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El «Himno a la gesta de la Vuelta de Obligado» es una canción que honrra la Batalla de la Vuelta del Obligado (sucedida el 20 de Noviembre de 1845) y a la vieja Confederación Argentina en su lucha contra el imperio Francés y el imperio Británico, que intentaron bloquear la confederación desde 1845 hasta 1850 con el objetivo de dejar el libre paso comercial en los ríos Paraná y Uruguay. La batalla resultó en una victoria pírrica para los invasores, y la guerra fue ganada por la Argentina. Los personajes más notables de la batalla fueron Juan Manuel de Rosas, el principal caudillo de la confederación, Lucio Norberto Mansilla, quien comandó las fuerzas argentinas en la batalla, y el almirante Guillermo Brown, un Irlandés que creó la flota de la nación. Los autores de la canción son Marta Pizzo y Walter Larroquet, y el intérprete es Daniel Argañaraz.

Los países occidentales y sus aliados regionales pretenden invadir Níger con el riesgo de desatar una conflagración que traspasaría el Mediterráneo, pero la sensatez africana quizás la evite

por Eduardo J. Vior
analista internacional
quien autoriza la publicacion del presente articulo

Aunque a la medianoche de este domingo 6 se cumplió el plazo fijado por la Comunidad de Estados de África Occidental (CEDEAO) para la restitución en el cargo del presidente prooccidental nigerino Mohamed Bazoum, las fuerzas combinadas de Nigeria, Benin, Ghana y Senegal no han invadido Níger, probablemente por la creciente oposición a la guerra en todos ellos. Estados Unidos, la Unión Europea y, especialmente, Francia instigan la invasión. Argelia, Malí, Burkina Faso, Guinea y Rusia, por su parte, apoyan al Consejo Nacional de Salvación de la Patria (CNSP), que gobierna en Niamey desde el 26 de julio pasado. Como un ataque a Níger desataría una guerra que devastaría el Sahel, acarrearía la caída de los regímenes prooccidentales, involucraría a Europa e impulsaría el terrorismo islámico, los líderes africanos aliados de Europa dudan de su decisión. Sin embargo, para que puedan retroceder honorablemente, se requiere una mediación que todavía no se avizora.

Pocas horas antes del plazo fijado por la CEDEAO para que los militares nigerinos devuelvan el poder al presidente Bazoum, se celebró este domingo en un estadio de Niamey un acto con más de 30.000 partidarios del golpe de estado del 26 de julio. Previamente la junta militar cerró el espacio aéreo nigerino en previsión de un ataque. Ya el jueves pasado los militares gobernantes anunciaron la ruptura de los acuerdos de cooperación militar con Francia. Al mismo tiempo el CNSP retiró a sus embajadores en Francia, EEUU, Nigeria y Togo y bloqueó las emisoras radiales francesas en el país.

Para ejercer efectivamente el poder en todo el territorio, los nuevos gobernantes están designando aceleradamente a autoridades centrales y regionales. Entre tanto, en Niamey se suceden las manifestaciones de apoyo al movimiento militar con consignas contra una eventual intervención militar francesa, vivando a Rusia y a Putín y pidiendo la intervención inmediata del grupo paramilitar ruso Wagner.

La fuerza más importante de estas movilizaciones es el M62, un movimiento que se formó en 2022, 62 años después de la independencia, de ahí su acrónimo. Desde su victoria electoral en 2021 el gobierno profrancés de Bazoum había bloqueado Internet y los medios de comunicación y reprimía a los movimientos populares. Ante el aumento de la represión, el 4 de julio de 2022 una coalición de una veintena de asociaciones, varios sindicatos de diversas categorías y comités populares formaron el M62 que organiza ahora las manifestaciones de apoyo al nuevo gobierno.

La presión de la comunidad internacional aumentó este sábado sobre la junta militar, cuando la ministra de Exteriores de Francia, Catherine Colonna, le advirtió que debe tomar “muy en serio” la posibilidad de que una fuerza regional invada el país. Colonna afirmó también que París apoya “plenamente” los esfuerzos de los países de la región para “restaurar la democracia” en Níger.

Varios países de África Occidental, entre ellos Senegal, Costa de Marfil, Nigeria y Benín se han declarado dispuestos a enviar soldados. En cambio, Malí y Burkina Faso, gobernados también por militares y suspendidos de la CEDEAO, han advertido que cualquier intervención en Níger sería considerada como una “declaración de guerra” contra ellos y Argelia, por su parte, declaró que daría libre paso a los pertrechos y refuerzos para enfrentar la invasión. Argel quiere desplazar a Francia del Sahel y evitar la expansión del terrorismo yihadista. Al mismo tiempo, sin embargo, quiere impedir una confrontación armada, porque teme la intromisión de Marruecos, el principal aliado de la OTAN en África. Por su parte, Chad, gran potencia militar y vecino de Níger, ya ha indicado que no participará en ninguna intervención.

El viernes los jefes de Estado Mayor de la CEDEAO “definieron los contornos de una “posible intervención militar” contra la junta de Níger, según declaró el comisario de Asuntos Políticos y de Seguridad de la Comunidad, Abdelfatau Musah, tras una reunión en Abuja, Nigeria. No obstante, según Musah, la solución diplomática sigue siendo la opción preferida.

Sin embargo, en los mismos países de África Occidental cuyos gobiernos promueven la invasión existe una fuerte repulsa contra la operación militar. Aunque el gobierno prooccidental de Nigeria (con 220 millones de habitantes, el país más poblado de África) ha cerrado la frontera con Níger, bloqueó el tráfico de mercancías transfronterizo, canceló el suministro transnacional de electricidad y desplegó tropas en la frontera, este sábado 5 el Senado rechazó el pedido del presidente Bola Tinubu para enviar tropas al vecino país. Por su parte, los gobernadores del opositor Partido Democrático Popular (PDP) advirtieron al presidente contra una guerra y el Foro de Ulemas (UFN) reclamó que se busque una solución pacífica al conflicto.

Tinubu, que asumió la presidencia en mayo pasado tras una cuestionada elección, está ansioso por imponer su autoridad en una región calificada de “cinturón golpista” y las fuerzas armadas nigerianas, las mayores de la región con 223.000 efectivos, bien pertrechadas y con una larga tradición golpista, ambicionan liderar una intervención en Níger. “La probabilidad de una gran intervención es muy, muy alta”, dijo por un lado el analista geopolítico Ovigwe Eguegu, “porque hay muchos factores que hablan en favor de ella”. Estados Unidos la apoyaría, según Eguegu, porque Níger es un socio fundamental en la lucha contra el yihadismo. Además, teme que la inestabilidad en Níger permita a Rusia ejercer aún más influencia en una región en la que una sucesión de golpes de Estado ha encumbrado a gobiernos aliados al Kremlin.

No obstante, la resistencia opositora, el fuerte compromiso del ejército en la lucha interna contra el terrorismo y el bandidismo en 30 de los 36 estados, el alto costo de este tipo de operaciones, la experiencia en Liberia hace treinta años de que estas misiones nunca tienen fecha de terminación y, finalmente, el hecho de que el tercio norte del país está habitado por 57 millones de miembros del pueblo Hausa (musulmanes), pero otros 13 millones viven en los territorios contiguos de Níger, hacen muy improbable que el ejército nigeriano se arriesgue a una aventura en el país vecino.

Otros Estados miembros de la CEDEAO tampoco acompañarán el uso de la fuerza en Níger. Mauritania no está de acuerdo, Argelia tampoco, Guinea, Mali y Burkina tampoco, Benín no tiene fuerza para atacar a Níger y en Senegal se multiplican las protestas contra el gobierno prooccidental de Macky Sall. El hecho de que se haya vencido el ultimátum dado a la junta de Níger, sin que la intervención de la CEDEAO se concrete, indica que la decisión no es firme. No es de excluir que la presión de París y Washington la ponga en marcha y que una invasión sin ganas fracase ante los experimentados ejércitos de Níger, Malí y Burkina Faso asesorados por Wagner.

Francia, por su parte, tampoco está en condiciones de intervenir. Se ha quedado sin base en Níger y el año pasado debió salir de Chad. Si bien mantiene sus bases en Costa de Marfil, Senegal y Gabón, ninguna de éstas sirve para organizar una invasión.

Aunque Níger es uno de los países más pobres del mundo, sus tropas tienen experiencia en la lucha contra los yihadistas y recibieron entrenamiento de Estados Unidos, que tiene 1.100 soldados estacionados en el país, y de Francia, que cuenta allí con unos 1.500 efectivos. Ahora cuentan con el consejo de la Compañía Wagner y el sostén de sus aliados burkineses, malienses y argelinos. Una derrota militar de la coalición antinigerina haría caer los regímenes prooccidentales desde Nigeria hasta Senegal y disminuiría aún más la influencia de Francia en África.

Por esta razón, varias cancillerías occidentales han abogado por el diálogo, incluida Alemania, que ha pedido que continúen los “esfuerzos de mediación”. Mientras, el Alto Representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, dijo este sábado que comparte con el ministro argelino de Exteriores, Ahmed Ataf, la “inquietud y el deseo de evitar una escalada” en Níger. Argel quiere evitar la guerra en su frontera sur, porque llevaría a la intervención de Marruecos, el principal aliado de la OTAN en África y su rival en el Sáhara.

Por suparte, la posición de Rusia es que los acontecimientos en Níger son asuntos internos del país y no justifican una intervención externa. No obstante, aviones rusos de carga aterrizaron el sábado en el aeropuerto de Niamey y la Compañía Militar Privada (CMP) Wagner anunció que está desplegando sus efectivos en y en torno a esa capital.

Quienes rápidamente aprovecharon la situación fueron los yihadistas del Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS), que el jueves asesinaron en la región maliense de Ménaka (noreste) a seis soldados malienses de un convoy que acompañaba una flota de camiones civiles que se dirigía a Níger. Según datos del ejército maliense, los terroristas han perdido al menos a 15 combatientes.

El golpe de Estado en Níger ha creado una gran preocupación por el futuro de las exportaciones de uranio a Francia y otros países de la Unión Europea. La empresa francesa Orano, que lleva años extrayendo el metal en el noroeste de la nación africana, ha asegurado que sigue con sus operaciones en territorio nigerino y no está claro si la nueva junta suspendió las exportaciones del metal y de oro.

La preocupación europea por África se explica por su alta dependencia del continente vecino. Ahora el golpe en Níger parece cancelar el proyecto para construir un gasoducto transahariano de Nigeria a Europa a través de Níger y Argelia por el que Europa recibiría 30.000 millones de metros cúbicos anuales de gas.

Si estallara una guerra en África Occidental de la que sin duda sería parte, Europa sufriría no sólo la pérdida de importaciones esenciales, sino que debería recibir a cientos de miles de inmigrantes, sufriría la infiltración de terroristas y tendría que afrontar la reacción de la enorme cantidad de africanos que viven en el viejo continente. A EE.UU., por el contrario, no los afectaría una guerra en África Occidental, porque están lejos y no tienen grandes inversiones en la región. En realidad, los beneficiaría, al destruir la economía francesa y hacer a Europa aún más dependiente de los suministros energéticos trasatlánticos. De todos modos, Washington no tiene interés en que Moscú aumente su influencia en esa porción del mundo y seguramente acuda a Marruecos para impedirlo.

Tanto Francia como los mayores miembros de la CEDEAO se han metido en un callejón sin salida: tras haber amenazado con una invasión, si reculan, se desprestigian interna e internacionalmente, convalidan a la junta militar de Níger y, en el caso francés, arriesgan una catástrofe económica. Si, por el contrario, fuerzan la intervención militar, serán derrotados, aumentando la influencia rusa en la región, acrecentando el poder internacional de Argelia y arriesgando levantamientos internos que cambien el régimen político.

Sólo una solución negociada que permita a Francia seguir recibiendo uranio y oro de Níger, aunque ceda el control sobre los yacimientos y sus réditos, podría evitar una confrontación militar. Sin embargo, esta alternativa requiere de un mediador reconocido por ambas partes y de sentido de realidad en los liderazgos de Níger y Francia, una cualidad hasta ahora faltante en París. Si África Occidental cae al precipicio, arrastrará a Europa. ¿Quién puede evitarlo?

PUBLICADO EN TELAM: https://www.telam.com.ar/notas/202308/636298-niger-africa-europa-golpe-guerra.html

El presidente del Vision & Global Trends International Institute for Global Analyses, Tiberio Graziani, y el eurodiputado de Alternative for Germany (AfD) Gunnar Beck discutieron los disturbios en curso en Francia desatados por el tiroteo de un joven de 17 años de ascendencia argelina.

Los disturbios que han impactado al país y al mundo estallaron en el suburbio parisino de Nanterre el 27 de junio, después de que la policía matara a tiros a Nahel Merzouk, de 17 años, un repartidor de ascendencia argelina, durante la detención de su automóvil. El oficial que detonó el tiro fatal fue acusado de homicidio involuntario.

Desde entonces, los desmanes se han extendido por Francia, a Lyon y Marsella, e incluso a las vecinas Bélgica y Suiza. Un bombero ha muerto y cientos de policías y gendarmes han resultado heridos. El presidente Emmanuel Macron ha sido ridiculizado al culpar de la violencia a los videojuegos.

Tiberio Graziani atribuyó la situación a una serie de factores, no solo a la inmigración, sino también a la falta de integración, la historia colonial de Francia y los ataques dictados por Bruselas a los derechos de los trabajadores y jubilados, ejecutados por Macron y sus predecesores, que provocaron en los últimos años las protestas de los llamados ‘chalecos amarillos’.

«Hace años que no hay paz social en Francia», dijo Graziani. «El fenómeno de los llamados chalecos amarillos ha avergonzado a las autoridades francesas: a las protestas de los chalecos amarillos se han unido recientemente protestas contra las políticas relacionadas con la jubilación».

Gunnar Beck dijo que Francia tenía una política de inmigración «extremadamente liberal» y que una serie de gobiernos habían permitido que el problema escalara en las barriadas de inmigrantes.

«Las matemáticas demográficas se han agotado y la policía y el poder judicial francés ya no pueden contener el problema», dijo Beck. «Las poblaciones de inmigrantes son una enorme carga financiera para los contribuyentes franceses, lo que eventualmente conducirá al colapso del estado de bienestar. Francia hoy es un país mucho más violento y dividido que hace 50 o 60 años. Estos problemas solo empeorarán», estimó.

El político Eric Zemmour, líder del partido francés de derecha Reconquête (Reconquista), ha advertido: «Estamos en las primeras etapas de una guerra civil. Esta es una revuelta étnica». Beck dijo que el asalto de los alborotadores a la casa del alcalde Vincent Jeanbrun, gobernante del rico suburbio de L’Haÿ-les-Roses, en el sur de la capital francesa, en el que su esposa sufrió una fractura en la pierna, marcó una «nueva etapa» en los disturbios.

«La violencia ahora se está extendiendo desde el centro de las ciudades y las barriadas al resto de Francia. Ya nadie ni nada está a salvo», advirtió. «En otros países europeos con alta inmigración, como Alemania o Suecia, las comunidades de inmigrantes aún no han sido capaces de coordinar y ejecutar un esfuerzo tan complejo. Sin embargo, es solo una cuestión de tiempo hasta que esto suceda».

Graziani dijo que la inmigración era el «caballo de batalla» del partido de Zemmour, pero advirtió que «lo que estamos viendo en Francia en este momento podría suceder en otras partes de Europa».

“Europa en su conjunto no ha sabido entender el significado histórico de la inmigración, para gestionar el enorme flujo de inmigrantes”, subrayó el italiano.

Ambos comentaristas coincidieron en que Europa no había aprendido nada de la crisis migratoria de 2015, en la que dos millones de migrantes traficados de Oriente Medio y África se establecieron en el continente, más de la mitad de ellos en Alemania, mientras que miles más se ahogaron en el Mediterráneo.

Las políticas de los Gobiernos europeos y de la Unión Europea, con sede en Bruselas, «no han logrado gestionar, de una forma u otra, el llamado tema de la inmigración en más de 20 años», dijo Graziani. «Incluso en países considerados más democráticos y avanzados el problema de la inmigración y la integración sigue sin resolverse».

Beck dijo que solo Alemania había aceptado hasta 7,5 millones de inmigrantes no europeos solo desde 2018.

«Alemania dejará de ser un país principalmente alemán dentro de los próximos 10 a 12 años», pronosticó Beck. «Lo mismo ocurrirá en Francia y Suecia, aunque puede tardar hasta 15 años».

El asesinato policial de Nahel Merzouk ha generado comparaciones con la muerte del afroamericano George Floyd, asfixiado por un uniformado mientras se resistía al arresto por parte de la policía de Minneapolis, un episodio de brutalidad policiaca que detonó protestas y disturbios del movimiento Black Lives Matter (BLM).

¿Podría pensarse que lo que se está viendo en Francia es un equivalente europeo de BLM? «Es probable que algo análogo a la BLM suceda también en Francia, en vista del pasado colonial de este país», dijo Graziani.

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de Dossier Geopolitico

La declaración de 2700 palabras de los líderes del G7 sobre Ucrania emitida en Hiroshima después de su reunión cumbre pasó por alto la cuestión candente de hoy: la contraofensiva contra las fuerzas rusas.

Por M.K.Bhadrakumar  21 de mayo

Es un silencio ensordecedor, ya que circulan rumores sobre la desaparición del comandante en jefe de las fuerzas armadas de Ucrania. Significativamente, el propio presidente Vladimir Zelensky se está escabullendo de las capitales mundiales de gira de Kiev: Helsinki, La Haya, Roma, El Vaticano, Berlín, París, Londres y Jeddah e Hiroshima.  Parece que algo está podrido en el estado de  Dinamarca.

Al finalizar la cumbre del G7, el jefe del PMC de Wagner, Yevgeny Prigozhin, anunció el sábado que la operación rusa para capturar el centro de comunicaciones estratégicas de Bakhmut en la región de Donbass, en el este de Ucrania, que duró 224 días, se completó con éxito, superando la resistencia de más de 80.000 soldados ucranianos. 

Es un momento doloroso para Zelensky, quien se había jactado ante los legisladores estadounidenses en el Capitolio en diciembre pasado de que “al igual que la Batalla de Saratoga (en 1777 durante la Guerra Revolucionaria Estadounidense), la lucha por Bahamut cambiará la trayectoria de nuestra guerra por la independencia. y por la libertad.” 

Mientras tanto, para distraer la atención, ahora se habla de un cambio sutil en la política de EE. UU. con respecto al suministro de aviones de combate F-16 a Ucrania en un futuro indeterminado. En realidad, sin embargo, nadie puede decir cómo se verá el estado de la grupa ucraniana cuando lleguen los aviones.   Como era de esperar, la Administración Biden todavía parece estar en dos mentes. F-16 es un artículo caliente para la exportación; ¿Qué pasaría si los rusos lo volarán del cielo con sus armas de alta tecnología y arruinaran su fama? 

Los rusos parecen haber llegado a la conclusión de que nada menos que una victoria total hará que los estadounidenses y los británicos entiendan que Moscú habla en serio sobre los tres objetivos detrás de las operaciones militares especiales que no son negociables: seguridad y protección de la comunidad étnica rusa y su derecho a vivir en paz y dignidad en los nuevos territorios; desmilitarización y desnazificación de Ucrania; y una Ucrania neutral, soberana e independiente liberada de las garras de Estados Unidos y que ya no sea un vecino hostil. 

Sin duda, los niveles sin precedentes de hostilidad estadounidense hacia Rusia solo endurecieron la determinación de Moscú. Si la alianza anglosajona sigue subiendo la escalera de escalada, la campaña rusa bien puede expandir la operación a toda la región al este del río Dniéper. Los rusos están en esta guerra a largo plazo y la pelota está en la cancha estadounidense.

Lo que me viene a la mente es un discurso del presidente Vladimir Putin en julio pasado mientras se dirigía a la Duma. Él había dicho:  “Hoy escuchamos que quieren derrotarnos en el campo de batalla.  ¿Bien, qué puedo decir? Deja que lo intenten. Ya hemos oído hablar mucho de que Occidente quiere luchar contra nosotros ‘hasta el último ucraniano’.  Esta es una tragedia para el pueblo ucraniano, pero parece ser hacia donde se dirige. Pero todos deben saber que, en general, aún no hemos comenzado nada en serio”. 

Bueno, la operación rusa finalmente comenzó «en serio». El pensamiento detrás de la demora es inconfundible. Putin subrayó en su discurso que Occidente debe saber que cuanto más dure la operación militar especial de Rusia, “más difícil será para ellos negociar con nosotros”. 

Por lo tanto, la gran pregunta es sobre la contraofensiva ucraniana. Las fuerzas rusas disfrutan militarmente de una superioridad abrumadora en todos los sentidos. Incluso si el núcleo duro de las fuerzas ucranianas que fueron entrenadas en Occidente, que suman entre 30 y 35 000 soldados, logran algún “avance” en la línea del frente de 950 kilómetros de largo, ¿qué sucede a partir de entonces? 

No se equivoquen, seguirá un contraataque ruso masivo y los soldados ucranianos solo pueden terminar en una trampa de fuego y sufrir grandes pérdidas en sus decenas de miles. ¿Qué habría logrado el eje anglosajón? 

Además, el ejército ucraniano se habrá agotado tanto que nada impedirá que las fuerzas rusas avancen hacia Jarkov y Odessa. Aquí radica la paradoja. Porque, a partir de ese momento, los rusos no tendrán con quién hablar. 

Si el comportamiento estadounidense en el pasado, ya sea en Vietnam, Afganistán o Irak y Siria, es algo a lo que atenerse, Washington no hará nada. El conocido pensador estratégico estadounidense, el coronel (retirado) David MacGregor, no podría haber dicho las cosas mejor cuando dijo a principios de esta semana: 

“Puedo decirles que Washington no va a hacer nada. Y siempre he advertido… nosotros (Estados Unidos) no somos una potencia continental, no somos una potencia terrestre en ningún lugar excepto en nuestro propio Hemisferio. Somos principalmente una potencia aeroespacial y marítima, al igual que Gran Bretaña. ¿Y qué significa eso? Cuando nos va mal, navegamos, volamos, volvemos a casa… Eso es lo que hacemos siempre. Eventualmente, simplemente nos vamos. Y creo que eso está en la agenda ahora”. 

El silencio sepulcral de la declaración del G7 sobre la contraofensiva ucraniana es comprensible. La declaración del G7 debe yuxtaponer con un informe que apareció en Político en la víspera de la cumbre en Hiroshima que, citando a altos funcionarios estadounidenses, elaboró ​​​​un audaz plan para transformar la guerra de Ucrania en un «conflicto congelado» en la analogía de la Península de Corea o Cachemir. 

Un funcionario del Pentágono le dijo al diario que los recientes paquetes de ayuda militar a Ucrania reflejan el “cambio a una estrategia a más largo plazo” de la administración Biden. Según se informa, los funcionarios estadounidenses ya están hablando con Kiev sobre la naturaleza de su relación en el futuro. 

Principalmente, si la oferta de membresía de Ucrania en la OTAN se estanca, las garantías occidentales podrían variar desde un acuerdo de defensa mutua del Artículo 5 al estilo de la OTAN hasta acuerdos de armas con Ucrania al estilo de Israel para que “el conflicto termine en algún lugar entre una guerra activa y un enfrentamiento frío. ”

De hecho, la declaración del G7 comenzó a conceptualizar la «europeización» de Ucrania con reformas, una economía de mercado impulsada por el sector privado y las instituciones financieras occidentales, e impulsando militarmente la capacidad disuasoria de Kiev frente a Rusia. 

Es bastante asombroso. Apenas se ha descifrado una narrativa defectuosa, que propugna la derrota militar de Rusia en Ucrania y el derrocamiento de Putin, se está levantando otra narrativa, basada en la noción simplista de que Rusia simplemente se dará la vuelta y observará pasivamente a EE. UU. integrando a Ucrania en el sistema de alianza occidental para crear una herida abierta enconada en las fronteras occidentales de Rusia que consumirá recursos durante las próximas décadas y complican los lazos con los vecinos.

Sin embargo, la reacción del canciller ruso Lavrov a la Cumbre del G7 confirma que Moscú no caerá en la trampa de un “conflicto congelado”. Lavrov dijo: “¿Podría echar un vistazo a las decisiones que se están debatiendo y adoptando en la cumbre del G7 en Hiroshima y que tienen como objetivo la doble contención de Rusia y la República Popular China?

“Se anunció en voz alta y franca el objetivo, que es derrotar a Rusia en el campo de batalla, y sin detenerse en esto, eliminarla después como rival geopolítico, por así decirlo, junto a cualquier otro país que reclame un lugar independiente en el mundo. , serán reprimidos como oponentes.”

Lavrov también señaló que la comunidad de expertos de los países occidentales está discutiendo abiertamente la orden de elaborar escenarios destinados a la ruptura de Rusia, y “no ocultan que la existencia de Rusia como un centro independiente es incompatible con el objetivo de la dominación global de Occidente. .” El Ministro dijo: “Tenemos que dar una respuesta firme y consistente a la guerra que se nos declara”.

Sin embargo, no es que los estadounidenses sean incapaces de ver la guerra a través de los ojos de Rusia. Lea aquí una carta pidiendo un poco de cordura en Washington escrita por un grupo de distinguidos ex diplomáticos y oficiales militares estadounidenses asociados con Eisenhower Media Network. Por cierto, pagaron para que saliera en el New York Times, pero el resto de medios del establishment optaron por ignorarlo.

POR MK BHADRAKUMAR

El terremoto geopolítico de Ucrania provocó temblores en toda Europa y cada país está evaluando su posición y su papel.

Los equilibrios internos de la Unión Europea se están transformando significativamente como consecuencia de la guerra de poder de Estados Unidos con Rusia en Ucrania. Los países que son vecinos cercanos de la zona de conflicto, países de Europa del Este y los Estados Bálticos, tienen un mayor sentido de participación en el conflicto en comparación con los países de la Vieja Europa. Estos Nuevos Europeos han tenido una historia difícil que los coloca en una trayectoria marcadamente ‘antirrusa’. 

Sus miedos maniqueos a Rusia los acercaron más a los EE. UU. y a la Gran Bretaña posterior al Brexit que a sus aliados naturales en Europa occidental. Polonia, la entidad más poderosa de la Nueva Europa, está invirtiendo masivamente en defensa, lo que puede catapultarla como la potencia militar líder en Europa. 

El presidente de Francia, Emmanuel Macron (derecha), con el canciller alemán Olaf Scholz cuando llegan para asistir a una ceremonia que marca el 60 aniversario del Tratado del Elíseo, el Gran Anfiteatro de la Universidad de la Sorbona, París, el 22 de enero de 2023 (Photo by Ludovic MARIN / AFP)

En 2022, Polonia firmó un enorme contrato de compra de armas con Corea del Sur: carros de combate pesados ​​(cuatro veces más que Francia), artillería, aviones de combate, por 15.000 millones de euros. Varsovia también firmó un contrato el mes pasado para comprar dos satélites de observación de Francia por 500 millones de euros. Polonia está decidida a ser cada vez más importante en los asuntos europeos. 

Por otro lado, para Alemania, la potencia europea, la guerra es un tema especialmente sensible y está inmersa en un cierto cuestionamiento constante de sí misma. El legado nazi de Alemania, su dependencia elegida del gas ruso y la renuencia a entregar las primeras armas a Ucrania la ponen hoy en agonía por el tema de las entregas de tanques pesados. 

No obstante, Alemania rápidamente aprovechó la operación militar especial rusa en Ucrania para anunciar el 27 de febrero un fuerte aumento en su gasto militar a más del 2% de su producción económica en uno de una serie de cambios de política. El gobierno del canciller Olaf Scholz decidió aportar 100.000 millones de euros para inversiones militares de su presupuesto de 2022. (En comparación, el presupuesto total de defensa de Alemania fue de 47 mil millones de euros en 2021).

Para no quedarse atrás, el presidente Emmanuel Macron dijo en junio que la operación de Rusia en Ucrania había llevado a Francia a “una economía de guerra” que esperaba que durara mucho tiempo. Anunció el fin de semana que pediría al parlamento que aprobara un nuevo presupuesto de 400.000 millones de euros para el período 2024-2030, frente a los 295.000 millones de euros para 2019-2025.

El nuevo presupuesto tiene como objetivo modernizar las fuerzas armadas de Francia frente a múltiples amenazas potenciales nuevas, dijo Macron el viernes, y agregó:   “Después de reparar las fuerzas armadas, las vamos a transformar. Tenemos que hacerlo mejor y hacerlo de manera diferente”.

Sin duda, el terremoto geopolítico en Ucrania causó temblores en toda Europa y cada país está evaluando su posición y papel. Aunque ningún país cuestiona su compromiso europeo, hay una sensación palpable de desorientación. Scholz escribió en un ensayo hace dos meses en la revista Foreign Affairs que era hora de un Zeitenwende , o “punto de inflexión” histórico, en el que Alemania asumiera la responsabilidad. 

Nuevamente, el viernes, Macron y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, firmaron un nuevo tratado de cooperación conjunta, calificado como un histórico tratado de amistad para lograr objetivos estratégicos comunes. Han decidido dejar atrás las tensiones por el proyecto de gasoducto MidCat a través de los Pirineos (que fue bloqueado por Francia por motivos medioambientales). 

Pero ambos países tienen motivaciones diferentes. Francia puede estar apuntalando el apoyo europeo mientras se prepara para disputar con los EE. UU. sobre los miles de millones de dólares en subsidios para empresas estadounidenses como parte de la Ley de Reducción de la Inflación del presidente Joe Biden, cuyo objetivo es financiar una transición ecológica. Y España probablemente aspira a convertirse en un jugador más destacado en el núcleo del poder europeo, y estima que una alianza más estrecha con Francia ayudará.

Sin embargo, para el domingo, Macron está celebrando el 60 aniversario de la reconciliación franco-alemana de 1961 en una cumbre en París con Scholz, junto con un Consejo de Ministros conjunto, con el foco puesto en recuperar el entusiasmo del eje París-Berlín que solía presidir la UE hasta que estalló el conflicto en Ucrania. Queda por ver si esa arrogancia puede recuperarse. 

Francia y Alemania no estaban preparadas para esta guerra en Ucrania, mientras que los países del frente oriental estaban más atentos frente a Moscú e inmediatamente percibieron lo que estaba en juego. El costo político de esta discrepancia aún no es cuantificable. Mientras tanto, el equilibrio de poder en Europa ha cambiado y no está claro si Francia y Alemania lograrán forjar un nuevo equilibrio . 

Por el momento, los aliados presionan cada vez más a Scholz para que envíe carros de combate Leopard de fabricación alemana a Ucrania o para que permita a otros países reexportar desde sus propias existencias. Estados Unidos lidera esta pantomima desde la retaguardia. 

Washington está decidido a poner los últimos clavos en el ataúd del acercamiento germano-ruso e interrumpir el renacimiento del eje franco-alemán para abordar conjuntamente una respuesta europea a la ley de subsidios predatorios de Biden y trazar caminos para proteger la industria europea. Los riesgos económicos son muy altos ya que, atraídos por el subsidio estadounidense, es probable que la industria europea migre a Estados Unidos. 

Francia y Alemania son profundamente escépticos de que Washington haga cambios significativos en el plan de inversión verde. Lo que está en juego es “el ideal de una Europa unida y en pleno control de su destino”, como dijo Macron en la ceremonia en la Sorbona de París hoy con Scholz a su lado. Scholz, a su vez, dijo: “Hoy nos esforzamos codo con codo para fortalecer la soberanía de Europa”. Afirmaron amitié indestructible (amistad indestructible).

De hecho, Polonia eligió precisamente hoy apuntar sus armas contra Alemania, mientras Macron y Scholz celebraban los 60 años del Tratado del Elíseo en París para apuntalar su alianza con un día de ceremonias y conversaciones sobre la seguridad, la energía y otros desafíos de Europa. 

El primer ministro polaco Morawiecki arremetió contra Scholz en un lenguaje extremadamente duro y amenazó con construir una «coalición más pequeña» de países europeos si Alemania no acepta la transferencia de tanques Leopard 2. Morawiecki tronó: “Ucrania y Europa ganarán esta guerra, con o sin Alemania”.

Acusó a Scholz de no “actuar a la altura del potencial del estado alemán” y de socavar o sabotear “las acciones de otros países”. Morawiecki se enfureció con una ira incontrolable : “Ellos (los políticos alemanes) esperaban empeñar al oso ruso con contratos generosos. Esa política los llevó a la bancarrota y, hasta el día de hoy, a Alemania le resulta difícil admitir su error. Wandel durch Handel se ha convertido en sinónimo de error de época”. 

Todavía faltan 36 horas para el primer aniversario de la operación rusa en Ucrania. Pero la guerra se ha extendido a Europa. A medida que Rusia gana terreno militarmente y el espectro de la derrota acecha a EE. UU. y la OTAN, Polonia se vuelve frenética. Se acerca un punto de inflexión para que recupere su «territorio perdido» en el oeste de Ucrania si ese país colapsa, aunque Stalin había compensado a Polonia con más de 40,000 millas cuadradas de tierras del este de Alemania. 

Es poco probable que Europa sea parte del revanchismo polaco, especialmente Alemania. Estas amplias maniobras políticas pueden verse como un intento de adaptarse al nuevo mundo de la guerra y, quizás, también de preparar a Europa para el que viene después. 

*M. K. Bhadrakumar es un ex diplomático indio con 30 años de carrera. Escribe sobre la política exterior india y los asuntos de Oriente Medio, Eurasia, Asia Central, Asia Meridional y Asia-Pacífico.

Artículo publicado originalmente en Indian Punchline el 22 de enero.

Portal de Inteligencia Económica (PIE) entrevista a Christian Harbulot (*)

Con motivo de la primera publicación del libro anual Guerre Économique, Christian Harbulot, Lucie Laurent y Nicolas Moinet instan a los líderes empresariales franceses a pensar de manera diferente sobre la cuestión de las confrontaciones económicas que todavía se ven con demasiada frecuencia desde el ángulo del análisis competitivo y empresarial central. . Ha llegado el momento hoy de cuestionar la amenaza que representan las potencias conquistadoras y la actitud controvertida de ciertos aliados que no dudan en debilitarnos.

Portal de Inteligencia Económica (PIE)  : Este libro es el primer trabajo del  Centro de Investigación 451 . ¿Podría presentar primero este centro de investigación, fundado en enero de 2022? ¿Cuál es su génesis, cuáles son sus objetivos y sus caminos de desarrollo? ¿Cómo se vincula con la Escuela de Guerra Económica, de la que encontramos muchos graduados y colaboradores entre los autores?

Christian Harbulot (CH)  : La creación  del Centro de Investigación 451 (CR451)  se había vuelto vital en relación con la evolución seguida por el EGE  desde su creación en 1997. Teníamos que dar una nueva dimensión a la originalidad de nuestra producción de conocimiento. El cuarto de siglo de trabajo realizado dentro de la Escuela de Guerra Económica  nos legitima para iniciar una segunda etapa que prefigura los contornos de un nuevo tipo de institución privada. 

La EGE está en el campo de la formación, apoyada en ese sentido por la dinámica de desarrollo que el grupo Planeta le ha permitido desde hace seis años  . El  CR451  se sitúa en el campo de la investigación en el campo de la guerra económica y el de la guerra de la información a través de contenidos. Por extraño que parezca, son todavía dos líneas de investigación por despejar en la medida en que el mundo académico se ha mantenido muy ausente de este tipo de abordajes. 

La guerra económica ahora se reconoce como un elemento decisivo de la guerra global. El caso de Ucrania es el ejemplo reciente más revelador. Es por ello que el objetivo primordial de este centro de investigación es producir conocimiento útil lo más cercano posible a la realidad de los enfrentamientos económicos. El segundo objetivo es encontrar socios para trabajar en estos temas. Sucede que el  CR451  ha entrado en diálogo con el ejército. La llegada del General Burkhard como Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ha permitido dejar constancia de la absoluta necesidad de entrar en tal proceso de aculturación. 

Así, la razón de ser del  CR451  es poder dar respuesta a esta necesidad, creando productos experimentales que eventualmente estarán disponibles en el sistema militar pero también en el mundo empresarial. Este es el mensaje contenido en el trabajo elaborado por el  CR451 , “ Guerra económica: ¿quién es el enemigo? ” que las ediciones del Nuevo Mundo publicaron el 5 de octubre. 

PIE  : ¿Considera que este trabajo es tanto una cuestión de investigación como una señal de alerta o un manual de resistencia?

CH  : Podrías decirlo de esa manera. Uno de los puntos fuertes de este trabajo es informar sobre la forma en que nació en Francia una cultura de combate económico. En la década de 1990, se realizó un experimento dentro de una estructura de inteligencia privada compuesta por ex  miembros del servicio de acción de la DGSE  que decidieron integrar a ex  militantes de NAPAP , un grupo de lucha armada maoísta en la década de 1970. Tal “fusión de opuestos” tiene, que yo sepa , no tenía equivalente en el extranjero. Esta estructura recogía información para luchar contra intereses extranjeros que perjudicaban los intereses económicos de las empresas francesas. La fuerza de  CR451 se construyó en parte sobre este tipo de retroalimentación, y esto es lo que le permitió existir aguas arriba.

PIE  : ¿Para quién es este libro? 

CH  : Este libro quiere pensar fuera de la caja. Buscamos dirigirnos a una audiencia más amplia que el pequeño mundo de la inteligencia económica. ¿Qué será de Francia en un contexto cada vez más exacerbado de guerra económica? A nadie se le escapa que las medidas de represalia sobre el gas ruso pueden tener repercusiones negativas en la vida cotidiana de todos nosotros. Se hace necesario, pues, arrojar luz sobre este tipo de enfrentamientos clandestinos que preceden, acompañan y luego relevan a los conflictos bélicos clásicos.

PIE  : No nombrar al enemigo es la mejor manera de dejarlo progresar, sin siquiera darnos cuenta de que nos está debilitando económicamente. 

CH  : Así que vivimos en un estado de lo no dicho, que recorre toda la historia francesa contemporánea desde 1945 hasta hoy. La mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea experimentan, de una forma u otra, este mismo tipo de no dicho. Entonces, ¿cómo espera que a partir de entonces podamos señalar quién es el enemigo, y más particularmente en la guerra económica entre países aliados?

La raíz del problema proviene en parte del colapso de Francia que resultó de la catastrófica derrota militar de junio de 1940. Al final de la guerra, el miedo manifiesto de ver al Partido Comunista tomar el poder en Francia incitó fuertemente a una parte de la política clase para poner nuestra seguridad en manos de los Estados Unidos de América, en particular pidiendo el establecimiento de bases militares permanentes en Francia. Cela va de soi, chaque chose à son prix, et en l’occurrence, la compensation de cette aide d’outre-Atlantique était de nous faire entrer dans un état de dépendance globale (monétaire, financière, technologique) à l’égard des Estados Unidos de América. 

Nuestros decisores públicos y privados se han ido adaptando gradualmente a esta limitación. Por supuesto, entre 1958 y 1965 hubo un intento del general De Gaulle de reducir esta dependencia. Triunfó por el petróleo, fracasó por la informática. Posteriormente, sus sucesores se alinearon gradualmente. La venta de Alstom  a  General Electric , o la cancelación del contrato del “siglo” de los submarinos con destino a Australia, nos recuerdan que esta dependencia todavía tiene un coste importante para la economía del país. 

PIE  : ¿Por qué tituló su libro “¿Quién es el enemigo?” singular y no plural?

CH  : Elegir el singular es una fórmula directa para intentar romper un tabú muy arraigado en las esferas de poder donde se acostumbra a silenciar este tipo de cuestiones. Pero en verdad, la respuesta a la pregunta es más compleja porque Francia tiene que lidiar con diferentes tipos de relaciones de poder económico. La definición del enemigo económico difiere del enemigo militar. En nuestro campo, hablamos principalmente de hostilidad o nocividad. 

Una potencia extranjera es hostil cuando perjudica la preservación de nuestro propio poder. Este es todo el debate sobre la forma en que Estados Unidos busca asegurar su supremacía sobre el mundo, sin exhibirse como un imperio tradicional. Históricamente, Estados Unidos jugó un papel indirecto muy activo en la degradación de Francia con el virtuoso pretexto de denunciar los imperios coloniales europeos. Pero no olvidemos que los ciudadanos de esta joven República fundaron su nación conquistando los territorios ocupados por los pueblos indios que posteriormente fueron almacenados en reservas.

Tampoco se trata en este trabajo de centrarse en una estigmatización del poder estadounidense. Dadas las fracturas duraderas y en evolución del mundo, es vital insistir en los problemas que nos plantean otras potencias emergentes, como la China comunista, de la que dependemos mucho más que Rusia. Usted sabe que el EGE  publicó dos informes sobre China en el momento de la pandemia. No pasaron desapercibidos. Primero, el informe de advertencia «¿ Se ha convertido China en una potencia peligrosa?» Luego un informe de vigilancia sobre las contradicciones del sistema comunista chino, que se presenta en Davos a través de la voz del presidente Xi Jinping como “normal”, mientras el país que dirige busca lograr la supremacía del mercado sobre el resto del mundo. 

El resultado de la encuesta realizada en julio de 2022 con la red AEGE respondiendo a la pregunta: “En su opinión, ¿cuáles son las 5 potencias extranjeras que más amenazan los intereses económicos franceses? »

PIE: Hablemos de Europa. ¿Hay cierta conciencia en esta escala?

CH  : Europa solo entra en estrategia cuando están en la esquina del ring con quince cuchillos apuntando a su pecho. En general, la estrategia de anticipación es inexistente en Bruselas. Recuerde cuando Putin hace algunos años amenazó con cerrar el grifo de gas europeo. Europa descubrió de repente su dependencia del gas ruso. La toma de conciencia solo duró unos días. Cada Estado miembro se apresuró a olvidar este estado de cosas. 

La Unión Europea ha cultivado otra forma de ambigüedad con su socio en Washington. Esto se explica por el hecho de que la Unión Europea ha generado un superávit de 150.000 millones de euros en sus intercambios económicos con Estados Unidos en los últimos años, como le gusta señalar a Nicolas Ravailhe. Pero esta aparente ventaja no nos permite abrir un camino, por estrecho que sea, que nos conduzca al inicio de la autonomía estratégica. Permanezcamos lúcidos, la Unión Europea aún vive bajo una presión geopolítica y militar muy fuerte por parte de los Estados Unidos de América. 

PIE: ¿Cómo explicaría la diferencia entre Francia y Alemania?

CH  : Alemania perdió las dos guerras mundiales y, a través de su toma de decisiones, contribuyó en gran medida a destruir la Europa del siglo pasado. Pero los alemanes borran cada vez más esta realidad histórica de su memoria colectiva. Sin embargo, no estoy tratando de estigmatizar a Alemania. Para equilibrar mi punto, ¿qué francés recuerda la destrucción provocada por el Sacro Imperio Romano Germánico y la desestabilización de Alemania durante tres siglos? No olvidemos que Francia nunca reivindicó demasiado esta victoria estratégica, con el costo del efecto boomerang inducido (la guerra de 1870, la guerra de 1914-1918 y la de 1939-1945). 

La Alemania de 2022 sigue reconstruyendo su poder asumiendo tres formas de dependencia: la de Estados Unidos, la de China y la que persiste con Rusia. Este caso de libro de texto abre nuevas perspectivas de investigación que el  CR451  no dejará de profundizar. 

Francia debe gestionar sus propias dependencias con Estados Unidos y China. A diferencia de Alemania, nuestro país no se encuentra en una fase de construcción de poder sino en una búsqueda por preservar su poder. Que es muy diferente. Y esto explica toda la ambigüedad de la relación entre nuestros dos países. Alemania busca establecer una nueva forma de supremacía dentro de Europa. Francia no puede aceptar tal objetivo, dadas las lecciones de la historia.

PIE  : Para concluir, ¿cuáles son, después del lanzamiento de este libro, los caminos de desarrollo del  CR451  ?

CH  :  CR451  continuará produciendo conocimiento sobre guerra económica y guerra de información, como el libro que acabo de mencionar. Comenzamos a expresarnos hace varios meses a través de un  canal CR451  en YouTube y fortaleceremos nuestra voz poniendo un sitio web en línea en las próximas semanas. En 2023, el objetivo es organizar un simposio sobre guerra económica que, espero, sea un momento fundacional para cierta corriente de pensamiento. Las líneas de trabajo en desarrollo tal vez nos lleven a sacar nuevas estructuras, que estarán vinculadas a solicitudes muy concretas formalizadas por nuestros interlocutores ya las que tendremos que dar respuestas adecuadas.

Hubert Le Gall y Luc de Petiville

FUENTE https://portail-ie.fr/analysis/4111/conversation-christian-harbulot-guerre-economique-qui-est-lennemi

(*) Christian Harbulot , Teniente Coronel de la Reserva del Ejercito Frances, es un estratega francés especializado en inteligencia económica . Es director de la Escuela de Guerra Económica y director asociado de la consultora Spin Partners, especializada en inteligencia económica y cabildeo .

PORTAL DE LA INTELIGENCIA ECONOMICA (Francia): El Portal IE refleja la dinámica del sector IE en Francia. En la interfaz de los mundos de la inteligencia económica, los negocios y la investigación, el Portal es el centro francés de información sobre inteligencia económica y estratégica. Su objetivo: proporcionar información sobre el desarrollo de esta disciplina, promover los intercambios entre estos tres entornos y permitir la referencia de las empresas francesas de IE.

En su columna semanal de Geopolítica, que se difunde desde hace 16 años en el Club de La Pluma, el *Director de Dossier Geopolitico DG, habla que la importancia del “XX Congreso del Partido Comunista Chino”, que con sus resoluciones habrá dado un paso mas de consolidar la nueva potenciación de la República Popular como un elemento clave y ya imposible de soslayar a nivel global por su importancia: Económica, Financiera, Tecnológica, Cultural y seguramente lo será a la brevedad también militar, con la ratificación de Xi Jinping como su nuevo líder.

Algunos datos para entender este posicionamiento global en “Producción Manufacturera Mundial” de China: Asia representa el 52%, Europa el 22% y América del Norte el 18,5%. Pero de estos porcentuales, desglosado por países: China es el 30%; EEUU el 16%; Japón el 7%; Alemania el 5,7% y Corea del Sur el 3,2%

Observamos que: Asia se lleva la parte mas importante de la producción manufacturera global y que la China del 2022, hoy exhibe un PBI de 16 billones dólares y que representa el 18% del Pbi global.

Por ello ya es una locomotora necesaria e imprescindible para cualquier cálculo y análisis  de la Geopolítica y la Geoeconomía mundial; China además en un proceso distinto al modelo que hasta ahora ha impuesto Occidente en todo el Mundo, para posicionar su hegemonía tanto: Política, Económica y Cultural, establece acuerdos de cooperación y desarrollo distintos. 

China plantea como un objetivo de máxima importancia, el de ser Garante de la Paz Mundial y con un eje fundamentalmente basado en la Cooperación Internacional, sin imposición de sistemas o modelos políticos; para alcanzar ese objetivo, presentó al Pueblo Chino el Proyecto 2035, mediante el cual el Presidente Xi, pretende mantener una Potenciación sostenida con un firme “desarrollo equilibrado del País” y un modelo de “sociedad moderna y próspera” alcanzando la soberanía alimentaria y tecnológica con un sistema de provisión logístico de bienes e insumos seguro y fluido internacional, para lo cual la Franja y la Ruta de la Seda S XXI es fundamental.

FRANJA Y RUTA DE LA SEDA CHINA S. XXI

Y cual es la respuesta del mundo anglófilo y sus socios europeos, que con una propaganda de guerra y belicismo intenta frenar y cercar, aislar el mundo euroasiático, con que modelo solo el modelo del expediente “militar”

2017: Para ello instrumentó con Trump el QUAD: Australia, Japón, India y EEUU. Con la idea de aislar a China y crear conflicto con sus vecinos asiáticos tanto en el Mar de la China como en el frente limítrofe Indo/Chino.

2021: Con la administración Biden se conformó el AUKUS: Australia, Reino Unido, EEUU.

2022: reunión de la OTAN “global” en Madrid, (invitó a Australia,Nva Zelanda y Corea del Sur) donde se determinó que los adversarios a enfrentar aislar y si pueden derrotar, son Rusia y China mas un G7 que se plantea que el área “Indo Pacifico” no puede estar controlada por la China

Como vemos todos proyectos de corte netamente militarista sin ningún aporte de cooperación económica y mucho menos de desarrollo sostenido y equilibrado para el mundo. Pero parecen que han encontrado la horma de los zapatos estos modelos injerencistas y belicistas. Primero la India lentamente se aleja de posibilidad de incrementar el choque por problemas de demarcación fronteriza con china y profundizando acuerdos comunicacionales y de proyección económica con China y los países asiáticos India es parte y uno de los sostenes mas firmes del grupos del Sur Global emergente con los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y a participado junto a la casi totalidad de los países asiáticos de la última Cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai desarrollado en la Ciudad de Samarcanda en Uzbekistán. Que marcó un incremento significativo de acuerdos y de planes para profundizar acciones de todos sus integrante mas la presencia de Turquía e Irán y algunos países africanos. Además los llamados “Tigres Asiáticos” intentan de todas formas impedir que su zona sea transformada por los occidentales en zona de conflicto y desestabilización que impidan seguir sus prósperos desarrollos y en ese marco, CHINA: implementó el “mayor tratado de libre comercio del mundo: conocido como RCEP que reúne a Myanmar, Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, tailandia, Vietnam, a los que se sumaron Japón, Corea del Sur Australia y Nueva Zelanda. Como vemos la idea del cerco siempre presente en las afiebradas mentes de los decadente establishment occidentales cada día encuentran no sólo resistencia sino fundamentalmente cambio y pérdidas de socios que creían tener atados y bien atados.

Pero bien, luego observando la situación política internas en los socios cercanos de EEUU como la reciente caída de la primera ministra de Gran Bretaña: Liz Truss “la Breve”, a la que debemos sumar las crisis en UE, de la administraciones de Francia, Italia, Alemania, etc., mas la crisis de una guerra perdida en Europa del Este (Ucrania), podemos concluir que el proyecto de la angloesfera arrastrando a la mayoría de los europeos tiene pocas posibilidades  de lograr sus objetivos guerreristas. que además este proyecto tiene un examen próximamente muy riesgoso con las cercanas elecciones de medio término 

*Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele, Director de Dossier Geopolítico DG

XI JINPING

España en guerra Por Eduardo Luque – El Viejo Topo

España está en guerra. No es una frase exagerada ni un ejercicio retórico. El suministro de armas a Ucrania para combatir a terceros (las milicias del Dombass y el ejército ruso) nos pone en la mira de los misiles y armas rusas. No ha habido declaración de guerra formal ni siquiera debate parlamentario. El gobierno del PSOE sabía que contaba, si hubiera sido necesario, con el apoyo de la derecha y la ultraderecha; los grupos de izquierda, sin rumbo, sin propuesta alternativa, apabullados por la campaña publicitaria y temerosos de perder su espacio institucional, lanzan frases hueras o simplemente callan como hizo Yolanda Díaz y dan por buena la situación. El añorado Domenico Losurdo hablaría de esa “izquierda ausente”.

La población española sigue ajena a las nubes de tormenta que se alzan en el horizonte. Las decisiones tomadas en la cumbre de la OTAN en Madrid (atizar aún más las guerras en África) no han merecido atención. La prensa nos entretiene con banalidades: los grandes temas de la reunión fueron las indumentarias y los menús de los invitados. Lo anecdótico oculta las graves decisiones que se toman. Pocas cosas han trascendido a la opinión pública. El movimiento anti-OTAN aunque ha conseguido movilizarse ha estado plagado, como casi siempre, de sectarismos y divisiones. La llamada “izquierda institucional” ha intentado controlar y amordazar la protesta. El peso de los cargos en el ejecutivo hace ser muy circunspectos a esos dirigentes políticos, antaño muy críticos con la OTAN y que hoy la justifican como mal menor. El desarme ideológico de la izquierda es en parte responsable de la actual situación de confusión en la ciudadanía.

El conflicto ucraniano no acabará con la tensión OTAN-Rusia; será, cuando acabe esta guerra, un episodio más al que seguirán otros. No volveremos a la situación anterior al 24 de febrero.

La sumisión del actual gobierno “progresista” a los dictados de EEUU nos debería avergonzar como país; tanto es así que el presidente Biden sólo informó al ejecutivo español de que iba a ampliar la base de Rota para dar cabida a dos nuevos destructores. Insisto, sólo informó. UP afirmó que el presidente español ni los había consultado. Pedro Sánchez ha utilizado la cumbre de la OTAN en Madrid como plataforma política personal; se trataba de ofrecerse para otros cargos si llegaba la ocasión. Nos quiso vender que  Ceuta y Melilla quedarían bajo el amparo de la organización a través del artículo 5; Jens Stoltenberg, el Secretario General de la organización atlántica, lo corrigió rápidamente, aclarando que la supuesta intervención no sería automática sino que estaría en función de los acuerdos políticos entre países (es decir de los intereses de EEUU).

En ese contexto se entiende la posición de sumisión promovida por Pedro Sánchez y su ministro de Exteriores José Manuel Albares y las acciones posteriores, es así como se explica la traición perpetrada por este gobierno al Pueblo Saharaui. Y por si no fuera poco el ministro de exteriores se ha encargado, con sus declaraciones, de acentuar la enemistad con Argel. El penúltimo exabrupto del diplomático ha sido acusar a Rusia de la “agresión que habíamos recibido por parte de Argelia”. Pero hay más: la toma de posición a favor de la monarquía alauita nos arrastrará a una guerra más que probable en el Sahel. La tensión argelino-marroquí ha subido de tono desde la última cumbre de la OTAN.

El Sahel africano será el nuevo escenario bélico en los próximos meses. La visita del ministro de exteriores a Rabat a comienzos del mes de julio apunta a definir el apoyo de España en caso de conflicto. Si hace pocas semanas fueron las tropas de la OTAN las que hicieron maniobras militares en el reino de Marruecos con la participación de Israel (las denominadas African Lion 22), ahora son las tropas rusas las que anuncian ejercicios militares conjuntos con Argel. Para detener el ansia belicista marroquí que cree que su posición es de fuerza, Argel corresponde con un enorme desfile militar, mostrando su armamento más sofisticado. Mientras, la prensa fantasea con la posibilidad de que Rusia esté interesada en una base naval en Oran. Es evidente que la tensión en la frontera se ha agudizado desde que Argel y Marruecos rompieron sus relaciones diplomáticas el año pasado. En este momento el control militar está sellando zonas fronterizas donde el contrabando entre los dos países era una forma de vida.

Las inadmisibles declaraciones del presidente de Gobierno sobre la matanza de inmigrantes en Melilla muestran, por si quedaban dudas, nuestra sumisión a los intereses de EEUU. Marruecos es la potencia  regional en la zona a expensas de nuestro país. Las declaraciones de Pedro Sánchez, defendiendo a la gendarmería marroquí, han provocado un profundo rechazo en el conjunto de la sociedad española. No es, como se ha pretendido justificar después, un problema de interpretación.

El actual gobierno muestra los límites de su “progresismo” y, parafraseando al poeta, el gobierno PSOE-UP se afana en ser “blando con las espuelas y duro con las espigas”. La apuesta decidida por la guerra (incrementando en 1000 millones de aquí al final de año el presupuesto en Defensa), el abandono de la reforma fiscal, el recorte las pensiones mediante la privatización y el posible pacto de rentas dibujan los límites de la acción de gobierno. Pedro Sánchez se muestra incapaz de arbitrar soluciones factibles a la crisis social que se avecina. La devastación social en la izquierda, provocada por una política que quiere paliar con gestos lo que son políticas neoliberales, abre camino a la futura victoria de la derecha. Pedro Sánchez ya asume que su destino personal no es renovar mandato en el palacio de la Moncloa sino, tal vez, ocupar los despachos de la OTAN en Bruselas.

Mientras, el ministro Albares nos muestra que es un triste hombre, aunque ignoro si es un hombre triste. Olvidado en la cumbre Atlántica de hace unas semanas, (obviamente su jefe lo eclipsó) nadie parece haber prestado atención a las declaraciones del ínclito ministro de exteriores español. Nadie prestó atención al señor Albares porque nuestra posición de vasallaje nos invisibiliza en el concierto internacional.  Para hacerse notar y, como si la situación no fuera ya suficientemente explosiva, nuestro jefe de embajadores se permite echar más gasolina al fuego. La arrogancia del personaje es inversamente proporcional al peso específico que tiene como diplomático. Hace pocos días nos enemistaba con Mali con unas declaraciones amenazantes. En plena cumbre de la OTAN en Madrid (claro anuncio de la orientación de las futuras relaciones con el Sahel), amenazó con la intervención militar en ese país. Sus palabras, recogidas por las agencias, son enormemente imprudentes. Afirmó que «no se descarta una intervención de la OTAN en Mali si fuera necesario», «Si es necesario y la situación constituye una amenaza para nuestra seguridad, lo haremos«. Queda solo una duda, si se refería a los grupos yihadistas, (por cierto, financiados como sabemos por Occidente) o a los militares rusos de la compañía privada Wagner. Sin duda estará satisfecho; alguien lo tiene en cuenta. Nuestro ministro se comporta, si me permiten la comparación, como esos pequeños perrichuelos que suplen su falta de talla con sus ladridos. Las declaraciones no son casuales: coinciden con la adopción por parte de la Alianza Atlántica del nuevo concepto que considera al Sahel como zona de “interés estratégico”. No ha sido sólo una baladronada de Albares. El actual incidente se enmarca en el deterioro creciente de las relaciones diplomáticas españolas con los países del Sahel y el Norte de África.

Mali llamó inmediatamente a consultas al embajador español en Bamako.  El hombre fuerte del país ha puesto al ministro en su sitio. El coronel Assimi Goïta denunció públicamente que, desde la intervención de la OTAN en Libia en 2011, el terrorismo ha ido expandiéndose por toda la zona. Se puede apreciar, desde esa perspectiva, que hay una relación de causa efecto entre las intervenciones militares de Occidente y el desarrollo de grupos terroristas. La aparición de estas organizaciones, como en el caso de Siria, es la excusa perfecta para invocar la necesidad de las guerras humanitarias. Es un recurso ampliamente utilizado en las últimas décadas: primero invadir un país para imponer la “democracia” y eliminar al “dictador” de turno que molesta; después quedarse para defender al país de los terroristas que los “defensores” han creado, al tiempo que se lo depreda. Es el caso de Irak, Siria o Libia.

Malí es un ejemplo. Los grupos terroristas, afincados durante décadas en zonas cada vez más amplias del territorio, han contado con armamento superior al del ejército. Unas fuerzas armadas con graves problemas de corrupción que han sido apoyadas por las potencias coloniales, en este caso Francia. Mali, como otras antiguas colonias francesas, sigue en un estado de postración social y económica que sólo se explica porque la antigua metrópoli sigue parasitando la riqueza de esta nación.

El ejército francés, que había desplegado durante décadas unos 5500 efectivos, comenzó a retirarse del país el 31 de enero. Acababa para los franceses la operación Takuba Task Force, entre grandes muestras de alegría por parte de la población. Su hueco ha sido ocupado por unos 2500 soldados de la compañía rusa Wagner que conjuntamente con el ejército maliense han conseguido muy buenos resultados en la lucha contra los yihadistas. El enfado francés es mayúsculo. Emmanuel Macron y el presidente de Senegal, hace pocas fechas, pedían la retirada de los Wagners de la zona.  La marcha del ejército francés provocará, a su vez, el fin de la operación europea EUTM-MALI, donde España. Alemania y otros países mantenían una fuerte presencia militar (nuestro país tiene unos 600 militares en la zona).  También el programa Minusma diseñado por la ONU para estabilizar políticamente el país y que contaba con 13289 militares y 1920 policías fenecerá a medio plazo.

La intervención de la ONU, tal y como se ha llevado a cabo hasta el momento, supeditaba los intereses del país africano, como ocurre en otros muchos, a los designios de las antiguas potencias coloniales. Nuestro gobierno, por otra parte, nos implica en más conflictos sirviendo a los intereses de terceros países. Nuestro papel en los nuevos escenarios es un triste papel. Así nos va.

CONCLUSIONES DE LA INDIA DE LA REUNION MINISTERIAL DE BALI
M.K.Bhadrakumar 11 de julio

La reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20 en Bali, Indonesia, la semana pasada estuvo amenazada por la lava caliente que fluía desde Eurasia. Los diplomáticos occidentales se esforzaron por “aislar” a Rusia, pero el infatigable ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, se rehuso. A medida que el polvo se asienta, China emerge de la cumbre de Bali como el adulto en la sala.

El Ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi tomó una asombrosa cantidad de «bilaterales» en menos de 48 horas, con sus homólogos del G20 de Indonesia, India, Rusia, Argentina, Unión Europea, Corea del Sur, Arabia Saudita, Francia, Canadá, España, Países Bajos, Singapur, Estados Unidos. Unidos, Alemania y Australia. Además, China también mantuvo en alto la bandera del multilateralismo y presentó una Iniciativa de Cooperación sobre Seguridad Alimentaria Global. ¡Bienvenidos al siglo posamericano!

Desde la perspectiva india, la reunión del Ministro de Asuntos Exteriores S. Jaishankar con el FM Wang Yi el 7 de junio fue lo más destacado en Bali. Las lecturas de Nueva Delhi y Beijing transmiten una impresión positiva. ( aquí y aquí )

La lectura india apareció primero y el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, en su sesión informativa diaria se apresuró a comentar al respecto, ¡mientras que la lectura china apareció solo al día siguiente! Zhao Lijian dijo:

“Hemos leído el comunicado de prensa de la India sobre la reunión. Lo que puedo decir es que el área fronteriza entre China e India es generalmente estable en este momento. Las dos partes acordaron seguir los importantes entendimientos comunes alcanzados por los dos líderes y los acuerdos firmados por ambas partes, y resolver adecuadamente los problemas relacionados con el sector occidental de la frontera entre China e India de acuerdo con el principio de seguridad mutua e igualitaria. China e India son vecinos importantes entre sí. Las dos partes tienen la voluntad y la capacidad de mantener conjuntamente la paz y la tranquilidad en las áreas fronterizas entre China e India”.

En la lectura china, Wang Yi señaló que «las relaciones bilaterales en general han mostrado un impulso de recuperación» desde marzo. Jaishankar tendió a estar de acuerdo y dijo que «las dos partes han logrado un progreso positivo en aspectos como salvaguardar la estabilidad a lo largo de las fronteras, promover la cooperación práctica y facilitar los intercambios de personal».

Como era de esperar, la lectura de la India destacó las expectativas de Delhi con respecto a la retirada completa en la frontera de Ladakh y la celebración de la próxima ronda de la reunión de Comandantes Superiores en una fecha próxima. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China se refirió al tema y también señaló «el principio de seguridad mutua e igualitaria» para resolver los «problemas relacionados con el sector occidental de la frontera entre China e India».

La lectura china destacó que el gobierno indio “espera una relación positiva, cooperativa y constructiva entre India y China, y está listo para trabajar con China para emitir una señal clara para impulsar la mejora de los lazos bilaterales y cambiar el consenso y la visión. de los dos líderes en la realidad.”

Significativamente, Jaishankar también le transmitió a Wang Yi que “India continuará defendiendo la autonomía estratégica y una posición independiente en los asuntos internacionales”.

No se puede subestimar su importancia, ya que viene después de la reciente cumbre del G7 en Alemania (a la que el primer ministro Modi fue invitado especial) y la cumbre de la OTAN en Madrid poco después, donde se presentó un nuevo «Concepto de seguridad» con el visto bueno de Washington. revelada, que presenta a China en términos poco amistosos.

Sin duda, Delhi debe estar observando de cerca la pirueta diplomática de la Administración Biden frente a Beijing últimamente. Bali fue testigo de un espectáculo extraordinario: una entrevista cara a cara de 5 horas entre Wang Yi y el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken (con interpretación simultánea y sin asistentes presentes), que el MFA en Beijing caracterizó como una larga comunicación» .

La lectura china destacó que «ambas partes acordaron que el diálogo fue sustantivo y constructivo, y ha ayudado a las dos partes a aumentar el entendimiento mutuo, reducir los malentendidos y los errores de cálculo, y las condiciones acumuladas para futuras interacciones de alto nivel».

Blinken aseguró a Wang Yi que la Administración Biden “no busca participar en una nueva Guerra Fría con China, cambiar el sistema de China, desafiar el estatus del Partido Comunista de China o bloquear a China, y no apoya la independencia de Taiwán ni busca cambiar el statu quo a través del Estrecho de Taiwán. Estados Unidos está comprometido con la gestión de riesgos en las relaciones bilaterales y está abierto a la cooperación con China”.

Anticipándose a una derrota estratégica en Ucrania, la administración de Biden está buscando una distensión con China, una relajación de la hostilidad y las relaciones tensas, mientras la fatiga de la guerra se está instalando y los aliados europeos no se están recuperando del retroceso de las sanciones. La narrativa de la administración Biden sobre Ucrania y Rusia se está derrumbando, ya que los países europeos están empantanados internamente en la agitación social, económica y política, especialmente Alemania, la potencia de Europa.

Washington teme, con razón, que una Rusia resurgente no va a dejar pasar este momento.

El contundente discurso del presidente Vladimir Putin el 7 de julio mientras se dirigía a las élites políticas de Rusia en una reunión del Kremlin no deja dudas sobre la Administración Biden. Putin declaró abiertamente que la operación militar especial de Rusia en Ucrania “también significa el comienzo de una ruptura radical del orden mundial al estilo estadounidense. Este es el comienzo de la transición del egocentrismo estadounidense liberal-globalista a un mundo verdaderamente multipolar”.

Putin dijo: “Todos deben entender que este proceso no se puede detener. El curso de la historia es inexorable, y los intentos colectivos de Occidente de imponer su nuevo orden mundial al resto del mundo están condenados… Hoy escuchamos que quieren derrotarnos en el campo de batalla. ¿Bien, qué puedo decir? Que lo intenten… Al mismo tiempo, no estamos rechazando las conversaciones de paz, pero aquellos que las están rechazando deben saber que cuanto más dure (la guerra), más difícil será para ellos negociar con nosotros”.

La reunión de Wang Yi-Blinken en Bali no podría haber tenido un escenario más dramático. En el futuro, la reunión allanará el camino para las interacciones entre Biden y Xi Jinping.

Wang Yi le dijo a Jaishankar que a medida que se desarrollan estos «cambios en el mundo que ocurren una vez en un siglo», India «de ninguna manera debe dejarse llevar por la corriente», sino que debe «mantener un enfoque estratégico… y tomar medidas concretas para seguir adelante». el importante consenso alcanzado por los líderes”, es decir, evitar la mentalidad de suma cero y considerar a los demás no como amenazas sino como “oportunidades para el desarrollo de los demás”.

Wang Yi dio a entender que China e India están en la misma página con respecto a la situación de Ucrania. De hecho, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China eliminó esta parte de la conversación de Wang Yi con Jaishankar como un comunicado de prensa separado para proyectar las «tres preocupaciones» de China sobre la situación en Ucrania:

China se opone a la narrativa de Occidente que tiene como objetivo "incitar la mentalidad de la Guerra Fría, exagerar la confrontación entre bloques y crear una nueva Guerra Fría". En lugar de polarización y confrontación, China aconseja diálogo y conversaciones de paz. 
Hay sofismas y dobles raseros en el intento de Occidente de proyectar el principio de soberanía sobre el tema de Ucrania. 
China se opone a las sanciones unilaterales de Occidente contra Rusia, que “no están justificadas ni son legales” y han socavado los intercambios normales entre estados, violado las reglas vigentes del comercio internacional y también “complicado y magnificado la crisis de Ucrania”. Todas las partes deben rechazar conjuntamente tales actos y esforzarse por construir un entorno abierto, justo y no discriminatorio para la cooperación internacional”. 

Desde la perspectiva china, existe cierta apreciación de que el gobierno de Modi defendió la autonomía estratégica de la India frente a la presión occidental concertada. La próxima presidencia de la OCS y el G20 de la India debería brindar una mayor claridad al «panorama general» de la relación entre la India y China, ya que el final del juego en Ucrania estaría a la vista y, con suerte, las estimaciones delirantes con respecto a Quad, etc., se habrían marchitado. Después de todo, el área fronteriza entre China e India se ha mantenido generalmente estable durante los últimos dos años y el interés mutuo radica en mantener las cosas así y construir sobre ella.

Todos los tratadistas históricos militares han escrito sobre el quiebre, en la II Guerra Mundial que causó la derrota alemana en Stalingrado, quien después de esa derrota ya carecio de la posibilidad de tener la iniciativa y solo se redujo a frenar el avance ruso -fallido- hasta la Caida de Berlin en manos del Ejército Rojo en mayo de 1945. 

Por ello, en estas columnas radiales en el Club de la Pluma, en noviembre del 2016, afirme que la victoria en la Batalla por la Ciudad Siria de Alepo, por parte del Ejército Arabe Sirio apoyado por las fuerzas aeroespaciales rusas y las unidades de hezbolá fue el “stalingrado” de los Yijadistas (los famosos “rebeldes moderados”), apoyados por el Eje: EEUU/UK y varios países de la OTAN, involucrados en darles equipamiento, financiamiento, instrucción e inteligencia a esos grupos de mercenarios terrorista. Nunca mas los terroristas tuvieron la posibilidad de tener la ofensiva o iniciar una ofensiva importante. Debo destacar que muchos comunicadores a partir de está clasificación usaron el término para definir un antes y un después en la Guerra impuesta a Siria.

Ahora estamos ante una situación similar, está semana cayo definitivamente el ultimo reducto que sin ningun posibilidad de escape o de causar daño al estar rodeados y sin posibilidad de recibir ningún tipo de ayuda los efectivos del Ejército Ucraniano y del Batallón Azov (milicias paramilitares neonazis) que fueran incorporadas legalmente por el Régimen de Kiev a la estructuras de sus FFAA. En la Ciudad Portuaria de Mariupol, está derrota en toda la linea -que patéticamente e infantilmente a sido tratada por Kiev -Zelensky- y la prensa occidental de EVACUACIÓN, es una DERROTA en toda la línea, por ello nos atrevemos a afirmar que está batalla final es el “stalingrado” Ucraniano, con está victoria la Federacion Rusia y las dos repúblicas de Donetsk y Lugansk. Ahora controlan todo el litoral del Mar de Azov tiene conexión total terrestre con la península de Crimea ya no depende solo del Puente entre Crimea y Rusia, y además le permitio capturar y poner nuevamente en funcionamiento el gran acueducto que envía agua potable del Río Dniéper y que hasta antes del 2014 había sido la fuente hídrica que transformó a Crimea en una península de gran producción agrícola.

 

Queremos destacar que en este tema de las Operaciones Militares y doctrinas militares, Dossier Geopolitico desarrollo el 14/5/2022 una conferencia dictada por el Coronel Carlos Pissolito que adelantó estos puntos, y se puede ver:  (https://www.youtube.com/watch?v=L2QoACQy3nQ&t=3702s)

Pero además esa DERROTA en Mariupol, libera tropas para operar en el Este, y ya se ciernen sobre una gran masa de tropas del ejército ucraniano, dos alternativas o una retirada o quedar encerrados en una bolsa donde caerían alrededor 16.000 efectivos y correr la misma suerte que los militares y los paramilitares de Mariupol. Y también aquí como en Alepo estamos en presencia de una nueva derrota de la OTAN pues estos cercados de Mariupol contaban con la asistencia y asesoramiento de militares de la OTAN en la batalla.

Un apartado especial le dedicamos en nuestra columna de geopolitica de hoy es a la tan cacareada OTAN y sus extraños apoyos a Ucrania, mientras los miembros de la Unión Europea se deshace en contradicciones de como comprar los productos energéticos faltantes igual que los alimentarios; y pensamos en voz alta, que: fuera de EEUU/UK y Canadá la OTAN hoy, es una armada brancaleonica, sinceramente creemos que las FFAA de Polonia pueden combatir junto a las Alemanas -con sus viejos rencores-; que los Griegos pueden luchar junto a las tropas de Turquía -con quienes todavía tienen el conflicto de Chipre sin resolver- o que las tropas Italianas pueden combatir en conjunto con las tropas balcánicas es mas me animaria a decir de una convivencia complicada entre las FFAA de Francia y el Reino Unido, los demas integrantes su apoyo es mas moral que efectivo desde lo militar. Lo único que sí tenemos seguro es que la guerra de Ucrania ha servido muy directamente a los complejos industriales militares de EEUU, la UK y algún que otro europeo.

Finalmente podemos decir que UCRANIA PERDIÓ LA GUERRA y SOLO LE QUEDA DESANGRARSE en beneficio de los complejos industriales militares 

Y la pregunta final con la que cerramos está columna dominical es qué actitud tomará el mando anglosajón liderado por EEUU y seguido por UK, si seguir interviniendo a cuentagotas como ahora o involucrarse totalmente en el terreno lo que llevaría con total seguridad, que pasemos al estadio de Guerra de Alta Complejidad -Nuclear seguramente-

Todo un dilema para las gerontocracias de USA y de un Boris Jhonson cada día mas cercano a la destitución 

Lic. Carlos Pereyra Mele

Director de Dossier Geopolitico

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