En el marco de la recesión geopolítica[1] actual del orden mundial (Bremmer) tanto las administraciones de Obama como la de Trump buscaron abordar los mismos imperativos y dilemas estratégicos de la relación hacia China, sin embargo destacándose distintos enfoques tácticos, en base a la diversidad ideológica entre las dos gestiones presidenciales.

(Gran) Estrategia y Cultura Estratégica

La Gran estrategia estadounidense busca combinar el interés estadounidense por un orden global geoeconómico “abierto” de la hegemonía liberal junto con una estrategia de mantenimiento de la supremacía geopolítica.

La cultura estratégica y el declive de la hegemonía estadounidense se han tratado en los trabajos de los académicos neorrealistas como Posen[2], Stephen Walt[3]y John Mearsheimer[3], Robert Kaplan[4]. Estos autores coinciden en que la Gran Estrategia de Estados Unidos desde el final de la Guerra Fría, con su “ala” de estrategia de Hegemonía Liberal, ha fracasado, porque ha sido esencialmente demasiado ambiciosa ya que buscaba difundir y, a veces, hacer cumplir los valores liberales en todo el mundo a expensas de su poder nacional. Pero la visión compartida de estos académicos omite un aspecto muy relevante como sostiene Christopher Layne [5]:

Se debe menos por su política excesivamente ambiciosa y más por la apertura del orden mundial y a la competencia del libre mercado propia de hiper-globalización lo que a largo plazo harán que “la gran estrategia hegemónica (liberal) haga que Estados Unidos este menos seguro” provocando complejos dilemas geopolíticos.

El dilema chino: Capitalismo de Estado y Empresas de Participación Estatal

Esto es lo que ha sucedido, por ejemplo, con el ascenso de China, cuya apertura fue defendida en su momento por los decisores estadounidenses como parte de la construcción de un orden global liberal.

El ascenso de China ha hecho que la síntesis entre intereses en pugna (nacionales vs globalistas) sea un trabajo cada vez más desafiante, porque China representa tanto un socio como un rival para Washington.

En particular, los decisores políticos en Washington, DC sienten que el poder estadounidense se ve socavado por el capitalismo de Estado chino y, más concretamente, las empresas de propiedad estatal (SOE-EPE) de Beijing, ya que se convierten en instrumentos de supremacía económica y geopolítica en sectores estratégicos como la alta tecnología.

De hecho, el ascenso de China como actor internacional de primer nivel ha puesto de relieve la tensión entre las dos almas de la gran estrategia estadounidense: el globalismo y la supremacía geopolitíca nacional.

En el pasado, el éxito económico de estados competidores como Alemania y Japón no podía traducirse en aspiraciones geopolíticas dado que estos aceptaron un desarme posterior a la Segunda Guerra Mundial que finalizo sus aspiraciones geopolíticas.

Sin embargo, la estrategia geopolítica revisionista de su mejor amigo y ahora peor enemigo, China es un desafío supremo en comparación con otros rivales. China ahora cuenta con una renovada capacidad militar en el pacifico, absorbe grandes cantidades de deuda externa estadounidense, y con una clase media en crecimiento y un enorme mercado interno, hacen que sea difícil:

“mantener al mundo lo suficientemente abierto para los negocios globales y norteamericanos, sin prevenir que surgimiento de ningún otro desafiante”  Harvey [6]

Si bien la política exterior estadounidense muestra que existe una continuidad con respecto a sus objetivos estratégicos, cada administración perseguirá esos objetivos de modo táctico. Limitaciones estructurales sintetizadas en la conceptualización de Ian Bremmer de recesión geopolitíca, que plantea la difusión del poder global y declive del orden trans-atlántico liberal norteamericano a largo plazo.

El respaldo empírico de estos argumentos puede observarse al comparar los enfoques de política económica exterior de Obama y Trump hacia China.

Por un lado, Obama buscó encontrar un equilibrio favorable entre los intereses geopolíticos y geoeconómicos apoyándose en un enfoque multilateral y globalista. Esto se puede ver en sus esfuerzos por promover la Asociación Transpacífica (TPP) con el fin de contrastar las empresas estatales chinas en las áreas de alta tecnología e Internet y, más en general, socavar el capitalismo de estado de China intentando imponer mayor apertura económica.

Por otro lado, Trump, coherentemente con sus puntos de vista más nacionalistas, se ha dirigido hacia China llevando una política bilateral y confrontativa en búsqueda de la supremacía geopolitíca. Esto ha llevado a su administración a aumentar los aranceles sobre decenas de miles de millones de exportaciones chinas para y tomar represalias contra la competencia de las empresas estatales chinas en áreas sensibles.

Conclusiones

La estrategia estadounidense de Hegemonía Liberal ha contribuido al surgimiento de rivales económicos y geopolíticos sistémicos, como China recientemente. Se argumentó que el ascenso de China como actor internacional relevante ha hecho de este ejercicio de síntesis entre nacionalismo (primacía del interés nacional) y globalismo (un orden geoeconómico abierto) una tarea extremadamente desafiante para Estados Unidos porque China se ha convertido tanto en socio como en enemigo. En particular, la hegemonía de los Estados Unidos se ve desafiada por el entrelazamiento estratégico de China entre el poder político y las industrias clave (empresas de propiedad estatal).

Por lo tanto, los tomadores de decisiones políticas estadounidenses, desde Obama hasta Trump, entendieron que el capitalismo de estado chino es su principal fuente de poder, y por tanto una amenaza. Bajo este esquema analítico, se demostraron las diferencias entre las administraciones de Obama y Trump en su enfoque de la política económica exterior hacia China. Aunque adoptaron tácticas radicalmente diferentes, tanto Obama como Trump persiguieron objetivos estratégicos similares. Obama, sin embargo, puso más énfasis en el multilateralismo, mientras que Trump prefirió un enfoque bilateral y más confrontativo.

Referencias y bibliografía

[1] Bremmer, Ian. (2018) “geopolitical recession has arrived and the US-led world order is ending”.

https://www.cnbc.com/2018/10/10/china-emerging-markets-are-rising-us-led-order-ending-ian-bremmer.html

[2] Posen, B. R. and Ross, L. A. (1996) Competing Visions for U.S. Grand Strategy, International Security, Vol. 21, No. 3, pp. 5-53.

[3] Walt, S. M. (2018) The Hell of Good Intentions: America’s Foreign Policy Elite and the Decline of U.S. Primacy, New York: Farrar, Straus and Giroux. Pág 54.

[4] Kaplan, R.D. (2019) America Must Prepare for the Coming Chinese Empire: https://nationalinterest.org/feature/america-must-prepare-coming-chinese-empire-63102

[5]Layne, C. (2007)The Peace of Illusions: American Grand Strategy from 1940 to the Present, Ithaca and London: Cornell University Press. Pág 7.

[6]Harvey, D. (2003) The New Imperialism, US: Oxford University Press. Pág 84.

Juan Martin Gonzalez Cabañas es cientista político, Analista de Dossier Geopolítico,  de  analista de Vision & Global Trends integra el staff de la Universidad Nacional del Nordeste, Argentina. investigador asociado de Lab GRIMA 

LabGRIMA-UFPEL 154 Alberto Rosa Street,  Room 325 – ZIP Code 96010-770 Post Box 91 – Pelotas – RS ZIP Code 96010-761 – Brazil

Invitado por Roberto de la Madrid como panelista el día 3/12/2020 -Justo cuando se cumplen 30 días de las elecciones presidenciales de  EEUU sin que esté claro todavía quién es el presidente electo oficial- Analizamos esta realidad del Ex Hegemon y sus consecuencias. Carlos Pereyra Mele.-

Programa “Detrás de la Razón” conducido por el Periodista Roberto de la Madrid por el Multimedio HispanTv 292.000 suscriptores en YouTube

Donald Trump ha sentenciado que su obligación más alta es darle democracia al país. “Como presidente no tengo más alta obligación que defender la ley y la Constitución de EEUU.. Es por esto que estoy determinado a proteger nuestro sistema de elección, el cual ahora está sitiado y bajo asalto coordinado.” Furioso, con cartulinas llenas de gráficas y datos y con un discurso al mundo, denunció que muchos votos fueron contados en otros países; que en varios estados se le permitió votar a la gente sin identificación o incluso no siendo residentes legales; que muchos votos se emitieron después de la fecha legal; que los demócratas usaron la pandemia como excusa para que millones de votos se hicieran por correo;  y que desde 2016 querían quitarle la primera victoria presidencial, con el engaño de la injerencia rusa y el impeachment. Todo esto en medio de los reveses que le han dado, el último el de su amigo y aliado, el fiscal general de EEUU, quien dijo que sí había potenciales fraudes pero que no era para tanto, como para revertir la elección o invalidarla. Trump ha acusado al FBI y al Departamento de Justicia por ser cómplices de lo que él llama el fraude de la historia. ¿Qué sigue? ¿Quién tiene razón o más certezas? 

-PREGUNTEMOS

y dejemos que los analistas nos orienten y que usted alcance la conclusión. Le recuerdo que han censurado este programa no una sino muchas veces, y por todos lados. Las cuentas de Hispantv en YouTube, se han cerrado en varias ocasiones. Por eso, la cuenta oficial de un servidor fue abierta para que usted nos siga y en caso de que se pierdan las otras, mantengamos siempre por aquí la nueva información. Búsquela y suscríbase, el nombre usted ya lo conoce: “Detrás de la Razón oficial Roberto de la Madrid” POR ROBERTO DE LA MADRID ©

Entrevista realizada por el editor Responsable de Equilibrium Global Martín Alejandro Pizzi, al Director de Dossier Geopolitico Carlos Pereyra Mele: GEOPOLITICA en America Latina, primero, LA HISTORIA. Charla con Carlos Pereyra Mele

Entrevista Equilibrium Global: La geopolítica en América Latina es un interrogante abierto. Para intentar descifrar las claves para nuestra región, la base de análisis que nos provee la historia. El lic. Carlos Pereyra Mele nos ayuda a ver eventos y características en América Latina para entender, desde nuestra historia, cómo se puede describir la realidad del presente. Es el primer video donde abordamos esta cuestión que, es asunto compartido para internacionalistas que estén en México, Colombia, Uruguay … para América Latina aplica una historia de paz, pero también de muchos desencuentros. Equilibrium Global canal Youtube:

https://www.youtube.com/watch?v=AoIL6TNCKT4

EQUILIBRIUM GLOBAL: Son tiempos del empoderamiento del ciudadano en el campo de las relaciones internacionales. Tiempos de cambios, de fricciones y de reconfiguración del poder global. Transitamos tiempos donde las injusticias, los preocupantes desafíos y las incertidumbres de la agenda mundial, nos demandan compromiso y actitud solidaria ante una realidad resquebrajada que no nos permite ser indiferentes. Sin dudas, son tiempos donde el ciudadano tiene poder, lo sabe y sabe de los antecedentes no muy lejanos donde se ha visto cómo ese poder ha logrado transformar una realidad. Hoy, motivados por las injusticias, las crisis humanitarias, la sustentabilidad y las desigualdades, millones de ciudadanos diariamente actúan desde sus posibilidades a través de las herramientas tecnológicas. Hacia lo que podemos entender como el modelo de “ciudadano global” preocupados por “un mundo mejor”, aquellos con disposición o actitud interrogativa hacia la búsqueda de comprender mejor que sucede en el mundo hoy. Abrumados por las noticias desde los medios de comunicación masiva que se concentran en las “curiosidades, en lo trágico o en mostrarnos lo que vende”; la necesidad de buscar canales alternativos que nos brinden un panorama más amplio, que nos den información para entender la realidad. En esta línea trabajamos desde el 2009 en Equilibrium Global.

Informe imprescindible para entender el saqueo financiero de la venas abiertas de latinoamerica

Por Guillermo Oglietti, Sergio Martín Páez y Mariana Dondo

En nuestro primer informe de la investigación que CELAG está realizando sobre la banca en 10 países de América Latina1 nos concentramos en la rentabilidad del sistema bancario y destacamos la disociación entre la elevada rentabilidad bancaria durante 2019 y los magros resultados de las economías de la región. En este segundo informe seguimos apuntando a la rentabilidad, pero diferenciando entre los diferentes orígenes, tipos y orientaciones de las instituciones financieras.

Principales hallazgos

Banca, un sistema de extracción: banca doméstica y externa

  • En 2019, el sistema financiero de la región generó unos 100 mil millones de dólares de beneficios, cifra equivalente al tamaño del PIB de Ecuador o al de Paraguay y Uruguay sumados (tabla 1).
  • Brasil genera 2/3 (65,6%) de la masa de beneficios2bancarios extraídos en los 10 países seleccionados. Contrasta su aporte mucho mayor a la masa de beneficios bancarios que su contribución al PIB de la región, de un 41% (gráfico 1).
  • Lejos de esta masa de beneficios brasileña le sigue México, con el 11,3% del total de beneficios, Argentina con el 6,5%, Chile con el 4,8%, Colombia con el 4,5% y Perú con el 4,2%.
  • De todos modos, cabe notar que un 85% de la rentabilidad de la banca en Brasil es generada por banca doméstica. Este es un aspecto relevante, ya que esta masa de beneficios no se traduce necesariamente en una mayor salida de divisas en concepto de remesas de utilidades, como es el caso de los países que tienen una mayor penetración de la banca externa.
  • En México, por el contrario, unos 2/3 de la rentabilidad bancaria es generada por bancos extranjeros, por lo tanto, contribuye en mayor medida a la salida de divisas vía remesas. Argentina le sigue en orden de magnitud, con casi un 46% de beneficios generados por entidades extranjeras.
  • Ecuador y Colombia son otros dos países donde un 80% o más de la masa de beneficios es aportada por la banca doméstica. En el resto de países, la banca extranjera genera entre el 35% y 43% del total de beneficios.

IR AL INFORME COMPLETO:

El pasado 20 de Noviembre del 2020, en el marco del: 1° CONGRESO LATINOAMERICANO CRISIS MUNDIAL Y GEOPOLÍTICA: Pensar Y Construir El Multipolarismo Y El Pluriversalismo Para Un Nuevo Orden Mundial. Organizado por el Centro de Investigación en Política y Economía -CIEPE- y el Observatorio Internacional de la Crisis. desarrollamos una conferencia magistral titulada: 2020 el año que cambió todo. para lo cual convoque a dos distinguidos y afamados internacionalistas y expertos en Geopolitica: el mexicano Adolfo Laborde, el ruso Alexander Duguin y Carlos Pereyra Mele con las siguientes temáticas: Adolfo Laborde (México) “México y el Caribe y su relación con EEUU y el mundo asiático; Carlos Alberto Pereyra Mele (Argentina) “Sudamérica y su rol en el Nuevo Orden Mundial”; Alexandr Dugin (Rusia) “Eurasia como nuevo jugador global”: a continuación puede ver el video completo de la Conferencia que contó con un número importante de público de toda latinoamérica Europa y Rusia.

Carlos Pereyra Mele Director de Dossier Geopolitico

Dr. Adolfo LABORDE MEXICO: Facultad de Economía y Negocios, Universidad Anáhuac, México. Académico, intelectual y comentador. Investigador y analista de política internacional y asuntos globales. Doctor en Ciencias Políticas y Sociales con orientación en Relaciones Internacionales.

Sus líneas de investigación son: Relaciones y Negocios Internacionales, Japón, Asia – Pacífico y migración internacional. Cuenta con 13 libros sobre temas internacionales

Es columnista del periódico El Heraldo de México y participa regularmente en calidad de analista en asuntos internacionales en una gran variedad de programas televisivos y radio en medios nacionales y extranjeros.

Síntesis: En política exterior de México con USA y el mundo. Está presente la doctrina de La No intervención en asuntos internos de otras naciones. Existe en México Plan Nacional de desarrollo que dicta los Elementos fundamentales de lineamientos en Política Exterior -2019-

La prioridad política de México, es con lo migratorio con USA y el nuevo tratado de librecomercio del Norte. Muy poco se menciona la relación con Asia y América latina; el punto es que el 75% del PBI mexicano proviene del comercio Internacional y de esos el 85% es relativo al comercio entre USA y México; en el documento África no se menciona. Todo se desmoronó con el Covid19

Las elecciones de EEUU están muy presentes por cercanía y sus consecuencias; México decide no felicitar a Biden, porque? (No intervención) O se trata de una negociación con Trump previas a las elecciones, AMLO mas se ha dedicado a la agenda interna de México y dejó la política Exterior en su canciller  Marcelo Ebrard, Es muy compleja la relación USA/México es la de un gran aliado y de una gran amenaza a su vez, dictado por la cercanía. México juega a la diversificación integrada con USA para obtener un balance de poder, como lo describe Leopoldo González Aguayo, geopolítico mexicano, Otra pregunta es: ¿cómo juega la relación con el tema de la detención del gral Cienfuegos?

México, el año que viene será miembro del Consejo de Seguridad de la ONU

Los 36 millones de mexicanos son una carta de negociación por su rol en los EEUU, Que tiene México para el balance comercial (todo el modelo económico se realizó dentro del modelo neoliberal) México firmó 13 tratados de libre comercio con distintos países del mundo (Modelo Neoliberal). recientemente hubo un acercamiento con China con el tema de la Ruta de la seda Tiene un comercio de 85.000 millones de dólares con China es casi nula la inversión china en México

El Tratado del T-MEC en su cláusula 32.2 traba tener relaciones con otros países fuera del acuerdo sin el consentimiento de los demás integrantes, lo cual dificulta ampliar relaciones.

Japón y Corea del Sur hay mayor relaciones, México va a intentar un equilibrio de poder, la relación política es muy compleja, pues es agenda nacional cuando hay elecciones en USA, siempre es atacado desde EEUU. Esta vez el tema del Muro no estuvo tan presente,es muy complicada la situación con el no reconocimiento de Biden, Pero AMLO es un animal político muy pragmático. En este contexto la relación será mas institucional con Biden, y deberá establecerse un diálogo con la diáspora mexicana en USA. México recibirá 40.000 millones de dólares de sus trabajadores en USA una masa importantísima de remesas de dinero para la economía mexicana. El punto es negociar el reconocimiento de 11 millones de inmigrantes, está el conflicto de la lucha contra el narcotráfico – que está con muchos integrantes de seguridad de USA en México- México sabe de los retroceso de USA con relación a China, pero está muy lejos aún de participar de esos diálogos, y además con el resto de América latina tiene dificultades para comointroducise en este nuevo Orden Mundial, dado su tremenda dependencia de EEUU. Asia es aún muy lejana a su proyección global, para Mexico. No es un tema de capricho sino de la geografía

Lic. Carlos Pereyra Mele ARGENTINA: Lic. en Ciencia Política. Analista Político: Especialista en Geopolítica Suramericana. Fundador y Director Ejecutivo del Sitio Web Dossier Geopolítico  Premio Cultura 2015 “Arturo Jauretche”- Labor Docente. Secretario de Interior del Centro de Estudios Estratégicos Suramericano de la CGT Nac. (CEES). Miembro del Consejo Académico de Centro de Estudos em Geopolítica e Relações Internacionais (CENEGRI)® Brasil. Profesor Invitado a la Academia de Ciencias de Rusia en el Instituto de Latinoamérica 2019 y de las Escuela Superior de Guerra de Brasil y Perú y de numerosas Universidades de Argentina y el exterior. Autor y coautor de varios libros de Historia y Geopolítica.-

SÍNTESIS: La Geopolitica como ciencia vuelve por sus fueros, luego del Tsunami neoliberal, que arrasó nuestros países, pero además nos obliga a repensar el nuevo mundo en conformación.

2020 Hace 17 días que hubo elecciones en USA no se sabe quién es el nuevo presidente electo (!). en el País cuna de la “democracia”, hoy vemos la crisis política en el corazon de USA cuasi un estado fallido.

América del Sur en el Nuevo Orden Mundial

LAS AMÉRICAS SIEMPRE FUIMOS IMPORTANTES, Se nos dice que no estamos en la Agenda de los grandes Países en especial EEUU. 3 IMPERIOS ACTUARON SOBRE LOS SUBCONTINENTES AMERICANOS: España – Reino Unido – EEUU

De qué hablamos cuando analizamos Suramérica, espacio bioceánico con salidas a ambos océanos, pacífico y Atlántico. Sudamérica posee 50.000 km de vías navegables con sus tres grandes cuentas: el Orinoco, el Amazonas y el Plata

442,5 millones de habitantes, 6% de la población mundial. Superficie 17,84 millones de Km2 12% de las tierras emergidas. 12 Países con prácticamente: 2 lenguas en un 90% de su población Espanol Portugues

Seguimos siendo El “Dorado”

Posee un gran valor en materias primas: minerales, hidrocarburos, gas, granos y carnes, flora y fauna. Destaca el 90% de las reservas conocidas de niobio del mundo; el 96% de las reservas de titanio y tungsteno,85% del Litio y también de Tierras Raras Elementos indispensable para la construcción de naves espaciales, misiles y tecnologías de punta Por no olvidar la gran cantidad de recursos humanos y mercado interno. el 30% del total de agua dulce del mundo, poseyendo además el segundo acuífero del orbe (el acuífero guaraní) y recursos hidroeléctricos incalculables. Encierra la tercera parte de las reservas mundiales de bosques latifoliados.

EEUU: Además de la Doctrina Monroe, ella considera está su Zona de influencia después de Yalta-Postdam Por lo tanto siempre aplico una política de Impedir Unidad continental (SPYKMAN) Guerra Fría ideológica (Kennan) Y la teoría de los Países “llaves” (Kissinger) Con el fin de la URSS una Globalización asimétrica Norte Sur (Neoliberalismo económico/político) Consenso de Washington 

LOS CAMBIOS REVOLUCIONARIOS EN LAS AMÉRICAS-CRISIS MUNDIALES 

Crisis Imperio Español – I y II Guerra Mundial

NUEVA CRISIS GLOBAL; 2001 11/S USA, 2008 Crisis Financiera central

Crisis del Hegemon, Crecimiento de EURASIA: Org de Coop de Shangai – Nva. Ruta de la Seda – Acuerdo de Coop Regional (Japón/China/Corea S./Australia/Nva. Zelandia)

SURAMERICA EN UN NUEVO MOMENTO HISTÓRICO DE LA CRISIS INTERNACIONAL

5 SIGLOS DE DOMINIO “OCCIDENTAL” EN CRISIS

La aparición de China-Rusia e India Estados Emergentes, que empiezan a tomar presencia en el subcontinente, en primer nivel Comercial, pero no nos equivoquemos se profundizará en lo Cultural y de transferencia tecnológico según los acuerdos estratégicos que firmen los países del Continente 

Esto nos recrea el escenario y obliga a cambiar 

Ya no puede haber un sueño individual para ser feliz sino un sueño de poder en en la Comunidad Organizada. No se puede frenar la evolución de los pueblos de la Tribu hacia un Continentalismo, por mas que la región suramericana este administrada por administraciones Pro USA, la “realidad” es la única “Verdad”   

Este nuevo escenario geopolitico debe obligar a las dirigencias a repensar un desarrollo expansivo hacia mercados internacionales como el de la Unión Europea, pero también hacia las naciones del África atlántica – Camerún, Guinea Ecuatorial, Angola y su proyección a Mozambique, con las que compartimos similares cosmovisiones. Ello permitiría hacer del Atlántico Sur una especie de Mare Nostrum  Y también debe proyectarse hacia la Antártida para poder discutir con poder en el siglo XXI sobre ese continente internacionalizado por el Tratado Antártico. La Iberoamérica siempre fue vista como lo exotico y el Dorado para riquezas rápidas de europeos y norteamericanos.

Toca el tiempo de una nueva generación de latinoamericanos cumplir los destinos histórico de la raza cósmica americana -A decir de Vasconcellos-

Ya no es un problema de Izquierdas o Derechas tradicionales sino de cómo ingresar al NOM

Los pueblos han resistido el resurgimiento del neoliberalismo de los 90 ‘s en este S XXI Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, la misma Colombia y Venezuela a resistido el embate de guerra híbrida aplicado a su pueblo. Brasil ha demostrado que tampoco el bolsonarismo trumpista tiene futuro en las recientes elecciones en ese país.

El Idiologismo liberal o Marxista NO tiene Futuro

Solo Doctrinas que superen ese modelo y que nos incluya a todos tendran futuro

Todos ya sabemos que hay Potencias Emergentes sólidas y fuertes y de las crisis del mundo anglosajón gobernante de los últimos 150 años

Es tiempo de repensar la unidad Continental de nuestros padres fundadores y de los grandes líderes estadistas del S XX: Perón, Vargas e Ibáñez del Campo con la idea de volver del ABC al Continentalismo 

Dr. Alexander DUGUIN: RUSIA, es un analista geopolítico, filósofo político e historiador de las religiones ruso, principal ideólogo en la actualidad del neo-eurasianismo, con una cierta influencia sobre la opinión pública en Rusia. Entre 2008 y 2014 fue director del Departamento de Sociología y el «Centro de Estudios Conservadores» en la Universidad Estatal de Moscú. Creador de la 4ta Teoría Política superadora las ideologías Liberales, Comunista y el Fascismo.

El momento, porque es crucial?

El mundo Unipolar se acaba, pero la elección de Biden representa el un intento de salvar el  hegemonismo globalizador Liberal. Pero con Trump hubo un golpe muy profundo al Unipolarismo

Lo que se viene es un orden alternativo al mundo,

Que pasa en el mundo con los cambios de los equilibrio geopoliticos y económicos y su consecuencia para  américa latina

No hay retorno al bipolarismo, Rusia o China aisladas son menos poderosas pero si se suman las fuerzas que resisten a EEUU la visión cambia radicalmente: China y Rusia mas el mundo islámica resisten y América Latina que es un hecumene debe plantearse estos cambios a lo que hay que sumar a África y Europa podemos ver muchos polos 

Para ser un Polo debe haber un nivel de unión continental, Rusia está en ese camino afirmándose como un polo de la multipolaridad y una América  Latina tiene que seguir esa idea de unidad (gran espacio). En esto el Gral Perón era extraordinario el ABC era clave

Eurasianismo es la versión continentalismo, para ser sujeto y no objeto

Hoy se decide quienes serán los sujetos y los objetos del poder mundial

América Latina tiene una ley de hierro unidos para ser sujeto y sino será objeto de la lucha de otros poderes

Los pueblos se deben unir con los valores de Justicia, Democracia y respeto a las culturas que deben ser respetadas para formar esos polos alternativos. La diferencia NO significa la Guerra

El resurgir los polos del sistema multipolar es la lucha contra el unipolarismo: Turquía, China, Turquia, irán y America Latina también resisten para crear los polos para luchar contra el unipolarismo

El Conflicto norteamericano se profundiza en dos bandos casi es un Estado en Guerra Civil

EEUU la lucha es por destruir la confrontación ontológica entre la civilización de la Tierra (republicanos) y la civilización del Mar (democráticos), es algo nuevo lo que destruye la sociedad norteamericana. es el momento de América Latina. (derechas o izq) para cumplir una misión histórica. Es momento crucial para pensar el Futuro 

El futuro, No está predefinido, es un momento de la lógica mecánica, hoy es el momento particular por la crisis de EEUU

Esto permite reorganizar el mundo 

La Geopolitica clásica  la Eurasia y la anglosajón (Mackinder)  Esta visión es anticuada es la la versión de la  guerra Fría

Hoy no podemos aplicar esta teoría: No es: Putin & Trump hoy hay muchos nuevos factores geopolitico que superan esa Teoría

Con un Trump en el centro del poder anglosajón hay una rebelión contra la civilización del Mar

Conceptos de hoy son verticales no horizontal

La Civilización del Mar y la tierra está dentro de Cada Nación; EEUU es el ejemplo que se confrontan en ese País

Las elites Latinoamérica son globalistas y los Pueblos son Continentalistas. igual es en Rusia, Putin-Pueblo contra las elites, igual en Turquía, China e Irán también ocurre lo mismo que en USA

Repensar concepto geopoliticos Hartland distribuido (los corazones distribuidos) con la Geopolitica realista. En Cada civilización hay Corazones  y también hay una lucha contra atlantistas. Son los tiempos de definir el Futuro y el Presente

Wim Dierckxsens y Walter Formento,  16 de Noviembre de 2020         

Nos encontramos en noviembre de 2020 frente a un peligroso proceso de golpe de estado electoral telecomunicacional-digital en Estados Unidos.                Los principales canales o plataformas de información/comunicación “privados” transnacionales (Facebook, Twitter, CNN, FOX, CNBS, etc.) se han erigido como censores y canales de expresión de la “verdad histórica” y para ello, simultáneamente, se “constituyen” o fungen (actúan) como jueces electorales, pasando por arriba de todos los usos, costumbres y legislación del sistema electoral indirecto norteamericano, o sea por encima del Estado de Derecho Nacional. 

En abierta violación, tanto de la “libertad de expresión” como de la legalidad institucional norteamericana, los “dueños” o “intereses controlantes” de NBC, CBS, ABC, Twitter y otras plataformas comunicacionales “privadas” se han apropiado de lo que es “verdad” y han interrumpido la comunicación pública del Presidente Donald Trump y “declarado por anticipado”, pasando sobre los procesos e instancias institucionales, la hipotética victoria de Joseph Biden en las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre. 

Claro que estos hechos de orden político estratégico de las fuerzas globalistas tienen objetivos que reflejan que esta no es una elección presidencial más en EEUU, sino una elección clave, en un momento bisagra o de transición histórica dominado por la crisis estructural sistémica del capitalismo con su epicentro en EEUU, que hemos denominado como la Perestroika Norteamericana (junio 2020) , proceso de decadencia que no terminara una vez instalado Biden como presidente, sino lo contrario se profundizaría por otros medios y formas.

El escenario llamativamente se parece mucho al que presenciamos en octubre de 2019 en Bolivia, cuando los poderes fácticos del mundo financiero transnacional (continentalistas norteamericanos y globalistas), a través de la figura de la OEA y de su tristemente célebre presidente Luis Almagro, se alinearon en contra del entonces Presidente Evo Morales “decretando comunicacionalmente” la derrota de Evo.                                   Usando instrumentos paramilitares para apropiarse e imponer como verdad la “no-verdad”, que la OEA / Luis Almagro había creado las condiciones de legitimidad para que pueda ser manipulada y “falseada” la información en el recuento de votos. Hecho que fue respaldado por las fuerzas armadas y de seguridad a “sangre y fuego”, bajo “estrecha” relación con el Comando Sur,  constituyendo un golpe de estado en el marco del proceso electoral. 

Las mentiras sobre un supuesto fraude divulgadas tanto por las diferentes plataformas de comunicación como por organismos internacionales, es el caso de la OEA -Organización de los Estados Americanos-, generaron las condiciones marco que legitimaron formalmente poder “imponer por la fuerza” la dimisión del presidente Evo Morales e incluso podrían haber causado un magnicidio (objetivo que luego se corroboro como plan) en su contra, si no fuera por la oportuna intervención de los Gobiernos de México y Argentina. No nos extrañaría que exista un plan parecido para Trump cuando no se incline a reconocer que “Biden ganó estas elecciones”.

En momentos “complejos” como el actual, es importante abstraerse por un momento de los prejuicios ideológicos y las preferencias personales. La elección de las autoridades de cada país debe seguir estrictamente su legalidad correspondiente, independientemente del poder del dinero y las presiones de los poderes internacionales. Así como rechazamos el intervencionismo de los Estados Unidos en las elecciones de otros países, también debemos rechazar la intervención del poder global comunicacional y financiero en las elecciones de EEUU. Que intenta en múltiples naciones imponerse como el actor que se apropia de la potestad de definir quién es quién, imponer el terreno virtual-comunicacional como el legítimo para decidir quién es quién, qué ha sucedido y quién gana o pierde. 

En clara sintonía con los intereses y poderes financieros comunicacionales transnacionales / supranacionales / globalistas, para quiénes la institucionalidad nacional, sus actores y necesidades son un obstáculo y traba al despliegue de sus intereses y necesitan negarlo reduciéndola a “simples” poderes locales, así como lo hizo el fascismo del siglo XX para imponer el Estado Nacional por encima de los intereses regionales. La institucionalidad constitucional nacional está bajo clara amenaza desde el momento que los poderes globales “emergieron” como los “únicos” vencedores en 1991 del bipolarismo mundial, organizado a partir de Estados Unidos y la URSS desde 1950, la llamada Perestroika Soviética. En este marco el Globalismo transnacional se lanza a la “empresa” de reducir todos los márgenes de soberanía nacional (empresas nacionales, sindicatos, el sistema institucional y constitucional legal nacional) imponiendo lo Global como nueva territorialidad.

Con su actitud prudente y respetuosa para con el proceso electoral nacional/federal norteamericano, el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador cumple cabalmente con el Legado Juarista y la Doctrina Estrada, y una vez más se coloca como uno de los indiscutibles líderes internacionales (entre-naciones) en materia de institucionalidad democrática. Del mismo modo, China y Rusia al 13 de noviembre no han reconocido aún a nadie como nuevo presidente electo, argumentando que las instancias institucionales y procesos aún no se han expedido definiendo la persona y su nombre. El hecho concreto es que Joe Biden aún no ha ganado las elecciones de acuerdo a las leyes federales institucionales de Estados Unidos.

Si bien el pasado 3 de noviembre se realizó una votación indicativa de preferencias de los ciudadanos en cada estado federal, ningún congreso local se ha reunido todavía para designar formalmente a sus “electores” presidenciales al colegio electoral federal (institución del voto indirecto presidencial). Todos deberían dar un paso atrás y comprender cómo ocurre el proceso electoral real  basado en la ley federal de Estados Unidos, no en los informes periodísticos “guionados” de los aparatos/plataformas de comunicación virtual/digital. Será una batalla dura que nos hace recordar a Joseph Goebbels cuando se apropió de la supervisión de los medios de comunicación y de (des)información en Alemania “instalando” el miedo en la población. Este miedo se conforma fomentado en torno al bloqueo por el Covid-19 y al proyecto anti-globalista de Trump. Demonizado durante cuatro años por “todos-los-medios” de desinformación, que la mitad de la población vote por miedo, con los “medios” pero no a favor de Biden, es un verdadero suceso. Que, a pesar de este bloqueo-a-la-subjetividad-política de los norteamericanos-del-común, Trump haya conseguido una imponente cantidad de votos como para romper la estrategia para “dejarlo fuera” de toda posibilidad de poder ganar las elecciones y reelegirse.

El proceso electoral norteamericano de respetar las siguientes pautas:

1) La elección ocurre a principios de noviembre.

2) Los votos se cuentan mientras están presentes funcionarios de ambos partidos (demócrata y republicano).

3) Siempre que los funcionarios de ambos partidos estén presentes durante el conteo de votos y:

  1. No haya acusaciones creíbles de fraude.
  2. Sin fallos de software. 
  3. Recién, luego se ratifican los recuentos de votos.

4) Si el margen de votos entre el ganador y el perdedor es del 0,5% o menos, se requiere de un recuento automático.

5) Si el margen entre el ganador y el perdedor es mayor que 0,5%, pero ninguno de los candidatos (o un 3rd  candidato para el caso) quiere cuestionar los resultados, él o ella puede pagar para tener un recuento. El costo es de aproximadamente $ 3 millones por estado.

6) Una vez que se ha completado el recuento, o si el recuento no es necesario, los estados individuales declaran formalmente el ganador el 14 de  Diciembre,  cuando oficialmente se emiten los votos del colegio electoral para él o ella.

7) Luego, a principios de enero del próximo año, el nuevo congreso se reúne para contar los votos del colegio electoral y declarar formalmente al ganador.

8) El nuevo presidente asume el cargo el día 20 Enero.

Así es como “funcionan” institucionalmente las elecciones presidenciales en Estados Unidos en circunstancias normales. Las plataformas comunicacionales o de comunicación no pueden apropiarse de la potestad de definir quién es el ganador/a. Los actores de la comunicación transnacional o local, o poder comunicacional concentrado, pueden simplemente proyectar quién  creen  que ganará, basándose en el total de votos en un momento dado. Y a menos que el perdedor lo reconozca formalmente antes del 14 de diciembre,  todo sigue el proceso estipulado. Claro está que las diferentes instancias de los actores del poder realizaran todas sus presiones legales, golpes y otras maniobras para imponer que se reconozca a “su” candidato.  Entonces, ¿dónde estamos en términos de las elecciones presidenciales de 2020?

Para empezar, los procesos en seis estados (Georgia, Pensilvania, Nevada, Wisconsin, Michigan y Arizona)  están lo suficientemente avanzados como para requerir  recuentos obligatorios  en Georgia (0.3%) y Arizona (0.3%), por estar dentro de un margen del 0,5%. La administración Trump que ganó los ´estados visagra´ de Florida y Texas presentará demandas en Wisconsin (0.7%), Pensilvania (0.8%), Nevada (2.7%) y Michigan (2.7%), alegando fraude, el recuento de votos ilegítimos y la prohibición o exclusión a los funcionarios republicanos de poder presenciar el recuento de las boletas. Queda por ver aun si la administración Trump tiene razón o no al respecto. Sin embargo, el hecho que se presenten demandas significa que la elección pasará a las instancias judiciales. 

Si los tribunales de justicia deciden que la evidencia que presenta la administración Trump es convincente, pueden requerir una auditoría formal de votos. Si, durante la auditoría de votos, se descubre un fraude real, el tribunal puede dictaminar que esos votos ya no son válidos, los recuentos formales de votos pueden cambiar y  es posible que un estado determinado termine declarando un ganador diferente. Incluso si  las auditorías no descubren el fraude, pero hay un problema particular con las tarjetas de voto (se usó el tipo de tinta incorrecto, la perforadora no llegó hasta el final de la boleta como fue el caso en Florida en 2000, etc.), los tribunales pueden considerar ilegítimos esos votos problemáticos.

Esto nuevamente puede significar que el conteo de votos formal podría cambiar, y es posible que un Estado determinado (ej.: Wisconsin) termine declarando un ganador diferente. Eso sería así, si  los tribunales resuelven el problema a gusto de todos en la primera ronda. Si alguno de los partidos o candidatos no está satisfecho con el fallo de un tribunal inferior, puede apelar el fallo, lo que puede dar lugar a que la demanda pase a un tribunal superior y, en última instancia es la Corte Suprema que actúa como el árbitro máximo de la ley electoral en los EEUU. Estos son los hechos reales de cómo se deciden las elecciones presidenciales en EEUU, y ninguno de los elementos anteriores es teoría de la conspiración o ilusiones. Una vez más, el poder comunicacional  financiero transnacional no  es la instancia válida según la constitución nacional/federal para decidir quién ganó las elecciones, pero si podría llegar a acumular el poder suficiente para imponer el escenario en el futuro.  Por lo tanto, técnicamente Joe Biden no es aún el presidente electo, sin importar cuánto lo “deseen” muchas personas o poderosos intereses que así sea. Pero no lo es porque el poder de las transnacionales financieras globales no han podido derrotar y subordinar aun a los actores y poderes nacionales y continentalistas norteamericanos, y muy particularmente al pueblo norteamericano.

A nivel nacional, hay algunas discrepancias que vale la pena considerar: los republicanos ganaron 28 de los 29 escaños competitivos de la Cámara de senadores y los demócratas no pudieron cambiar una sola legislatura estatal (provincial). Joe Biden consiguió solo tres de los llamados ´Distritos Bellwether´ que casi siempre eligen al ganador, uno de los cuales estaba en Delaware. Judicial Watch encontró 353 condados en 29 estados diferentes que tenían una participación superior al 100 por ciento. La evidencia de artimañas ha llegado desde una variedad de estados:  Michigan , Pensilvania, Georgia , Wisconsin , Arizona, Texas, Nevada, Carolina del Norte y  Nueva Jersey. Esta evidencia podría fácilmente descartarse como simplemente extraña si “alguien” fuese muy generoso,  muy ingenuo o muy “poderoso”.

Anomalías en los Estados del campo de batalla 

Michigan podría tener el dudoso honor de haber desarrollado las elecciones más corruptas de Estados Unidos en 2020. A partir del 9 de noviembre, el FBI ha abierto dos investigaciones sobre fraude electoral en el estado. Se han presentado declaraciones juradas en las que se alega un plan para fechar las boletas por correo. Es la tierra de los “vertederos masivos de votos” donde el 100 por ciento “va” a favor de Joe Biden (que los medios controlados han intentado interpretar como una “falla” o “error administrativo”), con miles de muertos votando, entre otros.                                  

Un ejemplo importante, de esto fue el “fallo técnico” que otorgó más de 138.000 votos de Trump a Joe Biden (causando un impacto real de 276 mil votos (138 mil menos para Biden y 138 mil más para Trump).  Dos de estas manipulaciones representan una diferencia de más de medio de millón de votos. Vale la pena mirar los resultados finales de la ciudad de Detroit: Joe Biden pudo recibir la friolera del 93% de los votos en un año cuando Donald Trump duplicó su participación en los votos entre la población negra, como predijimos en nuestro artículo de octubre. Se presentó una demanda en el estado de Michigan para proteger la integridad del voto. Hay una serie de acusaciones impactantes en la demanda, testificadas bajo declaraciones juradas. En las semanas posteriores al 6 de noviembre se escuchaba mucho hablar sobre cómo las declaraciones juradas no son evidencia, pero esto, estrictamente hablando, no es cierto ni procede. 

Todo hace parecer que los “Demócratas” se expusieron de un modo irracional o aparentemente inexplicable, al tener que “hacer que” todos hagan votaciones por correo. No es de descartar que haya sido que no tuvieron otro camino porque los votantes, el pueblo, no les “respondían” en la magnitud que ellos necesitaban. Porque, en realidad, el voto por correo permite que sea más fácil detectar el fraude en el proceso electoral. Todas las boletas electorales pasan por el sistema postal, se mezclan como una baraja de naipes, por lo cual se espera que el retorno de la papeleta informada sea extremadamente “uniforme” en términos de la proporción (D)emócratas vs (R)epublicanos. 

Veamos el registro del historial del conteo de votos de Wisconsin. En el eje vertical de “Y” (D-a-R Vote Radio of Batch) tenemos la proporción de las boletas electorales D-a-R en el lote de informes, y en el eje horizontal de “X” (Bach Reporting Time) tenemos el tiempo de informe. A las 4 de la mañana de noviembre (Mes-11) a las 04:00hs (11-04 00), hay un marcado cambio en la relación de D-a-R en las boletas por correo. Según otras publicaciones de este hilo, esto no debería suceder. Esta es una anomalía y, si bien las anomalías no siempre son fraude, a menudo pueden indicar un fraude.

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A las 04 a.m. del 4 de noviembre, la relación D-a-R estaba totalmente fuera de control. Esto se debe a que estas boletas no se tomaron como muestra de la población real de votantes de Wisconsin y no se asignaron al azar en el sistema de clasificación por correo con las otras boletas. Lo cual lleva a observar que se agregaron boletas adicionales al lote, ya sea mediante retroacción, fabricación de boletas o manipulación de software (“Hammer”, “Dominion” y otros)

Si bien todo esto es un poco aterrador y desalentador, la puja de poder está lejos de terminar. El presidente Trump no ha abandonado la lucha y los republicanos del Congreso están comenzando a alinearse para apoyarlo. Varias figuras conservadores de la comunicación están dando vuelta a la situación para poder denunciar este evidente fraude entendiendo también que los grandes medios globalistas procuran silenciarlos, como en Twitter, Facebook, CNN, FOX, etc. por ejemplo.

No solo en Wisconsin se presenta este fraude. En la primera parte del proceso de recuento de votos en Pensilvania, vemos el mismo patrón para las boletas por correo que hemos visto en los demás estados del país que no sean estados bisagra (Swinger), que es una proporción relativamente estable de D-a-R que gradualmente pierde/cae R a medida que aumenta el número de boletas. Pero luego, a medida que continúa el conteo, la relación D-a-R en las boletas electorales de votación por correo, inexplicablemente, comienza a “aumentar”. Nuevamente, esto no debería suceder, y no se observa en casi ningún estado que no sea bisagra del país, porque todas las boletas electorales se barajan al azar en el sistema de correo y deben ser homogéneas durante el conteo. Las únicas excepciones a esto son otros estados sospechosos que también tienen anomalías. 

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En Georgia vemos prácticamente la misma “historia” que en Pensilvania: aumentan las fracciones de las boletas electorales D por correo a lo largo del tiempo a pesar de que desafía la lógica, y no vemos este patrón en ningún otro Estado que no sea ´estado-bisagra´ u oscilante / swinger. 

Ahora, para ser justos, Virginia es el único estado de los 50 que puede tener anomalías que aún no ha tenido acusaciones de fraude electoral.  Sin embargo, como hemos señalado en nuestro análisis de octubre esperábamos un triunfo demócrata en este estado republicano debido a la fuerte inmigración desde Nueva York y California, estados con una población básicamente demócrata.  Independientemente de dónde se encuentre uno políticamente, la inviolabilidad del voto es la piedra angular de una democracia representativa sostiene que funciona en estado nacional de derecho. Donde los votantes deben creer que su voto es importante. Y que la votación sea libre, justa y precisa. 

En síntesis, en la noche de las elecciones, cuando el pueblo norteamericano se fue a dormir, el presidente Trump tenía una ventaja dominante en prácticamente todos los estados indecisos (oscilantes/swinger), así como en Virginia, que nadie esperaba que ganara. El mismo Biden fue quien más insistía en tener paciencia cuando aún las cifras favorecían a Trump durante la noche de la elección. Sin embargo, cuando Estados Unidos se despertó al día siguiente el 4 de noviembre, descubrimos que había perdido en estos estados, en gran parte sobre la base de las boletas por correo encontradas en medio de la noche y bajo la atenta mirada de los monitores electorales legales. Es más, estas grandes votaciones o emisión de votos, casi todos para el ex vicepresidente Biden, se dieron en estados predominantemente dirigidos por gobernadores demócratas, representantes políticos de un poder que pretende “terminar” de imponer un Estado global sin fronteras ni ciudadanos, incluyendo a los ciudadanos estadounidenses. Es el campo de batalla donde se enfrentan el Estado Nacional de derecho frente al Estado Global sin compromiso alguno con la vida nacional de EEUU y de los norteamericanos.

Una vez que los números y porcentajes se “dieron vuelta” a su favor, el estado profundo globalista demócrata cambio de táctica y el candidato demócrata Biden cambió radicalmente de tono. En base a reportes estrictamente tele-comunicacionales/mediáticos y en abierta violación del proceso legal, el sábado 6 de noviembre Biden puso las “campanas a volar y festejar”, se declaró vencedor y empezó el momento de “recibir”              las felicitaciones desde gobiernos y autoridades internacionales.                          Este “triunfalismo” anticipado y sobreactuado por muchos, puso en evidencia la gran inseguridad que domina al partido demócrata y su estamento de poder globalista. Que tenía la información de real y por lo tanto debía imponer el reconocimiento a Biden, para que Trump ceda y lo reconozca para que “todo termine antes de empezar”. Porque si el adversario reconoce concede. 

Trump sabe que hubo fraude y sabe también que está “entregando” el gobierno, nuevamente como con Clinton y Obama, al poder de las grandes transnacionales globales. Pero, también sabe perfectamente bien que la Suprema Corte y los tribunales federales tienen un marcado sesgo a favor de los Republicanos y que el Vice-Presidente en funciones, Mike Pence, es quien presidirá la sesión conjunta del congreso federal en enero que anunciará formalmente al vencedor. Aún no hemos llegado a ese momento y el camino es largo y muy turbulento. Si Trump da pelea podrían aflorar las sorpresas en el camino!!!

Biden en la cuerda más floja de lo imaginado 
Biden se encuentra declarado electo nuevo presidente por las grandes plataformas comunicacionales y medios de comunicación. Y aparentemente hay dificultad de contradecirlo, para no decir miedo, instrumento que manejan las plataformas del poder global similar a como lo hacía Alemania de los años treinta y cuarenta.  En el proceso de su instalación como ganador, los dispositivos de las plataformas comunicacionales globalistas (las Big-Five: GAFAM), particularmente Facebook y Twitter, han ocupado un lugar central, y a partir de estas las grandes plataformas de comunicación de información como CNN News, FOX News, CBC, etc. Es un acto de apropiación de hecho por el Estado Global, sin fronteras ni ciudadanos estadounidenses, de un derecho que correspondía al Estado Federal/Nacional de Derecho.
Trump ha logrado abrir un proceso e instalar que “Biden hizo Fraude” a partir del uso de los votos por correo. Que a partir de ese hecho pudo manipular los votos vía inteligencia artificial, el uso de programas específicos (Hammer, Dominion, etc.) que ingresan por puertas traseras, intervienen el software autorizado y alteran los algoritmos con los que se cuenta, cómo se cuentan y cómo se asignan. Mostrando que a partir de una hora determinada (Noviembre 4, a las 04:00hs) más del 90% de los votos de electores en la madrugada del 4 de noviembre “fueron” “adjudicados o cargados” a  Biden. Cuando las proporciones reales y normales para la totalidad de votos evaluados antes, eran significativamente distintas.
Luego, Trump avanza con las denuncias a través del sistema judicial: Fiscal General y los fiscales por estado, etc. Con este avance empieza a poner en evidencia la manipulación, por software y otros medios, de los datos electorales que se han producido y la complicidad de los actores financieros globalistas con estos hechos. Luego, avanza también involucrando cada vez más al sistema judicial, incluso a todos sus estamentos hasta llegar a la suprema corte. Desde el lunes 6 de noviembre la escalada de denuncias y acciones de Trump han ido en aumento, aunque el público no se entera de ello ´gracias a´ los medios de (des)información.  

Por otro lado, Trump también avanzo en el relevo del secretario de defensa Mike Esper, vinculado a Pompeo/Bolton, porque su compromiso para el normal funcionamiento del acto electoral no fue “claro”. Más aun cuando tiene a su cargo todas las fuerzas armadas que intervienen al interior de Estados Unidos. Del mismo modo procedió sobre las agencias de inteligencia y los programas de software que se utilizan para intervenir sistemas de cómputos y en los sistemas electorales de otros países. Todo esto impacto sobre la división específica en el Pentágono. 

El exfiscal federal  Sidney Powell, un   abogado de campaña de Trump señaló que: “Nos estamos preparando para revocar los resultados de las elecciones en varios estados”, y dijo que tiene suficientes pruebas de fraude electoral para iniciar una investigación criminal generalizada. Y dijo que el software electoral cambió “millones de votos” de Trump al nominado demócrata Joe Biden. El legendario analista del ciclo financiero y geopolítico Martin Armstrong dijo que sus computadoras detectaron un fraude masivo en las elecciones de 2020. El engaño es de millones, definitivamente millones, y quizás  hasta 38 millones de los 76.7 millones que recibió Biden frente a 72,9 millones para Trump. Con un 10% que se llegue a comprobar (3.8 millones de votos) Trump ya estaría más que empatado con Biden.

Por qué es probable que Trump gane un segundo mandato

La única forma en que esta elección rápidamente es si el presidente Trump cede. Si no lo hace pero en cambio elige pelear en la corte, entonces el proceso sigue. Actualmente, el Partido Republicano tiene una mayoría según delegaciones estatales de 26-23-1 en la Cámara de Representantes. 

Una posible carta que Trump podrá intentar realizar que ninguno de los candidatos alcanza los 270 votos, lo que significa que las 50 delegaciones de la Cámara de representantes son las que votaran para elegir el presidente, mientras que el vicepresidente sería elegido por el Senado controlado por el Partido Republicano. 

El día en que el Colegio Electoral se reúne por estatuto, lo que está tratando de hacer es negar a Joe Biden 270 votos, desafiándolo en estados en disputa, que son campo de batalla. Los estados en disputa o campo de batalla son Pensilvania, Michigan, Wisconsin y Carolina del Norte, y tienen gobernadores demócratas y legislaturas controladas por los republicanos. 

El Partido Repubblicano: Trump vs Continentalistas 

La presión sobre Trump para que reconozca a Biden como ganador se da  hasta en su propio partido. Todo esto sucede al mismo tiempo que una fracción del partido republicano vinculada a las trasnacionales financieras continentalistas, a Pence/Pompeo, Bush, Warren Buffet, Rockefeller, etc. empiezan tomar distancia del respaldo a Trump. Incluso coincide en el tiempo con el momento donde los globalistas retoman nuevas fuerzas e iniciativa contra la oligarquía local, nacionalista, que respalda a Trump. Este queda más aislado con esta alianza táctica entre globalistas y continentalistas por un lado, pero si triunfa ha de hacer menos concesiones dentro de su partido. Pero Trump responde a través de su  recién nombrado secretario de Defensa de Trump, Christopher Miller, quien envió un memorando a días de su nombramiento a toda la fuerza laboral del Departamento de Defensa, indicando lo que hará la administración en las últimas semanas en el cargo de Trump: una reducción importante de tropas estadounidenses, especialmente en el Medio Oriente. 

La posible alianza entre continentalistas y globalistas ya había sido planteado en general por Kissinger en abril/mayo de 2020, una alianza con todas sus contradicciones y opciones probables a construir para poder retomar iniciativa mundial, frente a la amenaza del multipolarismo impulsado por China-Rusia-India-Irán-Pakistán-Siria-Egipto,México-Caribe-Colombia-Brasil-Argentina-Perú-Chile,etc. Aprovechando la situación que ha creado la batalla electoral 2020 en EEUU, China avanza firmando el 15 de noviembre junto a otras 14 economías (que incluye a Japón, Corea del Sur, y Australia) el acuerdo comercial más grande del mundo, la Asociación Económica Integral Regional (RCEP). A partir de este acuerdo histórico se formará una zona de libre comercio en la región de Asia-Pacífico que abarca un tercio de la economía global. El nuevo acuerdo ayudará a los países de Asia Pacífico a tomar el liderazgo no solo en la lucha contra la COVID-19 sino también a reducir aún más la hegemonía de Estados Unidos en la región y poniendo un límite geográfico al Economic Reset globalista. Un acuerdo que consolida la relación de China con Corea del Sur, Japón y Australia permite que la India multipolar del primer ministro Narendra Modi se fortalezca y consolide su gobierno y su política de dialogo multipolar, frente a las iniciativas belicistas pro globalistas y pro continentalistas norteamericanas.  

Como podemos ver, en este momento se observa como la lucha electoral se interrelaciona con la lucha inter oligárquico financiera norteamericana/global, con sus tres facciones y estamentos de poder profundo, lo cual hace visible las luchas tele-comunicacionales en el marco del acto político electoral. Entonces, la crisis se ha desarrollado en profundidad, las facciones oligárquico financieras estadounidenses están expuestas con sus bandos y movimientos de alineamientos y realineamientos. Dando la forma a un final abierto en las formas electorales institucionales y los nombres de autoridades finalmente reconocidas como vencedores, aunque la crisis de legitimidad y fractura social-cultural está claramente instalada

Los resultados electorales, sean quienes sean los que se impongan, dan cuenta de la ilegitimidad social con que serán declaradas y respaldadas las ´autoridades electas´. Porque la división estructural y sistémica en tres facciones de la oligarquía financiera en EEUU y mundial muestra que sus diferencias no podrán cerrarse por la vía electoral porque son estructurales y sistémicas. 

Crisis Sistémica

Como ya hemos señalado desde septiembre de 2019 que una crisis estructural y luego sistémica gobierna a los Estados Unidos. Esta crisis sistémica está en relación directa con la profundización la situación confrontación del unipolarismo transnacional norteamericano y globalista entre sí y contra el multipolarismo pluriversal de dialogo económico político y de dialogo cultural de civilizaciones. Pero además la crisis tiene su despliegue también en Estados Unidos, entre las tres fracciones –Globalista, Continentalista y Nacionalista- en que se encuentra fracturada la oligarquía financiera. 

La profundización y desarrollo de esta crisis se expresa en las diferentes facciones y grupos que se movilizan, marchan y confrontan, incluso con muertos y heridos, en las calles de diferentes estados de Estados Unidos entre sí y con las fuerzas policiales. Esta crisis en Estados Unidos del Globalismo como opción de gobierno y de poder, está muy en relación con los choques y enfrentamientos en diferentes planos que el actor unipolar globalista enfrenta contra el multipolarismo Ruso en Bielorrusia, Ucrania, Siria, Irán, Egipto, Libia, etc., y contra el multipolarismo Chino en Hong Kong, Shanghái, Taiwán, Corea del Sur, Pakistán, etc.

La situación norteamericana se caracteriza porque Estados Unidos se encuentra inmerso ya profundamente en un proceso de disolución de sus capacidades para mantener articulado el tri-continentalismo norteamericano que desplego desde 1950, reconstruyendo Europa a partir de la fragmentada Alemania occidental y reconstruyendo el Asia pacifico a partir del derrota de Japón por la vía de lanzar dos bombas nucleares sobre su población civil. Ambos, Alemania occidental y Japón en condición de vasallos. Claro que para vencer y disolver a la Unión Soviética tuvo que incluir a China en su plan. Pero China no entra como país derrotado en la segunda guerra mundial por EEUU, sino como país vencedor de Japón, aliado histórico de la Unión Soviética y en crisis con ésta a partir de 1960-70. 

La URSS no se hubiera disuelto con China incluida, porque hubiera tenido otra escala de respaldos y fortalezas económicas y estratégicas. Por ello EEUU, en un plan estratégico avanza potenciando económica y estratégicamente a la China de 1960-70 para que esta se distancie de la Unión Soviética y enfrente luego, debilitando a su oponente principal la URSS. Lo cual permitió crear las condiciones para la Perestroika Soviética de 1987-1991, que incluye otro hecho estratégico que es la Caída del Muro de Berlín, que conlleva la reunificación de Alemania. 

Donde China cumplió no solo un gran papel sino que realizo un desarrollo estratégico industrial, científico y tecnológico en conjunción con las nuevas empresas transnacionales tricontinentalistas norteamericanas, resultado del patrón dólar-petróleo que rompe con los acuerdos de Bretton Woods y su patrón dólar-oro. Esto pone de manifiesto que, de estas corporaciones transnacionales tricontinentalistas emergen las nuevas redes transnacionales globales pos continentalistas y tricontinentalistas. Y que China realiza ese desarrollo siempre desde un plan propio, donde Estado-Gobierno-y-Pueblo asumen un lugar principal en relación al mercado de las transnacionales globales, donde mercado-finanzas son los central. Todo esto en el marco de lo nuevo que emerge como dialogo de civilizaciones, un dialogo multipolar que requiere poder estar siendo poliédrico y pluriversal.

“La elección presidencial estadounidense del 3 de noviembre de 2020 viene a confirmar la tendencia general surgida ‎desde la disolución de la Unión Soviética: la población estadounidense vive una crisis de ‎civilización. Y se dirige inexorablemente hacia una nueva guerra civil, que debería desembocar ‎por lógica en el fraccionamiento de su país.”

Durante años (1960-2020) las fuerzas económicas transnacionales globales y, las instituciones y organismos globales como los Foros y Tratados Económicos Transnacionales (el BIS, el Foro Económico Mundial, la CIA, la OTAN entre otros) han ‎organizado una transnacionalización, deslocalización, ´outsourcing´ de las industrias estratégicas militares y civiles, de la economía, la política, la cultura, de la toma de decisiones de la economía norteamericana y denigrado todas sus realizaciones. ‎Pero lo “novedoso” para las elites es que no habían previsto que los pueblos pudieran llegar a derrocarla o a defenderla en nombre de los ideales ‎del globalismo transnacional o de los ideales nacionales industriales norteamericanos. Con Biden eventualmente en la presidencia, el globalismo transnacional se sobre-impone de hecho y de manera explícita a la nación estadounidense y no tendrá compromiso alguno con sus ciudadanos ni con las ´minorías´ (mujeres, lgtb, raza, etc.). Porque con la introducción del ingreso global (de lo que hablamos en el artículo de octubre) tendrán a toda la población bajo control orwelliano, sin compromiso con ciudadanía (clase media y sobre todo media alta) alguna. Un globalismo sin ciudadanía (estadounidense) desemboca a partir de entonces en un globalismo enfrentado al pueblo. Ya no hay facciones (mujeres, raza, generación, etc.) lo que dividen al pueblo. El pueblo se manifestará a partir de entonces como pueblo y no hay sistema que aguanta, por más orwelliana que sea, un enfrentamiento con el pueblo sin fronteras.   

Una perestroika en EEUU es muy probable, sobre todo si Biden gana las elecciones. Será la crisis de unidad federal (nacional) de Estados Unidos. Sin un núcleo director, articulado a un proceso histórico económico-cultural estratégico, la nación perderá su fuerza ‎centrípeta y sus partes o regiones acabarán fragmentándolo articulándose a nuevos actores de referencia antes del derrumbe final. ‎Claro está que hay ya presentes y actuando opciones estratégicas, una el globalismo unipolar poderoso en EEUU, que necesita fragmentar las unidades nacionales o federales en unidades locales mínimas que puedan ser re-articuladas o absorbidas como parte del globalismo transnacional unipolar: Nueva York con su poderosa City financiera global y sede del poder unipolar global en EEUU y su otro punto de apoyo en California con el Distrito Financiero de San Francisco y el Silicón Valley (Valle del Silicio) de las tecnológicas de la información y comunicación que conforman el Complejo Estratégico de la Inteligencia Artificial.  Esto se encuentra en el centro de la puja de poder entre los Globalistas y, los estadounidenses Nacionalistas y Continentalistas. Mientras Trump expresa el proyecto de recuperación de las capacidades industriales y comerciales de comercio exterior desde un nacionalismo anti-globalista, por ello la región del ´Cinturón de estados del Oxido´ (los estados abandonados por las transnacionales globalizadas) se encuentran es su base de referencia.

Pero, también la región de California se encuentra disputada por Texas, definida por su histórico y poderoso complejo industrial energético fósil y agroalimentario. Núcleo de proyección de poder de los continentalistas norteamericanos (los WASP) que tienen en el vicepresidente Pence, en el secretario del Tesoro Steven Mnuchin, en el secretario de Estado Mike Pompeo y Tillerson a sus referentes más destacados. Con sus bancos comerciales JPMorgan Chase y Bank of America, entre otros.

Hace ‎‎4 años, Thierry Meyssan escribía que “Trump sería el Gorbatchov de Estados Unidos”. Según él mismo afirma hoy, estaba equivocado. ‎Trump tuvo su compromiso y pudo fortalecer las fuerzas que llevan a la unidad de los Estados Federales. Pero si Joe Biden termina por imponerse como candidato, y como todo lo indica sea reemplazado en el corto tiempo (antes del año de gestión) por las pro-globalistas Kamala Harris y Hillary Clinton, para la historia será una presidenta afro-estadounidense quien cargue con la responsabilidad ‎de no haber logrado mantener la unidad territorial de su país. Biden tendrá la tarea infame de entregar su país a las fuerzas globalistas que no tienen ningún compromiso con sus ciudadanos sin distinción de clase. 

En relación con esto, aunque otras fuerzas lo apoyasen, el estado de salud de Biden no le permitirá sostenerse en el cargo y las presiones seguramente solo precipitaran su salida antes que el año 2022 amanezca. Biden, con facultades mentales bien debilitados, es solo el mascarón de proa del globalismo financiero unipolar y de su centro unipolar de mando en el Banco Internacional de Depósitos –BIS, el Banco central de los Bancos centrales con sede en Suiza como no podía ser de otros modo, territorio autónomo y centro unipolar de la red de cities financieras del globalismo.

Joe Biden representará el ´entreguismo´ al globalismo, la unipolaridad, la nueva democracia, la nueva normalidad con todas las formas de la destrucción de vínculos del ser humano con la colectividad, afirmara Duggin. La nueva democracia –que representada por Joe Biden, sobre todo Kamala Harris-, es el poder de las minorías oligárquicas financieras. La mitad de la población americana, del pueblo, protesta contra esto. La otra mitad, dirigido y manipulado por el miedo infundado, lo apoya. Es una guerra civil, ideológicamente basada y geopolíticamente definida. No son las elecciones como siempre, es la lucha por la definición del sentido del futuro, para los estadounidenses y más allá. Solo Trump podría salvar la unidad nacional de EEUU, pero la lucha intestina tiende a acabar con todo, observa Duggin.

Como podemos observar, en Estados Unidos la crisis de hegemonía es profunda, estructural y sistémica en acto. Los intereses globalistas transnacionales unipolares la han perdido y, los continentalistas y nacionalistas no la han podido reconstruir, solo hay dominación en algunos ámbitos de unos u otros. Por ello el desarrollo de la guerra civil y la confrontación se despliega. El Globalismo unipolar podría triunfar en EEUU pero ya ha perdido también en el plano internacional y es el ascenso imparable del multipolarismo pluriversal poliédrico quién puso en crisis la hegemonía globalista en las relaciones internacionales en lo económico, militar, cultural, político y estratégico. 

El desafío estratégico para la conducción del momento y proceso histórico requiere integrar toda una compleja diversidad y heterogeneidad de necesidades y subjetividades, de pueblos y naciones, regiones en conjunto que deben poder pensarse como dialogo de civilizaciones, pueblos, naciones. En un dialogo pluriversal multipolar de pueblos, naciones y civilizaciones. Donde el terreno no puede ser otro que el de la Paz de los pueblos y naciones con sus miradas históricas y sueños como pueblos y naciones en hermanad!!

Notas:

1 Para las fuerzas globalistas, el COVID-19 no solo debe permitir una victoria electoral para Joe Biden, sino que debe “romper” el sistema electoral presencial (mucho más de lo que ya está limitado al votarse un martes en día laboral) para que emerja uno nuevo a partir de plataformas virtuales (Big-Data/IA) fuertemente expuestas a la Inteligencia Artificial, afirma GEAB en mayo.
De la transnacionalización global a la nacionalización pluriversal multipolar del poder
¿Estamos ante la nacionalización del gran capital? Wim Dierckxsens, Walter Formento, 05/06/2020 https://www.alainet.org/es/articulo/207043

2 Elecciones en Estados Unidos 2020, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 15/09/2020, https://www.alainet.org/es/articulo/208891

3 Coronavirus, crisis global, oportunidad para las naciones y pueblos, Wim Dierckxens, Walter Formento, 24/04/2020, https://www.alainet.org/es/articulo/206135

4 Crisis de las transnacionales y el retorno de los Estados nacionales, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 21/04/2020, https://www.alainet.org/es/articulo/206048 ; Coronavirus, crisis global, oportunidad para las naciones y pueblos, Wim Dierckxens, Walter Formento, 24/04/2020, https://www.alainet.org/es/articulo/206135

5  Incluye estados con PIBs muy diversos,​ conformando entre los 15 países en torno al 30% de la población mundial y el 30% del Producto Mundial Bruto. Las negociaciones se iniciaron formalmente en noviembre de 2012 en la Cumbre de la ASEAN en Camboya.​ El RCEP se considera una alternativa al globalista Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), un acuerdo comercial propuesto que incluye varias naciones de Asia y América, pero excluye a China y la India. El tratado RCEP es el primer tratado de libre comercio entre China, Japón y Corea del sur (tres de las cuatro grandes economías asiáticas), y es el primer tratado multilateral que incluye a China.​ En el momento de la firma, los analistas predijeron que ayudaría en la recuperación de la economía tras la pandemia de COVID-19, así como a empujar el centro de gravedad de la economía mundial hacia Asia.

6 Coronavirus y crisis sistémica del capitalismo, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 30/03/2020, https://www.alainet.org/es/articulo/205577

7 Perestroika: De la caída Soviética a la de Washington – 1989-2020, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 18/10/2019, https://www.alainet.org/es/articulo/202728

8 Según el esquema que se desprende de la experiencia de la  “Trampa de Tucidídes”. La trampa de Tucídides es una teoría que explica la relación entre una potencia hegemónica en declive y otra en ascenso. Según este planteamiento, la tensión entre ambas potencias puede conducirlas a una guerra hegemónica en la que la gran potencia venza y asegure su primacía, o pierda y sea reemplazada por la potencia en ascenso. El concepto fue creado por el politólogo estadounidense Graham Allison en 2015 para analizar la competición entre Estados Unidos y China, que, según Allison, corren el riesgo de llegar a ese escenario.

9 Elección presidencial estadounidense 2020‎, Thierry Meyssan, 10 de noviembre de 2020 https://www.voltairenet.org/ article211580.html

10 EEUU, elecciones presidenciales y guerra, Fascismo Siglo-XXI o nueva civilización pos-capitalista, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 27/10/2020, https://www.alainet.org/es/articulo/209510

11  Las elecciones que implosionaron a los Estados Unidos – Entrevista a Aleksander Dugin, https://www.conclusion.com.ar/opiniones/la-eleccion-que-implosiono-a-estados-unidos-entrevista-a-aleksander-dugin/11/2020/

Bibliografía 

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Durden Tyler 15 de noviembre de 2020, El nuevo jefe de Defensa pone en aviso al Departamento de Defensa: “Todas las guerras deben terminar” Zero hedge, 15 de noviembre de 2020

Durden Tyler 15 de noviembre de 2020, “No concedo nada”: Trump critica a medios de comunicación falsos por decir que concedió a Biden, Zero Hedge, 15 

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Hunter Greg 15 de noviembre 2020, Martin Armstrong: Esta es la elección más corrupta en la historia de Estados Unidos, www.USAWatchdog.com 

Phillips Jack 16 de noviembre de 2020, Dershowitz: Trump podría intentar negar a Biden 270 votos electorales y llevar las elecciones al Congreso, The Epoch Times, 16 de noviembre de 2020

Phoenix Capital 16 de noviembre de 2020, Por qué es probable que Trump gane un segundo mandato

 

Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

TEMAS:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

Política Internacional de la semana y proyección geopolitica

Cambio generales en la economía, y en los poderes mundiales, con este 2020 bisagra de cambio de Orden Mundial, la peste Covid-19 afecta al mundo occidental del hemisferio norte con un Invierno horroroso, europa concentra los mayores daños junto por la epidemia junto a EEUU, a lo que se suma luchas de tipo religiosa entre una Europa “cristiana” y una Europa “islámica”.

Crisis en la República Imperial, EEUU, su sueño hegemónico en declinación desde hace 15 años, y que se puede apreciar en la crisis política actual, cuando al domingo el presidente perdedor NO reconoce el triunfo del vencedor -Si eso no es una crisis, la crisis dónde está-, analizamos no solo las elecciones sino los cambios geopoliticos en especial con la emergencia del mundo euroasiático, que avanza en todas las áreas sobre el declinante poder norteamericano. Hacemos un breve análisis geopolitico sobre este 2020 y sus tendencias.  Pero todo no será nada parecido a lo conocido en políticas internacionales, Alianzas y Nuevos Poderes.  

América del Sur: asume Luis Arce en Bolivia luego de un golpe terrorista; Chile se pide el juicio Político al Ministro del Interior Victor Perez, por los crímenes cometidos durante la represión a sus propios ciudadanos 

En un mundo multipolar, que acentúa su recomposición geopolítica en medio de la pandemia, ocurrieron en estos días dos hechos trascendentes: las elecciones en Estados Unidos, aún de resultado incierto, y la reunión del Comité Central del Partido Comunista Chino que tomó decisiones importantes para el futuro de esa nación. El interrogante principal para los argentinos es cómo pueden influir estos hechos en nuestro país y en la región. Para hablar de este tema nos comunicamos con Eduardo Vior, doctor en Ciencias Sociales y periodista especializado en América Latina y política internacional.

En cuanto al resultado electoral en los Estados Unidos, Vior vislumbra la posibilidad de una disputa larga, en los tribunales. “Los republicanos están impugnando los conteos en varios estados y esto puede llegar a la Corte Suprema o a un proceso parlamentario. Es un tema complejo de la legislación electoral norteamericana. En Estados Unidos no es el pueblo quién elige al presidente y al vicepresidente, sino un colegio electoral. En la mayoría de los estados, si vos tenés el 50,1 % de los votos te llevás todos los electores, aunque el otro tenga el 49.9%. Hay muy pocos estados con representación proporcional. En Wisconsin, hay una diferencia de 30.000 votos a favor de Biden. Hay margen de error, aunque no haya fraude. No me parece ilógico que los republicanos pidan el recuento de votos allí.”

En cuanto a cómo puede influir en nuestra región el resultado de la elección, Vior estima que no hay grandes diferencias entre uno y otro candidato. “El aparato del Estado Profundo, —el Pentágono, el complejo militar industrial, los servicios de inteligencia, las corporaciones militares privadas — tienen intereses repartidos en ambos bandos. Más del lado de los demócratas que el de los republicanos. Quiero recordar que Donald Trump es el primer presidente desde 1898 que no empieza ninguna guerra. Siguió con algunas que ya estaban instaladas: Afganistán, la presencia en Irak, en Siria para robarse el petróleo, la intervención de tropas norteamericanas en distintos frentes de África. Esas cosas se mantuvieron, pero no inició ninguna intervención de gran calibre. Hay dos razones. Una ideológica: es consciente de la debilidad de los EEUU y sabe que no pueden seguir metiéndose en todas partes. Hay también un problema que probablemente sea de negocios. Les dijo a los generales ‘ustedes quieren hacer guerras para favorecer a sus amigos del complejo militar industrial y, después de destrozar a los países, a sus amigos de las empresas constructoras’. Tal vez porque no pudo meter a sus propias empresas de construcción”.

En cuanto a la influencia de la elección sobre el Comando Sur, la unidad militar estadounidense que actúa sobre nuestra región, el periodista observa: “Desde la reforma de las Fuerzas Armadas norteamericanas, en 2002, los comandos regionales han adquirido absoluta autonomía. Son como virreyes a la usanza colonial. Los comandantes de esos cuerpos, que incluyen a las cuatro fuerzas armadas, tienen una autonomía muy grande para hacer política en sus respectivas regiones. Viendo a la gente que Biden puso en su equipo de relaciones exteriores, funcionarios muy importantes de los gobiernos de Obama y de Bush, puede estimarse que los demócratas les quitarían autonomía a las unidades regionales. Se supone que los demócratas van a fortalecer las alianzas como la OTAN, el pacto en el Pacífico con Australia y Nueva Zelanda, y van a intentar volver a mecanismos más multilaterales, en América Latina, como la OEA.”

“En cuanto a la política hacia América Latina no creo que cambie mucho, creo que van a mantenerse la llamada guerra contra la droga y la agresión a Venezuela”, continúa. “También la oposición objetiva con la Argentina por razones que son independientes de la voluntad de los actores: nuestro país es competidor de los Estados Unidos en el mercado mundial. Exportamos productos que ellos también pueden exportar y venimos consolidando una relación muy estrecha con China y con Rusia que, a Estados Unidos y al alto mando brasileño, pueden no gustarles. Este fin de semana asume la presidencia de Bolivia Luis Arce. Alberto Fernández viaja allá, se va a encontrar con Nicolás Maduro, y probablemente estén Vladimir Putin y Xi Jinping. Pero no da para entusiasmarse con ideologías. Ni ‘vamos a aumentar el club de los amigos’ ni enfurecerse ‘los comunistas, los comunistas’. Si Argentina quiere tener un desarrollo mínimamente independiente, tiene que encontrar la forma de arreglar y regular sus conflictos con los EEUU, porque son absolutamente inevitables. Están planteados en la geopolítica norteamericana desde hace más de 80 años. Ellos tienen muy claro que tienen que evitar la integración del sur de América, fundamentalmente Argentina, Brasil y Chile. Tenemos que tratar de resolver esos conflictos de un modo no perjudicial para nosotros.”

El especialista se refirió también a la reciente reunión del Comité Central del Partido Comunista Chino donde se tomaron decisiones de gran importancia para su país, pero también para el nuestro. “Esas reuniones del Partido Comunista, órgano directivo y orientador del Estado y de las Fuerzas Armadas, hacen una evaluación de la marcha del gobierno y proponen medidas que se presentarán en la reunión de primavera boreal del Congreso Nacional del Pueblo Chino, el órgano legislativo máximo de ese país. Esta vez, se reunieron para proponer el nuevo plan quinquenal 2021 – 2025 y, lo más interesante, para formular una línea de desarrollo a 2035. ¿Por qué? Porque desde que asumió Xi Jinping, en 2012, se propuso convertir a China en una democracia socialista con bienestar al estilo chino para 2049, cuando se cumplan los 100 años de la República Popular. Convertirla en primera potencia mundial, eliminar completamente la pobreza y darle un estado de bienestar a toda su población. Lo que celebraron es que, en este año. se adelantaron en una década a los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas que preveían la erradicación de la pobreza absoluta en el 2030. Incorporaron a 55 millones de pobladores rurales a un estado de pobreza digna.”

Vior señala que, en lo que a nosotros nos atañe, el Comité Central dio cuenta del conflicto inevitable con los EEUU. Prevén que para desarrollarse tienen que cerrar determinadas áreas de suministro estratégicas, como los semiconductores, afectados por las sanciones norteamericanas, y la biotecnología. Basarse en los propios esfuerzos, lo que no quiere decir cerrar fronteras, sino potenciar al máximo el propio espacio económico, que hoy abarca toda Asia, se extiende a Europa y a los países que se han asociado al proyecto de la nueva ruta de la seda. Argentina se incorporó la semana pasada al Banco Asiático de Inversión e Infraestructura, o sea que estamos entrando en el espacio económico de la República Popular China. Eso nos da la posibilidad de desarrollar nuestro comercio, exportar variedad de productos a China, y que vengan inversiones. Por ejemplo con el litio, ahora se nos presenta la oportunidad de negociar los yacimientos de la Puna junto con Bolivia. Todo eso hay que negociarlo muy bien, porque son grandes corporaciones chinas con gran poder económico y político. No se puede ser inocente. Es un espacio muy importante, pero hay que sacar las conclusiones políticas adecuadas. Si nosotros hacemos eso vamos a conflictos con el actual régimen brasileño, con los Estados Unidos y con Gran Bretaña en el Atlántico Sur. Hay que tenerlo en cuenta y sacar las conclusiones adecuadas”, subraya.

SITIO: http://radio.unaj.edu.ar/eduardo-vior-analiza-la-influencia-en-argentina-de-las-elecciones-norteamericanas-y-las-relaciones-con-china/

Por Alberto Cruz

CEPRID

La última quincena de octubre ha sido crucial para el devenir del mundo. Dicho así parece gradilocuente, sobre todo si se tiene en cuenta que, en apariencia, en esa quincena no ocurrió nada anormal. En apariencia. Porque lo que ocurrió, sin ser anormal, fue significativo y tuvo lugar en China con la aprobación de una ley muy significativa sobre el control de las exportaciones y la celebración del pleno del Comité Central del Partido Comunista. Lo que ahí se decidió tiene tal relieve que va a reconfigurar el mundo según lo conocemos.

China está inmersa en una guerra comercial-tecnológica impuesta por EEUU desde 2018. Una forma astuta, y demoledora, de responder a todos y cada uno de los movimientos agresivos de EEUU ha sido adoptar un planteamiento que ha dejado patidifuso al mundo occidental: “la doble circulación”. En contra de lo que se ha dicho por algunos en Occidente, no es una medida a corto-medio plazo para hacer frente a “las dificultades” (bonita neolengua) que le supone la agresión de EEUU sino que es una nueva estrategia económica que marca un giro casi total de lo que ha sido China hasta ahora y que afecta de lleno a la economía mundial.

Sin cerrarse a las inversiones occidentales o renunciar a las exportaciones, China mira decididamente hacia el interior del país (producción, distribución y consumo) con la determinación de reducir su dependencia de la tecnología y de los mercados financieros. En una palabra: China ya no será más la “fábrica del mundo”.

Con esto no hace más que adoptar formalmente una política que ya venía produciéndose desde hace algún tiempo y que se ha agudizado a raíz de la pandemia del COVID-19, con la práctica totalidad de los países occidentales culpando a China de sus propios errores y carencias e iniciando un incipiente proceso de deslocalización de sus industrias en China hacia otros países asiáticos como Vietnam, Tailandia, Malasia o Camboya aunque, y es justo decirlo, algunas a regañadientes y para eludir las sanciones (ilegales según el derecho internacional) de EEUU y seguir comerciando con China y no perder su cuota de mercado en el único país que saca la cabeza tras pandemia. No obstante, China viene a decir “lo queréis así, pues adelante”. Estamos a finales de año y va a ser muy significativo conocer cuál es el porcentaje de comercio exterior chino en 2019. Como dato, en 2018 supuso el 32% de su Producto Interior Bruto. Cuánto haya descendido nos dará una idea de lo que supone esta medida para el mundo.

Al mismo tiempo, hay quien no solo se está disparando en el pie sino en la cabeza. Es el caso de la Unión Europea, que en su suicida vasallaje a EEUU (no solo con China, sino con Rusia) está perdiendo mercados a una gran velocidad. Con motivo de la pandemia, y de la paranoia occidental anti-china, la UE ha perdido el puesto de primer socio comercial de China, que ahora pasa a ser de los países de la Asociación de Estados del Sudeste Asiático (ASEAN) y que en estos diez meses del 2020 se ha quedado muy cerca de los 500.000 millones de dólares en comercio.

El gran golpe

Esa quincena crucial comenzó el 13 de octubre, día en que se aprobó una ley de control de exportaciones que, al mismo tiempo, autoriza al gobierno a “tomar contramedidas” contra cualquier país que “abuse de las medidas de control de las exportaciones” y represente una amenaza para la seguridad nacional y los intereses de China. Dicho así, parece una ley cualquiera pero lo que hay detrás es la prohibición de exportar sustancias estratégicas (especialmente las tierras raras) y tecnología a empresas extranjeras que podrían representar una amenaza para su seguridad nacional.

Hasta este momento estábamos acostumbrados a oír esa cantinela en EEUU, pero el que ahora China la asuma también indica cómo están las cosas y cómo China ha decidido que le da igual quién gane las elecciones estadounidenses. Los dos son anti-chinos y lo único en lo que difieren es que uno prefiere ir solo (Trump) y el otro busca arroparse con vasallos (Biden). En cualquier caso, los chinos saben que el tiempo juega a su favor y si gana Biden le darán unos meses para que revierta la política contra China impulsada abiertamente por Trump (aunque Obama también dio pasos en esa línea de enfrentamiento que Trump ha acelerado), y por eso la introducción de sea palabra, “abuso” en la ley aprobada. En caso de que gane Trump el tiempo será muy limitado puesto que en la primera sesión de la Asamblea Popular Nacional del año que viene (hay que tener en cuenta cuándo comienza el año chino, que no es el nuestro) se dará la luz verde definitiva al cumplimiento completo de esta ley que rompe de forma definitiva la costumbre de EEUU de imponer fuera de su territorio su jurisdicción nacional.

Si además se tiene en cuenta que China exporta el 70% de todas las tierras raras que se comercializan en el mundo (y se supone que el 95% del total está en su territorio, aunque permanentemente se descubren nuevos yacimientos como en Corea del Norte, por ejemplo, o en Vietnam) se entenderá lo que esta medida supone: unos materiales imprescindibles para todo, desde móviles a misiles. Es algo así como “sin tierras raras no hay chips”.

La importancia de esta ley es que es la primera de toda la historia de China desde que ingresó en la Organización Mundial de Comercio (2001). Mientras que EEUU ha estado elaborando leyes y leyes a su antojo en este aspecto, y en contra del mantra liberal de “libre comercio”, China se ha mantenido siempre dentro de lo estricto y abogando por “el libre comercio”. Hasta ahora. Con esta ley China aplica el “ojo por ojo”, es decir devuelve a EEUU sus golpes más duros; solo que con este golpe EEUU queda fuera de la circulación directamente. China le dice a EEUU que ya no va a establecer reglas de comercio internacional de forma unilateral y cuando le plazca y que ya no puede sustentar eso en la capacidad militar, ni en sus bases, ni en sus alianzas.

Desde que EEUU inició la guerra económica contra China con los aranceles, en 2018, hemos venido asistiendo a un intercambio de represalias de unos y otros hasta dejar la cosa en algo parecido a un empate en el que los dos pueden presumir de victoria. De hecho, alguien tan poco sospechoso como Bloomberg ha tenido que reconocer (30 de octubre de 2020) que el cumplimiento por China del acuerdo llamado “Fase 1” está permitiendo a EEUU combatir la pandemia en cuanto a recursos y ventas, sobre todo agrícolas. Pero esta ley, si se aplica del todo -y va a depender de lo que haga EEUU de aquí a febrero o marzo de 2021-, trastocará toda la geopolítica tal como la conocemos de forma irreversible.

China ha esperado muy pacientemente su momento y este lo ha proporcionado el COVID-19: antes de la pandemia Occidente estaba muy tocado, perdiendo hegemonía cada segundo que pasa; ahora está hundido y las perspectivas son de un hundimiento aún mayor. Solo hay que echar un vistazo al último informe del FMI (16 de octubre de 2020) cuando habla de que la crisis producida por la pandemia va a durar mucho más de lo esperado y que sólo un país se salva, China.

El XIV Plan Quinquenal

Es en este marco en el que hay que situar el otro gran movimiento: la aprobación en el XIX Pleno del Comité Central del PCCh (26-29 de octubre de 2020) del XIV Plan Quinquenal (2021-2025), que será formalmente adoptado por la Asamblea Popular Nacional en marzo de 2021.

Si hay algo obvio en el mundo en que vivimos es que el estado de la economía mundial depende, especialmente, de qué camino va a tomar China y a qué ritmo va a ir su economía. De ahí la importancia del XIV Plan Quinquenal.

Aquí hay que hacer una breve reflexión porque los planes quinquenales chinos parten, pero no siguen milimétricamente, de los planes quinquenales soviéticos. Porque los chinos han aprendido mucho tras la desaparición de la URSS, han estudiado mucho las causas de esta desaparición y han emprendido muchas variables que han permitido al país llegar a donde está llegando. Es decir, son menos rígidos que los soviéticos. Por ejemplo, en este XIV Plan Quinquenal hay una “combinación flexible” de capital público y privado, aunque destacando que “es el Estado el sujeto principal de la economía y quien establece las condiciones económicas”. O sea, el interés de las empresas privadas está subordinado al Estado, como ha quedado palmariamente comprobado con la pandemia y cómo la enfrentó China.

Estando las cosas como están, con una guerra económica abierta por EEUU, con una tendencia cada vez mayor hacia la desglobalización y con una recesión económica occidental sin parangón China ha puesto encima de la mesa sus cartas (aunque aún no se conozcan todas). Queda claro tras este plan que China opta de forma abierta por convertirse en la economía más grande del mundo (que ya lo es) y, sobre todo, en “una sociedad de altos ingresos” en los próximos cinco años. Es decir, llegar, o superar, la cifra de 10.700 euros de renta per cápita que el Banco Mundial o el FMI sostienen que supone que un país es de altos ingresos. En la actualidad, China está un poco por encima de los 8.500 euros.

Pero no toda la población, como es lógico (al igual que ocurre en Occidente, esta media es bastante engañosa porque iguala a los muy ricos y los muy pobres). Según los datos oficiales, hay unos 600 millones de chinos (la población es de 1.400 millones), más o menos el mismo porcentaje de población rural que hay en el país, cuyo sueldo mensual es de 120 euros y es en ellos en quienes se vuelca este XIV Plan Quinquenal que garantiza una política expansiva con aumento del gasto público para garantizar la salud, la educación y las pensiones entre otras cosas. Esta es la razón por la que se va a relajar hasta casi desaparecer el permiso de residencia que restringe el movimiento de los trabajadores que emigran a las ciudades. Es el aumento de la calidad de vida de este sector en el que se vuelca todo el planteamiento porque implica, también, un incremento sustancial de los salarios.

Sin ello no se puede potenciar el consumo en los niveles que pretende China con su estrategia de “doble circulación”. Pero China tiene en sus manos todas las bazas para lograrlo porque gracias al PCCh, al control absoluto del Estado sobre todos los sectores estratégicos (energía, telecomunicaciones, crédito, trasporte, etc.) y, de forma especial, a su soberanía monetaria el triunfo está asegurado.

Y aquí está la otra cuestión relevante porque al optar por la estrategia de “doble circulación” apuesta de forma clara por el consumo interno frente a las exportaciones. Esto va a permitir a China impulsar el desarrollo socioeconómico de su población tanto a corto como a medio plazo y -lo más importante- libre de presiones externas.

Este Plan Quinquenal establece que la prioridad absoluta para China es la economía nacional y el logro de objetivos tecnológicos que mejoren su desarrollo. Dicho en otras palabras, la inteligencia artificial se convierte en clave para lo anterior con aplicación a gran escala, también, en las áreas rurales. Porque lo que implica es, ni más ni menos, que “reemplazar las tecnologías estadounidenses en áreas centrales” de la economía y para ello se aumenta la inversión en Investigación y Desarrollo desde el 2’2% actual al 3% del presupuesto estatal. Un porcentaje que EEUU es incapaz de asumir.

EEUU tal vez había previsto este movimiento y lo ha estado intentando impedir con todas sus fuerzas, pero ha llegado tarde, muy tarde. Pocos discuten hoy que todas las acciones agresivas contra Huawei, TikTok, WeChat y similares no han logrado los resultados que se pretendían y que hay “consecuencias colaterales” (The Asia Times, 30 de octubre de 2020) que no se esperaban como el hecho de que han afectado a muchas empresas estadounidenses.

Este XIV Plan Quinquenal establece que lo anterior es la antesala del gran objetivo: 2035 con China como líder tecnológico mundial, aparte de principal potencia económica sin discusión alguna, poniendo de manifiesto que el poder hegemónico de EEUU se está debilitando muy rápidamente y tiene fecha de caducidad.

Recordando a Lenin

Es evidente que el llamado “orden mundial” cambia en momentos de crisis, solo hay que hacer un repaso a la historia. Si hasta ahora estaba despedazándose el hegemonizado por Occidente, encabezado por EEUU, la pandemia lo ha destrozado del todo. Vivimos un momento histórico, viendo cómo el dominio de EEUU decae exactamente igual que el imperio británico y el francés se deshicieron tras la Segunda Guerra Mundial o el español al final del siglo XIX.

Lenin hablaba en su “Imperialismo, fase superior del capitalismo” de cómo la feroz competencia por el control de los recursos y del comercio entre los estados capitalistas europeos desembocó en la I Guerra Mundial. Y de cómo el imperialismo, directa o indirectamente, siempre impone las reglas del comercio internacional para asegurar que el excedente económico fluya hacia el poder imperialista. Supongo que no hace falta decir qué ha hecho EEUU desde la decadencia británica tras la II Guerra Mundial y en qué se ha basado su control del mundo, de forma especial tras la desaparición de la URSS.

Y EEUU lo ha hecho incluso avasallando y humillando a sus “aliados”, como por ejemplo en la llamada “crisis asiática” de la década de 1990 aunque ya antes había hundido a Japón, que había superado a EEUU en exportaciones manufactureras. Japón tuvo que tragar, los países asiáticos vieron lo que había ocurrido y también agacharon la cabeza, pero China no. China acepta la guerra y la lleva al mismo terreno de EEUU. La aprobación de la ley de control de las exportaciones y la potestad de realizar contramedidas, junto a la aprobación del XIV Plan Quinquenal que marca un futuro cercano son las manifestaciones de que EEUU no puede intimidar a China como hizo y hace con Japón y otros países, que no puede establecer las reglas comerciales y prohibir las empresas tecnológicas que le superan, y, por el contrario, China sí puede mandar a EEUU al baúl de la historia y no será más que otro imperio que ha caído.

Un apunte más para cerrar: el año 2035 no solo será cuando China sea el líder tecnológico mundial, sino cuando alcance el grado de “nación socialista completamente modernizada”.

Aquí volvemos al eterno debate sobre si China es socialista o capitalista. Pero si nos atenemos a lo que se conoce del XIV Plan Quinquenal, vemos que hay algo que no es ni una cosa ni otra porque estamos ante la fusión de la economía monetaria, del keynesianisno en sentido estricto y de la planificación inicialmente soviética aunque remozada.

Tal vez algo parecido a la Nueva Política Económica de Lenin. Tal vez. La diferencia está en que Lenin concebía le NPE como un sistema transitorio, un “obligado paso atrás” dentro del sistema socialista, y China lo considera un gran paso hacia adelante y nada transitorio. La semejanza es que, en los dos casos, la economía permanece bajo la dirección y planificación del Estado aunque secundada por el capital privado.

Porque lo cierto es que en los últimos años -sobre todo tras la primera gran crisis capitalista de 2008 y, especialmente, tras la llegada de Xi Jinping al poder en 2013 – se ha duplicado la dependencia de la economía del sector estatal, las empresas estatales se han beneficiado de políticas gubernamentales cada vez más favorables para hacerlas “más fuertes, mejores y más grandes”, como dijo el propio Xi. ¿Es esto el “socialismo de mercado” o “el socialismo con características chinas”? Quizá.

Alberto Cruz es periodista, politólogo y escritor. Su nuevo libro es “Las brujas de la noche. El 46 Regimiento “Taman” de aviadoras soviéticas en la II Guerra Mundial”, editado por La Caída con la colaboración del CEPRID y que ya va por la tercera edición. Los pedidos se pueden hacer a libros.lacaida@gmail.com o bien a ceprid@nodo50.org También se puede encontrar en librerías. albercruz@eresmas.com

PUBLICADO EN: https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2516

Por Raúl Zibechi

En periodos de honda confusión como el que hoy vivimos, agudizado por un tsunami de informaciones que nublan la comprensión, conviene fijar la atención en aquellos datos que no dependen de los antojos del momento y encarnan tendencias profundas. No deberíamos limitarnos a la información económica, que tiene un peso considerable, pero no definitorio.

Quiero desplegar algunos elementos para llegar a la conclusión de que la decadencia imperial es inevitable, más allá de quién esté al frente de la Casa Blanca en los próximos cuatro años. Donald Trump o Joe Biden pueden acelerar o enlentecer dicha decadencia, pero en modo alguno pueden evitarla. En el mismo sentido, el ascenso de China y de Asia-Pacífico no depende de factores de coyuntura, aunque no vislumbro una hegemonía china, sino un mundo multipolar.

La tendencia primordial es la que denomino el factor humano, el estado de la población (https://bit.ly/3jXNtu2). La china es una sociedad floreciente, la población se ha visto beneficiada por el desarrollo, ha mejorado su nivel de vida y todo indica que continuará haciéndolo. Los habitantes de Estados Unidos están divididos, una mitad odia a la otra mitad, una porción están enfermos y dependen del consumo de drogas legales.

China ha creado el mayor sistema de seguridad social del mundo, con un seguro médico básico que abarca a mil 300 millones de personas, en tanto el seguro de pensiones cubre a casi mil millones. El sistema de salud en Estados Unidos no alcanza al conjunto de la población, es caro e inasequible para la mitad de la gente de menores ingresos (https://bit.ly/3ehWrkH).

En medio siglo, la mitad de abajo de la población estadunidense se empobreció. Pasó de un ingreso anual de 19 mil 640 dólares en 1970 a 27 mil 642 en 2018, 42 por ciento más, pero por debajo de la inflación. Un dólar de 1970 equivale a 6.82 dólares de hoy (https://bit.ly/38azkaH).

En el extremo opuesto, 0.1 por ciento de la población multiplicó por cinco sus ingresos, mientras la clase media retrocedió en menor medida, según un estudio de The Washington Post (https://wapo.st/32cUTU7). Una polarización imposible de sostener. Una sociedad desquiciada, a la deriva, desprotegida, que toma las armas para defenderse.

La esperanza de vida en China hoy es de 76.7 años; era de 43 en 1960. En Estados Unidos es de 78.5 años, pero está estancada desde 2010 y desciende levemente desde 2012, caso único entre los países desarrollados (https://bit.ly/2TRJC71). Estados Unidos se coloca en el lugar 37 en el ranking mundial de esperanza de vida al nacer, por debajo de la mayoría de las naciones europeas y detrás de países de América como Chile, Cuba y Costa Rica.

En Estados Unidos las muertes por sobredosis de heroína se multiplicaron por cuatro desde 2002. Mientras en la década de los 60 la adicción era elevada en los guetos negros pobres, ahora los nuevos consumidores son en su inmensa mayoría blancos, según la Escuela de Medicina Boonshoft, en Ohio ( goo.gl/IfBhaC).

Medio millón de personas de entre 45 y 54 años murieron por cirrosis, suicidios, alcohol y drogas, una situación iné-dita que nunca había afectado a grupos demográficos en países desarrollados, con la excepción de la epidemia de sida, afirma un estudio de la Universidad de Princeton ( goo.gl/ZOJlDP).

El consumo de drogas duras se ha disparado entre las clases medias, con fuerte incidencia en las ciudades industriales en decadencia por el traslado de la industria a China, Asia y Centroamérica. Mientras el peso del sector financiero en el producto interno bruto se duplicó desde finales de la década de los 90, la mitad de la población de 25 años vive con sus padres porque no puede independizarse, frente a 25 por ciento en 1999.

Los imperios colapsan por dentro y la población es el dato más importante, aunque a menudo se le desecha por sobrestimar la economía que, creen no pocos economistas, consiste apenas en una suma de números y estadísticas, olvidando que son las personas las que producen, consumen, gozan y sufren en los inevitables ciclos de la vida material.

Fernand Braudel expresó que los acontecimientos son polvo, porque estaba convencido que la corta duración es el más caprichoso de todos los tiempos, que debemos dar prioridad al tiempo largo y a las continuidades, para comprender mejor los virajes. El aserto vale para evaluar los resultados electorales en Estados Unidos.

Más importante que el nombre del inquilino vencedor es que en siete meses se han vendido 19 millones de armas, 91 por ciento más que en el mismo periodo de 2019, y que días antes de la votación muchos comercios se protegieron con vallas por miedo a la violencia poselectoral (https://bit.ly/3l0xGM8).

El Instituto de Política Económica de Estados Unidos, asegura que las retribuciones de los chief executive officer (CEO) de las 350 principales empresas son hoy 320 veces superiores al salario medio de un trabajador, mientras en 1989 la diferencia de ingresos era de 61 a uno (https://bit.ly/2Yggs4l). Esto es que la brecha salarial creció cinco veces en dos generaciones.

Hasta la desigualdad tiene límites. A partir de cierto umbral, como debimos aprender de la historia, se convierte en una bomba de relojería.