Entradas

Javier Benitez de radio Sputnik Internacional entrevista a Carlos Pereyra Mele director de Dossier Geopolitico

La ‘Royal Navy’ estaría obligada a vender su portaviones insignia HMS Príncipe de Gales por 3.500 millones de libras esterlinas por graves problemas de financiación. Mientras, el Ejército de EEUU está reduciendo el tamaño de su fuerza en unos 24.000 efectivos, o el 5%. Así, los estandartes de la OTAN están en pleno estado de descomposición.

Rebajas de ocasión

AUDIO DE LA ENTREVISTA:

Según ha publicado el medio británico Daily Mail, el HMS Príncipe de Gales está amenazado a causa de problemas de financiación, según fuentes navales. Así, personalidades de alto nivel se han pronunciado tras conocerse que el presupuesto no incluirá ningún aumento significativo en el gasto de defensa.

En este escenario, se teme que el HMS Príncipe de Gales, cuya construcción costó 3.500 millones de libras esterlinas, pueda ser suspendido o incluso vendido por un precio reducido «a una nación amiga». Mientras, la flota británica de destructores de la Marina, valorada en 6.000 millones de libras, tiene gimnasios donde deberían estar los misiles de ataque terrestre, porque las armas eran demasiado caras para comprarlas.

«Esto representa blanco sobre negro. Esto representa la realidad económica del Reino Unido luego del Brexit. Esto es lo que realmente ocurre en el mundo occidental, donde Inglaterra ha querido jugar un rol muy por encima de sus capacidades. La capacidad británica de control marítimo mundial como ‘la reina de los mares’, hace décadas que no existe más. No se puede vivir con un relato del siglo XIX y principios del XX. Y en ese marco de decadencia se deben incorporar todos estos factores», señala el doctor Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Geopolítico.

En este contexto, el Ejército de EEUU está reduciendo el tamaño de su fuerza en unos 24.000 efectivos, lo que equivale a un 5%. Al respecto, Pereyra Mele concluye que “realmente Occidente está mostrando muchas falencias”.

FUENTE SPUTNIK

https://sputniknews.lat/20240305/otan-de-pacotilla-el-reino-unido-venderia-portaviones-por-falta-de-dinero-y-eeuu-achica-soldados-1148743388.html

HMS Prince of Wales (R09) (U.S. Navy photo by Dane Wiedmann)

¡¡ EL FRACASO DE LAS DOCTRINAS MILITARES DE EEUU, DESDE LOS 90 HASTA LA GUERRA DE UCRANIA !!

Es el tema que aborda Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Geopolítico en su columna del Club de La Pluma, con un profundo análisis histórico y estratégico que arranca con el fin de la Unión Soviética y el triunfalismo de Washington por la supuesta victoria final del capitalismo. Cuando decían que llegaba “el siglo americano” con EEUU controlando el mundo. Con intelectuales como Fukuyama y su “Fin de la Historia” sin guerras y con el neoliberalismo como dueño de la economía. O el “Choque de las Civilizaciones” de Huntington que hablaba de que Occidente se haría cargo de las naciones periféricas para aplicarles sus valores. Sin embargo, aquel cenit de la “victoria perpetua” les duró muy poco a los anglosajones y a la pusilánime Europa. Y es así como cada día que pasa, todo es más complicado para Occidente y lo contrario para el mundo euroasiático y el Sur Global. Tal cual se puede leer en un artículo de la fundación norteamericana Heritage con el título ”El Ejército Estadounidense es Débil e Incapaz” (https://dossiergeopolitico.com/2024/02/29/8684/)

Y explica cómo, en medio de aquella borrachera de superioridad, los vencedores guardaron las guerras clásicas en el baúl de los recuerdos y crearon nuevas doctrinas militares para conflictos de baja intensidad, reduciendo casi toda su logística a la tecnología punta y a grupos comandos “quirúrgicos” de golpes rápidos sobre enemigos débiles. Decían entonces que las guerras de masas de soldados y de flotas aéreas o navales habían terminado. Y que no había potencias que amenazaran su poder global. Entonces cambiaron su sistema de producción por otro más sofisticado, moderno y rentable para la industria armamentística. Pero, las idas y vueltas de las historia les demostraron que con la supercapacidad tecnológica, o el obsceno poder financiero, no alcanza para vencer a pueblos levantados en armas. Es así como llegaron los oscuros años de las derrotas, con el ejemplo emblemático de la vergonzosa huída de Afganistán, espantados por unas tribus de montañeros de la edad media.

Y nos cuenta Pereyra Mele, que atrapado en esa decadencia crónica, Occidente se enfrenta hoy a la casi segura derrota en Ucrania, desnudando el fracaso absoluto de todas esas teorías militares, al ser obligados -sin estar preparados- a volver a las guerras tradicionales, las de grandes tropas, de artillería, de trincheras, de tanques y de campos embarrados. Y sobre todo, por tener en frente una superpotencia como Rusia.

Con lo que concluye que las guerras, más que ganarse en el campo de batalla, se las gana en el campo de la logística. Que es imprescindible contar con un sistema industrial militar con stock de municiones y de  equipamiento militar a la altura del desafío. Y que aquél que tenga la capacidad de sostener el esfuerzo bélico por mayor tiempo, tiene la posibilidad de vencer a un enemigo mejor armado, mejor equipado o con armas más modernas. Duras lecciones de la realidad, que le llega mal y tarde al bando anglosajón.

Además, a la largo de este audio aborda la comprobada participación de la OTAN en Ucrania, junto a la falaz insinuación de Macrón sobre un supuesto envío de tropas al frente y el ridículo de este presidente, al que parodian rezando: ”Gracias a Dios existe Rusia, a la que podemos culpar de todos los problemas de Francia”

Eduardo Bonugli (Madrid, (03/03/24)

El grafitero francés Lekto, conocido por sus pintadas satíricas sobre Macron, ha creado un mural grande en París.
«Gracias a Dios que existe Rusia a la que podemos culpar de todos los problemas de Francia».

Mientras…se intenta seguir con el relato occidental, la realidad se impone: Rusia sigue su avance en el este de Ucrania con la toma de varios pueblos pequeños cercanos a Avdivka

Las fuerzas rusas disminuyeron temporalmente el ritmo de sus operaciones tras capturar Avdivka, pero desde entonces han aumentado el ritmo de su asalto para continuar avanzando al oeste de la localidad, según los expertos

Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/rusia-sigue-avance-ucrania-toma-pueblos-pequenos-cercanos-avdivka_1_10965063.html 

La OTAN en Ucrania: Militares alemanes planean ataques contra el puente de Crimea, según audio filtrado

Fuente

https://www.laarena.com.ar/el-mundo/militares-alemanes-planean-ataques-contra-el-puente-de-crimea-20243214230

“Newsweek”: La CIA asumió un papel central en el conflicto de Ucrania antes de que comenzara

Según el semanario, que cita a «más de una docena» de funcionarios de inteligencia anónimos,

fuente:

https://www.agenzianova.com/es/news/newsweek-la-cia-ha-assunto-un-ruolo-centrale-nel-conflitto-in-ucraina-prima-che-iniziasse/

¡¡ LA CASTA OCCIDENTAL TIENE MIEDO !! alerta Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Geopolítico en su columna del Club de La Pluma, tras el Congreso de Seguridad de Munich, cuyo brindis final se ahogó con la caída de la fortaleza ucraniana de Avdíivka, generando pánico y desazón en la el mundo atlantista.

Un sombrío panorama cuando todo apunta a que les llega la hora a los anglosajones de pagar los platos rotos por aquella fatídica apuesta en los años 90 por el neoliberalismo y la guerra eterna, mientras se le desmorona el poder logrado tras la 2ª Guerra Mundial, con la alianza occidental agrietada y con una élites aterrorizadas y desubicadas ante el poderoso mundo euroasiático en alza, habiendo perdido el tren de la economía productiva y manufacturera y con su costosa estructura militar muy cuestionada por los errores estratégicos y por las derrotas históricas que se le acumulan. Los puntos claves que atormentan a los atlantistas serían:

  • El pánico generalizado por la evidente derrota de la OTAN en Ucrania, que hasta confirman los medios norteamericanos, en medio de caóticas retiradas y tremendas bajas que no tienen reemplazo, mientras el canciller Borrell sigue con sus delirios de “jardinero bélico”.
  • Por el fin del relato victimista de Israel y por su aislamiento y condena internacional junto a EEUU, además del retroceso del 20% de su economía a causa de sus crímenes en Gaza.
  • Por el colapso ante la falta de armas en la OTAN, que nunca tuvo una producción a la altura de una guerra tradicional y de desgaste como la planteada por Putin.
  • Por el fracaso estratégico de los estados mayores occidentales cuando provocaron la guerra con Rusia, al masacrar desde el 2014 la población eslava del Donbás.
  • Por el terrible precio de los 14 paquetes de sanciones que Europa aplicó a Rusia y que fueron “un tiro en el pié” a su economía y a su estado del bienestar, tras el sueño húmedo de trocear Rusia e ir a por China.
  • Por el pánico en la UE, luego de abandonar por décadas su propia producción de armas y ante las amenazas de Trump sobre el incierto futuro de la OTAN.
  • Por el terrible daño que sufre la economía occidental ante los ataques directos de Yemen en el Mar Rojo, al que solo pueden responder con acciones a distancia.
  • Por la crisis interna y múltiple en el propio EEUU, con la candidatura de Biden en el aire y con la justicia tratando de proscribir a Trump.
  • Por el avance de los Brics. Por el liderazgo de Lula. Por el poder del renovado G20. Por la pérdida del dominio global del dólar. Por el auge de la Organización de Cooperación de Shanghai.
  • Por la creación en Moscú del Foro Internacional de las Naciones, que convoca a las naciones del sur global a luchar contra el moderno neocolonialismo occidental.

Además, en su audio, menciona a los “Neocons” de Trump, Bannon, Bolsonaro, Milei o Macri. A los cuales, la “Argentina Oficial” de hoy ha adherido con su actual desvarío ideológico y posicionamiento internacional

Eduardo Bonugli (Madrid, (25/02/24)

ANEXO ANALISIS DE CARLOS PEREYRA MELE Y LA REUNION DEL G20 EN RIO PARA RT

Lavrov se reúne con el presidente de Brasil
La reunión se celebra en Brasilia, adonde Lavrov viajó tras concluir la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G20 en Río de Janeiro.

VER EN SITIO DE RT: https://actualidad.rt.com/actualidad/500057-lavrov-reunirse-presidente-brasil

Por Redaccion de Geoestrategia.es

Un artículo publicado en el medio británico ‘Financial Times’ sostiene que el optimismo respecto a Ucrania que reinó en la Conferencia Internacional de Seguridad de Múnich —apodada el Davos de la defensa— del año pasado, ahora se ha transformado en «una tristeza incesante», en medio de las constantes derrotas del Kiev en el campo de batalla.

«Pero incluso antes de que se iniciara la conferencia, las perspectivas para Ucrania se estaban deteriorando, cuando los republicanos en el Congreso [de Estados Unidos] bloquearon un paquete de ayuda militar a Kiev, exacerbando una grave escasez de municiones críticas», se lee en la publicación.

Al respecto, señala el medio de comunicación, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, recibió con satisfacción los esfuerzos europeos para llenar el vacío provocado por el retraso de la ayuda estadounidense.

Sin embargo, el alto funcionario advirtió que la «magnitud y las capacidades militares» del país norteamericano son inalcanzables para el bloque bélico.

A lo anterior se suman las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, que durante un mitin de campaña en Carolina del Sur criticó a los países de la OTAN que no aportan el 2% de su producto interior bruto al gasto en defensa, como se han comprometido.

«Uno de los presidentes de un país grande se levantó y dijo: ‘Bueno, señor, si no pagamos y somos atacados por Rusia, ¿nos protegerá?’, y le dije: ‘Tú no pagaste, ¿eres un delincuente?'», aseveró Trump al recordar un intercambio que supuestamente tuvo lugar en alguna reunión de la OTAN. «No, no te protegería«.

Según el FT, las críticas del exmandatario republicano se produjeron «en un momento en que los líderes occidentales ya estaban preocupados por lo que podría significar una posible segunda presidencia de Trump para el futuro de la alianza transatlántica y el apoyo occidental a Ucrania».

«Hay un elefante en la habitación de Múnich y se llama Donald. Debe estar riéndose tanto que no puede dormir«, dijo al respecto el ex ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Sigmar Gabriel, en declaraciones recogidas por el FT.

Por si fuera poco, el pasado 17 de febrero, un día después del inicio de la Conferencia Internacional de Seguridad de Múnich de este año, el recientemente nombrado comandante en jefe de las FFAA de Ucrania, Olexandr Sirski, anunció la retirada de las tropas de la ciudad de Avdéyevka.

En ese contexto, el medio asegura que el estado de ánimo de este año «contrasta marcadamente con el más optimista de 2023».

«El año pasado fue muy autocamplaciente, con tantas esperanzas puestas en la contraofensiva ucraniana«, declaró la directora del Fondo Marshall Alemán, Heather Conley. «Vamos a ver a Ucrania sufrir pérdidas en el campo de batalla, podríamos ver importantes ganancias rusas y a los ucranianos no les quedan municiones«, añadió.

El presidente del comité militar de la OTAN, el almirante Rob Bauer, reconoció que Occidente fue «demasiado optimista sobre el conflicto en 2023». En sus palabras, los aliados occidentales creyeron que si le daban municiones a los ucranianos y los entrenaban, ganarían.

Sin embargo, observó el medio, los discursos y debates públicos en Múnich giraron en torno a la preocupación sobre la forma de cubrir el déficit de armas en Ucrania.

«Rusia ha aprendido muchas lecciones [y] también está produciendo más municiones y equipos de los que podemos proporcionar colectivamente«, dijo el presidente checo y ex general Petr Pavel.

Además, los discursos de varios líderes, sostiene el FT, estuvieron marcados por la sensación de que solo algunos países de Europa han estado haciendo todo lo posible por Ucrania, mientras que otros no.

Por ejemplo, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, criticó que no hay una sensación de urgencia respecto a la situación en Ucrania y aseguró que Copenhague «ha donado todo su arsenal de artillería, pero todavía quedan municiones en Europa» que podrían enviarse a Kiev.

En total, desde el comienzo de la operación especial rusa en Ucrania fueron destruidos 571 aviones militares ucranianos, 266 helicópteros, 12.819 drones, 470 sistemas de misiles antiaéreos, 15.107 tanques y otros vehículos blindados de combate. Igualmente, según el Ministerio de Defensa ruso, fueron eliminados 1.222 vehículos de sistemas de lanzacohetes múltiples, 8.102 cañones de artillería de campaña y morteros, así como 18.837 vehículos militares especiales.

Le hicieron eco el secretario de Defensa del Reino Unido y el canciller alemán, Grant Shapps y Olaf Scholz, respectivamente, para quienes es necesario que todos los países den un paso al frente.

Con todo, el director del Instituto Freeman Spogli de Estudios Internacionales de la Universidad de Stanford y exembajador de Estados Unidos en Moscú, Michael McFaul, aseguró que hay un «verdadero sentimiento de frustración» entre los ucranianos.

La OTAN ya se pelea por los contratos militares

Francia, Grecia y Chipre han bloqueado la compra de proyectiles de artillería y la compra de drones turcos Bayraktar para Ucrania. Se produce un escándalo: dos países de la OTAN, Francia y Grecia, se oponen a los intereses de otro miembro de la Alianza del Atlántico Norte, Turquía.

Francia tiene sus propios intereses: quiere recibir pedidos para su complejo militar-industrial en un momento en el que la actividad empresarial en el país cae por octavo mes consecutivo.

Grecia tiene una posición especial hacia Rusia y varios empresarios griegos están ayudando a los rusos a eludir las sanciones. En Chipre reina la decepción: allí no se observaron ventajas tras la decisión de adherirse a las sanciones contra Rusia. Los rusos abandonaron la isla en masa, cerrando sus cuentas, lo que afectó la facturación de las tiendas y restaurantes chipriotas.

Y la lucha en el campo de la OTAN no hace más que empeorar. La publicación europea Politico informa que la UE se está preparando para imponer sanciones a varias empresas turcas por suministrar productos de doble uso a Rusia. Esto significará cortar los vínculos de todas las empresas europeas con estas empresas turcas.

Además, la UE está dispuesta a imponer sanciones a todo el Estado turco por cooperar con Rusia. Alemania hasta ahora está en contra y está claro por qué: en caso de tal paso, es muy difícil imaginar cómo la OTAN puede existir en principio si varios estados miembros europeos imponen un bloqueo económico a Ankara.

Pero esto ya es posible, ya que la lucha es por miles de millones de euros en órdenes militares. Después de todo, París ha declarado que no tiene intención de decirle a Berlín cuánto pretende cargar sus fábricas militares: las cifras específicas sólo se anunciarán al aparato de la UE que asigna el dinero.

Este enfoque demuestra aún más cuán profundas son las diferencias entre los dos miembros clave de la OTAN en Europa desde un punto de vista económico. Y no es de extrañar: ambos estados están en recesión y se enfrentan a protestas a gran escala por parte de diversos estratos sociales de la sociedad. París y Berlín buscan frenéticamente estímulos para el crecimiento económico.

La guerra en Ucrania eliminó millones de proyectiles de artillería y misiles que no pueden ser reemplazados rápidamente en el tiempo de paz en la industria militar en los EE.UU. y Europa. Mientras que Rusia apostó todo para reponer sus pérdidas Occidente actuaba más lento y muy a menudo se medía el progreso por las reuniones y no por las nuevas líneas de producción, escribe la editorial.

Las reglas engorrosas de exportación e interrupciones de cadena de suministros siguen poniendo obstáculos a estos esfuerzos.

Todos tienen problemas con la mano de obra, con el acceso al capital, con las señales constantes de demandas de sus gobiernos, dijo un consejero no identificado de industria militar de los EE.UU.

El mayor obstáculo es la pregunta: ¿quién va a pagar?

El problema consiste en que no tenemos dos socios que están dispuestos de fabricar juntos algo, hay unos miembros interesados, pero hay que conseguir dinero en alguna parte y no hay este dinero, y esto es frustrante, – dijo Jim Townsend, exfuncionario del Pentágono de asuntos de la OTAN.

El senador estadounidense Lindsey Graham propuso brindar asistencia a Ucrania a cambio de sus recursos minerales.

«Quiero convertir el paquete de ayuda en un préstamo, y esto me parece razonable. Ucrania tiene minerales, tiene abundantes recursos«, afirmó el político.

Zelensky dio una “estocada” a Estados Unidos

Volodimir Zelensky, tras una reunión con la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris, afirmó que Estados Unidos dejará de ser un socio estratégico de Ucrania si se suspende la ayuda.

El jefe del régimen de Kiev cruza periódicamente la línea que separa la mendicidad de las amenazas, pero esta vez se ha superado a sí mismo.

Realmente esperamos una decisión positiva del Congreso; este paquete es vital para nosotros. Ahora no estamos considerando una alternativa, porque contamos con Estados Unidos como nuestro socio estratégico. De lo contrario, significará que este no es un socio estratégico”, afirmó.

Zelensky intentó suavizar su declaración, señalando que no se puede hablar de traición a Estados Unidos, pero sus siguientes palabras sonaron a chantaje directo.

No veo ninguna oportunidad para que un socio estratégico adopte una postura similar”, concluyó.

Recordemos que anteriormente el Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley sobre financiación adicional para fines de seguridad nacional, incluidos 60 mil millones de dólares para renovar la ayuda a Ucrania, pero sin dinero para combatir la crisis migratoria en los propios Estados Unidos.

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, afirmó que no se podría obligar a los congresistas a aceptar el proyecto de ley para apoyar a Kiev.

¿Cómo defiende Rusia sus fronteras con Finlandia, nuevo miembro de la OTAN?

Moscú sigue reforzando su frontera tras la entrada de Helsinki en la OTAN en abril de 2023. Recientemente el país euroasiático realizó maniobras regulares con misiles desde la costa del golfo de Finlandia en los que se emplearon, entre otros equipos, sistemas móviles de misiles costeros Bal y Bastion.

Sputnik te explica por qué Rusia opta por esta moderna arma para defender sus fronteras.

Características técnicas del sistema de misiles Bal

El sistema de misiles 3K60 Bal, que entró en servicio en las Fuerzas Armadas rusas en 2008, está diseñado para proteger infraestructuras navales, así como para proporcionar protección costera en zonas anfibias y control de aguas territoriales y zonas de estrechos.

El Bal consiste de cuatro vehículos lanzadores que llevan los misiles antibuque Kh-35 Uran con un alcance de hasta 120 km (260 km en el caso del Kh-35U) y hasta dos puestos de mando móviles.

Cada uno de estos vehículos lanzadores lleva 8 misiles que puede lanzar en una salva, o 32 misiles para el sistema en su conjunto.

El sistema Bal puede abrir fuego desde posiciones de tiro cerradas. Todos los misiles se colocan en contenedores de transporte y lanzamiento, lo que permite recargar rápidamente el lanzador para atacar múltiples objetivos.

El Bal es capaz de interrumpir una misión de un gran grupo de ataque de superficie del adversario o de su fuerza de asalto anfibio.

«Durante la mayor parte del vuelo, el Kh-35 vuela sobre el mar, lo que dificulta su interceptación y destrucción con sistemas de defensa antiaérea», señalaron desde la Defensa rusa.

Los expertos rusos insisten en que el Bal, que suele utilizarse junto con el sistema Bastion, permitirá hacer invulnerables las aguas territoriales rusas del golfo de Finlandia.

Características técnicas del sistema de misiles K-300P Bastion-P

El sistema está diseñado para alcanzar buques, incluidos grupos de combate de portaviones y naves de desembarco. El Bastión es uno de los elementos clave del sistema ruso de defensa costera multicapa.

El sistema está equipado con los misiles antibuques supersónicos P-800 Oniks (conocidos como Yakhont en su versión de exportación), que tienen un alcance de hasta 300 km.

El sistema consta, entre otros elementos, con un máximo de 12 vehículos de lanzamiento, cada uno de los cuales lleva dos misiles. De tal modo, el arsenal del complejo es de 24 misiles.

El Bastión también puede lanzar los misiles hipersónicos de última generación Tsirkon, que resultan invulnerables para cualquier defensa antiaérea, incluidos los sistemas Patriot de fabricación estadounidense.

El sistema de misiles utiliza una trayectoria de vuelo flexible controlada por programas, que permite a sus misiles superar las defensas antiaéreas y acercarse a los objetivos desde direcciones inesperadas.

Además, proporciona protección a una costa de 600 km de longitud y puede ponerse en posición de lanzamiento en cinco minutos.

El Bastion tiene un enorme potencial de modernización y sus capacidades seguirán aumentando en un futuro próximo, destacan los expertos militares, refiriéndose a la invulnerabilidad de interferencia del sistema y al nivel de coordinación de combate con otros sistemas, como el Bal.

Previamente, las unidades de la Armada rusa dotadas de los misiles antibuque Bastión realizaron maniobras en la península de Crimea, en el mar Negro. Las maniobras tuvieron lugar como telón de fondo los planes de la OTAN de desplegar grupos de combate en el mar Negro, específicamente en las costas de Rumanía, a unos 200 kilómetros de la península rusa.

Biden y los medios de EEUU «han mentido» sobre Ucrania y repiten los errores de la guerra de Vietnam

La revista ‘The American Conservative’ publicó un demoledor artículo en el que traza paralelismos entre el sangriento conflicto, considerado la mayor humillación bélica de EEUU de su historia, con lo que señalan es una campaña de engaños llevada adelante por el actual gobierno de EEUU y que derivará en una derrota para Kiev y la OTAN.

Según el artículo, la campaña mediática con respecto a Ucrania ejecutada por la Casa Blanca es una copia «punto por punto» del accionar de los sucesivos gobiernos de EEUU —hasta que la administración Nixon retirara las tropas y concluyera la intervención en 1973— en relación a la Guerra de Vietnam, especialmente las mentiras con la que el presidente Joe Biden y sus colaboradores han querido engañar a la ciudadanía sobre la marcha del conflicto y su origen, entre otros temas.

Estas falsas narrativas, señala el artículo, han sido puestas en marcha y presentadas a los estadounidenses, con la ayuda de aliados «cómplices» como el New York Times y el Washington Post, medios que hasta hace poco publicaban los comentarios triunfalistas de Biden y sus colaboradores sin ningún tipo de cuestionamientos, así como también columnas de análisis donde se demonizaba al presidente ruso Vladímir Putin y se afirmaba falsamente que Ucrania estaba en camino de triunfar sobre Rusia.

Esta falsificación de la realidad, en la que se eliminaba toda la complejidad del conflicto y se omitía la responsabilidad de EEUU y la OTAN al incitarlo, presentándolo como un simple enfrentamiento entre «buenos» y «malos», es similar al engaño que Washington y el establishment consumó en la década del 60 para justificar la invasión de EEUU a Vietnam, afirma la nota.

Ahora, señala The American Conservative, al ser «demasiado obvio» que las tropas rusas se están imponiendo en Ucrania, los medios estadounidenses finalmente dan cuenta de lo que verdaderamente pasa en el campo de batalla, luego de haber ayudado a prolongar el enfrentamiento con sus mentiras.

«Si nos han mentido sobre el progreso del conflicto«, señala el artículo, «¿cuáles cree usted que son las probabilidades de que también nos hayan mentido sobre sus causas?», cuestiona.

Para los políticos y los periodistas de EEUU, la expansión de la OTAN, la agenda nacionalista de Ucrania posterior al Euromaidán, la negativa a implementar los Acuerdos de Minsk, o la amenaza de Zelenski, hecha en Múnich en febrero de 2022, de adquirir armas nucleares, no tenían nada que ver con lo que estaba pasando, ironiza la nota.

«Y si nos mienten sobre las causas (…), ¿nos habrán engañado también sobre lo que está en juego en el este de Ucrania? Probablemente. Aquí el paralelo con la mentiras del gobierno de EEUU durante el período de la guerra de Vietnam se vuelve demasiado obvio como para ignorarlo», afirma la publicación.

«Incluso el modelo que impulsaba EEUU durante la Guerra Fría es esencialmente el mismo al actual, con nombres como Ngo Dinh Diem (líder anticomunista vietnamita) y Winston Churchill ahora cambiados por el de Volodímir Zelenski», señala la revista.

«El gobierno de Vietnam del Sur (avaricioso, corrupto como el de Ucrania) tenía derecho a las armas estadounidenses en virtud de su derecho a ‘determinar el futuro [de la nación]'», dice el artículo, recordando el argumento que utilizaba EEUU para justificar su guerra contra Vietnam del Norte, parte de su operación global contra lo que Washington percibía como una expansión del comunismo que podía amenazar sus intereses y su hegemonía.

Lo mismo sucede ahora con Ucrania: el presidente Biden justifica públicamente lanzar una guerra proxy con Rusia con la excusa de que es necesario «frenar» a Moscú, invocando nuevamente la teoría del efecto dominó, largamente desacreditada y tesis que motorizó la política intervencionista de EEUU durante la segunda mitad del siglo XX.

«Tras la publicación de los Papeles del Pentágono en 1971, la filósofa Hannah Arendt observó durante la era de Vietnam que ‘la política de mentir casi nunca estaba dirigida al enemigo… sino que estaba destinada principalmente, si no exclusivamente, al consumo interno, a la propaganda interna y especialmente con el propósito de engañar al Congreso’«, advierte la nota.

Y concluye: «Dos años después [del comienzo del conflicto en Ucrania], la administración Biden y los medios de comunicación nos han mentido repetidamente a los ciudadanos sobre sus causas, lo que está en juego y su progreso. La pregunta que deberían hacerse [en Washington], pero que por supuesto no se harán, después de esta última desventura estadounidense en el extranjero, es: ¿aprenderemos algún día?».

FUENTE: https://geoestrategia.es/noticia/42375/politica/conferencia-de-seguridad-de-munich:-el-optimismo-de-los-aliados-de-ucrania-se-ha-transformado-en-una-tristeza-incesante.html

Invitado por el destacado periodista Alfredo Guruceta a su programa «Con Sentido Común» que se transmite por Canal «C» de Córdoba por el sistema de Cablevisión y por FLOW a todo la República Argentina  y la República Oriental del Uruguay

En el mismo desarrollamos la titánica tarea de tratar de en los apretados tiempos televisivos transmitir la real situación mundial que se contraponen con el relato de los grandes medios masivos de comunicación oxidentales (usamos la «x» porque se han oxidado en sus ideas y con sus relatos mentirosos de la realidad internacional)

  • Frente Europa del Este la catástrofe militar Ucraniana con la caída de la supuesta fortaleza inexpugnable de Avdiivka, con una huida  y desmoronamiento del frente y que encontro a Zelenski en la Conferencia de Seguridad de Munich donde lo que realmente sobrevolaba la misma era el miedo
  • frente del Medio Oriente que ya no solo es la matanza indiscriminada  por parte del militarizado estado de Israel de una población indefensa encerrada en un gheto la palestina de Gaza sino todo los sub frente que se abren con el frente sur de Yemen cerrando el paso marítimo al Mar Rojo y causándole un grave deterioro económico a  Israel y a Europa junto con el frente norte donde Hezbollah tiene a raya al ejército de Israel  

Carlos Pereyra Mele Director de Dossier Geopolitico 


VIDEO DE LA ENTREVISTA REALIZADA EL LUNES 19/2/2024

La Conferencia de Seguridad de Munich, que se celebra este fin de semana en Alemania, es el tema de la columna del Club de La Pluma del director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, en la que desmenuza los detalles de otra cumbre más, manipulada por Occidente, que “es la imagen del viejo mundo” -aunque participen los BRICS, más 50 jefes de estado y 100 ministros- y que ha perdido cualquier relevancia geopolítica en su 60 aniversario -como le está ocurriendo a la de Davos- y de cuya historia apenas se le puede destacar aquella intervención de Putin en el foro del 2007, cuando lanzó la histórica idea de que Rusia se incorpore al mundo occidental de una manera coherente y lógica, pero que fue torpedeada descaradamente por la OTAN con su agresiva expansión bélica sobre la frontera rusa, lo que desencadenó en el 2014 el inicio de la actual guerra de Ucrania.

En su audio nos habla de un acontecimiento de escasa importancia, pero demasiado penoso para la OTAN, como la triste letra de aquel bello bolero *… SOMBRAS NADA MÁS… en el temblor de mi voz… estoy en vida muriendo y entre lágrimas viviendo, los pasajes más horrendos de este drama sin final.”* Todo un fatalismo que sintoniza con la imagen decrépita y agotada de asistentes como Zelensky, Kamala Harris, Ursula Von der Layen o el presidente del genocida estado de Israel, Isaac Herzog, además de una agenda insostenible por los crímenes de Gaza y que reafirma que los cambios tectónicos mundiales se les están escapando de las manos con temas como que:

  • Siguen con la leyenda de que Rusia es el gran peligro que sienten las poblaciones occidentales, cuando sus propios estudios dicen lo contrario.
  • Se agrava la situación de la OTAN por la alarmante declaración de Trump, por su crónica falta de armamento y por la derrota en Ucrania que sepulta las fábulas triunfalistas.
  • Que los propios europeos agitan fantasmas de la guerra perpetua, como el canciller alemán Olaf Scholz, que convoca a comprar armas masivas cuando su país se hunde en una crisis sin precedentes, mientras la deuda de la euro zona es ya incontrolable
  • La terrible comparación de la fortaleza de la economía rusa con el desastre económico europeo por el bochorno de sus suicidas sanciones a Moscú, mientras se consume por la falta de energía, materias primas o fertilizantes y por que encima tendrán ahora que afrontar en soledad el “coste Zelenski”.
  • Una Unión Europea ahogada por la exigencia de Washington de enfrentarse a China cuando sus dirigentes saben que semejante ruptura la lleva a su autodestrucción.

Y concluye con que el viejo mundo anglosajón de la globalización neoliberal está siendo derrotado por el ascenso de las potencias euroasiáticas y de los Brics y que la letra del bolero “Sombras nada más” encaja fatídicamente con esta cumbre de la derrota y con el oscuro futuro de un imperio que dominó los últimos cinco siglos de la historia.

Eduardo Bonugli (Madrid, (18/02/24)

Relacionado con este tema de la Conferencia de Seguridad de Múnich el informe sobre la percepción del peligro Ruso en Europa y entre los Países denominados Atlantista es muy distintas a lo que presentan los dirigentes políticos y de la UE de Europa aquí la entrevista que me realizara RT que está en coordinación con la Columna dominical de Geopolitica para el Club de la Pluma. Carlos Pereyra Mele Director de Dossier Geopolitico

«Amenaza rusa»: el pretexto que los políticos occidentales usan para intimidar a los ciudadanos

Varios políticos europeos siguen apostando por aumentar el gasto en defensa bajo el argumento de la supuesta «amenaza rusa», pero un informe revela que Rusia ya no es percibida por los europeos como la principal amenaza como sucedía en 2022. El analista político Carlos Alberto Pereyra Mele considera que en Occidente los políticos siguen hablando de la presunta amenaza rusa para justificar el deterioro del nivel de vida provocado por las sanciones.

Link: https://actualidad.rt.com/video/499006-amenaza-rusa-pretexto-politicos-occidentales

LINK DEL VIDEO: https://mf.b37mrtl.ru/actualidad/public_video/2024.02/65cb62aa59bf5b2bf32492fd.mp4?download=1

La revista The Week publicara esta portada de Trump ofreciendo a Rusia que haga lo que le plazca con OTAN

¿QUO VADIS, UCRANIA?

Se pregunta Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Geopolítico en su columna del Club de La Pluma, mientras el poder mediático occidental ESTÁ SILENCIANDO DESCARADAMENTE LO QUE OCURRE EN UCRANIA y se derrumba el régimen de Kiev como un castillo de naipes, arrastrando a la misma OTAN. Por ello, los mismos oligarcas de la prensa que elucubraban con grandes victorias sobre Rusia, ahora preparan a su ignorante y mal informada población, para lo peor, ante la evidencia que no recuperarán ni la península de Crimea ni las repúblicas del Donbass, como que Occidente está agotado, con su producción militar colapsada y sufriendo la caída vergonzosa del mito de su más moderna  -ahora impotente- tecnología de guerra. Además de quedar constatado que Zelensky, más que ese fantasioso “Superman”, es un corrupto operador de los grupos financieros internacionales, al frente de un estado fallido que ha mandado a la muerte -y a sabiendas- a  cientos de miles de sus compatriotas. Quedando ahora Occidente a la merced de Moscú, que maneja los tiempos de una posible paz, cuyas condiciones serán demoledoras para el frente anglosajón y europeo.

En suma, que se les terminó el relato triunfalista y que lo sustituyen por el nuevo relato de SILENCIAR lo que ocurre. Tratando de tapar el precio de esta agresión en balde de la OTAN, con 35 países aliados, contra solo uno -Rusia- y que termina con un resultado terriblemente catastrófico para Washington y sus satélites. Toda una realidad que finalmente encuentra a una Rusia fortalecida y liderando el Sur Global junto a China, luego de su viraje histórico hacia el eje euroasiático, en respuesta a la guerra híbrida global fragmentada emprendida por EEUU contra el mundo, en medio del gigantesco cambio tectónico producido por del final de cinco siglos de dominio occidental en el mundo.

Además, en este audio, Pereyra Mele ahonda en la verdad histórica, con datos abundantes y cronología precisa, que demuestran que la guerra en Ucrania comenzó hace 10 años (en el 2014) y no 2, como cuenta el relato occidental. Que los tratados de Minsk fueron una estafa de la OTAN para ganar tiempo y armar a Ucrania tal cual lo reconocen ex líderes europeos. Y que es evidente que ni EEUU, ni tampoco la OTAN, ni la Unión Europea, saldrán indemnes de este intento irracional de aislar y someter al mundo euroasiático. Por lo que la noticia que debemos seguir a partir de ahora es cómo van a tratar de silenciar la realidad y reducir los daños, bajo los fantasmas de aquel bochorno de la huída de Afganistán, que dejó desnudas y expuestas las graves debilidades estratégicas, militares y geopolíticas del imperio anglosajón y su brazo armado de la OTAN.

Eduardo Bonugli (Madrid, (11/02/24)

KRAMATORSK, Ucrania — El ejército ucraniano se enfrenta a una escasez crítica de infantería, lo que provoca agotamiento y disminución de la moral en la línea del frente, dijo esta semana el personal militar en el campo: una nueva dinámica peligrosa para Kiev, casi dos años después del inicio de la guerra sangrienta y demoledora. con Rusia. The Washington Post Febrero del 2024

Por Gabriel Merino que autoriza su publicacion en Dossier Geopolitico

Con su ampliación, el grupo se consolida como la voz insubordinada del Sur Global. 

En el 2001 el gerente del banco de inversiones Goldman Sachs, Jim O’Neil, encargado de la expansión global de la corporación financiera desde la City de Londres, fue quien acuñó el acrónimo BRIC (aludiendo a la palabra ladrillo en inglés, brick) para referirse a Brasil, Rusia, India y China como grandes mercados emergentes donde presentar atención. Estos países presentaban altas tasas de crecimiento, que comenzaban a superar en su aporte a la expansión de la economía mundial al G7, el grupo de las siete economías más importantes del Norte Global, conformado por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón. O’Neil también remarcaba en esos años que una de las razones para prestarles atención era el hecho de que el PIB nominal de China ya superaba al de Italia en el año 2001. 

Para entender la profundidad y la velocidad del cambio en la economía mundial y en la cartografía del poder en las últimas décadas, podemos observar que veinte años después el PIB nominal de China es nueve veces más grande que el de Italia y se eleva a diez veces más grande si ajustamos su producto (PBI) al poder adquisitivo real (PPA). Además, podemos agregar que, en estos términos, la India cuadruplica a la economía italiana, Rusia casi que la duplica y Brasil la supera en un 30%. Todas ellas estaban, por supuesto, muy por detrás en 2001.  

La órbita económica es sólo una de las dimensiones en la que se expresa el profundo proceso socio-histórico de transformación del sistema mundial que tiene a los BRICS en el centro. El ascenso de estos países expresa a fuerzas emergentes que provienen del Sur Global (salvo Rusia), representan a una gran mayoría mundial y poseen territorios de dimensiones continentales, salvo Sudáfrica que se agregó en 2011 al espacio como representante africano. Además, articulan a buena parte de las grandes culturas con base en grandes civilizaciones históricas, que fueron subordinadas por las potencias atlánticas del Occidente geopolítico en su ascenso imperial. Ahora, con la ampliación a cinco países más, esta realidad se extiende al incorporar a países del mundo islámico árabe y persa.

En este sentido, para entender a los BRICS resulta necesario observar que expresan un ascenso e insubordinación de las grandes semiperiferias del sistema mundial, protagonizada por potencias emergentes de escala continental en articulación global. Esto está transformando estructuralmente el propio sistema mundial y haciendo volar por los aires el orden mundial al establecerse otra correlación de fuerzas, lo cual es resistido por el Occidente geopolítico conducido por el polo de poder anglo-estadounidense. De hecho, no resulta casual la aparición de los BRICS en la escena internacional en 2009, luego de la gran crisis de 2008, cuando se produce una bisagra en el capitalismo global y, con ello, un nuevo momento geopolítico, a partir del cual se consolida la situación de la crisis de la hegemonía estadounidense (o anglo-estadounidense como prefiero denominar). 

Desde su primera Cumbre de líderes en Ekaterimburgo, Rusia, se resalta la necesidad de democratizar el orden mundial unipolar, atendiendo a una nueva realidad, y aparece la necesidad de avanzar hacia un sistema de divisas menos dependiente del dólar, que sea “estable, predecible y más diversificado.”

Con la pandemia que se desató en 2020 se aceleraron las tendencias fundamentales de la actual transición del sistema mundial, entre otras el declive relativo del Occidente geopolítico y el ascenso de China y de Asia en general. Ese año se produjo un quiebre significativo en la economía global, con fuerte carga simbólica: los países agrupados en los BRICS superaron a los países del G7 en el porcentaje que representan sus respectivas economías medidas en PIB a paridad de poder adquisitivo (PPA). Esta tendencia secular, que avanza desde los años 80 bajo el liderazgo central de la locomotora China, continuó su curso luego de 2020 y probablemente vaya a continuar. Hasta el momento los intentos de Estados Unidos y el Occidente geopolítico para revertir estas tendencias —que se manifiestan en guerra global contra el terrorismo, la guerra comercial, la guerra tecnológica y la guerra económica a través de sanciones, o impulso de conflictos internos a los estados considerados rivales, etc.— no solo no han logrado sus objetivos, sino que parecieran haber impulsado aún más la crisis de hegemonía y transformación del sistema mundial. El economista y sociólogo italiano Giovanni Arrighi analizó esto en relación con la guerra global contra el terrorismo y cómo ello terminó “beneficiando” de forma indirecta a China, quien resultó ser el gran “ganador”. Es parte del cambio de época actual.

Los BRICS+

La ampliación del espacio en los BRICS+ da cuenta de la extensión de este proceso a otros territorios del Sur Global, con importantes implicancias geopolíticas. No resulta casual que desde 2021-2022 más de 20 países solicitaron el ingreso a una de las nuevas instituciones multilaterales fundamentales del mundo multipolar en desarrollo.    

Tres meses después de la Cumbre del G7 en Hiroshima, Japón, donde el viejo mundo unipolar volvió a dictar a las mayorías mundiales lo que debían hacer (aunque ya sin mucho éxito), se realizó en septiembre de 2023 la cumbre de los BRICS de Johannesburgo, Sudáfrica. Allí se concluyó con la propuesta de invitar a seis países a formar parte del bloque partir del 1º de enero de 2024: Arabia Saudita, Argentina, Egipto, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Etiopía e Irán. 

Ahora los BRICS+ reúnen más de 45% de la población mundial y casi 36% del producto global (PBI PPA). Además, sus miembros representan 40% de la producción total de gas y 45% de la de petróleo, lo que tiene un gran impacto en el mercado mundial de hidrocarburos y en su comercialización mediante dólar —cuestión clave en el sistema monetario mundial post abandono del patrón oro en 1971, centrado en el petro-dólar. En este sentido, el BRICS+ agrupa en un mismo espacio de cooperación económico y político al gran taller industrial del mundo y nuevo centro económico emergente que es China, y a otra gran plataforma industrial en ascenso como es la India, con los grandes productores de materias primas y especialmente de energía. A la vez que cuenta con la segunda y la tercera poderes de defensa del mundo (Rusia y China) y la primera potencia nuclear (Rusia).    

La incorporación de cuatro países del llamado Oriente Medio y tres de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es clave por el papel central de dicha región como principal fuente de exportación mundial de hidrocarburos. También porque se incorpora al BRICS+ la gran cultura islámica (tanto árabe como persa), lo que profundiza el camino de diálogo de “civilizaciones”. Y además, por el lugar geopolítico. Colocada como “cinturón de quiebra” (shatterbelt) por parte de actores importantes de pensamiento estratégico anglo-estadounidense, esta región geopolítica se presenta para el Occidente geopolítico como un territorio en disputa, donde domina la fragmentación y la falta de unidad política, y en el cual los grandes jugadores geoestratégicos tienen sus puntos de apoyo y compiten por la influencia, a la vez que entran en el juego de las propias potencias regionales. 

En este sentido, el “Oriente Medio” se estableció como una zona de gran convergencia y choque de fuerzas y, por lo tanto, como una gran zona de inestabilidad. Para los neoconservadores del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (conocido como PNAC por sus siglas en inglés), que dominaron en la administración de George W. Bush y luego se fueron imponiendo en buena medida con Donald Trump, esta región se estableció como un territorio prioritario a controlar para mantener la supremacía estadounidense en el siglo XXI. 

En estos marcos geopolíticos y geoestratégicos deben analizarse las invasiones y guerras de Afganistán e Irak, lugares clave de la llamada Guerra Global Contra el Terror, así como también el conflicto en Siria y Libia o la guerra híbrida con Irán por parte de Estados Unidos y aliados. Sin embargo, la situación en esta región está cambiando a pasos acelerados. A los malos resultados obtenidos en Afganistán e Irak por parte de Estados Unidos y aliados, se le sumó el fracaso de la política de cambio de régimen en Siria, cuyo gobierno contó con el apoyo de Irán y de Rusia para sostenerse en este conflicto clave de la Guerra Mundial Híbrida y Fragmentada en curso. Por su parte, Moscú volvió a ser un protagonista central en la región, como parte de su regreso como gran jugador geoestratégico mundial. 

Por otro lado, la presencia de China es cada vez mayor, convirtiéndose en el principal actor económico de “Oriente Medio” o el centro de Afro-Eurasia. El acuerdo entre Irán y China en 2021 fue un hecho fundamental en este sentido, en tanto debilitó estructuralmente la guerra económica contra el país persa por parte del Occidente geopolítico y brindó las bases materiales para su ingreso en las grandes asociaciones Eurasiáticas, consolidando el triángulo mortal para la primacía estadounidense en el mega continente hipotetizado por Zbigniew Brzezinski: Beijing-Moscú-Teherán. 

También resulta importante en el análisis el avance del corredor China-Asia Central-Asia Occidental de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) que va desde Xinjiang hasta el mar Mediterráneo pasando por Irán, Irak, Siria y Turquía entre otros países. Así como también son para destacar los acuerdos de Beijing con Arabia Saudita y E.A.U., entre los que se incluyen el pago en yuanes de los hidrocarburos que importa China. 

El reestablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudita bajo la mediación de China y la consecuente disminución de las tensiones entre estos dos actores protagonistas de un conflicto regional permanente, sacudió el tablero geopolítico mundial al modificar sustancialmente el escenario regional. 

Debe mencionarse dentro de las reconfiguraciones geopolíticas recientes el accionar conjunto de la OPEP (en donde se destaca el peso de Arabia Saudita), junto a Rusia (convergencia denominada como OPEP+) para sostener el precio mundial del petróleo, a pesar de las presiones de Estados Unidos y el Occidente geopolítico para bajar el precio en plena escalada de la guerra en Ucrania. El reino saudí claramente ha cambiado su juego. 

Con la incorporación de Egipto a los BRICS Plus o BRICS+ se agrega una de las cinco potencias de “Oriente Medio” o de la región central de Afro-Eurasia, que administra una ruta comercial estratégica, el canal de Suez, y es la bisagra terrestre entre África y Asia Occidental. Habitado por 112 millones de personas, heredero de una civilización histórica y en pleno impulso modernizador a partir de la construcción de una nueva capital, Egipto es la tercera economía del continente en tamaño, luego de Nigeria y Sudáfrica, y es uno de los países más relevantes de África —un continente va a tener un lugar cada vez más influyente en los asuntos mundiales en las próximas décadas y donde está en crisis la hegemonía occidental establecida a partir de la colonización europea. Se trata de un país exportador de hidrocarburos y, como Arabia Saudita, un aliado importante de los Estados Unidos y el Occidente geopolítico en la región, pero que ahora está reequilibrando su posición. Además, también posee un significativo intercambio comercial con China y Rusia, y tiene importantes relaciones con Moscú a nivel militar, en proyectos de energía nuclear y en la industria del gas.  

En el caso de Etiopía se trata del segundo país por población en África (120 millones) y la sexta economía del continente. Es un actor importante por su cultura e historia, marcadas por ser el segundo país del mundo en adoptar oficialmente el cristianismo luego de Armenia y por ser el territorio de importantes reinos y de un imperio que duró más de 700 años, desde 1270 a 1975. A su vez, junto a Liberia fueron los únicos Estados africanos que mantuvieron su independencia durante el reparto de África por parte de los imperios coloniales europeos y sólo estuvo ocupada por Italia entre 1936 y 1941. Etiopía es un país influyente en el estratégico cuerno de África y se encuentra lindante a la región llamada “Medio Oriente” o el centro de Afro-Eurasia. Aunque se trate de un país sin acceso directo al mar, por su influencia en Somalía e inserción histórica en la zona, en donde se encuentra Djibouti y Eritrea, se trata de un país importante en relación a las rutas del Mar Rojo y del Océano Índico, y particularmente en relación al estratégico estrecho de Mandeb. La inclusión del país africano coincide, además, con el establecimiento de acuerdo amplio entre los Emiratos Árabes Unidos y Etiopía.

Argentina queda afuera 

El posible ingreso de Argentina, que finalmente fue descartado por su nuevo gobierno, tenía varios aspectos para destacar. Argentina es miembro del G-20 (hubiera sido el séptimo BRICS que también es de del G-20), representa la tercera economía en América Latina y la segunda de América del Sur después de Brasil, y se destaca como un importante productor mundial de alimentos. Además, posee un gran potencial en la producción de minerales (que ya está en pleno despliegue y algunos de los cuales son centrales para la transición energética en curso como el litio) y también en la elaboración de hidrocarburos (posee la tercera reserva de gas más grande del planeta). A su vez, es el principal productor sudamericano de software, tiene un buen nivel de formación de su fuerza de trabajo (“capital humano”) y posee importantes capacidades científico-tecnológicas para ser un país semi-periférico de tamaño medio. En materia geopolítica es de destacar su proyección sobre la Antártida y su carácter bicontinental, su gran litoral marítimo de 4.500 km. sobre el Atlántico Sur y, por supuesto, su lugar clave en la Cuenca del Plata, espacio nuclear de América del Sur desde el cual construir una confederación continental y un centro económico emergente. 

En este sentido, su ingreso a los BRICS junto a Brasil podría haber fortalecido la sinuosa y disputada construcción de un bloque regional —que colisiona con los intereses hemisféricos de los Estados Unidos— para consolidar el desarrollo de un polo en América del Sur que converja con otros poderes emergentes en un escenario de creciente multipolaridad relativa. 

El desarrollo continental y universal se articula y forma parte de un mismo proceso contradictorio y plural de insubordinación de la semiperiferia, que adopta particulares características en el “patio trasero” de la vieja potencia hegemónica y del Occidente geopolítico durante cinco siglos.

La contradicción entre el regionalismo autonomista y el regionalismo “abierto” o neoliberal, entre la integración de Nuestra América o la integración “hemisférica” bajo la doctrina Monroe, se articula con la contradicción principal del sistema mundial en transición entre las fuerzas unipolares y las fuerzas multipolares, es decir, entre el Occidente geopolítico y el Norte Global (conducido por las fuerzas dominantes anglo-estadounidenses) frente a los poderes emergentes y el Sur Global.

Argentina y la región, necesariamente, forman parte de ese proceso sociohistórico de cambio estructural, liderado por las fuerzas emergentes de Asia.

De hecho, el comercio exterior argentino refleja año a año esta transformación. El intercambio comercial de Argentina con Estados Unidos y la Unión Europea en conjunto representa 23% del total del país y llega a poco más de 25% si se toma también Canadá y México (USMCA), perdiendo peso año a año. En comparación, el intercambio comercial con Brasil, China e India, tres socios clave del BRICS, representa el 36% del total, y si consideramos el conjunto del MERCOSUR y la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), en donde se encuentran otros importantes postulantes al BRICS, llega al 46,5%. 

En otras palabras, el mundo emergente ya es parte central de la realidad económica de Argentina y de la región, lo cual se refleja en muchas otras dimensiones. Frenar esa tendencia hacia la confluencia con las fuerzas en desarrollo con el objetivo de alinear al país a los intereses de los Estados Unidos y del Occidente geopolítico sólo pude traer como resultado estancamiento y periferialización. En términos estructurales, es la política que, con matices y contradicciones, se impone en parte desde hace 10 años, en lugar de haber continuado y profundizado el reequilibrio hacia el mundo emergente, de la mano del fortalecimiento de la autonomía nacional y regional. A partir de esos años, Argentina y la región entraron en un pantano del que no logran salir. 

Original publicado en TEKTONIKOS: https://tektonikos.website/los-brics-y-el-cambio-en-el-mapa-del-poder-mundial/

Ante las próximas derrotas en Ucrania y Medio Oriente y la desdolarización creciente, un EE.UU. dividido ocupa Latinoamérica para frenar a China

Por Eduardo J. Vior(*)
analista internacional

La combinación de previsibles derrotas político-militares, pérdida de competitividad, desdolarización de vastas regiones del mundo y la creciente división ideológica y cultural dentro del campo occidental conducen a un aceleramiento de los movimientos tectónicos que están haciendo temblar el mundo desde hace dos años. En particular, del modo en que se resuelva la lucha por el poder en Estados Unidos dependerá el curso de su confrontación con la República Popular de China por la organización del mundo, es decir, entre la competencia pacífica y la guerra nuclear.

El fracaso de la contraofensiva ucraniana en el pasado verano boreal y la interrupción de las transferencias legales de fondos de Estados Unidos al país europeo permiten aseverar que Ucrania no puede ganar la guerra que inició contra Rusia hace diez años. Después del fracaso de la contraofensiva en Zaporiyia y la pérdida de decenas de miles de efectivos, los avances rusos en Donetsk, Lugansk y Járkov han puesto al ejército de Kiev a la defensiva. 

Fracturada por intensas luchas de poder, que, en realidad, reflejan las diferentes estrategias que compiten en Washington, Ucrania sólo puede retrasar la ofensiva rusa, si construye una eficiente línea defensiva. Aun así, su derrota militar es una cuestión de tiempo. En algún momento de los próximos meses su frente cederá y deberá aceptar las condiciones que Rusia imponga para firmar la paz. Probablemente, en ese momento los servicios occidentales comenzarán una guerra de guerrillas con los restos del ejército ucraniano, pero no podrán ocultar la derrota política y militar de la OTAN.

Entre tanto, en Asia Occidental el Imperio también está retrasando su derrota. Al plantearse objetivos desmedidos y demasiado ligados a la supervivencia personal del primer ministro Benyamin Netanyahu, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se empantanaron en una guerra en varios frentes que no pueden ganar y la masacre contra la población de la Franja de Gaza ha cambiado la visión que… 

la opinión pública mundial tenía de Israel: ahora lo ve mayoritariamente como un Estado genocida.

Mientras tanto, EE.UU. insiste en multiplicar los frentes. Primero, atacó a Yemen junto con Gran Bretaña y un puñado de aliados, pero no pudo evitar que el comercio israelí tuviera que abandonar el estrecho de Bab el Mandeb y se desviará por el Cabo de Buena Esperanza (4.500km más). Las pérdidas del Estado sionista ascienden entre tanto a decenas de miles de millones de dólares.

Al bombardear este viernes 2 bases de milicias pro iraníes en Siria e Irak, los norteamericanos cayeron en la trampa del Eje de la Resistencia liderado por Irán y extendieron la guerra de Gaza

Su presencia en ambos países representa una cuña en el frente de la Resistencia y le permite desde hace doce años robar el petróleo de Siria. Para peor, su Fuerza Aérea esperó cinco días para bombardear, tiempo suficiente para que las milicias vaciaran las instalaciones. Evidentemente, Washington quiso enviar a Teherán una advertencia sin dañarla, pero es peor, ya que los bombardeos justifican a las milicias que los atacan permanentemente en ambos países y amplían la guerra de Gaza.

Después de cuatro meses de guerra, Israel no ha podido vencer a la resistencia palestina, la mitad de sus fuerzas están comprometidas en la frontera con Líbano, la guerrilla palestina en Cisjordania no cesa en sus ataques y los yemeníes han dañado su comercio. 

Además, la división de su liderazgo y la oposición de gran parte de la población al gobierno de Benyamin Netanyahu ponen un serio límite a su esfuerzo de guerra. Si, además, sus aliados occidentales insisten en ampliar el teatro de operaciones, más integral y abarcadora será la negociación que el Eje de la Resistencia imponga a Israel y los norteamericanos. EE.UU. está a punto de perder su hegemonía en Asia Occidental e Israel ha quedado a la defensiva, con el consecuente fracaso de su proyecto expansionista.

La estrategia neoconservadora de guerra permanente es desde la presidencia de Ronald Reagan (1981-89) el correlato necesario de la hegemonía del capital financiero especulativo concentrado, no sólo, porque la guerra continua alimenta la industria armamentista, sino también, porque abrir a los tiros nuevas posibilidades de inversión en el exterior resultaba hasta hace poco más rápido que invertir en el desarrollo de la tecnología y la industria nacionales. Expandiendo la deuda pública se podía comprar todo a precio vil en el exterior y se fomentaba un lucrativo negocio para bancos y fondos de inversión que se enriquecen con las obligaciones del Estado. Además evitaba el crecimiento de clases trabajadoras que luego obligaran a los más ricos a ceder algo de su poder y propiedad.

Cuarenta años de concentración de la riqueza en una ínfima oligarquía super rica creó una mayoría empobrecida e impulsó la resistencia de sectores productivos que consideran tanta guerra un despilfarro y reclaman el cierre del mercado norteamericano para recuperar su competitividad. Razones históricas y anclajes ideológicos hicieron que los neoconservadores globalistas vayan de la mano con liberales universalistas y todo tipo de corrección política (la llamada cultura woke). Quienes defienden el mercado interno, en cambio, se vistieron de reaccionarios, racistas, xenófobos y machistas.

http://consorciociudadano.org/wp-content/uploads/2017/07/American-Flag-Dry-Drought-Cracked.jpg

Desde principios de la década pasada Estados Unidos está irremisiblemente partido en dos facciones irreconciliables. En el comienzo de la campaña para las elecciones presidenciales de noviembre próximo, entonces, la fractura se agravó y el país está en pleno conflicto constitucional por la grave crisis migratoria en la frontera sur. 

En medio de la campaña electoral ambos partidos aprovechan la tragedia de los inmigrantes para ganar puntos. Durante meses se negoció en el Senado un compromiso bipartidista por el cual los demócratas se avendrían a un cierre total de la frontera mexicana a cambio de que los republicanos votarán nuevas partidas de ayuda a Ucrania. Este compromiso se desinfló en la medida en que Donald Trump se fue perfilando como el futuro candidato presidencial republicano. Tanto él como Joe Biden tienen ahora más interés en polarizar que en resolver la crisis. Al hacerlo, empero, llevaron el país al borde de la ruptura.

Los gobernadores de 25 estados (la mitad del país) y los fiscales federales de 26 de ellos han manifestado su apoyo a la rebeldía de Texas contra la orden de la Corte Suprema de EE.UU., para que el estado de la Estrella Solitaria (de su bandera) retire el alambre de púas que ha colocado en un tramo de su frontera con México en el litoral del Río Bravo. La cerca de 48 kilómetros a orillas del río Bravo forma parte de la estrategia del gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, para evitar la llegada de migrantes. Su colega de Florida, el republicano Ron DeSantis, y la precandidata del mismo partido Nikki Haley se han solidarizado con la rebeldía texana.

Demócratas y republicanos insisten en agudizar la fractura del país, sin hacerse cargo de las consecuencias que puedan sobrevenir. En el resto del mundo, en tanto, cunde la desconfianza. 

No sólo Estados Unidos se caracteriza por incumplir sus compromisos y promesas, sino que su división actual permite dudar de la solidez de los compromisos que sus gobiernos contraigan, ya que no se sabe si el próximo gobierno los honrará. 

Si la política estadounidense suscita desconfianza, es lógico que su moneda pierda credibilidad. 

El secuestro de 300.000 millones de dólares de depósitos privados y públicos de Rusia en bancos occidentales como resultado de las sanciones de 2022 y el robo de las reservas áureas de Venezuela en Londres muestran un sistema económico y financiero occidental que incumple sistemáticamente las reglas de la economía capitalista mundial. No puede reclamar previsibilidad quien actúa arbitrariamente y cambia sus decisiones de un día a otro.

Esta pérdida de la confianza de muchos países hacia EE.UU. está llevando a cada vez más naciones emergentes a abandonar el dólar y buscar asociaciones internacionales más respetuosas de las reglas. Por eso BRICS ha duplicado este año la cantidad de sus miembros. La presidencia rotativa rusa de BRICS 10 durante 2024 ha puesto los términos del intercambio entre sus miembros en el tope de agenda. Un grupo de expertos está analizando los posibles mecanismos de pago dentro del bloque, incluyendo las monedas digitales y la interacción de los sistemas de pago, pero por lo pronto se dará prioridad al pago en monedas nacionales. Rusia y China así como Rusia  Irán ya comercian en sus monedas nacionales. Dentro de la Unión Económica Euroasiática se está implementando un mecanismo de conversión entre las monedas nacionales y otros países del Sur están siguiendo el ejemplo. Aunque todavía minoritaria, la desdolarización avanza en el mundo.

Ante su pérdida de influencia en Europa, Asia y África, EE.UU. se está haciendo fuerte en América Latina y el Caribe. 

Mientras acuerda con Ecuador, Perú y Paraguay el ingreso de fuerzas militares, retoma las sanciones contra Venezuela, impide la normalización de Haití, incrementa su intervención militar en Guyana y desequilibra Argentina. El Comando Sur está aumentando la militarización de la región de un modo como no sucedía desde la década de 1970. Al mismo tiempo, la militarización de las fuerzas de seguridad de los países de la región y la intervención de sus ejércitos en tareas policiales desguarnecen el territorio y favorecen a las redes de narcotráfico.

No sólo los recursos minerales, sino especialmente el transporte y las comunicaciones son de especial interés para la intervención norteamericana. Incapacitados para competir con China, los Estados Unidos busca desmembrar los estados latinoamericanos y anular su control del territorio, para impedir a futuro el surgimiento en la región de un bloque defensivo. Cualquiera que sea el resultado de las elecciones presidenciales de noviembre próximo, esta política se mantendrá en lo sustancial. 

Sin embargo, esta actitud propia del perro del hortelano es de patas cortas. Quien mucho abarca, poco aprieta. Mucho menos, si no ofrece alternativas de desarrollo a cambio del sometimiento. En algún momento se relaja la vigilancia y/o se combinan dos o más crisis simultáneas y el mecanismo de control salta por los aires.

De acuerdo a la mayoría de las previsiones de los organismos internacionales en la próxima década China superará a EE.UU. como primera potencia del mundo y en 2037 será la mayor economía del mundo. Ya adelantada tecnológicamente a su competidor en 35 de 37 sectores de vanguardia. Aunque EE.UU. sigue teniendo el mayor PBI total, China ya en 2022 lo superó en cuanto al poder adquisitivo por persona. Mientras que en 2023 su PBI creció en 5,5%, la economía norteamericana se incrementó en 2,5% y la del resto de los miembros del G7 permaneció estancada.

En la última década y media China ha sido el motor principal del crecimiento económico del mundo, aportando el 35% del crecimiento del PBI nominal del globo, mientras que Estados Unidos ha contribuido en un 27%. Aunque ambos países tienen un serio problema de deuda pública, las acreencias totales contra China ascendían en septiembre pasado a U$S 47,5 billones, mientras que Estados Unidos debía U$S 70 billones. Para refinanciar su deuda, EE.UU. depende de mantener una política de altas tasas de interés que, si bien benefician a su economía, dañan el crecimiento global. China, por el contrario, sigue aumentando el consumo e incrementando su presencia internacional como forma de sobrellevar la deuda.

La competencia entre ambas potencias se centra actualmente en el comercio, las finanzas y las tecnologías de punta. 

Estados Unidos tiene serios problemas para competir con China en los mercados del Sur Global y por eso busca cerrarlos a las inversiones chinas. Al mismo tiempo bloquea el acceso de su competidor a los últimos desarrollos tecnológicos, aunque sin resultados duraderos. Algo más de éxito tiene en el mercado financiero, si bien, gracias a la ampliación de BRICS 10 y al proyecto de la Franja y la Ruta, la República Popular puede encarar emprendimientos de grandes dimensiones que atraen inversiones importantes.

En la rivalidad entre ambos centros del mundo asoma ya India que, a punto de superar al tercero en retroceso (Alemania)..

…se apresta a disputar con ambos mercados e inversiones. Todavía no representa un problema, pero se prevé que las pujas por desplazar a uno u otro comenzarán antes del fin de la década.

A esta altura de la competencia hegemónica pesan mucho las diferentes estrategias políticas y culturales. Mientras que EE.UU. sigue recurriendo a su fuerza militar y a la imposición de su voluntad, China está desarrollando un entretejido de redes concéntricas y multipolares en las que todos los actores ganan a la vez. Si bien Beijing carece de la ideología universalista de su contrincante, la confianza que genera su tratamiento respetuoso de las diferencias le está deparando grandes éxitos.En el corto plazo, hasta las elecciones presidenciales de noviembre próximo, puede anticiparse que Estados Unidos intentará sostener a la vez el esfuerzo militar en Ucrania, Asia Occidental y en el Mar de la China Meridional. Al mismo tiempo mantendrá la presión sobre América Latina y el Caribe y sobre Europa. En esta sobreextensión de su esfuerzo de guerra reside precisamente su debilidad. Cualquier evento que se produzca en algún escenario de conflicto puede quebrar su línea defensiva y tendrá repercusiones en el resto del mundo. Habrá que armarse de paciencia y estar atentos a cualquier grieta que aparezca en la armadura.

(*) Dr. Eduardo Vior es miembro de Dossier Geopolitico

Por Omar Ruiz(*)

“… Hoy todo es política internacional, que juega

dentro o fuera de los países, influenciando la vida de las naciones y de los pueblos en forma decisiva”.

Juan D. Perón, La Hora de los Pueblos, 1968

La política exterior de Argentina durante el gobierno del presidente Alberto Fernández, estuvo contextualizada por la pandemia, la guerra entre Rusia y Ucrania, el endeudamiento heredado y la sequía; y enmarcada en un mundo de interdependencia hegemónica, transición de la dominación económica- financiera anglosajona hacia el poder ascendente de China, resurgimiento de la geopolítica y el nacionalismo, expresada tanto en la disputa en Asia-Pacífico por el control del Mar de China y Taiwán, como en el anticolonialismo en Africa noroccidental, la guerra en Palestina y la proyección global de la OTAN como alianza ofensiva. En esta etapa analizar y, en el plano regional, por la vigencia de proyectos soberanistas en algunos países de América Latina, los intentos de recrear UNASUR y el debate del acuerdo MERCOSUR-UE; y se caracterizó por promover no sin algunas contradicciones, el interés nacional, los principios de soberanía, multipolaridad, multilateralismo, respeto al derecho internacional, integración regional, e inserción comercial.

Si bien el proyecto de Unión por la Patria fue derrotado electoralmente, en el balance de la política exterior de estos cuatro años se pueden destacar muchos logros, señalar errores y reafirmar desafíos para un futuro gobierno de este espacio político renovado.

En estos cuatro años Argentina estuvo integrada al mundo, tanto a Occidente como a Oriente, lejos de la crítica opositora que hoy gobierna y nos aleja de más de la mitad de la humanidad.

Las acciones del gobierno podrían enmarcarse en lo que Juan Carlos Puig denominó “autonomía heterodoxa”, enfoque apropiado para un país de tamaño medio como el nuestro, que reconoce la existencia de distintas potencias globales, no comparte algunos de sus lineamientos y preserva para sí intereses propios, teniendo presente que: 1) no hay políticas de poder sin poder, 2) que las necesidades del país en términos de intereses comerciales y/o renegociación de deudas implican en algunos casos ciertos condicionamientos geopolíticos y 3) que la política exterior y la política interna se influyen mutuamente según la relación de fuerza entre gobierno y factores de poder. 

Comenzando con la prioridad de la Política Exterior Argentina, respecto de “Malvinas” se desarrolló una política soberana que reafirmó en todo momento nuestros derechos sobre las dichas Islas, como también sobre Georgias del Sur, Sándwich del Sur y espacios marítimos correspondientes. Se denunció formalmente el acuerdo Foradori–Duncan de 2016 que era perjudicial para nuestros intereses, y se lo desactivó en la práctica en forma previa; además se logró una victoria diplomática sobre el Reino Unido al conseguir la inclusión del tema Malvinas en la declaración de la Cumbre CELAC – UE de 2023. Se crearon y aprobaron por ley, el Consejo de Estado de Malvinas con representación estatal y civil, la nueva Plataforma Continental y la capacitación obligatoria sobre Malvinas, acciones que mostraron la voluntad del gobierno de concientizar y transitar el camino de la recuperación pacífica del ejercicio efectivo de la soberanía sobre las Islas. Argentina, país marítimo, bicontinental y bioceánico debe profundizar sus acciones geoestratégicas y geoeconómicas en Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, por su importancia geopolítica y sus recursos naturales para el desarrollo del país.

El regreso de Luis Ignacio “Lula” Da Silva a la presidencia de Brasil permitió una sintonía fina entre los dos países más importantes de América del Sur sobre cuestiones tales como los desafíos de la multipolaridad, BRICS, UNASUR, CELAC y el proyecto de una moneda común para intercambios comerciales, entre otros temas.

Desde la presidencia Pro tempore de Argentina en el MERCOSUR, se impulsó un fortalecimiento del bloque regional, un aumento en el comercio intra regional, y la construcción de un bloque para contrapesar las asimetrías en las negociaciones comerciales con la Unión Europea y otros Estados. 

Alberto Fernández promovió el diálogo desde el “Grupo de Puebla” apoyando los procesos de integración regional.

Con el presidente Andrés Manuel López Obrador se acordó la iniciativa para la creación de la agencia espacial latinoamericana y hubo numerosas coincidencias en la Agenda de América Latina y el mundo. 

Asimismo, se profundizó la integración con los gobiernos de Uruguay, Paraguay y Chile, con este último se acordó continuar el proyecto de la red de fibra óptica para conectar el sur de nuestro continente con el sudeste asiático.

En estos cuatro años, Argentina, repudió el golpe de Estado en Bolivia, coordinó con México el salvoconducto del ex Presidente Evo Morales y su posterior asilo; apoyó al actual presidente Luis Arce e impulsó la incorporación plena de Bolivia al MERCOSUR. 

La victoria de Gustavo Petro, celebrada por nuestro gobierno, ha sido muy significativa para poner a Colombia en la línea de presidentes comprometidos con la Patria Grande.

El informe “Bachelet” sobre Venezuela tuvo a Argentina en su posición histórica en defensa de los derechos humanos, al mismo tiempo que rechazó a Juan Guaidó como presidente por su origen no democrático e ilegítimo. 

El presidente Alberto Fernández expresó en distintas reuniones, encuentros y foros virtuales, la necesidad de construir un orden mundial más justo y se pronunció por un capitalismo con rostro humano. 

Un logro importante de la gestión ha sido la decisión, demorada, de incorporarse al grupo de países BRICS, como una forma de adherir a los principios de un mundo multipolar y policéntrico. De mantenerse esta decisión, nos permitiría comerciar con un conjunto de países que representan el 22% de la superficie continental, el 42% de la población mundial, el 24% del PBI mundial y contribuyen con el 16% de las exportaciones y el 15% de las importaciones mundiales de bienes y servicios.

Con China, potencia en ascenso y destino principal de nuestras exportaciones, Argentina sostuvo sus relaciones políticas y comerciales no sin titubeos en temas como la energía nuclear y las centrales hidroeléctricas. Durante estos años China ha sido solidaria con Argentina en la Cuestión Malvinas. 

Con EE.UU., la agenda estuvo ocupada principalmente por el tema de la renegociación de la deuda externa, hubo coincidencias en temas como la lucha contra el cambio climático, y disputas por la Secretaría General de la OEA y la presidencia del BID. 

En el caso de Europa se puso un foco crítico sobre el acuerdo comercial MERCOSUR – Unión Europea, analizando su impacto sobre nuestro sector industrial y laboral, no obstante, la negativa de países como Francia para avanzar.

El presidente Alberto Fernández tuvo una diplomacia activa ante los principales países europeos, promoviendo el reclamo por un trato justo con las deudas de los países en desarrollo.

Con Rusia, que también ha manifestado un apoyo permanente a nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, se estrechó la relación a partir de la entrega solidaria de la vacuna “Sputnik” y se coordinó la solicitud de nuestro ingreso a los BRICS. Tenemos por delante el desafío de aumentar el intercambio comercial y avanzar en proyectos de integración espacial, militar y energética. 

Argentina expresó su apoyo al principio de integridad territorial de los Estados ante la intervención militar de Rusia en Ucrania, llamó a un cese de hostilidades, y pidió una mesa de negociaciones para alcanzar la paz en este conflicto, provocado por la pretensión de la OTAN de expandirse hacia las fronteras de Rusia.

En la guerra entre Israel y Palestina, Argentina condenó tanto los ataques del grupo Hamas contra la población israelí como la represalia de Israel en Gaza exigiendo el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario. Este conflicto tiene un principio de solución, en el cumplimiento de las distintas resoluciones de Naciones Unidas que reconocen la existencia de dos Estados. Asimismo, Argentina, en el marco de la operación denominada “Regreso Seguro”, envió aviones Hércules C-130 con destino a Tel Aviv, para evacuar a más de mil argentinos.

Con India nuestro país avanzó en el fortalecimiento de la cooperación bilateral para incrementar el intercambio comercial y las inversiones, muestra de ello es la cifra récord de más de 5600 millones de dólares en el último año. India es el cuarto socio comercial de Argentina a nivel global (considerando el comercio bilateral total), luego de Brasil, China y Estados Unidos, y también cuarto destino de nuestras exportaciones. 

Durante estos años, ha sido evidente la falta de decisión para concretar e implementar algunas “declaraciones”, sirva como ejemplo la demora en la incorporación a los BRICS, la falta de decisión para impulsar el funcionamiento nuevamente de UNASUR, la indefinición en la compra de los aviones caza polivalentes y otras decisiones que debieron tomarse en materia de defensa. Estos titubeos no son sólo atribuibles a problemas presupuestarios, como siempre se intenta explicar, sino, producto de no saber qué hacer, ante las presiones geopolíticas. Es preciso definir, en que áreas y temas se avanzará con cada potencia internacional.

En Argentina el signo político de gobierno ha cambiado, y todo confirma un alineamiento absoluto con el mundo anglosajón, en un regreso a las “relaciones carnales” de los años 90 con la consiguiente pérdida de autonomía en materia de política exterior y las consecuencias económicas por el debilitamiento de las relaciones con China y Brasil. La violencia verbal (agresión al Presidente de Colombia, Gustavo Petro), las concesiones en materia de soberanía en Malvinas (diálogo con David Cameron) y la torpeza diplomática (poner en cuestión el principio de una sola China con el acercamiento a Taiwán), son muestras claras del delirio y la deriva; y de una posición alejada del interés nacional y que conduce claramente al aislamiento internacional.

A pesar del péndulo de nuestra política exterior, seguimos pensando que Argentina debe asumir como Política de Estado, liderar junto a Brasil un proceso definitivo de integración política, institucional, social, energética, militar, financiera, comercial y ambiental que permita a nuestra región convertirse en un actor con capacidad de influencia mundial. Argentina, para poder incidir en los grandes temas de la agenda internacional como la seguridad internacional y la paz, la crisis climática y el cambio energético, la deuda externa, necesariamente deberá hacerlo desde la integración regional. En este camino resulta clave el fortalecimiento del MERCOSUR, recuperar UNASUR y la incorporación definitiva de Argentina a los BRICS, para contribuir a la construcción de un mundo más humano, sostenible e igualitario.

Omar Ruiz

Magister en Relaciones Internacionales

Ex Legislador Provincial Provincia Cordoba

Red de Capacidades Nacionales

Colaborador de Dossier Geopolitico