Cao Shiyang  (Traducción Sebastián Tepedino) – Especial para Espacio Estratégico que dirije el Cnel Carlos Pissolito -Miembro de DG- quien autoriza la publicación en Dossier Geopolitico DG

COMENTARIO INTRODUCTORIO DEL TRADUCTOR
     Los hechos acaecidos que sacuden a China continental desde fines de diciembre del 2019, producto del reciente brote de Coronavirus (COVID-19) basado en la Ciudad de Wuhan, Provincia de Hubei — y en momentos en los que la Comunidad Internacional y la OMS (Organización Mundial de la Salud) sopesan el riesgo de una Pandemia del alcance global debido a la rápida propagación del virus — nos impele a revisar una temática que comienza -cada vez más- a tener recurrencia en las aulas militares. Numerosos estudios provenientes de China, del ámbito académico, científico y del estamento militar, así como otros tantos provenientes del mundo occidental, coinciden en asignar importancia, prioridad y una cuota de sensibilidad al campo de la biotecnología, bioingeniería,, el campo  genético y biológico debido a su potencial capacidad de aplicación militar: la noción irrestricta de la guerra estipula la cosmovisión oriental para librar y lidiar con la guerra en ambientes operacionales complejos, es decir, bajo condiciones de alta tecnología o en condiciones de informatización, en los cuales se pueden plegar elementos como la biotecnología, la biología y la genética, en su libro “La Próxima Bala” Guo Jiwei, oficial del Ejército Popular de Liberación, Médico y Profesor de la Tercera Universidad Médica Militar nos cuenta que los estados multiplican sus esfuerzos para desarrollar, combinar y modificar armas biológicas, genéticas, y étnicas que podrían barrer con la humanidad entera arrojándonos al borde del abismo, casi en consonancia con lo que dijera Alvin Toffler en “The Shock of Future”, “…El tiempo corre y nos aproximamos a un Hiroshima Biológico…”, colocándonos en el umbral de la fílmica y apocalíptica “extinción humana” (人类灭绝 – renlei miejue). que tantas veces hemos visto en producciones de Hollywood. En una entrevista, el Profesor Yang Huanming, secretario general del proyecto “Genoma Humano” apreció lo siguiente: “…Incluso nuestro pequeño laboratorio puede hacer combinaciones, sería terrible vincular el virus del HIV con la Influenza, algunos con cierta razón acotan que el mundo no se destruye en manos de unos pocos renegados que se despertaron odiando al mundo, sino que se destruye en manos de los cientificos…”.

         Por lo antes expuesto, y en virtud de que de acuerdo a las concepciones militares chinas la Biotecnología podría convertirse en una de las “nuevas alturas del mando estratégico”, traigo a colación un artículo muy interesante publicado en el “People Liberation Daily” del año 2017, firmado por Cao Shiyang.

CÓMO LAS ARMAS GENÉTICAS AFECTARÁN EL FUTURO DE LA GUERRA

       Según lo publicado en el portal Xinhua.net el 30 de octubre, el Presidente ruso Vladimir Putin confirmó a los medios la existencia de organizaciones estatales destinadas a recolectar muestras biológicas rusas con intenciones desconocidas. Esta declaración explosiva fue rápidamente levantada por la prensa oral y escrita rusa. Los medios rusos informaron de inmediato que la Fuerza Aérea de EEUU compulsó con los rusos en una licitación para la adquisición de muestras biológicas. los expertos de Moscú han destacado que las muestras rusas se pueden utilizar para desarrollar y fabricar armas biológicas en el futuro, por lo que tales actividades de recolección deben ser permanentemente monitoreadas. El Comando de Educación y Entrenamiento de la USAF aclaró a los medios rusos el 31 de octubre que el “Centro de Monitoreo Molecular Avanzado” perteneciente a la unidad médica más grande de la Fuerza Aérea de EEUU y la 59° Unidad Médica, efectivamente recolectaron muestras biológicas rusas, pero con fines analíticos y no con el objetivo de desarrollar armas bioquímicas.

     El concepto de ARMAS GENÉTICAS se refiere básicamente a la modificación del código genético de los microorganismos patógenos  a través de tecnologías de edición genética, de resultas de ello, la nueva generación de armas biológicas desarrolladas en laboratorios de bioseguridad, puede atacar al enemigo desde el nivel genético. En términos simples y precisos, la tecnología de edición de genes es equivalente a un “gen tijera” capaz de “empalmar” fragmentos de genes de un organismo a otro organismo de acuerdo a los designios subjetivos de quien los manipule, cambiando así, sus características fisiológicas. de este modo, las ARMAS GENÉTICAS modifican los genes para obtener nuevos microorganismos patógenos, invalidando así, el banco de vacunas de la otra parte. Por lo tanto, las agencias de inteligencia de EEUU han catalogado a las tecnologías de edición genética como potenciales armas de destrucción masiva.
La letal bomba del “Bio-átomo” Umbrella, Racoon City, T-Virus…..estos nombres cotidianos y usuales del famoso juego de video constituyen un mundo de contexto virtual desgarrado por las armas biológicas sin control, decenas de centros genéticos, centros de bioingeniería, involucrados en la investigación y desarrollo, laboratorios encubiertos y secretos. por un impasse en los controles, los expertos y científicos se convierten en “zombies” sedientos de sangre debido a la letalidad infecciosa del virus. una vez que las personas son mordidas y rasguñadas, la cadena de la humanidad será inficionada por dicho virus propagándose una y otra vez ante cada contacto.

     Apelando a la memoria, de hecho, desde las armas biológicas en Alemania durante la Primera Guerra Mundial, hasta el arsenal de armas biológicas sin precedentes de la Unión Soviética durante la Guerra Fría, pasando inclusive por la Unidad 731 del Japón durante la Segunda Guerra Mundial, cada segmento de la historia de la guerra biológica se torna inevitablemente penoso. Desde principios del S.XXI la enseña tremolante de la tecnología de edición genética se ha desarrollado vigorosamente, el mapa del genoma humano se ha completado exitosamente, mientras que la investigación sobre las armas biológicas ha entrado en la era de las armas genéticas, pudiéndose suscitar en la eventualidad, una versión realista de la “crisis bioquímica”
    Desde los albores de la década de 1970 extendiéndose hasta la década de 1980, el rápido crecimiento y desarrollo de la genética molecular brindó una nueva mirada sobre el asunto y permitió desarrollar armas genéticas. Es dable considerar que al ceñirnos estrictamente a dicho concepto, el arma genética se basa en la recombinación de ADN, que es el portador de información genética, mediante los arbitrios de la ingeniería genética moderna, se puede lograr la separación y recombinación de genes para obtener un ADN compuesto. Partiendo de dicha base, la transferencia de genes se puede vectorizar por medio de microorganismos, creando armas biológicas que alteran el material genético.

    Debido a que las armas genéticas se componen de nuevos virus y bacterias que han sido “eliminados”, sólo su diseñador conoce sustancialmente su código genético, y es difícil para la otra parte descifrar y desarrollar una nueva vacuna para combatirlo. Incluso con la biblioteca de vacunas actualizada, todavía hay un flujo constante de nuevas armas genéticas “listas para usar”. La velocidad de desarrollo de vacunas no debe seguir el ritmo de la “infección”. Tamaña “competencia” brillante y oscura obviamente es extremadamente perjudicial para el los esfuerzos por medir y contrarrestar esto.

     Con el avance y desarrollo del panorama genómico, se ha logrado descubrir secuencias genéticas completas de múltiples y múltiples  microorganismos patógenos, considerados como “iniciadores” de la próxima “crisis bioquímica”. Mientras los avances en los códigos genéticos estén a la orden del día, no es muy difícil imaginar su reconversión en bombas de “Bio-átomos” de gran letalidad.

Lograr objetivos militares sin movilizar a ni un solo soldado
 Al igual que con las armas biológicas tradicionales, las armas genéticas tienen las características de porte y tamaño pequeño, bajo costo y no dañan los materiales no vivos. Los usuarios no necesitan movilizar sus tropas, siempre y cuando sus unidades estén dotadas de armas genéticas y puedan esparcirlas dentro de las áreas del enemigo a través de medios artificiales, aviones, misiles y otros medios difusores, se pueden lograr objetivos militares. Obviamente, las armas genéticas tienen muchas ventajas incomparables en comparación a las de las armas biológicas tradicionales.
   En primer lugar, las armas genéticas son más contagiosas y letales. Por ejemplo, al transferir un fragmento de gen con una fuerte capacidad reproductiva, la capacidad de reproducción y propagación de una bacteria mortal se puede incrementar varias veces; al transferir un fragmento de gen con una fuerte capacidad patogénica, la tasa de mortalidad se puede ampliar en consideraciones dables a una escala aproximada del 100%. En segundo lugar, las armas genéticas se encuentran bajo siete llaves. Para diferentes propósitos militares, entornos, contextos y objetivos de ataque, los usuarios pueden diseñar artificialmente el estado de latencia de las armas genéticas. En otras palabras, las personas pueden hacer de las armas genéticas una “bomba de tiempo”, y la “cuenta regresiva” puede durar hasta diez años. Esta es la principal diferencia entre las armas genéticas y las armas biológicas tradicionales y las armas químicas.

     Una vez que puestas en uso, es decir activas, las armas genéticas, marcarán una gran diferencia en las guerras futuras:

 1) El modo de guerra cambiará ostensiblemente. Las partes hostiles podrán disponer y usar armas genéticas antes de incoar acciones bélicas, destruyendo de manera mutua al personal y al ambiente de vida circundante, haciendo que una nación y un país pierdan la efectividad de combate y sean conquistados sin derramamiento de sangre.

 2) La estructura de establecimiento militar se modificará. Las tropas de combate disminuirán ostensiblemente, mientras que las fuerzas de apoyo de servicios de salud aumentarán significativamente.

 3) Se propenderá a un estadío de integración de armas estratégicas y armas tácticas. El campo de batalla en el futuro se convertirá en un campo de batalla invisible, lo que dificultará comprender y controlar la situación del campo de batalla, y traerá nuevos temas y desafíos y dilemas a los comandantes, a la defensa militar y a la investigación médica militar.

Las armas genéticas desempeñarán un papel estratégico disuasorio

Desde 2014, la tecnología de edición de genes CRISPR (Nota del traductor: clustered regularly interspaced short palindromic repeats) ha revolucionado la comunidad científica. El sistema CRISPR es, en términos sencillos, un sistema inmune adaptativo. Las bacterias y virus pueden usar este sistema para cortar silenciosamente los genes virales de sus propios cromosomas. Esta es la inmunidad única de virus y bacterias. En el genoma de los mamíferos, el sistema CRISPR se ha desarrollado en una tecnología de edición de genes eficiente y simple. Al igual que un gen “tijera” versátil, puede activar o silenciar ciertos genes al mismo tiempo, permitiendo la edición “masiva” de genes.

  El desarrollo de esta tecnología ha hecho que el desarrollo de armas genéticas adquiera una significativa potencia “en bruto”, lo que puede hacer que la población-objetivo de armas genéticas sea más precisa, más rápida y más disuasoria. Las agencias de inteligencia de los Estados Unidos han enumerado la “tecnología de edición genética CRISPR” como un arma potencial de destrucción masiva.

    Sin embargo, en lo que respecta a la tecnología CRISPR, actualmente se limita a los laboratorios, y la tasa de fracaso de los experimentos es muy alta, sin mencionar el desarrollo de armas de destrucción masiva. La guerra moderna se está desarrollando en múltiples dimensiones, es multimodal y multidimensional no se ciñen únicamente al espectro militar: con la mejora continua de la tecnología de la información, la guerra es una confrontación en mayor medida contra la información material, energética, de equipos y de datos. Resta por debatir si las armas genéticas basadas en la mortalidad masiva y crónica de humanos y animales se pueden usar en el combate real, y de darse semejante escenario, a que costos.

        En este sentido, la “destrucción masiva” brindada por las armas genéticas, independientemente de los militares y civiles, traerá serios riesgos políticos y morales con consecuencias severas e incalculables. Además, si la operación es defectuosa o se entra en la “niebla de la guerra”, si se produce una fuga durante el transporte y se esparce en el medio ambiente, las consecuencias a sopesar son equivalentes a “levantar una piedra y golpearse el pie”.

     Sin visión estrecha de miras, podemos decir que a la larga, las armas genéticas son más que nada un elemento de disuasión estratégica. En el mundo real, la exploración humana de los secretos biológicos es tan solo la punta del iceberg. La ingeniería genética no es la creadora de Dios. El abuso desenfrenado de las armas genéticas traerá calvario y consecuencias impredecibles a toda la humanidad.

AUTOR: CAO SHIYANG
FUENTE: CHINESE PEOPLE LIBERATION DAILY


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