Por el Licenciado Jorge Nelson Poma.

En el marco de las Geopolíticas Sectoriales, la geopolítica educativa y laboral se sitúa en un lugar preponderante sino tal vez en la cima de las estrategias para el desarrollo sostenido de una nación en cualquier parte del mundo.

Para aquellos que hemos reflexionado la Encíclica “Laborem Exercens” elaborada por el Santo Padre Juan Pablo II el 14 de septiembre de 1981, en un marco comparativo, podemos matizar estos pensamientos breves aludiendo a la misma, ya que es luz para la comprensión geopolítica de tan excelsa labor, trabajar sí pero trabajar con excelencia al servicio de la paz y el bien, que es muy distinto.

La prognosis histórica del ejercicio del trabajo con una visión geopolítica mundial, nos conduce a la observación de la conducta y de la ética laboral, como también la educación para el trabajo que se ha concebido e implementado en diversas partes del mundo que poseen distintas civilizaciones y contextos disímiles.

“La encíclica Laborem Exercens tiene una visión histórica y global de la civilización occidental que se ha preocupado sobre todo de desarrollar el lado objetivo del trabajo para someter a la naturaleza y liberar al hombre de condiciones de vida de gran pobreza y miseria. Ha logrado de modo extraordinario acrecentar el control del hombre sobre la naturaleza. Sin embargo, el lado subjetivo del trabajo ha sido casi totalmente descuidado.” Catholic.net.

Como podemos observar la Encíclica posee un contexto occidental, en cuanto a nuestro escenario de comparación, es de mayor amplitud y es aquí tal vez donde resida el éxito de la utilización de la Geopolítica Comparada respecto a otras asignaturas o medios para alcanzar el fin de las reflexiones en un contexto elegido.

El campo elegido es tan amplio que sólo una enciclopedia podría describirlo, entonces nuestra propuesta es centrar hoy la temática en el campo de la mano de obra calificada y su educación; para ello debemos acudir a las estadísticas científicas como por ejemplo las pruebas PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes con sus siglas en inglés “Programme for International Student Assessment”) entre muchas otras y a la cual la Argentina volvió en el 2019 luego de una vergonzosa ausencia.

Sencillamente podemos advertir que Singapur, Japón y Finlandia se lucen en los primeros puestos con una similitud muy importante y destacable, ninguno de ellos poseen recursos naturales en abundancia por lo que deducimos que su materia prima principal pasó a ser la persona humana.

La educación de esos países centrada en lo laboral, los llevó a ser obreros capaces de transformar materia prima de otras regiones en uno de los mejores productos manufacturados del mundo. Deduzcamos en base a la prognosis histórica o prospectiva geopolítica derivada de la visión de nuestro líder en valores, el Gral. Manuel Belgrano cuando expresó a principios del siglo XIX:

“Los Países civilizados no exportan Materia Prima sin antes transformarla Localmente, de lo contrario estarían creando Ocupación en el País Comprador y Desocupación en el País Proveedor. No Exportemos Cueros Exportemos Zapatos.”

Los países tomados como paradigmas de comparación parecen haber escuchado a Belgrano y puesto en práctica esa labor transformadora a través de una educación de alta calidad especialmente técnica científica, son países sin recursos naturales abundantes, con el bienestar más grande del mundo entre otros países obviamente.

En tanto que los países exportadores primarios logran su propia destrucción industrial, su descomunal decadencia, la total dependencia de los países que elaboran los productos manufacturados, pobreza, marginación y mil derivaciones negativas, entonces la pregunta es ¿A granel o con manufactura?

La educación laboral está para ese objetivo como política de estado, que podemos resumir en que la ignorancia es apta para la producción primaria y la capacitación de calidad es base y fundamento de la industria de alto nivel, la primera trae pobreza y la segunda grandes riquezas, la primera es holgazanería y la segunda es sobre todo laboriosidad y ética en lo que hacemos, y podemos seguir con mil ejemplificaciones más.

Si gobernar es la búsqueda de la felicidad de sus habitantes, entonces que mejor alternativa que poseer las capacitaciones laborales que sean un orgullo de ser mano de obra calificada, sostener una industria competitiva y eficiente (no eficaz porque son cosas muy distintas), como así también hacer del ejercicio laboral un servicio de amor al prójimo porque, sin proyectar todo trabajo al bien de la persona humana, de nada sirve.

Los extremos como el socialismo duro y el neoliberalismo salvaje no son contemplados en la Encíclica aludida como un bien a la sociedad política, el primero como una explotación humana al servicio de la producción, vale más el producto obtenido y las ganancias para el estado que la persona humana, valga como ejemplo la barbarie del “Holodomor Ucraniano” de mediados del siglo pasado; en cuanto al neoliberalismo salvaje se trata a la persona humana como mercadería al servicio del capital en la oferta y la demanda.

El trabajo digno, aparte de tener un componente educativo muy fuerte, debe necesariamente tener una importante cuota de espiritualidad, ello producirá un desarrollo sustentable, sostenido y beneficioso para otros, entonces estamos hablando de la ética laboral.

Laborem Exercens también hace mención a una relación de intercambio del bien entre el sujeto de trabajo de mano de obra con el trabajo de conducción empresarial, ambos interactúan promoviendo el mejor estar, el dar lo mejor de sí en un marco del cumplimiento de los objetivos empresariales, la mejor infraestructura posible y el bienestar de todos los trabajadores, entendiéndose por tal desde el más simple del personal de maestranza hasta la máxima jerarquía empresarial, con tendencias al mejoramiento no al igualar para abajo.

El empresario debe ser un luchador para mantener o crear más y mejores puestos de trabajo, amando a su personal como si fuera él mismo, en tanto que el dependiente debe hacer lo propio demostrando y mejorando sus calidades laborales logrando un ambiente que predisponga a que se le brinde un mayor bienestar, de hecho la naturaleza humana obra así, bien por bien en crecimiento armónico, en tanto que el mal por mal alcanza la violencia que engendra mayor violencia y con ello se deteriora el binomio educación-trabajo.

En esta serie de conceptos breves y simples para que todos los niveles lo entiendan proponemos llevar a cabo una ejercitación de aplicación de la Geopolítica Comparada:

¿Qué sucedió con la industria nacional argentina? Recordemos: la IKA (Industria Káiser Argentina), Fabricaciones Militares, TAM (Tanque Argentino Mediano), SIAM Di Tella, el que adquirió fama mundial en Nurburgring nuestro querido Torino, el famoso Rastrojero con sus variantes, la Estanciera, el Káiser Carabela, la maltrecha Industria Naval de Río Santiago, la decaída Fábrica de Aviones de Córdoba, los famosos Misiles Cóndor I y II sepultados a cambio de un crédito del FMI, la industria de los Ferrocarriles Argentinos y la lista es interminable.

¿Qué sucedió con las escuelas técnicas que proveyeron de mano de obra calificada a la industria nacional? Nacida en 1897 la primera escuela técnica, a la que siguieron las Escuelas Industriales, las escuelas de labores para mujeres, en 1925 nacieron las escuelas técnicas de oficio con el 50% de la carga horaria en los talleres, a mediado del Siglo XX se crearon las escuelas fábrica y la lista continúa; a partir de 1976 el neoliberalismo salvaje comenzó el desguace de las capacitaciones laborales en talleres que proveyó el estado nacional y por lo tanto se incrementó severamente a decadencia industrial, abriendo las puertas a toda la industria extranjera y como broche de oro, la década del noventa fue la época de mayor destrucción de las escuelas técnicas.

Recordando que la Geopolítica Comparada es la disciplina que observa las similitudes y diferencias como así también los aciertos y los errores de paradigmas geopolíticos seleccionados que nos podrán ser útiles como fundamento para adoptar decisiones acertadas en la elaboración de nuestra propia geopolítica, este ejercicio debe concretarse en un cuadro comparativo del deber ser en lo laboral – educativo en el marco de la Doctrina Social de la Iglesia, manifestada en este caso en la Encíclica Laborem Exercens, con la prognosis histórica de nuestra industria nacional con una visión prospectiva de la actual geopolítica argentina formando el escenario del futuro.

El cuadro de comparación puede contener cualquier país del mundo con relación a Argentina, nosotros habiendo hecho lo propio con Singapur, Japón y Finlandia, terminamos angustiados y con una gran impotencia, desenmascarando los perduellis de turno al servicio de las dinastías del poder económico mundial que no son pocos.

Para finalizar sólo deseamos expresar nuestra mayor convicción de aquello que queremos para nuestra Argentina, en esta selva donde habita el ser humano, que constituye el pilar del bien o el pilar del mal según su conducta laboral, en cuanto a la educación recibida en el hogar como en las instituciones educativas, entonces y a modo de conclusión es que deseamos un señor obrero digno capaz de ser el sostén de su hogar pero dejando trabajos de excelencia a la sociedad política de la que nace y a la que se debe.

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