Prof. Dr. Miguel Ángel Barrios.*

            En este momento tiempo de pandemia resulta estratégico repensar el papel de la educación. Empezamos por lo más importante que significa re contextualizar el fundamento último de la educación para definirla:

  • La educación es transmisión de cultura y de valores a un sujeto pedagógico,  que en este caso es una persona, un ser social que está en un lugar determinado, que convive y coexiste en un espacio y cultura determinada.  Definimos a la cultura como el conjunto de elementos materiales y espirituales de un pueblo que hacen a la identidad y por lo tanto la cultura se erige como la soberanía más profunda a través de los pueblos.
  • La educación transmite saberes prácticos y teóricos  y teóricos prácticos para ser un sujeto actor transformador de la comunidad en tiempos de incertidumbre.

Si la Educación no logra ese cometido estaría fallando en su fundamento último o sea en sus objetivos estratégicos.

 En filosofía de la educación debemos ser plurales pero no neutrales, porque nuestro sujeto pedagógico es Argentino, sudamericano y latinoamericano en tiempos de globalización más que de globalización, porque lo local se mezcla con lo global y lo global se mezcla con lo local y se abre una oportunidad para el desarrollo de los pueblos articulando educación, producción y desarrollo territorial mediante un plan estratégico.

 Y esto debe ser llevado a la práctica a través de las políticas públicas en un contexto de un proyecto nacional y la educación dentro de un Estado es trasversal a todas las áreas y por lo tanto el sistema educativo está sujeto a las políticas públicas.

En este plano como la presencia del docente resulta clave como profesional del conocimiento en el S XXI. Esto trae como resultado un gran debate sobre el rol del docente en la llamada sociedad del conocimiento.

La docencia además de ser una vocación con todo lo que significa en el campo del compromiso social no debe agotarse solo en ella, sino también ese docente con vocación, debe ser un especialista, es decir un profesional del conocimiento.

 Y en esto  debemos ser profundamente autocríticos principalmente en el nivel primario y secundario, porque como decía el filósofo José Vasconcelos en la mayoría de las veces, el “ejércitos destructores” están dentro de la docencia,  es decir, la profesionalización de la docencia si la entendemos como la profesionalización del conocimiento significan asumir las oportunidades y riesgos de la mundialización. Y es lo que no exige hoy en esta época de forma acelerada la primera pandemia en la mundialización.

Desde las políticas públicas al docente primario debemos darle la posibilidad del paso universitario. El título de docente de nivel primerio se denomina ¨Profesor para la Enseñanza Primaria¨ constituyendo un título superior terciario. Y la Ley de Educación le brinda la posibilidad de articular su título con un título universitario. Es importante la decisión política de impulsar una “Licenciatura en Educación Primaria” con la misma curricula de 2 años de duración en todo el país para los profesores de enseñanza primaria en las Universidades Nacionales a través del sistema de educación a distancia y en forma gratuita por dos años solamente. Esto le brinda al docente primario la posibilidad de transformarse en un profesional universitario, porque el problema de fondo del docente primario – principal insumo del sistema educativo – consiste en la falta de autoestima ya que no sabe bien su rol y estatus social en esta sociedad.

También, en el nivel secundario existe un grave problema. Esto consiste en la titulación, ya que el título de docente del nivel secundario se denomina: “Profesor para la Educación Secundario en Historia”, “Profesor para la Educación Secundario en Economía”, etc. Esto equivale a una visión estrecha de una política pública que no ve de manera holística al sistema educativo. Y el daño consiste en que achica enormemente el campo laboral del profesor al encapsularlo únicamente en el nivel secundario.

 El título de profesor debe ser como lo era antes de la Ley Federal: “Profesor Superior Nacional Superior de Historia” o “Profesor Superior Nacional de Economía”, lo que lo habilita al docente a trabajar en el nivel secundario y en el nivel superior terciario. Existe el grave problema que los profesionales de la abogacía, de la ciencia económica, etc., desplazan a los profesores en el nivel superior terciario, porque el título reiteramos lo reduce solo a desarrollar sus actividades en el nivel secundario.

Además de darle una salida universitaria al profesor de nivel secundario en proyectos de articulación en licenciaturas por sistema virtual en lapso de dos años, también se lo coloca en un estatus universitario, y de posicionamiento como profesional del conocimiento. Por lo tanto en el nivel primario y el nivel secundario, si se cumplen estas acciones en el campo de las políticas públicas transforman a los docentes primarios y secundarios en universitarios. Y más aún, en el nivel inicial los llamados comúnmente “maestras y maestros  jardineros”, poseen el título de “Profesor Superior para la Educación Inicial” de 4 años de estudio, y desde las universidades nacionales en un tramo por única vez de dos años se los debe convertir en “Licenciados en Educación Inicial”.

El resultado práctico es que todo el sistema educativo primario, secundario, y superior terciario estará compuesto por docentes universitarios. Y para que esto ocurra debe ser unas decisiones políticas del gobierno nacional a través de las universidades nacionales para que brinden a los docentes en forma gratuita esta oportunidad y únicamente para dos promociones por dos años.

Por otro lado en tiempos de pandemia entramos a la Educación a Distancia y aquí nos parece importante aclarar que la educación a distancia no es únicamente sinónimo de educación virtual, este es un tema que genera gran confusión y debemos aclararlo.

La “Educación a Distancia” significa la  presencia no física del docente en un aula.  En este sistema resultan claves como objetivo estratégico para el alumno adquirir las competencias de auto aprendizaje, auto desarrollo personal y auto responsabilidad y el docente debe adquirir en forma plena las competencias de además de ser un especialista en la materia la condición de guía, orientador y motivador de su alumnado.

Por eso más que de educación a distancia, – por experiencia personal – me inclino a plantear la filosofía y praxis de la denominada Educación Semi presencial, porque en este caso la figura del docente es siempre fundamental y no desaparece. Si no se aclara bien el papel del docente en la educación a distancia, hay corrientes tecnológicas que de hecho están planteando ante de las crisis de la pandemia en los países centrales que la educación virtual achica gastos al anularse la figura del docente. La educación exclusivamente virtual está instalada en algunas Universidades del país, como por ejemplo Universidad Blas Pascal, Universidad Siglo XXI, Universidad Virtual de Quilmes, Universidades virtual de Tres de Febrero, y en muchos posgrados universitarios.

La educación virtual se refiere en líneas generales en crear una plataforma online interactiva entre el alumno y los docentes y desde la institución educativa existen tres niveles: Los especialistas que elaboran los contenidos, los especialistas en didáctica que transforman los contenidos en unidades curriculares y los especialistas en tecnología que los sitúan en la plataforma virtual. Por lo tanto una unidad académica de educación virtual es la consecuencia de un proceso cultural y de aprendizaje de toda la comunidad educativa ya que es una filosofía totalmente distinta a la educación presencial.

Además existen universidades virtuales que brindan carreras internacionalmente y que tienen posicionamiento en la argentina como la Universidad Carlos III de España o la de Paris, la de Sorbona, o la Universidad de Bolonia. No se trata de que si estamos de acuerdo o no, porque si lo tomamos desde ese punto de vista, la convertimos en un problema ideológico.

Se trata de asumir esta realidad de un punto de vista estratégico, de los que decía Juan Domingo Perón cuando hablaba de “cabalgar sobre la historia” porque la evolución entendida en categorías de determinismos tecnológicos como lo pensaba Perón era indetenible. Y las ideologías quedan absolutamente eclipsadas o arrasadas por el avance de la evolución histórica.

Desde sus orígenes en la era industrial, “La Educación a distancia” cobró existencia y se definió a partir de lo que no es Educación presencial.

En cada época se utilizan los medios tecnológicos para intentar la reconstrucción de los procesos de enseñanza.

Lo que define a la Educación a Distancia, es:

  • Separación física profesor – alumno.
  • Control que el alumno asume del proceso de enseñanza

Una rama de la “Educación a Distancia” es la utilización de acuerdo al contexto cultural de los recursos tecnológicos para llenar la “distancia”.

 Desde el correo, la radio, la televisión, el fax, el video conferencia, el correo electrónico (internet), hasta las plataformas educativas digitales totalmente virtuales online.

 Como dijimos al principio la educación es transmisora de cultura y de valores y por lo tanto el docente nunca podrá ser reemplazado como insinúan directa o indirectamente ciertas corrientes de pensamiento que inclinan por el optimismo tecnológico, es decir, que la tecnología todo lo puede.

La “Educación a Distancia” es totalmente distinta a la “Educación Presencial” pero al mismo tiempo se potencian. El alumno debe lograr:

  • Autorresponsabilidad.
  • Auto Desarrollo.
  • Auto Aprendizaje.

Y el docente debe ser un especialista en su cátedra y transformare en el transmisor del conocimiento, y en generar la retroalimentación interactiva con el alumno.

 Como se desprende de lo explicado, la Educación virtual, es una de las formas de “Educación a Distancia”, pero luego existen otras modalidades, reiteramos de acuerdo al entorno cultural del lugar. 

 Construir un sistema virtual sin los pasos previos con el agravante de implementarlo como si fuera presencial conlleva un estado de ansiedad generalizada, totalmente contraproducente a la situación que estamos viviendo.

Esto no quiere decir que como comunidad educativa no nos preparemos hacia formas de educación virtual, pero como producto de un proceso cultural y de aprendizaje. Lo importante en este momento de incertidumbre, porque será un año atípico, es empezar con un nivel intermedio como correos electrónicos, WhatsApp, radios comunitarias, que están dando muy buenos resultados en la Argentina profunda.

 En el fondo la “Educación a Distancia” en sus múltiples formas y en especial la Educación Virtual dentro de la Educación a Distancia, es una consecuencia de la cuarta revolución industrial.

 La escuela debe estar preparada y la Pandemia ha acelerado la necesidad de prepararnos para estos nuevos tiempos.

La creatividad es hija de la necesidad

*Miguel Barrios – Dr. en Educación. -Dr. en Ciencia Política – Director Academico de Dossier Geopolitico. – Autor de más de 15 obras de política latinoamericana.

Publicado en https://politicayeducacion.com/los-desafios-de-la-educacion-en-tiempos-de-pandemia-fortalezas-y-debilidades/?utm_campaign=shareaholic&utm_medium=whatsapp&utm_source=im

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