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Dossier Geopolitico difunde dos trabajos del Dr. Eduardo Vior sobre la misma problemática EL LITIO que en vez de ser una posibilidad de solución económica para el llamado triángulo del Litio (Argentina Bolivia Chile) Puede ser parte de nuevas penas para toda la región como ha sido para muchos Países poseedores el Petróleo en el S XX

Decíamos 2 trabajos uno: un artículo publicado en Télam titulado: «La ley anti inflación de EE.UU. agudiza la lucha por el litio» y otro una entrevista que se le realizó junto al destacado analista español Francisco Fernadez-Cruz Sequera en el Programa del destacado periodista mexicano Roberto de la Madrid en el Programa «Detrás de la razón» titulado: USD $750 000 000 000 ¿Qué esconde LA IRA DE BIDEN..? Carlos Pereyra Mele Director de dossier Geopolitico

UNO:

La ley antiinflación de EE.UU. agudiza la lucha por el litio

Si las fábricas automotrices quieren recibir subsidios, deben completar su producción dentro del país, romper las cadenas internacionales y llevar una puja por el mineral que afectará a Argentina. POR EDUARDO J. VIOR 17-08-2022 | 20:22

Biden firm promulg su ley contra la inflacin
Biden firmó promulgó su ley contra la inflación.

Tan desprestigiado está el el presidente Joe Biden que este miércoles 17 hasta la propia prensa demócrata sólo publicó en líneas inferiores la promulgación de la nueva ley sobre el clima, la atención sanitaria y los impuestos (IRA, por su nombre en inglés) que prevé una inversión de 370 mil millones de dólares para la reconversión ecológica de la economía norteamericana. Con una combinación de incentivos fiscales y castigos la medida intenta relanzar la producción y el consumo reorientándolos hacia tecnologías sostenibles. Sin embargo, no podía faltar la mano subrepticia de los estrategas de la guerra ininterrumpida: la norma contiene disposiciones proteccionistas que quiebran las cadenas transnacionales de producción –especialmente las de la industria automotriz- cerrando el mercado a las baterías de litio chinas. La lucha entre las potencias por la apropiación del oro blanco se incentivará, con consecuencias mundiales que afectarán seriamente a Argentina.

El presidente Joe Biden sancionó el martes 16 la ley de lucha contra la inflación, conocida como IRA.

«Con esta ley, el pueblo estadounidense ganó y los intereses especiales perdieron», dijo Biden este martes 16 durante la ceremonia en la Casa Blanca en la que sancionó la IRA. El rpesidente presentó la nueva ley como una oportunidad histórica para combatir el cambio climático y mejorar la vida de los estadounidenses. Enumeró una lista de disposiciones que, según él, acelerarían el impulso de las energías limpias en el país, reducirían los costes sanitarios y recuperarían la economía.

El paquete limita los precios de los medicamentos con receta e impone un nuevo impuesto a las grandes empresas. También se prevé que la legislación reduzca el déficit federal, como una medida que los demócratas presentaron como clave para frenar la inflación. La Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley el viernes en una votación de 220-207, días después de que el Senado lo votara 51-50 gracias a que la vicepresidenta Kamala Harris desempató. La aprobación de la ley marcó uno de los mayores éxitos legislativos de los demócratas en este período de sesiones, justo  antes de las elecciones de noviembre próximo.

La Ley de Reducción de la Inflación introduce incentivos para que las empresas privadas produzcan más energía renovable y los hogares transformen su consumo de energía. La norma también permite a Medicare negociar el precio de los medicamentos recetados y amplía los subsidios a los seguros de salud para millones de habitantes. Para financiar estas medidas, se crearon nuevos impuestos sobre las mayores empresas del país. También otorga al Servicio de Impuestos Internos (muy desfinanciado) el mayor aumento presupuestario de su historia, lo que le permitiría cumplir efectivamente su misión de vigilancia.

La nueva ley incluye créditos fiscales para el desarrollo de energías limpias, créditos para promover la eficiencia energética de las viviendas y los edificios y una serie de medidas para limitar la liberación de metano en las explotaciones de petróleo y gas. No obstante, el texto vincula el desarrollo de energías limpias en tierras y aguas de propiedad pública con la continuación de la extracción de combustibles fósiles y exige al Departamento de Interior que subaste más parcelas en el Golfo de México para la perforación. Estas disposiciones se introdujeron, para conseguir el apoyo del senador Joe Manchin (demócrata), de Virginia Occidental (una zona de gran producción de carbón), quien ya antes restó su apoyo a un proyecto más ambicioso que así fracasó.

Como se sabe, el diablo se esconde en los detalles. Según la IRA, para tener derecho a la desgravación fiscal, los fabricantes de nuevos vehículos eléctricos (NEV, por su nombre en inglés) deben completar el montaje de los mismos en Estados Unidos y obtener un porcentaje significativo de los principales componentes de las baterías, incluidos metales como el litio, el níquel y el cobalto, en el país o en países con los que éste tenga acuerdos de libre comercio. Ahora bien, China, el mayor productor mundial de esos componentes vitales, no tiene ese tipo de contrato con Estados Unidos.

«La mayoría de las condiciones vinculadas a las subvenciones para los fabricantes de automóviles estipulan los lugares de ensamblaje de los nuevos vehículos eléctricos, pero es raro que también se mencionen los lugares donde deben procesarse los minerales y las unidades de las baterías. Esta extralimitación deja al descubierto la intención de suprimir toda la cadena industrial de alta tecnología en China», denuncó el martes al Global Times Feng Shiming, analista de la industria automotriz en la consultora Menutor, de Shanghai. Feng afirmó que la ofensiva de EE.UU. contrasta con la política industrial china, según la cual todos los fabricantes de vehículos eléctricos nuevos, independientemente de su origen, como Tesla, tienen derecho a recibir subvenciones industriales siempre que cumplan las normas legales.

China teme que EE.UU. repita con los productores de celdas y baterías de litio la represión que ejerció contra los fabricantes de paneles solares en la región autónoma de Xinjiang, en el noreste del país, a quienes Washington acusó de someter a sus trabajadores a «trabajos forzados» como excusa para excluirlos del mercado norteamericano, dijo el martes al Global Times Lin Bochiang, director del Centro de Investigación de Economía Energética de la Universidad de Xiamen. Por su parte, Gao Lingyun, de la Academia China de Ciencias Sociales en Pekín, declaró también el martes al órgano oficioso del gobierno chino que tras la consigna de “lucha contra la inflación” la nueva ley expresa el consenso entre demócratas y republicanos para ahogar el ascenso tecnológico chino. Sin embargo, “las normas discriminatorias también ponen a EE.UU. en riesgo de violar las normas de la OMC», dijo Gao.

Por el contrario, en una declaración tras la aprobación de la IRA en el Senado el viernes la Representante de Comercio de EE.UU., Katherine Tai, manifestó que «con esta legislación, la Ley CHIPS, la Ley de Ciencia y una serie de acciones ejecutivas EE.UU. está en una posición más fuerte para mantener nuestra ventaja competitiva global en los próximos años».

Haiku, en la provincia de Hainan, en el sur de China, acogió el viernes pasado la feria de vehículos de nueva energía (NEV). En la feria se exponen cerca de 300 vehículos de nueva energía y vehículos inteligentes interconectados. Las autoridades dijeron que China aumentará la proporción del sector de los NEV al 20% del total de las ventas de automóviles nuevos para 2025.

Auto de wwwautosinnovateorg
Auto de www.autosinnovate.org

En realidad, los observadores de la industria no son tan optimistas. Según algunos de ellos, la nueva ley podría infligir un gran daño a EE.UU. así como a la industria mundial de los NEV y aumentar aún más su inflación, mientras que su potencia para afectar a los fabricantes chinos de NEV es «insignificante y está dentro de control». De acuerdo a un informe del sitio web del sector, autosinnovate.org, actualmente el 70 por ciento de los 72 modelos de vehículos eléctricos a la venta en el mercado estadounidense no podría optar a las subvenciones. Prácticamente ninguno podría acceder al incentivo financiero, porque incluyen un alto porcentaje de partes importadas. «Es una oportunidad perdida en un momento crucial que pondrá en peligro nuestro objetivo colectivo de alcanzar un 40-50% de ventas de vehículos eléctricos para 2030», dijo John Bozzella, presidente y director general de la Alianza para la Innovación en la Automoción, en un blog publicado en la web oficial de la alianza el 5 de agosto pasado.

Coincidentemente, en un informe de Fortune que cita a Simon Moores, director ejecutivo del analista del mercado del litio Benchmark se lee que «es casi imposible que algún país de la Alianza pueda llenar de aquí a 2024 el vacío de materia prima de China para la demanda de NEV en EE.UU.». Los principales fabricantes chinos de baterías, como CATL y BYD, representan conjuntamente cerca de la mitad de la cuota de mercado mundial. Para los fabricantes de automóviles de EE.UU., Europa, Japón y Corea del Sur, como Tesla, BMW, Toyota, Kia y Hyundai, cortar los lazos con los proveedores chinos implica aumentar los costos en «un porcentaje significativo», explicó Feng. Y, aunque EE.UU. ha ejercido una fuerte presión sobre sus aliados, para unirlos y excluir a China de la cadena de suministro global, los analistas también predicen que pocas empresas se sumarían a ese plan, teniendo en cuenta el aumento de costos que implicará.

Por su parte, un representante de un fabricante de paneles solares líder en el mundo declaró el martes al Global Times que «todavía no tenemos planes de construir una fábrica en Estados Unidos. Aparte de las subvenciones, tenemos que evaluar la situación del mercado y la dotación de recursos», dijo, indicando que la empresa tiene que sopesar si estos supuestos incentivos pueden compensar el costo de construir una nueva cadena industrial en el país del norte. «La relocalización siempre conlleva un enorme gasto inicial. Por ejemplo, el rendimiento es clave para la fabricación de baterías y pueden ser necesarios años de ajuste y adaptación para lograr una tasa de rendimiento relativamente alta, por no hablar de la construcción de una cadena de suministro de NEV desde cero», dijo Feng, al tiempo que cuestionó que el mercado norteamericano sea «suficientemente grande» como para atraer a los fabricantes de NEV. «Es innegable que si los fabricantes de coches extranjeros se alejan de los proveedores chinos, las ventas de éstos caerán, pero esa pérdida podría compensarse pronto por las dimensiones y dinámica del mercado interior chino», advirtió Feng.

Es también dudoso que estas medidas proteccionistas puedan aplicarse, dada la gran dependencia de EE.UU. de los componentes chinos, su enorme deuda externa y los graves problemas económicos internos. Además, Washington se caracteriza por la discontinuidad de sus políticas por causa de la competencia entre los partidos.

Todo indica que, al menos en este aspecto de la IRA, han metido la mano los estrategas de la confrontación con China. Los antiguos campeones del globalismo (los clanes Clinton, Obama y cia.) de repente han decidido romper las cadenas productivas que enlazan al mundo y están aplicando una política proteccionista intempestiva que daña más al propio país que al pretendido objetivo.

Ha estallado la guerra del litio entre las grandes potencias. Estados Unidos carece del oro blanco y China tiene sólo 20% del mineral relevado en el planeta, pero el triángulo que forman Argentina, Bolivia y Chile concentra las mayores reservas mundiales. Por las buenas o por las malas vendrán por él. Sin la integración de los procesos productivos entre los tres países y el desarrollo de tecnologías propias que permitan avanzar en las cadenas productivas de celdas y baterías, seremos impunemente saqueados. Un pasaje secundario en una ley antiinflacionaria de Estados Unidos basta para afectar seriamente nuestro futuro.

DOS: Programa «Detrás de la razón»

 

La geografía del gas ocupará un espacio creciente en nuestros medios de comunicación, pero habrá que dejar un hueco creciente al mercado mundial de baterías

La batería de un coche eléctrico tiene entre 15 y 20 kilos de cobalto y unos 60 kilos de litio. En 2016, circulaban en el mundo dos millones de vehículos eléctricos. Según la Agencia Internacional de la Energía, cumplir con el Acuerdo de París requiere que en 2030 los vehículos eléctricos en circulación en el mundo sean unos 115 millones. La producción mundial de cobalto es de 110.000 toneladas/año, lo que da para unos 6,3 millones de coches al año, si suponemos que el 100% de la producción mundial de cobalto se dedica a baterías de coche. Como los mercados suelen funcionar, podemos ahorrarnos cálculos adicionales. El precio del cobalto se ha triplicado en los últimos tres años.

La peculiaridad del cobalto es que el 58% de la producción mundial y el 60% de las reservas se concentran en la República Democrática del Congo, donde el presidente Kabila se mantiene en el poder desde 2001, pese a la propia Constitución de su país y a revueltas y desórdenes más o menos recurrentes. Están previstas elecciones en diciembre. Australia, Cuba, Rusia, Filipinas y Zambia cuentan también con recursos importantes, pero en un orden de magnitud inferior.

Entre las compañías que operan en Congo destacan Glencore —el mayor productor del mundo de cobalto— y China Molybdene, de propiedad estatal china. Ambas han efectuado importantes adquisiciones de otras empresas mineras que operaban en el país, como forma de sostener y ampliar su producción futura. Por cierto, Glencore ha cerrado con la empresa china Gem, dedicada a la fabricación y reciclaje de baterías, la venta de un tercio de su producción mundial de cobalto durante los próximos tres años.

Volkswagen, el mayor fabricante mundial de automóviles, anunció su intención, a finales de 2017, de adquirir sus necesidades de cobalto para los próximos cinco años a un precio fijo. Tuvo que abandonar su propósito. En primavera de este año, anunció la firma de un contrato de suministro de baterías por importe de 20.000 millones de euros con tres compañías: la coreana Samsung, la ya citada Gem y la también china CATL, la mayor fabricante mundial de baterías. Daimler (Mercedes) y BMW también han firmado contratos de compra de baterías con esta compañía china, que está dispuesta a establecer una factoría en Alemania para atender parcialmente estos contratos.

El litio es la otra materia prima esencial en la fabricación de baterías. Su producción se concentra en Australia, Chile y Argentina, aunque China controla también un 7% de la producción mundial. Las mayores reservas se encuentran en Chile —45% del total— y en China, un 20% adicional. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, existen posibilidades de sustitución del litio en la fabricación de baterías con resultados equivalentes. No obstante, el precio del litio se ha duplicado en los últimos años.

 

Las tierras raras son un conjunto de 17 minerales. Sus nombres —lantano, cerio, neodimio…— no nos dicen nada, pero sus propiedades magnéticas y como conductores de electricidad hacen de ellos unos materiales imprescindibles en la fabricación de electroimanes, usados en los motores eléctricos de alta eficiencia. También se usan en las ‘tablets’ y por tanto en los cuadros de mando de los coches y la fabricación de las lunas de los vehículos, a las que añaden características especiales. China produjo en 2017 más del 80% de la oferta mundial. En 2010, China controlaba más del 95%, pero el incremento de la producción en Australia ha reducido su poder de mercado.

Hay reservas importantes de tierras raras en el mundo. Junto a China, que tiene el 50% de las reservas mundiales, existen reservas importantes en Brasil, Rusia, Vietnam e India, pero el impacto medioambiental de su extracción es muy elevado, dadas la baja concentración de mineral —y por consiguiente el gran volumen de tierra a remover— y las ingentes necesidades de agua que requiere el ‘lavado’ del material. Este elevado coste medioambiental es el que explica el cuasi monopolio chino en la producción de estos minerales.

Las tierras raras son un conjunto de 17 minerales cuyas propiedades hacen de ellos unos materiales imprescindibles en la fabricación de electroimanes 

Litio, cobalto y tierras raras. En estas tres materias primas imprescindibles para el desarrollo de la movilidad eléctrica, China dispone de una posición envidiable. Controla la producción de tierras raras, posee reservas abundantes de litio y, a través de inversión directa y de acuerdos comerciales, se ha garantizado el acceso a la producción de cobalto de la República Democrática del Congo. Pero no son solo las materias primas. China controla la producción de baterías. Las principales firmas automovilísticas europeas renuncian a la producción interna de baterías y cierran contratos de suministro con fabricantes chinos, que abren así una brecha en la industria europea de componentes. China es además el mayor productor mundial de automóviles eléctricos. En 2016, en China circulaba un tercio de los automóviles eléctricos existentes en el mundo, más de 200 millones de motocicletas eléctricas y más de 300.000 autobuses eléctricos. La integración vertical de su industria es ya un hecho.

China dispone del monopolio mundial de la fabricación de paneles fotovoltaicos. Su precio no ha dejado de bajar. La diferencia con las baterías es que los paneles son un producto final que genera electricidad en competencia con otras fuentes. Las baterías son un producto intermedio clave para la fabricación del automóvil eléctrico, industria que China, como otras muchos, aspira a liderar. Servirse para ello del poder de mercado que le otorgue el monopolio en la fabricación de baterías es una tentación cuando menos consistente.

El carbón fue el combustible del siglo XIX, cuyo consumo desaparecerá en el siglo XXI. El petróleo ha sido el combustible del siglo XX, cuyo consumo desaparecerá en el siglo XXII. Durante años, la geopolítica del petróleo nos deberá ser familiar. La geografía del gas, combustible de transición en este siglo XXI, ocupará un espacio creciente en nuestros medios de comunicación, pero habrá que dejar un hueco creciente a las geografías del cobalto, litio, tierras raras y, por extensión, al mercado mundial de baterías.

FUENTE: El Confidencial

https://blogs.elconfidencial.com/espana/por-si-acaso/2018-08-08/nuevas-geopoliticas-minerales-extraccion_1602248/