Vijay PrashadTricontinental

El 20 de marzo de 2023, el presidente de China, Xi Jinping, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mantuvieron una conversación privada durante más de cuatro horas. Según declaraciones oficiales posteriores a la reunión, los dos líderes hablaron sobre la creciente asociación económica y estratégica entre China y Rusia, incluida la construcción del oleoducto Power of Siberia 2, y la iniciativa de paz china para la guerra en Ucrania. Putin dijo que «muchas de las disposiciones del plan de paz presentado por China están en consonancia con los enfoques rusos y pueden tomarse como base para un acuerdo pacífico cuando Occidente y Kiev estén listos para ello».

Estos pasos hacia la paz no han recibido una cálida bienvenida en Washington. Antes de la visita de Xi a Moscú, John Kirby, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, declaró que cualquier «llamada a un alto el fuego» en Ucrania por parte de China y Rusia sería «inaceptable».

A medida que surgieron los detalles de la reunión, los funcionarios estadounidenses expresaron su temor de que el mundo pudiera abrazar los esfuerzos de China y Rusia para asegurar una resolución pacífica y poner fin a la guerra. Las potencias atlánticas, de hecho, están redoblando sus esfuerzos para prolongar el conflicto.

El día de la reunión entre Xi y Putin, la ministra de estado del Reino Unido en el Ministerio de Defensa, la baronesa Annabel Goldie, dijo a la Cámara de los Lores que ’[a]junto con nuestra concesión de un escuadrón de carros de combate principales Challenger 2 para Ucrania, proporcionaremos munición, incluidos proyectiles perforantes que contienen uranio empobrecido». La declaración de Goldie se produjo en el vigésimo aniversario de la invasión de Irak por parte de Estados Unidos y el Reino Unido, en la que Occidente usó uranio empobrecido en la población iraquí con efectos nocivos . En referencia al suministro de uranio empobrecido por parte del Reino Unido a las fuerzas ucranianas, Putin dijo que «parece que Occidente realmente ha decidido luchar contra Rusia hasta el último ucraniano, ya no con palabras, sino con hechos». En respuesta, Putin dijo que Rusia desplegaría armas nucleares tácticas en Bielorrusia.

Dentro de China, la visita de Xi a Rusia fue ampliamente discutida con un sentido general de orgullo de que el gobierno de China esté tomando el liderazgo tanto para bloquear las ambiciones de Occidente como para buscar la paz en el conflicto. Estas discusiones, reflejadas en revistas y plataformas de redes sociales como WeChat, Douyin, Weibo, LittleRedBook, Bilibili y Zhihu, enfatizaron cómo China, un país en desarrollo, ha podido superar sus limitaciones y asumir una posición de liderazgo en el mundo.

Estas discusiones dentro de China en gran medida no están disponibles para personas fuera del país por al menos tres razones: primero, se llevan a cabo en chino y no suelen traducirse a otros idiomas; en segundo lugar, tienen lugar en plataformas de redes sociales que, además de estar en chino, no son utilizadas por personas ajenas a la comunidad de habla china; y tercero, la creciente sinofobia, derivada de una larga historia colonial de pensamiento y exacerbada por la Nueva Guerra Fría , ha profundizado el desprecio por las discusiones en China que no adoptan la cosmovisión occidental. Por estas razones, y más, existe una verdadera falta de comprensión sobre la variedad de opiniones en China sobre los cambios en el orden mundial y el papel del país en estos cambios.

Dentro de China, existe una rica tradición de debate intelectual que tiene lugar en revistas inspiradas de una forma u otra en Xīn Qīngnián , o New Youth , de Chen Duxiu , publicado por primera vez en 1915. En el primer número de esa revista, Chen (1879–1942 ), quien fue miembro fundador del Partido Comunista de China, publicó una carta a la juventud que incluía una lista de advertencias que parece haber fijado los términos de la agenda intelectual de los próximos cien años:

Ser independiente y no esclavizar (自主的而非奴隶的) Ser progresista y no conservador (进步的而非保守的) Estar a la vanguardia y no quedarse atrás (进取的而非退隐的) Ser internacionalista y no aislacionista (世界的)而非锁国的) Sea práctico y no retórico (实利的而非虚文的) Sea científico y no supersticioso (科学的而非想象的)

La experiencia de New Youth puso en marcha revista tras revista, cada una con una agenda para construir teorías más adecuadas sobre los desarrollos en China que buscan establecer la soberanía del país y sacarlo del llamado ’siglo de la humillación’ (百年屈辱) , un período que se caracterizó por la intervención imperialista occidental y japonesa. En 2008, varios intelectuales destacados del país fundaron una nueva revista, Wenhua Zongheng (文化纵横), que se ha convertido cada vez más en una plataforma para debatir lo que Xi llamó el «gran rejuvenecimiento de la nación china» (中华民族伟大复兴). La revista bimensual presenta las principales voces del país, quienes ofrecen diversas perspectivas sobre temas importantes del día, como el estado del mundo posterior a COVID-19.y la importancia de la revitalización rural.

El año pasado, Tricontinental: Institute for Social Research y Dongsheng iniciaron una conversación con los editores de Wenhua Zongheng que condujo a la producción de una edición internacional trimestral de la revista. A través de esta asociación, ensayos seleccionados de las ediciones chinas de la revista se traducen al inglés, portugués y español, y se presenta una columna adicional en la edición china que trae voces de África, Asia y América Latina en diálogo con China. Estamos orgullosos de decir que el primer número de esta edición internacional (vol. 1, no. 1) se lanzó esta semana, con el tema ’ En el umbral de un nuevo orden internacional’.

Este número presenta tres ensayos de destacados académicos en China: Yang Ping (editor de Wenhua Zongheng), Yao Zhongqiu (profesor de la Escuela de Estudios Internacionales y decano del Centro de Estudios Políticos Históricos de la Universidad Renmin de China) y Cheng Yawen (decano del Departamento de Ciencias Políticas de la Escuela de Relaciones Internacionales y Asuntos Públicos de Shanghái Universidad de Estudios Internacionales), así como mi breve editorial. Tanto el profesor Yao como el profesor Cheng analizan los cambios en el orden internacional actual, principalmente el declive de la unipolaridad estadounidense y el surgimiento del regionalismo. La contribución del profesor Yao, que se remonta a la dinastía Ming (1388-1644), demuestra que los cambios que se están produciendo hoy en día no son necesariamente la creación de un nuevo orden.

Los tres ensayos se centran en la importancia del papel de China en el mundo en desarrollo, tanto en términos económicos (como a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, o BRI, por sus siglas en inglés) de diez años de antigüedad, como en términos políticos (como a través del intento de China de reiniciar una proceso de paz en Ucrania). El editor Yang Ping es firme en su opinión de que ’el destino histórico de China es apoyar al Tercer Mundo’, tanto porque, a pesar de sus grandes avances, China sigue siendo un país en desarrollo como porque la insistencia de China en el multilateralismo, como argumenta el profesor Cheng, significa que no busca desplazar a EE.UU. y convertirse en una nueva potencia hegemónica global. Yang finaliza su relato con tres consideraciones: en primer lugar, que China no debe dejarse guiar únicamente por intereses comerciales, sino que debe ’priorizar lo que sea necesario para garantizar la supervivencia estratégica y el desarrollo nacional’; segundo, que China debe intervenir en los debates sobre el nuevo sistema internacional introduciendo los principios de ’consulta, contribución y beneficios compartidos’ del BRI, que incluyen buscar expandir la zona de paz contra los hábitos de guerra; y tercero, que China debe alentar la creación de un mecanismo institucional más allá de la cooperación económica, como una ’Internacional del Desarrollo’, para promover la soberanía genuina de las naciones, la dignidad de los pueblos frente a la trampa de la austeridad de la deuda del Fondo Monetario Internacional, y un nuevo internacionalismo.

Las perspectivas de Yang, Yao y Chen son una lectura esencial como parte de una importante iniciativa para el diálogo global. Esperamos sus comentarios sobre la primera edición internacional de Wenhua Zongheng y actualmente estamos trabajando en la segunda edición, que se centrará en el camino de China hacia la modernización.

Mientras Estados Unidos impulsa un gran conflicto de poder en Asia-Pacífico, es esencial desarrollar líneas de comunicación y construir puentes hacia el entendimiento mutuo entre China, Occidente y el mundo en desarrollo. Como escribí en las palabras finales de mi editorial, ’[e]n lugar de la división global perseguida por la Nueva Guerra Fría, nuestra misión es aprender unos de otros hacia un mundo de colaboración en lugar de confrontación’.

CEPRID https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2782

El director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, luego de rendir homenaje a la los héroes de la Guerra de las Malvinas en su nuevo aniversario, dedica básicamente la columna del Club de La Pluma ha explicitar los grandes cambios tectónicos globales y ha demostrar una realidad incontestable, muy diferente a la nube de falsedades de la propaganda occidental. Una realidad que para EEUU y aliados, es mucho más dura de lo que se habla. Además de que, sí o sí, tendrán que negociar unas nuevas relaciones comerciales, ya que no pueden doblegar a China en ese campo, ni tampoco pueden desengancharse de la maquinaria productiva del gigante asiático y de su entorno.

También nos habla del miedo en Occidente por los cambios en marcha y de su profunda crisis de pensamientos, lo que le origina un cúmulo de incertidumbres al verse enfrentado y sobrepasado por un poderoso Oriente y por sus valores culturales, históricos, filosóficos, políticos y socio económicos, mientras crecen sus inseguridades al comprobar cómo en los 23 años de este siglo, Asia va recuperando el poder y el liderazgo del que fue desplazada hace 200 años. Y cómo la centralidad mundial ha pasado de un modelo euro centrista a un modelo Asia-Pacífico.

Y para argumentar esta realidad, Pereyra Mele desarrolla números muy duros del PBI global y de sus tendencias, que aseguran que en los próximos 10 años, los países asiáticos encabezarán y dominarán los primeros puestos de esa lista. Además hace la contundente comparativa del PIB mundial desde 1975 hasta hoy, dando resultados muy alarmantes y deprimentes para el atlantismo. Y analiza la fragilidad manifiesta del G7 a manos de un “incómodo e indisciplinado” G20. Luego, presenta los datos oficiales de la ONU sobre la evolución de las patentes que muestran cómo Occidente también está perdiendo esta batalla fundamental en el terreno industrial y tecnológico. Sin dejar de lado la gran ofensiva de las monedas locales, con el Yuan a la cabeza, que está haciendo perder el monopolio del dólar en las transacciones comerciales, lo que debilitará aún más -y quizás fatalmente- a las economías occidentales.

Finalmente lanza un claro mensaje a los sudamericanos para que dejen de rendir pleitesía a los inventos y a las ocurrencias de EEUU, tales como la reciente Cumbre de la Democracia, y  para que rechacen las campañas de miedo de los agentes locales del sistema sobre los peligros del cambio. Y para que asuman decisiones trascendentales e históricas que los posicionen en este nuevo mundo real que está cambiando aceleradamente, y que es el único orden geopolítico mundial del que pueden aprovechar beneficios y desarrollos, además de poder defender y valorar, con mejores condiciones, sus recursos naturales y sus capacidades humanas.

Eduardo Bonugli (Madrid, 02/04/23)

DATOS A CONSIDERAR EN UN ANALISIS GEOPOLITICO POR CARLOS PEREYRA MELE

El punto de inflexión paradójicamente se dio con la ultima globalizacion instrumentada por el Hegemon Norteamericano que de acuerdo con su visión de tipo ideológica/teológica usando el llamado “Destino Manifiesto” y de la “Nación Insustituible” creo luego del fin de la URSS que se establece el Siglo XXI como el Siglo “Americano” que en el mismo 2001 (torres gemelas) empezó su propia decadencia con la Guerra infinita y su hiper despliegue militar sobre el planeta tierra, mientras las periferias empezaban a surgir y transformándose primero en Países resistentes a la globalización en su propio territorios luego ejerciendo influencia en su zona o región cercana y finalmente estableciendo líneas rojas 

TOP TEN 2023 PBI GLOBAL

  1. Estados Unidos: 25.035 billones de dólares.
  2. China: 18.321 billones de dólares.
  3. Japón: 4.301 billones de dólares.
  4. Alemania: 4.031 billones de dólares.
  5. India: 3.469 billones de dólares.
  6. Reino Unido: 3.199 billones de dólares.
  7. Francia: 2.778 billones de dólares.
  8. Canadá: 2.200 billones de dólares.

G7 VERSUS BRICS y G20

El G7 queda frenado en sus posiciones mientras va perdiendo peso en la economía a nivel global, recordemos que en 1975 cuando se creó, representaba el 70% del PIB mundial, en 2000 el 55% y hoy representa el 46%.

Los BRICS, que a inicios de 2000 contaban con el 8% del PIB global, hoy cuentan con más del 22% y el 42% de la población a nivel mundial, en este escenario van tomando fuerza en el plano geopolítico con una proyección de superar económicamente al G7 en la próxima década

Pero el mayor éxito se ve en que los BRICS mas el acuerdo de Cooperación de Shangai, mas la incorporación próximamente de Países africanos Asiáticos y Latinoamericanos supera ampliamente al G7 LA CLAVE A TENER EN CUENTA ES EL G20

PATENTES 2000 y en el 2023

Dato de ONU año 2000 Oficina de Patentes: el 75% patente eran 50% EEUU luego Alemania Japón; y mas lejos: Israel, Suiza, China solo el 1%. Año 2020 En los últimos 3 años casi la mitad de las patentes y luego están los Modelos de utilidad debajo de protección de las patentes 95% de las presentadas Huawei 5G la empresa que mas presenta patentes 3G correo electrónico (europa Siemens/Nokia) 4G (EEUU-Apple/Samsung 5G (ZTE Huawei las 2 China) EEUU creo una agencia de la CIA para controlar a Huawei

La importancia de la información para tomas de decisiones

China en la economía mundial es que es la principal socia comercial de 144 países en el mundo sobre 192 representados en Naciones Unidas; y por eso responde por 35% del crecimiento de la economía global en la última década, y al mismo tiempo el intercambio bilateral con EE.UU. ascendió el año pasado a US$639.490 millones, récord histórico absoluto.

Antes los gigantescos cambios históricos que estamos viviendo, Dossier Geopolitico, transcribe un documento clave y liminar  del Gobierno de la República Popular de China sobre la Política Exterior de los Estados Unidos de Norteamérica. Titulado: «La hegemonía estadounidense y sus peligros» (20/2/2023) y de cómo este documento marca que China no será más benevolente antes las agresiones de las administraciones de Washington…como dice el Periodista Pepe Escobar sobre este documento: Los chinos restauran el Mandato Celestial. 

Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele

La hegemonía estadounidense y sus peligros

febrero 2023

Contenido

Introducción

I. Hegemonía política: arrojando su peso alrededor

II. Hegemonía militar: uso desenfrenado de la fuerza 

tercero Hegemonía económica: saqueo y explotación

IV. Hegemonía tecnológica: monopolio y supresión

V. Hegemonía cultural: difusión de narrativas falsas

Conclusión

Introducción

Desde que se convirtió en el país más poderoso del mundo después de las dos guerras mundiales y la Guerra Fría, Estados Unidos ha actuado con más audacia para interferir en los asuntos internos de otros países, perseguir, mantener y abusar de la hegemonía, promover la subversión y la infiltración y librar guerras deliberadamente. , perjudicando a la comunidad internacional.

Estados Unidos ha desarrollado un libro de jugadas hegemónico para organizar «revoluciones de color», instigar disputas regionales e incluso lanzar guerras directamente bajo el pretexto de promover la democracia, la libertad y los derechos humanos. Aferrándose a la mentalidad de la Guerra Fría, Estados Unidos ha intensificado la política de bloques y avivado el conflicto y la confrontación. Ha exagerado el concepto de seguridad nacional, abusado de los controles de exportación y impuesto sanciones unilaterales a otros. Ha adoptado un enfoque selectivo del derecho y las normas internacionales, utilizándolos o descartándolos según le parezca, y ha tratado de imponer normas que sirvan a sus propios intereses en nombre de la defensa de un «orden internacional basado en normas».

Este informe, al presentar los hechos relevantes, busca exponer el abuso de hegemonía de EE. UU. en los campos político, militar, económico, financiero, tecnológico y cultural, y atraer una mayor atención internacional sobre los peligros de las prácticas de EE. UU. para la paz y la estabilidad mundiales. y el bienestar de todos los pueblos.

I. Hegemonía política: arrojando su peso alrededor

Estados Unidos ha intentado durante mucho tiempo moldear a otros países y al orden mundial con sus propios valores y sistema político en nombre de la promoción de la democracia y los derechos humanos.

◆ Abundan los casos de interferencia estadounidense en los asuntos internos de otros países. En nombre de «promover la democracia», Estados Unidos practicó una «Doctrina Neo-Monroe» en América Latina, instigó «revoluciones de color» en Eurasia y orquestó la «Primavera Árabe» en Asia occidental y el norte de África, lo que provocó el caos y el desastre. a muchos países.

En 1823, Estados Unidos anunció la Doctrina Monroe. Mientras promocionaba una «Estados Unidos para los estadounidenses», lo que realmente quería era un «Estados Unidos para los Estados Unidos».

Desde entonces, las políticas de los sucesivos gobiernos de Estados Unidos hacia América Latina y la región del Caribe han estado plagadas de interferencias políticas, intervenciones militares y subversión de regímenes. Desde sus 61 años de hostilidad y bloqueo a Cuba hasta el derrocamiento del gobierno chileno de Allende, la política estadounidense en esta región se ha basado en una máxima: los que se sometan prosperarán; los que resistan perecerán.

El año 2003 marcó el comienzo de una sucesión de «revoluciones de color»: la «Revolución de las rosas» en Georgia, la «Revolución naranja» en Ucrania y la «Revolución de los tulipanes» en Kirguistán. El Departamento de Estado de Estados Unidos admitió abiertamente que jugó un «papel central» en estos «cambios de régimen». Estados Unidos también interfirió en los asuntos internos de Filipinas, derrocando al presidente Ferdinand Marcos Sr. en 1986 y al presidente Joseph Estrada en 2001 a través de las llamadas «revoluciones del poder popular».

En enero de 2023, el exsecretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, publicó su nuevo libro Never Give a Inch: Fighting for the America I Love. En él reveló que Estados Unidos había planeado intervenir en Venezuela. El plan era obligar al gobierno de Maduro a llegar a un acuerdo con la oposición, privar a Venezuela de su capacidad para vender petróleo y oro a cambio de divisas, ejercer una gran presión sobre su economía e influir en las elecciones presidenciales de 2018.

◆ EE. UU. ejerce un doble rasero en las normas internacionales. Al colocar su propio interés en primer lugar, Estados Unidos se ha alejado de los tratados y organizaciones internacionales y ha puesto su derecho interno por encima del derecho internacional. En abril de 2017, la administración Trump anunció que cortaría todos los fondos estadounidenses al Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) con la excusa de que la organización «apoya o participa en la gestión de un programa de aborto coercitivo o esterilización involuntaria». Estados Unidos abandonó la UNESCO dos veces en 1984 y 2017. En 2017, anunció que abandonaba el Acuerdo de París sobre el cambio climático. En 2018, anunció su salida del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, citando el «sesgo» de la organización contra Israel y la falta de protección efectiva de los derechos humanos. En 2019, Estados Unidos anunció su retiro del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio para buscar el desarrollo sin restricciones de armas avanzadas. En 2020, anunció su retirada del Tratado de Cielos Abiertos.

Estados Unidos también ha sido un obstáculo para el control de armas biológicas al oponerse a las negociaciones sobre un protocolo de verificación para la Convención de Armas Biológicas (BWC) e impedir la verificación internacional de las actividades de los países relacionadas con las armas biológicas. Como el único país en posesión de un arsenal de armas químicas, Estados Unidos ha retrasado repetidamente la destrucción de armas químicas y se ha mostrado reacio a cumplir con sus obligaciones. Se ha convertido en el mayor obstáculo para lograr «un mundo libre de armas químicas».

◆ Estados Unidos está armando pequeños bloques a través de su sistema de alianzas. Ha estado imponiendo una «Estrategia del Indo-Pacífico» en la región de Asia-Pacífico, reuniendo clubes exclusivos como Five Eyes, Quad y AUKUS, y obligando a los países regionales a tomar partido. Tales prácticas están destinadas esencialmente a crear división en la región, avivar la confrontación y socavar la paz.

◆ Estados Unidos juzga arbitrariamente la democracia en otros países y fabrica una narrativa falsa de «democracia versus autoritarismo» para incitar al distanciamiento, la división, la rivalidad y la confrontación. En diciembre de 2021, Estados Unidos fue sede de la primera «Cumbre por la Democracia», que generó críticas y oposición de muchos países por burlarse del espíritu de la democracia y dividir al mundo. En marzo de 2023, Estados Unidos será el anfitrión de otra «Cumbre por la Democracia», que no será bien recibida y nuevamente no encontrará apoyo.

II. Hegemonía militar: uso desenfrenado de la fuerza

La historia de los Estados Unidos se caracteriza por la violencia y la expansión. Desde que obtuvo la independencia en 1776, Estados Unidos ha buscado constantemente la expansión por la fuerza: masacró indios, invadió Canadá, libró una guerra contra México, instigó la Guerra Hispanoamericana y anexó Hawái. Después de la Segunda Guerra Mundial, las guerras provocadas o lanzadas por Estados Unidos incluyeron la Guerra de Corea, la Guerra de Vietnam, la Guerra del Golfo, la Guerra de Kosovo, la Guerra de Afganistán, la Guerra de Irak, la Guerra de Libia y la Guerra de Siria, abusando su hegemonía militar para allanar el camino a objetivos expansionistas. En los últimos años, el presupuesto militar anual promedio de EE. UU. ha superado los 700.000 millones de dólares estadounidenses, lo que representa el 40 por ciento del total mundial, más que los 15 países que lo respaldan juntos. Estados Unidos tiene alrededor de 800 bases militares en el extranjero, con 173,

Según el libro América invade: cómo hemos invadido o estado militarmente involucrados con casi todos los países de la Tierra, Estados Unidos ha luchado o estado militarmente involucrado con casi todos los 190 países reconocidos por las Naciones Unidas con solo tres excepciones. Los tres países se «salvaron» porque Estados Unidos no los encontró en el mapa.

◆ Como dijo el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, Estados Unidos es sin duda la nación más guerrera en la historia del mundo. Según un informe de la Universidad de Tufts, «Presentación del Proyecto de Intervención Militar: un nuevo conjunto de datos sobre las intervenciones militares de EE. UU., 1776-2019», Estados Unidos llevó a cabo casi 400 intervenciones militares en todo el mundo entre esos años, el 34 por ciento de las cuales fueron en América Latina y el Caribe, 23 por ciento en Asia Oriental y el Pacífico, 14 por ciento en Medio Oriente y África del Norte y 13 por ciento en Europa. Actualmente, su intervención militar en Oriente Medio y Norte de África y África subsahariana va en aumento.

Alex Lo, columnista del South China Morning Post, señaló que Estados Unidos rara vez ha distinguido entre diplomacia y guerra desde su fundación. Derrocó gobiernos elegidos democráticamente en muchos países en desarrollo en el siglo XX y los reemplazó inmediatamente con regímenes títeres pro estadounidenses. Hoy, en Ucrania, Irak, Afganistán, Libia, Siria, Pakistán y Yemen, Estados Unidos está repitiendo sus viejas tácticas de librar guerras de terceros, de baja intensidad y con aviones no tripulados.

◆ La hegemonía militar estadounidense ha causado tragedias humanitarias. Desde 2001, las guerras y las operaciones militares lanzadas por Estados Unidos en nombre de la lucha contra el terrorismo se han cobrado más de 900.000 vidas, de las cuales unas 335.000 son civiles, millones de heridos y decenas de millones de desplazados. La Guerra de Irak de 2003 provocó entre 200.000 y 250.000 muertes de civiles, incluidos más de 16.000 asesinados directamente por el ejército estadounidense, y dejó a más de un millón sin hogar.

Estados Unidos ha creado 37 millones de refugiados en todo el mundo. Desde 2012, solo el número de refugiados sirios se ha multiplicado por diez. Entre 2016 y 2019, se documentaron 33.584 muertes de civiles en los combates sirios, incluidos 3.833 muertos por bombardeos de la coalición liderada por Estados Unidos, la mitad de ellos mujeres y niños. El Servicio de Radiodifusión Pública (PBS) informó el 9 de noviembre de 2018 que los ataques aéreos lanzados por las fuerzas estadounidenses solo en Raqqa mataron a 1.600 civiles sirios.

La guerra de dos décadas en Afganistán devastó el país. Un total de 47.000 civiles afganos y entre 66.000 y 69.000 soldados y policías afganos no relacionados con los ataques del 11 de septiembre murieron en operaciones militares estadounidenses y más de 10 millones de personas fueron desplazadas. La guerra en Afganistán destruyó los cimientos del desarrollo económico allí y sumió al pueblo afgano en la miseria. Tras la «debacle de Kabul» en 2021, Estados Unidos anunció que congelaría unos 9.500 millones de dólares en activos pertenecientes al banco central afgano, una medida considerada como «puro saqueo».

En septiembre de 2022, el ministro del Interior turco, Suleyman Soylu, comentó en un mitin que Estados Unidos ha librado una guerra de poder en Siria, ha convertido a Afganistán en un campo de opio y una fábrica de heroína, ha sumido a Pakistán en la agitación y ha dejado a Libia en medio de disturbios civiles incesantes. Estados Unidos hace lo que sea necesario para robar y esclavizar a la gente de cualquier país con recursos subterráneos.

Estados Unidos también ha adoptado métodos espantosos en la guerra. Durante la Guerra de Corea, la Guerra de Vietnam, la Guerra del Golfo, la Guerra de Kosovo, la Guerra de Afganistán y la Guerra de Irak, Estados Unidos utilizó cantidades masivas de armas químicas y biológicas, así como bombas de racimo, bombas de aire-combustible, bombas de grafito y bombas de uranio empobrecido, que causan enormes daños en las instalaciones civiles, innumerables víctimas civiles y una contaminación ambiental duradera.

tercero Hegemonía Económica — Saqueo y Explotación

Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos lideró los esfuerzos para establecer el Sistema de Bretton Woods, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que, junto con el Plan Marshall, formaron el sistema monetario internacional centrado en el dólar estadounidense. Además, Estados Unidos también ha establecido una hegemonía institucional en el sector económico y financiero internacional mediante la manipulación de los sistemas de votación ponderada, las reglas y los arreglos de las organizaciones internacionales, incluida la «aprobación por mayoría del 85 por ciento», y sus leyes y reglamentos comerciales nacionales. Al aprovechar el estatus del dólar como la principal moneda de reserva internacional, Estados Unidos básicamente está recaudando «señoreaje» de todo el mundo; y utilizando su control sobre las organizaciones internacionales,

◆ Estados Unidos explota la riqueza mundial con la ayuda del «señoreaje». Cuesta solo alrededor de 17 centavos producir un billete de 100 dólares, pero otros países tuvieron que pagar 100 dólares en bienes reales para obtener uno. Se señaló hace más de medio siglo que Estados Unidos disfrutaba de privilegios y déficits exorbitantes sin lágrimas creados por su dólar, y usaba el billete de papel sin valor para saquear los recursos y fábricas de otras naciones.

◆ La hegemonía del dólar estadounidense es la principal fuente de inestabilidad e incertidumbre en la economía mundial. Durante la pandemia de COVID-19, Estados Unidos abusó de su hegemonía financiera global e inyectó billones de dólares en el mercado global, dejando que otros países, especialmente las economías emergentes, pagaran el precio. En 2022, la Reserva Federal puso fin a su política monetaria ultraflexible y recurrió a un aumento agresivo de las tasas de interés, lo que provocó turbulencias en el mercado financiero internacional y una depreciación sustancial de otras monedas como el euro, muchas de las cuales cayeron a un mínimo de 20 años. Como resultado, un gran número de países en desarrollo se enfrentaron a una alta inflación, depreciación de la moneda y salidas de capital. Esto fue exactamente lo que el secretario del Tesoro de Nixon, John Connally, comentó una vez, con autosatisfacción pero con aguda precisión, que «

◆ Con su control sobre las organizaciones económicas y financieras internacionales, Estados Unidos impone condiciones adicionales a su asistencia a otros países. Para reducir los obstáculos a la entrada de capital y la especulación de EE.UU., se requiere que los países receptores avancen en la liberalización financiera y abran los mercados financieros para que sus políticas económicas estén en línea con la estrategia de EE.UU. Según Review of International Political Economy, junto con los 1.550 programas de alivio de la deuda extendidos por el FMI a sus 131 países miembros entre 1985 y 2014, se habían adjuntado hasta 55.465 condiciones políticas adicionales.

◆ Estados Unidos reprime deliberadamente a sus oponentes con coerción económica. En la década de 1980, para eliminar la amenaza económica que representaba Japón y para controlar y utilizar a este último al servicio del objetivo estratégico de Estados Unidos de confrontar a la Unión Soviética y dominar el mundo, Estados Unidos aprovechó su poder financiero hegemónico contra Japón y concluyó el Plaza Acuerdo. Como resultado, el yen subió y Japón se vio presionado para abrir su mercado financiero y reformar su sistema financiero. El Acuerdo Plaza asestó un duro golpe al impulso de crecimiento de la economía japonesa, dejando a Japón en lo que más tarde se denominó «tres décadas perdidas».

◆ La hegemonía económica y financiera de Estados Unidos se ha convertido en un arma geopolítica. Redoblando la apuesta por las sanciones unilaterales y la «jurisdicción de brazo largo», Estados Unidos ha promulgado leyes internas como la Ley de poderes económicos de emergencia internacional, la Ley global de responsabilidad de derechos humanos Magnitsky y la Ley contra los adversarios de Estados Unidos mediante sanciones, e introdujo una serie de órdenes ejecutivas para sancionar a países, organizaciones o individuos específicos. Las estadísticas muestran que las sanciones estadounidenses contra entidades extranjeras aumentaron en un 933 por ciento entre 2000 y 2021. Solo la administración Trump ha impuesto más de 3900 sanciones, lo que significa tres sanciones por día. Hasta el momento, Estados Unidos ha impuesto o ha impuesto sanciones económicas a casi 40 países de todo el mundo, incluidos Cuba, China, Rusia, la RPDC, Irán y Venezuela, afectando a casi la mitad de la población mundial. Los «Estados Unidos de América» ​​se han convertido en «los Estados Unidos de las Sanciones». Y la «jurisdicción de brazo largo» se ha reducido a nada más que una herramienta para que Estados Unidos use sus medios de poder estatal para reprimir a los competidores económicos e interferir en los negocios internacionales normales. Esta es una desviación seria de los principios de la economía de mercado liberal de los que Estados Unidos se ha jactado durante mucho tiempo. se ha reducido a nada más que una herramienta para que Estados Unidos use sus medios de poder estatal para reprimir a los competidores económicos e interferir en los negocios internacionales normales. Esta es una desviación seria de los principios de la economía de mercado liberal de los que Estados Unidos se ha jactado durante mucho tiempo. se ha reducido a nada más que una herramienta para que Estados Unidos use sus medios de poder estatal para reprimir a los competidores económicos e interferir en los negocios internacionales normales. Esta es una desviación seria de los principios de la economía de mercado liberal de los que Estados Unidos se ha jactado durante mucho tiempo.

IV. Hegemonía tecnológica: monopolio y supresión

Estados Unidos busca disuadir el desarrollo científico, tecnológico y económico de otros países ejerciendo poder de monopolio, medidas de represión y restricciones tecnológicas en campos de alta tecnología.

◆ Estados Unidos monopoliza la propiedad intelectual en nombre de la protección. Aprovechando la posición débil de otros países, especialmente los en desarrollo, en materia de derechos de propiedad intelectual y la vacante institucional en campos relevantes, Estados Unidos obtiene ganancias excesivas a través del monopolio. En 1994, Estados Unidos impulsó el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), forzando el proceso y los estándares americanizados en la protección de la propiedad intelectual en un intento por consolidar su monopolio sobre la tecnología.

En la década de 1980, para contener el desarrollo de la industria de semiconductores de Japón, Estados Unidos inició la investigación «301», construyó poder de negociación en negociaciones bilaterales a través de acuerdos multilaterales, amenazó con etiquetar a Japón como comerciante injusto e impuso aranceles de represalia, lo que obligó a Japón a firmar el Acuerdo de Semiconductores entre Estados Unidos y Japón. Como resultado, las empresas japonesas de semiconductores quedaron casi completamente fuera de la competencia mundial y su participación en el mercado cayó del 50 al 10 por ciento. Mientras tanto, con el apoyo del gobierno de EE. UU., un gran número de empresas estadounidenses de semiconductores aprovecharon la oportunidad y obtuvieron una mayor participación de mercado.

◆ Estados Unidos politiza, arma las cuestiones tecnológicas y las utiliza como herramientas ideológicas. Al extender demasiado el concepto de seguridad nacional, Estados Unidos movilizó el poder estatal para reprimir y sancionar a la empresa china Huawei, restringió la entrada de productos Huawei al mercado estadounidense, cortó su suministro de chips y sistemas operativos y obligó a otros países a prohibir a Huawei emprender la construcción de la red local 5G. Incluso convenció a Canadá de detener injustificadamente a la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, durante casi tres años.

Estados Unidos ha inventado una serie de excusas para tomar medidas drásticas contra las empresas chinas de alta tecnología con competitividad global y ha incluido a más de 1000 empresas chinas en listas de sanciones. Además, Estados Unidos también impuso controles a la biotecnología, la inteligencia artificial y otras tecnologías de alta gama, reforzó las restricciones a la exportación, reforzó el control de inversiones, suprimió las aplicaciones de redes sociales chinas como TikTok y WeChat, y presionó a los Países Bajos y Japón para que restringieran las exportaciones. de chips y equipo relacionado o tecnología a China.

Estados Unidos también ha practicado un doble rasero en su política sobre los profesionales tecnológicos relacionados con China. Para dejar de lado y suprimir a los investigadores chinos, desde junio de 2018, la validez de la visa se ha acortado para los estudiantes chinos que se especializan en ciertas disciplinas relacionadas con la alta tecnología, se han producido casos repetidos en los que los académicos y estudiantes chinos que van a los Estados Unidos para programas de intercambio y estudio fueron injustificadamente negado y hostigado, y se llevó a cabo una investigación a gran escala sobre académicos chinos que trabajaban en los Estados Unidos.

◆ Estados Unidos solidifica su monopolio tecnológico en nombre de proteger la democracia. Al construir pequeños bloques en tecnología como la «alianza de chips» y la «red limpia», Estados Unidos ha puesto etiquetas de «democracia» y «derechos humanos» a la alta tecnología, y ha convertido los problemas tecnológicos en problemas políticos e ideológicos, para que para fabricar excusas para su bloqueo tecnológico contra otros países. En mayo de 2019, Estados Unidos inscribió a 32 países en la Conferencia de Seguridad 5G de Praga en la República Checa y emitió la Propuesta de Praga en un intento de excluir los productos 5G de China. En abril de 2020, el entonces secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, anunció el «camino limpio de 5G». un plan diseñado para construir una alianza tecnológica en el campo 5G con socios unidos por su ideología compartida sobre la democracia y la necesidad de proteger la «seguridad cibernética». Las medidas, en esencia, son los intentos de EE.UU. de mantener su hegemonía tecnológica a través de alianzas tecnológicas.

◆ Estados Unidos abusa de su hegemonía tecnológica realizando ciberataques y escuchas. Durante mucho tiempo, Estados Unidos ha sido conocido como un «imperio de piratas informáticos», culpado por sus actos desenfrenados de robo cibernético en todo el mundo. Tiene todo tipo de medios para hacer cumplir la vigilancia y los ataques cibernéticos generalizados, incluido el uso de señales de estaciones base analógicas para acceder a teléfonos móviles para el robo de datos, la manipulación de aplicaciones móviles, la infiltración de servidores en la nube y el robo a través de cables submarinos. La lista continua.

La vigilancia estadounidense es indiscriminada. Todos pueden ser objeto de su vigilancia, ya sean rivales o aliados, incluso líderes de países aliados como la excanciller alemana Angela Merkel y varios presidentes franceses. La vigilancia cibernética y los ataques lanzados por los Estados Unidos como «Prism», «Dirtbox», «Irritant Horn» y «Telescreen Operation» son prueba de que los Estados Unidos están monitoreando de cerca a sus aliados y socios. Tal espionaje a aliados y socios ya ha causado indignación en todo el mundo. Julian Assange, el fundador de Wikileaks, un sitio web que ha expuesto los programas de vigilancia de EE. UU., dijo que «no espere que una superpotencia de vigilancia global actúe con honor o respeto. Solo hay una regla: no hay reglas».

V. Hegemonía cultural: difusión de narrativas falsas

La expansión global de la cultura americana es una parte importante de su estrategia exterior. Estados Unidos ha utilizado a menudo herramientas culturales para fortalecer y mantener su hegemonía en el mundo.

◆ Estados Unidos incorpora valores estadounidenses en sus productos, como las películas. Los valores y el estilo de vida estadounidenses son un producto vinculado a sus películas y programas de televisión, publicaciones, contenido de medios y programas de instituciones culturales sin fines de lucro financiadas por el gobierno. Conforma así un espacio cultural y de opinión pública en el que la cultura americana reina y mantiene la hegemonía cultural. En su artículo La americanización del mundo, John Yemma, académico estadounidense, expuso las verdaderas armas de la expansión cultural estadounidense: Hollywood, las fábricas de diseño de imagen en Madison Avenue y las líneas de producción de Mattel Company y Coca-Cola.

Son varios los vehículos que utiliza Estados Unidos para mantener su hegemonía cultural. Las películas americanas son las más utilizadas; ahora ocupan más del 70 por ciento de la cuota de mercado mundial. Estados Unidos explota hábilmente su diversidad cultural para atraer a diversas etnias. Cuando las películas de Hollywood descienden sobre el mundo, gritan los valores estadounidenses atados a ellas.

◆ La hegemonía cultural estadounidense no sólo se muestra en la «intervención directa», sino también en la «infiltración de los medios» y como «una trompeta para el mundo». Los medios occidentales dominados por Estados Unidos tienen un papel particularmente importante en la formación de la opinión pública mundial a favor de la intromisión estadounidense en los asuntos internos de otros países.

El gobierno de los EE. UU. censura estrictamente a todas las empresas de redes sociales y exige su obediencia. El CEO de Twitter, Elon Musk, admitió el 27 de diciembre de 2022 que todas las plataformas de redes sociales trabajan con el gobierno de los EE. UU. para censurar el contenido, informó Fox Business Network. La opinión pública en los Estados Unidos está sujeta a la intervención del gobierno para restringir todos los comentarios desfavorables. Google a menudo hace que las páginas desaparezcan.

El Departamento de Defensa de los Estados Unidos manipula las redes sociales. En diciembre de 2022, The Intercept, un sitio web de investigación independiente de EE. UU., reveló que en julio de 2017, el oficial del Comando Central de EE. UU., Nathaniel Kahler, instruyó al equipo de políticas públicas de Twitter para aumentar la presencia de 52 cuentas en árabe en una lista que envió, seis de las cuales eran que se le dé prioridad. Uno de los seis se dedicó a justificar los ataques con aviones no tripulados estadounidenses en Yemen, por ejemplo, afirmando que los ataques fueron precisos y mataron solo a terroristas, no a civiles. Siguiendo la directiva de Kahler, Twitter colocó esas cuentas en árabe en una «lista blanca» para amplificar ciertos mensajes.

◆Estados Unidos practica un doble rasero sobre la libertad de prensa. Suprime y silencia brutalmente a los medios de comunicación de otros países por diversos medios. Estados Unidos y Europa excluyen de sus países a los principales medios de comunicación rusos, como Russia Today y Sputnik. Plataformas como Twitter, Facebook y YouTube restringen abiertamente las cuentas oficiales de Rusia. Netflix, Apple y Google han eliminado los canales y aplicaciones rusos de sus servicios y tiendas de aplicaciones. Se impone una censura draconiana sin precedentes sobre los contenidos relacionados con Rusia.

◆Estados Unidos abusa de su hegemonía cultural para instigar la «evolución pacífica» en los países socialistas. Establece medios de comunicación y equipos culturales dirigidos a los países socialistas. Invierte asombrosas cantidades de fondos públicos en las redes de radio y televisión para apoyar su infiltración ideológica, y estos portavoces bombardean a los países socialistas en docenas de idiomas con propaganda incendiaria día y noche.

Estados Unidos utiliza la desinformación como una lanza para atacar a otros países y ha construido una cadena industrial a su alrededor: hay grupos e individuos que inventan historias y las venden en todo el mundo para engañar a la opinión pública con el apoyo de recursos financieros casi ilimitados.

Conclusión

Mientras que una causa justa gana un amplio apoyo para su campeón, una injusta condena a su perseguidor a ser un paria. Las prácticas hegemónicas, dominantes y de intimidación de usar la fuerza para intimidar a los débiles, tomar de otros por la fuerza y ​​el subterfugio y jugar juegos de suma cero están causando un daño grave. Las tendencias históricas de paz, desarrollo, cooperación y beneficio mutuo son imparables. Estados Unidos ha estado anulando la verdad con su poder y pisoteando la justicia para servir a sus propios intereses. Estas prácticas hegemónicas unilaterales, egoístas y regresivas han suscitado crecientes e intensas críticas y oposición de la comunidad internacional.

Los países deben respetarse y tratarse como iguales. Los países grandes deben comportarse de manera acorde con su estatus y tomar la iniciativa en la búsqueda de un nuevo modelo de relaciones de Estado a Estado caracterizado por el diálogo y la asociación, no por la confrontación o la alianza. China se opone a todas las formas de hegemonismo y política de poder, y rechaza la injerencia en los asuntos internos de otros países. Estados Unidos debe realizar un serio examen de conciencia. Debe examinar críticamente lo que ha hecho, dejar de lado su arrogancia y prejuicio, y abandonar sus prácticas hegemónicas, dominantes y de intimidación.

Fuente Ministerio de Relaciones Exteriores de la Republica Popular China: https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjbxw/202302/t20230220_11027664.html

Dossier Geopolítico: dado el importante aporte a la Paz y la Seguridad Internacional emitido por el Gobierno de la China. Publicamos el documento oficial del Gobierno de la República Popular de China emitido el 21/2/2023 Titulado: Documento Conceptual de la Iniciativa de Seguridad Global; en Inglés: The Global Security Initiative Concept Paper

I. Antecedentes

La cuestión de la seguridad se relaciona con el bienestar de los pueblos de todos los países, la noble causa de la paz y el desarrollo mundiales y el futuro de la humanidad.

Hoy, nuestro mundo, nuestra época y nuestra historia están cambiando como nunca antes, y la comunidad internacional se enfrenta a múltiples riesgos y desafíos pocas veces vistos antes. Los puntos críticos de seguridad regional siguen estallando, los conflictos y turbulencias locales ocurren con frecuencia, la pandemia de COVID-19 persiste, el unilateralismo y el proteccionismo han aumentado significativamente, y las amenazas de seguridad tradicionales y no tradicionales están entrelazadas. Los déficits en paz, desarrollo, seguridad y gobernabilidad están creciendo, y el mundo se encuentra una vez más en una encrucijada en la historia.

Esta es una era plagada de desafíos. También es uno rebosante de esperanza. Estamos convencidos de que las tendencias históricas de paz, desarrollo y cooperación ganar-ganar son imparables. La defensa de la paz y la seguridad mundiales y la promoción del desarrollo y la prosperidad mundiales deben ser objetivos comunes de todos los países. El presidente chino, Xi Jinping, ha propuesto la Iniciativa de Seguridad Global (GSI, por sus siglas en inglés), llamando a los países a adaptarse al panorama internacional profundamente cambiante con un espíritu de solidaridad y abordar los desafíos de seguridad complejos e interrelacionados con una mentalidad de ganar-ganar. El GSI tiene como objetivo eliminar las causas profundas de los conflictos internacionales, mejorar la gobernanza de la seguridad global, alentar los esfuerzos internacionales conjuntos para brindar más estabilidad y certeza a una era volátil y cambiante, y promover la paz y el desarrollo duraderos en el mundo. 

II.Conceptos y principios básicos

1. Mantener el compromiso con la visión de una seguridad común, integral, cooperativa y sostenible.En 2014, el presidente Xi Jinping inició una nueva visión de seguridad común, integral, cooperativa y sostenible, que ha sido ampliamente reconocida y apoyada por la comunidad internacional. La esencia de esta nueva visión de la seguridad es abogar por un concepto de seguridad común, respetando y salvaguardando la seguridad de todos los países; un enfoque holístico, manteniendo la seguridad tanto en dominios tradicionales como no tradicionales y mejorando la gobernanza de la seguridad de manera coordinada; una apuesta por la cooperación, propiciando la seguridad a través del diálogo político y la negociación pacífica; y la búsqueda de la seguridad sostenible, resolviendo los conflictos a través del desarrollo y eliminando el caldo de cultivo de la inseguridad. Creemos que la seguridad solo se establecerá firmemente y será sostenible cuando esté respaldada por la moralidad, la justicia y las ideas correctas. 

2. Mantener el compromiso de respetar la soberanía y la integridad territorial de todos los países. La igualdad soberana y la no injerencia en los asuntos internos son principios básicos del derecho internacional y las normas más fundamentales que rigen las relaciones internacionales contemporáneas. Creemos que todos los países, grandes o pequeños, fuertes o débiles, ricos o pobres, son miembros iguales de la comunidad internacional. Sus asuntos internos no admiten injerencias externas, su soberanía y dignidad deben ser respetadas, y debe defenderse su derecho a elegir de forma independiente sistemas sociales y caminos de desarrollo. Se debe defender la independencia soberana y la igualdad, y se deben hacer esfuerzos para que todos los países gocen de igualdad en términos de derechos, reglas y oportunidades.

3. Mantener el compromiso de cumplir con los propósitos y principios de la Carta de la ONU.Los propósitos y principios de la Carta de la ONU encarnan la profunda reflexión de personas de todo el mundo sobre las amargas lecciones de las dos guerras mundiales. Son el diseño institucional de la humanidad para la seguridad colectiva y la paz duradera. Las diversas confrontaciones e injusticias en el mundo de hoy no ocurrieron porque los propósitos y principios de la Carta de la ONU estén desactualizados, sino porque no se mantienen ni implementan de manera efectiva. Llamamos a todos los países a practicar un verdadero multilateralismo; defender firmemente el sistema internacional con la ONU en su núcleo, el orden internacional sustentado por el derecho internacional y las normas básicas de las relaciones internacionales sustentadas por la Carta de la ONU; y defender la autoridad de la ONU y su estatus como plataforma principal para la gobernanza de la seguridad global. La mentalidad de Guerra Fría, el unilateralismo, 

4. Mantener el compromiso de tomar en serio las preocupaciones legítimas de seguridad de todos los países.La humanidad es una comunidad de seguridad indivisible. La seguridad de un país no debe ser a expensas de la de los demás. Creemos que todos los países son iguales en términos de intereses de seguridad. Las preocupaciones de seguridad legítimas y razonables de todos los países deben tomarse en serio y abordarse adecuadamente, no ser ignoradas persistentemente ni cuestionadas sistemáticamente. Cualquier país, mientras persigue su propia seguridad, debe tener en cuenta las preocupaciones razonables de seguridad de los demás. Defendemos el principio de seguridad indivisible, defendiendo la indivisibilidad entre seguridad individual y seguridad común, entre seguridad tradicional y seguridad no tradicional, entre derechos de garantía y obligaciones de seguridad, y entre seguridad y desarrollo. Debe existir una arquitectura de seguridad equilibrada, eficaz y sostenible,

5. Mantener el compromiso de resolver pacíficamente las diferencias y disputas entre países a través del diálogo y la consulta.La guerra y las sanciones no son una solución fundamental a las disputas; sólo el diálogo y la consulta son efectivos para resolver las diferencias. Hacemos un llamado a los países para que fortalezcan la comunicación estratégica, mejoren la confianza de seguridad mutua, disipen las tensiones, manejen las diferencias y eliminen las causas profundas de las crisis. Los principales países deben defender la justicia, cumplir con sus debidas responsabilidades, apoyar la consulta en pie de igualdad y facilitar las conversaciones por la paz, desempeñar buenos oficios y mediar a la luz de las necesidades y la voluntad de los países interesados. La comunidad internacional debe apoyar todos los esfuerzos que conduzcan a la solución pacífica de las crisis y alentar a las partes en conflicto a generar confianza, resolver controversias y promover la seguridad a través del diálogo. Abusar de las sanciones unilaterales y la jurisdicción de brazo largo no resuelve un problema,

6. Manténgase comprometido con el mantenimiento de la seguridad tanto en los dominios tradicionales como en los no tradicionales. En el mundo actual, tanto la intención como la extensión de la seguridad se están ampliando. La seguridad es más interconectada, transnacional y diversa. Las amenazas de seguridad tradicionales y no tradicionales se han entrelazado. Alentamos a todos los países a practicar los principios de amplia consulta, contribución conjunta y beneficios compartidos en la gobernanza global, y trabajar juntos para abordar disputas regionales y desafíos globales como el terrorismo, el cambio climático, la ciberseguridad y la bioseguridad. Debe haber esfuerzos concertados para explorar múltiples canales, desarrollar una solución holística y mejorar las reglas relevantes, a fin de encontrar soluciones sostenibles, promover la gobernanza de la seguridad global y prevenir y resolver los desafíos de seguridad.

Estos seis compromisos están interrelacionados y se refuerzan mutuamente, y son un todo orgánico de unidad dialéctica. Entre ellos, la visión de seguridad común, integral, cooperativa y sostenible brinda orientación conceptual; respetar la soberanía e integridad territorial de todos los países es la premisa básica; cumplir con los propósitos y principios de la Carta de la ONU es un punto de referencia principal; tomar en serio las preocupaciones legítimas de seguridad de todos los países es un principio importante, resolver pacíficamente las diferencias y disputas entre países a través del diálogo y la consulta es una opción obligada; y mantener la seguridad en los dominios tradicionales y no tradicionales es un requisito inherente.

tercero Prioridades de la cooperación

Es nuestra aspiración común lograr una paz mundial duradera, para que todos los países puedan disfrutar de un ambiente externo pacífico y estable y su gente pueda vivir una vida feliz con sus derechos plenamente garantizados. Como pasajeros a bordo del mismo barco, los países deben trabajar en solidaridad para fomentar una comunidad de seguridad compartida para la humanidad y construir un mundo libre de miedo y que disfrute de la seguridad universal. 

Para hacer realidad estas visiones, China está lista para llevar a cabo una cooperación de seguridad bilateral y multilateral con todos los países y organizaciones internacionales y regionales en el marco de la Iniciativa de Seguridad Global y promover activamente la coordinación de los conceptos de seguridad y la convergencia de intereses. China insta a todas las partes a llevar a cabo una cooperación única o múltiple en aspectos que incluyen, entre otros, los siguientes, a fin de buscar el aprendizaje mutuo y la complementariedad y promover conjuntamente la paz y la tranquilidad mundiales:

1. Participar activamente en la formulación de una Nueva Agenda para la Paz y otras propuestas presentadas en Nuestra Agenda Común por el Secretario General de la ONU. Apoyar los esfuerzos de la ONU para mejorar la prevención de conflictos y aprovechar al máximo la arquitectura de consolidación de la paz para ayudar a los estados que salen de un conflicto en la consolidación de la paz. Aprovechar aún más el Subfondo para la Paz y la Seguridad del Secretario General del Fondo Fiduciario para la Paz y el Desarrollo de China y las Naciones Unidas y apoyar un papel más importante de las Naciones Unidas en los asuntos de seguridad mundial.

Apoyar a la ONU en la mejora de la capacidad para implementar su mandato de mantenimiento de la paz, defender los tres principios de «consentimiento de las partes, imparcialidad y no uso de la fuerza excepto en defensa propia y defensa del mandato» para las operaciones de mantenimiento de la paz, priorizar las soluciones políticas, y adopte un enfoque holístico para abordar tanto los síntomas como las causas fundamentales. Proporcionar a las operaciones de mantenimiento de la paz los recursos adecuados. Apoyar la provisión de asistencia financiera suficiente, predecible y sostenible a la Unión Africana (UA) para que pueda llevar a cabo operaciones autónomas de mantenimiento de la paz.

2.Promover la coordinación y la interacción sólida entre los principales países y construir una relación de país importante caracterizada por la coexistencia pacífica, la estabilidad general y el desarrollo equilibrado. Los principales países asumen responsabilidades especialmente importantes en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Pida a los principales países que lideren con el ejemplo en el respeto de la igualdad, la buena fe, la cooperación y el estado de derecho, y en el cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional. Adhiérase al respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación en la que todos ganan, manténgase firme en el resultado final de no conflicto y no confrontación, busque puntos en común mientras reserva las diferencias y gestione las diferencias. 

3.Mantener firmemente el consenso de que “una guerra nuclear no se puede ganar y nunca se debe librar”. Cumplir con la declaración conjunta sobre la prevención de la guerra nuclear y evitar carreras armamentistas emitida por los líderes de los cinco estados con armas nucleares en enero de 2022. Fortalecer el diálogo y la cooperación entre los estados con armas nucleares para reducir el riesgo de una guerra nuclear. Salvaguardar el régimen internacional de no proliferación nuclear basado en el Tratado sobre la No Proliferación de Armas Nucleares (TNP) y apoyar activamente los esfuerzos de los países en las regiones relevantes para establecer zonas libres de armas nucleares. Promover la cooperación internacional en materia de seguridad nuclear, a fin de construir un sistema internacional de seguridad nuclear justo, colaborativo y mutuamente beneficioso.

4. Implementar plenamente la resolución de Promoción de la Cooperación Internacional sobre Usos Pacíficos en el Contexto de la Seguridad Internacional adoptada por la 76ª sesión de la Asamblea General de la ONU.

Llevar a cabo la cooperación en marcos como el Comité 1540 del Consejo de Seguridad de la ONU, la Convención sobre Armas Químicas (CWC) y la Convención sobre Armas Biológicas (BWC), promover la prohibición total y la destrucción total de las armas de destrucción masiva, y desarrollar la capacidad de todos los países. en áreas que incluyen control de exportaciones de no proliferación, bioseguridad y protección contra armas químicas.

Apoyar el proceso de control global de armas convencionales. Apoyar la cooperación entre China, África y Europa en el control de armas pequeñas y ligeras bajo la premisa de respetar la voluntad de África. Apoyar la implementación de la iniciativa de Silenciar las Armas en África. Llevar a cabo activamente la cooperación y asistencia internacional en el desminado humanitario y brindar ayuda a los países afectados tanto como lo permita la capacidad de uno.

5.Promover la solución política de los problemas candentes internacionales y regionales. Alentar a los países interesados ​​a superar las diferencias y resolver los puntos conflictivos a través del diálogo y la comunicación francos. Apoyar a la comunidad internacional para que participe constructivamente en la solución política de los puntos conflictivos, bajo la premisa de la no injerencia en los asuntos internos, principalmente a través de medios que faciliten las conversaciones de paz, con la equidad y la practicidad como actitud principal, y principalmente siguiendo el enfoque de abordar tanto los síntomas como las causas fundamentales. Apoyar la solución política de cuestiones candentes como la crisis de Ucrania a través del diálogo y la negociación.

6. Apoyar y mejorar el mecanismo y la arquitectura de cooperación de seguridad regional centrados en la ASEAN, y adherirse a la forma de la ASEAN de generar consenso y adaptarse al nivel de comodidad de cada uno para fortalecer aún más el diálogo y la cooperación de seguridad entre los países de la región. Apoyar los esfuerzos para promover la cooperación en áreas de seguridad no tradicionales en el marco de la Cooperación Lancang-Mekong (LMC), implementar proyectos de cooperación relevantes bajo el Fondo Especial LMC y esforzarse por fomentar una zona piloto para GSI para salvaguardar conjuntamente la paz y la estabilidad regionales.

7.Implementar la propuesta de cinco puntos sobre la consecución de la paz y la estabilidad en Oriente Medio, incluida la promoción del respeto mutuo, la defensa de la equidad y la justicia, la realización de la no proliferación, el fomento conjunto de la seguridad colectiva y la aceleración de la cooperación para el desarrollo, a fin de establecer conjuntamente un nuevo marco de seguridad en Oriente Medio. Apoyar el impulso positivo y los esfuerzos de los países de Medio Oriente para fortalecer el diálogo y mejorar sus relaciones, acomodar las preocupaciones de seguridad razonables de todas las partes, fortalecer las fuerzas internas para salvaguardar la seguridad regional y apoyar a la Liga de los Estados Árabes (LAS) y otras organizaciones regionales. organizaciones a desempeñar un papel constructivo a este respecto. La comunidad internacional debe tomar medidas prácticas para avanzar en la solución de dos estados a la cuestión palestina y convocar a una mayor, 

8. Apoyar los esfuerzos de los países africanos, la UA y las organizaciones subregionales para resolver conflictos regionales, luchar contra el terrorismo y salvaguardar la seguridad marítima, pedir a la comunidad internacional que brinde apoyo financiero y técnico a las operaciones antiterroristas lideradas por África y apoyar países africanos en el fortalecimiento de su capacidad para salvaguardar la paz de forma independiente. Apoyar el tratamiento de los problemas africanos a la manera africana y promover la resolución pacífica de los puntos críticos en el Cuerno de África, el Sahel, la región de los Grandes Lagos y otras áreas. Implementar activamente la Perspectiva sobre la paz y el desarrollo en el Cuerno de África, promover la institucionalización de la Conferencia de Paz, Gobernanza y Desarrollo entre China y el Cuerno de África, y trabajar activamente para lanzar proyectos piloto de cooperación.

9.Apoyar a los países de América Latina y el Caribe en el cumplimiento activo de los compromisos establecidos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz , y apoyar a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y otras organizaciones regionales y subregionales a desempeñar un papel activo en el mantenimiento de la paz y la seguridad regionales y en el manejo adecuado de los puntos conflictivos regionales. 

10. Prestar mucha atención a la situación especial y las preocupaciones legítimas de los países insulares del Pacífico con respecto al cambio climático, los desastres naturales y la salud pública, apoyar los esfuerzos de los países insulares del Pacífico para abordar los desafíos globales y apoyar a los países insulares en la implementación de la Estrategia 2050 para el Continente Azul del Pacífico. Aumentar la provisión de materiales, fondos y talentos para ayudar a los países insulares a mejorar su capacidad para hacer frente a amenazas de seguridad no tradicionales. 

11. Fortalecer el diálogo marítimo y el intercambio y la cooperación práctica, manejar adecuadamente las diferencias marítimas y trabajar juntos para abordar los delitos transnacionales en el mar, incluidos la piratería y el robo a mano armada, a fin de salvaguardar conjuntamente la paz y la tranquilidad marítimas y la seguridad de las rutas marítimas. Hacer un llamado a los países río arriba y río abajo a lo largo de los ríos transfronterizos para que participen activamente en la cooperación internacional, resuelvan las disputas pertinentes a través del diálogo y la consulta, garanticen la seguridad del transporte marítimo en los ríos transfronterizos, utilicen y protejan racionalmente los recursos hídricos y protejan el entorno ecológico de ríos transfronterizos. 

12. Fortalecer el papel de la ONU como coordinador central en la lucha global contra el terrorismo, apoyar a la comunidad internacional en la implementación total de las resoluciones antiterroristas de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU y la Estrategia Global contra el Terrorismo de la ONU, y tomar medidas enérgicas contra todos organizaciones terroristas y personas designadas por el Consejo de Seguridad. Canalizar más recursos globales contra el terrorismo a los países en desarrollo para mejorar su desarrollo de capacidades contra el terrorismo. Oponerse a vincular el terrorismo con cualquier país, grupo étnico o religión en particular. Mejorar los estudios y las respuestas al impacto de las tecnologías emergentes en los esfuerzos globales contra el terrorismo.

13. Profundizar la cooperación internacional en el campo de la seguridad de la información. China ha presentado la Iniciativa Global sobre Seguridad de Datos y pide esfuerzos conjuntos para formular reglas globales sobre gobernanza digital que reflejen la voluntad y respeten los intereses de todas las partes. Siga adelante con la Iniciativa de Cooperación China-LAS sobre Seguridad de Datos y la Iniciativa de Cooperación de Seguridad de Datos de China+Asia Central , aborde conjuntamente varias amenazas cibernéticas y trabaje para establecer un sistema de gobernanza global en el ciberespacio que presente apertura e inclusión, justicia y equidad, seguridad y estabilidad, vigor y vitalidad.

14.Fortalecer la gestión de riesgos de bioseguridad. Abogar de manera conjunta por la investigación biocientífica responsable y alentar a todas las partes interesadas a consultar las Directrices de bioseguridad de Tianjin para códigos de conducta para científicos de forma voluntaria. Fortalecer conjuntamente el desarrollo de la capacidad de bioseguridad de los laboratorios, reducir los riesgos de bioseguridad y promover el desarrollo saludable de la biotecnología.

15. Fortalecer la gobernanza de seguridad internacional sobre inteligencia artificial (IA) y otras tecnologías emergentes, y prevenir y gestionar posibles riesgos de seguridad. China ha emitido documentos de posición sobre la regulación de las aplicaciones militares y el fortalecimiento de la gobernanza ética de la IA, y está lista para fortalecer la comunicación y el intercambio con la comunidad internacional sobre la gobernanza de la seguridad de la IA, promover el establecimiento de un mecanismo internacional con amplia participación y desarrollar marcos y estándares de gobernanza. y normas basadas en un amplio consenso.

16. Fortalecer la cooperación internacional en el espacio ultraterrestre y salvaguardar el orden internacional en el espacio ultraterrestre sustentado por el derecho internacional. Llevar a cabo actividades en el espacio ultraterrestre de conformidad con el derecho internacional, salvaguardar la seguridad de los astronautas en órbita y el funcionamiento sostenible y a largo plazo de las instalaciones espaciales. Respetar y garantizar el derecho equitativo de todos los países a utilizar el espacio ultraterrestre de forma pacífica. Rechazar resueltamente el emplazamiento de armas y la carrera armamentista en el espacio ultraterrestre, y apoyar la negociación y conclusión de un instrumento jurídico internacional sobre el control de armamentos en el espacio ultraterrestre.

17.Apoyar a la Organización Mundial de la Salud para que desempeñe un papel de liderazgo en la gobernanza global de la salud pública, y coordine y movilice de manera efectiva los recursos globales para responder conjuntamente al COVID-19 y otras enfermedades infecciosas globales importantes.

18. Salvaguardar la seguridad alimentaria y energética mundial. Fortalecer la coordinación de acciones para mantener el buen funcionamiento del comercio agrícola internacional, garantizar una producción de granos estable y cadenas de suministro fluidas, y evitar politizar y armar los problemas de seguridad alimentaria. Fortalecer la coordinación de la política energética internacional, crear un entorno seguro y estable para garantizar el transporte de energía y mantener conjuntamente la estabilidad del mercado energético mundial y los precios de la energía.

19.Aplicar plena y efectivamente la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional. Alentar a todos los países a que celebren o se adhieran a tratados, convenciones o acuerdos internacionales o hagan arreglos institucionales para combatir los delitos transnacionales. Apoyar las tres convenciones internacionales de fiscalización de drogas de la ONU, salvaguardar el sistema internacional de fiscalización de drogas y abogar por la coordinación, la responsabilidad compartida y la cooperación sincera en la comunidad internacional para abordar conjuntamente los desafíos que plantea el problema de las drogas y construir una comunidad de destino de la humanidad. que está libre del daño de las drogas. Llevar a cabo activamente la cooperación en materia de aplicación de la ley sobre la base del respeto de la soberanía de cada país, a fin de mejorar conjuntamente la capacidad de aplicación de la ley y la gobernanza de la seguridad. 

20.Apoyar la cooperación entre países para abordar el cambio climático y mantener cadenas industriales y de suministro estables y fluidas, y acelerar la implementación de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible a fin de promover la seguridad sostenible a través del desarrollo sostenible.

IV. Plataformas y mecanismos de cooperación

1. Participar en debates y comunicaciones de amplio alcance sobre la paz y la seguridad en la Asamblea General, los comités pertinentes de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, las instituciones pertinentes y otras organizaciones internacionales y regionales en función de sus respectivos mandatos, y presentar iniciativas y propuestas comunes para forjar consenso en la comunidad internacional para abordar los desafíos de seguridad.

2.Aprovechar los roles de la Organización de Cooperación de Shanghái, la cooperación BRICS, la Conferencia sobre Interacción y Medidas de Fomento de la Confianza en Asia, el mecanismo «China+Asia Central» y los mecanismos relevantes de cooperación de Asia Oriental, y llevar a cabo la cooperación en seguridad de manera incremental para lograr objetivos similares o iguales. Promover el establecimiento de una plataforma de diálogo multilateral en la región del Golfo y dar juego al papel de mecanismos de coordinación y cooperación como la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de los Países Vecinos de Afganistán y la Conferencia de Paz, Gobernanza y Desarrollo China-Cuerno de África para promover la paz y la estabilidad regional y mundial.

3. Celebrar conferencias de alto nivel sobre GSI a su debido tiempo para fortalecer la comunicación de políticas en el campo de la seguridad, promover el diálogo y la cooperación intergubernamentales y fomentar aún más la sinergia en la comunidad internacional para abordar los desafíos de seguridad.

4.Apoyar el Foro de Paz y Seguridad China-África, el Foro de Seguridad de Medio Oriente, el Foro de Beijing Xiangshan, el Foro de Cooperación de Seguridad Pública Global (Lianyungang) y otras plataformas de diálogo internacional para contribuir a profundizar el intercambio y la cooperación en materia de seguridad. Promover el establecimiento de más foros de seguridad global para proporcionar nuevas plataformas para que los gobiernos, las organizaciones internacionales, los think tanks y las organizaciones sociales aprovechen sus ventajas y participen en la gobernanza de la seguridad global. 

5. Construir más plataformas y mecanismos internacionales de intercambio y cooperación para abordar los desafíos de seguridad en áreas como la lucha contra el terrorismo, la ciberseguridad, la bioseguridad y las tecnologías emergentes, con miras a mejorar la capacidad de gobernanza en el ámbito de la seguridad no tradicional. Fomentar más intercambios y cooperación entre las academias militares y policiales de nivel universitario. China está dispuesta a brindar a otros países en desarrollo 5.000 oportunidades de capacitación en los próximos cinco años para capacitar a profesionales que aborden problemas de seguridad global.

El GSI, siguiendo el principio de apertura e inclusión, da la bienvenida y espera la participación de todas las partes para enriquecer conjuntamente su sustancia y explorar activamente nuevas formas y áreas de cooperación. China está lista para trabajar con todos los países y pueblos que aman la paz y aspiran a la felicidad para abordar todo tipo de desafíos de seguridad tradicionales y no tradicionales, proteger la paz y la tranquilidad de la tierra y crear juntos un futuro mejor para la humanidad, para que la antorcha de la paz se transmitirá de generación en generación y brillará en todo el mundo.

Fuente: Ministerio de Relaciones Ecteriores de la Republica Popular de China:

https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjbxw/202302/t20230221_11028348.html

EN INGLES:

The Global Security Initiative Concept Paper

2023-02-21 11:12

I.Background

The issue of security bears on the well-being of people of all countries, the lofty cause of world peace and development, and the future of humanity.

Today, our world, our times and history are changing in ways like never before, and the international community is confronted with multiple risks and challenges rarely seen before. Regional security hotspots keep flaring up, local conflicts and turbulence occur frequently, the COVID-19 pandemic persists, unilateralism and protectionism have risen significantly, and traditional and non-traditional security threats are entwined. The deficits in peace, development, security and governance are growing, and the world is once again at a crossroads in history.

This is an era rife with challenges. It is also one brimming with hope. We are convinced that the historical trends of peace, development and win-win cooperation are unstoppable. Upholding world peace and security and promoting global development and prosperity should be the common pursuit of all countries. Chinese President Xi Jinping has proposed the Global Security Initiative (GSI), calling on countries to adapt to the profoundly changing international landscape in the spirit of solidarity, and address the complex and intertwined security challenges with a win-win mindset. The GSI aims to eliminate the root causes of international conflicts, improve global security governance, encourage joint international efforts to bring more stability and certainty to a volatile and changing era, and promote durable peace and development in the world. 

II.Core concepts and principles

1. Stay committed to the vision of common, comprehensive, cooperative and sustainable security. In 2014, President Xi Jinping initiated a new vision for common, comprehensive, cooperative and sustainable security, which has been widely recognized and supported by the international community. The essence of this new vision of security is to advocate a concept of common security, respecting and safeguarding the security of every country; a holistic approach, maintaining security in both traditional and non-traditional domains and enhancing security governance in a coordinated way; a commitment to cooperation, bringing about security through political dialogue and peaceful negotiation; and pursuit of sustainable security, resolving conflicts through development and eliminating the breeding ground for insecurity. We believe security will only be firmly established and sustainable when it is underpinned by morality, justice and the right ideas. 

2. Stay committed to respecting the sovereignty and territorial integrity of all countries. Sovereign equality and non-interference in internal affairs are basic principles of international law and the most fundamental norms governing contemporary international relations. We believe all countries, big or small, strong or weak, rich or poor, are equal members of the international community. Their internal affairs brook no external interference, their sovereignty and dignity must be respected, and their right to independently choose social systems and development paths must be upheld. Sovereign independence and equality must be upheld, and efforts should be made for all countries to enjoy equality in terms of rights, rules and opportunities.

3. Stay committed to abiding by the purposes and principles of the UN Charter. The purposes and principles of the UN Charter embody the deep reflection by people around the world on the bitter lessons of the two world wars. They are humanity’s institutional design for collective security and lasting peace. The various confrontations and injustices in the world today did not occur because the purposes and principles of the UN Charter are outdated, but because they are not effectively maintained and implemented. We call on all countries to practice true multilateralism; firmly uphold the international system with the UN at its core, the international order underpinned by international law and the basic norms of international relations underpinned by the UN Charter; and uphold the authority of the UN and its status as the main platform for global security governance. The Cold War mentality, unilateralism, bloc confrontation and hegemonism contradict the spirit of the UN Charter and must be resisted and rejected. 

4. Stay committed to taking the legitimate security concerns of all countries seriously. Humanity is an indivisible security community. Security of one country should not come at the expense of that of others. We believe all countries are equal in terms of security interests. The legitimate and reasonable security concerns of all countries should be taken seriously and addressed properly, not persistently ignored or systemically challenged. Any country, while pursuing its own security, should take into account the reasonable security concerns of others. We uphold the principle of indivisible security, advocating the indivisibility between individual security and common security, between traditional security and non-traditional security, between security rights and security obligations, and between security and development. There should be a balanced, effective and sustainable security architecture, so as to realize universal security and common security.

5. Stay committed to peacefully resolving differences and disputes between countries through dialogue and consultation. War and sanctions are no fundamental solution to disputes; only dialogue and consultation are effective in resolving differences. We call on countries to strengthen strategic communication, enhance mutual security confidence, diffuse tensions, manage differences and eliminate the root causes of crises. Major countries must uphold justice, fulfill their due responsibilities, support consultation on an equal footing, and facilitate talks for peace, play good offices and mediate in light of the needs and will of the countries concerned. The international community should support all efforts conducive to the peaceful settlement of crises, and encourage conflicting parties to build trust, settle disputes and promote security through dialogue. Abusing unilateral sanctions and long-arm jurisdiction does not solve a problem, but only creates more difficulties and complications.

6. Stay committed to maintaining security in both traditional and non-traditional domains. In today’s world, both the intension and extension of security are broadening. Security is more interconnected, transnational and diverse. Traditional and non-traditional security threats have become intertwined. We encourage all countries to practice the principles of extensive consultation, joint contribution and shared benefits in global governance, and work together to address regional disputes and global challenges such as terrorism, climate change, cybersecurity and biosecurity. There should be concerted efforts to explore multiple channels, develop a holistic solution, and improve relevant rules, so as to find sustainable solutions, promote global security governance and prevent and resolve security challenges.

These six commitments are interlinked and mutually reinforcing, and are an organic whole of dialectical unity. Among them, the vision of common, comprehensive, cooperative and sustainable security provides conceptual guidance; respecting the sovereignty and territorial integrity of all countries is the basic premise; abiding by the purposes and principles of the UN Charter is a primary benchmark; taking the legitimate security concerns of all countries seriously is an important principle, peacefully resolving differences and disputes between countries through dialogue and consultation is a must choice; and maintaining security in both traditional and non-traditional domains is an inherent requirement.

III. Priorities of cooperation

It is our common aspiration to achieve lasting world peace, so that all countries can enjoy a peaceful and stable external environment and their people can live a happy life with their rights fully guaranteed. Like passengers aboard the same ship, countries need to work in solidarity to foster a community of shared security for mankind and build a world that is free from fear and enjoys universal security. 

To realize these visions, China is ready to conduct bilateral and multilateral security cooperation with all countries and international and regional organizations under the framework of the Global Security Initiative, and actively promote coordination of security concepts and convergence of interests. China calls on all parties to carry out single or multiple cooperation in aspects including but not limited to the following ones, so as to pursue mutual learning and complementarity and to jointly promote world peace and tranquility:

1.Actively participate in formulating a New Agenda for Peace and other proposals put forth in Our Common Agenda by the UN Secretary-General. Support UN efforts to enhance conflict prevention and fully harness the peace-building architecture to assist post-conflict states in peace-building. Further leverage the Secretary-General’s Peace and Security Sub-Fund of the China-UN Peace and Development Trust Fund and support a bigger UN role in global security affairs.

Support the UN in enhancing capacity for implementing its peacekeeping mandate, uphold the three principles of “consent of the parties, impartiality, and non-use of force except in self-defense and defense of the mandate” for peacekeeping operations, prioritize political solutions, and take a holistic approach to address both symptoms and root causes. Provide peacekeeping operations with adequate resources. Support the provision of sufficient, predictable and sustainable financial assistance to the African Union (AU) for it to carry out autonomous peacekeeping operations.

2.Promote coordination and sound interaction among major countries and build a major country relationship featuring peaceful coexistence, overall stability and balanced development. Major countries shoulder particularly important responsibilities of maintaining international peace and security. Call on major countries to lead by example in honoring equality, good faith, cooperation and the rule of law, and in complying with the UN Charter and international law. Adhere to mutual respect, peaceful coexistence and win-win cooperation, stick to the bottom line of no conflict and no confrontation, seek common ground while reserving differences, and manage differences. 

3.Firmly uphold the consensus that “a nuclear war cannot be won and must never be fought”. Comply with the joint statement on preventing nuclear war and avoiding arms races issued by leaders of the five nuclear-weapon states in January 2022. Strengthen dialogue and cooperation among nuclear-weapon states to reduce the risk of nuclear war. Safeguard the international nuclear non-proliferation regime based on the Treaty on the Non-proliferation of Nuclear Weapons (NPT) and actively support the efforts of countries in relevant regions to establish nuclear-weapon-free zones. Promote international cooperation on nuclear security, so as to build a fair, collaborative and mutually beneficial international nuclear security system.

4.Fully implement the resolution of Promoting International Cooperation on Peaceful Uses in the Context of International Security adopted by the 76th session of the UN General Assembly.

Carry out cooperation under such frameworks as the UN Security Council’s 1540 Committee, the Chemical Weapons Convention (CWC) and the Biological Weapons Convention (BWC), promote complete prohibition and thorough destruction of weapons of mass destruction, and build up the capacity of all countries in areas including non-proliferation export control, biosecurity and protection against chemical weapons.

Support the process of global conventional arms control. Support cooperation among China, Africa and Europe on small arms and light weapons control under the premise of respecting the will of Africa. Support the implementation of the initiative of Silencing the Guns in Africa. Actively carry out international cooperation and assistance on humanitarian demining and provide help to affected countries as much as one’s ability permits.

5.Promote political settlement of international and regional hotspot issues. Encourage the countries concerned to overcome differences and resolve hotspots through candid dialogue and communication. Support the international community in constructively participating in the political settlement of hotspots, under the premise of non-interference in internal affairs, mainly through the means of facilitating peace talks, with fairness and practicality as the main attitude, and mainly following the approach of addressing both symptoms and root causes. Support political settlement of hotspot issues such as the Ukraine crisis through dialogue and negotiation.

6.Support and improve the ASEAN-centered regional security cooperation mechanism and architecture, and adhere to the ASEAN way of consensus-building and accommodating each other’s comfort level to further strengthen security dialogue and cooperation among regional countries. Support efforts to promote cooperation in non-traditional security areas under the framework of Lancang-Mekong Cooperation (LMC), implement relevant cooperation projects under the LMC Special Fund, and strive to foster a pilot zone for GSI to jointly safeguard regional peace and stability.

7.Implement the five-point proposal on realizing peace and stability in the Middle East, including advocating mutual respect, upholding equity and justice, realizing non-proliferation, jointly fostering collective security, and accelerating development cooperation, so as to jointly establish a new security framework in the Middle East. Support the positive momentum and the efforts of Middle East countries to strengthen dialogue and improve their relations, accommodate the reasonable security concerns of all parties, strengthen the internal forces of safeguarding regional security, and support the League of Arab States (LAS) and other regional organizations in playing a constructive role in this regard. The international community should take practical steps to advance the two-state solution to the Palestinian question, and convene a larger, more authoritative and more influential international peace conference, so as to achieve a just solution to the Palestinian question at an early date. 

8.Support the efforts of African countries, the AU and sub-regional organizations to resolve regional conflicts, fight terrorism and safeguard maritime security, call on the international community to provide financial and technical support to Africa-led counter-terrorism operations, and support African countries in strengthening their ability to safeguard peace independently. Support addressing African problems in the African way, and promote peaceful settlement of hotspots in the Horn of Africa, the Sahel, the Great Lakes region and other areas. Actively implement the Outlook on Peace and Development in the Horn of Africa, promote the institutionalization of the China-Horn of Africa Peace, Governance and Development Conference, and work actively to launch pilot projects of cooperation.

9.Support Latin American and Caribbean countries in actively fulfilling commitments stated in the Proclamation of Latin America and the Caribbean as a Zone of Peace, and support the Community of Latin American and Caribbean States and other regional and sub-regional organizations in playing an active role in upholding regional peace and security and properly handling regional hotspots. 

10.Pay high attention to the special situation and legitimate concerns of Pacific island countries in regard to climate change, natural disasters and public health, support the efforts of Pacific island countries to address global challenges, and support island countries in implementing the 2050 Strategy for the Blue Pacific Continent. Increase the provision of materials, funds and talents to help island countries improve their ability to deal with non-traditional security threats. 

11.Strengthen maritime dialogue and exchange and practical cooperation, properly handle maritime differences, and work together to tackle transnational crimes at sea including piracy and armed robbery, so as to jointly safeguard maritime peace and tranquility and sea lane security. Call on upstream and downstream countries along trans-boundary rivers to actively engage in international cooperation, resolve relevant disputes through dialogue and consultation, ensure the safety of shipping on trans-boundary rivers, rationally utilize and protect water resources, and protect the ecological environment of trans-boundary rivers. 

12.Strengthen the UN’s role as the central coordinator in the global fight against terrorism, support the international community in fully implementing the UN General Assembly and Security Council counter-terrorism resolutions and the UN Global Counter-Terrorism Strategy, and jointly crack down on all terrorist organizations and individuals designated by the Security Council. Channel more global counter-terrorism resources to developing countries to enhance their counter-terrorism capacity building. Oppose linking terrorism with any particular country, ethnic group or religion. Enhance studies on and responses to the impact of emerging technologies on global counter-terrorism efforts.

13.Deepen international cooperation in the field of information security. China has put forward the Global Initiative on Data Security and calls for joint efforts to formulate global rules on digital governance that reflect the will and respect the interests of all parties. Follow through on the China-LAS Cooperation Initiative on Data Security and the Data Security Cooperation Initiative of China+Central Asia, jointly address various cyber threats, and work to establish a global governance system on cyberspace featuring openness and inclusion, justice and fairness, security and stability, vigor and vitality.

14.Strengthen biosecurity risk management. Jointly advocate responsible bioscience research and encourage all stakeholders to refer to the Tianjin Biosecurity Guidelines for Codes of Conduct for Scientists on a voluntary basis. Jointly strengthen the building of biosecurity capability of laboratories, reduce biosecurity risks and promote the healthy development of biotechnology.

15.Strengthen international security governance on artificial intelligence (AI) and other emerging technologies, and prevent and manage potential security risks. China has issued position papers on regulating military applications and strengthening ethical governance of AI, and stands ready to strengthen communication and exchange with the international community on AI security governance, promote the establishment of an international mechanism with broad participation, and develop governance frameworks, standards and norms based on extensive consensus.

16.Strengthen international cooperation on outer space and safeguard the international order in outer space underpinned by international law. Carry out activities in outer space in accordance with international law, safeguard the safety of in-orbit astronauts and the long-term and sustainable operation of space facilities. Respect and ensure the equal right of all countries to use outer space peacefully. Resolutely reject the weaponization of and arms race in outer space, and support the negotiation and conclusion of an international legal instrument on arms control in outer space.

17.Support the World Health Organization in playing a leading role in global governance in public health, and effectively coordinate and mobilize global resources to jointly respond to COVID-19 and other major global infectious diseases.

18.Safeguard global food and energy security. Strengthen action coordination to maintain the smooth operation of international agricultural trade, ensure stable grain production and smooth supply chains, and avoid politicizing and weaponizing food security issues. Strengthen international energy policy coordination, create a safe and stable environment for ensuring energy transportation, and jointly maintain the stability of the global energy market and energy prices.

19.Fully and effectively implement the UN Convention against Transnational Organized Crime. Encourage all countries to conclude or join international treaties, conventions or agreements or make institutional arrangements to fight transnational crimes. Support the three international drug control conventions of the UN, safeguard the international drug control system, and advocate coordination, shared responsibility and sincere cooperation in the international community to jointly address challenges posed by the drug problem and build a community with a shared future for mankind that is free from the harm of drugs. Actively conduct law enforcement cooperation on the basis of respecting each country’s sovereignty, so as to jointly improve law enforcement capacity and security governance. Support the establishment of a global training system to train for developing countries more law enforcement officers who are responsive to their countries’ security needs. 

20.Support the cooperation among countries in addressing climate change and maintaining stable and smooth supply and industrial chains, and speed up the implementation of the UN 2030 Agenda for Sustainable Development in order to promote sustainable security through sustainable development.

IV. Platforms and mechanisms of cooperation

1. Engage in wide-ranging discussions and communication on peace and security at the General Assembly, relevant UN Committees, the Security Council, relevant institutions, and other international and regional organizations based on their respective mandates, and put forward common initiatives and propositions to forge consensus in the international community to address security challenges.

2.Leverage the roles of the Shanghai Cooperation Organization, BRICS cooperation, the Conference on Interaction and Confidence Building Measures in Asia, the “China+Central Asia” mechanism, and relevant mechanisms of East Asia cooperation, and carry out security cooperation incrementally to achieve similar or same goals. Promote the establishment of a multilateral dialogue platform in the Gulf region and give play to the role of coordinating and cooperative mechanisms such as the Meeting of Foreign Ministers of the Neighboring Countries of Afghanistan and the China-Horn of Africa Peace, Governance and Development Conference to promote regional and global peace and stability.

3.Hold high-level conferences on the GSI in due course to strengthen policy communication in the field of security, promote intergovernmental dialogue and cooperation, and further foster synergy in the international community to address security challenges.

4.Support the China-Africa Peace and Security Forum, the Middle East Security Forum, the Beijing Xiangshan Forum, the Global Public Security Cooperation Forum (Lianyungang) and other international dialogue platforms in contributing to deepening exchange and cooperation on security. Promote the establishment of more global security forums to provide new platforms for governments, international organizations, think tanks and social organizations to leverage their advantages and participate in global security governance. 

5.Build more international platforms and mechanisms for exchange and cooperation on addressing security challenges in such areas as counter-terrorism, cybersecurity, biosecurity and emerging technologies, with a view to improving the governance capacity in the domain of non-traditional security. Encourage more exchanges and cooperation among university-level military and police academies. China is willing to provide other developing countries with 5,000 training opportunities in the next five years to train professionals for addressing global security issues.

The GSI, following the principle of openness and inclusiveness, welcomes and looks forward to the participation of all parties to jointly enrich its substance and actively explore new forms and areas of cooperation. China stands ready to work with all countries and peoples who love peace and aspire to happiness to address all kinds of traditional and non-traditional security challenges, protect the peace and tranquility of the earth, and jointly create a better future for mankind, so that the torch of peace will be passed on from generation to generation and shine across the world.

Por Michael Roberts para Sin Permiso

Esta semana, la reunión anual de la élite rica global en el Foro Económico Mundial (WEF) ha vuelto a tener lugar después del interregno del COVID. Los principales líderes políticos y empresariales han volado a Davos en sus aviones privados para discutir el cambio climático y el calentamiento global, así como la inminente recesión económica mundial, la crisis del coste de vida y la guerra de Ucrania.

Su estado de ánimo es aparentemente lúgubre. Dos tercios de los principales economistas encuestados por el WEF creen que es probable que haya una recesión global en 2023, y casi uno de cada cinco dice que es extremadamente probable que ocurra. Los líderes empresariales también están ansiosos: el 73 % de los directores generales de todo el mundo creen que el crecimiento económico mundial disminuirá en los próximos 12 meses. Es la perspectiva más pesimista desde la primera encuesta del WEF hace 12 años.

Justo antes del inicio del Foro en la nieve de la exclusiva estación de esquí de Davos, Suiza, el WEF publicó su Informe de Riesgo Global. Su lectura resulta impactante sobre el estado del capitalismo global en la década de 2020.

El informe dice que: «la próxima década se caracterizará por crisis ambientales y sociales, impulsadas por las tendencias geopolíticas y económicas subyacentes». La crisis del coste de vida se clasifica como el riesgo global más grave en los próximos dos años, alcanzando su punto máximo a corto plazo. La pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas se consideran uno de los riesgos globales por su rápido deterioro en la próxima década y los seis riesgos ambientales están entre los diez principales riesgos en los próximos diez años.

El informe continúa: «La inflación continua impulsada por la oferta y podría conducir a la estagflación, cuyas consecuencias socioeconómicas podrían ser graves, dada una interacción sin precedentes con niveles históricamente altos de deuda pública. La fragmentación económica mundial, las tensiones geopolíticas y una reestructuración más difícil podrían contribuir a la angustia generalizada de la deuda en los próximos 10 años». Señala que «la tecnología exacerbará las desigualdades; mientras que los esfuerzos de mitigación y adaptación climática están diseñados como un sistema de compensación peligroso, a medida que la naturaleza se derrumba. Y «las crisis de alimentos, combustibles y costes exacerban la vulnerabilidad social mientras que la disminución de las inversiones en desarrollo humano erosiona la resiliencia futura».Aparentemente, el riesgo de una «policrisis» se ha acelerado.

¿Qué planean hacer los organizadores del WEF y sus participantes sobre esta «policrisis»? De entrada, el WEF parte de la suposición de que el capitalismo debe sobrevivir, pero la mejor manera de lograrlo es «reformando» el capitalismo para que sea «inclusivo para todos». A Klaus Schwab, cofundador del WEF, le gusta llamarlo «capitalismo de todas las partes interesadas».

Schwab explica: «En términos generales, tenemos tres modelos para elegir. El primero es el «capitalismo de accionistas» («shareholders capitalism»), adoptado por la mayoría de las corporaciones occidentales, que sostiene que el objetivo principal de una corporación debería ser maximizar sus ganancias. El segundo modelo es el «capitalismo de estado» («state capitalism»), que confía al gobierno la dirección de la economía, y es muy popular en muchos mercados emergentes, sobre todo en China. Pero, en comparación con estas dos opciones, la tercera es la más recomendable. El «capitalismo de todas las partes interesadas» («stakeholder capitalism»), un modelo que propuse por primera vez hace medio siglo, posiciona a las corporaciones privadas como fideicomisarios de la sociedad y es claramente la mejor respuesta a los desafíos sociales y ambientales de hoy en día».

Las grandes corporaciones deberían ser los «fidecomisarios de la sociedad» y la principal fuerza para resolver «los desafíos sociales y ambientales de hoy». Pero para ello tenemos que reemplazar el «capitalismo de accionistas» en el que «el enfoque único está en las ganancias, de manera que el capitalismo se desconecta cada vez más de la economía real». Según Schwab, «esta forma de capitalismo ya no es sostenible». Por el contrario, las grandes corporaciones, junto con los gobiernos y las organizaciones multilaterales, pueden desarrollar el «capitalismo de todas las partes interesadas», que, según Schwab, puede «acercándo el mundo al logro de los objetivos compartidos».

Cada año, Oxfam publica su informe anual sobre la desigualdad para que coincida con la reunión del WEF, con el fin de exponer la hipocresía del «capitalismo de todas las partes interesadas». El informe de este año se centra en el aumento de la desigualdad de riqueza e ingresos desde la pandemia. «En los últimos dos años, el 1 por ciento súper rico del mundo ha ganado casi el doble de riqueza que el 99 por ciento restante sumado», dice Oxfam.

Si bien hay casi 8 mil millones de personas en el mundo, poco más de 3.000 eran multimillonarias en noviembre de 2022. Este pequeño grupo de personas amasa casi 11,80 billones de dólares, lo que equivale a alrededor del 11,8 % del PIB mundial. Mientras tanto, al menos 1.700 millones de trabajadores viven en países donde la inflación está superando el crecimiento de sus salarios, a pesar de que las fortunas multimillonarias aumentan en 2.700 millones de dólares (2.500 millones de euros) al día.

El informe anual de riqueza global de Credit Suisse es el análisis más completo de la riqueza personal global y su distribución. El informe de 2022 reveló que a finales de 2021, la riqueza global total había alcanzado los 643,6 billones de dólares, o más de 4,5 veces la producción anual mundial. La riqueza global aumentó un 9,8 % en 2021, muy por encima del promedio anual del 6,6 % registrado desde principios de siglo. Si se excluye el movimiento de las divisas, la riqueza global agregada creció un 12,7%, la tasa anual más rápida jamás registrada.

Este aumento se debe a dos factores: un fuerte aumento de los precios de las propiedades inmobiliarias y un auge del mercado de valores alimentado por el crédito. Así que casi todo este aumento de riqueza fue para los más ricos del mundo. De hecho, en 2020, el 1 % de todos los adultos (56 millones) del mundo poseían el 45,8% de toda la riqueza personal del mundo; mientras que 2,9 millones solo poseían el 1,3 %. En 2021, esa desigualdad empeoró. ¡En 2021, el 1% superior poseía el 47,8% de toda la riqueza personal, mientras que  2.800 millones de personas adultas poseían solo el 1,1 %! Y el 13 % superior posee el 86 % de toda la riqueza.

El informe de Oxfam señala que por cada dólar recaudado en impuestos, solo cuatro centavos provienen de impuestos sobre la riqueza. La falta de tributación de la riqueza es más pronunciada en los países de ingresos bajos y medios, donde la desigualdad es mayor. Dos tercios de los países no tienen ninguna forma de impuesto sobre la herencia de patrimonio y activos que pasan a los descendientes directos. La mitad de los multimillonarios del mundo viven ahora en países sin tal impuesto, lo que significa que 5 billones de dólares se transmitirán libres de impuestos a la próxima generación, una suma mayor que el PIB de África.

Las tasas máximas de impuestos sobre la renta se han vuelto más bajas y menos progresivas, con la tasa impositiva promedio sobre los más ricos cayendo del 58 % en 1980 al 42 % actual en los países de la OCDE. En 100 países, la tasa media es aún más baja, el 31 %. Las tasas de impuestos sobre las ganancias de capital, en la mayoría de los países la fuente de ingresos más importante para el 1% superior, son solo del 18 % en promedio en más de 100 países. Solo tres países gravan más los ingresos del capital que los ingresos del trabajo.

Muchos de los hombres más ricos del planeta hoy en día se salen con la suya pagando casi o ningún impuesto. Por ejemplo, se ha demostrado que uno de los hombres más ricos de la historia, Elon Musk, paga una «tasa impositiva real» del 3,2 %, mientras que otro de los multimillonarios más ricos, Jeff Bezos, paga menos del 1 %.

La respuesta política de Oxfam es gravar a los ricos. Oxfam pide un impuesto de hasta el 5 % sobre los multimillonarios y biillonarios del mundo que podría recaudar 1,7 billones de dólares al año, «suficiente para sacar a 2 mil millones de personas de la pobreza y financiar un plan global para poner fin al hambre». «El objetivo final debería ser ir más allá y abolir por completo a los billonarios, como parte de una distribución más justa y racional de la riqueza mundial».

La pregunta que surge, naturalmente, es hasta que punto es realista esperar que los gobiernos que apoyan el «capitalismo de todas las partes interesadas» introduzcan impuestos más altos sobre la riqueza y los ingresos, y que además acaben con los billonarios a través de impuestos. Eso solo será posible con una lucha masiva para lograr gobiernos de trabajadores que trabajen coordinadamente a nivel mundial. En cuyo caso, ¿por qué esforzarse tanto en gravar a los ricos, en lugar de tratar de poner fin al capitalismo por completo?

Es la misma historia con el cambio climático. La COP 27 la COP 15 fueron «cop-outs» en todos los sentidos a la hora de cumplir incluso el objetivo de la COP de París de limitar las temperaturas medias globales a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales. El año pasado fue el quinto más cálido registrado, con una temperatura media global casi 1,2 °C por encima de los niveles preindustriales, según el programa de observación de la Tierra de la UE.

El año estuvo marcado por 12 meses de extremos climáticos, con Europa registrando su verano más caluroso a pesar de la presencia por tercer año consecutivo del fenómeno de La Niña que tiene un efecto refrescante, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus en su resumen anual del clima de la tierra. Al mismo tiempo, las emisiones de gases de efecto invernadero de EEUU aumentaron de nuevo en 2022, situando al país aún más por detrás de sus objetivos en virtud del acuerdo climático de París, a pesar de haber aprobado una amplia legislación sobre energías limpias el año pasado.

Las emisiones mundiales de dióxido de carbono de combustibles fósiles y el cemento aumentaron un 1,0 % en 2022, alcanzando un nuevo récord de 36.600 millones de toneladas de CO2 (GtCO2). Las emisiones «son aproximadamente constantes desde 2015» debido a una modesta disminución de emisiones por el uso de la tierra que equilibra los modestos aumentos del CO2 fósil. Pero recuerde, estos niveles de emisión estables no son suficientes para evitar que el mundo siga calentándose más allá de los límites oficiales. Se necesita al menos una reducción del 50 % en las emisiones para finales de esta década y cero emisiones para finales de siglo.

En cambio, las emisiones de EEUU aumentaron un 1,3 por ciento el año pasado, según estimaciones preliminares de la consultora ambiental Rhodium Group, liderada por fuertes aumentos en los edificios, la industria y el transporte del país. «Con el ligero aumento de las emisiones en 2022, Estados Unidos sigue quedandose atrás en sus esfuerzos por cumplir con su objetivo establecido en el Acuerdo de París de reducir las emisiones de GEI del 50 al 52 por ciento por debajo de los niveles de 2005 para 2030″, escriben los autores. El año pasado, las emisiones de EEUU estaban solo un 15,5 por ciento por debajo de los niveles de 2005.

Pero no se preocupe, el portavoz de EEUU para el clima, John Kerry, estuvo en Davos esta semana para quejarse del lento progreso. Y el ex gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, organizador entre los bancos internacionales de un fondo de financiación climática, también estuvo allí para quejarse del lento progreso. Estoy seguro de que eso conducirá a la acción.

Y luego está la situación de la propia economía mundial. Justo antes de Davos, la jefa del FMIKristalina Georgieva, advirtió que un tercio de la economía mundial se vería afectada por la recesión este año. El FMI estima que el crecimiento del PIB real mundial será de solo del 2,7 % en 2023. Eso no es oficialmente una recesión en 2023, «pero se sentirá como una». Y el FMI volverá a bajar sus previsiones a finales de este mes.«Los riesgos para las perspectivas siguen siendo inusualmente grandes y a la baja».

El pronóstico del FMI es el más optimista. La OCDE estima que el crecimiento global se ralentizará hasta el 2,2 % el próximo año. «La economía global se enfrenta a desafíos significativos. El crecimiento ha perdido impulso, la alta inflación se ha extendido para países y productos, y está demostrando ser persistente. Los riesgos están sesgados al lado negativo». Y la UNCTAD, en su último informe de Comercio y Desarrollo, también proyecta que el crecimiento económico mundial caerá al 2,2 % en 2023. «La desaceleración global dejaría el PIB real todavía por debajo de su tendencia prepandémica, costando al mundo más de 17 billones de dólares, cerca del 20 % de los ingresos del mundo».

El último informe Perspectivas Económicas Globales del Banco Mundial es aún más pesimista. El Banco Mundial estima que el crecimiento global se ralentizará a su tercer ritmo más débil en casi tres décadas, eclipsado solo por las recesiones globales de 2009 y 2020. Será una desaceleración aguda y duradera, con un crecimiento global que disminuirá al 1,7 % en 2023, con un deterioro de base amplia: en prácticamente todas las regiones del mundo, el crecimiento de los ingresos per cápita será más lento de lo que fue durante la década anterior a la del COVID-19. Y esa fue la década que yo llamo la Larga Depresión. A finales de 2024, los niveles de PIB en las economías en desarrollo estarán alrededor del 6 % por debajo del nivel previsto en vísperas de la pandemia.

Además están las crecientes tensiones geopolíticas, no solo el conflicto entre Rusia y Ucrania, sino la creciente «fragmentación» de la economía mundial. La hegemonía estadounidense, construida en torno a la «globalización» y la Gran Moderación de la década de 1980 hasta la década de 2000, ha terminado.

Georgieva está particularmente preocupada. En su mensaje antes de Davos, se queja: «nos enfrentamos al espectro de una nueva Guerra Fría que podría ver el mundo fragmentarse en bloques económicos rivales». Los logros de la globalización podrían ser «desvertebrados». Pero es otro mito que la «globalización» benefició a la mayoría. Georgieva dice que «desde el final de la Guerra Fría, el tamaño de la economía mundial se triplicó aproximadamente, y casi 1.500 millones de personas fueron rescatadas de la pobreza extrema». Pero la mejora en la producción mundial y los niveles de vida que se han logrado se han limitado principalmente a China y Asia Oriental. El crecimiento económico mundial se ha ralentizado desde la década de 1990 y la pobreza no se ha reducido para unos 4.000 millones de habitantes del planeta, mientras que la desigualdad ha aumentado (como se señaló anteriormente).

Georgieva quiere revertir el aumento de las nuevas restricciones comerciales, que es «una peligrosa pendiente resbaladiza hacia la fragmentación geoeconómica desbocada».Ella considera que el coste a largo plazo de la fragmentación comercial por sí sola podría oscilar entre el 0,2 por ciento de la producción mundial en un escenario de «fragmentación limitada» hasta casi el 7 por ciento en un «escenario grave», aproximadamente equivalente a la producción anual combinada de Alemania y Japón. Si se añade el desacoplamiento tecnológico a la mezcla, algunos países podrían ver pérdidas de hasta el 12 por ciento del PIB. La globalización aumentó las desigualdades y no redujo la pobreza; es probable que la fragmentación intensifique esos resultados.

¿Cuál es la respuesta de Georgieva a todo esto? En primer lugar, fortalecer el sistema de comercio internacional. En segundo lugar, ayuda a los países vulnerables a lidiar con la deuda. En tercer lugar, intensificar la acción climática. Resume: «Las discusiones en Davos serán una señal esperanzadora de que podemos avanzar en la dirección correcta y fomentar una integración económica que traiga paz y prosperidad para todos». Algo de esperanza. Davos quiere «reformar» el capitalismo, pero en su lugar va a ir a peor.

Michael Roberts 

habitual colaborador de Sin Permiso, es un economista marxista británico, que ha trabajado 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.Fuente:

Por Albino Prada para Sin Permiso

Aunque pueda parecerlo no es esta una disquisición terminológica de poca monta. Porque sobre las eventuales situaciones sociales catastróficas que nos puedan suceder pueden darse diferencias radicales. Para empezar en algunos casos conocemos sus causas y en otros no. Si no las conocemos, como sucedió al comienzo de la pandemia del Covid, su potencial de daños es infinitamente mayor. Causa desconocida y daños milmillonarios nos obligan a hablar –y actuar- ante una incertidumbre, nada que ver con un riesgo.

Y hay bastantes cosas que desconocemos. En el año 2005 la revista Science recopiló un inventario de una centena de cosas que ignoramos. Transcribo a continuación algunas, vinculadas a preocupantes incertidumbres humanas y sobre el entorno social en general. Es el caso de que cambios genéticos nos hacen únicos, cuales son las bases biológicas de la consciencia, por qué dormimos o soñamos, como se almacena y recupera la memoria, porqué hay períodos críticos para aprender lenguas, cuales son los límites de la computación, cuán lejos podemos ir con el efecto invernadero, cómo responderán los ecosistemas al calentamiento global, cuales son las raíces de la cultura y el lenguaje, o cómo evolucionó la conducta cooperativa.

Las cosas que ignoramos, y que pueden ser causa de graves impactos sociales, cabría suponer que estuviesen detrás de nuestras mayores preocupaciones colectivas. Pero lo cierto es que no suele suceder así. A causa de lo que Daniel Kahneman (2012) refiere como “nuestra excesiva confianza en lo que creemos saber y nuestra aparente incapacidad para reconocer las dimensiones de nuestra ignorancia y la incertidumbre del mundo en que vivimos”. No es un juego de palabras: “ignoramos lo que no conocemos”. Y entonces actuamos con las incertidumbres como si se tratase de riesgos comunes. Una solución sencilla, pero temeraria.

Si esto es cierto en general, lo es aún más para los denominados expertos, para los que el sesgo de no precaución frente a las incertidumbres se concreta en un inapropiado optimismo y arrogancia. Siendo así que no habitúan reconocer la magnitud de su ignorancia ni asumen la incertidumbre de los acontecimientos que intentan predecir, con lo que -como poco- subestiman las probabilidades de no pocas catástrofes. Los expertos tienden a manejar las incertidumbres como si fuesen los riesgos habituales en el mercado de los seguros.

Un ejemplo preocupante lo tenemos en el Foro Económico Mundial que en su informe “Global Risks Report, 2020” detectaba las siguientes amenazas como más probables y muy graves[1]: fenómenos meteorológicos extremos y colapso de ecosistemas en relación al fracaso en la mitigación y adaptación al cambio climático; ciberataques a gran escala con ruptura de infraestructuras y redes de información críticas; alto desempleo estructural o subempleo versus consecuencias adversas de los avances tecnológicos; crisis alimentarias asociadas a fenómenos meteorológicos extremos. Todos ellos asuntos que hunden sus raíces en un capitalismo fósil-nuclear de grandes conglomerados corporativos y bajo una dinámica de crecimiento exponencial abstraída de cualquier límite o precaución.

Y es así como en su reciente informe[2] para la reunión en Davos de este año 2023 utiliza el concepto de riesgo 656 veces mientras que el de incertidumbre lo hace apenas 6 veces. Pero es el caso de que tales amenazas son incertidumbres sociales, no son riesgos asegurables. Porque si bien suscribir un seguro es una forma de comprar tranquilidad, de no estar preocupados ante los riesgos, para las incertidumbres no hay ofertas de seguros (por más que en Davos se confíe en el lobby de los seguros para estabilizar el mundo). Porque sucede que sus probabilidades, aunque se conozcan sus causas, son desconocidas y sus daños potenciales descomunales.

En este caso solo nos puede dar una relativa tranquilidad el principio de precaución. Lo que Kahneman nombra como cultura colectiva para evitar campos minados. Pero ese principio de precaución el Foro Económico Mundial ni lo cita en su informe de “riesgos” globales de este año. Porque para ellos rige la lógica de una sociedad de mercado, no la de una sociedad decente.

Por todo ello sostengo en un reciente ensayo que en los últimos veinticinco años hemos transitado de sociedades del riesgo (Beck, 1994), a un mundo de incertidumbres[3] (Prada, 2020). En el que debiéramos actuar sin arrogancia y con máxima precaución. Por ejemplo siguiendo el criterio de no encender lo que no estés seguro de poder apagar, o no poner en movimiento algo que no estés seguro de poder detener.

Precaución hoy consiste en dotarnos de una estructura democrática de gobernanza mundial (por ejemplo para las emisiones de CO2), salvaguardar la diversidad lingüística y cultural, evitar que la digitalización subordine la alfabetización, una gestión pública y/o partición de los megamonopolios digitales, una gestión colaborativa no comercial (WikipediaEuropeana) de la memoria digital, el control demográfico global y una migración legal compensatoria, o embridar consumismo y PIB (desarrollo sin crecimiento).

Pero también dotarnos de un contrato social multicultural global incluyente, vincular el ritmo de robotización a la reducción de jornada laboral, asumir abandonos tecnológicos selectivos (ejemplo: la nuclear en Alemania), el control de la movilidad territorial de especies aisladas, la moratoria indefinida sobre OGM y sobre patentes de organismos, una reorientación del modelo alimentario a proteínas vegetales (como precaución contra virus y superbacterias) o una gestión social de las nuevas tecnologías (no megatécnica ni tecnocrática). En suma: frente a arrogancia, precaución. Frente a sociedad de mercado, sociedad decente.

Así las cosas, es una buena noticia que en un informe anual de no menos relevancia que el del Foro Económico Mundial se empiece a abrir camino la distinción entre riesgos e incertidumbres. Así en el último Informe sobre Desarrollo Humano de Naciones Unidas, también focalizado sobre las amenazas globales, se refieren 483 veces el concepto de incertidumbre frente a 169 veces el de riesgo[4].

Un buen síntoma para así empezar a definir estrategias de precaución social y dejar de actuar sobre esas situaciones como si fueran riesgos asegurables. Por poner un ejemplo sobre el colapso climático, donde precaución es cesar con nuestras emisiones, mientras que al considerarlo un riesgo hablamos de adaptarnos.

Apenas, eso sí, un primer paso. Porque el concepto de “principio de precaución” brilla por su ausencia en todo el Informe de Naciones Unidas. Singularmente en sus páginas 223-224 tituladas nada menos que “Principios que deben cultivarse para afrontar la incertidumbre”. Con lo que, también en este caso, los expertos de Naciones Unidas no parecen abandonar la lógica de una sociedad de mercado por la que sería necesaria en una sociedad mundial decente.


[1] Nos centramos aquí en las amenazas a medio-largo plazo, no en las que se evalúan como coyunturales para los dos años siguientes.

[2] https://www3.weforum.org/docs/WEF_Global_Risks_Report_2023.pdf

[3] Prada, A. (2020): Caminos de incertidumbre, Catarata, Madrid

[4] https://hdr.undp.org/system/files/documents/global-report-document/hdr2021-22sp1pdf.pdf

Albino Prada Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Santiago de Compostela, profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Vigo, fue miembro del Consejo Gallego de Estadística y del Consejo Económico y Social de Galicia; colabora en medios como Luzes, Tempos Novos, Sin Permiso o infoLibre.​ Es miembro del Consejo Científico​ de Attac España. Su último ensayo publicado es “Trabajo y Capital en el siglo XXI” (2022).

La reciente reunión del Foro Económico Mundial (WEF) constató que la “Geopolítica” obstaculiza el “Gran Reajuste” lanzado en 2017, pero no halló ninguna alternativa.

Por Eduardo J Vior publicado en TELAM el autor autoriza su publicacion en Dossier Geopolitico

El mundo ya no es como Klaus Schwab prometía

Durante toda la semana pasada sesionó en la villa suiza de Davos la 53ª. Reunión anual del Foro Económico Mundial (WEF, por su nombre en inglés). En esta ocasión, los organizadores del Foro convocaron a unos 2.700 participantes. Casi todos los participantes coincidieron en que la “geopolítica” está fragmentando el mundo que ellos se proponen “mejorar” (sic), pero no encontraron otra solución que la derrota de Rusia en Ucrania, o sea, que para salir de la fractura propusieron profundizarla. La contradicción es sintomática del callejón sin salida en que se encuentra el proyecto globalista ante las nuevas realidades que están cambiando el orden mundial.

Si bien esta vez asistieron 50 Jefes de Estado y de Gobierno, fue llamativa la ausencia de casi todos los mandatarios del G7: sólo concurrieron el Canciller alemán, Olaf Scholz, la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg. El presidente ucraniano Volodimir Zelensky y el exsecretario de Estado norteamericano Henry Kissinger (de 99 años) participaron por vía digital, el primero, incluso, dos veces. No se invitó a representantes de Rusia y sólo acudió una pequeña delegación de China encabezada por el viceprimer ministro Liu He.

Durante las sesiones el fundador y presidente del WEF, Klaus Schwab, repitió una y otra vez que se necesita «cooperación en un mundo fragmentado». La reunión se proponía, precisamente, alcanzar consensos en la caracterización de la situación actual del mundo y acordar estrategias comunes. Aunque su diagnóstico de la «fragmentación» en la que se encuentra actualmente el mundo es sombrío, Schwab sostuvo que «el espíritu de Davos es positivo» y que con el tiempo todos podremos vivir felices en una «economía verde y sostenible». Sin embargo, un informe sobre riesgos encargado por el Foro presentaba ya la semana anterior un panorama problemático: la brecha entre países ricos y pobres podría aumentar y es de temer «la primera regresión del desarrollo humano en décadas». El documento advirtió también sobre guerras económicas, inflación galopante, malestar social, enfrentamientos geoeconómicos y el peligro de guerra nuclear.

Aun sin reconocerlo explícitamente, el Foro concedió que la “globalización” neoliberal unificada se acabó. La metáfora de la “fragmentación” es, en realidad, un recurso para evitar constatar que actualmente compiten dos modelos de universalización: el occidental, con centro único en Estados Unidos, y el euroasiático, que es policéntrico.

En tiempos en que los pueblos del Norte están cansados de descripciones siempre nuevas de las crisis y piden mensajes de esperanza la mayoría de los políticos y empresarios presentes en la villa alpina buscaron infundir optimismo y esperanza. A lo sumo, banqueros centrales como la jefa del BCE, Christine Lagarde, bajaron el optimismo subrayando que la inflación es demasiado alta, es decir, que se prepara a subir aún más los tipos de interés.

El profesor de la Universidad de Harvard Kenneth Rogoff, sin embargo, se mostró más cauto: «2023 será un año muy difícil», dijo, porque 2022 siguió siendo un buen año en cuanto a datos de crecimiento (en torno al 3%), pero es probable que en 2023 se produzca una recesión mundial. En el mejor de los casos estaremos hablando de un crecimiento del 0,1% en Europa.

La guerra en Ucrania estuvo omnipresente en toda la reunión, no sólo con varios actos y su «Casa de Ucrania» en el centro de Davos. Los dirigentes presentes (la administración Biden apenas estuvo representada en Davos) expresaron e invocaron a menudo el compromiso de apoyar al gobierno de Kiev hasta el final. Durante una sesión plenaria, en el podio estaban Larry Fink, Consejero Delegado de Blackrock, David Solomon, Consejero Delegado de Goldman Sachs, Chrystia Freeland, Ministra de Finanzas de Canadá (que solía trabajar como periodista en Ucrania) y Boris Johnson, exprimer ministro de Gran Bretaña. Johnson convocó a armar aún más aUcrania: «¡Dénles los tanques! Van a ganar, tenemos que ayudarles a ganar lo antes posible», arengó.

Las intervenciones de Larry Fink y David Solomon, en tanto, dieron un fuerte indicio de quiénes están detrás de la continuación de la guerra en Ucrania. Goldman Sachs y Blackrock trabajan en alianza con multimillonarios como el australiano Andrew Forrest, en un plan de reconstrucción para Ucrania. En el pasado otoño boreal Goldman Sachs envió a sus propios asesores a la capital ucraniana, Larry Fink, por su parte, acordó con Zelensky a finales de año que tras el fin de la guerra Blackrock apoyaría y asesoraría a Ucrania en materia de inversiones. «Crearemos una nueva Ucrania», afirmó Fink, que cifró el costo de la reconstrucción en 750.000 millones de dólares. «Ucrania se inundará de capital». El país podría convertirse en «un faro de esperanza», afirmó. Ya desde antes, más intensamente desde el comienzo de la guerra, Ucrania ha estado pagando la “ayuda” financiera occidental entregando tierras. Cientos de miles de hectáreas han sido privatizadas por esta vía. Es lógico, por consiguiente, que los fondos de inversión quieran capitalizar su nueva riqueza.

En Davos también se debaten y describen cada año las grandes tendencias y transformaciones tecnológicas, ya sea la Industria 4.0, la Inteligencia Artificial o los ordenadores cuánticos cuyo impacto potencial en un futuro lejano fue bastante discutido. Pero esta vez el ambiente era diferente, porque muchos en la industria tecnológica han caído en el duro suelo de sus balances. Mientras los ejecutivos discutían en Suiza, Microsoft despedía a 10.000 personas y el conjunto de la industria tecnológica californiana despidió en los últimos días a unos 50.000 empleados.

Desde su inicio en 1970 el encuentro anual de la elite política y empresaria globalista se dedicó a planificar el mundo con dos supuestos: el crecimiento de la población y el cambio climático ponen un límite infranqueable a la difusión del bienestar entre toda la humanidad. Esta limitación choca con la aspiración humana al aumento constante del bienestar para sí y para las generaciones venideras. Se elevan, entonces, reclamos de distribución y participación que los sistemas políticos no pueden satisfacer. Por lo tanto, concluyen los analistas del WEF, sólo una elite científica y tecnocrática puede administrar mundialmente los recursos escasos, regular la distribución desigual del bienestar y desalentar las expectativas de mejora del bienestar. A la instauración de este sistema se ha dedicado su trabajo desde hace cinco décadas. Ahora, empero, han descubierto que la «geopolítica» está centrada de nuevo en Eurasia, como lo ha estado durante la mayor parte de la historia, y están perplejos.

En su libro The Great Reset (El Gran Reajuste), publicado en 2017, Klaus Schwab esbozaba la distopía de un mundo gobernado por una elite científica y tecnocrática que lideraría la transición hacia el “transhumanismo”, el gobierno de la inteligencia artificial, la economía verde, el predominio de la robótica y el progresivo fin del trabajo humano. El comienzo de la actual guerra mundial, la crisis sistémica y el fin del mundo unipolar posterior a la Guerra Fría invalidaron su proyecto. Occidente todavía no encontró otro que lo suplante. Mientras tanto, sólo le queda el discurso de la guerra, hasta que la realidad le demuestre que ése tampoco sirve.

Fuente TELAM https://www.telam.com.ar/notas/202301/617901-foro-economico-mundial-analisis.html

Por  Sergey Poletaev , cofundador y editor del proyecto Vatfor.

Todos los actores clave del conflicto actual llevan años engañándose y la paz solo llegará cuando acepten la realidad

La ofensiva militar rusa en Ucrania ha puesto en marcha una cadena de acontecimientos que ha llevado a una convulsión global, en términos políticos y económicos, comparable a las guerras mundiales. Probablemente estemos en la fase inicial de este conflicto, y más jugadores se involucrarán con el tiempo, pero ya se pueden sacar algunas conclusiones.

El año pasado ha sido uno en el que el posmodernismo chocó con el mundo real. Casi todos los actores directos e indirectos de la crisis ucraniana construyeron sus políticas internas y externas sobre construcciones teóricas altamente ideológicas. Y cuanto más ilusiones, más duras serán las consecuencias ahora.

Echemos un vistazo a los principales jugadores.

Rusia

Nuestra primera y principal ilusión era sobre los compromisos contractuales de otras partes. A lo largo de la era postsoviética, habíamos tratado de resolver el problema de Ucrania de manera pacífica bajo el supuesto de que sería mejor para todos.

La idea era que Occidente, especialmente la parte limítrofe con la principal potencia nuclear, tuviera una situación de seguridad predecible y reglas de juego claras, junto con un alto grado de influencia sobre Kiev. Además, Europa Occidental preservaría y fortalecería sus lazos con Rusia como su principal base de recursos y también obtendría acceso a su extenso mercado. Ucrania tendría la posibilidad de una integración suave en la gran Europa mientras mantiene profundos lazos económicos y culturales con Rusia. Mientras tanto, Moscú, además de su mayor integración gradual en el sistema occidental y principalmente liderado por la UE, mantendría la influencia sobre Ucrania y disfrutaría de la garantía de políticas amistosas de Kiev hacia el estado ruso y la población multimillonaria de etnia rusa en Ucrania.

Sin embargo, toda la historia de la Ucrania postsoviética es una historia de retroceso (que se analizará más adelante). Este estado de cosas ha sido irreversible desde 2014, y la constante ignorancia de este hecho y los intentos de anular el proceso inevitable, a través de acuerdos con Kiev y Occidente, nos han llevado a la actual campaña militar.

Lo que salió mal exactamente a fines de febrero del año pasado es algo que no sabremos durante algún tiempo. Sin embargo, si Moscú tenía el objetivo de resolver el problema ucraniano según el escenario georgiano de 2008 -con poca sangre y en unos pocos días-, obviamente este objetivo no se ha logrado.

El hecho es que el puesto de avanzada antirruso de 30 años resultó ser muy fuerte y listo para luchar incluso a costa de su propia destrucción, nuevamente, en contra del sentido común, como se entiende en Moscú.

Con suerte, las ilusiones rusas se han disipado definitivamente y nuestro liderazgo político y militar ya no depende del comportamiento racional tanto de Occidente como de Kiev. Sin embargo, hasta ahora, el curso de la ofensiva militar sugiere más bien lo contrario.

En este momento, las ofensivas se están llevando a cabo solo en el Donbass, y no a lo largo de todo el frente, sino en áreas localizadas, principalmente por parte de las fuerzas del grupo de contratistas privados Wagner y las antiguas milicias locales. Existe la sensación de que durante 2022 realmente no sabíamos qué hacer a continuación, como si estuviéramos esperando que el enemigo se cansara antes que nosotros y finalmente comenzáramos a negociar de verdad.

Nuestra segunda ilusión se refería a las capacidades de combate del ejército. Las acciones de las Fuerzas Armadas rusas son generalmente criticadas en los círculos patrióticos. Pero debe entenderse que, desde hace algún tiempo, nuestro ejército no se ha preparado para un conflicto terrestre a gran escala con una línea de frente de un par de miles de kilómetros, con la necesidad de realizar operaciones armadas combinadas al nivel de la Segunda Guerra Mundial. , respaldada por la movilización de cientos de miles de hombres. Esto no cambiará de la noche a la mañana. Y aunque las deficiencias identificadas en las acciones de sus Fuerzas Armadas y su liderazgo se reconocen y se abordan de alguna manera, todavía no vemos una ofensiva a gran escala con el objetivo decisivo de derrotar al Ejército ucraniano. Quizás lo hagamos este año. Tal vez el ejército se esté preparando en este momento en lugar de esperar.

El presidente ruso, Vladimir Putin, y el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu © Sputnik / Sergei Savostyanov

EE.UU

La principal ilusión de los EE. UU. en la era posterior a la Guerra Fría ha sido la creencia en su control total (o al menos el dominio) sobre lo que sucede en el mundo y, por lo tanto, la noción de que los intereses de sus contrapartes se determinan en Washington. y sólo en Washington. En pocas palabras, las cosas serán como yo quiero que sean, y si no, tengo medios suficientes para engatusar y castigar a los que no están de acuerdo.

En muchos sentidos, esta inflexibilidad ha llevado a la crisis actual: era imposible que las élites estadounidenses llegaran a un acuerdo con Rusia, mientras salvaban las apariencias e incluso se beneficiaban económica y políticamente. Aunque Moscú parecía dispuesto a comprometerse.

La situación es similar en todo el mundo: en todas partes, Estados Unidos actúa según el principio de «El poder va antes que el derecho».

En Medio Oriente, tal comportamiento ya ha llevado a un fuerte debilitamiento de la posición de Estados Unidos; la perspectiva de un conflicto con China se ha vuelto casi irreversible, y Washington ha colocado bombas de relojería en sus relaciones con aliados en Europa y Asia que es probable que exploten en los próximos años.

Desde la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos había estado construyendo un sistema global, una especie de nuevo tipo de imperio. Washington ha tomado constantemente el control de los procesos políticos y económicos en el mundo sin mucha resistencia; por el contrario, todos han buscado integrarse en este sistema, algunos ganando mercados y acceso a dinero barato, algunos obteniendo un paraguas de seguridad y la oportunidad de no gastar. dinero en sus ejércitos, algunos poniendo sus manos en la última tecnología.

Los propios EE. UU. sacaron la crema de todo esto, y después de varias generaciones, la clase política estadounidense se convenció de que tal sistema no era el resultado de un trabajo arduo y la consideración de los intereses de los socios, sino una especie de derecho de nacimiento, que a veces se convirtió en una carga. . Por lo tanto, cuanto más histérica se ha vuelto la política exterior estadounidense y más ha intentado obligar a otros a someterse a su voluntad. En consecuencia, ha socavado el sistema global centrado en Estados Unidos.

Washington todavía tiene un sólido margen de seguridad, su base sigue siendo grande y las instituciones globales alternativas apenas comienzan a tomar forma, por lo que no espere ningún cambio notable en la política de EE. UU. en los próximos años, especialmente porque es más probable que aumenten las divisiones internas. la tensión de la política exterior.

La segunda ilusión estadounidense (así como europea occidental) es que un conflicto militar, de la escala de lo que está sucediendo en Ucrania, se puede ganar sin una participación directa. Sí, el ejército ucraniano está aguantando bastante bien, pero hasta ahora Rusia ha dedicado solo una pequeña parte de sus recursos militares a la operación, y el grado de escalada de nuestra parte ahora está determinado por decisiones políticas, no por capacidades militares y de movilización. Si estamos dispuestos y listos, podemos aumentar el ataque muchas veces, al que será extremadamente difícil para Occidente y los EE. UU. responder sin involucrar directamente a sus fuerzas (al menos la defensa aérea y la fuerza aérea) en el conflicto. Sin embargo, el presidente Biden ha enfatizado repetidamente que no intervendrá mientras esté en el poder.

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden © Mario Tama / Getty Images

Europa Oriental

La principal ilusión de Europa Occidental es que su bien alimentada prosperidad de las últimas décadas es un logro propio y que se basa en un conjunto de valores abstractos. En realidad, su riqueza ha descansado sobre dos pilares: el techo militar, político y económico estadounidense y los recursos baratos, principalmente rusos.

La falta de preocupación por la propia seguridad y la imposibilidad de conflictos internos, por un lado, contribuyó a un auge económico sin precedentes, una verdadera edad de oro, y, por otro, a la degeneración de las élites y la clase política de Europa occidental. , que creía sinceramente que así sería siempre y que bastaba con cultivar valores y esforzarse por contagiarlos al resto del mundo “atrasado”.

Esto explica la terquedad de Europa occidental en el tema ucraniano, que raya en el fanatismo. La UE y sus aliados aceptan las sanciones contra Rusia más crueles con el mayor fervor y sin consideración por ningún daño.

El bloque se ve privado de un mercado importante, de su base de recursos más importante, y está siendo llevado a una dependencia casi colonial de Washington, que, a diferencia de Europa Occidental, tiene poder militar real y control sobre los procesos políticos y económicos a nivel mundial.

Dado que el intento de Occidente de conmocionar y asombrar a Rusia fracasó económicamente, los líderes de Europa Occidental están perdidos: las mismas personas, con un par de días de diferencia, pueden hablar sobre la necesidad de una victoria militar sobre Moscú y la necesidad de un diálogo diplomático, sin pareciendo entender mucho sobre lo que significan “victoria militar” y “diálogo diplomático”.

La perspectiva de años de altos precios de la energía y la desindustrialización resultante y la caída del nivel de vida, la probabilidad de una guerra comercial con los EE. UU. en una recesión global, la posibilidad de subsidiar a una Ucrania en ruinas por un número indefinido de años, el espectro de Cientos de miles de millones en pérdidas por la pérdida de inversiones acumuladas en Rusia deberían ser alarmantes, pero aún no han llevado a ninguna solución. Porque simplemente no hay nadie para hacerlos e implementarlos.

Además, persisten los problemas de larga data de la UE, que ha barrido bajo la alfombra en los últimos años, como la crisis migratoria y la preocupación constante por la estabilidad económica del sur de Europa.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la primera ministra de España, Pedro Sánchez Pérez-Castejon, el presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, el canciller de Alemania, Olaf Scholz, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. 
© Dursun Aydemir / Agencia Anadolu a través de Getty Images

Ucrania

La principal ilusión de Ucrania es la creencia de que es posible construir un estado monoétnico hostil a Rusia dentro de sus fronteras postsoviéticas con una población rusa significativa, y la creencia de que tal Ucrania será tolerable tanto para Occidente como para la propia Rusia.

Ucrania no es Polonia, y el intento de inclinarse decisivamente hacia un bloque ha llevado a un conflicto civil, cada lado apoyado por Occidente y Rusia respectivamente. Después de que este conflicto se convirtió en un conflicto abierto en 2014, Ucrania comenzó a convertirse de un puesto de avanzada anti-ruso en un arma, una especie de dron kamikaze de Occidente contra Moscú.

Es cierto que esto tuvo un éxito parcial: tanto las fuerzas armadas ucranianas como el Estado en su conjunto resistieron el golpe de febrero, se recuperaron y, con el apoyo de Occidente, infligieron una serie de dolorosas derrotas a Rusia en otoño.

Los éxitos militares, sin embargo, no son estratégicos y el precio es la muerte de la economía ucraniana. Según diversas estimaciones, hasta un tercio de la población (antes de febrero de 2022) ha huido del país. Mientras tanto, la producción se redujo a la mitad incluso antes de que comenzaran los ataques rusos a las instalaciones energéticas en octubre, y para el Año Nuevo, según declaraciones oficiales de Kiev, se redujo en un 70 por ciento. Esto significa desempleo, arcas vacías, mayor empobrecimiento de la población y cierres masivos de empresas.

Sí, Occidente ahora sirve como una poderosa retaguardia para Ucrania, a un costo considerable, pero evita involucrarse directamente en la lucha, transfiriendo toda la carga y las dificultades a Kiev. Cualquiera que sea el final de la fase candente del conflicto, parece que una Ucrania devastada tendrá que lidiar con las consecuencias por sí sola, y cuanto más avance, más difíciles serán.

Sin embargo, incluso si algunas de las élites ucranianas pueden adivinar cómo se están utilizando, no pueden detenerse. El control occidental es demasiado estricto, el bombeo ideológico es demasiado grande y las cosas han ido demasiado lejos.

Ucrania es ahora un zombi, un muerto andante, y seguirá moviéndose mientras Occidente la apoye. Sin embargo, incluso así, el ejército ucraniano es capaz de luchar durante años, especialmente dado el lento curso actual del conflicto.

Occidente puede retirar su apoyo a Ucrania solo en un escenario: si el ejército de Kiev es derrotado y físicamente incapaz de luchar, o si Ucrania se reduce físicamente lo suficiente como para perder su importancia estratégica. Cualquier alto el fuego solo pospondría el conflicto para el futuro, y no hay que hacerse ilusiones al respecto.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy © Metin Aktas / Agencia Anadolu vía Getty Images

El conflicto hasta ahora solo ha escalado. Tanto para Rusia como para Occidente es existencial, y ninguna de las partes se inclina a ceder.

Lo más sorprendente es que las hostilidades hasta ahora han estado relativamente localizadas, limitadas a un teatro ucraniano, e incluso allí de manera mesurada y posicional. Las partes parecen estar enfocadas en cómo aprender a vivir bajo las nuevas condiciones, lo que significa que descubrir el nuevo orden mundial podría ocurrir de manera relativamente pacífica, sin convertirse en una gran batalla con el riesgo de un desastre nuclear.

La iniciativa en este proceso la tomará quien primero acepte la realidad, comprenda su lugar en ella y actúe en consecuencia. Esto se aplica no solo a los participantes mencionados anteriormente en la crisis de Ucrania, sino también a los países neutrales que aún tienen que abandonar sus propias ilusiones.

Fuente del Artículo RT en inglés Sergey Poletaev: Russia, Ukraine, the EU and the US have something in common – their illusions were shattered in 2022 

Link: https://www.rt.com/news/569660-illusions-were-shattered-in-2022/ 

En un interesante artículo del inglés Alastair Crooke  trata de explicarnos porque la declinación del «occidente anglosajón» en curso es inevitable e imparable; sería producto de un «agotamiento evolutivo» del pensamiento que lo sostiene.  Perón nos diría que es expresión de un determinismo histórico. Antonio Merched Mitre Dossier Geopolitico DG

LA DINÁMICA DE LOS SISTEMAS SIGUEN SUS PROPIAS REGLAS, Y NO EL PENSAMIENTO GRUPAL

Alastair Crooke  2 de enero Fundación de la Cultura Estratégica

Hacia el final de su «The Rise and Fall of the Great Powers (1987), “[el historiador de Yale] Paul Kennedy expresó la entonces controvertida creencia de que las guerras de las grandes potencias no eran cosa del pasado . Uno de los temas principales de la historia de Kennedy fue el concepto de sobrecarga, es decir, que el declive relativo de las grandes potencias a menudo resultó de un desequilibrio entre los recursos de una nación y sus compromisos”, escribe el profesor Francis Sempa.

Pocos en la clase dominante occidental aceptan siquiera que hayamos llegado a tal punto de inflexión. Sin embargo, nos guste o no, las combinaciones de grandes poderes están aumentando rápidamente en todo el mundo. La influencia estadounidense ya se está reduciendo a su núcleo atlantista. Esta contracción no es simplemente una cuestión de recursos frente a compromisos; eso es demasiado simplista como explicación.

La metamorfosis está ocurriendo tanto como resultado del agotamiento de la dinámica política y cultural que impulsó la era anterior, como energizada por la vitalidad de nuevas dinámicas. Y por «dinámica» se entiende también el agotamiento y la próxima desaparición de las estructuras financieras y culturales mecánicas subyacentes que en sí mismas están moldeando la nueva política y cultura.

Los sistemas siguen sus propias reglas, las reglas de la mecánica física también, como lo que sucede cuando se agrega un grano de arena adicional a una pila de arena compleja e inestable. Por lo tanto, a diferencia de la política, ni la opinión humana ni los resultados de las elecciones en Washington tendrán necesariamente la capacidad de moldear la próxima era, como tampoco la opinión del Congreso por sí sola puede revertir una cascada en un montón de arena financiera, si es lo suficientemente grande, al vertiendo más granos de arena en su parte superior.

El hecho es que cualquier pensamiento de grupo que expira, más allá de cierto punto en la curva descendente, no puede revertir la dinámica a largo plazo. En la fase de transición de una era a otra, son los ‘acontecimientos’, los ‘acontecimientos’ los que desencadenan los proyectiles de artillería verdaderamente transformadores.

En este contexto, el mensaje del presidente Xi al Golfo ya otros estados productores de energía es un ‘evento’ de este tipo, uno que nítidamente ‘invierte’ una vieja dinámica arraigada en una nueva. Soltan Poznar ha destacado el marco subyacente a las propuestas hechas por XI a la mecánica y las implicaciones de los estados del Golfo en su artículo, Dusk for the Petrodollar (paywalled):

La vieja dinámica del petróleo en dólares a cambio de las garantías de seguridad estadounidenses da lugar al petróleo para la transformación de la inversión china en el interior , financiada en yuanes. En unos 3 a 5 años, el petrodólar puede desaparecer y el panorama sin dólares se reelaborará radicalmente.

Sin embargo, la visión dominante de la élite (panglossiana) destila desdén de que el mundo cambiará: 2023 puede ser económicamente difícil para los EE. pero muy pronto, todo el mundo volverá a una ‘normalidad’ con EE.UU. en la cima.

No obstante, las estructuras, ya sean psíquicas, económicas o físicas (es decir, las relacionadas con la dinámica energética) se encuentran en una transición radical. Y, en consecuencia, componentes actualmente definidos como ‘normales’: es decir, dos décadas de tasas de interés cero; cero inflación y montones de crédito recién ‘impreso’ – resultan más bien anormales. ¿Por qué?

Debido a que se agotaron dos dinámicas estructurales anómalas gemelas: los bienes de consumo baratos que eliminan la inflación proveniente de China y la energía rusa barata que elimina la inflación, ambas sustentaron la producción occidental competitiva. En consecuencia, Occidente vivió «en lo alto» de su expansión impulsada por el crédito, mientras disfrutaba de una inflación cercana a cero.

En pocas palabras, el ‘dinero’ ilimitado y gratuito es, por supuesto, una condición aberrante a corto plazo, que da una apariencia de prosperidad, al tiempo que oculta sus patologías distorsionadoras.

Sin embargo, paradójicamente, fue Occidente quien mató a su propia «normalidad»:

Los estrategas de la Administración Trump redescubrieron la noción de ‘competencia entre grandes potencias’ para contener y disminuir a China, mientras que la Administración Biden ha acelerado a fondo el cambio de régimen en Rusia. El resultado: las tasas de interés se están disparando y la inflación se ha afianzado firmemente, en ausencia de esas dos dinámicas anteriores de ‘asesino de la inflación’ .

El verdadero cambio de juego es el aumento de las tasas de interés que amenaza existencialmente las ‘décadas doradas de dinero fácil y gratis’.

El punto aquí es que esas dinámicas anteriores no están a punto de cambiar de sentido. Han huido de la escena. Los economistas clásicos occidentales predicen inflación o recesión, pero no ambas. Cuando están presentes tanto la inflación como la recesión, los economistas no pueden explicarlo ni concuerda con sus modelos informáticos.

Sin embargo, el fenómeno existe. Se conoce como inflación de costos (provocada no por el exceso de demanda, sino por la dinámica de la línea de suministro en una economía global cismática).

Una vez más, la dirección de la dinámica estructural asociada con la decisión de Estados Unidos de intentar prolongar su hegemonía puede detenerse temporalmente, pero no desaparece: aumentos de los precios de la energía que generan inflación (como resultado de la ‘guerra’ separada contra los combustibles fósiles y su intento de hacer hacer con fuentes de energía menos productivas) continuará.

Más pertinente es la dinámica estructural de la separación del mundo en dos bloques comerciales, que Washington considera clave para debilitar a los rivales, en lugar de debilitar a Occidente (como lo ven todos los demás). Un bloque (Eurasia) ya está avanzando en el dominio de la energía fósil en contratos a largo plazo con los productores; tiene materias primas demasiado abundantes y una población enorme, y acceso al coloso del taller industrial de China. Será una economía competitiva en costos y de bajo costo.

El otro será… ¿qué? Tiene el dólar (pero no para siempre), pero ¿cuál será su modelo de negocio? La pérdida de competitividad (pobreza energética en Europa), unida a la política de ‘friend-shoring’ de sus líneas de suministro, sólo supone una certeza: Altos costes (y mayor inflación).

¿Cuáles son las opciones a las que se enfrenta, digamos, una Europa con «desafíos competitivos»? Bueno, puede proteger sus industrias ahora no competitivas a través de aranceles, o subsidiarias a través de la creación de dinero que genera inflación . Lo más probable es que la UE haga ambas cosas. Los subsidios inevitablemente magnificarán la disfuncionalidad en las economías occidentales (ya sea que se hagan intencionalmente, en busca de objetivos de control social); o como resultado del deterioro del sistema. Pero ambos son esencialmente generadores de inflación .

Sin embargo, el pensamiento grupal occidental actual insiste en un regreso inminente a una inflación del 2% ‘normal’: «Tomará un poco más de lo que originalmente pensaron». Pero por ahora, los paliativos de reducir las expectativas de inflación (gestionar las ventas de la reserva estratégica de petróleo de EE. UU.) y promocionar el mensaje de que Rusia está al borde del fracaso, los pensadores grupales sugieren señales de que la normalidad de precios volverá pronto.

Los pilares de este análisis descansan sobre la arena: cuando Pozsar preguntó a un pequeño grupo de comerciantes de inflación en Londres este verano sobre cómo el mercado (ellos) presentan sus pronósticos de inflación a cinco años, se le dijo que “no hay un máximo”. trabajo ascendente o descendente que hacemos para llegar a nuestras estimaciones; damos por hecho los objetivos de inflación de los bancos centrales y el resto es liquidez”. En otras palabras, los cálculos de la inflación se basan en modelos defectuosos y que no ‘valoran’ ningún cambio en la dinámica geopolítica.

Por otro lado, si el mensaje depende de la narrativa de un colapso inminente de Rusia y niega las implicaciones que surgen del «paradigma de cooperación energética multidimensional» BRICS +, el sentimiento del mercado en Occidente pronto puede experimentar ‘ insuficiencia cardiaca’.

Por supuesto, en algún momento de la crisis , es probable que la Fed ‘pivote’, cuando se enfrente a una ‘emergencia médica’ del mercado, y regrese a las imprentas. “La verdad incómoda, sin embargo, es que las políticas de estímulo monetario invariablemente terminan con el empobrecimiento de todos”.

Sin embargo, los sistemas dinámicos complejos siguen sus propias reglas, y un efecto de «alas de mariposa» puede anular repentinamente las cómodas expectativas establecidas: Alasdair Macleod, ex director del banco, escribe :

“Lo que realmente está sucediendo es que el crédito bancario ahora comienza a contraerse. El crédito bancario representa más del 90% de la moneda y el crédito en circulación, y su contracción es un asunto serio. Es un cambio en la psicología de masas de los banqueros, donde la codicia… es reemplazada por la cautela y el miedo a las pérdidas [una dinámica psicológica que puede surgir de la nada]: Este fue el punto detrás del discurso de Jamie Dimon en una conferencia bancaria en Nueva York el pasado junio, cuando modificó su descripción del panorama económico de tormentoso a huracanado. Viniendo del banquero comercial más influyente del mundo, fue la indicación más clara que podemos tener de dónde estábamos en el ciclo del crédito bancario: el mundo está al borde de una gran recesión crediticia”.

“Aunque su análisis es defectuoso, los macroeconomistas tienen razón al estar muy preocupados. Más de las nueve décimas partes de la moneda y los depósitos bancarios de EE. UU. ahora enfrentan una contracción significativa… Los bancos centrales ven estas condiciones cambiantes como su peor pesadilla. Pero debido a que esta lata se ha dejado de lado durante demasiado tiempo, no solo estamos mirando el final de un ciclo de crédito bancario de diez años, sino potencialmente un evento super cíclico de varias décadas, que rivaliza con la década de 1930. . Y dadas las mayores fuerzas elementales de hoy, potencialmente incluso peor que eso…

“El establecimiento del sector privado se equivoca al pensar que la elección es entre inflación o recesión. Ya no es una elección, sino una cuestión de supervivencia sistémica. Es casi seguro que se producirá una contracción del crédito de los bancos comerciales y una expansión compensatoria del crédito del banco central”. Solo empeorará las cosas.

Es contra este telón de fondo de placas tectónicas geopolíticas que se deslizan y se deslizan, que un nuevo paisaje global geopolítico está apareciendo claramente.

¿Cuál es la dinámica operativa en juego aquí? Es que la cultura, las viejas formas de gestionar la vida, son más profundas a largo plazo que las estructuras económicas (ideológicas). Los comentaristas a veces señalan que la China actual de Xi se parece mucho a la China de la dinastía Han. Sin embargo, ¿por qué debería ser una sorpresa?

Luego están los eventos geopolíticos, eventos psíquicos, que dan forma a la psicología colectiva del mundo. El movimiento de Independencia tras la Primera y la Segunda Guerra Mundial es un ejemplo, aunque el movimiento de Países No Alineados que surgió, en última instancia, se «normalizó» a través de una nueva forma de colonialismo financiero occidental.

Sin embargo, ‘el evento’ de nuestra era es nuevamente la decisión estratégica de EE. UU. de enfrentarse tanto a China como a Rusia en un intento por preservar su momento unipolar, en relación con otras grandes potencias. Sin embargo, breves momentos en la historia no borran las tendencias a largo plazo. Y la tendencia a largo plazo es que surgirán rivales .

Una vez más, en retrospectiva, mientras que el ascenso cultural y económico de Estados Unidos se presenta como un final de la historia ‘normal’, representa una anomalía obvia, como parece obvio para cualquier espectador externo.

Incluso el diario líder del Establecimiento Británico de la anglosfera ligada al estado profundo, el Daily Telegraph , ocasionalmente ‘lo entiende’ (incluso si, por el resto del tiempo, el diario permanece en negación agresiva):

“Este es el verano antes de la tormenta. No se equivoquen, con los precios de la energía a punto de subir a niveles sin precedentes, nos acercamos a uno de los terremotos geopolíticos más grandes en décadas. 

Es probable que las convulsiones resultantes sean de un orden de magnitud mucho mayor que las que siguieron al colapso financiero de 2008, que provocó protestas que culminaron en el Movimiento Occupy y la Primavera Árabe…

“Esta vez, las élites no pueden eludir la responsabilidad por las consecuencias de sus errores fatales… En pocas palabras, el emperador está desnudo: el Establecimiento simplemente no tiene un mensaje para los votantes frente a las dificultades. La única visión para el futuro que puede conjurar es Net Zero, una agenda distópica que lleva las políticas de sacrificio de austeridad y financiarización de la economía mundial a nuevas alturas. Pero es un programa perfectamente lógico para una élite que se ha desquiciado del mundo real”.

La ideología occidental de hoy fue moldeada fundamentalmente a través del cambio radical en la relación entre el estado y la sociedad tradicional, promovida por primera vez durante la era revolucionaria francesa. Rousseau se toma a menudo como el icono de la «libertad» y el «individualismo», y sigue siendo muy admirado. Sin embargo, aquí ya experimentamos ese ‘matiz’ del lenguaje que metamorfosea la ‘libertad’ en su contrario: un color anti político, totalitario .

Rousseau rechazó explícitamente la participación humana en la vida compartida apolítica. Vio las asociaciones humanas más bien como grupos sobre los que se debía actuar  para que todo el pensamiento y el comportamiento diario pudieran plegarse en las unidades de ideas afines de un estado unitario.

Es ese estado unificado, el estado absoluto, que Rousseau defiende a expensas de las otras formas de tradición cultural, junto con las ‘narrativas’ morales que brindan contexto a términos, como bien, justicia y telos.

El individualismo del pensamiento de Rousseau, por lo tanto, no es una afirmación libertaria de derechos absolutos contra el estado que todo lo consume. Rousseau no levantó el ‘tricolor’ contra un Estado opresor.

¡Todo lo contrario! La apasionada ‘defensa del individuo’ de Rousseau surge de su oposición a ‘la tiranía’ de la convención social : las formas y los antiguos mitos que unen a la sociedad: religión, familia, historia e instituciones sociales. Su ideal puede ser proclamado como el de la libertad individual, pero es ‘libertad’, sin embargo, no en el sentido de inmunidad al control del estado, sino en nuestro retiro de las supuestas opresiones y corrupciones de la sociedad colectiva.

La relación familiar se transmuta así sutilmente en una relación política; la molécula de la familia se descompone en los átomos de sus individuos. Con estos átomos hoy más preparados para deshacerse de su género biológico, su identidad cultural y etnicidad, se unen de nuevo en la unidad única del Estado ubicuo.

Este es el engaño oculto en el lenguaje de libertad e individualismo de los ideólogos. Presagia más bien, la politización de todo en el molde de una singularidad autoritaria de percepción. El difunto George Steiner dijo que los jacobinos “abolieron la barrera milenaria entre la vida común y las enormidades del [pasado] histórico. Más allá del seto y la puerta del jardín más humilde, marchan las bayonetas de la ideología política y el conflicto histórico”.

El resto del mundo ‘lo entiende’. Pueden ver los «mecanismos psicológicos primitivos» que deben estar presentes para que la ‘narrativa distribuida’ occidental evolucione hacia una ‘formación masiva’ insidiosa que destruye la autoconciencia ética de un individuo, robándole su capacidad de pensar críticamente, condicionando así una sociedad que acepte la hegemonía ‘colonial’ extranjera.

Luego miran hacia arriba para observar a los estados que defienden su propia cultura y valores (contra cualquier imposición occidental).

Este es un simbolismo ardiente. Tiene un componente extático. Es una dinámica estructural a largo plazo que solo una gran guerra puede, o no, descarrilar.

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein, autorizado por su autor para ser difundido en Dossier Geopolitico

El mundo está involucionando. La barbarie se impone. Una serie de valores, principios y comportamientos que la humanidad había aceptado como válidos -a pesar que los mismos son expresión de las sociedades de clases antagónicas- y que buena parte de esa misma humanidad los considere “normales”, están siendo avasallados, maltratados y excluidos de la cotidianidad de la vida.

Las noticias en este sentido son apabullantes. Ya va siendo natural que las fuerzas armadas de Ucrania con el apoyo de la OTAN, bombardeen hospitales, jardines infantiles y parques de diversiones. Las informaciones de la prensa libre traen la noticia de que uno de los proyectiles lanzados por el ejército neonazi, impactó en la sala de pediatría del centro hospitalario causando muertos y heridos. Todo ello con las armas de la “ayuda humanitaria” de Europa y Estados Unidos. Otro tanto ocurre en Palestina donde el ejército sionista asesina niños con total impunidad.

Todos los argumentos que se utilizan para enviar armas a Ucrania y para apoyar a la entidad sionista, son los mismos que justifican las medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela, Cuba, Nicaragua y otros países. 

Se ha llegado al colmo de la indecencia y la ausencia de escrúpulos. La carencia de cualquier tipo de ética los lleva a evidenciar, sin ninguna impudicia, crímenes de lesa humanidad que afectan la vida y conducen a la muerte de decenas de miles de ciudadanos. No les importa inyectar dinero y armamento al gobierno nazi de Ucrania y al sionista de Israel que vienen a ser lo mismo.

Durante el pasado mes de noviembre, un proyecto de resolución presentado en la ONU para rechazar la glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas, fue aprobado por la inmensa mayoría de los países del planeta pero rechazado por Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña y la Unión Europea. En otras palabras, estos países consideran que el nazismo debería ser exaltado como valor universal. Tal vez sea esta la explicación de su apoyo irrestricto al régimen nazi de Ucrania.

Creo que el debate sobre estos temas supera la coyuntura, se debe ir a los fundamentos, a lo estructural, a lo que tiene carácter estratégico para los intereses de la humanidad. En este sentido, se puede decir que la crisis de valores tiene que ver con la implosión de una serie de procesos que el mundo está viviendo y que guardan relación con la ineficacia de ciertos constructos teóricos que ya no sirven para analizar la situación del momento, me refiero a definiciones como democracia, izquierda y derecha, separación de poderes, alternabilidad en el gobierno, libertad de prensa y de expresión, Estado de derecho y otros que hoy son sólo instrumentos para la dominación, y que incluso hasta algunos sectores de la izquierda han asumido…y hasta defendido por su incapacidad de construir puntos de vista alternos, creer en ellos y usarlos como herramientas de construcción de la sociedad nueva.

En esa medida, ante nuestra incapacidad de creación teórica y de hacer práctica revolucionaria, hemos sido empujados a la defensa y salvaguarda de la conceptualización que emana de las sociedades de clases antagónicas. Todos sabemos que esos enunciados transformados en paradigmas de los que han ostentado el poder fueron emitidos hace muchos siglos y hasta milenios atrás cuando el mundo era totalmente diferente al actual. Seguir sustentándolos, es una entelequia e incluso un absurdo. Es los que quieren los que nos dominan. 

Uno de esos paradigmas es el de democracia tal como se conceptúa en Occidente. Como prueba de su total falsedad basta ver lo que está ocurriendo en Perú o en Estados Unidos, el propio corazón del mundo occidental capitalista que reverencia la democracia representativa.

Cuando un connotado líder occidental como lo es Josep Borrell establece una diferencia para el mundo en el que Europa es un jardín y el resto, una selva, se puede entender a la perfección el intríngulis que se nos pretende obligar a asumir. Con ello se justifica la expansión de la OTAN como expansión del hermoso jardín capitalista que debe construirse en todo el planeta para salvar a la humanidad de la barbarie de la selva. Ello es necesario incluso a costa de la guerra, el genocidio y hasta de la destrucción de la vida en el Tierra.

En esto de las definiciones, siglos de eurocentrismo nos han hecho creer que Europa es la madre de la civilización mundial y el ejemplo a seguir. Vale recordar que las grandes civilizaciones de la antigüedad: China, India, Persia, Mesopotamia, Egipto, la maya, la azteca y la inca, ninguna estuvo en Europa. 

En realidad, Europa es expresión de lo peor de la historia de la humanidad, allí nació el capitalismo y el imperialismo, el esclavismo y el colonialismo, allí se desarrollaron las dos guerras más brutales que el mundo pueda recordar. Europa expone en sus museos, sin impudicia, toda la barbarie que le es propia y que manifiesta lo más execrable de la condición humana.

En la actualidad, sus sistemas monárquicos que se venden entre oropeles como ejemplo de estabilidad político, su parlamento corrupto al servicio de repudiables realezas de otros continentes y su estructura militar organizada bajo la figura de la OTAN que no es más que manifestación edulcorada de su transformación en colonia de Estados Unidos que la compró a través del Plan Marshall, son clara manifestación de una putrefacción que el mundo no soportará por mucho tiempo más.

Mientras existan, hay que mantener relaciones con ellos, como con todos, pero sobre la base del respeto mutuo. La defensa de la soberanía y la capacidad de tomar decisiones sin interferencias externas debería ser piedra angular de la política exterior de cualquier país que se respete. Otro tipo de vínculo no debe ni puede ser aceptado bajo ninguna condición.

En el caso de América Latina, Europa solo desea tener una buena relación para alimentar los sucios intereses de sus bancos y sus empresas expoliadoras. Los gobiernos son meros servidores para garantizar el robo de nuestras riquezas.

En este sentido, me parece absolutamente indigno que todavía en el siglo XXI sigamos considerando a los países de Europa como avales o garantes de algo. ¿Hasta cuándo? 

No puedo concebir que para entenderse entre venezolanos o entre colombianos se tenga que recurrir a Noruega o a Francia para que den fe de nuestra buena voluntad para solucionar los problemas internos. 

Noruega finge apoyar la paz en América Latina y al mismo tiempo como país de la OTAN le da soporte al gobierno nazi de Kiev. De hecho es el sexto mayor contribuyente con armamento y recursos financieros con más de 550 millones de dólares para que Zelenski continúe su labor genocida. Es decir, “trabaja” por la paz en América Latina y trabaja por la guerra en Europa ¿cuánta inmoralidad? … y nosotros lo aceptamos. ¿Hasta cuándo?.

¿Acaso no tenemos CELAC?. ¿Para qué creamos nuestras instituciones si pensamos que no pueden ser avales o garantes? La CELAC debe ser mucho más que reuniones de discursos y aplausos. ¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo en la salvaje Europa como sinónimo de paz?

Qué puede ser un continente como Europa cuando permanece en silencio mientras Estados Unidos hunde su moneda. No son nada, dependen del comercio con China, de la energía de Rusia y de la “seguridad” que le proporciona su condición de vasallos de Estados Unidos. Viven del pasado y de la historia que ellos mismos se construyeron a partir del dinero que les proporcionó el robo, el ultraje y el genocidio de cientos de millones de seres humanos. Han edulcorado la historia para venderse como civilizadores y cultos.

Ellos no pueden ser aval para la solución de nuestros problemas como no lo puede ser la OEA. A la vista está lo que le sucedió a Bolivia y más recientemente a Perú. Necesitar a la OEA es necesitar a Estados Unidos. En nuestro caso, como república bolivariana que somos, no es aceptable bajo ningún concepto invitar a Estados Unidos o a Europa para resolver nuestros negocios como lo dijo el Libertador. Por algo no los invitó al Congreso de Panamá en 1826. 

Debemos estar a la altura de nuestros pueblos, construyendo nuestras instituciones, dándoles credibilidad y concediéndole el poder que otorga la soberanía popular para resolver nuestros asuntos y salir adelante.

Twitter: @sergioro0701