Por el Licenciado Jorge Nelson Poma.

Introducción:

Casi 80 años de decadencia sostenida en Argentina destrozaron toda esperanza transformando un pueblo emprendedor en una masa apática y semisalvaje.

¿Culpables? Unos expresan la incompetencia política, gestiones sin objetivos geopolíticos claros, confusión, decadencia ética y mil etcéteras más.

En lo personal, nos aferramos a nuestras investigaciones históricas y geopolíticas, las que apuntan a una inaceptabilidad de un nivel de competitividad logrado especialmente durante la IIGM, con un nivel de industrialización que causó controversia en los triunfadores de ésta gran guerra, en tanto que en Yalta (1945) declaró Sir Winston Churchill lo siguiente:

“No dejemos que Argentina sea una potencia arrastrará tras de sí a toda América Latina … La estrategia es debilitar y corromper por dentro a la Argentina, destruir sus industrias, sus Fuerzas Armadas, fomentar divisiones internas apoyando a bandos de derecha e izquierda. Atacar su cultura en todos los medios. Imponer dirigentes políticos que respondan a nuestro Imperio. Esto logrará la apatía del pueblo y una democracia controlable donde sus representantes levantarán las manos en masa, en servil sumisión. Hay que humillar a Argentina”.

La industria constituye un concepto de valor agregado a la obtención primaria o a granel, colocando en los productos todo el esfuerzo, el talento y la creatividad de los mejores profesionales de la Nación Argentina, con una clase trabajadora perfectamente capacitada y con gran sentido de patriotismo con deontología laboral.

Consecuentemente a lo señalado, la Industria Nacional, necesariamente debe contar con el apoyo político, sin este apoyo nada se podrá desarrollar como es debido; en tanto que los bienes estratégicos y de servicios públicos esenciales, deben estar en manos del Estado Nacional con la finalidad de garantizar el bienestar general (incluye educación, salud, etc.), la felicidad y el nivel económico del pueblo en su totalidad.

Desde el descubrimiento de América hasta el año 1810, los Reyes Católicos y sucesivos impulsaron el desarrollo de toda Hispanoamérica, a través de sus adelantados y virreyes, como también con particular influencia, lo hicieron los Jesuitas a través de la Compañía de Jesús que, con un gran esfuerzo, impulsó el desarrollo especialmente en el territorio que hoy constituye la República Argentina, con todo tipo de industria de valor agregado.

A partir de 1810 el mayor pensador e influyente de la Revolución de Mayo en las Provincias Unidas del Río de la Plata, el Abogado y Gral. Manuel Belgrano, impulsaba la industria manufacturera intentando erradicar las ventas a granel, en apretada síntesis éste Caudillo de la Libertad e Independencia, arengaba a todos los pueblos diciendo: «La importación de mercaderías que impidan el consumo de las del país o que perjudiquen el progreso de sus cultivos y de sus manufacturas, lleva tras si la ruina de una Nación.”, con esto quiso decir que, no vendan cuero, vendan botas, en alusión al desarrollo industrial con autonomía.

Las importaciones europeas a muy bajo costo no permitieron el desarrollo industrial argentino, hasta la aparición de la maquinaria a vapor, de ese modo facilitó mejorar la producción y con el transporte a vapor ferroviario y naval, los productos argentinos adquirieron un nivel de competitividad de excelencia; la respuesta europea no se hizo esperar al inundar Bs. As. con nuevos productos manufacturados a un costo ínfimo y casi sin ganancias. Su finalidad era copar el mercado sudamericano aniquilando la industria nacional (1820/1824).

La Industria Nacional se desarrolla notablemente en proximidades del año 1853, la Vuelta de Obligado y otros enfrentamientos a los agresores demostraron la imperiosa necesidad de Francia e Inglaterra de vender sus productos; con posterioridad a esas Batallas, existieron inversiones en especial de origen francés construyendo establecimientos industriales modelo para la época, en tanto que inversores de Argentina buscan más la ganadería, agricultura y algunos productos manufacturados; pero no saber manejar el transporte a vapor o ferroviario trajo problemas graves de competitividad, valga como ejemplo que el azúcar de Cuba llegaba más barata a Bs. As. que la de Tucumán.

El caudillismo feudal constituyó un grave obstáculo al desarrollo industrial argentino en razón a que se apoderaban de riquezas privadas sin una visión geopolítica de futuro para la continuidad de su desarrollo; en cuanto cercanos al fin del Siglo XIX la incorporación de la industria química y maquinaria moderna restableció los grados de competitividad en calzado, aceites, mueblería, baldosas, derivados de la leche, alfarería, tabaco, cales, cementos, almidón, cervezas, la minería cordillerana, combustibles como el carbón y un petróleo poco comprendido en su valor, se pensó en fundiciones de hierro pero esa idea no prosperó hasta mediados del siglo XX, etc.; se impulsa la industria manufacturera, en especial la sastrería, sombreros, platería, talabartería, muchas otras confecciones en general, que detienen un poco la importación; tal vez el paso más importante es el nacimiento de la industria frigorífica nacional a la que se incorporan frigoríficos norteamericanos.

A fines del S XIX y principios del S XX nació la idea del proteccionismo industrial por parte del Estado Argentino, en tanto que la inmigración en aumento brindó facilidades de mano de obra industrial que carecía nuestro País; asimismo a caballo de este tiempo se concreta la Unión Industrial Argentina, con sus gremios sectoriales por rubros, cual es un ente de mutua protección para el desarrollo industrial de los dueños, mientras el obrero se encontraba aislado y desprotegido; creemos que es importante afirmar que este período es una transición de las industrias artesanales a las industrias de producción en serie apoyada en tecnología moderna para la época.

Ya fue evidente el futuro promisorio de la Industria Argentina a tal punto que el diccionario de la real academia española en 1916, expresa sobre Argentina: “ARGENTINA: (República). Estado de la América del Sur, lindante con Bolivia, Paraguay, Brasil, Uruguay, el Atlántico y Chile. 2.887.113 km2, de extensión territorial (seis veces más que España) y 8.000.000 h. Es una nación de forma republicana federal de gobierno y se compone de 14 provincias y 10 territorios nacionales, y distrito federal, constituido por la ciudad de Buenos Aires, capital de la República. El idioma nacional es el castellano, y la religión la católica, con tolerancia de cultos. Descubierta la costa del Río de la Plata por Juan Díaz de Solís en 1508, comenzó la colonización con Sebastián Cabot que el 1527 fundó el fuerte de Sancti-Spíritus. En 1810 el pueblo argentino se alzó contra el dominio español y después de una lucha de seis años, logró al fin su independencia en 1816. Todo hace creer que la República Argentina está llamada a rivalizar en su día con los Estados Unidos de la América del Norte, tanto por la riqueza y extensión de su suelo como por la actividad de sus habitantes y el desarrollo e importancia de su industria y comercio, cuyo progreso no puede ser más visible.”

La protección industrial se amparaba en el artículo 67, inciso 16, de la Constitución Nacional, que confiere al Congreso la autoridad para dictar leyes protectoras temporales, con el propósito de introducir industrias nuevas e importar capitales, con la modificación de 1994 corresponde al Art. 75 inc. 18 del mismo cuerpo legal, que mantiene el mismo tenor y espíritu según nuestra interpretación, sin embargo creemos que no se cumple en la medida de lo necesario para el desarrollo nacional, de tal modo que no se cumpliera lo advertido por el Congreso a fines del S XIX: «Inglaterra sería la fábrica del mundo, y la América, granja de Inglaterra».

También influyó severamente en el desarrollo y producción industrial, la actitud ciclotímica de la política aduanera como el sistema impositivo en general, tanto para nuestros productos primarios como manufacturados, en cuanto a la importación también ejerció gran influencia este sistema pendular, por un lado proteccionista de nuestra industria nacional como en otros períodos habilitando la importación libre de impuestos aduaneros, es evidente deducir la existencia de la mano negra de la industria extranjera a través de sendos perduellis de turno; a principios del S XX existían 10 impuestos, hoy se revelan 163 impuestos algunos de ellos ilegales ¿ataque directo a la industria nacional?.

La crisis de crecimiento de principios del S XX fue notoria, la IGM disminuyó las importaciones europeas y produjo un estallido que impulsó el desarrollo industrial argentino; esta situación impulsó la necesidad de obreros capacitados, razón fundamental que años más tarde se fundó la Universidad Obrera con un enorme éxito y que perdura hasta nuestros días con otro nombre pero aquella resultó ser la piedra fundamental, hoy hablamos de la Universidad Tecnológica Nacional.

Adolfo Dorfman señala que el pacto Roca-Runciman afectaba seriamente la situación de la industria nacional, aunque una de sus cláusulas estipulaba que la «reducción de los derechos aduaneros a convenirse, se hará hasta donde el interés de las industrias argentinas lo permita», como históricamente sucedió en un sistema pendular de patriotismo y librecambismo, los derechos aduaneros favorecen o entorpecen las importaciones; a partir de 1939 estalla la IIGM, contienda que marcará un desenfrenado desarrollo industrial a nivel mundial, en tanto que la neutralidad argentina favorece nuestra propia industria nacional.

Análisis comparado: entre el nacimiento, desarrollo y desmantelamiento de la Industria Argentina.

Utilizaremos un salpicado de los paradigmas industriales argentinos que nos faciliten la comprensión de gestiones que vigorizaron la industria nacional y otras que la entorpecieron o aniquilaron con servil sumisión a los dictados de las dinastías del poder económico mundial. 

Industrias Káiser Argentina S.A.: sobre la base de intentos previos de dos norteamericanos para establecer una industria automotriz en Argentina al término de la IIGM, finalmente el 18 de enero de 1955 se fundó este emblemático emprendimiento totalmente argentino dando nacimiento a su primer automotor, se comenzó produciendo el Jeep corto, rebautizado popularmente como “petitero”, luego el largo, siguiendo la Estanciera y sus derivados furgón y camioneta, en 1958 y hasta 1961 se produjo el Kaiser Carabela (copia del Kaiser Manhattan 1951), y en esos mismos años el Bergantín (un Alfa Romeo de los años 1950) modificado y con motor Jeep. Desde 1962 se produjeron tres versiones del Rambler, con tres tipos sucesivos de carrocerías en 1962, 1963 y 1964 o 1965, estos últimos ya con el motor Tornado desarrollado localmente. La versión lujosa del Rambler, el Ambassador, fue uno de los autos presidenciales de Argentina. La camioneta derivada de la Estanciera fue reemplazada por la avanzada más moderna camioneta Jeep Gladiator, la cual también tenía un motor más moderno y poderoso. Antes, a fines de la década de 1950, se comenzó a producir el Renault Dauphine, el cual después tuvo su versión potenciada, el Gordini. Ya entrados los años 1960 se comenzó a producir el utilitario Renault 4S – 4R, al cual un par de años después complementó el Renault 6. En 1969 o 1970 comenzó a producirse el Renault 12, que sería uno de los autos más vendidos de Argentina. Previamente, en 1966 o 1967, se comenzó a producir un vehículo nuevo y de avanzada, el Torino, con dos versiones de carrocería y dos tipos de motorizaciones, con uno y tres carburadores Weber. El motor era de diseño nacional, el Tornado, y la carrocería fue diseñada por el afamado carrocero italiano Pininfarina, el cual tomó como base el Rambler sedan de 1963 (apodado “tiburón” por su parrilla), transformándose trompa y cola. Con pocas modificaciones, se mantuvo en producción hasta fines de 1970 o comienzos 1980. Ya para entonces, Renault había tomado el control accionar de la ex IKA. Cabe aclarar que con el Torino, se produce el mejor vehículo competitivo en los de su rango en el mundo, en varios modelos culminando con el 380 W que puso al mundo en vergüenza en Nüburgring en 1969; luego de una serie de fusiones con otros capitales, las Industrias Káiser Argentinas S.A. es desmantelada por completo en 1979 por los perduellis de turno y sus derivaciones continuaron hasta 1995 en que desaparece todo rastro de la industria automotriz argentina. 

Fábrica Nacional de Aviones: en 1927 se inician los primeros pasos de lo que luego fue la Fábrica Militar de Aviones, otro emprendimiento emblemático de nuestra Argentina, grandes fueron los éxitos obtenidos, desde los aviones Pulqui I y II, los famosos Pucará, el Pampa y otros que parecen ser una molestia para los poderes anglosajones; también se ocupó de parte de la industria automotriz con la creación del Rastrojero, un utilitario muy eficiente, de muy bajo costo, versátil para las tareas del campo, su nacimiento procede de 1952 con variedad de modelos hasta que fue sepultado en 1979 por un decretazo de los perduellis de turno, actitud desconcertante y contradictoria dado el éxito obtenido y la demanda que impulsaba a una mayor producción, hoy todavía hay unidades circulando con clara demostración de la calidad con que fue desarrollado. Cabe aclarar que, cuando se cerró la producción del Rastrojero, estaba en pleno desarrollo una versión cuatro puertas para taxi, y otra como todo terreno.

Mercedes Benz Argentina: un peso pesado de la industria automotriz a nivel mundial, Alemania eligió a Argentina para su producción masiva en América, un éxito rotundo con posterioridad a la IIGM, en tanto que los perduellis de turno que integraron la “Revolución Fusiladora” la expulsó de Argentina, trasladándose de inmediato con esa descomunal inversión al Brasil. 

Industrias Siam Di Tella: fundada en 1911 por Torcuato Di Tella, producía entre otros transformadores eléctricos, industria automotriz, todo tipo de electrodomésticos, equipos de bombeo de petróleo, adquirió para 1952 su máximo desarrollo con la producción de generadores para motores de locomotoras diésel-eléctricas al principio hasta llegar a fabricar las locomotoras completas íntegramente argentinas que se interrumpieron con la “Revolución Fusiladora” en 1955, TV, motos, furgonetas, etc., en 1940 fue la industria más grande y poderosa de Sudamérica; nacionalizada en 1972 y desmembrada en 1986 sin saber por qué, ¿otra vez la mano negra del siniestro submundo del estado profundo? En 2014 el gobierno la revitalizó para la producción de todo tipo de electrodomésticos; hoy aún después de 50/60 años los automóviles Siam Di Tella 1500 continúan funcionando, tal fue la calidad de su fabricación. En vísperas del cierre comenzó a ensamblar camiones pesados ACLO (de una marca británica, hoy desaparecida), habiendo tenido planificado producirlos localmente.

Fabricaciones Militares: nace el 30 de enero de 1938 por iniciativa del Gral. Manuel Savio y confirmada el 9 de octubre de 1941 por Ley, comienza con la Fábrica Militar de Pólvora y explosivos de Villa María (Córdoba), continuando con el conjunto fabril químico de Río Tercero y San Francisco (Córdoba), varias fábricas de armas e insumos para la población civil en químicos y siderurgia en general, en 1947 se inician las operaciones tendientes a producir acero para la industria pesada en el partido de Ramallo (Bs. As.) producción que se concretó en 1961, Fábrica Militar de Tolueno Sintético en 1942 en Campana (Bs. As.) iniciando la industria petroquímica, Altos Hornos Zapla con su primer colada en 1945 dando nacimiento a SOMISA (Sociedad Mixta Siderurgia Argentina), al finalizar la IIGM se impulsa la industria aeronáutica nacional con el desarrollo del avión más avanzado del mundo Pulqui I y II a finales de la década de 1940, una enorme variedad de productos de Fabricaciones Militares brindó un prestigio gigantesco, entre ellos el TAM (Tanque Argentino Mediano) con sendos pedidos de exportación a Medio Oriente, los cañones Sofman con el mayor alcancel mundo en los clásicos (24 Km), fabricación de armas portátiles de todo tipo, munición de todos los calibres con pedidos de exportación, y muchos etcéteras más; arribando a la década infame de 1990 en que comienza el desmantelamiento total de muchas fábricas y parcial en otras, gracias al vergonzoso, antipatriótico y traicionero Acuerdo de Madrid, que puso de rodillas a Argentina ante los británicos y norteamericanos; ahora la decadencia argentina se encuentra en caída libre, tal vez hasta la disolución nacional.

Astillero Río Santiago: fundado en 1953, dedicado a la industria naviera y ferroviaria, cuenta con una Escuela Técnica para la preparación de su personal, su máximo esplendor con ocho mil trabajadores data en la década de 1950; entre la variada producción a favor de los requerimientos del mar e industria ferroviaria, podemos sentirnos orgullosos de la construcción completa en 1961 de la Fragata “Libertad” modelo emblemático que ganó la carrera del cruce del Atlántico Norte de 1966; su vínculo con Fabricaciones Navales del Estado integrada por el Astillero de Río Santiago y la Fábrica Naval de Explosivos Azul. El Astillero más moderno y eficiente de toda Iberoamérica diseñó y construyó barcos de más de 1.000 Ton desde 1953; en 1969 disminuye su producción, retornándola entre 1970 y 1976, construyó 6 buques de más de 6.000 Ton y dos buques tanque petroleros de más de 60.000 Ton y varios buques más para nuestra industria petrolera y mercante; construyó también motores y grúas para el armado de nuestros buques y locomotoras completas para Ferrocarriles Argentinos; en la década infame de 1990 estuvo a punto de ser desmantelada y sus partes privatizadas, pasando a la Provincia de Bs As. Pero con una descomunal baja en sus trabajadores y producción, estuvo a punto de cerrar en 2003, salvada en 2004 por el contrato de construcción de buques petroleros y otros de gran porte, su repotenciación fue excelente hasta que en 2018 sufrió una ola de despidos, simultáneamente se abre la importación de industria naval, ferroviaria y otras que bien podrían haberse fabricado en el emblemático astillero, no se entiende o deliberadamente se socava su funcionamiento hasta su destrucción.

Proyecto Misil Cóndor I y II: un proyecto de la Fuerza Aérea Argentina entre 1979 y 1990, este misil con un alcance 1.000 km, se encontraba en capacidad de transportar una carga explosiva importante, como una nuclear o bacteriológica; en extrema síntesis decimos que el Cóndor II mucho más avanzado que el Cóndor I, tenía un diseño para el ejercicio de nuestra soberanía aeroespacial, tanto Egipto como Irak intentaron adquirirlo, pero la Batalla por Malvinas le dio un giro inesperado, en la década de 1980, comenzó a transformarse en transportador de cargas explosivas, cuestión que tanto EEUU en su temor por Irak como Gran Bretaña por Malvinas, gestionaron su aniquilamiento a través de los perduellis de turno de la década deplorable de 1990, canjeando su total desmantelamiento por un crédito del FMI ¡Oh, patriotismo!

Ferrocarriles Argentinos: nacieron en 1857 con capitales nacionales hasta que a partir de cinco años después, el Gral. Bartolomé Mitre y sus secuaces funcionarios gerentes de empresas británicas y funcionarios de la política argentina, los entregaron al capital británico. Capitales británicos y franceses, observaron una oportunidad única al apoderarse de los FFCC en Argentina, entonces extendieron, con fines comerciales, la red ferroviaria a 772 km en 1870, con la finalidad de sacar productos rentables por los puertos argentinos. El fuerte crecimiento en los kilometrajes de las redes ferroviarias llevó a Argentina a ubicarse entre los diez países de mayor extensión en vías férreas del mundo, contaba entonces con 33.000 km en 1915, en tanto que en 30 años más llegó a tener 42.700 km, simultáneamente finalizaba la IIGM (Segunda Guerra Mundial). En 1948 se nacionalizaron los ferrocarriles, continuó su crecimiento con una industria nacional naciente en esa temática, llegó a tener algo más de 47.000 km de red, hasta que posteriormente a la “Revolución Fusiladora” de 1955, comenzó la decadencia de nuestros FFCC, cuando los perduellis (cipayos) de turno, en la década infame de traición a la Patria, produjo el desmantelamiento de nuestros ferrocarriles en todo el territorio nacional a excepción de algunos tramos sin importancia estratégica.

INDUSTRIA SATELITAL ARGENTINA ARSAT: Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima, empresa estatal fundada el 05 de abril del 2006, previamente, en 1997 por pésimas gestiones la Argentina casi pierde la soberanía aeroespacial otorgada por el Ente supranacional de telecomunicaciones, entre el 2004 y 2015, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) elaboró en Plan Aeroespacial que incluyó la construcción y posicionamiento orbital del ARSAT 1, 2 y 3, para el control de nuestra soberanía en toda la Jurisdicción argentina incluyendo el Atlántico Sur y la Antártida; GB pidió que se le otorgue a ellos la privilegiada posición orbital Argentina de 81 grados por no haber cumplimentado en la década innombrable de 1990 el posicionamiento del Nahuel II, intensas gestiones argentinas adquiriendo un satélite extranjero, lograron salvar la adjudicación de la posición orbital de 81 grados muy pretendida por el poder anglosajón que dejaría a la Argentina completamente ciega en su control de la soberanía; es entonces que en el 2007 nace el ARSAT 1, totalmente argentino construido por INVAP (sólo 8 países en el mundo tienen esa capacidad de fabricación), que fue lanzado desde Guayana Francesa y orbitado exitosamente en el 2014; cabe la aclaración que, de contar con el misil Cóndor, el lanzamiento hubiera sido 100% argentino; en el 2015 se lanzó el ARSAT 2 con misiones complementarias para todo el continente americano, simultáneamente se comenzó la construcción del ARSAT 3 suspendido en 2016 por corte presupuestario; a partir de septiembre de 2019 se encuentra en riesgo severo la adjudicación de la posición orbital de 81 grados, cuestión que a nuestro entender daña mortalmente nuestra soberanía aeroespacial, ¿casualidad, inoperancia o políticas deliberadas impuestas por el siniestro Acuerdo de Madrid?

Existen cientos de ejemplos más en esta trágica decadencia argentina, tal el caso de YPF, Aerolíneas Argentinas, destrucción de las Fuerzas Armadas, bloqueo de las investigaciones científicas, industria cinematográfica argentina de alta calidad y competitividad, cortes presupuestarios a todo desarrollo argentino y mil etcéteras más que no podemos incluir en esta extrema síntesis.

Nuestro temor es que esto continúe hasta la disolución nacional, cuestión que encantaría a muchos que pretenden nuestros recursos naturales, sólo un milagro podrá salvar a Argentina en esta caída libre, en que se le ordena a todo emprendimiento, bajar el rendimiento y la producción, esta barbaridad hace la política argentina con sus capacidades estatales, es de temer que destruyan el último bastión industrial: la CNEA.

Por las fechas podrán deducir los responsables del nacimiento, desarrollo y destrucción parcial o total de la industria nacional.

La huerta colonial de los británicos o el patio trasero de la mal llamada Doctrina Monroe se encuentra en plena ejecución a nuestro entender es imparable con los perduellis de turno que operan desde el neoliberalismo salvaje ¡Argentina despierta!

https://es.wikipedia.org/wiki/Direcci%C3%B3n_General_de_Fabricaciones_Militares


El Director de Dossier Geopolitico Lic. Carlos Pereyra Mele, fue convocado y entrevistado por el Programa “Tópicos para Conversar”, que conduce el Periodista Norberto Ganci y Ingeniero Rodolfo Durango, por la FM 100.3 SUDAMERICANA RADIO – http://sudamericanaradio.org de la Ciudad de Villa Carlos Paz, Córdoba, Argentina; en el audio que se acompaña adjunto tratamos: El nuevo mundo que surge ante nosotros y las crisis de las estructuras ya en retrocesos del área económica del Hegemón norteamericano, que se basó en una globalización asimétrica con la punta ideológica del Neoliberalismo.

Como todo eso funcionó y funciona en Latinoamérica, pero que entró en crisis en estos dias en la región, porque la crisis estalló ?; Porque antes estalló en el corazón EEUU y en la Unión Europea en el 2008 y porque aparecieron nuevos jugadores China Rusia e India…….

Audio Completo:


Por Miguel Barrios

El triunfo de Macri y Bolsonaro parecían inclinar a la Geopolítica sudamericana hacia la balanza de la Patria Chica es decir hacia el triunfo de Monroe traducida en convertir a América del sur en patrio trasero total de los EEUU.

Una nueva doctrina Monroe con fines de militarizar a Nuestra América bajo el fundamento de que el enemigo es el terrorismo y el crimen organizado se afianzaba día a día.

El «modelo» chileno, peruano y colombiano de «desarrollo» era el ejemplo a seguir y se recrean dos antiguos brazos del monroismo: el Grupo Prosur-para nosotros Pronorte- como apoyo de la OEA -revitalizada con la nueva doctrina Monroe- y el TIAR,que se había hundido para siempre en el Atlántico Sur y aparecía como un fantasma.Todo estaba ordenadito y la política se había reducido a Durán Barba.

Pero la historia no es lineal. Los pueblos como constructores de los movimientos dinámicos de la historia se resisten a cosificarse bajo los planes deshumanizantes del FMI con sus recetas neoliberales representantes siempre de la Patria chica.

Y bajo las fuerzas profundas de la historia y de la Patria Grande renacen de la «nada» aparentemente.Es decir no estamos ni ante el «fin de la historia»,ni ante «el regreso de la historia»,sino que en verdad la historia nunca se fué.

Por lo que vemos ,nada más alejado de comprender la actual situación geopolitica como una lucha de la derecha y la izquierda, éstas son categorías ideológicas neocoloniales,sino de Patria Grande vs Patria chica,es el Ser o No Ser de Nuestra América.

Hemos visto cómo el «modelo» colombiano cruje asesinando líderes campesinos, el «modelo» peruano no deja un presidente en pie,el modelo «ecuatoriano» salta a pedazos, el «modelo» brasileño no tiene rumbo, el » modelo» argentino es el paradigma del fracaso neoliberal y ahora «el modelo de los modelo» Chile, su pueblo se levanta herido por las injusticias, siendo baleados y muertos por los carabineros y el ejército. A tal punto que un sector de la Armada propone un golpe de estado para restablecer el orden.

Mientras tanto, la OEA está muda ante los sucesos criminales en Chile y se muestra preocupada por Bolivia y Venezuela.

Ahora, observamos una acusación tácita en América Latina desde el sector de la Patria Chica desconociendo que las causas no son las fuerzas profundas de los pueblos, sino el movimiento de sabotaje de servicio «cubanos-venezolanos» que quieren «instalar un escenario de guerra civil» de todos contra todos.

Esta acusación irresponsable lo viene haciendo el candidato a vicepresidente de Macri, el senador Pichetto.

Como el 27 habrá un triunfo en primera vuelta de Alberto Fernández- Cristina Fernández alertamos que no se esté preparando este escenario, teniendo que es Picheto el que lleva la voz cantante.

Miguel Ángel Barrios – Argentina

Dr. en Educación; Dr. en Ciencia Política; Director Académico de Dossier Geopolitico

Autor de más de quince obras de reconocida referencia bibliográfica


En el desarrollo del capitalismo, el llamado Neoliberalismo, es la manifestación más acabada de un modelo de segregación social. Podemos fijar sus inicios a partir de mediados de los años ´70, donde el capital financiero pasa de ser dominante a ser hegemónico. Es decir, además de condicionar la estructura económica y social desde el campo de la finanzas, construye –o intenta hacerlo-, un orden cultural y simbólico que le sea funcional.

Este orden, adquiere múltiples características según el país que se trate. En nuestra América de Sur, el Neoliberalismo se sirvió de cierto progresismo cultural e ideológico. Fue así que habilitó el acceso a ciertos derechos de minorías y grupos sociales. Esta ampliación de ciudadanía por reconocimiento de derechos específicos, fue en desmedro del sentido de pertenencia a una comunidad más amplia.

Por otra parte, en esta etapa se ampliaron las libertades para discutir innumerables temas de interés general, pero se soslayó el debate de aquellos temas que hacen al poder real. Una suerte de democracia discursiva, en donde la ciudadanía se entretiene en pseudos-debates, mientras las decisiones sustanciales pasan por otro lado.

En síntesis, el Neoliberalismo y cierto progresismo cultural, forman parte de un mismo bloque histórico. En el fondo, más individualismo y menos comunidad. El Neoliberalismo, construye en ese orden cultural, un mundo virtual (aprovechando las TICs., y los MCM), cada vez más alejado de la vida real de millones de personas.

A este orden cultural, que necesita el capital financiero, hay que agregarle los efectos que genera el dinero que se multiplica de forma artificial, y que no tiene ninguna relación con la economía real. Este dinero ficticio, se reproduce tanto a partir del mismo sistema financiero bancario, como a través de los mecanismos creados para blanquear la actividades delictivas (venta clandestina de armas, drogas, tratante de blancas, contrabando, etc.)

¿Cómo incide, o cómo vincular este proceso con las protestas sociales?

En primer lugar se están desarrollando en nuestra América una serie de protestas en varios de los países. Cada uno de ellos tiene sus propias características, pero la idea de esta nota, es caracterizar la naturaleza de esas protestas desde una mirada general.

Las protesta de hoy, tienen un ribete insurreccional. Esto es, las manifestaciones rompen el cerco, o más bien, trascienden los marcos institucionales de los supuestos canales naturales de representación: sindicatos y partidos políticos.

Ecuador y Chile

En dos países hermanos, han sucedido en este último tiempo hechos de suma gravedad. La protesta se inicia en el Ecuador, por el incremento del combustible y en Chile, por el aumento del boleto del transporte público. Siempre dentro del marco de los acuerdos con el FMI.

En Ecuador, la protesta que se inicia con los transportistas, se extiende a los estudiantes y finalmente a los indígenas, que son quiénes por su importancia en la economía y por su grado de organización, llevan a delante las negociaciones con el gobierno. Este da marcha atrás a los aumentos y todo vuelve a comenzar, pero eso sí, bajo otras condiciones.

En Chile, la protesta adquiere un mayor dramatismo, ya que además de la razón inicial, crece en profundidad y extensión. Se suma gran parte de la sociedad castigada por la situación económica y social, pero en esta oportunidad, no aparece hasta el momento una conducción orgánica del conflicto. La protesta entonces se define insurreccional, más difusa, pero más profunda.

Un país que hasta hace días era considerado por el establishment como un país modelo para el resto del continente. El gobierno anuncia que están en guerra, contra un enemigo poderoso. Interviene las FFAA, toque de queda de por medio y la movilización continúa.

Dos países, dos situaciones con características parecidas y desarrollos diferentes. ¿Qué enseñanza nos deja?

La naturaleza de la protesta hoy, es más inorgánica, no se distinguen claramente las conducciones. Las reivindicaciones son muy heterogéneas e involucran a varias fracciones y segmentos de la sociedad. No se debe a una circunstancia específica, sí, al momento en que transita el desarrollo de la sociedad en general. Una sociedad que en nuestro continente, en una etapa post-moderna, no deja de tribalizarse.

El orden social en dónde las finanzas y el capital ficticio son lo determinante, se genera una porción de la sociedad en estado de exclusión extremo y permanente. Desde mediados de los años ´70, ese tercio de la sociedad queda fuera de relaciones salariales formales y nunca más ingresará al sistema del salariado.

Esta porción de la sociedad con o sin intervención estatal, construye su propio mundo. De generación en generación, crean sus propias estrategias de vida, sus códigos de convivencia, sus normas al borde de la legalidad. Cuando se manifiestan lo hacen como pueden, casi como un regreso a la edad media, cuando los primeros trabajadores quemaban las máquinas industriales, por temor a perder la fuente de trabajo.

A esto se les suma diversas capas medias desahuciadas, frustradas al no poder realzar su vida con dignidad. Capas medias invitadas a un consumo compulsivo que no pueden satisfacer, y que viven aspirando a una movilidad inalcanzable. Una sociedad desigual, inequitativa, como todas en donde pasa el neoliberalismo y sobre todo en países dependientes. 

En tal sentido la protesta se hace más inorgánica, otra manera de nombrar la crisis del orden industrial y sus instituciones. Por eso sostenemos que este tipo de protesta es una cara de la sociedad bajo la hegemonía de las finanzas y de la desestructuración del orden moderno en los países con baja capacidad soberana.

No es el boleto del subte, es la dignidad de la vida humana lo que está en juego

Octubre de 2019                                             

Carlos Chino Fernández – Sociólogo – Miembro de Dossier Geopolitico

Notas

1 Sabiendo que también se han producido hechos en Perú, Brasil, Argentina, etc.

2 La organización más importante es la CONAIE
3 Para más detalles ver, Fernanda Paúl, Portal: BBC News Mundo, 21/10/2019

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Club de la Pluma: Arte, Ciencia, Cultura, Derechos Humanos, Geopolítica, Deuda Externa, Relatos, Cuentos, Educación, Opinión, Editorial, Efemérides, Comunidades Originarias, Filosofía Y Mucho Más…

TEMA:

  1. El Sínodo de Amazonia el “extraño” silencio mediático mundial…y el ataque de los agentes imperiales aquí atacan a Francisco
  2. El tema Geopolitico de la semana es lo que ocurre en nuestra región: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil, Uruguay y Argentina.
  3. La Velocidad de los “cambios” y sus consecuencias a nivel global (No hay “fin de la historia”)
  4. Nos adelantamos a los acontecimientos ecuatorianos donde el presidente Moreno ya es “ilegítimo” aunque sea “legal”, ya que el lunes el Pueblo le torció la mano a Moreno y tuvo que derogar el “decretazo” 
  5. Macri reconoce como embajadora de Venezuela a la representante del oscuro personaje de poca monta Guaido, rompiendo la Argentina toda la tradición Diplomática de los últimos 150 años 
  6. ULTIMO MOMENTO Ofensiva Turca en el Norte de Siria atacando a los grupos Kurdos

AUDIO:


EEUU: Un profundo estado de juicio político. traditional RIGHT

Por William S. Lind

La destitución del presidente Trump ha sido inevitable desde que los demócratas capturaron la Cámara de Representantes. Los demócratas mayores saben que es un error político, pero no tienen otra opción: la base del partido se los exige. Es política, pura y simple, y la mayoría de los estadounidenses lo perciben. Las acciones del presidente Trump no tienen nada que ver con eso.

De hecho, la evidencia hasta ahora debería poner a Joe Biden en peor peligro que al presidente Trump. Cuando Biden era vicepresidente del presidente Obama, amenazó con bloquear un billón de dólares en garantías de préstamos para Ucrania a menos que el presidente de Ucrania despidiera al fiscal principal del país, Viktor Shokin. ¿Por qué le habría importado al vicepresidente Biden a quién tenía Ucrania como fiscal general? Parece que una gran compañía de gas de Ucrania, Burisma, temía que el Sr. Shokin estuviera a punto de investigarlo por corrupción, la que habría encontrado, porque todo en Ucrania es corrupto. De nuevo, ¿qué fue esto para el vicepresidente Biden? Bueno, parece que su hijo era miembro de la junta de Burisma, un puesto por el que le pagaban hasta U$ 50.000 al mes, una cantidad extraordinaria por solo servir en un directorio. Pero, en este caso, el dinero parece haber sido bien gastado, porque el Sr. Shokin fue despedido debidamente y Burisma no fue investigada.

El pecado del presidente Trump, por el cual la Cámara ahora votará para acusarlo, es que le estaba pidiendo al actual presidente de Ucrania que investigue el asunto. La lógica sugeriría que si se destituye al presidente Trump, la Cámara también debería votar para destituir al Sr. Biden, el día después de su toma de posesión, en caso de ser elegido en 2020. No contenga su respiración esperando eso.

Pero algo más grande está sucediendo aquí. La base sobre la cual la Cámara controlada por los demócratas votó para comenzar una investigación de juicio político fue una denuncia de un empleado de la CIA, presumiblemente, un funcionario público y casi, seguramente, un alto funcionario, dado que había trabajado en la Casa Blanca. ¿Pero si un presidente de los Estados Unidos, cuando habla por teléfono con el líder de otro país, tiene que preocuparse por quién está escuchando, no por China o Rusia, sino por personas que, supuestamente, están trabajando para él y que luego se dirigen al Congreso con información destinada a destruir a ese presidente? 

Lo que estamos presenciando es un juicio político profundo. El del brazo de Washington del Estado Profundo que está compuesto, en gran parte, por miembros de grado medio y superior de la burocracia estatal. En su mayoría son miembros del gobierno. Aceptan el globalismo y, por convicción o cobardía, al marxismo cultural. Se ven a sí mismos como miembros de una membresía de élite en la que se requieren ciertas opiniones políticas. El presidente Trump, que proviene de la derecha populista, representa todo lo que ellos detestan. Lo ven como su misión colectiva para destruirlo y lo sabotean,de cualquier manera que puedan, en todo lo que intente hacer  Harán lo mismo con cualquier sucesor que provenga de la derecha populista.

Desde una perspectiva conservadora, si alguna vez vamos a poder gobernar de manera efectiva, debemos destruir al menos este ala del Estado Profundo. Si no lo hacemos, ganar elecciones importará poco. La pregunta es, ¿cómo?

La mejor manera sería devolver la mayor parte de los poderes que el gobierno federal ha tomado desde 1860 a los Estados. Los gobiernos estatales también tienen una gran parte de los empleados que comparten la visión del mundo y los objetivos del Estado Profundo. Pero debido a que las burocracias estatales son más pequeñas, es más fácil identificar y despedir a los saboteadores. Lamentablemente, los conservadores han intentado durante décadas reducir el tamaño del gobierno federal, sin éxito. Hasta que llegue la crisis de la deuda y la depresión resultante, es poco probable que eso suceda.

Pero aquí hay algo que podría funcionar. Los miembros de Washington del Estado Profundo están en su mayoría muy bien pagados. Al igual que los miembros de la Escuela de Frankfurt que crearon el marxismo cultural, insisten en combinar sus puntos de vista izquierdistas con un estilo de vida de alta burguesía, que requiere dinero. Sus buenos salarios y buenos paquetes de beneficios son pagados por los contribuyentes estadounidenses, la mayoría de los cuales tienen ingresos mucho menores. En efecto, estamos financiando a las élites que nos desprecian.

Así que cambiemos eso. Creo que una medida populista que resultaría muy efectiva dictaminaría que ningún funcionario público puede ser pagado más de lo que gana el contribuyente estadounidense promedio. Las abejas obreras de la burocracia estatal verían pocos cambios. Pero la vasta gerencia media, donde las personas como nuestro denunciante hacen girar sus redes, tendrían que elegir entre servir lo que creen y su costoso estilo de vida. Mi apuesta es que abandonarían en masa (mientras que el valor inmobiliario de Washington caería hasta el piso).

Cuando las corporaciones se vuelven aburridas, pesadas e incapaces de adaptarse al cambio, un enfoque común de los nuevos propietarios es eliminar a la gerencia media, no solo despidiendo a la mayoría de su gente, sino también sin reemplazarlos, reduciendo así sus filas. La nueva organización no solo será menos costosa, sino que se desempeñará mejor porque las personas que hacen el trabajo ya no estarán separadas de los propietarios por una vasta y húmeda capa de burocracia.

Si los conservadores se toman en serio el cambio de la política nacional, no es suficiente luchar contra los caimanes individuales. Tenemos que drenar el pantano, el pantano que es el Estado Profundo. Despedir funcionarios es extremadamente difícil. Pero crear condiciones en las que deciden partir podría resultar más fácil y políticamente popular. Sr. Presidente, ¿puedo sugerir que esta podría ser una forma efectiva de contraatacar a los saboteadores en lo que deberían ser sus propias filas? Aquí en Cleveland, a la mayoría de la gente le gustaría verlo intentarlo.

Traducción y adaptación: Cnel. ® Carlos Pissolito. Miembro de Dossier GeopoliticoPublicado en Espacio Estrategico: https://espacioestrategico.blogspot.com/2019/10/eeuu-un-profundo-estado-de-juicio.html

PERESTROIKA   De la caída SOVIÉTICA a la de WASHINGTON  1989 -2020                                          

Por Wim Dierckxsens y Walter Formento. Octubre de 2019

Autorizada su difusión para Dossier Geopolitico por el Dr. Walter Formento

Introducción

La Perestroika Soviética (1989-91) dio inicio a la caída del bipolarismo este-oeste resultante de la segunda guerra mundial (1929-1944). El Bipolarismo Occidente-vs-Oriente tuvo sus inicios en la guerra/crisis financiera global de 1929 y concluye en el pacto de Bretton Woods, donde las potencias vencedoras impusieron su orden mundial, un bipolarismo. Por fuera del bipolarismo de las potencias vencedoras, el Tercer Mundo, la el Programa de Bandung de 1956.

Este Bipolarismo, o nuevo orden estratégico de poder, resultante del modo en que se resolvió la crisis financiera de 1929 y la guerra mundial 1939-1944, es el que inicia su fin con la Caída de la Unión Soviética en 1989-91. En el inicio de su fin, ya estaba emergiendo el unipolarismo globalista de cities financieras, lo que dio sustrato al Consenso “Unipolar” de Washington de 1989. Un acuerdo y tregua entre unipolarismos financieros, continentalista y globalista, para asegurar la Caída de la URSS y la transición del Bipolarismo al Unipolarismo. Una tregua que se rompe con la asunción del Globalista Bill Clinton a la presidencia de Estados Unidos en enero de 1994.

Con la crisis financiera de 2001-2008, que manifiesta el inicio de la Caída del Unipolarismo Continentalista de EEUU, entramos claramente en la etapa de la caída del último actor del bipolarismo. Si el Globalismo unipolar ya había mostrado su presencia en el Consenso de Washington de 1989, previo a la Perestroika Soviética, será recién en enero de 1994 cuando llegue a la presidencia de los EEUU con Clinton y muestre todo su programa estratégico globalista.

El globalismo financiero que implico un salto de escala y de forma en el  capital financiero, también significo una ruptura política y estratégica. Porque abandono su posición dominante en el partido republicano y copo el partido demócrata por su cúpula, subordinando a la histórica alianza demócrata entre el gran capital industrial y el movimiento de trabajadores organizados sindicalmente. Por su cúpula el Partido demócrata expreso a partir de ese momento los intereses del Globalismo unipolar y ya no los de Estados Unidos. Y desde su cúpula sus grandes oponentes estratégicos pasaron a ser el gran capital industrial y los trabajadores organizados y formalizados. Para el Globalismo Financiero ya era una realidad desde 1979, que el mundo desplazaba su centro de gravedad industrial desde Estados Unidos al Asia pacifico con centro en la China de Hong Kong, que fue colonia británica desde 1840.

A lo largo de la historia, el colapso de las grandes potencias de cada época coincidía justo, en un tiempo histórico donde creían que eran invencibles, lo creían justo antes de su desastrosa caída que denominan Reestructuración (Perestroika) integral sistémica. 

Sin pretender hacer un análisis histórico aquí, lo cual hicimos ya (Dierckxsens 1982), esto lo hemos visto ya en la Antigüedad con el Imperio Romano, lo vimos con la descomposición de la Unión Soviética hace treinta años y lo vemos hoy en Estados Unidos. Observamos, que rara vez se percibe el borde del acantilado, o incluso el fondo del abismo, antes de que éste se haya tragado un imperio entero y, aun así, tampoco lo ven hoy. 

Es interesante señalar que las encarnizadas luchas de poder entre intereses estratégicos en el Imperio Romano no se dieron al final del Imperio, sino en su período de mayores triunfos en guerras y con una consecuente elevada capacidad de reemplazo, una cantidad importante de vidas jóvenes listas para reemplazar a los muertos y viejos, de la mano de obra esclava. Son los tiempos de Espartaco. 

El Imperio sucumbe cuando las guerras cada vez más lejanas geográficamente ya no son sostenibles por su gasto, que se tornó visiblemente improductivo, es decir no-reproductivo. La escasez de disponer de nuevos esclavos hizo bajar la capacidad de reemplazo de dicha mano de obra, lo cual llevo a que no hubiera otra solución que otorgar la libertad a los esclavos (Libertos), para garantizar la reproducción biológica de fuerza de trabajo. Lo anterior implicó una  mayor descentralización de la economía, y las provincias periféricas profundizaron sus reclamos por una mayor autonomía a costas del centro de poder, Roma. Este fue el fin del régimen esclavista y el fin del Imperio Romano.  

Por lo anterior parece que la guerra resulta ser un trabajo improductivo a menos que se pueda transferir dicho gasto a terceros: naciones y/o pueblos. Nos preguntamos si la afirmación anterior vale solo para la Antigüedad o también es válida para los tiempos de hoy. El gasto militar visto desde la perspectiva de la economía política es un gasto improductivo y lo anterior es válido sin importar las relaciones de producción dominantes, ya sean  estas pre-capitalistas (como el Imperio Romano), socialistas (URSS) o capitalistas (EEUU y Occidente) (Dierckxsens, Piqueras, Formento, et al, 2018). 

La producción de armas es también una actividad improductiva en nuestros tiempos, ya que en lugar de alentar el crecimiento de la economía civil, de masas, el gasto de defensa tiende más bien a limitar la expansión de la misma y por ende el crecimiento de la economía en su conjunto. Las armas producidas en un ciclo económico no se encadenan con el próximo ciclo, y en el mejor de los casos no son utilizadas, ya que el uso de las mismas es trabajo destructivo. La exportación de armas podrá beneficiar a su productor pero el comprador asumirá el gasto improductivo, en otras palabras para las economías en su conjunto sigue siendo un gasto improductivo. 

Veamos a continuación el final de la Unión Soviética que cayo, al menos para Occidente, como un hecho que sorprendió a todos. Luego veremos a EEUU, si la decadencia actual del país como Imperio se puede explicar, al menos de forma análoga y con la misma sorpresa previa. 

La caída de la Unión Soviética -1989- como bloque continentalista expansionista fue una sorpresa completa, al menos para Occidente. El final de EEUU, como Imperialismo Continental, se está dando ante nuestros ojos desde 2017, pero no lo percibe la ciudadanía ni la gran mayoría de los intelectuales y probablemente tampoco los empresarios y políticos. Esta falta de pre-visión, hoy no es culpa del público. Es, más que todo, la consecuencia de una manipulación de la información fundamental que no está disponible para el gran público por responsabilidad de los gobiernos y, por sobre todos, por los “estamentos financieros” de poder profundo y sus grandes plataformas de incomunicación y desinformación. 

En setiembre de 2019, el Global Europe Anticipation Bulletin (GEAB) publicó un artículo titulado EEUU 2020: Una Perestroika americana.  Donde advierten que la reciente “expulsión” del “asesor” de Trump en seguridad, el neoconservador John Bolton, es un acontecimiento histórico de la misma envergadura simbólica que el “planteo” de la perestroika por Gorbachov. Al expulsar abiertamente a este halcón neoconservador, afirman: “Trump marca el fin del ya imposible imperialismo americano”. Señalando incluso muy claramente incluso que es el primer presidente anti-imperialista. 

Desde antes del triunfo en las elecciones de Trump de noviembre de 2017, hemos señalado que Estados Unidos está en medio de una gran crisis estructural, interna entre las fuerzas globalistas*, continentalistas** y Trump expresando un nacionalismo de país central que es principalmente anti-imperio globalista. Ya hemos señalado, en otros artículos, que esta crisis interna, luego de la “Batalla de Alepo” donde se derrota militarmente a las fuerzas de la OTAN en Siria, ya no puede exportarse hacia otras naciones (Ej.: India, Rusia y China) y por lo tanto solo puede profundizarse dentro de los Estados Unidos. 

Por lo que significaría, a la vez, el fin del Imperialismo unipolar norteamericano –que denominamos: Washington- y, probablemente, el fin de la civilización imperialista anglo-occidental. Esta afirmación es tan profunda y fuerte para el bloque occidental capitalista, como lo fue la perestroika y la desintegración de la URSS hace 30 años para el bloque oriental. Porque las consecuencias para los Estados Unidos y el “Occidente angloamericano” serán tan profundas, como lo fueron para el Imperio Romano en la Antigüedad y para la URSS en los tiempos de la modernidad. La Perestroika de “Washington” es el último hecho de la modernidad. Revisitemos por un momento los tiempos de la Perestroika.

La Perestroika revisitada

Hace 25 años (Dierckxsens 1994) ya habíamos anticipado “La Perestoika en Occidente” y sobre la base de la Economía Política. En nuestro libro “Las Relaciones Sur-Sur y el desafío de un nuevo proyecto de civilización” (2017) hicimos una renovada referencia a las condiciones ya dadas para una Perestroika en Occidente, necesidad que tiene que ver con el gasto militar insoportable y ya no transferible a otras naciones u otros pueblos como fue el caso del Imperio Romano, de la Unión Soviética en los ochenta y de EEUU hoy. Los fundamentos de la economía política que tantas veces aciertan, también nos dan la razón hoy. Queremos retomar y proyectar este análisis a la crisis de EEUU como Imperialismo y de la civilización occidental anglosajona hoy. 

El gasto militar visto por su contenido constituye un gasto improductivo y lo anterior es válido sin importar las relaciones de producción, ya sean  pre-capitalistas (como en el Imperio Romano), socialistas (la URSS) o capitalistas EEUU, como ya describimos. En vez de alentar el crecimiento de la economía civil, el gasto de defensa tiende más bien a limitar la reproducción. Toda riqueza sacrificada en el altar de la ´economía de guerra´ significa un falso costo de (re)producción, es decir, es una inversión que no vuelve a pagarse a sí misma en el próximo ciclo de producción y en el mejor de los casos ni se utilizan sus productos finales. La capacidad distributiva interna del gasto militar mediante impuestos significa restar dinámica a los sectores de la economía civil. La transferencia de este gasto improductivo a terceras naciones mediante la exportación de armas o la obtención de pagos por la ´protección militar´ ofrecida (OTAN), significa transferir el costo improductivo y una consecuente reproducción más limitada a terceras naciones en beneficio del país productor de armas y su complejo industrial y militar.  

Ahora bien, EEUU y sus aliados europeos organizados en la OTAN contaban, en los años ochenta, con más o menos 600 millones de habitantes, mientras la URSS bajo el Pacto de Varsovia no llegaba a 400 millones. Para poder mantenerse a la par en la carrera armamentista, la simple diferencia demográfica significaba que la URSS necesitaba invertir $150 dólares per cápita por cada $100 que invertía EEUU para sostener cierta competencia en la carrera armamentista. El PIB de EEUU era el doble del de la URSS (calculo sobreestimado por la CIA por tratarse de un archienemigo). EEUU pudo transferir sus gastos de defensa a terceras naciones, incluso más allá de sus socios del Pacto Atlántico como fue el caso del tercer mundo latinoamericano, mientras que Rusia que exportaba menos, a menudo ni cobraba a los suyos. 

Poder sostener el ritmo en la carrera armamentista que inició EEUU en los ochenta con la administración Reagan, significaba para la URSS probablemente triplicar la inversión militar para poder mantenerse en competencia. Si EEUU invertía, por ejemplo, el 5% del PIB en la carrera armamentista, la URSS tendría que invertir el 15% y esto solo era posible al costo de debilitar más la economía civil, con austeridad y un consumo contraído, y por ende un crecimiento negativo de la economía y la perspectiva del colapso del sistema. 

Sabemos que EEUU gastaba en 1955 más del doble en defensa que la URSS, para ser alcanzado en 1975 y superado a principios de los ochenta. En el período de Reagan (1981-1989), el gasto de defensa sube con respecto a 1980 (5% del PBI), llegando a 6,3% en 1986. Luego de la caída de la URSS baja, pero en los años siguientes vuelve a subir con las intervenciones militares a Irak y Afganistán. Luego del estallido de la gran crisis financiera global del 2008, en 2010 y 2011 cae al 4,7% y en 2015 representó solo el 3,3% del PBI (https://rolandoastarita.blog/2017). 

En otras palabras si los EEUU gastaban más de 6% de su PBI en gasto de defensa, la URSS debería haber gastado más o menos entre 12 y 18% de su PBI.  Con un soporte económico dos a tres veces más pequeño y una menor capacidad de transferir ese costo a terceras naciones, vía exportaciones y/o recibiendo aportes económicos externos, se comprende por qué el crecimiento de la economía civil, y de la economía en su conjunto, tendió a la baja en la URSS y finalmente conllevó al colapso a finales los ochenta. 

Su carrera armamentista, hasta cierto punto respondió a la necesidad de defender la reproducción de las relaciones socialistas de producción. La carrera armamentista en la Guerra Fría, sin embargo, también era una competencia sistémica, pero se volvió cada vez más una carrera de la URSS hacia el abismo económico. Las necesidades populares quedaron desatendidas y el proceso deslegitimado al interior. La Guerra Fría significaba para la URSS, la imposibilidad de un desarrollo sostenible y, por lo tanto, su decadencia estructural económica, social y político. Las propias relaciones de producción socialistas entraron en cuestión. Debido a la crisis económica y política, la Perestroika hizo su entrada y la nación se volvió hacia adentro para poder sobrevivir, que es cuando emergen las contradicciones internas que habían quedado subordinadas y las contradicciones internacionales de poder penetran con mayor facilidad y contundencia. 

Con la Perestroika o Reestructuración integral, la atención debería poder ser dirigida a incrementar la (re)producción civil y a adecuar a ella las relaciones sociales necesarias. El complejo industrial-militar era el eje medular de la planificación centralizada. Re-organizar la economía civil en función del crecimiento de la economía en su conjunto implico descentralizar la toma de decisiones en materia de economía política en las Repúblicas. Al delegar así mayor autonomía a las repúblicas soviéticas, la perestroika tuvo como efecto no esperado, el fomento de sentimientos nacionalistas que fortalecieron los poderes locales en las repúblicas y con ello las empujaron hacia la separación del poder central. El rechazo a la planificación centralizada en torno al complejo industrial-militar condujo a la independencia de las repúblicas.  La “caída” del Muro de Berlín simbolizó la desintegración del Bloque socialista y con ello se sella la caída del socialismo real.

Con la caída del socialismo real, “todo” parecía indicar que el capitalismo era el único sistema posible para la humanidad, que por naturaleza parecía ser eterno. Esta perspectiva, impulsada por el estado profundo y expresado a través de un pensador reaccionario de Washington (Francis Fukuyama), significaba que se cerraba cualquier alternativa de desarrollo para los países del Sur. Teniendo como consecuencia su virtual subordinación al EEUU tri-continentalista, a sus corporaciones y a la OTAN. 

En este marco, es que el Consenso de Washington dio marco a la era de globalización neoliberal (1991) que hizo entonces su entrada con fuerza. EEUU se presentó como el glorioso triunfador de la Guerra Fría, pero en realidad ya el Consensó de Washington mostraba la poderosa fractura en EEUU, fruto de la puja entre el Continentalismo unipolar financiero norteamericano y el globalismo unipolar. Una conflicto estratégico se habría paso en y desde EEUU, pero era de carácter global pues implicaba a las grandes potencias europeas, Japón y al actor estratégico que emergía de las grandes inversiones que en el sudeste de China (Hong Kong, Shanghái, Taiwán, etc.) habían desarrollado las Empresas Transnacionales Globales deslocalizadas.

El imperio norteamericano

La dominación estadounidense de la economía mundial desde 1920 hasta 1960 se basó en su posición de acreedor. Su dominación desde la década de 1960, en cambio, proviene de su posición deudora. Su influencia como principal economía deudora del mundo, sin embargo, fue tan fuerte como la que antes reflejaba su posición de acreedor neto. En el periodo entre el final de la Segunda Guerra Mundial -1944- y 1950, cuando estalló la Guerra de Corea, EEUU acumuló más del 75 por ciento del oro monetario del mundo, ese fue el respaldo para el dólar como moneda internacional de reserva desde Bretton Woods en 1944. Estados Unidos con superávit comercial en ese periodo y con sus grandes reservas en oro, podían comprar y reconstruir las grandes industrias de la Europa derrotada y de la América Latina periférica y dependiente. 

A partir de 1958, cuando el sistema de Bretton Woods se hizo realmente operativo, los países liquidaban sus operaciones de comercio internacional en dólares al mismo tiempo que esos dólares eran convertibles por oro para los bancos centrales participantes del sistema. Los países acordaron mantener tipos de cambio fijos, pero ajustables en circunstancias excepcionales, en el cual el dólar y el oro podían intercambiarse entre sí a un tipo fijo de 35,20 dólares por onza. 

En los años sesenta, las exportaciones sobre todo desde Alemania y Japón, que incluían las de las corporaciones multinacionales norteamericanas radicadas en Europa y Japón, sobrepasaban sus importaciones desde EEUU, lo cual hizo que disminuyeran su demanda de dólares, que más bien cambiaban por oro. La orden de presidente Nixon en agosto de 1971 fue cerrar la ventana de cambio de oro por dólares de los bancos centrales del mundo. En ese momento el Sistema Monetario Internacional se convirtió en un sistema de dinero fiduciario (o sea dinero sin respaldo de un bien tangible). 

En 1974 el precio del petróleo se disparó por acuerdos entre los países de la OPEP. En ese momento, EEUU obtuvo un acuerdo con Arabia Saudita (principal productor de petróleo) que podía cobrar lo que quisiera por su petróleo, pero tenía que reciclar todas sus ganancias netas en dólares, ya sea bajo la modalidad de compra de armas o mediante la compra de bonos del tesoro de EEUU. Luego, EEUU determinó que el precio del petróleo se define y paga exclusivamente en dólares. Los países que dependían de las importaciones de petróleo tenían que disponer de reservas en dólares y los países con superávit comercial con EEUU se vieron obligados a aceptar bonos del tesoro (una especie de pagarés) de EEUU. Impusieron, en otras palabras,  que el resto del mundo mantuviera sus superávits y ahorros en forma de préstamos a los Estados Unidos. Así EEUU, como verdadero imperio, pudo instalar bases militares (hoy en día 800) en 40 países, y los dólares que este gasto militar implica se los “prestan” los países del mundo. Los países que no cumplen con este requisito corren el riesgo concreto de una invasión.

El Crédito Internacional nueva forma de dominación 

A nivel de una determinada nación, el desarrollo de los contratos de crédito se presenta como una cadena de pagarés en las que el dinero sólo aparece abstractamente como moneda de cuenta. Cuando las deudas no se compensan es preciso saldar cuentas. Para ello es necesario haber constituido fondos de reserva de valor. Una fuga de reservas se manifiesta en la balanza de pagos. Esta contabilidad es necesaria para prevenir la separación de la circulación de la producción y su tendencia hacia la especulación. Las autoridades de los bancos centrales (del grupo de los diez) y las autoridades financieras internacionales, lograron neutralizar presiones especulativas hasta mediados de los sesenta. La expansión de la banca privada, a partir del crédito, se desarrolla después de 1965. Hasta esa fecha, el origen principal de los préstamos y créditos internacionales provino de organismos multilaterales o bilaterales. 

La unidad de los procesos de producción y circulación (comercialización y financiarización) contiene la posibilidad de la crisis y hasta la confrontación. La interrelación entre la producción y la circulación es alcanzada a través del dinero. Esta interrelación, sin embargo, es menos transparente cuando interviene el crédito, el cual predomina hoy cada vez más en el mundo. El dinero no es externo a la reproducción del capital y así tampoco lo es el crédito. El crédito, sin embargo, permite la reproducción temporal de la ganancia sin que se reproduzca el capital productivo. 

El acto de préstamo en dinero se distingue del crédito. El préstamo es el empleo de un capital monetario previamente reunido a partir de riqueza creada en el pasado y atesorado, para poder crear más riqueza en el futuro. El crédito, en cambio, es un título o derecho sobre la propiedad de mercancías futuras a generar con trabajo futuro. La expansión del crédito sin ahorro previo y sobre la base de deuda, significa creación de dinero que no garantiza una inversión productiva futura. El surgimiento de la banca de inversión privada fue clave para este desarrollo. 

La creación de la Banca de Inversión, y su fusión con la banca comercial, será vetada por Roosevelt en 1933, y nuevamente implementada en 1999 por Bill Clinton. Hasta la crisis financiera global de 2008, cuando será vetada nuevamente por Ley Dodd-Frank, firmada por Barack Obama en 2010 veta la fusión como en 1933 la Glass Steagall. La banca privada de inversiones se especializa en fusiones y adquisiciones y en obtener dinero para que las empresas privadas puedan realizar inversiones, productivas o no. 

En la medida en que el alza nominal de estos títulos se traduce en expansión del proceso de reproducción de la economía real, creando más riqueza, su valor también es real. El carácter improductivo y ficticio de la acumulación sustentada por el crédito llega a primer plano, cuando la cuasi-validación de la ´plusvalía´ se afirma en una acumulación de títulos o derechos sobre el trabajo futuro. La emisión de bonos del Tesoro para financiar el gasto de defensa no crea riqueza a futuro. Las acciones constituyen más que todo un derecho a participar en las ganancias futuras de la empresa. Si es invertido en expansión y desarrollo es capital real.  Las acciones de una empresa son títulos que en principio reflejan el capital (valor de equipo y maquinaria en libros contables) realmente invertido en la empresa. El capital accionario es ficticio, ya que no se puede contar dos veces el capital al contabilizar también el capital real (maquinaria, edificios, etc.) de una empresa y su valor en libros. La recompra de acciones por los propios consorcios hace incrementar su precio en el mercado pero no así la riqueza real de la empresa. Es capital ficticio. 

Recién a partir de 1965, la Banca Internacional Privada comienza a operar realmente en el mercado internacional con una notable expansión del crédito no controlado por los gobiernos y tuvo su desarrollo precisamente cuando la tasa de ganancia tendía a la baja en la economía real. En un primer momento esta expansión surge a partir de las inversiones extranjeras directas (IDE) en la esfera productiva. El desarrollo de las IDE productivas genera un creciente flujo financiero privado más allá de las fronteras. En 1964, tales créditos no representaban más del 20% de las reservas internacionales, magnitud todavía perfectamente controlable por la banca central nacional. En 1970, esos créditos representaban ya el 70% de las reservas internacionales y la presión por la especulación aumentó con ello.  

Al perder el banco central el control sobre los créditos privados internacionales,  observamos una creciente inestabilidad monetaria que culmina a partir de 1971, cuando termina la convertibilidad de dólares en oro. En 1975, los créditos internacionales superaban ya las reservas internacionales, y en 1980 más que duplicaba el nivel de esas reservas. En los años noventa, las reservas de los especuladores resultaban ilimitadas a la par de las reservas internacionales oficiales. A mediados de los noventa, la economía financiera en su conjunto manejaba 50 veces más dinero que la economía real. A partir de entonces, podemos decir que la banca privada de hecho gobierna en el mundo.

Entre 1970 y 1990, el volumen de las deudas de la banca privada internacional se multiplicó por doce y el de los créditos bancarios transnacionales a destinatarios no bancarios por 32. Las reservas internacionales se han vuelto ridículas a la par de la fuerza alcanzada por el dinero privado. Las autoridades monetarias de los países (Bancos Centrales) ya no tienen ningún poder para defender su tipo de cambio frente al libre juego del mercado y la especulación. El sistema monetario internacional se ha tornado privado, especulativo e inestable. En este sistema monetario privado (de la banca transnacional) domina el imperio del dólar ya que la especulación se efectúa en dólares.  

El Imperio Norteamericano y la Triada

En la disputa por el mercado mundial, las IDE (Inversiones Extranjeras Directas) originan tejidos de propiedad más allá de las fronteras. A partir de ello se reestructura la producción y distribución de bienes y servicios cada vez menos entre naciones y cada vez más entre Consorcios Financieros Privados transnacionales. 

Del flujo de las IDE que tuvo lugar hasta 1990, el 75% tuvo lugar en el triángulo EEUU, UE y Japón, y solo un 20% fluyó hacia países periféricos. En cada país, el 1% de los consorcios-corporaciones de origen local detentaba el 50% del stock de las IDE de ese país en el exterior, que se dirigieron sobre todo a fusiones y adquisiciones, o sea, hacia actividades improductivas pero muy rentables. A raíz de las fuertes inversiones directas extranjeras (IDE) en los diferentes polos de la Triada se desarrolló progresivamente un comercio intra-empresarial  revelando cada vez más una cadena de producción (cadenas de valor) con planificación a nivel planetario. Los consorcios se transforman en grandes Multinacionales con múltiples filiales por el mundo.  

La disputa por el reparto del mercado mundial restante comenzó en los años ochenta dentro de la Triada. Al término de la década, Japón emergió como la potencia victoriosa a costas de EEUU por sobre todo, hecho que generó fricciones entre ambas naciones no solo a nivel de comercio sino también para la inversión extranjera.  En la primera mitad de los años noventa se constituyen los bloques económicos regionales (la Unión Europea y el NAFTA) que frenan la expansión de las IDE entre los bloques de la Triada. Este es el momento en que la expansión de la IDE se reorienta hacia la periferia, en cuyo proceso EEUU toma el liderazgo. A partir de este momento se observa un doble movimiento, neoproteccionismo en el Norte, los países centrales que van dejando lugar a las transnacionales globales, y la apertura simultánea y forzada del Sur, la periferia emergente. La desintegración de Unión Soviética permitió, sin mayores reparos políticos, llegar a un nuevo reparto del mundo entre las Transnacionales de los Bloques Económicos centrales. 

La transición a la globalización 

El traslado deliberado de capacidades productivas hacia China se inició en la década de los ochenta del siglo XX, cuando Japón realizó un firme proceso de reconversión industrial en medio de una política sectorial asistida por el gobierno. Esta iniciativa comenzó con la subcontratación en países de bajos salarios, básicamente en el Este de Asia, de actividades manufactureras intensivas en fuerza de trabajo y tecnológicamente estandarizadas. De forma tal que Japón creó un sistema transfronterizo de sub-contratación, incorporando una gran masa de fuerza de trabajo barata y capaz de detonar el desarrollo del archipiélago del Este asiático. El primer grupo de países que se benefició de este proyecto fueron las nuevas economías industrializadas del Este de Asia (NEIS): Hong Kong, Singapur, Corea y Taiwán; luego, también Indonesia, Filipinas, Tailandia y Malasia; y más recientemente, China y Vietnam.

La causa de la ´sorpresiva´ crisis especulativa en el sudeste asiático de 1997, no reside en Asia ni en algunos especuladores sin escrúpulos, sino en la guerra económica mundial que estalló entre las grandes corporaciones multinacionales y transnacionales globales. La crisis monetaria comenzó algo antes de Hong Kong, con un ataque aparentemente aislado contra la moneda tailandesa. Los especuladores desestabilizaron su moneda, y la misma situación se dio en Malasia y la podemos observar obviamente también en América Latina. La explicación es que a EEUU le convenía la crisis en ésta región asiática para subordinarla al Fondo Monetario Internacional. Para poder luego penetrar con las transnacionales norteamericanas sus mercados desplazando a las multinacionales japonesas sobre todo. Es el final del milagro económico japonés 1997-1999 y su parálisis desde entonces. Es este el momento en que entró en escena un capital global, que está haciendo de todos los países “neo-colonias emergentes”. 

Finalizada la Guerra Fría, era de suponer que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) perdiera su función y que desapareciera. Sucedió todo lo contrario. En 1999, la OTAN inició una intervención militar contra la ex república de Yugoslavia, sin consulta previa del Consejo de Seguridad de la ONU. Este hecho inauguró una nueva etapa en la historia de las relaciones internacionales y fue el principio de un nuevo orden internacional. La OTAN acompaña el proceso de globalización económica de las transnacionales globales, que se constituyen desde la década de 1990 en los actores económico-estratégicos con capacidad para imponer la dinámica económica dominante, hecho que continua durante las primeras dos décadas del siglo XXI. Porque requería ser completada con un proyecto estratégico global en materia geopolítica para limitar estructuralmente las soberanías nacionales de todos los países, la guerra de Kósovo fue la oportunidad para ello y la OTAN fue esencial en esa tarea.

En la primera mitad de los años noventa, se observa un creciente flujo de las IDE hacia la periferia, a la par que se da un freno brusco al flujo Norte-Norte. Las IDE en Asia se concentran, aunque no exclusivamente, en la industria orientada a la exportación y constituye en este aspecto un complemento de la inversión a partir del ahorro interno en el sector industrial, especialmente en China. Ambas inversiones juntas permitieron hacer crecer al sector entre un 10% (Corea del Sur) y un 20% (China) al año. Esta tasa de crecimiento sin igual revela que el ascenso de la economía china no dependía en alto grado de las Inversiones Directas Extranjeras, como a menudo se interpreta en Occidente, sino que tenía también un fuerte desarrollo previo desde la década de los setentas, como ya hemos señalado antes (Dierckxsens y Piqueras, 2008). 

Con este estímulo externo al sector productivo, la tasa de crecimiento en el Pacifico Asiático alcanzó niveles históricos. Este empuje revela que la inversión estaba orientada de manera productiva a la economía real. Esto desarrolló una nueva locomotora de la economía mundial que acrecentó de manera excepcional sus exportaciones baratas entre 1979 y 1992 y luego se tornan cada vez más tecnológicamente avanzadas especialmente hacia EEUU. 

Avance globalista a costo de los continentalistas

Al final del siglo XX se manifiesta una nueva forma de capital financiero, el global. El capital financiero global opera ya por sobre las naciones, las centrales e incluso por encima de EEUU. Y lo hace desde los centros financieros de Wall Street y la City de Londres, más toda la red de cities financieras en el mundo, con su punto de apoyo en los bancos centrales de cada país, cuyo presidente disputa con éxito contra los presidentes electos democráticamente. La City Financiera en cada país emerge como la nueva institución G-Local clave alternativa a los históricos gobiernos nacionales. 

Al manejar esa escala global transnacional, una fracción del gran capital financiero disputa su propio espacio a costa del capital financiero multinacional. La proyección defensiva de la gran banca multinacional se da desde EEUU como país central, proyectándose con la creación del NAFTA desde fines desde 1992, y del bloqueado ALCA, delimitando Estados Continentes. La creación de la Unión Europea fines de 1993 es otro caso. 

Cuando se deroga la Ley Glass Steagel en 1998, el continentalismo inicia se fase de declive y de decisiva perdida de la iniciativa estratégica. Por ello su primera gran contraofensiva fue la “Caída” de las Torres del Wall Street Center en septiembre de 2001. La Ley, introducida durante la crisis financiera en 1933, estableció una separación entre la banca comercial y la banca de inversión, que recién el poder globalista pudo derogar en 1999 durante la presidencia de Bill Clinton. La derogación dio lugar a un período de mega-fusiones. Los nuevos seis bancos de mayor importancia aumentaron sus activos del 20% del PIB en 1997, a más del 60% del PIB en 2008. A partir de ello,  la gran banca global y transnacional abre el enfrentamiento desigual con la gran banca multinacional de EEUU como país central. 

La banca global transnacional (Citygroup, HSBS, Barclays, Lloyd´s, ING Bahrings, Santander, etc.) proyecta instaurar poder global desde la red de cities financieras transnacionales como forma dominante y a costa de los megabancos multinacionales (JPMorgan-Chase, Bank of America, Goldman Sachs, etc.) con sus corporaciones multinacionales relacionadas sobre todo con el gran complejo industrial militar, el Pentágono, Y Washington. En 2001, esta fracción responde a la defensiva con la demolición de las Torres Gemelas, en tanto asiento del World Trade Center (centro del comercio financiero global). La confrontación es seguida en 2008 por otra ´caída´, la de Lehman Brothers banco de inversiones que era controlado por Citygroup globalista. 

A pesar de ello, el globalismo avanzaba y el continentalismo seguía a la defensiva, lo cual se observa con el Globalista Obama en la presidencia de EEUU desde enero de 2009, por dos periodos, con sus iniciativas de legitimar la política de “emisión de dólares sin respaldo en la economía real” desplegadas por la gran banca globalista desde el Reserva Federal para rescatar a sus propias bancas.

Los globalistas frente a una Nueva formación social multipolar 

 En el nuevo milenio, se observa el ascenso constante de la participación de EEUU, y también de la Unión Europea, en la inversión extranjera directa (IDE) en China a costa de Hong Kong, Taiwán y Japón. Microsoft entró en el mercado chino en 1992 y luego entraron otros gigantes, particularmente aunque no exclusivamente, las corporaciones tecnológicas de la información y comunicación como Amazon, Apple, Google, Facebook, Intel, Oracle, Netflix, IBM, Cualcomm, Alphabet, PayPal, Cisco, entre otros. En el periodo 1990 y 2017 las empresas globales, de origen estadounidenses, invirtieron más que 250 mil millones de dólares en China sobre todo en tecnologías de la información y comunicación.

A la par de las transnacionales globales, se desarrollan también los gigantes conglomerados nacionales chinos (que denominamos Pekín). Hace años que China compite en casi todos los sectores de alta tecnología con las empresas globales procedentes de norteamerica. A principios de este milenio, Estados Unidos exportaba tres veces más que China en productos tecnológicos a los mercados mundiales. Con el tiempo, Estados Unidos se convirtió en un importador masivo de productos tecnológicos hechos en China que antes producía en tierra propia, generando una balanza comercial cada vez más negativa. 

En la actual década, los estadounidenses solo mantienen un amplio liderazgo, en los sectores compuestos por la industria automotriz y la aeronáutica. Desde 2010, Pekín asumió el liderazgo de las exportaciones, superando a las transnacionales ´norteamericanas´ en renglones como información y comunicación. Asimismo, acaba de igualar las ventas de instrumentación científica y está cerca de emparejar las ventas de plantas de generación de energía. Hoy Pekín es uno de los fabricantes más grandes del mundo de productos de alta tecnología como robots industriales, chips y máquinas herramienta. Los titanes estadounidenses ven cada vez más complicada la competencia con los gigantes chinos.

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Durante la última década, la IDE de Occidente muestra una tendencia al estancamiento en el ámbito productivo y retrocedió a los niveles alcanzados inmediatamente posteriores a la crisis de 2007/08. Este estancamiento se atribuye a la baja de las tasas de ganancia de la IDE en la economía real. Las IDE se hacen cada vez más especulativas en activos, con la recompra de acciones propias. En una lista confeccionada por la UNCTAD de las 100 principales empresas multinacionales en 2018, se aprecia un descenso de las industriales, algunas de las cuales incluso han salido de dicha lista.

GRÁFICO: Entradas de inversión extranjera directa y tendencia subyacente, 1990-2018
(Índice 2010 = 100)

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Fuente: UNCTAD, Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2019.

Después de la crisis global de 2007-08, hay una aceleración de los volúmenes de las IDE (Inversiones Extranjeras Directas) de China hacia el mundo que revela la decisión de la internacionalización de empresas chinas, el aumento de la inversión china en la economía de otros países y la decisión estratégica. Lo anterior mucho tiene que ver con el desarrollo de un sistema de instituciones financieras diferentes al de Bretton Woods y la denominada Nueva Ruta de la Seda –NRS-. Esta iniciativa NRS está asociada a las políticas de inversión regional de “Ir al Oeste”, en el propio territorio chino, y ha evolucionado hasta incluir acuerdos y proyectos de conectividad por construcción de infraestructura con Europa, Asia, África y América Latina, principalmente en energía, alimentos, minerales y transporte comercial. La NRS incluye acuerdos con organizaciones ya establecidos entre China y otros países hacia un mundo multipolar. El proyecto de inversión de enorme magnitud de recursos a más de 60 países, así como acuerdos bilaterales y multilaterales de inversión y cooperación. En primer lugar, estaría el impulso a la mayor internacionalización del yuan como moneda para transacciones de capital.

China. Inversión extranjera directa (miles de millones de dólares)

China. Inversión extranjera directa (miles de millones de dólares)


La geopolítica actual: hacia una Perestroika en EEUU

En el cuadro geopolítico de hoy, tenemos que las fuerzas del capital financiero globalizado procuran imponer un Estado global con su propia moneda global y concretamente una cripto-moneda (Libra). Este proyecto implica el desplazamiento del dólar y consecuentemente el fin del imperio norteamericano. El Estado global se plantea por encima de las naciones y de la Organización de las Naciones Unidas -ONU-, incluso por encima de EEUU. Con una fuerza militar propia basada en la OTAN, pero nutrida de fuerzas provenientes de todas las naciones y pueblos como ya es realidad y sucede en general. 

Sin embargo, para poder lograrlo definitivamente tendrían que poder subordinar a China, Rusia e India a su esquema, hecho que no sería posible sin un conflicto militar. Ya estuvimos muy cerca de una conflagración mundial a finales de 2016 y el mundo se puso a salvo, al menos por un tiempo, de ese escenario al ganar Trump las elecciones presidenciales y derrotando al Globalismo, al estamento de poder del Partido Demócrata y sus cuadros, los Clinton y Obama.  

No solo los globalistas quieren otro sistema monetario internacional, también lo quiere el multipolarismo China-Rusia-India-Sudáfrica-Sudamérica. China es el principal acreedor de EEUU debido a su enorme déficit en la balanza comercial con ésta nación. Desde 2013, China ha parado de acumular bonos del Tesoro norteamericano e incluso disminuyo su tenencia. El país ha tratado de deshacerse de estos bonos mediante la compra de empresas y, bienes y raíces en EEUU, que muy pronto bloqueó el gobierno de ese país. 

También la Unión Europea se ha puesto difícil para que China compre empresas u otras riquezas tangibles. Para mayor reaseguro contra una brusca caída en el precio de los bonos del Tesoro, China desde hace años está comprando oro al igual que Rusia y la India. Es más, China y Rusia junto otros países de la Nueva Ruta de la Seda, apuestan por un nuevo sistema monetario internacional multipolar con naciones soberanas. Donde opere el dólar en igualdad al Yuan con soberanía, es decir sin subordinación a la economía globalizada y su sistema monetario manejado directamente por los grandes consorcios y su criptomoneda. 

Cuanto más tiempo Trump permanezca en la presidencia, más opciones tiene la China multipolar para avanzar con su proyecto multipolar. Con la administración Trump, observamos que su contradicción principal es con las fuerzas globalistas y solo secundariamente con las fuerzas conservadoras continentalistas que luchan por ´Otro Siglo Americano´. Esta última no es una opción viable, ya que no cuenta con el apoyo de las fuerzas globalistas ni con las de China y Rusia que luchan por un mundo multipolar. Por esto, queda claro que a pesar de las apariencias de la guerra comercial con China, el mejor socio de los Estados Unidos de Trump son Rusia y China, o sea, el proyecto de un mundo multipolar. Aunque Trump si tiene una guerra encarnizada con el Globalismo financiero que se proyecta desde la City Financiera de Hong Kong.

El proyecto de ´Otro Siglo Americano’ ya no tiene quién lo sostenga, los globalistas no quieren sostener un sistema monetario internacional basado en el dólar, tampoco lo quieren sostener China y Rusia. China, Rusia y los países de la Nueva Ruta de Seda, se están des-dolarizando y paulatinamente optando por el Yuan-multipolar como moneda de intercambio cada vez más internacional. China y Japón intercambian sus productos y servicios en Yuanes o Yenes, por fuera del dólar. Que, en tanto moneda de intercambio internacional, ya ha perdido mucho espacio. No solo los países vinculados con la Nueva Ruta de la Seda –NRS- han comprado grandes cantidades de oro, en los últimos años también muchos bancos centrales en Occidente están comprando oro ante la inseguridad del dólar como moneda internacional de reserva.

La fracción conservadora de los Republicanos se aferra al dólar como moneda internacional de cambio y de reserva, y para ello recurren a la fuerza bruta. Halcones como Tillerson y Bolton ya han tenido que dejar el gobierno de Trump por optar por la guerra y la fuerza bruta. Actualmente están asfixiando a grandes productores de petróleo como Venezuela e Irán mediante el bloqueo de transferencias interbancarias internacionales vía el sistema SWIFT y lo hacen para mantener la oferta de petróleo por debajo de la demanda, a fin de mantener el precio artificialmente alto y sostener así la demanda de petrodólares. Fueron también estos dos países los que más claramente se alinearon con Rusia y China a favor de la desdolarización en el pago del petróleo y con ello están también más comprometidos con la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda –NRS-. 

Trump tiene claro que la era del dólar está en sus últimos momentos antes de pasar a ser historia, aunque éste no caerá por la ley de la gravedad ni los intereses continentalistas lo entregarán. Trump no apunta a la fuerza para imponer ´Otro Siglo Americano´ para el continentalismo americano. El presidente sí apuesta al paulatino desmantelamiento de las 800 bases militares en 40 países, un gasto insostenible que al perder espacio el petrodólar y al sustituirse el dólar por el oro, como ´moneda´ de reserva internacional, pierde también el financiamiento de dicho complejo industrial y militar. 

A Trump no le quedará de otra que asociarse cada vez más con Rusia y China, para sobrevivir como una nación que sea parte de un mundo que ya viene siendo. No lo manifiesta abiertamente, más bien las apariencias nos muestran que su conflicto principal con China es por la guerra comercial. Quiere que las empresas transnacionales que deslocalizarón sus inversiones e instalaciones hacia China (Hong Kong, Shanghái, etc.) regresen al país. Para lograrlo, Trump ha bajado los impuestos a las empresas (transnacionales) radicadas en Estados Unidos. Si bien ha entrado mucha inversión directa extranjera a EEUU en los últimos años, ha sido sobre todo el ´capital golondrina’ que apuesta por ganancias especulativas de corto plazo y que en cualquier momento, cuando estalle la crisis se dará a la fuga. 

Trump apuesta a otro período presidencial más y, de lograrlo, podrá ayudar a parar nuevamente a las fuerzas globalistas en su delirio oligárquico-belicista y el mundo podría estar a salvo nuevamente de una conflagración mundial. La lucha de los demócratas-globalistas por un nuevo impeachment, iniciativa de destitución, contra Trump es reflejo de su desesperación. 

En síntesis, la crisis interna de EEUU está llegando a su clímax, con mucha corrupción y ninguna transparencia. El año 2020 podría tomar forma hasta de guerra civil más que de campaña electoral. Si gana Trump, o no, de todos modos el panorama para el año 2020 es de una gran crisis económica en el país y a nivel mundial. Queda clara la necesidad de otro sistema monetario internacional donde EEUU como nación ya deje de ser el centro. 

Si los globalistas ganan, lo más seguro es un fraccionamiento del mundo en dos sistemas monetarios internacionales en pugna y muy probablemente el fraccionamiento de EEUU en diferentes economías regionales-locales. Si Trump logra un segundo período lo más probables es una derrota tanto de los globalistas así como de los continentalistas y la posibilidad real de la construcción de un mundo multipolar sin nuevo imperio. Ambas alternativas tienen en común una Perestroika para EEUU.

DATA:

Clinton vs. Trump: Globalismo, Continentalismo y Crisis. Walter Formento, Wim Dierckxsens. ALAI. https://www.rebelion.org/noticia.php?id=234860

Trump enfrentado al Estado Profundo, Wim Dierckxsens, Walter Formento, 16/08/2018. ALAI. https://www.alainet.org/es/articulo/194756

Dierckxsens Wim (1994): “De la globalización a la Perestroika occidental”; DEI, San José.

 Los grandes derrotados en la gran guerra, ocupados y reconstruidos a partir del Plan Marshall como países vasallos y que prácticamente no podían invertir en armas.

ALCA: Lanzado en 1994, en la Primera Cumbre de las Américas realizada en Miami, cuando el presidente estadounidense invitó a 33 jefes de gobierno – a todos menos Cuba – para crear una agenda común para el futuro de las Américas. La prioridad fundamental en esta agenda fue el libre comercio y la expansión a toda América de la experiencia del TLCAN (Tratado de Libre Comercio para América del Norte, conocido además por sus siglas en inglés, NAFTA) que incluye a Canadá, Estados Unidos, y México. https://www.ecured.cu/ALCA




Por Carlos Pissolito

Siendo como es la guerra, en particular y los conflictos, en general, actividades eminentemente humanas que despliegan una permanente tendencia al cambio. Uno que es constante y que tiene ritmo, por lo que pueden seguirse y estudiarse, a lo largo del tiempo y definir sus tendencias. Es más, algunos creen que, también, pueden anticiparse las futuras. De tal modo, de encontrarse en la mejores condiciones para enfrentarlos.

Otro reconocido, autor, más contemporáneo, William Lind, ha dividido a esta evolución en cuatro generaciones. La última de ellas, vale decir la 4ta, se caracteriza por la presencia de actores no estatales que desafían a los Estados su monopolio de la violencia.

Por su parte, el historiador de la guerra, Martín van Creveld, especifica que esa última generación se inició a caballo del fin de la 2da GM, cuando el uso del arma atómica tornó en casi imposible a los conflictos convencionales, propios de la guerra clásica.  Sostiene que a partir de ese momento surgieron, a lo largo y ancho del mundo, especialmente de los denominados países del Tercer Mundo, los movimientos insurreccionales inspirados en diversas ideologías.

Si en el pasado, estos movimientos insurreccionales  estaban justificadas, o al menos esperaban estarlo, como por ejemplo, en un alzamiento inedependentistas contra poderes coloniales. Hoy, no hay un único justificativo a la vista para esta violencia generalizada. Igualmente, si antes para que se diera uno “exitoso” era necesario, tanto el apoyo externo como la partición de  parte importante de la población.

No es lo que sucede hoy. Estas guerras civiles moleculares estallan internamente sin necesidad de que se haya establecido ningún contagio extranjero. Tampoco parten de una clara división de la sociedad en dos bandos. Más se parecen a un asalto de actores no estatales contra un Estado ausente y/o bobo al que quieren reemplazar o, al menos, doblegar y someter.

Como nos dice el profesor y periodista alemán Hans Magnus Enzensberger, este fenómeno tiene una característica que lo diferencia de otros tipos de violencia en el pasado, cuál es: “…la naturaleza autista de los perpetradores y su incapacidad de distinguir entre destrucción y auto-destrucción. Las guerras civiles de hoy ya no existe la necesidad de legitimar las acciones. La violencia se ha liberado de la ideología.”

Podemos afirmar que los procesos señalados más arriba están en desarrollo en casi todo el Mundo; pero lo hacen a diferente ritmo. Vale decir que en algunos lugares son más violentos y están más avanzados que en otros. Lo que determina su velocidad es el nivel de deterioro del Estado Nación y de sus funciones. Donde éste ha desaparecido, la violencia es total y muy extendida, mientras en los lugares en los que todavía hay un Estado disfuncional, la misma se manifiesta en forma espasmódica, aunque siempre creciente.

Por ejemplo, en lugares como Irak, Yemen o el Kurdistán ha adquirido características de un conflicto abierto, endémico y sin límites con participación de facciones fuertemente armadas con apoyo de potencias exteriores que van y vienen.

Por su parte, en Argelia y en Egipto se desarrollan prolongadas luchas sociales intestinas bajo el formato de las denominadas Primaveras árabes con serios cuestionamiento a un Estado que se encuentra a cargo; pero que no puede garantizar niveles mínimos de bienestar. En esta categoría, también, se podrían incluir a las reivindicaciones palestinas en la Franja de Gaza.

Además, hay otros conflictos que parecen estallar desde la nada como acaba de ocurrir en Ecuador, con motivo de un plan de ajuste económico; pero que saca a la luz cuestiones mucho más profundas como reivindicaciones indigenistas autonómicas. Diferente al caso de Venezuela, también, generado por una grave crisis económica; pero con un Estado con capacidad para mantenerlos a raya.

Por su parte, hay Estados, como el mexicano, el colombiano y el brasileño con serias dificultades para controlar determinados espacios internos, particularmente sus ciudades y cárceles, en manos de las organizaciones criminales del narcotráfico.

Otros conflictos de larga data escalan por circunstancias menores y difíciles de especificar cómo las reivindicaciones por una mayor autonomía por parte de comunidades con status especiales como los casos Hong Kong respecto de China y de Cataluña respecto de España.

Finalmente, hay sociedades que a pesar de disfrutar de un Estado fuerte, como es el caso de los EEUU, enfrentan violentas tensiones internas que esporádicamente se manifiestan en explosiones de violencia como los tiroteos masivos.

En muchos de los casos señalados la diferencia la hace la posibilidad es esos Estados en su capacidad para mantener el ejercicio del monopolio en el uso legítimo de la fuerza. O en otras palabras, el control que ese mismo Estado puede ejercer sobre sus FFAA como ultima ratio regum. En un extremo, por ejemplo, lo tenemos al Estado iraquí surgido tras la reciente ocupación de los EEUU con FFAA débiles y en el otro a Estados con un férreo control sobre sus respectivas fuerzas militares, como es el caso de los EEUU de China y, en menor medida, el de Venezuela.

Llegado a este punto surge, naturalmente, el tema de la legitimidad en el uso de la fuerza por parte del Estado. Ya que solo una que sea empleada por el fin superior de mantener la paz, definida como la tranquilidad en el orden, tendrá razonables probabilidades de imponerse contra las facciones sociales que se la disputen.

Pero, aún, en un contexto de relativa buena legitimidad, las fuerzas policiales/militares empeñadas en la defensa del Estado enfrentan el dilema de no incurrir en el denominado Síndrome de Goliat y perder esta legitimidad por el uso excesivo de la fuerza.

Las dificultades se suman ante la presencia de altos niveles de corrupción política en el Estado que dificultan el buen funcionamiento de los sistemas de representación política. Quedando limitados éstos al desarrollo periódicos de elecciones democráticas; pero que eligen gobiernos que pasan a integrar un régimen de privilegiados frente a una masa poblacional cada vez más pauperizada.

Como conclusión de todo lo expuesto se puede expresar que la frecuencia y la intensidad de los conflictos irá en aumento. Específicamente, no puede ni debería descartarse su ocurrencia en la Argentina, habida cuenta de las realidades objetivas que le toca atravesar en los últimos años y a la manifiesta incapacidad de su clase dirigente para entender y manejar el fenómeno. 

Carlos Pissolito Coronel ® Ejercito Argentino – Presidente de la Asociación de Cascos Azules – Miembro de Dossier Geopolitico

Entre tantos factores que aun se hallan pendientes en nuestro país, y que dicho sea de paso, no por negligencia de quienes tomaron la decisión de encarar un nuevo modelo y nuevos objetivos para la dinamización que se necesita en estos nuevos tiempos de la Cuarta Revolución Industrial, a la demanda de la sociedad, que durante mucho años y décadas, aun sigue siendo prisionera de sistemas arcaicos a la hora de celeridad, eficiencia, eficacia y transparencia entre otros, que hacen de la burocracia desaceitada que aun nos rige en varios aspectos, siga siendo enemiga de la eficiencia pública, sino hay la debida voluntad política para llevarla adelante, sobre lo ya sancionado en el 2001 a través del decreto nacional 103/01.

Esto no solo requiere de la plena voluntad sino también de acciones concretas en torno a la inversión, a la capacitación y valga la redundancia decisión política, pues es dable mencionar que en tiempos de las nuevas tecnologías, ya en el 2005 se ha creado el Plan Nacional de Gobierno Electrónico; lo que muchos expertos lo denominan e-government; con el objeto de impulsar las nuevas tecnologías de la información y comunicación, en beneficio de la relación del gobierno con los habitantes y ciudadanos, con el fin de lograr una mayor integración y desarrollo de la sociedad. 

Si bien las leyes están, esto solo no basta para que ello sea una realidad palpable, por ello repetimos la decisión política es fundamental y más aun si se la considera como Política de Estado urgente, no porque lo demanden algunas de las partes, sino porque así lo ameritan los tiempos de dinamismo en los que vivimos actualmente, que lejos de estancarse en estas cuestiones, irán in-crecendo a medida que la digitalización y la velocidad que son los ejes rectores de esta Cuarta revolución Industrial, así lo demanden.

Un dato importante a destacar es que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Modernización a cargo del Ministro Andrés Ibarra y un grupo de expertos en la materia en 2016, ha presentado un plan de modernización del Estado basado en 5 ejes temáticos que contribuirían y teniendo como objetivo principal “Recuperar recursos humanos a través de la capacitación y la respectiva implementación de las nuevas tecnologías”. Entre los temas más destacables de los 5 ejes temáticos mencionados ut-supra, se le suma una última clave más para dicho plan, y estas son:

  1. Trámites más ágiles: esto se produce con la implementación de diferentes soluciones entre ellos a través del modo on-line.
  • Sociedad por acciones simplificadas.
  • Sistema de Gestión documental electrónica.
  • Trámites a distancia.
  • Guía de trámites.
  • Ventanilla única de comercio exterior.
  • Nuevo portal de monotributo.
  • Legalización de Títulos.
  • Registro civil electrónico, entre otros.
  1. Ciudadanos conectados: Entre los más destacados se hallan: 
  • La cobertura universal de salud.
  • Creación del primer comité de Ciberseguridad Nacional.
  • Carrera Pública.
  1.  Gobierno abierto: 

-Participación ciudadana.

-Portales con datos nacionales entre ellos: Justicia y  Derechos Humanos, ARSAT, Enacom, Ciencia y tecnología, Procuración y penitenciaria, Energia y minería.

   4) País digital: 

          – Transparencia, Inclusión digital, Innovación, entre otros.

    5) Inclusión:

        – Red de Alfabetizadores Argentinos.

    6) Conectividad:

        -Conectividad en escuelas rurales.

Sin dudas que un gobierno, es más que la mera administración del Estado, pero sin dudas es su eje vertebral. Mas allá de que la “Modernización del Estado”, por momentos pareciera ser una especie de eslogan posmoderno y hasta a veces como una necesidad estructural, aun en países en vías de desarrollo.

La modernización del Estado es una especie de paradigma que intenta actualizar la relación sociedad-Estado, y es la innovación quien desarrolla un papel más que importante en estas cuestiones para el desarrollo público, sumado a la imperiosa apertura del gobierno.

La necesidad de innovación y apertura del Estado, junto a la filosofía del movimiento del Software libre, han posibilitado el nacimiento de una nueva doctrina denominada: el open government (gobierno abierto); y a causa de todas estas cuestiones se intenta lograr como resultado el fortalecimiento de la democracia mediante la reciprocidad y el control ciudadano.

Otros factores que operan como presión social a los efectos de lograr y llevar adelante esta mencionada Modernización del Estado, se hallan: el empoderamiento ciudadano, la destatizacion de individuos y la catalizacion por parte de la digitalización, sumado a todos estos también la revolución de la comunicación en esta nueva era.

Las tecnologías de la información y la comunicación, en conjunción con el big data y las aplicaciones, aventuraron al mundo a rotundos cambios tanto en las relaciones humanas, institucionales y organizacionales; que hoy si o si tienen un nuevo entorno que es ni más ni menos que el virtual. El uso de redes sociales y plataformas digitales, constituyeron los que muchos denominamos el tercer entorno o comunidad virtual, que se hallan segmentadas algorítmicamente por sus características de bienes y consumos.

Mas allá de todo marco teórico, de ciencias practicas, y todo concepto que atañe a esta cuestión de la Modernización del Estado, no se comprenderá in-totum o en profundidad, si no se realiza la debida sinergia con la nueva época en que vivimos, la renombrada Cuarta revolución Industrial, y esto quiere decir que, ello impacta de lleno en la sociedad a través de los cambios laborales y económicos entre otros que se suscitan a cada instante, y esto se refleja con la creación de nuevos empleos y la extinción de otros.

Por eso es también importante resaltar que esta estrategia de lograr un país digital, tiene que ineludiblemente federalizar todos los ejes o claves para la obtención de esta gran demanda en nuestros países, en nuestros pueblos, garantizar que estas políticas globales, regionales, etc. lleguen a lo local; en palabras del titular del INTAL/BID Dr. Gustavo Beliz pensar esta nueva etapa, desde el nuevo estadio de la globalización que lo denomina Glocal (global+local), puesto que esto achica y agranda distancias en simultaneo, altera las coordenadas de tiempo y espacio, brindando a su vez riesgos y oportunidades.

Tampoco hay que dejar de lado que todas estas nuevas políticas como ser la Modernización del Estado, su éxito, está supeditado sin lugar a dudas y de acuerdo a como se encamina el mundo hoy, es un imperativo llevar adelante estas cuestiones re-pensando los procesos de integración regional de un modo creativo, lo que nos permitirá lograr y afianzar lazos que permitirán instalarnos en condiciones ventajosas a nivel internacional, con el tráfico de datos para dar una verdadera batalla en materia de Ciberseguridad, y así mediante convenios con países hermanos, revertir el alto grado de vulnerabilidad acuciante que vivimos en esta latitud del globo terráqueo.

La Cuarta Revolución Industrial, en fin requiere una Cuarta Revolución Institucional, donde Estados inteligentes y sostenibles 4.0, que es a lo que debemos aspirar en lo inmediato, sean capaces de regular nuevas realidades, pero concretas, sin asfixiar procesos de innovación, promover métricas  de predicción de empleados en este caso en el tema que nos atañe el institucional, es decir la Modernización del Estado, empleando herramientas tecnológicas sin disminuir exigencias de previsibilidad y seguridad jurídica; como así también el desafío de consolidar una ética basada en la cultura del trabajo, la producción y primordialmente la Educación Digital.

Por último y teniendo en cuenta que la Política es servicio y la búsqueda del bien común; la Modernización del Estado es una asignatura pendiente que pretende optimizar la transparencia y se logra mayor seguridad jurídica, al tiempo que se consigue una constante revisión de los flujos de trabajo, esto sin dudas permite la revisión permanente de los procesos y exige una reformulación de nuestra formas habituales de trabajo, lo que conlleva la necesidad de pensar la política pública para darle a la ciudadanía las respuestas que espera de una Justicia con más calidad institucional y en el menor tiempo posible. La Cuarta Revolución Industrial no espera, por que debería hacerlo la Cuarta Revolución Institucional?, soplan nuevos vientos y estamos ante tiempos históricos, no dejemos pasar tan magna oportunidad.

Dr. Mario Ramón Duarte

Abogado (UCASAL – ARG.) Juez Administrativo (CTES. – ARG.)

Esp. Der. Pub. Cont. Fal. (UCSF – ARG.) Esp. Ciberseguridad y Ciberdefensa

Miembro Dossier Geopolitico (CBA. – ARG.) Colaborador CENEGRI (RIO JANEIRO – BRA.)

FUENTES CONSULTADAS

https://www.infobae.com/opinion/2019/06/02/la-modernizacion-del-estado-todavia-es-una-asignatura-pendiente/

https://www.infobae.com/tecno/2017/10/09/las-6-claves-del-plan-de-modernizacion-del-estado-es-la-argentina-un-pais-digital-y-conectado/

https://www.perfil.com/noticias/politica/como-sera-el-plan-de-modernizacion-del-estado-presentado-por-el-gobierno-0222-0018.phtml

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Club de la Pluma: Arte, Ciencia, Cultura, Derechos Humanos, Geopolítica, Deuda Externa, Relatos, Cuentos, Educación, Opinión, Editorial, Efemérides, Comunidades Originarias, Filosofía Y Mucho Más…

TEMA:

La Iberoamérica suramericana está en “movimiento” a pesar de que la historia parecía estar determinada con un retroceso de los Gobiernos de la región subordinados a la Geoestrategia Norteamericana y su Geopolitica Global

Brasil se mueve la Suprema Corte de Justicia está haciendo una galimatía jurídica para reducir la condena y el arresto del Ex presidente Lula Da Silva, y que es rechazado por Lula porque declaró que quiere ser declarado inocente y no condenado por un juicio amañado con la Law fire administrada por Washington

Ecuador la rebelión popular crece ante el paquetazo impuesto por el FMI al Presidente Lenin Moreno hombre que subió al Poder desde la Izquierda y rápidamente traicionó ese mandato y empezó a gobernar con la tradicional metodología Neoliberal en la la región, Moreno ha declarado el “estado de excepción” o estado de sitio 

Perú crisis institucional el Presidente Vizcarra disolvió al Parlamento y este lo destituyó y nombró a un miembro del mismo Por lo cual el Perú el Lunes pasado amaneció con “dos” presidente en “ejercicio” la FFAA respaldaron a Vizcarra y la situación política es complicadisima -se dio la paradoja de que el Grupo Lima que respalda al autoproclamado presidente de Venezuela tomo de su propio tóxico pues le ocurrió al Gobierno Peruano la misma situación que ocurre en Venezuela-

Argentina en víspera de un cambio de gobierno que no es solo de un gobierno por otro sino que se consolida la derrota de un proyecto conservador y neoliberal, que se intento aplicar con la Administración Macri solo les queda sangre sudor y lágrimas 

La Geopolitica Manda y ante el 70 aniversario de la revolución china que ha cambiado no solo China sino también el orden global, esto nos obliga a analizar los nuevos vientos regionales y mundiales y los cambios dramáticos geopoliticos, para volver a tener un destino común con la Patria Grande

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