Nueva Zelanda en la Antártida...y océano Antártico. El despliegue mas importante de las fuerzas de defensa de Nueva Zelanda esta en la Antártida. Es un pais pequeño con solo 4.5 millones de habitantes, situado en el hemisferio sur a la misma latitud que Argentina, que expone con toda claridad sus intereses en la Antártida y los incorpora a su política de defensa. Y coaliciona con China que se expande en el «continente blanco» incluso con actividades militares no anunciadas…comparo las aspiraciones de Nueva Zelanda con la escasa convicción de nuestro gobierno en la defensa de nuestros intereses legítimos en la basta extensión de nuestra superficie en el Atlántico sur y en la Antártida..y somos un país de 42 millones de habitantes.

 

AUDIO: https://ar.ivoox.com/es/columna-geopolitica-carlos-pereyra-mele-club-de-audios-mp3_rf_28080578_1.html

 

La geografía del gas ocupará un espacio creciente en nuestros medios de comunicación, pero habrá que dejar un hueco creciente al mercado mundial de baterías

La batería de un coche eléctrico tiene entre 15 y 20 kilos de cobalto y unos 60 kilos de litio. En 2016, circulaban en el mundo dos millones de vehículos eléctricos. Según la Agencia Internacional de la Energía, cumplir con el Acuerdo de París requiere que en 2030 los vehículos eléctricos en circulación en el mundo sean unos 115 millones. La producción mundial de cobalto es de 110.000 toneladas/año, lo que da para unos 6,3 millones de coches al año, si suponemos que el 100% de la producción mundial de cobalto se dedica a baterías de coche. Como los mercados suelen funcionar, podemos ahorrarnos cálculos adicionales. El precio del cobalto se ha triplicado en los últimos tres años.

La peculiaridad del cobalto es que el 58% de la producción mundial y el 60% de las reservas se concentran en la República Democrática del Congo, donde el presidente Kabila se mantiene en el poder desde 2001, pese a la propia Constitución de su país y a revueltas y desórdenes más o menos recurrentes. Están previstas elecciones en diciembre. Australia, Cuba, Rusia, Filipinas y Zambia cuentan también con recursos importantes, pero en un orden de magnitud inferior.

Entre las compañías que operan en Congo destacan Glencore —el mayor productor del mundo de cobalto— y China Molybdene, de propiedad estatal china. Ambas han efectuado importantes adquisiciones de otras empresas mineras que operaban en el país, como forma de sostener y ampliar su producción futura. Por cierto, Glencore ha cerrado con la empresa china Gem, dedicada a la fabricación y reciclaje de baterías, la venta de un tercio de su producción mundial de cobalto durante los próximos tres años.

Volkswagen, el mayor fabricante mundial de automóviles, anunció su intención, a finales de 2017, de adquirir sus necesidades de cobalto para los próximos cinco años a un precio fijo. Tuvo que abandonar su propósito. En primavera de este año, anunció la firma de un contrato de suministro de baterías por importe de 20.000 millones de euros con tres compañías: la coreana Samsung, la ya citada Gem y la también china CATL, la mayor fabricante mundial de baterías. Daimler (Mercedes) y BMW también han firmado contratos de compra de baterías con esta compañía china, que está dispuesta a establecer una factoría en Alemania para atender parcialmente estos contratos.

El litio es la otra materia prima esencial en la fabricación de baterías. Su producción se concentra en Australia, Chile y Argentina, aunque China controla también un 7% de la producción mundial. Las mayores reservas se encuentran en Chile —45% del total— y en China, un 20% adicional. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, existen posibilidades de sustitución del litio en la fabricación de baterías con resultados equivalentes. No obstante, el precio del litio se ha duplicado en los últimos años.

 

Las tierras raras son un conjunto de 17 minerales. Sus nombres —lantano, cerio, neodimio…— no nos dicen nada, pero sus propiedades magnéticas y como conductores de electricidad hacen de ellos unos materiales imprescindibles en la fabricación de electroimanes, usados en los motores eléctricos de alta eficiencia. También se usan en las ‘tablets’ y por tanto en los cuadros de mando de los coches y la fabricación de las lunas de los vehículos, a las que añaden características especiales. China produjo en 2017 más del 80% de la oferta mundial. En 2010, China controlaba más del 95%, pero el incremento de la producción en Australia ha reducido su poder de mercado.

Hay reservas importantes de tierras raras en el mundo. Junto a China, que tiene el 50% de las reservas mundiales, existen reservas importantes en Brasil, Rusia, Vietnam e India, pero el impacto medioambiental de su extracción es muy elevado, dadas la baja concentración de mineral —y por consiguiente el gran volumen de tierra a remover— y las ingentes necesidades de agua que requiere el ‘lavado’ del material. Este elevado coste medioambiental es el que explica el cuasi monopolio chino en la producción de estos minerales.

Las tierras raras son un conjunto de 17 minerales cuyas propiedades hacen de ellos unos materiales imprescindibles en la fabricación de electroimanes 

Litio, cobalto y tierras raras. En estas tres materias primas imprescindibles para el desarrollo de la movilidad eléctrica, China dispone de una posición envidiable. Controla la producción de tierras raras, posee reservas abundantes de litio y, a través de inversión directa y de acuerdos comerciales, se ha garantizado el acceso a la producción de cobalto de la República Democrática del Congo. Pero no son solo las materias primas. China controla la producción de baterías. Las principales firmas automovilísticas europeas renuncian a la producción interna de baterías y cierran contratos de suministro con fabricantes chinos, que abren así una brecha en la industria europea de componentes. China es además el mayor productor mundial de automóviles eléctricos. En 2016, en China circulaba un tercio de los automóviles eléctricos existentes en el mundo, más de 200 millones de motocicletas eléctricas y más de 300.000 autobuses eléctricos. La integración vertical de su industria es ya un hecho.

China dispone del monopolio mundial de la fabricación de paneles fotovoltaicos. Su precio no ha dejado de bajar. La diferencia con las baterías es que los paneles son un producto final que genera electricidad en competencia con otras fuentes. Las baterías son un producto intermedio clave para la fabricación del automóvil eléctrico, industria que China, como otras muchos, aspira a liderar. Servirse para ello del poder de mercado que le otorgue el monopolio en la fabricación de baterías es una tentación cuando menos consistente.

El carbón fue el combustible del siglo XIX, cuyo consumo desaparecerá en el siglo XXI. El petróleo ha sido el combustible del siglo XX, cuyo consumo desaparecerá en el siglo XXII. Durante años, la geopolítica del petróleo nos deberá ser familiar. La geografía del gas, combustible de transición en este siglo XXI, ocupará un espacio creciente en nuestros medios de comunicación, pero habrá que dejar un hueco creciente a las geografías del cobalto, litio, tierras raras y, por extensión, al mercado mundial de baterías.

FUENTE: El Confidencial

https://blogs.elconfidencial.com/espana/por-si-acaso/2018-08-08/nuevas-geopoliticas-minerales-extraccion_1602248/