Por Eleonora Gosman (San Pablo) autoriza su publicación en Dossier Geopolitico. Perfil

Un comunicado del ministro de Economía brasileño confirma que defenderán “una posición de diálogo” con Rusia en la reunión ministerial del G20, la próxima semana en Washington,  en simultáneo con la asamblea del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.

Si hay alguien en Brasil a quien no puede acusarse de tendencias izquierdistas o anti occidentales, ese es precisamente el ministro de Economía Paulo Guedes. Es el colaborador de Jair Bolsonaro que sintetiza, del modo más clásico, las posturas económicas ultra liberales. Y sin embargo, esta vez se posicionó más cerca de Moscú que de Estados Unidos y Europa, a quienes debería acompañar por afinidades ideológicas. Un comunicado salido este jueves de su despacho ministerial confirma que el funcionario defenderá “una posición de diálogo” con Rusia en la reunión ministerial del G20, la próxima semana en Washington,  en simultáneo con la asamblea del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.

El mensaje es, sin embargo, consistente con el cambio de orientaciones de la diplomacia de Itamaraty y del propio Bolsonaro, desde que visitó a Vladimir Putin en febrero. En esa gira, el jefe de Estado brasileño reconoció a su colega ruso como “un político conservador igual a nosotros” y expresó su “solidaridad” con él. Es cierto que Brasil condenó, en las Naciones Unidas, la “invasión a Ucrania”. Pero desde ese momento, en adelante, tanto el presidente como su canciller Carlos França evitaron cualquier confrontación con el Kremlin y se mantuvieron “neutrales”.

En las reuniones en las que estará Guedes, como uno de los protagonistas y a partir del miércoles, resurgirá la discusión sobre las sanciones aplicadas al gigante euroasiático por la guerra que traba con Ucrania.  Las puniciones de Occidente abarcan un amplísimo rango de medidas económicas y financieras, que procuran aislar al jefe ruso hasta tornar muy difícil su continuidad.

Bolsonaro respalda visión neutral sobre invasión rusa a Ucrania

El diagnóstico del gobierno brasileño es que crece día a día “el riesgo geopolítico” y juzga que “las guerras y las sanciones representan una vuelta al pasado” así como el quiebre a futuro de los organismos multilaterales. Es más, Guedes sostuvo: “No es posible hundirse en el pasado; un pasado de guerras físicas y de sanciones económicas, de interrupción de los flujos de comercio y de interrupción de las inversiones”.

Su recado no fue dicho al azar ni en cualquier lugar: ocurrió durante una reunión que mantuvo en Brasilia con la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE), el martes pasado. En su discurso sostuvo que “no es el momento para dudar. Brasil quiere tener acceso a la OCDE”, al tiempo que reivindicaba avances en el tratado firmado entre la Unión Europea y el Mercosur. Pronosticó que se avecinan tiempos más que complicados: “Habrá presiones y un aumento de las tendencias proteccionistas”  y Brasil está dispuesto a “reafirmar sus valores de creencia en el multilateralismo”.

Con todo, el gobierno bolsonarista no apoyará un sistema único de pagos dentro del bloque de los BRICS (India, China, Sudáfrica, Brasil y Rusia). Así lo informó el secretario de Asuntos Económicos Internacionales Erivaldo Alfredo Gomes, ayer en una conferencia de prensa. Para el funcionario es mejor crear “un Swift 2.0”, que actualice la plataforma que rige actualmente las operaciones financieras en el mundo. Precisamente, el Swift ganó importancia a las luz de las sanciones aplicadas a Rusia, cuyos bancos ya no pueden operar en el sistema internacional.

Un factor que explica la posición brasileña fijada ayer jueves por la tarde, es la existencia de una carta que el ministro de Finanzas ruso Anton Siluanov le envió directamente a su colega. En la misiva, le pide oficialmente el respaldo de Brasil frente al Fondo, en el Banco Mundial y en la reunión del G20. La carta del funcionario de Putin llegó directamente a manos del ministro Guedes, a principios de esta semana, tal como lo reveló el diario O Globo. La misiva solicitaba “apoyo para evitar acusaciones políticas y tentativas de discriminación en las instituciones financieras internacionales y en los foros multilaterales”. Señalaba, también, que “es crucial preservar un clima de trabajo constructivo y la capacidad de promover el diálogo en el G20”.

El impacto del conflicto ruso-ucraniano en la política interna de Brasil

El documento del ministro ruso informa que “casi la mitad de las reservas internacionales de la Federación Rusa fueron congeladas y hay un bloque de las transacciones de comercio exterior”. También advierte que “hay dificultades para cumplir con las obligaciones de nuestra deuda soberana, debido a la falta de acceso a nuestras cuentas en moneda extranjera”. Según comentarios de funcionarios de Brasilia, esto podría indicar que Rusia caería en default parcial.

https://www.perfil.com/noticias/internacional/brasil-parece-mas-cerca-moscu-washington.phtml

Desarrollada por el periodista Lic. Eduardo Luque quien es profesor de Historia por la Universidad Central de Barcelona. Lic. en Pedagogía por la UAB, Lic. en Psicopedagogía. Analista internacional y experto en Geopolítica. Colaborador de RT, HispanTV y articulista Revista el Viejo Topo, Crónica Popular y en Canarias semanal España.

El disertante expuso las dificultades que afectarán a la Unión Europea su alineamiento a las directivas de política exterior de Estados Unidos de Norte America. Y alertó sobre el despliegue que posiblemente desarrollará la OTAN sobre latinoamérica (en la próxima reunión a realizarse en Madrid).

Organizo Dossier Geopolítico DG.

Lic. Carlos Pereyra Mele, Director de Dossier Geopolítico (DG)

Audio del Programa del periodista Mario Mazzitelli «la brujula en la Luna» para Radio AM1140 de BsAs donde analize la importancia Geopolitica y Estrategica tanto para el ocupante ingles de Malvinas y para Argentina y la Patria Grande Suramericana…

CARLOS PEREYRA MELE.- A 40 años de la recuperación de #Malvinas ¿Por qué fue tan violenta la respuesta inglesa de 1982? ¿Cuáles han sido sus pretensiones desde la 1° invasión el 25 de junio de 1806? ¿Cuál es su influencia actual? ¿Deberíamos responder con sanciones económicas? ¿Qué está ocurriendo con la guerra Ruso-Ucraniana? ¿Viene un mundo multipolar?

ESTRATÉGICO Y GEOPOLITICO Carlos Pereyra Mele

ARGENTINA ASEDIADA PARA PODER CONSOLIDAR SU CARÁCTER BICONTINENTAL-

INGLATERRA CONSOLIDA SU PRESENCIA ATLÁNTICO SUR Y CONO SUR CON EL CONTROL DESDE MALVINAS DE TRES CONTINENTES AMÉRICA DEL SUR/ÁFRICA/ANTARTIDA E IMPIDE QUE CONTROLEMOS LOS TREMENDOS RECURSOS ALIMENTARIOS Y DE MINERALES CRÍTICOS Y TIERRAS RARAS E HIDROCARBUROS EN NUESTROS ESPACIOS MARÍTIMOS CONTROLANDO EL ATLÁNTICO SUR CON EL EJE: GIBRALTAR/ASCENSIÓN/TRISTÁN DA CUNHA/MALVINAS/GEORGIAS Y SÁNDWICHES DEL SUR/TERRITORIO ANTÁRTICO. COORDINACIÓN CON USA. 

POR ELLO SOLO UNA UNIÓN SURAMERICANA ELIMINA EL PELIGRO EN NUESTRO MARE NOSTRUM ALIADOS A NUESTROS VECINOS EN EL MARCO DE UNA REGIONALISMO AMPLIO Y PROFUNDO “LA PATRIA GRANDE” 

Para ello no desmalvinizar es la clave cultural para el gran reinicio

40 años de la guerra de 1982 y 189 años de la usurpación en 1833

216 años de la primera invasión inglesa al Río de la Plata de 1806/07

177 años de la guerra por 5 años entre la Confederación Argentina 1845/50

150 años de la ocupación final de la Patagonia y la expulsión de los asentamientos ingleses en la misma

Conflictos permanentes por las Islas atlánticas y el capítulo de la Guerra del Atlántico Sur de 1982

MAS DE 200 AÑOS EN CONFLICTO ENTRE EL RÍO DE LA PLATA Y EL REINO UNIDO

EN 200 AÑOS SIEMPRE HUBO GRANDES ACTOS HEROICOS COMO MUCHAS DEFECCIONES

Malvinas paso Bioceanico Antartida y Africa Indico

Joe Biden no logró que ningún país del BRICS condenara abiertamente a Rusia por su invasión a Ucrania. La cooperación Sur-Sur sigue en pie.

El BRICS es un acrónimo para referirse conjuntamente a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Estos países decidieron reunirse a mediados de la década del 2000 como potencias económicas emergentes con una visión distinta del sistema internacional actual.

Los BRICS fueron considerados el paradigma de la cooperación Sur-Sur. Ninguno de los países condenó abiertamente la invasión de Rusia a Ucrania, muy a pesar de Joe Biden y los países europeos.

Goldman Sachs argumenta que el potencial económico de Brasil, Rusia, India y China es tal que pueden convertirse en las cuatro economías dominantes hacia el año 2050.

El BRICS alberga alrededor de tres mil millones de personas, lo que equivale al 40% de la población mundial.

Cada uno de los países tiene una relación distinta con Rusia, pero en su totalidad el grupo comparte la visión de crear un nuevo orden internacional que reemplace al surgido luego de la Segunda Guerra Mundial y que incluya a Sudáfrica, Brasil e India como potencias  militares y económicas medias. Estos tres países son «cabeceras» de los continentes que habitan.

El Nuevo Banco del Desarrollo, creado en 2014 por el BRICS como alternativa a los organismos internacionales existentes, emitió un comunicado a principios de marzo de que paralizaba todas las posibles nuevas actividades financieras en Rusia. Pero no se descartan préstamos de esta entidad a Rusia.

Los 5 países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) suman 3241 millones de personas.

Los 30 países OTAN (EEUU, Canadá, UE,…) suman solo 945 millones de personas.

La guerra de Ucrania es la punta de un conflicto entre el viej o mundo unipolar y el nuevo mundo multipolar

Unidad implícita

El canciller chino, Wang Yi, afirmó que la relación con Rusia es «sólida como la piedra», según Reuters. «Las relaciones entre China y Rusia no se verán influenciadas por ningún tercero». China si bien llamó a la paz en Ucrania, no tomó una postura definida al respecto.

A nivel militar, Rusia es el origen del 85% de armas que compra India según The Indian Express, y entre ambos países han logrado cooperación de alto nivel tecnológico en sectores como la energía nuclear, aeroespacial y la producción en conjunto de ciertas armas como el misil de crucero supersónico BrahMos, que puede ser lanzado desde mar, tierra y aire.

Al principio de la invasión a Ucrania, Jair Bolsonaro dijo que Brasil se mantendrá neutral en el conflicto, señalando que Rusia y Ucrania eran «prácticamente naciones hermanas».

En cuanto a Sudáfrica, Tobias Käufer para DW, lo explicó perfecto:

«Sudáfrica también se enfrenta a una decisión histórica. En vista del aumento de los precios del gas y de la necesidad emergente de nuevos proyectos económicos, el país africano quiere asegurar urgentemente sus suministros y, según la red de investigación Amabhungane, está a punto de decidir con quién cerrar un millonario acuerdo de gas natural licuado (GNL). En la carrera están la compañía petrolera estatal de Azerbaiyán, SOCAR, y Gazprombank, propiedad del proveedor estatal ruso de gas natural Gazprom. Ambas empresas están considerando las ofertas. Shell, por su parte, ha confirmado que no presentará una oferta. Así que Sudáfrica tiene que decidir si hace o no negocios con Gazprom a pesar de la situación geopolítica mundial y de la posición del país sobre Ucrania.»

Joe Biden incluso logró que China defendiera a India, al intentar presionar a India para que condene a Rusia.

No condenar a Rusia públicamente tampoco indica que el BRICS le da un respaldo abierto a la potencia manejada por Vladímir Putin. El BRICS se creó como un foro global de discusión de nuevas instancias de multilateralismo que a fin de cuentas quieren que el sistema internacional les de una voz más fuerte. Por lo cual, no sorprende que estos países no se unan tras las filas de Joe Biden y sus históricos aliados a la hora de actuar.

Urgente24

El director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele dedica su columna de geopolítica del Club de la Pluma a conmemorar los 40 años de la guerra de Las Malvinas, haciendo un profundo análisis de los 200 años de conflicto entre Londres y Buenos Aires y sus antecedentes, como las Invasiones Inglesas de 1806/07 exitosamente rechazadas, como el bloqueo a nuestros puertos por ingleses y franceses entre 1845 y 1859 que concluyó conel reconocimiento internacional de la soberanía argentina sobre sus ríos interiores, como la expulsión de los británicos de Ushuaia a fines del siglo XIX lo que precipitó  la incorporación de la Patagonia al Estado Argentino y finalmente, éste enfrentamiento bélico del año 1982. Sin dejar de señalar el valor y la tenacidad de nuestras tropas en aquella contienda, en contraste con la falta de profesionalidad de los altos mandos militares, cuya acción fue totalmente anárquica, carente de objetivos y en contra de todos los manuales de guerra.

También establece un parangón entre aquel conflicto con el actual de Ucrania, donde en ambos, la prensa trata de imponer el falso relato de que todo comenzó con el primer movimiento de tropas, cuándo en realidad, sus orígenes y sus causas son muy anteriores en el tiempo. Porque la guerra de Ucrania comenzó hace mucho, en el 2014 con el golpe de estado de Kiev y lo de Argentina con Inglaterra viene desde hace dos siglos y por el histórico apetito geoestratégico británico sobre nuestros mares.

También Carlos relata la evolución geopolítica del mundo a partir de la guerra de las Malvinas. O sea, desde la época Regan / Thatcher, la de la Guerra Fría, la del inicio de la globalización, de la demonización y caía de la URSS, de su desguace en 15 países promovido por Occidente y de la hegemonía norteamericana desde 1991 hasta el actual nuevo orden mundial, con una nueva multipolaridad que sentencia el final de la globalización occidental, liberal y financiera. Durante la cual, los grupos empresariales y multinacionales de Europa y Estados Unidos creyeron que tendrían hasta la eternidad, con pingües ganancias por la mano de obra cuasi gratis de Oriente. 

Mientras reitera que estamos pasando de una globalización total a un regionalismo de países grandes. Un cambio que se está demostrando a través de los conflictos internacionales, donde justamente, uno de los detonantes es la actual guerra de Ucrania.

También analiza a Europa, quién después de la segunda guerra mundial se fue consolidado como una verdadera fuerza económica y con ciertos activos de libertad política, gracias a estadistas de nivel que hoy escasean. Y que fue declinando por su dependencia de EEUU, por su costosa expansión hacia las ex naciones de la URSS, por la extrema brecha económica entre sus miembros del norte con los del sur y por su extremismo neoliberal financiero. Todo lo cual le plantea un futuro muy complicado agravado por la actual crisis económica y energética que no tiene visos de remitir.

Luego aborda el gigantesco cambio que supone el avance de China a nivel global, quién se ha transformado en un gigante económico, tecnológico y militar. Y  profundiza en la evolución de aquella Rusia humillada de 1991 a manos de oligarcas y mafiosos capitalistas, hasta la de hoy, donde ha resurgido como potencia política, económica y militar

Finalmente, Pereyra Mele nos recuerda que los  años transcurridos después de 1982 demuestran claramente que el mundo ha cambiado, pero que el enemigo histórico de Argentina -Inglaterra- sigue siendo el mismo. Por lo que está claro que los argentinos, de una vez por todas, debemos  hacer las cosas en serio y tener presente que ningún país desarmado puede exigir ser respetado y que ningún país en crisis permanente va dejar de ser objeto de agresiones.

Y que para integrarse en este nuevo orden internacional que ya está aquí, necesitamos un cambio profundo que permita desarrollar todas nuestras posibilidades y enfrentar el siglo XXI con posibilidad de ser la gran nación a la que siempre hemos aspirado.

Eduardo Bonugli (Madrid 03/04//22)

Importancia Geoestratiga de las Malvinas para el despliegue militar britanico
Bases y Colonias Inglesas en el Mundo

Paises que los Britanicos no invadieron en su historia

El 2 de abril del 2022 con motivo de la celebración y recordación del 40 aniversario del Dia de los Veteranos de Guerra y Caídos en la Guerra del Atlántico Sur, el multimedio Internacional irani HISPANTV Nexo Latino: realizó una programación especial para analizar esos acontecimiento y para ello convocó en una primera parte del mismo entrevisto a los expertos: en asuntos islámicos Abdul Karim Paz y al analista político Carlos Pereyra Mele sobre el  tema. Y en una segunda parte del mismo programa participo Mario Ramón Duarte, abogado y escritor y el analista político Carlos Pereyra Mele; ambos integrantes del Think Thank DOSSIER GEOPOLITICO

PARTE 1

PARTE 2

Por Ignacio Coppet (*)

El 2 de abril significó para la Nación en su conjunto un acto de grandeza y de coraje, que permitió el reencuentro con lo mejor de la tradición de las grandes epopeyas patrias.

as efemérides sirven para ejercitar los recuerdos. ¡Ay de aquellos pueblos que olvidan su historia y que pierden su memoria!

Hoy conmemoramos los 40 años de la recuperación territorial de las Islas Malvinas. Tengo grabada a fuego en la memoria esa madrugada del 2 de abril de 1982, cuando los argentinos despertamos con esa extraordinaria noticia. Celebré, como millones de compatriotas, con viva emoción junto a mis padres y hermanos la buena nueva. 

Mucha tinta se utilizó y se continúa utilizando para denigrar uno de los mayores acontecimientos históricos del siglo pasado. El 2 de abril significó para la Nación en su conjunto un acto de grandeza y de coraje, que permitió el reencuentro con lo mejor de la tradición de las grandes epopeyas patrias. 

Nuestro país, desde antes de su Independencia política, estuvo acechado por el imperialismo británico. La hispanidad fue sin lugar a dudas el anticuerpo más poderoso para el avance anglosajón, precisamente porque frenó su pretensión colonial inspirada por la mentalidad del calvinismo protestante, que gravitó además en las sombras por medio de las sociedades secretas, intentando quebrar la unidad de lengua y fe católica heredada por la Madre Patria.

El siglo XIX fue epicentro de la agresión británica través de tres acontecimientos concluyentes de las pretensiones imperiales.

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Hay que malvinizar la Argentina.

El primero se produjo con las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, rechazadas por la valiente estirpe criolla. No obstante, la ambición opresora se mantuvo con una inusitada influencia en los ámbitos diplomáticos, políticos, culturales y sociales, al punto de que Gran Bretaña desde 1808 había logrado el control efectivo de ambos márgenes del Río de la Plata. 

El segundo sucedió el 3 de enero de 1833, con la ocupación territorial de nuestras Islas Malvinas, el desalojo de la población y de las autoridades argentinas establecidas legítimamente, reemplazándolas por súbditos británicos. Desde ese momento el Reino Unido usurpa y ocupa nuestro suelo soberano.

El tercero se produjo con el bloqueo anglo–francés de 1845 contra la Confederación Argentina gobernada por Juan Manuel de Rosas, quien fue el reaseguro de la defensa de la soberanía nacional, frente a la pretensión europea de “liberar” la navegación de los ríos interiores. Esta intromisión extranjera provocó una gran reacción nacional en la batalla adversa del 20 de noviembre de 1845 en la Vuelta de Obligado, y los posteriores triunfos en Tonelero, Acevedo, San Lorenzo y Quebracho que lograron recuperar la campaña del Paraná para concluir con el heroico triunfo de las tropas de la Confederación Argentina. Es en este sentido que el General Juan D. Perón reconoció el accionar del Restaurador de las Leyes, al decir: “El primero que después de San Martín muere en el exilio por haber defendido dignamente la soberanía popular y la independencia de la Patria. Los que se han dicho sanmartinianos parecen no haber comprendido la lucha contra el colonialismo que realizó Rosas lo que San Martín vio claro a quince mil kilómetros de distancia. Él le rindió a Rosas el mejor homenaje que un soldado puede rendir a otro soldado: su sable libertador”. 

Prácticamente la primera mitad del pasado siglo la Argentina estuvo sometida a los intereses del imperialismo británico. Prueba de ello es la celebración del fatídico tratado Roca–Runciman, convenio firmado el 1 de mayo de 1933 por el vicepresidente de la Nación Julio A. Roca (h) y el encargado de negocios británico Walter Runciman. Este acuerdo significó la profundización de la dependencia económica que condenó al país a ser una semicolonia anglosajona, a través de concesiones escandalosas en detrimento de nuestros intereses nacionales, que hasta los mismos británicos se mostraron sorprendidos. Vinieron por la carne, el petróleo y los transportes, todos ellos beneplácitos que implicaron la entrega del patrimonio nacional. No en vano el liberalismo que inspiraba a la oligarquía vernácula responsable de tamaña traición, manifestó en boca de los diplomáticos argentinos de entonces que: “La Argentina es, desde el punto de vista económico, una parte integrante del imperialismo británico”.

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Hay que malvinizar la Argentina.

Únicamente los gobiernos Justicialistas lograron revertir esta situación a través de la recuperación del patrimonio nacional enajenado, la nacionalización de la economía y la propuesta de un modelo comunitario alternativo en lo que se denominó comunidad organizada y Tercera Posición. Asimismo las tres gestiones de gobierno de Perón intentaron recuperar por medio de la diplomacia las Islas Malvinas en 1953 y en 1974 a través de la propuesta de formación del condominio insular binacional que obligaba a los ingleses a reconocer el litigio.

Tras el golpe de Estado de 1976 la Argentina retrotrajo su situación independiente entrando otra vez bajo la órbita británica y norteamericana. Se actualizaba el estatuto legal del coloniaje que explica en varios sentidos la frustración actual y los flagelos provocados por el imperialismo y la corrupción del capital extranjero. Se cumplía la advertencia del historiador británico Harry Ferns, quien antes del retorno de Perón de su extenso exilio, en su obra La Argentina, señaló: “Como no sea mediante una guerra civil devastadora, resulta difícil imaginar cómo puede deshacerse la revolución efectuada por Perón. (…) Hacerles realizar a nuestros enemigos lo que nosotros necesitamos que hagan para que se destruyan solos”.

La presencia británica en nuestra patria es evidente, decisiva y perversa, con muy malos influjos en todos los ámbitos. Lo inglés es admirado por la oligarquía, eternamente servil y genuflexa a la corona.

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Hay que malvinizar la Argentina.

Por eso mismo, recordar la Gesta del 2 de abril de 1982 tiene un significado especial y particular porque la Argentina en esa inolvidable jornada se puso de pie, encarnando el ser nacional como pocas veces antes, independientemente de los intereses espurios de una dictadura criminal en decadencia.

Durante el desarrollo de la guerra hubo de todo. Sin caer en los extremos tanto de la leyenda rosa, como tampoco de la leyenda negra, que viene pretendiendo desmalvinizar la conciencia de nuestro pueblo, para que olvidemos el heroísmo y el sacrificio de los ideales grandes que protagonizaron nuestros soldados y oficiales.

El espíritu que se vivió en Malvinas es un eslabón de la épica encarnada en las largas batallas por la emancipación nacional que como argentinos de bien no podemos relegar. Precisamente olvidar esa Gesta, sería traicionar la sangre derramada y el sacrificio de nuestro pueblo, semilla fértil que necesitamos sembrar para el porvenir de la Patria. 

En una Argentina por décadas doblegada por la entrega y la dependencia, dominada por el carácter antinacional de su dirigencia y por la falta de conciencia histórica y patriótica de la educación, estamos sucumbiendo como mártires del liberalismo progresista imperante, coligado a las políticas de traición a la soberanía nacional. Es nuestra responsabilidad seguir siendo combatientes en la recuperación de la independencia económica, para la plena soberanía política y la justicia social integral en aras del bien común. Esto implica además recuperar al hombre argentino como centro de la política y a la comunidad organizada como espacio de su realización. El ejemplo de aquellos hermanos que nos llenaron de orgullo hace cuarenta años, y ofrendaron su vida por la recuperación del territorio usurpado por el pirata inglés, es un aliciente más que suficiente.

A secas: malvinizar las entrañas de nuestra Nación, para recuperar un espíritu patriótico que no negocia y que no transa con los enemigos históricos de los argentinos.

Celebremos a nuestros héroes como se lo merecen. Honor y gloria para cada uno de ellos.

Argentina: ¡Levántate y anda! Sal de la miseria, de la pequeñez y del egoísmo. Argentina, encuentra tu lugar en la historia. 

* Ignacio Cloppet. Miembro de la Academia Argentina de la Historia.

FUENTE DIARIO PERFIL https://www.perfil.com/noticias/opinion/ignacio-cloppet-hay-que-malvinizar-la-argentina.phtml

Tte. Gral. Juan M. Paleo*

El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas argentinas evoca aquí las circunstancias de la guerra, cuatro décadas después, y subraya la importancia de la política de Defensa nacional.

El 2 de abril de 1982 es una fecha imborrable en las páginas de gloria de la vida de nuestra Nación. El día del Veterano de Guerra y de los Caídos en la Gesta del Atlántico Sur nos remonta a un acontecimiento que une y abraza a todos los argentinos. Una jornada de reflexión y de fortalecimiento de nuestras convicciones patrióticas en la que rendimos homenaje a nuestros soldados, tanto a los que cayeron cumpliendo con la misión como a los que regresaron para dar testimonio de esa entrega.

Recordar a los héroes no es reconocer los errores de la guerra ni las decisiones de ese entonces. Es rescatar el valor del heroísmo, de la entrega por el prójimo y el valor vigente y permanente de una causa que nos duele como Patria y que encuentra la unidad de voluntades de todo un pueblo.

En tal sentido y como Oficial más antiguo en actividad quiero destacar y agradecer el patriotismo, coraje, y abnegación de los oficiales, suboficiales y soldados que combatieron en la Guerra de Malvinas defendiendo nuestra soberanía. El accionar de todos ellos se vio reflejado en las acciones militares de gran valor de los efectivos desplegados que hicieron que el Almirante John Woodward (Comandante de la Fuerza expedicionaria británica) se expresara en estos términos: “Ganamos la guerra con un importante grado de suerte. Cuando los argentinos se rindieron, las pérdidas británicas iban en aumento y estábamos a punto de quedarnos sin alimentos y municiones. Si ellos hubieran resistido una semana más la historia hubiera podido terminar de manera muy diferente.”  La efectividad en combate de nuestros Oficiales, Suboficiales y soldados conscriptos quedó taxativamente plasmado en ejemplos concretos como la batalla de Pradera de Ganso: 630 efectivos argentinos se enfrentaron a un regimiento de paracaidistas que tenían apoyo de fuego aéreo, naval y mejor equipamiento individual. Estos soldados pusieron en una situación tan comprometida a los paracaidistas británicos, que hicieron que su jefe de regimiento tuviera que hacer un asalto desesperado para salvar la situación, perdiendo la vida en esa acción. Sólo el agotamiento de las municiones de la guarnición y la superioridad de fuego británica harían que éstos se impongan en ese combate. 

Malvinas

También considero necesario destacar en particular el valor del Liderazgo, que caracterizó a nuestros oficiales de las tres Fuerzas Armadas durante el desarrollo de todo el conflicto. Es ya reconocido por todo el mundo las acciones de nuestros pilotos de la Fuerza Aérea y Armada (en equipo con el valioso apoyo de los suboficiales) contra la flota británica que hundieron 8 buques y averiaron otros 13 constituyendo las mayores pérdidas navales que tuvieron los británicos desde la Segunda Guerra Mundial. Ese liderazgo de los oficiales se manifestó siempre desde el frente, así lo atestiguan los 63 oficiales muertos en combate que representan el 10% de los caídos totales, número que está muy por encima de lo que establecen los estimados de los reglamentos de las potencias occidentales. Ese invalorable liderazgo de oficiales como el Teniente Primero Roberto Estévez, Teniente Luis Carlos Martella, Capitán José Daniel Vázquez y Capitán de Corbeta Sergio Raúl Gómez Roca son el ejemplo con el cual se instruyen actualmente los cadetes que se forman en nuestras FFAA para ser oficiales.

En esta recordación de la guerra de Malvinas me parece más que oportuno remarcar la importancia que la Defensa Nacional tiene para nuestra sociedad. Poseemos un territorio extenso y diverso, con importantes ventajas en términos de paz vecinal pero, a la vez, con numerosas vulnerabilidades; con una inmensa cantidad de recursos naturales que escasearán en el futuro próximo en un mundo más poblado, desigual, contaminado y conflictivo.

En tal sentido y pensando entonces Malvinas no como una cuestión del pasado, sino como un desafío presente y futuro tenemos que la ley de defensa 23.554 establece en su artículo 2 que la defensa nacional: “Tiene por finalidad garantizar de modo permanente la soberanía e independencia de la Nación Argentina, su integridad territorial y capacidad de autodeterminación; proteger la vida y la libertad de sus habitantes”.  En el mismo sentido la Directiva de Política de Defensa Nacional 2021 (documento político rector  de máximo nivel que orienta el diseño, capacidades y empleo del instrumento militar) afirma que “La persistente presencia militar, ilegítima e ilegal del Reino Unido De Gran Bretaña e Irlanda del Norte en las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes obliga a tomar los recaudos de planificación de capacidades, despliegue y organización acordes por parte de nuestro sistema de Defensa”. Cómo se puede apreciar, la causa nacional Malvinas afecta en forma directa en la estrategia y diseño de nuestro instrumento militar argentino. 

Siguiendo entonces los lineamientos de la conducción política, nuestra realidad geopolítica y socio económica, estamos desarrollando una estrategia defensiva multicapa de restricción de área de acuerdo a nuestro ciclo de planeamiento. Esta estrategia se basa en un empleo no lineal de las FFAA tendientes a restringir la libertad de maniobra de la fuerza agresora y desgastar su capacidad de operar atacando las vulnerabilidades críticas de esa fuerza y evitando el aferramiento en combates decisivos. Todo ello considerando a nuestro extenso territorio como una ventaja, como un elemento a nuestro favor, que obligue al agresor a extender sus líneas de comunicaciones y el sostenimiento de sus fuerzas, tornando imposible mantenerse dentro de nuestros espacios soberanos. En este sentido estamos generando la doctrina necesaria y priorizando la recuperación de las capacidades que componen la Fuerza de Intervención Rápida conjunta, que serán las primeras en intervenir en caso de crisis o de conflicto armado. 

Por primera vez disponemos de una herramienta como el FONDEF, que le da credibilidad y previsibilidad al planeamiento y que opera como la fragua que le proporciona cimientos firmes a la construcción de un Instrumento Militar moderno y eficaz. Apoyados en esta herramienta buscamos la concreción de 3 proyectos fundamentales para la implementación de esta estrategia multicapa: la recuperación de la capacidad supersónica a través de la incorporación del avión Caza Multirol para afectar al agresor y degradarlo desde las más largas distancias; la recuperación de la capacidad submarina, desarrollando nuevamente nuestra fuerza de submarinos con la misma finalidad y la incorporación de Vehículos Blindados a Rueda para el Ejército que le permitan, como parte de la Fuerza de Despliegue Rápido, desplazarse con velocidad y protección para el personal por todo el territorio, permitiendo su reempleo y evitando su aferramiento.

Por otro lado, hemos reforzado los sistemas de vigilancia y control en especial en el Atlántico Sur. Hemos recuperado la capacidad de patrullado oceánico, hemos puesto en servicio el radar que operaba en Río Gallegos y se colocará a la brevedad un radar 3D de última tecnología desarrollado por INVAP RPA-170M en Río Grande. A su vez, FADEA se encuentra realizando los procesos de mantenimiento y modernización de los aviones de exploración aeronaval P3- Orión, así como también las FFAA desarrollan en forma conjunta sistemas aéreos no tripulados con capacidad de operar en el ambiente aeronaval. Toda esa información que obtienen esos sistemas será procesada y gestionada por el recientemente creado Comando Conjunto Marítimo dependiente del Comando Operacional que está a cargo de las operaciones militares en tiempos de paz.

También hacemos previsiones para un avance en la dimensión espacial a través de la incorporación de un transponder para uso militar exclusivo y a futuro disponer de un satélite militar que nos asegure comunicaciones confiables y capacidad de transmisión de datos sobre la totalidad de nuestros espacios soberanos.

En síntesis, la estrategia defensiva multicapa ya está en marcha. A través de la Vigilancia y control del Espacio (COCAES), de la Vigilancia y Control de los Espacios Marítimos (COCM) y el despliegue en todo el norte del Ejército con tres Comandos Conjuntos Subordinados en Salta, Resistencia y Posadas (MARVAL) el Estado Mayor Conjunto, a través de su Comando Operacional, conduce las operaciones de esta “CAPA” que ya está activa, aunque no nos encontremos en conflicto. Idéntico concepto es para la Vigilancia y Control del Ciberespacio a través del Comando Conjunto de Ciberdefensa, que se encuentra desarrollando sus capacidades para permitir incluir dentro de su anillo de protección, cada vez más objetivos de valor estratégico.

Estamos aprovechando todas las lecciones aprendidas del ejemplo de los héroes de Malvinas

Como vemos, estamos aprovechando todas las lecciones aprendidas del ejemplo que nos legaron los héroes de Malvinas. Todo lo que estamos haciendo es el mejor homenaje que les podemos brindar, porque demuestra que ese sacrificio de oficiales, suboficiales y soldados en la guerra no fue en vano.

Como sostuvimos anteriormente no se puede pensar Malvinas sin tener en cuenta la Antártida. En este sentido es de primordial importancia Tierra del Fuego que actúa como un “plataforma natural” de proyección sobre el Atlántico Sur y Antártida. Es por esto que se está trabajando para recuperar capacidades en términos de infraestructura y medios que le otorguen a la Argentina una mayor capacidad de realizar operaciones en dicha área. En este momento se están evaluando proyectos para la construcción de un buque logístico multipropósito con la finalidad de subsanar la discontinuidad territorial de la Isla de Tierra del Fuego y un buque polar que apoyará las tareas de abastecimiento que realiza actualmente el rompehielos Almirante Irízar. 

En lo que respecta a infraestructura, se construirá una base naval integrada en Ushuaia tanto de uso civil como militar que posicionará a esa ciudad como la más importante en capacidad de prestar servicios a los buques que se dirigen hacia la Antártida o naveguen el Atlántico Sur. La misma junto a la modernización de la base Petrel constituirá el puente estratégico hacia el continente antártico más importante de la región. En este sentido se conformará una Base Aérea Adelantada que reforzará la presencia en el Atlántico Sur e incrementará las capacidades logísticas de la isla. Finalmente, siendo un área estratégica para el país se constituirá una nueva unidad de Operaciones Especiales del Ejército, que reforzará las capacidades militares en Tierra del Fuego.

El futuro depende de las acciones que tomemos hoy y somos responsables, desde nuestro rol, del país que entregaremos a las futuras generaciones.

En la Guerra de Malvinas quedó al descubierto la imperiosa necesidad de coordinar y armonizar en una acción conjunta a las Fuerzas Armadas, de avanzar en el planeamiento estratégico, la educación, la doctrina y el adiestramiento conjunto. Ya el informe Rattenbach hace cuatro décadas constataba las serias deficiencias del accionar conjunto durante el Conflicto. Con realismo contundente, en el punto 870 se define su importancia: “las deficiencias observadas en materia conjunta han resultado significativas y reclaman urgente solución. El primer accionar conjunto de las Fuerzas Armadas se produjo en esta guerra con Gran Bretaña. No se registran, previamente, operaciones de adiestramiento o ejercicios conjuntos de importancia. Ello ha constituido una grave responsabilidad de los conductores del presente conflicto”.  

En el 871 se extiende sobre la importancia de este tema: “En la guerra moderna, sólo la integración a nivel conjunto de las FF.AA. permite el logro de los objetivos militares propuestos. Ello requiere, por consiguiente, un desarrollo armónico, balanceado, racional y adaptado a las necesidades del combate moderno de las tres FF.AA. De nada vale que una Fuerza adquiera un potencial o capacidad determinada, si no es acompañada por un desarrollo similar en las otras Fuerzas”. 

El punto 872 de ese informe agrega que “las guerras son ganadas o perdidas por las fuerzas armadas de una Nación, y no por tal o cual de ellas. La guerra moderna no admite la posibilidad del triunfo por parte de una fuerza exclusivamente. En cambio, existe la seguridad de la derrota si ellas actúan en compartimentos estancos”. “…solucionar este problema, debe constituirse en una responsabilidad primordial de las autoridades de cada Fuerza. Será necesario, en primer término, limar asperezas, delimitar ámbitos operacionales, desarrollar la doctrina conjunta, efectuar ejercitaciones teóricas y prácticas, instrumentar cursos de Estado Mayor y de conducción conjuntos, y fundamentalmente, hacer comprender a todos y cada uno de los integrantes de un comando operacional que la misión y la suerte de dicho comando se hallan por encima de toda consideración de orden institucional”.

La guerra mostró la necesidad de coordinar una acción conjunta de las Fuerzas Armadas

Y quizás sea este ámbito, el de la Acción Militar Conjunta, donde se ha avanzado más en la reforma al Sistema de Defensa a 40 años de dicho informe. La creación primero del Comando Operacional, la creación del Comando Conjunto Antártico, el Comando Conjunto Aeroespacial, el Comando Conjunto de Ciberdefensa y el Comando Conjunto Marítimo son prueba de ello. Frente a la crisis generada por la pandemia, el accionar militar se materializó en las Operaciones Belgrano I y Belgrano II,  a través de los 14 Comandos Conjuntos de Emergencia a lo largo del país, y ello demostró una experiencia exitosa de operaciones conjuntas.

Nuestras Fuerzas Armadas han asimilado las lecciones y experiencias de la guerra

Nuestras Fuerzas Armadas han asimilado las lecciones y experiencias de la guerra y elaboramos en conjunto una estrategia militar que responda a nuestros intereses y posibilidades para hacer frente a los riesgos y desafíos estratégicos que constituyen las nuevas exigencias para el sistema de defensa nacional del siglo XXI. Para ello trabajamos sostenidamente bajo la orientación del Ministerio de Defensa conscientes de ser los responsables del Instrumento Militar que le dejaremos a los argentinos del mañana.

Recordamos y homenajeamos en este día a todos nuestros veteranos de guerra, a los 649 héroes que ofrendaron su vida, a los que regresaron para dar testimonio de esa entrega y a los que nos fueron dejando en el transcurso de los años, expresándoles nuestro reconocimiento en nombre de las Fuerzas Armadas, con el firme anhelo de que la historia coloque en su justo lugar la grandeza de esta gesta. Sin distinción de armas, jerarquías o género ninguno hizo cuestionamientos políticos ni estratégicos. Oficiales, suboficiales y soldados, hombres y mujeres, combatientes o del cuerpo profesional, no se preguntaron los por qué o los para qué. Simplemente fueron a cumplir con su deber de soldados. 

Pido a Dios nuestro Señor que tenga en su gloria a los caídos y proteja a nuestros veteranos y sus familias. Y que podamos mas temprano que tarde, ver cumplido el anhelo de volver a ver a flamear en forma definitiva el pabellón nacional en nuestras irredentas Islas Malvinas.

*Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.

PUBLICADA EN DIARIO PERFIL https://www.perfil.com/noticias/opinion/historia-de-heroes-y-lecciones-aprendidas.phtml

Enrique Lacolla (*)

La batalla por Malvinas es una piedra de toque para definir las contradicciones de Argentina. Expresa muchos de los elementos que traban la expansión de la voluntad afirmativa de su pueblo y también cómo esa voluntad, de pronto, puede romper las barreras

El cuadragésimo aniversario de la guerra de Malvinas adviene en un mundo cuyas tensiones indican el ingreso a una era de turbulencias que nada  tiene que envidiar a las que existían en 1982. Podría decirse que incluso son peores. La fractura de la bipolaridad diez años después de nuestra guerra austral no aportó en efecto ninguna estabilidad al mundo; sólo aceleró el ritmo con que el imperialismo norteamericano intentó imponer su proyecto hegemónico. La catástrofe que esconde ese proyecto, que ahora se muestra sin disimulo en la guerra en Ucrania y en la creciente tensión militar que recorre al mundo desde Europa a la región del Indo-Pacífico, viene a asignar a la disputa de 1982 por el archipiélago el sentido que tantos en nuestro país le han negado, tildándolo de aventura oportunista de una dictadura que pretendía perpetuarse a través de un éxito exterior que la lavase de sus crímenes. Sin embargo, en una consideración panorámica de las líneas de fuerza que parten al globo, las Malvinas se erigen hoy como un punto clave para controlar las comunicaciones interoceánicas. Lo que les otorga peso en sí mismas, más allá de la causa nacional que las representa como un símbolo de nuestra tierra irredenta, cuya usurpación es una ofensa a nuestra soberanía y, en consecuencia, las define como una piedra de toque de la voluntad de defender lo que es nuestro.

Sin duda hubo una gran ligereza en la forma en que la dictadura se lanzó a la acción armada contra Inglaterra, principal socio de Estados Unidos y miembro de la OTAN, tomando por ciertos sus propios deseos en el sentido de que Washington iba a mediar para favorecer al socio menor (e ínfimo) en detrimento del socio mayor. Ligereza, pero no improvisación: contrariamente a lo que sostiene la leyenda desmalvinizadora, no fue un acto oportunista para reaccionar por la movilización obrera de un par de días antes; es imposible sacar de la galera un desembarco y una ocupación tan complejos como la operación Rosario. Ahora bien, a medida que avanzó el conficto se hizo evidente la falta de coordinación que existía entre los distintos servicios, ni el derrotismo vergonzante que habitaba a algunos exponentes del mando, que no imaginaban que iban a enfrentar una guerra en serio. Ese derrotismo después escamotearía, a los soldados que regresaban del frente, el abrazo popular que los hubiera confortado al sentir reconocido su sacrificio.

Tener memoria de la actitud del pueblo argentino cuando se vio puesto a prueba en una empresa que condecía con su destino.

Pero importa mucho también, al evocar esa batalla, tener memoria de la actitud del pueblo argentino cuando se vio puesto a prueba en una empresa que condecía con su destino.  Este país tan a menudo perdido en sus rencillas internas, con una identidad dividida como fruto de su desarrollo escindido, hijo de una historia escondida por el estamento  dominante y suplida por su versión alternativamente edulcorada o racista, que nada entre un cuento de hadas y un brutal encontronazo entre civilizados y bárbaros; este pueblo tan denostado por sus clases “cultas”, sintió el llamado de la patria y expresó su apoyo a una empresa que lo reflejaba, en la manifestación multitudinaria en la Plaza de Mayo. Esa “plaza de la vergüenza” según Beatriz Sarlo, que espanta a los intelectuales “bian”, quienes no comprenden que la aclamación popular no iba dirigida a los figurones que ocupaban el balcón de la Rosada sino a la causa que les había caído en las manos. 

Las décadas que mediaron entre la guerra y el presente han sido difíciles para los veteranos y para todos los que sienten, de forma consciente o semiconsciente, el orgullo de ser argentinos y el deseo de pertenecer a una comunidad de destino. La “desmalvinización” hizo estragos, piloteada en primer lugar por una progresía que se especializa en confundirse y en confundir, dando a entender que en Malvinas el enemigo eran los “milicos” y no los británicos. Esa prédica arriesga tener resultados deletéreos para las generaciones jóvenes, a las que ofrecen sólo una versión sacrificial de la guerra, sin percibir el cuadro en su conjunto. Por definición, “los chicos de la guerra” siempre fueron vistos, en películas como “Iluminados por el fuego”, como víctimas, suprimiéndoles una volición heroica –para nada estridente, pero real- que resulta perceptible en los documentos filmados en el escenario de los hechos, en los testimonios de los supervivientes y en las conmemoraciones de los veteranos. La propaganda imperialista es astuta y sabe que debe desarmar psicológica e ideológicamente a aquellos a quienes agrede para asegurar su impotencia. Por fortuna, la base popular es sana y la  prédica derrotista de los “idiotas útiles” al imperialismo no ha hecho mella en ella, o lo ha hecho apenas superficialmente.

Paul Kennedy: “Gracias al paraguas de la OTAN, Gran Bretaña pudo comprometer a la mayor parte –quizá los tres cuartos- de su armada en un teatro de operaciones a 8.000 millas de distancia… Finalmente, su operación para recuperar las Malvinas recibió todo tipo de asistencia –inteligencia, logística- de parte de Estados Unidos, sin la cual las cosas hubieran podido ocurrir de muy diferente manera

Una derrota honrosa es una forma de arrancarle una victoria a la adversidad, siempre y cuando se comprenda la naturaleza del conflicto y cuáles son las líneas por las que discurre su continuidad. La batalla por Malvinas, más allá de los antecedentes del gobierno que la dirigió, de su incompetencia en sus niveles altos y de las íntimas contradicciones que lo habitaban frente a la empresa que había acometido, fue una batalla duramente luchada por quienes estuvieron en el terreno, con sacrificio, coraje y con una incomparable bravura en el caso de los pilotos de la fuerza aérea y de la armada, que estuvieron a punto de dar  vuelta su resultado. Ya lo dijo el notable historiador estadounidense Paul Kennedy: “Gracias al paraguas de la OTAN, Gran Bretaña pudo comprometer a la mayor parte –quizá los tres cuartos- de su armada en un teatro de operaciones a 8.000 millas de distancia… Finalmente, su operación para recuperar las Malvinas recibió todo tipo de asistencia –inteligencia, logística- de parte de Estados Unidos, sin la cual las cosas hubieran podido ocurrir de muy diferente manera”.[i]

La continuidad de la batalla por Malvinas consiste en fortalecer espiritual y estructuralmente al país para que esté en condiciones de seguir bregando por su soberanía en torno a ese problema;  pero también en la multitud de cuestiones que hacen a su economía, su industria, su formación educativa y su integración social en materia de empleo y condiciones de vida. Y ello en un encuadre regional que potencie, a través de la lucha por la unidad, las capacidades del bloque latinoamericano hasta ponerlo en condiciones de desenvolverse en un mundo donde, no hay más que mirar en rededor, todo se encuentra en movimiento.

A los héroes de Malvinas, ¡salud!

[i] Paul Kennedy: “The Rise and Fall of British Naval Mastery”, Fontana Press, 1991, pag. 422.

Por OMAR RUIZ (*)

Este 2 de abril se cumplen 40 años de la recuperación de nuestras Islas Malvinas y el pasado 3 de enero, 189 años de su usurpación y ocupación ilegal por el Reino Unido. Estas fechas significan un homenaje a nuestros héroes, a los que dieron su vida, a los ex combatientes y veteranos de guerra, y una ratificación de nuestros derechos sobre las mismas. Para fortalecer nuestra estrategia de recuperación definitiva, debemos además de insistir en el diálogo para que asuman su obligación de negociar, a los fines del reconocimiento de nuestra soberanía sobre Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y espacios marítimos e insulares correspondientes, sostener y profundizar el enfoque geopolítico que el Presidente Alberto Fernández con la gestión del Secretario de Malvinas, Guillermo Carmona, le han dado, junto a la importancia geoestratégica y geoeconómica que el Atlántico Sur y Antártida representan para nuestro país. 

La Argentina bicontinental y oceánica se encuentra en un escenario caracterizado por las tensiones que se producen en la configuración de un mundo multipolar

La Argentina bicontinental y oceánica se encuentra en un escenario caracterizado por las tensiones que se producen en la configuración de un mundo multipolar, con la transición de la hegemonía económica y comercial de EE.UU. hacia China y las acciones disruptivas de Rusia para contener la expansión de la OTAN y establecer los límites de una nueva arquitectura de seguridad mundial. En un poco más de tres décadas el mundo tendrá un tercio más de habitantes, la mayoría se concentrará en Asia, con lo cual se incrementará el consumo de agua dulce y se encarecerá el precio de la misma, habrá más demanda de alimentos, disminución de suelo cultivable y aumentará la demanda de energía. 

Nuestro país debe prestar especial atención al Atlántico Sur por su valor geoeconómico representado por los recursos naturales: pesqueros, (calamar, langostino y merluza en uno de los mayores caladeros del mundo), minerales (magnesio, cobre, níquel y cobalto fusionados en nódulos polimetálicos), minerales críticos y tierras raras (litio, titanio, diamantes, oro, coltán) de uso para la industria de baterías, (celulares y automóviles), misiles y aeroespacial, junto a la mayor reserva de agua potable del mundo en la Antártida, hidrocarburos (gas y petróleo) y las rutas comerciales por donde se traslada parte del petróleo que va de Medio Oriente a Europa y parte de las importaciones de EE.UU.

Desde el punto de vista geoestratégico, Malvinas le permite al Reino Unido proyectar su poder hacia tres continentes, América del Sur, África y Antártida y hacia cuatro océanos, Atlántico, Antártico, Índico y Pacífico

Desde el punto de vista geoestratégico, Malvinas le permite al Reino Unido proyectar su poder hacia tres continentes, América del Sur, África y Antártida y hacia cuatro océanos, Atlántico, Antártico, Índico y Pacífico. El eje Londres, Peñón de Gibraltar, Islas Ascensión, Santa Helena, Tristán de Acuña, Malvinas, Georgias del Sur, demás islas y Territorio Antártico Británico es la hoja de ruta de la fuerza naval británica, permitiéndole controlar el mar, costas y espacio aéreo del Atlántico Sur, que junto a la base aérea de Monte Agradable en Malvinas forman parte del dispositivo de la OTAN, ya que si bien el R.U. se alejó de la Unión Europea a través del “BREXIT” no lo hizo de esta organización. La OTAN se está conformando globalmente, y el Reino Unido hoy “Global Britain”, con su comando naval en el Atlántico Sur significa una amenaza para la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZPCAS integrada por 24 países de Suramérica y Africa). En la disputa entre China y AUKUS (Australia, R.U. y EE.UU.) esta última puede desde la base de Monte Agradable, vía el océano Indico (isla de Diego García – Chagos), conectar un puente militar para contener la “nueva franja y ruta de la seda”.

El complejo militar industrial inglés influye en la política exterior y de defensa, en este caso utilizando el Atlántico Sur para su militarización, a modo de ejemplos, las apariciones a partir del año 2003 del submarino nuclear “Vanguard” en el Atlántico Sur con capacidad para transportar armamento radiactivo, el destructor de última generación “Dauntless” de tipo 45, los aviones de quinta generación “Eurofighter Typhoon II” con radio de acción hasta el sur de la provincia de Buenos Aires y toda la Patagonia, y los ejercicios militares con misiles “Rapier”. Además, la presencia del Submarino a propulsión nuclear “Greeneville” de EE.UU. que hace unos meses y de “casualidad” se encontró con una nave de la flota del RU en el Atlántico Sur, tiene también implicancias y riesgos para el medio ambiente.

Cabe recordar que recientemente la Guardia Costera de Estados Unidos, con el respaldo del Comando Sur, llevó a cabo la Operación Cruz del Sur dirigida al combate de la pesca ilegal en el Atlántico Sur.

Cabe recordar que recientemente la Guardia Costera de Estados Unidos, con el respaldo del Comando Sur, llevó a cabo la Operación Cruz del Sur dirigida al combate de la pesca ilegal en el Atlántico Sur. El anuncio en 2020 del primer ministro Boris Johnson en la cámara de los comunes de incrementar un 40 % el arsenal nuclear del RU, la reciente creación de un comando espacial, la modernización de los complejos militares ubicados en Santa Elena y Tristán de Cunha, el proyecto de un puerto de aguas profundas en Malvinas, y la construcción de un muelle logístico en las Islas Georgias del Sur conforman un cuadro más que preocupante para la paz y la seguridad en el Atlántico Sur. La presencia de armas nucleares durante la guerra de Malvinas, como lo demuestran archivos desclasificados del R.U. y los desplazamientos de submarinos y buques con capacidades nucleares durante estas últimas décadas, contravienen distintas normas de Derecho Internacional Público, como el Tratado de Tlatelolco del 14 de febrero de 1967. 

Para recuperar, defender y consolidar nuestra soberanía e intereses vitales en Malvinas, Atlántico Sur y Antártida, resulta fundamental que Argentina decida sostener una diplomacia activa, desarrollar su economía, hacer conocer sus derechos, construir poder infraestructural en la Patagonia, contar con capacidades nacionales, científicas, tecnológicas y militares, poder de disuasión,  presencia y control en el Atlántico Sur, obstaculización y penalización de las actividades económicas ilegales en nuestros mares y subsuelo por parte del gobierno ilegítimo de las Islas y el ofrecimiento de acciones humanitarias a su población. Malvinas nos debe unir.

(*) Omar Ruiz (Legislador Provincial mc, Magister en Administración Pública, Magister en RRII, Diplomado en Defensa, Profesor Derecho Internacional Público, Córdoba Progresista, Grupo San Juan, Red de Capacidades Nacionales)