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Carlos Pereyra Mele, director de Dossier Geopolítico, en su columna del Club de La Pluma nos confirma que estamos ante UN CHOQUE DE REALIDADES por el cambio copernicano global que está variando al mundo de posición y de sistema. Un choque de lo Nuevo contra lo Viejo, tal cual él mismo lo viene planteando desde 2005, y que confirma a los BRICS junto al G20, como los bloques más importantes que disputan el futuro del sistema mundo.

También analiza la tremenda capacidad de Occidente de recrear mitos y leyendas falsas, como las enfermedades de Putin, … “ese muerto que goza de muy buena salud.”  Y nos explica los éxitos contundentes del Ministro Ruso de Exteriores, Lavrov en la última reunión del G20, a pesar del intento de la prensa por vender la falsedad que había sido aislado y ninguneado. Cuándo en realidad evitó que se impusiera una actitud negativa para aislar a Rusia. Un CHOQUE DE REALIDAD para sorpresa y desesperación del núcleo duro del G7, que ante semejante fracaso, se negó infantilmente a la foto de familia y al consenso para un comunicado final.

Aunque lo más importante del G20 -nos explica- fue la reunión de cinco horas entre los cancilleres de China y EEUU y dónde el secretario de estado norteamericano tuvo que oír una severa advertencia, y con una dureza poco habitual de la paciente diplomacia china, que consolida las recientes declaraciones de Putin en San Petersburgo en ese sentido.

Todo ello en la misma semana en que, para disgusto de Occidente, se supo de los acuerdos para la nueva ruta desde Irán hasta el Mar Báltico y que avanza la nueva propuesta euroasiática para suplantar el sistema Swift. 

Luego, Carlos aborda las contradicciones de Occidente, con sus palabras a futuro sin ninguna realidad actual ni para los próximos años. También nos dice que Estados Unidos ha emprendido su huida hacia delante mientras intenta balcanizar a Europa con una alianza entre Inglaterra, Polonia, Ucrania y los estados bálticos, para crear un nuevo sistema defensivo por fuera de la OTAN y de la Unión Europea. Una Comunidad que, en su deriva y tras el Brexit, confirma ser el mayor fracaso del neoliberalismo financiero del siglo. Además de cargar con una extendida estructura de corrupción y tráfico de influencias, como el caso de Uber, que de tratarse de una democracia real, habría hecho caer a varios gobiernos.

Finalmente se pregunta ¿De qué G7 hablamos? Luego  la renuncia de Johnson y Draghi. Y con Macrón, Scholz y Sánchez en la cuerda floja. Lo que demuestra la debilidad de un Occidente sin objetivos claros y concretos y que solo se escuda en que Rusia y Putin son culpables de todo.

Por lo tanto, EL CHOQUE DE REALIDADES ya está vigente  y avanza sobre un bloque anglosajón desnudo, aturdido, confundido, con masas de zombis desinformados y en un fuerte proceso de desintegración interna.

Eduardo Bonugli (Madrid, 17/07/22)

De Boris Johnson
G7 a G6
Mario Draghi de G6 a G5

El Suicide Spectacular Summer Show, actualmente en pantalla en toda Europa, procede con toda su indumentaria. Pepe Escobar  13 de julio

The Suicide Spectacular Summer Show (serie de TV estadounidense de drama adolescente y suspenso), actualmente en pantalla en toda Europa, avanza con toda su gala, para asombro de prácticamente todo el Sur Global: una nueva versión de mala calidad, despertó a Gotterdammerung (ópera de Wagner) , con la grandeza wagneriana reemplazada por twerking (Perreo, estilo de baile de origen estadounidense, que puede ser rápido y agresivo o lento).

Los emperadores romanos decadentes al menos exhibieron cierto grado de patetismo. 

Aquí nos enfrentamos a una mezcla tóxica de arrogancia, mediocridad aborrecible, engaño, pensamiento de oveja ideológico crudo y absoluta irracionalidad que se revuelca en la carga del hombre blanco fango racista / supremacista: todos los síntomas de una profunda enfermedad del alma.

Llamarlo el Biden-Leyen-Blinken West o algo así sería demasiado reduccionista: después de todo, estos son políticos/funcionarios insignificantes que simplemente repiten órdenes como loros. Este es un proceso histórico: degeneración cognitiva física, psíquica y moral incrustada en la desesperación manifiesta de la OTAN por tratar de contener a Eurasia, lo que permite bocetos tragicómicos ocasionales, como una cumbre de la OTAN que proclama la guerra Woke contra prácticamente todo el mundo no occidental.

Entonces, cuando el presidente Putin se dirige al Occidente colectivo  frente a los líderes de la Duma y los jefes de los partidos políticos, se siente como un cometa golpeando un planeta inerte. Ni siquiera es un caso de «perdido en la traducción». “Ellos” simplemente no están equipados para conseguirlo.

La parte «Aún no has visto nada» se formuló al menos para que la entendieran incluso los tontos:

“Hoy escuchamos que quieren derrotarnos en el campo de batalla, bueno, qué puedo decir, que lo intenten. Hemos escuchado muchas veces que Occidente quiere luchar contra nosotros hasta el último ucraniano; esta es una tragedia para el pueblo ucraniano. Pero parece que todo está llegando a esto. Pero todos deberían saber que, en general, todavía no hemos comenzado nada”.

Hecho. En la Operación Z, Rusia está utilizando una fracción de su potencial militar, recursos y armas de última generación.

Entonces llegamos al camino más probable a seguir en el teatro de guerra:

“No rechazamos las negociaciones de paz, pero aquellos que se niegan deben saber que cuanto más se prolongue, más difícil será para ellos negociar con nosotros”.

Al igual que en el dial del dolor, se incrementará, de manera lenta pero segura, en todos los frentes.

Sin embargo, el meollo del asunto ya se había dicho antes en el discurso: “aumentar el nivel del dolor” se aplica de hecho al desmantelamiento de todo el edificio del “orden internacional basado en reglas”. El mundo geopolítico ha cambiado para siempre.

Aquí está el pasaje posiblemente clave:

“Deberían haber entendido que ya han perdido desde el comienzo mismo de nuestra operación militar especial, porque su comienzo significa el comienzo de una ruptura radical del Orden Mundial a la manera estadounidense. Este es el comienzo de la transición del egocentrismo estadounidense liberal-globalista a un mundo verdaderamente multipolar, un mundo basado no en reglas egoístas inventadas por alguien para sí mismo, detrás de las cuales no hay nada más que el deseo de hegemonía, no en hipócritas dobles raseros, sino en el derecho internacional, en la verdadera soberanía de los pueblos y civilizaciones, en su voluntad de vivir su destino histórico, sus valores y tradiciones y construir la cooperación sobre la base de la democracia, la justicia y la igualdad. Y debemos entender que este proceso ya no se puede detener”.

Conoce la trifecta

Se puede argumentar que Putin y el Consejo de Seguridad de Rusia están implementando una trifecta táctica que ha reducido al Occidente colectivo a un grupo amorfo de gallinas biológicas sin cabeza.

La trifecta mezcla la promesa de negociaciones, pero solo cuando se consideran los constantes avances de Rusia sobre el terreno en Novorossiya; el hecho de que el “aislamiento” global de Rusia ha demostrado en la práctica que no tiene sentido; y ajustando el indicador de dolor más visible de todos: la dependencia de Europa de la energía rusa.

La razón principal del fracaso rotundo y gráfico de la cumbre de Ministros de Relaciones Exteriores del G20 en Bali es que el G7, o la OTAN, más la colonia estadounidense de Japón, no pudo obligar a los BRICS ni a los principales actores del Sur Global a aislar, sancionar y/o demonizar a Rusia.

Por el contrario: múltiples interpolaciones fuera del G20 explican aún más la integración en toda Eurasia. Aquí están algunos ejemplos.

El primer tránsito de productos rusos a la India a través del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC) ya está en vigor, cruzando Eurasia desde Mumbai (India) hasta el Báltico a través de los puertos iraníes (Chabahar o Bandar Abbas), el Mar Caspio y el sur y centro de Rusia . Fundamentalmente, la ruta es más corta y económica que pasar por el Canal de Suez.

Paralelamente, el titular del Banco Central de Irán, Ali Salehabadi, confirmó que se firmó un memorándum de cooperación interbancaria entre Teherán y Moscú.

Eso significa una alternativa viable a SWIFT y una consecuencia directa de la solicitud de Irán para convertirse en miembro pleno de BRICS, anunciada en la reciente cumbre en Beijing. Los BRICS, desde 2014, cuando se fundó el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), han estado ocupados construyendo su propia infraestructura financiera, incluida la creación en un futuro cercano de una moneda de reserva única. Como parte del proceso, la armonización de los sistemas bancarios ruso e iraní es inevitable.

Irán también está a punto de convertirse en miembro de pleno derecho de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO) en la próxima cumbre en Samarcanda en septiembre.

Paralelamente, Rusia y Kazajstán están consolidando su asociación estratégica: Kazajstán es un miembro clave de BRI, EAEU y SCO.

India se acerca aún más a Rusia en todo el espectro del comercio, incluida la energía.

Y el próximo martes, Teherán será el escenario de un crucial encuentro cara a cara entre Putin y Erdogan.

¿Aislamiento? ¿En serio?

En el frente energético, es solo verano, pero la paranoia demente ya está causando estragos en múltiples latitudes de la UE, especialmente en Alemania. El alivio cómico lo proporciona el hecho de que Gazprom siempre puede señalar a Berlín que los eventuales problemas de suministro en Nord Stream 1, después del regreso inesperado de esa notoria turbina reparada de Canadá, siempre se pueden resolver implementando Nord Stream 2.

Como todo el European Suicide Spectacular Summer Show no es más que una tortura autoinfligida de mal gusto ordenada por His Master’s Voice, la única pregunta seria es qué nivel de dolor obligará a Berlín a sentarse y negociar en nombre de los intereses industriales y sociales legítimos de Alemania.

La rudeza y la caída serán la norma. El ministro de Relaciones Exteriores, Lavrov, lo resumió todo al comentar sobre los Ministros del Oeste del Colectivo Declinante que adoptaron poses como mocosos infantiles en Bali para evitar ser vistos con él: eso dependía de “su comprensión de los protocolos y la cortesía”.

Eso es diplo-charla para «montón de idiotas». O peor aún: bárbaros culturales, ya que ni siquiera fueron capaces de respetar a los anfitriones indonesios hipereducados, que aborrecen la confrontación.

Lavrov prefirió ensalzar el trabajo ruso-chino “conjuntamente estratégico y constructivo” frente a un Occidente muy agresivo. Y eso nos lleva a la principal obra maestra del juego de sombras en Bali, completa con varias capas de niebla geopolítica.

Los medios chinos, siempre coqueteando con lo opaco, trataron de poner su rostro más valiente al describir la reunión de más de 5 horas  entre el Ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi y el Secretario Blinken como “constructiva”.

Lo que es fascinante aquí es que los chinos terminaron dejando escapar algo crucial para colarse en el borrador final de su informe, obviamente aprobado por los poderes fácticos.

Lu Xiang, de la Academia China de Ciencias Sociales, revisó lecturas anteriores, especialmente de «Yoda» Yang Jiechi que convertía rutinariamente a Jake Sullivan en pato asado, y enfatizó que esta vez las «advertencias» de Wang a los estadounidenses fueron «las más severas en términos de redacción».

Ese es el código diplo para «Es mejor que te cuides»: Wang le dice a Little Blinkie: «Solo mira lo que hicieron los rusos cuando perdieron la paciencia con tus payasadas».

La expresión “callejón sin salida” fue recurrente durante la reunión de Wang-Blinken. Entonces, al final, el Global Times tuvo que decir las cosas como realmente son: «Las dos partes están cerca de un enfrentamiento».

“Showdown” es lo que el fanático de End of Days y aspirante a Tony Soprano Mike Pompeo está predicando fervientemente desde su púlpito de odio, mientras que el combo detrás del senil “líder del mundo libre” que literalmente lee teleprompters trabaja activamente para el colapso de la UE, en más formas que una.

El combo en el poder en Washington en realidad “apoya” la unificación de Gran Bretaña, Polonia, Ucrania y los Tres Enanos Bálticos como una alianza separada de la OTAN/UE, con el objetivo de “fortalecer el potencial de defensa”. Esa es la posición oficial del Embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Julian Smith.

Así que el verdadero objetivo imperial es dividir la ya destrozada UE en pedazos de mini sindicatos, todos ellos bastante frágiles y evidentemente más “manejables”, como los eurócratas de Bruselas, cegados por una mediocridad sin límites, obviamente no lo ven venir.

Lo que el Sur Global está comprando

Putin siempre deja muy claro que la decisión de lanzar la Operación Z, como una especie de «operación policial y de armas combinadas» preventiva, como la define Andrei Martyanov, fue cuidadosamente calculada, considerando una serie de vectores materiales y sociopsicológicos.

La estrategia angloamericana, por su parte, apunta a una sola obsesión: al diablo con cualquier posible reformulación del actual “orden internacional basado en reglas”. No se prohíben retenciones para garantizar la perpetuidad de esta orden. De hecho, esto es Totalen Krieg , que presenta varias capas híbridas y es bastante preocupante, con solo unos segundos para la medianoche.

Y ahí está el problema. Desolation Row se está convirtiendo rápidamente en Desperation Row, ya que se muestra que toda la matriz rusofóbica está desnuda, desprovista de cualquier potencia de fuego ideológica, e incluso financiera, adicional para «ganar», además de enviar una colección de HIMARS a un agujero negro.

Geopolítica y geoeconómicamente, Rusia y China están en proceso de comerse vivo a la OTAN, en más de un sentido. Aquí , por ejemplo, hay una hoja de ruta sintética de cómo Beijing abordará la próxima etapa de desarrollo de alta calidad a través de la mejora industrial impulsada por el capital, centrada en la optimización de las cadenas de suministro, la sustitución de importaciones de tecnologías duras y los «campeones invisibles» de la industria. .

Si el Occidente colectivo está cegado por la rusofobia, el éxito del gobierno del Partido Comunista Chino, que en cuestión de unas pocas décadas mejoró la vida de más personas que nadie, en cualquier momento de la historia, los vuelve completamente locos.

A lo largo de la atalaya Rusia-China, no ha tardado mucho en llegar. BRI fue lanzado por Xi Jinping en 2013. Después de Maidán en 2014, Putin lanzó la Unión Económica de Eurasia (EAEU) en 2015. Crucialmente, en mayo de 2015, una declaración conjunta Rusia-China selló la cooperación entre BRI y EAEU, con un papel importante asignado a la OCS.

Una integración más estrecha avanzó a través del foro de San Petersburgo en 2016 y el foro BRI en 2017. El objetivo general: crear un nuevo orden en Asia y en toda Eurasia, de acuerdo con el derecho internacional, manteniendo las estrategias de desarrollo individuales de cada país involucrado y respetando su soberanía nacional.

Eso, en esencia, es lo que está comprando la mayor parte del Sur Global. Es como si hubiera un entendimiento instintivo transfronterizo de que Rusia-China, contra todo pronóstico y enfrentando serios desafíos, procediendo por ensayo y error, están a la vanguardia del Choque de lo Nuevo, mientras que el Occidente colectivo, desnudo, aturdido y confundido, sus masas completamente zombificadas, es succionada por la vorágine de la desintegración psicológica, moral y material.

No hay duda de que el dial del dolor aumentará, en más de un sentido.

Ministro de RREE Chino Wang Yi y Secretario de Estado de USA Blinken

CONCLUSIONES DE LA INDIA DE LA REUNION MINISTERIAL DE BALI
M.K.Bhadrakumar 11 de julio

La reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20 en Bali, Indonesia, la semana pasada estuvo amenazada por la lava caliente que fluía desde Eurasia. Los diplomáticos occidentales se esforzaron por “aislar” a Rusia, pero el infatigable ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, se rehuso. A medida que el polvo se asienta, China emerge de la cumbre de Bali como el adulto en la sala.

El Ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi tomó una asombrosa cantidad de «bilaterales» en menos de 48 horas, con sus homólogos del G20 de Indonesia, India, Rusia, Argentina, Unión Europea, Corea del Sur, Arabia Saudita, Francia, Canadá, España, Países Bajos, Singapur, Estados Unidos. Unidos, Alemania y Australia. Además, China también mantuvo en alto la bandera del multilateralismo y presentó una Iniciativa de Cooperación sobre Seguridad Alimentaria Global. ¡Bienvenidos al siglo posamericano!

Desde la perspectiva india, la reunión del Ministro de Asuntos Exteriores S. Jaishankar con el FM Wang Yi el 7 de junio fue lo más destacado en Bali. Las lecturas de Nueva Delhi y Beijing transmiten una impresión positiva. ( aquí y aquí )

La lectura india apareció primero y el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, en su sesión informativa diaria se apresuró a comentar al respecto, ¡mientras que la lectura china apareció solo al día siguiente! Zhao Lijian dijo:

“Hemos leído el comunicado de prensa de la India sobre la reunión. Lo que puedo decir es que el área fronteriza entre China e India es generalmente estable en este momento. Las dos partes acordaron seguir los importantes entendimientos comunes alcanzados por los dos líderes y los acuerdos firmados por ambas partes, y resolver adecuadamente los problemas relacionados con el sector occidental de la frontera entre China e India de acuerdo con el principio de seguridad mutua e igualitaria. China e India son vecinos importantes entre sí. Las dos partes tienen la voluntad y la capacidad de mantener conjuntamente la paz y la tranquilidad en las áreas fronterizas entre China e India”.

En la lectura china, Wang Yi señaló que «las relaciones bilaterales en general han mostrado un impulso de recuperación» desde marzo. Jaishankar tendió a estar de acuerdo y dijo que «las dos partes han logrado un progreso positivo en aspectos como salvaguardar la estabilidad a lo largo de las fronteras, promover la cooperación práctica y facilitar los intercambios de personal».

Como era de esperar, la lectura de la India destacó las expectativas de Delhi con respecto a la retirada completa en la frontera de Ladakh y la celebración de la próxima ronda de la reunión de Comandantes Superiores en una fecha próxima. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China se refirió al tema y también señaló «el principio de seguridad mutua e igualitaria» para resolver los «problemas relacionados con el sector occidental de la frontera entre China e India».

La lectura china destacó que el gobierno indio “espera una relación positiva, cooperativa y constructiva entre India y China, y está listo para trabajar con China para emitir una señal clara para impulsar la mejora de los lazos bilaterales y cambiar el consenso y la visión. de los dos líderes en la realidad.”

Significativamente, Jaishankar también le transmitió a Wang Yi que “India continuará defendiendo la autonomía estratégica y una posición independiente en los asuntos internacionales”.

No se puede subestimar su importancia, ya que viene después de la reciente cumbre del G7 en Alemania (a la que el primer ministro Modi fue invitado especial) y la cumbre de la OTAN en Madrid poco después, donde se presentó un nuevo «Concepto de seguridad» con el visto bueno de Washington. revelada, que presenta a China en términos poco amistosos.

Sin duda, Delhi debe estar observando de cerca la pirueta diplomática de la Administración Biden frente a Beijing últimamente. Bali fue testigo de un espectáculo extraordinario: una entrevista cara a cara de 5 horas entre Wang Yi y el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken (con interpretación simultánea y sin asistentes presentes), que el MFA en Beijing caracterizó como una larga comunicación» .

La lectura china destacó que «ambas partes acordaron que el diálogo fue sustantivo y constructivo, y ha ayudado a las dos partes a aumentar el entendimiento mutuo, reducir los malentendidos y los errores de cálculo, y las condiciones acumuladas para futuras interacciones de alto nivel».

Blinken aseguró a Wang Yi que la Administración Biden “no busca participar en una nueva Guerra Fría con China, cambiar el sistema de China, desafiar el estatus del Partido Comunista de China o bloquear a China, y no apoya la independencia de Taiwán ni busca cambiar el statu quo a través del Estrecho de Taiwán. Estados Unidos está comprometido con la gestión de riesgos en las relaciones bilaterales y está abierto a la cooperación con China”.

Anticipándose a una derrota estratégica en Ucrania, la administración de Biden está buscando una distensión con China, una relajación de la hostilidad y las relaciones tensas, mientras la fatiga de la guerra se está instalando y los aliados europeos no se están recuperando del retroceso de las sanciones. La narrativa de la administración Biden sobre Ucrania y Rusia se está derrumbando, ya que los países europeos están empantanados internamente en la agitación social, económica y política, especialmente Alemania, la potencia de Europa.

Washington teme, con razón, que una Rusia resurgente no va a dejar pasar este momento.

El contundente discurso del presidente Vladimir Putin el 7 de julio mientras se dirigía a las élites políticas de Rusia en una reunión del Kremlin no deja dudas sobre la Administración Biden. Putin declaró abiertamente que la operación militar especial de Rusia en Ucrania “también significa el comienzo de una ruptura radical del orden mundial al estilo estadounidense. Este es el comienzo de la transición del egocentrismo estadounidense liberal-globalista a un mundo verdaderamente multipolar”.

Putin dijo: “Todos deben entender que este proceso no se puede detener. El curso de la historia es inexorable, y los intentos colectivos de Occidente de imponer su nuevo orden mundial al resto del mundo están condenados… Hoy escuchamos que quieren derrotarnos en el campo de batalla. ¿Bien, qué puedo decir? Que lo intenten… Al mismo tiempo, no estamos rechazando las conversaciones de paz, pero aquellos que las están rechazando deben saber que cuanto más dure (la guerra), más difícil será para ellos negociar con nosotros”.

La reunión de Wang Yi-Blinken en Bali no podría haber tenido un escenario más dramático. En el futuro, la reunión allanará el camino para las interacciones entre Biden y Xi Jinping.

Wang Yi le dijo a Jaishankar que a medida que se desarrollan estos «cambios en el mundo que ocurren una vez en un siglo», India «de ninguna manera debe dejarse llevar por la corriente», sino que debe «mantener un enfoque estratégico… y tomar medidas concretas para seguir adelante». el importante consenso alcanzado por los líderes”, es decir, evitar la mentalidad de suma cero y considerar a los demás no como amenazas sino como “oportunidades para el desarrollo de los demás”.

Wang Yi dio a entender que China e India están en la misma página con respecto a la situación de Ucrania. De hecho, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China eliminó esta parte de la conversación de Wang Yi con Jaishankar como un comunicado de prensa separado para proyectar las «tres preocupaciones» de China sobre la situación en Ucrania:

China se opone a la narrativa de Occidente que tiene como objetivo "incitar la mentalidad de la Guerra Fría, exagerar la confrontación entre bloques y crear una nueva Guerra Fría". En lugar de polarización y confrontación, China aconseja diálogo y conversaciones de paz. 
Hay sofismas y dobles raseros en el intento de Occidente de proyectar el principio de soberanía sobre el tema de Ucrania. 
China se opone a las sanciones unilaterales de Occidente contra Rusia, que “no están justificadas ni son legales” y han socavado los intercambios normales entre estados, violado las reglas vigentes del comercio internacional y también “complicado y magnificado la crisis de Ucrania”. Todas las partes deben rechazar conjuntamente tales actos y esforzarse por construir un entorno abierto, justo y no discriminatorio para la cooperación internacional”. 

Desde la perspectiva china, existe cierta apreciación de que el gobierno de Modi defendió la autonomía estratégica de la India frente a la presión occidental concertada. La próxima presidencia de la OCS y el G20 de la India debería brindar una mayor claridad al «panorama general» de la relación entre la India y China, ya que el final del juego en Ucrania estaría a la vista y, con suerte, las estimaciones delirantes con respecto a Quad, etc., se habrían marchitado. Después de todo, el área fronteriza entre China e India se ha mantenido generalmente estable durante los últimos dos años y el interés mutuo radica en mantener las cosas así y construir sobre ella.

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Club de la Pluma: Arte, Ciencia, Cultura, Derechos Humanos, Geopolítica, Deuda Externa, Relatos, Cuentos, Educación, Opinión, Editorial, Efemérides, Comunidades Originarias, Filosofía Y Mucho Más…

TEMA:

Como un Virus puede cambiar el Orden Mundial

  • Que pasara en el Post Coronavirus ?
  • Crisis geopoliticas que se estaban instalando y los choques entre Potencias
  • La desigualdad de cómo se enfrentará la crisis según el nivel de desarrollo de cada País
  • Una enfermedad que no “discrimina”
  • Vuelve en la Ciencia Política: un muerto que goza de muy buena salud: El Estado Nación
  • La Guerra Biológica
  • Derrumbe de estructura internacionales: La ONU, La Unión Europea, G20, G7, La OTAN o el Grupo Lima o el ProSur o el mismo Mercosur 
  • El cambio de políticas de “políticos” que pasaron de un Neoliberalismo fanático a un Neo socialismo sin solución de continuación y sin ruborizarse 
  • Todo cambia…Todo cambia es lo que tenemos que pensar los suramericanos con un  futuro sin las estructuras actuales y nuevos jugadores internacionales y poderes distintos
  • Más en el audio: 

Análisis semanal de Geopolitica por Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo:

Analizamos la 55 Conferencia de  Seguridad de Múnich  (15 al 17 de febrero) sobre la cual hay un apagón informático tremendo allí se tratara: ¿que hacer con los retazos del mundo unipolar que cayó?

Se quiere limitar el impacto en la opinión pública local nacional como ocurrió con  la Cumbre de Davos que este 2019 falleció cuando el Secretario de Estado de EEUU: Mike Pompeo le extendió el certificado de defunción. Tantos años se habló de la misma aca, con euforia adolescente y ahora?. parece que nunca existió

2019 es un año bisagra

El bloqueo informativo está totalmente premeditado, en el mientras. Otros organismos que ya están descomponiéndose son el G7; el G20 y la Unión  Europea después del Brexit ni que hablar de ONU/FMI/BM y la OEA, etc.

Pareciese que “no” conviene a los aprendices de brujos locales que el común de la gente sepa qué mundo se viene

En el mientras tanto, los ponen a dos retardatarios como de Milei y Espert o cortinas de Humo como como un juez de servilletas y travesuras politiqueras de Durán Barba.

El «futuro» Nuevo Orden ya llegó

Carlos Pereyra Mele Director de DG

 

AUDIO

Otro comentarios: Alfredo Jalife-Rahme: Análisis sobre la Conferencia de Seguridad de Múnich 2019 en Actualidad RT

En el marco de la Conferencia de Seguridad en Múnich (Alemania), el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, llamó a la Unión Europea a abandonar el pensamiento colonial y buscar una mayor apertura e independencia en cuanto a su defensa. Por su parte, Alfredo Jalife-Rahme, profesor de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, opinó que con su política Washington intenta tratar al Viejo Continente como a un «vasallo».

 

 

XVI JORNADAS GEOPOLÍTICA Y ESTRATEGIA – LAS ESTRATEGIAS SEGURIDAD DE LOS EEUU conferencia del Coronel Pedro Baños

La reconfiguración del orden mundial

El contexto convulso en el que se desarrolla el siglo XX, con grandes revoluciones y dos guerras mundiales, ve alterados sustancialmente los equilibrios geopolíticos existentes en cada momento, pero es al final de siglo cuando los cambios son vertiginosos. Al fin de las largas dictaduras personales se sumarán cambios en el Islam, especialmente con la revolución Iraní y su posterior extensión. Pero la mayor alteración se produce con el fin de la guerra fría, un sistema altamente peligroso por la amenaza de destrucción mutua segura, pero que aportaba estabilidad basada en enfrentamientos indirectos entre las dos superpotencias, que servían de válvula de escape a las tensiones y crisis generadas.

Este equilibrio desaparece con la disolución de una de sus partes, la URSS, y la desaparición del Pacto de Varsovia, del sistema de economía y organización social de los países integrantes del bloque, y la consiguiente pérdida de influencia a nivel global del nuevo Estado, la Federación Rusa. En menos de una década, toda la construcción teórica de la geopolítica global había quedado anticuada. Se necesitaba un nuevo paradigma capaz de explicar la situación resultante. En 1992, Francis Fukuyama publica en Free Press su obra EL FIN DE LA HISTORIA Y EL ÚLTIMO HOMBRE, en el que anuncia el triunfo global del sistema basado en el capitalismo, y la hegemonía mundial de la potencia vencedora, los EE. UU.

El 26 de febrero de 1993 se produce el primer atentado al World Trade Center de Nueva York, y una Al Qaeda a la que nadie había prestado atención lo reivindica. Aparece un factor que había permanecido aletargado en el mundo de la guerra fría, las identidades culturales, y que se constituye en motor de los principales conflictos con los que acaba el siglo XX y empieza el siglo XXI. Religión, Lengua, Banderas; símbolos nuevos pero con base histórica en un pasado más o menos reciente retornan del baúl de los recuerdos y ocupan las portadas de los medios de comunicación.

En busca de un nuevo paradigma que sirva de marco para la construcción de un corpus teórico, Samuel P. Huntington, profesor de Fukuyama, publica en el verano de 1993 un artículo en la revista Foreign Affairs con el provocador título de The Clash of Civilizations?, en el que presenta un mapa mundial de posibles zonas de conflicto, unas líneas de fractura que delimitan las civilizaciones y los puntos de confluencia/concurrencia/competencia. El éxito del artículo, del que este verano se cumplirán 25 años, animó al autor a desarrollarlo en un texto, publicado tres años después, en el que el título quedó matizado perdiendo el interrogante y siendo complementado: EL CHOQUE DE LAS CIVILIZACIONES Y LA RECONFIGURACIÓN DEL ORDEN MUNDIAL.

Con motivo de la conmemoración de los 25 años de la publicación del artículo original, y con el objetivo de debatir sobre la actualidad u obsolescencia de las teorías de Huntington, se programan las XVI jornadas sobre geopolítica y geoestrategia, en las que, partiendo de una exposición de la situación actual , se tratarán temas relacionados con el renacimiento de la religión como elemento creador de identidades; o la importancia que tuvo el descubrimiento de América como elemento motor de una reconfiguración del orden mundial al inicio de la Edad Moderna, y el uso de la Leyenda Negra como instrumento geopolítico contra España. La segunda jornada se dedica a las potencias emergentes del subcontinente Indio; a Rusia y su esfuerzo por retornar al papel de potencia global, y a China, que busca un posicionamiento acorde con tu potencial demográfico, económico y militar. Esto complementado con un descriptivo estudio de la situación en el Cáucaso, punto de confluencia de los interese geopolíticos de Europa, EE. UU., Rusia, Turquía, e Irán.

La tercera jornada se dedica a la ciberseguridad y su influencia en la geopolítica, y por último, la potencia hegemónica y su estrategia de seguridad y defensa, EE.UU; para terminar con una mesa redonda sobre la teoría de S P. Huntington sobre el choque de las civilizaciones.

 

Análisis semanal de Geopolitica por Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo:

Por primera vez iniciamos nuestro análisis desde lo menor para discurrir hacia lo más en Política Internacional y Geopolitica. Por ello expusimos cómo se puede con un personaje menor iniciar una guerra híbrida, como es el caso de Venezuela donde EEUU ha instalado una dicotomía falsa: Maduro-Guaido, para alcanzar sus objetivos que no son otros que alinear a Latinoamérica detrás de ellos, ante la lucha ya desencadenada por el Nuevo Orden Mundial. Y dentro de este esquema nos preguntamos: Dónde está Michel Temer?, el corrupto ex presidente de Brasil y que hace la justicia del Lava jato con ese personaje, con fuertes denuncia y pruebas de corrupción.

Luego entremos de lleno en esa lucha por el dominio Global de los Emergentes:

  1. La decadencia de EEUU se acelera:
  2. EEUU negocia con los Talibanes su retirada tras 18 años de guerra de Afganistán
  3. III Vietnam de EEUU en el Siglo XXI; después de Irak, Siria y ahora Afganistán

Declinación de todos los Organismos Internacionales creados después de la II Guerra Mundial: ONU/FMI/BM/OMC y en nuestra Región OEA.

El Sistema Mundo idílicamente Multipolar en el mundo de la Real Politik es un Mundo: Tripartito: China – EEUU – Rusia.

Trump pelea con el estado profundo yanki, y la herencia de la decadencia y los conflictos que le dejo Obama: una Rusia atacada con las sanciones económicas (que no la afectaron) y una Chica agredida con proyectos económicos que nunca llegaron a consolidarse como es el caso del Tratado Transpacífico (anulado por Trump).

Ello llevó a una Alianza estratégica entre Rusia y China y trump siguiendo los consejos de Kissinger, tratar de separar los socios.

La declinación de los EEUU, no es novedad, solo los dirigentes mal informados de nuestro continentes desconocen las alertas como las del Tanque de Ideas de la globalización de los 90s: Consejo Atlántico ya decía en el 2013 que para el 2050 EEUU y sus socios del ex G7 pasaron de representar el 40% del PBI mundial a solo el 25%.

También el crecimiento de nuevas estructuras como: Asociación de Cooperación de Shanghai; el Foro de Vladivostok y la Unión Económica Euroasiática con su Club Astana.

Y para cerrar en esta última reunión de Davos, el Secretario de Estado de EEUU Mike Pompeo, dio una lapidaria exposición contra todo lo que representó davos para el mundo neoliberal, dándole un certificado de defunción

AUDIO:     

Análisis semanal de Geopolitica por Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo      

Primer análisis Radial Geopolítico de las tendencias globales en este 2019.
Camino a cerrar el primer cuarto de este Siglo XXI.
Y las proyecciones posibles

Lic. Carlos Pereyra Mele
Director de DG

AUDIO: https://ar.ivoox.com/es/columna-geopolitica-carlos-pereyra-mele-club-de-audios-mp3_rf_31276558_1.html?fbclid=IwAR1IlHp_mdolgqs8hR1JRAGIdqWA5XCKOFvaAxlLWX8TkNcX-J5WDAkhzo4

 

Nota: Visión Eurocentrista

A medida que Estados Unidos deja de liderar el orden internacional, cada vez más países tratan de reforzar su influencia mediante la intromisión en conflictos de otros Estados. En esta nueva era de puesta a prueba de los límites, el presidente de International Crisis Group, Robert Malley, enumera las 10 guerras de las que hay que estar pendientes en 2019.

En un mundo con menos reglas, la única verdadera es saber cuánto es posible hacer sin pagar un precio por ello. Y la respuesta en el mundo de hoy es: mucho.

A medida que se desvanece la hegemonía indiscutible de Estados Unidos, el orden internacional sufre convulsión tras convulsión. Cada vez hay más dirigentes que sienten la tentación de poner a prueba los límites, se disputan el poder y tratan de reforzar su influencia —o disminuir la de sus rivales— entrometiéndose en conflictos de otros Estados. El multilateralismo y sus mecanismos de contención sufren el acoso y el cuestionamiento que representa una política más transaccional y de suma cero. Los instrumentos de acción colectiva, como el Consejo de Seguridad de la ONU, están paralizados; los de responsabilidad colectiva, como la Corte Penal Internacional, son ignorados y despreciados.

La nostalgia puede ser ilusoria. Pintar un retrato demasiado favorable de la era de la hegemonía occidental sería engañoso. El uso de armas químicas por parte de Irak contra Irán en los años 80; las matanzas de los 90 en Bosnia, Ruanda y Somalia; las guerras de Afganistán e Irak tras el 11-S; la brutal campaña de Sri Lanka contra los tamiles en 2009 y la caída de Libia y Sudán del Sur ocurrieron en una época —y a veces debido a— de dominio estadounidense y un Occidente razonablemente coherente. Un orden liberal y teóricamente basado en ciertas reglas no impidió que los que habían establecido esas normas se las saltaran cuando les parecía. En otras palabras, la erosión de la influencia occidental se ve distinta desde Moscú, Pekín y el sur del planeta que desde Bruselas, Londres y Washington.

Aun así, para bien o para mal, durante años, el poder de Estados Unidos y sus alianzas fueron determinantes en los asuntos internacionales, fijaron los límites y estructuraron los órdenes regionales. Ahora, con el declive de la influencia de Occidente, acelerado por el desprecio del presidente Donald Trump hacia sus aliados tradicionales y los problemas de Europa con el Brexit y los nacionalismos, los líderes de todo el mundo están empezando a probar y tantear hasta dónde pueden salirse con la suya.

Muchos de esos líderes, en la política interior de sus respectivos países, adoptan una mezcla nefasta de nacionalismo y autoritarismo. La mezcla varía según los lugares, pero suele incluir el rechazo a las instituciones y las normas internacionales. La crítica de un orden mundial injusto no tiene nada de nuevo. Ahora bien, si antes esa crítica solía tener su origen en la solidaridad internacional, hoy procede sobre todo de un populismo egocéntrico que ensalza la identidad social y política en sentido estricto, denigra a las minorías y los inmigrantes, ataca el Estado de derecho y la independencia de la prensa y eleva la soberanía nacional por encima de todo lo demás.

Trump es quizá el ejemplo más visible, pero no el más extremo, ni mucho menos. El viento sopla en todo el mundo a favor de los gobernantes autoritarios. Están dándose cuenta, a veces para su asombro, de que los mecanismos de contención están derrumbándose, y su forma de comportarse como consecuencia de ello alimenta a menudo los actos de violencia y las crisis. La expulsión en masa de 700.000 rohingyas en Myanmar, la brutal represión de una revuelta popular por parte del régimen sirio, la obvia determinación del Gobierno de Camerún de aplastar una rebelión anglófona en lugar de abordar los motivos de queja que la provocaron, la guerra económica del Gobierno venezolano contra su propio pueblo y el silenciamiento de la disidencia en Turquía, Egipto y otros países, no son más que unos cuantos ejemplos. Todos ellos motivados, en parte, por lo que los gobernantes consideran una luz naranja donde antes había una luz inequívocamente roja.

Estos líderes también ponen a prueba las normas más allá de sus fronteras. Después de anexionarse partes de Georgia y Crimea y fomentar la violencia separatista en la región del Donbas en Ucrania, ahora Rusia está haciéndose notar en el Mar de Azov, envenenando a disidentes en Reino Unido y socavando las democracias occidentales mediante la guerra cibernética. China impide la libertad de navegación en el Mar del Sur de China y detiene de forma arbitraria a ciudadanos canadienses, incluido Michael Kovrig, de International Crisis Group. Arabia Saudí ha traspasado los límites con la guerra en Yemen, el secuestro de un primer ministro libanés y el repugnante asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi en su consulado en Estambul. Irán planea atentados contra disidentes en territorio europeo. Israel se atreve a sabotear de forma cada vez más sistemática las bases para una posible solución de dos Estados.

Estas acciones no son nuevas ni tienen la misma dimensión. Pero sí son más audaces y descaradas. Y todas tienen una cosa en común: parten del supuesto de que infringir las normas internacionales tiene pocas consecuencias.

El Gobierno estadounidense no ha sido un espectador inocente. El desprecio de Trump hacia los derechos humanos y su afición a la diplomacia transaccional han marcado un tono asombrosamente negativo, igual que su incumplimiento de los compromisos internacionales de Estados Unidos: rompe el acuerdo nuclear con Irán y, peor aún, amenaza con imponer sanciones económicas a los que decidan respetarlo; da a entender que abandonará el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio si no se cumplen las demandas de Estados Unidos, en vez de trabajar desde dentro para obligar a Rusia a cumplir sus obligaciones; y señala, con sus críticas a la Corte Penal Internacional y sus discursos arrogantes sobre la soberanía, que ni Estados Unidos ni sus amigos tienen por qué rendir cuentas de sus actos.

El peligro de la batalla campal actual no se limita a la violencia que ya ha generado. El mayor peligro es el de cometer errores de cálculo. Si un líder convencido de que es impune se extralimita, puede provocar una reacción inesperada de otro y un sucesivo toma y daca que muy bien puede escalar si no existe una tercera potencia creíble y dispuesta a desempeñar el papel de árbitro.

Por supuesto, no todo el mundo se sale siempre con la suya. Parecía que Bangladesh iba a devolver por la fuerza a algunos refugiados rohingyas a Myanmar pero se detuvo, seguramente debido a las presiones internacionales. La temida reconquista de Idlib, el último bastión rebelde en Siria, bajo los auspicios de Rusia, se ha evitado por ahora, en gran parte gracias a las objeciones turcas, europeas y norteamericanas. Lo mismo ocurre (también por ahora) con una posible ofensiva encabezada por los saudíes contra el puerto yemení de Hodeida: a Riad y Abu Dabi les han impedido actuar en gran parte las advertencias sobre las repercusiones humanitarias y el deterioro de su prestigio internacional.

En otros países, dirigentes que preveían poder actuar con impunidad se han sorprendido al ver la gravedad de las reacciones: por ejemplo, el presidente ruso Vladimir Putin ante las duras sanciones y la muestra de unidad y determinación de las potencias occidentales después de la anexión de Crimea y el asesinato de un antiguo agente en suelo británico, o el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman ante la indignación desatada por el asesinato de Khashoggi.

Sin embargo, en general, es difícil no tener la sensación de que estas son las excepciones que prueban la ausencia de reglas. El orden internacional que conocemos está descomponiéndose, y no está nada claro qué vendrá a sustituirlo. Es muy posible que el riesgo resida, más que en el destino final, en el proceso hasta llegar allí. Tal y como ilustra con creces la lista de 10 guerras de las que conviene estar pendientes en 2019, va a ser un camino accidentado y peligroso.

Fuente: https://www.esglobal.org/las-guerras-de-2019/

*Juan Martin González Cabañas / analista junior en dossiergeopolitico.com

«El entorno geopolítico es el más peligroso que ha existido en décadas«.

Esa es la línea de apertura del informe “Top Risks 2019” de la consultora Eurasia Group, una firma de consultoría y análisis de riesgo político cuyos clientes incluyen importantes instituciones financieras globales y corporaciones multinacionales.

El mayor riesgo, según el informe del Eurasia Group, no es que 2019 sea el año en que el mundo como lo conocemos se desmorone, aunque eso es posible si por ejemplo los chinos y los estadounidenses entran en una guerra comercial que causa una profunda recesión, entre otros eventos factibles de suceder, pero lo más riesgoso es la configuración que tomara este reordenamiento mundial y la incertidumbre que generan ciertas variables.

El informe sostiene que:

  • «Las alianzas de Estados Unidos en todos lados se están debilitando”                                               
  • «El gobierno de Trump considera que las alianzas son corsés que restringen la capacidad de los EE. UU. Para perseguir sus intereses. Esto crea oportunidades para otros líderes mundiales como el chino Xi Jinping y el ruso Vladimir Putin”.
  • Esta tendencia populista / nacionalista que representan Trump y otros líderes se está «volviendo más radicalizada a medida que un número creciente de trabajadores en todo el mundo pierden sus empleos en la automatización y no tienen la educación, capacitación o habilidades para encontrar un nuevo empleo. «
  • “Estas tendencias polarizantes se están explotando políticamente en todo el mundo industrial avanzado y en los mercados emergentes más ricos… y junto con el conflicto entre EE. UU. Y China se intensificarán con la próxima recesión económica mundial»

Top 10 riesgos geopolíticos principales del 2019 según la consultora Eurasia Group

1. Las Semillas de la tormenta: riesgos como “el cambio climático, pero en la esfera geopolítica”. Incluyen las relaciones entre Estados Unidos y China; la fragmentación de Europa, incluido el Brexit; las fuerzas decrecientes de las alianzas e instituciones mundiales como la UE, el G20, el G7 y la OMC.»Más del 90%» de los eventos geopolíticos en desarrollo mas relevantes y que el Eurasia Group sigue ahora “van en dirección de colisión».

2. Estados Unidos y China. El Eurasia Group no está «confiado» en que los desacuerdos comerciales y económicos entre las dos economías más grandes del mundo «se resolverán pronto».
Incluso si se alcanza un acuerdo sobre las tarifas, la fricción económica se mantendrá entre las dos mayores potencias: Estados Unidos querrá que sus compañías reduzcan la dependencia de los aportes de China y las transferencias en el sector de alta tecnología y China tomará represalias. Las posibilidades de una confrontación militar accidental aumentarán.
Hace un tiempo, en Washington y Beijing, se consideraba que la mejor manera de manejar su futura rivalidad era tratar de mantener la relación lo más amigable posible, durante el mayor tiempo posible. Eso ha cambiado, especialmente en los EE. UU. que ha adoptado un enfoque abiertamente de confrontación con China en la administración Trump, lo que ha desatado una guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo. Se espera más discordia en los ámbitos tecnológico, económico y militar

3. Los “ciber guantes” se podrían desenfundar. El 2019 podría ser un punto de inflexión para la ciberseguridad a medida que EE.UU se vuelva más agresivo, participando potencialmente en ataques cibernéticos “preventivos” y permitiendo que actores privados tomen represalias por ciberataques. Tal agresividad es poco probable de funcionar porque esos actores tienen menos que perder al pasar a la ofensiva y otras naciones aumentar la apuesta contra EE.UU.
Este año es probable que sea un punto de inflexión en la competencia cibernética. Por primera vez, EE. UU. Realizará un esfuerzo serio para establecer una disuasión real al proyectar su poder cibernético de manera mucho más asertiva.

4. “Populismo europeo y Brexit”. El 2019 podría ser el año en que los “populistas” ganen más poder, erosionando la Unión Europea desde adentro. Se espera la llegada en las elecciones de más euroescépticos desde la derecha y desde la izquierda al parlamento europeo que en última instancia podría “socavar la cohesión de la Comisión Europea” y la habilidad de la UE de rescatar a miembros en crisis económicas.
La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, casi no tiene oportunidad de aprobar su impopular acuerdo de retiro cuando lo someta a votación. Eso promete un 2019 muy desordenado en Europa. Tres años después del referéndum, casi cualquier resultado de Brexit sigue siendo posible.

5. Los EE.UU en casa. Se vivirá un clima de volatilidad política excepcionalmente alto debido a una creciente confrontación entre Trump y una Cámara de Representantes demócrata que repercute en los mercados.

6. El invierno en la innovación. Se predice una reducción del capital financiero y humano disponible para impulsar el desarrollo tecnológico. Se señala como causa a tres factores: las preocupaciones sobre seguridad de los estados líderes para reducir su exposición a proveedores extranjeros; las preocupaciones sobre la privacidad que hacen que los gobiernos regulen más estrechamente la forma en que se pueden utilizar los datos de sus ciudadanos; y las preocupaciones económicas que llevan a los países a poner barreras para proteger a sus nuevos campeones tecnológicos.

7. La “coalición de los no dispuestos” La elección de Trump fue un golpe para el compromiso de Washington de proteger un orden mundial liderado por Estados Unidos durante décadas. Desde entonces, Trump ha reunido a algunos compañeros de ruta, una coalición de líderes mundiales que no están dispuestos a defender esos principios, y algunos incluso se empeñan en derribar ese sistema.

8. México Los ambiciosos planes económicos y sociales de AMLO podrían chocar con su capacidad fiscal. Su gestión en seguridad será un verdadero desafío.

9. Ucrania “La interferencia rusa en las elecciones parlamentarias y presidenciales, ya sea para apoyar o socavar a candidatos es una certeza”, lo que implicaría mas sanciones por parte de la UE y EE, UU. Los gobiernos ruso y ucraniano no se retiraran de sus posiciones del Mar de Azov, en el estrecho de Kerch o territorios cercanos, aumentándose la posibilidad de incidentes militares. La clase dirigente rusa ve a Ucrania como un territorio vital en su zona de influencia y perímetro de seguridad.

10. Nigeria El país más poblado de África y el mercado más importante del continente tendrá sus elecciones más disputadas desde el retorno de la democracia en 1999. esto inclusive podría significar una crisis política, en un ambiente polarizado y una gran incertidumbre en un mercado critico.
Uno de los candidatos es el presidente Muhammadu Buhari, un líder anciano y enfermo que carece de energía, creatividad o conocimientos políticos para mover significativamente la aguja a los problemas más difíciles de Nigeria. El otro es el ex vicepresidente Atiku Abubakar, perseguido durante mucho tiempo por las denuncias de corrupción.