Entrevista al Director de Dossier Geopolitico DG: Carlos Pereyra Mele de Javier Benitez Sputnik

Parálisis económica de EEUU que entra en recesión. Algo que no sorprende, señala el director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele. Sin embargo, el experto matiza que esta situación sí es sorprendente para la mayoría de las poblaciones del mundo en las que sigue la ficción o la mitología de que EEUU sigue siendo la primera potencia del mundo.

EEUU: más mito, que realidad

Pereyra Mele incide en que «cuando se escuchan los comentarios sobre la entrada en recesión de EEUU, ‘tiembla el mundo’, diciendo: ‘si esto le pasa a EEUU, qué nos va a pasar a nosotros. El único problema, es que ‘los nosotros’ son básicamente el Occidente, donde EEUU tiene una importante influencia, en algunos casos económica, en algunos casos militar, en otro caso cultural».

Esta situación, según el analista, «traslada a todo el sistema o andamiaje que ha armado EEUU desde los ’90 [década de 1990] para acá, que se ha ido reduciendo ampliamente esa idea de conquista absoluta del mundo. Que en 30 años se ha reducido prácticamente a lo que es hoy la ‘comunidad internacional’ que ellos llaman, que son alrededor de 35-40 países, para ser generosos. Reconozcamos que algunos países que participan de ese grupo prácticamente no pueden tener esa condición: Malta, o Luxemburgo, etc».

Pero más allá de todo eso, de acuerdo a Pereyra Mele, «lo importante es que este ‘parate’ de la economía norteamericana [que por supuesto no es reconocido por el Gobierno de Joe Biden, que entra en el cono de sombra profundo], además de una profunda inflación [recesión-inflación: algo espantoso para cualquier modelo económico liberal], entra realmente en una crisis mucho más profunda que va a verse, con total seguridad, reflejada en los votos».

«No nos olvidemos que faltan tres meses para las elecciones de medio mandato en noviembre de este año para la actual Administración. Y si los números empiezan a ser negativos por todos lados, eso evidentemente que se va a ver reflejado en un incremento en la quita de apoyo a este Gobierno, que ya es altísima», estima el experto.

¿Guerra civil a la vista?

El analista advierte que el propio partido del presidente de EEUU, el Demócrata, incide en que Biden no se presente a la reelección, y que por el contrario, se limite a un solo mandato, lo cual ya demuestra que esta crisis va en crecimiento.

«Más allá de todos los demás conflictos internos que tiene EEUU, que se están acelerando, que se están profundizando, y que, como dicen algunas encuestas de EEUU, el 50% de la población norteamericana augura una guerra civil para los próximos años. No lo digo yo, hay encuestas serias realizadas en EEUU que da esa sensación en su propia población», señala el analista.

«Imaginémonos que la principal potencia del mundo, nuclear además, entra en un conflicto interno. Sería realmente algo increíble, y de una peligrosidad nunca antes vista», alerta Carlos Pereyra Mele.

Ya se encuentra en la librerías de todo el País y el Continente Americano la segunda edición del Libro de Miguel Ángel Barrios Miembro de Dossier Geopolitico DG: ”Por qué Patria Grande: teoría y praxis de una política latinoamericana en tiempos de pandemia”, está segunda edición incorpora en el texto la Carta Prólogo que realizó su Santidad el Papa Francisco con motivo del encuentro que sostuvo Francisco con  Barrios en Santa Marta (Vaticano el 25 de mayo 2022), que transmite el profundo sentimiento y pensamiento del Papa para con latinoamérica y el concepto de Patria Grande siempre presente en sus mensajes apostólicos para las naciones que pueblan la América mestiza; su preocupación permanente a sido y es lograr ese objetivo, el de la unión suramericana, en ese pensamiento el que tuvo mucha influencia sobre su Santidad (cuando era el cardenal Bergoglio) fue el filosofo uruguayo Alberto Methol Ferre -de quien Miguel Barrios fue un discípulo privilegiado- y que ahora es reforzada por el libro de Miguel Barrios que el Papa prórroga. 

El Papa “que llegó desde el Sur” nos dejó trascender hace unos años su preocupación sobre el tema, dijo: “El verdadero proyecto de América Latina, el de la Patria Grande de San Martín y Bolívar; o de Artigas, por ejemplo, que hoy en día está como olvidado…” y que recientemente dijera: que la “Idea de Patria Grande de San Martin y Bolívar eran una profecía Bíblica”; con está Carta Prólogo su Santidad al Libro de Miguel Barrios vuelve a poner como clave para toda la américa mestiza a la Patria Grande para liberarnos…

Carta Prologo de S.S. Francisco para Miguel A. Barrios

Prologa el libro, el escritor, político y diplomático brasileño,l ex Ministro Jefe de la Secretaría de Asuntos Estratégicos de Brasil (Gobierno de Lula), ex Secretario General del Ministerio de Relaciones Exteriores (Itamaraty) y Ex Alto Representante del Mercosur: el Embajador Don Samuel Pinheiro Guimarães:

…Barrios ha buscado identificar las causas de los obstáculos, internos y externos, que se han opuesto a la construcción de la unión de América del Sur, precursora necesaria de la unión de América Latina…

…La Patria Grande debe tener bases sólidas en la Argentina, un Estado Nación de origen español y mestizo, y en Brasil, de origen portugués y mestizo…

…Los estadistas y pensadores del pasado llaman a los del presente, en especial a Alberto Fernández y Luiz Inácio Lula da Silva, a tomar en sus brazos y en su corazón la tarea de superar todos los obstáculos y continuar, sin temor, la histórica misión de construir la Patria Grande…

…En un mundo que atraviesa grandes transformaciones, con grandes desplazamientos de poder, a ningún bloque ni a ninguna potencia le conviene constituir o fortalecer un nuevo bloque de Estados, especialmente si se trata de Estados periféricos y de gran escala de territorio, población y recursos. Cualquier potencia, especialmente Estados Unidos como potencia imperial, o cualquier bloque de Estados, como la Unión Europea, considera acertadamente más interesante tratar y negociar acuerdos con Estados individuales, en especial cuando se trata de países subdesarrollados que, incluso cuando son grandes, son relativamente débiles económica y políticamente…

Prof. Lic. Carlos Pereyra Mele Director de Dossier Geopolitico DG

S.S. Francisco con Miguel A. Barrios el 25 de mayo 2022 Santa Marta Roma
Embajador Don Samuel Pinheiro Guimarães con Miguel A. Barrios

El director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, inicia la columna del Club de La Pluma con la noticia -dulcificada por la prensa- de que EEUU HA ENTRADO EN RECESIÓN, a la que califica de quiebre importante mientras aborda las causas de la misma, que también arrastran a Europa a un laberinto sin salida y con sus economías en un estado desastroso. También analiza en profundidad las MANIOBRAS MILITARES VOSTOK 22 del ejército ruso en estos días, con la posible participación de China y en una clara demostración de fuerza, con la que Moscú está controlando todos los escenarios posibles de conflictividad.

RECESION en USA

Un despliegue impresionante de efectivos y armamento en la zona fronteriza norte de Siberia y en las islas Kuriles, a pesar de las protestas de Japón, donde va a implementar un nuevo control de buques militares sobre su mar territorial de la ruta del Ártico, que quedará vedada a los barcos de la OTAN. Lo que viene a refrendar a Putin sobre el poderío militar ruso, cuando dijo que “la guerra de Ucrania aún no ha comenzado” y en la que solo ha utilizado el 10% de su capacidad bélica, aunque ya haya destruido su fuerza aérea y su flota naval y reduciéndolo a un estado fallido.

También nos habla de la visita del canciller Lavrov a África, alcanzando fuertes acuerdos y evidenciando un cambio de posicionamiento de la mayoría de los estados africanos hacia el mundo euroasiático. Lo que ha encendido las alarmas en el viejo continente, que va perdiendo allí su influencia económica y que junto a la menguante provisión de gas ruso, constituyen para su desesperación, el fin de sus dos principales fuentes de recursos y energía, históricamente baratas y supuestamente inagotables.

Además, Pereyra Mele nos explica las reuniones de Lavrov con las potencias energéticas del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita y Emiratos, que se han comprometido con cotas y cupos de producción petrolera, algo que no favorece a los intereses europeos ni norteamericanos, por más que la prensa occidental exagere algunos supuestos éxitos en ese terreno del presidente francés. Y analiza además los entretelones del pacto para la exportación de granos, entre Ucrania y Rusia y articulado por Turquía.

Y finaliza su columna resumiendo que ha sido una semana de verdadera movilización y de realineamientos geopolíticos internacionales por parte del sur global, en detrimento del poderío norteamericano, cada vez más visible, más elocuente y más demostrable. Dando lugar a una realidad de cambio sistémico y dando forma a un nuevo bloque que exige a sus miembros que sean soberanos absolutos y libres del dominio anglosajón.

Eduardo Bonugli (Madrid, 31/07/22)

En este Distrito Militar del Este de la Federación Rusa se realizarán las grandes maniobras militares Vostok 2022 entre Agosto y Septiembre próximo

La Revista del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa «The International Affairs» entrevista al presidente de Vision & Global Trends Instituto Internacional de Análisis Global Prof. Dr. Tiberio Graziani. sobre la situación política Italiana tras la caída del régimen de Draghi y cuáles serían las consecuencia de las posibles nuevas administraciones italianas y las relaciones con la Federación Rusa. El Dr. Graziani es un colaborador estrecho de Dossier Geopolitico.

  1. ¿Cuál es la conexión entre la creciente tensión social en la sociedad italiana y la política exterior del Gabinete de Mario Draghi? ¿Qué hay detrás de la posición consistentemente antirrusa que el ex primer ministro decidió adoptar?

La tensión social que invade Italia, principalmente de carácter económico pero también político, tiene causas remotas. Comencemos con este último.

En resumen, podemos decir que la crisis política italiana parte del derrumbe de la llamada Primera República (1946-1994) y se ve afectada por el terremoto geopolítico originado por la caída del Muro de Berlín, el posterior derrumbe de la Unión Soviética y la advenimiento de los EE.UU. como una hiperpotencia global. Italia, desde 1994 hasta hoy, ha luchado por dotarse de una nueva clase dominante adecuada a los desafíos de la nueva realidad geopolítica; sobre todo, ha encontrado dificultades para redefinir su identidad nacional y cómo valorar -en el marco de intereses nacionales específicos- sus factores de poder a la luz del nuevo horizonte internacional. En cuanto a su posicionamiento internacional, la lógica del interés «occidental» prevaleció entre casi todos los políticos italianos más que el intento de aumentar uno. s grados de libertad de acción en el nuevo escenario global. Además, en lo que se refiere a los asuntos internos, los gobiernos de la Segunda República no han logrado implementar una política industrial, económica y fiscal acorde con las necesidades y expectativas de la población y el tejido económico-productivo del país. Esta debilidad ha permitido -en el marco de la reestructuración de la economía mundial que subyace al proceso de la llamada globalización- su adaptación acrítica a las políticas liberales (por otra parte condicionada, a nivel internacional, por «restricciones externas», es decir , por el atlantismo y la ‘Unión Europea] al proceder torpemente a la liberalización del mercado interior, la venta de activos estratégicos para el país, el fomento de políticas de deslocalización, la deconstrucción del sistema nacional de pensiones y también del sistema de salud. Con este giro democrático liberal, Italia, o mejor dicho, los distintos gobiernos que se han sucedido en los últimos 28 años han roto la tradición de «solidaridad» que caracterizó la política de la Primera República. El debate político interno se ha centrado progresivamente en cuestiones coyunturales, aunque oscurecidas por el creciente protagonismo de algunos líderes que, al interpretar la política (es decir, la gestión de lares publica ) en términos personalistas- han polarizado la atención de los ciudadanos en el choque entre ellos más que en sus puntos de vista políticos aparentemente conflictivos.

A pesar de ello, al menos hasta 2007, desde el punto de vista económico y social, Italia ha mantenido, entre altibajos, un aceptable nivel de bienestar, aunque con una elevada deuda pública y con una progresiva ampliación de la brecha social. Y aquí empezamos a tratar, siempre brevemente, el tema de la crisis económica y social.

La contradicción entre el aceptable nivel de bienestar y la elevada deuda pública se convirtió, en ese período, en uno de los blancos favoritos de la City de Londres, cuya prensa no dudó en incluir a Italia en el grupo de los llamados países PIGS ( Portugal, Italia, Grecia y España). Con la crisis sistémica de 2007 y 2008, Italia se convirtió paulatinamente en el blanco de las políticas de austeridad impulsadas por la Unión Europea. A la crisis político-institucional, rasgo que caracteriza la primera fase de la Segunda República, se une ahora la crisis socioeconómica. En el ámbito internacional, la situación se agrava con el surgimiento, entre finales de 2010 y 2012, de la «primavera árabe»: la destrucción de Libia por parte de Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos privará a Roma, al menos hasta ahora, de una real y su propia política mediterránea.

La crisis pandémica de 2020 agrava el nivel de criticidad socioeconómica tanto en Italia como en varios países de la Unión Europea. A nivel político-institucional, la pandemia acelera el proceso de cambio de paradigma de una «sociedad solidaria» a una «sociedad liberal democrática» en Italia; además, la emergencia parece ser un motor también para una transición informal inadvertida de de un régimen parlamentario a uno que parece tener rasgos semipresidencialistas, este último rasgo parece evidenciarse con la llegada al gobierno de Mario Draghi, el expresidente del BCE, que, por mandato del presidente Mattarella, presidirá un gobierno de unidad nacional.

La crisis internacional entre Ucrania y la Federación Rusa, en realidad una crisis entre Occidente liderado por Estados Unidos y la Federación, es percibida por el gobierno como otra emergencia (además de la provocada por la pandemia) que debe abordarse. También en este caso, el gobierno italiano favorece el uso de los decretos leyes del Primer Ministro, limitando efectivamente el debate parlamentario.

La adhesión total y orgánica del gobierno y el Parlamento italianos al frente occidental, en particular el envío de armas a uno de los contendientes, se produce sin un verdadero debate en el seno de la sociedad civil: es una decisión que se toma dentro de las «salas de poder «. Un debate serio y detallado habría permitido identificar otras opciones más sensibles a la política tradicional italiana en materia de conflictos. La decisión de ser de hecho un país cobeligerante excluye a Italia de presentarse como mediador.

El hecho de que esto sucediera con Draghi al frente del Gobierno reabre un interrogante sobre la relación entre los Gobiernos nacionales de los países miembros de la Unión Europea y la OTAN por un lado y la tecnoburocracia de Bruselas, la secretaría general del Atlántico. Alliance, la presidencia del BCE, la administración estadounidense y el Pentágono por el otro.

Hay una narrativa particular en Italia y Europa con respecto al ex presidente del BCE. Mario Draghi no es un político, elegido a través de la disputa pública, sino un economista de alto perfil, cuya autoridad tan mediatizada en Italia y en el extranjero, sin embargo, se ha ganado en los círculos exclusivos y restringidos nacionales y globales de la economía y las finanzas. En esencia, se trata de una «autoridad» autorreferencial que los medios de comunicación nacionales e internacionales, vinculados a los centros de decisión de la City de Londres, Wall Street, Bruselas y Washington, han inflado astutamente para presentarlo (y por tanto darle un encanto popular – el Super Mario de la prensa occidental) como un hombre de salvación para Italia y para la democracia occidental. Es básicamente un tecnócrata. Su gobierno lo ha demostrado con creces, como lo demuestra su relación con las instituciones italianas, en primer lugar con el Parlamento, pero también con la Presidencia de la República. Es evidente que su relación con los distintos centros de poder europeos e internacionales ha sido y es una relación privilegiada, si se compara con los presidentes del consejo que le precedieron. Esta relación privilegiada se explica porque Draghi es sin duda un exponente de esos centros, en lugar de aprovechar esta oportunidad en aras de los intereses y la dignidad nacional, decidió trabajar por el interés de las clases dominantes y burocracias de occidente lideradas por EE.UU. Por ejemplo, si, con respecto a la crisis entre Rusia y Ucrania, Emmanuel Macron y Olaf Scholz,

  1. ¿Continuará el gabinete italiano con la política antirrusa, como el gabinete de M. Draghi, o intentarán los ministros al menos parecer libres de prejuicios y reconocer la prioridad de abordar una variedad de cuestiones políticas en casa y reducir retórica anti-rusa en la escena internacional?

Actualmente se está llevando a cabo en Italia una campaña electoral para la renovación del Parlamento. Esta campaña electoral está muy polarizada entre los dos campos de centro-derecha y centro-izquierda. El rasgo que une los dos lados del espectro político italiano está representado precisamente por la continuidad con la política exterior de Draghi en referencia a la Federación Rusa. 

De hecho, si alguien espera un apaciguamiento con respecto a Rusia de partidos como la Lega (líder Matteo Salvini), Fratelli d’Italia (líder Giorgia Meloni) y Forza Italia (líder Silvio Berlusconi), está muy equivocado. 

Paradójicamente, precisamente los partidos que se han considerado asociados, con razón o sin ella, en el contexto de la dialéctica política italiana, con el Kremlin, reiteran en distintos tonos -pero de forma continuada- su apoyo al alineamiento euroatlántico. Esto no debería sorprender: quien vaya al gobierno tras las elecciones del 25 de septiembre debe ser del agrado de los centros de poder de la zona euroatlántica. Por lo tanto, no habrá lugar para aquellos políticos que se atrevan a vincular el empeoramiento de la crisis económica con la adhesión de Italia al régimen sancionador.

  1. ¿Seguirá Roma brindando apoyo, incluso militar, al régimen político de Vladimir Zelensky en Ucrania, agravando así las relaciones con Moscú? Si opta por cortar o reducir el apoyo militar, como se ha informado en más de una ocasión, ¿qué tipo de asistencia se prestará entonces y de qué forma?

En cuanto al apoyo a Kiev, Roma seguirá la estela del gobierno de Draghi. Con referencia al tema específico del envío de armas, creo que se hará una evaluación y se tomarán decisiones que podrían limitar, o incluso suspender, el envío. Sin embargo, esto sólo puede ocurrir de acuerdo con los centros de decisión euroatlánticos o con acuerdos específicos con algunos países de la Unión Europea. Es poco probable que Roma pueda tomar una decisión unilateral por sí sola, que es tan importante para la coalición euroatlántica. Si se cumple la hipótesis de una suspensión del envío de armas, por causas políticas, económicas o técnicas, Italia apoyará a Ucrania por otros medios, dada su lealtad a las políticas euroatlánticas: pienso en la sanidad, la protección civil,

  1. ¿Qué puede decir sobre las perspectivas políticas de la UE?

Las dos crisis externas -la de la pandemia y el conflicto actual entre Occidente y la Federación Rusa- parecen haber acelerado la evolución de la Unión Europea hacia una súper tecnoburocracia autorreferencial. 

En los últimos tres años, la clase ejecutiva de la Unión se ha caracterizado cada vez más como una verdadera oligarquía. Frente a una retórica democrática, la Europa de Ursula von der Leyen aparece cada vez más distante a los ojos del ciudadano europeo; Las decisiones tomadas por Bruselas son cada vez más incomprensibles y alejadas de los intereses de los europeos. Incluso la gestión del propio aparato tecnoburocrático parece a menudo opaca, de lo que son testigos directos los interlocutores responsables de las diversas regiones europeas que gestionan o se benefician de los programas de la Unión.

En el frente de la defensa, Bruselas, encaramada sobre sí misma, se ve obligada a compartir opciones de seguridad colectiva y su compromiso con la OTAN. En los últimos meses, todos los observadores han podido detectar el paso del paradigma de la llamada «autonomía estratégica», es decir, la formación de un ejército europeo, aunque anclado en el sistema de seguridad atlántico, al fortalecimiento -con la aprobación de Washington y Londres- de la OTAN y la subordinación de los arreglos de defensa europeos a la Secretaría General de la Organización del Tratado Atlántico. Como prueba de que la Unión está dirigida por una súper tecnoburocracia autorreferencial, vinculada a los centros de poder euroatlánticos, Bruselas no ha tenido en cuenta la opción de la neutralidad que sin duda habría fortalecido la «autonomía estratégica». proyecto y,

En un plano más estrictamente político, o más bien geopolítico, la Unión Europea constituye actualmente una piedra angular del polo conservador geopolítico encabezado por EE.UU. decidido a prolongar la hegemonía de Washington sobre todo el planeta, sin tener en cuenta las oportunidades que una nueva arquitectura multipolar, ya que se basa en una distribución más equitativa y amplia del poder mundial, podría ofrecer a la Unión.

  1. ¿Qué sentimientos prevalecen actualmente en la sociedad italiana?

Hay una brecha entre la clase política y la población. Los propios líderes son conscientes de esto en primer lugar. La desafección con la «política» también ha aumentado en esa porción del electorado que votó en 2018 por los llamados partidos soberanos y populistas como la Lega y el Movimiento 5 Estrellas.

Según las encuestas, la población italiana parece muy escéptica a la hora de apoyar a Ucrania mediante el envío de armas. Sin embargo, ahora, las preocupaciones de los italianos se polarizan por la campaña electoral y el recrudecimiento de la crisis económica.

Presidente de Vision & Global Trends Instituto Internacional de Análisis Global Prof. Dr. Tiberio Graziani

Estas enormes maniobras militares en el oriente ruso son una demostración clara del poder militar de Rusia y un mensaje claro de que aún no ha empezado nada en serio en Ucrania donde no ha comprometido ni el 10% de sus fuerzas

VOSTOK 2022 DE RUSIA TIENE GRANDES MENSAJES Por M.K.Bhadrakumar 27 de julio

El anuncio del martes del Ministerio de Defensa de Rusia sobre los ejercicios del puesto de mando estratégico Vostok-22 del 30 de agosto al 5 de septiembre da un gran mensaje a Occidente en términos políticos y militares. 

El anuncio decía: “Además de las tropas (fuerzas) del Distrito Militar Este, en estas maniobras participarán unidades de las Tropas Aerotransportadas, Aviación de Largo Alcance y Aviación de Transporte Militar, así como contingentes militares de otros estados”. 

Si va a haber una participación de China, será muy significativa en el contexto actual de la política global, especialmente en el Lejano Oriente. 

Vostok 2018, celebrada hace exactamente cuatro años, fue la primera vez que se llevó a cabo un ejercicio militar tan masivo después de la disolución de la Unión Soviética. (En el apogeo de la Guerra Fría en 1981 bajo Leonid Brezhnev, la Unión Soviética realizó su último ejercicio Vostok). En el evento, Vostok 2018 se convirtió en un espectáculo de armas entre Rusia y China. 

La Federación Rusa puso más de 300.000 soldados en el campo, junto con decenas de miles de tanques, helicópteros y armas de todo tipo, para un gran juego de guerra en los confines del lejano oriente de Rusia, e invitó al Ejército Popular de Liberación de China a participar. lo cual hizo.

Y comenzó a aparecer un ritmo completamente nuevo en los asuntos internacionales, lo que significa que los intereses de Rusia y China una vez más comenzaron a alinearse, esta vez, en respuesta al poder militar de los EE. UU. Bajo un presidente belicoso, Donald Trump. 

Al margen del ejercicio, los presidentes Vladimir Putin y Xi Jinping desayunaron juntos blinis en Vladivostok. Fue una poderosa señal de que Rusia ya no veía a China como un adversario sino como un potencial aliado militar. Fue ampliamente conocido internacionalmente como el presagio de un cambio importante en la correlación de fuerzas en la política mundial. 

Sin duda, cualquier participación china en Vostok 2022 estará igualmente sujeta a un análisis minucioso por parte de Washington y sus aliados en un momento de mayor tensión en las relaciones entre EE. de la Cámara de Representantes de EE. UU., Nancy Pelosi, procede con los planes informados para visitar Taiwán. 

China ha prometido anexar Taiwán por la fuerza si es necesario, y ha anunciado esa amenaza volando aviones de combate cerca del espacio aéreo taiwanés y realizando ejercicios militares basados ​​en escenarios de invasión. En una reunión en Singapur a principios de julio con el presidente del Estado Mayor Conjunto de EE. UU., el jefe del Departamento de Estado Mayor Conjunto de la Comisión Militar Central de China, general Li Zuocheng, advirtió que el ejército chino “salvaguardaría resueltamente la soberanía nacional y la integridad territorial. Si alguien crea una provocación desenfrenada, se encontrará con el firme contraataque del pueblo chino”. 

Sin embargo, al final del día, la participación china en Vostok 2022 será vista como una expresión de solidaridad con Rusia en el mejor espíritu de la declaración conjunta del 4 de febrero de los dos líderes, que afirma que “La amistad entre los dos Estados no tiene límites, no hay áreas ‘prohibidas’ de cooperación”. 

No importa el mantra habitual de que el Vostok 2022 no está dirigido contra ningún tercero, su óptica será como un contraataque a la presión estadounidense sobre Rusia y China. Tanto Rusia como China enfrentan nuevos desafíos de seguridad en el Lejano Oriente en el período reciente, especialmente, el resurgimiento del «militarismo» en Japón, la creciente postura de Asia-Pacífico de la OTAN y la beligerancia en las provocaciones de EE. UU. sobre Taiwán. 

La agencia de noticias Tass ha informado que el Ministerio de Defensa ruso ha propuesto ciertas enmiendas a la Ley Federal de Rusia «Sobre las aguas territoriales, el mar territorial y la zona contigua de la Federación Rusa», poniendo restricciones al paso de barcos militares extranjeros a través de la Ruta del Mar del Norte que conecta Europa. y Asia oriental. 

La enmienda propuesta requerirá que los barcos militares y estatales extranjeros naveguen a través de la Ruta del Mar del Norte sin ingresar a puertos o bases navales y, además, solicitar el permiso de las autoridades rusas con al menos 90 días de anticipación. La enmienda restringirá efectivamente el uso de la ruta marítima más corta a Asia para las armadas occidentales que operan en la región de Asia-Pacífico. 

Significativamente, este movimiento ruso se produce a raíz de los planes de la OTAN para forjar vínculos de seguridad más fuertes entre el área del Atlántico Norte y los países de Asia-Pacífico (Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda) en una estrategia coordinada para contrarrestar el ascenso de China. 

Del mismo modo, la puesta en escena de Vostok 2022 llega en un momento en que las operaciones militares de Rusia en Ucrania están entrando en una fase crucial. En un importante discurso en Moscú el 7 de julio en una reunión con los líderes del parlamento, Putin advirtió que todos deberían entender que Rusia “en general aún no ha comenzado nada serio” en Ucrania.

Sin duda, Vostok 2022 va en contra de la propaganda occidental de que las capacidades militares rusas se están debilitando constantemente debido al conflicto en Ucrania. El anuncio de MOD en Vostok 2022 hizo un punto para tocarlo indirectamente.

La declaración del MOD decía: “Varios medios extranjeros están difundiendo información inexacta sobre supuestas actividades de movilización. Tenga en cuenta que solo una parte de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa está involucrada en la operación militar especial, cuyo número es suficiente para cumplir con todas las tareas establecidas por el Comandante en Jefe Supremo.

“Además, ninguna de las actividades planificadas de entrenamiento operativo y de combate y de cooperación militar-técnica e internacional del Ministerio de Defensa de Rusia ha sido cancelada y se le proporcionará el personal, las armas, el equipo militar y los materiales necesarios”. 

Esto es lógico, ya que, tras la hemorragia masiva sufrida por el ejército ucraniano en los últimos 5 meses, el balance militar ahora funciona favorablemente para las fuerzas rusas.  Del mismo modo, la estrategia militar rusa de aplastar a las fuerzas ucranianas con artillería pesada y ataques con misiles y la lentitud del conflicto también significaron que las operaciones son sostenibles durante un período prolongado.

En cualquier caso, dada la postura hostil de las fuerzas de la OTAN a lo largo de las fronteras occidentales de Rusia, es inconcebible que Moscú se hubiera arriesgado al comprometer fuertemente sus fuerzas en las operaciones de Ucrania.  Curiosamente, el jefe del ejército de Alemania, el teniente general Alfons Mais, dijo recientemente al periódico Handelsblatt en una entrevista que Rusia tiene recursos «casi inagotables». 

En opinión del general, “con su superioridad artillera, el ejército ruso aparentemente avanza kilómetro a kilómetro. Esta es una guerra de desgaste que planteará la cuestión de cuánto tiempo podrá resistir Ucrania… El ejército ruso se está fortaleciendo y Rusia tiene recursos que son casi inagotables”. 

El enfoque de Vostok 2022 será “sobre el uso de agrupaciones de tropas (fuerzas) para garantizar la seguridad militar”. Se llevará a cabo en 12 lugares diferentes repartidos por el Distrito Militar del Este, uno de los cinco distritos militares de Rusia, con una vasta extensión geográfica de 7 millones de kilómetros cuadrados, con sede en Khabarovsk en el río Amur en el Lejano Oriente ruso cerca de Rusia- Frontera con China, y comprende las regiones hasta el Óblast de Sajalín, que incluye las Islas Kuriles.

Rusia rechaza la petición de Japón de excluir las islas Kuriles de la zona de ejercicios militares

https://www.notimerica.com/politica/noticia-rusia-japon-rusia-rechaza-peticion-japon-excluir-islas-kuriles-zona-ejercicios-militares-20220729142901.html

Las mega organizaciones euroasiáticas y sus respectivos proyectos ahora están convergiendo a una velocidad récord, con un polo global muy por delante del otro.

La  Guerra de los Corredores Económicos  ahora está avanzando a toda velocidad, con el primer flujo de carga de mercancías que cambia el juego desde Rusia a la India a través del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC)  ya en vigor .

Muy pocos, tanto en el este como en el oeste, son conscientes de cómo esto se ha estado gestando durante mucho tiempo: el acuerdo Rusia-Irán-India para implementar una ruta comercial euroasiática más corta y económica a través del Mar Caspio (en comparación con el Canal de Suez) , se firmó por primera vez en 2000, en la era anterior al 11 de septiembre.

El INSTC en modo operativo completo señala un poderoso sello distintivo de la integración euroasiática, junto con la Iniciativa Belt and Road (BRI), la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO), la Unión Económica Euroasiática (EAEU) y, por último, pero no menos importante, lo que describí como “ Oleoductoistan ” hace dos décadas.

Caspio es clave

Veamos por primera vez cómo interactúan estos vectores.

La génesis de la aceleración actual se encuentra en la reciente visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a Ashgabat, la capital de Turkmenistán, para la VI  Cumbre del Caspio. Este evento no solo llevó la asociación estratégica Rusia-Irán en evolución a un nivel más profundo, sino que, de manera crucial, los cinco estados ribereños del Mar Caspio acordaron que  no  se permitirán buques de guerra o bases de la OTAN en el sitio.

Eso esencialmente configura el Caspio como un lago ruso virtual y, en un sentido menor, iraní, sin comprometer los intereses de los tres «stans», Azerbaiyán, Kazajstán y Turkmenistán. A todos los efectos prácticos, Moscú ha reforzado un poco su control sobre Asia Central.

Como el Mar Caspio está conectado con el Mar Negro por canales construidos por la antigua URSS frente al Volga, Moscú siempre puede contar con una armada de reserva de pequeñas embarcaciones, invariablemente equipadas con poderosos misiles, que pueden ser transferidas al Mar Negro en poco tiempo. si es necesario.

Los vínculos comerciales y financieros más fuertes con Irán ahora avanzan en conjunto con la unión de los tres «stans» a la matriz rusa. La república rica en gas de Turkmenistán, por su parte, ha sido históricamente idiosincrásica, además de destinar la mayor parte de sus exportaciones a China.

Bajo un nuevo líder posiblemente más pragmático, el presidente Serdar Berdimuhamedow, Ashgabat eventualmente puede optar por convertirse en miembro de la SCO y/o la EAEU.

El estado del litoral del Caspio, Azerbaiyán, por otro lado, presenta un caso complejo: un productor de petróleo y gas en la mira de la Unión Europea (UE) para convertirse en un proveedor de energía alternativa para Rusia, aunque esto no sucederá en el corto plazo.

La conexión de Asia Occidental

La política exterior de Irán bajo el presidente Ebrahim Raisi está claramente en una trayectoria euroasiática y del sur global. Teherán se incorporará formalmente a la OCS como miembro de pleno derecho en la próxima cumbre en Samarcanda en septiembre, mientras que presentó su solicitud formal para unirse a los  BRICS  .

Purnima Anand, directora del Foro Internacional BRICS, ha  declarado  que Turquía, Arabia Saudita y Egipto también están muy interesados ​​en unirse a BRICS. Si eso sucediera, para 2024 podríamos estar en camino a un poderoso centro de Asia occidental y el norte de África firmemente instalado dentro de una de las instituciones clave del mundo multipolar.

Mientras  Putin se dirige a Teherán la  próxima semana para conversaciones trilaterales entre Rusia, Irán y Turquía, aparentemente sobre Siria, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, seguramente mencionará el tema de los BRICS.

Teherán está operando en dos vectores paralelos. En caso de que se reviva el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés), una posibilidad bastante remota tal como está, considerando los últimos  chanchullos  en Viena y Doha, eso representaría una victoria táctica. Sin embargo, moverse hacia Eurasia está en un  nivel estratégico completamente nuevo  .

En el marco del INSTC, Irán hará el máximo uso del puerto geoestratégicamente crucial de Bandar Abbas, a caballo entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, en la encrucijada de Asia, África y el subcontinente indio.

Sin embargo, por mucho que se presente como una gran victoria diplomática, está claro que Teherán no podrá hacer un uso completo de la membresía BRICS si las sanciones occidentales, especialmente las estadounidenses, no se levantan por completo.

Los oleoductos y los “stans”

Se puede hacer un argumento convincente de que Rusia y China podrían eventualmente llenar el vacío tecnológico occidental en el proceso de desarrollo iraní. Pero hay mucho más que plataformas como INSTC, EAEU e incluso BRICS pueden lograr.

A lo largo de “Pipelineistan”, la Guerra de los Corredores Económicos se vuelve aún más compleja. La propaganda occidental simplemente no puede admitir que Azerbaiyán, Argelia, Libia, los aliados de Rusia en la OPEP e incluso Kazajstán no están exactamente interesados ​​en aumentar su producción de petróleo para ayudar a  Europa.

Kazajstán es un caso complicado: es el mayor productor de petróleo de Asia Central y está destinado a ser un importante proveedor de gas natural, justo después de Rusia y Turkmenistán. Más de 250 campos de petróleo y gas son operados en Kazajstán por 104 empresas, incluidos gigantes energéticos occidentales como Chevron, Total, ExxonMobil y Royal Dutch Shell.

Mientras que las exportaciones de petróleo, gas natural y productos derivados del petróleo comprenden el 57 por ciento de las exportaciones de Kazajstán, el gas natural es responsable del 85 por ciento del presupuesto de Turkmenistán (con el 80 por ciento de las exportaciones comprometidas con China). Curiosamente, Galkynysh es el segundo campo de gas más grande del planeta.

Comparado con los otros “stans”, Azerbaiyán es un productor relativamente menor (a pesar de que el petróleo representa el 86 por ciento de sus exportaciones totales) y básicamente una nación de tránsito. Las aspiraciones de súper riqueza de Bakú se centran en el Corredor de Gas del Sur, que incluye nada menos que tres gasoductos: Bakú-Tbilisi-Erzurum (BTE); el gasoducto trans anatolio de gas natural impulsado por Turquía (TANAP); y el Transadriático (TAP).

El problema con este festival de siglas (BTE, TANAP, TAP) es que todos necesitan una inversión extranjera masiva para aumentar la capacidad, de la que la UE carece lamentablemente porque cada euro está comprometido por eurócratas de Bruselas no elegidos para «apoyar» el agujero negro que es Ucrania. . Los mismos problemas financieros se aplican a un posible Oleoducto Trans-Caspio que vincularía aún más tanto a TANAP como a TAP.

En la Guerra de los Corredores Económicos – el capítulo “Pipelineistan” – un aspecto crucial es que la mayoría de las exportaciones de petróleo kazajo a la UE pasan por Rusia, a través del Caspian Pipeline Consortium (CPC). Como alternativa, los europeos están pensando en una ruta de transporte internacional transcarpiana todavía confusa, también conocida como el Corredor Medio (Kazajstán-Turkmenistán-Azerbaiyán-Georgia-Turquía). Lo discutieron activamente en Bruselas el mes pasado.

La conclusión es que Rusia mantiene el control total del tablero de ajedrez del oleoducto de Eurasia (y ni siquiera estamos hablando de los oleoductos Power of Siberia 1 y 2 operados por Gazprom que conducen a China).

Los ejecutivos de Gazprom saben muy bien que un rápido aumento de las exportaciones de energía a la UE está fuera de discusión. También tienen en cuenta la Convención de Teherán, que ayuda a prevenir y controlar la contaminación y mantener la integridad ambiental del Mar Caspio, firmada por los cinco miembros del litoral.

Rompiendo BRI en Rusia

China, por su parte, confía en que una de sus principales pesadillas estratégicas eventualmente desaparezca. El notorio “ escape de Malaca ” se materializará, en cooperación con Rusia, a través de la Ruta del Mar del Norte, que acortará el corredor comercial y de conectividad desde el este de Asia hasta el norte de Europa de 11.200 millas náuticas a solo 6.500 millas náuticas. Llámalo el gemelo polar del INSTC.

Esto también explica por qué Rusia ha estado ocupada construyendo una gran variedad de rompehielos de última generación.

Entonces, aquí tenemos una interconexión de New Silk Roads (el INSTC procede en paralelo con BRI y EAEU), Pipelineistán y la Ruta del Mar del Norte en el camino para cambiar completamente la dominación comercial occidental.

Por supuesto, los chinos lo tenían planeado desde hace bastante tiempo. El primer Libro Blanco sobre la política ártica de China, en enero de 2018, ya mostraba cómo Pekín pretende, “junto con otros estados” (es decir, Rusia), implementar rutas comerciales marítimas en el Ártico en el marco de la Ruta de la Seda Polar.

Y como un reloj, Putin posteriormente confirmó que la Ruta del Mar del Norte debería interactuar y complementar la Ruta de la Seda Marítima de China.

La cooperación económica entre Rusia y China está evolucionando en tantos niveles complejos y convergentes que simplemente hacer un seguimiento de todo es una experiencia vertiginosa.

Un análisis más detallado revelará algunos de los puntos más finos, por ejemplo, cómo interactúan BRI y SCO, y cómo los proyectos BRI tendrán que adaptarse a las consecuencias embriagadoras de la Operación Z de Moscú en Ucrania, con más énfasis en el desarrollo de Asia Central y Occidental. pasillos

Siempre es crucial considerar que uno de los objetivos estratégicos clave de Washington en la implacable guerra híbrida contra Rusia siempre fue romper los corredores BRI que atraviesan el territorio ruso.

Tal como está, es importante darse cuenta de que docenas de proyectos BRI en la industria y la inversión y la cooperación interregional transfronteriza terminarán consolidando el concepto ruso de la Asociación de la Gran Eurasia, que esencialmente gira en torno al establecimiento de una cooperación multilateral con una amplia gama de naciones pertenecientes a organizaciones como EAEU, SCO, BRICS y ASEAN.

Bienvenido al nuevo mantra euroasiático: hacer corredores económicos, no guerras.

El director de Dossier Geopolítico, Carlos Pereyra Mele, dedica la columna de geopolítica del Club de La Pluma, a la gran noticia de la semana -ninguneada por la prensa- sobre EL HISTÓRICO ACUERDO ENTRE RUSIA, IRÁN Y TURQUÍA, refrendado por los presidentes de esos países, donde decidieron eliminar definitivamente todo el terrorismo internacional que opera en Siria, además de numerosos pactos para el despliegue económico, geopolítico, geoestratégico y financiero de sus naciones, de los que destaca el nuevo eje logístico fluvial por los ríos Don y Volga, que unirá el Mar Caspio con el mar Ártico y el Mar Báltico, a la altura de San Petersburgo, conectando las fronteras de los tres países. Un hecho trascendente que reconfigura la región, mientras afianza el resurgir de un Asia que marca el paso de los cambios globales hacia la multipolaridad. Imagenes 1, 2, 3 y 4 anexas

Mientras el politólogo analiza esta cumbre de Teherán, la ciudad donde nació la primera universidad de medicina del mundo -cuando todavía en Europa reinaba la barbarie-, también nos resume la realidad de la guerra de Siria, la invasión sufrida por terroristas formados por Occidente bajo el paraguas de “las primaveras árabes” y la reacción popular Siria que los aplastó, junto con el apoyo de Irán, Rusia y El Líbano. Además, pone en evidencia la ridícula propaganda de un Occidente que ha perdido su rumbo y que solo atina a maniobras desestabilizadoras y a su suicidio colectivo. También pone el foco en Turquía, quién siendo miembro de la OTAN, ha optado por el cambio estratégico de ser parte de esta profunda integración asiática, mucha más sólida ahora por los intereses comunes sobre el petróleo y el gas, en consonancia con sus fabulosos recursos naturales y por su voluntad de comerciar con monedas locales en detrimento del dólar.

Por otra parte, le dedica su espacio a cómo EEUU ha secuestrado el concepto “Occidente” sin respetar otras fuentes o perfiles, como los de Latinoamérica, y que de forma absolutista impone el dogma de Monroe: “América para los norteamericanos”. Todo ello con la necesaria complicidad de las oligarquías locales que, aunque participan del festín, siempre terminan siendo despreciadas por un imperio anglosajón que ve día a día, fracasar sus proyectos de hegemonía, mientras sus sueños de gobierno global se desvanecen. Recalcando que a esta conclusión están llegando sus propios analistas y expertos, y la gran mayoría de sus influyentes tanques de ideas.

En suma, los cambios sistémicos se van produciendo de forma irremediable, tal cual Carlos lo viene afirmando desde hace lustros, con el mundo Euroasiático / Pacífico modificando las reglas internacionales que durante siglo y medio fueron dictadas por la Anglo esfera.

Y concluye su audio reflexionando que todo este trascendental acontecimiento HA OCURRIDO EN ESTA SEMANA, sin que la gran prensa del sistema lo informe correctamente, mientras lo disimula en sus redes de desinformación y lo enturbie con sus maniobras de manipulación.

Eduardo Bonugli (Madrid, 24/07/22)

Canal Volga Sur del Mar caspio hacia el Norte de Rusia y la zona de contacto con el Rio Don que desemboca en el Mar de Azov (Mar Negro) Todo bajo Control de la Federacion Rusa
Canal Don – Volga que maneja la zona Transcaucasica Federacion Rusa
Canal Volga Norte que va de Moscu a San Petersburgo al Mar Baltico Federacion Rusa
El llamado Canal Belomor es una vía de navegación que atraviesa el noroeste de Rusia, partiendo de San Petersburgo en el estuario del Neva, a orillas del Báltico, hasta el Mar Blanco. Federacion Rusa

Ante el avance diplomático y militar de Rusia y el agravamiento de la crisis en Occidente los actores de menor nivel van dejando el ring libre para la pelea de fondo entre las superpotencias.

Por Eduardo VIOR TELAM

Mientras Vladimir Putin explotaba el éxito de su encuentro con los presidentes de Irán y Turquía en Teherán, Serguei Lavrov respondía a los ataques ucranianos contra objetivos civiles dentro de Rusia anunciando la extensión de la “Operación Militar Especial” a toda Ucrania. Mientras que Rusia se consolida política, económica y militarmente, el gobierno ucraniano se desmorona, obligando a los miembros de la OTAN a involucrarse cada vez más directamente en la guerra. Al mismo tiempo, se profundiza la crisis política y económica de los países europeos. Sus elites se fragmentan y los radicales toman el mando. Los actores de segunda clase son crecientemente desplazados por la polarización del conflicto. El momento del choque entre las superpotencias se acerca peligrosamente.

“La idea de la dominación total de los ‘mil millones de oro’ es racista y neocolonial y divide a los pueblos en primera y segunda categoría”, dijo el miércoles el presidente ruso Vladimir Putin en su intervención en el foro “Ideas Fuertes para un Nuevo Tiempo” que se celebró en Moscú organizado por la ONG Agencia de Iniciativas Estratégicas. Estos encuentros tienen lugar cada dos años, para tratar propuestas de innovación gubernativa presentadas por ciudadanos de toda la Federación.

«Este modelo es racista y neocolonial en su esencia, mientras que la ideología globalista y pseudoliberal que subyace se parece cada vez más al totalitarismo», subrayó el presidente ruso. A continuación sostuvo que “se avecina una nueva era y una nueva etapa en la historia del mundo. Sólo los Estados auténticamente soberanos están en condiciones de garantizar una dinámica de alto crecimiento y convertirse en un modelo para los demás.” Y agregó que “la soberanía tiene que ver con la libertad de desarrollo nacional y, por tanto, con el desarrollo de cada individuo.”

Al mismo tiempo, no escatimó críticas al funcionamiento de la democracia rusa: “estoy convencido de que, para ser fuertes, independientes y competitivos, debemos mejorar los mecanismos de participación del pueblo en la vida del país y hacerlos más abiertos y justos.”

Desafecto a enunciar grandes relatos, ésta es probablemente la primera ocasión en la que el presidente ruso propone tan claramente un frente del 80% de la humanidad contra el 20% más rico. No es una casualidad ni un delirio de grandeza: Vladimir Putin viene de haber alcanzado un resonante triunfo en la reunión que tuvo en Teherán con sus colegas de Irán, Ebrahim Raisi, y de Turquía, Tayik Recep Erdoğan, y lo explota políticamente con un mensaje ecuménico.

La reunión en Teherán se realizó en el marco del llamado Proceso de Paz de Astaná (capital de Kazajistán), iniciado en 2017 para alcanzar la paz en Siria. Discutieron la situación actual en el país árabe y subrayaron su compromiso con la integridad territorial del mismo, así como con la Carta de la ONU. Este compromiso es tanto más importante cuanto que Turquía hasta hace pocos días tenía previsto invadir el norte del país árabe para ocupar una faja fronteriza de unos 30 km de ancho y así combatir mejor a las milicias kurdas. Como contrapartida a su concesión, Erdoğan consiguió vía libre para operar contra las milicias kurdas en el norte de Irak. Irán, por su parte, acordó la venta a Rusia de drones de largo alcance y con Turquía un importante acuerdo gasífero. Todos salieron ganando y felices.

El éxito de la cumbre de Teherán hizo posible que este viernes 22 se firmaran en Estanbul dos documentos idénticos entre la ONU, Turquía y Ucrania, por un lado, y entre la ONU, Turquía y Rusia, por el otro, para que Kiev desmine sus puertos y Rusia le permita exportar trigo y girasol por el Mar Negro. El gobierno de Zelensky festeja, porque podrá sacar sus granos por vía marítima (ya lo hace por el Danubio), pero mucho más ganaron Turquía y Rusia. Al encargarse de la seguridad de los envíos, ambas se reparten el control sobre el Mar Negro.

Las dos participan también junto con Ucrania en la comisión de control con sede en Estanbul que vigilará que los barcos que crucen el Bósforo de ida, para ir a cargar el trigo ucraniano, lo hagan vacíos (sin armas). Erdoğan, en tanto, quedó como prestigioso árbitro, consiguió un descuento del 25% para comprar trigo ruso y Rusia obtuvo de la ONU la autorización para exportar por esa vía cereales y fertilizantes, lo que obligará a muchos países a derogar sus sanciones. A cambio Moscú se comprometió a no atacar Odessa y otros dos puertos por un lapso renovable de 120 días. La postergación de la “Operación Militar Especial” no la cancela, sólo la prolonga.

La guerra es ventajosa para los estadounidenses y los britnicos porque estn al otro lado del ocano estn lejos dijo Lavrov Foto AFP
«(La guerra) es ventajosa para los estadounidenses y los británicos, porque están al otro lado del océano, están lejos», dijo Lavrov / Foto: AFP.

El discurso programático de Vladimir Putin y la cumbre de Teherán coincidieron con la ampliación de los objetivos geográficos de la “Operación Militar Especial” por el ministro ruso de Asuntos Exteriores Serguéi Lavrov en una entrevista con la redactora jefa de RT, Margarita Simonián. «[La guerra] es ventajosa para los estadounidenses y los británicos, porque están al otro lado del océano, están lejos», dijo Lavrov. Según el canciller ruso, las estadísticas muestran que la Unión Europea asumió el 40% de los daños económicos derivados de las sanciones, mientras que a EE.UU. le corresponde menos de un 1%. Según Lavrov, precisamente ese es el motivo principal por el que los países occidentales impiden a Ucrania acordar con Rusia.

También señaló que el actual alcance geográfico del operativo ruso es ya diferente al previsto hace tres meses. «No se trata solo de Donetsk y de Lugansk, sino también de las provincias de Jersón y de Zaporozhie y algunos otros territorios», enfatizó el ministro. Lavrov explicó que la decisión se debe a que Occidente sigue llenando Ucrania con armas de cada vez mayor alcance. «No podemos permitir que en la parte ucraniana que controle Zelenski o quien lo releve se despliegue un armamento que nos amenace directamente», defendió.

No obstante, recalcó que Rusia sigue sosteniendo que se debe impedir la guerra nuclear.

Comentando la crisis energética actual en Europa, el ministro manifestó que “no podemos alegrarnos de que la gente en Europa se congele, viva mal», y recalcó que fue decisión de los políticos europeos «romper los vínculos naturales y ventajosos» con Rusia.

En suma, Putin y Lavrov trasmiten el claro mensaje de que no habrá negociaciones políticas, mientras los occidentales continúen abasteciendo al gobierno ucraniano con armas de cada vez mayor alcance, capaces de afectar el territorio ruso. Por esa amenaza Rusia se considera forzada a continuar y profundizar la guerra hasta la aniquilación de todo foco de resistencia ucraniano que -en su percepción- pueda amenazar a la población rusohablante.

Tras la derrota de las fuerzas ucranianas en el este y la ampliación por Rusia de sus objetivos de guerra la conflagración se agudiza. El ejército ucraniano se está desmoronando a ojos vista y los “asesores” occidentales tienen cada día un rol mayor. Según un informe no confirmado de la Agencia de Inteligencia Exterior (AW, por su nombre en polaco) de Polonia, Kiev está enviando al Donbass formaciones no preparadas, el nivel profesional de los oficiales es débil y el mando es a menudo ejercido por combatientes nacionalistas. Desde mayo de este año el control y la conducción de las operaciones han sido asumidas por “asesores” de EE.UU., Gran Bretaña y Canadá. El intervencionismo occidental y el sometimiento ucraniano a él son cada vez mayores.

Sin embargo, según cuenta Philip Giraldi, un ex agente de inteligencia norteamericano que hoy preside una fundación para la reorientación de la política exterior de su país, la Casa Blanca sigue negando la intervención de soldados estadounidenses en la guerra de Ucrania. En la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid el 29 de junio pasado Biden informó que el Vº Cuerpo del US Army establecerá un cuartel general permanente en Polonia, que el Pentágono mantendrá una brigada adicional en Rumanía y reforzará sus fuerzas en los estados bálticos. Asimismo, se incrementará el número de tropas estadounidenses en Europa.

Giraldi comenta asimismo que el 25 de junio pasado el New York Times publicó un informe titulado «Una red de comandos coordina el flujo de armas en Ucrania, según [informan] las autoridades: La operación secreta en la que participan fuerzas de operaciones especiales de EE.UU. indica la magnitud del esfuerzo para ayudar a los militares ucranianos todavía en desventaja.» También, continúa el analista, se ha informado que comandos del SAS británico están custodiando al presidente Volodymyr Zelensky. El NYT aclara que los soldados y oficiales de la CIA no están en el frente con las tropas ucranianas. A pesar del ocultamiento, Rusia y otros servicios de inteligencia conocen sobradamente la operación. Según el ex espía, Biden no admitirá la intervención, por lo menos hasta que algunos de estos soldados sean asesinados o, peor aún, capturados y ante las cámaras empiecen a hablar de su papel.

A continuación cita a la teniente coronel retirada de las US Air Force Karen Kwiatkowski, antigua analista del Departamento de Defensa, quien observa que el despliegue de personal no uniformado «es completamente típico de las etapas iniciales de una guerra larga de Estados Unidos».

Sin dudas, Rusia violó el Derecho Internacional al invadir Ucrania en febrero pasado, pero en los últimos ocho años todas las instituciones custodias de dicho Derecho fallaron. Nadie tuvo la voluntad o la fuerza para obligar a Ucrania a cumplir con los acuerdos de Minsk y cesar su hostigamiento contra la población civil de la cuenca del Don. Al mismo tiempo, la OTAN acercó más y más efectivos y armamentos a las fronteras de Rusia. El año pasado se sumaron la amenaza de Zelensky de incorporar su país a la OTAN y su anuncio de que Ucrania volvería a tener armas atómicas. Finalmente, EE.UU. y la OTAN desestimaron sendas ofertas de negociación de Rusia.

Los aliados occidentales indujeron a Rusia a entrar en la guerra suponiendo que sus fuerzas armadas serían incapaces de combatir eficazmente, que la economía rusa se desmoronaría ante las primeras sanciones y que la imagen de Putin se derrumbaría, dando lugar a alzamientos populares que permitirían a Occidente impulsar un golpe de estado y el cambio del régimen político. Al contrario, con un golpe de timón el gobierno ruso restañó las pérdidas económicas y financieras, reorientó el comercio exterior, sustituyó las importaciones occidentales y remplazó a las empresas de ese origen por competidoras rusas. La balanza de pagos de Rusia ha alcanzado en lo que va del año un superávit histórico. Como al mismo tiempo Moscú sólo ha empleado en Ucrania el 10% de sus efectivos militares y está incrementando las reservas con voluntarios, pudo prescindir del reclutamiento forzoso. Por consiguiente, la guerra no ha influido en la vida cotidiana de la sociedad rusa. Consecuentemente, el índice de apoyo al presidente, que en febrero estaba en el 70%, hoy ha subido a casi el 79%.

La presidenta del BCE Christine Lagarde anunci el jueves 21 la suba de las tasas de inters en la zona euro Foto Archivo
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, anunció el jueves 21 la suba de las tasas de interés en la zona euro / Foto: Archivo.

Todo lo contrario sucede en Europa y Estados Unidos. El Banco Central Europeo (BCE) anunció este jueves 21 que elevaba los tipos de interés en 50 puntos básicos, para frenar la inflación en zona euro. La subida, la primera en once años, duplica lo estimado previamente por la propia entidad financiera. La inflación interanual en la eurozona alcanzó en junio el 8,6% anual frente al 8,1% registrado en mayo. El alza está impulsada principalmente por los precios de la energía, que aumentaron un 42% en junio. Durante las últimas semanas, la divisa europea también ha pasado por su peor período en veinte años en medio de crecientes temores a una recesión.

El Viejo Continente enfrenta también el riesgo de una crisis desatada por los países más endeudados del bloque como Italia (donde la deuda externa alcanza 150% de su PBI) y Grecia. Si bien la crisis occidental comenzó ya durante la pandemia, el gigantesco endeudamiento público y privado dejó a los países europeos sin resto para soportar el rebote de las sanciones contra Rusia. Sometidos a los grandes bancos y fondos de inversión, los gobiernos occidentales carecen de iniciativa. En consecuencia, Macron y Scholz se han debilitado, cayó Draghi y Liz Truss se posiciona como eventual primera ministra del Reino Unido. Después de la elección de noviembre probablemente el gobierno de Biden sólo sea un títere en las manos de un Congreso mayoritariamente republicano.

Esta falta de conceptos y de liderazgo induce a los dirigentes occidentales a seguir el automatismo de la guerra: cuanto mayores son las victorias rusas, más armas y efectivos mete la OTAN. Pronto llegará el día en que los Spetnaz cacen a un general de la alianza y lo presenten ante las cámaras. ¿Asumirá entonces Joe Biden su responsabilidad, retirará a las tropas, cancelará el suministro de armas a Kiev y forzará a Zelensky a buscar la paz? ¿O, por el contrario, ordenará el envío de más efectivos e irá al choque frontal con las fuerzas rusas?

El tiempo de los moderados e indecisos se acerca a su fin. Comienza la pelea de fondo. ¡Segundos afuera!

España en guerra Por Eduardo Luque – El Viejo Topo

España está en guerra. No es una frase exagerada ni un ejercicio retórico. El suministro de armas a Ucrania para combatir a terceros (las milicias del Dombass y el ejército ruso) nos pone en la mira de los misiles y armas rusas. No ha habido declaración de guerra formal ni siquiera debate parlamentario. El gobierno del PSOE sabía que contaba, si hubiera sido necesario, con el apoyo de la derecha y la ultraderecha; los grupos de izquierda, sin rumbo, sin propuesta alternativa, apabullados por la campaña publicitaria y temerosos de perder su espacio institucional, lanzan frases hueras o simplemente callan como hizo Yolanda Díaz y dan por buena la situación. El añorado Domenico Losurdo hablaría de esa “izquierda ausente”.

La población española sigue ajena a las nubes de tormenta que se alzan en el horizonte. Las decisiones tomadas en la cumbre de la OTAN en Madrid (atizar aún más las guerras en África) no han merecido atención. La prensa nos entretiene con banalidades: los grandes temas de la reunión fueron las indumentarias y los menús de los invitados. Lo anecdótico oculta las graves decisiones que se toman. Pocas cosas han trascendido a la opinión pública. El movimiento anti-OTAN aunque ha conseguido movilizarse ha estado plagado, como casi siempre, de sectarismos y divisiones. La llamada “izquierda institucional” ha intentado controlar y amordazar la protesta. El peso de los cargos en el ejecutivo hace ser muy circunspectos a esos dirigentes políticos, antaño muy críticos con la OTAN y que hoy la justifican como mal menor. El desarme ideológico de la izquierda es en parte responsable de la actual situación de confusión en la ciudadanía.

El conflicto ucraniano no acabará con la tensión OTAN-Rusia; será, cuando acabe esta guerra, un episodio más al que seguirán otros. No volveremos a la situación anterior al 24 de febrero.

La sumisión del actual gobierno “progresista” a los dictados de EEUU nos debería avergonzar como país; tanto es así que el presidente Biden sólo informó al ejecutivo español de que iba a ampliar la base de Rota para dar cabida a dos nuevos destructores. Insisto, sólo informó. UP afirmó que el presidente español ni los había consultado. Pedro Sánchez ha utilizado la cumbre de la OTAN en Madrid como plataforma política personal; se trataba de ofrecerse para otros cargos si llegaba la ocasión. Nos quiso vender que  Ceuta y Melilla quedarían bajo el amparo de la organización a través del artículo 5; Jens Stoltenberg, el Secretario General de la organización atlántica, lo corrigió rápidamente, aclarando que la supuesta intervención no sería automática sino que estaría en función de los acuerdos políticos entre países (es decir de los intereses de EEUU).

En ese contexto se entiende la posición de sumisión promovida por Pedro Sánchez y su ministro de Exteriores José Manuel Albares y las acciones posteriores, es así como se explica la traición perpetrada por este gobierno al Pueblo Saharaui. Y por si no fuera poco el ministro de exteriores se ha encargado, con sus declaraciones, de acentuar la enemistad con Argel. El penúltimo exabrupto del diplomático ha sido acusar a Rusia de la “agresión que habíamos recibido por parte de Argelia”. Pero hay más: la toma de posición a favor de la monarquía alauita nos arrastrará a una guerra más que probable en el Sahel. La tensión argelino-marroquí ha subido de tono desde la última cumbre de la OTAN.

El Sahel africano será el nuevo escenario bélico en los próximos meses. La visita del ministro de exteriores a Rabat a comienzos del mes de julio apunta a definir el apoyo de España en caso de conflicto. Si hace pocas semanas fueron las tropas de la OTAN las que hicieron maniobras militares en el reino de Marruecos con la participación de Israel (las denominadas African Lion 22), ahora son las tropas rusas las que anuncian ejercicios militares conjuntos con Argel. Para detener el ansia belicista marroquí que cree que su posición es de fuerza, Argel corresponde con un enorme desfile militar, mostrando su armamento más sofisticado. Mientras, la prensa fantasea con la posibilidad de que Rusia esté interesada en una base naval en Oran. Es evidente que la tensión en la frontera se ha agudizado desde que Argel y Marruecos rompieron sus relaciones diplomáticas el año pasado. En este momento el control militar está sellando zonas fronterizas donde el contrabando entre los dos países era una forma de vida.

Las inadmisibles declaraciones del presidente de Gobierno sobre la matanza de inmigrantes en Melilla muestran, por si quedaban dudas, nuestra sumisión a los intereses de EEUU. Marruecos es la potencia  regional en la zona a expensas de nuestro país. Las declaraciones de Pedro Sánchez, defendiendo a la gendarmería marroquí, han provocado un profundo rechazo en el conjunto de la sociedad española. No es, como se ha pretendido justificar después, un problema de interpretación.

El actual gobierno muestra los límites de su “progresismo” y, parafraseando al poeta, el gobierno PSOE-UP se afana en ser “blando con las espuelas y duro con las espigas”. La apuesta decidida por la guerra (incrementando en 1000 millones de aquí al final de año el presupuesto en Defensa), el abandono de la reforma fiscal, el recorte las pensiones mediante la privatización y el posible pacto de rentas dibujan los límites de la acción de gobierno. Pedro Sánchez se muestra incapaz de arbitrar soluciones factibles a la crisis social que se avecina. La devastación social en la izquierda, provocada por una política que quiere paliar con gestos lo que son políticas neoliberales, abre camino a la futura victoria de la derecha. Pedro Sánchez ya asume que su destino personal no es renovar mandato en el palacio de la Moncloa sino, tal vez, ocupar los despachos de la OTAN en Bruselas.

Mientras, el ministro Albares nos muestra que es un triste hombre, aunque ignoro si es un hombre triste. Olvidado en la cumbre Atlántica de hace unas semanas, (obviamente su jefe lo eclipsó) nadie parece haber prestado atención a las declaraciones del ínclito ministro de exteriores español. Nadie prestó atención al señor Albares porque nuestra posición de vasallaje nos invisibiliza en el concierto internacional.  Para hacerse notar y, como si la situación no fuera ya suficientemente explosiva, nuestro jefe de embajadores se permite echar más gasolina al fuego. La arrogancia del personaje es inversamente proporcional al peso específico que tiene como diplomático. Hace pocos días nos enemistaba con Mali con unas declaraciones amenazantes. En plena cumbre de la OTAN en Madrid (claro anuncio de la orientación de las futuras relaciones con el Sahel), amenazó con la intervención militar en ese país. Sus palabras, recogidas por las agencias, son enormemente imprudentes. Afirmó que «no se descarta una intervención de la OTAN en Mali si fuera necesario», «Si es necesario y la situación constituye una amenaza para nuestra seguridad, lo haremos«. Queda solo una duda, si se refería a los grupos yihadistas, (por cierto, financiados como sabemos por Occidente) o a los militares rusos de la compañía privada Wagner. Sin duda estará satisfecho; alguien lo tiene en cuenta. Nuestro ministro se comporta, si me permiten la comparación, como esos pequeños perrichuelos que suplen su falta de talla con sus ladridos. Las declaraciones no son casuales: coinciden con la adopción por parte de la Alianza Atlántica del nuevo concepto que considera al Sahel como zona de “interés estratégico”. No ha sido sólo una baladronada de Albares. El actual incidente se enmarca en el deterioro creciente de las relaciones diplomáticas españolas con los países del Sahel y el Norte de África.

Mali llamó inmediatamente a consultas al embajador español en Bamako.  El hombre fuerte del país ha puesto al ministro en su sitio. El coronel Assimi Goïta denunció públicamente que, desde la intervención de la OTAN en Libia en 2011, el terrorismo ha ido expandiéndose por toda la zona. Se puede apreciar, desde esa perspectiva, que hay una relación de causa efecto entre las intervenciones militares de Occidente y el desarrollo de grupos terroristas. La aparición de estas organizaciones, como en el caso de Siria, es la excusa perfecta para invocar la necesidad de las guerras humanitarias. Es un recurso ampliamente utilizado en las últimas décadas: primero invadir un país para imponer la “democracia” y eliminar al “dictador” de turno que molesta; después quedarse para defender al país de los terroristas que los “defensores” han creado, al tiempo que se lo depreda. Es el caso de Irak, Siria o Libia.

Malí es un ejemplo. Los grupos terroristas, afincados durante décadas en zonas cada vez más amplias del territorio, han contado con armamento superior al del ejército. Unas fuerzas armadas con graves problemas de corrupción que han sido apoyadas por las potencias coloniales, en este caso Francia. Mali, como otras antiguas colonias francesas, sigue en un estado de postración social y económica que sólo se explica porque la antigua metrópoli sigue parasitando la riqueza de esta nación.

El ejército francés, que había desplegado durante décadas unos 5500 efectivos, comenzó a retirarse del país el 31 de enero. Acababa para los franceses la operación Takuba Task Force, entre grandes muestras de alegría por parte de la población. Su hueco ha sido ocupado por unos 2500 soldados de la compañía rusa Wagner que conjuntamente con el ejército maliense han conseguido muy buenos resultados en la lucha contra los yihadistas. El enfado francés es mayúsculo. Emmanuel Macron y el presidente de Senegal, hace pocas fechas, pedían la retirada de los Wagners de la zona.  La marcha del ejército francés provocará, a su vez, el fin de la operación europea EUTM-MALI, donde España. Alemania y otros países mantenían una fuerte presencia militar (nuestro país tiene unos 600 militares en la zona).  También el programa Minusma diseñado por la ONU para estabilizar políticamente el país y que contaba con 13289 militares y 1920 policías fenecerá a medio plazo.

La intervención de la ONU, tal y como se ha llevado a cabo hasta el momento, supeditaba los intereses del país africano, como ocurre en otros muchos, a los designios de las antiguas potencias coloniales. Nuestro gobierno, por otra parte, nos implica en más conflictos sirviendo a los intereses de terceros países. Nuestro papel en los nuevos escenarios es un triste papel. Así nos va.

Artículo que tradujo Antonio Mitre de gran importancia geopolítica. Para Dossier Geopolitico Este es un artículo de alto contenido geopolítico que muestra a Putin como un gran ajedrecista que en el tablero del Gran Juego juega partidas en simultáneo y va varias movidas o jugadas adelante con lo que anticipa a sus adversarios. El ruso está demostrando ser el mayor estadista conduciendo un gobierno en este siglo XXI. 

EL «GRAN JUEGO DE UCRANIA» EMERGE EN TRANSCAUCASIA

Por M.K.Bhadrakumar  

Si la metáfora del “Gran Juego” se puede aplicar a la crisis de Ucrania, con la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en su centro, ha comenzado a causar repercusiones en todo el espacio euroasiático. El gran juego que acecha en la sombra en las regiones del Cáucaso y Asia Central en los últimos años se está acelerando visiblemente. 

La ventaja del juego es, por encima de todo, que Estados Unidos tenga como objetivo a Rusia y China. Este juego en desarrollo no puede subestimarse, ya que su resultado puede afectar la configuración de un nuevo modelo del orden mundial. 

Comenzando con la Cumbre del Caspio en Ashgabat el 29 de junio, las plantillas interconectadas del gran juego en el Cáucaso comenzaron a surgir. El hecho de que la cumbre se programara a pesar del furioso conflicto en Ucrania, y que el presidente ruso, Vladimir Putin, se tomara el tiempo para asistir, atestigua la gran importancia del evento. 

Básicamente, los presidentes de los 5 estados litorales (Kazajstán, Irán, Turkmenistán, Azerbaiyán y Rusia) sincronizaron sus relojes, con base en la Convención sobre el Estatus Legal del Mar Caspio , la Constitución del Mar Caspio, que se firmó en su último cumbre en 2018. Al hacerlo,  consideraron la situación internacional actual y los procesos geopolíticos en todo el mundo. 

Así, uno de los puntos clave del Comunicado Final de la Cumbre de Ashgabat fue la reiteración de un principio fundamental relativo a la exclusión total de las fuerzas armadas de todas las potencias extrarregionales del Mar Caspio (que responde principalmente a los intereses geopolíticos de Rusia y Irán.) El hecho de que los jefes de los países del Caspio confirmaran esto por escrito puede considerarse como el principal resultado de la Cumbre. En segundo lugar, los líderes se centraron en las comunicaciones de transporte del Caspio y acordaron que la región podría convertirse en un centro para los corredores Este-Oeste y Norte-Sur. 

La Cumbre del Caspio se celebró solo 5 semanas después de que las fuerzas rusas   obtuvieron el control de la ciudad portuaria de Mariupol (21 de mayo), que estableció su supremacía total sobre el Mar de Azov y el Estrecho de Kerch en el este de Crimea. El estrecho de Kerch tiene un papel estratégico en las políticas rusas, ya que es la puerta marítima estrecha (5 km de largo y 4,5 km de ancho en el punto más estrecho) que une el Mar Negro a través del Mar de Azov con las principales vías fluviales de Rusia, incluidos el Don y el Volga. 

En efecto, todavía está por asimilarse que, en la geopolítica de toda la masa terrestre euroasiática, la liberación de Mariupol por las fuerzas rusas fue un evento fundamental en el gran juego, ya que el Estrecho de Kerch asegura el tránsito marítimo desde el Mar Negro hasta el final Moscú y San Petersburgo, sin mencionar la estratégica ruta marítima entre el Mar Caspio (a través del Canal Volga-Don) hasta el Mar Negro y el Mediterráneo.

 Sistema Unido de Vías Navegables de la Rusia Europea que une el Mar de Azov y el Mar Caspio con el Mar Báltico y la Ruta del Mar del Norte. Ahora, para obtener el «panorama general» aquí, tenga en cuenta que el río Volga también une el Mar Caspio con el Mar Báltico, así como con la Ruta del Mar del Norte (a través de la Vía fluvial Volga-Báltico). Baste decir que Rusia ha ganado el control de un sistema integrado de vías fluviales, que conecta el Mar Negro y el Mar Caspio con el Báltico y la Ruta del Mar del Norte (que es una ruta de navegación de 4800 km de largo que conecta el Atlántico con el Océano Pacífico, pasando a lo largo de las costas rusas de Siberia y el Lejano Oriente.) 

Sin duda, es una estupenda consolidación del llamado “corazón”, según la teoría de Sir Halford Mackinder (1904) de que quienquiera que controle Europa del Este controla el Corazón y controla la “isla del mundo”. 

Mirando hacia atrás, por lo tanto, no hay duda de que la unión de Crimea con la Federación Rusa en 2014 fue un gran revés para los EE. UU. y la OTAN. Putin tomó a Washington y sus aliados por sorpresa total. Complicó su objetivo de integrar a Ucrania en la OTAN. 

Estados Unidos fue tomado por sorpresa por segunda vez cuando en los primeros días de la actual operación militar especial, cuando todos los ojos occidentales estaban puestos en la región de Kiev, las tropas rusas capturaron la ciudad sureña altamente estratégica de Kherson el 2 de marzo. El significado de esto fue entendido sólo por aquellos que podían percibir el gran juego que se desarrollaba en Ucrania como algo mucho más que un mero conflicto militar. (La mayoría de los estadounidenses aún no lo entienden). 

La captura de Kherson a principios de marzo significó prácticamente la ruina para el diseño de la OTAN de extender su presencia militar en la cuenca del Mar Negro. Hoy, el juego prácticamente ha terminado para EE. UU. y la OTAN,  una vez que Rusia tomó el control de toda la cuenca del Mar de Azov. Rusia ahora controla de facto el acceso de Dniepr hacia y desde el Mar Negro. Y Dniepr pasa a ser la principal vía fluvial para los enlaces de transporte de Ucrania al mercado mundial.  

Inmediatamente al este del Estrecho de Kerch se encuentra la región rusa de Krasnodar, que se extiende hacia el sur hasta el puerto comercial más grande de Rusia en el Mar Negro, Novorossiysk, en el cruce de los principales oleoductos y gasoductos entre el Mar Negro y el Mar Caspio. En resumen, el control del Estrecho de Kerch le da a Rusia una gran influencia en las rutas de transporte que unen Europa Occidental y Oriental con la cuenca del Mar Caspio, Kazajistán y China.

Dicho de otra manera, esta parte de la operación militar especial rusa se convierte en una parte integral del proyecto euroasiático de Moscú que se vincula con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China. 

Washington ha comprendido tardíamente que Rusia ha burlado a la alianza occidental y ha ganado la partida en el gran juego en la región oriental del Mar Negro. Entonces, la estrategia occidental hacia el Cáucaso y Asia Central se está reelaborando. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, programó hoy una reunión en Bruselas con el ministro de Relaciones Exteriores de Azerbaiyán, Jeyhun Bayramov. 

Es importante destacar que Bayramov también asistió hoy a una reunión del Consejo de Cooperación UE-Azerbaiyán en Bruselas. El jefe de política exterior de la UE, Josep Borrell, dijo más tarde en una conferencia de prensa conjunta con Bayramov que “Azerbaiyán es un socio importante para la Unión Europea y nuestra cooperación se está intensificando”. Mientras tanto, ayer, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, visitó Bakú para firmar un memorando de entendimiento con Azerbaiyán sobre cooperación energética .

Todo esto tiene lugar en el contexto de Charles Michel, el presidente del Consejo Europeo, encabezando los esfuerzos para mediar entre los archirrivales Azerbaiyán y Armenia. Como parte de los esfuerzos diplomáticos de la UE, Michel organizó en abril una reunión en Bruselas entre el presidente de Azerbaiyán, Aliyev, y el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinian, donde las dos partes expresaron su voluntad de asegurar un acuerdo de paz. La semana pasada, el director de la CIA, William Burns, realizó una visita no publicitada a Ereván a este respecto. Evidentemente, Washington y Bruselas están elaborando una estrategia conjunta para reemplazar a Rusia y Turquía, que hasta ahora han asumido los roles principales en Transcaucasia. 

No debe haber ninguna duda de que Moscú está observando de cerca los movimientos sincronizados de EE.UU., la UE y la OTAN en el Cáucaso contra Azerbaiyán con miras a socavar la consolidación de Rusia en las regiones del Mar Negro y el Mar Caspio, lo que representa un obstáculo formidable para el avance de la Estrategias de la OTAN hacia Asia Central y Xinjiang. Este es un juego de alto riesgo

Se recordará que el 22 de febrero, apenas dos días antes del lanzamiento de la operación militar especial en Ucrania, Putin recibió en el Kremlin al presidente de Azerbaiyán Ilham Aliyev. Firmaron “un amplio acuerdo”, cuyos detalles no fueron divulgados . El documento se titula Declaración sobre interacción aliada. 

Claramente, Azerbaiyán, rico en petróleo, que no solo es un estado litoral del Mar Caspio sino una puerta de entrada tanto a Asia Central como a la región rusa del Volga, está destinado a desempeñar un papel clave en el gran juego en el período venidero.

Importancia Estrategica del control del mar de Azov; la Peninsula de Crimea, el estrecho de Kerch y los Puertos de Mariupol y de Novorossiysk por parte de la Federacion rusa
Sistema de conecccion estrategico de los Rios Volga y Don entre el Mar Caspio y el Mar Negro en el Sur y el mar baltico y el Mar Artico al norte