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Por Maria Smotrytska *

Resumen:
Este artículo describe el rol de la región de los Países de Europa Central y Oriental (PECO) en la Iniciativa La Franja y la Ruta (BRI) basándose en los conceptos de la cooperación internacional sino-europea y los proyectos de infraestructura dentro de BRI. La autora enfatiza que desde el origen de la iniciativa se buscó involucrar a los actores europeos en conjunto Y que la iniciativa estratégica dispone de oportunidades tanto como desafíos para los actores involucrados.

Hoy en día, a un nivel diplomático y estratégico amplio, el BRI (Iniciativa de la Franja y la Ruta) se ha convertido en un símbolo de la creciente importancia de China en los asuntos internacionales, cambiando la dinámica regional en distintas zonas geográficas, incluso dentro de la misma Europa. Las implicaciones estratégicas de la expansión de la política de China en la Union Europa (UE) derivan de su naturaleza integral. Dentro de Europa, y junto con las “mini-iniciativassub-regionales propuestas por China, como la CEE 16 + 1, el BRI contribuye a generar cambios en el panorama decisorio global.

Al analizar las relaciones de China con los países PECO (Países de Europa Central y Oriental) se destacó el enfoque de complementariedad mutua de las economías, teniendo en cuenta las diferencias entre China y los países de ese “vecindario”. Fueron tomadas en cuentas las  deficiencias existentes en la infraestructura de todos los posibles participantes en ese proyecto geo-económico. Tal complementariedad proporciona una base importante para la cooperación a largo plazo entre China y los países PECO, e incluso la creación de un Espacio Euroasiático.

El gobierno chino hizo hincapié en que la iniciativa La franja y la Rutacomplementa” los planes nacionales y europeos existentes (por ejemplo, el llamado “plan Junker” o los planes promovidos por los distintos Estados miembros de la UE) para desarrollar la infraestructura y ampliar la conectividad en Europa y más allá. La mayoría de los embajadores en los países europeos destacan la importancia del BRI y su importancia para el desarrollo de las relaciones entre China y los países europeos.

Los proyectos para crear rutas de transporte marítimo y continental (ferrocarril) desempeñan un papel importante en el transporte de mercancías entre China y Europa.

Al mismo tiempo, al establecer vínculos entre el formato 16 + 1 y la cooperación China-UE, surgen una serie de preguntas que causan preocupación en los círculos gubernamentales de la UE sobre el papel que juega la República Popular China en la región.

Hoy en día, la región de Europa central y oriental se encuentra en el cruce del “cinturón económico de la nueva ruta de la seda” (la BRI) y la “ruta marítima de la seda del siglo XXI” (el Collar de Perlas). Ambas rutas que conectan los mercados de Europa y Asia, marítima y terrestre, lo atraviesan; ambas iniciativas tienen la  importante misión de asegurar el paso de los flujos de mercancías. 

La región de Europa central y oriental tiene la ventaja de la ubicación; a través del mismo, la carga se envía por tierra desde el oeste de China a través de Rusia o Asia central hacia Europa occidental. China obtendría una ventaja (geo) estratégica al redistribuir sus suministros desde el bar, reduciendo el uso del Océano Pacifico en general, y espacios como el Estrecho de Malaca en particular.

Además, hay consideraciones comerciales: en términos de tiempo, esta ruta terrestre agiliza el transporte el doble que la forma habitual de entrega por marítima con recarga en vía férrea.

La ruta marítima desde China hasta el puerto griego de El Pireo para la entrega de mercancías a la Península Balcánica, que se encuentra en la intersección de las comunicaciones de tránsito en Europa, Asia y África, tiene grandes perspectivas. Actualmente, el 80% de la carga de China a Europa pasa por el océano Atlántico hacia los puertos del norte de Europa. La ruta marítima a través del mar Arábigo y el canal de Suez hasta los Balcanes reducirá el tiempo de transporte entre 7 y 10 días: esta es la ruta marítima más corta de China a Europa. 

La cooperación entre China y los países de Europa central y oriental reflejan las tendencias a futuro. La interfaz incluye no solo los modos tradicionales de transporte, energía, trabajo y capital, sino también infraestructura digital y flujos de datos basados ​​en nuevas tecnologías, como la red 5G. 

Sin embargo, a pesar del aspecto positivo del desarrollo de las relaciones entre China y los países de PECO en el marco de la iniciativa BRI, también continúa enfrentando desafíos:

El problema del equilibrio con las otras grandes potencias:

El problema del equilibrio con las otras grandes potencias y la consecuente presión externa sobre el desarrollo de las relaciones de China con Europa central y oriental. Luego del fin de la Guerra Fría, los PECO se convirtieron en sujetos de las relaciones internacionales, con intereses propios. Pero otros grandes actores del escenario internacional no quieren que la profundización de las relaciones de los países PECO con China perjudiquen sus intereses estratégicos en Europa:

  • Estados Unidos envueltos en una competencia estratégica multidimensional con China de alcance global
  • Rusia teme que China, confiando en los países de Europa Central y Oriental, penetre en sus fronteras occidentales y tome su lugar allí. Por lo tanto, en algunas áreas y temas, estos países pueden ejercer presión sobre China y los países del PECO.
  • La UE también está preocupada por el posible predominio del tránsito ferroviario y de otros sectores geo-económicos por parte de China.
  • La imagen negativa de China y la BRI, entre la opinión pública europea y en distintos círculos sociales:

Uno de sus mayores desafíos de la es la imagen que hay de China y esta iniciativa, provocada por la aparición de opiniones negativas. Por lo tanto, el análisis encuentra que el BRI se percibe generalmente de manera positiva, pero las diferencias son marcadas a nivel de país y algunos países tienen percepciones negativas:

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La Figura 1 y la Figura 2 anteriores muestran además los países con los sentimientos más positivos y negativos hacia el BRI. La primera impresión es que Europa y Asia son ambos extremos de positividad y negatividad. Eso significa que la iniciativa de China ha penetrado particularmente en las dos regiones, pero es evaluada de manera muy diferente por diferentes países y regiones.

Conclusiones:

Dentro de Europa, los miembros de BRI tienden a tener una visión mucho peor de la iniciativa de China (especialmente Bosnia y Polonia), en comparación con otros, especialmente los Países Bajos. Por lo tanto, China no parece estar necesariamente mejorando su imagen a través de esfuerzos realizados bajo los auspicios de los proyectos BRI o, al menos, no cuando se percibe en los países que no pertenecen al BRI. 

Si bien el impacto específico e “integral” del BRI en el territorio europeo es todavía limitado, ya están surgiendo nuevos corredores de transporte y su frecuencia de uso está creciendo rápidamente:

  • Un enlace ferroviario entre China y Europa occidental a través de Polonia y Alemania
  • Un corredor entre Grecia y la región del Báltico a través de Europa Central, y el Pireo como un centro de rápido crecimiento en el Mediterráneo.
  • En Italia, los actores están involucrados en expandir su perfil como parte de una red logística mediterránea (Trieste y Génova). 

Así, como resultado del análisis de las relaciones China-PECO en el marco del proyecto BRI, se puede concluir que existen tanto tendencias positivas como posibles desafíos en las relaciones China-ECO y su papel en las relaciones de China con la UE.

Fuente:
https://www.vision-gt.eu/news/cooperation/china-in-europe-hit-the-belt-and-road-jack/

* Maria Smotrytska –  doctoranda en Política Internacional –Universidad de Wuhan-.
Investigadora en política de inversiones de China.

Maria Smotrytska

El TurkStream es el proyecto de gasoducto que conecta Rusia y Turquía a través del mar Negro, mientras el que Nord Stream 2 prevé duplicar el suministro de gas natural ruso hacia Alemania a través del mar Báltico. El Director de Dossier Geopolitico Carlos Pereyra Mele fue invitado a exponer su analisis geopolitico sobre esta desicion norteamericana

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, ha anunciado este miércoles durante una rueda de prensa que el Departamento de Estado está tomando medidas que podrían permitir a Washington imponer sanciones a los inversores en dos proyectos que llevarían gas natural desde Rusia a Turquía y Europa, en virtud de una ley del 2017.

Pompeo ha precisado que se trata de la ley estadounidense para contrarrestar a adversarios a través de sanciones (CAATSA, por sus siglas en inglés), que podría “poner en riesgo” a las partes que invierten en el gasoducto Nord Stream 2 y una rama del TurkStream. Además, ha advertido a los inversores en estos proyectos de que deberían “salir ahora o se arriesgan a las consecuencias”.

Anteriormente, el presidente de la Comisión de Economía y Energía del Bundestag, Klaus Ernst, afirmó que Alemania y la UE deberían considerar una respuesta a los planes de EE.UU. para ampliar las sanciones contra el proyecto del gasoducto Nord Stream 2. 

“Si esto finalmente no se detiene, entonces tendremos que considerar medidas de protección serias. Por ejemplo, es posible imponer aranceles al gas natural procedente de EE.UU.”, dijo el parlamentario. Según sus palabras, “las acciones de EE.UU. en este asunto ya no necesitan entenderse como un acto de amistad, sino que constituyen una interferencia en la soberanía de Alemania y la UE“.

Por su parte, el director de Dossier Geopolítico, Carlos Alberto Pereyra Mele, opina que EE.UU. actúa contra los proyectos energéticos rusos porque quiere reemplazarlos en el mercado europeo.

  • TurkStream es el proyecto de gasoducto que conecta Rusia y Turquía a través del mar Negro, con el objetivo de aumentar significativamente la fiabilidad del suministro de gas de la parte sur y sudeste de Europa
  • El Nord Stream 2 es un gasoducto que consiste de dos tuberías paralelas con una longitud total de 1.230 kilómetros y permitirá duplicar el suministro de gas natural desde Rusia hasta Alemania a través del mar Báltico
  • El gasoducto corresponde a una expansión del actual gasoducto Nord Stream, y podrá abastecer a 26 millones de hogares y reducir considerablemente el coste de energía en las desmesuradas facturas de los ciudadanos europeos

[NR.; La doctrina que sostiene el equipo de Dossier Geopolitico, que Inglaterra funciona como un súbdito de la Política Exterior de EEUU desde la finalización de la II Guerra Mundial, en este artículo de Andrea Muratore confirma está esta situación -Cuando  el geoestratega norteamericano Zbigniew Brzezinski​y la considero como:  “Nuestra Jubilada de privilegio”-, y más aún a partir del Brexit, que la obliga a Gran Bretaña a definirse por EEUU. CPM]

Por Andrea Muratore -3 de julio de 2020

El Reino Unido se está estabilizando fuertemente en la posición de los Estados Unidos con respecto a Hong Kong, lo que demuestra que el atractivo de Washington para la elección de campo ha sido exitoso. Pero también que las estrategias “autonomistas” para el Londres posterior al Brexit se basaron en un cálculo incorrecto.

Con la reapertura de la cuestión de Hong Kong, el Reino Unido ha confirmado definitivamente que ha internalizado la lógica del nuevo conflicto bipolar que se está definiendo entre los Estados Unidos y China y que ha hecho una elección de campo consecuente. Como se esperaba, Londres se ha movido hacia un apoyo sustancial para la estrategia estadounidense de reducir la influencia y la proyección global de Beijing.

El primer ministro Boris Johnson, con la intención de abordar las consecuencias de la pandemia de coronavirus [1] y la recesión económica en el frente interno , no ha fallado en atacar a China y Xi Jinping por los cambios en el sistema que integran mejor el Puerto Perfumado en el Arquitectura de la República Popular. El ex alcalde de Londres acusó a Beijing de romper el tratado firmado para finalizar la cesión de la ciudad a China en 1997 [2] , dijo que estaba listo para otorgar hasta 3 millones de visas [3] para ciudadanos de Hong Kong dispuesto a huir al Reino Unido y adoptó un estilo muscular comparable al de la administración no alineada de Trump en el Atlántico.

En algunos aspectos, la convergencia entre Londres y Washington es comprensible y lógicamente justificada por el viento cambiante de la geopolítica global: la superposición entre un contexto mundial cada vez más competitivo, una rivalidad multinivel entre las dos superpotencias [4] y la necesidad de que Londres La creación de un espacio para la acción posterior al Brexit empuja a mejorar los vínculos ya existentes entre los dos lados del Atlántico. En un momento en que se considera una prioridad en Washington movilizar todos los recursos disponibles, esto se está volviendo más urgente. La “relación especial” entre los británicos y los Estados Unidos vive en situaciones que se consideran, en una fase de crisis, fundamentales, como la integración entre los respectivos sistemas de espionaje en el grupo restringido de los “Cinco Ojos” [5]“, Los intereses comunes en el campo económico y financiero, con Hong Kong en el caso específico que es la cumbre de un triángulo con la ciudad de Londres y Wall Street y Nueva York, el predominio del eje anglosajón en el contexto militar de la OTAN.

Una dura reacción de realismo, por lo tanto, para Boris Johnson y para los partidarios de “Gran Bretaña global” como consecuencia de la salida del Reino de la Unión Europea. De hecho, es fundamental subrayar cómo, al acelerar la elección del campo, Londres se ubica directamente como el perdedor en el choque geopolítico entre China y los Estados Unidos. Esto por un triple orden de razones.

Ante todo, El gobierno británico conservador tendrá que congelar definitivamente sus estrategias “globales” en las que pretendía relanzar el país, combinando el mantenimiento de la solidaridad atlántica con el despacho de aduanas de relaciones cada vez más estrechas con países como China en términos económicos, financieros y comerciales. Esto representa una doble comprobación porque señala la falacia de una estrategia posterior al Brexit excesivamente centrada en una ideología economista ciertamente no muy diferente de la ortodoxia ordoliberal que caracterizó a la Unión Europea de la cual Londres afirmó encontrar “libertad” e impone Una reducción de las perspectivas comerciales con nuevos rivales estratégicos. Entre 2019 y 2020, los inversores chinos se movieron con facilidad en la ciudad, comprando marcas históricas como British Steel [6]y Greene King [7] y con el objetivo de ser parte de gran parte de la infraestructura del país y el relanzamiento ferroviario. Ahora, la competencia política hará que sea más difícil crear nuevos lazos de este tipo.

En segundo lugar, el mundo político-institucional del Reino Unido se ve profundamente reducido, ya que está convencido de la adhesión a la “cruzada” anti-china por una larga lucha interna en la que las presiones de los Estados Unidos se han sentido duramente. La línea es clara: la “relación especial” se aplica siempre que las apuestas sean las establecidas por Washington. Y Boris Johnson, primer ministro en la silla durante un año y hasta ahora con la intención de deambular entre las diversas almas del Partido Conservador, tuvo que admitir que había sido colocado en la minoría. El ex alcalde de Londres, de hecho, ha apuntado repetidamente a posponer el momento de la decisión. Sobre el tema de la tecnología 5G y los lazos con Huawei, por ejemplo, el gobierno de Johnson ha tratado de mantener una estrategia autónoma.[8] . Demasiado poco para los deseos de Trump, quien se enfrentó con su homólogo por teléfono [9] antes de que la ofensiva del frente más estrictamente atlantista, liderado por el inoxidable, se apoderara del aparato político conservador y los servicios de seguridad. halcón Tory Iain Duncan Smith, ex líder del partido [10] .

Finalmente, como consecuencia de los dos acontecimientos mencionados anteriormente, la explosión de una “nueva guerra fría” entre China y Estados Unidos [11]privará a Londres de cualquier margen de maniobra para establecerse como un actor independiente en el escenario global. La fase de salida negociada por la Unión Europea había revelado que Londres compartía en gran medida una serie de problemas con Bruselas que les impedían ser protagonistas en esta fase histórica; Al mismo tiempo, las estrategias implementadas en los últimos años para dar cabida a la arena global, con la excepción de la continuidad en el sistema bancario y financiero, han sido confusas y contradictorias. Londres no podrá convertir a los miembros de la Commonwealth en un eje geopolítico y aún no ha desarrollado una nueva doctrina estratégica para aumentar su proyección militar y naval. En general, tanto Theresa May como Boris Johnson siempre han alineado su visión con el hegemón de Over the Atlantic: desde Siria a Rusia, desde Venezuela a la cuestión de Hong Kong, no se ha visto ninguna posición británica original. Los ideólogos conservadores pensaban que “Gran Bretaña global” era un paraíso liberal, financiero y centrado en Londres, “Singapur en el Támesis”, que se lograría con la mezcla de los votos de la clase trabajadora cansada de la desindustrialización y el declive del país en el referéndum sobre Brexit; a fin de cuentas, solo los lazos autónomos residuales de Londres con China garantizaban una posibilidad mínima de supervivencia para una estrategia diseñada para un mundo multipolar y competitivo, pero no caótica y conflictiva como se ha convertido en los últimos meses y años. Brexit nació viejo 

El declive y la irrelevancia, por lo tanto, parecen ser las líneas de tendencia en las que se embarca un Reino Unido que ha pasado en unas décadas de ser imperio a convertirse en una provincia de otros, y en unos pocos años de cultivar la ingenua esperanza de poder separar el destino de uno de ese de una Unión apática y anticuada para que el mundo contemporáneo tenga que darse cuenta del valor de las relaciones de poder que los competidores y (sobre todo) los aliados siempre pueden ejercer. Incluso en el nuevo sistema bipolar, Europa, incluida Gran Bretaña, será una tierra de confrontación abierta y un objeto, no un sujeto, de la dinámica geopolítica que dará forma a los nuevos equilibrios mundiales.


NOTA

[1] El número de muertos es devastador más allá del Canal: el 2 de julio de 2020, el día que escribimos, el Reino Unido es con poco menos de 44 mil muertes la tercera nación más afectada por Covid-19 después de Estados Unidos y Brasil, y con Más de 310 mil infecciones, la quinta en el mundo por la propagación de la infección. El número de muertes podría aumentar aún más en el futuro cuando se comprenda el impacto real del virus en los hogares de ancianos, donde ha habido una subestimación excesiva de los riesgos, cf. Cristina Balotelli, Reino Unido: hogares para ancianos, un drama de 7.500 víctimas , Il Sussidiario, 21 de abril de 2020.

[2] Patrick Wintour, China está rompiendo el tratado de Hong Kong con el Reino Unido, dice Boris Johnson , The Guardian, 1 de julio de 2020.

[3] Boris Johnson ofreció un camino para la ciudadanía británica a 3 millones de residentes de Hong Kong , The Post, 3 de junio de 2020.

[4] Los frentes activos son, además de los problemas estratégicos relacionados con Hong Kong, de naturaleza comercial, tecnológica y de seguridad. Desde la lucha de brazos en Huawei hasta la “guerra” de los cables submarinos, el escritor habló sobre ello en Andrea Muratore, China-EE. UU .: la batalla de los gigantes , Globalization Observatory, 6 de febrero de 2020.

[5] Alianza de inteligencia compuesta por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

[6] Federico Giuliani, China tiene hambre de acero: Beijing se hace cargo del gigante British Steel, Inside Over, 11 de noviembre de 2019.

[7] Federico Giuliani, Brexit puede llevar al Reino Unido a las manos de China , Inside Over, 26 de agosto de 2019.

[8] Francesco Bechis, Huawei y 5G, Washington congela Londres , hormigas, 7 de febrero de 2020.

[9] Andrea Muratore, El tira y afloja entre Trump y Johnson en 5G , Inside Over, 8 de febrero de 2020.

[10] Iain Duncan Smith, Debemos dejar de arrodillar a estos déspotas , Daily Mail, 29 de marzo de 2020.

[11] Sobre la bipolaridad sino-estadounidense y sobre posibles analogías y diferencias con el conflicto político entre Washington y la Unión Soviética, informamos el ensayo publicado recientemente en estas columnas por Amedeo Maddaluno, ¿ El amanecer de una nueva bipolaridad ? y Gino Fontana, Estados Unidos-China: ¿la nueva guerra fría ? , Observatorio de la globalización, 8 de junio de 2020.

[12] Pierluigi Fagan, desafío multipolar de Boris Johnson , Observatorio de la Globalización, 14 de diciembre de 2019.

PUBLICADO EN LA REVISTA EURASIA https://www.eurasia-rivista.com/il-tramonto-della-global-britain/

Las manifestaciones contra el racismo y la pandemia no solo agudizan la crisis interna en EE.UU, sino que también, según algunos analistas, debilitan la postura de Washington en cuanto a su liderazgo global. Carlos Alberto Pereyra Mele, director de Dossier Geopolítico, señaló que mientras el país norteamericano intenta preservar su hegemonía en un mundo multipolar, sus aliados, como Alemania, “están tratando de reinstalarse en este nuevo orden” y ampliar la cooperación con otras potencias.

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

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Marco Geopolitico Lucha entre Atlantistas contra Continentalistas

  • Salimos de la encerrona informática sobre los disturbios raciales de USA y analizamos los factores geopolitico estables y móviles sobre la situación mundial
  • EEUU y su unilateralismo – Trump en campaña electoral, que responde a su sector duro los WASP – Crisis con su estado profundo al querer sacar las tropas a la calle (con Esper), hipótesis de que no se llega a las elecciones de noviembre – G7; G10 o G11. Ruptura del acuerdo comercial con China firmado en febrero de este año.
  • EUROPA: Merkel y un nuevo multilateralismo, NO al G7, y con una especie de neutralidad en el enfrentamiento entre China y EEUU y declaran que deben establecer una relación estratégica con China…
  • CHINA: Conflicto con India? Hong Kong y el conflicto que le instalan los anglosajones, la nueva relación con la ASEAN/China, ha superado en los últimos meses el intercambio comercial que a desplazado los negocios con la UE. China dejó de comprar alimentos cárnicos y cereales a EEUU.
  • RUSIA: Nueva Política de Defensa Nuclear presentado por el Presidente Putin marcando líneas rojas y dejando en claro que no aceptará amenazas a la seguridad de la Federación Rusa….
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  • Recomendaciones 2 articulos sobre está epoca: www.dossiergeopolitico.com 
  • 1ro La lucha entre EEUU y China; 2do Una crisis que es un punto de inflexión histórico
  • Nuestra Suramerica en primer plano: la ruptura del monopolio geopolitico en el Mare Nostrum caribeño de USA con la llegada de los buques petroleros de Iránies a Venezuela, luego de pasar por varios estrechos bajo control de EEUU o sus “socios” ESTO ES CLAVE y pocos comentarios de los “expertos” en Política Internacional de los medios masivos de nuestra región hablan de este punto
  • China el nuevo OGRO a “demonizar por parte de EEUU” e intentando arrastrar a sus socios y “aliados”, que se resisten a esa propuesta en defensa propia. Pero además ante las revueltas populares en USA que pasaria? si China y sus socios aplicaran sanciones a EEUU por exageración en la represión. Pero tambien esto nos lleva a considerar que las “grietas” sociales en USA son enormes 
  • Reiteramos las estructuras de las Segunda Guerra Mundial ya están caducas, los Estados vuelven a controlar sus soberanías básicas y estos acontecimientos de los cambios que llegaron después de 20 años de venir ocurriendo y no vistos por los “occidentales anglosajones”

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Continúan los choques entre Atlantistas y Continentalistas en plena Pandemia del Covid-19

Las estructuras creadas hace 75 años pos segunda guerra mundial, están en CRISIS, hoy, el propio EEUU anula su participación en la OMS, en la OIT, en la Unesco, etc, se retiro de los Tratados de armas de destrucción masivos más Cambio Climático, programas de armas, migraciones, etc.

Pero a pesar de lo abrumador de las noticias sobre el Coronavirus Hay varios temas claves que siguen su desarrollo: 

  • Tratado de No proliferación de armas nucleares
  • Conflicto Iran EEUU
  • Israel y la ocupación de la Cisjordania
  • Brexit y la separacion dura con la UE
  • Cambio Climático
  • Venezuela

El Sistema Multilateral en Jaque

AUDIO

PRIMERA COLUMNA DE GEOPOLITICA DEL AÑO 2020 

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo

Club de la Pluma: Arte, Ciencia, Cultura, Derechos Humanos, Geopolítica, Deuda Externa, Relatos, Cuentos, Educación, Opinión, Editorial, Efemérides, Comunidades Originarias, Filosofía Y Mucho Más…

TEMAS:

Crisis Sistémica se profundiza – La Teoría Geopolitica de Mackinder un geógrafo inglés del S XIX se consolida en el S XXI – 

EEUU entre su frente interno Elecciones Presidenciales y Juicio Político a Trump y sus dificultades en Medio Oriente priorizando lo “táctico” sobre lo “estratégico”, muy especialmente luego del asesinato del Gral Irani: Qassen Solemaini, contra ataque asimetrico de Iran, la desaparición del jefe de operaciones secretas, de la CIa para Iran y Afganistan, que sería uno de los tripulantes del avión derribado por los talibanes en Afganistán – El acuerdo del Siglo presentado por Trump y Netanyahu, sobre Israel y Palestina, tiene una fuerte resistencia.

Europa en su laberinto – desde Febrero se aplica el BREXIT (Gran Bretaña y sus idea se ser el centro financiero de los países asiáticos productivos y transformarse en un Paraíso Fiscal, como la Gran singapur financiera)

Hispanoamérica: Crisis sin solución política y consecuencias económicas y sociales:

Crisis boliviana Crisis Chilena crisis Peruana Crisis Colombiana Argentina Tierra de disputa de atlantistas globalistas y Continentalistas emergentes

AUDIO:

#DossierGeopolitico: En un trabajo analitico sobre los caminos hacia donde se dirige la Geopolitica Mundial realizado en 2007, y que estaba direccionado a preguntarnos dónde nos hubicariamos Geopolitica y Geoestrategicamente los Argentinos cuando se conmemoraran los 200 años de nuestro Primer Gobierno Patrio, en el 2010. Para que no volviéramos a equivocar nuestras alianzas y visiones del mundo como había ocurrido en 1910 -Cuando Argentina creyó en la perpetuidad del Poder Británico y apostó todo a esa alianza, cuando en realidad el mundo de esa fecha ya tenia nuevos poderes y que la I Guerra Mundial así lo confirmaron , más allá, de los gigantescos cambio que ella originó.

Hace un año presenté un trabajo para la Revista de Inteligencia del Ejército del Perú -en el mismo explique el sistema mundo y la declinación de Europa- y en una Disertación que realice para los Oficiales Cursantes de la Escuela Superior de Guerra de Perú, en Enero de este año, el título de mi ponencia fue: 500 años de dominio Occidental tocan a su Fin

Todo el Equipo de Dossier Geopolitico DG viene sosteniendo desde principio de Siglo XXI esa tendencia y de la necesidad de toda América Latina de prepararse para entender ese verdadero “Choque de Civilizaciones” que significara el cambio de lo modelos anglosajones por el modelo Euroasiáticos, y que este cambio sí representa el “Fin de la Historia” de 5 siglos de dominio Europeo Cultural Europeo. Lo vemos ya expresarse: en la crisis de la Unión Europea, en el Brexit y nuevos movimiento de separación, el surgimiento de nacionalismos y cerramiento de fronteras en los países claves de esa península.

“El Futuro llego”, ahora América debe repensarse en alianzas regionales e internacionales que nos sean útiles y prácticas y no basadas en conceptos idiologistas o de pensamiento ya perimido por la realidad de lo nuevo que ya se instaló (Ejemplo: un tardío acuerdo entre la Unión Europea y el mercosur), para no volver a perder el carro de la historia del siglo XXI. Lo dijimos hace años y lo sostenemos: la actualidad es la conformación de un Mundo Multipolar con tres Ejes de Poder: China-EEUU-Rusia, situación descrita en Nuestro Diccionario de Seguridad y Geopolitica editado en 2009.. 

Bien porque esta introducción, porque NO estábamos equivocado en la apreciación de los cambios estructurales y en los tiempos difíciles que venían con la posibilidad de un conflicto bélico si no acuerdan los tres poderes antes mencionados en un nuevo orden global. 

Un artículo importantísimo a sido publicado por el Diario El Mundo de España, sobre este tema, que hace masiva esta realidad para el público europeo, pero que desde hace tiempo vienen los Tanques de Ideas europeos anunciando la declinación de Europa. El artículo se llama: Europa, en tierra de nadie y lo publicamos a continuación para vuestro conocimiento y análisis

Prof. Lic Carlos Pereyra Mele

Director de Dossier Geopolitico DG

Europa, en tierra de nadie

La UE intenta evitar quedar atrapada en la confrontación entre EEUU y China. Mientras, la renovación de cargos en Bruselas debe servir para activar su soberanía estratégica. Además, resulta clave debilitar el populismo y potenciar su peso comercial 

Los europeos observan con suma preocupación cómo el siglo XXI se configura en torno a la rivalidad entre EEUU y China y se preguntan cuál es su papel en ese gran juego de poder y cómo evitar quedar atrapados en la confrontación entre esos dos gigantes. ¿Qué mejor capital que Lisboa y la hospitalidad de Augusto Santos, ministro de Exteriores de Portugal, para hablar de relevancia de Europa? Tantos siglos siendo el centro del mundo han llevado a los europeos a pensar que están en el centro del mundo. Pero no es cierto. Abran un mapa y comprobarán cuánta verdad hay en la afirmación de que Europa es solo una pequeña península de Asia, cuán anómalo es el excepcional papel jugado en la historia mundial por esa pequeña península y, para rizar el rizo, en el hecho de que la hegemonía mundial europea arrancara en una pequeña península de esa pequeña península.

Porque la primera globalización, en realidad la única que ha conocido la humanidad si nos fijamos en lo profundo y duradero de su impacto, arrancó en dos estuarios de la Península Ibérica, el del río Tinto (Palos de Moguer) y el del río Tajo (Belén). Desde allí partieron, con solo cinco años de diferencia, las expediciones que llevaron, una, la de Colón, al descubrimiento de América en 1492, y otra, la de Vasco da Gama, que en 1497 logró abrir la ruta marítima a la India, conectando así dos inmensos continentes a su influencia y prosperidad.

La impronta de esos descubrimientos no hubiera sido tan profunda si no hubiera coincidido con la decisión china, adoptada en 1470, de destruir su flota, prohibir los viajes oceánicos y encerrarse en su territorio continental, poniendo fin así a una exitosísima experiencia naval y comercial, que había llevado a los chinos a las costas de la India y el cuerno de África. Sin la retirada de China, cuya marina era mucho más grande, poderosa y experimentada que la de los europeos y que había dominado los mares de Asia durante todo el siglo XV, Europa no habría podido dominar Asia (imaginen por un momento cómo sería el mundo de hoy si China hubiera descubierto y colonizado América).

Hoy, 500 años más tarde, el reloj apunta otra vez hacia aquella hegemonía china que quedó pendiente, España y Portugal vuelven a ser pequeñas penínsulas de una pequeña península y los europeos asisten a la provocación en toda regla que les plantea el profesor de la Universidad de Chicago, John Mearsheimer, uno de los grandes teóricos del realismo político en relaciones internacionales, que les invita -durante una reunión en Lisboa del ‘think tank’ Consejo Europeo de Relaciones Internacionales (ECFR, en sus siglas en inglés)- a asumir el fin de sus ilusiones liberales desde un lugar con un nombre muy oportuno: el Palacio das Necessidades (sede del Ministerio de Exteriores portugués). Mientras Mearsheimer expide el certificado de defunción de aquel orden liberal que con tanta ilusión nació en 1989 después de la caída del muro, el intelectual búlgaro Iván Krastev reflexiona sobre cómo sobrevivir al fin de las ilusiones desencadenadas por aquel optimismo liberal y su adalid, Francis Fukuyama, que nunca imaginaron que la nostalgia por el pasado y el pesimismo por el futuro iban a ser el sentimiento dominante entre los europeos, tal y como se mostró en una macroencuesta realizada por el ECFR en colaboración con la organización Yougov.

Así pues, los europeos, que pensábamos que el siglo XXI iba a ser un siglo feliz, vivimos bajo la sombra de la llamada “trampa de Tucídides”, un término popularizado por el profesor Graham Allison para referirse a la consideración de Tucídides sobre la inevitabilidad de la guerra del Peloponeso toda vez que Atenas no tenía otra opción que la militar para atajar el auge de Esparta. Por tanto, el reloj podría ir no solo 500 años atrás, sino otros 1.000 más y depositarnos en una preocupante analogía con el fin de la civilización helénica. Esto no quiere decir que EEUU y China estén predeterminados al conflicto, pero sí señala el coste de ignorar la historia, que nos enseña que 12 de las 14 transiciones de poder entre grandes potencias acabaron en conflicto y sólo cuatro lo evitaron.

Que esa rivalidad va a marcar el siglo XXI es una certeza: todo lo demás es una incertidumbre. No sabemos si una gran potencia se impondrá a la otra, si las dos lograrán coexistir de forma pacífica, aunque sea bajo una nueva guerra fría, o si la competición, además de en el plano económico, político y tecnológico, se desbordará hacia el plano militar, provocando un conflicto armado. Como señaló Helle Thorning Schmidt, ex primera ministra danesa, en esa dinámica de confrontación entre Washington y Pekín, Europa debe buscar su propia voz, no una voz equidistante, sino la que permita defender el espacio de libertad y prosperidad compartida que nos define como europeos y que define el mundo en el que queremos vivir: un mundo con instituciones internacionales fuertes, normas respetadas y acuerdos que garanticen que podemos actuar contra los desafíos que presentan tanto la pobreza y la desigualdad como el cambio climático y la extensión de los derechos humanos.

Qué mejor prueba de esa necesidad de más Europa que la retirada unilateral de EEUU del acuerdo nuclear con Irán, un pacto del que los europeos se sentían particularmente orgullosos al haber logrado aunar las voluntades de EEUU, China y Rusia, y que ahora lleva a las compañías europeas a ser víctimas de unas sanciones que sus gobiernos no han aprobado. Como destacaron Mohamed El Baradei, ex director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica, y Nickolay Mladenov, enviado del secretario general de la ONU para el proceso de paz de Oriente Próximo, tras el fracaso de las primaveras árabes, la Europa de hoy vive rodeada de un “anillo de fuego” que se extiende de Siria a Libia pasando por Yemen pero está ausente de la gestión de esas crisis.

A la sombra de Trump, cuya reelección situaría el horizonte de su salida de la Casa Blanca en el 2024, con la previsible devastación del sistema internacional que éste dejaría tras de sí, pero también de la asertividad de Rusia respecto a Ucrania y nuestros socios bálticos y de los desafíos tecnológicos y militares de China, los europeos tienen una caja de herramientas patéticamente vacía: su divisa, el euro, es solo un medio de pago, no un instrumento político ni diplomático que acompañe su poder; su régimen de sanciones financieras y comerciales carece de dientes; su capacidad de innovación tecnológica es menor; sus fuerzas armadas no disponen de los recursos suficientes para ser más autónomas de Washington; y su diplomacia carece de la agilidad y flexibilidad para imponerse en la mesa de negociación. De ahí la necesidad de una propuesta para activar la soberanía estratégica de Europa como la presentada en un informe por Mark Leonard y Jeremy Shapiro (director y director de investigación de ECFR, respectivamente), conteniendo una importante batería de recomendaciones de actuación.

Todo lo anterior explica por sí solo la importancia de elegir bien a las personas que liderarán Europa durante los próximos cinco años y la preocupación existente por el rumbo actual de las negociaciones entre los líderes europeos. Hay consenso en que la Presidencia de la Comisión, del Consejo y la figura del alto representante para la Política Exterior deben ir a personalidades de primer nivel, capaces de imprimir a la UE la dirección que le falta, de forjar los consensos de los que hoy carecemos y de diseñar y acompañar las políticas que permitan a Europa seguir siendo relevante en el mundo.

Jugar ese gran juego de poder no es fácil. Europa no está preparada, ni psicológica ni material ni institucionalmente. No fue diseñada para mirar hacia fuera, al mundo, sino hacia dentro, para pacificarse a sí misma. Pero no hay otra opción que hacerlo y, por ilusorio que pueda parecer, sí hay opciones para hacerlo. Integrando sus capacidades, que son reales (el euro, su peso comercial, el atractivo de su mercado, el presupuesto europeo, su capacidad regulatoria) bajo estrategias compartidas y principios claros es posible que Europa siga siendo relevante. Para ello tiene que confrontar los populismos, verdaderos caballos de Troya de esos disolventes globales que nos amenazan, y comenzar a pensar estratégicamente. Como hace 500 años.

UN NUEVO ORDEN MUNDIAL MULTIPOLAR

En la crisis iraní, como en el veto del presidente de EEUU, Donald Trump, al uso de los sistemas 5G de la compañía china Huawei, los europeos han descubierto el significado de carecer de “soberanía estratégica”, esto es, de la capacidad de resistirse a verse arrastrados a dinámicas de conflictos contrarios a sus principios e intereses y, a la vez, como en la retirada estadounidense del acuerdo sobre el clima de París, de poder impedir que acuerdos vitales para su seguridad e imprescindibles para su futuro se conviertan en papel mojado. Sea en lo relativo a la esfera digital y el control de internet, en las cuestiones comerciales o en el ámbito de la seguridad y la defensa, el orden multilateral que surgió en el año 1989 del fin de la Guerra Fría ha sido sustituido por un orden multipolar. / J. I. T.

Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2019/06/30/5d177a4cfc6c8328618b45c7.html 

Incorporar la política global a la estrategia empresarial es hoy una necesidad

Por Cristina Manzano

[Desde Dossier Geopolitico hace años que sostenemos, que desde la caída del Muro de Berlín, no hay más luchas ideológicas sino luchas geopoliticas para establecer nuevos poderes en el mundo. Por ello consideramos de suma importancia éste artículo en habla Hispana sobre la importancia de la Geopolitica para Empresarios, Emprendedores y Grupos Multi-Transnacionales. Por ello vemos en este resurgir de la Ciencia Geopolitica un futuro brillante para los expertos que se han dedicado y se dediquen al estudio y realicen trabajos de análisis geopoliticos- Carlos Pereyra Mele Director de DG]

El mundo se ha convertido en un lugar tan complejo para las empresas que todas deberían tener una dirección geopolítica, encarnada además en el mismísimo consejero delegado (los CEOS, en la jerga anglosajona). Así lo afirma un informe elaborado por KPMG y Eurasia Group, dos grandes consultoras globales. El chief geopolitical officer, como ellos lo llaman, tendría la obligación de incorporar la política global a la estrategia empresarial, de llevarla al consejo de administración, en un entorno en el que los altos directivos se han convertido en actores políticos de primera división (que se lo digan a Mark Zuckerberg).

No es que la política haya sido ajena a la empresa hasta ahora, pero la velocidad y la profundidad de los cambios en el panorama global, la envergadura de las amenazas imprevistas, requieren una nueva actitud, mucho más comprometida, mucho más concienzuda. Ahí están, sin ir más lejos, los vaivenes de los últimos años en los nuevos tratados comerciales, como el Transpacífico (TPP) o el Transatlántico (TTIP), o en los viejos, como el de Norteamérica. O la famosa guerra comercial entre Estados Unidos y China lanzada por Donald Trump.

Se podría pensar que al menos las grandes multinacionales ya tenían incorporada una figura que asumiera esa visión y ese liderazgo, pero es mucho suponer. La presión por los resultados a la que están sometidas las directivas relega a menudo el análisis al propio sector empresarial y a los países del mundo en los que operan, sin capacidad para preocuparse por lo que ocurre un poco más allá.

En España, donde la visión global, en general, es un bien escaso, tampoco es diferente. Es cierto que nuestras grandes corporaciones son pocas, en comparación con las de otros países, y su internacionalización es relativamente nueva —comenzó en los noventa—; pero no es fácil ver primeros ejecutivos españoles —mucho menos ejecutivas— en foros de debate internacional como puede ser Davos.

Y no debería ser cosa solo de las grandes. La economía española salió de la crisis, en gran medida, por el esfuerzo exterior de miles de empresas que encontraron en otros mercados las oportunidades que no había en este. Un impulso que debería consolidarse.

Las que lo han entendido perfectamente son las empresas chinas. Según el Índice de Multinacionales Emergentes de la Universidad de Cornell, China ha triplicado su presencia en la lista de las 500 empresas globales de la revista Fortune en solo ocho años, acercándose mucho al número de norteamericanas. Además, se están colocando en los primeros puestos mundiales en sectores tan estratégicos como la banca, la ingeniería, la minería, el petróleo o los metales. No hay que olvidar que el principal accionista de muchas de estas firmas es el Estado. Ellos sí que comprenden bien el vínculo entre política y empresa.

Fuente: El País https://elpais.com/elpais/2019/06/13/opinion/1560428708_084177.html

Ejemplo de Geopolitica viva: La India impone aranceles a 28 productos de EEUU.

Según el comunicado del Ministerio de Finanzas de la India, los aranceles entrarán en vigor a partir del 16 de junio.

Se había informado previamente de que la India quiere subir los aranceles a la importación de manzanas, almendras, garbanzos, lentejas, nueces y algunos otros productos agrícolas.