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Dossier Geopolitico suma un nuevo colaborador desde Santiago de Chile el Mgter. JORGE G. A. VERA CASTILLO  Ancien Conseiller Scientifique et de la Coopération à la Mission du Chili auprès de l’Union Européenne à Bruxelles. Magister (c) en Estudios Internacionales, Instituto de Estudios Internacionales – Universidad de Chile. Diplomado de Especialización en Relaciones Internacionales, Instituto de Ciencia Política – Pontificia Universidad Católica de Chile. Ex Consultor CEPAL en Santiago y UNCTAD en Ginebra y Moscú.  Miembro Asociación Chilena del Espacio – ACHIDE. Con su pedido y autorización publicamos el presente artículo que nos remitió y fuera expuesto en la Revista Digital Nueva Diplomacia de Chile.

Lic. Carlos Pereyra Mele Director de Dossier Geopolitico

Cuando al día siguiente de multitudinarias manifestaciones populares en Buenos Aires, y en capitales de provincias argentinas, en frontal enfrentamiento a la dictadura cívico-militar, la portada del diario Clarín, del miércoles 31 de marzo de 1982, destacando, además, palabras del Canciller Nicanor Costa Méndez: “no cederemos ante ninguna intimación”, ya que Gran Bretaña ratificaba “su soberanía sobre las Malvinas”, guiaba la atención hacia esta temática.

En efecto, la valiente protesta callejera, encabezada por el conocido dirigente sindical, de una de las instancias organizativas de la CGT – llamada “Brasil” -, Saúl Edolver Ubaldini, había alcanzado ribetes históricos, el martes 30 de marzo de 1982, bajo sus consignas de lucha: “Pan, Trabajo y Paz”, por masividad y organización grupal persistente, en reagrupamientos, y por la represión policial brutal, sin límites ni miramientos, para impedir acercamientos hacia la Casa Rosada, culminada con más de 1000 detenidos, centenares de heridos y un muerto.

Como no debiéramos olvidar, la Nación Argentina se encontraba, entonces, bajo un feroz régimen dictatorial, desde el 24 de marzo de 1976, siendo encabezado, en cruciales días ya referidos, por aquel General Leopoldo Fortunato Galtieri, y enfrentado a las simbólicas, pero muy significativas, consignas – económica, social y política -, de ese fin de marzo de 1982. Y serían cardinales mensajes para su desgastada y repudiada conducción inhumana represiva.

Visto en retrospectiva histórica, ese martes 30 de marzo de 1982, alcanzó a ser un punto de inflexión logrado por el pueblo argentino, para enfrentarse a la dictadura criminal, en su Política Interior, con una amplia base popular y con demandas sociales muy unificadoras.

La respuesta dictatorial militar fue a través de la Política Exterior, apelando a y usando los sentimientos nacionales y patrióticos, ante una gran motivación entrañable, internalizada y sentida: “la recuperación de las Malvinas”, usurpadas por el Reino Unido, desde 1833.

Conocidos ya son – y han sido ampliamente estudiados y reporteados – los muy dramáticos decursos ulteriores, de la llamada “Guerra de las Malvinas”, iniciada el viernes 2 de abril de 1982, hasta su término, con la rendición argentina, el lunes 14 de junio, del mismo 1982. Y, ya han transcurrido 40 años, desde aquellos aleccionadores y trágicos emprendimientos…

El inútil y obsoleto TIAR; la traicionera alianza estadounidense norteamericana-británica; más otras repudiables conductas de instituciones militares y/o aéreas de algunos países suramericanos, coetáneos en sus regímenes políticos dictatoriales – v.g. el de Chile -, junto a sus insuficientes y precarias condiciones logísticas y de inexperiencia en terrenos inhóspitos, contribuyeron a dejar un reguero de Heroicos 649 combatientes argentinos muertos, aún a nunca olvidar, junto a los muchos jóvenes suicidados y a los hoy Veteranos sobrevivientes.

Lo trascendental, por aproximaciones sucesivas, guiado por la panorámica y puntos de vista del autor, es dejar establecido que, la llamada Cuestión de las Malvinas, debe abordarse desde su esencia, histórica y vital: es una forma de colonialismo, plenamente vigente, aún en estos años iniciales de la tercera década de este siglo XXI. No es un caso más y cualesquiera.

Antes que nada, y, ante todo, es el caso de un anacrónico colonialismo británico que, ya se extiende por 189 años, desde 1833, recorriendo sus andares a través de tres siglos: XIX, XX y XXI, arrastrando y contaminando aguas bajo los puentes de la historia argentina y regional, latinoamericana y caribeña, así también, las muy agitadas y riesgosas aguas del Atlántico Sur.

Así, desde nuestra perspectiva, y para nuestro análisis, hay un contexto-marco ineludible e inescapable, el cual se encuentra en la Resolución 1514 (XV), de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 14 de diciembre de 1960Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos coloniales.

Para este enfoque, hay que, tener presente, su punto: “1. La sujeción de pueblos a una subyugación, dominación y explotación extranjeras constituye una negación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales.” Y, su punto: “2. Todos los pueblos tienen el derecho a la libre determinación; en virtud de este derecho, determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.”

Situados ya en la especificidad y la particularidad del caso Malvinas, es crucial conocer bien la Resolución 2065 (XX), de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobada el 16 de diciembre de 1965, en su 1398ª sesión plenariaCuestión de las Malvinas (Falkland Islands). Sus textualidades son fundamentales, permanecen inmutables y siempre deben exponerse.

En efecto, en su segundo considerando, aludiendo a la ya mencionada Resolución 1514 (XV), recuerda que, “se inspiró en el anhelado propósito de poner fin al colonialismo en todas partes y en todas sus formas, en una de las cuales se encuadra el caso de las Islas Malvinas (Falkland Islands)”.

Y, su tercer considerando precisó: “Tomando nota de la existencia de una disputa entre los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte acerca de la soberanía sobre dichas Islas,

“1. Invita a los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a proseguir sin demora las negociaciones recomendadas por el Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales a fin de encontrar una solución pacífica al problema, teniendo debidamente en cuenta las disposiciones y los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas y de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, así como los intereses de la población de las Islas Malvinas (Falkland Islands)”.

Es dable dejar constancia, oportunamente, que, bajo síntesis de “Cuestión de las Malvinas”, se debe entender, informativa y pedagógicamente, que, se está refiriendo a la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Por ende, ya está bien establecido, a nivel internacional y regional que, estamos ante un caso de colonialismo, fundamentado e irrefutable. De allí, además, es que, su seguimiento está radicado en el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, en Nueva York, compuesto por 29 países, donde se discute anualmente la Cuestión de las Malvinas.

A mayor abundamiento, desde 2004, figura como tema dentro de la Agenda permanente de la Asamblea General, pudiendo ser tratado en el respectivo Período Ordinario de Sesiones, previa notificación de un Estado Miembro de las Naciones Unidas.

Con posterioridad a lo trágico de 1982, varios años después, ambas partes pudieron, a través de sus agentes diplomáticos respectivos ante Naciones Unidas, Lucio García del Solar, por parte de Argentina, y Crispin Tickell, por el Reino Unido, reanudar negociaciones – siempre infructuosas en cuanto a la “soberanía sobre dichas Islas” -, alcanzándose los Acuerdos de Madrid I y II, de 19 de octubre de 1989, y, de 14 y 15 de febrero de 1990. Estos, más allá, de denominarse ‘acuerdos’, no significaron avances concretos. Solo hicieron menos dificultoso, el camino conducente a la reanudación de relaciones diplomáticas, pos guerra de Malvinas.

Las constantes arrogancias, negaciones y prepotencias del Reino Unido, como resabios de un fenecido imperialismo británico, han impedido, en los hechos, afrontar aquello fundamental, lo cual se ha seguido manifestando hasta la hora presente, ya en el 2022, con sus avances en la militarización de los territorios isleños ocupados y sus espacios marítimos circundantes, en violación constante del Derecho Internacional y Propósitos y Principios de Carta de la ONU.

Asimismo, se agregan, en completa ilegalidad energética internacional, las actividades comerciales vinculadas a la exploración de hidrocarburos en la plataforma continental argentina, en el marco del proyecto “Sea Lion”, en la Cuenca de Malvinas, por parte de empresas del Reino Unido y de Israel, las que, representan un cínico y oprobioso accionar, completamente contrario a las Resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Esto se explicita, en su comprensión, cuando se conocen algunos de los contenidos de la Resolución 31/49, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 1° de diciembre de 1976, en su 85ª sesión plenariaCuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands):

“2. Expresa su reconocimiento por los continuos esfuerzos realizados por el Gobierno de la Argentina, conforme a las decisiones pertinentes de la Asamblea General, para facilitar el proceso de descolonización y promover el bienestar de la población de las Islas;”.

Constata la conducta de una de las dos partes. Y se anticipa a las inconductas de la otra:

“4. Insta a las partes a que se abstengan de adoptar decisiones unilaterales que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras las Islas están atravesando por el proceso recomendado en las resoluciones arriba mencionadas:” [se trata de las Resoluciones 2065 (XX) y 3160 (XXVIII), de la Asamblea General].

Recordemos que, esta Resolución es de 1976, cinco años y meses antes de abril de 1982, y, es perfectamente aplicable, en su invocación preventiva citada, a los últimos siete años de las acciones unilaterales del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, hasta 2022.

Una segunda gran aproximación convocante y trascendente que, quisiera exponer aquí, es que, el denunciado y diseccionado anacrónico colonialismo británico, se constituye en una verdadera afrenta y desafíos para América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

En efecto, bastaría recordar la Declaración Especial sobre la Cuestión de las Islas Malvinas, efectuada en la II Cumbre de nuestra Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en La Habana, con la mayor asistencia de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, el 29 de enero de 2014, en algunos acápites de sus contenidos:

“1. Reiteran su más firme respaldo a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y el permanente interés de los países de la región en que los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden las negociaciones a fin de encontrar, a la mayor brevedad posible, una solución pacífica y definitiva a dicha disputa, …”;

“2. Asimismo, reiteran la importancia de observar lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, …”.

Más recientemente, en la Declaración de la Ciudad de México, formulada al término de la VI Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC, del 18 de septiembre de 2021, sus puntos 28 y 29, confirman mi apreciación e invocación para entender la Cuestión de las Malvinas como un cardinal tema que, afrenta y desafía a toda nuestra Región:

“28. Se compromete a seguir trabajando en el marco del Derecho Internacional, y en particular, de la Resolución 1514 (XX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 14 de diciembre de 1960, para lograr que la región de América Latina y el Caribe pueda ser un territorio libre de colonialismo y colonias.”

“29. Reitera el más firme respaldo regional a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, así como el permanente interés de los países de la región en la reanudación de negociaciones entre la República Argentina y el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte a fin de encontrar, a la brevedad, una solución definitiva y pacífica a esta disputa, conforme a lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.”

Pues bien, como es conocido, en la XXII Cumbre de Ministros de Relaciones Exteriores de la CELAC, realizada en Buenos Aires, días viernes 6 y sábado 7 de enero de 2022, la República Argentina recibió la Presidencia Pro Témpore (PPT), de parte de México, país muy dedicado y exitoso en reactivación de la CELAC, en estos tiempos tan complejos, multifacéticamente.

Al cierre de esta muy promisoria XXII Cumbre, presidida por el Señor Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación Argentina, Santiago Andrés Cafiero, habló el Presidente Alberto Fernández, para agradecer el “apoyo constante de la CELAC al reclamo tan sencillo, pero tan humano de la Argentina en la Cuestión Malvinas”, en la cual “seremos tan firmes en reclamar la soberanía sobre la tierra usurpada como pacientes a la hora de negociar para que nuestro reclamo prospere.”

El Presidente Alberto Fernández, en notable afirmación de contexto, sostuvo que la CELAC, “no nació para oponerse a alguien, o para inmiscuirse en la vida política o económica de ningún país”, sintetizando: “Somos parte de una Patria Grande, aunque muchos quieran dividirnos y someternos”.

Recientemente, el martes 29 de marzo de 2022, fue publicada una entrevista efectuada, en Russia Today – RT, al Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur en la Cancillería de la Nación Argentina, el ex diputado mendocino Guillermo Ramón Carmona, la que, contiene una visión muy actualizada y estratégica de la mirada argentina de presente y futuro, al precisar cuatro condiciones, para lograr avanzar en el justo reclamo de soberanía ad hoc.

La primera es “la persistencia en el sostenimiento de la reivindicación de soberanía”; la segunda es “fortalecer el consenso en torno a la soberanía argentina sobre Malvinas; la tercera se refiere a “la presencia argentina en el mar argentino, en la Zona Económica Exclusiva, en la plataforma continental y en la Antártida”, y la cuarta, tiene que ver con las condiciones internacionales, “que no son indiferentes para la resolución del conflicto”.

Finalmente, al igual que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de Norteamérica contra la República de Cuba, su Gobierno Revolucionario y su Pueblo consciente, la Cuestión de Malvinas, junto con ser un anacrónico colonialismo británico, en contra de la hermana Nación Argentina, constituye, para este autor, asimismo, otra afrenta y desafíos para América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Culmino compartiendo una inquietud muy profunda, a partir de una reflexiva experiencia personal, acaecida estando en una pasantía académica en London School of Economics, en abril de 1980. Se estrenaba en esos días, en plena City, la ópera musical, “Evita” – No llores por mí Argentina. Entradas agotadas para semanas. Pudimos con un muy apreciado colega peruano, conseguir ubicaciones, en función especial para estudiantes, de media tarde, en un teatro de antigua construcción. La hermana Nación Argentina sufría en su total dictadura.

Ciertamente, las luchas anticoloniales, y territorios más afectados directamente, siempre debieron insertarse en correlaciones de fuerzas, en la arena internacional, de sus tiempos. Animus societatis cohesionado, no muy agrietado, así como con una economía en desarrollo creciente, parecieran haber sido factores coadyuvantes de las buenas culminaciones de esas luchas en aquel proceso de descolonización, de comienzos de los años sesenta del siglo XX.

Ahora, nos encontramos en búsqueda de un mundo multipolar, justo, democrático y pacífico. Pero, también, aún, anticolonial, sin amenazas, bloqueos y sanciones ilegales; sin nuevos injerencismos e intervencionismos en los asuntos internos de otros países; sin dobles raseros; sin medidas coercitivas unilaterales; con una seguridad indivisible para todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas.

Así, junto con mi solidaridad más plena, como la luna llena, con el Pueblo argentino en su justa lucha por “la recuperación de las Malvinas” – reto efectivo para las Políticas Exteriores de nuestras Cancillerías de América Latina y el Caribe, y nuevas generaciones emergentes y/o gubernamentales -, me duele conocer información oficial, reciente, dada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), de la Argentina, con una Pobreza del 37,3%, en el pasado 2021, significando 17.400.000 de habitantes: personas, seres humanos. Y con un 8,2% de indigencia.

Ingente tarea anticolonialista argentina, es una cuestión regional, imperiosa, sinceramente.

FUENTE «Nueva Diplomacia» Chile    http://www.nuevadiplomacia.cl/?p=15826

El 2 de abril del 2022 con motivo de la celebración y recordación del 40 aniversario del Dia de los Veteranos de Guerra y Caídos en la Guerra del Atlántico Sur, el multimedio Internacional irani HISPANTV Nexo Latino: realizó una programación especial para analizar esos acontecimiento y para ello convocó en una primera parte del mismo entrevisto a los expertos: en asuntos islámicos Abdul Karim Paz y al analista político Carlos Pereyra Mele sobre el  tema. Y en una segunda parte del mismo programa participo Mario Ramón Duarte, abogado y escritor y el analista político Carlos Pereyra Mele; ambos integrantes del Think Thank DOSSIER GEOPOLITICO

PARTE 1

PARTE 2

El Ejército del Perú invitó a participar al Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele, Director del Tanque de Ideas “Dossier Geopolitico” juntos a otros académicos internacionales al Simposio Internacional Bicentenario de la Independencia del Perú: “Procesos, contextos y actores (1810-1824)”, organizado en celebración de los 200 años de independencia, por la Agregaduría de Defensa y Militar a la Embajada del Perú en la República de Colombia,  y con el apoyo y patrocinio del Centro de Estudios Históricos del Ejército Nacional de Colombia. Que se desarrolló el día viernes 23 de Julio de 2021 desde las 8 hs am en forma Virtual por plataforma Zoom

LA GEOPOLITICA DE HISPANO AMERICA EN EL SIGLO XIX Por Carlos Pereyra Mele

Abstract de mi disertación con la que se abrió el Seminario Internacional: Titulada: “LA GEOPOLITICA DE HISPANO AMERICA EN EL SIGLO XIX”:

Agradezco la Invitación a este seminario Internacional del Bicentenario de la Independencia del Perú a la Embajada del Perú en Colombia, al Ejercito del Peru y al Centro de Estudios Históricos del Ejército de Colombia; en las Personas de:

Sr. Ministro Servicio Diplomático de la República del Perú Don Mariano López Black

Sr. Coronel Ejército del Perú Don Iván Córdova Krugg, agregado de Defensa y Militar del Perú en Colombia.

Sr. Mayor Ejército Nacional de Colombia Don Jorge Cardona Angariya, historiador principal del Centro de Estudios Históricos del Ejército Nacional de Colombia

la Geopolitica como disciplina

Hoy está en boca de todos, Todos hablan pero pocos las explicitan en su verdadera dimensión  y no hace mucho tiempo también era repudiada supuestamente por estar ligada al nacionalismo Alemán. Hoy, desde la caída de la URSS: Todas son Luchas Geopoliticas, No Ideológicas.

La Geopolítica es la disciplina que estudia la influencia de los condicionantes espaciales en la vida y los objetivos de los Estados y la Economía de los mismos. Es una disciplina que tiene su propio objeto de estudio y se vale de métodos, variables y conocimientos verificables para abordarlo. Pero esto surge académicamente en el SXX pero en toda la historia los Imperios realizaron objetivos Geopoliticos

Como todos sabemos en el S XIX No existía la Geopolitica como Disciplina, pero se hacia Geopolitica Imperial  y ello lo tenemos que analizar desde la perspectiva de las luchas imperiales colonialistas europeas en un “Mundo Cerrado” desde que el Navegante español Juan Sebastián Elcano (dio la vuelta al globo terráqueo) y con ello se desarrollaron las luchas en dos escenarios espaciales de la Geopolitica la del dominio del Espacio Terrestre y del Espacio Marítimo o una mixtura entre ambas. En el  SXX: posteriormente se incorpora los espacios: Aéreo y Espacial y hoy en el S XXI  el ciberespacio

Cuales eran los los actores Estatales del  siglo XIX que enfrentaban a España desde los Siglos XVIII y S XIX: Portugal-Inglaterra-Francia-Holanda- 

La Geopolitica del S XIX se desarrolla en la lucha de los Imperios Coloniales por Espacios y Recursos tanto alimenticios, también minerales como materias primas para su incipientes avances tecnológicos e Industriales es el momento del Mercantilismo con un Capitalismo poco desarrollado -Hoy le llamaríamos “mercados”-. Por ello era importante el Control del Transporte y las Comunicaciones. Todos los Estados Reinos en pugna sabían de estos elementos a controlar y administrar

España: en su declinación Imperial, se defiende organizando el Rol Geopolitico de los Virreinatos creando una magnífica estructura administrativa y  con un sistema de Control Espacial Terrestre y marítimo y de auto sostén cuasi autárquico (alimentos/elementos básicos para su vida tanto urbanas como rurales y también de autodefensa reglamentando las Milicias

La Clave Geopolitica de hispanoamerica:  no solo era por la importancia de sus inmensos territorios y riquezas sino también por ser el Puente entre Europa y Asia  y el Control de Espacio marítimo Atlántico-Pacifico, por ello siempre fue importante las Américas 

Transporte y Comunicaciones: La importancia del control del Océano Pacifico  desde Santiago de Chile hasta California con sus Puertos y apostaderos en Toda las costa de toda América y que además incluía la muy importante ruta Manila-Acapulco-Manila, que fue una de las rutas comerciales más largas de la historia, y funcionó durante dos siglos y medio, generando una importante ruta comercial fundamental de enorme relevancia en el intercambio de los productos asiáticos y  cultural entre Asia y América. El último barco zarpó de Acapulco en 1815 cuando la guerra de Independencia de México interrumpió la ruta, que se intentó recuperar sin éxito durante el Primer Imperio Mexicano. Allí teníamos el mítico y famoso Galeon de Manila -La Plata Americana/española en China-

La otra gran ruta comercial española fue la de las Flotas de Indias que surcaban el océano Atlántico partiendo de Veracruz, Cartagena de Indias, Portobelo, La Habana y Sevilla o Cádiz. Parte de las mercancías orientales del Galeón de Manila desembarcadas en Acapulco eran a su vez transportadas por tierra hasta Veracruz, donde se embarcan en las Flotas de Indias rumbo a España. Por ello, los barcos que zarpaban de Veracruz iban cargados de mercancías de Oriente procedentes de los centros comerciales de las Filipinas, más los metales preciosos, pigmentos y demás recursos naturales de México, Centroamérica y el Caribe.

Y la Ruta de las Indias desde el Río de la Plata hacia España vía Montevideo/Buenos Aires rumbo a Sevilla con alimentos y Plata y Oro

Para garantizar la seguridad de esas rutas el Imperio Español estableció un Sistema de Defensa Marítimo Fluvial y de Puertos Fortalezas 

Atlántico Sur: Río de la Plata/ Guinea ecuatorial/Canarias/ Malvinas

Atlántico Norte: Gran Caribe: Cuba/ Florida/ Santo Domingo/Puerto Rico/Venezuela Puerto Cabello Colombia Cartagena de Indias e Istmo de Panamá y Veracruz en México

Pacifico: El Callao/Acapulco/ Panamá/ California

Competía con España con otra Ruta Atlántica que era monopolizada por el Reino de Portugal que tocaba puertos del Brasil y bordeando el África se dirigiéndose a india y China y viceversa

Los Conflictos por el control del Espacio Marítimo-Territorial 1740 a 1810

Por ello debemos hacer referencia a los ataques fundamentalmente de Inglaterra contra Portobello y Cartagenas de Indias (con la gran Victoria de Blas de Lezo contra Vernon 1741), Puerto Cabello, las Islas Canarias y el uso de el terrorismo naval con sus bucaneros o Corsarios Pero ademas se intento atacar por el Pacifico con el viaje del Comodoro George Anson el primer Ingles que dio la vuelta al mundo y con ordenes de  Atacar: el Callao, Panama que no pudieron hacerlo por su debilidades, luego intento atacar Filipinas fracasando también. No podemos dejar de lado las Invasiones Inglesas de 1806/7 a Buenos Aires. Y la Guerra de Independencia de EEUU (que recibira ayuda de España y Francia contra Inglaterra) y en pleno proceso revolucionario hispanoamericano la Guerra Anglo-Norteamericana de 1812 a 1815 

Tres Acontecimientos son claves Para “el cambio del Orden Internacional en las Américas”: La Batalla de Trafalgar,  la Invasión Napoleónica a España  y la Independencia de EEUU 

  1. 1805 Las consecuencias batalla de Trafalgar fue la total superioridad de la flota naval inglesa y su posterior hegemonía en el mar durante todo el siglo XIX globalmente
  2. Revolución Norteamericana de 1763 su Independencia en 1776 y tratado de París 1783- en el periodo que estamos hablando La Guerra Anglo-Norteamericana de 1812 a 1815 Incendio de Washington y la nueva Geopolitica de USA del S XIX La Conquista del Oeste -Continentalismo- 
  3. 1808 Ocupación de Napoleón de España, Inicio de la Guerra de la Independencia Española que durar hasta 1814 

Por ello el año 1810: Fue el Año que cambió todo en en Hispanoamérica “la brevas estaban madura”

La revolución se dio en tiempo de Choques de Hegemonías

Francia impronta Terrestre  – Inglaterra impronta marítima

El Pensamiento Geopolitico de nuestros Padres fundadores Espacios Continentales

Don Simón Bolívar con su idea de la Gran Colombia y el Caribe culminó  la campaña libertadora,  Cruzó los Andes y liberó Colombia,Venezuela y Ecuador Convocó a un Congreso Anfictiónico en Panamá para una Nación de Repúblicas en Panamá 1826 

Una Idea Geopolitica Continental

Don Jose de San Martin y su Continentalismo Jamas penso en Argentino o Chileno o Peruanos-Boliviano habló siempre de Americanos y se opuso a la fragmentación que pedía Buenos Aires y que participará de la Guerra Civil del ex Virreinato del Río de la Plata y continuó la campaña militar independentista hasta cuando fue obligado a entregar sus ejércitos por el abandono Político-Económico del Gobierno Porteño de Buenos Aires, pero su idea había sido clave en la Independencia de las Provincias Unidas de Sudamérica -Argentina- 1816. Para la independencia de Chile del 12 de febrero de 1818 y la declaración de la Independencia del Perú el 28 de Julio de 1821.

Luego vendrá la Balcanización de nuestras Naciones, lamentablemente, Con Inglaterra usando el Método: Divide y Reinarás 

Conclusión: Este siglo XXI con sus Bicentenarios nos encuentra a los Americanos en un Mundo en transformación con profundos cambios Geopoliticos, Geoeconómicos y Geoestratégicos de Poderes globales. Con un resurgir de nuestra Importancia para todos los bloques en que se disputan Hegemonías globales, con un “Occidente” anglosajón  en claro deterioro del poder de estos 200 años pasado y un mundo Asia Pacifico en crecimiento y Nuevamente nos encontramos con una alternativa sería de recrear Una “Tercera posición” continental como la que soñaron nuestros Padres Fundadores.

Muchas Gracias 

Prof. Lic. Carlos A. Pereyra Mele

Director de Dossier Geopolitico -Córdoba- Argentina

23 de Julio de 2021

El Galeon de Manila

El 1 de julio del 2021, el  Centro de Estudios Estratégicos, Geopolítica e Integración Regional (NEEGI)  de  la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA) realizó el debate “Tendencias estratégicas: América del Sur en el nuevo Tablero Geopolítico”.  El evento fue transmitido en el canal de YouTube de NEEGI , en vivo. En la iniciativa participaron el politólogo, profesor, investigador y Director del Think Thank suramericano “Dossier Geopolítico” Carlos Pereyra Mele y miembro del Centro de Estudios Estratégicos Suramericano (CEES Argentina) y el profesor de Relaciones Internacionales e Integración del Programa de Postgrado en Integración Contemporánea en América Latina en UNILA  Lucas Kerr Oliveira .

“ Actualmente, América Latina, y el continente sudamericano en particular, sufren las consecuencias de las múltiples crisis – políticas, sanitarias, económicas, sociales – que devastan la región. Estos desafíos presentan elementos típicos de las estructuras de poder y jerarquía del sistema internacional, que configuraron el patrón histórico de inserción internacional en la región, pero también en la situación actual, marcada por la profundización de la polarización política y geopolítica.

Específicamente, desde una perspectiva sudamericana, este debate pretende discutir las tensiones geopolíticas y disputas estratégicas que involucran a las naciones sudamericanas, considerando las perspectivas de la Estrategia de Integración y Desarrollo Regional , y los desafíos pertinentes para la profundización de la competencia geopolítica internacional entre poderes por áreas de influencia y hegemonía ” , dice Kerr.

Apoyaron y adhirieron a este Evento Académico:

Observatório dos BRICS:

Observatório Latino-Americano da Covid-19

Observatório da Energia

Observatório da Integração Regional

Observatório da Integração Ecônomica: https://www.facebook.com/obiesul

Grupo de Estudos Sino-Asiáticos: https

Revista Intertelas

OfChiLA (Oficina de Estudos sobre a China e o Leste Asiático)

ISAPE (Instituto Sul-Americano de Política e Estratégia)

Programa “Detrás de la Razón”, que conduce el galardonado Periodista Mexicano Roberto de la Madrid, en el que se entrevista a Francisco Javier Martínez Experto en Geoestrategia y Carlos Pereyra Mele Director de Dossier Geopolitico, sobre la primeras consecuencias de la Reunión Cumbre de Biden-Putin o Putin-Biden; pero además trabajamos los distintos escenarios globales y la clara declinación de los poderes anglosajones y el arrastre de ello a las naciones Europeas.

Infelizmente la censura que está imponiendo las redes sociales a los que no nos definimos como “políticamente correctos”, causan dificultad para alcanzar con está información clasifica, a las grandes mayorías, la última vez cuando se censuró otra intervención en el programa el nivel de reproducciones del video había alcanzado mas 160.000, igualmente los seguidores se reorganizan y en pocas horas ya estos videos que acompañamos tienen miles de visitas 

La entrevista está dividida en 2 partes para su mejor apreciación

PRIMERA PARTE

SEGUNDA PARTE

Análisis Radial Semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el Programa: el Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

TEMAS:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

A Política Internacional de la semana:

EEUU: Sanciones a Alemania y Rusia a empresas involucradas con la construcción del Gasoducto Nord Stream 2 en el Mar Báltico y a empresas involucradas en la construcción del Gasoducto TurkStream  en Turquía Rusia que llevaran gas al sur este de Europa 

Envía dos portaaviones al Mar de China incrementando las tensiones en la zona y su “socio” histórico Inglaterra envía su más moderno portaaviones a la misma zona, además que para demostrar el alineamiento total con EEUU, cancela la expansión de Huawei y la instalación de 5G en el Reino y le da un plazo hasta el 2027 de retirarse totalmente de las islas Británicas 

CHINA: establece un acuerdo histórico con la República Islámica de Irán por nada menos que por 25 años. Invertirá en etapas 400.000 millones de dólares para mejorar infraestructuras plantas productoras de energía etc. con el guiño de Rusia y también obtendrá una nueva salida marítima de su Ruta de la seda obviando el cerco que le impone los anglosajones en el mar Indo-Pacífico

UNIÓN EUROPEA: Rechaza las sanciones a Alemania y Rusia y este fin de semana se reúnen para tratar el salvataje a los Países del sur más afectados económicamente por la Pandemia del Covid-19 España, Italia. 

B Análisis Geopolitico hoy: Gasoducto Nord Stream 2 y Gasoducto TurkStream

El TurkStream es el proyecto de gasoducto que conecta Rusia y Turquía a través del mar Negro, mientras el que Nord Stream 2 prevé duplicar el suministro de gas natural ruso hacia Alemania a través del mar Báltico.

  • TurkStream es el proyecto de gasoducto que conecta Rusia y Turquía a través del mar Negro, con el objetivo de aumentar significativamente la fiabilidad del suministro de gas de la parte sur y sudeste de Europa
  • El Nord Stream 2 es un gasoducto que consiste de dos tuberías paralelas con una longitud total de 1.230 kilómetros y permitirá duplicar el suministro de gas natural desde Rusia hasta Alemania a través del mar Báltico
  • El gasoducto corresponde a una expansión del actual gasoducto Nord Stream, y podrá abastecer a 26 millones de hogares y reducir considerablemente el coste de energía en las desmesuradas facturas de los ciudadanos europeos

AUDIO:

Principales rutas de los gasoductos, como podemos apreciar el Nord stream 2 y el TurkStream elimina a los paises ex sovieticos hoy enfrentados con Moscu y que abrazn las politicas de EEUU en la region a traves de la OTAN, hoy ademas aparece un nuevo jugador Israel como proveedor de Gas

Análisis semanal de Geopolitica de Carlos Pereyra Mele para el equipo del Club de la Pluma, que conduce el Periodista Norberto Ganci por la Radio Web al Mundo. 

TEMAS:

Sigue profundizandose el conflicto entre Atlantistas (EEUU y socios) y Continentalistas (China y sus socios) conflicto que conduce a un mundo Bipolar nuevamente

A Política Internacional de la semana:

EEUU Realineando su zona de influencia- Reunión Trump/ López Obrador lanzamiento del Nuevo acuerdo que reemplaza al NAFTA y el Grupo Puebla ? La Geopolitica real pesa sobre México

CHINA reunión entre los Presidentes Putin y Xi, Rechazan el sabotaje y la intervención extranjera en su Zona: Hong Kong Macao y Ucrania Península de Crimea

América del Sur: La Pandemia sigue incrementandose y ahora afecta a varios dirigentes Políticos: Diosdado Cabello (Venezuela); Jair Bolsonaro (Brasil); Añez (Bolivia). Problemas económicos que surgen por el corte del envio de las remesas de los Migrantes a sus países de origen Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Paraguay desde Italia, España y los EEUU especialmente donde se radicaron. Chile una revuelta de la derecha oficialista contra Piñera por el tema de el retiro de los fondos aportados a las jubilaciones privadas para paliar los efectos económicos de las cuarentena y la crisis económica en ese País. 

B Análisis Geopolitico hoy: Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte

Gran Bretaña funciona como una súbdita de la Política Exterior de EEUU desde la finalización de la II Guerra Mundial, siguiendo el destino que le marcó el geoestratega norteamericano Zbigniew Brzezinski​y, que la definió como:  “Nuestra Jubilada de privilegio”-, y más aún a partir del Brexit, que la obliga a Gran Bretaña a definirse por EEUU. El Reino Unido se está estabilizando fuertemente en la posición de los Estados Unidos con respecto a Hong Kong, lo que demuestra que el atractivo de Washington para la elección de campo ha sido exitoso. Pero también que las estrategias “autonomistas” para el Londres posterior al Brexit se basaron en un cálculo incorrecto.

Más en el audio: 

Dossier Geopolitico: Reforzando nuestro análisis el Diario español «El Pais», con la firma del analista Rafa de Miguel desde Londres publicó el 11/7/2020, el siguiente artículo que confirma las tendencia que expresamos, en el audio dominical:   

El Pais Hong Kong expone los límites de un Reino Unido solo

La crisis de la antigua colonia revela las dificultades en la política exterior de una potencia media en el siglo XXI

Fuente: https://elpais.com/internacional/2020-07-11/hong-kong-expone-los-limites-de-un-reino-unido-solo.html?ssm=whatsap p

El león británico que abandonó entre rugidos la “cárcel” de la Unión Europea corre el riesgo de ser percibido por el resto del mundo como un “tigre de papel”. Es la expresión china para definir una aparente amenaza que resulta ser inofensiva. La campaña del Gobierno de Boris Johnson contra Pekín, por la restricción de libertades impuesta en Hong Kong con la nueva Ley de Seguridad ha mostrado los límites de la ambición del Reino Unido por ser una voz única en la escena internacional -bajo el sello de Global Britain- en la era post-Brexit.

El Gobierno chino ha expresado su irritación por la oferta de puertas abiertas del Reino Unido a tres millones de ciudadanos de la antigua colonia y lo considera una “burda injerencia en sus asuntos internos”, pero ni le ha sorprendido ni parece preocuparle demasiado. Ya no existe el temor de los años noventa ante el posible éxodo de los habitantes de un increíble motor económico y financiero. Más allá de la cifra final de personas que se acojan al ofrecimiento, Pekín, creen los expertos, tiene abundante personal cualificado para reemplazarlos. “Es importante considerar la reacción del Reino Unido dentro del contexto del Brexit, con un Gobierno debilitado por su gestión de la crisis del coronavirus y que aún está intentando definir su papel en el mundo”, explica a EL PAÍS desde Hong Kong Tim Summers, asesor del programa Asia-Pacífico del centro británico de pensamiento Chatham House. “Algunos han llegado a la conclusión de que esta idea de Global Britain es bastante imperialista en su planteamiento. Hong Kong fue colonia, y de algún modo parece que Londres esté protegiendo a sus antiguos súbditos. Por eso la medida ha sido tan emocional y nada estratégica, ni calculada con detenimiento. Quizá sea una señal de la fragilidad de esta nueva política”, concluye Summers.

Johnson se balancea, en busca de un complicado equilibrio en el mejor de los casos o sin un objetivo claro en el peor, entre dos presiones contradictorias. Necesita mantener buenas relaciones con China en una era que le obliga a buscar socios comerciales fuertes que reemplacen a la UE. Y debe al mismo tiempo contener -y complacer- la exigencia de Washington y de un poderoso sector del Partido Conservador, de mostrar una actitud más firme y agresiva con el gigante asiático. Y corre el riego de no satisfacer a nadie. “La idea de Global Britain se basaba en gran parte en un incremento comercial con China. Lo ocurrido en Hong Kong, y la actitud del Gobierno de Xi Jinping, ha hecho mucho más complicado conseguir esa relación positiva”, explica a través de correo electrónico Gideon Rachman, el columnista jefe de Política Exterior del diario Financial Times. “En cuanto a la respuesta de Londres, nadie espera que logre por sí misma un cambio en la política china. El Reino Unido solo logrará algo si construye alianzas con otros países, como Estados Unidos o Australia”, sostiene.

Johnson -más el antiguo periodista que el actual político en muchas ocasiones- ofrece la ventaja de ser transparente en sus contradicciones. “El Reino Unido no persigue evitar el ascenso de China. Al contrario, trabajaremos codo con codo en todos aquellos asuntos en los que nuestros intereses coincidan, desde el comercio a la lucha contra el cambio climático. Queremos una relación moderna y madura, basada en el respeto mutuo y en el reconocimiento del papel de China en el mundo”, escribía el primer ministro en las páginas del diario The Times cuando estalló la crisis de Hong Kong. Negro sobre blanco, definía las premisas sobre las que parece basarse una nueva política internacional cuyos objetivos siguen siendo difusos: el mundo es un lugar benigno plagado de buenas intenciones y el Reino Unido goza de autonomía estratégica para escoger aquello que le interesa.

Si la antigua colonia ha sido la prueba del nueve del peso real de Downing Street, el caso Huawei ha sido la ducha escocesa con la que Johnson ha comenzado a entender, como decían los Rolling Stones, que “no siempre puedes lograr lo que quieres”. Su antecesora en el cargo, Theresa May, parecía haberle quitado el problema de encima al tomar la decisión de que el gigante asiático participara en el desarrollo de las nuevas infraestructuras de comunicación 5G en el Reino Unido. Sin tecnología propia equiparable, la empresa china resultaba fundamental para los grandiosos planes de reconstrucción del país prometidos en campaña por el Partido Conservador. Johnson pensó que bastarían algunos retoques para tranquilizar al aliado estadounidense, en guerra declarada contra Huawei, y al ala dura de su propia formación política. Halcones como Iain Duncan Smith o Tom Tugendhat (presidente este último de la Comisión de Exteriores del Parlamento) habían creado el China Research Group (Grupo de Investigaciones sobre China), un aparato de presión para endurecer la postura del Reino Unido respecto a la potencia asiática, después de años de acercamiento y compadreo desde el mandato de David Cameron. China lleva camino de convertirse en el nuevo Brexit de los tories, siempre dispuestos a tener un asunto con el que poder descuartizarse internamente.

Downing Street limitó la participación de Huawei en el proyecto a un 35% y vetó su acceso a instalaciones estratégicas y de seguridad. No contentó ni a Donald Trump ni a los críticos conservadores. Cuarenta de ellos se rebelaron en una votación parlamentaria que señaló a Johnson la grieta que podía desmoronar su aparente holgada mayoría. La posterior decisión de Washington de imponer nuevas sanciones a la empresa tecnológica ha creado “dudas muy serias”, según un informe del Centro Nacional de Ciberseguridad británico, de que Huawei mantenga la capacidad necesaria para colaborar en el desarrollo de la red 5G. En los próximos días, se da por hecho que el Gobierno acabará vetando su participación. “No puedes aspirar a una era dorada si tratas a China como un enemigo”, ha advertido a Johnson el embajador en el Reino Unido, Liu Xiaoming.

Todos los problemas parten de la misma indefinición y desconfianza. Londres quiere retener las ventajas adquiridas durante casi medio siglo de pertenencia a la UE sin sujetarse a ninguna de sus reglas; busca reforzar sus lazos comerciales y estratégicos con Washington sin aparentar servilismo alguno “con una Administración [estadounidense] que sigue siendo una de las más históricamente impopulares en el Reino Unido”, como recuerda Summers; o pretende usar su soft power (el “poder suave”, o la capacidad histórica de influencia del Reino Unido) con Pekín para hacerle entender en qué consisten la democracia y los derechos humanos y retener a la vez sus necesarias inversiones económicas.

El semanario The Spectator, manual imprescindible de cualquier conservador británico que se precie, celebró la salida de la UE con una famosa portada en la que se veía una mariposa con los colores de la Union Jack (la bandera del Reino Unido) que escapaba de la jaula. “Out, and into the world” (libres, para zambullirnos en el mundo), proclamaba la revista. Johnson comprueba ahora que el agua está fría, mucho más fría si se nada solo y sin rumbo, y con más tiburones que delfines.

EL DETERIORO DE LA AYUDA AL DESARROLLO

La decisión anunciada por Johnson de fusionar el Ministerio de Ayuda al Desarrollo con el de Exteriores ha unido en su protesta a ex primeros ministros como el conservador David Cameron o los laboristas Tony Blair y Gordon Brown, además de a numerosos diputados y organizaciones de ayuda humanitaria. La creación de este departamento, con un presupuesto anual de más de 16.000 millones de euros y capacidad para decidir de modo autónomo sus proyectos y objetivos, ha ayudado a impulsar el soft power (poder suave, o capacidad de influencia internacional) del Reino Unido considerablemente.

Creado en 1997 por un Gobierno laborista, supone el 0,7% del presupuesto nacional y ha sido actor fundamental en la lucha contra la pobreza, la violencia contra las mueres o la protección de los derechos humanos. “Durante mucho tiempo ha sido visto como un cajero automático gigante en el cielo” de libre disposición, ha argumentado Johnson para defender la lógica de la fusión. En su remodelación de la estructura del Gobierno, el primer ministro quiere que la ayuda exterior sea un elemento más, incorporado a su Global Britain, en la nueva política internacional. Y que esté coordinada con los objetivos perseguidos en cada momento. La decisión, ha advertido su predecesor Cameron, provocará “menos especialización, menos voces en defensa del desarrollo en las decisiones gubernamentales, y finalmente, menos respeto hacia el Reino Unido en el exterior”.

[NR.; La doctrina que sostiene el equipo de Dossier Geopolitico, que Inglaterra funciona como un súbdito de la Política Exterior de EEUU desde la finalización de la II Guerra Mundial, en este artículo de Andrea Muratore confirma está esta situación -Cuando  el geoestratega norteamericano Zbigniew Brzezinski​y la considero como:  “Nuestra Jubilada de privilegio”-, y más aún a partir del Brexit, que la obliga a Gran Bretaña a definirse por EEUU. CPM]

Por Andrea Muratore -3 de julio de 2020

El Reino Unido se está estabilizando fuertemente en la posición de los Estados Unidos con respecto a Hong Kong, lo que demuestra que el atractivo de Washington para la elección de campo ha sido exitoso. Pero también que las estrategias «autonomistas» para el Londres posterior al Brexit se basaron en un cálculo incorrecto.

Con la reapertura de la cuestión de Hong Kong, el Reino Unido ha confirmado definitivamente que ha internalizado la lógica del nuevo conflicto bipolar que se está definiendo entre los Estados Unidos y China y que ha hecho una elección de campo consecuente. Como se esperaba, Londres se ha movido hacia un apoyo sustancial para la estrategia estadounidense de reducir la influencia y la proyección global de Beijing.

El primer ministro Boris Johnson, con la intención de abordar las consecuencias de la pandemia de coronavirus [1] y la recesión económica en el frente interno , no ha fallado en atacar a China y Xi Jinping por los cambios en el sistema que integran mejor el Puerto Perfumado en el Arquitectura de la República Popular. El ex alcalde de Londres acusó a Beijing de romper el tratado firmado para finalizar la cesión de la ciudad a China en 1997 [2] , dijo que estaba listo para otorgar hasta 3 millones de visas [3] para ciudadanos de Hong Kong dispuesto a huir al Reino Unido y adoptó un estilo muscular comparable al de la administración no alineada de Trump en el Atlántico.

En algunos aspectos, la convergencia entre Londres y Washington es comprensible y lógicamente justificada por el viento cambiante de la geopolítica global: la superposición entre un contexto mundial cada vez más competitivo, una rivalidad multinivel entre las dos superpotencias [4] y la necesidad de que Londres La creación de un espacio para la acción posterior al Brexit empuja a mejorar los vínculos ya existentes entre los dos lados del Atlántico. En un momento en que se considera una prioridad en Washington movilizar todos los recursos disponibles, esto se está volviendo más urgente. La «relación especial» entre los británicos y los Estados Unidos vive en situaciones que se consideran, en una fase de crisis, fundamentales, como la integración entre los respectivos sistemas de espionaje en el grupo restringido de los «Cinco Ojos» [5]«, Los intereses comunes en el campo económico y financiero, con Hong Kong en el caso específico que es la cumbre de un triángulo con la ciudad de Londres y Wall Street y Nueva York, el predominio del eje anglosajón en el contexto militar de la OTAN.

Una dura reacción de realismo, por lo tanto, para Boris Johnson y para los partidarios de «Gran Bretaña global» como consecuencia de la salida del Reino de la Unión Europea. De hecho, es fundamental subrayar cómo, al acelerar la elección del campo, Londres se ubica directamente como el perdedor en el choque geopolítico entre China y los Estados Unidos. Esto por un triple orden de razones.

Ante todo, El gobierno británico conservador tendrá que congelar definitivamente sus estrategias «globales» en las que pretendía relanzar el país, combinando el mantenimiento de la solidaridad atlántica con el despacho de aduanas de relaciones cada vez más estrechas con países como China en términos económicos, financieros y comerciales. Esto representa una doble comprobación porque señala la falacia de una estrategia posterior al Brexit excesivamente centrada en una ideología economista ciertamente no muy diferente de la ortodoxia ordoliberal que caracterizó a la Unión Europea de la cual Londres afirmó encontrar «libertad» e impone Una reducción de las perspectivas comerciales con nuevos rivales estratégicos. Entre 2019 y 2020, los inversores chinos se movieron con facilidad en la ciudad, comprando marcas históricas como British Steel [6]y Greene King [7] y con el objetivo de ser parte de gran parte de la infraestructura del país y el relanzamiento ferroviario. Ahora, la competencia política hará que sea más difícil crear nuevos lazos de este tipo.

En segundo lugar, el mundo político-institucional del Reino Unido se ve profundamente reducido, ya que está convencido de la adhesión a la «cruzada» anti-china por una larga lucha interna en la que las presiones de los Estados Unidos se han sentido duramente. La línea es clara: la «relación especial» se aplica siempre que las apuestas sean las establecidas por Washington. Y Boris Johnson, primer ministro en la silla durante un año y hasta ahora con la intención de deambular entre las diversas almas del Partido Conservador, tuvo que admitir que había sido colocado en la minoría. El ex alcalde de Londres, de hecho, ha apuntado repetidamente a posponer el momento de la decisión. Sobre el tema de la tecnología 5G y los lazos con Huawei, por ejemplo, el gobierno de Johnson ha tratado de mantener una estrategia autónoma.[8] . Demasiado poco para los deseos de Trump, quien se enfrentó con su homólogo por teléfono [9] antes de que la ofensiva del frente más estrictamente atlantista, liderado por el inoxidable, se apoderara del aparato político conservador y los servicios de seguridad. halcón Tory Iain Duncan Smith, ex líder del partido [10] .

Finalmente, como consecuencia de los dos acontecimientos mencionados anteriormente, la explosión de una «nueva guerra fría» entre China y Estados Unidos [11]privará a Londres de cualquier margen de maniobra para establecerse como un actor independiente en el escenario global. La fase de salida negociada por la Unión Europea había revelado que Londres compartía en gran medida una serie de problemas con Bruselas que les impedían ser protagonistas en esta fase histórica; Al mismo tiempo, las estrategias implementadas en los últimos años para dar cabida a la arena global, con la excepción de la continuidad en el sistema bancario y financiero, han sido confusas y contradictorias. Londres no podrá convertir a los miembros de la Commonwealth en un eje geopolítico y aún no ha desarrollado una nueva doctrina estratégica para aumentar su proyección militar y naval. En general, tanto Theresa May como Boris Johnson siempre han alineado su visión con el hegemón de Over the Atlantic: desde Siria a Rusia, desde Venezuela a la cuestión de Hong Kong, no se ha visto ninguna posición británica original. Los ideólogos conservadores pensaban que «Gran Bretaña global» era un paraíso liberal, financiero y centrado en Londres, «Singapur en el Támesis», que se lograría con la mezcla de los votos de la clase trabajadora cansada de la desindustrialización y el declive del país en el referéndum sobre Brexit; a fin de cuentas, solo los lazos autónomos residuales de Londres con China garantizaban una posibilidad mínima de supervivencia para una estrategia diseñada para un mundo multipolar y competitivo, pero no caótica y conflictiva como se ha convertido en los últimos meses y años. Brexit nació viejo 

El declive y la irrelevancia, por lo tanto, parecen ser las líneas de tendencia en las que se embarca un Reino Unido que ha pasado en unas décadas de ser imperio a convertirse en una provincia de otros, y en unos pocos años de cultivar la ingenua esperanza de poder separar el destino de uno de ese de una Unión apática y anticuada para que el mundo contemporáneo tenga que darse cuenta del valor de las relaciones de poder que los competidores y (sobre todo) los aliados siempre pueden ejercer. Incluso en el nuevo sistema bipolar, Europa, incluida Gran Bretaña, será una tierra de confrontación abierta y un objeto, no un sujeto, de la dinámica geopolítica que dará forma a los nuevos equilibrios mundiales.


NOTA

[1] El número de muertos es devastador más allá del Canal: el 2 de julio de 2020, el día que escribimos, el Reino Unido es con poco menos de 44 mil muertes la tercera nación más afectada por Covid-19 después de Estados Unidos y Brasil, y con Más de 310 mil infecciones, la quinta en el mundo por la propagación de la infección. El número de muertes podría aumentar aún más en el futuro cuando se comprenda el impacto real del virus en los hogares de ancianos, donde ha habido una subestimación excesiva de los riesgos, cf. Cristina Balotelli, Reino Unido: hogares para ancianos, un drama de 7.500 víctimas , Il Sussidiario, 21 de abril de 2020.

[2] Patrick Wintour, China está rompiendo el tratado de Hong Kong con el Reino Unido, dice Boris Johnson , The Guardian, 1 de julio de 2020.

[3] Boris Johnson ofreció un camino para la ciudadanía británica a 3 millones de residentes de Hong Kong , The Post, 3 de junio de 2020.

[4] Los frentes activos son, además de los problemas estratégicos relacionados con Hong Kong, de naturaleza comercial, tecnológica y de seguridad. Desde la lucha de brazos en Huawei hasta la «guerra» de los cables submarinos, el escritor habló sobre ello en Andrea Muratore, China-EE. UU .: la batalla de los gigantes , Globalization Observatory, 6 de febrero de 2020.

[5] Alianza de inteligencia compuesta por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

[6] Federico Giuliani, China tiene hambre de acero: Beijing se hace cargo del gigante British Steel, Inside Over, 11 de noviembre de 2019.

[7] Federico Giuliani, Brexit puede llevar al Reino Unido a las manos de China , Inside Over, 26 de agosto de 2019.

[8] Francesco Bechis, Huawei y 5G, Washington congela Londres , hormigas, 7 de febrero de 2020.

[9] Andrea Muratore, El tira y afloja entre Trump y Johnson en 5G , Inside Over, 8 de febrero de 2020.

[10] Iain Duncan Smith, Debemos dejar de arrodillar a estos déspotas , Daily Mail, 29 de marzo de 2020.

[11] Sobre la bipolaridad sino-estadounidense y sobre posibles analogías y diferencias con el conflicto político entre Washington y la Unión Soviética, informamos el ensayo publicado recientemente en estas columnas por Amedeo Maddaluno, ¿ El amanecer de una nueva bipolaridad ? y Gino Fontana, Estados Unidos-China: ¿la nueva guerra fría ? , Observatorio de la globalización, 8 de junio de 2020.

[12] Pierluigi Fagan, desafío multipolar de Boris Johnson , Observatorio de la Globalización, 14 de diciembre de 2019.

PUBLICADO EN LA REVISTA EURASIA https://www.eurasia-rivista.com/il-tramonto-della-global-britain/

Por * JAMES CRABTREE FOREIGN POLICE 

Los partidarios del Brexit esperan recuperar el control de un país cuyo referéndum de 2016 realizó una votación para rechazar no solo a la Unión Europea sino también un modelo de globalización que favorecía a los centros urbanos prósperos sobre las comunidades rurales más pobres. Incluso antes de las nuevas divisiones y cierres provocados por la actual pandemia de coronavirus, Johnson lideraba el experimento más radical del mundo en desglobalización:

Un impulso sangriento para derrocar décadas de sabiduría convencional de que las naciones medianas deben unirse para cosechar las recompensas de comerciar y resolver problemas que cada una encontraría demasiado grandes para solucionar por sí solas.

Si funciona, el Brexit actuará como una reprimenda para aquellos globalistas que argumentan que la prosperidad económica y la soberanía democrática son difíciles de conciliar. Otras naciones pueden hacer lo mismo, rechazando las restricciones del multilateralismo en pos de nuevas e intrépidas eras de autonomía nacional. Pero eso es un gran problema, dado que el Brexit también deja a Gran Bretaña enfrentando preguntas incómodas no solo sobre el tipo de acuerdo comercial que Johnson puede alcanzar con la UE, sino también sobre el tipo de país que Gran Bretaña aspira a convertirse.

Muchos argumentos a favor del Brexit se basaron en malentendidos, quizás intencionados, tal vez no, de la globalización en sí misma y, por lo tanto, la forma en que los lazos de Gran Bretaña con Europa ahora es probable que se renueven.

Johnson quiere creer que el futuro de Gran Bretaña puede ser simultáneamente más abierta al mundo y a la vez tener más en control sobre su destino. Pero sus políticas ya parecen incoherentes. El apretado calendario de Gran Bretaña para llegar a un acuerdo este año se ha complicado mucho debido a su respuesta pandémica. Incluso dejando esto de lado, Johnson está equilibrando visiones futuras contradictorias de un «Singapur sobre el Támesis» de libre comercio y baja regulación con más compromisos  para reducir las enormes desigualdades sociales.

La votación del referéndum en Gran Bretaña fue un aullido de frustración, pero contenía una lógica innegable. Justo antes de la votación de 2016, Michael Gove, un aliado de Johnson, afirmó que Gran Bretaña había «tenido suficiente de  los expertos«, se refería a las filas de economistas que predijeron la calamidad de la salida del Reino de la UE.

«Las personas que respaldan la campaña Remain (pro UE) son personas que les han ido muy bien, gracias, salgamos de la UE«, dijo Gove.

Gove tenía un argumento. Décadas de lazos cada vez más estrechos ayudaron a impulsar la economía británica. En 1992, el Reino Unido firmó el Tratado de Maastricht, que aceleró la integración económica europea al otorgar más poderes a Bruselas, incluida la cooperación ampliada en materia de justicia penal y política exterior, y sentar las bases para la creación del euro. En ese momento, el PIB británico per cápita era casi un quinto inferior al de Francia. Veinticinco años después, Gran Bretaña había avanzado.

Sin embargo, el crecimiento de Gran Bretaña fue desigual. Londres prosperó, al igual que otras ciudades importantes. Las regiones industriales en decadencia y las ciudades costeras de difícil acceso no lo hicieron. En conjunto, los ingresos de los hogares británicos permanecen muy por debajo de su nivel antes de la crisis financiera de 2008. Los propietarios de viviendas en áreas deseables han disfrutado de un auge prolongado pero solo a costa de una desigualdad cada vez mayor entre las regiones. Durante la década de 2010, los precios de la vivienda en Londres, por ejemplo, aumentaron el doble de rápido que en el resto de Gran Bretaña.

Fueron los votantes de esas áreas rezagadas, incluidas las pequeñas ciudades posindustriales del norte de Inglaterra, como Consett y Wigan, las que impulsaron a Johnson al poder en las recientes elecciones británicas. El líder conservador ahora dirige una coalición desgarbada, que reúne suburbios gentrificados y tradicionalmente conservadores en el sur de Inglaterra con ciudades del norte una vez sólidamente socialistas. En lo que equivale a una realineación de la política británica en torno a un eje Remain-Leave (quedarse / irse) Johnson unió a dos grupos que votaron enérgicamente para irse: conservadores sociales ricos y mayores, por un lado, y las clases trabajadoras menos calificadas que solían respaldar al Partido Laborista del otro.

Baldwin, un economista comercial conocido por su trabajo en las cadenas de valor globales dijo:

«Si pierdes unos cientos de empleos en Londres, nadie se da cuenta. Pero si pierde unos pocos cientos de estos buenos trabajos en las áreas abandonadas, los efectos secundarios pueden ser devastadores«.

Este es, entonces, el dilema del Brexit de Johnson, es decir , que al perseguir un Brexit duro, amenaza con dañar un sector manufacturero que ha sido un punto brillante raro en las regiones en dificultades de Gran Bretaña. Han surgido dos visiones contradictorias del futuro de Gran Bretaña para intentar superar este dilema.

El primero es el de «Singapur sobre el Támesis» o, para sus patrocinadores más bulliciosos, «Singapur con  esteroides«, una visión de una isla ultra competitiva de impuestos bajos y reglas laxas, que tentaría a las empresas europeas a trasladar el negocio al Reino Unido en busca de una regulación más fácil o, de hecho, reubicarse allí por completo.

Había elementos de esta visión en el discurso de Johnson en Greenwich, en el que se veía como el animal más inusual: un populista ardientemente pro libre comercio, en lugar de la variedad proteccionista representada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, el futuro del modelo Singapur en Gran Bretaña sigue siendo poco probable por tres razones, la primera es su malentendido sobre el país en el que se basa. Singapur es sin lugar a dudas una economía competitiva y de bajos impuestos. Pero en lugar de que Singapur sea un paraíso para la desregulación, su gestión económica es intervencionista, con un Estado que posee participaciones en casi todo, incluidos los proveedores de telecomunicaciones y las aerolíneas. En lugar de socavar a los rivales regionales, Singapur prosperó al ofrecer estándares regulatorios y legales relativamente altos, ganando la inversión de vecinos más pobres como India, Indonesia y Malasia.

Luego está el segundo asunto: Europa. Ansiosa por los anhelos singapurenses de los británicos, la UE planea plantear un «campo de juego nivelado«, es decir, estándares sociales y ambientales comparables, como su argumento central en sus negociaciones del Brexit. Gran Bretaña puede impulsar la divergencia regulatoria si lo desea. Pero Europa puede responder levantando barreras comerciales o con aranceles de represalia, en efecto negando cualquier beneficio que el Reino Unido pueda obtener al socavar las normas europeas.

La barrera final para el Singapur sobre el Támesis viene a través del público británico. 

El Reino Unido ya tiene uno de los mercados laborales más desregulados de Europa. Las encuestas muestran poco apoyo para reducir aún más los estándares, por ejemplo, recortando el salario mínimo o bajando las normas ambientales y de seguridad alimentaria. Es seguro que la respuesta pública a largo plazo al coronavirus también influirá en esto, al expandir radicalmente el alcance de la intervención estatal en la economía y al aumentar la demanda pública de un mayor gasto en servicios públicos básicos, especialmente atención médica.

De hecho, es principalmente por estas razones que Johnson había comenzado antes de la pandemia para impulsar una segunda estrategia posterior al Brexit, que era mucho más estatista y populista y diseñada para atraer a los votantes que respaldan el Brexit en las regiones más pobres. Parte de este esfuerzo fue simbólico, incluidos los planes discutidos para reubicar la cámara alta del Parlamento de Gran Bretaña, la Cámara de los Lores, al norte de Inglaterra. Pero también hubo propuestas serias para rejuvenecer las áreas en declive del norte a través de una nueva promesa de gasto en infraestructura de $ 100 mil millones y construir una línea de ferrocarril de alta velocidad prometida durante mucho tiempo entre Londres y Manchester, todo financiado por un mayor endeudamiento público.

La idea aquí, atractiva a primera vista, es que Gran Bretaña puede innovar en su camino hacia un nuevo período de prosperidad. Las medidas económicas del gobierno reveladas en respuesta a la pandemia también pueden crear más espacio para ideas radicales. Cummings imagina un sistema educativo radicalmente diferente como parte de esto, con un enfoque en la ciencia, la creatividad y la resolución de problemas. La reciente decisión de Gran Bretaña de desafiar a Trump y permitir que la empresa china Huawei desempeñe un papel en su futuro lanzamiento de 5G también fue parte de esta imagen, ya que Johnson y Cummings priorizaron la infraestructura de telecomunicaciones de próxima generación sobre los lazos favorables con los Estados Unidos.


Políticamente, Johnson tiene que pensar en el resto de su coalición, que incluye muchos tories tradicionales interesados ​​en los bajos impuestos y preocupados por los costosos esquemas de infraestructura.

Incluso si pueden convencerse, en parte al cambiar el nombre de estos planes como medidas de estímulo pandémico, la estructura económica subyacente de Gran Bretaña ha demostrado ser sorprendentemente duradera, desde su mercado laboral flexible hasta sus profundas desigualdades regionales y bajos niveles de inversión. Como ha argumentado la economista Diane Coyle, incluso las sumas que Johnson planea gastar actualmente no están ni cerca de lo que se necesitaría para cambiar este patrón fundamentalmente.

La posición británica posterior al Brexit está lejos de ser desesperada. Las predicciones de los  prominentes especialistas de que hundiría al Reino Unido en una recesión no se han cumplido, incluso si la pandemia provocó esto de todos modos. La tasa de crecimiento de Gran Bretaña ha estado muy por encima de la de Alemania y Francia en los últimos años. La tasa de crecimiento de Gran Bretaña ha estado muy por encima de la de Alemania y Francia en los últimos años. Es probable que el Reino Unido siga siendo una de las 10 economías más grandes y competitivas del mundo durante muchas décadas.

Con el tiempo, Gran Bretaña también se adaptará a sus nuevas circunstancias. El economista de la Universidad de Harvard, Dani Rodrik, habla sobre el «trilema político» de la globalización, en el que la integración global profunda es incompatible con la soberanía nacional y la responsabilidad democrática. Las naciones, sugiere, deben elegir dos de estas tres cosas. Gran Bretaña ha decidido establecer sus propias reglas y administrar sus propias instituciones, pero a costa de renunciar a los beneficios económicos que la hiperglobalización a menudo trae.

Johnson rechaza este trilema, alegando que Gran Bretaña ahora puede ser más abierta económicamente y más en control de su propio destino. Los partidarios más moderados del Brexit piensan que abandonar la UE podría crear una nueva Gran Bretaña que crece más lentamente pero es más democrática e igualitaria. Piensan que tal negociación probablemente valga la pena, siempre y cuando comience a curar algunas de las heridas que causaron el Brexit en primer lugar.

El brote de coronavirus cambiará esta trayectoria en formas complejas pero significativas. Ante la peor crisis mundial de salud pública en una generación, el público británico podría redescubrir cierto afecto por el multilateralismo, especialmente después de una crisis que ha visto muy poca coordinación internacional. Pero, por supuesto, es tristemente posible que, a medida que se profundice la pandemia, los lazos de Gran Bretaña con Europa se tensen aún más, haciendo que las negociaciones sobre el Brexit sean mucho más difíciles.

A la larga, hay muchas maneras en que Brexit podría llegar a ser un buen negocio. La UE como institución puede prosperar en la próxima década. Pero si no es así, la decisión de Gran Bretaña de irse parecerá fortuita. Más concretamente, si bien no existe una plantilla única para el desarrollo económico nacional, los países que controlan lo que Rodrik denomina su propio «espacio político» a menudo están en mejores condiciones para descubrir nuevas rutas hacia la prosperidad, como lo han hecho Corea del Sur y Singapur. Este es un proceso difícil con pocas garantías de éxito. Pero Gran Bretaña al menos tiene el potencial de convertirse en líder en los tipos de industrias que apuntalarán el crecimiento mundial futuro, desde las energías renovables y la inteligencia artificial hasta la educación en línea.

Sin embargo, incluso esta visión cautelosamente optimista conlleva riesgos, es decir, que un proceso prometido como cura para los males de la globalización puede terminar empeorando la enfermedad. Brexit se describe como un divorcio por una buena razón. Si la globalización fue la embriagadora y romántica fiebre de la integración económica, entonces la desglobalización es la eliminación lenta, incómoda y dolorosa de décadas de relaciones comerciales. Casi todas las estimaciones respetables sugieren que esto dejará a Gran Bretaña más pobre fuera de la UE. De hecho, su economía ya es aproximadamente un 3 por ciento más pequeña de lo que hubiera sido si hubiera votado para quedarse.

El Brexit en sí mismo fue un acto democrático radical, pero es probable que sus efectos se sientan en un proceso gradual y doloroso de relativo declive económico durante al menos una década. A medida que la economía británica se ajusta, la erosión de la manufactura en particular amenaza con dañar a muchos de los que confían en las promesas de Johnson. En el peor de los casos, Gran Bretaña podría enfrentar un futuro mediterráneo similar a países como Italia, que han tenido problemas económicos desde hace mucho tiempo y cuya política se ha vuelto más inestable como resultado. En lugar de un acto de liberación y transformación nacional, el Brexit corre el riesgo de dejar a Gran Bretaña sola para navegar en una era global más compleja e incierta, sintiéndose más fuera de control que nunca.


* James Crabtree es profesor asociado en la Escuela de Políticas Públicas Lee Kuan Yew de la Universidad Nacional de Singapur y autor de The Billionaire Raj.

fuente
https://foreignpolicy.com/2020/04/03/britain-post-brexit-identity-crisis/

Entrevista de Alfredo Guruceta a Carlos Pereyra Mele

Para el Programa de Tv “Con sentido Común” que se emite por Canal “C” de Córdoba

Un Mundo distinto caracterizamos la actual situación. El Coronavirus vino a juntar todas las crisis que existen Economías, Financieras, Geopoliticas. Etc.,

En crisis el “modelo” desde 1991 que se implementó luego de la caída de la URSS que fue:

El MERCADO “GOBIERNA”, la POLÍTICA “ADMINISTRA”