1. Estabilidad azteca hasta 2024

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador se encuentra en su mayor momento de poder nacional e internacional, desde que asumió la máxima investidura del país, en 2018. La implicación para el futuro es, que salvo que suceda algo imprevisible, lo que siempre es posible en el mundo parcialmente caótico que vivimos, López Obrador será el presidente constitucional de México hasta el año 2024. Y escogerá, por supuesto, a un sucesor que continue el proyecto de modernización bautizado “Cuarta Transformación”: un proyecto de bonapartismo progresista en alianza con sectores del Gran Capital cobijado por una narrativa pública socialcristiana-desarrollista. 

Sólo tres vectores de irrupción del continuismo parecen posibles: el proceso de transición del 2024, la salud del presidente o la ruptura con Washington. Fuera de esos caveats puede afirmarse, que la estabilidad mexicana está razonablemente blindada para los próximos tres años; lo que constituye una diferencia abismal con el caos y la improvisación que reina en la mayoría de los países latinoamericanos.

2. Afirmación a Contrapelo

La afirmación de que López Obrador está en el zenit del poder de su mandato requiere una fundamentación fáctica, porque contradice la propaganda y los negros augurios de la derecha nacional y global, que más bien apuntaban hacia el nadir (punto más bajo) del presidente. Por razones de espacio mencionaremos sólo algunos de los hechos pertinentes. Y, por la misma razón no debatiremos los catalizadores que obran en contra de la estabilidad actual –ni los endógenos del Palacio Nacional, que son considerables, ni los exógenos– aunque, como en todo análisis científico, son ponderados en las inferencias finales. 

3. Claves del Éxito Lopez-Obradorista

1. La gobernanza de AMLO se basa en un proyecto de centro político. En primer lugar, porque es probablemente el único posicionamiento político realista de un desarrollismo estable en las condiciones objetivas actuales de la nación y globales. Que este programa haya sido interpretado como de “izquierda” o “socialista” es la evidencia forense del triste hecho de que el país carece de analistas científicos de nivel. Al igual que toda América Latina y el Caribe.

2. El mismo demiurgo del proceso es un hombre de centro; realista, políticamente audaz, comunicativamente habilidoso y con una capacidad descomunal para aplicar el software decisivo de toda política exitosa: divide et impera.

3. Los dos vectores decisivos del entorno azteca –el capital financiero internacional y la Pax Americana— están contentos con los primeros tres años de gobierno. El capital financiero, la fracción más poderosa de la clase dominante global, ha registrado con satisfacción que la estabilidad monetaria y fiscal son el alfa y omega (esencia) de la política económica oficial. No hay ninguna propensión de la “Cuarta Transformación” hacia aventuras intervencionistas, keynesianas o las locuras criminales de los criptomonedistas.  Por la misma razón, el gran capital rentista, productivo, comercial e inmobiliario del país disfruta la paz y el orden previsible de la Cuarta, ayudado por la coyuntura del petróleo y las enormes remesas de mexicanos desde el exterior, que junto con un monetarismo conservador prototípico aportan elementos de estabilidad adicionales a las finanzas públicas, que el capital internacional ve con gran jubilo.

4. De la misma manera, las relaciones bilaterales fácticas con el imperio monroeísta han sido buenas, tanto con el gobierno de Trump como los demócratas de Biden. Ambos vectores estratégicos, el capital financiero y la “cohabitación” con la Casa Blanca, son la clave de sobrevivencia inalterable para cualquier gobierno mexicano actual y del futuro, obligado a operar bajo la sombra del TLCAN salinista y del T-MEC trumpísta.


5. Con la reactivación de la CELAC bajo la hegemonía de AMLO, el poder de negociación (bargaining power) del presidente frente al Imperio se ha incrementado, debido a que AMLO aprovechó hábilmente tres circunstancias exógenas.

5.1. América Latina tiene una clase política y presidentes de bonzai, que carentes de planteamientos estratégicos evolutivos o geopolíticos de nivel, se caracteriza por gobernantes exóticos (Castillo, Bukele, Bolsonaro), distópicos (Maduro, Ortega) y fracasados (Fernández/Kirchner, Correa), que mal administran enclaves neocoloniales quebrados (Argentina, Brasil, Perú, Venezuela, Ecuador, Colombia, El Salvador, etc.). Entre esta fauna no hay interlocutor alguno de peso para un Imperio que se toma en serio.

5.2. El imperialismo estadunidense y Biden están muy debilitados por: la huida catastrófica de Afganistán; la derrota de Nordstream 2 ante Rusia/Alemania; su fracaso subversivo en Hong Kong; el ingreso de Irán a la Shanghai Cooperation Organization (SCO); el interminable desastre del Covid-19, acercándose a 700,000 víctimas; el fallido golpe de Estado del 6 de enero; el aviso del Jefe del Estado Mayor Conjunto, General Milley, a sus homólogos chinos, que Washington no lanzaría un ataque militar sin notificación, y la posibilidad real de una derrota en los midterm elections de noviembre 2022 y las presidenciales de 2024. En esta situación, Biden necesita aliados, no adversarios.

5.3. La oferta de AMLO, de multiplicar el poder de Washington con una nueva “Alianza para el Progreso” (Kennedy)  –agregando al poder demográfico del Imperio 650 milliones de personas, amplios recursos y un vasto poder territorial que colinda con la antártida–  mediante una América Latina “pragmáticamente” desarrollista bajo la conducción de México, fue, sin duda, una estratagema política-mediática espectacular, sobre todo, a la luz de la competencia mundial de Uncle Sam con China. Sería ya una verdadera United States of America que ganaría la competencia a la Unión Europea, controlada por Alemania y Francia, y a Rusia. De hecho, generaría un nuevo sistema mundial de sólo tres bloques de poder: China, la UE y la América estadunidense con Gran Bretaña, Australia, Israel y Japón. Ante la actual preparación estadunidense de una guerra de agresión contra China (Aukus Alliance)  –basada en su delusión de aun tener la superioridad naval-aérea necesaria para tal escenario bélico– la propuesta adquiere adicional peso estratégico. 

Sin embargo, el día que los primeros cazabombarderos chinos crucen el cielo de su provincia nacional Taiwán, será el día de la verdad para la Casa Blanca: entrar en una guerra real o retirarse. El día de la verdad para México llegará antes. Llegará, cuando Washington le diga al gobierno azteca que la cooperación G-5 entre Huawei, ZTE y México no es aceptable para el Imperio o, inclusive, que el discurso directo del presidente Xi en la cumbre de la CELAC cruza la línea roja de la geopolítica monroeista.

Lo más probable, sin embargo es, que Washington opte por mantener el modelo monroeista tradicional, con gobiernos títeres corruptos y débiles que garantizan la entrega de materias primas y la sumisión geopolítica, antes de reformar el sistema panamericano con elementos equitativos y desarrollistas bajo la hegemonía de México. Entre otras razones, porque en la situación caótica de su sistema de gobernanza, muy cercano a la transición hacia un régimen protestante-neofascista, no tiene la capacidad estratégica de planeación y logística necesaria para implementar una mega-reforma de la dimensión que plantea el presidente mexicano, antes de 2024.

6. La terminación de los tres megaproyectos de modernización del presidente es, prácticamente, un hecho. Todo indica que posibles obstaculizaciones de jueces corruptos, caballos de Troya de todo tipo, cúpulas neo-“zapatistas” proimperialistas con sus admiradores en La Jornada, no podrán parar las obras ya. Y aunque los costos de oportunidad del nuevo aeropuerto y de Dos Bocas apenas se verán en el futuro, no cabe duda, que el impacto del Tren Maya bien realizado será comparable en su dinámica económica-social a la de la nacionalización del petróleo por Lázaro Cárdenas.  

7. Otro factor de estabilidad para AMLO es la creciente disolución de frentes de oposición. La oposición no tiene líderes políticos presentables, ni narrativa estratégica, ni intelectuales de peso para derrumbar la estructura de poder armada por el presidente. Tiene acceso a los “outlets” mediáticos del capital global reaccionario, algunos aparatos de guerra sicológica aztecas e influencers pagados, pero esto no será suficiente para armar una revolución de color en México. Es más, con la muy exitosa arqueología de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en los arcana imperii de los cortesanos pasados, es poco probable que logren armar una opción convincente desde la oposición antes del 2024.

4. El Tren Azteca de la CDMX: Reconstruir el Templo Mayor

Es posible que el presidente ya no tenga capacidad de tiempo y trabajo adicional para capitalizar el momento del zenit que vive. Pero, si tuviera, pudiera quedarse con la segunda joya de la corona de su mandato, que es el Tren Azteca de la Ciudad de México. “Tren Azteca” es, por supuesto, una metáfora que se refiere a las dimensiones simbólicas y económicas del Tren Maya. En la Capital se trata de la reconstrucción del Templo Mayor.

Las ventajas de una reconstrucción adecuada del histórico centro ceremonial-político del imperio azteca agregaría un atractor turístico-económico de nivel mundial a la Ciudad de México. A esa dinamización de la economía de la metrópoli y la revitalización a su centro, se agregaría el invaluable valor de hacer justicia y actuar con ética histórica para las Primeras Naciones (The First Nations).

Realizar tal tarea sólo es posible para un presidente que tiene un poder comparable al de Andrés Manuel López Obrador y la perseverancia (resilience) que ha mostrado en la ejecución de sus grandes proyectos nacionales.

¡En hora buena, Señor Presidente!

Articulo autorizado para su divulgacion en Dossier Geopolitico por Heinz Dieterich

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Por Eduardo Vior

Aunque Bob Woodward ensalza al jefe de las fuerzas armadas como salvador de la democracia y la paz, Mark Milley transgredió la Constitución y representa un riesgo para su país y el mundo.

Ante el empate hegemónico entre continentalistas y globalistas, la actividad política y diplomática que está desplegando el general Marc Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto de las FF.AA. norteamericanas, representa un grave peligro para la democracia en su país y para la paz en el mundo. La aparición del último libro de Bob Woodward, Peligro (Peril), es un signo más del alarmante avance autoritario que se está desplegando delante de nuestros ojos. Cuando el caudillo militar encuentra un poeta que lo cante (hoy, un periodista), es que está buscando el poder imperial.

General Norteamericano Mark Milley y general Ruso Valery Gerasimov

El máximo responsable de las FF.AA. norteamericanas se reunió este miércoles 22 con su homólogo ruso, para tratar de ablandar el rechazo moscovita a que EE.UU. use bases militares en los países fronterizos con Afganistán, supuestamente para combatir el terrorismo. La reunión tuvo lugar a 40 kilómetros al norte de la capital finlandesa, entre el general Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, y el jefe del Estado Mayor ruso, general Valery Gerasimov. Milley no quiso dar detalles de la reunión a los periodistas que viajaron con él, pero hasta ahora no hay indicios de ningún progreso.

La reunión se encuadra dentro de la diplomacia paralela que el general Milley viene llevando desde que asumió el mando conjunto en 2019 y que Bob Woodward, el periodista estrella del Washington Post tanto ensalza en su último libro. Peligro es el tercer libro que Woodward dedica al gobierno de Donald Trump. En 2018 publicó Miedo (Fear) y en 2020 salió Furia (Fury). Pero en este último ha cambiado el sujeto y lo dedica al elogio del máximo jefe militar.

Woodward tiene un estilo propio, que aplica sin matices en todos sus libros y que podría apodarse «Woodwardiano». El héroe principal de Peligro es el general Mark Milley, que es presentado como el guerrero-salvador que mantuvo el mundo en paz durante los arrebatos más turbulentos de Donald Trump. Milley exagera y Woodward lo festeja.

El volumen, coescrito con Robert Costa, se explaya sobre el establishment militar. Cuando en 2018 había que designar al nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto, Donald Trump se impuso al secretario de Defensa, Jim Mattis, que quería nombrar a un oficial de la Fuerza Aérea, y puso a Milley en el cargo. El presidente estaba impresionado por su fanfarronería de tipo duro y sus medallas. Ya en el cargo, el general podría haber trabajado en el anonimato, pero el 1° de junio de 2020, tras la muerte de George Floyd, Trump utilizó la policía para desalojar a los manifestantes y poder sacarse una foto con una Biblia frente a la iglesia de St. Milley, en Washington. El jefe militar recibió muchas críticas por estar entonces junto al presidente y en traje de fajina, pero, según él mismo, fue entonces cuando se dio cuenta de que Trump era muy peligroso. Con esta versión Milley justifica su giro político en el período preelectoral.

En diciembre de 2020, después de que el presidente hubiera perdido las elecciones, Trump despidió al Secretario de Defensa, trató de poner un nuevo director de la CIA y puso a alguien como consejero general de la Agencia Nacional de Seguridad. Al ver que Trump se preparaba para permanecer en el poder por la fuerza, Milley habría comenzado a preocuparse por el uso que el mandatario pudiera dar a las armas nucleares. Convocó, entonces, a los oficiales de alto rango para revisar los procedimientos de lanzamiento de las mismas y les recordó que, si bien el presidente es quien da las órdenes de marcha, la política al respecto requiere que él (Milley) también sea consultado. Luego pidió a cada oficial que afirmara que lo había entendido, en lo que, según Woodward, Milley consideró «un juramento».

Por esa época también el general Milley llamó a su homólogo en China para tranquilizarlo sobre el estado del país tras el 6 de enero y las elecciones. Preocupado por la posibilidad de que Trump lanzará un ataque nuclear contra China, se comunicó con el general Li Zhuocheng, jefe del Departamento de Estado Mayor Conjunto de la Comisión Militar Central, para decirle que, si Trump prepararse un ataque contra China, él le avisaría con tiempo. Preguntado al respecto por Associated Press, dijo que las llamadas eran «rutinarias» para «tranquilizar tanto a los aliados como a los adversarios», pero se negó a dar más detalles derivando sus respuestas al testimonio que deberá dar ante el Congreso el próximo 28 de septiembre.

Li Zuocheng, jefe del Departamento de Estado Mayor Conjunto de la Comisión Militar Central de la R.P. China

En este libro y en otros relatos recientes Milley se ha presentado como el salvador de la democracia, pero, de ser ciertas estas revelaciones sobre su llamada al jefe chino, representan una importante ruptura en las relaciones cívico-militares al más alto nivel. Como jefe del Estado Mayor Conjunto, Milley es sólo un asesor del presidente. Aunque es el militar de mayor rango y responsable de comunicar las intenciones del presidente a los demás mandos superiores, no es responsable de ejecutar la política o la estrategia militar y. esto incluye el lanzamiento de armas nucleares.

En segundo lugar, sienta un precedente potencialmente peligroso para futuros líderes militares.

Por último, es probable que las acciones de Milley politicen aún más a un ejército que ya está sometido a una gran tensión. Los líderes militares se identifican cada vez más con un partido político, expresan abiertamente sentimientos partidistas y acatan con menos frecuencia las normas establecidas. Los líderes políticos también han utilizado cada vez más al ejército para promover sus programas partidistas. Las nuevas acusaciones de que el jefe de Estado Mayor trató de socavar la autoridad presidencial acelerarán la politización de las fuerzas armadas.

Cualquier persona mínimamente informada en la capital de EE.UU. lee el Washington Post como órgano oficial de la CIA y a Bob Woodward como su jefe de propaganda desde hace ya casi 50 años. En el libro se condensan todos los prejuicios demócratas contra Trump: narcisista, paranoico y golpista. Pero, cuando el escriba ensalza al Jefe del Estado Mayor Conjunto como salvador de la democracia y de la paz mundial, y ese salvador no sólo desobedeció órdenes del presidente, sino que, además, se ocupó de que se publicara el libro y continúa en el mando supremo de las fuerzas armadas a pesar del cambio de gobierno, quiere decir que esa persona es el miembro más poderoso del Estado norteamericano. Seguramente habrá otros más poderosos en el mundo empresario, pero él tiene el mando sobre todas las tropas del país y violó sus deberes constitucionales. ¿Quién es entonces el golpista? ¿No se habrá construido la imagen del expresidente como golpista, para ocultar un golpe de estado que se está ejecutando paso a paso? Lo que sabemos sobre la conspiración que preparó, ejecutó y aprovechó los atentados del 11-S aconseja que pensemos mal, si queremos acertar con nuestro juicio.

Marc Milley nació en Winchester, Massachusetts, en 1958 y es de religión católica. En 1980 obtuvo en la Universidad de Princeton una licenciatura en política con una tesis sobre «Un análisis crítico de las organizaciones revolucionarias guerrilleras en la teoría y en la práctica». O sea, que ya entonces se preocupó por los problemas de la “guerra antisubversiva”.

Milley también tiene un máster en relaciones internacionales por la Universidad de Columbia y otro en seguridad nacional y estudios estratégicos por la Escuela de Guerra Naval, pasó la mayor parte de su carrera en misiones de Infantería y ha ocupado múltiples puestos de mando y personal en ocho divisiones y fuerzas especiales a lo largo de los últimos 39 años. Participó en las operaciones en Panamá (1989), Haití (1994), Bosnia-Herzegovina (1995), Irak (2003) y en tres ocasiones estuvo en Afganistán (2001-2021). En 2015 asumió la Jefatura del Estado Mayor del Ejército, que ocupó hasta pasar en 2019 a la del Estado Mayor Conjunto. Propio de su generación de oficiales, adhiere a los principios tecnocráticos de la reforma de las fuerzas en los años 2000: contratación-prueba-adquisición. Deja de lado los cuidadosos, aunque largos, procedimientos de antaño y pasa a incorporar tecnología que recién es probada en el campo de batalla. La alternativa ideal para gastar mucha plata en ferretería inútil.

Mark Milley es una personalidad mediocre, un tecnócrata que responde más a la gran industria de armamentos que a las necesidades de sus comandados, ni hablar de las del país. Carece de proyecto, pero desde hace algunos años ha intervenido reiteradamente en política, primero apoyando a Donald Trump, luego en contra. Al mismo tiempo está llevando una diplomacia propia, sin control de la autoridad electa. Estas acciones son tanto más problemáticas, cuanto que en un momento de profunda crisis, cuando el enfrentamiento entre continentalistas y globalistas permanece irresoluto, el peso y prestigio de la corporación militar se sobreimpone al de los políticos. Los militares no se dividen tanto en torno a ejes partidarios, como al revés: faltos de objetivos puestos por la política, sus diferencias sobre doctrina, estrategia y conducción están condicionando la agenda política en Washington con la particularidad de que cualquier decisión en estos aspectos repercute en todo el mundo.

Desde el fin de la Guerra Fría Estados Unidos ha retrocedido hacia un régimen oligárquico altamente concentrado y con la mayoría de la población muy empobrecida. Se trata de un capitalismo rentístico, especulativo y de muy baja productividad. Al mismo tiempo, la reforma militar de Rumsfeld-Cebrowski en 2002 ha instaurado la estrategia de la “guerra interminable” y dado una enorme autonomía de mando a los comandantes que, así, se han convertido en condottieri de las empresas armamentistas. Los objetivos geoestratégicos y/o económicos se han subordinado a la necesidad de no acabar nunca las guerras.

Mark Milley ha encontrado en Bob Woodward a su propio Virgilio que lo canta y lo quiere emperador, pero en un mundo donde la rivalidad hegemónica se está decidiendo a favor de las potencias euroasiáticas. Ya ha violentado la Constitución. ¿Piensa seguir adelante e instaurar la dictadura o va a retroceder y rendirse ante el régimen desfalleciente? De la respuesta a este interrogante dependen la democracia norteamericana y la paz mundial.

FUENTE: https://infobaires24.com.ar/el-avance-militar-sobre-el-poder-agrava-la-crisis-de-ee-uu/ 

Bob Woodward, periodista estrella de The Washington Post desde hace casi 50 años

La visión Norteamericana sobre China en Latinoamérica de sus Think Tank, para el análisis de nuestros visitantes Dossier Geopolitico

9/9/2021

(*) Por Ryan C. Berg

La vanguardia del compromiso de China con América Latina siempre ha sido de naturaleza económica. Las economías de mercados emergentes, lideradas principalmente por China, mostraron un intenso interés en las materias primas de América Latina a partir de principios de la década de 2000. El aumento de los precios de los productos básicos contribuyó a reducir la pobreza y al florecimiento de una clase media en lo que sigue siendo una de las regiones más desiguales del mundo.

Tras el auge de las materias primas a principios de la década de 2000, que duró aproximadamente una década, China ha tratado de profundizar su compromiso con América Latina en otras áreas de cooperación. Ahora participa en cooperación en materia de seguridad, exportación de tecnología, intercambios culturales e intercambios entre militares, entre otras cosas. Se está desarrollando un intenso debate entre los académicos regionales entre aquellos que creen que el compromiso de China presenta oportunidades incalculables con pocas (o manejables) desventajas y aquellos que ven motivos para un incendio de alarma múltiple. Este debate, sin embargo, no ha logrado filtrarse en la comunidad estratégica más amplia —aquellos que desarrollan la gran estrategia estadounidense en una era de competencia de grandes potencias con China (y en menor medida, Rusia).

Un ejemplo de ello es una audiencia de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad de Estados Unidos y China a finales de mayo de este año sobre el tema de “China en América Latina y el Caribe”, la primera audiencia de este tipo celebrada por la comisión en muchos años. Los testimonios, incluidos los de los autores, destacaron la falta de una estrategia de Estados Unidos destinada a hacer retroceder a China en las múltiples formas en que se relaciona con América Latina y el Caribe. Destacaron la incapacidad (o falta de voluntad) de Estados Unidos para aprovechar los recursos y trabajar para brindar a la región una mejor alternativa. Una pregunta quedó críticamente sin respuesta durante esta audiencia: ¿Dónde se ubica América Latina entre las prioridades de la política exterior de China?

La visión convencional de la política exterior china sostiene que América Latina es la región menos importante en su jerarquía de política exterior. Además del hecho de que el hemisferio occidental ha sido una esfera tradicional de influencia estadounidense, la principal evidencia reunida para este punto de vista es el hecho de que la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), firma del país, llegó a América Latina sólo a mediados de 2017, más tarde. que cualquier otra región del mundo para unirse al BRI. Sin embargo, en poco más de tres años, 19 países de la región se han unido al BRI y se espera que muchos más lo hagan en los próximos años.

Es difícil determinar dónde encaja América Latina en la perspectiva de la política exterior de China, precisamente porque Estados Unidos carece de una estrategia para contrarrestar a China en la región, que le permita obtener ganancias geoestratégicas considerables, mientras que Estados Unidos supuestamente practica una » negligencia benigna » al priorizar otras regiones del mundo relacionadas menos tangencialmente con su seguridad y prosperidad. En muchos sentidos, una estrategia más desarrollada para hacer retroceder las ganancias de China en América Latina, una estrategia que ofrece una alternativa más atractiva, obligaría a China a revelar cuánto prioriza la región porque aseguraría que el país tendría que comprometerse más. tiempo, energía y recursos para lograr el mismo nivel de ganancias estratégicas que ha logrado hasta ahora.

La visión convencional de las prioridades de la política exterior china

Durante muchas décadas, China fue un país que miraba hacia adentro, que buscaba mantener el orden y la unidad. Un auge económico en la década de 1980 (que siguió a la consolidación del Partido Comunista Chino que aseguró que ningún grupo de oposición podría surgir y poner en riesgo su poder) permitió a China interactuar con los rincones más lejanos del mundo de manera dramática. Si bien garantizar mercados para la exportación de productos manufacturados y la importación de productos básicos se convirtió en la esencia de la participación extranjera, estas aperturas finalmente le dieron a China la oportunidad de involucrar a gobiernos extranjeros en muchos otros dominios. La visión convencional de las prioridades de la política exterior china enfatiza la importancia del sudeste asiático y Asia central, seguidos de Europa, luego África.

ASIA SUDORIENTAL Y ASIA CENTRAL

A medida que la economía de China se desarrolló en este período inicial, se enfocó en el sudeste asiático y Asia central cuando comenzó a expresar sus aspiraciones geopolíticas. En todas las esferas —comercial, de seguridad, económica e incluso doméstica—, el sudeste asiático y Asia central se han vuelto críticos en términos geopolíticos, así como la evaluación de la seguridad nacional de China. Como América Latina es para Estados Unidos, China considera al Sudeste Asiático y Asia Central su esfera de influencia tradicional. Este conjunto de preocupaciones abarca cuestiones potencialmente explosivas, como el estado del Mar de China Meridional y el futuro de Taiwán.

EUROPA

Europa es una región comercialmente valiosa para China. El crecimiento mediocre y el desarrollo económico rezagado en algunos países del sur y este de Europa presentan a China la oportunidad de participar en proyectos BRI y expandir sus fusiones y adquisiciones de activos e infraestructura críticos. Al adquirir activos estratégicos, como compañías de energía en Portugal o puertos en Grecia , China cree que puede mitigar cualquier represalia de Bruselas (o cualquier retórica dura) por sus violaciones de derechos humanos y prácticas económicas depredadoras. En este sentido, Rusia es un ejemplo para China: la acción contra la primera ha sido limitada e intermitente, debido a la dependencia de Europa de las exportaciones de gas ruso. China busca equilibrar Europa y alejarla de la narrativa de Washington , al tiempo que reconoce que esto probablemente no sea del todo posible.

ÁFRICA

África ocupa un papel importante en la política exterior de China como proveedor de productos minerales y agrícolas. Aprovechando la falta de atención de Estados Unidos y Europa, junto con las fuertes ofertas de préstamos, China se estableció como un socio clave en todo el continente africano. Al financiar la construcción de infraestructura y vincularla a la infraestructura existente en el continente asiático, China ha tratado de asegurar una ruta de exportación, particularmente desde África Oriental hacia China continental. El país se ha posicionado como socio en el desarrollo económico (aunque aún logra mantener el control de muchos proyectos locales), haciendo una distinción entre sus rivales europeos y estadounidenses, que aún hablan en términos de ayuda económica.Los últimos años han sido testigos de un mayor deseo chino de reducir las ofertas de crédito y, en cambio, ampliar las adquisiciones de empresas y dar paso a las empresas chinas en el continente.

¿Dónde encaja América Latina?

De muchas formas, América Latina ofrece un entorno oportuno para que China se comprometa económicamente. El compromiso con América Latina impacta la estabilidad interna en China, con la necesidad de una producción continua de los abundantes recursos naturales y materias primas de América Latina. Con niveles moderados de institucionalidad, América Latina posee sistemas judiciales capaces de garantizar contratos (en términos generales) y reducir parte del riesgo de inversión que plantean muchos países africanos. Al mismo tiempo, debido a que América Latina es una región compuesta principalmente por sistemas presidenciales, China se las arregla para entablar múltiples negociaciones en un punto de entrada (con ejecutivos fuertes para arrancar), en lugar de con instituciones diversas e independientes en una burocracia gubernamental inmanejable. Además, los productos manufacturados de China encuentran una base de consumidores entre la clase media relativamente más próspera de América Latina.

El enfoque de China hacia América Latina ha sido libre de centrarse principalmente en las formas económicas de participación, mientras que Estados Unidos está acosado por los problemas de la inmigración ilegal, el tráfico de drogas, las redes de corrupción, el lavado de dinero y los gobiernos populistas-autoritarios ideológicamente opuestos a su influencia. las tendencias a veces influenciadas negativamente por el compromiso mismo de China. De hecho, China ha demostrado poco apetito por comprometerse con los desafíos tradicionales de la región, incluso prestando grandes sumas de dinero a algunos de los peores infractores de los derechos humanos y a los regímenes más autoritarios de la región. En este enfoque libre de valores, China ha buscado una región que esté más desarrollada que África, menos institucionalizada que Europa (pero más que África), abundante en recursos naturales y naturalmente impulsada por los consumidores.

América Latina en la gran estrategia de China

En la gran estrategia de China, su acercamiento a América Latina parece girar en torno a varios ejes específicos. Como era de esperar, esos ejes son la dependencia económica y comercial, lo que crea un espacio de mercado para las empresas chinas; influir en las políticas locales y la administración burocrática; e influir en las actitudes públicas y combatir el sentimiento anti-China en la región.

El intento de China de crear las condiciones para la dependencia económica y comercial a través de préstamos respaldados por materias primas presenta una estrategia menos riesgosa para garantizar un acceso estable a los abundantes recursos naturales de América Latina. Esta vertiente del enfoque chino también abre la puerta a proyectos chinos de importancia estratégica. Los gobiernos latinoamericanos poseen un escaso conocimiento de la dinámica de la toma de decisiones en Beijing, lo que perjudica su evaluación de riesgos. En realidad, China depende en gran medida de los productos básicos latinoamericanos, para los cuales el país tiene pocas alternativas. A menudo, esta dinámica parece perdida en las capitales latinoamericanas durante negociaciones delicadas. La dependencia económica tiende a generar canales de comunicación más centralizados, que también son favorecidos por los chinos.Un subproducto de mayores préstamos a la región es que China continúa abriendo más mercados para las empresas chinas, especialmente las empresas de tecnología que producen equipos para el entretenimiento.seguridad , operaciones gubernamentales e investigación científica.

China también busca influir en las políticas latinoamericanas a favor de sus intereses a nivel local, estatal y nacional. Desde el inicio de la primera administración del Partido de los Trabajadores en Brasil en 2003, por ejemplo, China ha tratado de convencer al gobierno brasileño de que se haga cargo de los beneficios burocráticos para las grandes empresas chinas que operan en Brasil. En el entorno caótico que es la burocracia brasileña, los chinos no han logrado el éxito en esta empresa. Sin embargo, en otros países, como Argentina, China ha logrado fomentar una mayor flexibilidad regulatoria, lo que ha generado considerables ganancias estratégicas . El ejemplo más obvio es la estación espacial dirigida por militares de China en la región de la Patagonia. El acuerdo original, forjado en 2012, menciona la cooperación chino-argentina en satélites y recopilación de datos. Sin embargo, en la práctica, a los argentinos no se les ha permitido el acceso a la base. Es preocupante que el gobierno argentino cerró un acuerdo con los chinos para un tipo similar de base a fines de mayo, esta vez en la región de Santa Cruz . Los imperativos estratégicos son claros: como una de las provincias más australes de Argentina, Santa Cruz se encuentra al norte del Estrecho de Magallanes, un importante punto de estrangulamiento marítimo entre los océanos Atlántico y Pacífico. China ha aprovechado las debilidades institucionales y la falta de transparencia de América Latina para doblegar el laberinto burocrático a su favor estratégico.

La mayor presencia china en la región también le ha permitido al país un mayor acceso a funcionarios locales, estatales y federales. El compromiso representa una excelente oportunidad para que los funcionarios combatan las narrativas contra China y den forma a las percepciones de los líderes. En particular, los funcionarios chinos han estado ansiosos por combatir las narrativas sobre temas delicados que destacan las prácticas de derechos humanos del país, la falta de derechos de propiedad intelectual, el sistema político autoritario y, más recientemente, el papel en la propagación del Covid-19. Una de las grandes fortalezas de China, desde la perspectiva latinoamericana, es su agnosticismo ideológico. Se relaciona con partidos políticos de todo tipo, a menudo institucionalizando sus relaciones a través del Departamento de Enlace Internacional (ILD), que pertenece a partidos políticos extranjeros en Beijing. Entre 2002 y 2017, el ILD celebró cerca de 300 reuniones con 74 partidos políticos diferentes en 26 países diferentes de América Latina.

Un plan estadounidense para poner a prueba el compromiso de China

La participación de China en América Latina le ha otorgado al país considerables ganancias estratégicas a un precio relativamente modesto, un análisis de costo-beneficio oportuno para una región considerada una esfera de influencia tradicional de Estados Unidos. Hasta que Estados Unidos desarrolle una estrategia integral para el hemisferio que busque hacer de América Latina un socio preferido, aproveche los recursos disponibles para ofrecer una alternativa más atractiva y delinee cuándo están en juego intereses estratégicos, en lugar de resaltar una competencia económica y geopolítica más general con China, los responsables de la formulación de políticas carecerán de una respuesta en cuanto a dónde se ubica exactamente América Latina en las prioridades de política exterior de China con respecto a otras regiones.

Además, sin mayores detalles, a los líderes de América Latina se les deja creer que Estados Unidos apoya un desacoplamiento regional total de China, algo que no es un principio para casi todos los países. El hecho de que Estados Unidos no piense más profundamente y comunique una política clara también deja a los líderes regionales con la impresión de que desconocen el costo que pagaría América Latina por separarse de China o, peor aún, no están interesados ​​en los impactos de esos costos. En cambio, una estrategia más eficaz esbozaría una guía más clara con respecto a las preocupaciones de seguridad nacional de Estados Unidos en América Latina y desarrollaría «puntos de inflexión» para la acción si China los cruza. Es importante destacar que Estados Unidos debe movilizar recursos cuando están en juego intereses estratégicos para facilitar las condiciones de alternativas más preferidas.

Hasta que Estados Unidos no invierta más en su estrategia para América Latina, la importancia de la región para la política exterior de China seguirá sin respuesta, precisamente porque no tiene que ser así.

(*)Ryan C. Berg es miembro senior del Programa de las Américas en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Washington, DC Thiago de Aragão es un asociado senior (no residente) del Programa de las Américas del CSIS.

El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), es una institución privada exenta de impuestos que se centra en cuestiones de política pública internacional. Su investigación es no partidista y no propietaria. El CSIS no adopta posiciones políticas específicas. En consecuencia, todas las opiniones, posiciones y conclusiones expresadas en esta publicación deben entenderse como exclusivas de los autores.

FUENTE: https://www.csis.org/analysis/latin-america-important-chinas-foreign-policy 

Con la pandemia del coronavirus, el cambio climático y la crisis económica global como temas de cabecera para todos los participantes, ha iniciado la 76ª Asamblea General de la ONU. Estos temas afligen a todos en general. Hay otros, que afligen de forma más particular, y que tienen que ver con la guerra intestina de Occidente desatada por EEUU.

AUDIO:

La ONU huele a traición

EEUU y sus socios occidentales tienen que zanjar sus propias cuentas pendientes a causa de recientes cuchilladas traperas que Biden repartió a sus principales socios occidentales por igual: a gran parte de Europa por la estampida que provocó en Afganistán; y justo al borde del inicio de esta cumbre, con la formación de la alianza militar AUKUS, junto a Reino Unido y Australia. Los márgenes de esta Asamblea General de la ONU, tal vez sean un aperitivo de lo que esté por venir.La presente edición de esta cumbre «viene a demostrar que todas estas creaciones post Segunda Guerra Mundial están pasando por un momento de crisis profundísima de identidad y de posibilidad de continuar siendo la estructura para la que supuestamente fue creada, que eran mantener un orden internacional, garantizar que no hubiera conflictos armados, y frenar los despliegues de algunas potencias que podrían ser agresoras para el resto del mundo», advierte el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereira Mele.En opinión del experto, «en la práctica hemos visto que todo este objetivo que se plantearon los ganadores de la Segunda Guerra Mundial se ha ido diluyendo en el tiempo, y que prácticamente hoy en día es un club social».

El show de Bolsonaro y del ‘sheriff’ de Nueva York

Antes de comenzar el circo, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, hizo su stand-up particular: negacionista declarado, y no inoculado contra el coronavirus, llegó a una ciudad donde no puede entrar a ningún lado ni a pedir un vaso de agua, sin que le pidan el pasaporte Covid.Así las cosas, el mandatario terminó, como cualquier neoyorquino, comiendo pizza de pie en la calle –algo celebrado en Twitter– ya que los restaurantes de la Gran Manzana le prohibieron el ingreso. Pero la anécdota no quedó en la intimidad doméstica que comparte con su círculo. La cosa llegó a las más altas esferas de Nueva York.Así, el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, disparó metralla contra Bolsonaro: «Si no quiere vacunarse, no se moleste en venir aquí. Tenemos que mandar un mensaje a todos los líderes mundiales, incluido más notablemente a Bolsonaro, de Brasil, de que, si quieres venir aquí, tienes que estar vacunado».Entonces, el Ayuntamiento neoyorquino se metió de cabeza en la trifulca: arrogándose patente de corso –por otra parte algo común en cualquier mandatario del país norteamericano–, como un sheriff del mundo en miniatura, comunicó a la ONU que, según las normas municipales, cualquier persona que quiera ingresar al hemiciclo de la Asamblea debería presentar su prueba de vacunación.Y aunque comulga con ese salmo, el organismo lo mandó a tomar viento fresco. Ha dejado claro que el alcalde de Nueva York no tiene autoridad ninguna para exigir algo así a los jefes de Estado y de Gobierno: no puede imponer sus normas en la sede de la ONU, dado su estatus especial, es decir: el terreno donde se encuentra la sede de la ONU, no es territorio de EEUU, sino que es de todos los países que la integran. Un símil a lo que pasa con las Embajadas de cada país.Pereira Mele cree que esta primera reunión presencial tras el inicio de la pandemia es una clara demostración de que la ONU se ha convertido en un club. «Ver la actitud patética de un Bolsonaro teniendo que comer en la calle porque no lo dejan entrar en un restaurante porque no está vacunado, por ejemplo. Esto nos demuestra evidentemente esas contradicciones en las que se está viviendo en este período en que la pandemia parece mostrar una baja en los niveles de agresividad de la enfermedad».

Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele en los Estudios Centrales de Radio Sputnik Moscu

Carlos Pereyra Mele en el Programa «Al caer la Tarde» por radio LT7 Corrientes «El despliegue norteamericano es solamente de tipo militar y hoy en día ya no solamente eso es algo caduco.
Hoy en día quien maneje la inteligencia artificial, quien maneje el 5g, quien maneje la tecnología de punta es el que se lleva, realmente, todo el podio de los ganadores. Y en esa área China había sacado 5 años de ventaja a EE. UU. Todo lo de mas es muy discutible…»
«China sigue adelante con su proyecto de la nueva ruta de la seda que esta tremendamente avanzado y que no lo pueden frenar. 

AUDIO

Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele

Webinar para analizar la actual dinámica geopolítica y las relaciones internacionales con expertos de Brasil, Argentina y Rusia. El director Ejecutivo de Dossier Geopolitico Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele participara del Panel de invitados por el Lab GRIMA (Laboratório de Geopolítica, Relações Internacionais e Movimentos Antissistêmicos (LabGRIMA) da UFPEL.

Certificados para los participantes inscritos (formulario Google abierto durante el evento)

Dossier Geopolitico en RT: 

Una extensa entrevista a Carlos Pereyra Mele en el Noticiero central de RT en vivo y directo mientras se desarrollaba la primera jornada del 76° Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York.

Analizando algunas de las exposiciones en el recinto…: Hablamos de Jair Bolsonaro; Hablamos de Joe Biden; Hablamos de Ivan Duque 

16 años promoviendo semanalmente la Geopolitica; Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

Eje Central:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios, con gran division entre ellos) y los Continentalistas (China y sus socios) 

AUDIO:

La columna semanal del Club de Pluma, que presenta el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele se inicia con la 6ª edición de la cumbre del CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe) formada por 33 países de la región, y que se celebra en México con la presencia de jefes de estado y cancilleres, y con una estrategia de autonomía y de cambio en la relación de poder entre Latinoamérica y EEUU, alejándose de su tutela y alentado la colaboración, el desarrollo y la armonía entre “los pueblos de las Américas” en igualdad de condiciones y en contraposición a la muy cuestionada OEA. Un organismo al servicio de Washington bajo la doctrina de “América para los norteamericanos”, y que es el brazo comunicante que impone sus intereses en lo que llaman su “patio trasero”. La CELAC fue impulsada en 2011 por el presidente Hugo Chávez, y actualmente la preside México, hasta fin de año, que será cuando Argentina tome el relevo. La cumbre tiene como temas de trabajo a la lucha contra la pandemia y a la recuperación económica. 

A continuación, Pereyra Mele viaja a las antípodas de nuestra región, precisamente al Indo-Pacífico, para abordar un acontecimiento de profunda importancia geoestratégica en el mundo, como lo es el Tratado AUKUS, firmado este 15 de septiembre, por Australia, Reino Unido de la Gran Bretaña y Estados Unidos de Norteamérica , sobre cooperación militar, seguridad y defensa, en su obsesión por frenar la expansión Geopolitica y Comercial de China con estructuras militares y amenazas bélicas. 

Un acuerdo que quiebra la frágil unidad del bloque atlantista porque hunde a Europa en el desprecio, expulsándola del primer nivel internacional, que echa por tierra un contrato de 60 mil millones de dólares entre Francia y Australia para la fabricación de 12 submarinos, y que impone el suyo de 9 submarinos nucleares. Y así, mientras Francia denuncia a los cuatro vientos «la puñalada en la espalda», Europa va entendiendo cómo EEUU abandona a sus socios históricos y también a los de Medio Oriente, cómo quedó demostrado con el desastre de Afganistán. Lo que pone encima de  la mesa la frase de Henry Kissinger de que «PUEDE SER PELIGROSO SER ENEMIGO DE EEUU, PERO ES FATAL SER SU SOCIO». Y cómo en una película de la mafia, donde la premisa es que «NEGOCIOS SON NEGOCIOS», le dice al viejo continente que, desde Obama para aquí, ya no le importa al Imperio y que la deja fuera del «Plan Pacífico».  

Y Pereyra Mele nos recuerda que aparte de este AUKUS, EEUU también tiene el acuerdo del QUAD, una estructura que comparte con Australia, India y Japón y que define la lista exclusiva de sus socios importantes mientras ignora a todos los miembros de la UE, que despiertan así del sueño de volver a tener la importancia de antaño con la llegada de Biden, que se arrepienten por haber congelado el acuerdo de Cooperación con China de 2020 y de postergar su refuerzo militar por fuera de la OTAN con la no creación de un ejército europeo.

Henry Kissinger : «PUEDE SER PELIGROSO SER ENEMIGO DE EEUU, PERO ES FATAL SER SU SOCIO»

Y entonces, nuestro director analiza el proceso del gasoducto Nord Stream 2, entre Rusia y Alemania, recientemente terminado a pesar de la feroz oposición norteamericana, donde al final se impuso el criterio prudente y estratégico de Merkel para la seguridad energética de Alemania, precisamente cuando el precio de la  electricidad en Europa está por las nubes, gracias a “Los Mercados”, a la especulación del monopolio empresarial y a la escasez de gas. 

Y por último, en otra clase de geografía política nos explica que China no se ha sorprendido con este acuerdo, a pesar de sus protestas por la inseguridad que provoca, que Australia ya está padeciendo las consecuencias con la caída de sus exportaciones al gigante asiático, y nos muestra con detalles su respuesta con el “COLLAR DE PERLAS”, una configuración de puertos y bases navales estratégicos que evitan los controles de pasos y estrechos marítimos en manos de EEUU,  para seguir con su proyecto global de comunicación y búsqueda de rutas hacia Europa, África y América del Sur. 

Eduardo Bonugli (Madrid, 19/09/21)

Las Nuevas rutas: 1ra. por Myanmar (la ex Birmania) hacia el Índico y la 2da. la del  corredor China-Pakistán comienza en la ciudad china de Kashgar, en la región autónoma de Xinjiang-Uigur, y se enlaza con el corredor hacia Asia Central, a través de los puertos de Pakistán en el Océano índico. Evitando los cuellos de botella del estrecho de Malaca que es un largo estrecho de mar del sudeste de Asia localizado entre la costa occidental de la península malaya y la isla indonesa de Sumatra, un importante corredor marítimo que une, al norte, el mar de Andamán, mar marginal del océano Índico, y al sur el estrecho de Singapur. Y el Istmo de Kra es una zona estrecha de tierra que conecta la península de Malaca con el continente asiático del sur. La parte este pertenece a Tailandia, mientras que la zona oeste del mismo pertenece a la región de Tanintharyi, Birmania. Al oeste del istmo atopa al mar de Andamán, ente que al este está el golfo de Tailandia.
VI Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), Palacio Nacional MEXICO D.F.

AUKUS, la nueva asociación militar entre Estados Unidos, Australia y el Reino Unido ha demostrado que lo que le importa a la geopolítica estadounidense ahora ya no es Europa, sino la región del Indopacífico.

El 15 de septiembre, Joe Biden de Estados Unidos, Scott Morrison de Australia y Boris Johnson del Reino Unido celebraron una cumbre trilateral virtual en la que firmaron un nuevo acuerdo para intensificar la cooperación militar entre ellos: AUKUS.Con el acuerdo, entre otras cosas, Estados Unidos pasa a compartir su tecnología submarina de propulsión nuclear con Australia. El objetivo de la medida es intensificar los intentos de contener militarmente a China, aunque los tres países no lo dijeron directamente, señala el analista británico Tom Fowdy.El pacto submarino, sin embargo, implicó que Australia cancelara abruptamente un acuerdo de 43.000 millones de dólares con Francia para la construcción de 12 submarinos nucleares. La decisión provocó la indignación de los altos funcionarios galos, quienes acusaron a Estados Unidos de traición.»Es una verdadera puñalada por la espalda. Hemos entablado relaciones de confianza con Australia. Esta confianza ha sido traicionada. Hoy, estoy enojado por la ruptura de este contrato», declaró el ministro de Exteriores galo, Jean-Yves Le Drian.

El alto cargo consideró que la «decisión unilateral, brutal e impredecible es muy similar a lo que estaba haciendo [el expresidente de EEUU, Donald] Trump».»Las naciones de la Unión Europea no deberían sorprenderse en absoluto de que Estados Unidos las haya engañado de manera tan escandalosa en la búsqueda de sus objetivos geopolíticos y ganancias para su propio complejo industrial militar», considera Fowdy en su columna para RT.Cuando Biden llegó a la Casa Blanca prometió reconstruir los lazos con Europa, recuerda el autor. Se creía ampliamente que «todo lo que había salido mal con los lazos entre la UE y EEUU en los cuatro años anteriores había sido obra personal del errático, peligroso e insufrible presidente anterior». Sin embargo, Fowdy considera que ha sido un error de los políticos europeos creer que la salida de Trump de la Presidencia haría que las cosas volvieran a la «normalidad».Inicialmente, Biden presionó para que Europa se volviera más compatible con su visión contra China, fomentando los lazos transatlánticos. El presidente incluso obtuvo algunos resultados. Semanas antes de que el demócrata asumiera la Presidencia, la UE y China alcanzaron un principio de acuerdo sobre inversión, el cual debería ampliar el acceso de las empresas europeas al mercado chino.

Pekín destaca que la alianza militar AUKUS socava la paz y estabilidad regional

Estados Unidos se opuso al acuerdo en nombre de la «solidaridad transatlántica». Luego, el país norteamericano persuadió a la UE para que impusiera sanciones a funcionarios chinos por supuestas violaciones de los derechos humanos en la región autónoma Uigur de Xinjiang. La medida provocó una respuesta de Pekín, lo que llevó a los parlamentarios de la UE a congelar el acuerdo inversionista con el país asiático.

«¿Qué sucedió? Simplemente que Estados Unidos saboteó los intereses de Europa en pro de los suyos. La UE quizás supuso que las consecuencias repararían los lazos rotos con EEUU, pero no fue así. ¿Por qué? Debido a que el problema no era simplemente Trump, es Estados Unidos en general. Considera que Europa es una herramienta útil para cumplir sus órdenes, pero por lo demás no respeta sus intereses, y menos ahora que la responsabilidad recae en el Indo-Pacífico», escribió Fowdy.Para el analista, el error estratégico de Europa fue creer que, pese a los desacuerdos, Estados Unidos trabajaría activamente con ellos en la cuestión china. El autor considera que la UE no vio lo que era obvio: después de haber tratado de reducir las tensiones con Rusia, EEUU ya no ve al continente como una prioridad.»La minimización de Trump de la OTAN no se debió simplemente a su propia naturaleza errática, sino a una expresión de que los intereses estratégicos de Estados Unidos estaban cambiando y ya no se centrarían en Europa», escribió el columnista.

Zajárova le recuerda a Francia los Mistrales en medio de la ruptura de un acuerdo con Australia

El incidente con los submarinos australianos es «un rudo despertar» que revela que todo ha cambiado y que Estados Unidos ahora ve al llamado Quad —Australia, Japón e India— como sus socios más importantes y mantiene también una «relación especial» con el Reino Unido.»​Europa ya no es estratégicamente relevante para EEUU como lo fue durante décadas, no solo en lo que respecta a Rusia sino también a Oriente Medio. Esta es una nueva era, y la nueva guerra fría no es como la anterior porque el centro de gravedad no está en Europa, está en Asia», consideró Fowdy.El analista sostuvo que si Francia se toma en serio la «autonomía estratégica» europea, entonces debería ponerla en práctica y dejar de inclinarse ante Estados Unidos en la cuestión China. Fowdy pone de relieve que «es claramente obvio que hacer lo que Washington quiere solo beneficia a Estados Unidos a expensas de Europa».

«Si la UE no se organiza y resucita el acuerdo inversionista con China a la luz de esto, y refuerza sus propias capacidades de seguridad, entonces son realmente unos imbéciles«, concluyó Fowdy.

FUENTE Sputnik: https://mundo.sputniknews.com/20210916/eeuu-traiciona-a-francia-con-aukus-y-revela-un-cambio-en-su-estrategia-geopolitica-1116138790.html?utm_source=push&utm_medium=browser_notification&utm_campaign=sputnik_inter_es

16 años promoviendo semanalmente la Geopolitica; Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

Eje Central:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

AUDIO:

En la columna semanal del Club de la Pluma, el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, comienza su relato por Brasil, analizando las manifestaciones de Bolsonaro, en su desafío a la Corte de Justicia, avisando que no acataría sus decisiones y promoviendo acciones que evocan el asalto al Capitolio de Washington por las turbas de Trump. 

Luego sigue por Perú, donde sus poderes históricos continúan tratando de eliminar al presidente Castillo con argucias legales y amenazas de juicio político, y con una Constitución creada a medida de ese poder y desde un parlamento que no refleja los votos reales del electorado.

Mientras que desde Venezuela trae datos alentadores por el avance de las negociaciones entre Gobierno y oposición bajo el auspicio de México, y nos habla de los puntos posibles de acuerdos  y de que se podrían suavizar las crueles sanciones de EEUU y la UE, que tanto dolor injusto provoca al pueblo de ese país.

Y termina con la región resaltando las tensiones en el Mercosur por el anuncio del  presidente Lacalle Pou de sus gestiones unilaterales para un Tratado de Libre Comercio China – Uruguay por fuera del organismo. Mientras que China ha propuesto que Argentina ingrese en el grupo BRICS (las potencias emergentes). Dos hechos profundos que darán mucho que hablar. 

Sobre la actualidad internacional, nuestro director se refiere a la noticia de la ocupación íntegra del territorio Afganistán por el poder Talibán, con la toma del Valle del Panshir, y la formación de un gobierno provisional en ese país, recientemente abandonado por EEUU. También nos señala que tres iglesias cristianas (Católica, Ortodoxa y Anglicana) se han unido en un mensaje, con motivo de la cumbre en Glasgow sobre la Protección del Medio Ambiente, pidiendo «LA PROTECCIÓN DE LA CREACIÓN». 

Y entrando en materia de Geopolítica, Pereyra Mele nos ofrece un profundo análisis de LA GUERRA DEL YEMEN, (“una guerra ignorada y olvidada que casi nadie conoce”), empezando por su posición geográfica clave, mientras nos ilustra de los primeros brotes de violencia interna por sus enfrentamientos tribales y religiosos, de los hutíes en el contexto de la disputa entre suníes y chiitas, de la gasolina que echaron las Primaveras Árabes y como la injerencia Saudita la convirtió en una guerra mayor, cruel, terrible. Una guerra que la Petromonarquía y Occidente la imaginaban rápida y fácil y que ahora negocian la paz porque las bazas están virando. Lo que demuestra que el poderío armado, la alta tecnología y los mercenarios contratados, no son garantía de victoria. Y Afganistán es la prueba de esa realidad. 

Y desde esa perspectiva, el politólogo desentraña la estrategia geopolítica de las potencias anglosajonas con el Yemen. Un punto neurálgico y en disputa permanente, ya que sus costas son bañadas por el mar Arábigo, el Golfo de Adén y el Mar Rojo, por el cual fluye gran parte del tráfico marítimo internacional, que condiciona el comercio mundial y el paso de los petroleros del Golfo Pérsico hacia el Mediterráneo. Y por eso menciona al estrecho de Bab el-Mandeb, en el golfo de Adén, como un paso tan importante como el canal de Suez o el estrecho de Gibraltar y que depende del Yemen. Y de allí surgen los motivos de este conflicto que ya es otra GUERRA PROXY, tal cual las definió en el programa anterior. 

Entretanto nos confirma que corren mejores aires para  Siria, Irán y el Líbano luego de guerras impuestas, del sembrado de terroristas y de bloqueos sangrantes para sus pueblos. Todo por parte del imperio anglosajón. Lo que da paso a un cambio sustancial en las relaciones del poder en la región, donde Irán se confirma como potencia regional, que en Siria la guerra va llegando a su fin y que se neutraliza el hostigamiento al Líbano ante la rotura del embargo impuesto por Occidente. Unas realidades que dejan de ser propicias para los intereses de Washington y sus aliados.

Y termina reflexionando que: “El desafío geopolítico mundial se juega también en la península arábiga y con la guerra de Yemen.” 

Eduardo Bonugli (Madrid, 12/09/21)

Yemen entre Mar Rojo y Mar Arabigo: Tres Pasos claves: 1 Ormuz -Golfo Persico/Mar Arabigo – 2 Estrecho de Bab Al-Mandeb Mar Arabigo/Mar Rojo –3 Canal de Suez Mar Rojo/Mar Mediterraneo
Bab al Mandeb es una pieza importante en la disputa geopolítica regional. Por un lado, da acceso a los recursos minerales de África oriental, codiciados por economías occidentales, árabes y asiáticas. El continente africano reúne el 57% del cobalto del mundo y su suelo representa el 24% del terreno cultivable del planeta. Por otro lado, el estrecho es un chokepoint, un cuello de botella fundamental en el comercio global: alrededor del 10% del petróleo mundial que se transporta por mar pasa por aquí. Cualquier incidente en estas latitudes tiene consecuencias directas en los mercados internacionales.