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UN MOMENTO HISTÓRICO, PERO TAMBIÉN HISTÉRICO es como define a la actualidad mundial, el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, en su columna del Club de La Pluma mientras se agota el poder hegemónico de los anglosajones a manos de un nuevo mundo multipolar, y se pregunta si los poderes neoconservadores de EEUU reflexionarán y tendrán la responsabilidad de terminar con tanta conflagración de alta intensidad que puede llevar a la desaparición de la humanidad. Además aborda la guerra en Europa para concluir con que a Ucrania le va muy mal, a pesar de la propaganda política “guerrerista”, que solo ofrece triunfos mediáticos que no reflejan la realidad de las batallas,

También nos habla de los frentes internos en Norteamérica, de las posturas antagónicas de Soros y de  Kissinger. El primero, como promotor y patrocinador de las agresiones a Rusia y que pretende que muera hasta el último ucranio; y el segundo, que le ha dicho a Zelenski que firme una rendición que incluya entregar territorios. Además de que Occidente debe asumir que no puede existir un sistema mundial que pueda ser “vivible” si no incluye a Rusia y que se debe acabar con el criterio de derrotarla.

A continuación analiza las declaraciones del general Mark Alexander Milley -Jefe de Estado Mayor Conjunto, el oficial militar de más alto rango de la nación y el principal asesor militar del presidente, el secretario de Defensa y el Consejo de Seguridad Nacional-, jefe de todas las fuerzas armadas norteamericanas, que reconoce que “EEUU no está preparado para las nuevas guerras del siglo 21”. Todo ello en medio de las dificultades electorales de Biden, de la pérdida de apoyo de su prensa adicta y de que ésta guerra tampoco le sirve como elemento de acumulación de poder ni para contar con un frente interno ordenado y tranquilo.

Además aborda con rigurosos datos contrastados, el declive del G7 marcado por la notable caída del PBI de sus países miembros desde la desaparición de la URSS, y hace una reseña cronológica de los hechos que marcan el inexorable declive de Occidente tanto en la gestión de gobierno como en el campo económico y en el terreno militar, con sus impactantes fracasos, derrotas y huidas desde el principio de siglo.

Por otra parte, nuestro director nos presenta un completo cuestionario que pone en duda si Estados Unidos está preparado para seguir tensando la cuerda con estos conflictos globales. Unas preguntas que tienen evidentes respuestas negativas para un bloque que solo ha intentado con el expediente militar, torcer una historia que viene de declinación en declinación y  de golpe en golpe.

Eduardo Bonugli (Madrid, 29/05/22)

General Mark Alexander Milley -Jefe de Estado Mayor Conjunto, el oficial militar de más alto rango de la nación y el principal asesor militar del presidente, el secretario de Defensa y el Consejo de Seguridad Nacional-
G7

Todos los tratadistas históricos militares han escrito sobre el quiebre, en la II Guerra Mundial que causó la derrota alemana en Stalingrado, quien después de esa derrota ya carecio de la posibilidad de tener la iniciativa y solo se redujo a frenar el avance ruso -fallido- hasta la Caida de Berlin en manos del Ejército Rojo en mayo de 1945. 

Por ello, en estas columnas radiales en el Club de la Pluma, en noviembre del 2016, afirme que la victoria en la Batalla por la Ciudad Siria de Alepo, por parte del Ejército Arabe Sirio apoyado por las fuerzas aeroespaciales rusas y las unidades de hezbolá fue el “stalingrado” de los Yijadistas (los famosos “rebeldes moderados”), apoyados por el Eje: EEUU/UK y varios países de la OTAN, involucrados en darles equipamiento, financiamiento, instrucción e inteligencia a esos grupos de mercenarios terrorista. Nunca mas los terroristas tuvieron la posibilidad de tener la ofensiva o iniciar una ofensiva importante. Debo destacar que muchos comunicadores a partir de está clasificación usaron el término para definir un antes y un después en la Guerra impuesta a Siria.

Ahora estamos ante una situación similar, está semana cayo definitivamente el ultimo reducto que sin ningun posibilidad de escape o de causar daño al estar rodeados y sin posibilidad de recibir ningún tipo de ayuda los efectivos del Ejército Ucraniano y del Batallón Azov (milicias paramilitares neonazis) que fueran incorporadas legalmente por el Régimen de Kiev a la estructuras de sus FFAA. En la Ciudad Portuaria de Mariupol, está derrota en toda la linea -que patéticamente e infantilmente a sido tratada por Kiev -Zelensky- y la prensa occidental de EVACUACIÓN, es una DERROTA en toda la línea, por ello nos atrevemos a afirmar que está batalla final es el “stalingrado” Ucraniano, con está victoria la Federacion Rusia y las dos repúblicas de Donetsk y Lugansk. Ahora controlan todo el litoral del Mar de Azov tiene conexión total terrestre con la península de Crimea ya no depende solo del Puente entre Crimea y Rusia, y además le permitio capturar y poner nuevamente en funcionamiento el gran acueducto que envía agua potable del Río Dniéper y que hasta antes del 2014 había sido la fuente hídrica que transformó a Crimea en una península de gran producción agrícola.

 

Queremos destacar que en este tema de las Operaciones Militares y doctrinas militares, Dossier Geopolitico desarrollo el 14/5/2022 una conferencia dictada por el Coronel Carlos Pissolito que adelantó estos puntos, y se puede ver:  (https://www.youtube.com/watch?v=L2QoACQy3nQ&t=3702s)

Pero además esa DERROTA en Mariupol, libera tropas para operar en el Este, y ya se ciernen sobre una gran masa de tropas del ejército ucraniano, dos alternativas o una retirada o quedar encerrados en una bolsa donde caerían alrededor 16.000 efectivos y correr la misma suerte que los militares y los paramilitares de Mariupol. Y también aquí como en Alepo estamos en presencia de una nueva derrota de la OTAN pues estos cercados de Mariupol contaban con la asistencia y asesoramiento de militares de la OTAN en la batalla.

Un apartado especial le dedicamos en nuestra columna de geopolitica de hoy es a la tan cacareada OTAN y sus extraños apoyos a Ucrania, mientras los miembros de la Unión Europea se deshace en contradicciones de como comprar los productos energéticos faltantes igual que los alimentarios; y pensamos en voz alta, que: fuera de EEUU/UK y Canadá la OTAN hoy, es una armada brancaleonica, sinceramente creemos que las FFAA de Polonia pueden combatir junto a las Alemanas -con sus viejos rencores-; que los Griegos pueden luchar junto a las tropas de Turquía -con quienes todavía tienen el conflicto de Chipre sin resolver- o que las tropas Italianas pueden combatir en conjunto con las tropas balcánicas es mas me animaria a decir de una convivencia complicada entre las FFAA de Francia y el Reino Unido, los demas integrantes su apoyo es mas moral que efectivo desde lo militar. Lo único que sí tenemos seguro es que la guerra de Ucrania ha servido muy directamente a los complejos industriales militares de EEUU, la UK y algún que otro europeo.

Finalmente podemos decir que UCRANIA PERDIÓ LA GUERRA y SOLO LE QUEDA DESANGRARSE en beneficio de los complejos industriales militares 

Y la pregunta final con la que cerramos está columna dominical es qué actitud tomará el mando anglosajón liderado por EEUU y seguido por UK, si seguir interviniendo a cuentagotas como ahora o involucrarse totalmente en el terreno lo que llevaría con total seguridad, que pasemos al estadio de Guerra de Alta Complejidad -Nuclear seguramente-

Todo un dilema para las gerontocracias de USA y de un Boris Jhonson cada día mas cercano a la destitución 

Lic. Carlos Pereyra Mele

Director de Dossier Geopolitico

La mirada perdida y la desazón ante el futuro incierto de los altos oficiales de de la wehrmacht del VI Ejercito Aleman rendidos en Stalingrado 
«Ellos murieron para que alemania viviera«, por lo menos la propaganda nazi no dio la patetica version de evacuacion de Stalingrado como la prensa occidental de Mariupol
Yihadistas se rinden en Alepo Siria La mirada perdida y la desazón ante el futuro incierto
Los del batallón paramilitar neonazi Azov se rinden en Mariupol; Las mismas miradas pérdidas y la desazón ante el futuro incierto

El director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, en su columna del Club de La Pluma, analiza los cambios tectónicos globales en auge, tapados por la propaganda de guerra de un imperio que cruje en medio de su decadencia. 

Y este análisis se resume en cuatro puntos centrales:

La Grave Crisis Interna de la UE por la guerra de Ucrania, en una semana en que otra vez no logró consensuar que los 27 países miembros dejaran de comprar el petróleo ruso.  

La negativa de la OPEP a EEUU para aumentar la cuota de producción de petróleo, frustrando así la anunciada “marea negra” que suplantaría los recortes a Rusia. Con sus históricos aliados, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes, como referentes de una organización que va dejando de ser una herramienta exclusiva de Washington.

La infructuosa presión norteamericana para que la cumbre de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN) acuerde sanciones a Rusia. Las diez naciones integrantes se resisten a tratar ese punto distinto y distante a su organización, destinada a fines económicos concretos en el desarrollo de unos países y de una región con sólidas relaciones comerciales con China.

La fuerte resistencia contra EEUU por parte de países centroamericanos, al negar la participación de Nicaragua Cuba y Venezuela en la próxima asamblea de la OEA en Los Ángeles Y con la negativa de México y Bolivia a la asistencia, mientras se intensifican los movimientos diplomáticos en toda la región para confirmar las posturas de las demás naciones.

En este audio también analiza el progresivo corte de gas de Rusia a Europa, el efecto bumerang de las sanciones, las maniobras de la presidenta de la Comisión Europea, a Draghi susurrando a Biden que “ha llegado la hora de negociar la paz,” del crack financiero por la suba de los intereses, del fin de la renovación automática de la deuda, de la Estanflación -aumentos de precios y bajada del consumo- y de la agitación social por la asfixia económica.

También aborda la llamada “Comunidad Internacional” donde Estados Unidos solo cuenta como socios absolutos e incondicionales a  la Unión Europea, Canadá, Gran Bretaña, Australia, Corea del Sur y Japón. Todas naciones cuya seguridad nacional depende absolutamente de Norteamérica  y que son casi los únicos que hablan y presumen de estar aislando a Rusia.

Así, Pereyra Mele nos expone con argumentos e información contrastada, todos estos temas de profunda actualidad, que confirman que el país imperial que era líder en cualquier organización internacional, está siendo cuestionado por sus decisiones unilaterales y por la militarización de su política internacional.

Confirmando que El objetivo norteamericano de volver a ser el hegemón del mundo, es ya un sueño del pasado.

Eduardo Bonugli (Madrid, 15/05/22)

La Comunidad Internacional segun EEUU que sanciona a Rusia

Entrevista que realizará el Periodista mexicano Roberto de la Madrid para su programa “Detrás de la Razón” sobre la posibilidad de conflicto nuclear por la guerra en Europa del Este, al Periodista e Investigador Dr. Eduardo Vior y al Director de Dossier Geopolitico Li. Carlos Pereyra Mele

Que debemos informar que recibe miles de visitas y reproducciones con gran repercusión la entrevista

PARTE 1

PARTE 2

Se mantiene fuerte la atracción que ejerce la economía china como mercado y como líder en el comercio y la inversión global.

Pero las políticas del presidente Xi Jinping debilitan el deseo de los actores económicos de invertir tiempo y capital en un país que ven poco predecible. Segun el medio Atlantista MERCADO

En marzo de 2021, en la reunión anual del Partido Nacional Popular, el presidente Xi Jinping se adjudicó el orgullo de haber superado antes que nadie las penurias de la pandemia. Proclamó que su país fue el primero en dominar la Covid 19, el primero en volver a trabajar y el primero en recuperar el crecimiento económico.

Presentó todo eso como el resultado de “tener confianza en nuestro rumbo, en nuestras teorías, en nuestro sistema y en nuestra cultura”. Para él, dice Elizabeth Economy en Foreign Affairs, el éxito de China en controlar la difusión del nuevo coronavirus fue una demostración más de que avanzan por el camino correcto: China estaba reclamando su histórica posición de liderazgo y centralidad en la escena global.

El comunicado oficial publicado por el Partido Comunista el mes siguiente reforzaba su evaluación. Afirmaba que Xi Jinping había llevado a China más cerca de lo que jamás había estado. “La nación nunca había estado más próxima a su propio renacimiento”.

China ya ocupa una posición de centralidad en el sistema internacional. Es la potencia comercial más grande, la mayor fuente de préstamos globales, el país más populoso, tiene las fuerzas armadas más numerosas y se ha convertido en un centro global de innovación.

Muchos analistas estiman que para 2030 su PBI real superará al de Estados Unidos para convertir al país en la economía más grande del mundo. Y, como lo demostró la evolución de la pandemia, su respuesta a los desafíos mundiales tiene implicancias profundas para el resto del mundo. Algunos observadores occidentales se preguntan si Xi Jinping se propone crear un nuevo orden internacional o simplemente imponer ajustes al actual según sus propios intereses, pero sin transformar profundamente el sistema global.

La centralidad de China

Otros, en cambio, creen que “la centralidad de China” que busca Xi Jinping significa transformar radicalmente el orden internacional. Según esta última postura, una China unificada estaría a la par o por delante de Estados Unidos. Ya es la potencia dominante en Asia y su dominio marítimo creció hasta incluir las disputadas áreas al este de China y el Mar Meridional.

Estados Unidos se ha retirado del Pacífico para afirmarse como potencia atlántica. Y la gran red de alianzas con EE.UU. que sostuvo el sistema internacional durante más de 70 años se está disolviendo a favor de un marco de negociación y cooperación propuesto por China.

La influencia del país que preside Xi se siente en todo el mundo a través de infraestructura: puertos, trenes, bases militares, fibra óptica, sistemas de pago electrónico y satélites. Así como las compañías norteamericanas, europeas y japonesas lideraron el desarrollo de la infraestructura mundial en el siglo 20 las empresas chinas compiten para liderar en el siglo 21.

Este giro en el paisaje geoestratégico refleja y refuerza una transformación más profunda: el ascenso del orden chino–céntrico con sus propias normas y valores. Aunque en forma nada perfecta, el orden internacional post Segunda Guerra Mundial fue moldeado primeramente por democracias liberales que estaban comprometidas con los derechos humanos universales, el imperio de la ley, los mercados libres y una intervención estatal limitada en la vida política y social de sus ciudadanos.

Las instituciones multilaterales y el derecho internacional fueron diseñados para respetar esos valores y normas mientras la tecnología se usaba para apuntalarlos. Xi Jinping, en cambio, busca reemplazar esos valores con la primacía del Estado. Las instituciones, leyes y tecnología en este nuevo orden refuerzan el control del estado, limitan las libertades individuales y restringen los mercados abiertos.

Es un mundo en el que el Estado controla el flujo de la información y del capital y no hay un control independiente sobre su poder. Muchos funcionarios y académicos chinos parecen convencidos de que el resto del mundo coincide con esta visión de Xi Jinping y afirman que “El Este está en ascenso y el Oeste declina”. Sin embargo, a medida que se van viendo los costos económicos y políticos de adoptar el modelo económico chino en muchos países disminuye el entusiasmo por las audaces iniciativas de Xi Jinping.

Reunificar el país

El camino que vislumbra Xi Jinping hacia un mundo nuevo comienza ampliando el mapa de China. En un discurso de octubre 2021 Xi Jinping dijo, “La tarea histórica de la completa reunificación de la patria debe ser y será realizada”. Afirmar la soberanía sobre territorios largamente disputados –especialmente los que Beijing define como sus intereses centrales: Hong Kong, el mar Meridional de China y Taiwán– es la prioridad número uno de Xi Jinping.

Beijing ya se ocupó de Hong Kong. En 2020, China impuso una ley de seguridad nacional sobre la ciudad que en la práctica terminó con su autonomía, que hasta ese momento funcionaba según el modelo de gobierno “un país, dos sistemas” implantado en 1997 cuando Londres entregó Hong Kong a Beijing. En cuestión de meses, Hong Kong se transformó en una ciudad china más.

Xi Jinping también avanzó en la afirmación de su soberanía sobre el Mar de la China Meridional. Creó la Milicia Marítima que actúa bajo los radares para controlar las aguas del Pacífico. Reclama como propio casi la totalidad del Mar de China Meridional y ha construido en la disputada zona desde ciudades a pistas aéreas o instalaciones turísticas o de potencial uso militar.  Afirma también que una cantidad de islas situadas en zonas conflictivas y estratégicas del Mar Meridional son parte de su soberanía.

Aumenta la presencia de su fuerza naval, guardas costeras armadas y una enorme flota pesquera para intimidar a otras cinco naciones con reclamos sobre sus derechos marítimos –Brunei, Malasia, Filipinas, Taiwán y Vietnam– y para afirmar su control en las aguas disputadas. Durante la pandemia, Xi Jinping también aprovechó la distracción de los otros países para presionar con más reclamos territoriales: durante más de 100 días seguidos los barcos chinos navegaron frente a las costas japonesas alrededor de una serie de islas disputadas entre ambos países.

China las llama Diaoyo y Japón, Senkaku; un barco guardacosta chino embistió y hundió a un pesquero vietnamita; aviones militares chinos volaron sobre las aguas disputadas por China y Malasia; y China e India chocaron en su primer conflicto fronterizo en cuarenta años. En principio, ningún mapa de China será aceptable si no refleja su control sobre Taiwán.

En su discurso de octubre Xi Jinping dijo que esa unificación con Taiwán era uno de los 14 objetivos necesarios para lograr “el gran rejuvenecimiento de la nación china”. “Somos una sola familia. Nadie puede cortar las venas que nos unen”.

Para Xi Jinping, el separatismo independentista del presidente taiwanés Tsai es el peligro más serio para el rejuvenecimiento nacional. Xi Jinping habla con insistencia sobre la unificación con Taiwán. Está convencido de que el presidente taiwanés Tsai Ing-wen tiene un proyecto de independencia. Desde que Tsai asumió la presidencia en 2016, Xi Jinping cortó el diálogo con la isla. Pero los esfuerzos por intimidar a Taiwán no lograron convencer a la isla de que apoye la unificación. Al contrario, generaron una reacción en contra no solo en Taiwán sino en el exterior.

El avance del dragón

El futuro de centralidad en la escena global que avizora Xi Jinping para China se manifiesta con claridad en su Belt and Road Initiative (BRI). Lanzada en 2013, la iniciativa no solo ofrece una manifestación física de la centralidad china mediante tres corredores terrestres y tres marítimos que no solo la conectarán con Asia, Europa, Oriente Medio y África sino que también evoca recuerdos históricos de la Ruta de la Seda y la centralidad china durante los tiempos imperiales.

En su concepción original, la iniciativa BRI era un vehículo para el desarrollo de infraestructura a lo largo de los seis corredores. Hoy, las ramificaciones del BRI incluyen “rutas de la seda” digitales, de salud y rutas polares y todos los países son invitados a participar. A diferencia de la inversión en infraestructura apoyada por instituciones multilaterales como el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo Asiático, China es autosuficiente.

Aporta el financiamiento, la mano de obra y los materiales para sus proyectos; en muchos casos, también omite las evaluaciones de riesgo financiero, los procesos de licitación transparente y las evaluaciones de impacto ambiental. Es su propio modelo de desarrollo llevado a escala global. El BRI ha colocado a China en el centro del sistema internacional, con gran influencia física, financiera, cultural, tecnológica y política sobre el mundo entero.

Está haciendo un nuevo trazado del mapa mundial, con nuevos trenes y puentes, cables de fibra óptica y redes de 5G y puertos con capacidad para alojar sus bases militares. Según una evaluación, el BRI ahora toca más de 60 países y ya ha recibido una inversión superior a US$ 200.000 millones. Algunos países, como Pakistán, están siendo transformados por el BRI con proyectos energéticos, nuevos caminos, enormes mejoras de su puerto Gwadar y su infraestructura digital.

Con la Belt and Road Initiative China se coloca en el centro del sistema internacional. Xi Jinping ha concebido la iniciativa BRI como un conducto a través del cual China puede transmitir sus valores políticos y culturales. En octubre de 2017, decía que el modelo chino de desarrollo merece ser imitado. Hoy Beijing tiene una enorme cantidad de programas de capacitación política. Tanzania, que es un país piloto de BRI ha modelado su ley de cíberseguridad según la de China y trabajó con Beijing para controlar a las redes sociales y el flujo de información en Internet.

Los gobiernos de otros países, como Uganda, reciben con entusiasmo tecnología y capacitación chinas para monitorear y rastrear a figuras de la oposiciòn política. Y los partidos políticos en Etiopía, Sudáfrica y Sudán han participado en capacitación brindada por el Partido Comunista chino sobre la estructura de partidos, relaciones con las bases y el sistema de propaganda.

La Ruta Digital de la Seda –que incluye cables suboceánicos, sistemas de pago electrónico, tecnologías de vigilancia y redes 5G entre otras cosas– es especialmente valiosa como medio de transmitir los valores políticos y culturales de China.

En Kenya, por ejemplo, Beijing instaló no solo televisión satelital para más de 10.000 personas sino también miles y miles de horas de programación china. Sin embargo la iniciativa BRI encuentra obstáculos en el camino. Aunque puede significar los beneficios del modelo de desarrollo con base en la infraestructura, también incluye todas las externalidades: alto niveles de deuda, corrupción, polución ambiental y prácticas laborales deficientes.

Las protestas populares han proliferado en los países huéspedes. En Kazajstán, la ciudadanía se manifestó repetidas veces contra los proyectos mineros chinos, fábricas contaminantes y el uso de mano de obra china a expensas de la local.

Protestas similares surgieron en Camboya, Papua Nueva Guinea y Zambia. Otros denunciaron problemas de corrupción en los proyectos BRI. Y otros países, como Azerbaiján y Mongolia, no creen ya que las ventajas superen los costos. Muchos países han detenido o cancelado los proyectos. El mismo Beijing podría estar reconsiderando los compromisos asumidos por la BRI.

MERCADO: https://mercado.com.ar/geopolitica/el-nuevo-orden-mundial-que-proyecta-xi-jinping/

Por Eduardo Vior

Rusia replica las sanciones occidentales, hundiendo la economía europea. EEUU y China son los grandes ganadores de la crisis, pero toda la economía mundial se está transformando.

Al decidir este miércoles 23 que el pago de las exportaciones de gas a los “países no amigos” sólo puede hacerse en rublos, Vladimir Putin devolvió a los países occidentales sus sanciones contra Rusia, peor, corregidas y aumentadas. No es casualidad que el dólar inmediatamente después haya caído un 8,3% frente al rublo, ya que los analistas temen que esta contramedida rusa deje a Occidente al borde de un gran colapso económico. El presidente ruso anunció este miércoles que su país cumpliría con los contratos de largo plazo para el envío de gas a Europa, pero que los pagos deberán efectuarse en rublos y acreditarse en bancos de su país. Como resultado de la medida, la UE se ve obligada a apuntalar la moneda rusa o a cortar por completo sus importaciones de allí.

Sin embargo, lo peor podría estar todavía por llegar, si se concreta la crisis de los precios de los alimentos que el presidente francés Macron teme para dentro de varios meses. Esto podría suceder perfectamente debido a que las exportaciones agrícolas de Rusia y Ucrania se ven afectadas por la guerra y las sanciones contra Moscú. Las medidas de castigo contra Rusia y su aliado bielorruso significan, además, que ninguna de las dos grandes productoras de fosfatos podrá suministrar fertilizantes a muchos de sus clientes, lo que aumentará aún más el precio de los alimentos básicos y posiblemente también reduzca la producción.

El aspecto más controvertido del nuevo régimen de sanciones dispuesto por los aliados occidentales es, sin duda, la congelación de las reservas de oro y divisas de Rusia en el extranjero, aproximadamente la mitad de sus tenencias totales. Los expertos y comentaristas occidentales esperan que las sanciones perjudiquen la economía rusa, siembren el descontento entre el pueblo y las élites rusas y causen la caída de Putin. Sin embargo, mucho más probable es que suceda lo contrario. Rusia lleva tiempo preparándose para este momento. Tras la primera oleada de sanciones occidentales, en 2014, Putin se embarcó en lo que los analistas han denominado una estrategia de «Fortaleza Rusia», aumentando las reservas internacionales del país y diversificándolas, reduciendo su exposición externa, impulsando su cooperación económica con China y aplicando estrategias de sustitución de importaciones en varios sectores, como el alimentario, el médico y el tecnológico.

Es cierto que el gobierno ruso y su Banco Central cometieron el error de dejar alrededor de la mitad de esas reservas estacionadas en bancos centrales extranjeros, facilitando su confiscación. De todos modos, Rusia sigue teniendo acceso a más de 300.000 millones de dólares en reservas en oro y divisas, más que suficientes para amortiguar cualquier caída a corto plazo de las exportaciones y para apuntalar el rublo durante un tiempo.

Además, el banco central ruso reaccionó a las sanciones deteniendo los flujos de capital fuera de Rusia y nacionalizando los ingresos en divisas de los principales exportadores, exigiendo a las empresas rusas que conviertan el 80% de sus ingresos en dólares y euros en rublos. También subió los tipos de interés al 20% en un esfuerzo por atraer el capital extranjero. Estas medidas pretenden reforzar el valor del rublo y proporcionar al país un adecuado flujo de divisas. Como resultado, aunque el rublo ha perdido un 40% de su valor desde el inicio del conflicto, por ahora la caída libre de su valor parece haberse detenido, registrando incluso un repunte en las dos últimas semanas. Por el momento, la cuenta financiera de Rusia está lejos de ser desastrosa.

No olvidemos que la principal fuente de reservas de divisas de Rusia -las exportaciones de petróleo y gas- ha sido excluida de las sanciones, porque la mayoría de los países europeos no puede prescindir de las importaciones de petróleo y gas (y otros productos básicos) de Rusia.

En resumen, Rusia no corre el riesgo, a corto plazo, de quedarse sin reservas y no poder pagar sus importaciones. Igualmente infundados son los rumores de un inminente impago. En los últimos años Moscú ha reducido sus obligaciones con el exterior: su deuda en moneda extranjera asciende hoy a sólo unos 40.000 millones de dólares, una cantidad ínfima comparada con el tamaño de sus exportaciones anuales, que superan los 200.000 millones de dólares en petróleo y gas. Como en el caso de las exportaciones de petróleo de Rusia, perjudicar a Rusia significa inevitablemente perjudicar a sus clientes occidentales. Todo esto ayuda a explicar por qué incluso los analistas financieros occidentales, como Goldman Sachs y JP Morgan, pronostican una contracción interanual de la economía rusa de alrededor del 7%, mala, pero no catastrófica.

En la cumbre europea del 24 y 25 de marzo se enfrentan los intereses de quienes medran con la importacin de gas estadounidense y quienes necesitan energa barata para no caer en la estanflacin
En la cumbre europea del 24 y 25 de marzo se enfrentan los intereses de quienes medran con la importación de gas estadounidense y quienes necesitan energía barata para no caer en la estanflación.

Entre tanto, este 24 y 25 de marzo se reúnen los jefes de Estado y de gobierno de los 27 países miembros de la Unión Europea para acordar los precios de la energía en el bloque. Sin embargo, los intereses de las grandes distribuidoras de gas y electricidad seguramente impedirán que se llegue a una decisión. En la Unión Europea rige un axioma absurdo: el precio final de la electricidad se determina por el precio internacional de la más cara de las fuentes existentes (hidráulica, nuclear, eólica, solar, carbón o gas). Y cómo el precio del gas está disparado por las sanciones contra Rusia (a pesar de que el gas de ese país sigue fluyendo hacia Europa), todas las otras energías más baratas se cotizan a ese precio. Por lo tanto, el precio de la electricidad también se ha disparado, multiplicando los beneficios del lobby energético.

Nuevamente, en este debate los países de Europa Central y Occidental, sede de las mayores empresas energéticas, defienden las ganancias extraordinarios de sus firmas. Por el contrario, los estados del sur y del este claman por un precio promedio de los costos de las distintas formas de producción. Lamentablemente, todo indica que la cumbre terminará con grandes declaraciones, pero sin alivio alguno para los estados y consumidores.

Ya la amenaza de implementar las sanciones contra las importaciones de gas y petróleo rusos ha multiplicado su precio y está provocando un cataclismo social con epicentro en España, pero que puede extenderse por toda la Unión. Sin embargo, a pesar de la inminencia de la catástrofe, lo más probable es que la Comisión Europea vuelva a lavarse las manos y no decida nada. Europa seguirá, entonces, galopando hacia el colapso económico y el alzamiento social.

El Yuan contina fortalecindose
El Yuan continúa fortaleciéndose.

Como contrapartida de la guerra, la crisis y las sanciones llama la atención que en el último año el yuan se haya fortalecido frente al dólar, especialmente desde septiembre y que, aunque la cotización del dólar en la cesta de divisas internacionales que sirve como índice del valor de las principales monedas haya pasado en los dos últimos meses de 91 a 98, sin embargo, el yuan se haya apreciado de 6,50 a 6,37 respecto al dólar y, en definitiva, frente a todas las divisas. Esto se debe, entre otras razones, a la reciente flexibilidad de la política monetaria de China, al tiempo que sigue teniendo tipos reales positivos de alrededor de 2,1 puntos porcentuales.

La política fiscal proactiva del gigante asiático, el cuidado del Banco Popular de China (PBoC, por su nombre en inglés) de no importar inflación del exterior y, sobre todo, la enorme afluencia de capitales a la RPCh, considerada ahora como un refugio estable y seguro, contribuyen a un continuado crecimiento de dicha economía. Ya desde hace años el enorme ritmo de inversión, tanto pública como privada, que en 2021 ascendió al 47% del PBI, incrementó enormemente la productividad total de los factores, provocando una reflación salarial y un gran aumento de la productividad que resultó en precios de producción más bajos que en Occidente.

En la mayoría de los países el auge de los precios de las materias primas provocado principalmente por la inyección de liquidez durante la pandemia por parte de la Fed y el BCE (8 billones de dólares de la Fed) elevó los costos de producción y, por consiguiente, la inflación de los precios al consumidor. El conflicto ucraniano hizo el resto.

En cambio, China aprovechó que durante la pandemia los precios de las materias primas se desplomaron, almacenó una enorme cantidad y variedad de las mismas y, como tiene centrales de compra, pudo resistir sin problemas el golpe posterior. Esto ha provocado un enorme diferencial inflacionario con Occidente a nivel de producción y del índice de precios (éste en febrero aumentó el 0,9%): el índice de precios al productor chino en febrero subió un 8%, en enero en la eurozona un 25%. Esto hace que, a pesar de la fortaleza del yuan, la economía china aumente su competitividad. Además, China acaparó un enorme stock de materias primas y productos semiacabados que, a su vez, supone una ventaja no sólo para los chinos, sino para los propios rusos (este país posee una enorme cantidad de materias primas).

Por lo tanto, la estabilidad monetaria, la estabilidad de los precios y la política fiscal china llevan a los agentes económicos de todo el mundo a canalizar parte de sus ahorros hacia los mercados de ese país, lo que refuerza aún más el yuan. A nivel financiero China se ha convertido en un país refugio, como Singapur o Suiza. Tiene reservas de divisas, mucho oro, créditos internacionales y ahora está fortaleciendo el yuan y la atracción de capitales. La bolsa, que estaba en mínimos el año pasado, ahora es atractiva.

No sólo como resultado de la guerra en Ucrania y de las sanciones occidentales contra Rusia la economía mundial está cambiando aceleradamente y, sobre todo, transformando radicalmente su geografía. Lo confirma la carta que este 24 de marzo el presidente del directorio de BlackRock, Larry Fink, dirigió a sus accionistas. La invasión rusa de Ucrania, dice, reconfigurará la economía mundial e impulsará aún más la inflación al provocar la retirada de las empresas de sus cadenas de suministro globales. «La invasión rusa de Ucrania ha puesto fin a la globalización que hemos experimentado durante las últimas tres décadas», escribió el CEO del fondo de inversión que administra 10 mil millones de dólares.

«La invasión rusa de Ucrania ha puesto fin a la globalización que hemos experimentado durante las últimas tres décadas»Larry Fink de BlackRock

«Una reorientación a gran escala de las cadenas de suministro será inherentemente inflacionaria», escribió Fink. En la carta no se menciona ningún país concreto que se vea perjudicado por los cambios, pero el presidente escribió que «México, Brasil, Estados Unidos o los centros de fabricación del sudeste asiático podrían beneficiarse». Aunque el resultado inmediato ha sido el aislamiento total de Rusia de los mercados de capitales, Fink predijo que «las empresas y los gobiernos también analizarán de forma más amplia sus dependencias de otras naciones». Esto puede llevar a las empresas a deslocalizar más sus operaciones, lo que provocará una retirada más rápida de algunos países».

En un principio, la búsqueda de alternativas al petróleo y al gas natural rusos «inevitablemente ralentizará el progreso del mundo hacia las [emisiones] netas cero a corto plazo», escribió. Sin embargo, «a largo plazo, creo que los últimos acontecimientos acelerarán el cambio hacia fuentes de energía más ecológicas», porque el aumento de los precios de los combustibles fósiles hará que una gama más amplia de energías renovables sea financieramente competitiva, sostuvo.

No obstante, Fink rechaza la alternativa de abandonar inmediatamente las energías fósiles: «BlackRock mantiene su compromiso de ayudar a los clientes a navegar por la transición energética. Esto incluye seguir trabajando con las empresas de hidrocarburos», prometió. «Para garantizar la continuidad de los precios asequibles de la energía durante la transición, los combustibles fósiles como el gas natural serán importantes».

En uno de sus primeros comentarios sobre las criptodivisas, Fink llamó la atención sobre el «impacto potencial de la guerra de Ucrania en la aceleración de las monedas digitales». Un sistema global de pagos digitales, cuidadosamente diseñado, afirmó, puede mejorar la liquidación de las transacciones internacionales al tiempo que reduce el riesgo de blanqueo de dinero y corrupción.»

Cambia el mundo y cambia su economía.

Delante de nuestros ojos estamos viendo el hundimiento de Europa, la reorientación de Rusia hacia Eurasia, el autoencerramiento de Estados Unidos en su área de dominio y a China ocupando todos los espacios que sus competidores dejan vacantes. Cambian los centros, pero también las periferias: a la búsqueda de petróleo y gas los europeos van a intensificar su preocupación por Oriente Medio y el norte de África. En procura de minerales y metales que Rusia y Ucrania dejan de proveer, EE.UU. va a incrementar su presencia en América del Sur y África Occidental. Muchos importadores de alimentos en el norte van a echar mano de las producciones de Argentina y Brasil. Nuevos circuitos comerciales y nuevas dependencias financieras van a surgir en pocos meses. Cambian las economías y cambian las sociedades. Si no cambian las mentalidades, las políticas y los dirigentes, el vendaval del cambio se llevará todo.

FUENTE: https://www.telam.com.ar/notas/202203/587414-rusia-sanciones-europa-eeuu-china.html

En su intervención ante el Congreso de EEUU, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, realizó una serie de pedidos a los políticos norteamericanos, tales como una zona de exclusión aérea en Ucrania, entre otros. En este sentido, el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, sentenció que Zelenski es un personaje intrascendente.

Puesta en escena del actor Zelenski

Por no pedir, que no sea. En su stand-up ante el Congreso de EEUU, Zelenski sacó la lista de la compra y empezó a pedir: zona de exclusión aérea en Ucrania, o en su defecto, la provisión de sistemas antiaéreos S-300, y también pidió crear una suerte de nueva alianza militar, de la que su país forme parte.Al respecto, Zelenski señaló que las instituciones de seguridad existentes no funcionan en la actualidad, por lo que propuso crear nuevas herramientas que reaccionen rápidamente a los nuevos desafíos. Con lo de ‘instituciones de seguridad existentes, no quedó claro si se refería a la OTAN, a la que en su momento el presidente de Francia, Emmanuel Macron, le diagnosticó muerte cerebral, y de la que el expresidente de EEUU Donald Trump, la sentenció obsoleta.Es raro que Zelenski pida la creación de una nueva instancia militar supranacional, cuando por otro lado, se confiesa consciente de que su país no ingresará a la OTAN para mantener un estatus neutral, tal como lo pide Rusia en uno de sus puntos de las negociaciones que mantienen ambas partes.

La ‘importancia’ de Zelenski

Pereyra Mele incide en que «las declaraciones que haga el señor Zelenski, sinceramente ya carecen de todo tipo de lógica, y que, por supuesto no hay que tomarlas literalmente, sino que es muy posible que sea la repetición de algún tipo de libreto el cual se le ha acercado para que diga».En este sentido, el analista observa que «en la práctica hemos podido observar que Zelenski no tiene el control absoluto de nada. Zelenski está prácticamente abandonado por todos los supuestos aliados que en su momento le dijeron ‘vayan y peleen que nosotros vamos’: el ‘nosotros vamos’ nunca llegó. Es más, le han dicho que no van a ir. Entonces me parece que es una puesta en escena de algo que realmente está fuera de toda lógica y de toda forma de razonamiento».»Evidentemente que no se debe, ni siquiera perder el tiempo en analizar estas cosas, porque sinceramente [Zelenski] es un personaje secundario, y que además no tiene ningún tipo de importancia en este gigantesco conflicto que ocupa a las súper potencias. Venir a proponer nuevos organismos fuera de los que ya están, venir a proponer nuevas fórmulas de cómo se deben enfrentar los peligros… ¿Quiénes van a ser los que van a hacer el listado de países peligrosos y países no peligrosos?», reflexiona el experto.Pereyra Mele incide en que «estamos viviendo un cambio histórico en la humanidad, donde las estructuras de la Segunda Guerra Mundial, empezando por las Naciones Unidas, y siguiendo por organismos financieros como el Fondo Monetario Internacional, están totalmente en tela de juicio, están que tienen que ser reformados o refundarse, etc., y no podemos estar discutiendo supuestas hipótesis que nos plantea este personaje de segundo nivel, intrascendente, y que no tiene siquiera el control absoluto de su región».

«Zelenski tendrá que asumir el rol de derrotado. Esa es la verdad de la situación. Ponerse a discriminar si Zelenski tiene razón, ya a esta altura no tiene ningún sentido esa discusión», sentencia el experto.

«Creo que el Congreso de EEUU, sinceramente, si vamos a hablar en potestad de lo que tenían, ya no es ni la sombra de lo que era: no ejerce prácticamente ningún tipo de influencia directa sobre el presidente o los altos mandos del Ejército norteamericano, por lo tanto, creo que las palabras que se digan en el Congreso [de EEUU], son palabras lanzadas al viento», concluye el analista.

El director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, nos presenta esta semana en el Club de La Pluma, una columna de repudio absoluto a toda la infraestructura mediática de Occidente puesta en marcha con el conflicto en Europa del este, mientras denuncia una coordinación y una coincidencia absoluta entre los partidos neoconservadores y liberales europeos con los progresistas de izquierda, que van a la saga de las decisiones de EEUU, utilizando a Europa para desestabilizar a Rusia.

Y nos manifiesta su rechazo a los grandes medios de comunicación masivos de Occidente, que se han transformado en un gigantesco aparato publicitario y propagandístico -que NO informativo- y en un arma de disciplinar a las poblaciones y de encolumnar a una mal llamada “opinión pública”, a través de toda una serie de falsedades, mentiras, montajes, imágenes amañadas, etc. Llegando a sancionar  y eliminar a científicos, personajes públicos, artistas, deportistas y hasta la estupidez de quitar de los menús a la ensalada rusa. Mientras se niegan -con su influencia- a  frenar la guerra, buscando con su manipulación a que siga el conflicto. Un boicot absoluto a las negociaciones mientras no realizan un solo acto convocando a la paz, ni aceptan a ningún intermediario en las negociaciones y SI tratan por todas las maneras, de que esto se demonice, se alargue y que todo vaya a peor.

También nos señala la disciplina, la subordinación y la verticalidad de esa prensa, tanto de derechas como de izquierdas, al sostener la versión única de que es una agresión rusa por fuera del derecho internacional. Cuando justamente ha ocultado durante estos últimos 7 días los bombardeos de Arabia Saudita sobre El Yemen. Una guerra silenciada desde hace 10 años, con 300.000 muertos, muchos por hambre y consentidos por Occidente. Y también que, en la misma semana, no ha publicado nada de los bombardeos israelíes sobre Damasco o los sufridos por Somalia de parte de la aviación de EEUU. Todo ello silenciado por los mismos medios que no cejan en señalar a Moscú como único culpable de las pérdidas de vidas en Ucrania.

Y mientras nuestro director asume que por decir lo que dice, será acusado de “pro ruso y pro chino”, nos recuerda, como tantas veces lo ha señalado en esta columna, que este conflicto no comenzó hace unos días sino hace 8 años, con un golpe de estado en Ucrania y con una agresión nazi fascista, criminal, subversiva y terrorista del gobierno de Kiev sobre las regiones autónomas del Donbás. Y que allí se sigue asesinando a mansalva a la población civil ruso parlante y destruyendo la infraestructura de esa región. Mientras la prensa occidental, o sea, la prensa anglosajona, transmite tales crímenes como si fuesen actos realizados por Rusia.

Entre tanto, Carlos analiza a conciencia todo el escenario mundial con argumentos y datos sólidos, y afirma que esta guerra es apenas parte de otra guerra mucho mayor, originada en la desesperación de EEUU y sus aliados por tratar de frenar el inevitable avance de Rusia y China como potencias emergentes. Lo que ya ha  dado paso a un nuevo orden multipolar que resume un cambio histórico y tectónico para la humanidad. Mientras que “El Consenso de Washington de los Noventa” ya ha muerto y que aquel Occidente que era amo y señor de la tierra, es cosa del pasado.

También nuestro director desgrana en profundidad el papel actual de Europa, que ha perdido a una estadista como Merkel y que “se está pegando un tiro en los pies”, ya que sufrirá las consecuencias económicas del conflicto por el incremento de los valores energéticos y por el daño interior que le traerán las sanciones a Rusia. Pero también porque no podrá hacer frente a los grandes y profundos cambios geopolíticos globales.

Eduardo Bonugli (Madrid, 06/03/22)

Ciudadanos de la Republica Popular del Donetsk (RPD) Festejan el reconocimiento de su independencia de Ucrania
Civiles huyen de los ataques de las tropas Ucranianas en las Republicas del Donetsk y Lugansk

La geopolítica mundial entró en lo que yo llamaría la “posguerra fría tardía”. 

En otras palabras, hemos entrado en una nueva etapa donde la supremacía estadounidense es superada por la nueva realidad del país: su declive geopolítico.

Por por Carlos Pennaforte socio estrategico de Dossier Geopolitico para LeMondeDiplomatique Brasil

https://diplomatique.org.br/a-parceria-estrategica-entre-moscou-e-beijing-2/

La reunión entre Vladimir Putin y Xi Jinping en febrero de 2022 debe considerarse histórica desde un punto de vista geopolítico y estratégico. Marca el “fin de la Posguerra Fría”, que comenzó en 1989 con la desintegración del llamado bloque socialista y, en diciembre de 1991, con la extinción de la Unión Soviética. Durante la década de 1990, el mundo fue asolado por lo que sería el “fin de la historia” y por la supremacía del liberalismo occidental, por la globalización y consecuentemente por las crisis económicas globales. Y en pleno siglo XXI con la crisis económica de 2008.

La geopolítica mundial entró en lo que yo llamaría la “posguerra fría tardía”. En otras palabras, hemos entrado en una nueva etapa donde la supremacía estadounidense es superada por la nueva realidad del país: su declive geopolítico. Immanuel Wallerstein y Giovanni Arrighi lo señalaron hace más de una década. Y la realidad se está confirmando. El mundo ya no acepta que una nación establezca la agenda mundial. Tanto geopolítica como económicamente.

Para los analistas liberales lo que importa es exclusivamente la economía. La geopolítica misma es despreciada por su visión a corto plazo y se basa en la idea de que el capitalismo occidental sigue siendo el ganador del choque entre socialismo y capitalismo . Sin embargo, el temor a una Rusia fuerte a nivel nacional y bajo un liderazgo fuerte genera preocupación en Washington. En las últimas décadas, Rusia se ha recuperado desde el punto de vista económico, social y militar, emergiendo nuevamente (como en los tiempos de la URSS) como una gran potencia.

El retraso en la “transición al capitalismo liberal-occidental” tanto de rusos como de chinos preocupa a los estadounidenses: hasta ahora no ha habido “revoluciones de terciopelo”. Los países antisistémicos como Rusia y China , que tienen proyectos nacionales propios, son el verdadero problema detrás de la retórica beligerante de Washington, tanto de demócratas como de republicanos, contra Beijing y Moscú.

A pesar del fin de la URSS, los ideólogos de Washington no han abandonado el paradigma del choque entre capitalismo y socialismo y, en especial, Rusia como el mayor obstáculo geopolítico y estratégico de EE.UU. en Europa. Si la alianza militar socialista (Pacto de Varsovia) se desmanteló de inmediato, no ocurre lo mismo con la OTAN desde la década de 1990. En sentido contrario, la OTAN se mantuvo intacta y aumentó su influencia hacia Europa del Este. Letonia, Estonia, Lituania y Hungría, por ejemplo, se convirtieron en miembros de la alianza militar occidental sin razón aparente que creara la necesidad de unirse a ella.

camaradería
Xi Jinping y Vladimir Putin (Crédito: Alexei Druzhinin/Kremlin)

Moscú desde 1991 nunca ha practicado una postura que pueda calificarse de ofensiva contra ningún país de Europa del Este o en términos globales. Su actuación siempre ha estado dentro de las normas y el derecho internacional, a diferencia de Washington. Por otro lado, los gobiernos estadounidenses buscan catalogar a Rusia como una amenaza para la “seguridad” europea o mundial, sin ningún ejemplo concreto.

La retórica de la “amenaza rusa” cobró protagonismo tras la reanudación de Crimea en 2014 y la acción exterior en crear una “revolución de terciopelo” que allanaría el camino para lo que estamos viendo hoy: la inclusión de Ucrania en la OTAN sin motivo alguno. y poner la seguridad de Rusia en una situación delicada. Mirando el tablero geopolítico, Rusia recuperó la península de Crimea (con población mayoritariamente rusa) que fue suya hasta 1956, cuando fue cedida a la entonces Ucrania soviética. Una salida importante para evitar la “primera ola” de intentos de llegada a las fronteras rusas.

La «segunda ola» de la «cabeza de puente» de la OTAN en Ucrania «hacia» Rusia se ha estado desarrollando desde finales de 2021 y ha sido abordada enérgicamente por el Kremlin. En occidente, la guerra informativa liderada por los medios proestadounidenses es intensa. Rusia todavía es vista como la URSS de la era de la Guerra Fría: amenaza al “mundo libre” y ahora a la democracia ucraniana. La transmisión de Washington de la inminente pero no ocurrida “invasión rusa” es un tema recurrente en los medios occidentales.

Lo que está en juego es exclusivamente el derecho de una nación a garantizar las condiciones mínimas de seguridad territorial para su población. ¿No es así como los estadounidenses señalaron la crisis de los misiles cubanos de 1961? Esta es la cuestión de Ucrania en la OTAN. De hecho, queda una pregunta: ¿cuál es el significado de su existencia en la OTAN en el siglo XXI?

Charles Pennaforte tiene un doctorado en Relaciones Internacionales. Profesor de la carrera de Relaciones Internacionales y del Programa de Posgrado en Historia de la Universidad Federal de Pelotas. Coordinador del Laboratorio de Geopolítica, Relaciones Internacionales y Movimientos Antisistémicos (LabGRIMA) y del Grupo de Investigación CNPq Geopolítica y Mercosur (GeoMercosur).

VERSION PORTUGUESA:

A geopolítica mundial entrou no que eu chamaria de “Pós-Guerra Fria Tardia”. Ou seja, entramos em uma nova etapa onde a supremacia estadunidense é superada pela nova realidade do país: o seu declínio geopolítico

O encontro entre Vladimir Putin e Xi Jinping em fevereiro de 2022 deve ser visto como histórico sob o ponto de vista geopolítico e estratégico. Marca o “fim do Pós-Guerra Fria” iniciado em 1989 com a desagregação do então chamado bloco socialista e, em dezembro de 1991, com a extinção da União Soviética. Durante a década de 1990 o mundo foi assolado pelo que seria o “fim da história” e pela supremacia do liberalismo ocidental, pela globalização e consequentemente pelas crises econômicas globais. E no século XXI com crise econômica de 2008.

A geopolítica mundial entrou no que eu chamaria de “Pós-Guerra Fria Tardia”. Ou seja, entramos em uma nova etapa onde a supremacia estadunidense é superada pela nova realidade do país: o seu declínio geopolítico. Immanuel Wallerstein e Giovanni Arrighi já apontaram isso há mais de uma década.  E a realidade vem se confirmando. O mundo não aceita mais que uma nação determine a agenda mundial. Tanto geopolítica como economicamente.

Para os analistas liberais o que importa é exclusivamente a economia. A geopolítica em si é desprezada pela visão de curto alcance e baseada na ideia de que o capitalismo ocidental é, ainda, o vencedor do embate socialismo versus capitalismo.  Contudo, o medo de uma Rússia forte sob o ponto vista nacional e sob uma liderança forte causa preocupação em Washington. Nas últimas décadas a Rússia recuperou-se do ponto vista econômico, social e militar, voltando a despontar (como nos tempos da URRS) como uma grande potência.

A demora na “transição para o capitalismo liberal-ocidental” tanto de russos como de chineses é uma preocupação para os estadunidenses: não ocorreram “revoluções de veludo” até o presente momento.  Países antissistêmicos como a Rússia e a China que possuem projetos nacionais próprios são o verdadeiro problema por trás da retórica beligerante de Washington tanto de democratas como de republicanos contra Beijing e Moscou.

Apesar do fim da URSS, os ideólogos de Washington não abandonaram o paradigma do embate capitalismo versus socialismo e, principalmente, da Rússia como o maior obstáculo geopolítico e estratégico dos EUA na Europa. Se a aliança militar socialista (Pacto de Varsóvia) foi imediatamente desmantelada, o mesmo não ocorreu com a Otan desde a década de 1990. Na direção oposta, a Otan se manteve intacta e aumentou a sua influência em direção ao Leste Europeu. Letônia, Estônia, Lituânia e Hungria, por exemplo, passaram a ser membros da aliança militar ocidental sem nenhum motivo aparente que gerasse a necessidade de ingressar nela.

parceria
Xi Jinping e Vladimir Putin (Créditos: Alexei Druzhinin/Kremlin)

Moscou desde 1991 não nunca praticou uma postura que possa ser classificada como ofensiva contra qualquer país do Leste Europeu ou em termos globais. Sua atuação sempre esteve dentro das normas e do Direito Internacional, ao contrário de Washington.  Por outro lado, os governos estadunidenses procuram classificar a Rússia como uma ameaça à “segurança” europeia ou global, sem nenhum exemplo concreto.

A retórica da “ameaça russa” ganhou destaque após a retomada da Crimeia em 2014 e da atuação externa na criação de uma “revolução de veludo” que abriria caminho para o que estamos vendo hoje: a inclusão da Ucrânia na Otan sem nenhum motivo que justificasse e colocando a segurança da Rússia em uma situação delicada. Olhando o tabuleiro geopolítico, a Rússia recuperou a península da Crimeia (com população de maioria russa) que era sua até 1956, quando foi cedida a então Ucrânia soviética. Uma saída importante para impedir a “primeira onda” de tentativa de chegada às fronteiras russas.

A “segunda onda” para a “cabeça de ponte” da Otan na Ucrânia “rumo” à Rússia está se desenvolvendo desde o final de 2021 e vem sendo enfrentada de maneira enérgica pelo Kremlin. No Ocidente a guerra de informações capitaneada pela mídia pró-EUA é intensa. A Rússia é ainda vista como a URSS dos tempos da Guerra Fria: ameaça o “mundo livre” e agora a democracia ucraniana.  A difusão da por parte de Washington da “invasão russa” iminente, mas que não acontece é tema recorrente na mídia ocidental.

O que está em jogo é exclusivamente o direito de uma Nação garantir as condições mínimas de segurança territorial de sua população. Não foi assim que os estadunidenses assinalaram na Crise dos Mísseis de 1961 em Cuba? Está é a questão da Ucrânia na Otan. Aliás, fica uma pergunta: qual o sentido de sua existência da Otan em pleno século XXI?

Charles Pennaforte é doutor em Relações Internacionais. Professor do curso de Relações Internacionais e do Programa de Pós-Graduação em História da Universidade Federal de Pelotas. Coordenador do Laboratório de Geopolítica, Relações Internacionais e Movimentos Antissistêmicos (LabGRIMA) e do Grupo de Pesquisa CNPq Geopolítica e Mercosul (GeoMercosul).

Trabajo Final, Diplomatura en Estudios Estratégicos Chinos Universidad de la Defensa UNDEF Argentina: análisis desde la visión clásica de los geopoliticos atlantistas occidentales y los continentalistas euroasiáticos  Por Carlos Alberto PEREYRA MELE 

Seleccione la consigna N8 La “Ruta de la Seda Marítima o Collar de Perlas” de la apuesta diplomática clave de Política Exterior China y su ambicioso giro hacia el Oeste incluyendo los fundamentos o críticas de la afirmación, su contexto histórico, económico, político y cultural y una reflexión personal. 

El llamado Collar de Perlas es la proyección geopolitica china, que nos permite establecer los gigantescos cambios de los paradigmas que controlan el “sistema mundo” y los “geopoliticos” que se avecinan, desde la conquista del Mundo por los Europeos (S XV-XVI) y muy especialmente desde que Juan Sebastián Elcano realizó la circunnavegación del mundo y lo dejo cerrado dándole a las potencias europeas la superioridad sobre otros continentes al poder colonizarlos, dominarlos y explotarlos, que con la primera y segunda revolución industrial, le permitio establecer su superioridad sobre los conquistados y globalizados según sus cánones políticos, culturales y económicos. Como hemos podido ver en el curso de está Diplomatura; hasta la mitad del S XIX los mercados y el PBI económico mundial seguía estando en Asia (China e India). Solamente recordar por ejemplo: la Ruta del famoso “Galeón de Manila”, La ruta española de México a Filipinas y el comercio con China nos recuerda la importancia que tenia ese mercado para los europeos, pues gran parte de esos productos luego viajaban a toda Europa vía Cadiz y Sevilla. Y que era disputado por todas las potencias navales del viejo continente.

Esto también nos debe poner la centralidad del presente análisis, lo que fue y es el control marítimo y su dominio, para construir poder, y recordar cómo se fue trasladando ese poder de estados-naciones europeos de países, como España y Portugal a Francia e Inglaterra fundamentalmente (especialmente Inglaterra “reina” de los mares desde 1805 -Batalla de Trafalgar- hasta primeras décadas del S XX) y desde 1898 como EEUU surgirá como la “nueva” potencia naval derrotando a España y capturando Cuba, Puerto Rico (en el Caribe), “su” mar mediterraneo, y la Isla de Guam y las Filipinas, en el Pacifico, lo que llevó al gran intelectual argentino de la generación de 1900:  Manuel Baldomero Ugarte (Buenos Aires, 1875 – Niza, 1951) a alertarnos con gran visión a hispanoamérica, sobre el nacimiento de la República Imperial Norteamericana con alcance global y sus consecuencia para los pueblos americanos al sur del río Bravo.

Desde la antigüedad se sabe de la importancia, para las navegaciones rudimentarias que utilizaban los recursos naturales como: corrientes marinas y los vientos, del control de los pasos marítimos y de los sistemas de islas para la logística y abastecimientos de flotas, un caso paradigmático es Gibraltar -que desde 1704 le permite a Inglaterra administrar, regular y controlar el paso del Mar Mediterraneo al Océano Atlántico hasta la fecha o el control del Canal de Suez por parte de Inglaterra que controló durante décadas -el paso del Mar Rojo al Mar Mediterraneo que lo transformó en un lago inglés al mismo o el control del Canal de Panamá que le dio a EEUU (1914) la llave del paso del Atlantico al Pacifico y viceversa, y que con Cuba y Puerto rico lo transformó en un lago norteamericano al Mar Caribe. Pero ese control de pasos marítimos no perdió importancia con el advenimiento de la navegación por el vapor y nuevas fuentes energéticas sino que se incrementó.

Mientras ello ocurría, en el llamado mundo “occidental”, en China se impondría un auto-aislacionismo en el Imperio del Centro a la navegación y expediciones de grandes flotas por diversos motivos, después de los grandes viajes del navegante Zheng He que les permitio llegar al sur del Pacifico, el Océano Índico, al Cuerno de África y el actual Yemen y las costas africanas hasta la altura del canal de Madagascar. Pero China decidió abandonar el tridente de Neptuno y tendría una consecuencia nefasta para su futuro cercano, que llegaría con el llamado “siglo de la Humillación” (1850/1949), invadida con las dos guerras del Opio por Inglaterra y las potencias europeas, y por EEUU y por Japón. Hasta el triunfo de la revolución comunista y la instauración de la República Popular China. Que modificara esa tendencia declinante, de pobreza, de hambrunas, atraso y dependencia del extranjero invasor.

Esto nos lleva a extraer una primera aproximación al tema elegido, que los alcance de la Nueva Ruta de la Seda y del Collar de las Perlas, es justamente una idea geopolitica que saca a China del encierro geográfico que se le impuso y que tienen en cuenta las teoría de los clásicos anglosajones de la Geopolitica como:

A1: Halford John Mackinder -15 de febrero de 1861 – 6 de marzo de 1947- y sus seguidores estadounidenses como Nicholas John Spykman -13 de octubre de 1893 – 26 de junio de 1943- y Almirante Alfred Thayer Mahan, -27 de septiembre de 1840, West Point, Nueva York-1 de diciembre de 1914- Todos estos teóricos del poder naval y el control de las rutas comerciales -Talasocracias o atlantistas-, que se enfrenta a las teorías de los llamados continentalistas. 

A2: como el aleman Karl Ernst Haushofer -Múnich, 27 de agosto de 1869 – Pähl, 13 de marzo de 1946- y de pensadores geopoliticos rusos como Alexander Duguin.

¿Por qué decimos esto?: Vivíamos en un mundo dominado por Estados Unidos pero que de cierto modo estaba organizado por tratados internacionales. Sin embargo, eso se está viniendo abajo. Controlar territorios es un concepto importante para los Estados más poderosos. Eso les brinda poder económico y apoyo militar.

A1: La Teoría de  Mackinder de 1904 que marcó profundamente la geopolítica durante décadas del siglo pasado y que ahora está nuevamente de vuelta. En aquella época, los océanos eran dominados por la marina británica, lo cual era crucial para que una isla como Gran Bretaña sostuviera su gran imperio. Sin embargo, Mackinder pensó que esta situación se encontraba amenazada y fue ahí donde comenzó a profundizar sobre lo que él llamaba el «Heartland» (Corazón de la Tierra) de Eurasia. Mackinder pensó que un área tan extensa y rica, que a la vez podía ser recorrida con un sistema ferroviario, era una zona clave para los países con ansias de poder. «Quien domina el este de Europa, domina Heartland, quien domina Heartland, reina en la ‘Isla del Mundo’, quien domina la ‘Isla del Mundo’, gobierna el mundo entero«, según la teoría de Mackinder. Pero no incluye a China en sus análisis centrales, que vivía el periodo de la humillación (Pero China sus estrategas y geopoliticos si estudiaron está teoría, evidentemente). El continuador estadounidense Spykman de esa teoría no piensa que el heartland, «ese pivote geográfico del mundo», esa centralidad según un enfoque económico-geográfico, se encuentre localizado en Europa central / Rusia sino en una zona periférica, sobre el litoral o sobre una cuenca. Según él, el centro del mundo está compuesto de tierras litorales, las coastlands de Mackinder a las que llama «borde de tierras» o «anillo de tierras» o «borde de cuencas», el rimland.​ Este territorio periférico estaría atrapado entre el corazón europeo (Alemania, Rusia), y los mares tutelados por los ingleses. Pero después de la 2da Guerra Mundial es evidente que se establece la geoestrategia de EEUU en el control y cerco al mundo euroasiático controlado por la ex URSS, al cual en 1949 se incorpora China en ese bloque que debía ser aislado, dividido y contenido. Qué en la práctica geoestratégica, es lo que vemos con el desplazamiento hoy del eje de contención, de Medio Oriente y Europa al Pacifico-Indico desde las administraciones de Obama para aquí? 

A2 Contrario sensu, el continentalismo encabezado por Haushofer teorizaba que su país Alemania, humillado tras la gran guerra, podía formar una gran alianza con Rusia, Persia y Japón y así cortar los tentáculos del poder naval británico. Y luego con la Guerra Fría, por ello Estados Unidos estableció una serie de bases alrededor de los bloques dominados por los soviéticos, desde Alemania hasta Italia, Turquía, Corea del Sur y Japón. Pero en 1991 ese esquema se disolvió con la implosión soviética y con el acuerdo Chino estadounidense de Mao y Nixon. En 1997, el pensador ruso Dugin expresó sus ideas en un libro llamado The Foundations of Geopolitics,  «En geopolítica, hay dos polos absolutos de poder. Está el poder naval, que pertenece a Occidente, y el poder terrestre, que es Rusia. Hay una pelea por controlar Heartland. Como decía Mackinder, quien controla el este de Europa, controla Heartland. Y quien controla Heartland, domina el mundo», dijo en una conferencia en Shanghái. Pero nuevamente esa posición no incorporaba totalmente a China como algo central en este despliegue del nuevo orden mundial multipolar de tres cabezas China, EEUU y Rusia. Y que además lo estamos comprobando, que se manifiesta con el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda y el Collar de Perlas que se centra, cada día mas con una alianza mas profunda euroasiática, entre China y Rusia como eje. Y que se expresa en una  gran variedad de proyectos de cooperación, de infraestructura marítima y desarrollo de la cadena de valor centrados en la integración del mercado, y el desarrollo de la cadena de valor  comercial, que otorgaron al gigante asiático el estatus de “potencia global”. Pero también en Acuerdos sobre Seguridad y Defensa

REFLEXIÓN FINAL: Ahora bien: El territorio euroasiático ha sido testigo del crecimiento de un nuevo poder, un nuevo emergente para disputar el control de la región pero de alcance global. Si Mackinder viviera hoy; quizás estaría mas preocupado de las extensas redes ferroviarias, caminos, puentes, túneles, aeropuertos, puertos, gasoductos, oleoductos, etc., que China está construyendo a lo largo de todo el continente. Y su versión naval el Collar de Perlas y que por ejemplo tiene una importancia central El CECP (China Pakistán)  que incluye la modernización de carreteras, ferrocarriles, gasoductos y otros grandes proyectos de infraestructura desde la costa paquistaní del Mar Arábigo hasta la frontera noreste del país, que limita con China.Con el Puerto de Gwadar hacia la región del Golfo Pérsico y Medio Oriente y una posición ventajosa para tener mayor influencia en África, así como en el sur y centro de Asia, evitando el estrecho de Malaca. Otra realidad será con seguridad el nuevo rol de un Yemen estabilizado que será parte fundamental de nexo entre Asia, África y Europa en está red de puertos. Como lo son los acuerdos geoestratégicos de una alianza en gestación Chino-Rusa, que se contrapone a la revisión de la Postura Global del Pentágono, que se anunció el lunes, que señala una postura global y la intención de desarrollar una «capacidad de respuesta global» que abarque no solo el Indo-Pacífico y Europa, sino que también incluya «requisitos de postura duradera» en el Medio Oriente, en África y en América Latina. Por eso, países del «sur global» como el nuestro, nos guste o no, van a quedar en el medio de un escenario global de disputas y confrontaciones entre el «mundo euroasiático» que avanza y los EEUU, en un mundo que se ha achicado dramáticamente y que hoy parece un «vecindario populoso». Un problema de magnitud como el que se nos presenta, que además desconocemos está nueva realidad: como la reciente Asociación Económica Regional Integral o RCEP, o el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras – BAII o la cada vez mas poderosa Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), para no dejarnos alinear tipo manu militari o tratando de responder a todas las presiones simultáneamente. todas son acciones de naturaleza Geoestratégica, y no se pueden pensar y resolver sin tener presente este escenario global en que nos encontramos. Pero también los tiempos difíciles son también tiempos de oportunidades.

Por ello consideramos que 5 siglos de dominio absoluto occidental y en especial anglosajón han llegado a su fin”…y se abre un abanico de nuevas oportunidades como también de desafíos de gran calado a los pueblos del Sur y a nuestro subcontinente suramericano por encima de idiologismo que nos atosigan y nos confunden.

Lic. Carlos Alberto Pereyra Mele

Director de Dossier Geopolitico

Córdoba, Argentina, Diciembre de 2021 

Fuentes: Diccionario latinoamericano de seguridad y geopolítica. Coautor Editorial Biblos 2009 – Artículos propios y periodísticos Extranjeros

Los estrechos desde la Antiguedad hasta la actualidad siguen siendo el Control de la navegacion

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