El Foro Económico del Este en Vladivostok se ha convertido en una parte crucial de la integración estratégica entre China, Rusia y otros países en el noreste de Asia, una asimilación gradual para transformar el sistema mundial actual.

Xi Jinping y Vladimir Putin participaron en una empresa conjunta de cocina. Panqueques con caviar (blin, en ruso), perseguidos con un trago de vodka. Acaba de suceder en el Foro Económico Oriental en Vladivostok. Habla sobre una metáfora gráfica (y comestible) que sella la siempre cambiante ‘asociación estratégica integral entre Rusia y China’.


 

 

 

 

 

Desde hace unos años, el foro de Vladivostok ofrece una hoja de ruta inigualable que rastrea el progreso en la integración de Eurasia.

El año anterior,en el marco del foro, Moscú y Seúl lanzaron una bomba: una plataforma de comercio trilateral, integrando de manera crucial a Pyongyang, girando en torno a un corredor de conectividad entre toda la península de Corea y el Lejano Oriente ruso.

Los temas de la mesa redonda de este año incluyeron la integración del Lejano Oriente ruso en las cadenas logísticas de Eurasia; una vez más, el enlace ruso con las Coreas, con el objetivo de construir un ferrocarril transcoreano conectado al Transiberiano y una filial de “Pipelineistán” a Corea del Sur a través de China. Otros temas fueron la asociación entre Rusia y Japón en términos de tránsito eurasiático, centrada en la conexión de las actualizaciones del Trans-Siberiano y del Baikal-Amur Mainline (BAM) a un ferrocarril proyectado a la isla de Sakhalin, y luego a todo el camino hasta la isla de Hokkaido.


El futuro: Tokio a Londres, a la perfección, en tren.

Luego hubo integración entre Rusia y la ASEAN, más allá de los proyectos actuales de infraestructura, agricultura y construcción naval para la energía, el sector agroindustrial y la silvicultura, tal como lo definió Ivan Polyakov, presidente del Consejo Empresarial Rusia-ASEAN.

Básicamente, todo se trata de la acumulación simultánea de un creciente eje Este-Oeste y también Norte-Sur. Rusia, China, Japón, las Coreas y Vietnam, lenta pero seguramente, están en camino hacia una sólida integración geoeconómica.

Podría decirse que la discusión más fascinante en Vladivostok fue el cruce en the Silk Road con, entre otros, Sergey Gorkov, viceministro de desarrollo económico de Rusia; Wang Yilin, presidente del gigante petrolero chino CNPC, y Zhou Xiaochun, vicepresidente del consejo de administración del esencial Foro Boao .

El impulso de Moscú es vincular la Nueva Ruta de la Seda o la Iniciativa de Belt and Road (BRI) con la Unión Económica de Eurasia (EAEU). Sin embargo, el objetivo geoeconómico final es aún más ambicioso; una “asociación mayor de Eurasia”, donde el BRI converge con la UEEA, la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y la ASEAN. En su núcleo se encuentra la asociación estratégica Rusia-China.

La hoja de ruta futura, por supuesto, implica golpear los acordes correctos en un complejo equilibrio de intereses políticos y prácticas de gestión en medio de múltiples proyectos Este-Oeste. La simbiosis cultural tiene que ser parte de la imagen. La asociación Rusia-China tiende cada vez más a razonar en términos de go (weiqi, el juego), una visión compartida basada en principios estratégicos universales.

Otra discusión clave en Vladivostok contó con Fyodor Lukyanov, director de investigación en el siempre esencial Valdai Discussion Club, y Lanxin Xiang, director del Centro de One Belt y One Road Studies en el Instituto Nacional de China para SCO International Exchange. Eso se centró en la geopolítica de la interacción asiática, involucrando a los principales miembros de BRICS, Rusia, China e India, y cómo Rusia podría capitalizarlo mientras navegaba por las terribles sanciones y comerciaba con el pantano de guerra.

Toda la potencia de Siberia

Todo vuelve a lo básico y a la asociación estratégica entre Rusia y China en evolución. Xi y Putin están implicados en el núcleo. Xi define la asociación como el mejor mecanismo para “neutralizar conjuntamente los riesgos y desafíos externos”. Para Putin, “nuestras relaciones son cruciales, no solo para nuestros países, sino también para el mundo”. Es la primera vez que un líder chino se une a las discusiones de Vladivostok.

China se está interconectando progresivamente con el Lejano Oriente ruso. Los corredores de transporte internacional, Primorye 1 y Primorye 2, impulsarán el tránsito de carga entre Vladivostok y el noreste de China. Gazprom está por completar el tramo ruso del gran gasoducto Poder de Siberia hacia China, de acuerdo con CNPC. Se han soldado y tendido más de 2.000 kilómetros de tuberías desde Yakutia hasta la frontera ruso-china. El Poder de Siberia comienza a operar en diciembre de 2019.

Según el Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), la asociación está evaluando 73 proyectos de inversión por valor de más de $ 100 mil millones. El supervisor es el Comité Consultivo Empresarial Ruso-Chino, que incluye a más de 150 ejecutivos de importantes compañías rusas y chinas. El consejero delegado de RDIF, Kirill Dmitriev, está convencido de que “transacciones particularmente prometedoras se encontrarán en acuerdos bilaterales que aprovechan la relación entre Rusia y China”.

En Vladivostok, Putin y Xi una vez más acordaron seguir aumentando el comercio bilateral en yuanes y rublos, evitando el dólar estadounidense, basándose en una decisión mutua en junio para aumentar el número de contratos de rublo y yuanes. Paralelamente, el ministro de Desarrollo Económico, Maksim Oreshkin, aconsejó a los rusos vender dólares estadounidenses y comprar rublos.

Moscú espera que el rublo se aprecie a alrededor de 64 por dólar el próximo año. Actualmente se cotiza en alrededor de 70 rublos frente al dólar, arrastrado por las sanciones de Estados Unidos y el “armanentismo” en dólares esta causando estragos en los miembros de BRICS Brasil, India y Sudáfrica, así como en los posibles estados BRICS Plus como Turquía e Indonesia.

Putin y Xi reafirmaron una vez más que continuarán trabajando en conjunto en su hoja de ruta intercoreana basada en el “doble congelamiento”: Corea del Norte suspende las pruebas nucleares y los lanzamientos de misiles balísticos mientras que Estados Unidos suspende los ejercicios militares con Seúl.

Pero lo que realmente parece estar capturando la imaginación de las Coreas es el ferrocarril transcoreano. Kim Chang-sik, jefe de desarrollo ferroviario en Pyongyang, dijo: “Desarrollaremos más este proyecto sobre la base de negociaciones entre Rusia, Corea del Norte y Corea del Sur, para que los propietarios de este proyecto sean los países de la península de Corea. “


Eso conecta con lo que el presidente surcoreano Moon Jae-in dijo hace solo tres meses: “Una vez que se construya la línea principal transcoreana, puede estar conectada al ferrocarril transiberiano. En este caso, sería posible entregar productos de Corea del Sur a Europa, lo que sería económicamente beneficioso no solo para Corea del Sur y del Norte, sino también para Rusia “.

Comprender la matryoshka

Contrariamente a la histeria occidental mal informada o manipulada, los actuales juegos de guerra de Vostok en el Trans-Baikal del Lejano Oriente ruso, que incluyen 3.000 soldados chinos, son solo una sección de la asociación estratégica mucho más profunda y compleja entre Rusia y China. Todo se trata de una matryoshka: el juego de guerra es una muñeca dentro del juego geoeconómico.

En “China y Rusia: el nuevo acercamiento”, Alexander Lukin, de la Escuela Superior de Economía de la Universidad Nacional de Investigación de Moscú, establece la hoja de ruta en detalle; la asociación económica en evolución, en Eurasia, es parte de un concepto mucho más amplio y completo de “Gran Eurasia”. Este es el núcleo de la entente Rusia-China, que conduce a lo que el politólogo Sergey Karaganov ha calificado como “un espacio común para la cooperación económica, logística e informática, la paz y la seguridad de Shanghai a Lisboa y de Nueva Delhi a Murmansk”.

Sin entender los debates envolventes de la Gran Ilustración, como la reunión anual en Vladivostok, es imposible comprender cómo la integración progresiva de BRI, EAEU, SCO, ASEAN, BRICS y BRICS Plus está destinada a cambiar irreversiblemente el sistema mundial actual.

 

Asia Time 12 de setiembre de 2018 – Pepe Escobar

DE BOLIVIA Y COSTA RICA A ÁFRICA

El Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional es el evento internacional de China de más alto perfil que promueve la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda. El presidente de China, Xi Jinping, apostó por ampliar las inversiones del gigante asiático en África a través de la iniciativa de la Franja y la Ruta, como parte de las relaciones de beneficio mutuo enarboladas por Beijing. “China se mantiene dispuesta a fortalecer la cooperación integral con los países de África en la construcción de una senda de desarrollo de alta calidad que sea adecuada para las condiciones nacionales, inclusiva y beneficiosa para todos”, dijo Xi, quien según la agencia estatal Xinhua, habló en el marco del Diálogo de Alto Nivel entre los Líderes y Representantes Empresariales Chinos y Africanos

 

“Quien se recluya en una isla no tiene futuro”,
Xi Jinping.

La Iniciativa de la Franja y la Ruta de China es el mayor proyecto de política exterior del presidente Xi Jinping, apuntando a interconectar a países de Asia, Europa, Africa y América con mejores obras de infraestructura “para un comercio estimulante”.

Más de 100 naciones se han integrado a este proyecto, anunciado por Xi en 2013.

La iniciativa de la Franja y la Ruta permite que supere los US$ 5 billones el volumen del comercio total de mercancías entre China y los países asociados, a lo largo de las rutas comerciales marítima y terrestre. Empresas chinas han establecido 82 zonas de cooperación económica y comercial, con una inversión total de US$ 28.900 millones, creando alrededor de 244.000 empleos locales.

Al comienzo, América Latina quedó fuera del mapa oficial de la iniciativa.

Luego, China fue invitado a un encuentro en Santiago de Chile de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), y en esa ocasión Beijing afirmó que los países presentes “forman parte de la extensión natural de la ruta de la seda marítima y son participantes indispensables de la cooperación internacional del proyecto Cinturón y Ruta”.

Panamá fue el 1er. país latinoamericano que firmó un acuerdo por Franja y Ruta, y obtuvo financiación para construir una línea de tren que conectará a la capital, Ciudad de Panamá, con la ciudad occidental de David, un presupuesto de US$5.500 millones.

Para ello, Panamá cortó relaciones con Taiwan, un triunfo diplomático importante para China, que reclama su soberanía sobre la isla de Formosa.

A Panamá le siguieron Bolivia, Antigua y Barbuda, Trinidad y Tobago, y Guyana.

En el caso de Bolivia, China propuso la construcción de un corredor bioceánico Atlántico-Pacífico que pase por el país de Evo Morales.

“Bolivia ha encontrado un complemento vital en la propuesta china en varios de los temas que trabajamos, sobre todo en el ámbito productivo y de infraestructura a través de importantes créditos que fortalecen el impulso del desarrollo boliviano”, dijo el viceministro de Comercio Exterior e Integración, Clarems Endara Vera.

Ahora llegó el momento de Costa Rica, que firmó el lunes 03/09 un Memorando de Entendimiento sobre Cooperación, para promover conjuntamente el Cinturón Económico de la Ruta de la Seda y la Iniciativa de la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI.

“Nos conocemos mucho mejor hoy que hace 11 años y ese conocimiento consolida la relación. Costa Rica tiene un modelo de desarrollo sostenible que puede complementarse perfectamente con la cooperación bilateral china y el relacionamiento chino con América Latina y el Caribe, y que estamos seguros que se potenciará con la suscripción de este Memorando”, destacó la vicepresidenta de la República, Epsy Campbell, una dirigente de gran crecimiento internacional durante los meses recientes.

África

En forma casi simultánea, “China apoya a los países africanos en la construcción conjunta de la Franja y la Ruta para compartir los resultados de beneficio mutuo”, anunció el presidente Xi Jinping, en el marco del Diálogo de Alto Nivel entre los Líderes y Representantes Empresariales Chinos y Africanos.

En la ceremonia de apertura de la Cumbre de Beijing 2018 del Foro de Cooperación China-África (FOCAC, por las siglas en inglés), Xi dijo que China aportará financiación a África por US$ 60.000 millones. El monto incluye

> US$ 15.000 millones en ayudas económicas, préstamos libres de interés y préstamos en condiciones muy favorables;
> US$ 20.000 millones de líneas de crédito;
> US$ 10.000 millones para un fondo especial para la financiación del desarrollo,
> US$ 5.000 millones para un fondo especial de importaciones; y
> US$ 10.000 millones en inversiones de compañías chinas en los próximos 3 años.

El discurso, titulado “Caminar juntos hacia la prosperidad”, ocurrió a la par de la VI Conferencia de Empresarios Chinos y Africanos, en Beijing.

China no impone requisitos previos políticos de ningún tipo para hacer inversiones en África dentro de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, ni interfiere en los asuntos internos de los países africanos ni impone sus demandas a otros, indicó Xi.

“China está dispuesta a trabajar duramente junto con nuestros hermanos africanos para compartir los frutos del desarrollo y juntos emprender el camino de la felicidad, donde la gente vive una vida mejor”, indicó Xi.

El Presidente destacó que China salvaguardará resueltamente una economía mundial abierta y el sistema de comercio multilateral, al tiempo que rechaza el proteccionismo y el unilateralismo.

Frente a la incertidumbre e imprevisibilidad en el crecimiento global, China seguirá comprometida con la apertura y el cultivo de una economía abierta para la cooperación en beneficio mutuo, subrayó Xi.

Fuente: Urgente 24

“La importancia geopolítica de África ha aumentado de una manera extraordinaria. Va a tener 2.400 millones de personas en 2050”

El diplomático chileno acaba de estar tres semanas en la República Centroafricana, donde la ONU tiene una misión. 
Es rica en oro, uranio, diamantes, petróleo y otros minerales y en terrenos agrícolas fértiles, pero en la República Centroafricana (RCA) la mayoría de su población vive una situación de pobreza. Marcado por décadas de violencia, el país que se independizó de Francia en 1960 es el último en desarrollo humano en el índice de Naciones Unidas (188 de 188 países) y su PIB per cápita apenas ronda los US$ 700 (solo en Sudán del Sur es más bajo) y ahora, fuertemente apoyado por la ONU, intenta instaurar el estado de derecho que nunca ha podido tener.

“Es un país que tiene una situación de carencia de Estado en la práctica y donde el gobierno hace un esfuerzo bastante laudable para tratar de construir instituciones y generar un marco que le permita gobernar y mantener servicios mínimos”, dice a “El Mercurio” Juan Gabriel Valdés, el diplomático chileno que encabezó la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití en sus primeros años (2004-2006) y que ahora fue designado por el secretario general del organismo internacional, António Guterres, para hacer una evaluación estratégica e independiente del contexto en el que trabaja la misión en la República Centroafricana (Minusca).

El ex canciller y ex embajador chileno estuvo tres semanas de julio en la capital Bangui y otras ciudades centroafricanas para conversar con el gobierno, la sociedad civil, los jefes de los grupos armados y los integrantes de la misión de paz. A la cabeza de un grupo de 15 expertos de la ONU, también visitó otras capitales de la región. Sus recomendaciones sobre cómo debe continuar el apoyo del organismo internacional a la RCA las entregará a Guterres formalmente en septiembre.

El último estallido de violencia en la RCA ocurrió en 2013, cuando rebeldes, principalmente musulmanes (grupos selekas), se tomaron el poder, que estaba en manos de la mayoría cristiana del país. Milicias cristianas, los antibalakas, confrontaron a los selekas. La situación se estabilizó tras una intervención militar francesa y el posterior despliegue de una misión de paz de la ONU, que dio paso a un gobierno transicional en 2014. Dos años más tarde, en un proceso electoral bajo supervisión internacional, Faustin-Archange Touadéra fue elegido Jefe de Estado. Desde el inicio de los enfrentamientos entre 3 mil y 6 mil personas han muerto, ejecutadas o mutiladas, y más de 450.000 refugiados han escapado, la mayoría a países vecinos. Y el país aún no está en calma.

Pese a algunos progresos en los últimos años -como un foro en el que la sociedad civil pudo establecer las reglas del desarme de las guerrillas y la realización de elecciones- la violencia “no se ha disipado”, comenta el ex canciller. “Hay una violencia estructural, porque la mitad de la población prácticamente vive de ayuda humanitaria y 75% de la población depende de la agricultura de subsistencia. A ellos, la violencia les impide alimentarse y producir alimentos. El 70% del territorio está ocupado por grupos armados”.

Valdés explica que el conflicto es principalmente una disputa entre grupos de poder, bandas armadas y financiadas con tráficos ilícitos, pero que “podría adquirir en el curso del tiempo connotaciones de conflicto religioso”. En la RCA hay grupos armados que tienen uniformes y recursos; hay estimaciones que hablan que el año pasado obtuvieron unos US$ 23 millones solo en venta de diamantes y minerales.

El temor a un contagio

Una preocupación fuerte es que la inestabilidad en la RCA se transfiera a países vecinos -comenta el enviado del secretario general-, por lo que ellos están muy involucrados en el proceso para evitar ese contagio.

“Hay que pensar que la importancia geopolítica de África ha aumentado de una manera extraordinaria. Estamos hablando de un continente que va a tener 2.400 millones de personas al año 2050, que tiene una tasa de crecimiento de la población muy superior a la del resto del mundo y el 30% de las riquezas naturales del planeta. A eso se debe la enorme presencia china que uno observa, los intereses de muchas potencias europeas y también de EE.UU. de que esa zona se mantenga estable”, dice.

Para contribuir a la seguridad, plantea el diplomático, es necesaria una presencia más activa no solo de la ONU, sino que de otros actores del entorno centroafricano. Uno de los puntos más delicados, explica, son las fronteras, que la misión de paz “no está en condiciones de cubrir”. En esa zona el tráfico de armas, de diamantes y de distintos productos “es extremadamente fuerte y dañino para el desarrollo” de la RCA.

Ante la pregunta sobre una eventual participación de tropas chilenas, Valdés dice que no le corresponde hacer un juicio ni “discutir las razones por las cuales el actual gobierno modificó el compromiso” adquirido por la administración de Michelle Bachelet de enviar una compañía de ingenieros militares a la RCA. “Lo que sí puedo decir es que observé cómo Perú tiene una activa participación no solo en Centroáfrica, sino que también en varios otros países africanos, donde sus militares están sirviendo en fuerzas de paz con el mismo entusiasmo como lo han hecho en otras partes. Me tocó trabajar con ellos en Haití, donde tuvieron un rol muy destacado, lo mismo que los militares chilenos. Y mi opinión y mi impresión es que ellos consideran que tiene una enorme importancia para su política exterior estar en estos lugares de África”, un continente donde existe “enorme respeto” por Naciones Unidas.

Valdés comenta que en sus dos reuniones con el Presidente Touadéra, él reconoció el rol crucial de la ONU en la estabilización del país, para evitar una escalada de la violencia. “Naciones Unidas no es capaz de resolver el problema por sí sola, pero es absolutamente indispensable si lo que se quiere es impedir masacres y matanzas que han ocurrido en otros lugares”, sostuvo.

El mandato de la Minusca se centra en la protección de civiles e incluye el apoyo al proceso de paz, así como la instalación de las instituciones del Estado y el despliegue en el país de las fuerzas armadas centroafricanas.

FUENTE:

http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=493784

 

La geografía del gas ocupará un espacio creciente en nuestros medios de comunicación, pero habrá que dejar un hueco creciente al mercado mundial de baterías

La batería de un coche eléctrico tiene entre 15 y 20 kilos de cobalto y unos 60 kilos de litio. En 2016, circulaban en el mundo dos millones de vehículos eléctricos. Según la Agencia Internacional de la Energía, cumplir con el Acuerdo de París requiere que en 2030 los vehículos eléctricos en circulación en el mundo sean unos 115 millones. La producción mundial de cobalto es de 110.000 toneladas/año, lo que da para unos 6,3 millones de coches al año, si suponemos que el 100% de la producción mundial de cobalto se dedica a baterías de coche. Como los mercados suelen funcionar, podemos ahorrarnos cálculos adicionales. El precio del cobalto se ha triplicado en los últimos tres años.

La peculiaridad del cobalto es que el 58% de la producción mundial y el 60% de las reservas se concentran en la República Democrática del Congo, donde el presidente Kabila se mantiene en el poder desde 2001, pese a la propia Constitución de su país y a revueltas y desórdenes más o menos recurrentes. Están previstas elecciones en diciembre. Australia, Cuba, Rusia, Filipinas y Zambia cuentan también con recursos importantes, pero en un orden de magnitud inferior.

Entre las compañías que operan en Congo destacan Glencore —el mayor productor del mundo de cobalto— y China Molybdene, de propiedad estatal china. Ambas han efectuado importantes adquisiciones de otras empresas mineras que operaban en el país, como forma de sostener y ampliar su producción futura. Por cierto, Glencore ha cerrado con la empresa china Gem, dedicada a la fabricación y reciclaje de baterías, la venta de un tercio de su producción mundial de cobalto durante los próximos tres años.

Volkswagen, el mayor fabricante mundial de automóviles, anunció su intención, a finales de 2017, de adquirir sus necesidades de cobalto para los próximos cinco años a un precio fijo. Tuvo que abandonar su propósito. En primavera de este año, anunció la firma de un contrato de suministro de baterías por importe de 20.000 millones de euros con tres compañías: la coreana Samsung, la ya citada Gem y la también china CATL, la mayor fabricante mundial de baterías. Daimler (Mercedes) y BMW también han firmado contratos de compra de baterías con esta compañía china, que está dispuesta a establecer una factoría en Alemania para atender parcialmente estos contratos.

El litio es la otra materia prima esencial en la fabricación de baterías. Su producción se concentra en Australia, Chile y Argentina, aunque China controla también un 7% de la producción mundial. Las mayores reservas se encuentran en Chile —45% del total— y en China, un 20% adicional. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, existen posibilidades de sustitución del litio en la fabricación de baterías con resultados equivalentes. No obstante, el precio del litio se ha duplicado en los últimos años.

 

Las tierras raras son un conjunto de 17 minerales. Sus nombres —lantano, cerio, neodimio…— no nos dicen nada, pero sus propiedades magnéticas y como conductores de electricidad hacen de ellos unos materiales imprescindibles en la fabricación de electroimanes, usados en los motores eléctricos de alta eficiencia. También se usan en las ‘tablets’ y por tanto en los cuadros de mando de los coches y la fabricación de las lunas de los vehículos, a las que añaden características especiales. China produjo en 2017 más del 80% de la oferta mundial. En 2010, China controlaba más del 95%, pero el incremento de la producción en Australia ha reducido su poder de mercado.

Hay reservas importantes de tierras raras en el mundo. Junto a China, que tiene el 50% de las reservas mundiales, existen reservas importantes en Brasil, Rusia, Vietnam e India, pero el impacto medioambiental de su extracción es muy elevado, dadas la baja concentración de mineral —y por consiguiente el gran volumen de tierra a remover— y las ingentes necesidades de agua que requiere el ‘lavado’ del material. Este elevado coste medioambiental es el que explica el cuasi monopolio chino en la producción de estos minerales.

Las tierras raras son un conjunto de 17 minerales cuyas propiedades hacen de ellos unos materiales imprescindibles en la fabricación de electroimanes 

Litio, cobalto y tierras raras. En estas tres materias primas imprescindibles para el desarrollo de la movilidad eléctrica, China dispone de una posición envidiable. Controla la producción de tierras raras, posee reservas abundantes de litio y, a través de inversión directa y de acuerdos comerciales, se ha garantizado el acceso a la producción de cobalto de la República Democrática del Congo. Pero no son solo las materias primas. China controla la producción de baterías. Las principales firmas automovilísticas europeas renuncian a la producción interna de baterías y cierran contratos de suministro con fabricantes chinos, que abren así una brecha en la industria europea de componentes. China es además el mayor productor mundial de automóviles eléctricos. En 2016, en China circulaba un tercio de los automóviles eléctricos existentes en el mundo, más de 200 millones de motocicletas eléctricas y más de 300.000 autobuses eléctricos. La integración vertical de su industria es ya un hecho.

China dispone del monopolio mundial de la fabricación de paneles fotovoltaicos. Su precio no ha dejado de bajar. La diferencia con las baterías es que los paneles son un producto final que genera electricidad en competencia con otras fuentes. Las baterías son un producto intermedio clave para la fabricación del automóvil eléctrico, industria que China, como otras muchos, aspira a liderar. Servirse para ello del poder de mercado que le otorgue el monopolio en la fabricación de baterías es una tentación cuando menos consistente.

El carbón fue el combustible del siglo XIX, cuyo consumo desaparecerá en el siglo XXI. El petróleo ha sido el combustible del siglo XX, cuyo consumo desaparecerá en el siglo XXII. Durante años, la geopolítica del petróleo nos deberá ser familiar. La geografía del gas, combustible de transición en este siglo XXI, ocupará un espacio creciente en nuestros medios de comunicación, pero habrá que dejar un hueco creciente a las geografías del cobalto, litio, tierras raras y, por extensión, al mercado mundial de baterías.

FUENTE: El Confidencial

https://blogs.elconfidencial.com/espana/por-si-acaso/2018-08-08/nuevas-geopoliticas-minerales-extraccion_1602248/

 

 

Empecemos por el final: Hemos sostenido siempre, junto con los Antiguos, que la historia lejos de ser lineal e impulsada por el Progreso está conformada por ciclos que se repiten. Así, lo sostuvo Giambattista Vicco, con su famoso Corsi e Ricorsi por el cual todo vuelve al punto de origen de donde salió.

Una forma más sencilla de ver esto, desde el punto de vista estratégico, es hacerlo desde la selección de los enemigos. Al respecto, un viejo axioma de  la  política  internacional pero que bien sirve a esta ciencia, argumenta que los enemigos de hoy, bien pueden ser los amigos del mañana y viceversa.

A riesgo de perder el interés del lector, vamos a empezar por el final de la trama. Vale decir por su última conclusión.

La misma sostiene que los EEUU han cambiado de enemigo, pasando a ser China el principal y Rusia el secundario. Y que con ello están abandonando los fundamentos doctrinarios de la denominada Doctrina Truman para adoptar los de la Doctrina Monroe.

Sigamos con las teorías:  La Doctrina Truman fue elaborada por los EEUU, cuando tras la 2da GM, pretendió dar apoyo a: “…pueblos libres que están resistiendo los intentos de subyugación por minorías armadas o por presiones exteriores”, ya que consideró que el Comunismo que impulsaba la URSS representaban una amenaza para a  la Democracia y para el Capitalismo.

Su denominación se debe al presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, quien hizo la proclamación en su discurso ante el Congreso el 12 de marzo de 1947, estando por entonces en curso la crisis de la Guerra Civil Griega (1946-1949). El discurso decía así:

Creo que debemos ayudar a los pueblos a forjar su propio destino […] Cada nación debe escoger entre dos modos de vida opuestos. […] Uno reposa sobre la voluntad de la mayoría y se caracteriza por sus instituciones libres, por un gobierno representativo, por elecciones libres, por la garantía del mantenimiento de las libertades individuales y por la ausencia de cualquier opresión política […]. El otro reposa sobre la voluntad de una minoría impuesta por la fuerza a la mayoría. Se apoya en el terror y en la opresión, tiene una prensa y una radio controladas, unas elecciones truncadas y la supresión de las libertades personales.[3]

La otra doctrina es la Doctrina Monroe. A la misma se la resume con la famosa – casi siempre mal interpretada frase-:  “América para los americanos”. La misma fue elaborada por John Quincy Adams y proclamada por el presidente James Monroe en su discurso inaugural de 1817. Establecía tres principios básicos, a saber: […] No a nuevas colonizaciones. […] No a la transferencia de las colonias existentes. […] No al restablecimiento de mandatos coloniales.[4]

La confusión del término “América” usado por los norteamericanos ha llevado a creer que éste hacía referencia a Las Américas, vale decir al Hemisferio Occidental. Cuando, en realidad, tenía como principal destinatario a la Gran Bretaña que acababa de atacar y saquear Washington DC.

Aunque no puede negarse que, eventualmente, con el tiempo el concepto evolucionara en el marco de lo sostenido proféticamente por Alexis de Tocqueville cuando, en 1830, sostuvo que: “Los EEUU están listos para que su bandera sea respetada y, en pocos años, para que sea temida.”[5]

Pasemos a la práctica: El historiador norteamericano Arthur Schlesinger Jr. ha sugerido que: “la ausencia de un sistema internacional de controles y balances” en el sistema internacional, los EEUU: “deben evitar la peligrosa avenida hacia el hubris de asumir el rol de ser el árbitro mundial y su gendarme”.[6]

Luego, Charles William Maynes ha sostenido que: “Los EEUU son un país con capacidades imperiales pero sin una mente imperial.”[7]  Pero, más allá de esas opiniones muy valorables de los autores citados, los realistas creemos que, de alguna forma u otra, los EEUU no tendrán otra alternativa que defender los límites de lo que consideren sus dominios y tal como los viejos imperios, administrar el control de los mismos bajo la eterna fórmula de: “Como terminar, como morir y como prolongar la agonía.”[8]

Llegado a este punto, la historia nos presenta dos modelos básicos. Ambos romanos. El modelo ofensivo seguido por el Imperio Romano de Occidente y el defensivo seguido por el de Oriente. Antes de seguir valga recordar que el primero de ellos le permitió a Roma sobrevivir por solo 400 años, mientras que el de Bizancio aguantó por otros mil más.

Concretamente, en los últimos años se han erigido en el mundo tres potencias. Los EEUU, como un primus inter pares, Rusia y China. La lógica del Tercero Excluido nos lleva, necesariamente, la posibilidad de un 2 a 1. Así lo entendieron los EEUU, cuando en plena Guerra Fría, se retiró de la Guerra de Vietnam y buscó una aproximación y una apertura de relaciones con la República Popular de China. El obvio excluido era la URSS. La que, pese a sus semejanzas ideológicas con China, se vio aislada y rodeada por la estrategia norteamericana. Valga recalcar que en este escenario la Doctrina Truman fue la que posibilitó completar el cerco al sumar a Turquía, a Grecia y a Europa.

Actualmente se está produciendo el cambio que anunciábamos al principio. Al haber limado sus desacuerdos según lo que nos  indican algunos acontecimientos, tras la Cumbre de Helsinki entre Donald Trump -EEUU- y Vladimir Putin -Rusia-  de julio de 2018, el enemigo principal no puedes ser otro más que China. Y con la cual ya se encuentra librando una guerra comercial. En este caso su complemento va a ser la Doctrina Monroe por las causas que veremos.

La geopolítica de China exige, entre otras cosas, tener garantizada su seguridad alimentaria y de materias primas. Lo que implica proyectar su poder sobre varias direcciones. A saber:

  • Hacia el Mar del Sur de China para conformar su mar interior.
  • Hacia la nueva Ruta de la Seda, lo que la lleva -por el norte de la India- hasta la Península Arábiga y de allí a las costas africanas del Mar Mediterráneo, lo que le permite acceder al sur de Europa.
  • Hacia el África Subsahariana que la provee de minerales estratégicos y
  • Hacia la América del Sur que le proporciona los granos indispensables para su creciente ganadería y la alimentación de su inmensa población.

Dadas estas líneas de la maniobra estratégica china, bien podemos deducir las necesarias contramaniobras norteamericanas para contrarrestarlas. Y decimos contramaniobras, porque Beijing tienen la iniciativa, por cuanto cuando Washington se aprestaba a reaccionar a ellas, se produjeron los ataques del 11S, que obligaron a los EEUU a dirigir su centro de gravedad estratégico hacia el Medio Oriente y al combate al terrorismo.

Terminado ese combate, los EEUU se vuelve contra China, pero lo hace desde una maniobra estratégica defensiva, pero con aspectos agresivos -como la guerra comercial planteada-pero que son necesarios para retomar la iniciativa perdida.

De lo dicho se deduce que nuestra América del Sur, junto con otros lugares del mundo ya enunciados, son potenciales escenarios de conflictos en los cuales podría, eventualmente, dirimirse la supremacía geopolítica entre los EEUU y China.

A fines del siglo XVIII, en orden de traducir este principio en previsiones, los Federalistas de Alexander Hamilton y de James Madison implementaron varias reformas militares contra la idea de algunos de sus conciudadanos respecto de que un gran poder militar sería peligroso para con sus ideales democráticos.[9]

En consecuencia, se dedicaron a organizar un sistema de milicias en cada uno de los Estados de la Unión y a fundar las academias militares de West Point y la naval de Annapolis. También, establecieron una línea de fuertes sobre sus principales ríos y un programa naval basado en buques costeros antes que en grandes buques destinados a disuadir a los europeos de penetrar en sus extensos territorios.

Como sabemos con el correr del tiempo y de la mano de los avances tecnológicos las formas de influencia estratégica han ido variando. Si en la época de la Doctrina de Monroe hacía falta trasladar poderosos flotas de guerra y en la de la Truman amenazar con un intercambio misilístico nuclear. Hoy se pueden lograr los mismos efectos con el uso selectivo de la información.

La disposición por parte de los EEUU, entre otras potencias, de redes de escucha electrónica le permiten generar bases de datos para utilizarlas en función de sus estrategias globales y regionales. Con ello, han inaugurado una nueva arma, la denominada “Lawfare” o Guerra Jurídica con la que se puede restar legitimidad y hasta gobernabilidad a un adversario determinado, sea este un Estado o un actor no estatal.

Si vemos estas acciones, con la perspectiva suficiente, por ejemplo, podemos comprobar que en el lapso del inicio del denominado escándalo del “LavaJato”, en marzo del 2014, el Brasil pasó de ser una potencia emergente a tener a su expresidente más popular encarcelado -Lula- y a la presidenta Dilma Rousseff destituida,

Concretamente, sabemos que, a través del propio Subprocurador General de los EEUU, Kenneth A. Blanco, quien en un discurso que del 19 de julio de 2017, dijo que el veredicto condenatorio que se le dictó al ex Presidente de Brasil, Lula da Silva, es el principal ejemplo de los “resultados extraordinarios” alcanzados gracias a la colaboración del Departamento de Justicia con los fiscales brasileños.[10]

 

 

 

 

 

 

Una posible hoja de ruta argentina y sudamericana: En la Argentina, como todos sabemos, acaba de iniciarse un proceso similar al del LavaJato brasileño. Por lo que no sería extraño anticipar resultados similares. Probablemente agravados por las debilidades inherentes de la economía y de los sistemas político y judicial argentino.

En pocas palabras, vamos a sufrir, como Brasil, problemas económicos y de gobernabilidad política agravados por estas revelaciones.  También, es muy probable, que tanto el proceso brasileño como el argentino deriven en un descrédito generalizado de las elites políticas y económicas que bien puedan desencadenar tres alternativas:

  1. Agotamiento de un ciclo histórico de construcción política de alianzas de las elites políticas con la “patria contratista” y “patria financiera.”
  2. Perpetuación de las viejas elites políticas en el poder lo que profundizaría una sociedad en descarte “en la línea denunciada  por el Papa Francisco. Con el peligro de agravamiento y descredito generalizado de la política
  3. toda crisis no significa decadencia, sin por el contrario son momentos de inflexión, por lo tanto podría ser el parto de la emergencia de  nuevos actores políticos sociales que cuenten con el plus del acompañamiento de  las  mayorías populares, esta posibilidad para nosotros sería  la  mejor alternativa.

Sin embargo, los EEUU  buscaran que se  materialicen las dos primeras posibilidades que explicamos. Por lo tanto, la orientación política de los EEUU, buscará el nuevo modelo   washingtoniano. Esta es una fase estratégica dura de la Doctrina Monroe o al menos más dura que la actualmente en curso. Lo cual es coincidente con las previsiones, a futuro, para enfrentar las avanzadas penetraciones chinas en la región.

Al respecto, no puede ser casual, por ejemplo, el pedido por parte del gobierno argentino al chino del reemplazo de la empresa Electroingeniería, envuelta en el escándalo de corrupción y socia de otras empresas de ese país en la construcción de las represas sobre el Rio Santa Cruz.[11]

Tampoco, parecería ser casual, la reciente visita del Secretario de Defensa de los EEUU, el General James Mattis, a nuestro país, a Brasil, a Chile y a Colombia. Con el claro interés de mejorar la cooperación en materia de defensa y de seguridad de cara a los desafíos que representan para la región la presencia china, la ejecución de la Cumbre del G-20 y la amenaza que plantea el narcotráfico[12] (paradójicamente no existiría crimen organizado y narcotráfico sin la connivencia de los paraísos fiscales que se  hallan justamente en los países centrales.

Con lo dicho vislumbramos que, muy bien, para los EEUU, ha llegado la hora de detener el deterioro de las FFAA de la región, especialmente, de las argentinas. Pues, tal como ocurriera durante la pasada Guerra Fría, las mismas serán necesarias como aliadas regionales. Esto representa un enorme desafío para la Argentina.

Pero, cometeríamos un grave error si fuéramos, simplemente funcionales a esta postura. Bien podríamos citar una amplia bibliografía al respecto, pero creemos que -en consonancia con la línea de razonamiento expresada en el presente artículo- vinculada con el pensamiento de los EEUU, es mejor citar a personalidades de ese país.  No ya de los ya mencionados Monroe o Truman, sino de uno de sus Padres Fundadores, al propio George Washington. Quien, antes de que su país se convirtiera en una potencia mundial, les dijo a sus conciudadanos que no pusieran su fe en alianzas extranjeras, especialmente, con países más poderosos que ellos. Esta doctrina entendía que la neutralidad era la postura más beneficiosa y realista de todas las posibles.

Por lo tanto, el nuevo milenio reactualiza el programa integracionista de los libertadores José de San Martin y Simón Bolívar de conformar una “Nación de Repúblicas” de la  Patria Grande de Manuel Ugarte, y el primer ABC del Barón de Rio Branco, del segundo ABC planteado por Perón, Vargas e Ibáñez, del Mercosur y UNASUR.[13] Específicamente del Consejo Sudafricano de Defensa que hoy no por casualidad está siendo atacado y no quedan dudas de que la anticipación estratégica de Juan Perón de conformar un estado continental es la única condición que nos  preservara de  un  orden mundial, ya sea multipolar abierto o multipolar cerrado. Nuestro destino, de depender de alianzas con factores externos, sino de nuestra capacidad de materializar un estado continental en nuestra  Nación Inconclusa. La historia tendrá la última palabra.

 

 

 

 

NOTAS:


[1] Doctor en Ciencia Política de la Universidad del Salvador, Buenos Aires, Argentina,  Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad Tecnológica Intercontinental de Asunción del Paraguay y Director Académico del Diplomado Internacional “Experto en Política y Gestión de la Seguridad” del Instituto Universitario Sudamericano en Montevideo, Uruguay. Es autor de libros reconocidos de Defensa y Seguridad. Ha dictado y dicta seminarios, cursos y conferencias en academias militares y policiales de América del Sur.

[2] Coronel (R) Ejército Argentino: Lic. en Estrategia y Organización y Postgrado en Defensa en el Institute of World Politics de los EEUU. Fue agregado militar adjunto en los EEUU. y director del Centro Argentino para el Entrenamiento de Operaciones de Paz. Dicta conferencias internacionales en manejo de crisis complejas y de reforma del sector Defensa y Seguridad. Es autor de varios libros y de numerosos artículos sobre estos temas.

[3] President Harry Truman. “Address before a joint session of Congress.” Washington DC. 12 Mar. 1947.

[4] President James Madison. “First Inaugural Address.” Washington DC. 04 Mar. 1817. Los conceptos fueron reiterados en su 2do discurso inaugural de 1923.

[5] Democracy in America. New York: Vintage, 1945 (1834), p. 446.

[6] Arthur Schlesinger Jr. “Unilateralism in Historic Perspective”. Ed. Gwyn Prins. Understanding

Unilateralism in US foreign Policy. London: Royal Institute of International Affairs. 2000.

[7] Charles William Maynes, “Two blasts against unilateralism”, Ed. Gwyn Prins. Understanding

Unilateralism in US foreign Policy. London: Royal Institute of International Affairs. 2000.

[8] Coetzee, John M. Waiting for the Barbarians, London: Secker & Warburg, 1980.

[9] Jackson, Kenneth T. The Encyclopedia of New York City: The New York Historical Society; Yale University Press; 1995. p. 194.

[13] Barrios, M.A El latinoamericanismo en el pensamiento de Manuel Ugarte Edit. Biblos. Bs.As. 2007. Barrios, M.A Perón y el peronismo en el sistema – mundo del siglo XXI. Edit. Biblos. Bs.As. 2018.

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Fuente: Europa Press