#DossierGeopolitico: En un trabajo analitico sobre los caminos hacia donde se dirige la Geopolitica Mundial realizado en 2007, y que estaba direccionado a preguntarnos dónde nos hubicariamos Geopolitica y Geoestrategicamente los Argentinos cuando se conmemoraran los 200 años de nuestro Primer Gobierno Patrio, en el 2010. Para que no volviéramos a equivocar nuestras alianzas y visiones del mundo como había ocurrido en 1910 -Cuando Argentina creyó en la perpetuidad del Poder Británico y apostó todo a esa alianza, cuando en realidad el mundo de esa fecha ya tenia nuevos poderes y que la I Guerra Mundial así lo confirmaron , más allá, de los gigantescos cambio que ella originó.

Hace un año presenté un trabajo para la Revista de Inteligencia del Ejército del Perú -en el mismo explique el sistema mundo y la declinación de Europa- y en una Disertación que realice para los Oficiales Cursantes de la Escuela Superior de Guerra de Perú, en Enero de este año, el título de mi ponencia fue: 500 años de dominio Occidental tocan a su Fin

Todo el Equipo de Dossier Geopolitico DG viene sosteniendo desde principio de Siglo XXI esa tendencia y de la necesidad de toda América Latina de prepararse para entender ese verdadero “Choque de Civilizaciones” que significara el cambio de lo modelos anglosajones por el modelo Euroasiáticos, y que este cambio sí representa el “Fin de la Historia” de 5 siglos de dominio Europeo Cultural Europeo. Lo vemos ya expresarse: en la crisis de la Unión Europea, en el Brexit y nuevos movimiento de separación, el surgimiento de nacionalismos y cerramiento de fronteras en los países claves de esa península.

“El Futuro llego”, ahora América debe repensarse en alianzas regionales e internacionales que nos sean útiles y prácticas y no basadas en conceptos idiologistas o de pensamiento ya perimido por la realidad de lo nuevo que ya se instaló (Ejemplo: un tardío acuerdo entre la Unión Europea y el mercosur), para no volver a perder el carro de la historia del siglo XXI. Lo dijimos hace años y lo sostenemos: la actualidad es la conformación de un Mundo Multipolar con tres Ejes de Poder: China-EEUU-Rusia, situación descrita en Nuestro Diccionario de Seguridad y Geopolitica editado en 2009.. 

Bien porque esta introducción, porque NO estábamos equivocado en la apreciación de los cambios estructurales y en los tiempos difíciles que venían con la posibilidad de un conflicto bélico si no acuerdan los tres poderes antes mencionados en un nuevo orden global. 

Un artículo importantísimo a sido publicado por el Diario El Mundo de España, sobre este tema, que hace masiva esta realidad para el público europeo, pero que desde hace tiempo vienen los Tanques de Ideas europeos anunciando la declinación de Europa. El artículo se llama: Europa, en tierra de nadie y lo publicamos a continuación para vuestro conocimiento y análisis

Prof. Lic Carlos Pereyra Mele

Director de Dossier Geopolitico DG

Europa, en tierra de nadie

La UE intenta evitar quedar atrapada en la confrontación entre EEUU y China. Mientras, la renovación de cargos en Bruselas debe servir para activar su soberanía estratégica. Además, resulta clave debilitar el populismo y potenciar su peso comercial 

Los europeos observan con suma preocupación cómo el siglo XXI se configura en torno a la rivalidad entre EEUU y China y se preguntan cuál es su papel en ese gran juego de poder y cómo evitar quedar atrapados en la confrontación entre esos dos gigantes. ¿Qué mejor capital que Lisboa y la hospitalidad de Augusto Santos, ministro de Exteriores de Portugal, para hablar de relevancia de Europa? Tantos siglos siendo el centro del mundo han llevado a los europeos a pensar que están en el centro del mundo. Pero no es cierto. Abran un mapa y comprobarán cuánta verdad hay en la afirmación de que Europa es solo una pequeña península de Asia, cuán anómalo es el excepcional papel jugado en la historia mundial por esa pequeña península y, para rizar el rizo, en el hecho de que la hegemonía mundial europea arrancara en una pequeña península de esa pequeña península.

Porque la primera globalización, en realidad la única que ha conocido la humanidad si nos fijamos en lo profundo y duradero de su impacto, arrancó en dos estuarios de la Península Ibérica, el del río Tinto (Palos de Moguer) y el del río Tajo (Belén). Desde allí partieron, con solo cinco años de diferencia, las expediciones que llevaron, una, la de Colón, al descubrimiento de América en 1492, y otra, la de Vasco da Gama, que en 1497 logró abrir la ruta marítima a la India, conectando así dos inmensos continentes a su influencia y prosperidad.

La impronta de esos descubrimientos no hubiera sido tan profunda si no hubiera coincidido con la decisión china, adoptada en 1470, de destruir su flota, prohibir los viajes oceánicos y encerrarse en su territorio continental, poniendo fin así a una exitosísima experiencia naval y comercial, que había llevado a los chinos a las costas de la India y el cuerno de África. Sin la retirada de China, cuya marina era mucho más grande, poderosa y experimentada que la de los europeos y que había dominado los mares de Asia durante todo el siglo XV, Europa no habría podido dominar Asia (imaginen por un momento cómo sería el mundo de hoy si China hubiera descubierto y colonizado América).

Hoy, 500 años más tarde, el reloj apunta otra vez hacia aquella hegemonía china que quedó pendiente, España y Portugal vuelven a ser pequeñas penínsulas de una pequeña península y los europeos asisten a la provocación en toda regla que les plantea el profesor de la Universidad de Chicago, John Mearsheimer, uno de los grandes teóricos del realismo político en relaciones internacionales, que les invita -durante una reunión en Lisboa del ‘think tank’ Consejo Europeo de Relaciones Internacionales (ECFR, en sus siglas en inglés)- a asumir el fin de sus ilusiones liberales desde un lugar con un nombre muy oportuno: el Palacio das Necessidades (sede del Ministerio de Exteriores portugués). Mientras Mearsheimer expide el certificado de defunción de aquel orden liberal que con tanta ilusión nació en 1989 después de la caída del muro, el intelectual búlgaro Iván Krastev reflexiona sobre cómo sobrevivir al fin de las ilusiones desencadenadas por aquel optimismo liberal y su adalid, Francis Fukuyama, que nunca imaginaron que la nostalgia por el pasado y el pesimismo por el futuro iban a ser el sentimiento dominante entre los europeos, tal y como se mostró en una macroencuesta realizada por el ECFR en colaboración con la organización Yougov.

Así pues, los europeos, que pensábamos que el siglo XXI iba a ser un siglo feliz, vivimos bajo la sombra de la llamada “trampa de Tucídides”, un término popularizado por el profesor Graham Allison para referirse a la consideración de Tucídides sobre la inevitabilidad de la guerra del Peloponeso toda vez que Atenas no tenía otra opción que la militar para atajar el auge de Esparta. Por tanto, el reloj podría ir no solo 500 años atrás, sino otros 1.000 más y depositarnos en una preocupante analogía con el fin de la civilización helénica. Esto no quiere decir que EEUU y China estén predeterminados al conflicto, pero sí señala el coste de ignorar la historia, que nos enseña que 12 de las 14 transiciones de poder entre grandes potencias acabaron en conflicto y sólo cuatro lo evitaron.

Que esa rivalidad va a marcar el siglo XXI es una certeza: todo lo demás es una incertidumbre. No sabemos si una gran potencia se impondrá a la otra, si las dos lograrán coexistir de forma pacífica, aunque sea bajo una nueva guerra fría, o si la competición, además de en el plano económico, político y tecnológico, se desbordará hacia el plano militar, provocando un conflicto armado. Como señaló Helle Thorning Schmidt, ex primera ministra danesa, en esa dinámica de confrontación entre Washington y Pekín, Europa debe buscar su propia voz, no una voz equidistante, sino la que permita defender el espacio de libertad y prosperidad compartida que nos define como europeos y que define el mundo en el que queremos vivir: un mundo con instituciones internacionales fuertes, normas respetadas y acuerdos que garanticen que podemos actuar contra los desafíos que presentan tanto la pobreza y la desigualdad como el cambio climático y la extensión de los derechos humanos.

Qué mejor prueba de esa necesidad de más Europa que la retirada unilateral de EEUU del acuerdo nuclear con Irán, un pacto del que los europeos se sentían particularmente orgullosos al haber logrado aunar las voluntades de EEUU, China y Rusia, y que ahora lleva a las compañías europeas a ser víctimas de unas sanciones que sus gobiernos no han aprobado. Como destacaron Mohamed El Baradei, ex director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica, y Nickolay Mladenov, enviado del secretario general de la ONU para el proceso de paz de Oriente Próximo, tras el fracaso de las primaveras árabes, la Europa de hoy vive rodeada de un “anillo de fuego” que se extiende de Siria a Libia pasando por Yemen pero está ausente de la gestión de esas crisis.

A la sombra de Trump, cuya reelección situaría el horizonte de su salida de la Casa Blanca en el 2024, con la previsible devastación del sistema internacional que éste dejaría tras de sí, pero también de la asertividad de Rusia respecto a Ucrania y nuestros socios bálticos y de los desafíos tecnológicos y militares de China, los europeos tienen una caja de herramientas patéticamente vacía: su divisa, el euro, es solo un medio de pago, no un instrumento político ni diplomático que acompañe su poder; su régimen de sanciones financieras y comerciales carece de dientes; su capacidad de innovación tecnológica es menor; sus fuerzas armadas no disponen de los recursos suficientes para ser más autónomas de Washington; y su diplomacia carece de la agilidad y flexibilidad para imponerse en la mesa de negociación. De ahí la necesidad de una propuesta para activar la soberanía estratégica de Europa como la presentada en un informe por Mark Leonard y Jeremy Shapiro (director y director de investigación de ECFR, respectivamente), conteniendo una importante batería de recomendaciones de actuación.

Todo lo anterior explica por sí solo la importancia de elegir bien a las personas que liderarán Europa durante los próximos cinco años y la preocupación existente por el rumbo actual de las negociaciones entre los líderes europeos. Hay consenso en que la Presidencia de la Comisión, del Consejo y la figura del alto representante para la Política Exterior deben ir a personalidades de primer nivel, capaces de imprimir a la UE la dirección que le falta, de forjar los consensos de los que hoy carecemos y de diseñar y acompañar las políticas que permitan a Europa seguir siendo relevante en el mundo.

Jugar ese gran juego de poder no es fácil. Europa no está preparada, ni psicológica ni material ni institucionalmente. No fue diseñada para mirar hacia fuera, al mundo, sino hacia dentro, para pacificarse a sí misma. Pero no hay otra opción que hacerlo y, por ilusorio que pueda parecer, sí hay opciones para hacerlo. Integrando sus capacidades, que son reales (el euro, su peso comercial, el atractivo de su mercado, el presupuesto europeo, su capacidad regulatoria) bajo estrategias compartidas y principios claros es posible que Europa siga siendo relevante. Para ello tiene que confrontar los populismos, verdaderos caballos de Troya de esos disolventes globales que nos amenazan, y comenzar a pensar estratégicamente. Como hace 500 años.

UN NUEVO ORDEN MUNDIAL MULTIPOLAR

En la crisis iraní, como en el veto del presidente de EEUU, Donald Trump, al uso de los sistemas 5G de la compañía china Huawei, los europeos han descubierto el significado de carecer de “soberanía estratégica”, esto es, de la capacidad de resistirse a verse arrastrados a dinámicas de conflictos contrarios a sus principios e intereses y, a la vez, como en la retirada estadounidense del acuerdo sobre el clima de París, de poder impedir que acuerdos vitales para su seguridad e imprescindibles para su futuro se conviertan en papel mojado. Sea en lo relativo a la esfera digital y el control de internet, en las cuestiones comerciales o en el ámbito de la seguridad y la defensa, el orden multilateral que surgió en el año 1989 del fin de la Guerra Fría ha sido sustituido por un orden multipolar. / J. I. T.

Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2019/06/30/5d177a4cfc6c8328618b45c7.html 

La academia deberá reconocer al justicialismo como lo que es, una categoría del pensamiento político moderno, poseedor de una filosofía, una teoría política y un cuerpo doctrinario que debe y merece ser estudiado, como se hace ya en algunas universidades europeas y estadounidenses.

Peron: A lo largo de su trayectoria política, habló y escribió incansablemente

Por Claudia Peiró

En cada etapa, explicó todo: sus motivaciones, su método, sus objetivos.

¿Cómo se entiende que en las universidades argentinas no se lea a Perón? Para admirarlo o para criticarlo; para imitarlo o para denostarlo. Para entender. Pero no, no se lo lee, ni siquiera para conocerlo.

Entre las muchas críticas que el escritor y periodista Rodolfo Walsh les hizo a los jefes montoneros una iba dirigida a lo que consideraba una falencia de su pensamiento, “un déficit de historicidad”. Cuestionaba que se privilegiara el estudio de “las lecciones de la historia en que la clase obrera toma el poder” y que se desdeñara “aquellas otras en que el poder es tomado por la aristocracia, por la burguesía”. Y que se privilegiaran las lecciones y experiencias de otros países. “La toma del poder en la Argentina debería ser, sin embargo, nuestro principal tema de estudio”.

Pues bien, Perón facilitó las cosas porque permanentemente explicó lo que hacía.

A modo de ejemplo, en el video que acompaña esta nota, puede verse cómo, desde Madrid, en el año 1971, Perón explicaba, frente a las cámaras de Fernando Solanas y Octavio Getino, cuál había sido su estrategia para llegar al poder en el período que va de 1943 a 1945, su programa de gobierno y cómo lo fue desarrollando en los años siguientes. El film documental que resultó de esa charla se llama “La Revolución Justicialista”.

El extracto publicado aquí se limita al primer tramo: su participación en el movimiento militar del 43 que, vale recordar, vino a poner fin a una etapa de fraude cínicamente llamado “patriótico”; su apuesta a construir poder desde el entonces Consejo del Trabajo, sus diferencias posteriores con los otros miembros del gobierno -que se resistían a llamar a elecciones-, su arresto en la isla Martín García y el 17 de octubre.

Hace algunos años, le preguntaron a Joseph Page, un biógrafo nada tierno con el líder justicialista, si Hugo Chávez era un nuevo Perón. La respuesta fue un rotundo no. “Perón era un profesor, un hombre erudito”. 

Hay que decir que esta no lectura de Perón no afecta sólo a los no peronistas.Sucede incluso al interior del movimiento, en el que muchos hacen patente con frecuencia su desconocimiento de las tradiciones y categorías de pensamiento justicialistas.

Carlos Funes, autor de Perón y la guerra sucia, un libro ineludible sobre el breve tercer gobierno del general, del que fue testigo, sostiene que uno de los motivos del desencuentro de los cuadros juveniles con Perón fue su escasa formación “justicialista”. 

Y agrega: “El prejuicio academicista y la censura antiperonista habían privado a toda una generación de estudiantes universitarios, políticos y militares, de un acceso sistemático a la doctrina justicialista (…) Los exponentes de una y otra corriente [liberales y marxistas] coincidían en descalificar al justicialismo ‘como materia no digna de estudio'”.

La doctrina de la Tercera posición, por ejemplo, fue con frecuencia menospreciada como un invento reformista por los mismos que décadas más tarde se extasiaron con la Tercera Vía de Tony Blair…

Sin embargo, Perón facilitó la tarea para cualquiera que quiera detenerse a estudiar su pensamiento y acción. Durante todo su primer Gobierno, daba cursos de formación de cuadros. La compilación de esas clases se publicó con el título Conducción Política, un manual imperdible para cualquiera que desee dedicarse incursionar en esa actividad.

Del Congreso de Filosofía que convocó en Mendoza en 1949 surgió La Comunidad organizada, síntesis de un pensamiento filosófico equidistante tanto del marxismo como del liberalismo.

Apenas empezó su exilio, aprovechó el tiempo para escribir varios libros sobre su gobierno, el golpe del 55 y su deseo de evitar un derramamiento de sangre. Del poder al exilio, La fuerza es el derecho de las bestias, etcétera. Hasta escribió sobre su relación con Evita, tanto en lo personal como en el rol político que ella desempeñó. Es decir, hasta explicó la militancia y la participación política de las mujeres.

Su larga y profusa correspondencia con sus delegados, en especial con John William Cooke, son una fuente inagotable de definiciones políticas y enseñanzas sobre la naturaleza de los hombres, las relaciones y los vínculos de poder. 

Finalmente, y abreviando, a su regreso, su plan de gobierno resumido en un documento titulado Modelo Argentino para el Proyecto Nacional es de una actualidad sorprendente, a 45 años de su redacción.

La vocación por enseñar, por transmitir su conocimiento de la política -aunque hay que decir que también creía que la política era un arte y que al que no nacía con ese don le sería muy difícil el oficio- fue una constante en Perón.

En un tramo de Conducción Política, se diferencia en esto de los anteriores caudillos que dominaban la política argentina y que preferían mantener distancia, tener el menor contacto posible con la gente. “Porque el caudillo no era un adoctrinador, ni un maestro, ni un conductor. Prefirió, pues, sustraerse del contacto con la masa. Y decía:: ‘No hay que meterse mucho. Se gasta uno…'”, escribe Perón.

No hay que avivar giles… dicho en buen criollo. Es el pensamiento de muchos políticos incluso en la actualidad.

“La diferencia que existe entre el caudillo y el conductor es natural -.explicaba en cambio Perón-. El primero hace cosas circunstanciales y el segundo realiza cosas permanentes. El caudillo explota la desorganización y el conductor aprovecha la organización. El caudillo no educa, más bien pervierte; el conductor educa, enseña y forma.”

Perón nunca se cansó de hacerlo. De formar y de dar participación. Hoy se usa el horrible verbo empoderar, pero a eso alude el famoso “bastón de mariscal en la mochila” de cada peronista.

Las explicaciones permanentes que daba sobre lo que había hecho apuntaban a la emulación: quien se lo proponga puede actuar en política. Por eso el movimiento que creó tiene la impronta de la iniciativa, de la acción, de la realización. Mejor que decir es hacer. El justicialista que llega a una posición de poder, de responsabilidad, difícilmente no actúe o pase sin dejar huella. Podrá equivocarse, pero no será por no hacer nada.

Hay que decir que, pese a la escasa formación “justicialista” que señala Funes, en los 70 hubo una “peronización” de las clases medias. En la actualidad, no puede decirse lo mismo. La transversalidad predicada hace unos años, se tradujo en un entrismo de esos sectores con agenda y todo. 

También cabe señalar que, en el último tiempo, está resurgiendo, tímidamente, un interés por el estudio del peronismo en las universidades. Y así lo demuestran algunos libros recientes como la compilación de trabajos sobre Dirigentes de la segunda línea peronista, dirigida por Raanan Rein y Claudio Panella, o los estudios sobre la correspondencia de Perón con otros políticos argentinos publicados con el título El exilio de Perón. Los papeles del archivo Hoover, con la coordinación de José Carlos Chiaramonte y Herbert Klein.

Justamente Klein, que es estadounidense, decía en una entrevista con Infobae: “Estoy bastante sorprendido de que no haya un instituto peronista que guarde el archivo de la historia de Perón y del peronismo; sería fundamental. Porque tenemos pedacitos, es decir, una pequeña parte de la enorme correspondencia y actividad de Perón”. 

Esto es consecuencia de lo anterior: de la subestimación que lleva a no leer, se pasa a no preservar.

A 45 años de la desaparición física de Juan Domingo Perón, tres veces presidente constitucional de los argentinos, ya va siendo hora de que su trayectoria pueda ser estudiada sin ser objeto de disputas.

Esperemos que la tendencia incipiente que se dibuja en algunos ámbitos universitarios se sostenga y de los claustros se extienda al terreno de la acción política.

Parafraseando a Funes, podemos decir que la censura antiperonista ya no existe, falta vencer por completo el prejuicio academicista.

Fuente articulo INFOBAE

¿Es el fascismo un fenómeno transferible a cualquier situación o geografía? ¿O fue un acontecimiento político filiado a una época y un ámbito precisos, eventualmente irrepetibles?

En la terminología política argentina y no solo argentina el término “fascismo” ha alcanzado el estatus de sustantivo descalificador, de carácter genérico. Lo que podría aceptarse, con reservas, si se lo atuviese al fenómeno histórico conocido con ese nombre, se convierte en un fenómeno que invita a la confusión si, como sucede habitualmente, se lo aplica a tontas y locas, a diestra y siniestra, sin tener en cuenta ni los movimientos que lo encarnaron con una diversidad de matices  en las décadas de los años 20, 30 y 40 del pasado siglo, ni la naturaleza proteica de los fenómenos políticos de masas que se han producido desde 1945 en adelante. Hay una intencionalidad escondida en este trasiego del término fascista, que no es otra que la de inducir al desconcierto, a la reacción pánica, a la repulsa instintiva respecto a muchas agitaciones colectivas contemporáneas que veces no saben decir su nombre, pero que se plantean como enemigas del estatus quo. Este es uno de los planos más importantes en los que se ejerce la guerra psicológica del sistema para plantear falsos problemas, desarmar, dividir o desconcertar a quienes lo sufren y se le oponen.

El Dr. Roberto Ferrero ha realizado sobre el tema un examen de inapelable eficacia crítica y bien dosificado humor, y nos ha autorizado a reproducirlo en esta página. Que lo disfruten.

Enrique Lacolla

¡TURNA  LA VACA  IN LA MELIA!

                  (Umberto Eco y el Fascismo)

                                                                   por Roberto A. Ferrero

                                                                     I

  Los campesinos  italianos del Piamonte, cuando algún suceso los fastidiaba por su recurrencia, solían exclamar indignados: “¡Turna  la va in la melia!”, que significa “¡Otra vez la vaca en el maizal!”. El dicho hacía mención a los vacunos del terrateniente  que sin contención ni cuidado invadían los pocos acres de sus sufridos vasallos agricultores y pisoteaban el cereal plantado.

Umberto Eco (1932-2016), el gran  semiólogo y novelista italiano, era también piamontés, por lo que sus opiniones sobre el Fascismo, obligándonos fastidiosamente  a volver sobre este remanido tema, lo hacen acreedor y destinatario de la frase de sus paisanos, que para su caso se podrá modificar así: “¡Turna i liberali  sul’fascismo!”. Eco es una eminencia en su disciplina profesional y aun en la narrativa, como lo atestiguan sus libros, como “Apocalípticos e Integrados” y la novela “En Nombre de la rosa”, pero eso no quiere decir que lo sea en las demás. En las Ciencias Sociales resulta obvio que no es más que un “opinador” aficionado.

Lo decimos porque la famosa conferencia dictada por Eco en Nueva York en 1995, ha vuelto a circular por las redes con toda clase de comentarios encomiásticos y “daños colaterales” para los lectores latinoamericanos, tras ser reeditada por Lumen el año pasado. Se titulaba “Los  14 síntomas del fascismo eterno” y es un texto totalmente al paladar de sus anfitriones yanquis.

Efectivamente. Eco desarrolla la teoría del “Fascismo eterno” o “Nebulosa fascista” o “Ur-fascismo” -una especie de  Pan-fascismo para todo tiempo y lugar- como una ideología y/o un movimiento compuesto por varios conceptos: el Tradicionalismo radical, el Rechazo a la Modernidad, el Culto a la acción por la acción misma, el Desacuerdo como traición, el Miedo a la Diferencia, el Sentimiento de frustración como origen del fascismo, la Carencia de una identidad como cuna del nacionalismo, la Incapacidad para realizar valoraciones objetivas, la Vida como guerra permanente, el Elitismo aristocratizante y militarista,  el Culto al heroísmo, la envidia penis como causa de las guerras, el Populismo cualitativo y la Neolengua.

Lo original y novedoso de la concepción  del autor de “Apocalípticos e integrados”, el “aporte” realizado a la Sociología política, es que no es necesario que se de en un fenómeno social la reunión de todas estas categorías para que quede configurado un régimen y una doctrina fascista:   basta con la sola presencia de una de ellas para que el fenómeno analizado sea considerado “fascista”. Lo dice expresamente su expositor: “…basta con que una de ellas esté presente para hacer coagular una nebulosa fascista”.

Tal el “pan fascismo”, teoría tan absurda como la del químico que sostuviera que no es necesario, para que exista agua, que se combinen dos moléculas de hidrógeno con una de oxígeno. Basta con que exista la molécula de oxígeno o la de hidrógeno. Sería la teoría del “pan-agüismo”. Pero el agua, se diga lo que se diga, es H2O. Si falta el hidrógeno, no habrá agua, sino gas oxígeno; si falta el oxígeno no habrá agua, sino gas hidrógeno. Así lo demostró Lavoisier y ningún químico lo refutó. Equivalente en extravagancia sería el “pan-broncismo”: el bronce es la aleación de cobre y estaño, al cual se le puede añadir zinc como componente no necesario, pero  los dos primeros no pueden faltar, a menos que intervenga Umberto Eco y dictamine que basta con el cobre o el estaño para que exista bronce. Pero no es así, según lo tiene asegurado la ciencia metalúrgica.

Todo objeto de la realidad es una totalidad compleja de varios elementos relacionados entre sí de manera tal que la ausencia de algunos de ellos -sobre todo los fundamentales que forman un núcleo duro irreductible- hace que ese existente, como dicen los filósofos modernos, deje de ser la entidad que era, para pasar a ser otra  distinta.

El Fascismo -del que Eco ignora ese núcleo duro, es decir su estructura social y política, sustento de las notas culturales y psicológicas que él les adjudica, se significa, más que por las características superestructurales enumeradas, por tres elementos básicos claves y definitorios: 1) La persecución al movimiento obrero y socialista y la destrucción de sus organizaciones sindicales, políticas, mutuales y culturales; 2) El apoyo de las clases medias desesperadas en vías de proletarización  y del gran capital; 3) En el orden internacional, una conducta expansiva y guerrerista sobre los pueblos y las colonias de sus adversarios imperialistas y aun sobre el territorio y las economías de esos mismos países centrales rivales o neutrales.

En un movimiento social-político no pueden faltar estos elementos de base sin que el fascismo deje de ser fascismo. Pueden sí estar ausentes algunas de las características culturales que ha observado el filósofo piamontés  y eso no afectará la existencia real de un fascismo determinado por su estructura esencial. Por ejemplo, en el modelo italiano que encabezó Mussolini de 1920 a 1945, estaba ausente la deleznable categoría del Antisemitismo: el Duce protegió a sus judíos, intercedió ante Hitler por Freud, los mantuvo en su ejército  -donde había varios generales judíos fascistas, entre ellos Balbo y Graziani-(1), hizo la vista gorda o amparó directamente a las autoridades que no aplicaban o aplicaban laxamente las Leyes antijudías de 1938, que el régimen aprobó de mala gana por la gran presión de la Alemania nazi. Y el pueblo fascista italiano protegía y escondía a los judíos a vista y paciencia de los encargados de practicar el antisemitismo. Visto desde un punto de vista cronológico, siendo el régimen mussoliniano anterior al de Hitler, podría decirse, a la inversa, que el Führer agregó el elemento antisemita que no estaba presente en el Fascismo más  clásico, que era el italiano.

En el fascismo rumano, el de la Guardia de Hierro de Corneliu Zelea Codreanu, estaban presentes el apoyo de la clase media, sobre todo campesina; el odio al comunismo y a los judíos; el deseo de rescatar para Rumania algunas regiones irredentas, y la violencia armada como instrumento sustitutivo de la democracia burguesa. Tenía, sin embargo, un componente interno místico, sacrificial y fraterno que lucía como algo distinto y mejor que el autoritarismo y el orden jerárquico preferidos en los fascismos italiano y germano.  Además, a diferencia de los modelos italiano y germano, era violentamente anti-estatal.

                                                          II

 Algunas categorías “fascistas” de Eco son totalmente erradas. Por ejemplo: la supuesta  Neo-lengua, basada “en léxico pobre y en una sintaxis elemental”. Quien haya leído un texto escolar fascista sabe que esa afirmación es falsa. Son lecturas claras y sencillas, pero no torpes ni mal redactadas. En un país con un alto porcentaje de analfabetos, donde el idioma italiano se empezó a difundir recién desde 1870 compitiendo con los dialectos regionales, no se podía pretender que el contenido de los libros de enseñanza primaria y secundaria estuviesen redactados como para que los leyeran Edmundo De Amicis, Benedetto Croce,  Enrico Ferri o Ernesto Laclau. Se cumplía en ellos la máxima enseñada por Mussolini, que cabía a los maestros y escritores: “Compite sempre il vostro dovere, nelle piccole como nelle grandi ocasioni della vita, con la massima decisione, con assoluta semplicitá”. ¿Y no había dicho un liberal como José Ortega y Gasset que “la claridad es la cortesía que el filósofo debe al lector”?

Por lo demás, el fascismo italiano contó con grandes intelectuales que no escribían en un torpe dialecto, sino en el más excelente lenguaje del Dante. Tales por ejemplo, el filósofo neohegeliano Giovanni Gentile, el famoso dramaturgo Luigi Pirandello, poetas célebres como Gabriele D’Annunzio y Filippo Marinetti con los futuristas, el crítico literario Luigi Federzoni, Ardengo Soffici, a quien se ha llamado “uno de los más puros escritores toscanos” y centenares de universitarios y académicos, lo que permitió a Mussolini asegurar en 1925 que se había acabado “la estúpida leyenda de que la inteligencia y el fascismo son incompatibles”… como cree Eco. El mismo Mussolini, antiguo periodista y gran orador, recibió en 1937 el título de Doctor Honoris Causa por la libre y liberal Universidad  suiza de Lausana. Si la mitad de la inteligentzia italiana era antifascista, la otra mitad adhirió al fascismo.

Tampoco  llevó el régimen mussoliniano su intolerancia al extremo de considerar  “el disenso como una traición” de un modo genérico y respecto a todos los intelectuales disidentes. El concepto se aplicó a los comunistas y, finalmente, a los judíos, por considerarlos ajenos a la comunidad nacional, pero otros intelectuales enemigos pudieron pensar, escribir y publicar. Tales los casos de Benedetto Croce, Piero Martinetti, Gaetano de Sanctis, Luigi Salvatorelli, Concetto Marchesi, Alberto Moravia y tantos otros.

En cuanto al Nazismo alemán, un erudito estudioso de la literatura de la época de Hitler como Lionel Richard, impugna por supuesto y con razón los contenidos místicos y reaccionarios de la prosa germana nacional-socialista, pero en ninguna de sus páginas se atreve a afirmar que aquellos literatos y filósofos -Ernst Jünger, Martin Heidegger, Gottfried Benn, Robert Scholz, Hans Friedrich Blunk, Hans Carossa y otros muchos- no tuvieran dominio de su lengua materna.

Y aunque fuera como Eco dice, es aquel un rasgo que está lejos de ser exclusivo y especial del fascismo. Basta con leer la prensa escrita o escuchar a la caterva de analistas, comentaristas, periodistas y académicos-estrella de la televisión para apreciar la presencia  -agravada- de semejantes carencias, si se nos permite esta figura contradictoria. El Neo-liberalismo no precisa que sus lacayos de los medios sepan expresarse correctamente, sino que repitan sin cesar sus falsedades para moldear de esta forma la conciencia popular. A menos que, siguiendo a Eco, por utilizar la “neo-lengua”  el neo-liberalismo sea también Fascismo, en cuyo caso no se sabe ya quién es quién…

Es igualmente inaceptable la idea de Umberto Eco de que la adhesión del Fascismo a la tecnología y el desarrollo industrial era sólo una máscara que escondía una ideología basada en la sangre y la tierra y el rechazo a la Modernidad. Eco ignoraba -o simulaba ignorar- que ambos tópicos no son incompatibles y pueden convivir en un mismo movimiento social y político. Esto es así porque el fascismo, a través de sus intelectuales, no rechazaba in toto la Modernidad, sino sólo los aspectos repulsivos que se habían creado y afirmado con el régimen capitalista competitivo, corrupto e inmisericorde. Recordemos que Marx fue quien escribió que “el capitalismo llegó al mundo chorreando sangre y lodo por todos sus poros, de la cabeza a los pies”. Pero la oposición a los desarrollos de la “civilización material” jamás se contó entre los elementos de la panoplia del fascismo, al extremo que muchos intelectuales  idealizaron y exaltaron sus realizaciones, como en el caso típico Marinetti. Esas realizaciones -científicas, técnicas e industriales-, harto conocidas para enumerarlas aquí, pusieron a Italia y sobre todo a Alemania a la cabeza de los países más modernos e industrializados de Europa y el mundo. De manera que la “adoración” que según Eco sentían nazis y fascistas por la tecnología no era un simple camuflage, sino una toma de posición decidida en favor del desarrollo económico-industrial de Italia y Alemania, impensable sin un crecimiento paralelo de la ciencia y la técnica, al lado del cual podían germinar -la realidad es dialéctica- las peores flores del irracionalismo filosófico, en la línea de Nietsche, Spengler y compañía. “Cientos de millones de personas -explicaba Trotsky- utilizan la corriente eléctrica sin dejar de creer en la fuerza mágica de gestos y conjuros”. El sociólogo húngaro-alemán Karl Manheim, que como demócrata se había exiliado en Londres, no podía sin embargo dejar de admirar los resultados materiales del Estado nazi en estos rubros.

Finalmente, para no seguir perdiendo más tiempo, una perlita risible del  “umbertoequismo”: la risible idea de que las guerras sostenidas por los fascistas (“juegos de la guerra”, les  llama livianamente) se deben a ¡la invidia penis!. Un mal uso de los conceptos psicoanalíticos lo desembarca en  esta más que ridícula característica, que llevaría a Freud no a conmoverse en su tumba como pudiera creerse, sino a resucitar de risa. Es conocida en el ambiente de los psicoanalistas aquella anécdota-verdadera- en la que Sigmund Freud, ante el desborde pansexualista de algunos discípulos, que veían penes en cualquier sueño de verduras, cigarrillos o frutas más o menos cilíndricas, les recordó con sorna que “a veces un toscano es solo un toscano”… Con lo dicho, suficiente.

                                                     III

Preguntémonos ahora : ¿Cuál es la función social de teorías como las de Eco? No hace falta ser muy perspicaz para advertir el rol reaccionario que cumplen en relación a los movimientos nacionales de los países periféricos que se esfuerzan por librarse de la opresión imperialista y escoger su propio camino. Siendo tantos los elementos que pueden establecer -aun en soledad- el carácter fascista de un régimen, los analistas y filósofos políticos de los centros imperiales, buscaron y buscarán con lupa ese elemento ideológico o de acción para descalificar al movimiento de liberación que brega contra los opresores en cada rincón de la Periferia. Así, por ejemplo, no obstante ser un movimiento laico de nacionalistas y socialistas, claramente antiimperialista, partidario de rescatar la riqueza minera de manos extranjeras y acabar con el gamonalismo realizando la reforma agraria en Bolivia, el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) de Paz Estenssoro, que en  términos europeos podría legítimamente considerarse “de izquierda”, fue calificado de “fascista” porque se descubrió que un número reducido de oficiales de sus adherentes militares tenían ideas antisemitas y hasta lucían una esvástica en el ojal… Interesadamente, los gansos del capitolio imperialista anglo-sajón dejaban de lado la decisiva circunstancia de que ese prejuicio innoble no era hegemónico, sino una mera adherencia circunstancial y que no había prácticamente judíos en el altiplano a quienes aplicarlo. Además, desechaban considerar que en todo movimiento de masas, junto al oro popular se acumula también la basura de oportunistas, intolerantes, sádicos y reaccionarios, por suerte siempre una ínfima minoría

Del mismo modo, el peronismo argentino debió sufrir el estigma de ser un “fascismo” criollo  -“de las clases bajas”, aclaró absurdamente Gino Germani- por el hecho de implantar la centralización política y estatal necesaria para enfrentar a las grandes fuerzas de la reacción mundial y nacional. Sin esa centralización, practicando un formal democratismo parlamentario, el país hubiera quedado inerme ante aquellas fuerzas, con personeros en las Asociaciones patronales, en el Congreso, en la prensa y en la Universidad, gravitando ideológicamente sobre la conciencia de las veleidosas clases medias argentinas y controlando el grueso de nuestra economía. Esta verdad accesible a cualquier analista honesto, fue en cambio caratulada como el aspecto “despótico” o “autoritario” del peronismo y, por tanto, legítimamente atacable como “fascismo” y aun como “nazismo”. Esta última variante categorial le era aplicable, sobre todo, por la contratación por parte del gobierno del General Perón de eminentes científicos y expertos alemanes, que habían servido a su país como correspondía, más allá del régimen hitleriano, y sin considerar que los norteamericanos habían llevado a su país una cantidad de  eminencias de las ciencias duras cien veces mayor, empezando por Werner von Braun, inventor de la terrible bomba V-2. Sin embargo, nadie diría que por esta circunstancia Estados Unidos se había convertido en una nación “nazi”. *Con su fino empleo de la sátira, decía Jorge Abelardo Ramos: “¡Qué mala suerte tiene la Argentina! Los científicos que se llevaron los soviéticos eran todos buenos comunistas, los que recalaron en Estados Unidos fueron todos democráticos, pero lo que vinieron a nuestro país eran todos nazis…”*

El profesor italiano P. Vita-Finzi resumía así ambos casos de “fascismo”: El Fascismo “dominó en amplias zonas de Europa durante considerables períodos, y también, gracias al General Perón y al Dr. Paz Estenssoro, en algunos países de América Latina”. ¡Que burro!

Consideremos un tercer caso de aplicación “muy adaptable” -como dice el mismo Eco- de la original doctrina del “pan-fascismo”: Cuba. Si el fascismo presupone la existencia de un régimen capitalista de propiedad privada, la patria de Fidel y del Che, que la había abolido y sustituido por la propiedad estatal (mal llamada socialista), claramente no podía ser considerada “fascista”. Sin embargo, un rasgo de “el temor a la diferencia” -la persecución indebida a los homosexuales- y el ajusticiamiento de torturadores, delatores y traidores al servicio del dictador Fulgencio Batista, presentados como un ejemplo de “despotismo” cuando no era más que autodefensa, dieron pie a que lenguaraces periodistas estadounidenses y determinados “cientistas sociales” calificaran al de la isla caribeña como un “fascismo de izquierda” (¡) .

He aquí, dicho sea de paso, un perfecto oxímoron: un sistema de izquierda nunca puede ser “fascista”, porque el nazi-fascismo es prototípicamente de derecha. Los ignorantes o malintencionados hacen funcionar aquí el término “fascista” como un adjetivo agregado al concepto sustantivo que precisa una determinada realidad. Pero el “fascismo” no es un adjetivo calificativo para todo uso, sino un régimen social y político histórica y espacialmente establecido en la Europa de entreguerras con los países metropolitanos que la integraban. No hubo ni hay fascismos en el Tercer Mundo. Los así llamados por  “cientistas sociales”, sociólogos y expertos políticos a la bartola no son sino los Movimientos Nacionales y Populares de liberación, históricamente progresivos, diferenciados de los nacionalismos de los países opresores como el día de la noche.

Toda la inconsistencia y la unilateralidad del pensamiento metropolitano respecto al fascismo se expresan en opiniones como las que sostenía en 1967 el Dr. S.J. Woolf, de la Universidad de Reading (Gran Bretaña). Este académico inglés, en efecto, sostenía que tanto Perón como Getulio Vargas en Brasil habían fracasado en crear en sus respectivos países una economía cerrada, que para él era una “economía fascista”. Y consideraba que la causa de tal fracaso era la ausencia de “una base industrial relativamente amplia”, de una “poderosa industria pesada” y de “un grado relativamente avanzado de demanda interna”. Dejando de lado la afirmación del todo gratuita de que ambos líderes populares habían querido crear una “economía fascista”, el esquema de Woolf dejaba sin explicación el notable hecho de que los tres prerrequisitos para una economía  de ese tipo existían todos en la Inglaterra de pre-guerra, sin que ellos hubieran hecho de Gran Bretaña una economía “cerrada”, “fascista”, sino todo lo contrario: un sistema económico liberal de libre comercio. En cuanto al General Perón y el Dr. Getulio Vargas ellos jamás pensaron en una economía cerrada, autárquica -por lo demás imposible de hecho en la época de la expansión imperialista y el comercio mundial interrelacionado- sino en una nación con una economía autónoma y autocentrada -que es otra cosa- , con justicia social, soberanía política y vocación de unidad latinoamericana.

Y si por su violencia homicida antipopular  gobiernos como los de Videla, Pinochet, Strossner, la dinastía de los Somoza en Nicaragua y los Duvalier en Haití o los generales brasileros uno puede tentarse a llamarlos “fascistas”, debemos rechazar esa denominación por inadecuada e insuficiente, ya que sólo toma en cuenta uno de los rasgos que comparte con el fascismo: la violenta persecución a los enemigos políticos. La diferencia más importante es que los verdaderos fascismos (los europeos) trataban, aunque por métodos repudiables, de constituir a sus países en naciones poderosas e independientes, mientras que las dictaduras latinoamericanas -con iguales o peores métodos- se esforzaron siempre por entregar sus patrias al opresor extranjero, antes Inglaterra, después Estados Unidos. Dictaduras reaccionarias y entreguistas bajo cualquier disfraz doctrinario: liberal o conservador, diferentes del Fascismo y opuestas a los movimientos de liberación del mundo colonial y semicolonial. Videla era diferente a Mussolini  o Hitler por sus respectivas intenciones y decisiones políticas, y opuesto al General Perón por el destino que pensaban para la nación. Puede asegurarse incluso que las Dictaduras entreguistas de Sudamérica y el Caribe han sido peores que el fascismo, porque éste era expansionista y nuestras dictaduras militares entreguistas, porque los regímenes de Hitler y Mussolini absorbieron la desocupación y elevaron el nivel de vida del pueblo (en Alemania la desocupación pasó de 3.745.000 desocupados a 164.000 en 1938), mientras que las dictaduras lanzaron a las masas a la desocupación y el hambre, y porque, finalmente, el fascismo impulsó el desarrollo científico, tecnológico e industrial de sus países, en tanto que los Videlas, Strossner y Pinochet persiguieron a sus científicos, exiliaron a sus técnicos y destruyeron la industria en cuanto les fue posible.

                                                   IV

Para terminar, digamos que Eco, con su teoría del “Fascismo eterno” o Pan-fascismo, en realidad no inventó nada, porque fue precedido por la “Teoría del pan-guanaquismo”, que desarrollaron inteligentemente los indios Onas de Tierra del Fuego a fines del Siglo XIX. En efecto: por estos años, alarmados por la cantidad de caballos y ovejas que esta parcialidad fueguina capturaba para comerlos, los flamantes estancieros chilenos y británicos que se apoderaban de sus tierras, convinieron con los Onas que no serían perseguidos si se limitaban a alimentarse con carne de guanacos, abundantes todavía en la zona. Pero como no cumplían con lo convenido y seguían apoderándose de los animales prohibidos, al ser interpelados por los estancieros perjudicados, ellos respondieron con esta asombrosa doctrina: “Todo es guanaco: una oveja es guanaco chico; un caballo es guanaco grande”.

 De donde se concluye que si el pensamiento europeo inventó el “pan-fascismo” para jodernos (perdonen la neolengua) , nuestros paisanos los Onas crearon el “pan-guanaquismo” para defendernos de nuestros explotadores y opresores. Hoy se podría actualizar así: “Yanquis imperialismo grande; ingleses y franceses imperialismo mediano; italianos, alemanes y españoles imperialismo chico. Todos imperialistas”.

                                                                    29 de Junio de 2019

1) Renzo de Felice, “Gli ebrei sotto il fascismo”, citado por Adolfo Kuztnisky en su libro “Italia y el Antisemitismo”, pág. 112.

Últimamente en los medios se habla mucho sobre la potencial de las tecnologías de la impresión 3D: Desde imprimir prótesis y casas hasta imprimir drones y órganos para trasplantes, las posibilidades de estas tecnologías parecen cada vez más grandes. Y si bien muchos de estos desarrollos están todavía en etapas experimentales y muy incipientes, nadie duda de que algún día en las próximas décadas la impresión 3D tendrá impactos enormes en economía, geopolítica, cultura y otros ámbitos. A estas alturas, puede parecer muy poco lógico preguntar ¿Por qué necesitamos impresoras 3D?

Sin embargo, ¿por qué las necesitamos? ¿Por qué no podemos simplemente pedirle a la madera que se ensamble en una mesa o a los ladrillos que se arreglen en un edificio? ¿Por qué siempre necesitamos fábricas, herramientas, máquinas o impresoras 3D para transformar la materia prima en productos que queremos tener? ¿Por qué la materia prima no se transforma sola?

Esta pregunta puede parecer loca o imposible, pero si pensamos en cómo funciona la naturaleza, vemos que esto no es algo raro sino algo totalmente natural y común: Después del momento de concepción de un ser vivo, las células embriogénicas se conectan y se ensamblan por sí mismas. La materia prima universal, las células madre, se diferencian y se interconectan automáticamente, formando órganos, tejidos y otros elementos del cuerpo; cada célula sabe exactamente a dónde ir, qué hacer y cómo interconectarse sin tener ninguna impresora 3D que la posicione en una configuración necesaria. ¿Por qué nuestra tecnología no puede funcionar así? ¿Por qué no podemos decirle a una bolsa de insumos que se ensamblen en una mesa?

No podemos hacerlo porque nuestra tecnología todavía es muy primitiva, aun las impresoras 3D más avanzadas mueven la materia prima en pedazos de trillones átomos, con respeto a los bloques de la naturaleza, nuestra tecnología es muy al por mayor. A diferencia de los materiales de construcción biológicos, las células, nuestros materiales son muertos o estúpidos, el ladrillo no sabe dónde está o qué está pasando a su alrededor, la madera es un árbol que en algún momento perdió su vida para ser un insumo para nuestra industria. Y si miramos nuestros productos con un microscopio electrónico, veremos que adentro no pasa nada, solo trillones de moléculas muertas vibrando en silencio.

La impresión 3D es una de las tendencias tecnológicas con mayor proyección de impacto económico-productivo. Su capacidad para permitirnos traducir nuestras ideas y diseños en objetos concretos independientemente de su complejidad entrevé grandes cambios a futuro en prácticamente todos los ámbitos sociales, culturales y de trabajo.

La impresión 3D es un grupo de tecnologías de fabricación por adición donde un objeto tridimensional es creado mediante la superposición de capas sucesivas de material. Las impresoras 3D son por lo general más rápidas, más baratas y más fáciles de usar que otras tecnologías de fabricación por adición, aunque como cualquier proceso industrial, estarán sometidas a un compromiso entre su precio de adquisición y la tolerancia en las medidas de los objetos producidos. Las impresoras 3D ofrecen a los desarrolladores del producto la capacidad para imprimir partes y montajes hechos de diferentes materiales con diferentes propiedades físicas y mecánicas, a menudo con un simple proceso de ensamble. Las tecnologías avanzadas de impresión 3D pueden incluso ofrecer modelos que pueden servir como prototipos de producto.

Desde 2003 ha habido un gran crecimiento en la venta de impresoras 3D. De manera inversa, el coste de las mismas se ha reducido. Esta tecnología también encuentra uso en campos tales como joyería, calzado, diseño industrial, arquitectura, ingeniería y construcción, automoción y sector aeroespacial, industrias médicas, educación, sistemas de información geográfica, ingeniería civil y muchos otros.

Hace ya unos años que la tecnología impresión 3D se ha incorporado como una forma más de fabricar objetos, desde pequeñas piezas hasta grandes construcciones. Junto con los avances en la maquinaria, los insumos y los software necesarios para imprimir en 3D hay un notable crecimiento de los puestos de trabajos efectivos vinculados con esta tecnología.

No hay un título específico que habilite para manejar todo el proceso. Son muchas las carreras y los conocimientos asociados que le permitirían a una persona dedicarse a alguno de los muchos eslabones de la cadena que abarca la impresión 3D. Más allá de que se estudie, para llegar efectivamente a trabajar en uno de ellos lo  imprescindible será la curiosidad, la experiencia acumulada, la capacidad de aprendizaje continuo y la habilidad para adaptarse a los rápidos cambios de la tecnología.

Por un lado, se requieren personas capacitadas que brinden el servicio de impresión 3D de las piezas que son diseñadas por otras personas o que se descargan de los sitios online. Además de un buen manejo de las máquinas y los materiales, este trabajo requiere conocimientos de diseños por computadora, ya que los modelos muchas veces deben ser adaptados y preparados para cada impresión en particular. 

Por otra lado, y esencialmente fundamental, debe haber gente que cree las impresiones 3D. Más allá del título universitario que tengan estas personas, su éxito dependerá de su capacidad para vislumbrar, crear, probar y mejorar cada pequeña parte que integra el conjunto de una máquina.

Otro eslabón está destinado a los ingenieros con experiencia en diseño y fabricación aditiva para aplicar la impresión 3D en distintas áreas de manufactura vinculadas con la industria automotriz, la construcción, la medicina y la aeronáutica, entre otras.

También es fundamental el trabajo de químicos y físicos capaces de desarrollar y mejorar los materiales aptos para imprimir en 3D. La expansión de esta tecnología está abriendo cada vez más campos  de aplicación, por lo que se hace necesario crear, probar y consolidar nuevos materiales de impresión.

Sin dudas la docencia es otro campo que también requiere personas capacitadas en la temática. Las nuevas generaciones de alumnos necesitan docente que sepan trasmitir sus conocimientos en cada una de las áreas vinculadas con la impresión 3D.

En lo que se refiere a esta tecnología en Latinoamérica, como al igual que en varias partes del mundo, esta tecnología al facilitar su uso y su bajo costo hace que vaya cambiando sus conceptos generalizados sobre ella, obteniendo como resultado el facilitamiento del desarrollo económico y social en América Latina, teniendo esta tecnología la posibilidad de transformar la manera en que las compañías hacen negocios y comercian. 

A nivel global, las noticias relacionadas con la impresión 3D se han multiplicado en este año. Desde puentes y viviendas de dos pisos en el noroeste de China hasta un implante de una caja torácica realizado en el hospital universitario de Salamanca España; así como la bioimpresión para obtener células humanas hasta  el uso de esta máquina en colecciones de moda.  Las impresoras 3D son capaces de fundir material modelable -plástico, resina, titanio, carne de res o polvo metálico, entre otros materiales- para depositarlo capa sobre capa en un soporte, hasta conseguir un objeto. Por primera vez en la historia se están distribuyendo modelos físicos por Internet. Ahora, en vez de enviar un jarrón de forma física desde Estados Unidos a Colombia, por ejemplo, escaneo el florero, lo mando por correo electrónico, el receptor se baja el archivo, lo imprime y tiene de inmediato el mismo jarrón. Comenta un experto Uruguayo en impresoras 3D.

El colombiano Carlos Camargo se considera casi un apóstol de la denominada revolución Maker (personas que diseñan y producen sus propios productos) y viaja todas las semanas por el país sudamericano para explicar las bondades de la tercera dimensión. “Vamos a pasar de ser consumidores a creadores de nuestros propios bienes de consumo. Va a ser una revolución social, nos da capacidad de crear”, dice con entusiasmo durante una clase práctica de fin de semana donde los alumnos crean su propia impresora. El poder transformador que tiene esta tecnología, lo comprobaron ocho ciudadanos guatemaltecos que desde julio de este año disfrutan de una prótesis de gancho en su mano amputada, gracias a la impresión 3D.

En verdad son innumerables lo que se está logrando a partir de esta tecnología 3D, como lo dijimos presentemente desde pequeños objetos físicos, hasta piezas de autos, turbinas de avión, viviendas y herramientas cotidianas. En Chile se construyen casas mediante un proceso que combina robótica e impresión 3D, si bien algunos oficios se pueden ver reemplazados por esta tecnología, la misma creara muchos más que aún no se conocen. Esto es un gran desafío para nuestro país, si bien en Argentina también existe en Jujuy un joven de la Quiaca más precisamente que fabrico una impresora casera que hoy es vendida a todas partes del mundo bajo la denominación de una pequeña empresa llamada AXIUN.

La impresión 3D se ha democratizado en los últimos años. Constantemente vemos noticias resaltando nuevas maravillas de esta tecnología emergente. Pero más allá del lado bueno de ello, también se hace necesario analizar y regular su funcionamiento a nivel profesional, pues todas sus bondades podrían ser destruidas en un instante por quienes utilizan las nuevas tecnologías para delinquir.  El impacto de la Impresión en 3D va mucho más que en la manufactura. Impactará nuestra economía y nuestra sociedad como pocos han entendido. Por ello repetimos al no haber regulación podría permitir a los terroristas imprimir armas sin tener que llevarlas a través de las fronteras, disparará la piratería (como ocurre desde hace años con los productos digitales).

No hay que malentender esta apreciación, no creemos en nada, que la impresión en 3D sea mala. Al contrario, creo que nos depara un futuro mucho mejor, con mejores productos, con precios más bajos. Un futuro en el que el one-size-fits-all ya no exista y en donde todos los productos se puedan personalizar al estilo, necesidades y dimensiones de cada uno de los clientes. 

Un futuro con dispositivos más inteligentes, más ecológicos, menos polución y menos desperdicios. Un futuro con nuevos materiales y nuevas soluciones. Un futuro mucho mejor. Pero es importante entender que no todo será perfecto, hasta lograr unas reglas claras de índole ética en donde públicos como privados construyan los mecanismos necesarios para seguir avanzando en bienestar de la sociedad y nuestro entorno global.

DR. MARIO RAMON DUARTE

Juez Adm. Mun. Faltas (Corrientes-ARG)

Abogado

Especialista Der. Pub. Cont. (UCSF)

Miembro Dossier Geopolitico (Cordoba-ARG)

LA REVOLUCION DE LA IMPRESIÓN 3D. HOD LIPSON, MELBA KURMAN. Ed. ANAYA MULTIMEDIA. ESPAÑA (2014).-

3D PRINTING: Legal, Philosophical and Economic Dimensions. BIBI VAN DEN BERG, SIMONE VAN DER HOF, ELENI KOSTA. Ed. SPRINGER. HOLANDA (2015).-

THE 3D PRINTING HANDBOOK: Technologies, Design and Applications. BEN REDWOODFILEMON SCHOFFERBRIAN GARRETTONY FADELL. Ed. UNKNOWN PUBLISHER. EEUU (2018).-

IMPRESION 3D. SERGIO GOMEZ GONZALEZ. Ed. MARCOMBO. ESPAÑA (2016).-

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo:

INTRODUCCIÓN

15 años del CLUB DE LA PLUMA, un espacio radial para la Difusión Cultural, de lo políticamente NO correcto, y las realidades sociales de toda nuestra sufrida latinoamérica, un verdadero espacio donde sus fundadores el Director y locutor  Norberto Ganci y su mujer Productora y encargada Gabriela Fernández de la parte técnica, han logrado sostener contra viento y marea con una honestidad y voluntad incólumes, con una lucha que no los almendro a pesar de las censuras. Desde hace 12 años los acompañó con un espacio que me permitieron, dedicado a difundir una Ciencia ‘prohibida” por el Neocolonialismo de los 90, para los Países dependientes: LA GEOPOLITICA. Y que está de moda, y la usan y abusan de ella, los neófitos locuaces analfabetos. Muchos que se dicen periodistas.

FELIZ 15 AÑOS “CLUB DE LA PLUMA”

TEMARIO

1 Acordaron los tres grandes (EEUU China y Rusia) en el Medio Oriente con el Conflicto Palestino Israelí?

2 Se avecinan nuevos acuerdo supra estructurales en camino a un nuevo Yalta? Que hara el Mundo Latinoamericano, con está nueva realidad geopolitica; se caminara hacia una UNIDAD CONTINENTAL o “perderemos el Tren de la Historia”

3 Guerra de EEUU a Irán. Desde 1979 EEUU intenta desestabilizar la ultima revolucion romantica del siglo XX, ahora con una escalada complicada  en una zona la de los 5 Mares que son un nudo Geopolitico y Geoeconómico.

4 Se empieza a utilizar dentro de la Guerra Híbrida la herramienta de los Ciberataques y guerra espacial?

5 Malvinas teníamos razón cuando en abril el equipo de Dossier Geopolitico publicó un artículo de la utilidad e importancia del fallo contra Gran Bretaña en su litigio de soberanía sobre el archipiélago de Chagos, para nuestros legítimos derechos sobre el archipiélago de Malvinas e Islas del Atlántico Sur que reclamamos desde la usurpación en 1833.

6 La Guerra Híbrida desde su vertiente conocido Lawfare en Latinoamérica por EEUU (para disciplinar a los gobiernos de la región), queda al descubierto cuando se filtran (audios) de las acciones del ahora Ministro de Justicia Tomás Moro cuando encarceló siendo Juez al ex Presidente Ignacio “Lula” Da Silva coordinando acciones “sin” prueba con los fiscales del caso. Algo prohibido por la Constitución.

 AUDIO:

EL UNILATERALISMO PERIFÉRICO CONCESIVO

La relación de la Argentina con Estados Unidos

Por JUAN GABRIEL TOKATLIAN

En una nota que publiqué en febrero de 2018 respecto a la relación entre la Argentina y Estados Unidos (https://www.clarin.com/opinion/relaciones-ee-uu-nueva-etapa_0_rka7ze-UM.html)  destaqué que en política internacional el unilateralismo es un tipo de comportamiento del Estado que procura asegurar sus preferencias y que desdeña del multilateralismo. En general, dicho concepto se ha utilizado en el estudio de las potencias centrales del Norte, subrayando el carácter impositivo de tal comportamiento. Sin embargo, el término también puede ser usado en el caso de países periféricos del Sur. Así entonces, llamé unilateralismo periférico concesivo a un tipo de conducta de un Estado que pretende satisfacer sus preferencias pero sin desestimar del todo del multilateralismo (dada su condición de periferia) y que entiende que haciendo concesiones al poderoso se salvaguardan los intereses propios. Recurrí a ese concepto para identificar la política exterior de la administración del Presidente Mauricio Macri hacia Estados Unidos; en particular desde comienzos de 2018.

Ahora bien, el vínculo entre Buenos Aires y Washington no es solo producto de lo que sucede en el marco de las relaciones entre los ejecutivos, sino que se despliega en el contexto de un conjunto de otros protagonistas y respecto a cuestiones diversas. Una cuestión siempre compleja y delicada ha sido lo referente a Medio Oriente; en especial en cuanto al conflicto israelí-palestino, el tema de Irán y el fenómeno del terrorismo. Ese compacto de asuntos ha estado entrelazado y atravesado por la gravitación natural de Estados Unidos en aquella porción del mundo y por su agenda de seguridad.

En medio de un año electoral el cuadrilátero compuesto por Buenos Aires, Washington, Tel Aviv y Teherán parece alcanzar una nueva relevancia. Y en ese sentido, es bueno recordar que: a) en cada vértice hay diversos actores con objetivos distintos y preferencias diferentes por lo que no tener en claro cuál es el interés nacional concreto opera en desmedro de su defensa; b) las coyunturas cambiantes a nivel mundial modifican, en parte, las acciones y reacciones de esos actores y que las medidas tácticas y efectistas pueden ser contraproducentes en términos estratégicos; c) en la Argentina la relación con Irán es tanto un tema de política exterior como de política interna y que en años recientes se ha tornado un ejemplo más en aras de acentuar la polarización; d) en los últimos años las relaciones comerciales entre Buenos Aires y Teherán han pasado de un pico de ventas a Irán de US$ 1.500 millones en 2010, a US$ 721 millones en 2015 y a US$ 447 millones en 2018, reflejando así la dificultad de asegurar lazos materiales consistentes independiente del gobierno de turno; y d) Buenos Aires es el extremo más débil del cuadrilátero pues es el que tiene menos control de las variables principales en el juego geopolítico de Medio Oriente, todo lo cual invitaría a la cautela y la ponderación.

Con este telón de fondo, y en lo que va de 2019, se puede observar una avalancha de eventos, pronunciamientos, señales, escritos y medidas, en y fuera del país, que reubican aquel cuadrilátero en el centro de la política internacional y la política doméstica; lo cual a su turno se podría reflejar en el alcance del unilateralismo periférico concesivo de la Argentina respecto a Estados Unidos. Veamos.

Mirando a Estados Unidos

En Estados Unidos se produjo una serie de hechos y manifestaciones importantes. Por ejemplo, siendo la Argentina un país que tradicionalmente no ha sido receptora de ayuda, de acuerdo al presupuesto del año fiscal 2018 y del año fiscal 2019, el Congreso estadounidense aprobó una asistencia de US$ 2.500.000 dólares para tareas anti-terroristas y anti-narcóticos (ver, https://fas.org/sgp/crs/row/IF10932.pdf).  Adicionalmente, el 13 de junio de este año se introdujo en el Cámara de Representantes la resolución 441 que condena el atentado a la AMIA de 1994, expresa su preocupación por la falta de avances en torno a ese evento y reclama la rendición de cuentas al respecto (ver, https://www.congress.gov/bill/116th-congress/house-resolution/441/text?q=%7B%22search%22%3A%5B%22argentina%22%5D%7D&r=1&s=1). 

Desde el ejecutivo se puso en marcha la Estrategia Nacional de Contra-terrorismo, anunciada en octubre de 2018, y que menciona 10 veces a Irán, 5 a Siria y ninguna a Arabia Saudita (ver, https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2018/10/NSCT.pdf).  En lo que respecta a la Argentina, el país fue mencionado en el informe de enero de 2019 del Director de Inteligencia Nacional, Daniel Coats, sobre Evaluación de Amenazas en el Mundo (https://www.dni.gov/files/ODNI/documents/2019-ATA-SFR—SSCI.pdf).  Sin embargo, la referencia no fue en razón del peligro del terrorismo, sino como ejemplo (entre otros) de la incertidumbre que la economía global estaba generando en los mercados emergentes. Es interesante notar que en el informe de 2019 sobre la Argentina del Overseas Security Advisory Council del Departamento de Estado, que está compuesta por 31 organizaciones del sector privado y 3 del sector público y que brinda información a empresarios, funcionarios y turistas estadounidenses en el exterior, se dice: “No hay recientemente ni a nivel operacional actividad terrorista en la Argentina” (ver, https://www.osac.gov/Content/Report/69a5e81e-83a5-488f-8c3c-15f4aea734bd). 

En el ámbito de los think-tanks ligados al tema del terrorismo a través de sus trabajos y denuncias es notorio el hincapié en 2018-2019 en torno al vínculo Hezbollah e Irán y el lugar de la Argentina y la Triple Frontera en el entramado terrorista. Hay tres sitios muy activos en la materia: Center for a Secure Free Society (Washington D.C.), Foundation for Defense of Democracies (Washington D.C.) y Gatestone Institute (New York): varios de sus miembros viajan con alguna frecuencia al país y asisten a encuentros sobre la cuestión terrorista y el nexo Hezbollah-Irán. Cabe destacar, asimismo, el Counter-Extremism Project que es una organización que funciona en New York y se dedica a combatir las ideologías extremistas. Su relevancia para este caso obedece a que recientemente elaboró un documento titulado “Argentina: Extremism & Counter-Extremism” (https://www.counterextremism.com/sites/default/files/country_pdf/AR-08062018.pdf). En él se hace un listado de expresiones extremistas en el país desde los nazis arribados a la Argentina hasta las guerrillas urbanas y la “guerra sucia” de la extrema derecha. Pero el dato más significativo respecto al terrorismo y la Triple Frontera es que además de mencionar a Hezbollah, habla de la presencia allí de Hamas, Al Qaeda e ISIS. Puesto en esos términos, por acción u omisión, la Argentina, Brasil y Paraguay dejaron prosperar el fenómeno terrorista en ese espacio; algo que no resiste la evidencia disponible.

Hay que recordar que en 2002 y en buena medida para evitar ser identificados como un problema de seguridad para Estados Unidos, aumentar la confianza entre las partes, procurar una colaboración equilibrada, preservar márgenes de autonomía y mantener a distancia a Washington dado el valor estratégico del Acuífero Guaraní, se acordó el esquema 3 (Argentina, Brasil y Paraguay) más 1 (Estados Unidos) en torno a la Triple Frontera destinado a intercambiar información de inteligencia. Todos los gobiernos desde Duhalde hasta Macri han sido meticulosos en el cumplimiento del acuerdo. Así, no debe sorprender que en una entrevista al diario Perfil (https://www.perfil.com/noticias/politica/La-amenaza-terrorista-en-la-Triple-Frontera-no-es-tan-fuerte-como-creiamos-20141123-0037.phtml), el coronel Joseph Napoli, quien fuera por años la máxima autoridad militar de la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, afirmara: “La relación entre la Triple Frontera y la amenaza del terrorismo no es tan fuerte como creíamos en 2001”.

Visto desde la Argentina

Mientras tanto en la Argentina se reforzó la importancia de la cuestión del terrorismo desde el inicio de 2019. En enero se llevó a cabo el quinto encuentro argentino-estadounidense sobre financiamiento ilícito en el que se conversó sobre la amenaza de Hezbollah en la Triple Frontera y el lavado de activos de parte del terrorismo. Previamente, en julio de 2018, la Unidad de Información Financiera había congelado bienes de presuntos financistas de Hezbollah que operarían en la Triple Frontera (https://www.argentina.gob.ar/noticias/financiacion-del-terrorismo).  En marzo, y en el marco del aniversario del atentado de 1992 contra embajada israelí aún impune, el Embajador de Israel en la Argentina, Ilan Sztulman, aseveró: “Irán es un país que asesina, que distribuye el terror en todo el mundo y que usa muñecos como el Hezbollah y otros grupos. Pero ellos están detrás de eso» (https://www.lanacion.com.ar/politica/fuerte-condena-a-iran-en-el-aniversario-del-atentado-contra-la-embajada-de-israel-nid2229941). 

A comienzos de junio y en el marco de los 71 años de independencia del Estado de Israel, Sztulman afirmó que en la Argentina “cualquiera puede poner una bandera de Hezbollah” (https://www.infobae.com/politica/2019/06/04/el-embajador-de-israel-dijo-que-en-argentina-cualquiera-puede-poner-una-bandera-de-hezbollah/).  Días después en el mismo mes, la Embajada de Estados Unidos y el gobierno argentino organizaron un taller sobre el combate de las actividades terroristas de Hezbollah (https://ar.usembassy.gov/es/ee-uu-y-argentina-realizan-taller-sobre-combate-contra-las-actividades-terroristas-de-hezbollah/).  Del lado estadounidense asistieron funcionarios del Departamento de Estado, Departamento de Justicia y Departamento del Tesoro, de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), del Centro Nacional Antiterrorista (de la Oficina de Inteligencia Nacional) y la Administración para el Control de Drogas (DEA). Y también en junio visitó el país el Jefe del Comando Sur, Almirante Craig Faller, quien advirtió sobre los varios peligros que amenazaban a la región y a la Argentina: China, Rusia, Venezuela, el narcotráfico y el terrorismo (https://www.infobae.com/america/eeuu/2019/06/25/el-jefe-del-comando-sur-de-eeuu-advirtio-en-argentina-que-china-rusia-y-venezuela-son-amenazas/). 

En este contexto, Francisco Olivera señaló en una muy interesante nota del 27 de junio en La Nación (https://www.lanacion.com.ar/economia/la-letra-chica-del-respaldo-trump-divide-nid2262280)  que la “la letra chica del respaldo de Trump” a Macri incluye el tema de Irán. La centralidad de ese país surge después del acelerado incremento de tensiones entre Washington y Teherán que se inició con el abandono de Estados Unidos del acuerdo nuclear multilateral con Irán de 2015 y la reimposición de sanciones. Ni los aliados europeos ni Rusia ni China ni la ONU ni otras potencias emergentes ni poderes regionales, salvo por algunos países de Medio Oriente, respaldaron la decisión unilateral, típicamente impositiva, del Presidente Donald Trump. Huérfano de acompañantes Washington busca donde puede y lo dejan socios para su estrategia agresiva contra Irán.

Ahora bien, como es altamente improbable que la Argentina se sume a una hipotética “coalición de voluntarios” (como las que se desplegaron en su momento contra Irak y Afganistán y que en ambos casos fracasaron estrepitosamente) contra Teherán, entonces la presión de Washington se orienta a exigir “hacer algo” respecto a Hezbollah, considerado un movimiento político por unos y una organización terrorista por otros. Y en sentido, pareciera que la idea es identificar a ese grupo—mediante un recurso legal—como lo segundo.

Por supuesto que no se trata de ser pasivos e ingenuos frente al terrorismo. Es claro que se deben adoptar desde el lado de la diplomacia, la seguridad y la inteligencia las medidas que prevengan y desmantelen eventuales operaciones terroristas. A la fecha el gobierno no ha presentado evidencia seria y sustantiva respecto a la presencia y el peligro en la Argentina de grupos terroristas de alcance global. No hay informes internacionales o documentos internos públicos y creíbles acerca de eso. Si alguna vez se especuló con la existencia de “células dormidas” en la Triple Frontera hoy parecen postradas por una prolongada narcolepsia.

Como se sabe en julio se llevará a cabo en el país una cumbre sobre terrorismo que contará con la presencia del Secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y que ello coincidirá con el 25 aniversario del atentado a la AMIA, aún impune. El tema y la ocasión son muy trascendentales para incluirlo en la política de unilateralismo periférico concesivo de Buenos Aires respecto a Washington. Es imperativo no precipitarse a una decisión estratégicamente costosa.

Y en esa dirección, hay una pregunta básica que merece plantearse y responderse: ¿Quién quiere y para qué ubicar a la Argentina en el epicentro de una dinámica violenta entre terroristas, el caótico Medio Oriente y la ofuscación de Washington?

Fuente: Pagina12


#DossierGeopolitico: Esta información destaca todo lo que vimos y afirmamos, en nuestro Diccionario de Seguridad y Geopolítica Latinoamericana -2008-, sobre: 1 Eurasianismo; 2 Asoc. Cooperación de Shangai y la Doctrina Putin. x Miguel Barrios Director, Carlos Pereyra Mele coautor.:

La Entende Ruso/China pasa a Alianza y la incorporación de India son claves Luego de haber visitado Rusia y observado in situ su realidad, creo que, o: “EEUU acuerda un Yalta nuevo con gran detrimento para su poderío global, o tendrá que recurrir a la fuerza para tratar de sostenerse en el podio.” Ahora América latina deberá estar presente unida o desaparece

Carlos Pereyra Mele Director de Dossier Geopolitico DG

Modi se adentra en el eurasianismo

La Declaración de Bishkek, emitida después de la reunión cumbre (14 y 15 de junio) de la Organización de Cooperación de Shanghái, dedica una frase alabando la Iniciativa de Cinturón y la Carretera de China: “La República de Kazajstán, la República Kirguisa, la República Islámica de Pakistán, la Federación de Rusia, “La República de Tayikistán y la República de Uzbekistán reafirman su apoyo a la Iniciativa de Cinturones y Carreteras de China y elogian los resultados del Segundo Foro de Cinturones y Carreteras para la Cooperación Internacional (que se celebró el 26 de abril)”.

India se mantuvo al margen. ¿Alguna sorpresa aquí? De ningún modo. A plena luz del día, la India había estado gritando y gritando desde la azotea que el BRI no era bueno, que había llevado a la “trampa de la deuda”. La condena de la India a la BRI fue tan descortés que bordeaba la grosería  en la era anterior a Wuhan con el entonces Secretario de Relaciones Exteriores S. Jaishankar, una vez incluso llamó al presidente chino Xi Jinping por su nombre en una conferencia internacional en Nueva Delhi y le aconsejó cómo hacerlo. ejecutando su proyecto mascota.

Pero los tiempos han cambiado. India tampoco bloqueó la Declaración de Bishkek ni otros países miembros intentaron empujar el proyecto chino en la garganta de la India. Ni siquiera tuvieron que aceptar estar en desacuerdo. El hecho del asunto es que la condena de la India al BRI se atenuó a las críticas con el tiempo y se suavizó gradualmente a un silencio ensordecedor durante el año pasado. El primer ministro Narendra Modi no prestó atención al BRI en su discurso en la cumbre de la OCS.

En lugar de eso, Modi prefirió trabajar en el “Espíritu de Wuhan”, transmitiendo a Xi Jinping en su reunión “extremadamente fructífera” en Bishkek el 13 de junio, que en el período desde abril del año pasado, la comunicación estratégica entre los dos países ha “mejorado” a todos los niveles. y en ese contexto solo algunos de los temas pendientes desde hace mucho tiempo, como la designación de Masood Azhar como terrorista global, podrían resolverse.

Curiosamente, cuando los medios de comunicación de la India insisten en que son los omnipresentes estadounidenses quienes cambiaron la designación de Azhar para la India al criticar a Pekín, ¡Modi le da crédito a la comunicación estratégica entre la India y China! Los vientos de cambio son palpables. Para citar al Secretario de Relaciones Exteriores Vijay Gokhale, “Entonces vemos esto (reunión de Modi-Xi en Bishkek) como el comienzo de un proceso después de la formación del gobierno en India, para tratar ahora las relaciones India-China de ambos lados en un contexto más amplio del siglo XXI y de nuestro papel en la región de Asia y el Pacífico en este sentido “.

La cumbre de la OCS ha sido una revelación. Modi tenía dos reuniones “bilaterales” sobresalientes, con Xi Jinping y el presidente ruso Vladimir Putin, respectivamente, y resaltan que las relaciones de la India con estos dos países se han puesto en una alta trayectoria. Modi y Xi se reunirán tres veces solo durante los seis meses restantes del año. Además, por supuesto, la cumbre informal esperada de Xi con Modi en algún momento del otoño (¿en Varanasi?).

Igualmente, Modi aceptó la invitación de Putin para ser el invitado principal en el Foro Económico del Este en Vladivostok a principios de septiembre y los dos líderes también se reunirán en Osaka en la Cumbre del G20 y en la Cumbre del BRICS. De hecho, Putin también debe visitar India este año para la cumbre anual y también hay algunas conversaciones en el aire con respecto a otra cumbre “informal”.

Sin lugar a dudas, la viñeta poco notada de la cumbre de la OCS es que los líderes de Rusia, India y China acordaron celebrar una reunión trilateral dentro del formato RIC, junto con sus cumbres en la vía bilateral. Y, el lugar será Osaka, al margen de la cumbre del G20 (a la que asistirá el presidente Trump y donde se espera una galaxia de líderes occidentales).

Si la diplomacia internacional se entrega al simbolismo, este debe ser uno de los más conmovedores de la política mundial en los últimos tiempos.

El RIC siempre ha sido un trapo rojo para los EE. UU., desde que el gran pensador estratégico soviético y estadista del Kremlin Yevgeny Maksimovich Primakov propuso por primera vez la tentadora idea en 1999. El profundo simbolismo no puede perderse en Trump lo que India está organizando con las dos “potencias” en el planeta, Rusia y Chinaque, según los EE. UU., están trabajando para conseguir un poder en el escenario mundial.

La cumbre de la OCS en Bishkek se convierte en un momento decisivo en la política exterior de la India. Modi se ha mojado los dedos de los pies en el eurasianismo. Su desencanto con la “asociación definitoria” con los EE. UU. solo puede explicarlo en parte. El quid de la cuestión es que Modi está alejando a la diplomacia india de su obsesión con la geopolítica y convirtiéndola en una sirvienta de sus políticas nacionales. Tanto Xi como Putin sienten esto.

El informe de Xinhua sobre la reunión de Xi con Modi versa sobre geoeconomía. Igualmente, uno de los aspectos más destacados de la reunión de Putin-Modi es la invitación rusa a la India para participar en la cooperación en el Ártico. Ahora, China también es un país socio clave para que Rusia cree una “Ruta de la Seda Polar” en el Mar Ártico. Beijing ha anunciado que China buscará inversiones a través de la Ruta del Ártico para fomentar el transporte comercial a través de la Ruta del Mar del Norte de Rusia como parte de la Iniciativa Belt and Road.

De hecho, se trata de una empresa masiva que involucra programas de inversión por valor de billones de dólares, que se destinarán a conectar Asia y Europa por mar para promover un mayor comercio entre los continentes. El Wall Street Journal informó la semana pasada que “China está entrando en el transporte del Ártico a través de una empresa conjunta entre el mayor transportista marítimo del país, Cosco Shipping Holdings Co., y su homólogo ruso PAO Sovcomflot para trasladar el gas natural desde Siberia a los mercados occidentales y asiáticos.

El informe agrega: “La nueva empresa enviará gas natural licuado desde el gigantesco proyecto Yamal LNG de Siberia, en el centro norte de Siberia, a una larga lista de destinos que incluyen el norte de Europa, Japón, Corea del Sur y China. La iniciativa comenzará con una flota de una docena de barcos cisterna para romper el hielo y, según se informa, China Shipping LNG Investment Co. de Cosco operará otros nueve petroleros “

El secretario de Relaciones Exteriores, Gokhale, reveló en su reunión informativa en Bishkek que Modi decidió que India debería comprometerse con Rusia en la región del Ártico de petróleo y gas “y ya hemos comenzado ese compromiso. Una delegación del Ministerio de Petróleo y Gas Natural ya tuvo una discusión con la parte rusa el mes pasado y esto es algo que los líderes consideraron que debemos seguir adelante “. El Viceprimer Ministro ruso y el Representante Especial del Presidente Putin para la región del Ártico, Yury Trutnev llegará a la India el 18 de junio para las conversaciones al respecto. El Diálogo Estratégico Indio-Ruso, que desde nuestro lado está encabezado por el Vicepresidente del NITI Aayog, tendrá lugar en julio.

Basta con decir que el panorama general que surge de todo esto es que Modi está conectando los puntos y creando una sinergia entre la comunicación estratégica de la India con China y Rusia, respectivamente. Es una estrategia audaz pero tiene infinitas posibilidades. Considera lo siguiente.

La entente china-rusa se está convirtiendo rápidamente en una cuasi alianza. Por otro lado, las relaciones de la India con Rusia no solo se han recuperado del abandono de la era de la AUP, sino que están floreciendo en una asociación verdaderamente estratégica en sintonía con el siglo XXI, gracias a la cálida amistad entre Modi y Putin. En pocas palabras, Rusia ocupa una posición única para ayudar a fortalecer los signos incipientes del espíritu de Wuhan que se está convirtiendo en un entendimiento estratégico perdurable entre India y China como dos potencias emergentes con muchos intereses comunes.

El hecho de que Modi y Xi exudaran confianza para acelerar las negociaciones de un acuerdo fronterizo solo subraya que el triángulo Rusia-India-China se ha vuelto muy dinámico. En verdad, la cumbre de RIC en Osaka proporciona el apoyo para el concierto de las tres potencias asiáticas. Sin duda, a Occidente no le gustará lo que está sucediendo

Fuente: https://indianpunchline.com/modi-wades-into-eurasianism/

Publicado el 17 de junio de 2019 por M. K. BHADRAKUMAR

Incorporar la política global a la estrategia empresarial es hoy una necesidad

Por Cristina Manzano

[Desde Dossier Geopolitico hace años que sostenemos, que desde la caída del Muro de Berlín, no hay más luchas ideológicas sino luchas geopoliticas para establecer nuevos poderes en el mundo. Por ello consideramos de suma importancia éste artículo en habla Hispana sobre la importancia de la Geopolitica para Empresarios, Emprendedores y Grupos Multi-Transnacionales. Por ello vemos en este resurgir de la Ciencia Geopolitica un futuro brillante para los expertos que se han dedicado y se dediquen al estudio y realicen trabajos de análisis geopoliticos- Carlos Pereyra Mele Director de DG]

El mundo se ha convertido en un lugar tan complejo para las empresas que todas deberían tener una dirección geopolítica, encarnada además en el mismísimo consejero delegado (los CEOS, en la jerga anglosajona). Así lo afirma un informe elaborado por KPMG y Eurasia Group, dos grandes consultoras globales. El chief geopolitical officer, como ellos lo llaman, tendría la obligación de incorporar la política global a la estrategia empresarial, de llevarla al consejo de administración, en un entorno en el que los altos directivos se han convertido en actores políticos de primera división (que se lo digan a Mark Zuckerberg).

No es que la política haya sido ajena a la empresa hasta ahora, pero la velocidad y la profundidad de los cambios en el panorama global, la envergadura de las amenazas imprevistas, requieren una nueva actitud, mucho más comprometida, mucho más concienzuda. Ahí están, sin ir más lejos, los vaivenes de los últimos años en los nuevos tratados comerciales, como el Transpacífico (TPP) o el Transatlántico (TTIP), o en los viejos, como el de Norteamérica. O la famosa guerra comercial entre Estados Unidos y China lanzada por Donald Trump.

Se podría pensar que al menos las grandes multinacionales ya tenían incorporada una figura que asumiera esa visión y ese liderazgo, pero es mucho suponer. La presión por los resultados a la que están sometidas las directivas relega a menudo el análisis al propio sector empresarial y a los países del mundo en los que operan, sin capacidad para preocuparse por lo que ocurre un poco más allá.

En España, donde la visión global, en general, es un bien escaso, tampoco es diferente. Es cierto que nuestras grandes corporaciones son pocas, en comparación con las de otros países, y su internacionalización es relativamente nueva —comenzó en los noventa—; pero no es fácil ver primeros ejecutivos españoles —mucho menos ejecutivas— en foros de debate internacional como puede ser Davos.

Y no debería ser cosa solo de las grandes. La economía española salió de la crisis, en gran medida, por el esfuerzo exterior de miles de empresas que encontraron en otros mercados las oportunidades que no había en este. Un impulso que debería consolidarse.

Las que lo han entendido perfectamente son las empresas chinas. Según el Índice de Multinacionales Emergentes de la Universidad de Cornell, China ha triplicado su presencia en la lista de las 500 empresas globales de la revista Fortune en solo ocho años, acercándose mucho al número de norteamericanas. Además, se están colocando en los primeros puestos mundiales en sectores tan estratégicos como la banca, la ingeniería, la minería, el petróleo o los metales. No hay que olvidar que el principal accionista de muchas de estas firmas es el Estado. Ellos sí que comprenden bien el vínculo entre política y empresa.

Fuente: El País https://elpais.com/elpais/2019/06/13/opinion/1560428708_084177.html

Ejemplo de Geopolitica viva: La India impone aranceles a 28 productos de EEUU.

Según el comunicado del Ministerio de Finanzas de la India, los aranceles entrarán en vigor a partir del 16 de junio.

Se había informado previamente de que la India quiere subir los aranceles a la importación de manzanas, almendras, garbanzos, lentejas, nueces y algunos otros productos agrícolas.

4TA. REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

La Argentina en crisis queda al margen de la carrera

Por Hugo Vasques Licenciado en Economía UBA – Profesor de Economía en Universidad de Flores.

La civilización contemporánea registra un intenso proceso de cambio, que también llega a la Argentina pero com grandes dificultades y evidentes limitaciones.

El mundo desarrollado, Estados Unidos y Europa; también China, algunos Brics y países asiáticos, transitan en este tiempo la 4ta revolución industrial. Se trata de un proceso de fuerte integración de tecnologías a la producción y comercio de todo tipo de bienes y servicios, superando cualitativamente a la propia robotización y automatización en los procesos, incluso subsumiéndolos en algo todavía mucho más grande.

Procesos productivos que incorporan toma de decisiones a partir de información a escala mundial, unidades de negocio que interactúan con su entorno y por supuesto Inteligencia artificial, son conceptos que marcarán sin dudas el ritmo de desarrollo de las próximas décadas en el ámbito de la producción, el comercio y el empleo.

El mundo se encuentra en una carrera sin precedentes por el dominio de tecnologías cuya interacción con el sector productivo hará la diferencia en materia de competitividad internacional.

Son abrumadoras las noticias sobre la contienda comercial entre Estados Unidos y China con imposición unilateral de aranceles al comercio de un lado y otro, aunque esa solo sea la fotografía de lo que ocurre, en realidad lo que subyace a todo este ruido es una carrera por el predominio tecnológico aplicado a la producción, que impactará en las posibilidades de desarrollo en las próximas décadas.

No hablamos de una “nueva máquina” en particular, no hay un invento disruptivo en los últimos años para caracterizar este proceso, o sí, aunque ocurrió hace décadas con internet, y desde entonces vienen acumulándose elementos que explican hoy la génesis de esta nueva fase de revolución industrial.

Inteligencia artificial en el campo de la producción implica la integración de sistemas informáticos (software) con bases de datos múltiples de gran escala, capaces de llevar adelante y gestionar procesos automatizados de transformación industrial y comercio.

Desde hace años la tecnología disponible permite a millones de individuos, empresas, instituciones de todo tipo y gobiernos integrarse a sistemas de información, plataformas y servicios que constituyen hoy un elemento poderoso para explicar el nuevo tiempo.

Bases de datos a escala mundial, “big data”, contienen y clasifican las preferencias, gustos, elecciones, conductas y acciones de los millones de individuos, empresas privadas y agencias gubernamentales alrededor del mundo.

Pues bien, existe la capacidad, ahora sistémica, de utilizar, interpretar y manipular datos a partir de su integración a los procesos de producción y comercio. En el presente, los países y sus empresas tienen la oportunidad de generar nuevas y mayores ventajas competitivas a partir de un insumo estratégico, como lo es la información en interacción con el capital fijo y el trabajo.

Mientras los países desarrollados transitan esta realidad de transformación productiva a escala mundial, Argentina afronta este proceso con empresas nacionales que

> luchan por la subsistencia,

> financian capital de trabajo y pagan sueldos a su personal financiándose a tasas insostenibles,

> otras ajustan su plantilla a la baja,

> reducen producción,

> pierden rentabilidad ó achican inventarios,

sólo por la subsistencia.

Al tiempo en que muchas empresas en el mundo desarrollado incorporan en forma incipiente tecnología ó inteligencia artificial a sus procesos, en nuestro país los responsables de compañías piensan en cómo llegar a fin de año con la empresa abierta.

La inestabilidad económica es determinante para comprender como la industria nacional argentina queda al margen de la 4ta revolución Industrial.

> La fuerte inestabilidad cambiaria,

> alta inflación,

> recesión prolongada y decisiones erráticas en materia de política económica en estos últimos años,

afectan gravemente la capacidad de las empresas argentinas para proyectar e invertir en tecnología, refiriéndonos no solo a infraestructura física, sino a aquellas tecnologías que van a complementar en el futuro inmediato a las instalaciones de empresas de todos los tamaños grandes, medianas e incluso pequeñas en otros países.

La 4ta revolución industrial abre un escenario distinto al hasta ahora conocido para los países no desarrollados. Yendo a la historia, países como Argentina, de industrialización tardía durante el siglo pasado se caracterizan por haber llegado rezagados al proceso industrial respecto a otras naciones, en aquellos fue determinante la innovación y la acumulación de capital fijo mediante altas tasas de ahorro interno, la iniciativa privada e instituciones públicas comprometidas en el proceso industrializador.

La brecha tecnológica ha sido un factor fundamental para explicar el atraso en las productividades de los países y diferencias en el desarrollo y calidad de vida de las sociedades durante años.

Así, nuestro país se sumó al desarrollo industrial con grandes restricciones iniciales, y, a pesar de ello, logró

> un destacado proceso sustitutivo de importaciones industriales orientado al mercado interno,

> el progreso en sectores de industria pesada a partir de  inversión pública,

> el arraigo de ramas metalmecánicas livianas de eslabonamientos productivos y

> el desarrollo puntual en algunos sectores de vanguardia como lo son la tecnología nuclear e industria aeroespacial.

En el presente la realidad podría ser algo distinta, la brecha tecnológica es difusa y existen ventanas de oportunidad para Argentina, las relaciones de fuerza en materia productiva están sufriendo grandes transformaciones y el mundo discute no solo la capacidad de acumulación de capital fijo sino la capacidad de generación y transferencia de tecnologías aplicadas a los procesos.

Todo esto es boicoteado permanentemente en la Argentina sumergida en una crisis económica profunda, resultando muy difícil pensar en planes de mediano y largo plazo para la innovación y desarrollo de herramientas tecnológicas aplicadas a los procesos.

El desafío es

> crear condiciones de estabilidad económica,

> promocionar el desarrollo tecnológico,

> formar capital humano,

> financiar investigación aplicada a los procesos productivos para generar empleos de calidad y

> acortar la distancia entre naciones desarrolladas y la nuestra; en fin no perder una nueva oportunidad para los argentinos.
Fuente Urgente 24 https://www.urgente24.com/analisis/opinion/la-argentina-en-crisis-queda-al-margen-de-la-carrera

Las elecciones del mes de octubre en la Argentina son las más atípicas desde que se reinició la democracia en el año 1983 en la Argentina.

El deterioro económico,social, cultural, educativo, industrial y en todos los niveles de la Argentina reflejan que la crisis, que no significa decadencia, sino un punto de inflexión no tiene parangón. A tal punto que no dudamos en afirmar que se trata de una crisis de un modelo cultural de raíces occidentales ,donde el tener predomina por sobre el ser y las cosas por sobre las personas.

El tejido socio productivo está destruido con sólo decir que el 51 % de los jóvenes según el observatorio de la UCA es pobre.

Está en peligro la propia supervivencia de la Argentina.

Ha quedado demostrado que el marketing político por más sofisticado que sea, tiene un límite.Y Durán Barba ya nada tiene que decir ante un gobierno sin proyecto excepto el de sobrevivir como sea con los préstamos del Fondo Monetario Internacional.

Le quedará a la historia dilucidar si Macri llegó al poder a llevar a cabo la tarea de vaciar al Estado o si la incapacidad manifiesta lo superó de tal manera que llegamos a esta situación. Aunque en tiempos políticos de ciberdemocracia donde las mentiras llegan al 70 % ,Macri no está nocaut. La territorialización de las políticas provinciales no traducen , como en otros momentos, la realidad nacional. Sin mirar ni observar la realidad nacional como un “iluminado”, palabra de moda en la actualidad cuando uno esboza el mínimo pensamiento crítico, sino como un trabajador de nuestra patria, queremos deslizar algunas preocupaciones.

Existe un sector amplio – somos incapaces de decir cuánto- que ha llegado a la firme y respetable convicción de que Macri se debe ir, si o si, para parar la pelota de la decadencia total y un peronismo unido, es el camino único para parar la mano, cómo se dice vulgarmente.

Y nosotros estamos inscriptos en esta línea sin ninguna duda.

Ahora bien.

Y es importante decirlo ahora y no después.

El peronismo es la única solución entendido en términos de un movimiento nacional popular, antiimperialista,continentalista, sudamericanista, liberador en lo cultural, social,  nacional y continental y de unidad nacional. Deben resonar como martillazos en nuestros oídos el mensaje de Perón del 12 de junio de 1974.

Ahora, si entendemos que la unidad del peronismo es la sumatoria de pejotismos, sin apuntar a ningún dirigente -porque no tenemos el peronometro- sino como un conjunto de trenzas, mal llamado pragmatismo político -Perón era un realista político-, y con la convicción de realizar saludo uno y dos a la Embajada norteamericana como lo hace el macrismo, se tratará de un gatopardismo elevado a nivel de estafa. Con la diferencia que esta hipotética estafa nos llevará -igual que el macrismo- a la desaparición de la Argentina.

Por lo tanto, lo que debemos resolver en esta Argentina que nos duele, no pasa por si se va Macri -debe irse-, sino por saber que la salida es el peronismo y no, la unidad del “peronismo”, sin precisar cómo haremos para sacarlos a los pejotistas.

Perdón, no me traten de iluminado, soy un trabajador docente de nuestra gran Argentina y peronista justicialista continentalista

Miguel Ángel Barrios-Argentina-

Doctor en Educación

Doctor en Ciencia Política

Investigador y autor de varias obras sobre Perón y el Peronismo

Director Académico de Dossier Geopolitico