Por Liana Avetisyan, Armenia

El 8 de mayo 2019 cumplió un año desde que Nikol Pashinyan llegó al poder en Armenia como el resultado de la Revolución de Terciopelo en Armenia. La Revolución sorprendió no solamente a los armenios, pero también otros países postsoviéticos. Revolución de Terciopelo hizo la comunidad internacional pensar en la connexion de las revolución es que todavía surgieron en otros países postsoviéticos. Aunque por primera vista se parece que todas ellas tienen las mismas razones, vale la pena mencionar que la Revolución de Terciopelo no tiene mucho en común con el resto de revolución es desarrolladas en el espacio postsoviético. Ahora es el buen tiempo para analizar los primeros resultados de la revolución y su impacto en el espacio postsoviético.

Para Armenia el fenómeno de revolución no es una novedad – fue el movimiento “Karabaj” por la unificación de parte autónoma de Azerbaiyán, la población de que era mayoritariamente Armenia, con Armenia, que desvencijo los fundamentos de la URSS. Pero después de la Guerra de Karabaj, desde principios de la década de 2000 revolución no se consideraba en Armenia como un buen rumbo para el país, pues la sociedad pensaba que necesita paz y estabilidad. En el periodo entre 2000-2018 en Armenia masivas protestas del carácter político no fueron muy populares, y el país fue famoso por su tranquilidad, seguridad y estabilidad. La única protesta contra los resultados de las elecciones presidenciales en 2008 fue brutalmente reprimida por las autoridades (y Nikol Pashinyan fue arrestado junto con otros representantes de oposición). Desde este tiempo solo protestas del carácter social se organizaban – contra el aumento de los precios de la electricidad, transporte público, etc. Sin embargo, cuando la sociedad civil fue preparada, masas fueron cansadas de ausencia de cambios en la vida política del país, jo´venes activistas trabajando en las organizaciones no gubernamentales, los jóvenes de la nueva generación que a diferencia de la generación de sus parientes hablan inglés y viajan al extranjero para estudiar o participar en escuelas de verano, otras eventos educativos, hizo la revolución apoyando uno de los representantes de oposición parlamentaria que nunca se fue considerado como el potencial líder, pero logró´ responder a la demanda social construyendo su campaña contra el presidente. Los armenios salieron a las calles en la capital y en las regiones del país organizando acciones de protesta pacífica. Como el resultado, las calles fueron cerrados, el tráfico fue detenido y el ambiente tenso se mantuvo durante 10 días hasta que el presidente renunció. Diez días de protestas masivas que casi provocaron un choque armado entre civiles y policía, fueron sin precedentes en la nueva historia del país. Gracias a sensatez de las autoridades, la revolución terminó sin derramar ni gota de sangre – una característica más famosa de esa revolución en los medios internacionales.

Después del colapso de la URSS, la primera revolución en el espacio post-soviético se produjo´ en 2003 en Georgia (la Revolución de Rosas), el Cáucaso Sur. Eduard Shevardnadze, el presidente que tenía conexiones con el régimen soviético y fue asociado con el rumbo prorruso en política exterior, fue sustituido por el líder del nuevo partido que representaba la nueva generación que profesaba un nuevo rumbo económico y político para el país, lucha contra la corrupción, el cambio de los . La revolución tuvo éxito hasta cierto punto porque la población estaba harta de problemas sociales y económicas, antijuridicidad, ausencia de leyes. Las organizaciones internacionales en la Georgia y la sociedad civil tuvieron su papel en esto. Luego casi lo mismo escenario repitió´ en Ucrania en 2004 (La Revolución Naranja) y Kyrgyzstan en 2005 (la Revolución de los Tulipanes). En cada de esos países los medios de comunicación, la sociedad y expertos se dividieron en dos grupos principales – los que soportaron la revolución (y eso significaba que ellos pertenecían a la generación nueva) y los que la criticaban fuertemente (mayoritariamente los representantes de la generación soviética). Todos intentaron de entender si la revolución pudo resolver todos los problemas sociales y económicas que se acumularon. En el pasado reciente, antes de las revoluciones de color la posibilidad del cambio del régimen a través de otros medios que fueran las elecciones fue discutida activamente. El discurso sobre una revolución como el instrumento para el cambio de rumbo interior en un país revelaba la diferencia entre las generaciones o subraya la pertenencia al grupo político específico. El discurso contra la revolución más frecuentemente incluyeron el argumento que no hay líderes reales que pudieran llevar la revolución a cabo con éxito y países con tan problemas necesitan estabilidad, mientras las revoluciones de color se ven como un fenómeno grave y importado del extranjero – el Occidente, soportado por transferencias internacionales.

Cada país en el espacio postsoviético tiene sus peculiaridades políticas. Por ejemplo, hay paises que lograron celebrar elecciones periódicamente y donde oposición acepta los resultados de las elecciones. Por ejemplo, esa cultura política es común para los paises Bálticos y Moldova. En otros países como Turkmenistán y Uzbekistán (Bielorrusia y Rusia hasta cierta medida son muy semejantes) o bien que hasta ahora transferencia del poder no ocurre´, o ocurrió solo una vez a través de sucesión. Elecciones en estos países son mero un instrumento para demostrar la legitimidad del gobierno a la comunidad internacional. Si no fuera la presio´n del Occidente en cuanto al imperio de la ley, muy probablemente, no se celebraron las elecciones en absolute. En estos países las revoluciones pueden provocar no solo sangrientos levantamientos, porque allí´ no hay oposición política, medios independientes, partidos políticos y otras estructuras que por lo general garantizan el éxito de la revolución. El tercer tipo de países incluye los estados donde la cultura de alternancia en el poder aun se esta´ desarrollando. Los Gobierno en esos países cambia de vez en cuando, pero no siempre de acuerdo con la ley. Por eso la oposición no acepta los resultados de las elecciones y por esta razón las elecciones no se ven en estas sociedades com en mecanismo efectivo para el cambio de gobierno. Y así se van desarrollando revolución de color. El escenario típico es el siguiente: cuando las elecciones se celebran, la oposición se prepara para obstaculizar las de antemano por la práctica establecida de fraude electoral o debilidad de la oposición, o por ambos razones. Luego la oposición cuestionó los resultados de las elecciones y saca la gente a la calle. Esto genera gobiernos débil, los revolucionarios logran la revolución llevarla a cabo con éxito. Luego, se instala el mito sobre ayuda o involucración internacional en las mismas y su desarrollo. Las revoluciones de color son virtuales, requieren tecnología y dirección, particularmente trabajo con medios, el  cabildeo ocurre fuera del país, como la: administración de los cursos de marcha, arreglos de transporte, suministro de comida, etc.

Pero es muy importante mencionar que influencia extranjera no es la unica razon por que se producen revoluciones. En los países postsoviéticos donde se desarrollaron las revoluciones, existían problemas sociales y económicos acumulados que hicieron que las sociedades estuvieran hartas y cansadas, pero la gente no se atrevía a protestar hasta que aparecen factores favorables.

Los resultados de las revoluciones por ahora son las siguientes. El discurso democrático se desarrolla, mientras el nivel de la democracia realmente disminuye. Cambia el rostro de la sociedad debido al cambio de generaciones – el imagen del país que se transforma en pro occidental, aunque las elites políticas no son preparados aún para el papel que deben jugar en estos cambios profundos. La gente quiere alejarse de ex metrópolis – Rusia, y espera que las elites nuevas serán progresistas, hablaran inglés y cambiarán el rumbo de política exterior a prooccidental. Lo más importante es que después de las revoluciones, los países continuaron anclados en el viejo sistema político, el rumbo económico y política exterior, en muchos casos. Georgia consiguió proteger su imagen de estado democrático y pro occidental resistiendo a las circunstancias externas, por ejemplo, la presión Rusia, como antes. En el caso de Ucrania, la misma lucha se continúa entre los grupos financieros, que rompen el país en trozos dividiendo la nación que aún no ha elegido su rumbo entre el Oeste y Este.

Hasta la fecha, ninguno de los países donde han desarrollado revoluciones de color consiguieron librarse de su cultura política hasta la fecha. Las revoluciones personifican el deseo natural de la gente cansada de la transformación post-soviética para cambiar la realidad insatisfactoria. Sin embargo, es difícil imaginar que dos o tres semanas de protestas de masas en las calles y furiosa campaña pueden replacer los años de la lucha política, desarrollo de las instituciones políticas y educación de la gente a tenor de las libertades democráticas.

Hasta la fecha los resultados de la Revolución de Terciopelos no son muy obvios. Los rumbos de política económica y la de exterior son casi las mismas – no ha sido elaborada un programa específico de desarrollo económico; Armenia mantiene el mismo nivel de relaciones con Unión Europea, los Estados Unidos y Rusia y continúa realizando los acuerdos que fueron logrados por el gobierno anterior. No obstante, a pesar de predicciones negativas, hay un crecimiento económico, el nivel de corrupción disminuyó´. El volumen de inversiones disminuyó´, el nivel de la libertad de los medios de comunicación relativamente aumento’, porque junto con los canales y ediciones que pertenecen a los representantes de los autoridades anteriores que ahora son la oposición, funciona el canal estatal que está’ apoyando las autoridades y han aparecido nuevas ediciones que también soportan las autoridades y ofrecen una opinión alternativa. Sin embargo, el nivel de intolerancia en las redes sociales aumentó’ – a los que atentan de criticar las actividades de las autoridades nuevas ofenden y ellos se vuelven reacios de hablar, y no hay oposición en el parlamento. Hay presión política sobre poder judicial al respecto de juicio contra el ex presidente.

La Revolución no tuvo impacto directo en otros países post soviéticos, pero sirvió’ como advertencia para los gobiernos autoritarios, según los medios internacionales, particularmente rusos. Además, un par de movimientos y protestas no tan masivas se organizaron en Rusia y otros países inspirándose en las protestas masivas en Armenia (los eslóganes de movimientos fueron “si armenios lo lograron, nosotros también podemos”), y la cobertura periodística internacional de los desarrollos en Armenia fue sin precedente.   

Liana Avetisyan, Program Manager, Caucasus Institute, 31\4 Charents street, 0025 Yerevan, Armenia

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