Por Carlos Chino Fernández

Iniciamos este artículo con un interrogante: ¿Por qué nos horrorizamos tanto cuando se ocupan tierras fiscales o privadas, para instalar asentamientos precarios, y no lo hacemos, cuando se construyen urbanizaciones de lujo privadas sobre tierras fiscales y muchas de ellas destruyendo humedales y afectando la vida de otras urbanizaciones vecinas?

Tomemos como ejemplo el área Metropolitana en las últimas décadas. Ambos comportamientos humanos referidos, se han desarrollado en un mismo tiempo y espacio de forma exponencial. Dejamos a un lado otros tipos de acontecimientos que también expresan el uso indebido y/o la usurpación del suelo.

En este mes de agosto de 2020, con la pandemia en pleno desarrollo, una serie de hechos llaman nuestra atención. En primer lugar, lo hemos definido como uso indebido del suelo, ya que se produjeron hechos de diferente naturaleza, pero que coinciden en la medida en que un grupo de personas ocupa ilegalmente un espacio del territorio físico por diferentes motivos, violando así la norma escrita, aunque si de leyes se trata, las hay para todos los gustos.

Tenemos por caso, en un predio perteneciente a los talleres ferroviarios de “Trenes Argentinos”, del Estado Nacional, en la localidad de Victoria/ San Fernando, Provincia de Bs As: Unas veinte familias, ocupó una parte del espacio, y construyó un conjunto de viviendas muy precarias. La historia es bien conocida, que ante un déficit de viviendas cada tanto se producen estos hechos, especialmente en el Gran Bs. As. Hechos que pueden ser inducidos, responder a maniobras políticas y hasta delictivas, pero que en el trasfondo existe un problema social real, que se ha profundizado en las últimas décadas a pesar de los esfuerzos realizados por alguno de los gobiernos.

Nos viene a la memoria como antecedentes, el intento de toma al Parque Indoamericano en diciembre de 2010, con tres personas fallecidas, y más acá la toma del predio en Lugano: “Barrio, Papa Francisco”, con más de 2000 personas involucradas. No son hechos nuevos y a pesar del tratamiento diferencial según el gobierno, la problemática es estructural y no se ha podido resolver.

Al mismo tiempo, paradójicamente, también se ha incrementado las urbanizaciones privadas para sectores sociales medios y altos en las mismas zonas que los asentamientos precarios.

En 1990, en el área Metropolitana los countries ocupaban una superficie de 34 Km cuadrados. En el 2000, con 400 urbanizaciones, llegaba a 305Km cuadrados. En 2008, las 540 urbanizaciones existentes, pasaban los 400Km cuadrados ocupados.

En 2015, con 650 urbanizaciones cerradas, unas 500 mil personas ocupaban el 25% del territorio, mientras en el 75% restante, lo hacían 15 millones de personas. Y así podemos sumar otros datos. Hoy día, solo en la Provincia de Bs As, existen más de 1000 urbanizaciones privadas. Si hablamos de déficit habitacional, registros del 2015, nos hablan que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hay un déficit de medio millón de personas sin vivienda, y 150 000 habitan en villas. En Bs As, el déficit habitacional es más de millón de personas.

Es decir, este problema no se resuelve solamente con las políticas sociales, si bien serán bien venidas, sino con el cambio del patrón de urbanización. La valoración negativa de la ocupación del suelo urbano de forma impropia, es válido para los dos comportamientos. En un caso, una necesidad de viviendas no justifica la toma ilegal, pero por el otro lado, un negocio por parte de sectores especuladores sojeros o lobistas inmobiliarios, tampoco se justifica.

La evidencia es que estas urbanizaciones, se han hecho en muchos casos sobre tierras fiscales o con humedales, o con ambas cualidades a la vez, en donde existe legislación protectora y reguladora que no es respetada. La zona Metropolitana es un ejemplo de ello. Ni que hablar de las zonas ribereñas con sus humedales que se han destruido aumentando las inundaciones y la segregación de los más pobres. Tierras que fueron adquiridas a precio rural, y después de un arreglo administrativo, son vendidas a precio urbano. Esto altera el precio del suelo más allá del área afectada y reduce los espacios públicos.

A partir de 2013, la provincia de Buenos Aires, cuenta con una Ley 14449, de Acceso Justo al Hábitat. Esta legislación promueve las urbanizaciones sociales, la regulación de los barrios informales, ordena el relevamiento de villas y asentamientos. Obliga a las urbanizaciones cerradas a compensar cediendo un 10% de su espacio o el equivalente en calidad de impuestos municipales. Veamos…

Entonces, la ley, todas las leyes, deberían ser respetadas y no algunas sí y otras no.

Septiembre 2020

Carlos Chino Fernández; Colaborador de Dossier Geopolitico

Publicado en el socio Estrategico de Dossier Geopolitico: GEOPOLITICA.RU https://www.geopolitica.ru/es/article/el-uso-indebido-del-suelo

Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

TEMAS:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

A Política Internacional de la semana:

1 EEUU: Elección de la fórmula de del Partido Republicano: Trump-Pence; El Candidato del Trump para el BID, declara que quieren controlar al banco para atacar a China; La Secretaria de Comercio sanciona a cinco Laboratorios de Rusia -uno de los cuales es el creador de la vacuna del Covid19- de otros países como Francia, Omán, etc, declarando que por su Seguridad Nacional , los sanciona porque dicen que realizan trabajos de armas químicas o Biológicas. 2 Europa: se incrementa el conflicto en el Mediterraneo Oriental, donde Francia realiza maniobras navales con Grecia y Chipre, donde Turquía se enfrenta con esos dos países; Bielorusia: después de semanas de silencio el Presidente Putin habla sobre el conflicto político y cómo ve su forma normalizar negociando en conjunto con las autoridades de la U.E., Inglaterra supera su Deuda Externa el 100,5% de su PBI.

 B Análisis Geopolitico de hoy: Breve análisis de la Geopolitica histórica de EEUU con sus vecinos iberoamericanos

Describimos Tres periodos Historicos de la Geopolitica de USA:

A- Etapa de 1776 – 1850 Periodo que va desde su base -las 13 colonias- y con la idea de un aislacionismo activo que lo llevó a fortalecer su “Corazón” avanzando hacia el “Oeste” y arrebatando a México gran parte del actual territorio continental que hoy tiene, con el acuerdo Hidalgo-Guadalupe de 1848, apoyándose en la Doctrina Monroe Siglo XIX.

B- El expansionismo Regional y Continental desde el 1850 a 1945; Se puede destacar las intervenciones en el Caribe transformándolo en su Mare Nostrum, junto con la Guerra a España y la captura de Cuba y Puerto Rico durante la primera mitad del Siglo XX apoyándose; en la Llamada “Doctrina Monroe” Siglo XX y nuevamente en el “Destino Manifiesto”, con la aplicación del “modelo” de la política del Gran Garrote (1904) del Presidente Theodore Roosevelt y luego desde los 30’s con el Presidente Franklin Delano Roosevelt con una política similar denominada de la “Buena Vecindad”, mas disimulada.

C- Expansionismo Global 1945 a 2000 de la Bipolaridad -1945/1991- a la Unipolaridad -1991/2000- Donde encontramos la Guerra Fría y la Doctrina Truman de 1947 de Contención al Comunismo en nuestros subcontinentes, donde participaron en todos los golpes militares “correctivos” a los Países de la región y nuevas invasiones, utilizando la construcción de una estructura diplomática para administrar la zona: la OEA; pero también armó su brazo Militar: “El Comando Sur”, que desde los 2000 expresa la política exterior de EEUU, y puso en marcha la nueva Doctrina Monroe versión Siglo XXI que incluye la Guerra Híbrida y Lawfare.

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La próxima administración demócrata potencial se está preparando para cambiar décadas de dogma sobre la globalización

Esta primavera, el candidato presidencial demócrata Joe Biden acordó con su ex rival principal, el senador Bernie Sanders, formar grupos de trabajo conjuntos sobre atención médica, justicia penal, cambio climático, economía, educación e inmigración. De los informes de esos organismos, publicados a principios de este verano, se desprende claramente que, bajo el presidente Biden, la política interna de Estados Unidos se desplazaría bien hacia la izquierda de donde habría estado bajo la presidencia de Hillary Clinton en 2016.

Pero ninguno de esos comités cubrió la política exterior como se define tradicionalmente. Las llamas ideológicas avivadas por Sanders y la senadora Elizabeth Warren, y luego puestas en calor por el movimiento Black Lives Matter, apenas han tocado los asuntos exteriores, que a menudo están aislados de la política interna. Una promesa de Biden de volver al status quo ante sería una respuesta de muerte cerebral a un mundo transformado, pero no sería políticamente costoso.

Sin embargo, la suposición de que bajo un presidente Biden la política interna se movería hacia la izquierda, pero la política exterior no, presupone una distinción entre los dos que es en sí misma un artefacto de una era anterior. Es casi seguro que algunos elementos de la política exterior de Biden se moverían hacia la izquierda como una variable dependiente de la política interna. Biden usa la expresión “una política exterior para la clase media” para expresar la idea de que el comercio y la política económica internacional deben guiarse por los beneficios que traerán al estadounidense promedio, en lugar de a las multinacionales estadounidenses. Para aquellos de ustedes que tienen un cuadro de mando ideológico en casa, esa política puede ser tomada como la sentencia de muerte del neoliberalismo.

Ese término “neoliberalismo”, que comenzó como un descriptor neutral antes de volverse peyorativo en los últimos años, describe la fe en que un mercado global ligeramente regulado en el que bienes, servicios, capital y empresas cruzan fronteras con una fricción mínima desencadenaría un crecimiento que aumentaría. puestos de trabajo y difundir la prosperidad, especialmente en Estados Unidos, la sala de máquinas de la globalización. Esa fue la doctrina rectora de la administración del presidente Bill Clinton. Sus altos apóstoles, incluidos Robert Rubin y Larry Summers, se desempeñaron como asesores económicos principales del presidente Barack Obama.

Algunas de las ideas más interesantes en los bordes, si no siempre en el centro, del grupo de asesores e influencias de Biden tienen que ver con las deficiencias de esa doctrina. Jennifer Harris, una economista internacional que se desempeñó en el Departamento de Estado con Hillary Clinton, sostiene que desde el momento de su fundación, Estados Unidos, como todas las grandes potencias, ha utilizado su poder económico para promover su posición geopolítica, persiguiendo lo que ella y otros llaman “Geoeconomía”. Con ese fin, los políticos estadounidenses han adoptado una secuencia de modelos económicos adaptados a las circunstancias de su época. El modelo neoliberal se adaptaba a una era en la que la economía estadounidense obtenía grandes beneficios de la globalización, o al menos parecía hacerlo. Ya no se considera que ese sea el caso: ahora se culpa a la globalización de ampliar la desigualdad y vaciar a la clase media. Y lo que es más,en un momento en que China, una potencia geoeconómica descarada, está manejando las relaciones comerciales y económicas como un arma diplomática, Estados Unidos no puede simplemente repetir shibboleth sobre la libre circulación de capitales y bienes. (Harris y Jake Sullivan, uno de los asesores clave de Biden,expuso este argumento a principios de este año en un artículo de Foreign Policy ).

Harris afirma que los funcionarios comerciales estadounidenses que negociaron la Asociación Transpacífica habían internalizado tan profundamente el dogma neoliberal que simplemente dieron por sentado que aumentar el acceso de la industria farmacéutica a los mercados asiáticos era bueno para los Estados Unidos, incluso si hacerlo no creaba puestos de trabajo. ni ingresos fiscales en Estados Unidos. La guerra sobre cuán “libre” es el comercio, dijo Harris en una entrevista con Foreign Policy., se ha vuelto estéril en un momento en que las barreras comerciales ya están en mínimos históricos, o lo estaban hasta que el presidente Donald Trump comenzó a levantarlas nuevamente. Los llamados acuerdos comerciales son, de hecho, el sitio moderno de la lucha geoeconómica, pero no se los reconoce como tales. “Existe un deseo”, dijo Harris, “de algún tipo de compromiso económico que mejore la experiencia de vida de los estadounidenses de clase media”.

Ese deseo ahora está muy extendido. Los economistas de la corriente principal han aceptado cada vez más la evidencia de que la competencia con China ha provocado una pérdida neta de puestos de trabajo en el país, un costo que debe sopesarse en comparación con televisores y teléfonos inteligentes baratos. Tom Perriello, otro progresista que sirvió en la administración de Obama, dijo en una entrevista que si expresaba dudas sobre el modelo de libre mercado entre los funcionarios económicos de Obama, como lo hizo él, “se le veía como si le salieran cuernos de la cabeza”. Ahora, agregó, si repitieras algunas de las viejas castañas, “La gente diría, ‘¿Estás congelado criogénicamente?'”

Una vez que acepta que lo que es bueno para el crecimiento global en general o incluso para el mercado de valores no es necesariamente bueno para el trabajador estadounidense, es posible imaginar una forma de nacionalismo económico que guíe el comportamiento de Estados Unidos tanto en el país como en el extranjero. Esto parece ser lo que Biden tiene en mente con su plan para una agenda “Made in All of America”. Las grandes inversiones que planea en infraestructura, educación, atención médica e investigación y desarrollo se dirigirían a empresas estadounidenses para crear empleos en casa. Una “estrategia comercial y fiscal pro-estadounidense para los trabajadores” “tomaría acciones agresivas de aplicación de la ley comercial contra China”, pero también eliminaría los incentivos fiscales para que las empresas estadounidenses trasladen sus operaciones al extranjero.

Biden ha propuesto un ambicioso esfuerzo federal para recuperar las cadenas de suministro globales en áreas sensibles que incluyen suministros médicos y farmacéuticos, semiconductores, resiliencia de la red de energía y similares. Esto implicaría la reconstrucción de la capacidad de fabricación nacional en esas áreas, incluso mediante el uso de la Ley de Producción de Defensa; realizar cambios en el código fiscal para fomentar la producción nacional de productos farmacéuticos; aumentar las existencias federales de productos sensibles; y el establecimiento de un nuevo programa para financiar la readaptación de los trabajadores en campos de fabricación críticos. Por tanto, el nacionalismo económico es tanto una respuesta al ascenso de China como un medio de equipar a Estados Unidos para ganar la lucha económica con China.

El nuevo nacionalismo tiene una dimensión política y económica. La política exterior ha sido tradicionalmente competencia de expertos que les dicen a los estadounidenses dónde están los intereses nacionales en lugar de preguntarles dónde creen que están sus propios intereses. Esto se ha vuelto cada vez más insostenible, tanto porque la deferencia a la pericia es cosa del pasado como porque Estados Unidos ya no parece estar ganando la lucha global por la supremacía. En 2018, Carnegie Endowment for International Peace se propuso rectificar este problema enviando académicos a tres lugares muy lejos de Washington, Ohio, Nebraska y Colorado, para preguntar a los ciudadanos cómo la política exterior afectaba sus vidas. El estudio, titulado “Política exterior de Estados Unidos para la clase media”, fue dirigido por Salman Ahmed, exjefe de planificación estratégica del Consejo de Seguridad Nacional de Obama;entre los autores se encontraban Jennifer Harris y Jake Sullivan. El proyecto fue autorizado por el director de Carnegie, William Burns, uno de los principales candidatos a secretario de Estado en la administración de Biden.

Muy pocas de los cientos de personas entrevistadas tenían algo que decir sobre el orden internacional liberal o las invasiones de Rusia a Ucrania. En preguntas tan remotas, la mayoría ofreció respuestas de stock que parecían depender del canal de noticias que miraban. Pero tenían mucho que decir sobre China, el comercio, el empleo y la inversión extranjera. Las respuestas variaron enormemente entre los estados y dentro de ellos, pero pocas de ellas sonaron como la pesadilla de Washington de un corazón nacionalista. Incluso en las ciudades manufactureras de Ohio en apuros, señalan los autores , la gente “expresa un fuerte apoyo al libre comercio y acepta que los avances tecnológicos y otras fuerzas del mercado continuarán transformando el empleo en su área. Sin embargo, insisten en el ‘comercio justo’ y en medidas adicionales que les darían una ‘oportunidad de luchar’ ”.

Las respuestas fueron levemente alentadoras, si no terriblemente sorprendentes; el aspecto más importante del proyecto puede haber sido la decisión de hacer la pregunta. Una política exterior sostenible debe basarse en los intereses reales de la gran masa de estadounidenses. Cuando esos intereses cambian, también debe cambiar la política.

Sin embargo, las muy diferentes corrientes de opinión dentro del Partido Demócrata significan que difícilmente se puede esperar que se forme un consenso en torno a la cuestión de qué política exterior promueve mejor los intereses del estadounidense promedio. Biden es un tradicionalista de la política exterior para quien el lenguaje de la geoeconomía es ajeno; lo mismo ocurre con casi todas las personas que lo rodean. Los progresistas esperan ir más allá de esos instintos. A Perriello, que al igual que Harris tiene muchos vínculos con el equipo de Biden, le gustaría ver acuerdos globales sobre leyes antimonopolio, impuestos corporativos e incluso salarios mínimos para evitar una carrera a la baja. Una adopción internacional de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero de Estados Unidos, que prohíbe la “corrupción armada” practicada por naciones como Rusia, que utiliza su vasta riqueza en petróleo y gas para pagar a amigos y chantajear a enemigos, haría, dice,“Hacer mucho más por el libre comercio” de lo que harían los acuerdos comerciales actuales.

Cualquier presidente que adoptara una agenda tan ambiciosa enfrentaría una enorme resistencia por parte de los propios aliados de Estados Unidos. Los paraísos fiscales bajos como Irlanda no aceptarán fácilmente un programa de equiparación del impuesto de sociedades; las potencias exportadoras como Alemania se enfriarán en una política de confrontación hacia China. Un programa de regulación global podría, en cualquier caso, resultar demasiado descabellado para Biden y su equipo senior. Perriello, al igual que Harris, pone mucha esperanza en Sullivan, un enlace entre los dos bandos que, dice, “se ha tomado los tres años fuera del poder para lidiar auténtica y profundamente con las cosas que se equivocaron” durante la campaña de Clinton. . Sullivan se despojó oficialmente de su piel neoliberal en un ensayo de 2019 en Democracy en el que llamó por una “nueva y vieja plataforma demócrata” centrada, no le sorprenderá saberlo, en “rescatar y reconstruir la clase media estadounidense”.

“Nuevo viejo demócrata” suena como el sombrero perfecto para la cabeza plateada de Joe Biden. Si gana en noviembre, veremos si está preparado para usarlo.

Esta es la segunda de una serie semanal que informa sobre la visión de política exterior de Joe Biden. Prepara la primera entrega aquí .

James Traub es colaborador habitual de Foreign Policy , miembro no residente del Centro de Cooperación Internacional de la Universidad de Nueva York y autor del libro What Was Liberalism? Pasado, presente y promesa de una noble idea .

FUENTE: https://foreignpolicy.com/2020/08/27/biden-is-getting-ready-to-bury-neoliberalism/

Repensar y reordenar el territorio deberá ser el deber ser sanmartiniano para la política nacional.

En 2018, la Jefatura de Gabinete del presidente Macri encargó al economista Levy Yeyati recopilar y ordenar las opiniones de los intelectuales y pensadores argentinos sobre el futuro de la Argentina. Había una diversidad de personas ligadas al oficialismo de entonces o a los grandes medios de comunicación, es decir, de derecha, de centro y de “progresistas” que emitieron sus opiniones.

Llamativamente, ninguno mencionó al territorio, basamento esencial de la nación en cualquier circunstancia. Tampoco se mencionó el mar, la Antártida, las Malvinas, las regiones, la coparticipación, las cuencas hídricas ni nada vinculado a la infraestructura. Como si los habitantes del país vivieran en el limbo, ratificando la observación de Arturo Jauretche cuando, refiriéndose a Echeverría y la Generación de 1837, se consideraran ciudadanos del mundo occidental en medio del bloqueo anglofrancés a la Argentina conducida por Juan Manuel de Rosas.

Increíblemente, en enero de este año, el mismo organismo recabó las opiniones de “intelectuales” de hoy, esta vez ligados al actual oficialismo y los grandes medios de comunicación, donde, nuevamente estos pensadores más “progresistas” y de izquierda se olvidaron del territorio argentino, sus problemas, potencialidades, crisis recurrentes que la aquejan.

La actual desgraciada pandemia, cual bomba radioactiva, desnudó las fortalezas naturales de sus regiones y habitantes y las áreas más críticas de su geografía, en especial el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que en el 2% del territorio continental concentra más del 40% de su población, con casi el 50% por debajo de la línea de la pobreza, donde se concentra el 50% de la actividad industrial y con un archipiélago de “islas” de lujo y ostentación pegadas a más de mil villas miserias, como jamás se vio en el país en más de un siglo. Esta región, además, consume casi la mitad del presupuesto nacional y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), concentra las dos terceras partes del ahorro monetario.

Repensar el territorio, su estructura e instituciones (de las provincias Unidas a la República Argentina)

Las grandes crisis generan oportunidades y nada impide pensar al futuro de Argentina para trazar una ruta de políticas y planes para las próximas décadas.

Ya vimos las miradas de los “intelectuales” que desde una visión porteña del país no han sabido transmitir, en cuatro décadas de democracia un horizonte ESTRATÉGICO. Argentina es aún una AVENTURA para descubrir y desarrollar, en la medida que su densificación y expansión aún es inconclusa. Tiene su territorio económico y humano deformado, concentrado en el AMBA donde el 2% de su superficie concentra más del 40% de su población. Hoy el Conurbano, con islas de prosperidad y miseria pegadas unas a otras, muestran el horror de la pobreza, la violencia social y la no realización de sus habitantes (la erradicación de la actual pandemia muestra sus vulnerabilidades) en la medida, además, que el 85% del territorio continental está libre del virus.

A principios del siglo XX, cruzó la cordillera para llegar al Pacífico, hizo las primeras centrales hidroeléctricas de América en las Sierras de Córdoba. En los últimos 30 años del siglo XIX, incorporó 1,5 millones de km2 a su ecúmene (Patagonia y Chaco). Tiene la primera hidrovía de convoyes de empuje de América Latina. La Argentina tuvo en 1950 el 2° PBI de América después de Estados Unidos. También empezó su desarrollo atómico hasta la fecha; implementó la primera industria aeronaval y espacial de la región. Todo este magnífico esfuerzo lo hicieron 4 millones de habitantes en 1900 y 17 millones en 1950.

Su sistema educativo fue el primero de América. Sus universidades alumbraron premios Nóbeles en ciencia, hicieron la Reforma Universitaria en 1918 y la universidad gratuita en 1950, pero su institucionalidad y moral política se fue deteriorando en el último medio siglo y se estancó su desarrollo y profesionalidad. El avance de la INCULTURA y DESNACIONALIZACIÓN afecta a gran parte de sus estratos dirigentes.

Algunos lineamientos estratégicos

En 1947, luego de la URSS, Argentina desarrolló el Primer Plan Quinquenal del Desarrollo del cuan aún se ven sus huellas. NADA IMPIDE que la comunidad pensante y patriota trace hoy lineamientos estratégicos para los próximos 50 años y que en esta nota tan solo mencionaremos.  

El marco mundial pospandemia Covid-19

Sus principales características podrían ser:

A. Si bien habrá cambios, los grandes actores mundiales seguirán influyendo y los Estados Unidos, China, Rusia y las multinacionales pluripropósitos, en especial el capitalismo financiero internacional que representa hoy un tercio del Producto Bruto mundial, seguirán teniendo una enorme influencia.

B. La sociedad está cambiando, poniendo en la mujer creciente responsabilidad, la juventud planetaria (50% del total mundial con menos de 20 años).

C. Ya estamos transitando una nueva Revolución Tecnológica con inteligencia artificial, creciente robotización, nanotecnología y superconductores con nuevos metales y aleaciones.

D. La humanidad alcanzará los 9500 millones de habitantes en 2050 y las migraciones continuarán (siendo Argentina uno de los destinos predilectos).

E. La representación política cambiará y los sistemas del siglo XIX y XX se marchitarán. El cambio climático y las enfermedades reforzarán los sistemas de salud comunitarios, pero, como así también, la Seguridad y la Defensa. El Estado de bienestar será una utopía a recuperar.

F. Se buscará limitar, en una lucha solapada y sin cuartel al capitalismo financiero, promoviendo el salario universal e impulsando la creatividad productiva. Se discutirá duramente el sistema financiero y los patrones monetarios universales.

G.  Se completará hacia fin de siglo, los espacios anecuménicos y cobrarán valor los espacios semivacíos templados. Se explotarán las calotas polares, el océano en sus tres dimensiones y el espacio exterior.

H. Las Fuerzas Armadas serán multidimensionales, flexibles y ligadas al sistema científico-tecnológico.

I. América del Sur y sus mares adyacentes serán reservas estratégicas de la humanidad como lo augurara Perón en 1952.

La Argentina

Repensar y reordenar el territorio deberá ser el deber ser sanmartiniano para la política nacional. A título ilustrativo señalamos:

A. El problema de la descentralización del AMBA, que, en nuestro criterio, se deberá hacer con un esquema de ciudades satélites a unos 250 km de la CABA, con eficientes transportes e incentivos fiscales para la “corona” (desde Zárate/Campana, pasando por San Antonio de Areco, Chivilcoy, Chacabuco, Bragado, Saladillo, 25 de Mayo, Chascomús y la subregión bahía de Samborombón). El Conurbano, dentro de la provincia de Buenos Aires, deberá tener un estatus jurídico institucional especial, como lo fue, la ley Cafiero 1997 para la CABA , en donde se deberán consolidar espacios verdes, sin crecimiento horizontal y vertical), por ley de Congreso.

B. Volver a pensar el traslado de la capital de la República no necesariamente de los tres poderes del estado como proyecto movilizador.

C. Descentralizar las grandes empresas nacionales como ferrocarriles, vialidad nacional, la ANAC y otros.

D. Densificar con incentivos a la INVERSIÓN local y extranjera en el interior de los espacios semivacíos del Norte Grande y la Patagonia.

E. Se deberá hacer de la Cuenca del Plata un organismo multifuncional con representantes estatales y provinciales dependientes del Poder Ejecutivo Nacional definiendo un Plan Estratégico para la misma.

F. Generar un Espacio-Plan o Región-Plan del Atlántico Sur argentino, priorizando en la producción, exploración y vigilancia del Mar Argentino en su plataforma.

G. Deberemos seguir desarrollando una Política Antártica con el impulso del período 1947-1966 que consolide indiscutiblemente los derechos argentinos.

H. Las Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur tendrán tratamiento diplomático, científico y militar específico dentro de la órbita de la Cancillería y el Poder Ejecutivo Nacional.

I. Impulsar la estructura energética argentina, propiciando una matriz apoyada en energías limpias, abundantes en el territorio argentino, sin olvidar los esquistos bituminosos patagónicos.

J. El poder aéreo debe garantizar la soberanía argentina hasta la estratósfera y transformar la Fuerza Aérea Argentina en una fuerza aeroespacial definitivamente.

K. La Defensa Nacional del enorme patrimonio actual y potencial argentino debe estar preparado para un marco de INCERTIDUMBRE ESTRATÉGICO, con un presupuesto que sea el promedio de los últimos 70 años.

L. El sistema de transporte, definitivamente, deber ser multimodal recuperando la planificación estratégica de los ferrocarriles, las hidrovías y los pasos fronterizos.

M. El sistema científico-tecnológico, en su máxima jerarquía institucional y presupuestaria deber ser la base de un nuevo despliegue argentino.

N. Las comunicaciones y la cibernética deberá tener un tratamiento especial dada la alta sensibilidad y vulnerabilidad del tema en todos los ámbitos.

Ñ. El modelo de crecimiento debe apuntar a las ventajas comparativas del país estimulando el ahorro interno para la producción local y el ahorro externo para la infraestructura.

O. El principal peligro para fin de siglo es el cambio climático. Argentina fue pionera en tener una Secretaria de Medio Ambiente en 1974. La jerarquización del área y la presencia de científicos es indispensable en su conducción.

Q. La educación de calidad y un gran desarrollo de la Cultura nacional son los marcos del éxito y la de la mejor marca política argentina. Todo el esfuerzo cultural y económico en el l tema será poco, porque de sus potencialidades surge el SER ARGENTINO y su conciencia nacional.

A modo de primeras conclusiones

Quizás será este un momento bisagra en la historia argentina. Es el momento en el cual se debe lanzar un Plan Estratégico Nacional consensuado en lo técnico y en lo político. Tenemos el ejemplo de 1947, 1952 y 1974 donde opinaron casi todos los sectores nacionales. El país, como en tantos períodos de la historia, está partido en dos, como en 1810, 1827, 1852, 1880, 1919, 1943, 1945, 1955, 1966 y 1976. La unidad nacional (de las mayorías) se construye con políticas y metas comunes.

Debemos priorizar el problema del AMBA en primer lugar. Luego, el sistema financiero, la reforma tributaria, el abastecimiento energético, los problemas del cambio climático, la ocupación del territorio semivacío y afianzar la CONCIENCIA ARGENTINA a partir de los valores nacionales y sus prototipos, como Belgrano, San Martín, los nóbeles científicos, nuestra música, especialmente el tango que ya es marca universal de argentindad y del Río de La Plata.

Argentina tiene una nueva oportunidad.

Sobre el autor 

Adolfo Koutoudjian es Licenciado en Geografía por la Universidad de Buenos Aires (UBA). En el área docente se desempeña como profesor de Geopolítica en la Facultad de la Defensa Nacional, la Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas y la Escuela de Guerra Naval; y como profesor invitado, en el Departamento de Geografía de la UBA. Es autor del libro Geopolítica Argentina (en prensa) y Geopolítica del Mar Argentino (2015).

PUBLICADO EN: https://elpaisdigital.com.ar/contenido/argentina-no-hay-nacin-sin-territorio/27323?fbclid=IwAR3Wul-QogC-3zd0LqmQByPhDkEwCV9har0UalEDbf08-4fMhiCDR2e6rzs

EE. UU. cambió al islamismo radical por el Partido Comunista Chino en el rol de ‘demonio’ a vencer.

Muchos cristianos evangélicos blancos en Estados Unidos están convencidos de que Dios ha dado a su país la misión de salvar al mundo. Influida por esta mentalidad de cruzada, la política exterior de Estados Unidos ha oscilado muchas veces entre la diplomacia y la guerra. Y hay riesgo de que lo vuelva a hacer.

El mes pasado, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, lanzó otra cruzada evangélica, esta vez contra China. Pronunció un discurso extremista, simplista y peligroso, que puede poner a Estados Unidos en una senda de conflicto con aquel país.

Según Pompeo, el presidente chino Xi Jinping y el Partido Comunista de China (PCCh) tienen un “viejo deseo de hegemonía mundial”. Hay ironía en esta afirmación. Sólo un país (Estados Unidos) tiene una estrategia de defensa que estipula ser la “principal potencia militar del mundo”, con “equilibrios de poder regionales favorables en el Indo-Pacífico, Europa, Medio Oriente y el hemisferio occidental” En cambio, el plan de defensa de China establece que “nunca seguirá el trillado camino de las grandes potencias en pos de la hegemonía”, a lo que añade: “Conforme la globalización económica, la sociedad de la información y la diversificación cultural evolucionan en un mundo cada vez más multipolar, la paz, el desarrollo y la cooperación mutuamente ventajosa seguirán siendo la tendencia irreversible de los tiempos”.

Si Trump pierde, nadie volvería a pensar en el discurso de Pompeo. Los demócratas criticarán a China,
pero sin exageraciones. Pero si Trump gana, ese discurso puede ser un preanuncio del caos

Armas y política exterior

Es imposible no pensar en la admonición de Jesús: “¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces podrás ver con claridad para sacar la paja del ojo de tu hermano” (Mateo 7:5). En 2019, el gasto militar total de los Estados Unidos ascendió a 732 000 millones de dólares, casi el triple de los 261 000 millones que gastó China.

Además, Estados Unidos tiene unas 800 bases militares en el extranjero, mientras que China tiene una sola (una pequeña base naval en Yibuti). Muchas de las bases militares estadounidenses están cerca de China, que no tiene ninguna cerca de Estados Unidos.

En el arsenal estadounidense hay 5.800 ojivas nucleares; China tiene unas 320. Estados Unidos tiene 11 portaaviones; China tiene uno. Estados Unidos inició en los últimos 40 años muchas guerras en países distantes; China no inició ninguna (aunque se la criticó por diversas escaramuzas fronterizas, la más reciente de ellas con la India, que no llegan a ser guerras).

En los últimos años, Estados Unidos rechazó o abandonó varias veces tratados y organismos de las Naciones Unidas, incluidos la Unesco, el Acuerdo de París sobre el clima y, hace poco, la Organización Mundial de la Salud, mientras que China apoya los procesos y organismos de la ONU. El presidente estadounidense Donald Trump amenazó hace poco con sanciones al personal de la Corte Penal Internacional.

Pompeo despotrica contra la represión china de la población uigur, mayoritariamente musulmana, pero el ex asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, afirma que Trump avaló en privado las acciones de China, e incluso, que las alentó.

(Le puede interesar: ¿Puede llegar a ser grave la ‘Guerra Fría’ entre China y EE. UU.?).Todavía hay un abismo

El mundo prestó poca atención al discurso de Pompeo, que no presentó pruebas de la presunta ambición hegemónica de China. El hecho de que China se oponga a la hegemonía de los Estados Unidos no implica que la quiera para sí. De hecho, fuera de los Estados Unidos, pocos creen que China busque el dominio global. Los objetivos nacionales explícitos de China incluyen alcanzar la condición de “sociedad moderadamente próspera” en 2021 (centenario del PCCh) y “país plenamente desarrollado” en 2049 (centenario de la República Popular).

Además, se calcula que en 2019 el PIB per cápita de China fue 10.098 dólares, menos de un sexto que Estados Unidos (65.112 dólares), lo cual mal puede servir de base a la supremacía mundial. China todavía tiene mucho camino que recorrer para alcanzar tan siquiera sus objetivos de desarrollo económico básicos.

Suponiendo que Trump pierda la elección presidencial de noviembre, es probable que nadie vuelva a pensar en el discurso de Pompeo. Los demócratas también criticarán a China, pero sin las exageraciones descaradas del secretario de Estado.
Pero si Trump gana, ese discurso puede ser un preanuncio del caos.

Los excesos fanáticos de Pompeo tienen profundas raíces en la historia de EE. UU. Los colonos protestantes creían estar fundando un Nuevo Israel en la nueva tierra prometida, con la bendición de Dios.

Una doctrina vieja

El evangelismo de Pompeo es real, y hoy los evangélicos blancos son la base política del Partido Republicano.

Los excesos fanáticos de Pompeo tienen profundas raíces en la historia de los Estados Unidos. Como explico en mi reciente libro A New Foreign Policy (‘Una nueva política exterior’) los colonos protestantes ingleses creían estar fundando un Nuevo Israel en la nueva tierra prometida, con la bendición providencial de Dios.

En 1845, John O’Sullivan acuñó la expresión “destino manifiesto” para justificar y celebrar la violenta anexión estadounidense de Norteamérica. En 1839 había escrito: “Esta será nuestra historia futura, establecer en la Tierra la dignidad moral y la salvación del hombre; la inmutable verdad y beneficencia de Dios. Para esta misión bendita a las naciones del mundo, excluidas de la vivificante luz de la verdad, ha sido elegida América (…)”.

Basándose en estas visiones exaltadas de una beneficencia propia, Estados Unidos cometió esclavización masiva hasta la Guerra Civil y apartheid masivo después; masacró a los nativos americanos durante el siglo XIX y los subyugó después; y clausurada la frontera del oeste, extendió el “destino manifiesto” a ultramar. Más tarde, con el inicio de la Guerra Fría, su fervor anticomunista lo llevó a librar desastrosas guerras en el sudeste de Asia (Vietnam, Laos y Camboya) en los sesenta y setenta, y guerras brutales en Centroamérica durante los ochenta.

De pronto, la supuesta amenaza existencial del Islam radical ha sido olvidada, y la nueva cruzada apunta al PCCh

Cambio de villano

Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el celo evangélico se dirigió contra el ‘Islam radical’ o ‘fascismo islámico’, con cuatro guerras electivas (en Afganistán, Irak, Siria y Libia) cuyos efectos desastrosos todavía perduran. Pero de pronto la supuesta amenaza existencial del Islam radical ha sido olvidada, y la nueva cruzada apunta al PCCh.

Pompeo es un intérprete literal de la Biblia convencido de que el fin de los tiempos, la batalla apocalíptica entre el bien y el mal, es inminente. Sus creencias están descritas en un discurso que dio en 2015, siendo congresista por Kansas: Estados Unidos es una nación judeocristiana, la más grande de la historia, cuya misión es dar las batallas de Dios hasta el día del Arrebatamiento, cuando los seguidores de Cristo renacidos, como Pompeo, serán llevados al cielo para el Juicio Final.

Los evangélicos blancos sólo son un 17% de la población adulta de los Estados Unidos, pero suman alrededor del 26% de los votantes. Votan mayoritariamente por los republicanos (se estima que en 2016 lo hizo el 81%), lo que los convierte en el bloque de votantes más importante del partido. Eso les confiere una fuerte influencia sobre las administraciones republicanas, en particular en política exterior si los republicanos controlan la Casa Blanca y el Senado (con el poder de ratificar tratados). Nada menos que el 99% de los congresistas republicanos son cristianos, de los que alrededor del 70% son protestantes, lo que incluye una proporción significativa pero desconocida de evangélicos.Elecciones cruciales

Los demócratas, por supuesto, también dan refugio a algunos políticos que proclaman el excepcionalísimo estadounidense y lanzan cruzadas militares (por ejemplo, las intervenciones del presidente Barack Obama en Siria y Libia). Pero en general, el Partido Demócrata está menos ligado a pretensiones de hegemonía estadounidense que la base evangélica del Partido Republicano.

La inflamatoria retórica antichina de Pompeo puede volverse todavía más apocalíptica en las próximas semanas, aunque solo sea para enardecer a la base republicana antes de la elección.

Si como parece probable, Trump es derrotado, el riesgo de una confrontación con China se alejará. Pero si sigue en el poder, ya sea por victoria electoral auténtica, fraude o incluso golpe de Estado (todo es posible), es probable que la cruzada de Pompeo continúe, y bien podría llevar al mundo al borde de una guerra que las palabras de Pompeo anticipan y que, tal vez, en la realidad, esté buscando.

Jeffrey D. Sachs es Profesor de Desarrollo Sostenible y director del Centro de Desarrollo Sostenible en la Universidad de Columbia. También es director de la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

FUENTE: https://www.eltiempo.com/mundo/la-peligrosa-cruzada-evangelica-de-estados-unidos-contra-china-529896

Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

TEMAS:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

A Política Internacional de la semana:

1 Bielorusia aumenta la conflictividad, Rusia está de acuerdo en establecer una posibilidad de solucionar el conflicto con la participación de la Unión Europea. 2 Golpe de Estado en la zona francófona: La República de Mali. 3 EEUU: Congreso Demócrata de USA elige la compañera de fórmula de Joe Biden Kamala Harris, mientras esto ocurría Esteve Bannon era detenido en EEUU, el creador del triunfo de Trump en las elecciones del 8 de noviembre de 2016. y creador de la Orden Negra de las derechas a nivel global. 4 El Triunfo diplomático de Irán sobre EEUU  en el Consejo de seguridad de la ONU.

B Análisis Geopolitico de hoy: Breve introducción a la Nueva Ruta de la Seda sobre la Europa de los 27.

CHINA: Proyecto Geopolitico (2013), que incluye: Rutas Terrestres, Ferroviarias, aeropuertos, Infraestructura vial, Puertos, oleoductos, etc, y acuerdos estratégicos mas amplios con los países donde se desarrolla la instalación del Proyecto que va mas allá de lo comercial, sino también: político, legal, legislativo, tecnológico, científico, cultural y en algunos casos militar; en  Asia, Europa, África que concluye en América del Sur, esto tiene una arista de financiamiento propio por fuera de los organismos tradicionales creados por el occidente tras la segunda Guerra Mundial, Una noticia: los trenes se incrementan sustancialmente llegando durante en plena pandemia, analizamos brevemente, las rutas terrestres y la marítimas, y sus alternativas. Cuales son los conflictos -debilidades- que le imponen los Poderes anglosajones para impedir este despliegue. Importancia del aumento de la potencialidad militar naval para frenar estos lineas desarrolladas del Plan de la Ruta de la Seda y el Cinturón.

Mas en:…

Con Bolsonaro y su antichinoismo la Ruta se modificara
El conflicto en los mares asia-pacifico

Entrevistado por el Programa de Tv: “Con sentido Comun” que conduce el Periodista Alfredo Guruceta, analizamos porque NO estamos en presencia de una nueva Guerra fria entre EEUU y China, sino en un enfrentamiento entre una Potencia declinante -EEU- y Una Potencia emergente -China-, que no tiene nada que ver con la guerra Idiologica y de sistemas economicas entre EEUU y la exURSS. Difundida por Canal “C” de Cordoba por el Sistema de Cablevision.

No hay pandemia que frene al tren chino en Duisburgo

La ciudad alemana, punto de llegada en el centro de Europa de la Nueva Ruta de la Seda, lucha por atraer capital en un clima de creciente tensión política con Pekín          

Los trenes chinos llegan cargados a Duisburgo. En el gran puerto interior de Europa recalan ahora incluso más convoyes procedentes de China que antes de la pandemia. “Las exportaciones chinas se han recuperado muy rápido. Ahora recibimos entre 45 y 60 trenes semanales”, explica Martin Murrack, responsable de Finanzas del Ayuntamiento de la ciudad alemana. Se trata de una cifra récord frente a los 35 de épocas anteriores. Mientras las relaciones diplomáticas entre Europa y China se tensan a raíz de la gestión de una epidemia que ha acabado por contagiar al mundo entero, a pie de vía las relaciones comerciales gozan de excelente salud. La Nueva Ruta de la Seda ha burlado a la pandemia a su llegada a Europa en tren.

La realpolitik se siente con especial intensidad en esta ciudad del oeste de Alemania. Aquí los chinos son una suerte de Míster Marshall al que las autoridades se esfuerzan por seducir. El maná asiático se concibe vital para la reconversión de esta antigua localidad minera de 500.000 habitantes, que no acaba de despegar y que de alguna forma representa el dilema de otras ciudades del continente, ávidas de inversiones chinas pero recelosas del impacto político en la protección de derechos y en la opinión pública que acompaña a la expansión asiática.

Duisburgo es la puerta de entrada a Europa de los trenes de la Nueva Ruta de la Seda, a través de la cual llegan mercancías chinas. Es el centro de distribución y desde aquí la mercancía se carga en otros trenes, barcos o camiones, que después recorren Europa. Italia, Francia, el Reino Unido o los países escandinavos son algunos de los destinos finales de los productos.

Noah Barkin, investigador del German Marshall Fund en Berlín, piensa que en Alemania “hay una gran divergencia entre el debate político, que se ha vuelto más crítico hacia China, y las relaciones económicas sobre el terreno”. Esa divergencia se acentúa con una pandemia que paralizó las economías europeas y las ha abocado a una recesión. “Alemania ve a China como una vía de salida de la recesión. China fue el primer país afectado [por la covid-19] y también el primero en superarlo. Las empresas alemanas tienen mucho interés en recuperar el comercio con China”, defiende.

Cuando estalló la pandemia, los trenes procedentes de Wuhan —uno de los cinco lugares de origen de los convoyes y zona cero de la covid— se pararon durante un par de semanas, pero enseguida reanudaron sus trayectos. “Mi impresión es que los chinos están produciendo más debido al virus para compensar el tiempo perdido”, explica Daniel Thomas, de la empresa Duisburg Intermodal Terminal (DIT), que trabaja en el puerto. Alemania, prosigue, recibe ahora más material médico, como un cargamento que ha llegado hace poco con destino al Reino Unido de mascarillas y trajes protectores para el personal sanitario. A cambio, llegan menos pequeños electrodomésticos y en general bienes de consumo, ante la mayor prudencia de los consumidores europeos.

El volumen de mercancías transportadas por tren es todavía mucho menor que por vía marítima, pero el repunte general de las importaciones procedentes de China resulta evidente. Los últimos datos de la oficina alemana de estadísticas indican que en junio la mayoría de las importaciones que llegaron al país procedían del gigante asiático, con un incremento de un 20,2% con respecto al mismo mes del año pasado y un 5,7% más que en los seis primeros meses de 2019. Además, las exportaciones de Alemania a China crecieron en junio un 15,4% en comparación con igual mes del pasado ejercicio, lo que significa que el comercio con ese país ya está jugando un importante papel en la recuperación de la economía alemana tras la pandemia.

La interdependencia económica entre China y Alemania es brutal. China fue en 2019 por cuarto año consecutivo el socio comercial más importante de Alemania. El año pasado, el comercio bilateral sumó algo más de 206.000 millones de euros, por delante de Estados Unidos y Holanda. Los datos de la Federación de la Industria Alemana (BDI) indican además que en China hay 5.200 empresas alemanas. La canciller alemana, Angela Merkel, ha viajado una docena de veces en visita oficial a China y ha dedicado a las relaciones con el gigante asiático un lugar central en la presidencia alemana de turno de la UE que arrancó el 1 de julio y termina a final de año. La gran cumbre UE-China, inicialmente prevista para septiembre en Leipzig, se ha pospuesto, de momento, a la espera de que la evolución del virus permita un encuentro físico.

Vínculos con Wuhan

Puede que en el resto de Europa Duisburgo apenas se conozca o como mucho evoque la suciedad y el grisú asociados al carbón, pero en China es al revés: es sinónimo de la Alemania del éxito y las oportunidades comerciales. La visita del presidente chino, Xi Jinping, a Duisburgo en 2014 puso para muchos de sus compatriotas a la ciudad germana en el mapa. Johannes Pflug, comisionado para las relaciones con China del Gobierno de Duisburgo, explica que por aquellos años los chinos habían estudiado varios países, pero finalmente se dieron cuenta de que la ciudad era el lugar idóneo al estar muy bien comunicada con el resto del continente. La ciudad era concebida como una suerte de cruce de caminos por carretera, avión, tren y también por río. Los Países Bajos quedan solo a media hora, Bélgica a una y Francia a dos y media.

Johannes Pflug, comisionado para la relaciones con China del Gobierno de Duisburg, en el Ayuntamiento de la localidad.

Duisburgo está hermanada con Wuhan, el foco inicial de la pandemia, desde 1982; es el hermanamiento más antiguo entre una ciudad china y una alemana. El Ayuntamiento tiene hasta una gran sala dedicada a Wuhan donde se exhiben los adornos y obsequios de las delegaciones oficiales chinas. Las empresas de Duisburgo van a China una vez al año. Y 60 delegaciones chinas visitan la ciudad alemana cada año.

Hasta 2013, Pflug, de 73 años, era portavoz de la comisión de Exteriores del Partido Socialdemócrata en el Bundestag y cuenta que entonces el embajador chino le dijo: “Tengo una sorpresa. ¿Ha oído hablar de la Ruta de la Seda? Queremos hacer de Duisburgo el punto de llegada”. Pflug continúa: “Viajamos a Chongqing y allí nos hicieron una presentación del proyecto y al final de la línea de tren aparecía Duisburgo. Pensamos que se habían equivocado, que igual querían decir Düsseldorf, pero no”. El 28 de marzo de 2014, llegaba el primer tren oficial desde Chongqing. Ahora los trenes parten de Xi’an, Wuhan, Yiwu y Shilong con un único destino: Duisburgo.

El tren tarda unos 16 días en llegar, dependiendo del punto de partida en China. El barco, mucho más barato, tarda entre 30 y 40 días. De China llegan productos electrónicos, ropa, juguetes, decoraciones navideñas… casi de todo. También motocicletas y bicicletas eléctricas, cada vez más demandadas en Europa. Pero el continente también exporta. Entre otras mercancías, piezas de automóviles, vino, cerveza y productos químicos. Alemania exporta máquinas textiles para fabricar ropa en China, que luego vuelve a Europa, trazando uno de esos círculos propios de las dinámicas globalizadoras. Los avances tecnológicos en forma de contenedores refrigerados a 16 grados centígrados han permitido ampliar el catálogo de los intercambios a productos perecederos.

En el puerto se ven numerosos contenedores, muchos con matrícula china. El continuo movimiento de grúas gigantes es la viva imagen de una gran factoría al aire libre en la que se abre paso una vía férrea a la que llegan los trenes de China. “La imagen de Pekín no ha empeorado con la crisis [sanitaria]. La gente no deja de querer productos chinos. El apetito por hacer negocios con China no ha cambiado”, explica Murrack. “Puede que haya una masa de gente que critique cómo ha gestionado China la pandemia, pero aquí no hay cambios respecto a nuestras relaciones”. Este político municipal considera además que algunas acusaciones son infundadas: “Se criticó el confinamiento decretado por el Gobierno de Pekín, pero luego en Europa hicimos más o menos lo mismo”.

Murrack se muestra consciente de que la estrecha cooperación con China, por muy necesaria que sea, no se halla exenta de críticas, pero recalca: “Aquí es distinto, porque no hemos vendido nada a los chinos. El puerto es 100% propiedad pública. Un tercio es de la ciudad y dos tercios del Estado de Renania del Norte-Westfalia, al que pertenece Duisburgo. No queremos vender las infraestructuras”. Hace alusión así a la experiencia del puerto del Pireo en Atenas, cuya mayoría accionarial la adquirió Pekín y asumió la gestión a raíz de la crisis financiera de 2008.

Reconversión industrial

Duisburgo se encuentra en la cuenca del Ruhr. Fue una de esas ciudades del oeste de Alemania que prosperó con la minería, pero que con la llegada de la reconversión industrial languideció. El desempleo se disparó y con él los problemas sociales y un cierto estigma, que todavía arrastra la región. Reemplazar el carbón y el acero por la logística, de la mano de los chinos, es una decisión estratégica que en Duisburgo están dispuestos a explotar al máximo, sin complejos. “Las compañías logísticas nos han ayudado mucho en ingresos y en puestos de trabajo. No tienen que ser puestos cualificados”, recuerda Murrack en su despacho del Ayuntamiento.

La gran terminal logística emplea a 6.000 trabajadores en medio de la nube de empresas asociadas a la gran infraestructura portuaria. Aún así, el desempleo roza el 12%, una cifra muy superior a la media nacional del 5,8%. Un paseo por la ciudad deja claro que no hay ni rastro del poderío económico que se respira en ciudades alemanas como Múnich, Hamburgo o la cercana Düsseldorf.

Erich Staake, consejero delegado del puerto de Duisburgo, considera que muchos en Europa “tienen miedo de las inversiones chinas” pero él cree, sin embargo, que son buenas para ellos. En pleno pico de la pandemia, cuando casi parecía que el mundo se iba a acabar, el máximo responsable del puerto de Duisburgo se mostraba optimista, sabedor del robusto vínculo comercial que les une con las ciudades asiáticas. Staake asegura que el objetivo del puerto es lograr más volumen y más contenedores de mercancías procedentes de China. En crisis como la actual, el tren gana en atractivo respecto al transporte marítimo, que es menos previsible y más lento. El gran centro logístico que dirige Staake se beneficia, de hecho, de la intersección fluvial entre los ríos Rin y Ruhr; y la infraestructura se asienta sobre las antiguas acerías.

“Ahora [el intercambio] funciona mucho mejor que hace unos años. Poco a poco se han desatascado cuellos de botella como el de la frontera con Bielorrusia por el ancho de vía”, asegura Daniel Thomas, de la empresa Duisburg Intermodal Terminal (DIT), que trabaja en el puerto. “A los chinos les interesan los negocios y saben que Europa es un buen destino para sus productos y que Alemania es una economía fuerte. Son muy pragmáticos y quieren tener una base en Europa. Hamburgo y Róterdam [en los Países Bajos] se centran más en el barco y Duisburgo, en el tren”, añade. Alemania es conocida además por ser un lugar seguro en el que los trabajadores tienen fama de ser eficientes.

Pflug es un gran defensor de la cooperación con China y ha visto cómo las relaciones con el gigante asiático han cambiado radicalmente en los últimos años. “Son un imán también para otras empresas que piensan: ‘Si vienen los chinos, nosotros también vamos”. Pflug explica que la balanza comercial poco a poco se va compensando. Que si antes el 70% eran trenes que llegaban cargados y apenas el 30% salían de Alemania rumbo a China, ahora la relación se aproxima más al 60%-40%. En el puerto aseguran, sin embargo, que de cada dos trenes que llegan, apenas uno parte de vuelta y no todos vuelven llenos.

Crecimiento estratégico

En el consistorio, el entusiasmo no decae. “Esto está creciendo muy rápido y queremos construir otro puerto. Creemos que en los años que vienen [la economía] crecerá mucho más. No es tan grande como la producción de acero, pero está creciendo y estamos interesados en que [los chinos] se sientan cómodos. El mercado chino todavía crece mucho comparado con Europa. Y sobre todo, hay un crecimiento estratégico en ciertos sectores, como en inteligencia artificial; y tenemos mucho interés en abrir el camino para las empresas de Duisburgo. Ellos a la vez tienen mucho interés en nuestra transición energética y en las [energías] renovables”, explica el número dos del consistorio.

Kai Yu es una gestora cuya misión es traer negocios chinos a la ciudad y asegura que han logrado captar al menos a 20 empresas en el último año, sobre todo dedicadas a la importación/exportación. En los últimos tres años ha recibido muchas peticiones de China, también para comprar oficinas, naves industriales y casas. “Cada vez hay más interés [hacia Duisburgo]” indica. Kai habla también de una creciente cooperación en sectores como la inteligencia artificial, por ejemplo, para coches autónomos.

La voluntad política de atraer a los inversores está ahí, pero que esa especie de Míster Marshall chino no pase de largo y se marche con sus mercancías a otra parte es el gran reto de la ciudad. Duisburgo explora su propio camino para conseguirlo. Pflug explica que ahora están en lo que denominan la Fase III, en la que la idea es que las inversiones chinas reviertan en la ciudad; y cita como ejemplo la construcción de dos hoteles y el proyecto de Trade Center, en marcha desde hace un año cerca del puerto. Ese camino es espinoso, sobre todo, en relación a su colaboración con Huawei, el polémico gigante de telecomunicaciones chino, enemigo declarado de Washington por el desarrollo de la red 5G. Los temores de que Pekín utilice la tecnología para espiar a sus rivales políticos y comerciales están también muy presentes en los Parlamentos del Viejo Continente, incluido el Bundestag alemán.

Estudiantes

Lo curioso, sin embargo, es que el fervor de los despachos por las relaciones con China apenas se siente en las calles de Duisburgo. Pflug cuenta que hay unos 2.000 estudiantes chinos en la zona, muy orientados a los negocios. Susanne Löhr, directora del Instituto Confucius de la cuenca del Ruhr, donde enseñan chino a los alemanes, matiza que los estudiantes chinos estaban en la ciudad antes de la Nueva Ruta de la Seda, que en esta zona hay muchos programas universitarios de ingeniería y que eso despierta mucho interés entre los chinos. “Preferiblemente van a Estados Unidos, pero las universidades alemanas tienen muy buena reputación y hay colaboración con universidades chinas”.

En la cafetería de la Universidad, en Essen, dos estudiantes alemanes mantienen un intercambio lingüístico con tres jóvenes chinas. Las chicas llegaron el año pasado de la Universidad de Wuhan. Una de ellas, Ruoheng Yuan, explica que podría haber ido a estudiar a Francia, pero que eligió Alemania porque la economía es fuerte. “Hay muchas empresas famosas alemanas en China y tienen muy buena reputación”. Conversa con ellas David Missal, un joven alemán que fue expulsado de Hong Kong, donde trabajaba como becario en una fundación de derechos humanos. A las puertas de la biblioteca hay un cierto goteo de rostros asiáticos que entran y salen con los libros debajo del brazo.

La guerra por atraer a los inversores chinos no solo se libra con otros países europeos, también con ciudades cercanas como Düsseldorf con un gran aeropuerto y una pujante comunidad china. Cuenta con otra gran ventaja para los chinos: una oferta gastronómica incomparable.

Hace dos años, Stefanie Meyer se animó a montar una empresa consultora, dedicada a la formación intercultural con China. Meyer había estudiado ciencias asiáticas y vivido en China. Cuando la ciudad decidió que quería convertirse en un polo logístico, crearon una red de empresarios interesados en contactar con potenciales inversores chinos. “Duisburgo quiere ser un lugar atractivo para los inversores chinos. La idea es atraer a más empresas con sus familias, que se instalen aquí. Poco a poco va sucediendo, pero hace falta tiempo. En China, tratan de mantener su riqueza dentro del país”. Meyer ayuda también a empresarios chinos a lidiar con la sociedad alemana. No siempre es fácil. “Los chinos se comunican de forma muy indirecta, pero los alemanes somos directos y podemos parecer bruscos y maleducados”.

Cuenta Meyer que hay también muchas diferencias a la hora de hacer negocios, que los chinos son hiperflexibles, mientras que los alemanes necesitan organizar todo con tiempo. “Objetivos, plazos, tareas asignadas… todo tiene que estar planeado”. Ahora tienen las esperanzas puestas en la nueva ley de inmigración alemana, que entró en vigor en primavera y que facilita la entrada de trabajadores cualificados. Meyer trabaja, entre otros, con hospitales alemanes para enseñarles cómo retener a los trabajadores chinos, para explicarles qué es lo que ellos valoran. “Los alemanes tienen que entender que para muchos trabajadores chinos la fábrica es también la familia”, asegura.

HUAWEI Y LA SEGURIDAD NACIONAL

En Duisburgo trabajan con tecnología china en un proyecto de Smart city, de ciudad inteligente, pero reconocen que todavía no está claro cuánto se puede implementar, porque no todo lo que funciona en China, como por ejemplo reconocimiento facial, es aplicable en Alemania. Otros proyectos como farolas inteligentes o sensores en los aparcamientos son más compatibles. Martin Murrack, responsable de Finanzas del Ayuntamiento de Duisburgo, piensa además que el viento sopla a su favor y que si algo ha evidenciado la crisis del coronavirus es “que la digitalización sea más importante todavía. Incluso los más escépticos, se han dado cuenta. Ha aumentado el teletrabajo y la necesidad de comunicarse de forma digital”.

Pflug deja claro que esta ciudad es un caso aparte. “Desde hace años cooperamos muy bien con Huawei. La UE y la OTAN deben decidir qué es lo relevante desde un punto de vista de seguridad y estratégico. Lo que no puede ser es que en Berlín se dediquen a predicar las bondades de la digitalización y luego vengan los periodistas a preguntarnos que qué pasa con los derechos humanos”.

En Duisburgo trabajan junto a Huawei en un proyecto de Smart city, de ciudad inteligente, pero reconocen que todavía no está claro cuánto se puede implementar de su tecnología, porque no todo lo que funciona en China, como por ejemplo reconocimiento facial es aplicable aquí. Otros proyectos como farolas inteligentes o sensores en los aparcamientos son más compatibles. Murrack piensa además que el viento sopla a su favor y que si algo ha evidenciado esta crisis es “que la digitalización sea más importante todavía. Incluso los más escépticos, se han dado cuenta. Ha aumentado el teletrabajo y la necesidad de comunicarse de forma digital”.

Pflug deja claro que esta ciudad es un caso aparte. “Desde hace años cooperamos muy bien con Huawei. La UE y la OTAN deben decidir qué es lo relevante desde un punto de vista de seguridad y estratégico. Lo que no puede ser es que en Berlín se dediquen a predicar las bondades de la digitalización y luego vengan los periodistas a preguntarnos que qué pasa con los derechos humanos”.

Publicado en El Pais https://elpais.com/internacional/2020-08-12/no-hay-pandemia-que-frene-al-tren-chino-en-duisburgo.html#?sma=newsletter_global20200817m 

Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

TEMAS:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

A Política Internacional de la semana:

1 Toque de queda en Perú; 2 Biden aventaja por mas de 10 puntos en los 12 estados Bisagras; 3 EEUU y su guerra con China por Taiwán; 4 Bolsonaro niega los incendios en el Amazonas a pesar que la información satelital lo desmiente; 5 Kamala Harris candidata a Vicepresidente de Joe Biden; 6 Crece la tensión política y Social en Bolivia por la selecciones; 7 Tal como lo adelantamos en el anterior  informe (9/8/2020), crece la tensión post electoral en Bielorusia fogoneado por el Triángulo de Lublin; 8 Acuerdo de “PAZ’ entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel auspiciado por los EEUU.

B Análisis Geopolitico hoy: Acuerdo estratégico entre una potencia Regional Irán y China 

Un Acuerdo de 25 años con tres áreas:

  • Infraestructuras, Combustibles Fósiles, Carreteras, Telecomunicaciones, Puertos.
  • Financiado lso 400 mil millones de dólares una parte 228 mil millones por el Banco de Infraestructura y Cooperación de Asia.
  • Cooperación en temas Culturales; Educativos; Científicos; Legales; Legislativos y MILITARES.

Toma importancia el Puerto de CHABAHAR que conecta con el corredor Teherán – Mashhad, que coordina las intercomunicaciones con Afganistán y el Puerto seco de Korger en Kazajistán.

Todo esto forma parte del Plan de la Nueva Ruta de la Seda, gran perdedor la India que pierde el manejo del Puerto de Chabahar y de los suministros de gas y petróleo Iranies con el oleoducto Iran-Pakistan-India.

Mas en Audio…

A 200km hacia el norte por la Costa Irani se encuentra el nuevo Puerto de Chabahar del Puerto de Guadar en Pakistan
Un Triangulo que tiene gran Influencia geopolitica sobre la Isla Euroasiatica China Iran Rusia

Empezando con la historia de las vacunas

Durante siglos se practicó una suerte de vacunación empírica. Por ejemplo, se sabiá que los tamberos que trataban con vacas infectadas con la viruela bovina no contraían la enfermedad en su versión humana. Los primeros indicios se registran durante el siglo X en donde se practicaba la  “insuflación nasal” soplando material de viruela en polvo, generalmente costras, por las fosas nasales. 

Durante la década de 1760, Edward Jenner, un aprendiz de boticario,  se enteró  de historias similares y que eran común en las áreas rurales. Acto seguido,  tomó pus de una vaca lechera con viruela vacuna, lo raspó en el brazo de un niño de 8 años y a las seis semanas se lo inoculó a un niño. Luego hizo lo propio con una muestra de viruela humana, pero el niño no se contagió; por lo que dedujo que se había inmunizado. Así nació la 1ra vacuna que conoció la humanidad. 

La segunda generación de vacunas fue introducida en la década de 1880 por Louis Pasteur, quien las desarrolló para el cólera y el ántrax de los pollos. Ya  desde finales del siglo XIX las vacunas se consideraron una cuestión de prestigio nacional y se aprobaron leyes de vacunación obligatoria, en consecuencia.

El siglo XX vio la introducción de varias vacunas exitosas, incluidas las de la difteria, el sarampión, las paperas, la rubéola y  la poliomielitis. Con todas ellas, se creyó haber logrado  la erradicación de la viruela y el control de otras numerosas pestes. Sin embargo, las vacunas siguen siendo difíciles de alcanzar para muchas enfermedades importantes, tales como el herpes simple, la gonorrea y el VIH.

Por su parte, el siglo XXI nos trajo a las vacunas de ADN (ácido desoxirribonucleico) que contienen proteínas específicas (antígenos) de un patógeno determinado. Concretamente, en 1983, Enzo Paoletti y Dennis Panicali del Departamento de Salud de Nueva York idearon una estrategia para producir vacunas de ADN recombinante mediante el uso de ingeniería genética para transformar la vacuna contra la viruela ordinaria en vacunas que pueden prevenir otras enfermedades. En el 2016, se las comenzó a probar para el virus del Zika en los Institutos Nacionales de Salud de los EEUU. 

Por su parte, la investigación ha avanzado hacia las vacunas de ARN (ácido ribonucleico) que son una variante de la anterior y proporcionan inmunidad a través de un vector que contiene ARN. Para lograrlo, la secuencia de ARN codifica antígenos, proteínas idénticas o parecidas a las del patógeno. Y tras la administración de la vacuna, esta secuencia es traducida por las células huésped para producir los antígenos codificados. Las que, luego, estimulan al sistema inmunológico impulsando al organismo a producir anticuerpos contra el patógeno. 

Si bien, las vacunas de ARN ofrecen múltiples ventajas por sobre las vacunas de ADN, en términos de producción, actualmente, no existen vacunas de ARN aprobadas para uso humano. Sí, se están desarrollando varias con esta metodología para combatir la pandemia de COVID-19

 Volviendo a la Geopolítica

Desde que el Mundo es Mundo es cierto aquello de que “en la guerre comme en la guerre”y que los científicos han tratado de inventar el arma suprema que les garantizara a sus respectivas fuerzas militares una victoria sin mañana. Todas eran meras especulaciones hasta aquella fatídica mañana del 6  agosto de 1945, en la que un artefacto atómico detonó sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. 

A las armas nucleares pronto se sumaron –aunque en realidad siempre habían existido– las armas de destrucción masiva de los pobres. Vale decir, las químicas y las biológicas, a las que ahora se agregan las genéticas: virus, bacterias, insectos u hongos modificados genéticamente, ya sea para mejorar su transmisibilidad o su letalidad, o ambas cosas. 

Ya que desde la Antigüedad se viene practicando la guerra biológica, aunque bajo formas rudimentarias. Por ejemplo,  los hititas conocían y usaban  a las víctimas de la tularemia para infectar pueblos enemigos mediante la infiltración de personas portadoras de la enfermedad.  Por su parte, los arqueros de todas las latitudes, han sabido desde siempre, cómo infectar sus puntas de flecha para transmitir el tétanos o alguna ponzoña o toxina mortal.

En los tiempos contemporáneos, las armas biológicas, por su dificultad para ser detectadas, así como por su bajo costo y por su facilidad de uso, se han transformado en un arma de elección por parte de grupos terroristas de cierta sofisticación. Se suman a estas ventajas la posibilidad de disponer de varios días para abandonar con seguridad el lugar del ataque. Tal como sucedió tras los ataques del 11S con ántrax en la ciudad de Washington DC, ya que nunca pudieron ser identificados los culpables. 

Si bien, no podemos afirmar que la expansión del COVID 19 se haya debido a un intento deliberado de guerra biológica, tampoco, lo podemos descartar de plano. 

Pero, en realidad, se presume con certeza que son los Estados los que invierten medios y tiempo tanto en el desarrollo como en las contramedidas destinadas a la producción de armas biológicas y genéticas. Entre ellos, se destacan los EE., la Gran Bretaña, Rusia y China.  Al respecto, el experto en la materia, el médico militar chino Cao Shiyang, nos dice lo siguiente: “Una vez que puestas en uso, es decir activas, las armas genéticas, marcarán una gran diferencia en las guerras futuras:

“1) El modo de guerra cambiará ostensiblemente. Las partes hostiles podrán disponer y usar armas genéticas antes de incoar acciones bélicas, destruyendo de manera mutua al personal y al ambiente de vida circundante, haciendo que una nación y un país pierdan la efectividad de combate y sean conquistados sin derramamiento de sangre.

“2) La estructura del establecimiento militar se modificará. Las tropas de combate disminuirán ostensiblemente, mientras que las fuerzas de apoyo de servicios de salud aumentarán significativamente.

“3) Se propenderá a un estadío de integración de armas estratégicas y armas tácticas. El campo de batalla en el futuro se convertirá en un campo de batalla invisible, lo que dificultará comprender y controlar la situación del campo de batalla, y traerá nuevos temas y desafíos y dilemas a los comandantes, a la defensa militar y a la investigación médica militar”.

Terminando con las vacunas

Si bien no podemos afirmar, como ya lo dijimos más arriba, que el virus ha sido un arma biológica, sí podemos confirmar de que la búsqueda de una vacuna eficiente lo es. Es más, tal como ocurrió con otras carreras, como por ejemplo, la de obtener una bomba atómica entre los EEUU y el III Reich o la de colocar un hombre en la Luna entre los EEUU y la URSS, esta por la vacuna, también, lo es. Con el agregado que los potenciales competidores son más, ya que se trata de buscar la prevención contra un virus global.

En ese sentido, las apuestas son distintas en función de las capacidades de los contendientes. Los que pueden aportar distintas cuestiones. A saber:

  •  Tecnología para  investigar, probar, desarrollar y fabricar, masivamente, la vacuna.
  • Fondos financieros para apoyar estos trabajos.
  • Voluntarios para las etapas finales de los trabajos de investigación. 
  • Una combinación de todas las cuestiones mencionadas.

Obviamente, solo los países más desarrollados pueden impulsar desarrollos completos. Como es el caso de los EEUU, la Gran Bretaña, Francia, Alemania y China y, en menor medida, Israel, Corea del Sur y Japón y en mucho menor medida, la Argentina, Brasil, Corea del Norte y Sudáfrica. Un esquema casi igual a quienes poseen armas atómicas y tecnología nuclear. 

Como nos debería extrañar, tratándose de una competencia geopolítica, que la 1ra víctima haya sido la verdad científica. Ya que en ese sentido, no han sido pocas las acusaciones y las suspicacias mutuas entre Estados e instituciones científicas asociadas a ellos. 

Lo que sabemos a nivel regional,  es que la Argentina ya arrancó con los ensayos con la vacuna de Pfizer/BioNTech, mientras que Brasil busca, no sólo asegurarse dosis de la vacuna de AstraZeneca y de la Universidad de Oxford, sino, también, producirlas localmente. Y, por su parte,  Chile  apuesta a un estudio en manos de la farmaceútica china Sinovac.

A nivel nacional, sólo nos interesa lo relacionado con aquellas vacunas que, eventualmente, tienen posibilidad de ser administradas por la Argentina. Entre ellas se destaca, como ya lo hemos mencionado, la que desarrolla la empresa Pfizer, en base a una molécula de ARN  y que están siendo sometidas a ensayos clínicos en nuestro Hospital Militar Central, en los Estados Unidos y en otros países. 

Esta tecnología es prometedora, pero sus efectos secundarios, especialmente, su impacto en la fertilidad humana, han sido cuestionados y, todavía, no se los han estudiado a fondo.  Se suma a este aspecto genético/médico/farmacéutico las suspicacias que existen respecto de las verdaderas intenciones de diversas ONG, entre ellas la fundación dirigida por el matrimonio Gates. Especialmente, en lo relativo a la concepción antinatalista que informa a esta ONG, al igual, que a diversos organismos internacionales (FMI, BM, ONU) que son seguidores del denominado Club de Roma que propugna el control del crecimiento de la población humana con diversos procedimientos como la promoción del aborto, la distribución de anticonceptivos, entre otros. Todas acciones que se deducen de sus propios documentos y que estas mismas organizaciones han hecho público.

La de la Universidad de Oxford tiene la ventaja de basarse en lo que se llama vectores virales. Pero, también, levanta sospechas el Grupo Insud, de Hugo Sigman, al que pertenece el laboratorio mAbxience y que va a producir la vacuna en la Argentina, conjuntamente, con México. Ya que, en el pasado, ha sido acusado de proveer precursores como la efedrina al narcotráfico. 

Por su parte, Rusia dice haber ganado la carrera con un planteo similar al de Oxford y nuestro Presidente lo ha felicitado por este logro, por lo que no habría que descartar su empleo en el futuro, ya que se necesitarán millones de dosis.

Tampoco, creemos que será menor, la oposición individual y social y hasta de algunas instituciones contra una vacunación obligatoria, si este fuera el caso, como muchos factores hacen prever que así será. 

Como verán, también, hay una geopolítica de las vacunas. Por lo que la Argentina tendrá unos pocos meses para ver cuál le conviene más, siempre asumiendo un alto riesgo por la incertidumbre que rodea a estas cuestiones que hemos tratado de explicar de la forma más sencilla posible. 

Cnel (R) Carlos Pissolito especializado en Estrategia miembro del Dossier Geopolitico

Fuente sitio de Carlos Pissolito “Espacio Estrategico” https://espacioestrategico.blogspot.com/2020/08/la-geopolitica-de-las-vacunas.html