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Elecciones en Estados Unidos: En el marco de la Guerra civil y la Perestroika en EEUU

                               15 de septiembre de 2022

                    Wim Dierckxsens y Walter Formento

Introducción

El 8 de septiembre de 2022, India y China anunciaron que sus ejércitos habían comenzado a retirarse de su línea fronteriza, un paso en firme para poner fin al enfrentamiento, “agitado” por los intereses unipolares desde mayo de 2020. Con esto se obstaculiza y/o bloquea la réplica del escenario Rusia/OTAN en Ucrania en Asia, tal como la OTAN tenía en “mente”. Mientras, sesenta y ocho países en el Foro Económico Oriental (EEF), con participantes empresariales y gubernamentales, se reunieron en Vladivostok para trazar políticas y proyectos para la integración multipolar de Eurasia.  

Ambos acontecimientos se dan días antes de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), centrada principalmente en cuestiones de seguridad regional, cumbre que tiene lugar en Uzbekistán, a la que asistirán tanto el primer ministro Narendra Modi –India- como el presidente chino Xi Jinping -China. La integración y cooperación del proyecto multipolar, tanto en términos económicos como de seguridad, está dando pasos en firme y las contradicciones internas pasan así a segundo plano.

En esta situación internacional se presentan las elecciones de mitad de mandato en EEUU, con contradicciones profundas entre demócratas y republicanos. Se disputarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 escaños del Senado. The Economist (Revista de los señores de Davos y la OTAN) espera ampliamente que las elecciones intermedias de Estados Unidos, el 8 de noviembre, traigan amargas noticias para los demócratas. Dada la alta inflación y los bajos índices de aprobación de Joe Biden, esta elección podría ser especialmente desastrosa para los demócratas que esperan perder el control de la Cámara y del Senado. 

Estados Unidos 2022: Elecciones o batalla electoral

Las elecciones intermedias de EEUU serán decididas en buena medida por la influencia creciente que se despliega en relación a la figura de Donald Trump (según plantean los sistemas de comunicación en EEUU). Es inusual que un expresidente desempeñe un papel tan importante en las elecciones, luego de dejar de serlo. 

Trump ha jugado muy fuerte, ha respaldado a candidatos que le son leales y ha rechazado a los otros.  El logro singular de Biden (Partido Demócrata), es tener el índice de aprobación más bajo de cualquier presidente en ejercicio desde la década de 1950, cuando Estados Unidos era aún la locomotora industrial más pujante del mundo y arrastraba al mundo hacia adelante, hasta 1971-73 cuando su locomotora industrial consolido su diversificación tricontinental (EEUU/Europa Occidental/Japón) y, por lo tanto, empezó a chocar con todo proyecto nacional. 

Hoy, el alto costo de la vida ha debilitado la buena voluntad incluso de los demócratas, que ya se preparan para ver contundentes “pérdidas” en las elecciones. En la población en su conjunto, incluyendo a los demócratas, el 67 % piensa que la economía va mal, el 78 % cree que el país va en la dirección equivocada y el 64 % de los demócratas quiere otro candidato presidencial para 2024. Este estado de ánimo debilita la mayoría de las ambiciones restantes de la administración Demócrata. 

Es un hecho que conforme se acerca el día electoral del 8 de noviembre, los hechos muestran divergencias cada vez más agudas entre republicanos y demócratas. En el EEUU parecen darse ya todos los elementos necesarios para una “explosión socio-política violenta”. La incursión del FBI en Mar-a-Lago (la residencia de Trump) solo añadió gasolina al fuego. Cuando, el 1 de septiembre, Biden prácticamente le declaro la “guerra” al Trumpismo, dos días después Trump llamó a Biden enemigo del Estado. Confirmando la situación que ya está en boca de todos. En 2019 una encuesta de la Universidad de Georgetown ya había preguntado a los encuestados cuán posible veían una guerra civil en EEUU, en una escala de 0 a 100. La media de sus respuestas afirmativas fue de 67,23 puntos. Los grandes conglomerados de comunicación, asociados a Davos y la OTAN, son quienes hablan de la posible guerra civil. Para el 11 de septiembre, YouGov/Economist (iniciativa globalista) presentó los resultados de una nueva  encuesta sobre la guerra civil, contrastando opiniones demócratas vs las republicanas. Por ello, nuestra pregunta en este artículo es: ¿Quién necesita y promueve la guerra civil como proyecto político en EEUU?

Las contradicciones al interior del Partido Republicano 

Tras el “asalto” al Capitolio del 6 de enero de 2021, por parte de miles de “seguidores” de Trump, en Washington hubo 10 congresistas republicanos que votaron entonces a favor de enjuiciarlo políticamente junto a la iniciativa de los Demócratas Globalistas. Luego, en las elecciones primarias para noviembre de 2022, cinco candidatos (Wisconsin, Cennecticut, Ohio,  Washington y Wyoming), que contaban con el apoyo de Donald Trump, se impusieron ante sus rivales en agosto en las elecciones primarias del Partido Republicano y otros cuatro rivales simplemente terminaron su período. 

La representante por Wyoming, Liz Cheney, hija del ex vicepresidente Dick Cheney (2001-2009), al igual que su padre pertenece a la línea anti-Trump de los republicanos –NeoCon- miembros del Congreso. El éxito principal de los potenciales Senadores MAGA –Make America Great Again- ha creado mayores presiones para los Neocon con Mitch McConnellEste líder de la minoría republicana del Senado, “socio” de los demócratas globalistas y enconado opositor de Trump, opinó que las elecciones al Senado serían difíciles para los republicanos por su supuesto bajo perfil.  

Durante mucho tiempo ha sido el capo de la política republicana. Su crítica a la «calidad» de los candidatos de Trump le ha valido fuertes reproches públicos del senador de Florida Rick Scott, una figura política con la ambición y los recursos financieros para amenazar a McConnell para presidir el Senado. Mitch McConnell, su súper PAC ha invertido decenas de millones de dólares en estas elecciones internas y procurará que sus referentes se impongan a los de Trump. Estos hechos muestran tanto la feroz y decisiva interna en el partido republicano como el decisivo y rápido giro del Partido Republicano, y su base socio electoral, hacia el espacio MAGA del Trumpismo. Dejando en posición de debilidad a los republicanos Neocon, que vienen siendo “socios” de los demócratas (Clinton-Obama-Pelosi-Harris) en el despliegue del proyecto Globalista de Davos/Otan.

Ron DeSantis, el gobernador de Florida, aliado político de Trump (2017-2021), se ha asegurado el segundo puesto con una popularidad que ya compite con Trump (24% contra 51%, respectivamente), en tanto candidato republicano para las elecciones de 2024. Su retórica es del estilo de Trump en una política estatal, con la particularidad en atacar el estilo impositivo demócrata en el campo de la salud del Dr. Fauci. En otras palabras, con DeSantis como segundo candidato republicano para 2024, esto sumaría a la formula a pesar que hoy aparezca como un feroz opositor de Trump. 

Creciente Contradicción entre Demócratas y Republicanos 

‎La extralimitación de Biden en su discurso del 1 de septiembre de 2022, en una marco -muy extraño-, acusando no solo a Trump sino al partido republicano como terrorista, ha llevado a la caída de la máscara del poder ejecutivo. Deja expuesto, que ya no hay lugar ni espacios para la decisión ni la pretensión de gobernar para y con todos los estadounidenses. La fuerza bruta y la abolición de las normas de gobierno, como la fachada de una Corte Suprema políticamente independiente, el control estatal de las elecciones o el papel del filibustero en el Senado, ahora todo es aceptado por la fracción globalista unipolar financiera (Davos/OTAN) del partido demócrata en pos de imponerse. 

Incluso, existe todo un movimiento del Partido Demócrata dispuestos a utilizar cualquier “medio” para lograrlo y la consigna se resume en: «Atrapar a Trump». Los artículos, que ahora aparecen en los principales medios de comunicación globalistas –CNN/NYT/CBNC-, exigen derechos más allá de la ley en nombre de «Parar a Trump». “La democracia está en juego”, según afirman. Incluso, los intereses globalistas (Davos) están preparados para sacrificar los derechos constitucionales, las libertades civiles, los principios y el estado de derecho con tal de “Parar a Trump”. Toda una muestra de las formas y modos que asume la guerra civil en EEUU en esta etapa.

Con el objetivo de “voltear a Trump”, todo vale. Así como los republicanos macartistas desde 1950, estaban dispuestos a destrozar la Constitución para acabar con el llamado “comunismo” del Demócrata Roosevelt. Hoy el Partido Demócrata, dominado por los intereses transnacionales financieros, como en 1950 el Partido Republicano, quieren hacerlo para acabar con “Trump». “La democracia está en juego” gritan, por ello estamos preparados para sacrificar los derechos constitucionales, las libertades civiles y el estado de derecho con tal de “frenar” a Trump. 

Laurence Tribe, quien enseñó derecho constitucional durante medio siglo, ha abogado por enjuiciar a Trump por el «intento de asesinato» del ex vicepresidente Pence. La iniciativa no prosperó sólo porque requeriría ampliar de forma retroactiva e inconstitucional la ley. 

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés),  guardó silencio conspirativo sobre el allanamiento de la residencia de Donald Trump, Mar-a-Lago en Florida. Después que el FBI ejecutó la orden de registro en la finca de Florida, el Partido Republicano rápidamente cerró filas respaldando al expresidente Trump. Incluso el gobernador de Florida, Ron DeSantis, el mayor rival para Trump en las primarias republicanas, se refirió al gobierno del presidente Joe Biden como el “régimen” y dijo que, el allanamiento en Mar-a-Lago en busca de documentos confidenciales, tomados de forma indebida, fue “una nueva escalada en el uso de las agencias federales como armas en contra de los opositores políticos”. Para obtener una orden judicial, una declaración jurada sin argumentos debidos que no señala cómo se infringió o se está infringiendo una ley federal y no revela nada del por qué no prospera. Luego, Trump salió fortalecido. 

En una encuesta reciente de USA TODAY/Ipsos, el 59 % de los votantes republicanos dijo que Trump debería ser el candidato republicano para 2024. El Congreso liderado por los demócratas tiene un índice de desaprobación del 79 por ciento, según Statista.  The Economist señala que los republicanos están bien posicionados para recuperar el control de ambas cámaras. 

Lo que a partir del laptop de Hunter Biden (hijo del presidente) se conoce ahora con certeza, es que el FBI trabajó activamente para alterar el resultado de las elecciones presidenciales (noviembre 2019-enero 2020) en Estados Unidos, como señaló The New York Post en su momento. Hasta The New York Times y Washington Post (ambos voceros del globalismo) tuvieron que comunicar que la computadora portátil de Hunter Biden y el contenido encontrado en ella son, de hecho, auténticos. Más de 50 ex funcionarios de inteligencia de EEUU, incluido el director de la CIA, John Brennan, quedaron al descubierto con sus falsos testimonios del 19 de octubre de 2020. 

Mientras tanto para el Pueblo, en las elecciones de 2022, el costo de la energía y de la vida en general son los temas –realidades cotidianas- que de verdad importan a los votantes, que ya están en “camino de caer” en la línea de pobreza y más allá. No les interesa para nada el tema de Ucrania y el aborto apenas, temas si centrales del partido demócrata. Una encuesta nacional realizada en agosto 2022, por el Instituto Tecno-métrica de Política con sede en Nueva Jersey, revela que un sorprendente 79 por ciento de los estadounidenses opina que el presidente Donald Trump habría ganado la reelección si los votantes hubieran sabido la verdad sobre la computadora portátil de Hunter Biden. Y que (Trump) tenía razón que los demócratas le habían robado las elecciones. 

Podriamos concluir que el establishment financiero demócrata no ha podido “eliminar a Trump” (con trampas jurídicas) para las elecciones en 2022 y que se perfila como claro candidato a presidente para las elecciones de 2024. Lo anterior deja a los globalistas ante una situación complicada y, por ello, es que “buscan” con urgencia salir del callejón democrático electoral, que parecería, por sus acciones, no tener salida democrática para ellos. 

Del globalismo y el fascismo en EEUU

La confrontación que marca nuestro tiempo, la de la crisis sistémica del capitalismo unipolar financiero y el ascenso del proyecto multipolar plurinacional de los BRICS, con la Nueva Ruta de la Seda como proyecto, no deja de avanzar en medio de esta crisis general mundial

El Trumpismo en el Partido Republicano defiende posturas aislacionistas, critica la ayuda a Ucrania y felicitó a Rusia en su accionar ahí. En su administración anterior Trump (2017-2021) estuvo en contra de la OTAN, por ser el ejército de los señores globalistas de Davos que hoy han sometido a la Unión Europea. Durante la administración Trump, el globalismo recibió duros golpes al perder, la City financiera de Londres, con el Brexit. Donde ésta ya perdió influencia en la Unión Europea y, luego, el centro financiero de Hong-Kong, luego que Trump derogara su “estatus administrativo especial” –respaldo- para “ejercer su influencia” en Asia. Una victoria hasta rotunda del Trumpismo, que significo una crisis para los Globalistas (Davos) en su objetivo de poder imponer el Economic Reset Global, ya que conllevo a una confrontación aún más profunda y estructural en los EEUU (1999-2001-2008-2013) entre los intereses financieros unipolares: Globalistas vs Trumpistas y Continentalistas (capital financiero vinculado con el proyecto del imperio norteamericano en decadencia). 

En este contexto, nada alentador para el partido Demócrata, el presidente Joe Biden pronunció la noche del 1 de septiembre el discurso más polarizado desde que asumió la Presidencia de Estados Unidos. Además de calificar como «amenaza» y «extremistas» a los seguidores del exmandatario Donald Trump, también usó una escenografía acorde con su tono: luces rojas, sombras y posiblemente lo más polémico, infantes de marina. Esa imagen, de Biden haciendo puños con sus manos, expresión de odio, luces rojas y flanqueado por los infantes de marina, fue el detonante para que las críticas se avivaran. El Cuerpo de Marines de EE. UU., como parte de la Armada estadounidense, no debe tener inclinaciones políticas. Textualmente Biden afirmó: “No hay duda de que el Partido Republicano de hoy está dominado, impulsado e intimidado por Donald Trump y los republicanos del Make America Great Again (MAGA). Y eso es una amenaza para este país”. No solo muestra a un partido golpeado (Biden, Kamala Harris, Pelosi, etc.), sino que pretende “proyectar poder” bajo la forma de la fuerza militar. El propósito del discurso, entonces, no solo ve como amenaza a Donald Trump, sino al Partido Republicano entero, por caminar hacia el Trumpismo (https://panampost.com/oriana-rivas/2022/09/03). 

Biden llamo a levantarse a todos los que se oponen a Trump, en este caso, a la mitad de la población. Lo anterior ya no solo justificaría cualquier tipo de persecución de la persona, sino que crea el ambiente para que “los partidarios demócratas” busquen cómo rechazar el resultado de las elecciones intermedias de cualquier forma. Lo cual “abre espacios” para poder lograrlo, a la posibilidad de un escenario de intento de magnicidio. Hecho que acabamos de presenciar en Argentina, con un intento de magnicidio al vicepresidente de la nación argentina –CFK-, por un “personaje” que se identifica con los símbolos nazis, como los del batallón de «Azov» de Ucrania, al “servicio” de la OTAN. Otro escenario podría ser un “auto atentado” al estilo de las Torres Gemelas. Este, más impactante aún, no solo para suspender las elecciones, sino para profundizar desplegando o haciendo escalar la guerra civil en Estados Unidos. 

La guerra civil en Estados Unidos 

Por supuesto, en una guerra civil, las FFAA con sus diferentes “áreas y secciones” podrán estar de un lado o del otro. El Ejército de EEUU informa que en los “últimos años” –¿desde el 1997/2000- está teniendo problemas serios a la hora de reclutar nuevos soldados, del mismo modo que lo tuvo en la etapa final de la guerra de Vietnam 1971-75. A partir de 1973, en el periodo final de la larga Guerra de Vietnam -1964/1975-, la cual beneficio solo a los   Tricontinentalistas, los reclutamientos se desplazaron constantemente al sur de la línea Mason-Dixon. 

Actualmente, el ejército no alcanza sus objetivos de reclutamiento para los próximos dos años, en casi 40,000 soldados. Como informó el New York Times (globalista) ya en 2018, los reclutadores militares dependían en gran medida de la región políticamente más conservadora del país para los nuevos reclutas: el sur republicano. La decisión del ejército de cerrar muchas bases en los estados del norte, donde hay los largos inviernos, no hicieron más que profundizar y acelerar esta tendencia. 

Los distritos escolares de muchas zonas urbanas de los estados azules (demócratas) incluso han restringido el acceso a los estudiantes de secundaria en los últimos años, lo que ha aumentado aún más la dependencia de los reclutas de los suburbios y pueblos rurales de los estados rojos (republicanos). Según el Mayor Paul Lewis, en los últimos años la preparación militar se ha visto afectada por “una combinación tóxica de liderazgo deficiente y la politización del ejército”, erosionando la confianza de los miembros del servicio de base.

El ejército, en otras palabras, es predominantemente republicano, al menos en su base y los demócratas no están interesados en el ejército que es básicamente republicano. Los globalistas tienen su propio ejército en la OTAN, básicamente de mercenarios pagados con las contribuciones de los países miembro y por los grandes consorcios transnacionales. Para los demócratas el ejército, en cuanto a tropa, de pronto es un problema y adversario en una guerra civil. 

Si es claro que, la OTAN, recluta su alto mando en los oficiales de los otros países metrópolis y los ha formado desde 1991, en los últimos 30 años de despliegue del globalismo, con mercenarios en Siria, Afganistán, Ucrania, etc. Pero también es claro que, la OTAN, no puede contar de manera monolítica con suboficiales y oficiales norteamericanos, ya que son en forma dominante republicanos. Por ello, la OTAN recluta el alto mando y los niveles intermedios también fuera de EEUU, en GB, Canadá, Australia, etc. Y la tropa la recluta en base a tropas mercenarias provistas por corporaciones “privadas” financieras militares paralelas en EEUU y el mundo. Algo que hemos observado como “práctica política” en todos los imperios en historia, en determinado momento y particularmente en su fase de  decadencia.

En dicho contexto, Biden ordenó a su equipo de seguridad nacional que dirigiera una revisión exhaustiva de 100 días de los esfuerzos del gobierno de EEUU para abordar el “terrorismo interno”, que se ha convertido en la amenaza terrorista más urgente que enfrenta el país hoy. La Administración Biden está lanzando la primera Estrategia Nacional para Contrarrestar el terrorismo interno (enfrentamiento armado interior de EEUU), para impulsar eventualmente la guerra civil. 

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha designado al “Extremismo Violento Doméstico” como Área de Prioridad Nacional. El Departamento de Defensa (DOD) está incorporando capacitación para los miembros del servicio que se separan o se retiran de las fuerzas armadas, sobre posibles ataques de actores extremistas violentos contra personas con entrenamiento militar. Según Kelly Offield del Instituto Mises (America´s secret government by proxy 01.09.2022), hay1.271 organizaciones antiterroristas, de seguridad nacional y de inteligencia; 1.931 análogos del sector privado; 10.000 ubicaciones de estas organizaciones y 854,000 personas con autorizaciones de seguridad de alto secreto. La línea que distingue entre lo público y lo privado es “gris” en esta actividad.

El Consejo de Asuntos Exteriores (CFA, por sus siglas en inglés)  afirma  que la principal amenaza terrorista “es más nacional que internacional”. EL CVE es el consejo que está a cargo del control de la información y tiene como misión identificar, definir y catalogar las vulnerabilidades de seguridad cibernética para el gobierno y está a cargo de delimitar qué ideas son aceptables, qué ideas no lo son y cómo hacer cumplir esos juicios con software y técnicas. Esta es la nueva normalidad en EEUU y, en general, cada vez más en el llamado “Occidente”. 

El dejar a opositores sin cuentas bancarias, al estilo de Canadá con la huelga de los camioneros, es más eficiente al tener una cripto-moneda, que más pronto que tarde manejaría la Reserva federal. Y la administración Biden está trabajando a toda velocidad en acabar con el dólar papel, para sustituirlo por una nueva moneda digital. Para Biden, y para las fuerzas globalistas, los trumpistas y hasta los republicanos “empiezan” a ser considerados como Subhumanos (como los pueblos originarios, judíos, gitanos y pueblos eslavos en tiempos de nazismo o en todos los tiempos y momentos de la historia en que se necesita “construir al otro” como el “enemigo a desarticular”) a los que no solo hay que reprimirlo sino “neutralizar”. 

Entonces, ¿qué mejor que empezar por dejarles sin dinero para poder dejarles por fuera del acceso a todo lo que requiere de Dinero para “poder vivir”? Esto podría claramente ser considerada: “Una declaración de guerra en toda la línea”.

El hecho que YouGov/Economist (una firma internacional de investigación de mercados y análisis de datos basada en Internet, con sede en el Reino Unido) señala que el 57% de los estadounidenses dice que “es probable que estalle la guerra civil en un futuro no lejano”, el 14% lo considera muy probable y el 43% lo considera probable.  El 66% de los encuestados ya creía que la división política en EEUU sería crítica desde que Joe Biden asumió el cargo. Lo anterior es el resultado del trabajo del complejo de comunicación por inteligencia artificial, esencialmente dominado por transnacionales globalistas de la comunicación. Todo, cada vez más nos hace pensar que EEUU está ya en una guerra civil que aún no ha tomado las formas de dos bandos claramente delimitado por sus uniformes y nombres, pero que si observamos el fondo ya está desplegándose claramente. ¡Recordemos, que el fondo del río no es posible ver “claramente” cuando sus aguas ya marchan revueltas! 

Una guerra civil en EEUU implica una crisis del Globalismo Unipolar internacional. Y lleva la situación a ese “momento” porque necesita imponer y ganar cada guerra civil que provoca, pero principalmente en EEUU. Con lo cual estamos observando que necesite también “imponer” escenarios de “guerra civil” en otras naciones, pero al modo en como lo ensayo ya en Libia, Irak, Egipto, es decir al modo de las “Revoluciones de Colores”, con fuerte presencia en el terreno de sus ejércitos de mercenarios y sus plataformas de comunicación por inteligencia artificial.  En otras “naciones como en la UE, Rusia, China, Turquía, Argentina, Brasil, etc. Que podrían hacerlas comenzar y denominarlas como “Crisis políticas” o “Gran rebelión” en cada nación/región de país central (principalmente en EEUU y GB). Donde este invierno sucederán crisis profundas por el alto costo de la energía y de la vida en general. 

Pero también podrían ser escenarios las naciones tanto Latinoamérica y Caribe como en África. Será un momento más crítico todavía para poder avanzar imponiendo sus condiciones del Economic Reset a todas las naciones y pueblos del Sur. Con el frio invierno y una guerra civil en Estados Unidos, el Globalismo financiero unipolar (Davos-Otan) se encuentra claramente en problemas. 

Con una guerra civil ya en despliegue, bajo sus distintas formas y modos, en EEUU, que lo empantana, y Europa en una crisis económica y política profunda, bien podría también producirse un “giro” general de no alineamiento “activo” de las naciones con el proyecto OTAN globalista. La oligarquía globalista se expresa y recorre todos los ex países centrales y periféricos. En la “vieja” periferia, ya en crisis con los y el centro oligárquico financiero, la tendencia es que los países del Sur global opten cada vez más por los BRICS y la Nueva Ruta de la Seda. 

Con una guerra civil en EEUU que ya ha empantanado a las oligarquías financieras (Global y Continentales), Latinoamérica y el Caribe en la CELAC tiene las manos gados de libertad crecientes para integrarse al proyecto multipolar y profundizar su propia integración regional como CELAC.             En tanto que, África aparece como un continente perdido para los globalistas y más aún después que China haya condonado la deuda externa a los países africanos. Lo anterior implica que el Universalismo Multipolar de los Pueblos y Naciones, con su proyecto de Nueva Ruta Multipolar de la Seda tanto como las nuevas fuerzas productivas en despliegue, con nuevas relaciones de producción, están desplazando a un sistema en decadencia y a una élite ya improductiva, parasitaria y, por lo tanto, obsoleta. Conforme nos aproximamos al año 2023, se vislumbra que la humanidad también tiene la oportunidad histórica podrá dar un gran paso adelante hacia su futuro pluriversal de naciones y pueblos. 

¿Cuándo lo harán el FMI, Banco Mundial, etc.? El globalismo procura mantener el control sobre los Pueblos y Naciones de América Latina y la batalla es dura, pero se encuentra ya en pleno desarrollo y despliegue. Sin embargo, una guerra civil en EEUU en proceso y Europa en una crisis económica y política profunda, bien podrían estar dadas las condiciones para avanzar en el no alineamiento con el proyecto OTAN globalista. 

Posibles escenarios futuros

Podemos observar dos escenarios plausibles para EEUU, que podrían presentarse en el futuro cercano y que no se excluyen. Los señores neo-feudales de Davos y la OTAN, que tienen presencia en todos los países y en EEUU, en sus bancos centrales, monedas, jueces y cortes judiciales, fuerzas policiales, de seguridad y militares, están jugando con dos planes alternativos para su Economic Reset en EEUU. 

El Plan A de la Oligarquía Financiera Globalista (Davos/Otan/Bis), no plantea una guerra civil. El Plan B, plantea la necesidad de la guerra civil. En los dos casos, los beneficios proceden de la confiscación de riquezas a la población. Pero el Plan A requiere asegurar, partiendo de lo que la pandemia “impuso”, la completa obediencia y docilidad de la población: que se conforme con no tener casi nada y estar cuasi felices con la ´comodidad´ de poder quedarse en casa.

El plan A fue derrotado, ya que el Covid-19 no logró su objetivo en los estados republicanos. Tampoco en el Mundo. Según ellos, es el momento de Plan B, en el que los estadounidenses pueden y deberían dispararse unos a otros usando todas las armas en su poder. La Guerra Civil. Plantean también como plausible, la combinación de los planes A y B, donde los estados demócratas se mantienen encerrados y pacificados (Plan A), temerosos de los estados republicanos, donde la guerra civil (plan B) haría estragos.  

Sin embargo, arguye Zhirinovsky, el Plan B no puede comenzar hasta haberse abordado un problema: cómo deshacerse, por un lado, de las responsabilidades del gobierno federal de los EEUU. Hay dos temas: ¿Cómo deshacerse de los gastos de Defensa, del Seguro Social, SSI y de Medicare? En segundo lugar, no menos importante: ¿Cómo deshacerse de las obligaciones ante los acreedores extranjeros (China y Japón en primer lugar)? 

Este jubileo auto-otorgado será un primer precedente muy bueno, para que el Sur pluriversal/plurinacional, pueda avanzar con iniciativa propia por el camino del gran jubileo –perdón- pluriversal de las deudas financieras de la naciones, un yugo que es el instrumento y modo con que las transnacionales financieras globalistas –Davos- sojuzgan o someten a los Pueblos y Naciones el en Sur Global. Que es un nuevo modo de llamar al histórico Tercer Mundo de los Pueblos y Naciones, el de la Tercera Posición Estratégica, que se reunión en Bandung por primera vez en abril de1955. Hoy más actual que nunca en el Pluriversalismo Multipolar de los Pueblos, Naciones y Regiones. Llamado también hoy el Sur Global.

El Globalismo Unipolar, para lograr sus objetivos, necesita incitar o imponer una guerra civil que saquee Washington –DC- y que “disuelva” el gobierno federal. Recordamos que el derrumbe de la democracia estadounidense ya se evidenció el 6 de enero de 2021, cuando una ‎multitud irritada por la reacción policial “tomó por asalto” el Capitolio en Washington. Hoy ‎se sabe que los manifestantes no tenían intenciones de derrocar al Congreso. Sino que la policía, comportándose como el brazo armado de un gobierno sombra (Shadow State o Estado Profundo), reprimió a los ciudadanos que ‎protestaban y luego, “orientaron” sus reacciones. Sólo después que la policía provocó la muerte de un manifestante, la multitud exasperada ‎se lanzó al asalto de la sede del Congreso. ¿No se trató de un magnífico ensayo general para un próximo auto-asalto de mayor envergadura, culpando una vez más a los republicanos?

Antes que Washington DC esté listo para ser borrado del mapa político, tendría que “suceder” o “producirse” previamente un gran saqueo, a través de un gran episodio de corrupción política. Ucrania, el patio de juegos personal de Joe y Hunter Biden, es utilizado como el principal centro globalista de lavado de dinero. De los miles de millones de dólares que la administración Biden ha emitido sin respaldo para ser gastados en Ucrania, hasta ahora poco y nada ha llegado a Ucrania. Otro tanto puede afirmarse de las grandes cantidades de armas “enviadas” a Ucrania que bien ser podría estar terminando, entre otros países, en Polonia así como  en Siria y en África que ya está certificado, etc. Por estas mismas realidades será que, en la frontera polaca/bielorrusa, Rusia y Bielorrusia ya concentran tropas.

Por ello, ha llamado mucho la atención que en un encuentro reciente de los grandes consorcios del complejo industrial y militar (Lockheed Martin Corp, BAE Systems, Northrop Grumman, etc.), el presidente de Ucrania haya sido “invitado” a participar por zoom, para expresar ´sus prioridades´, supuestamente para el conflicto en Ucrania. 

Una vez que, el mensaje que la democracia está muerta se “recibe” y que Washington es una “cueva de ladrones”, el camino estará despejado para el Plan B: la ´guerra civil´ con mercenarios contra la población en los estados rojos, republicanos. El momento más alto de la guerra civil ya en curso. Seguramente los líderes de MAGA –Trumpistas- ya estan en conocimiento y tienen bien claro este panorama, con lo que un empantanamiento no es para nada improbable. La “derrota” en llevar la guerra civil al estadio de la guerra civil armada general, significaría la muerte del unipolarismo globalista. Pero, también, significaría la debacle estructural del Continentalismo norteamericano. Estaríamos presenciando la Perestroika Norteamericana avanzando ya en profundidad. 

Otro escenario posible y complementario es que la Reserva Federal (Banco Central), que está inexorablemente ligada al Banco de Pagos Internacionales o BIS (el «banco central de los bancos centrales»), haga “algo”. El BIS es una institución controlada por la oligarquía globalista transnacional, no por la oligarquía estadounidense. Su objetivo podría ser “derribar desarticulando” la economía estadounidense, mediante un “movimiento” que haga estallar su moneda (Dólar), para hacer realidad el sueño globalista de una “utopía socialista mundial¨. Para ello, no tienen tiempo de sobra. 

La banca central en EEUU y en la UE ya han hecho “explotar una burbuja” de larga duración, con tasa de interés fija baja, para luego poder subir las tasas en todo el espectro crediticio. Que, de sostenerse, se traduciría en una depresión económica con destrucción de la economía real, sobre todo en la industria. Se puede observar como los mercados comienzan a hundirse y como el desempleo se dispara. En el marco de una inflación auto-inducida “galopante” y sin aumentos de salarios, estarían logrando reducir cada vez más el nivel de vida de la población en general y haciendo crecer en el pueblo norteamericano una situación “desesperante”. Pero, además, afirman que “tienen el control”, incluso de esta “velocidad de caída” aún. 

La Reserva Federal –Banca Central Privada Globalista- hoy está en condiciones, con el aumento de las tasas de interés, de producir el colapso del dólar. Igual situación y del mismo modo, también opera el Banco Central Europeo. De lograr hacerlo en tiempos de elecciones en EEUU, podrían introducir incluso una cripto-moneda que reemplace al dólar.  Es poco tiempo el que tienen y ahí está el “punto de estrangulamiento” para los intereses globalistas. 

Un decreto presidencial en EEUU estaría previsto para el 20 de septiembre. Si la información es correcta, sería una medida en torno a lograr restringir al máximo el dinero en efectivo a disposición de la población. El objetivo de la cripto-moneda es poder cortar el acceso al dinero en efectivo de modo decisivo y selectivo. 

Luego, a cada ciudadano que no se ajuste a las “nuevas reglas”, en teoría a la mitad de la población (republicana), se le podría cortar el acceso a su dinero al bloquear sus cuentas. Tal y como lo hicieron ya en Canadá, durante la huelga de los camioneros. Esta misma política está en marcha a través del BCE en la Unión Europea. Pero el tiempo parece jugar en contra del Globalismo. Estas elecciones podrían incluso “anunciar” que estamos presenciando el fin de la civilización occidental. 

1 La familia Cheney, su padre, tiene una historia fuerte por ejercer la presidencia de EEUU junto a Bush, entre 2001-2009, justo cuando se produjeron los dos grandes hechos que marcan la historia de EEUU en su declinación, la llamada Caída de las Torres Financieras Globales Gemelas en 2001 y la llamada Caída de Lehman Brothers, de Los Fondos Financieros Globales en 2008. Dos hechos que marcaron el principio del enfrentamiento y fractura estructural de la Oligarquía Financiera de EEUU, entre Globalistas contra los Continentalistas (Citar Libro la Perestroika en EEUU).

2 PAC: Fondo de Acción Publicitaria. Estaria recortando millones de dólares.

3 We can’t let Trump – or Trumpism – back in office

4 El Maccartismo, la iniciativa del senador Republicano MacCarthy, tenía por objetivo estratégico lograr vetar, neutralizar y perseguir las iniciativas industrialistas y de democratización con inclusión social en EEUU de los seguidores de Roosevelt (luego, de Kennedy). Los Demócratas proponían e impulsaban todo lo que refiere a la democratización y profundización de políticas de desarrollo de la industrialización, de la cultura, de la política y los sindicatos en EEUU. El partido republicano, que expresaba a los grandes bancos y sectores financieros, inicio esta batalla (Maccartismo) para consolidar su posición luego de la victoria en la segunda guerra mundial, para avanzar en su expansión sobre Europa Occidental y sobre Japón y su región en el Asia pacifico. Luego de las dos bombas nucleares lanzadas por EEUU. Incluso por su decisión de imponer la OTAN como nuevo instrumento institucional militar internacional para consolidar el Bipolarismo y su política Tricontinentalista, para lo cual necesitaba subordinar a los intereses nacionales y continentalistas en EEUU, dominantes en el partido Demócrata.

5 En 1963 se “produce” el magnicidio del presidente de EEUU: JFK –John.F.Kennedy- por el Partido Demócrata. Que reunía, entonces, a los grandes y pequeños industriales, a los trabajadores asalariados formales y al pueblo norteamericano en general, en la línea de J.D.Roosevelt. La oposición del partido demócrata enfrentada a la oligarquía financiera norteamericana, que controlaba entonces el Partido Republicano entonces. Desde 1994 controlando el Partido Demócrata, en nombre de los intereses del capital financiero transnacional Globalista, que se desplazó desde 1984-88 al Partido Demócrata. El cual controla desde 1991-1994.  

6 Que lograron imponerse e imponer el patrón Dólar/OTAN/Petróleo, hoy solo su fracción superior ha devenido en Globalistas (1991-1999).

7 El Papa Francisco refiriéndose a la grave “deuda ecológica” que vive la humanidad afirmó que la deuda ecológica remite en cierto modo a la cuestión de la deuda externa “cuya presión suele obstaculizar el desarrollo de los pueblos”, y ahora más todavía ante la crisis causada por la pandemia. https://www.infobae.com/opinion/2021/11/28/el-papa-francisco-y-la-deuda-externa-o-el-virus-de-la-dependencia/

Bibliografía 

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Durden Tyler, Gingrich: Los medios no reconocerán la llegada de la ola republicana en noviembre, zero hedge, 31 de agosto de 2022

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Rivas Oriana , Biden irrespetó a la Armada al usar infantes de marina en discurso partidista, panampost.com, 3 de septiembre de 2022

Smith Brandon, Es un hecho que necesita repetirse: la Reserva Federal es un terrorista suicida, Alt-Market.us, 7 de septiembre de 2022

El lunes 22 del corriente fui entrevistado por el Periodista cordobes Alfredo Guruceta para su programa televisivo “Con Sentido Común” que se transmite por Canal “C” de Córdoba por el sistema de Cablevisión Argentina

En dicho encuentro junto a otros panelista que me precedieron realice una descripción de la actualidad mundial a la fecha en el marco del Conflicto Global que se vienen desarrollando desde hace 2 décadas entre las Potencias Emergentes y las Potencias de la Angloesfera que no se resignan a estos cambios globales irrefrenables y de cómo con el paso del tiempo de simples alianzas Comerciales se ha profundizando las mismas en otras áreas desde la Cientifica/Tecnologica hasta llegar a la actualidad a alianzas y experiencias de zonas sensibles como son la Seguridad y la Defensa de los emergentes.

Prof. Lic Carlos Pereyra Mele 

Director de Dossier Geopolitico DG

Dossier Geopolitico difunde dos trabajos del Dr. Eduardo Vior sobre la misma problemática EL LITIO que en vez de ser una posibilidad de solución económica para el llamado triángulo del Litio (Argentina Bolivia Chile) Puede ser parte de nuevas penas para toda la región como ha sido para muchos Países poseedores el Petróleo en el S XX

Decíamos 2 trabajos uno: un artículo publicado en Télam titulado: «La ley anti inflación de EE.UU. agudiza la lucha por el litio» y otro una entrevista que se le realizó junto al destacado analista español Francisco Fernadez-Cruz Sequera en el Programa del destacado periodista mexicano Roberto de la Madrid en el Programa «Detrás de la razón» titulado: USD $750 000 000 000 ¿Qué esconde LA IRA DE BIDEN..? Carlos Pereyra Mele Director de dossier Geopolitico

UNO:

La ley antiinflación de EE.UU. agudiza la lucha por el litio

Si las fábricas automotrices quieren recibir subsidios, deben completar su producción dentro del país, romper las cadenas internacionales y llevar una puja por el mineral que afectará a Argentina. POR EDUARDO J. VIOR 17-08-2022 | 20:22

Biden firm promulg su ley contra la inflacin
Biden firmó promulgó su ley contra la inflación.

Tan desprestigiado está el el presidente Joe Biden que este miércoles 17 hasta la propia prensa demócrata sólo publicó en líneas inferiores la promulgación de la nueva ley sobre el clima, la atención sanitaria y los impuestos (IRA, por su nombre en inglés) que prevé una inversión de 370 mil millones de dólares para la reconversión ecológica de la economía norteamericana. Con una combinación de incentivos fiscales y castigos la medida intenta relanzar la producción y el consumo reorientándolos hacia tecnologías sostenibles. Sin embargo, no podía faltar la mano subrepticia de los estrategas de la guerra ininterrumpida: la norma contiene disposiciones proteccionistas que quiebran las cadenas transnacionales de producción –especialmente las de la industria automotriz- cerrando el mercado a las baterías de litio chinas. La lucha entre las potencias por la apropiación del oro blanco se incentivará, con consecuencias mundiales que afectarán seriamente a Argentina.

El presidente Joe Biden sancionó el martes 16 la ley de lucha contra la inflación, conocida como IRA.

«Con esta ley, el pueblo estadounidense ganó y los intereses especiales perdieron», dijo Biden este martes 16 durante la ceremonia en la Casa Blanca en la que sancionó la IRA. El rpesidente presentó la nueva ley como una oportunidad histórica para combatir el cambio climático y mejorar la vida de los estadounidenses. Enumeró una lista de disposiciones que, según él, acelerarían el impulso de las energías limpias en el país, reducirían los costes sanitarios y recuperarían la economía.

El paquete limita los precios de los medicamentos con receta e impone un nuevo impuesto a las grandes empresas. También se prevé que la legislación reduzca el déficit federal, como una medida que los demócratas presentaron como clave para frenar la inflación. La Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley el viernes en una votación de 220-207, días después de que el Senado lo votara 51-50 gracias a que la vicepresidenta Kamala Harris desempató. La aprobación de la ley marcó uno de los mayores éxitos legislativos de los demócratas en este período de sesiones, justo  antes de las elecciones de noviembre próximo.

La Ley de Reducción de la Inflación introduce incentivos para que las empresas privadas produzcan más energía renovable y los hogares transformen su consumo de energía. La norma también permite a Medicare negociar el precio de los medicamentos recetados y amplía los subsidios a los seguros de salud para millones de habitantes. Para financiar estas medidas, se crearon nuevos impuestos sobre las mayores empresas del país. También otorga al Servicio de Impuestos Internos (muy desfinanciado) el mayor aumento presupuestario de su historia, lo que le permitiría cumplir efectivamente su misión de vigilancia.

La nueva ley incluye créditos fiscales para el desarrollo de energías limpias, créditos para promover la eficiencia energética de las viviendas y los edificios y una serie de medidas para limitar la liberación de metano en las explotaciones de petróleo y gas. No obstante, el texto vincula el desarrollo de energías limpias en tierras y aguas de propiedad pública con la continuación de la extracción de combustibles fósiles y exige al Departamento de Interior que subaste más parcelas en el Golfo de México para la perforación. Estas disposiciones se introdujeron, para conseguir el apoyo del senador Joe Manchin (demócrata), de Virginia Occidental (una zona de gran producción de carbón), quien ya antes restó su apoyo a un proyecto más ambicioso que así fracasó.

Como se sabe, el diablo se esconde en los detalles. Según la IRA, para tener derecho a la desgravación fiscal, los fabricantes de nuevos vehículos eléctricos (NEV, por su nombre en inglés) deben completar el montaje de los mismos en Estados Unidos y obtener un porcentaje significativo de los principales componentes de las baterías, incluidos metales como el litio, el níquel y el cobalto, en el país o en países con los que éste tenga acuerdos de libre comercio. Ahora bien, China, el mayor productor mundial de esos componentes vitales, no tiene ese tipo de contrato con Estados Unidos.

«La mayoría de las condiciones vinculadas a las subvenciones para los fabricantes de automóviles estipulan los lugares de ensamblaje de los nuevos vehículos eléctricos, pero es raro que también se mencionen los lugares donde deben procesarse los minerales y las unidades de las baterías. Esta extralimitación deja al descubierto la intención de suprimir toda la cadena industrial de alta tecnología en China», denuncó el martes al Global Times Feng Shiming, analista de la industria automotriz en la consultora Menutor, de Shanghai. Feng afirmó que la ofensiva de EE.UU. contrasta con la política industrial china, según la cual todos los fabricantes de vehículos eléctricos nuevos, independientemente de su origen, como Tesla, tienen derecho a recibir subvenciones industriales siempre que cumplan las normas legales.

China teme que EE.UU. repita con los productores de celdas y baterías de litio la represión que ejerció contra los fabricantes de paneles solares en la región autónoma de Xinjiang, en el noreste del país, a quienes Washington acusó de someter a sus trabajadores a «trabajos forzados» como excusa para excluirlos del mercado norteamericano, dijo el martes al Global Times Lin Bochiang, director del Centro de Investigación de Economía Energética de la Universidad de Xiamen. Por su parte, Gao Lingyun, de la Academia China de Ciencias Sociales en Pekín, declaró también el martes al órgano oficioso del gobierno chino que tras la consigna de “lucha contra la inflación” la nueva ley expresa el consenso entre demócratas y republicanos para ahogar el ascenso tecnológico chino. Sin embargo, “las normas discriminatorias también ponen a EE.UU. en riesgo de violar las normas de la OMC», dijo Gao.

Por el contrario, en una declaración tras la aprobación de la IRA en el Senado el viernes la Representante de Comercio de EE.UU., Katherine Tai, manifestó que «con esta legislación, la Ley CHIPS, la Ley de Ciencia y una serie de acciones ejecutivas EE.UU. está en una posición más fuerte para mantener nuestra ventaja competitiva global en los próximos años».

Haiku, en la provincia de Hainan, en el sur de China, acogió el viernes pasado la feria de vehículos de nueva energía (NEV). En la feria se exponen cerca de 300 vehículos de nueva energía y vehículos inteligentes interconectados. Las autoridades dijeron que China aumentará la proporción del sector de los NEV al 20% del total de las ventas de automóviles nuevos para 2025.

Auto de wwwautosinnovateorg
Auto de www.autosinnovate.org

En realidad, los observadores de la industria no son tan optimistas. Según algunos de ellos, la nueva ley podría infligir un gran daño a EE.UU. así como a la industria mundial de los NEV y aumentar aún más su inflación, mientras que su potencia para afectar a los fabricantes chinos de NEV es «insignificante y está dentro de control». De acuerdo a un informe del sitio web del sector, autosinnovate.org, actualmente el 70 por ciento de los 72 modelos de vehículos eléctricos a la venta en el mercado estadounidense no podría optar a las subvenciones. Prácticamente ninguno podría acceder al incentivo financiero, porque incluyen un alto porcentaje de partes importadas. «Es una oportunidad perdida en un momento crucial que pondrá en peligro nuestro objetivo colectivo de alcanzar un 40-50% de ventas de vehículos eléctricos para 2030», dijo John Bozzella, presidente y director general de la Alianza para la Innovación en la Automoción, en un blog publicado en la web oficial de la alianza el 5 de agosto pasado.

Coincidentemente, en un informe de Fortune que cita a Simon Moores, director ejecutivo del analista del mercado del litio Benchmark se lee que «es casi imposible que algún país de la Alianza pueda llenar de aquí a 2024 el vacío de materia prima de China para la demanda de NEV en EE.UU.». Los principales fabricantes chinos de baterías, como CATL y BYD, representan conjuntamente cerca de la mitad de la cuota de mercado mundial. Para los fabricantes de automóviles de EE.UU., Europa, Japón y Corea del Sur, como Tesla, BMW, Toyota, Kia y Hyundai, cortar los lazos con los proveedores chinos implica aumentar los costos en «un porcentaje significativo», explicó Feng. Y, aunque EE.UU. ha ejercido una fuerte presión sobre sus aliados, para unirlos y excluir a China de la cadena de suministro global, los analistas también predicen que pocas empresas se sumarían a ese plan, teniendo en cuenta el aumento de costos que implicará.

Por su parte, un representante de un fabricante de paneles solares líder en el mundo declaró el martes al Global Times que «todavía no tenemos planes de construir una fábrica en Estados Unidos. Aparte de las subvenciones, tenemos que evaluar la situación del mercado y la dotación de recursos», dijo, indicando que la empresa tiene que sopesar si estos supuestos incentivos pueden compensar el costo de construir una nueva cadena industrial en el país del norte. «La relocalización siempre conlleva un enorme gasto inicial. Por ejemplo, el rendimiento es clave para la fabricación de baterías y pueden ser necesarios años de ajuste y adaptación para lograr una tasa de rendimiento relativamente alta, por no hablar de la construcción de una cadena de suministro de NEV desde cero», dijo Feng, al tiempo que cuestionó que el mercado norteamericano sea «suficientemente grande» como para atraer a los fabricantes de NEV. «Es innegable que si los fabricantes de coches extranjeros se alejan de los proveedores chinos, las ventas de éstos caerán, pero esa pérdida podría compensarse pronto por las dimensiones y dinámica del mercado interior chino», advirtió Feng.

Es también dudoso que estas medidas proteccionistas puedan aplicarse, dada la gran dependencia de EE.UU. de los componentes chinos, su enorme deuda externa y los graves problemas económicos internos. Además, Washington se caracteriza por la discontinuidad de sus políticas por causa de la competencia entre los partidos.

Todo indica que, al menos en este aspecto de la IRA, han metido la mano los estrategas de la confrontación con China. Los antiguos campeones del globalismo (los clanes Clinton, Obama y cia.) de repente han decidido romper las cadenas productivas que enlazan al mundo y están aplicando una política proteccionista intempestiva que daña más al propio país que al pretendido objetivo.

Ha estallado la guerra del litio entre las grandes potencias. Estados Unidos carece del oro blanco y China tiene sólo 20% del mineral relevado en el planeta, pero el triángulo que forman Argentina, Bolivia y Chile concentra las mayores reservas mundiales. Por las buenas o por las malas vendrán por él. Sin la integración de los procesos productivos entre los tres países y el desarrollo de tecnologías propias que permitan avanzar en las cadenas productivas de celdas y baterías, seremos impunemente saqueados. Un pasaje secundario en una ley antiinflacionaria de Estados Unidos basta para afectar seriamente nuestro futuro.

DOS: Programa «Detrás de la razón»

Por Heinz Dieterich 2.8.2022 Autorizado por el autor para su publicacion en Dossier Geopolitico

1. De facto Declaración de Guerra

La incursión cuasi-militar de la multimillonaria Nancy Pelosi, tercera funcionaria más importante del sistema político estadunidense y uno de los personajes imperialistas más peligrosas del mundo, a la provincia china de Taiwán, acompañada por una delegación parlamentaria y protegida por fuerzas militares navales y aéreas estadunidenses; su declaración pro-secesionista de la isla en Taipei y el Taiwan Democracy Defense Lend-Lease Act”, introducido al Congreso estadunidense el 29 de julio, constituyen, en conjunto, una de facto declaración de Guerra contra el Partido Comunista de China (PCCh) y el desconocimiento de la soberanía y territorialidad integral de la Nación.

2. La Respuesta de China

La respuesta del Reino del Medio (Zhōngguó) a la provocación será asimétrica con medidas económicas, diplomáticas y militares, entre otras, que se implementarán en el teatro de operaciones en el momento que China escoja. La sabiduría del “Arte de la Guerra” de Sun Tzu, las múltiples lecciones de la Primera Guerra moderna del Siglo 21 en Ucrania y el profundo conocimiento de la estrategia imperial estadunidense para provocar conflictos bélicos en cualquier lugar del mundo, guiarán la mente de los planificadores chinos.

3. Fabricación del Pretexto de Guerra

El patrón (algoritmo) de fabricación de las guerras de agresión que el Imperio ha utilizado a través de toda su historia, es una combinación de medidas de asfixia económica, amenazas de agresión armada, campañas mediáticas mundiales de mentiras y guerra psicológica y la participación militar indirecta vía el suministro masivo de armamento. De particular importancia en ese patrón de agresiones bélicas son los Lend-Lease Acts (Leyes de Préstamo y Arriendo), que marcan el punto de intervención militar directa en un conflicto, manteniéndose la ficción de la neutralidad de Washington. Este umbral cualitativo, que generalmente es la entrada militar a la guerra real, se está cruzando actualmente en el Congreso de Estados Unidos con la introducción del “Taiwan Democracy Defense Lend-Lease Act”.

4. Lend-Lease, Segunda Guerra Mundial, Taiwán y Ucrania

El algoritmo de fabricación de guerras, donde Washington aparece como víctima de una agresión exterior, fue usado de manera destacada por Franklin D. Roosevelt para iniciar la guerra contra Japón en el Indo-Pacífico, provocando el ataque japonés a la colonia estadunidense de Hawai (Pearl Harbor, 1941), y para entrar en la Guerra del Atlántico contra el eje fascista, mediante la Ley de Préstamo y Arrendamiento para Gran Bretaña y Francia.

El actual proyecto bipartidista de ley Lend-Lease para Taiwan, diseñado en contubernio entre la imperialista clase política estadunidense y el neocolonial régimen secesionista de Tsai Ing-wen en Taipei, con el fin de avanzar la secesión de la isla de la República Popular China, viola los tres acuerdos básicos de la relación bilateral China-Estados Unidos y el principio de “una sola China”. Es modelado en nombre y redacción según la «Ley de Préstamo y Arrendamiento de Defensa de la Democracia de Ucrania», que fue aprobada por el Senado estadunidense el 6 de abril, 2022 y promulgada por Biden en mayo, después de ser ratificado por el Congreso por mayoría abrumadora.

Nadie debe equivocarse. En el actual contexto de agresión mundial de Washington contra las dos superpotencias nucleares China y Rusia los Lend-Lease Acts son auténticas declaraciones fácticas de guerra.

5. Destruir al Partido Comunista de China

La actual agresión de Washington contra China es apenas un eslabón más en la interminable cadena de intentos imperialistas de destruir al PCCh y la República Popular China.

Cuando esos intentos subversivos fracasaron, por ejemplo, en Tibet, Xinjiang y Hongkong, la gran esperanza destructor de Occidente radicaba en que las reformas de economía de mercado y coexistencia pacífica con Occidente (“opening up and reform”), introducidas después de la muerte de Mao, hicieran colapsar al “socialismo con características chinas” y su vanguardia conductora, el Partido Comunista.

Con la elección de Xi Jinping como líder del proceso, nuevamente esa estratagema contrarrevolucionaria basada en la economía política de la Escuela de Austria y Milton Friedman, terminó en el basurero de la historia. La respuesta imperialista, dada por el primer presidente afroamericano de Estados Unidos, Barack Obama, fue el enfrentamiento estratégico con China vía su «Pivot to East Asia» política, en el año 2012. Es decir, el cambio del centro de gravitación de la política exterior gringa desde el Atlántico hacia el Indo-Pacífico.

Cuando China neutralizó esa nueva estratagema desestabilizadora, Donald Trump continuó la agresión de Obama lanzando la campaña de destrucción económica y difamación propagandística permanente de China. La batalla de las narrativas globales sobre la supuesta alternativa existencial entre las “democracias” burguesas del mundo y las autocracias.

Perdidas las elecciones presidenciales del 2020 y fracasado el intento de golpe de Estado de Trump, el 6 de enero, 2021, Trump publicó el 15 de enero, 2021documentos clasificados, que confirmaron la decisión de Washington de mantener la hegemonía sobre su neo-colonia en Taipéi. El «Marco Estratégico de los Estados Unidos para el Indo-Pacífico» (U.S. Strategic Framework for the Indo-Pacific), originalmente sujeto a desclasificación solo en 2042, estipula que Washington debería evitar que China gane superioridad marítima o aérea dentro del primer gran perímetro de defensa estratégica del Indo-Pacífico, conocido como “the first island chain” (la «primera cadena de islas).

Bueno, sucede que Taiwán está situado en el punto central de ese perímetro de defensa, es decir, es de importancia estratégica crítica para la defensa de China. Ahí está la razón de la incursión cuasi-militar de Pelosi y de la de facto Declaración de Guerra de Washington.

6. Hacia la Derrota Final

El Imperialismo Atlántico, compuesto por el imperialismo anglo-americano y el sub-imperialismo de la Unión Europea (US + UE), ha sido derrotado contundentemente en Ucrania, por la guerra defensiva de Rusia. Con la agresión en Taiwán Washington demuestra, que no ha aprendido nada de sus derrotas militares en Corea, Vietnam, Siria, Afganistán y Ucrania. Ya está cruzando las líneas rojas de los intereses estratégicos de seguridad nacional de una segunda superpotencia nuclear: China.

Y no escucha la sabia advertencia del presidente Xi Jinping. Quién juega con fuego, perecerá quemado – Wanhuo bi zifen (玩火必自焚): “If you play with fire, you will surely perish by it.”

Entrevista al Director de Dossier Geopolitico DG: Carlos Pereyra Mele de Javier Benitez Sputnik

Parálisis económica de EEUU que entra en recesión. Algo que no sorprende, señala el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele. Sin embargo, el experto matiza que esta situación sí es sorprendente para la mayoría de las poblaciones del mundo en las que sigue la ficción o la mitología de que EEUU sigue siendo la primera potencia del mundo.

EEUU: más mito, que realidad

Pereyra Mele incide en que «cuando se escuchan los comentarios sobre la entrada en recesión de EEUU, ‘tiembla el mundo’, diciendo: ‘si esto le pasa a EEUU, qué nos va a pasar a nosotros. El único problema, es que ‘los nosotros’ son básicamente el Occidente, donde EEUU tiene una importante influencia, en algunos casos económica, en algunos casos militar, en otro caso cultural».

Esta situación, según el analista, «traslada a todo el sistema o andamiaje que ha armado EEUU desde los ’90 [década de 1990] para acá, que se ha ido reduciendo ampliamente esa idea de conquista absoluta del mundo. Que en 30 años se ha reducido prácticamente a lo que es hoy la ‘comunidad internacional’ que ellos llaman, que son alrededor de 35-40 países, para ser generosos. Reconozcamos que algunos países que participan de ese grupo prácticamente no pueden tener esa condición: Malta, o Luxemburgo, etc».

Pero más allá de todo eso, de acuerdo a Pereyra Mele, «lo importante es que este ‘parate’ de la economía norteamericana [que por supuesto no es reconocido por el Gobierno de Joe Biden, que entra en el cono de sombra profundo], además de una profunda inflación [recesión-inflación: algo espantoso para cualquier modelo económico liberal], entra realmente en una crisis mucho más profunda que va a verse, con total seguridad, reflejada en los votos».

«No nos olvidemos que faltan tres meses para las elecciones de medio mandato en noviembre de este año para la actual Administración. Y si los números empiezan a ser negativos por todos lados, eso evidentemente que se va a ver reflejado en un incremento en la quita de apoyo a este Gobierno, que ya es altísima», estima el experto.

¿Guerra civil a la vista?

El analista advierte que el propio partido del presidente de EEUU, el Demócrata, incide en que Biden no se presente a la reelección, y que por el contrario, se limite a un solo mandato, lo cual ya demuestra que esta crisis va en crecimiento.

«Más allá de todos los demás conflictos internos que tiene EEUU, que se están acelerando, que se están profundizando, y que, como dicen algunas encuestas de EEUU, el 50% de la población norteamericana augura una guerra civil para los próximos años. No lo digo yo, hay encuestas serias realizadas en EEUU que da esa sensación en su propia población», señala el analista.

«Imaginémonos que la principal potencia del mundo, nuclear además, entra en un conflicto interno. Sería realmente algo increíble, y de una peligrosidad nunca antes vista», alerta Carlos Pereyra Mele.

España en guerra Por Eduardo Luque – El Viejo Topo

España está en guerra. No es una frase exagerada ni un ejercicio retórico. El suministro de armas a Ucrania para combatir a terceros (las milicias del Dombass y el ejército ruso) nos pone en la mira de los misiles y armas rusas. No ha habido declaración de guerra formal ni siquiera debate parlamentario. El gobierno del PSOE sabía que contaba, si hubiera sido necesario, con el apoyo de la derecha y la ultraderecha; los grupos de izquierda, sin rumbo, sin propuesta alternativa, apabullados por la campaña publicitaria y temerosos de perder su espacio institucional, lanzan frases hueras o simplemente callan como hizo Yolanda Díaz y dan por buena la situación. El añorado Domenico Losurdo hablaría de esa “izquierda ausente”.

La población española sigue ajena a las nubes de tormenta que se alzan en el horizonte. Las decisiones tomadas en la cumbre de la OTAN en Madrid (atizar aún más las guerras en África) no han merecido atención. La prensa nos entretiene con banalidades: los grandes temas de la reunión fueron las indumentarias y los menús de los invitados. Lo anecdótico oculta las graves decisiones que se toman. Pocas cosas han trascendido a la opinión pública. El movimiento anti-OTAN aunque ha conseguido movilizarse ha estado plagado, como casi siempre, de sectarismos y divisiones. La llamada “izquierda institucional” ha intentado controlar y amordazar la protesta. El peso de los cargos en el ejecutivo hace ser muy circunspectos a esos dirigentes políticos, antaño muy críticos con la OTAN y que hoy la justifican como mal menor. El desarme ideológico de la izquierda es en parte responsable de la actual situación de confusión en la ciudadanía.

El conflicto ucraniano no acabará con la tensión OTAN-Rusia; será, cuando acabe esta guerra, un episodio más al que seguirán otros. No volveremos a la situación anterior al 24 de febrero.

La sumisión del actual gobierno “progresista” a los dictados de EEUU nos debería avergonzar como país; tanto es así que el presidente Biden sólo informó al ejecutivo español de que iba a ampliar la base de Rota para dar cabida a dos nuevos destructores. Insisto, sólo informó. UP afirmó que el presidente español ni los había consultado. Pedro Sánchez ha utilizado la cumbre de la OTAN en Madrid como plataforma política personal; se trataba de ofrecerse para otros cargos si llegaba la ocasión. Nos quiso vender que  Ceuta y Melilla quedarían bajo el amparo de la organización a través del artículo 5; Jens Stoltenberg, el Secretario General de la organización atlántica, lo corrigió rápidamente, aclarando que la supuesta intervención no sería automática sino que estaría en función de los acuerdos políticos entre países (es decir de los intereses de EEUU).

En ese contexto se entiende la posición de sumisión promovida por Pedro Sánchez y su ministro de Exteriores José Manuel Albares y las acciones posteriores, es así como se explica la traición perpetrada por este gobierno al Pueblo Saharaui. Y por si no fuera poco el ministro de exteriores se ha encargado, con sus declaraciones, de acentuar la enemistad con Argel. El penúltimo exabrupto del diplomático ha sido acusar a Rusia de la “agresión que habíamos recibido por parte de Argelia”. Pero hay más: la toma de posición a favor de la monarquía alauita nos arrastrará a una guerra más que probable en el Sahel. La tensión argelino-marroquí ha subido de tono desde la última cumbre de la OTAN.

El Sahel africano será el nuevo escenario bélico en los próximos meses. La visita del ministro de exteriores a Rabat a comienzos del mes de julio apunta a definir el apoyo de España en caso de conflicto. Si hace pocas semanas fueron las tropas de la OTAN las que hicieron maniobras militares en el reino de Marruecos con la participación de Israel (las denominadas African Lion 22), ahora son las tropas rusas las que anuncian ejercicios militares conjuntos con Argel. Para detener el ansia belicista marroquí que cree que su posición es de fuerza, Argel corresponde con un enorme desfile militar, mostrando su armamento más sofisticado. Mientras, la prensa fantasea con la posibilidad de que Rusia esté interesada en una base naval en Oran. Es evidente que la tensión en la frontera se ha agudizado desde que Argel y Marruecos rompieron sus relaciones diplomáticas el año pasado. En este momento el control militar está sellando zonas fronterizas donde el contrabando entre los dos países era una forma de vida.

Las inadmisibles declaraciones del presidente de Gobierno sobre la matanza de inmigrantes en Melilla muestran, por si quedaban dudas, nuestra sumisión a los intereses de EEUU. Marruecos es la potencia  regional en la zona a expensas de nuestro país. Las declaraciones de Pedro Sánchez, defendiendo a la gendarmería marroquí, han provocado un profundo rechazo en el conjunto de la sociedad española. No es, como se ha pretendido justificar después, un problema de interpretación.

El actual gobierno muestra los límites de su “progresismo” y, parafraseando al poeta, el gobierno PSOE-UP se afana en ser “blando con las espuelas y duro con las espigas”. La apuesta decidida por la guerra (incrementando en 1000 millones de aquí al final de año el presupuesto en Defensa), el abandono de la reforma fiscal, el recorte las pensiones mediante la privatización y el posible pacto de rentas dibujan los límites de la acción de gobierno. Pedro Sánchez se muestra incapaz de arbitrar soluciones factibles a la crisis social que se avecina. La devastación social en la izquierda, provocada por una política que quiere paliar con gestos lo que son políticas neoliberales, abre camino a la futura victoria de la derecha. Pedro Sánchez ya asume que su destino personal no es renovar mandato en el palacio de la Moncloa sino, tal vez, ocupar los despachos de la OTAN en Bruselas.

Mientras, el ministro Albares nos muestra que es un triste hombre, aunque ignoro si es un hombre triste. Olvidado en la cumbre Atlántica de hace unas semanas, (obviamente su jefe lo eclipsó) nadie parece haber prestado atención a las declaraciones del ínclito ministro de exteriores español. Nadie prestó atención al señor Albares porque nuestra posición de vasallaje nos invisibiliza en el concierto internacional.  Para hacerse notar y, como si la situación no fuera ya suficientemente explosiva, nuestro jefe de embajadores se permite echar más gasolina al fuego. La arrogancia del personaje es inversamente proporcional al peso específico que tiene como diplomático. Hace pocos días nos enemistaba con Mali con unas declaraciones amenazantes. En plena cumbre de la OTAN en Madrid (claro anuncio de la orientación de las futuras relaciones con el Sahel), amenazó con la intervención militar en ese país. Sus palabras, recogidas por las agencias, son enormemente imprudentes. Afirmó que «no se descarta una intervención de la OTAN en Mali si fuera necesario», «Si es necesario y la situación constituye una amenaza para nuestra seguridad, lo haremos«. Queda solo una duda, si se refería a los grupos yihadistas, (por cierto, financiados como sabemos por Occidente) o a los militares rusos de la compañía privada Wagner. Sin duda estará satisfecho; alguien lo tiene en cuenta. Nuestro ministro se comporta, si me permiten la comparación, como esos pequeños perrichuelos que suplen su falta de talla con sus ladridos. Las declaraciones no son casuales: coinciden con la adopción por parte de la Alianza Atlántica del nuevo concepto que considera al Sahel como zona de “interés estratégico”. No ha sido sólo una baladronada de Albares. El actual incidente se enmarca en el deterioro creciente de las relaciones diplomáticas españolas con los países del Sahel y el Norte de África.

Mali llamó inmediatamente a consultas al embajador español en Bamako.  El hombre fuerte del país ha puesto al ministro en su sitio. El coronel Assimi Goïta denunció públicamente que, desde la intervención de la OTAN en Libia en 2011, el terrorismo ha ido expandiéndose por toda la zona. Se puede apreciar, desde esa perspectiva, que hay una relación de causa efecto entre las intervenciones militares de Occidente y el desarrollo de grupos terroristas. La aparición de estas organizaciones, como en el caso de Siria, es la excusa perfecta para invocar la necesidad de las guerras humanitarias. Es un recurso ampliamente utilizado en las últimas décadas: primero invadir un país para imponer la “democracia” y eliminar al “dictador” de turno que molesta; después quedarse para defender al país de los terroristas que los “defensores” han creado, al tiempo que se lo depreda. Es el caso de Irak, Siria o Libia.

Malí es un ejemplo. Los grupos terroristas, afincados durante décadas en zonas cada vez más amplias del territorio, han contado con armamento superior al del ejército. Unas fuerzas armadas con graves problemas de corrupción que han sido apoyadas por las potencias coloniales, en este caso Francia. Mali, como otras antiguas colonias francesas, sigue en un estado de postración social y económica que sólo se explica porque la antigua metrópoli sigue parasitando la riqueza de esta nación.

El ejército francés, que había desplegado durante décadas unos 5500 efectivos, comenzó a retirarse del país el 31 de enero. Acababa para los franceses la operación Takuba Task Force, entre grandes muestras de alegría por parte de la población. Su hueco ha sido ocupado por unos 2500 soldados de la compañía rusa Wagner que conjuntamente con el ejército maliense han conseguido muy buenos resultados en la lucha contra los yihadistas. El enfado francés es mayúsculo. Emmanuel Macron y el presidente de Senegal, hace pocas fechas, pedían la retirada de los Wagners de la zona.  La marcha del ejército francés provocará, a su vez, el fin de la operación europea EUTM-MALI, donde España. Alemania y otros países mantenían una fuerte presencia militar (nuestro país tiene unos 600 militares en la zona).  También el programa Minusma diseñado por la ONU para estabilizar políticamente el país y que contaba con 13289 militares y 1920 policías fenecerá a medio plazo.

La intervención de la ONU, tal y como se ha llevado a cabo hasta el momento, supeditaba los intereses del país africano, como ocurre en otros muchos, a los designios de las antiguas potencias coloniales. Nuestro gobierno, por otra parte, nos implica en más conflictos sirviendo a los intereses de terceros países. Nuestro papel en los nuevos escenarios es un triste papel. Así nos va.

El castillo de Elmau en Baviera ha sido el escenario de la cumbre del G7. Allí, el canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente de EEUU, Joe Biden, se felicitaron por cómo gestionan el conflicto en Ucrania, mientras los primeros ministros de Reino Unido y Canadá, Boris Johnson y Justin Trudeau, propusieron tomarse fotos con el torso desnudo.

Fortaleza

Johnson decidió que era un buen momento para hacer bromas en las preliminares de una cumbre que presuntamente iba a tratar temas de suma gravedad que tiene cotas globales, como es el caso del conflicto en Ucrania.

Así, en una suerte de ‘rompamos el hielo’, Johnson preguntó si permanecían con las chaquetas puestas, o si se las quitaban, y que debían demostrar que son más duros que Putin, a lo que Trudeau respondió que debían montar a caballo con el torso desnudo. Una idea celebrada por Ursula von der Leyen, a lo que Johnson respondió que «Tenemos que mostrar los pectorales». Todo dicho entre risas y algarabía, también de Joe Biden, quien una semana antes había caído de una bicicleta.

«Este grupo que supuestamente reúne a las principales economías del mundo, ha ido desdibujándose, perdiendo influencia, desmantelándose, con tremendas diferencias internas». Así lo entiende el analista internacional y director del think tank Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele.

AUDIO

El cónclave

Respecto a esta cumbre, Pereyra Mele hace sus observaciones.

«Esto parece una reunión esquizofrénica, y sobre todo, infantil. Infelizmente estamos viendo una Europa que demuestra ser un geriátrico de eximperios melancólicos y de una huida hacia adelante».

El analista abunda que la realidad que se vive hoy en día en el mundo, las terribles transformaciones sistémicas, y los profundos conflictos que ello implica, son de una trascendencia y de una importancia de un futuro cercano ya irreversible.

«Todo esto lo vemos en decisiones que se toman y que son más ‘para la galería’, que para las necesidades reales de los pueblos del mundo, que hoy ven realmente estas payasescas actitudes, de los que supuestamente eran los líderes del mundo globalizado, los que nos daban supuestos lineamientos de valores y reglas a cumplir, las cuales a la postre demostraron no ser reglas, ya que las supuestas reglas eran: si las que yo impongo, no me favorecen, las cambio por otras», advierte al analista, al citar la famosa frase de Groucho Marx: «Tengo estos principios, si no le gustan, tengo otros».

FUENTE DE PUBLICACION RADIO SPUTNIK INTERNACIONAL: https://mundo.sputniknews.com/20220629/cumbre-del-g7-europa-demuestra-ser-un-geriatrico-de-eximperios-melancolicos-1127497235.html 

El director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, en su columna del Club de La Pluma, analiza los cambios tectónicos globales en auge, tapados por la propaganda de guerra de un imperio que cruje en medio de su decadencia. 

Y este análisis se resume en cuatro puntos centrales:

La Grave Crisis Interna de la UE por la guerra de Ucrania, en una semana en que otra vez no logró consensuar que los 27 países miembros dejaran de comprar el petróleo ruso.  

La negativa de la OPEP a EEUU para aumentar la cuota de producción de petróleo, frustrando así la anunciada “marea negra” que suplantaría los recortes a Rusia. Con sus históricos aliados, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes, como referentes de una organización que va dejando de ser una herramienta exclusiva de Washington.

La infructuosa presión norteamericana para que la cumbre de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN) acuerde sanciones a Rusia. Las diez naciones integrantes se resisten a tratar ese punto distinto y distante a su organización, destinada a fines económicos concretos en el desarrollo de unos países y de una región con sólidas relaciones comerciales con China.

La fuerte resistencia contra EEUU por parte de países centroamericanos, al negar la participación de Nicaragua Cuba y Venezuela en la próxima asamblea de la OEA en Los Ángeles Y con la negativa de México y Bolivia a la asistencia, mientras se intensifican los movimientos diplomáticos en toda la región para confirmar las posturas de las demás naciones.

En este audio también analiza el progresivo corte de gas de Rusia a Europa, el efecto bumerang de las sanciones, las maniobras de la presidenta de la Comisión Europea, a Draghi susurrando a Biden que “ha llegado la hora de negociar la paz,” del crack financiero por la suba de los intereses, del fin de la renovación automática de la deuda, de la Estanflación -aumentos de precios y bajada del consumo- y de la agitación social por la asfixia económica.

También aborda la llamada “Comunidad Internacional” donde Estados Unidos solo cuenta como socios absolutos e incondicionales a  la Unión Europea, Canadá, Gran Bretaña, Australia, Corea del Sur y Japón. Todas naciones cuya seguridad nacional depende absolutamente de Norteamérica  y que son casi los únicos que hablan y presumen de estar aislando a Rusia.

Así, Pereyra Mele nos expone con argumentos e información contrastada, todos estos temas de profunda actualidad, que confirman que el país imperial que era líder en cualquier organización internacional, está siendo cuestionado por sus decisiones unilaterales y por la militarización de su política internacional.

Confirmando que El objetivo norteamericano de volver a ser el hegemón del mundo, es ya un sueño del pasado.

Eduardo Bonugli (Madrid, 15/05/22)

La Comunidad Internacional segun EEUU que sanciona a Rusia

Fueron convocados los principales aliados de Estados Unidos, mientras hubo grandes excluídos. Una jugada geopolítica frente a importantes competidores a nivel mundial: China y Rusia.

Santiago Montag – @SalvadorSoler10

El presidente estadounidense, Joe Biden, invitó a líderes de 110 países, a una “Cumbre virtual por la Democracia” este 9 y 10 de diciembre. Una política de manotazos de ahogado para evitar la decadencia del imperialismo.

A esta reunión fueron convocados sus principales aliados de Estados Unidos y donde hubo grandes ausencias en un contexto de competencia estratégica con China. Por eso, es tan importante la lista de invitados como la de excluidos.

La cumbre debatirá sobre los principales problemas a escala global: “autoritarismo”, “corrupción” y “derechos humanos”. Tres ideas básicas que Estados Unidos cree tener autoridad moral para juzgar al resto, además de poder decidir qué países están (o no) a la altura de defender los valores occidentales de “democracia, libertad y fraternidad”, que en últimas instancia son los valores que la clase capitalista utiliza para sus intereses.

En los hechos, como todos sabemos, Estados Unidos es el principal promotor (y responsable) de dictaduras militares, de la proliferación de guerras sectarias (como en Afganistán, Irak y Siria), de la desigualdad y la pobreza global al exportar su modelo de capitalismo. Además en la actualidad una parte importante de los derechos democráticos en el mundo fueron recortados o manipulados por los gobiernos con la excusa de la pandemia de covid-19, mientras no se liberaron las patentes para enfrentarla. En resumen, cambiaron los derechos civiles, el hambre y la miseria de millones a costa de defender el dinero de los grandes laboratorios globales.

Incluso The Economist en un estudio sobre el Índice de la Democracia Global, donde cada país califica en cada categoría según los criterios establecidos por periódico liberal con sedeen Londres, nombró a Estados Unidos como una «democracia defectuosa»; mientras que a nivel global dicen que se ha caído varios puntos.

Desde su llegada a la Casa Blanca en enero, la política internacional de Biden se centró en el combate entre las “democracias” y las «autocracias», desde su perspectiva encarnadas por China y Rusia. Si bien esto es cierto, ya que ambos países aunque con diferencias, mantienen coartadas varias libertades democráticas, persecución y encarcelamiento de opositores (en China incluso de discriminación etno-religiosa a los uigures que son encerrados en campos de concentración), libertad de prensa u organización, etc. En el caso chino su visión parte de la centralización burocrática del Partido Comunista Chino bajo un régimen de partido único. Mientras que Rusia, si bien permite la existencia de partidos opositores, son mayormente perseguidos, donde su visión está vinculada al eurasianismo y la oposición a los valores occidentales.

En esa línea, la «Cumbre por la Democracia» es una de sus prioridades, además de una de sus promesas de campaña. Pero de fondo existe un enfrentamiento geopolítico con sus competidores en el cuál hace uso de la palabra «democracia» para partir el mundo entre «buenos» y «malos».

¿Porqué? China que ha hecho grandes avances a escala global tejiendo alianzas políticas y económicas en espacios de influencia norteamericana y europea. Por otro lado, el enfrentamiento con Rusia es clave, donde Estados Unidos busca quebrar los posibles acercamientos con la Unión Europea, concretamente Alemania (sobre todo por la dependencia de hidrocarburos), a través de distintas líneas de falla: la guerra en civil en Ucrania y la crisis de refugiados.

Si analizamos la lista de participantes vemos la exclusión de China y la invitación a Taiwán -que Beijing considera como una de sus provincias- desató la indignación de Beijing, que expresó su «firme oposición», según un vocero de su Ministerio de Relaciones Exteriores. Como se puede leer en El país, China respondió con un documento titulado “China, una democracia que funciona”, en el que presumía de sus credenciales como Estado de derecho, pese a décadas de evidencias en contra, y argüía que “no hay un modelo fijo de democracia”.

Taiwán, por su parte, agradeció a Biden la convocatoria que, según dijo, permitirá a la isla de gobierno autónomo «compartir su exitosa historia democrática», indicó la Presidencia en un comunicado.

De América Latina, el mandatario estadounidense invitó a Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú y Uruguay y excluyó a Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y El Salvador. Una forma de quebrar los acercamientos que hubo entre los gobiernos pos neoliberales en busca de conformar bloques de alianzas que permitan algunas cuotas de autonomía del imperialismo. Sin embargo, Biden rápidamente tiró con la correa del FMI para acomodar el tablero, ya que la mayoría de los países de la región tienen abultadas deudas con el Fondo (como es el caso argentino). Esto incluso gracias a aliados más firmes, casualmente de la derecha latinoamericana considerados lejanos a la “democracia” como Jair Bolsonaro, Sebastián Piñera o Iván Duque. Todos ellos mantienen presos políticos además de reprimi a la juventud y los trabajadores que se manifiestan en las calles por sus derechos o a los pueblos originarios que luchan por sus tierras. Además, como parte del posicionamiento en la reión, Biden invitó a Juan Guaidó, el opositor ultraneoliberal a Nicolás Maduro en Venezuela.

De Medio Oriente -donde predominan las monarquías absolutas como la de Arabia Saudita firmes aliados de Estados Unidos y otros regímenes no democráticos – , solamente Israel e Irak fueron invitados a la reunión. Lo que tienen en común estos dos países son las tensiones con Irán. En el caso de Israel, que no puede ser considerado una democracia sino una etnocracia que aplica un brutal apartheid a los palestinos, están en constante enfrentamiento con Irán. Mientras que Irak, cuyo régimen tutelado por Estados Unidos desde la invasión en 2003, atraviesan en los últimos años una disputa interna por las influencias que ha logrado Irán en ese país, lo cuál su participación en la cumbre es todo un mensaje a los persas que han entrado recientemente a la Organización de Cooperación de Shanghai (liderada por China y Rusia).

Por otro lado, algunos aliados tradicionales de la región a Estados Unidos, como Egipto o Turquía (que es miembro de la OTAN), no estuvieron invitados.

En Europa, Polonia está representada, pese a las recurrentes tensiones con Bruselas sobre los estatutos de pertenencia a la UE con respecto al estado de derecho, por otro lado la xenofobia, los ataques hacia las mujeres y las personas LGTBI. Por otro lado, Hungría que está encabezada por el ultraderechista Viktor Orbán como Primer Ministro, no figura en la lista del Departamento de Estado.

Si bien es lógica esta exclusión, merece ser analizado, ya que su país al pertenecer a la OTAN y la UE, ha logrado mediante el veto que la Unión participe en nombre de toda la comunidad europea y asuma compromisos financieros o jurídicos. Por lo cuál, como se lee en El país el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, estarán con las manos atadas a la hora de ofrecer compromisos vinculantes, y sus intervenciones deberán limitarse a los principios previstos en el Tratado de la Unión para la política exterior comunitaria.

De todas maneras cabe preguntarse ¿Porqué a Orbán lo dejaron fuera de la fiesta, pero si a la República Democrática del Congo los invitaron a pesar de tener índices democráticos muchos más bajos que los húngaros? Para el caso de Hungría pareciera una estrategia calculada dados los resultados que mencionamos, sabiendo que la Unión Europea está intentando ganar mayor autonomía de los Estados Unidos, no podrá actuar como bloque.

En cuanto a África, la República Democrática del Congo, Kenia, Sudáfrica, Nigeria y Níger forman parte de los invitados. Una forma de acercarse a una región abandonada, cuyo espacio ha sido aprovechado tanto por Rusia como Turquía (que abrió más embajadas que cualquier otro país en el continente) donde participan apoyando regímenes polémicos. En el caso de China, el principal inversor en el continente y además un importante acreedor, ha abierto una base militar en Guinea Ecuatorial (la primera en el Atlántico) que le brinda proyección hacia el Atlántico Sur, algo que preocupa al imperialismo norteamericano.

Por Asia figura India, a pesar de los ataques recurrentes a la comunidad musulmana y la limpieza étnica en Cachemira. También fue invitado Pakistán, pero se bajó pocos días antes. Otro personaje controvertido fue Rodrigo Duterte de Filipinas, un claro personaje que ha desdeñado cualquier idea de democracia desde que asumió al poder, sobre todo en términos de Derechos Humanos.

Esta cumbre fue organizada, en vistas de Joe Biden, por los numerosos reveses que sufrió la democracia en los últimos meses en países donde Estados Unidos tenía importantes esperanzas, aseguran los organizadores. Por supuesto se está hablando de la limitada democracia capitalista.

Entre ellos Sudán y Myanmar (antigua Birmania), escenarios de golpes de Estado militares; Etiopía, atrapada en un conflicto con riesgo de «implosionar» hacia una guerra civil de gran escala y conflictos inter-étnicos que muchos analistas anuncian que se podría acercar al terrible genocidio en Ruanda; así como Afganistán, donde los talibanes tomaron el poder después de que Estados Unidos saliera del país tras 20 años de supuestos esfuerzos de democratización.

Es interesante observar que según un reporte de la organización International IDEA, con sede en Estocolmo, el propio Estados Unidos se sumó por primera vez a la lista de «democracias en retroceso», principalmente debido a una degradación bajo la era del ex presidente Donald Trump.

Sin embargo, esto pareciera ser una máscara de autocrítica para mostrar una importante relación de fuerzas frente a sus principales competidores e imponer una institucionalidad que le permita al imperio volver a liderar el mundo al polarizar entre “buenos” y “malos”. Una línea muy difusa que podría hacer que a Biden le salga el tiro por la culata en medio de una China ascendente y regímenes, como el de Pakistán, la India, Hungría por decir algunos, que no comparten los valores norteamericanos. Pero de fondo está la puja por quién establece las reglas del juego en la arena mundial donde las clases trabajadoras y populares deben intervenir por sus propios intereses en forma independiente de cualquiera de estos bandos.

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com/Cumbre-por-la-Democracia-de-Biden-una-maniobra-geopolitica-contra-China-y-Rusia

16 años promoviendo semanalmente la Geopolitica; Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

Eje Central:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

AUDIO

La columna semanal del Club de la Pluma, que presenta el director de Dossier Geopolítico Carlos Pereyra Mele trata como tema central LA DERROTA DE EEUU EN AFGANISTÁN Y SU PLAN DE DESESTABILIZACIÓN EN ESA REGIÓN.

El programa comienza describiendo la escandalosa situación en Perú al no designar como Presidente electo a Pedro Castillo, lo que aumenta la tensión y las posibilidades de un conflicto en el país.

Luego nos habla del magnicidio del presidente de Haití, Jovenel Moise. Un extraño atentado en una vivienda muy bien protegida, que apunta a un comando colombiano con presencia de estadounidenses y relacionado con el narcotráfico. Lo que evidencia el fracaso de la lucha antidrogas en la región y que extiende la sospecha a EEUU y a las ONG occidentales.

Sobre Rusia nos dice que acaba de anunciar su Modelo de Estrategia del Interés Nacional de la Seguridad, que incorpora la Seguridad Nacional Económica, con la reducción del uso de la moneda Dólar y el incremento del esfuerzo por la soberanía de las vacunas, con gran relevancia para la zona euroasiática. 

Y entrando en el tema geopolítico de la semana, Pereyra Mele  titula el análisis sobre Afganistán, como «CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA» y aborda la deshonrosa retirada de las tropas de EEUU en ese país, al que invadió en 2001, y la reciente huida nocturna y precipitada del personal de la principal base aérea, lo que ha causado perplejidad a las autoridades locales.

El politólogo considera esta derrota militar de EEUU muy parecida a la derrota de Vietnam de los 70, con similitudes en ambos casos sobre gobiernos títeres y sobre fuerzas armadas débiles, que están dejando el país a merced de las milicias talibanes.

También señala la similitud entre Vietnam y Afganistán con el brutal incremento de la producción y tráfico de droga en ambos períodos de ocupación. Si en aquel tiempo fue distribuida desde Birmania, a través de la logística militar estadounidense, primero entre sus tropas y luego hacia Norteamérica. Ahora se trata del opio de Afganistán, cuya producción se quintuplicó durante la presencia de sus tropas, para alcanzar tras diferentes escalas a Europa y EEUU.

La diferencia entre ambas derrotas estaría en que mientras el ejército de Vietnam del Norte fue de liberación y de unidad nacional, y por lograrlo, ese país goza hoy de estabilidad y progreso; mientras que para Afganistán, la huida de EEUU lo deja en manos de una milicia terrorista y fundamentalista, que fue creada, formada y financiada en el siglo pasado por EEUU y Arabia Saudí. 

Luego, Carlos nos explica cómo EEUU está transformando esta derrota militar en un logro estratégico al huir y dejar sembrado el llamado “Caos Organizado” en la región, gracias al terrorismo Talibán a pleno rendimiento y en un enclave geográfico como el de Afganistán, en el centro de Asia, plagado de disputas e intereses y rodeado de potencias regionales, además de Rusia y China. Y relaciona esta estrategia norteamericana con otra versión más universal, que provoca desde hace tiempo este mismo “Caos Organizado” desde El Caribe sudamericano, pasando por África del norte, por el Medio Oriente y alcanzando a Asia Central.

De esta manera, nuestro director nos brinda otra clase de geopolítica mundial donde muestra a EEUU llevando por el mundo y a lo largo de un siglo, la desestabilización como un arma política, con diferentes excusas, nombres y particularidades, para que los países donde tiene intereses no puedan alcanzar cotas de soberanía, democracia y progreso que les permita ser libres. 

Y cierra la columna anticipando que Afganistán no solo caerá en un nuevo caos, sino que será un caldo de cultivo de terroristas internacionales que buscarán incendiar una región clave para los planes estratégicos y económicos de China, Rusia y restos de países de la zona. Todo ello gracias a un Occidente que azuza el fuego de los conflictos y a la vez clama por sus particulares “derechos humanos” y sus oportunistas “valores democráticos”, 

Eduardo Bonugli (Madrid, 11/07/2)

Afganistan y sus vecinos
Rutas del Opio desde Afganistan