Por Heinz Dieterich 2.8.2022 Autorizado por el autor para su publicacion en Dossier Geopolitico

1. De facto Declaración de Guerra

La incursión cuasi-militar de la multimillonaria Nancy Pelosi, tercera funcionaria más importante del sistema político estadunidense y uno de los personajes imperialistas más peligrosas del mundo, a la provincia china de Taiwán, acompañada por una delegación parlamentaria y protegida por fuerzas militares navales y aéreas estadunidenses; su declaración pro-secesionista de la isla en Taipei y el Taiwan Democracy Defense Lend-Lease Act”, introducido al Congreso estadunidense el 29 de julio, constituyen, en conjunto, una de facto declaración de Guerra contra el Partido Comunista de China (PCCh) y el desconocimiento de la soberanía y territorialidad integral de la Nación.

2. La Respuesta de China

La respuesta del Reino del Medio (Zhōngguó) a la provocación será asimétrica con medidas económicas, diplomáticas y militares, entre otras, que se implementarán en el teatro de operaciones en el momento que China escoja. La sabiduría del “Arte de la Guerra” de Sun Tzu, las múltiples lecciones de la Primera Guerra moderna del Siglo 21 en Ucrania y el profundo conocimiento de la estrategia imperial estadunidense para provocar conflictos bélicos en cualquier lugar del mundo, guiarán la mente de los planificadores chinos.

3. Fabricación del Pretexto de Guerra

El patrón (algoritmo) de fabricación de las guerras de agresión que el Imperio ha utilizado a través de toda su historia, es una combinación de medidas de asfixia económica, amenazas de agresión armada, campañas mediáticas mundiales de mentiras y guerra psicológica y la participación militar indirecta vía el suministro masivo de armamento. De particular importancia en ese patrón de agresiones bélicas son los Lend-Lease Acts (Leyes de Préstamo y Arriendo), que marcan el punto de intervención militar directa en un conflicto, manteniéndose la ficción de la neutralidad de Washington. Este umbral cualitativo, que generalmente es la entrada militar a la guerra real, se está cruzando actualmente en el Congreso de Estados Unidos con la introducción del “Taiwan Democracy Defense Lend-Lease Act”.

4. Lend-Lease, Segunda Guerra Mundial, Taiwán y Ucrania

El algoritmo de fabricación de guerras, donde Washington aparece como víctima de una agresión exterior, fue usado de manera destacada por Franklin D. Roosevelt para iniciar la guerra contra Japón en el Indo-Pacífico, provocando el ataque japonés a la colonia estadunidense de Hawai (Pearl Harbor, 1941), y para entrar en la Guerra del Atlántico contra el eje fascista, mediante la Ley de Préstamo y Arrendamiento para Gran Bretaña y Francia.

El actual proyecto bipartidista de ley Lend-Lease para Taiwan, diseñado en contubernio entre la imperialista clase política estadunidense y el neocolonial régimen secesionista de Tsai Ing-wen en Taipei, con el fin de avanzar la secesión de la isla de la República Popular China, viola los tres acuerdos básicos de la relación bilateral China-Estados Unidos y el principio de “una sola China”. Es modelado en nombre y redacción según la «Ley de Préstamo y Arrendamiento de Defensa de la Democracia de Ucrania», que fue aprobada por el Senado estadunidense el 6 de abril, 2022 y promulgada por Biden en mayo, después de ser ratificado por el Congreso por mayoría abrumadora.

Nadie debe equivocarse. En el actual contexto de agresión mundial de Washington contra las dos superpotencias nucleares China y Rusia los Lend-Lease Acts son auténticas declaraciones fácticas de guerra.

5. Destruir al Partido Comunista de China

La actual agresión de Washington contra China es apenas un eslabón más en la interminable cadena de intentos imperialistas de destruir al PCCh y la República Popular China.

Cuando esos intentos subversivos fracasaron, por ejemplo, en Tibet, Xinjiang y Hongkong, la gran esperanza destructor de Occidente radicaba en que las reformas de economía de mercado y coexistencia pacífica con Occidente (“opening up and reform”), introducidas después de la muerte de Mao, hicieran colapsar al “socialismo con características chinas” y su vanguardia conductora, el Partido Comunista.

Con la elección de Xi Jinping como líder del proceso, nuevamente esa estratagema contrarrevolucionaria basada en la economía política de la Escuela de Austria y Milton Friedman, terminó en el basurero de la historia. La respuesta imperialista, dada por el primer presidente afroamericano de Estados Unidos, Barack Obama, fue el enfrentamiento estratégico con China vía su «Pivot to East Asia» política, en el año 2012. Es decir, el cambio del centro de gravitación de la política exterior gringa desde el Atlántico hacia el Indo-Pacífico.

Cuando China neutralizó esa nueva estratagema desestabilizadora, Donald Trump continuó la agresión de Obama lanzando la campaña de destrucción económica y difamación propagandística permanente de China. La batalla de las narrativas globales sobre la supuesta alternativa existencial entre las “democracias” burguesas del mundo y las autocracias.

Perdidas las elecciones presidenciales del 2020 y fracasado el intento de golpe de Estado de Trump, el 6 de enero, 2021, Trump publicó el 15 de enero, 2021documentos clasificados, que confirmaron la decisión de Washington de mantener la hegemonía sobre su neo-colonia en Taipéi. El «Marco Estratégico de los Estados Unidos para el Indo-Pacífico» (U.S. Strategic Framework for the Indo-Pacific), originalmente sujeto a desclasificación solo en 2042, estipula que Washington debería evitar que China gane superioridad marítima o aérea dentro del primer gran perímetro de defensa estratégica del Indo-Pacífico, conocido como “the first island chain” (la «primera cadena de islas).

Bueno, sucede que Taiwán está situado en el punto central de ese perímetro de defensa, es decir, es de importancia estratégica crítica para la defensa de China. Ahí está la razón de la incursión cuasi-militar de Pelosi y de la de facto Declaración de Guerra de Washington.

6. Hacia la Derrota Final

El Imperialismo Atlántico, compuesto por el imperialismo anglo-americano y el sub-imperialismo de la Unión Europea (US + UE), ha sido derrotado contundentemente en Ucrania, por la guerra defensiva de Rusia. Con la agresión en Taiwán Washington demuestra, que no ha aprendido nada de sus derrotas militares en Corea, Vietnam, Siria, Afganistán y Ucrania. Ya está cruzando las líneas rojas de los intereses estratégicos de seguridad nacional de una segunda superpotencia nuclear: China.

Y no escucha la sabia advertencia del presidente Xi Jinping. Quién juega con fuego, perecerá quemado – Wanhuo bi zifen (玩火必自焚): “If you play with fire, you will surely perish by it.”

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