Entradas

Revolución de Color subversiva contra el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador en Marcha. Por Heinz Dieterich

1. La Contra-Revolución de Color

No cabe duda alguna, que hay una conspiración mundial en marcha para derrocar al gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) o, al menos, impedir la continuación del proyecto histórico de la Cuarta Transformación (4T) en el sexenio 2024-2030, por el actual Secretario de Gobernación Adán Augusto López.

Esa desestabilización global-local, que en el newspeak de Occidente se llama “revolución de color”, es la modalidad predominante del golpe de Estado neocolonial intervencionista en la era post-soviética. Es decir, después del colapso del Socialismo del Siglo 20 en la Unión Soviética. Se trata de una adaptación del clásico golpe de Estado militar (coup d´etat) a las condiciones del Siglo 21, ideada por el ideólogo estadunidense Gene Sharp (Albert Einstein Institution, “From Dictatorship to Democracy”, 1993), para “democratizar” al mundo mediante “estrategias no violentas”. Fue desarrollado y aplicado masivamente por los gobiernos imperialistas de Occidente, particularmente Washington y Londres (soft power regime change), y actores sociales como George Soros y su fundación de la Sociedad Abierta (open society foundation).

2. Washington, Madrid, México: Centros operativos del Plan

En el caso de México, el centro de desestabilización global de la 4T es Estados Unidos, determinado por los intereses geoestratégicos y corporativos neocoloniales de sus ruling power elites (C.Wright Mills),  sus élites operativas dominantes. Para lograr sus objetivos, ese centro de gravitación emplea dos satélites (epicentros) esenciales: Madrid y la Ciudad de México. La guerra global contra China y Rusia y la Doctrina Monroe determinan el polígono de planeación de este sistema de tres anillos interactivos, coordinado y determinado en su direccionalidad por el poder decisivo, el amo hemisférico.

3. Anatomía de la Revolución de Color

En términos científicos, ese paradigma dominante del golpe de Estado del Siglo 21, que expandió en forma pandémica con la globalización neoliberal misma, debe denominarse por sus componentes clasistas una Contrarrevolución imperialista-oligárquica-plebeya. En cuanto a su status lógico-epistemológico se trata de un Complex Adaptive System (CAS, sistema dinámico adaptativo), cuyos vectores (actores) decisivos o elementos dinámicos determinantes son los siguientes:

1. El interés de una potencia exterior de cambiar a un gobierno nacional (regime change) que considera no satisfacer sus intereses hegemónicos. Este gobierno nacional es el blanco estratégico de la operación desestabilizadora que define las tácticas correspondientes.

2. Para tener éxito, la subversión de color requiere la cooperación de dos factores fundamentales de la estructura de poder nacional, que ataca: a) una alianza sediciosa con sectores de la clase dominante u oligarquía; b) el apoyo de facto de sectores sociales desencantados u opositoras a la política del gobierno nacional.

3. La convergencia (sinergia) de las tres fuerzas anti-gubernamentales mediante la consciente labor coordinadora del centro organizador genera –así la intención estratégica– la masa crítica de poder imprescindible para derribar al gobierno seleccionado vía masivas protestas callejeras, sabotaje económico, activación de una fracción bolsonarísta o pinochetista en las fuerzas armadas, campañas mediáticas globales, etcétera).

4. Los “Idiotas útiles” de la Revolución de Color

El apoyo a la Contrarrevolución imperialista-oligárquica-plebeya en un país blanco puede ser consciente y por decisión racional propia, o ser manipulado y organizado mediante los diversos mecanismos de cooptación (dinero, amenaza, engaños). De la misma manera, puede resultar de: a) legítimas críticas a ineficiencias y desatenciones del gobierno establecido; b) protestas artificialmente incentivadas, que no están en equilibrio proporcional y razonable con los problemas percibidos o, c) una combinación híbrida de ambos.

Refiriéndose al caso de posicionamiento contrarrevolucionario o contra-reformista por cooptación o enajenación (falta de conciencia), Lenin calificó a los actores respectivos acertadamente como “idiotas útiles” de intereses retrógrados, que no reflejan sus intereses objetivos propios. El apoyo de campesinos de la Vendée francesa a la monarquía feudal durante la Revolución Francesa, o la cooperación monárquica de algunos sectores indígenas en los grandes levantamientos anticoloniales del Siglo XVIII en Perú y Bolivia, son dos de los innumerables ejemplos que registra la historia.

5. Los “Idiotas útiles” de la Revolución de Color y el INE

La manifestación del 13 de noviembre “en defensa” del Instituto Nacional Electoral (INE) – “el INE no se toca”–  y del “ejercicio de la democracia”,  que reunió a unas 60,000 personas en la Ciudad de México, es otro prototipo al respecto. Además de los acarreados de provincia, del control territorial de la mitad de la capital por la derecha, hubo un considerable apoyo de sectores de la clase intelectual y académica a la convocatoria, lo que constituye una aberración política total.

El INE ha sido desde hace dos décadas un baluarte del Ancien Régime neoliberal controlado por “los Woldies” (J. Woldenberg, Caballero de la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica por el gobierno de España, 2008), en íntimo contubernio con el Calderonismo y ahora, con el Monrealísmo. Por lo mismo, la repetición de la consigna demagógica de “el INE no se toca”, para defender a la democracia, es una estupidez.  ¿Por qué un gobierno con el mandato electoral de más del 53% de los votantes (2018) y una popularidad nacional constante por encima del 60%, no tendría legitimidad y legalidad para reformar una institución suntuosa elitesca heredada de regímenes corruptos anteriores? ¿Sería una violación de la Constitución? Pamplinas: la Constitución de Querétaro del Congreso Constituyente ha sido modificada más de 700 veces en sus 105 años de existencia. ¿Por qué no se podría hacer ahora?

Resumiendo: Que gente de la izquierda y universitarios hayan defendido públicamente esa antítesis de una democracia auténtica, muestra que hay amplia tierra fértil para la Contra-Revolución de Color entre los desinformados y malintencionados en México.

6. Catalizador y Fenomenología de la Revolución de Color

El catalizador más usado por los desestabilizadores son los procesos electorales y las supuestas violaciones de los gobiernos nacionales a los procedimientos formales de la seudo-democracia burguesa. El mismo Sharp enfatiza en su libro instructor que los 198 métodos para derrocar “no-violentamente” a un gobierno “no-democrático” deben aplicarse preferencialmente luego de los procesos electorales. Este es el contexto genérico de la demagógica campaña por el INE, cuyo blanco estratégico son las elecciones del 2024. 

Las formas que asume ese tipo de regime change globalizado mediante la subversión compleja (su fenomenología) abarca desde el sangriento golpe de Estado clásico contra Allende, vía los golpes híbridos judiciales-parlamentarios contra “Lula” y Dilma Rousseff hasta el derrocamiento combinado con intento de magnicidio de Evo Morales.

Ejemplos globales del regime change complejo son la misma destrucción de la Unión Soviética 1990/91, la Rose Revolution 2003 en Georgia, la Orange Revolution 2004 en Ucrania, la Tulip Revolution 2005 en Kirguistán, la operación neonazi de la OTAN en el Euromaidán de Kiev (2014) y la “Primavera árabe”, entre múltiples otras.

7. Evidencia circunstancial de la Revolución de Color global

Siendo las Revoluciones de Color procesos de larga construcción, sistemáticamente organizadas y compartimentadas a escala global, en tiempo, formas y dinámica de escalación, con frecuencia no son detectados (entendidos) o subestimados por los gobernantes progresistas o sujetos de transformación. Proveemos algunas de las evidencias circunstanciales disponibles del caso México de reciente aparición, que en su conjunto proporcionan un panorama claro de la operación desestabilizadora contra el gobierno de AMLO.

En el epicentro español de la subversión, Madrid, el expresidente neoliberal Salinas de Gortari acaba de adquirir la nacionalidad española. El último presidente neoliberal Enrique Peña Nieto está refugiado en ese enclave de la reacción criolla, viviendo su exilio de oro. Cabe recordar, que este enclave sub-imperialista participó bajo el gobierno “conservador” de Aznar (PP) en la criminal guerra de agresión contra Irak, tal como ahora lo hace la corrupta socialdemocracia española del presidente Sánchez (PSOE) y PODEMOS (Iglesias, Monedero) –por cierto, muy apreciados como asesores políticos en América Latina (sic)— en la criminal guerra de agresión de la OTAN contra Rusia en Ucrania.

 Otros ex presidentes neoliberales mexicanos fracasados como Felipe Calderón y Ernesto Zedillo, que están implicados en profundas deudas con México  –el primero, por los 60,000 muertos de su supuesta “guerra contra los narcos” y el segundo, por convertir la deuda privada de una elite oligárquica en la eterna e impagable deuda pública del Fobaproa, entre muchas otras cosas–  son activos promotores de la desestabilización del gobierno de la 4T, tal como sucedió nuevamente en el reciente Foro Iberoamericano de la notoria Fundación del reaccionario Mario Vargas Llosa, donde reiteraron públicamente la cantaleta hipócrita, de que ven “peligros para la democracia en México”.

A la marcha del INE el domingo 13, siguió la conferencia internacional del Fascismo estadounidense del Siglo 21, en México, organizada por la Conservative Political Action Conference (CPAC)  –fundada en 1974 con el apoyo de Ronald Reagan– con el apoyo del Movimiento Viva México y el establecimiento de las oficinas del CPAC en el país azteca.

Otros indicadores aleatorios son la reciente publicación de un estudio internacional sobre la supuesta pérdida de la libertad académica en México, el veto de Washington a la candidatura del BID de la talentosa economista mexicana Alicia Bárcena –con Washington votando a favor del candidato brasileño, nombrado por Bolsonaro y reafirmado por Lula da Silva–, el inicio de la marcha de la CNTE desde Guerrero hacia la Capital.

8. Del Proto-Fascismo perfumado al Fascismo Ordinario: CPAC

Si la manifestación del 13 de noviembre “en defensa del Instituto Nacional Electoral” y del “ejercicio de la democracia”, en la Ciudad de México, fue la manifestación del “proto-fascismo perfumado” del Siglo 21 —de la derecha “respetable, responsable y democrática”— la siguiente reunión internacional del Fascismo del Siglo 21, en la Ciudad de México (19/20, Santa Fe), fue una abierta intromisión en asuntos internos de la soberanía mexicana, donde Donald Trump destapó  –vía videoconferencia y mediante el testaferro Bolsonaro Junior–  a su candidato presidencial mexicano para el año 2024!! Nada más ni nada menos que su asesor especial en la Casa Blanca (sic), el actor-activista católico Eduardo Verástegui, que el hijo de Bolsonaro presentó con un argumento convincente, reminiscente de la escenografía de Peña Nieto: «¡encima de inteligente es guapo!».

El cónclave estaba compuesto por cuatro vectores neofascistas: 1. El Fascismo del Siglo 21 estadounidense, representado por el principal ideólogo de la agresión de Trump contra el Partido Comunista de China (PCCh), el convicto Stephen Bannon; el mismísimo Trump (virtual) y otros miembros de la fauna respectiva de God´s own Country, como el senador Ted Cruz; 2. El rancio clerical-fascismo hispano-americano que data de la reconquista ibérica, con sus mantras de “Viva Cristo Rey”, “Dios, Patria y Familia”, etc., que contó con la presencia de la Madre Patria ultramontana en voz del partido “Vox”;  componentes neonazis (juveniles) y otros fantasmas del pasado-presente; 3. El trumpismo criollo en persona del diputado brasileño Eduardo quién es hijo del presidente Jair Bolsonaro, calificado por Noam Chomsky correctamente como “un instrumento de la guerra de clases global” (31.10.2022). 

El slogan de marketing de Bolsonaro in Santa Fe fue muy original:  la fake news de que “Lula robó la elección en Brasil”, secundado por una clásica echo chamber de la Revolución de Color, de que “la izquierda roba las elecciones” para instalar el socialismo y comunismo en América Latina; 4. otras tendencias reaccionarias como la del polaco Lech Walesa, de Argentina, Colombia, Ecuador, etcétera.

Con buen sentido del timing, el gobernador de Texas y aspirante presidencial, Greg Abbott, ordenó la militarización de la frontera con México con la Guardia Nacional, tanquetas de guerra, aviones y drones, a fin de detener “la invasión que sufre Texas”. En otras palabras, el tema de los inmigrantes como tema central del trumpísmo en las próximas elecciones estadounidenses en 2024, con México como chivo expiatorio en el banco de los acusados.

Sobra decir que la voz cantante, la hegemonía del claustro, fue la del Fascismo estadounidense del Siglo 21.

 9. Inferencia estructural sistémica

Desestabilizar a un gobierno democráticamente constituido y con probada gobernanza constitucional es, obviamente, un crimen codificado y sancionable en el derecho internacional. Como en todo crimen, la vía regia criminalística –el procedimiento óptimo– para dar con los autores del acto criminal se encuentra en la antigua formulación del Derecho Romano: ¿Cui bono? – ¿Quién se beneficia con el crimen?

Dentro de esta hermenéutica criminalística es preciso mencionar las siguientes evidencias que apuntan hacia los autores principales de la transgresión legal contra el legítimo gobierno mexicano de la Cuarta Transformación.

1. El presidente Andrés Manuel López Obrador ha condenado en lenguaje diplomático y respetuoso, pero, públicamente y sin ambages, la agresión militar de la OTAN contra Rusia, vía su proxy war en Ucrania. OTAN, por supuesto, no es más que un código eufemístico para Estados Unidos.

2. De la misma forma ha condenado la secular agresión de Washington contra Cuba, como una política “retrógrada” y violatoria del derecho internacional.

3. AMLO es el líder moral y político indiscutible de América Latina y del Caribe, en el cual se orientan Lula da Silva, Alberto Fernández et al. Es, en otras palabras, el centro de gravitación del nuevo intento de integración y emancipación de la Patria Grande, encabezado por los tres países más importantes de América Latina: México, Brasil y Argentina. Tal política está en contradicción irreconciliable con el fundamento neocolonial (histórico y contemporáneo) de la política estadounidense en el Hemisferio Occidental: la Doctrina Monroe.

4. Dentro de la proyectada política de soberanía nacional de AMLO está la cooperación con China, cuya creciente importancia económica en la región ha llevado a un nuevo énfasis de Washington en sus “National Security Interests in Latin America” y “great-power competition” en su patio trasero, en los últimos años. Washington ve con creciente preocupación las inversiones de lo que en China se denomina la “nueva infraestructura”, que se refiere a megaproyectos como puertos, trenes de alta velocidad, inteligencia artificial, automóviles eléctricos, 5G, inteligencia artificial, etc., que son de considerable interés para los gobiernos y pueblos latinoamericanos.

Las crecientes inversiones chinas en México que aprovechan las posibilidades del T-MEC en los sectores de energía (solar, petróleo), tren maya, manufactura etc., así como el proyecto del gobierno de la 4T para los recursos naturales como el litio, el gas, la electricidad y el petróleo, son de gran preocupación para Washington y sus intereses corporativos. En consecuencia, la renovada concentración del sistema de dominación e inteligencia hemisférica estadounidense en América Latina se refleja en extensos estudios recientes de sus think tanks sobre el problema, como la Rand Corporation (ver U.S. Resourcing to National Security Interests in Latin America…), que concluye que la “U.S. strategic guidance for Latin American Countries has gaps with regard to…great-power competition (GPC)”. Esa conclusión es, sin duda, un presagio ominoso para el futuro de la Patria Grande.

10. El Mérito de la Transformación López-Obradorista

El principal mérito de los cuatro años de gobernanza de AMLO es que haya podido evitar el destino histórico de J.D. Perón en Argentina, Salvador Allende en Chile, J. Goulart en Brasil, J.B. Aristide en Haití, H. Chávez en Venezuela, J.M. Zelaya en Honduras, I. Lula da Silva y D. Rousseff en Brasil, F. Lugo en Paraguay, R. Correa en Ecuador y E. Morales en Bolivia, entre otros.

Hasta el momento, AMLO ha logrado “contrabalancear” el terrible mecanismo de represión hemisférica de la Doctrina Monroe, que el Imperio aplica a cualquier gobierno latinoamericano y caribeño que se atreve a reclamar la soberanía nacional. Pero, hoy día, ese mecanismo es más violento que en cualquier momento desde el fin de la “Guerra Fría”, debido a la derrota decisiva que Rusia ha infligido a Washington en Ucrania y la que China ha logrado en Taiwán.

En consecuencia, la situación geopolítica actual de México es comparable, mutatis mutandis, a la de Chile hacia finales del año 1971. Cualquiera que no entienda el peligro respectivo y descuida las lecciones de la historia latinoamericana es un ignorante o reaccionario.

¡Es la hora de la Unidad Nacional detrás de la Gobernanza actual!

¡Es la hora de elaborar entre todos el Programa de Defensa Nacional que derrotará a la Contra-Revolución de Color!

¡No a la autodestrucción de las fuerzas progresistas!

La Revista Científica Académica “Espiral” de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en una edición especial donde se publica el trabajo: “Una geopolítica crítica transformada por la pandemia de la Covid-19” realizado por el destacado geopolitico Mexicano de la Universidad de Guadalajara: Dr. Jaime Antonio Preciado Coronado; Miembro de la Academia de Ciencias de México, ex Presidente de la Asociación Latinoamericana de Sociología, y coordinador del Posgrado de Ciencia Política de esa Universidad, analiza: 

La COVID-19 mostró, sin precedentes, una crisis sanitaria, económica, política y ambiental, alrededor de la cual se comprimió el espacio-tiempo desde una simultaneidad creando un “nosotros” global y sistémico; la pandemia se vive en tiempo real conectado mundialmente, y paradójicamente, fragmentado por las historias nacionales de desigualdad e injusticia social y ambiental. La magnitud de la COVID-19, toma el rol detonante de una nueva geopolítica que trastoca radicalmente el orden  mundial, que refuerza al Estado nacional como pivote de la “gubernamentalidad” y que resignifica los poderes locales, particularmente la esfera corporal, de los sentimientos y las emociones subjetivas e intersubjetivas. Donde la incertidumbre y el caos se debaten entre lo viejo que muere y lo vivo que lo reemplaza, estamos ante el (re)surgimiento de imaginarios geopolíticos que actualizan aquella consigna famosa “Otro mundo [de particularismos universalistas, mejor que el actual] es posible”.

Jaime Antonio Preciado Coronado destaca en una profunda y bien documentada Introducción a los geopoliticos mundiales que cuestionan a la Geopolitica Clásica como: Critical Geopolitics de Gearoid O’Thuatail (también conocido como Gerard Toal) (1996) quien junto con Simon Dalby (1991), Klaus Dodds (2000), John Agnew (2016), Sanjay Chaturvedi y Timothy Doyle (2015), Joanne P. Sharp (1996), y Paul Routledge (2000), entre otros, adoptan una visión crítica postmoderna.

Y también destaca…que desde el Sur Global también se debate el concepto de la geopolítica clásica…la crisis global y sistémica…aquí se opta, dice el autor: “por distanciarse del enfoque dominante de carácter angloeurocéntrico, pero las teorías geopolíticas abarcan un campo problemático en el que sus fuentes provienen de conceptos y categorías de diversas ciencias sociales, sin que el carácter interdisciplinario adoptado deje ver con claridad, todavía, la construcción de un campo propio de la geopolítica crítica. En esas epistemologías del sur se cruzan dos procedimientos conceptuales: algunos autores incorporan lo geopolítico en su discurso disciplinario (Diccionario de seguridad y Geopolitica Latinoamericano –Miguel A. Barrios, 2009-); Carlos Pereyra Mele coordina un esfuerzo multimedia: Dossier Geopolítico. Análisis Geopolítico desde Suramérica (https://dossiergeopolitico.com) el cual ofrece recursos analíticos y documentales originales.”…(Espiral 2(4): 005 – 022. http://dx.doi.org/10.15381/espiral.v2i4.19529 eISSN: 2708-8464, ISSN: 2663-8134 Universidad Nacional Mayor de San Marcos)

El reconocimiento de la Academia y de tan destacado intelectual internacional demuestra que el largo esfuerzo realizado para establecer nuevas Teorías y análisis de la disciplina la Geopolitica desde el Sur Global está dando sus frutos, al incluirnos junto a intelectuales de otros continentes.

Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele

Director de Dossier Geopolitico

Detrás de la Razón con Roberto de la Madrid junto a Francisco Javier Martinez analizamos la IX Cumbre las Americas Los Angeles USA 6 al 10 de Junio 2022

DESAFÍO PARA EEUU Y PESADILLA PARA BIDEN – Lic. Carlos A. Pereyra Mele Director de Dossier Geopolitico DG

Entrevista completa VIDEO:

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

TEMAS:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

A Política Internacional de la semana:

EEUU Realineando su zona de influencia- Reunión Trump/ López Obrador lanzamiento del Nuevo acuerdo que reemplaza al NAFTA y el Grupo Puebla ? La Geopolitica real pesa sobre México

CHINA reunión entre los Presidentes Putin y Xi, Rechazan el sabotaje y la intervención extranjera en su Zona: Hong Kong Macao y Ucrania Península de Crimea

América del Sur: La Pandemia sigue incrementandose y ahora afecta a varios dirigentes Políticos: Diosdado Cabello (Venezuela); Jair Bolsonaro (Brasil); Añez (Bolivia). Problemas económicos que surgen por el corte del envio de las remesas de los Migrantes a sus países de origen Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Paraguay desde Italia, España y los EEUU especialmente donde se radicaron. Chile una revuelta de la derecha oficialista contra Piñera por el tema de el retiro de los fondos aportados a las jubilaciones privadas para paliar los efectos económicos de las cuarentena y la crisis económica en ese País. 

B Análisis Geopolitico hoy: Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte

Gran Bretaña funciona como una súbdita de la Política Exterior de EEUU desde la finalización de la II Guerra Mundial, siguiendo el destino que le marcó el geoestratega norteamericano Zbigniew Brzezinski​y, que la definió como:  “Nuestra Jubilada de privilegio”-, y más aún a partir del Brexit, que la obliga a Gran Bretaña a definirse por EEUU. El Reino Unido se está estabilizando fuertemente en la posición de los Estados Unidos con respecto a Hong Kong, lo que demuestra que el atractivo de Washington para la elección de campo ha sido exitoso. Pero también que las estrategias “autonomistas” para el Londres posterior al Brexit se basaron en un cálculo incorrecto.

Más en el audio: 

Dossier Geopolitico: Reforzando nuestro análisis el Diario español «El Pais», con la firma del analista Rafa de Miguel desde Londres publicó el 11/7/2020, el siguiente artículo que confirma las tendencia que expresamos, en el audio dominical:   

El Pais Hong Kong expone los límites de un Reino Unido solo

La crisis de la antigua colonia revela las dificultades en la política exterior de una potencia media en el siglo XXI

Fuente: https://elpais.com/internacional/2020-07-11/hong-kong-expone-los-limites-de-un-reino-unido-solo.html?ssm=whatsap p

El león británico que abandonó entre rugidos la “cárcel” de la Unión Europea corre el riesgo de ser percibido por el resto del mundo como un “tigre de papel”. Es la expresión china para definir una aparente amenaza que resulta ser inofensiva. La campaña del Gobierno de Boris Johnson contra Pekín, por la restricción de libertades impuesta en Hong Kong con la nueva Ley de Seguridad ha mostrado los límites de la ambición del Reino Unido por ser una voz única en la escena internacional -bajo el sello de Global Britain- en la era post-Brexit.

El Gobierno chino ha expresado su irritación por la oferta de puertas abiertas del Reino Unido a tres millones de ciudadanos de la antigua colonia y lo considera una “burda injerencia en sus asuntos internos”, pero ni le ha sorprendido ni parece preocuparle demasiado. Ya no existe el temor de los años noventa ante el posible éxodo de los habitantes de un increíble motor económico y financiero. Más allá de la cifra final de personas que se acojan al ofrecimiento, Pekín, creen los expertos, tiene abundante personal cualificado para reemplazarlos. “Es importante considerar la reacción del Reino Unido dentro del contexto del Brexit, con un Gobierno debilitado por su gestión de la crisis del coronavirus y que aún está intentando definir su papel en el mundo”, explica a EL PAÍS desde Hong Kong Tim Summers, asesor del programa Asia-Pacífico del centro británico de pensamiento Chatham House. “Algunos han llegado a la conclusión de que esta idea de Global Britain es bastante imperialista en su planteamiento. Hong Kong fue colonia, y de algún modo parece que Londres esté protegiendo a sus antiguos súbditos. Por eso la medida ha sido tan emocional y nada estratégica, ni calculada con detenimiento. Quizá sea una señal de la fragilidad de esta nueva política”, concluye Summers.

Johnson se balancea, en busca de un complicado equilibrio en el mejor de los casos o sin un objetivo claro en el peor, entre dos presiones contradictorias. Necesita mantener buenas relaciones con China en una era que le obliga a buscar socios comerciales fuertes que reemplacen a la UE. Y debe al mismo tiempo contener -y complacer- la exigencia de Washington y de un poderoso sector del Partido Conservador, de mostrar una actitud más firme y agresiva con el gigante asiático. Y corre el riego de no satisfacer a nadie. “La idea de Global Britain se basaba en gran parte en un incremento comercial con China. Lo ocurrido en Hong Kong, y la actitud del Gobierno de Xi Jinping, ha hecho mucho más complicado conseguir esa relación positiva”, explica a través de correo electrónico Gideon Rachman, el columnista jefe de Política Exterior del diario Financial Times. “En cuanto a la respuesta de Londres, nadie espera que logre por sí misma un cambio en la política china. El Reino Unido solo logrará algo si construye alianzas con otros países, como Estados Unidos o Australia”, sostiene.

Johnson -más el antiguo periodista que el actual político en muchas ocasiones- ofrece la ventaja de ser transparente en sus contradicciones. “El Reino Unido no persigue evitar el ascenso de China. Al contrario, trabajaremos codo con codo en todos aquellos asuntos en los que nuestros intereses coincidan, desde el comercio a la lucha contra el cambio climático. Queremos una relación moderna y madura, basada en el respeto mutuo y en el reconocimiento del papel de China en el mundo”, escribía el primer ministro en las páginas del diario The Times cuando estalló la crisis de Hong Kong. Negro sobre blanco, definía las premisas sobre las que parece basarse una nueva política internacional cuyos objetivos siguen siendo difusos: el mundo es un lugar benigno plagado de buenas intenciones y el Reino Unido goza de autonomía estratégica para escoger aquello que le interesa.

Si la antigua colonia ha sido la prueba del nueve del peso real de Downing Street, el caso Huawei ha sido la ducha escocesa con la que Johnson ha comenzado a entender, como decían los Rolling Stones, que “no siempre puedes lograr lo que quieres”. Su antecesora en el cargo, Theresa May, parecía haberle quitado el problema de encima al tomar la decisión de que el gigante asiático participara en el desarrollo de las nuevas infraestructuras de comunicación 5G en el Reino Unido. Sin tecnología propia equiparable, la empresa china resultaba fundamental para los grandiosos planes de reconstrucción del país prometidos en campaña por el Partido Conservador. Johnson pensó que bastarían algunos retoques para tranquilizar al aliado estadounidense, en guerra declarada contra Huawei, y al ala dura de su propia formación política. Halcones como Iain Duncan Smith o Tom Tugendhat (presidente este último de la Comisión de Exteriores del Parlamento) habían creado el China Research Group (Grupo de Investigaciones sobre China), un aparato de presión para endurecer la postura del Reino Unido respecto a la potencia asiática, después de años de acercamiento y compadreo desde el mandato de David Cameron. China lleva camino de convertirse en el nuevo Brexit de los tories, siempre dispuestos a tener un asunto con el que poder descuartizarse internamente.

Downing Street limitó la participación de Huawei en el proyecto a un 35% y vetó su acceso a instalaciones estratégicas y de seguridad. No contentó ni a Donald Trump ni a los críticos conservadores. Cuarenta de ellos se rebelaron en una votación parlamentaria que señaló a Johnson la grieta que podía desmoronar su aparente holgada mayoría. La posterior decisión de Washington de imponer nuevas sanciones a la empresa tecnológica ha creado “dudas muy serias”, según un informe del Centro Nacional de Ciberseguridad británico, de que Huawei mantenga la capacidad necesaria para colaborar en el desarrollo de la red 5G. En los próximos días, se da por hecho que el Gobierno acabará vetando su participación. “No puedes aspirar a una era dorada si tratas a China como un enemigo”, ha advertido a Johnson el embajador en el Reino Unido, Liu Xiaoming.

Todos los problemas parten de la misma indefinición y desconfianza. Londres quiere retener las ventajas adquiridas durante casi medio siglo de pertenencia a la UE sin sujetarse a ninguna de sus reglas; busca reforzar sus lazos comerciales y estratégicos con Washington sin aparentar servilismo alguno “con una Administración [estadounidense] que sigue siendo una de las más históricamente impopulares en el Reino Unido”, como recuerda Summers; o pretende usar su soft power (el “poder suave”, o la capacidad histórica de influencia del Reino Unido) con Pekín para hacerle entender en qué consisten la democracia y los derechos humanos y retener a la vez sus necesarias inversiones económicas.

El semanario The Spectator, manual imprescindible de cualquier conservador británico que se precie, celebró la salida de la UE con una famosa portada en la que se veía una mariposa con los colores de la Union Jack (la bandera del Reino Unido) que escapaba de la jaula. “Out, and into the world” (libres, para zambullirnos en el mundo), proclamaba la revista. Johnson comprueba ahora que el agua está fría, mucho más fría si se nada solo y sin rumbo, y con más tiburones que delfines.

EL DETERIORO DE LA AYUDA AL DESARROLLO

La decisión anunciada por Johnson de fusionar el Ministerio de Ayuda al Desarrollo con el de Exteriores ha unido en su protesta a ex primeros ministros como el conservador David Cameron o los laboristas Tony Blair y Gordon Brown, además de a numerosos diputados y organizaciones de ayuda humanitaria. La creación de este departamento, con un presupuesto anual de más de 16.000 millones de euros y capacidad para decidir de modo autónomo sus proyectos y objetivos, ha ayudado a impulsar el soft power (poder suave, o capacidad de influencia internacional) del Reino Unido considerablemente.

Creado en 1997 por un Gobierno laborista, supone el 0,7% del presupuesto nacional y ha sido actor fundamental en la lucha contra la pobreza, la violencia contra las mueres o la protección de los derechos humanos. “Durante mucho tiempo ha sido visto como un cajero automático gigante en el cielo” de libre disposición, ha argumentado Johnson para defender la lógica de la fusión. En su remodelación de la estructura del Gobierno, el primer ministro quiere que la ayuda exterior sea un elemento más, incorporado a su Global Britain, en la nueva política internacional. Y que esté coordinada con los objetivos perseguidos en cada momento. La decisión, ha advertido su predecesor Cameron, provocará “menos especialización, menos voces en defensa del desarrollo en las decisiones gubernamentales, y finalmente, menos respeto hacia el Reino Unido en el exterior”.