Consideradas como el despliegue de maniobras militares más significativo desde la finalización de la Unión Soviética, Rusia inició los ejercicios programados para desarrollarse durante los próximos cinco días.

  • A grandes rasgos, las cifras de Vostok 2018 son las siguientes: tres países, 300.000 tropas, 36.000 tanques, 1.000 aeroplanos y 80 buques.

Tsugol, región oriental del lago Baikal en Siberia, es el área dispuesta para las maniobras que no lograban una envergadura así desde 1981.

La primera etapa de las maniobras consta de la movilización de las tropas y del arsenal militar por largas distancias por tierra, mar y aire. Posteriormente, se desarrollarán los Juegos de Guerra, espacio en el que Rusia exhibirá lo más reciente y moderno de su armamento.

  • Tanto China como Mongolia participan activamente de la justa desplazando hasta el lugar cientos de sus tropas que en conjunto con las rusas, adelantarán un plan de operaciones coordinadas para demostrar capacidades de resistencia a ofensivas enemigas, superación de obstáculos en el agua, bombardeos aéreos de dificultad y preparación de ataques sorpresa.

El ambiente de tensión internacional que se respira entre EE. UU. y sus aliados de Europa con Rusia, ha dado pie para criticar y catalogar el contexto militar como un mensaje indirecto de carácter geopolítico por parte del Kremlin ante la hostilidad diplomática de la que ha sido objeto desde inicios del 2018.

En las Vostok-2018 participan las tropas de las circunscripciones militares Oriente y Centro, así como buques de las flotas del Pacífico y del Norte, fuerzas aerotransportadas, más de 1.000 aeronaves, entre aviones, helicópteros y drones, y hasta 36.000 carros de combate y otros vehículos blindados.

“En el curso de la maniobras la acción de las tropas se desarrollará en conformidad con el acuerdo entre Rusia, China, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán para el fortalecimiento de la confianza en el ámbito de militar en la zona fronteriza”, señaló el Ministerio ruso de Defensa este martes (11.09.2018) en un comunicado.

Las maniobras, que se prolongarán hasta el próximo día 17, constarán de dos etapas: en la primera se llevará a cabo el despliegue de fuerzas en el Extremo Oriente, en el Pacífico Norte y el mar del Norte, y en la segunda se verificará la interacción de las distintas fuerzas en operaciones defensiva y de ataque.

Observadores de 57 países, así como la misión de enlace de la OTAN y de la representación de la Unión Europea, presenciarán las maniobras, que contarán con la asistencia del presidente ruso, Vladímir Putin.

El ministro de Defensa de Rusia, Serguei Shoigú, calificó estos ejercicios como los más importantes desde las maniobras Zapad-81 (Oeste-81), realizados en 1981, “tanto por la superficie que cubren como por el número de fuerzas y órganos de mando militar que participan”.

En Vostok-2018, en las que participan también China y Mongolia, que aportarán tanto unidades militares como aviones, helicópteros y estructuras de mando.

….muy buen artículo con el que tengo una casi coincidencia total; digo esto porque, entre otras cosas, para mi el diseño de la debacle no viene un Nuevo Orden Mundial que está alumbrando el cambio de época y que empuja desde el Oriente, sino que proviene del Viejo Orden Mundial, el de las élites del capitalismo financiero, el de EE.UU. y las viejas potencias coloniales europeas que está colapsando.

Coincido, en que no hay impericia ni “mala praxis”, en la causa de este muy difícil “trance” o “brete” en que nos encontramos. Por el contrario lo que hay es un plan muy bien pensado para poner de rodillas definitivamente a la Argentina que lamentablemente hoy discurre en la insustancialidad: moral, ética y material de una profunda decadencia, que se encuentra a la “intemperie”, con las defensas bajas, confundida, sin proyectar un significado. Un plan que en su ejecución va demoliendo los pilares políticos, económicos, sociales, jurídicos, culturales de la Nación mientras muestra en la cotidianidad muchas “sin razones” que lo ponen en evidencia.

Lic. Carlos Pereyra Mele
Director de Dossier Geopolitico

Claves para entender el colapso inducido de Argentina

La debacle es consecuencia de un diseño para poner al país de rodillas. Cuáles son las posibles metas del Nuevo Orden Mundial en un escenario económico que se derrumba.

La volcánica economía argentina vuelve a ser noticia mundial. Una espiral recesiva de estanflación, creciente endeudamiento externo, contracción del consumo y corrida cambiaria está sumiendo al país en el caos, a solo dos años y medio del inicio de la ‘administración colonial’ de Mauricio Macri, encabezada por CEOs. Es el resultado de una increíble batería de medidas destructivas de la producción y el empleo, aplicadas en forma combinada a una alta velocidad.

En los últimos días, la debacle ha provocado de parte del Gobierno el anuncio de nuevas rondas de demolición controlada de la organización nacional: a la eliminación de organismos y proyectos de investigación científica y tecnológica, se sumó la eliminación de ministerios históricos —todo un gesto de abandono de ambiciones de Estado—, miles de despidos en la administración pública y más recortes de gastos e inversión social.
Se trata del diseño de un colapso inducido: el país marcha hacia la cesación de pagos, la parálisis productiva y el desempleo masivo. ¿Puede ser solo torpeza del grupo que gobierna?

Un conjunto de tendencias indican que se avecina un shock muy agudo contra la configuración histórica del país, mucho más audaz que una simple redistribución del ingreso.

En la antesala de un shock

Una de las debilidades estructurales de la resistencia autóctona frente a los procesos de expansión imperialista es una concepción ingenua sobre los planes del enemigo.

Las agencias transnacionales del imperialismo no solo han incrementado exponencialmente su poder en los tableros internos de cada país, sino que también son mucho más ambiciosas en sus metas, donde además se operó un cambio cualitativo: superada toda resistencia organizada a la explotación extranjera de los recursos naturales, a la creación artificial de deuda usuraria, y al acceso al mercado interno de cada país, la agenda del Nuevo Orden Mundial para las sociedades periféricas sobrepasa los imaginarios de la izquierda tradicional.
El pasaje del capitalismo industrial al capitalismo financiero ha modificado a tal punto las estrategias de expansión del proceso imperialista que incluso grandes grupos capitalistas locales que antaño podían considerarse socios comisionistas en la explotación de las sociedades coloniales, ven sus intereses ignorados y sus activos depreciándose.

Esto se ve claramente en Argentina, donde la administración colonial no solo ataca el nivel de ingreso de la clase trabajadora, sino que está minando incluso las bases de sustentación de los propios capitalistas locales, y el entramado de condiciones que permite la viabilidad de la nación. El país es una vez más un laboratorio de experimentos en materia de políticas de reconfiguración violenta de la sociedad. En ‘La doctrina del shock’, Naomi Klein repasa cómo ciertas reformas políticas y económicas se introducen a través de desastres o contingencias diseñadas que suman a las sociedades en la confusión, provocando profundos impactos en la psicología colectiva y paralizando la reacción.

El diseño de un colapso inducido

La administración colonial de Macri tiene en su agenda objetivos comunes con la reconfiguración del mundo bajo las matrices del Nuevo Orden Mundial. Así, ha puesto en marcha en forma acelerada un diseño premeditado para poner al país de rodillas, sumiendo a la población en la desesperación y preparando el terreno para imponer ‘soluciones’ drásticas. Cualquier economía próspera, incluso de los países desarrollados, se hubiera sumido en la parálisis productiva y la estanflación que caracteriza hoy a la Argentina, si se hubieran aplicado las siguientes fórmulas que imperan desde diciembre de 2015: la apertura importadora irrestricta —provocó un gran desbalance en la balanza de pagos con el exterior— y el cierre progresivo de la industria nacional que quedó desprotegida.

El aumento salvaje de tarifas de servicios públicos (entre 400% y 3.000%) desestabilizó no solamente las economías hogareñas, sino también la viabilidad del comercio y los sectores productivos que no eran afectados por la competencia extranjera.

La desgravación impositiva a grandes grupos, quita de retenciones al agro y la minería y otras exenciones impositivas a los sectores más concentrados, desfinanciaron las arcas

públicas y prepararon el terreno para un agravamiento del déficit fiscal, que a su vez fue pretexto para un feroz ajuste presupuestario.

El endeudamiento acelerado que financió este esquema encaminó al país a volver al FMI, que impuso nuevas medidas de achique de gastos, interrupción de obra pública y recortes de programas sociales.
La vertiginosa devaluación de la moneda y elevación de las tasas de interés alimentó una inflación que amenaza desbocarse para convertirse en otro episodio de hiperinflación, y agravó las pésimas condiciones de la economía en su conjunto. Las tarifas de servicios públicos, el combustible y otros insumos básicos fueron dolarizados, con lo cual, cada incremento del dólar impacta directamente sobre el costo interno de la producción de bienes y servicios.

Es evidente que el paquete de políticas conforma un claro sabotaje al país, su aparato productivo y la calidad de vida de su población. Estas no son las recetas de ningún tipo de capitalismo productivo, que por definición demanda bajos costos de producción (crédito, tarifas y salarios baratos), protección racional frente a la competencia exterior, estabilidad monetaria, políticas de subsidios sectoriales y estímulos al desarrollo de las capacidades nacionales.

Un segundo lote de políticas sugiere que es necesario el desmantelamiento por anticipado de cualquier intento de resistencia y oposición social activa. Pese a tener inicialmente un alto consenso social y gozar de una formidable protección mediática, el Gobierno de Cambiemos ha impulsado sistemáticamente líneas represivas muy pronunciadas:

1 Aliento al gatillo fácil en la represión policial y anuncio del retorno de las Fuerzas Armadas a la seguridad interior
2 Silenciamiento de periodistas y medios críticos
3 Encarcelamiento y hostigamiento judicial de líderes de la oposición
4 ‘Depuración’ de jueces independientes y alineamiento del sistema judicial
5 Ingreso de tropas y establecimiento de bases extranjeras

¿A dónde va el colapso económico argentino?

Argentina sufre una invasión intangible y silenciosa. La pregunta de rigor es: ¿cuál es el programa de shock que se prepara con este escenario catastrófico?

Algunas pistas emergen en el ejercicio de la memoria histórica y el análisis de las luchas anticoloniales del presente.

La agenda oculta del colapso inducido de la Argentina contiene metas del Nuevo Orden Mundial comunes a todos los territorios periféricos. Todas son ruinosas para los intereses de la población, pero el escenario de crisis multidimensional que se está construyendo apunta a presentarlos como “soluciones salvadoras”. Todas, además, contienen un elemento central de la agenda globalista para los pueblos subalternos: la disolución de la identidad y del Estado nacional.

  1. Extranjerización acelerada de empresas y otros activos

    Esta parte del proceso ya está en marcha, y es la que menos impacta ante la opinión pública por cuanto se suele presentar como un “progreso”: Argentina enfrenta un nuevo ataque extranjerizante de activos y mercados locales. Pero a diferencia de las crisis anteriores, que derivaban de presiones y apuestas desde el exterior, la actual es promovida por el propio Gobierno de Cambiemos. Se reclama la intervención extranjera como único medio de conducir al país en esta coyuntura. 3 La debilidad externa en la que Cambiemos ha colocado a la economía argentina es funcional a una entrega masiva de activos por parte de empresarios locales.

    Desde el comienzo de la crisis externa, la caída combinada de los valores bursátiles y la devaluación del peso deprecia a los activos argentinos en un 70%. La suba del dólar y la incertidumbre económica abre la puerta para que los activos del país sean rematados a precio de oferta. Techint, Aluar, Ledesma y las empresas de la patria contratista se sorprenden con sus ejecutivos encarcelados en una farsa judicial mientras las protecciones arancelarias de las que gozaban en el pasado se cancelan y las acciones de sus compañías se derriten en Wall Street. Los fondos buitre están comprando esos papeles a precios de remate. Y el deterioro promete proseguir.

    El proceso de extranjerización de la economía —compras, fusiones y absorciones, que pueden ser presentadas como “inversión extranjera directa”— se puede acelerar con una “inyección de confianza”. ¿Cómo impulsar “reformas de fondo” que recuperen “el optimismo de los inversores”? Tal vez la segunda meta nos brinde algunas pistas.

    2. Adopción del dólar como moneda oficial

    El panorama actual se parece mucho al de 1989. Entonces la hiperinflación signó el fin del gobierno de Raúl Alfonsín y fue la antesala de la Convertibilidad, un sistema que ‘rescató’ la economía argentina estableciendo por la ley una paridad fija de 1 a 1 del peso argentino con el dólar. La Convertibilidad fue un proyecto vendido “llave en mano” por el Citibank y el Chase Manhattan al Gobierno de Menem, que contuvo la inflación e inició una década de extranjerización de la economía.

    La Convertibilidad fue recordada en estos días por Larry Kudlow, asesor económico de la Casa Blanca, que aseguró que el Tesoro de Estados Unidos analiza la posibilidad de emplear un nuevo plan de convertibilidad de la moneda argentina. El actual director del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos afirmó que la posibilidad de “dolarizar” la moneda argentina podría ser la clave para que la economía nacional pueda resurgir.
    La Convertibilidad de la década de los 90 terminó en la catástrofe del corralito de 2001. De no haber mediado la caída precipitada del sistema, los planes eran profundizar el modelo con la adopción del dólar como moneda oficial.

    En diciembre de 2001 un ensayo titulado ‘Cómo dolarizar en Argentina’, firmado por Kurt Schuler y Steve H. Hanke, afirmaba: “Las políticas que la Argentina ha seguido han llevado a su economía a un punto muerto. La incertidumbre sobre el futuro del peso se ha transformado en el obstáculo inmediato más grande para el crecimiento económico”. ¿Alguna similitud con el escenario actual?

    En 2018, los diarios financieros han vuelto a hablar de dolarización en Argentina. Y Steve Hanke ha vuelto al escenario. Padre de la dolarización de Ecuador y Montenegro, le recomienda a Macri la dolarización como remedio para salir de la crisis. No es la única voz. La periodista estadounidense especializada en Hispanoamérica Mary O’Grady publicó su editorial del Wall Street Journal bajo el título: “Argentina necesita dolarizarse”.

    La importancia del proyecto excede el contexto argentino. La necesidad imperial de mantener la hegemonía del dólar ha sido más importante que la explotación del petróleo en la historia de la última década. Hoy, con un enorme bloque emergente de países —encabezado por Rusia, China, India y otras gigantescas economías— encaminado a buscar un sustituto al dólar como moneda de referencia internacional, la dolarización de Argentina sería una conquista de alto contenido simbólico: la primera experiencia en un país de gran extensión e importancia geopolítica, y un capítulo que podría iniciar un ambicioso proceso continental.

    La dolarización de tarifas de servicios públicos y de carteras financieras, y los contactos para un acuerdo directo con el Tesoro de EE.UU. ante la actual crisis, parecen pasos convergentes.

    Sin embargo, las condiciones para un reemplazo del peso argentino por el dólar requeriría de parte de Argentina de un monto de reservas internacionales que el país viene perdiendo aceleradamente en la actual crisis cambiaria. ¿Cómo financiar esa operación? Tal vez la tercera meta alumbre una convergencia de medios.

    3. Desmembramiento territorial de la Argentina

    El desmembramiento de los estados nacionales es una premisa del Nuevo Orden Mundial que se verifica en diferentes escenarios del mundo: se logró en Yugoslavia, en la ex URSS y diversos estados de Medio Oriente mediante la guerra y el terrorismo. El desmembramiento de Venezuela es una posible ‘solución’ si no se logra derrocar al Gobierno.

    En este contexto, la Patagonia aparece como una prenda cambio perfecta para ‘rescatar’ a la Argentina de otra crisis.

    En los años turbulentos del 2001, cuando Argentina cayó en cesación de pagos, la prensa global llegó a sugerir que la Patagonia, inmensamente rica en recursos, fuera separada del resto del país para servir de mecanismo de pago de la deuda en default. Años después, el profesor de Harvard Richard N. Cooper, escribió una propuesta en consonancia con el pensamiento de Anne Krueger (entonces titular del FMI) para someter a las naciones endeudadas a procesos de quiebra con el fin de que los activos sean liquidados y los ingresos resultantes distribuidos entre sus acreedores, bajo la guía de un tribunal global.

La Patagonia argentina ya es un territorio internacionalizado. La compra masiva de tierras por parte de extranjeros en Argentina, que lleva décadas, había sido reglamentada en 2011 por el Congreso, disponiendo un límite del 15% de las tierras cultivables del territorio nacional, y hasta 1.000 hectáreas por persona. La administración colonial de Macri, por decreto, eliminó estas restricciones, y el proceso de adquisición masiva de tierras se profundizó. Ya hay extensos territorios en el sur argentino que funcionan como microestados, con su propia red de carreteras, aeropuertos, fuerzas de seguridad y fuentes de energía, como las propiedades del magnate británico Joe Lewis.

La entrega de tierras patagónicas a cambio de asientos contables que alivien la artificial deuda argentina —o que garanticen una operación de dolarización masiva de su economía— podría efectuarse sin necesidad de una partición formal del Estado, o de una ‘declaración de independencia’ de un grupo de colonos. El ‘negocio’ de la Argentina podría disfrazarse mediante la cesión de tierras a ONGs o poderes privados que administren un territorio bajo la modalidad que Boaventura de Sousa Santos denomina “nuevo gobierno indirecto”: el Estado se retira de la regulación social y poderosos actores no estatales obtienen control sobre las vidas y bienestar de vastas poblaciones, la tierra, el agua potable, las semillas y los bosques.

El ‘negocio’ para el Tesoro nacional podría ser presentado bajo la forma de la cesión de territorios diminutos. Sin embargo, siempre existirá el potencial de que sean expandidos de facto mediante la ocupación progresiva o la guerra. Hace falta señalar que, a la par de políticas de desguace y debilitamiento del Ejército argentino, la administración colonial de Macri ha autorizado el ingreso de tropas extranjeras y el despliegue de una nueva red de bases militares estadounidenses: una en Neuquén, en el estratégico sur patagónico, y dos en Tierra de Fuego, la de Tolhuin y la de Ushuaia. Con el Ejército británico fuertemente pertrechado en Malvinas, la zona aparece bajo estrecho control extranjero.
Una sociedad dividida y sumida en penurias, un ejército nacional sin capacidad operativa y un proceso de infiltración de capitales y elementos militares extranjeros, parecen la antesala perfecta de eventos en los que Argentina pierda parte de su integridad territorial. Referencias oficiales no faltan: el rabino Sergio Bergman, ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, ha profetizado hace pocos meses que la Patagonia, como “tierra prometida, debe ser partida y repartida”.

Conclusiones provisorias

El diseño del colapso argentino no tiene una meta única, ni tampoco una conducción unificada. El plan tampoco tiene los resultados asegurados. Su evolución está vinculada con la evolución de otro conjunto de ofensivas en la región: el ‘lawfare’ contra Lula y el resto de los líderes populares de América Latina, el cerco contra Venezuela y el despliegue militar imperialista en todo el continente, donde no se puede descartar el inicio de una guerra genealizada.

Por otro lado, los resultados finales tienen que superar la prueba de fuego que ninguna conspiración puede anticipar: la reacción de la gente y las organizaciones populares, la posición de los sectores nacionalistas del Ejército argentino, y el impacto imprevisible que tiene en la historia un conjunto de eventos encadenados.

América Latina está bajo asalto. De la conciencia y movilización de sus pueblos depende la defensa de sus territorios y su libertad.-

 

Por Claudio Fabián Guevara – Periodista e investigador de origen argentino. Doctor en Sustentabilidad, Desarrollo y Turismo por la Universidad de Guadalajara. Miembro del equipo editorial de European Scientific Journal. Fundador de El Nuevo Cronista de Argentina, Diario de Vallarta & Nayarit y otros medios.

 

Fuente Nota: Sputnik https://mundo.sputniknews.com/blogs/201809161082017126-claves-para-entender-el-colapso-inducido-de-argentina/

 

Mauricio Macri: “Podemos ser los responsables de que esta sea la última crisis”

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201809071081821681-macri-comenta-crisis-financiera-en-argentina/

 

¿Se avecina lo peor? El destino económico de Argentina y otros países latinoamericanos

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201809011081666560-que-pasara-en-argentina-economia/

 

Tocar fondo: ¿El FMI rescata o hunde?

https://mundo.sputniknews.com/economia/201809141081994389-tocar-fondo-fmi-rescate-ayuda-hundimiento-crisis-dolar-argentina/

 

Déja Vu de una crisis: Argentina atraviesa momentos que recuerdan al 2001

https://mundo.sputniknews.com/economia/201809041081709191-argentina-crisis-economia-dolar/

 

Argentina: si el gobierno quisiera dolarizar, la sociedad no lo permitiría

https://mundo.sputniknews.com/radio_voces_del_mundo/201809071081811027-dolarizacion-crisis-economica-buenos-aires/

 

Premier británico advierte de una guerra por Malvinas

https://www.youtube.com/watch?time_continue=4&v=Shl0-qwpG40

 

El Foro Económico del Este en Vladivostok se ha convertido en una parte crucial de la integración estratégica entre China, Rusia y otros países en el noreste de Asia, una asimilación gradual para transformar el sistema mundial actual.

Xi Jinping y Vladimir Putin participaron en una empresa conjunta de cocina. Panqueques con caviar (blin, en ruso), perseguidos con un trago de vodka. Acaba de suceder en el Foro Económico Oriental en Vladivostok. Habla sobre una metáfora gráfica (y comestible) que sella la siempre cambiante ‘asociación estratégica integral entre Rusia y China’.


 

 

 

 

 

Desde hace unos años, el foro de Vladivostok ofrece una hoja de ruta inigualable que rastrea el progreso en la integración de Eurasia.

El año anterior,en el marco del foro, Moscú y Seúl lanzaron una bomba: una plataforma de comercio trilateral, integrando de manera crucial a Pyongyang, girando en torno a un corredor de conectividad entre toda la península de Corea y el Lejano Oriente ruso.

Los temas de la mesa redonda de este año incluyeron la integración del Lejano Oriente ruso en las cadenas logísticas de Eurasia; una vez más, el enlace ruso con las Coreas, con el objetivo de construir un ferrocarril transcoreano conectado al Transiberiano y una filial de “Pipelineistán” a Corea del Sur a través de China. Otros temas fueron la asociación entre Rusia y Japón en términos de tránsito eurasiático, centrada en la conexión de las actualizaciones del Trans-Siberiano y del Baikal-Amur Mainline (BAM) a un ferrocarril proyectado a la isla de Sakhalin, y luego a todo el camino hasta la isla de Hokkaido.


El futuro: Tokio a Londres, a la perfección, en tren.

Luego hubo integración entre Rusia y la ASEAN, más allá de los proyectos actuales de infraestructura, agricultura y construcción naval para la energía, el sector agroindustrial y la silvicultura, tal como lo definió Ivan Polyakov, presidente del Consejo Empresarial Rusia-ASEAN.

Básicamente, todo se trata de la acumulación simultánea de un creciente eje Este-Oeste y también Norte-Sur. Rusia, China, Japón, las Coreas y Vietnam, lenta pero seguramente, están en camino hacia una sólida integración geoeconómica.

Podría decirse que la discusión más fascinante en Vladivostok fue el cruce en the Silk Road con, entre otros, Sergey Gorkov, viceministro de desarrollo económico de Rusia; Wang Yilin, presidente del gigante petrolero chino CNPC, y Zhou Xiaochun, vicepresidente del consejo de administración del esencial Foro Boao .

El impulso de Moscú es vincular la Nueva Ruta de la Seda o la Iniciativa de Belt and Road (BRI) con la Unión Económica de Eurasia (EAEU). Sin embargo, el objetivo geoeconómico final es aún más ambicioso; una “asociación mayor de Eurasia”, donde el BRI converge con la UEEA, la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y la ASEAN. En su núcleo se encuentra la asociación estratégica Rusia-China.

La hoja de ruta futura, por supuesto, implica golpear los acordes correctos en un complejo equilibrio de intereses políticos y prácticas de gestión en medio de múltiples proyectos Este-Oeste. La simbiosis cultural tiene que ser parte de la imagen. La asociación Rusia-China tiende cada vez más a razonar en términos de go (weiqi, el juego), una visión compartida basada en principios estratégicos universales.

Otra discusión clave en Vladivostok contó con Fyodor Lukyanov, director de investigación en el siempre esencial Valdai Discussion Club, y Lanxin Xiang, director del Centro de One Belt y One Road Studies en el Instituto Nacional de China para SCO International Exchange. Eso se centró en la geopolítica de la interacción asiática, involucrando a los principales miembros de BRICS, Rusia, China e India, y cómo Rusia podría capitalizarlo mientras navegaba por las terribles sanciones y comerciaba con el pantano de guerra.

Toda la potencia de Siberia

Todo vuelve a lo básico y a la asociación estratégica entre Rusia y China en evolución. Xi y Putin están implicados en el núcleo. Xi define la asociación como el mejor mecanismo para “neutralizar conjuntamente los riesgos y desafíos externos”. Para Putin, “nuestras relaciones son cruciales, no solo para nuestros países, sino también para el mundo”. Es la primera vez que un líder chino se une a las discusiones de Vladivostok.

China se está interconectando progresivamente con el Lejano Oriente ruso. Los corredores de transporte internacional, Primorye 1 y Primorye 2, impulsarán el tránsito de carga entre Vladivostok y el noreste de China. Gazprom está por completar el tramo ruso del gran gasoducto Poder de Siberia hacia China, de acuerdo con CNPC. Se han soldado y tendido más de 2.000 kilómetros de tuberías desde Yakutia hasta la frontera ruso-china. El Poder de Siberia comienza a operar en diciembre de 2019.

Según el Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), la asociación está evaluando 73 proyectos de inversión por valor de más de $ 100 mil millones. El supervisor es el Comité Consultivo Empresarial Ruso-Chino, que incluye a más de 150 ejecutivos de importantes compañías rusas y chinas. El consejero delegado de RDIF, Kirill Dmitriev, está convencido de que “transacciones particularmente prometedoras se encontrarán en acuerdos bilaterales que aprovechan la relación entre Rusia y China”.

En Vladivostok, Putin y Xi una vez más acordaron seguir aumentando el comercio bilateral en yuanes y rublos, evitando el dólar estadounidense, basándose en una decisión mutua en junio para aumentar el número de contratos de rublo y yuanes. Paralelamente, el ministro de Desarrollo Económico, Maksim Oreshkin, aconsejó a los rusos vender dólares estadounidenses y comprar rublos.

Moscú espera que el rublo se aprecie a alrededor de 64 por dólar el próximo año. Actualmente se cotiza en alrededor de 70 rublos frente al dólar, arrastrado por las sanciones de Estados Unidos y el “armanentismo” en dólares esta causando estragos en los miembros de BRICS Brasil, India y Sudáfrica, así como en los posibles estados BRICS Plus como Turquía e Indonesia.

Putin y Xi reafirmaron una vez más que continuarán trabajando en conjunto en su hoja de ruta intercoreana basada en el “doble congelamiento”: Corea del Norte suspende las pruebas nucleares y los lanzamientos de misiles balísticos mientras que Estados Unidos suspende los ejercicios militares con Seúl.

Pero lo que realmente parece estar capturando la imaginación de las Coreas es el ferrocarril transcoreano. Kim Chang-sik, jefe de desarrollo ferroviario en Pyongyang, dijo: “Desarrollaremos más este proyecto sobre la base de negociaciones entre Rusia, Corea del Norte y Corea del Sur, para que los propietarios de este proyecto sean los países de la península de Corea. “


Eso conecta con lo que el presidente surcoreano Moon Jae-in dijo hace solo tres meses: “Una vez que se construya la línea principal transcoreana, puede estar conectada al ferrocarril transiberiano. En este caso, sería posible entregar productos de Corea del Sur a Europa, lo que sería económicamente beneficioso no solo para Corea del Sur y del Norte, sino también para Rusia “.

Comprender la matryoshka

Contrariamente a la histeria occidental mal informada o manipulada, los actuales juegos de guerra de Vostok en el Trans-Baikal del Lejano Oriente ruso, que incluyen 3.000 soldados chinos, son solo una sección de la asociación estratégica mucho más profunda y compleja entre Rusia y China. Todo se trata de una matryoshka: el juego de guerra es una muñeca dentro del juego geoeconómico.

En “China y Rusia: el nuevo acercamiento”, Alexander Lukin, de la Escuela Superior de Economía de la Universidad Nacional de Investigación de Moscú, establece la hoja de ruta en detalle; la asociación económica en evolución, en Eurasia, es parte de un concepto mucho más amplio y completo de “Gran Eurasia”. Este es el núcleo de la entente Rusia-China, que conduce a lo que el politólogo Sergey Karaganov ha calificado como “un espacio común para la cooperación económica, logística e informática, la paz y la seguridad de Shanghai a Lisboa y de Nueva Delhi a Murmansk”.

Sin entender los debates envolventes de la Gran Ilustración, como la reunión anual en Vladivostok, es imposible comprender cómo la integración progresiva de BRI, EAEU, SCO, ASEAN, BRICS y BRICS Plus está destinada a cambiar irreversiblemente el sistema mundial actual.

 

Asia Time 12 de setiembre de 2018 – Pepe Escobar

Columna Radial de Geopolitica de Dossier Geopolitico x Carlos Alberto Pereyra Mele, dominical desde hace 10 años en el “Programa El Club de la Pluma”, del Domingo 1/09/2018.

TEMAS: Difícil semana para analizar la Geopolitica global, cuando la Argentina vive momento angustiante por sus crisis recurrente económicas que golpean la República cada 10 anos aproximadamente. 

A Muere en una explosión Alexander Zajárchenko, líder de la autoproclamada República de Donetsk, en Ucrania
Moscú ha culpado a Kiev del asesinato del líder de la provincia rebelde, que falleció por la explosión de una bomba en un café

B Fuerte tensión en Chemnitz tras marcha de la ultraderecha
La actividad, convocada para recordar a un ciudadano asesinado el domingo pasado

C La batalla final de Siria se juega en Idlib, último bastión insurgente y refugio de 2,5 millones de personas. Durante meses, los acuerdos de rendición en otras zonas han enviado a combatientes y civiles a esta región, que ha visto duplicada su población y que cuenta con fuerzas turcas

D MURIO EL TLCAN – Canadá y EU cierran conversaciones sin acuerdos, mientras que Trump prepara el envío de un TLC sólo con México

America del Sur:

Partido de los Trabajadores mantiene a Lula como candidato y el Veto de la Justicia Electoral de Brasil

F Concluye en Argentina Conferencia Sudamericana de Defensa

Escuchar audio: https://ar.ivoox.com/es/columna-geopolitica-carlos-pereyra-mele-club-de-audios-mp3_rf_28265837_1.html

 

 

7 puntos sobre el TLCAN 2.0
Juan Pablo Calderón Patiño

La aparente negociación del TLCAN se ha cerrado a una negociación binacional entre CDMX y Washington, D.C. cobrando así mayor fuerza el interés del Presidente Trump por “desaparecer” el TLCAN. La agria disputa comercial entre Canadá y EE.UU, siendo el país de la hoja de maple el principal destino para las exportaciones estadounidenses, está siendo aprovechada por Trump para dar el portazo definitivo al acuerdo regional, salvo que ocurra lo contrario en las próximas horas y antes del 31 de agosto -fecha límite para enviar el resultado de las negociaciones al Capitolio en D.C. – Ottawa se sume a un virtual acuerdo.
Los siguientes puntos debieran alertar a México, de acuerdo a sus intereses nacionales:
1. Perder de socio y aliado estratégico a Canadá y dar por terminado el acuerdo regional, repercutirá en la confianza canadiense en el próximo gobierno electo de México. Cuesta trabajo que AMLO no supiera de dicha estrategia y más cuando la propia canciller canadiense lo visitó en su propia oficina hace pocas semanas. AMLO a los pocos días de ganar la Presidencia dio a conocer el nombramiento de su próxima Embajadora en EEUU, que será Martha Bárcena, diplomática profesional con respaldo de la Academia. Su aparente desinterés en perfilar al nuevo embajador mexicano en Canadá, parece ser un mensaje claro y contundente de que tampoco ve un espacio de América del Norte como bloque, así han sentenciado diversos especialistas que han pedido el anonimato. No se olvide que la propia Emb. Martha Bárcena participó desde un inicio con el equipo de AMLO junto a la delegación del gobierno saliente encabezada por los titulares de Secretaria de Relaciones Exteriores y la Secretaria de Economía. ¿No era ocasión para también hacer el nombramiento de su representante en la Embajada de México en Ottawa?
2. EE.UU ha logrado ganar el aumento de la regla de origen de 62.5% a 75%, regla impensada en diciembre por el propio equipo negociador mexicano, argumentando que ya era de las más altas de un acuerdo regional en el orbe. Al tener que fabricar vehículos en al menos un 40% de la producción en una zona con salarios altos (promedio 16 dólares la hora), México se da un balazo en el pie a corto y mediano plazo con el posible cambio de residencia de plataformas de producción y exportación en armadoras establecidas en México, en especial la familia de Detroit (Ford, General Motors y Fiat Chrysler). Ya en la actualidad el promedio de componentes de origen estadounidense en vehículos armados en México es del 40% y viceversa, de autos armados en EE.UU el promedio es de 33%. Aunque la progresividad acordada podría ayudar para cumplir lo acordado, en los hechos es difícil así como las proyecciones de nuevas armadoras con inversiones de miles de millones de dólares, cuya cláusula Sunset las condicionaría en virtud de revisar la continuidad del tratado cada seis años.
3. Lo que fue un “baluarte en ventaja comparativa” en salarios más reducidos en la mano de obra mexicana, hoy Trump lo utilizó a su favor para tratar de mudar mayor producción a su país. La asignatura de elevar salarios no es por decreto, pero un esfuerzo del nuevo gobierno emanado de izquierda hubiera supuesto tener una estrategia para replantear la negociación junto a un calendario progresivo con metas y objetivos bien definidos. No presentó nunca nada de eso, AMLO.
4. La producción automotriz en EEUU en 1999 fue de 13 millones de vehículos, la de Canadá de tres y México rebasó 1.5 millones. En 2017, la producción estadounidense fue de 11.1 millones de automotores, Canadá con casi 2.2 y México superó las 4 millones de unidades. Trump trataría de lograr volver a los niveles de antes de 1999, no obstante, ninguno de los dos países alertó del tema de la robotización y la innovación en tecnología y desarrollo perdiendo una oportunidad para definir una posición regional acerca de la nueva revolución industrial catalogada como 4.0. Los estudios establecerían que México en el 2020 sería el 1uinto productor mundial de vehículos, está meta corre hoy el riesgo de no cumplirse.
5. La industria automotriz está dividida, atrás de VW (la mayor armadora del mundo) está Alemania y la Europa Comunitaria y de las marcas japonesas y surcoreanas sus respectivos Estados. Aún cuando todas las marcas tengan un elevado comercio y proveeduría intra marca o intra industrial, las marcas europeas y la mayoría de asiáticas, no ven con buenos ojos que EE.UU en pleno descenso de sus marcas automotrices busque acaparar mayor contenido regional. Buscar otras cadenas de proveeduría en otras regiones del mundo (como el sudeste asiático, Turquía y Europa Oriental, que son competencia para México) y pagar aranceles para entrar a EE.UU podría ser más beneficioso para ellos en el largo plazo.
6. La producción combinada por casi 17.5 millones de automotores de la zona NAFTA no llega a los más de 20 millones de automotores que produce China al año. Justamente China que se encuentra en una transición a mejores escalones de productividad automotriz para expandir mercados de exportación a mediano plazo con sus marcas nacionales, podría levantar la ceja en el caso mexicano y optar por otras plataformas como la brasileña o las de Sudáfrica e Irán, ya contempladas en sus estrategias globales de largo plazo.
7. México podría ganar a corto plazo, pero en esta negociación las empresas, tanto automotrices como de autopartes, tanto de Asia como de países de la Unión Europea, podrían presionar a sus gobiernos para cambiar los contenidos de acuerdos comerciales que tienen con México reduciendo los espacios para la diversificación de productos mexicanos. Para muchos analistas México tenía en la crisis del TLCAN una oportunidad para “librarse” de la matriz de dependencia con EE.UU, hoy un gobierno saliente disminuido y un gobierno entrante de aparente izquierda progresista, han roto esta posibilidad. De igual manera al EE.UU buscar que sus empresas sean las que participen en sistemas de navegación y entretenimiento en la industria automotriz, van a socavar la posibilidad de que empresas asiáticas y europeas participen en México en la nueva era del futurismo automotriz que ya no es un sueño.

 

Columna Radial de Geopolitica de Dossier Geopolitico x Carlos Alberto Pereyra Mele, dominical desde hace 10 años en el “Programa El Club de la Pluma”, del Domingo 28/08/2018

 

TEMAS: la Geopolitica Rusa de los tres Mares en la era Putin; del Mar Báltico al Mar Mediterráneo pasando por el Mar negro; una suma de uno = uno. y Las “aspiraciones” geoestrategicas de Nueva Zelanda en la Antártida...y océano Antártico. El despliegue mas importante de las fuerzas de defensa de Nueva Zelanda esta en la Antártida. Es un pais pequeño con solo 4.5 millones de habitantes, situado en el hemisferio sur a la misma latitud que Argentina, que expone con toda claridad sus intereses en la Antártida y los incorpora a su política de defensa. Y coaliciona con China que se expande en el “continente blanco” incluso con actividades militares no anunciadas…comparo las aspiraciones de Nueva Zelanda con la escasa convicción de nuestro gobierno en la defensa de nuestros intereses legítimos en la basta extensión de nuestra superficie en el Atlántico sur y en la Antártida..y somos un país de 42 millones de habitantes.

 

AUDIO: https://ar.ivoox.com/es/columna-geopolitica-carlos-pereyra-mele-club-de-audios-mp3_rf_28080578_1.html

“La importancia geopolítica de África ha aumentado de una manera extraordinaria. Va a tener 2.400 millones de personas en 2050”

El diplomático chileno acaba de estar tres semanas en la República Centroafricana, donde la ONU tiene una misión. 
Es rica en oro, uranio, diamantes, petróleo y otros minerales y en terrenos agrícolas fértiles, pero en la República Centroafricana (RCA) la mayoría de su población vive una situación de pobreza. Marcado por décadas de violencia, el país que se independizó de Francia en 1960 es el último en desarrollo humano en el índice de Naciones Unidas (188 de 188 países) y su PIB per cápita apenas ronda los US$ 700 (solo en Sudán del Sur es más bajo) y ahora, fuertemente apoyado por la ONU, intenta instaurar el estado de derecho que nunca ha podido tener.

“Es un país que tiene una situación de carencia de Estado en la práctica y donde el gobierno hace un esfuerzo bastante laudable para tratar de construir instituciones y generar un marco que le permita gobernar y mantener servicios mínimos”, dice a “El Mercurio” Juan Gabriel Valdés, el diplomático chileno que encabezó la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití en sus primeros años (2004-2006) y que ahora fue designado por el secretario general del organismo internacional, António Guterres, para hacer una evaluación estratégica e independiente del contexto en el que trabaja la misión en la República Centroafricana (Minusca).

El ex canciller y ex embajador chileno estuvo tres semanas de julio en la capital Bangui y otras ciudades centroafricanas para conversar con el gobierno, la sociedad civil, los jefes de los grupos armados y los integrantes de la misión de paz. A la cabeza de un grupo de 15 expertos de la ONU, también visitó otras capitales de la región. Sus recomendaciones sobre cómo debe continuar el apoyo del organismo internacional a la RCA las entregará a Guterres formalmente en septiembre.

El último estallido de violencia en la RCA ocurrió en 2013, cuando rebeldes, principalmente musulmanes (grupos selekas), se tomaron el poder, que estaba en manos de la mayoría cristiana del país. Milicias cristianas, los antibalakas, confrontaron a los selekas. La situación se estabilizó tras una intervención militar francesa y el posterior despliegue de una misión de paz de la ONU, que dio paso a un gobierno transicional en 2014. Dos años más tarde, en un proceso electoral bajo supervisión internacional, Faustin-Archange Touadéra fue elegido Jefe de Estado. Desde el inicio de los enfrentamientos entre 3 mil y 6 mil personas han muerto, ejecutadas o mutiladas, y más de 450.000 refugiados han escapado, la mayoría a países vecinos. Y el país aún no está en calma.

Pese a algunos progresos en los últimos años -como un foro en el que la sociedad civil pudo establecer las reglas del desarme de las guerrillas y la realización de elecciones- la violencia “no se ha disipado”, comenta el ex canciller. “Hay una violencia estructural, porque la mitad de la población prácticamente vive de ayuda humanitaria y 75% de la población depende de la agricultura de subsistencia. A ellos, la violencia les impide alimentarse y producir alimentos. El 70% del territorio está ocupado por grupos armados”.

Valdés explica que el conflicto es principalmente una disputa entre grupos de poder, bandas armadas y financiadas con tráficos ilícitos, pero que “podría adquirir en el curso del tiempo connotaciones de conflicto religioso”. En la RCA hay grupos armados que tienen uniformes y recursos; hay estimaciones que hablan que el año pasado obtuvieron unos US$ 23 millones solo en venta de diamantes y minerales.

El temor a un contagio

Una preocupación fuerte es que la inestabilidad en la RCA se transfiera a países vecinos -comenta el enviado del secretario general-, por lo que ellos están muy involucrados en el proceso para evitar ese contagio.

“Hay que pensar que la importancia geopolítica de África ha aumentado de una manera extraordinaria. Estamos hablando de un continente que va a tener 2.400 millones de personas al año 2050, que tiene una tasa de crecimiento de la población muy superior a la del resto del mundo y el 30% de las riquezas naturales del planeta. A eso se debe la enorme presencia china que uno observa, los intereses de muchas potencias europeas y también de EE.UU. de que esa zona se mantenga estable”, dice.

Para contribuir a la seguridad, plantea el diplomático, es necesaria una presencia más activa no solo de la ONU, sino que de otros actores del entorno centroafricano. Uno de los puntos más delicados, explica, son las fronteras, que la misión de paz “no está en condiciones de cubrir”. En esa zona el tráfico de armas, de diamantes y de distintos productos “es extremadamente fuerte y dañino para el desarrollo” de la RCA.

Ante la pregunta sobre una eventual participación de tropas chilenas, Valdés dice que no le corresponde hacer un juicio ni “discutir las razones por las cuales el actual gobierno modificó el compromiso” adquirido por la administración de Michelle Bachelet de enviar una compañía de ingenieros militares a la RCA. “Lo que sí puedo decir es que observé cómo Perú tiene una activa participación no solo en Centroáfrica, sino que también en varios otros países africanos, donde sus militares están sirviendo en fuerzas de paz con el mismo entusiasmo como lo han hecho en otras partes. Me tocó trabajar con ellos en Haití, donde tuvieron un rol muy destacado, lo mismo que los militares chilenos. Y mi opinión y mi impresión es que ellos consideran que tiene una enorme importancia para su política exterior estar en estos lugares de África”, un continente donde existe “enorme respeto” por Naciones Unidas.

Valdés comenta que en sus dos reuniones con el Presidente Touadéra, él reconoció el rol crucial de la ONU en la estabilización del país, para evitar una escalada de la violencia. “Naciones Unidas no es capaz de resolver el problema por sí sola, pero es absolutamente indispensable si lo que se quiere es impedir masacres y matanzas que han ocurrido en otros lugares”, sostuvo.

El mandato de la Minusca se centra en la protección de civiles e incluye el apoyo al proceso de paz, así como la instalación de las instituciones del Estado y el despliegue en el país de las fuerzas armadas centroafricanas.

FUENTE:

http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=493784

 

La geografía del gas ocupará un espacio creciente en nuestros medios de comunicación, pero habrá que dejar un hueco creciente al mercado mundial de baterías

La batería de un coche eléctrico tiene entre 15 y 20 kilos de cobalto y unos 60 kilos de litio. En 2016, circulaban en el mundo dos millones de vehículos eléctricos. Según la Agencia Internacional de la Energía, cumplir con el Acuerdo de París requiere que en 2030 los vehículos eléctricos en circulación en el mundo sean unos 115 millones. La producción mundial de cobalto es de 110.000 toneladas/año, lo que da para unos 6,3 millones de coches al año, si suponemos que el 100% de la producción mundial de cobalto se dedica a baterías de coche. Como los mercados suelen funcionar, podemos ahorrarnos cálculos adicionales. El precio del cobalto se ha triplicado en los últimos tres años.

La peculiaridad del cobalto es que el 58% de la producción mundial y el 60% de las reservas se concentran en la República Democrática del Congo, donde el presidente Kabila se mantiene en el poder desde 2001, pese a la propia Constitución de su país y a revueltas y desórdenes más o menos recurrentes. Están previstas elecciones en diciembre. Australia, Cuba, Rusia, Filipinas y Zambia cuentan también con recursos importantes, pero en un orden de magnitud inferior.

Entre las compañías que operan en Congo destacan Glencore —el mayor productor del mundo de cobalto— y China Molybdene, de propiedad estatal china. Ambas han efectuado importantes adquisiciones de otras empresas mineras que operaban en el país, como forma de sostener y ampliar su producción futura. Por cierto, Glencore ha cerrado con la empresa china Gem, dedicada a la fabricación y reciclaje de baterías, la venta de un tercio de su producción mundial de cobalto durante los próximos tres años.

Volkswagen, el mayor fabricante mundial de automóviles, anunció su intención, a finales de 2017, de adquirir sus necesidades de cobalto para los próximos cinco años a un precio fijo. Tuvo que abandonar su propósito. En primavera de este año, anunció la firma de un contrato de suministro de baterías por importe de 20.000 millones de euros con tres compañías: la coreana Samsung, la ya citada Gem y la también china CATL, la mayor fabricante mundial de baterías. Daimler (Mercedes) y BMW también han firmado contratos de compra de baterías con esta compañía china, que está dispuesta a establecer una factoría en Alemania para atender parcialmente estos contratos.

El litio es la otra materia prima esencial en la fabricación de baterías. Su producción se concentra en Australia, Chile y Argentina, aunque China controla también un 7% de la producción mundial. Las mayores reservas se encuentran en Chile —45% del total— y en China, un 20% adicional. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, existen posibilidades de sustitución del litio en la fabricación de baterías con resultados equivalentes. No obstante, el precio del litio se ha duplicado en los últimos años.

 

Las tierras raras son un conjunto de 17 minerales. Sus nombres —lantano, cerio, neodimio…— no nos dicen nada, pero sus propiedades magnéticas y como conductores de electricidad hacen de ellos unos materiales imprescindibles en la fabricación de electroimanes, usados en los motores eléctricos de alta eficiencia. También se usan en las ‘tablets’ y por tanto en los cuadros de mando de los coches y la fabricación de las lunas de los vehículos, a las que añaden características especiales. China produjo en 2017 más del 80% de la oferta mundial. En 2010, China controlaba más del 95%, pero el incremento de la producción en Australia ha reducido su poder de mercado.

Hay reservas importantes de tierras raras en el mundo. Junto a China, que tiene el 50% de las reservas mundiales, existen reservas importantes en Brasil, Rusia, Vietnam e India, pero el impacto medioambiental de su extracción es muy elevado, dadas la baja concentración de mineral —y por consiguiente el gran volumen de tierra a remover— y las ingentes necesidades de agua que requiere el ‘lavado’ del material. Este elevado coste medioambiental es el que explica el cuasi monopolio chino en la producción de estos minerales.

Las tierras raras son un conjunto de 17 minerales cuyas propiedades hacen de ellos unos materiales imprescindibles en la fabricación de electroimanes 

Litio, cobalto y tierras raras. En estas tres materias primas imprescindibles para el desarrollo de la movilidad eléctrica, China dispone de una posición envidiable. Controla la producción de tierras raras, posee reservas abundantes de litio y, a través de inversión directa y de acuerdos comerciales, se ha garantizado el acceso a la producción de cobalto de la República Democrática del Congo. Pero no son solo las materias primas. China controla la producción de baterías. Las principales firmas automovilísticas europeas renuncian a la producción interna de baterías y cierran contratos de suministro con fabricantes chinos, que abren así una brecha en la industria europea de componentes. China es además el mayor productor mundial de automóviles eléctricos. En 2016, en China circulaba un tercio de los automóviles eléctricos existentes en el mundo, más de 200 millones de motocicletas eléctricas y más de 300.000 autobuses eléctricos. La integración vertical de su industria es ya un hecho.

China dispone del monopolio mundial de la fabricación de paneles fotovoltaicos. Su precio no ha dejado de bajar. La diferencia con las baterías es que los paneles son un producto final que genera electricidad en competencia con otras fuentes. Las baterías son un producto intermedio clave para la fabricación del automóvil eléctrico, industria que China, como otras muchos, aspira a liderar. Servirse para ello del poder de mercado que le otorgue el monopolio en la fabricación de baterías es una tentación cuando menos consistente.

El carbón fue el combustible del siglo XIX, cuyo consumo desaparecerá en el siglo XXI. El petróleo ha sido el combustible del siglo XX, cuyo consumo desaparecerá en el siglo XXII. Durante años, la geopolítica del petróleo nos deberá ser familiar. La geografía del gas, combustible de transición en este siglo XXI, ocupará un espacio creciente en nuestros medios de comunicación, pero habrá que dejar un hueco creciente a las geografías del cobalto, litio, tierras raras y, por extensión, al mercado mundial de baterías.

FUENTE: El Confidencial

https://blogs.elconfidencial.com/espana/por-si-acaso/2018-08-08/nuevas-geopoliticas-minerales-extraccion_1602248/

 

por Maribel Aponte García (EE.UU.)

En la actualidad, muchos de los acuerdos de integración regional de América Latina y el Gran Caribe se han fracturado o estancado ante la oleada de golpes de estado; el ascenso de gobiernos neoliberales; y las políticas injerencistas de los EEUU.  Los cambios y tensiones consiguientes en las políticas de comercio internacional propiciadas por el gobierno de Donald Trump amenazan con comenzar guerras comerciales y poner fin a acuerdos existentes.  El ascenso de China, propiciado por la Iniciativa de la Franja y la Ruta, genera nuevas oportunidades, retos y amenazas para la región en este contexto cambiante.  Este artículo presentará algunas consideraciones en torno a estos asuntos.[i]

Bajo la presidencia de Donald Trump, los EEUU se han retirado ya del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (enero 2017); Acuerdo Climático de Paris (junio 2017); Acuerdo Nuclear con Irán (mayo 2018); Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (junio 2018); y han amenazado con abandonar la Organización Mundial de Comercio (OMC) (julio 2018) aunque Trump parece haberse retractado por el momento.

 En la región, los EEUU inician la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte con México y Canadá (agosto 2017); han fortalecido la agresión y las sanciones contra Venezuela (mayo 2018) tras la reelección del presidente Nicolás Maduro; así como la posición contra Cuba (noviembre 2017).

Ante el gran triunfo de Andrés Manuel López Obrador y Morena en México el 1 de julio de 2018, este país surge como una esperanza tanto para la concreción de acuerdos comerciales más sustentables como para la posibilidad de una diversificación y unas posturas gran caribeñas integradoras.  Previo a los comicios, AMLO planteó que “en el caso de que insista el gobierno estadounidense en romper los acuerdos comerciales con México o que “nos quiera poner de rodillas”, hay que buscar alternativas, diversificar el comercio, no poner todos los huevos en una sola canasta, abrir el abanico con las relaciones comerciales”.[ii] Ya China y Alemania han planteado afianzar el acercamiento con México.

Guerra comercial

La guerra comercial ha comenzado.  En el 2018, EEUU impuso aranceles a China, la Unión Europea y Canadá; sometió ciertos productos chinos a un arancel de 25%; expresó la intención de proseguir con litigios contra China en la OMC[iii]; y amenazó con imponer aranceles del 20% a todas las importaciones de vehículos provenientes de la Unión Europea.[iv] Canadá impuso aranceles a decenas de productos procedentes de Estados Unidos como represalia por la decisión de Washington de gravar las compras de acero y aluminio canadienses.[v]

Estas movidas de Trump han exacerbado tensiones internacionales y han redefinido alianzas geopolíticas.  En mayo 2018, la Unión Europea identificó a los EEUU como la amenaza número uno para su economía.  La Unión Europea y China han expandido la cooperación en comercio e inversión como reacción a las disputas arancelarias.

Como consecuencia, los mercados financieros han identificado nuevas estrategias tales como el alejamiento del dólar y el requerir que algunos intercambios se manejen en rublos o yuanes.  Rusia y China se pusieron de acuerdo en aumentar el papel del rublo y el yuan en los pagos comerciales, inversiones y financiación bilaterales.[vi]  El yuan ha sido aceptado como moneda de reserva por el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde hace aproximadamente un año; está respaldado por la economía china y reservas de oro (contrario al dólar EEUU que no está respaldado por reservas de oro).  Algunos analistas plantean que la guerra comercial contra China busca desalentar el ascenso del yuan como moneda de reserva y de intercambios comerciales internacionales.[vii]

La geoestrategia de desarrollo promovida por China desde el 2013 y conocida como la Iniciativa de “la Franja y la Ruta”[viii] vincula a China, Rusia, Europa y África en rutas terrestres y marítimas de intercambio con un monto de más de un trillón de dólares.  China también lanzó, en el 2015, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, visto como el rival del Banco Mundial y el FMI.  Ya algunos países de América Latina tienen estatus de futuro miembro (Brasil y Argentina) o han sido aceptados como miembros (Venezuela, Perú, Chile y Bolivia).  La principal ventaja será el acceso a financiación en diversos sectores (energía, infraestructura, multisectoriales, telecomunicaciones, transportación, urbanismo y agua), del que sólo se pueden beneficiar quienes sean miembros al 100%.

China-América Latina

China también ha promovido la integración de China y América Latina en comercio, inversiones, cooperación e intercambios culturales; y se ha convertido en el socio comercial más importante de Brasil, Chile y Perú; el segundo más importante de Venezuela y el tercero más importante de México.[ix]  El Ministerio de Relaciones Exteriores de China avanza en las relaciones políticas y económico-comerciales con los países de América Latina mediante las “Asociaciones Estratégicas”.  Hasta ahora, China ha establecido ocho con la región: México (2016), Brasil (2017), Argentina (2015), Venezuela (2014), Chile (2016), Ecuador (2016), Perú (2013), y Uruguay (2016).  “De ellas, siete son “Asociaciones Estratégicas Integrales” (todas salvo Uruguay) con una expectativa de coordinación a nivel político y económico más estrecho.”[x] Se han realizado importantes proyectos de construcción, principalmente en los países de la Alianza Bolivariana (ALBA) y el Caribe, cuyos líderes estaban dispuestos a hacer acuerdos gobierno-gobierno para convenir los requisitos de licitaciones tradicionales.[xi]

Las inversiones externas directas chinas en América Latina y el Gran Caribe están orientadas a la exploración y a la extracción de los recursos naturales y energéticos, siendo Brasil, Venezuela, Perú, Argentina, Ecuador, y Cuba, los mayores receptores para el 2014-2015.[xii]

Las rutas marítimas son geoestratégicas y ya han generado diversas iniciativas.  Una de estas es la del proyecto del canal interoceánico de Nicaragua, mediante el cual ese país busca desarrollar su comercio interno mientras que China espera asegurar su paso hacia el mercado del Atlántico; aunque diversas fuentes plantean el debilitamiento del proyecto a partir del 2017.  China también ha mostrado interés en financiar la construcción del corredor bioceánico entre China-Argentina-Chile.[xiii]

Uno de los grandes desafíos que nos plantean estos procesos geopolíticos es el asumir una investigación más profunda a nivel académico y práctico para analizar cuáles pueden ser las oportunidades y amenazas del acercamiento con China.  Sin duda, la inversión en tecnología e infraestructura será beneficiosa para el desarrollo de la región.  Pero un alerta surge inmediatamente cuando se plantea cuáles serán las repercusiones ambientales de tales proyectos de construcción.  Además, el incremento en la demanda por recursos minerales e hidrocarburos puede amenazar con darle continuidad a prácticas neoextractivistas que redundarán en una gobernanza de los recursos naturales contraria al desarrollo sustentable.  Otro reto supone el desarrollar análisis de cadenas de valor sustentables que redunden en derrotar la pobreza y la desigualdad.  Así mismo, es necesario desarrollar métodos de análisis replicables generados por centros de investigación de la región en cooperación con centros chinos; centrados en identificar el efecto de la geopolítica en las cadenas de valor.[xiv]  Aquí las universidades y los think tanks de la región, como por ejemplo, el Consejo Latinoamericano de las Ciencias Sociales (CLACSO), juegan un rol fundamental.

La creación del Foro Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC)-China concretada en Cuba en 2014 “tuvo repercusión diplomática internacional, ya que fue la primera vez que la región actuó de manera conjunta frente al país asiático.”[xv] La CELAC se formó en 2010, y en 2011 organizó una Cumbre que contó con representantes de 33 Estados latinoamericanos y caribeños (con excepción de las colonias y los territorios); y excluyó a Canadá y EEUU.  Para algunos, esta histórica reunión retomó la agenda integracionista que marcó el Congreso Anfictiónico de Panamá convocado en 1826 por el libertador Simón Bolívar.  Además, conformó una institucionalidad alternativa y un espacio de concertación regional potencial frente a la Organización de Estados Americanos (OEA).  Tal vez este acuerdo de concertación pueda servir para dar paso a acciones concretas desde los desafíos que nos plantean estos procesos geopolíticos.  Ojalá que el triunfo de AMLO en México marque encuentros importantes y ayude a trazar nuevas rutas y franjas para Nuestra América.

La integración continental de Suramerica con el rombo Argentina Brasil Perú Venezuela

La autora, Maribel Aponte García, es doctora en economía por la Universidad de Massachusetts, Estados Unidos, profesora e investigadora de la Universidad de Puerto Rico-Recinto de Río Piedras, integrante de varios Grupos de Trabajo del Consejo Latinoamericano de las Ciencias Sociales (CLACSO).  Representante Región Caribe, Comité Directivo de CLACSO.

Artículo publicado en la Revista América Latina en Movimiento No 534, julio 2018: Integración en tiempos de incertidumbre Coedición ALAI y CLACSO.

*Fuente: ALAI AMLATINA

[i] El artículo se enfoca en China aunque las iniciativas de Rusia en la región ameritan un análisis propio que no incluimos por razones de espacio.

[ii] https://lopezobrador.org.mx/temas/tlc/

[iii] https://www.globalresearch.ca/the-us-trade-war-with-china-trump-wants-to-block-countries-from-using-the-yuan-as-a-reserve-currency/5642417

[iv] https://www.elnuevodia.com/noticias/eeuu/nota/trumplaunioneuropeaestanmalacomochina-2432165/

[v]https://www.elnuevodia.com/noticias/eeuu/nota/canadatomarepresaliascomercialescontraestadosunidos-2432233/

[vi] https://actualidad.rt.com/actualidad/275075-china-rusia-comercio-divisas-dolar

[vii] https://mronline.org/2018/06/13/the-global-pivot-away-from-america/https://www.globalresearch.ca/the-us-trade-war-with-china-trump-wants-to-block-countries-from-using-the-yuan-as-a-reserve-currency/5642417

[viii] The global pivot away from America Monthly Review ONLINE, https://mronline.org/, Posted Jun 13, 2018.

[ix] Working Paper No.  1/2018.  Trans-Regional Cooperation in a Multipolar World: How is the Belt and Road Initiative Relevant to Latin America? By Adriana Erthal Abdenur and Ariel Gonzalez Levaggi.  Lse Global South Unit Working Paper Series, P9.

[x] http://chinayamericalatina.com/wp-content/uploads/2018/03/WP-N°3-marzo-2018-REDCAEM.pdf

[xi] Ibid.

[xii] http://www.elesquiu.com/politica/2018/4/20/china-propone-financiar-el-ferrocarril-con-salida-al-pacifico-por-catamarca-283424.html, Javier A.  Vadell, El dragón redescubre el sur: un análisis crítico del patrón de relaciones entre China-sur global en la nueva configuración política y económica internacional, disponible en http://www.redalc-china.org/v21/images/docs/RedALCChina-2017-politica.pdf

[xiii] http://www.elesquiu.com/politica/2018/4/20/china-propone-financiar-el-ferrocarril-con-salida-al-pacifico-por-catamarca-283424.html

[xiv] Ver trabajos de la autora disponibles en la librería y en la biblioteca virtual de clacso.edu.ar en acceso libre y gratuito.

[xv] Ver Ignacio Bartesaghi, El Foro CELAC-China ¿respuesta al Libro Blanco de China para las relaciones con América Latina y el Caribe?, disponible en http://www.redalc-china.org/v21/images/docs/RedALCChina-2017-politica.pdf    

 

Empecemos por el final: Hemos sostenido siempre, junto con los Antiguos, que la historia lejos de ser lineal e impulsada por el Progreso está conformada por ciclos que se repiten. Así, lo sostuvo Giambattista Vicco, con su famoso Corsi e Ricorsi por el cual todo vuelve al punto de origen de donde salió.

Una forma más sencilla de ver esto, desde el punto de vista estratégico, es hacerlo desde la selección de los enemigos. Al respecto, un viejo axioma de  la  política  internacional pero que bien sirve a esta ciencia, argumenta que los enemigos de hoy, bien pueden ser los amigos del mañana y viceversa.

A riesgo de perder el interés del lector, vamos a empezar por el final de la trama. Vale decir por su última conclusión.

La misma sostiene que los EEUU han cambiado de enemigo, pasando a ser China el principal y Rusia el secundario. Y que con ello están abandonando los fundamentos doctrinarios de la denominada Doctrina Truman para adoptar los de la Doctrina Monroe.

Sigamos con las teorías:  La Doctrina Truman fue elaborada por los EEUU, cuando tras la 2da GM, pretendió dar apoyo a: “…pueblos libres que están resistiendo los intentos de subyugación por minorías armadas o por presiones exteriores”, ya que consideró que el Comunismo que impulsaba la URSS representaban una amenaza para a  la Democracia y para el Capitalismo.

Su denominación se debe al presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, quien hizo la proclamación en su discurso ante el Congreso el 12 de marzo de 1947, estando por entonces en curso la crisis de la Guerra Civil Griega (1946-1949). El discurso decía así:

Creo que debemos ayudar a los pueblos a forjar su propio destino […] Cada nación debe escoger entre dos modos de vida opuestos. […] Uno reposa sobre la voluntad de la mayoría y se caracteriza por sus instituciones libres, por un gobierno representativo, por elecciones libres, por la garantía del mantenimiento de las libertades individuales y por la ausencia de cualquier opresión política […]. El otro reposa sobre la voluntad de una minoría impuesta por la fuerza a la mayoría. Se apoya en el terror y en la opresión, tiene una prensa y una radio controladas, unas elecciones truncadas y la supresión de las libertades personales.[3]

La otra doctrina es la Doctrina Monroe. A la misma se la resume con la famosa – casi siempre mal interpretada frase-:  “América para los americanos”. La misma fue elaborada por John Quincy Adams y proclamada por el presidente James Monroe en su discurso inaugural de 1817. Establecía tres principios básicos, a saber: […] No a nuevas colonizaciones. […] No a la transferencia de las colonias existentes. […] No al restablecimiento de mandatos coloniales.[4]

La confusión del término “América” usado por los norteamericanos ha llevado a creer que éste hacía referencia a Las Américas, vale decir al Hemisferio Occidental. Cuando, en realidad, tenía como principal destinatario a la Gran Bretaña que acababa de atacar y saquear Washington DC.

Aunque no puede negarse que, eventualmente, con el tiempo el concepto evolucionara en el marco de lo sostenido proféticamente por Alexis de Tocqueville cuando, en 1830, sostuvo que: “Los EEUU están listos para que su bandera sea respetada y, en pocos años, para que sea temida.”[5]

Pasemos a la práctica: El historiador norteamericano Arthur Schlesinger Jr. ha sugerido que: “la ausencia de un sistema internacional de controles y balances” en el sistema internacional, los EEUU: “deben evitar la peligrosa avenida hacia el hubris de asumir el rol de ser el árbitro mundial y su gendarme”.[6]

Luego, Charles William Maynes ha sostenido que: “Los EEUU son un país con capacidades imperiales pero sin una mente imperial.”[7]  Pero, más allá de esas opiniones muy valorables de los autores citados, los realistas creemos que, de alguna forma u otra, los EEUU no tendrán otra alternativa que defender los límites de lo que consideren sus dominios y tal como los viejos imperios, administrar el control de los mismos bajo la eterna fórmula de: “Como terminar, como morir y como prolongar la agonía.”[8]

Llegado a este punto, la historia nos presenta dos modelos básicos. Ambos romanos. El modelo ofensivo seguido por el Imperio Romano de Occidente y el defensivo seguido por el de Oriente. Antes de seguir valga recordar que el primero de ellos le permitió a Roma sobrevivir por solo 400 años, mientras que el de Bizancio aguantó por otros mil más.

Concretamente, en los últimos años se han erigido en el mundo tres potencias. Los EEUU, como un primus inter pares, Rusia y China. La lógica del Tercero Excluido nos lleva, necesariamente, la posibilidad de un 2 a 1. Así lo entendieron los EEUU, cuando en plena Guerra Fría, se retiró de la Guerra de Vietnam y buscó una aproximación y una apertura de relaciones con la República Popular de China. El obvio excluido era la URSS. La que, pese a sus semejanzas ideológicas con China, se vio aislada y rodeada por la estrategia norteamericana. Valga recalcar que en este escenario la Doctrina Truman fue la que posibilitó completar el cerco al sumar a Turquía, a Grecia y a Europa.

Actualmente se está produciendo el cambio que anunciábamos al principio. Al haber limado sus desacuerdos según lo que nos  indican algunos acontecimientos, tras la Cumbre de Helsinki entre Donald Trump -EEUU- y Vladimir Putin -Rusia-  de julio de 2018, el enemigo principal no puedes ser otro más que China. Y con la cual ya se encuentra librando una guerra comercial. En este caso su complemento va a ser la Doctrina Monroe por las causas que veremos.

La geopolítica de China exige, entre otras cosas, tener garantizada su seguridad alimentaria y de materias primas. Lo que implica proyectar su poder sobre varias direcciones. A saber:

  • Hacia el Mar del Sur de China para conformar su mar interior.
  • Hacia la nueva Ruta de la Seda, lo que la lleva -por el norte de la India- hasta la Península Arábiga y de allí a las costas africanas del Mar Mediterráneo, lo que le permite acceder al sur de Europa.
  • Hacia el África Subsahariana que la provee de minerales estratégicos y
  • Hacia la América del Sur que le proporciona los granos indispensables para su creciente ganadería y la alimentación de su inmensa población.

Dadas estas líneas de la maniobra estratégica china, bien podemos deducir las necesarias contramaniobras norteamericanas para contrarrestarlas. Y decimos contramaniobras, porque Beijing tienen la iniciativa, por cuanto cuando Washington se aprestaba a reaccionar a ellas, se produjeron los ataques del 11S, que obligaron a los EEUU a dirigir su centro de gravedad estratégico hacia el Medio Oriente y al combate al terrorismo.

Terminado ese combate, los EEUU se vuelve contra China, pero lo hace desde una maniobra estratégica defensiva, pero con aspectos agresivos -como la guerra comercial planteada-pero que son necesarios para retomar la iniciativa perdida.

De lo dicho se deduce que nuestra América del Sur, junto con otros lugares del mundo ya enunciados, son potenciales escenarios de conflictos en los cuales podría, eventualmente, dirimirse la supremacía geopolítica entre los EEUU y China.

A fines del siglo XVIII, en orden de traducir este principio en previsiones, los Federalistas de Alexander Hamilton y de James Madison implementaron varias reformas militares contra la idea de algunos de sus conciudadanos respecto de que un gran poder militar sería peligroso para con sus ideales democráticos.[9]

En consecuencia, se dedicaron a organizar un sistema de milicias en cada uno de los Estados de la Unión y a fundar las academias militares de West Point y la naval de Annapolis. También, establecieron una línea de fuertes sobre sus principales ríos y un programa naval basado en buques costeros antes que en grandes buques destinados a disuadir a los europeos de penetrar en sus extensos territorios.

Como sabemos con el correr del tiempo y de la mano de los avances tecnológicos las formas de influencia estratégica han ido variando. Si en la época de la Doctrina de Monroe hacía falta trasladar poderosos flotas de guerra y en la de la Truman amenazar con un intercambio misilístico nuclear. Hoy se pueden lograr los mismos efectos con el uso selectivo de la información.

La disposición por parte de los EEUU, entre otras potencias, de redes de escucha electrónica le permiten generar bases de datos para utilizarlas en función de sus estrategias globales y regionales. Con ello, han inaugurado una nueva arma, la denominada “Lawfare” o Guerra Jurídica con la que se puede restar legitimidad y hasta gobernabilidad a un adversario determinado, sea este un Estado o un actor no estatal.

Si vemos estas acciones, con la perspectiva suficiente, por ejemplo, podemos comprobar que en el lapso del inicio del denominado escándalo del “LavaJato”, en marzo del 2014, el Brasil pasó de ser una potencia emergente a tener a su expresidente más popular encarcelado -Lula- y a la presidenta Dilma Rousseff destituida,

Concretamente, sabemos que, a través del propio Subprocurador General de los EEUU, Kenneth A. Blanco, quien en un discurso que del 19 de julio de 2017, dijo que el veredicto condenatorio que se le dictó al ex Presidente de Brasil, Lula da Silva, es el principal ejemplo de los “resultados extraordinarios” alcanzados gracias a la colaboración del Departamento de Justicia con los fiscales brasileños.[10]

 

 

 

 

 

 

Una posible hoja de ruta argentina y sudamericana: En la Argentina, como todos sabemos, acaba de iniciarse un proceso similar al del LavaJato brasileño. Por lo que no sería extraño anticipar resultados similares. Probablemente agravados por las debilidades inherentes de la economía y de los sistemas político y judicial argentino.

En pocas palabras, vamos a sufrir, como Brasil, problemas económicos y de gobernabilidad política agravados por estas revelaciones.  También, es muy probable, que tanto el proceso brasileño como el argentino deriven en un descrédito generalizado de las elites políticas y económicas que bien puedan desencadenar tres alternativas:

  1. Agotamiento de un ciclo histórico de construcción política de alianzas de las elites políticas con la “patria contratista” y “patria financiera.”
  2. Perpetuación de las viejas elites políticas en el poder lo que profundizaría una sociedad en descarte “en la línea denunciada  por el Papa Francisco. Con el peligro de agravamiento y descredito generalizado de la política
  3. toda crisis no significa decadencia, sin por el contrario son momentos de inflexión, por lo tanto podría ser el parto de la emergencia de  nuevos actores políticos sociales que cuenten con el plus del acompañamiento de  las  mayorías populares, esta posibilidad para nosotros sería  la  mejor alternativa.

Sin embargo, los EEUU  buscaran que se  materialicen las dos primeras posibilidades que explicamos. Por lo tanto, la orientación política de los EEUU, buscará el nuevo modelo   washingtoniano. Esta es una fase estratégica dura de la Doctrina Monroe o al menos más dura que la actualmente en curso. Lo cual es coincidente con las previsiones, a futuro, para enfrentar las avanzadas penetraciones chinas en la región.

Al respecto, no puede ser casual, por ejemplo, el pedido por parte del gobierno argentino al chino del reemplazo de la empresa Electroingeniería, envuelta en el escándalo de corrupción y socia de otras empresas de ese país en la construcción de las represas sobre el Rio Santa Cruz.[11]

Tampoco, parecería ser casual, la reciente visita del Secretario de Defensa de los EEUU, el General James Mattis, a nuestro país, a Brasil, a Chile y a Colombia. Con el claro interés de mejorar la cooperación en materia de defensa y de seguridad de cara a los desafíos que representan para la región la presencia china, la ejecución de la Cumbre del G-20 y la amenaza que plantea el narcotráfico[12] (paradójicamente no existiría crimen organizado y narcotráfico sin la connivencia de los paraísos fiscales que se  hallan justamente en los países centrales.

Con lo dicho vislumbramos que, muy bien, para los EEUU, ha llegado la hora de detener el deterioro de las FFAA de la región, especialmente, de las argentinas. Pues, tal como ocurriera durante la pasada Guerra Fría, las mismas serán necesarias como aliadas regionales. Esto representa un enorme desafío para la Argentina.

Pero, cometeríamos un grave error si fuéramos, simplemente funcionales a esta postura. Bien podríamos citar una amplia bibliografía al respecto, pero creemos que -en consonancia con la línea de razonamiento expresada en el presente artículo- vinculada con el pensamiento de los EEUU, es mejor citar a personalidades de ese país.  No ya de los ya mencionados Monroe o Truman, sino de uno de sus Padres Fundadores, al propio George Washington. Quien, antes de que su país se convirtiera en una potencia mundial, les dijo a sus conciudadanos que no pusieran su fe en alianzas extranjeras, especialmente, con países más poderosos que ellos. Esta doctrina entendía que la neutralidad era la postura más beneficiosa y realista de todas las posibles.

Por lo tanto, el nuevo milenio reactualiza el programa integracionista de los libertadores José de San Martin y Simón Bolívar de conformar una “Nación de Repúblicas” de la  Patria Grande de Manuel Ugarte, y el primer ABC del Barón de Rio Branco, del segundo ABC planteado por Perón, Vargas e Ibáñez, del Mercosur y UNASUR.[13] Específicamente del Consejo Sudafricano de Defensa que hoy no por casualidad está siendo atacado y no quedan dudas de que la anticipación estratégica de Juan Perón de conformar un estado continental es la única condición que nos  preservara de  un  orden mundial, ya sea multipolar abierto o multipolar cerrado. Nuestro destino, de depender de alianzas con factores externos, sino de nuestra capacidad de materializar un estado continental en nuestra  Nación Inconclusa. La historia tendrá la última palabra.

 

 

 

 

NOTAS:


[1] Doctor en Ciencia Política de la Universidad del Salvador, Buenos Aires, Argentina,  Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad Tecnológica Intercontinental de Asunción del Paraguay y Director Académico del Diplomado Internacional “Experto en Política y Gestión de la Seguridad” del Instituto Universitario Sudamericano en Montevideo, Uruguay. Es autor de libros reconocidos de Defensa y Seguridad. Ha dictado y dicta seminarios, cursos y conferencias en academias militares y policiales de América del Sur.

[2] Coronel (R) Ejército Argentino: Lic. en Estrategia y Organización y Postgrado en Defensa en el Institute of World Politics de los EEUU. Fue agregado militar adjunto en los EEUU. y director del Centro Argentino para el Entrenamiento de Operaciones de Paz. Dicta conferencias internacionales en manejo de crisis complejas y de reforma del sector Defensa y Seguridad. Es autor de varios libros y de numerosos artículos sobre estos temas.

[3] President Harry Truman. “Address before a joint session of Congress.” Washington DC. 12 Mar. 1947.

[4] President James Madison. “First Inaugural Address.” Washington DC. 04 Mar. 1817. Los conceptos fueron reiterados en su 2do discurso inaugural de 1923.

[5] Democracy in America. New York: Vintage, 1945 (1834), p. 446.

[6] Arthur Schlesinger Jr. “Unilateralism in Historic Perspective”. Ed. Gwyn Prins. Understanding

Unilateralism in US foreign Policy. London: Royal Institute of International Affairs. 2000.

[7] Charles William Maynes, “Two blasts against unilateralism”, Ed. Gwyn Prins. Understanding

Unilateralism in US foreign Policy. London: Royal Institute of International Affairs. 2000.

[8] Coetzee, John M. Waiting for the Barbarians, London: Secker & Warburg, 1980.

[9] Jackson, Kenneth T. The Encyclopedia of New York City: The New York Historical Society; Yale University Press; 1995. p. 194.

[13] Barrios, M.A El latinoamericanismo en el pensamiento de Manuel Ugarte Edit. Biblos. Bs.As. 2007. Barrios, M.A Perón y el peronismo en el sistema – mundo del siglo XXI. Edit. Biblos. Bs.As. 2018.