Especial para Dossier Geopolitico por Eduardo Bonugli Madrid

Una vez más, se va a celebrar una CUMBRE DEL SIGLO, cómo las que se repiten 6 veces al año. Es una de esas reuniones europeas dónde nunca se decide nada, que propondrá faraónicos proyectos para más tarde y que terminará con un discurso solemne e histórico sobre la unidad de Europa y de sus valores históricos.

 La división es profundísima en el organismo para este duelo entre sordos egoístas, del 24 y 25 de Marzo, con dos puntos centrales que parecen imposibles de acordar:

FRENAR EL PRECIO DE LA LUZ -y- SANCIONAR AL PETRÓLEO RUSO.

) La relación indisoluble del precio final de la luz con el precio  internacional del gas es una doctrina intocable para Bruselas que consagra como precio final, el mayor de cualquiera de sus producciones (Hidráulica, nuclear, eólica, solar, carbón o gas). Y cómo el precio del gas está disparado astronómicamente, todas las otras producciones baratas  se han subido a ese precio. Por lo tanto el precio de la luz también se ha disparado astronómicamente, lo que deriva que el lobby energético se ha enquistado en la excusa del Libre Mercado, lo que le garantiza que sus beneficios estén también astronómicamente disparados.

Y en este debate aparecen los países centrales y ricos de una Europa siempre dividida, para defender los márgenes de beneficios empresariales («Marginalidad»).

O sea, es como pagar por un coche mini, el precio de un Mercedes

Mientras que los estados pobres del sur claman por un precio más justo, dependiente solo de un promedio proporcional de los costes de cada producción y no de la especulación financiera, como es ahora.

Todo indica que terminará la cumbre con grandes palabras, con promesas esperanzadoras y con la única recomendación de bajar algún punto porcentual en los impuestos, lo que no traerá ningún alivio en la factura, será otro golpe al presupuesto de los estados y dejará satisfecho solamente a los empresarios energéticos (¡Ojo! Es de traidores llamarles Oligarcas).

) Hoy por hoy, las anunciadas sanciones al petróleo ruso son la causa fundamental del aumento del precio de los carburantes. Aunque esas sanciones aún no se hayan aplicado realmente por la disparidad de intereses en Occidente, pero solo la amenaza ha reventado el techo de su precio, y está provocando un cataclismo social, con epicentro en España pero que puede extenderse cómo la pólvora por toda la Unión. 

No es de extrañar entonces que los «analistas económicos»  rueguen a los dioses financieros, y a Biden, por un  acuerdo final de paz en Ucrania. Única posibilidad real de provocar una bajada importante y rápida del precio internacional del petróleo. 

Por lo tanto, tampoco sería de extrañar que la Comisión Europea, en esta «cumbre del siglo», se lave las manos y se salga por la tangente con otros de sus relatos del «sí pero, no», para no decidir nada. 

Y mucho más cuándo sigue dividida por las diferentes prioridades nacionales sobre su dependencia del gas ruso, que sigue fluyendo hacia Europa a pesar de que Occidente haya declarado LA GUERRA MUNDIAL CONTRA RUSIA. Aunque, los primeros misiles de esa guerra, están explotando en los bolsillos de los europeos.

Eduardo Bonugli

Madrid, 23-03-22

La Comisión Europea deja en manos de los líderes de la UE la decisión de intervenir en el mercado ante la crisis energética

Bruselas no se moja y presenta un abanico de posibles medidas, con sus pros y sus contras, sin apostar por ninguna, a la espera de que los jefes de Gobierno decidan en la cumbre de este jueves y viernes. Eso sí, lanza una propuesta legislativa para garantizar un 80% de reservas de gas para este invierno

Diario El Diario,es Espana: https://www.eldiario.es/economia/comision-europea-deja-manos-lideres-intervenir-mercado-crisis-energetica_1_8854595.html 

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